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sábado, 24 de septiembre de 2016

SALMOS 142-150 | Tesoros de la Biblia: semana del 26 de septiembre a 2 de octubre

TEXTOS BÍBLICOS Y REFERENCIAS: TESOROS DE LA BIBLIA | SALMOS 142-150

“JEHOVÁ ES GRANDE Y HA DE SER ALABADO EN GRAN MANERA” (10 MINS.):

145:1-5
Al observar que la grandeza de Jehová no tiene límites, David se sintió impulsado a alabarlo por toda la eternidad.
145:10-12
Como en el caso de David, los actos poderosos de Jehová forman parte de las conversaciones de sus siervos.
145:14
David estaba convencido de que Jehová puede y quiere cuidar a todos sus siervos.

Sl 145:1-9. La grandeza de Jehová no tiene límites (w04 15/1 pág. 10 párrs. 3, 4; pág. 11 párrs. 7, 8; pág. 14 párrs. 20, 21; pág. 15 párr. 2).

Traducción del Nuevo Mundo con referencias Salmo 145:1-9
145 Ciertamente te ensalzaré, oh mi Dios el Rey,
y ciertamente bendeciré tu nombre hasta tiempo indefinido, aun para siempre.
ב [Behth]
2 Todo el día te bendeciré, sí,
y ciertamente alabaré tu nombre hasta tiempo indefinido, aun para siempre.
ג [Guí•mel]
3 Jehová es grande y ha de ser alabado en gran manera,
y su grandeza es inescrutable.
ד [Dá•leth]
4 Generación tras generación encomiará tus obras,
e informará acerca de tus poderosos actos.
ה [He’]
5 En el glorioso esplendor de tu dignidad
y en los asuntos de tus maravillosas obras ciertamente me interesaré intensamente.
ו [Waw]
6 Y ellos hablarán acerca de la fuerza de tus propias cosas inspiradoras de temor;
y en cuanto a tu grandeza, yo ciertamente la declararé.
ז [Zá•yin]
7 Rebosarán con la mención de la abundancia de tu bondad,
y [a causa de] tu justicia clamarán gozosamente.
ח [Jehth]
8 Jehová es benévolo y misericordioso,
tardo para la cólera y grande en bondad amorosa.
ט [Tehth]
9 Jehová es bueno para con todos,
y sus misericordias están sobre todas sus obras.
La Atalaya 2004 La grandeza de Jehová es inescrutable
3. a) ¿Qué punto de vista tenía David en cuanto a quién reinaba en Israel? b) ¿Con cuánta intensidad deseaba David alabar a Jehová?
3 Aunque era el rey nombrado por Dios, David consideraba que el auténtico Rey de Israel era Jehová, por lo que declaró: “Tuyo es el reino, oh Jehová, Aquel que también te alzas como cabeza sobre todo” (1 Crónicas 29:11). ¡Y cuánto apreciaba David la gobernación divina! “Te ensalzaré, oh mi Dios el Rey —cantó—, y ciertamente bendeciré tu nombre hasta tiempo indefinido, aun para siempre. Todo el día te bendeciré, sí, y ciertamente alabaré tu nombre hasta tiempo indefinido, aun para siempre.” (Salmo 145:1, 2.) David deseaba alabar a Jehová Dios todo el día y por toda la eternidad.
4. ¿Qué alegaciones falsas denuncia el Salmo 145?
4 El Salmo 145 proporciona una contundente respuesta a la alegación de Satanás de que Dios es un gobernante egoísta que priva de libertad a sus criaturas (Génesis 3:1-5). Asimismo, dicho salmo denuncia la mentira satánica de que quien sirve a Dios lo hace por lo que pueda obtener de él y no porque lo ame (Job 1:9-11; 2:4, 5). Al igual que David, los cristianos verdaderos de hoy están refutando las acusaciones falsas del Diablo. Valoran enormemente su esperanza de vivir para siempre bajo el Reino, ya que su deseo es alabar a Jehová por toda la eternidad. De hecho, ya se cuentan por millones los que han comenzado a hacerlo, pues han puesto fe en el sacrificio redentor de Jesús y se han hecho adoradores de Jehová dedicados y bautizados, que le obedecen y le sirven por amor (Romanos 5:8; 1 Juan 5:3).
La Atalaya 2004 La grandeza de Jehová es inescrutable
7. Mencione un poderoso motivo para alabar a Jehová.
7 En Salmo 145:3 se subraya un poderoso motivo para alabar a Jehová. David cantó: “Jehová es grande y ha de ser alabado en gran manera, y su grandeza es inescrutable”. La grandeza de Jehová es insondable, no tiene límites. Los seres humanos no podemos escrutarla, abarcarla ni medirla completamente. No obstante, sin duda nos beneficiará examinar algunos ejemplos de ella.
8. ¿Qué revela el universo en cuanto a la grandeza y el poder de Jehová?
8 Trate de recordar una ocasión en la que, alejado de las luces de la ciudad, alzó la vista a un despejado cielo nocturno. ¿No se maravilló al contemplar la multitud de estrellas que relumbraban en la negrura del espacio? ¿No se sintió impulsado a alabar a Jehová por su grandeza al crear todos esos cuerpos celestes? Sin embargo, lo que vio no es más que una fracción diminuta de las estrellas de la galaxia en que se halla el planeta Tierra. Y se calcula que hay más de cien mil millones de galaxias, de las cuales solo tres pueden verse sin telescopio. Realmente, las innumerables estrellas y galaxias que componen el vasto universo atestiguan el poder creador de Jehová y su inescrutable grandeza (Isaías 40:26).
La Atalaya 2004 La grandeza de Jehová es inescrutable
20, 21. a) ¿Qué cualidades ensalzan la grandeza de Jehová en Salmo 145:7-9? b) ¿Qué efecto tienen tales atributos de Dios en todos los que lo aman?
20 Como hemos notado, los primeros seis versículos del Salmo 145 aportan sólidas razones para alabar a Jehová por las diversas facetas de su inescrutable grandeza. Seguidamente, los versículos 7 a 9 ensalzan la grandeza de sus cualidades morales. David canta estas palabras: “Rebosarán con la mención de la abundancia de tu bondad, y a causa de tu justicia clamarán gozosamente. Jehová es benévolo y misericordioso, tardo para la cólera y grande en bondad amorosa. Jehová es bueno para con todos, y sus misericordias están sobre todas sus obras”.
21 David resalta primero la bondad y la justicia de Jehová, cualidades que Satanás puso en entredicho. ¿Qué efecto tienen estos atributos en todos los que aman a Dios y se someten a su soberanía? En realidad, la bondad de Jehová y la justicia con que gobierna generan tanto gozo en sus adoradores que es como si continuamente ‘rebosaran’ en alabanzas a él. Por otra parte, Jehová manifiesta su bondad “para con todos”, de modo que esperamos que muchos más se arrepientan y lleguen a ser adoradores del Dios verdadero antes de que sea tarde (Hechos 14:15-17).
La Atalaya 2004 La grandeza del amor leal de Jehová
2. ¿Qué aspecto concreto del amor manifiesta Jehová a quienes están dedicados a él?
2 Jehová manifiesta su amor por sus verdaderos adoradores de un modo inestimable y duradero. La palabra hebrea que denota este tipo de amor se traduce “bondad amorosa” o “amor leal”. El rey David, del antiguo Israel, valoraba mucho esta cualidad divina. Tanto por experiencia propia como por meditar en la forma en que Dios trata a sus criaturas, pudo cantar con confianza: “Jehová es [...] grande en bondad amorosa [o amor leal]” (Salmo 145:8).

Sl 145:10-13. Los siervos leales de Jehová lo alaban (w04 15/1 pág. 16 párrs. 3-6).

Traducción del Nuevo Mundo con referencias Salmo 145:10-13
10 Todas tus obras te elogiarán, oh Jehová,
y los que te son leales te bendecirán.
כ [Kaf]
11 Dirán de la gloria de tu gobernación real,
y hablarán de tu poderío,
ל [Lá•medh]
12 para dar a conocer a los hijos de los hombres los actos poderosos de él
y la gloria del esplendor de su gobernación real.
מ [Mem]
13 Tu gobernación real es gobernación real para todos los tiempos indefinidos,
y tu dominio dura por todas las generaciones sucesivas.
La Atalaya 2004 La grandeza del amor leal de Jehová
3, 4. a) ¿Cómo nos ayuda el Salmo 145 a identificar a los leales de Jehová? b) ¿Cómo ‘bendicen’ a Dios sus leales?
3 Ana, la madre del profeta Samuel, dijo respecto a Jehová Dios: “Él guarda los pies de sus leales” (1 Samuel 2:9). ¿Quiénes son esos “leales”? El rey David da la respuesta cuando, tras ensalzar las maravillosas cualidades de Jehová, declara: “Los que te son leales te bendecirán” (Salmo 145:10). Quizá nos preguntemos cómo pueden los seres humanos bendecir a Dios. Pues bien, principalmente alabándolo y hablando bien de él.
4 Los leales de Jehová son las personas que lo elogian con su boca. ¿De qué tema hablan con frecuencia en sus conversaciones y en las reuniones cristianas? Del Reino de Dios. Los siervos leales de Jehová comparten los sentimientos de David, quien cantó: “Dirán de la gloria de tu gobernación real [la de Jehová], y hablarán de tu poderío” (Salmo 145:11).
5. ¿Por qué podemos estar seguros de que Jehová escucha a sus leales cuando estos hablan bien de él?
5 ¿Escucha Jehová a sus leales cuando estos lo alaban? Por supuesto que sí; él presta atención a sus palabras. En una profecía relacionada con la adoración verdadera en nuestros días, Malaquías escribió: “En aquel tiempo los que estaban en temor de Jehová hablaron unos con otros, cada uno con su compañero, y Jehová siguió prestando atención y escuchando. Y un libro de recuerdo empezó a ser escrito delante de él para los que estaban en temor de Jehová y para los que pensaban en su nombre” (Malaquías 3:16). Jehová se complace muchísimo cuando sus leales lo elogian, y él los recuerda.
6. ¿Qué actividad constituye una característica distintiva de los leales de Dios?
6 Otra característica distintiva de los siervos leales de Jehová es su valor e iniciativa al hablar a quienes no adoran al Dios verdadero. De hecho, los leales de Dios se ocupan en “dar a conocer a los hijos de los hombres los actos poderosos de él y la gloria del esplendor de su gobernación real” (Salmo 145:12). ¿Busca y aprovecha usted todas las oportunidades de hablar con extraños sobre la gobernación real de Jehová? En contraste con los gobiernos humanos, que pronto dejarán de existir, Su gobernación real es eterna (1 Timoteo 1:17). Por tanto, es urgente que las personas sepan de ella y se pongan de su lado para apoyarla. “Tu gobernación real es gobernación real para todos los tiempos indefinidos, y tu dominio dura por todas las generaciones sucesivas”, cantó David (Salmo 145:13).

Sl 145:14-16. Jehová cuida y apoya a sus siervos leales (w04 15/1 págs. 17, 18 párrs. 10-14).

Traducción del Nuevo Mundo con referencias Salmo 145:14-16
14 Jehová está sosteniendo a todos los que van cayendo,
y está levantando a todos los que están encorvados.
ע [‛Á•yin]
15 A ti miran con esperanza los ojos de todos,
y estás dándoles su alimento a su tiempo.
פ [Pe’]
16 Estás abriendo tu mano
y satisfaciendo el deseo de toda cosa viviente.
La Atalaya 2004 La grandeza del amor leal de Jehová
10 Claro está, algunos dirigentes humanos se preocupan sinceramente por el bienestar de sus súbditos. Pero ni el más noble de ellos los conoce bien a todos. Preguntémonos: “¿Hay algún gobernante que se interese tanto por todos y cada uno de sus súbditos que acuda veloz en su ayuda cuando tienen problemas?”. Sí, lo hay. David escribió: “Jehová está sosteniendo a todos los que van cayendo, y está levantando a todos los que están encorvados” (Salmo 145:14).
11. ¿Qué pruebas afrontan los leales de Dios, y con qué ayuda cuentan?
11 Los leales de Jehová Dios afrontan muchas pruebas y calamidades, tanto por su propia imperfección como porque viven en este mundo que yace en el poder de Satanás, el “inicuo” (1 Juan 5:19; Salmo 34:19). Los cristianos sufren persecución y, en el caso de algunos, enfermedades crónicas o la pérdida de un ser querido. A veces cometen errores que los dejan abatidos, “encorvados”. No obstante, sin importar las pruebas que les sobrevengan, Jehová siempre está dispuesto a consolar y dar fortaleza espiritual a cada uno de ellos. Y el Rey Jesucristo siente el mismo interés amoroso por sus súbditos leales (Salmo 72:12-14).
Alimento que satisface, a su tiempo
12, 13. ¿Hasta qué grado satisface Jehová las necesidades de “toda cosa viviente”?
12 En su gran bondad amorosa, Jehová cubre todas las necesidades de sus siervos, como la de estar bien nutridos. El rey David escribió: “A ti [Jehová] miran con esperanza los ojos de todos, y estás dándoles su alimento a su tiempo. Estás abriendo tu mano y satisfaciendo el deseo de toda cosa viviente” (Salmo 145:15, 16). Aun en tiempos de calamidad, Jehová puede hacer que sus leales tengan el “pan para el día” (Lucas 11:3; 12:29, 30).
13 David mencionó que “toda cosa viviente” queda satisfecha, lo que incluye a los animales. Si no fuera por la abundante vegetación de la tierra seca y por las plantas marinas, ni las criaturas acuáticas ni los pájaros ni los animales terrestres tendrían oxígeno para respirar ni alimento que comer (Salmo 104:14). Pero Jehová se encarga de satisfacer todas sus necesidades.
14, 15. ¿Cómo se proporciona alimento espiritual hoy día?
14 A diferencia de los animales, los seres humanos tienen una necesidad espiritual (Mateo 5:3). ¡Y qué maravillosamente satisface Jehová las necesidades espirituales de sus leales! Jesús prometió antes de morir que “el esclavo fiel y discreto” daría a sus discípulos “alimento al tiempo apropiado” (Mateo 24:45). Los restantes de los 144.000 ungidos componen hoy la clase del esclavo, y Jehová realmente ha proporcionado a través de ellos alimento espiritual en abundancia.

