Búsqueda personalizada

Definición de Rendimiento Académico - Significado de Rendimiento Académico

Definición de Rendimiento Académico: Sus Significados, Conceptos e Importancia

Definición de: Rendimiento Académico y su Importancia

Cuando nacemos, lo hacemos integrando a nuestro Grupo Social Primario que es justamente nuestra Familia, la encargada no solo de brindarnos el Alimento y el Abrigo que necesitamos para poder subsistir, sino también los Cuidados que nos protegen la salud y sobre todas las cosas, los distintos estímulos que favorecen a nuestro normal desarrollo, crecimiento y formación como personas.
Entre estos estímulos es donde a edad temprana se nos contribuye a la formación de las Facultades Cognitivas como la foram en la cual interactuamos y conocemos al mundo, aprehendiendo nuevos conceptos en un principio mediante Juegos Didácticos (que nos enseñan a distinguir formas y colores) y posteriormente con la Enseñanza Básica.
Luego comenzamos con nuestra etapa escolar con la Educación Primaria que nos da las herramientas fundamentales para poder comunicarnos con el mundo, aprendiendo a Leer y Escribir (lo que es comúnmente conocido como Alfabetización) y continuando luego con la Educación Secundaria que es la que nos permite formarnos con las herramientas que nos permitirán luego elegir nuestra profesión.
La elección de una Carrera Académica se da entonces por diversos motivos, meramente subjetivos e inherentes a los gustos y preferencias del sujeto, teniendo una amplia oferta en Universidades e Institutos ofreciento distintas carreras de Grado, Pregrado y Posgrados, y hasta escuelas de Artes y Oficios para poder elegir, por lo que el sujeto puede optar inclusive por realizar varias carreras a lo largo de su vida.
En todo momento de esta vida de estudiante se realizan distintas Evaluaciones o Pruebas que el sujeto debe sobrepasar para demostrar sus conocimientos del tema o bien la aplicación y estudio que ha dedicado a ellos, tratándose de Exámenes Parciales teniendo una periodicidad fijada por el Docente o Profesor que se encarga de dar la cátedra y planificarla.
Es allí cuando entra en juego lo que es conocido como Rendimiento Académico, siendo como su nombre lo indica la aptitud que ha tenido el estudiante para poder afrontar los distintos exámenes, demostrando su Capacidad y Entendimiento acerca de un tema y teniendo distintos factores que puedan influir positiva o negativamente, como ser la Asignatura o Materia que esté rindiéndose.
Esto último infiere básicamente a que es sabido por todos que tenemos mayor o menor afinidad para ciertas temáticas dentro de una carrera universitaria, teniendo algunas temáticas que nos agradan más y serán más fáciles de estudiar, mientras que otros temas no nos interesan demasiado y poder estudiar al respecto se verá dificultado.

Concepto de: Rendimiento Académico y Qué es

El rendimiento académico hace referencia a la evaluación del conocimiento adquirido en el ámbito escolar, terciario o universitario. Un estudiante con buen rendimiento académico es aquél que obtiene calificaciones positivas en los exámenes que debe rendir a lo largo de una cursada.
En otras palabras, el rendimiento académico es una medida de las capacidades del alumno, que expresa lo que éste ha aprendido a lo largo del proceso formativo. También supone la capacidad del alumno para responder a los estímulos educativos. En este sentido, el rendimiento académico está vinculado a la aptitud.
Existen distintos factores que inciden en el rendimiento académico. Desde la dificultad propia de algunas asignaturas, hasta la gran cantidad de exámenes que pueden coincidir en una fecha, pasando por la amplia extensión de ciertos programas educativos, son muchos los motivos que pueden llevar a un alumno a mostrar un pobre rendimiento académico.
Otras cuestiones están directamente relacionadas al factor psicológico, como la poca motivación, el desinterés o las distracciones en clase, que dificultan la comprensión de los conocimientos impartidos por el docente y termina afectando al rendimiento académico a la hora de las evaluaciones.
Por otra parte, el rendimiento académico puede estar asociado a la subjetividad del docente cuando corrige. Ciertas materias, en especial aquéllas que pertenecen a las ciencias sociales, pueden generar distintas interpretaciones o explicaciones, que el profesor debe saber analizar en la corrección para determinar si el estudiante ha comprendido o no los conceptos.
En todos los casos, los especialistas recomiendan la adopción de hábitos de estudio saludables para mejorar el rendimiento escolar; por ejemplo, no estudiar muchas horas seguidas en la noche previa al examen, sino repartir el tiempo dedicado al estudio.
Bajo rendimiento no es sinónimo de poca capacidad
Se ha comprobado muchas veces que la mente humana es muy compleja y que nuestras reacciones y conductas no deben ser analizadas superficialmente. Es de público conocimiento que Albert Einstein tenía un pobre desempeño escolar y que se llegó a dudar de su capacidad intelectual. Pero casos como el suyo se dan constantemente en todas partes del mundo, al menos en cuanto a la incomprensión por parte de los docentes de una conducta académica reprobable.
Shigeru Miyamoto, considerado por muchos el padre de los videojuegos, llegó a preocupar a su familia por su falta de apego a los estudios; se cuenta que mientras cursaba su carrera universitaria, pasaba mucho tiempo tocando música y dibujando, entre otros pasatiempos artísticos, y que esto repercutía en que no consiguiera prepararse adecuadamente para los exámenes. Hoy en día, este genio del entretenimiento digital está pensando en su jubilación, luego de haber ofrecido al mundo un legado incomparable, que en más de una ocasión sentó las bases del diseño de juegos.
¿Podría decirse entonces que Einstein y Miyamoto no eran lo suficientemente inteligentes como para cursar sus estudios? Dado que esta posibilidad es absurda, la respuesta debe necesariamente residir en otro componente de la ecuación. En ambos casos, se trataba de personas que tenían un potencial creativo fuera de lo común y que se encontraba activo, cual un volcán a punto de entrar en erupción. Un individuo que siente el impulso de crear, de encontrar su propio camino ante la insatisfacción que le provoca su entorno, es muy propenso a rebelarse antes las imposiciones de un sistema educativo cerrado, que lo obliga a memorizar fechas y nombres en lugar de ayudarlo a encausar su capacidad inventiva.
Por otro lado, son muchos los países que denuncian el uso cada vez más pobre del idioma por parte de la juventud, la falta de vocación, y la sensación generalizada de infelicidad una vez alcanzada la vida adulta. Los sistemas educativos están configurados de manera tal que la misma persona que aprueba satisfactoriamente Lengua termine cometiendo terribles faltas de ortografía, y que quien consigue superar todas las materias relacionadas con los números sea incapaz de realizar una simple división sin la ayuda de una calculadora.
En pocas palabras, basarse en el rendimiento académico para evaluar las capacidades intelectuales de una persona es absolutamente incorrecto. Si la educación se adaptara a las necesidades de cada individuo, si no se forzara el conocimiento sino que se incentivara a aprender e investigar, es muy probable que nadie prefiriera el ocio al estudio.

ShareThis

Búsqueda personalizada