BUSQUEMOS PERLAS ESCONDIDAS (8 MINS.):

Sl 143:8. ¿Cómo nos ayuda este versículo a vivir todos los días para la gloria de Dios? (w10 15/1 pág. 21 párrs. 1, 2).

Traducción del Nuevo Mundo con referencias Salmo 143:8
8 Por la mañana hazme oír tu bondad amorosa,
porque en ti he cifrado mi confianza.
Dame a conocer el camino en que debo andar,
porque a ti he alzado mi alma.
La Atalaya 2010 Vivamos todos los días para la gloria de Dios
“POR la mañana hazme oír tu bondad amorosa [...]. Dame a conocer el camino en que debo andar”, suplicó el salmista David en oración (Sal. 143:8). Seguro que al despertar cada mañana y darle gracias a Jehová por otro día más de vida, usted también le pide, al igual que David, que lo ayude a tomar decisiones y actuar de la mejor manera.
“Sea que est[emos] comiendo, o bebiendo, o haciendo cualquier otra cosa”, los cristianos dedicados nos esforzamos por “ha[cer] todas las cosas para la gloria de Dios” (1 Cor. 10:31). Sabemos que en nuestra vida diaria podemos honrar o deshonrar a Jehová. También tenemos presente que, según la Biblia, Satanás está acusando “día y noche” a los hermanos de Cristo y, de hecho, a todos los siervos de Dios en la Tierra (Rev. 12:10). Por lo tanto, estamos resueltos a desmentir las difamaciones del Diablo y a regocijar el corazón de Jehová rindiéndole servicio sagrado “día y noche” (Rev. 7:15; Pro. 27:11).

Sl 150:6. ¿Qué obligación destaca el último versículo del libro de los Salmos? (it-1 pág. 361, párr. 5).

Traducción del Nuevo Mundo con referencias Salmo 150:6
6 Toda cosa que respira... alabe a Jah.
¡Alaben a Jah!
Perspicacia, volumen 1 Boca
BOCA
Aparte de su función como entrada al aparato digestivo, Dios también diseñó la boca para el don del habla, por lo que esta siempre debería redundar en alabanza al Creador. (Sl 34:1; 51:15; 71:8; 145:21.) El salmista dijo que toda cosa que respiraba alabaría a Jehová, de modo que los seres humanos deben usar su boca en este sentido si desean vivir. El apóstol Pablo explicó que no era suficiente la fe en Dios y en su Hijo, aunque se ejerciera con el corazón, sino que tenía que ir acompañada de declaración pública para conseguir la salvación. (Sl 150:6; Ro 10:10.)

¿Qué me enseña sobre Jehová la lectura bíblica de esta semana?

¿Qué ideas de la lectura bíblica de esta semana pueden servirme en la predicación?

SALMOS 142-150 | SUGERENCIAS PARA SUS COMENTARIOS PERSONALES

SALMO 142:ENCABEZAMIENTO)
“Maskil. De David, cuando se hallaba en la cueva. Oración.”
w11 15/9 pág. 10 párrs. 14-15 Jehová es nuestra herencia
Un buen ejemplo de ello es David, quien antes de ser rey de Israel le dijo a Jehová: “Tú eres [...] la parte que me corresponde en la tierra de los vivientes” (léase Salmo 142:1, 5). Cuando compuso este salmo, David no se encontraba en un palacio ni una casa, sino en una cueva, donde se ocultaba de sus enemigos. Durante su vida, se escondió al menos dos veces en cuevas, una cerca de la ciudad de Adulam y otra en el desierto de En-guedí. Por tanto, es posible que fuera en una de ellas donde escribió el Salmo 142.
15 Recordemos que quien lo perseguía para matarlo era nada menos que el rey Saúl. Huyendo de él, David se introdujo en una cueva de difícil acceso (1 Sam. 22:1, 4). En aquel apartado lugar, viéndose solo y sin amigos que lo defendieran, acudió a Dios como su Protector (Sal. 142:4).
it-1 pág. 612 Cueva
Con el fin de escapar de la ira de Saúl, David se refugió en una cueva cercana a Adulam y allí se le unieron “unos cuatrocientos hombres”. (1Sa 22:1, 2.) Perseguido de nuevo por Saúl, se escondió en una cueva del desierto de En-guedí, donde cortó la falda de la vestidura de Saúl cuando este “entró para hacer del cuerpo”. (1Sa 24:1-15.) Puede ser que las experiencias que vivió David en estas dos ocasiones le impulsaran a componer los Salmos 57 y 142, como muestran sus encabezamientos.
it-2 pág. 926 Samuel, Libros de
El Salmo 142 posiblemente refleja los pensamientos de David mientras se escondía de Saúl en la cueva de Adulam (1Sa 22:1) o en la cueva del desierto de En-guedí. (1Sa 24:1, 3.)
SALMO 142:5)
“Clamé a ti, oh Jehová, por socorro. Dije: “Tú eres mi refugio, la parte que me corresponde en la tierra de los vivientes”.”
w11 15/9 págs. 10-11 párrs. 14-17 Jehová es nuestra herencia
Un buen ejemplo de ello es David, quien antes de ser rey de Israel le dijo a Jehová: “Tú eres [...] la parte que me corresponde en la tierra de los vivientes” (léase Salmo 142:1, 5). Cuando compuso este salmo, David no se encontraba en un palacio ni una casa, sino en una cueva, donde se ocultaba de sus enemigos. Durante su vida, se escondió al menos dos veces en cuevas, una cerca de la ciudad de Adulam y otra en el desierto de En-guedí. Por tanto, es posible que fuera en una de ellas donde escribió el Salmo 142.
15 Recordemos que quien lo perseguía para matarlo era nada menos que el rey Saúl. Huyendo de él, David se introdujo en una cueva de difícil acceso (1 Sam. 22:1, 4). En aquel apartado lugar, viéndose solo y sin amigos que lo defendieran, acudió a Dios como su Protector (Sal. 142:4).
16 Para cuando compuso el Salmo 142, es fácil que David ya estuviera al tanto del trágico fin de Ahimélec. Sin saber que él era un fugitivo, este sumo sacerdote le había prestado ayuda, y por ello el furioso Saúl lo había mandado asesinar junto con su familia (1 Sam. 22:11, 18, 19). David se sentía culpable por la tragedia. Era como si hubiera matado a aquel servicial sacerdote con sus propias manos. ¿A quién no le ahogaría la culpa en una situación como esa? Para colmo de males, no le quedaba un momento de respiro, pues el rey venía pisándole los talones.
17 Pero esto no es todo. No mucho después falleció el profeta Samuel, quien lo había designado sucesor al trono (1 Sam. 25:1). Aunque aquella pérdida debió de hacerle sentir aún más desamparado, David nunca olvidó que contaba con el apoyo divino. Es cierto que Jehová no le había concedido el mismo honor que a los levitas, pero lo había elegido para desempeñar en el futuro otro tipo de servicio: gobernar a Israel (1 Sam. 16:1, 13). Por eso, David oró a Dios de todo corazón y buscó su guía con fe. Nosotros disponemos hoy de la misma ayuda. Si aceptamos a Jehová como herencia y refugio nuestro, también nos ayudará a servirle con toda el alma.
SALMO 142:7)
“Saca mi alma, sí, del calabozo mismo, para elogiar tu nombre. En derredor de mí reúnanse los justos, porque tú tratas apropiadamente conmigo.”
it-1 pág. 389 Calabozo
CALABOZO
Cuarto pequeño y oscuro, por lo general subterráneo, usado como prisión. La palabra hebrea para “calabozo” (mas•guér) proviene de una raíz que significa “cerrar”. (Gé 19:6; Jue 3:23.) David se sintió como si estuviera en un calabozo cuando, mientras huía del rey Saúl, se escondió en una cueva como fugitivo proscrito. Su situación parecía muy sombría: con su vida siempre en peligro, con asechanzas en su camino y sin un lugar adonde huir. Oró a Jehová por liberación. (Sl 142:7.)
w87 15/3 pág. 25 ¡Un Dios feliz, un pueblo feliz!
142:7—¿Por qué pensaba David que su alma estaba en un “calabozo”?
Se sintió completamente solo con sus problemas, como si estuviera en un calabozo oscuro y peligroso, sin ser comprendido, y separado de todos los humanos. Cuando sentimos algo similar y pensamos que nuestra “derecha” está expuesta a ataques, con confianza podemos dirigirnos a Jehová pidiéndole ayuda. (Salmo 142:3-7.)
SALMO 143:1)
“Oh Jehová, oye mi oración; de veras presta oído a mi súplica. En tu fidelidad, respóndeme en tu justicia.”
w96 15/12 pág. 11 párr. 9 ¿Qué es lo primordial en su vida?
9 Aunque David era un ser humano pecador y mortal, tenía fe en que Jehová prestaría atención a su súplica. Rogó humildemente: “Oh Jehová, oye mi oración; de veras presta oído a mi súplica. En tu fidelidad, respóndeme en tu justicia. Y no entres en juicio con tu siervo; porque delante de ti ningún viviente puede ser justo”. (Salmo 143:1, 2.) David era consciente de su imperfección; sin embargo, su corazón era completo para con Dios. Por ello, confiaba en que recibiría en justicia una respuesta. ¿No es eso esperanzador? Aunque no alcancemos la justicia de Dios, podemos tener la confianza de que nos oye si nuestro corazón es completo para con él. (Eclesiastés 7:20; 1 Juan 5:14.) Debemos perseverar en la oración y estar decididos a ‘vencer el mal con el bien’ en estos días impíos. (Romanos 12:20, 21; Santiago 4:7.)
SALMO 143:2)
“Y no entres en juicio con tu siervo; porque delante de ti ningún viviente puede ser justo.”
w96 15/12 pág. 11 párr. 9 ¿Qué es lo primordial en su vida?
9 Aunque David era un ser humano pecador y mortal, tenía fe en que Jehová prestaría atención a su súplica. Rogó humildemente: “Oh Jehová, oye mi oración; de veras presta oído a mi súplica. En tu fidelidad, respóndeme en tu justicia. Y no entres en juicio con tu siervo; porque delante de ti ningún viviente puede ser justo”. (Salmo 143:1, 2.) David era consciente de su imperfección; sin embargo, su corazón era completo para con Dios. Por ello, confiaba en que recibiría en justicia una respuesta. ¿No es eso esperanzador? Aunque no alcancemos la justicia de Dios, podemos tener la confianza de que nos oye si nuestro corazón es completo para con él. (Eclesiastés 7:20; 1 Juan 5:14.) Debemos perseverar en la oración y estar decididos a ‘vencer el mal con el bien’ en estos días impíos. (Romanos 12:20, 21; Santiago 4:7.)
it-1 pág. 648 Declarar justo
Dios prueba que es justo en todos sus actos. Se ha podido comprobar que en sus tratos con los humanos imperfectos Dios jamás ha violado sus propias normas de rectitud y justicia. No ha imputado justicia a humanos pecadores sobre la base de los méritos que estos pudieran tener, pues esto hubiese supuesto una aprobación tácita del pecado. (Sl 143:1, 2.)
SALMO 143:3)
“Porque el enemigo ha seguido tras de mi alma; ha aplastado mi vida hasta la tierra misma. Me ha hecho morar en lugares oscuros como los que han estado muertos por tiempo indefinido.”
w96 15/12 pág. 11 párrs. 10-11 ¿Qué es lo primordial en su vida?
10 David tenía enemigos, tal como los tenemos nosotros. Él pasó por momentos de ansiedad, como cuando huyó de Saúl y buscó refugio en lugares solitarios e inaccesibles o cuando lo hostigaron sus enemigos siendo ya rey. Así explica cómo le afectó: “El enemigo ha seguido tras de mi alma [...]. Me ha hecho morar en lugares oscuros [...]. Y mi espíritu desmaya dentro de mí; en medio de mí se muestra aturdido mi corazón”. (Salmo 143:3, 4.) ¿Ha tenido usted razón para sentirse de manera parecida?
11 La presión de los enemigos, las pruebas debidas a graves dificultades económicas, una enfermedad grave u otros problemas inquietantes han hecho que algunos miembros del pueblo de Dios sientan que su espíritu desmaya. A veces también han tenido el corazón como aturdido, y es como si clamaran individualmente: “Porque me has hecho ver muchas angustias y calamidades, quieras volver a hacerme revivir [...]. Quieras cercarme y consolarme”. (Salmo 71:20, 21.) ¿Cómo se les ha ayudado?
SALMO 143:4)
“Y mi espíritu desmaya dentro de mí; en medio de mí se muestra aturdido mi corazón.”
w96 15/12 pág. 11 párrs. 10-11 ¿Qué es lo primordial en su vida?
10 David tenía enemigos, tal como los tenemos nosotros. Él pasó por momentos de ansiedad, como cuando huyó de Saúl y buscó refugio en lugares solitarios e inaccesibles o cuando lo hostigaron sus enemigos siendo ya rey. Así explica cómo le afectó: “El enemigo ha seguido tras de mi alma [...]. Me ha hecho morar en lugares oscuros [...]. Y mi espíritu desmaya dentro de mí; en medio de mí se muestra aturdido mi corazón”. (Salmo 143:3, 4.) ¿Ha tenido usted razón para sentirse de manera parecida?
11 La presión de los enemigos, las pruebas debidas a graves dificultades económicas, una enfermedad grave u otros problemas inquietantes han hecho que algunos miembros del pueblo de Dios sientan que su espíritu desmaya. A veces también han tenido el corazón como aturdido, y es como si clamaran individualmente: “Porque me has hecho ver muchas angustias y calamidades, quieras volver a hacerme revivir [...]. Quieras cercarme y consolarme”. (Salmo 71:20, 21.) ¿Cómo se les ha ayudado?
SALMO 143:5)
“He recordado días de mucho tiempo atrás; he meditado en toda tu actividad; de buena gana me mantuve intensamente interesado en la obra de tus propias manos.”
w96 15/12 págs. 11-12 párrs. 12-16 ¿Qué es lo primordial en su vida?
12 El Salmo 143:5 indica qué hizo David cuando lo acosó el peligro y se vio sometido a fuertes pruebas: “He recordado días de mucho tiempo atrás; he meditado en toda tu actividad; de buena gana me mantuve intensamente interesado en la obra de tus propias manos”. David recordó lo que Dios había hecho por sus siervos y cómo lo había liberado a él mismo. Meditó en lo que Jehová había hecho por Su gran nombre. Sí, David mantuvo su interés por las obras de Dios.
13 ¿No hemos recordado nosotros muchas veces lo que Dios ha hecho por su pueblo? Sin duda. Esto incluye el historial de ‘la gran nube de testigos’ de tiempos precristianos. (Hebreos 11:32-38; 12:1.) También se animó a los cristianos ungidos del siglo primero a ‘seguir acordándose de los días anteriores’ y de lo que habían aguantado. (Hebreos 10:32-34.) ¿Y qué puede decirse de las experiencias de los siervos de Dios del presente, como las que se cuentan en el libro Los testigos de Jehová, proclamadores del Reino de Dios? Los relatos documentados de esta obra y otras publicaciones nos permiten recordar cómo ha ayudado Jehová a su pueblo a soportar proscripciones, encarcelamientos, ataques de chusmas y campos de concentración y de trabajos forzados. Los siervos de Dios han pasado pruebas en países destrozados por la guerra, como Burundi, Liberia, Ruanda y la anterior Yugoslavia. Cuando surgió oposición, aguantaron porque mantuvieron una estrecha relación con Jehová. Su mano sostuvo a quienes tuvieron como lo primordial en su vida hacer la voluntad de Dios.
14 Sin embargo, puede que usted diga que no se le ha sometido a un trato tan brutal y piense que probablemente nunca lo padecerá. No obstante, Dios no solo ha apoyado a su pueblo en circunstancias que pudieran considerarse dramáticas. Ha apoyado a muchas personas “comunes” en circunstancias “normales”. He aquí uno de los muchos ejemplos: ¿Reconoce la fotografía de la parte superior, y le ayuda a recordar lo que hace Dios por sus siervos? Apareció en La Atalaya del 1 de diciembre de 1996. ¿Leyó el relato de Penelope Makris? Es un espléndido ejemplo de integridad cristiana. ¿Recuerda lo que tuvo que aguantar de sus vecinos, cómo se enfrentó a graves enfermedades y su esfuerzo por permanecer en el ministerio de tiempo completo? ¿Y su gratificante experiencia en Mitilene? La idea es: ¿Vemos estos ejemplos como ayudas para establecer nuestras prioridades y poner la voluntad de Dios en primer lugar en nuestra vida?
15 Nos fortalece meditar en las obras de Jehová, como lo hizo David. Al realizar su propósito, Jehová hizo posible la salvación mediante la muerte, resurrección y glorificación de su Hijo. (1 Timoteo 3:16.) Ha establecido su Reino celestial, ha limpiado los cielos de Satanás y sus demonios, y ha restaurado la adoración verdadera aquí en la Tierra. (Revelación [Apocalipsis] 12:7-12.) Ha producido un paraíso espiritual y ha bendecido a su pueblo con aumento. (Isaías 35:1-10; 60:22.) Su pueblo está dando ahora un testimonio final antes del estallido de la gran tribulación. (Revelación 14:6, 7.) En efecto, tenemos mucho en que meditar.
16 El interés en las obras de Dios, en vez de la preocupación por los empeños humanos, impresiona en nosotros la irresistibilidad del poder aplicado de Jehová. Ahora bien, esas obras no se limitan a la admirable creación de los cielos y la Tierra. (Job 37:14; Salmo 19:1; 104:24.) Sus maravillosas obras incluyen actos de liberación de su pueblo de manos de sus enemigos opresores, como lo demuestra la experiencia de su pueblo escogido de la antigüedad. (Éxodo 14:31; 15:6.)
SALMO 143:6)
“He extendido mis manos a ti; mi alma es para ti como una tierra agotada. Sélah.”
w96 15/12 pág. 13 párr. 17 ¿Qué es lo primordial en su vida?
17 David pidió ayuda en oración para que su aliento vital no se agotara: “He extendido mis manos a ti; mi alma es para ti como una tierra agotada. Oh apresúrate, respóndeme, oh Jehová. Mi espíritu se ha acabado. No ocultes de mí tu rostro, o de otro modo tendré que llegar a ser comparable a los que bajan al hoyo”. (Salmo 143:6, 7.) Aunque David era pecador, sabía que Dios era consciente de su situación. (Salmo 31:7.) A veces podemos pensar que nuestra espiritualidad ha decaído. Pero la situación no es desesperanzada. Jehová oye nuestras oraciones y puede acelerar la recuperación reconfortándonos mediante la ayuda de ancianos amorosos, artículos de La Atalaya o partes de las reuniones que parecen concebidas para nosotros. (Isaías 32:1, 2.)
SALMO 143:7)
“Oh apresúrate, respóndeme, oh Jehová. Mi espíritu se ha acabado. No ocultes de mí tu rostro, o de otro modo tendré que llegar a ser comparable a los que bajan al hoyo.”
w96 15/12 pág. 13 párr. 17 ¿Qué es lo primordial en su vida?
17 David pidió ayuda en oración para que su aliento vital no se agotara: “He extendido mis manos a ti; mi alma es para ti como una tierra agotada. Oh apresúrate, respóndeme, oh Jehová. Mi espíritu se ha acabado. No ocultes de mí tu rostro, o de otro modo tendré que llegar a ser comparable a los que bajan al hoyo”. (Salmo 143:6, 7.) Aunque David era pecador, sabía que Dios era consciente de su situación. (Salmo 31:7.) A veces podemos pensar que nuestra espiritualidad ha decaído. Pero la situación no es desesperanzada. Jehová oye nuestras oraciones y puede acelerar la recuperación reconfortándonos mediante la ayuda de ancianos amorosos, artículos de La Atalaya o partes de las reuniones que parecen concebidas para nosotros. (Isaías 32:1, 2.)
SALMO 143:8)
“Por la mañana hazme oír tu bondad amorosa, porque en ti he cifrado mi confianza. Dame a conocer el camino en que debo andar, porque a ti he alzado mi alma.”
w10 15/1 pág. 21 Vivamos todos los días para la gloria de Dios
“POR la mañana hazme oír tu bondad amorosa [...]. Dame a conocer el camino en que debo andar”, suplicó el salmista David en oración (Sal. 143:8). Seguro que al despertar cada mañana y darle gracias a Jehová por otro día más de vida, usted también le pide, al igual que David, que lo ayude a tomar decisiones y actuar de la mejor manera.
w96 15/12 pág. 13 párr. 18 ¿Qué es lo primordial en su vida?
18 Nuestra confianza en Jehová nos impulsa a suplicarle: “Hazme oír tu bondad amorosa, porque en ti he cifrado mi confianza. Dame a conocer el camino en que debo andar”. (Salmo 143:8.) ¿Le falló Dios a la hermana Makris, que se hallaba sola en una isla griega? Entonces, ¿nos fallará a nosotros si hacer Su voluntad ocupa el lugar primordial en nuestra vida?
SALMO 143:9)
“Líbrame de mis enemigos, oh Jehová. Me he puesto a cubierto aun contigo.”
w96 15/12 pág. 13 párr. 18 ¿Qué es lo primordial en su vida?
Al Diablo y a sus agentes les gustaría estorbar o detener completamente nuestra obra de proclamar el Reino de Dios. Ya sea que sirvamos en países en los que se permite la adoración verdadera o en aquellos en los que está proscrita, nuestras oraciones unidas armonizan con la petición de David: “Líbrame de mis enemigos, oh Jehová. Me he puesto a cubierto aun contigo”. (Salmo 143:9.) Nuestra seguridad contra el derrumbe espiritual depende de que moremos en el lugar secreto del Altísimo. (Salmo 91:1.)
SALMO 143:10)
“Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios. Tu espíritu es bueno; que me guíe en la tierra de la rectitud.”
w96 15/12 págs. 14-19 Se nos enseña a hacer la voluntad de Jehová
Se nos enseña a hacer la voluntad de Jehová
“Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios.” (SALMO 143:10.)
TODOS los días que una persona está viva y consciente puede aprender algo de valor. Esto es cierto en su caso y en el de todo el mundo. Ahora bien, ¿qué sucede cuando morimos? Ya no se nos puede enseñar ni podemos aprender nada en ese estado. La Biblia dice claramente que los muertos “no tienen conciencia de nada en absoluto”. No hay ningún conocimiento en el Seol, el sepulcro común de la humanidad. (Eclesiastés 9:5, 10.) ¿Significa esto que es en vano que aprendamos y acumulemos conocimiento? Depende de qué se nos enseñe y de cómo utilicemos ese conocimiento.
2 Si solo se nos enseña lo que pertenece a este mundo, no nos espera un futuro perdurable. Afortunadamente, a millones de personas de todas las naciones se les está enseñando la voluntad divina con la mira de que consigan vida eterna. Esta esperanza se fundamenta en la enseñanza de Jehová, la Fuente del conocimiento que vivifica. (Salmo 94:9-12.)
3 Dios enseñó a su Hijo primogénito, su primer discípulo, a hacer Su voluntad. (Proverbios 8:22-30; Juan 8:28.) A su vez, Jesús indicó que su Padre enseñaría a millares de personas. ¿Qué perspectiva tenemos nosotros, los que aprendemos de Dios? Jesús dijo: “Está escrito en los Profetas: ‘Y todos ellos serán enseñados por Jehová’. Todo el que ha oído de parte del Padre, y ha aprendido, viene a mí [...]. Muy verdaderamente les digo: El que cree tiene vida eterna”. (Juan 6:45-47.)
4 Jesús citó las palabras de Isaías 54:13, dirigidas a la mujer simbólica de Dios, la Sión celestial. Esa profecía es aplicable particularmente a sus hijos, los 144.000 discípulos de Jesucristo engendrados por espíritu. Hoy queda un resto activo de esos hijos espirituales, que encabezan un programa docente por todo el mundo. Este ha resultado en que también se beneficien de la enseñanza de Jehová millones de otras personas, que forman “una gran muchedumbre”. Estas tienen la singular perspectiva de aprender sin que la muerte interrumpa su educación. ¿Cómo es eso posible? Porque se ha puesto ante ellas la expectativa de sobrevivir a la “gran tribulación”, que se acerca rápidamente, y disfrutar de vida eterna en una Tierra paradisíaca. (Revelación 7:9, 10, 13-17.)
Se pone el acento en hacer la voluntad de Dios
5 Durante 1997, los testigos de Jehová tendrán muy presentes en más de ochenta mil congregaciones de todo el mundo las primeras palabras del Salmo 143:10: “Enséñame a hacer tu voluntad”. Este será el texto del año 1997. Estas palabras, que se expondrán en un lugar muy visible de los Salones del Reino, constituirán un recordatorio de que es en las reuniones de la congregación donde recibimos especialmente la educación divina y donde podemos beneficiarnos de un programa continuo de instrucción. Cuando nos juntamos con nuestros hermanos en las reuniones para que nos enseñe nuestro Magnífico Instructor, podemos sentirnos como el salmista, quien escribió: “Me regocijé cuando estuvieron diciéndome: ‘Vamos a la casa de Jehová’”. (Salmo 122:1; Isaías 30:20.)
6 Sí, deseamos que se nos enseñe a hacer la voluntad de Dios, y no la de nuestro adversario el Diablo ni la de seres humanos imperfectos. De modo que, como David, reconocemos al Dios a quien adoramos y servimos: “Porque tú eres mi Dios. Tu espíritu es bueno; que me guíe en la tierra de la rectitud”. (Salmo 143:10.) En vez de tratarse con hombres de falsedad, David prefirió estar donde se adoraba a Jehová. (Salmo 26:4-6.) Como el espíritu de Dios dirigía sus pasos, a David le fue posible andar por los senderos de la justicia. (Salmo 17:5; 23:3.)
7 El David Mayor, Jesucristo, aseguró a los apóstoles que el espíritu santo les enseñaría todas las cosas y les haría recordar todo lo que él les había dicho. (Juan 14:26.) Desde el Pentecostés, Jehová ha revelado progresivamente “las cosas profundas de Dios” contenidas en su Palabra escrita. (1 Corintios 2:10-13.) Lo ha hecho a través de un conducto visible al que Jesús denominó “el esclavo fiel y discreto”. Este dispensa el alimento espiritual que se estudia en el programa docente de las congregaciones del pueblo de Dios por todo el mundo. (Mateo 24:45-47.)
Se nos enseña la voluntad de Jehová en las reuniones
8 La información del estudio semanal de La Atalaya suele tratar sobre la aplicación de los principios bíblicos, lo cual, sin duda, nos ayuda a afrontar las ansiedades de la vida. En otros estudios se analizan verdades o profecías bíblicas profundas. ¡Cuánto se nos enseña en estas reuniones! En muchos países, los Salones del Reino están abarrotados. En cambio, en otros la asistencia a las reuniones ha disminuido. ¿Por qué? ¿Es posible que algunos estén permitiendo que el trabajo les impida reunirse regularmente para ‘incitarse al amor y a las obras excelentes’? ¿O dedicamos mucho tiempo a actividades sociales o a ver la televisión, de modo que nos parece que tenemos un horario demasiado apretado para asistir a todas las reuniones? Recuerde el mandato inspirado de Hebreos 10:23-25. ¿No es el reunirnos para recibir instrucción divina todavía más importante ahora que ‘contemplamos que el día se acerca’?
9 Uno de nuestros deberes primordiales es ser ministros de Dios. La Reunión de Servicio se ha concebido para enseñarnos a cumplir eficazmente con esta responsabilidad. En ella aprendemos a abordar a las personas, qué decir, qué hacer cuando la respuesta es favorable y también cómo actuar cuando la gente rechaza el mensaje. (Lucas 10:1-11.) Los métodos eficaces que se estudian y demuestran en esta reunión semanal nos preparan para llegar mejor a la gente, no solo cuando vamos de casa en casa, sino también cuando predicamos en la calle, en los aparcamientos, en el transporte público, en los aeropuertos, en los negocios o en las escuelas. En armonía con nuestra petición “Enséñame a hacer tu voluntad”, queremos aprovechar toda oportunidad para hacer lo que nos aconsejó nuestro Amo: “Resplandezca la luz de ustedes delante de los hombres, para que [...] den gloria al Padre de ustedes que está en los cielos”. (Mateo 5:16.)
10 En las reuniones de la congregación también se nos enseña a hacer discípulos. Cuando hallamos interés o dejamos publicaciones, nuestro objetivo al hacer las revisitas es empezar estudios bíblicos. En un sentido, es similar a lo que hacían los discípulos: ‘quedarse con los merecedores’ para enseñarles lo que Jesús les había mandado. (Mateo 10:11; 28:19, 20.) Con las excelentes ayudas que tenemos, como el libro El conocimiento que lleva a vida eterna, estamos, en realidad, bien equipados para efectuar nuestro ministerio plenamente. (2 Timoteo 4:5.) Todas las semanas, cuando asistamos a la Reunión de Servicio y a la Escuela del Ministerio Teocrático, procuremos captar las ideas útiles y luego utilizarlas, lo cual nos recomendará como ministros de Dios adecuadamente capacitados que llevamos a cabo Su voluntad. (2 Corintios 3:3, 5; 4:1, 2.)
11 La voluntad de Dios es que ‘sigamos buscando primero el reino y Su justicia’. (Mateo 6:33.) Pregúntese: ‘¿Cómo aplicaría este principio si mi trabajo (o el de mi cónyuge) me impidiera asistir a las reuniones?’. Muchas personas espiritualmente maduras hablarían con su patrono al respecto. Una ministra de tiempo completo le dijo a su patrono que necesitaba tiempo libre todas las semanas para asistir a las reuniones de la congregación. El patrono le concedió el permiso. Pero, intrigado por lo que se hacía en las reuniones, preguntó si podía asistir. En la reunión oyó un anuncio sobre la siguiente asamblea de distrito, y quiso pasar un día completo en ella. ¿Qué lección aprendemos de este ejemplo?
Los padres piadosos enseñan la voluntad de Jehová
12 Ahora bien, las reuniones de la congregación y las asambleas no son los únicos medios por los que se nos enseña a hacer la voluntad divina. A los padres piadosos se les manda que eduquen, disciplinen y críen a sus hijos para que alaben a Jehová y hagan Su voluntad. (Salmo 148:12, 13; Proverbios 22:6, 15.) Esto implica llevar a nuestros “pequeñuelos” a las reuniones, donde pueden ‘escuchar y aprender’. Pero ¿qué puede decirse de enseñarles los santos escritos en el hogar? (Deuteronomio 31:12; 2 Timoteo 3:15.) Muchas familias inician concienzudamente programas regulares de estudio bíblico familiar, pero al poco tiempo los descuidan o abandonan por completo. ¿Le ha sucedido a usted? ¿Ha llegado a la conclusión de que la recomendación de tener tal estudio regular es improcedente, o que su familia es tan distinta que no tendrá éxito en su caso? Padres, sin importar cuál sea su situación, repasen los oportunos artículos “Recibimos un gran legado espiritual” y “Las recompensas de la persistencia”, de La Atalaya del 1 de agosto de 1995.
13 Se anima a las familias a que comenten habitualmente el texto diario del folleto Examinando las Escrituras diariamente. Leer el texto y el comentario está bien, pero es aún más provechoso analizarlo y aplicarlo. Por ejemplo, si el texto es Efesios 5:15-17, la familia puede razonar sobre cómo ‘comprar tiempo oportuno’ para el estudio personal, participar en alguna forma del ministerio de tiempo completo y encargarse de otras asignaciones teocráticas. Sí, el comentario del texto en familia puede ayudar a uno o a varios miembros a ‘percibir más plenamente cuál es la voluntad de Jehová’.
14 Los padres deben ser maestros diligentes de sus hijos. (Deuteronomio 6:6, 7.) Sin embargo, esta responsabilidad no se circunscribe a simplemente reprenderlos o darles órdenes. Los padres también deben escuchar, a fin de conocer mejor lo que es necesario explicar, aclarar, ilustrar o repetir. En cierta familia cristiana, los padres fomentan la comunicación franca animando a sus hijos a plantear preguntas sobre temas que no entienden o que les preocupan. Así se enteraron de que a su hijo adolescente se le hacía difícil comprender que Jehová no hubiera tenido principio. Los padres se valieron de información de las publicaciones de la Sociedad Watch Tower, que indicaba que una idea generalmente aceptada es que el tiempo y el espacio son ilimitados. Esta sencilla explicación satisfizo al hijo. De modo que tómese el tiempo para contestar con claridad las preguntas de sus hijos basándose en las Escrituras, y ayúdeles a ver que puede ser muy satisfactorio aprender a hacer la voluntad de Dios. ¿Qué más se le está enseñando al pueblo de Dios —jóvenes y mayores— hoy día?
Se nos enseña a amar y a luchar
15 En armonía con el nuevo mandamiento de Jesús, ‘Dios nos enseña a amarnos unos a otros’. (1 Tesalonicenses 4:9.) Cuando las cosas están tranquilas y marchan bien, puede parecernos que amamos a todos nuestros hermanos. Pero ¿qué sucede cuando surgen diferencias personales o nos ofendemos por lo que otro cristiano hace o dice? En estas ocasiones se pone a prueba la autenticidad de nuestro amor. (Compárese con 2 Corintios 8:8.) ¿Qué nos enseña la Biblia a hacer en tales situaciones? Por una parte, nos indica que debemos esforzarnos por mostrar amor en el sentido más pleno. (1 Pedro 4:8.) En vez de procurar nuestros propios intereses, enojarnos por deficiencias menores o llevar cuenta del daño, debemos permitir que el amor cubra una multitud de pecados. (1 Corintios 13:5.) Sabemos que esta es la voluntad de Dios, pues es lo que su Palabra enseña.
16 Aunque para muchos el amor no guarda ninguna relación con el guerrear, esto último también se nos enseña, si bien se trata de un guerrear de naturaleza diferente. David reconoció que dependía de Jehová para que le enseñara cómo debía hacer la guerra, aunque en su tiempo esto implicaba luchar literalmente contra los enemigos de Israel. (1 Samuel 17:45-51; 19:8; 1 Reyes 5:3; Salmo 144:1.) ¿Qué puede decirse de nuestra lucha hoy? Nuestras armas no son carnales. (2 Corintios 10:4.) Nuestra lucha es espiritual, y necesitamos estar equipados con una armadura espiritual. (Efesios 6:10-13.) Mediante su Palabra y las reuniones de su pueblo, Jehová nos enseña a librar con éxito esta lucha espiritual.
17 El Diablo a menudo utiliza de manera sutil y engañosa tentaciones mundanas, apóstatas y otros opositores de la verdad para desviar nuestra atención a cuestiones banales. (1 Timoteo 6:3-5, 11; Tito 3:9-11.) Es como si viera que no le va a ser fácil vencernos mediante un ataque directo o frontal, por lo que intenta hacernos tropezar logrando que expresemos nuestras insatisfacciones y preguntas insustanciales, carentes de valor espiritual. Si somos guerreros vigilantes, nos cuidaremos tanto de estos peligros como de los ataques frontales. (1 Timoteo 1:3, 4.)
18 No promovemos los deseos de los hombres ni la voluntad de las naciones. Jehová nos ha enseñado mediante el ejemplo de Jesús que ya no hemos de vivir para nosotros mismos, sino que debemos armarnos de la misma disposición mental que tuvo Cristo Jesús y vivir para la voluntad de Dios. (2 Corintios 5:14, 15.) Es posible que en el pasado nuestra vida haya sido muy inmoderada y licenciosa, y que hayamos desperdiciado un tiempo muy valioso. Las diversiones estrepitosas, las partidas de beber y la inmoralidad caracterizan a este mundo inicuo. Ahora que se nos ha enseñado a hacer la voluntad de Dios, ¿no estamos agradecidos de hallarnos separados de este mundo corrompido? Así que sigamos luchando con fuerza en sentido espiritual para que nunca participemos en las prácticas corruptas de este mundo. (1 Pedro 4:1-3.)
Se nos enseña para nuestro beneficio
19 Es imperativo reconocer que el que se nos enseñe a hacer la voluntad de Jehová nos beneficia en gran manera. Por supuesto, nosotros debemos hacer nuestra parte, aprendiendo con mucha atención y luego siguiendo las instrucciones que nos llegan mediante su Hijo, así como a través de su Palabra y las reuniones de su pueblo. (Isaías 48:17, 18; Hebreos 2:1.) De este modo nos fortaleceremos para permanecer firmes en estos tiempos calamitosos y podremos capear las tormentas que se avecinan. (Mateo 7:24-27.) También, agradaremos a Dios al hacer su voluntad y nos aseguraremos de que nuestras oraciones sean contestadas. (Juan 9:31; 1 Juan 3:22.) Y gozaremos de verdadera felicidad. (Juan 13:17.)
20 Durante el año 1997 tendremos a menudo la oportunidad de leer y comentar el texto del año, Salmo 143:10: “Enséñame a hacer tu voluntad”. Usemos algunas de estas ocasiones para reflexionar sobre las provisiones que Dios ha hecho para enseñarnos, como las expuestas anteriormente. Y que el meditar sobre esta súplica nos incentive a actuar en consecuencia, sabiendo que “el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre”. (1 Juan 2:17.)
w92 15/9 págs. 14-15 párr. 8 El espíritu de Jehová guía a su pueblo
Para beneficiarnos del espíritu de Dios debemos estar dispuestos a seguir su guía como lo hizo David, quien oró de esta manera: “Enséñame a hacer tu voluntad, porque tú eres mi Dios. Tu espíritu es bueno; que me guíe en la tierra de la rectitud”. (Salmo 143:10.) David, a quien el rey Saúl de Israel había desterrado, quería que el espíritu de Dios lo guiara para así estar seguro de que su derrotero era recto. Con el tiempo, Abiatar llegó con un efod de sacerdote que se usaba para averiguar la voluntad de Dios. Como el representante sacerdotal de Dios, Abiatar instruyó a David en el camino en que debería andar para agradar a Jehová. (1 Samuel 22:17–23:12; 30:6-8.) Al igual que David, Jesús fue guiado por el espíritu de Jehová, y lo mismo es cierto de los seguidores ungidos de Cristo como clase. Durante los años 1918 y 1919, la sociedad humana los había rechazado, y sus enemigos religiosos creían que podían acabar con ellos. El resto oró para salir de su inactividad, y en 1919 Dios contestó sus oraciones, los libró e hizo que estuvieran activos de nuevo en su servicio. (Salmo 143:7-9.) No hay duda de que el espíritu de Jehová ayudó y guió a su pueblo en aquel tiempo del mismo modo que lo hace en nuestros días.
SALMO 144:5)
“Oh Jehová, inclina tus cielos para que desciendas; toca las montañas para que humeen.”
it-2 págs. 422-423 Monte, montaña
El salmista dice de Jehová: “Toca las montañas, y humean”. (Sl 104:32; 144:5, 6.) Es posible que estas palabras signifiquen que cuando cae un rayo, puede prenderse fuego en los bosques de las montañas, y hace que la montaña humee.
SALMO 144:15)
“¡Feliz es el pueblo para quien es justamente así!”. ¡Feliz es el pueblo cuyo Dios es Jehová!”
w06 15/6 págs. 12-13 Es posible encontrar la felicidad
Ninguna relación humana ni bienes materiales ni logros personales pueden dar la felicidad que trae pertenecer al “pueblo cuyo Dios es Jehová” (Salmo 144:15). Así lo demuestran innumerables ejemplos de siervos de Dios de nuestro tiempo.
Un ejemplo de ello es Susanne, una alemana de poco más de 40 años. Ella comentó: “Hoy día, muchas personas se afilian a un grupo para alcanzar un determinado fin o para fomentar sus intereses comunes, pero raras veces consideran amigos a los miembros individuales del grupo. Esto no sucede en el pueblo de Jehová. Nuestro amor a Jehová hace que nos tengamos afecto los unos a los otros. Nos sentimos a gusto entre el pueblo de Dios, estemos donde estemos. Esta unidad enriquece muchísimo la vida. ¿Quiénes más pueden afirmar que tienen amigos de ambientes sociales y culturales totalmente distintos y de tantas nacionalidades? Puedo asegurar de todo corazón que pertenecer al pueblo de Jehová es lo que produce felicidad”.
w06 1/9 pág. 13 Puntos sobresalientes del libro quinto de los Salmos
La Palabra de Jehová es viva
Puntos sobresalientes del libro quinto de los Salmos
PUEDE que los ricos se jacten: “Nuestros hijos son como plantas pequeñas crecidas en su juventud, nuestras hijas como esquinas entalladas al estilo de palacio, nuestros graneros están llenos [...], nuestros rebaños se multiplican por millares”. Quizás hasta exclamen: “¡Feliz es el pueblo para quien es justamente así!”. Pero el salmista afirma algo muy diferente: “¡Feliz es el pueblo cuyo Dios es Jehová!” (Salmo 144:12-15). Y ciertamente tiene razón. Jehová es el Dios feliz y promete hacer felices a sus siervos (1 Timoteo 1:11).
it-1 pág. 98 Almacén, granero
En el Salmo 144:11-15 el rey David se vale de un contraste para mostrar quiénes son las personas verdaderamente felices. En vista del contexto (véanse los vss. 11 y 12), lo más probable es que esté describiendo a los que confían en su tesoro de cosas materiales y se jactan de su riqueza diciendo: “Nuestros graneros están llenos, y suministran productos de una suerte tras otra [...]. ¡Feliz es el pueblo para quien es justamente así!”. Sin embargo, las siguientes palabras de David: “¡Feliz es el pueblo cuyo Dios es Jehová!”, muestran cuál es la verdadera fuente de felicidad en contraste con las riquezas materiales.
it-2 pág. 228 Libertad
Existe una diferencia entre la libertad limitada y la esclavitud. La libertad dentro de los límites fijados por Dios resulta en felicidad; la esclavitud a criaturas, a la imperfección, a debilidades o a ideologías erróneas resulta en opresión e infelicidad. También hay que distinguir la libertad de la autodeterminación, es decir, abogar por el desprecio a las leyes de Dios en pro del derecho de la persona a decidir por sí misma entre lo bueno y lo malo. Esa autodeterminación invade los derechos de otras personas y ocasiona graves problemas, como puede verse por el resultado del espíritu de independencia y rebeldía que la serpiente introdujo en Adán y Eva en Edén. (Gé 3:4, 6, 11-19.) La verdadera libertad está restringida por la ley, la de Dios, y da lugar a que el hombre manifieste toda su individualidad, pero de una manera conveniente, constructiva y provechosa, reconociendo los derechos que tienen los demás y contribuyendo a la felicidad de todos. (Sl 144:15; Lu 11:28; Snt 1:25.)
w89 15/3 pág. 6 Siga buscando como a tesoros escondidos
Por supuesto, al considerar un texto debemos tomar en cuenta el contexto. Para ilustrar esto, consideremos Salmo 144:12-14. Según estos versículos, ciertas personas dicen: ‘Nuestros hijos son como plantas, nuestras hijas como esquinas entalladas al estilo de palacio, nuestros graneros están llenos, nuestros rebaños se multiplican por millares, nuestro ganado está cargado sin aborto’. Pudiéramos pensar que estas palabras aplican al pueblo de Dios, pero el contexto muestra que no es así. En el versículo 11, el salmista David suplica que se le libre de los que hablan lo que no es cierto. Ellos se jactaban de sus hijos, hijas, rebaños y ganado. Según el versículo 15, esos malhechores dicen: “¡Feliz es el pueblo para quien es justamente así!”. Al contrario, sin embargo, David exclamó: “¡Feliz es el pueblo cuyo Dios es Jehová!”.
SALMO 145:1)
“Ciertamente te ensalzaré, oh mi Dios el Rey, y ciertamente bendeciré tu nombre hasta tiempo indefinido, aun para siempre.”
w04 15/1 págs. 10-11 La grandeza de Jehová es inescrutable
‘Ensalzaré a Dios el Rey’
3 Aunque era el rey nombrado por Dios, David consideraba que el auténtico Rey de Israel era Jehová, por lo que declaró: “Tuyo es el reino, oh Jehová, Aquel que también te alzas como cabeza sobre todo” (1 Crónicas 29:11). ¡Y cuánto apreciaba David la gobernación divina! “Te ensalzaré, oh mi Dios el Rey —cantó—, y ciertamente bendeciré tu nombre hasta tiempo indefinido, aun para siempre. Todo el día te bendeciré, sí, y ciertamente alabaré tu nombre hasta tiempo indefinido, aun para siempre.” (Salmo 145:1, 2.) David deseaba alabar a Jehová Dios todo el día y por toda la eternidad.
4 El Salmo 145 proporciona una contundente respuesta a la alegación de Satanás de que Dios es un gobernante egoísta que priva de libertad a sus criaturas (Génesis 3:1-5). Asimismo, dicho salmo denuncia la mentira satánica de que quien sirve a Dios lo hace por lo que pueda obtener de él y no porque lo ame (Job 1:9-11; 2:4, 5). Al igual que David, los cristianos verdaderos de hoy están refutando las acusaciones falsas del Diablo. Valoran enormemente su esperanza de vivir para siempre bajo el Reino, ya que su deseo es alabar a Jehová por toda la eternidad. De hecho, ya se cuentan por millones los que han comenzado a hacerlo, pues han puesto fe en el sacrificio redentor de Jesús y se han hecho adoradores de Jehová dedicados y bautizados, que le obedecen y le sirven por amor (Romanos 5:8; 1 Juan 5:3).
5 Pensemos en las numerosas oportunidades que los siervos de Jehová tenemos de bendecirlo y alabarlo. Podemos hacerlo al orarle cuando nos llega al corazón algo que hayamos leído en su Palabra, la Biblia. Igualmente, podemos ensalzarlo y expresarle nuestra gratitud cuando nos conmueve la forma en que trata a su pueblo o nos maravilla algún aspecto de su fascinante creación. Y también lo bendecimos al estudiar sus propósitos en las reuniones cristianas junto con nuestros hermanos en la fe o al hablar de ello en nuestras conversaciones. En realidad, todas las “obras excelentes” que efectuamos a favor del Reino de Dios contribuyen a la alabanza de Jehová (Mateo 5:16).
6 Entre tales obras excelentes figura la reciente construcción de muchos lugares de adoración que el pueblo de Jehová ha llevado a cabo en países sumidos en la pobreza. Gran parte de esta labor ha sido posible gracias al apoyo económico de hermanos de otros países. Además, algunos cristianos se han trasladado voluntariamente a esos lugares para colaborar en la edificación de Salones del Reino. Pero la obra excelente más importante de todas es la de alabar a Jehová predicando las buenas nuevas de su Reino (Mateo 24:14). Como muestran versículos posteriores del Salmo 145, David apreciaba la gobernación de Dios y lo ensalzaba como Rey (Salmo 145:11, 12). ¿Sentimos nosotros el mismo aprecio por el amor con que Jehová gobierna? ¿Hablamos frecuentemente de su Reino a otras personas?
w90 15/9 pág. 11 párr. 3 Jehová merece alabanza eterna
Aunque David era rey, reconoció que estaba sujeto a la soberanía de Jehová, así: “Ciertamente te ensalzaré, oh mi Dios el Rey, y ciertamente bendeciré tu nombre hasta tiempo indefinido, aun para siempre”. (Salmo 145:1.) Con la misma reverencia, los testigos de Jehová ensalzan el nombre de Dios y alaban a Dios por toda la Tierra. Nuestra vida se enriquece mientras participamos en tal actividad. Al igual que David, debemos nuestra obediencia y sujeción a Jehová como ‘nuestro Dios el Rey’. ¿Y por qué no? Él es el “Rey de la eternidad”. (Revelación 15:3.)
SALMO 145:2)
“Todo el día te bendeciré, sí, y ciertamente alabaré tu nombre hasta tiempo indefinido, aun para siempre.”
w04 15/1 págs. 10-11 La grandeza de Jehová es inescrutable
‘Ensalzaré a Dios el Rey’
3 Aunque era el rey nombrado por Dios, David consideraba que el auténtico Rey de Israel era Jehová, por lo que declaró: “Tuyo es el reino, oh Jehová, Aquel que también te alzas como cabeza sobre todo” (1 Crónicas 29:11). ¡Y cuánto apreciaba David la gobernación divina! “Te ensalzaré, oh mi Dios el Rey —cantó—, y ciertamente bendeciré tu nombre hasta tiempo indefinido, aun para siempre. Todo el día te bendeciré, sí, y ciertamente alabaré tu nombre hasta tiempo indefinido, aun para siempre.” (Salmo 145:1, 2.) David deseaba alabar a Jehová Dios todo el día y por toda la eternidad.
4 El Salmo 145 proporciona una contundente respuesta a la alegación de Satanás de que Dios es un gobernante egoísta que priva de libertad a sus criaturas (Génesis 3:1-5). Asimismo, dicho salmo denuncia la mentira satánica de que quien sirve a Dios lo hace por lo que pueda obtener de él y no porque lo ame (Job 1:9-11; 2:4, 5). Al igual que David, los cristianos verdaderos de hoy están refutando las acusaciones falsas del Diablo. Valoran enormemente su esperanza de vivir para siempre bajo el Reino, ya que su deseo es alabar a Jehová por toda la eternidad. De hecho, ya se cuentan por millones los que han comenzado a hacerlo, pues han puesto fe en el sacrificio redentor de Jesús y se han hecho adoradores de Jehová dedicados y bautizados, que le obedecen y le sirven por amor (Romanos 5:8; 1 Juan 5:3).
5 Pensemos en las numerosas oportunidades que los siervos de Jehová tenemos de bendecirlo y alabarlo. Podemos hacerlo al orarle cuando nos llega al corazón algo que hayamos leído en su Palabra, la Biblia. Igualmente, podemos ensalzarlo y expresarle nuestra gratitud cuando nos conmueve la forma en que trata a su pueblo o nos maravilla algún aspecto de su fascinante creación. Y también lo bendecimos al estudiar sus propósitos en las reuniones cristianas junto con nuestros hermanos en la fe o al hablar de ello en nuestras conversaciones. En realidad, todas las “obras excelentes” que efectuamos a favor del Reino de Dios contribuyen a la alabanza de Jehová (Mateo 5:16).
6 Entre tales obras excelentes figura la reciente construcción de muchos lugares de adoración que el pueblo de Jehová ha llevado a cabo en países sumidos en la pobreza. Gran parte de esta labor ha sido posible gracias al apoyo económico de hermanos de otros países. Además, algunos cristianos se han trasladado voluntariamente a esos lugares para colaborar en la edificación de Salones del Reino. Pero la obra excelente más importante de todas es la de alabar a Jehová predicando las buenas nuevas de su Reino (Mateo 24:14). Como muestran versículos posteriores del Salmo 145, David apreciaba la gobernación de Dios y lo ensalzaba como Rey (Salmo 145:11, 12). ¿Sentimos nosotros el mismo aprecio por el amor con que Jehová gobierna? ¿Hablamos frecuentemente de su Reino a otras personas?
w90 15/9 pág. 11 párr. 5 Jehová merece alabanza eterna
Si en verdad amamos a nuestro Dador de Vida, diremos junto con David: “Todo el día te bendeciré, sí, y ciertamente alabaré tu nombre hasta tiempo indefinido, aun para siempre”. (Salmo 145:2.) ¡Qué vacío sería el día en que no bendijéramos a Dios! ¡Que nunca estemos tan ocupados ni tan inquietos en cuanto a las cosas materiales que no hablemos bien de nuestro Padre celestial ni le oremos diariamente! Jesús dio a entender que debemos orar todos los días, pues dijo en la oración modelo: “Danos nuestro pan para el día según la necesidad del día”. (Lucas 11:3.) Muchos alaban diariamente a Dios al participar de tiempo completo en el ministerio cristiano. Pero, prescindiendo de nuestras circunstancias, el corazón debe impulsarnos a alabar a Dios de alguna manera cada día. Y piense en esto: como testigos dedicados de Jehová, con la esperanza de recibir vida eterna, ¡tenemos la magnífica perspectiva de alabar su nombre para siempre! (Juan 17:3.)
SALMO 145:3)
“Jehová es grande y ha de ser alabado en gran manera, y su grandeza es inescrutable.”
w04 15/1 págs. 11-13 La grandeza de Jehová es inescrutable
Ejemplos de la grandeza divina
7 En Salmo 145:3 se subraya un poderoso motivo para alabar a Jehová. David cantó: “Jehová es grande y ha de ser alabado en gran manera, y su grandeza es inescrutable”. La grandeza de Jehová es insondable, no tiene límites. Los seres humanos no podemos escrutarla, abarcarla ni medirla completamente. No obstante, sin duda nos beneficiará examinar algunos ejemplos de ella.
8 Trate de recordar una ocasión en la que, alejado de las luces de la ciudad, alzó la vista a un despejado cielo nocturno. ¿No se maravilló al contemplar la multitud de estrellas que relumbraban en la negrura del espacio? ¿No se sintió impulsado a alabar a Jehová por su grandeza al crear todos esos cuerpos celestes? Sin embargo, lo que vio no es más que una fracción diminuta de las estrellas de la galaxia en que se halla el planeta Tierra. Y se calcula que hay más de cien mil millones de galaxias, de las cuales solo tres pueden verse sin telescopio. Realmente, las innumerables estrellas y galaxias que componen el vasto universo atestiguan el poder creador de Jehová y su inescrutable grandeza (Isaías 40:26).
9 Examinemos ahora la grandeza de Jehová en otros aspectos, los que tienen que ver con Jesucristo. Dios la manifestó al crear a su Hijo y emplearlo como “obrero maestro” durante incontables milenios (Proverbios 8:22-31). La grandeza del amor de Jehová volvió a demostrarse cuando entregó a su Hijo unigénito como sacrificio de rescate por la humanidad (Mateo 20:28; Juan 3:16; 1 Juan 2:1, 2). Y el glorioso e inmortal cuerpo espiritual que Jehová forjó para Jesús al resucitarlo supera con creces lo que los seres humanos pueden acertar a comprender (1 Pedro 3:18).
10 La resurrección de Jesús refleja muchos aspectos impresionantes de la insondable grandeza divina. Jehová sin duda hizo que Jesús volviera a recordar el trabajo que implicó la creación de las cosas visibles e invisibles (Colosenses 1:15, 16). Entre estas obras creativas se incluyen las demás criaturas espirituales, el universo, la Tierra productiva y todas las formas de vida de nuestro planeta. Al pleno conocimiento de la historia de la vida celestial y terrestre, de la que su Hijo fue testigo durante su existencia prehumana, Jehová añadió las vivencias de Jesús como humano perfecto. Vemos, pues, que la inescrutable grandeza de Jehová se hace patente en la resurrección de Jesús. Además, aquel gran acto es una garantía de que la resurrección de otras personas es posible, y debe fortalecer nuestra fe en que Dios puede devolverles la vida a los millones de fallecidos que guarda en su memoria perfecta (Juan 5:28, 29; Hechos 17:31).
Obras maravillosas y poderosos actos
11 Desde la resurrección de Jesús, Jehová ha ejecutado muchas otras obras maravillosas (Salmo 40:5). En el Pentecostés del año 33 E.C., Jehová dio existencia a una nueva nación, “el Israel de Dios”, compuesta por los discípulos de Cristo ungidos con espíritu santo (Gálatas 6:16). De una forma poderosa, esta nueva nación espiritual se extendió por todo el mundo conocido de aquel tiempo. Y a pesar de la apostasía que dio origen a la cristiandad tras la muerte de los apóstoles, Jehová siguió realizando obras maravillosas para hacer seguro el cumplimiento de Su propósito.
12 Por ejemplo, el canon de la Biblia se preservó, y con el tiempo se tradujo a todos los idiomas principales que hoy existen. A menudo, los traductores realizaron su labor en circunstancias difíciles y amenazados de muerte por los secuaces de Satanás. Innegablemente, la Biblia jamás se habría traducido a más de dos mil idiomas si ello no hubiera sido la voluntad de Jehová, el Dios de grandeza inescrutable.
13 La grandeza de Jehová también se ha manifestado en los propósitos que cumple su Reino. Por ejemplo, en el año 1914 instauró como Rey celestial a su Hijo, Jesucristo. Poco después, este se enfrentó a Satanás y sus demonios, los arrojó de los cielos y los confinó a la vecindad de la Tierra, donde ahora aguardan la hora en que serán abismados (Revelación [Apocalipsis] 12:9-12; 20:1-3). Desde entonces, la persecución contra los seguidores ungidos de Jesús se ha intensificado, pero Jehová los ha sostenido en este tiempo de la presencia invisible de Cristo (Mateo 24:3; Revelación 12:17).
14 En el año 1919, Jehová efectuó otra obra maravillosa que demostró su grandeza, pues los discípulos ungidos de Jesús fueron revivificados y salieron del estado de inactividad al que habían sido reducidos (Revelación 11:3-11). En los años transcurridos desde entonces, los ungidos han predicado con celo las buenas nuevas del Reino celestial ya establecido, de modo que se ha recogido a más de ellos a fin de completar el número de 144.000 (Revelación 14:1-3). Y mediante los seguidores ungidos de Cristo, Jehová ha colocado el fundamento de “una nueva tierra”, una sociedad humana justa (Revelación 21:1). Pero ¿qué pasará con la “nueva tierra” cuando todos los ungidos fieles se vayan al cielo?
15 En 1935, en el número de septiembre de la edición en español de esta revista, aparecieron artículos clave sobre la “gran muchedumbre” mencionada en el capítulo 7 de Revelación. Los cristianos ungidos empezaron a buscar celosamente y a acoger a estos hermanos en la fe que, procedentes de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas, componen la “gran muchedumbre” que sobrevivirá a la inminente “gran tribulación” con la perspectiva de vivir para siempre en un Paraíso como miembros permanentes de la “nueva tierra” (Revelación 7:9-14). Como resultado de la obra de predicar el Reino y hacer discípulos que encabezan los cristianos ungidos, ya hay más de seis millones de personas que abrigan la esperanza de la vida sin fin en un paraíso terrestre. ¿A quién corresponde el mérito de este aumento frente a la oposición de Satanás y su mundo corrupto? (1 Juan 5:19.) Únicamente Jehová, mediante su espíritu santo, podía efectuar todos estos logros (Isaías 60:22; Zacarías 4:6).
w90 15/9 págs. 11-12 párrs. 6-7 Jehová merece alabanza eterna
“Jehová es grande y ha de ser alabado en gran manera, y su grandeza es inescrutable”. (Salmo 145:3.) Jehová es incomparablemente grande, y su soberanía es absoluta. El rey babilonio Nabucodonosor tuvo que admitir: “No existe nadie que pueda detener su mano [la de Dios] o que pueda decirle: ‘¿Qué has estado haciendo?’”. (Daniel 4:34, 35.) Jehová “es inspirador de temor más que todos los demás dioses”. (Salmo 96:4.) Con razón “ha de ser alabado en gran manera”. ¡Pues no hay palabras de alabanza demasiado excelsas para elogiar a Jehová! Merece alabanza infinita y eterna.
7 La “grandeza [de Jehová] es inescrutable”. Sin importar lo grande que sea Jehová corporalmente, su grandeza estriba en la clase de Dios que es. Sí, las cosas que ha creado son demasiado maravillosas para que las comprendamos, y nosotros mismos estamos ‘maravillosamente hechos’. (Salmo 139:14; Job 9:10; 37:5.) Además, ¡qué grandeza manifiesta Jehová en su comportamiento! Cumple fielmente sus promesas y, en manifestación de amor, revela sus propósitos. Sin embargo, nunca sabremos todo lo referente a Dios. Por toda la eternidad podremos seguir adquiriendo conocimiento de él, su creación y sus propósitos. (Romanos 11:33-36.)
SALMO 145:4)
“Generación tras generación encomiará tus obras, e informará acerca de tus poderosos actos.”
w04 15/1 págs. 13-14 La grandeza de Jehová es inescrutable
Jehová, glorioso en esplendor y dignidad
16 Sin importar su naturaleza, las “maravillosas obras” y los “poderosos actos” de Jehová jamás quedarán en el olvido. Como David escribió: “Generación tras generación encomiará tus obras, e informará acerca de tus poderosos actos. En el glorioso esplendor de tu dignidad y en los asuntos de tus maravillosas obras ciertamente me interesaré intensamente. Y ellos hablarán acerca de la fuerza de tus propias cosas inspiradoras de temor; y en cuanto a tu grandeza, yo ciertamente la declararé” (Salmo 145:4-6). Sin embargo, ¿cuánto podía saber David acerca del glorioso esplendor de Jehová, teniendo en cuenta que “Dios es un Espíritu” y, por consiguiente, invisible a nuestros ojos? (Juan 1:18; 4:24.)
17 Aun sin ver a Dios, David tenía diversos medios para acrecentar su aprecio por la dignidad de Jehová. Entre otras cosas, podía leer los relatos bíblicos de Sus poderosos actos, como el de la destrucción de un mundo impío mediante el diluvio universal. Y es muy probable que comprendiera la humillación que sufrieron los dioses falsos de Egipto cuando Dios liberó a los israelitas de su cautiverio en esa nación. Tales acontecimientos atestiguan la dignidad y grandeza de Jehová.
18 Sin duda alguna, David aumentó su aprecio por la dignidad de Dios, no solo al leer las Escrituras, sino también al meditar en ellas. Por ejemplo, quizá reflexionó sobre lo que ocurrió cuando Jehová dio la Ley a Israel. Hubo truenos, relámpagos, una nube densa y un sonido muy fuerte de cuerno. El monte Sinaí comenzó a humear y sacudirse. Congregados al pie de la montaña, los israelitas incluso oyeron “las Diez Palabras” cuando Jehová les habló desde el fuego y la nube a través de un representante angélico (Deuteronomio 4:32-36; 5:22-24; 10:4; Éxodo 19:16-20; Hechos 7:38, 53). ¡Qué manifestaciones de la grandiosidad de Jehová! Quienes aman la Palabra de Dios y meditan en estos relatos no pueden menos que sentirse conmovidos por ‘el glorioso esplendor de la dignidad de Jehová’. Por supuesto, hoy disponemos de toda la Biblia, en la cual se hallan distintas visiones gloriosas que nos impresionan por la grandeza que Jehová manifiesta en ellas (Ezequiel 1:26-28; Daniel 7:9, 10; Revelación, capítulo 4).
19 Otra forma en que David pudo quedar impresionado por la dignidad de Dios fue estudiando las leyes que Jehová dio a los israelitas (Deuteronomio 17:18-20; Salmo 19:7-11). La obediencia a las leyes divinas confería dignidad a la nación de Israel y la separaba de todos los demás pueblos (Deuteronomio 4:6-8). Al igual que sucedió con David, leer con regularidad las Escrituras, meditar profundamente en ellas y estudiarlas con diligencia intensificará nuestro aprecio por la dignidad de Jehová.
w90 15/9 págs. 12-13 párrs. 8-9 Jehová merece alabanza eterna
“Generación tras generación encomiará tus obras, e informará acerca de tus poderosos actos”. (Salmo 145:4.) Generaciones sucesivas de la humanidad han encomiado las obras de Jehová y relatado sus poderosos actos. ¡Qué privilegio es narrar estas cosas a las personas que nos permiten que estudiemos la Biblia con ellas en sus hogares! Por ejemplo, podemos informarles que Dios creó todas las cosas. (Génesis 1:1–2:25; Revelación 4:11.) Podemos hablar de sus poderosos actos cuando libertó de esclavitud en Egipto a los israelitas, cuando les ayudó a vencer a los enemigos cananeos, cuando los protegió del genocidio en la Persia antigua, y mucho más. (Éxodo 13:8-10; Jueces 4:15; Ester 9:15-17.) ¿Y no nos sentimos impulsados a hablar a nuestros hijos sobre las obras y los actos de Jehová? Si les damos instrucción de esa clase y ellos ven que servimos a Dios con gozo, es muy probable que el adorar a Jehová se les haga placentero y crezcan con ‘el gozo de Jehová como su plaza fuerte’. (Nehemías 8:10; Salmo 78:1-4.) El resto ungido constituye una “generación” gozosa de testigos de Jehová que encomia las obras de Dios ante la “gran muchedumbre”, que será parte de la generación que habitará la Tierra paradisíaca. (Revelación 7:9.)
9 Al reflexionar sobre las obras y los actos poderosos de Dios, quedamos más convencidos aún de que “Jehová no abandonará a su pueblo, por causa de su gran nombre”. (1 Samuel 12:22; Salmo 94:14.) Cuando afrontamos pruebas, penalidades y persecución, podemos mantenernos tranquilos y confiar en que “la paz de Dios” guardará nuestro corazón y nuestras facultades mentales. (Filipenses 4:6, 7.) Por eso, ¡qué apropiado es que informemos a otros acerca de nuestro amoroso Padre celestial, que nos protege!
SALMO 145:5)
“En el glorioso esplendor de tu dignidad y en los asuntos de tus maravillosas obras ciertamente me interesaré intensamente.”
w08 15/8 pág. 14 párr. 12 Honremos a Jehová actuando con dignidad
Pensando en las extraordinarias obras que Jehová realizó para el beneficio de su pueblo, David cantó: “En el glorioso esplendor de tu dignidad y en los asuntos de tus maravillosas obras ciertamente me interesaré intensamente” (Sal. 145:5). Una manera de interesarnos en esas obras es estudiando la Biblia y dedicando tiempo a meditar en lo que leemos. ¿Qué beneficios nos reportará eso? Percibiremos mejor la dignidad y el esplendor de Dios,
w04 15/1 págs. 13-14 La grandeza de Jehová es inescrutable
Jehová, glorioso en esplendor y dignidad
16 Sin importar su naturaleza, las “maravillosas obras” y los “poderosos actos” de Jehová jamás quedarán en el olvido. Como David escribió: “Generación tras generación encomiará tus obras, e informará acerca de tus poderosos actos. En el glorioso esplendor de tu dignidad y en los asuntos de tus maravillosas obras ciertamente me interesaré intensamente. Y ellos hablarán acerca de la fuerza de tus propias cosas inspiradoras de temor; y en cuanto a tu grandeza, yo ciertamente la declararé” (Salmo 145:4-6). Sin embargo, ¿cuánto podía saber David acerca del glorioso esplendor de Jehová, teniendo en cuenta que “Dios es un Espíritu” y, por consiguiente, invisible a nuestros ojos? (Juan 1:18; 4:24.)
17 Aun sin ver a Dios, David tenía diversos medios para acrecentar su aprecio por la dignidad de Jehová. Entre otras cosas, podía leer los relatos bíblicos de Sus poderosos actos, como el de la destrucción de un mundo impío mediante el diluvio universal. Y es muy probable que comprendiera la humillación que sufrieron los dioses falsos de Egipto cuando Dios liberó a los israelitas de su cautiverio en esa nación. Tales acontecimientos atestiguan la dignidad y grandeza de Jehová.
18 Sin duda alguna, David aumentó su aprecio por la dignidad de Dios, no solo al leer las Escrituras, sino también al meditar en ellas. Por ejemplo, quizá reflexionó sobre lo que ocurrió cuando Jehová dio la Ley a Israel. Hubo truenos, relámpagos, una nube densa y un sonido muy fuerte de cuerno. El monte Sinaí comenzó a humear y sacudirse. Congregados al pie de la montaña, los israelitas incluso oyeron “las Diez Palabras” cuando Jehová les habló desde el fuego y la nube a través de un representante angélico (Deuteronomio 4:32-36; 5:22-24; 10:4; Éxodo 19:16-20; Hechos 7:38, 53). ¡Qué manifestaciones de la grandiosidad de Jehová! Quienes aman la Palabra de Dios y meditan en estos relatos no pueden menos que sentirse conmovidos por ‘el glorioso esplendor de la dignidad de Jehová’. Por supuesto, hoy disponemos de toda la Biblia, en la cual se hallan distintas visiones gloriosas que nos impresionan por la grandeza que Jehová manifiesta en ellas (Ezequiel 1:26-28; Daniel 7:9, 10; Revelación, capítulo 4).
19 Otra forma en que David pudo quedar impresionado por la dignidad de Dios fue estudiando las leyes que Jehová dio a los israelitas (Deuteronomio 17:18-20; Salmo 19:7-11). La obediencia a las leyes divinas confería dignidad a la nación de Israel y la separaba de todos los demás pueblos (Deuteronomio 4:6-8). Al igual que sucedió con David, leer con regularidad las Escrituras, meditar profundamente en ellas y estudiarlas con diligencia intensificará nuestro aprecio por la dignidad de Jehová.
w90 15/9 pág. 13 párr. 10 Jehová merece alabanza eterna
Debemos apartar tiempo para meditar sobre la majestuosidad y las obras de Jehová, pues David añadió: “En el glorioso esplendor de tu dignidad y en los asuntos de tus maravillosas obras ciertamente me interesaré intensamente”. (Salmo 145:5.) La dignidad de Dios es inspiradora de temor e incomparable. (Job 37:22; Salmo 148:13.) Por eso David se interesó en el glorioso esplendor de la dignidad de Jehová. El salmista también se interesó en asuntos relacionados con las “maravillosas obras” de Dios. Entre estos está el ejercicio de la justicia divina al destruir a los pecadores y conservar vivos a los piadosos, como lo hizo durante el Diluvio. (Génesis 7:20-24; 2 Pedro 2:9.)
SALMO 145:6)
“Y ellos hablarán acerca de la fuerza de tus propias cosas inspiradoras de temor; y en cuanto a tu grandeza, yo ciertamente la declararé.”
w08 15/8 pág. 14 párr. 12 Honremos a Jehová actuando con dignidad
De este modo, cada uno de nosotros podrá decir, al igual que David: “En cuanto a tu grandeza, yo ciertamente la declararé” (Sal. 145:6). En efecto, si meditamos en las impresionantes obras divinas, nos sentiremos más cerca de Jehová y hablaremos de él con entusiasmo y determinación. ¿Está usted proclamando con celo las buenas nuevas y ayudando a la gente a percibir la dignidad, el esplendor y la majestad de Jehová?
w04 15/1 págs. 13-14 La grandeza de Jehová es inescrutable
Jehová, glorioso en esplendor y dignidad
16 Sin importar su naturaleza, las “maravillosas obras” y los “poderosos actos” de Jehová jamás quedarán en el olvido. Como David escribió: “Generación tras generación encomiará tus obras, e informará acerca de tus poderosos actos. En el glorioso esplendor de tu dignidad y en los asuntos de tus maravillosas obras ciertamente me interesaré intensamente. Y ellos hablarán acerca de la fuerza de tus propias cosas inspiradoras de temor; y en cuanto a tu grandeza, yo ciertamente la declararé” (Salmo 145:4-6). Sin embargo, ¿cuánto podía saber David acerca del glorioso esplendor de Jehová, teniendo en cuenta que “Dios es un Espíritu” y, por consiguiente, invisible a nuestros ojos? (Juan 1:18; 4:24.)
17 Aun sin ver a Dios, David tenía diversos medios para acrecentar su aprecio por la dignidad de Jehová. Entre otras cosas, podía leer los relatos bíblicos de Sus poderosos actos, como el de la destrucción de un mundo impío mediante el diluvio universal. Y es muy probable que comprendiera la humillación que sufrieron los dioses falsos de Egipto cuando Dios liberó a los israelitas de su cautiverio en esa nación. Tales acontecimientos atestiguan la dignidad y grandeza de Jehová.
18 Sin duda alguna, David aumentó su aprecio por la dignidad de Dios, no solo al leer las Escrituras, sino también al meditar en ellas. Por ejemplo, quizá reflexionó sobre lo que ocurrió cuando Jehová dio la Ley a Israel. Hubo truenos, relámpagos, una nube densa y un sonido muy fuerte de cuerno. El monte Sinaí comenzó a humear y sacudirse. Congregados al pie de la montaña, los israelitas incluso oyeron “las Diez Palabras” cuando Jehová les habló desde el fuego y la nube a través de un representante angélico (Deuteronomio 4:32-36; 5:22-24; 10:4; Éxodo 19:16-20; Hechos 7:38, 53). ¡Qué manifestaciones de la grandiosidad de Jehová! Quienes aman la Palabra de Dios y meditan en estos relatos no pueden menos que sentirse conmovidos por ‘el glorioso esplendor de la dignidad de Jehová’. Por supuesto, hoy disponemos de toda la Biblia, en la cual se hallan distintas visiones gloriosas que nos impresionan por la grandeza que Jehová manifiesta en ellas (Ezequiel 1:26-28; Daniel 7:9, 10; Revelación, capítulo 4).
19 Otra forma en que David pudo quedar impresionado por la dignidad de Dios fue estudiando las leyes que Jehová dio a los israelitas (Deuteronomio 17:18-20; Salmo 19:7-11). La obediencia a las leyes divinas confería dignidad a la nación de Israel y la separaba de todos los demás pueblos (Deuteronomio 4:6-8). Al igual que sucedió con David, leer con regularidad las Escrituras, meditar profundamente en ellas y estudiarlas con diligencia intensificará nuestro aprecio por la dignidad de Jehová.
w90 15/9 pág. 13 párr. 11 Jehová merece alabanza eterna
Cuando hablamos de la dignidad y las obras de Dios, animamos a otros a hablar de ellas. David dijo: “Y ellos hablarán acerca de la fuerza de tus propias cosas inspiradoras de temor; y en cuanto a tu grandeza, yo ciertamente la declararé”. (Salmo 145:6.) Rahab habló del terror que sintieron los habitantes de Jericó cuando oyeron cómo Jehová había rescatado a los israelitas en el mar Rojo y les había dado la victoria sobre dos reyes amorreos. De seguro se habló mucho sobre aquellas “cosas inspiradoras de temor” en Jericó. (Josué 2:9-11.)
SALMO 145:7)
“Rebosarán con la mención de la abundancia de tu bondad, y [a causa de] tu justicia clamarán gozosamente.”
cl cap. 27 pág. 279 párr. 21 ‘¡Oh cuán grande es su bondad!’
21 Además, nos complace tener oportunidades de hablar de la bondad divina. En Salmo 145:7 leemos lo siguiente de los siervos de Jehová: “Rebosarán con la mención de la abundancia de [su] bondad”. Dado que cada día nos beneficia de algún modo esta cualidad del Creador, ¿por qué no adquirimos la costumbre de darle las gracias por ella cotidianamente, siendo tan específicos como nos sea posible? Si reflexionamos sobre su bondad, la agradecemos a diario y hablamos de ella, nos será más fácil imitar a nuestro buen Dios. Si, como él, buscamos formas de obrar el bien, nos acercaremos cada vez más a su persona.
w04 15/1 págs. 14-15 La grandeza de Jehová es inescrutable
La grandeza de las cualidades morales de Dios
20 Como hemos notado, los primeros seis versículos del Salmo 145 aportan sólidas razones para alabar a Jehová por las diversas facetas de su inescrutable grandeza. Seguidamente, los versículos 7 a 9 ensalzan la grandeza de sus cualidades morales. David canta estas palabras: “Rebosarán con la mención de la abundancia de tu bondad, y a causa de tu justicia clamarán gozosamente. Jehová es benévolo y misericordioso, tardo para la cólera y grande en bondad amorosa. Jehová es bueno para con todos, y sus misericordias están sobre todas sus obras”.
21 David resalta primero la bondad y la justicia de Jehová, cualidades que Satanás puso en entredicho. ¿Qué efecto tienen estos atributos en todos los que aman a Dios y se someten a su soberanía? En realidad, la bondad de Jehová y la justicia con que gobierna generan tanto gozo en sus adoradores que es como si continuamente ‘rebosaran’ en alabanzas a él. Por otra parte, Jehová manifiesta su bondad “para con todos”, de modo que esperamos que muchos más se arrepientan y lleguen a ser adoradores del Dios verdadero antes de que sea tarde (Hechos 14:15-17).
22 David también valoró las cualidades que Dios mismo destacó al ir “pasando delante del rostro de [Moisés] y declarando: ‘Jehová, Jehová, un Dios misericordioso y benévolo, tardo para la cólera y abundante en bondad amorosa y verdad’” (Éxodo 34:6). Por lo tanto, David pudo indicar que “Jehová es benévolo y misericordioso, tardo para la cólera y grande en bondad amorosa”. A pesar de su inescrutable grandeza, Jehová dignifica a sus siervos humanos tratándolos con benevolencia. Puesto que es sumamente misericordioso, desea perdonar a los pecadores arrepentidos sobre la base del sacrificio redentor de Jesús. Además, es tardo para la cólera, por lo que concede a sus fieles la oportunidad de que superen las debilidades que podrían impedirles entrar en su justo nuevo mundo (2 Pedro 3:9, 13, 14).
w90 15/9 págs. 13-14 párrs. 12-13 Jehová merece alabanza eterna
“Rebosarán con la mención de la abundancia de tu bondad, y a causa de tu justicia clamarán gozosamente”. (Salmo 145:7.) La bondad de Jehová es tan grande que ‘rebosamos’ con expresiones gozosas acerca de ella. En hebreo, esa palabra da la idea de agua que brota de una fuente. Así que, como un torrente, hagamos salir burbujeando alabanzas de agradecimiento a Dios. (Proverbios 18:4.) Israel olvidó la bondad de Jehová, y esto les causó grave daño espiritual. (Salmo 106:13-43.) Pero dejemos que nuestro corazón rebose de tanta gratitud que otros se sientan impulsados a arrepentirse después de enterarse de lo bueno que es Jehová con sus Testigos dedicados. (Romanos 2:4.)
13 Que las manifestaciones de la justicia y la rectitud divinas también nos muevan a clamar gozosamente. Si nos sentimos así, no solo buscaremos primero el Reino de Dios, sino también la justicia de Él. Siempre desearemos que nuestra conducta alabe a Jehová. Sí, seremos proclamadores regulares del Reino con mucho que hacer en el servicio de Dios. Nuestra alabanza a Jehová nunca quedará enterrada en la tumba del silencio. (Mateo 6:33; 1 Corintios 15:58; Hebreos 10:23.)
SALMO 145:8)
“Jehová es benévolo y misericordioso, tardo para la cólera y grande en bondad amorosa.”
w04 15/1 págs. 15-16 La grandeza del amor leal de Jehová
La grandeza del amor leal de Jehová
“Jehová es [...] grande en bondad amorosa.” SALMO 145:8.)
“DIOS es amor.” 1 Juan 4:8.) Esta conmovedora frase demuestra que la gobernación de Jehová se basa en el amor. De hecho, hasta los seres humanos que no le obedecen se benefician de sus amorosas dádivas, como el Sol y la lluvia Mateo 5:44, 45). Gracias al amor que Dios siente por el mundo de la humanidad, incluso sus enemigos pueden arrepentirse, volverse a él y obtener la vida Juan 3:16). Sin embargo, él pronto borrará de la faz de la Tierra a los malvados incorregibles, para que quienes lo aman vivan para siempre en un nuevo mundo justo Salmo 37:9-11, 29; 2 Pedro 3:13).
2 Jehová manifiesta su amor por sus verdaderos adoradores de un modo inestimable y duradero. La palabra hebrea que denota este tipo de amor se traduce “bondad amorosa” o “amor leal”. El rey David, del antiguo Israel, valoraba mucho esta cualidad divina. Tanto por experiencia propia como por meditar en la forma en que Dios trata a sus criaturas, pudo cantar con confianza: “Jehová es [...] grande en bondad amorosa [o amor leal]” (Salmo 145:8).
w04 15/1 págs. 14-15 La grandeza de Jehová es inescrutable
La grandeza de las cualidades morales de Dios
20 Como hemos notado, los primeros seis versículos del Salmo 145 aportan sólidas razones para alabar a Jehová por las diversas facetas de su inescrutable grandeza. Seguidamente, los versículos 7 a 9 ensalzan la grandeza de sus cualidades morales. David canta estas palabras: “Rebosarán con la mención de la abundancia de tu bondad, y a causa de tu justicia clamarán gozosamente. Jehová es benévolo y misericordioso, tardo para la cólera y grande en bondad amorosa. Jehová es bueno para con todos, y sus misericordias están sobre todas sus obras”.
21 David resalta primero la bondad y la justicia de Jehová, cualidades que Satanás puso en entredicho. ¿Qué efecto tienen estos atributos en todos los que aman a Dios y se someten a su soberanía? En realidad, la bondad de Jehová y la justicia con que gobierna generan tanto gozo en sus adoradores que es como si continuamente ‘rebosaran’ en alabanzas a él. Por otra parte, Jehová manifiesta su bondad “para con todos”, de modo que esperamos que muchos más se arrepientan y lleguen a ser adoradores del Dios verdadero antes de que sea tarde (Hechos 14:15-17).
22 David también valoró las cualidades que Dios mismo destacó al ir “pasando delante del rostro de [Moisés] y declarando: ‘Jehová, Jehová, un Dios misericordioso y benévolo, tardo para la cólera y abundante en bondad amorosa y verdad’” (Éxodo 34:6). Por lo tanto, David pudo indicar que “Jehová es benévolo y misericordioso, tardo para la cólera y grande en bondad amorosa”. A pesar de su inescrutable grandeza, Jehová dignifica a sus siervos humanos tratándolos con benevolencia. Puesto que es sumamente misericordioso, desea perdonar a los pecadores arrepentidos sobre la base del sacrificio redentor de Jesús. Además, es tardo para la cólera, por lo que concede a sus fieles la oportunidad de que superen las debilidades que podrían impedirles entrar en su justo nuevo mundo (2 Pedro 3:9, 13, 14).
w90 15/9 pág. 14 Jehová merece alabanza eterna
Jehová es misericordioso
14 David pasa a mencionar otras loables cualidades de Dios: “Jehová es benévolo y misericordioso, tardo para la cólera y grande en bondad amorosa”. (Salmo 145:8.) Dios es benévolo en el sentido de que es completamente bueno y generoso. (Mateo 19:17; Santiago 1:5.) Hace cosas buenas hasta para los que no le sirven. (Hechos 14:14-17.) Jehová también es misericordioso, compasivo, pues “se acuerda de que somos polvo”. No desprecia un corazón quebrantado ni trata con nosotros conforme a nuestros pecados, sino que es mucho más misericordioso que el más amoroso padre humano. (Salmo 51:17; 103:10-14.) De hecho, ¡su mayor despliegue de misericordia fue enviar a su Hijo amado para morir por nosotros de modo que pudiéramos reconciliarnos con Dios y realmente experimentar su benevolencia! (Romanos 5:6-11.)
SALMO 145:9)
“Jehová es bueno para con todos, y sus misericordias están sobre todas sus obras.”
cl cap. 27 págs. 272-273 párr. 8 ‘¡Oh cuán grande es su bondad!’
8 El conjunto de las personas que han vivido se ha beneficiado de la bondad divina. En efecto, Salmo 145:9 indica que “Jehová es bueno para con todos”. ¿Qué ejemplos hay de esta cualidad que beneficia a la entera humanidad? Dice la Biblia: “No se dejó a sí mismo sin testimonio, por cuanto hizo bien, dándoles lluvias desde el cielo y épocas fructíferas, llenando por completo sus corazones de alimento y de alegría” (Hechos 14:17). ¿No es verdad que a veces una comida sabrosa nos levanta el ánimo? Pues no habría alimentos de no ser por la bondad de Dios al dotar la Tierra de un sistema de reciclaje continuo del agua, que unido a la existencia de “épocas fructíferas” permite el crecimiento de muchas plantas. El Creador no solo ha mostrado tal bondad a quienes lo aman, sino a todos. Como enseñó Jesús, “hace salir su sol sobre inicuos y buenos y hace llover sobre justos e injustos” (Mateo 5:45).
w04 15/1 págs. 14-15 La grandeza de Jehová es inescrutable
La grandeza de las cualidades morales de Dios
20 Como hemos notado, los primeros seis versículos del Salmo 145 aportan sólidas razones para alabar a Jehová por las diversas facetas de su inescrutable grandeza. Seguidamente, los versículos 7 a 9 ensalzan la grandeza de sus cualidades morales. David canta estas palabras: “Rebosarán con la mención de la abundancia de tu bondad, y a causa de tu justicia clamarán gozosamente. Jehová es benévolo y misericordioso, tardo para la cólera y grande en bondad amorosa. Jehová es bueno para con todos, y sus misericordias están sobre todas sus obras”.
21 David resalta primero la bondad y la justicia de Jehová, cualidades que Satanás puso en entredicho. ¿Qué efecto tienen estos atributos en todos los que aman a Dios y se someten a su soberanía? En realidad, la bondad de Jehová y la justicia con que gobierna generan tanto gozo en sus adoradores que es como si continuamente ‘rebosaran’ en alabanzas a él. Por otra parte, Jehová manifiesta su bondad “para con todos”, de modo que esperamos que muchos más se arrepientan y lleguen a ser adoradores del Dios verdadero antes de que sea tarde (Hechos 14:15-17).
22 David también valoró las cualidades que Dios mismo destacó al ir “pasando delante del rostro de [Moisés] y declarando: ‘Jehová, Jehová, un Dios misericordioso y benévolo, tardo para la cólera y abundante en bondad amorosa y verdad’” (Éxodo 34:6). Por lo tanto, David pudo indicar que “Jehová es benévolo y misericordioso, tardo para la cólera y grande en bondad amorosa”. A pesar de su inescrutable grandeza, Jehová dignifica a sus siervos humanos tratándolos con benevolencia. Puesto que es sumamente misericordioso, desea perdonar a los pecadores arrepentidos sobre la base del sacrificio redentor de Jesús. Además, es tardo para la cólera, por lo que concede a sus fieles la oportunidad de que superen las debilidades que podrían impedirles entrar en su justo nuevo mundo (2 Pedro 3:9, 13, 14).
w90 15/9 pág. 14 párrs. 16-17 Jehová merece alabanza eterna
En vista de la misericordia de Dios, se puede decir que tiene un gran corazón. David declaró: “Jehová es bueno para con todos, y sus misericordias están sobre todas sus obras”. (Salmo 145:9.) Dios ciertamente fue bueno con los israelitas. El caso es que “él hace salir su sol sobre inicuos y buenos y hace llover sobre justos e injustos”. (Mateo 5:43-45.) En Edén Jehová prometió una “descendencia” que sería una bendición. Después dijo a Abrahán: “Mediante tu descendencia ciertamente se bendecirán todas las naciones de la tierra”. (Génesis 3:15; 22:18.) Y la bondad de Dios es tan grande en este “tiempo del fin” que cualquiera puede ‘venir y tomar gratis el agua de la vida’. (Daniel 12:4; Revelación 22:17.) Jehová está dispuesto a hacer el bien a todas las criaturas inteligentes, y su bondad debería acercarnos cada vez más a él.
17 Las “misericordias [de Jehová] están sobre todas sus obras” en el sentido de que él provee en abundancia para los humanos y los animales. Es “Aquel que da alimento a toda carne”. (Salmo 136:25; 147:9.) Dios no honra a los ricos y trata con escarnio a los oprimidos, ni ensalza a los altivos y desprecia a los humildes, ni eleva a los tontos y rebaja a los sabios. Los hombres pecaminosos hacen eso, pero no nuestro misericordioso Padre celestial. (Salmo 102:17; Sofonías 3:11, 12; Eclesiastés 10:5-7.) ¡Y cuán magníficas son la misericordia, la benignidad y la bondad amorosa de Dios que hicieron posible la salvación mediante el sacrificio de rescate de su Hijo amado! (1 Juan 4:9, 10.)
SALMO 145:10)
“Todas tus obras te elogiarán, oh Jehová, y los que te son leales te bendecirán.”
w04 15/1 pág. 16 La grandeza del amor leal de Jehová
¿Quiénes son los leales de Dios?
3 Ana, la madre del profeta Samuel, dijo respecto a Jehová Dios: “Él guarda los pies de sus leales” (1 Samuel 2:9). ¿Quiénes son esos “leales”? El rey David da la respuesta cuando, tras ensalzar las maravillosas cualidades de Jehová, declara: “Los que te son leales te bendecirán” (Salmo 145:10). Quizá nos preguntemos cómo pueden los seres humanos bendecir a Dios. Pues bien, principalmente alabándolo y hablando bien de él.
w90 15/9 págs. 14-15 párr. 18 Jehová merece alabanza eterna
“Todas tus obras te elogiarán, oh Jehová, y los que te son leales te bendecirán”. (Salmo 145:10.) Las obras creativas de Dios lo ‘elogian’, tal como una casa bien construida honra al que la construyó, y una hermosa vasija honra a su hábil alfarero. (Compárese con Hebreos 3:4; Isaías 29:16; 64:8.) Las obras creativas de Jehová son tan maravillosas que han impulsado a ángeles y humanos a alabarlo. Los hijos angelicales de Dios gozosamente gritaron en aplauso cuando él fundó la Tierra. (Job 38:4-7.) David dijo que ‘los cielos declaran la gloria de Dios, y la expansión informa acerca de la obra de sus manos’. (Salmo 19:1-6.) Bien podemos elogiar a Jehová cuando vemos un halcón remontándose en los cielos o una gacela saltando por una verde colina. (Job 39:26; El Cantar de los Cantares 2:17.) Es apropiado que alabemos a Jehová cuando recogemos cosechas o disfrutamos de una comida con amigos. (Salmo 72:16; Proverbios 15:17.) Puede que la maravilla de construcción de nuestro cuerpo también nos mueva a alabar a Dios como muestra de nuestro agradecimiento. (Salmo 139:14-16.)
SALMO 145:11)
“Dirán de la gloria de tu gobernación real, y hablarán de tu poderío,”
w04 15/1 pág. 16 párrs. 4-5 La grandeza del amor leal de Jehová
4 Los leales de Jehová son las personas que lo elogian con su boca. ¿De qué tema hablan con frecuencia en sus conversaciones y en las reuniones cristianas? Del Reino de Dios. Los siervos leales de Jehová comparten los sentimientos de David, quien cantó: “Dirán de la gloria de tu gobernación real [la de Jehová], y hablarán de tu poderío” (Salmo 145:11).
5 ¿Escucha Jehová a sus leales cuando estos lo alaban? Por supuesto que sí; él presta atención a sus palabras. En una profecía relacionada con la adoración verdadera en nuestros días, Malaquías escribió: “En aquel tiempo los que estaban en temor de Jehová hablaron unos con otros, cada uno con su compañero, y Jehová siguió prestando atención y escuchando. Y un libro de recuerdo empezó a ser escrito delante de él para los que estaban en temor de Jehová y para los que pensaban en su nombre” (Malaquías 3:16). Jehová se complace muchísimo cuando sus leales lo elogian, y él los recuerda.
w90 15/9 pág. 16 párr. 3 ¡Bendiga el santo nombre de Jehová!
“Dirán de la gloria de tu gobernación real, y hablarán de tu poderío,
w90 15/9 págs. 16-17 párrs. 3-8 ¡Bendiga el santo nombre de Jehová!
(Salmo 145:11, 12.) La gente habla de las cosas que le interesan. Por eso un hombre habla de su familia, su hogar, sus cosechas. “El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón produce lo bueno”, dijo Jesús. (Lucas 6:45.) Si sinceramente apreciamos la gobernación de Dios, oraremos que venga su Reino y hablaremos con otros sobre la justicia, la paz y la rectitud que habrá bajo su gobierno. Alabaremos a Jehová como el “Rey de la eternidad” y hablaremos de la expresión de su soberanía mediante el Reino Mesiánico en manos de su amado Hijo, Jesucristo. (Revelación 15:3; Isaías 9:6, 7.) ¡Qué privilegio es hablar de la gloria celestial de la gobernación real de Jehová, la cual pronto se reflejará en la hermosura de un paraíso terrestre lleno de criaturas perfectas y felices! (Lucas 23:43.)
4 El aprecio también nos mueve a hablar del “poderío” de Jehová. Aunque él “es sublime en poder”, nunca abusa de este. (Job 37:23.) Usó su poder para crear la Tierra y a la humanidad, y lo usará para destruir a los inicuos. Nosotros tenemos la oportunidad de hablar del poderío de Dios al declarar las buenas nuevas. ¿Y no estamos agradecidos de que esta Fuente óptima de poder nos fortalezca para efectuar esa obra? (Isaías 40:29-31.) Sí, como testigos de Jehová se nos apoya en el servicio sagrado mediante la fuerza y el espíritu que Dios nos da. Solo así puede proclamarse el mensaje del Reino con gran éxito por todo el mundo. (Salmo 28:7, 8; Zacarías 4:6.)
5 Nosotros tenemos que dar a conocer a los hijos de los hombres los “actos poderosos” de Jehová, tal como los israelitas hablaban con sus hijos de cómo Dios los había liberado de la esclavitud en Egipto. (Éxodo 13:14-16.) Los hombres edifican monumentos a humanos cuyos hechos consideran notables, pero ¿cuántos de ellos conocen los actos poderosos de Dios? Es como lo expresó un erudito: “Inscriben los hechos de sus héroes en bronce, pero los gloriosos actos de Jehová los escriben sobre la arena, y la marea del tiempo los borra de su memoria actual”. Esos actos en realidad no se borran, aunque muchísimas personas no saben de ellos. Por eso, en nuestra obra de casa en casa, al conducir estudios bíblicos en los hogares de la gente, y en otras ocasiones, hablemos celosamente de los actos poderosos de Dios.
6 También debemos dar a conocer celosamente la gloria de la gobernación real de Dios. Tal celo por el servicio del Reino se hizo patente cuando en 1922 J. F. Rutherford, entonces presidente de la Sociedad Watch Tower, se dirigió a los que estaban presentes en la asamblea de Cedar Point, Ohio, y dijo: “Desde 1914 el Rey de gloria ha tomado su poder [...] El reino del cielo se ha acercado; el Rey rige; el imperio de Satanás está cayendo; millones que ahora viven jamás morirán. ¿Creen ustedes esto? [...] Entonces, ¡otra vez al campo, oh hijos del Dios altísimo! ¡Cíñanse la armadura! Sean sobrios, sean vigilantes, sean activos, sean valientes. Sean fieles y verdaderos testigos para el Señor. Sigan adelante en la lucha hasta que todo vestigio de Babilonia quede desolado. Proclamen el mensaje lejos y extensamente. El mundo tiene que saber que Jehová es Dios y que Jesucristo es el Rey de reyes y Señor de señores. Este es el día de importancia máxima. ¡Miren, el Rey rige! Ustedes son sus agentes de publicidad. Por lo tanto, anuncien, anuncien, anuncien al Rey y su reino”.
7 ¡Qué gozo sentimos al ‘pensar en el nombre de Dios’, hablar con otras personas acerca de su gobernación y anunciar el Reino Mesiánico de su Hijo amado! (Malaquías 3:16.) Como proclamadores y apoyadores del Reino, atesoramos nuestro privilegio de declarar las buenas nuevas y dirigir el corazón de otros hacia Dios, Cristo y el Reino. Es preciso que tengamos el deseo ardiente de hablar con otros acerca del glorioso esplendor de la gobernación real de Jehová. (Compárese con Jeremías 20:9.)
8 Debemos sentirnos movidos a anunciar el Reino de Dios con gran celo, pues David pasó a decir: “Tu gobernación real es gobernación real para todos los tiempos indefinidos, y tu dominio dura por todas las generaciones sucesivas”. (Salmo 145:13.)
SALMO 145:12)
“para dar a conocer a los hijos de los hombres los actos poderosos de él y la gloria del esplendor de su gobernación real.”
w04 15/1 págs. 16-17 párrs. 6-8 La grandeza del amor leal de Jehová
6 Otra característica distintiva de los siervos leales de Jehová es su valor e iniciativa al hablar a quienes no adoran al Dios verdadero. De hecho, los leales de Dios se ocupan en “dar a conocer a los hijos de los hombres los actos poderosos de él y la gloria del esplendor de su gobernación real” (Salmo 145:12). ¿Busca y aprovecha usted todas las oportunidades de hablar con extraños sobre la gobernación real de Jehová? En contraste con los gobiernos humanos, que pronto dejarán de existir, Su gobernación real es eterna (1 Timoteo 1:17). Por tanto, es urgente que las personas sepan de ella y se pongan de su lado para apoyarla. “Tu gobernación real es gobernación real para todos los tiempos indefinidos, y tu dominio dura por todas las generaciones sucesivas”, cantó David (Salmo 145:13).
7 Desde 1914 hay todavía más razón para hablar de la gobernación real de Jehová. En aquel año, Jehová estableció el Reino mesiánico celestial y entronizó a Jesucristo, el Hijo de David, cumpliendo así su promesa de establecer el reinado de David firmemente hasta tiempo indefinido (2 Samuel 7:12, 13; Lucas 1:32, 33).
8 Prueba de que Jehová ya reina mediante el Reino de su Hijo, Jesucristo, es el hecho de que veamos cumplirse ante nuestros propios ojos la señal de la presencia de este. Pues bien, el aspecto más sobresaliente de dicha señal es la labor que Jesús predijo que efectuarían todos los leales de Dios: “Estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin” (Mateo 24:3-14). Debido al celo con que los leales de Dios están cumpliendo esta profecía, ya hay más de seis millones de hombres, mujeres y niños participando en esta grandiosa obra que nunca se repetirá. Pronto les llegará su fin a todos los que se oponen al Reino de Jehová (Revelación 11:15, 18).
w90 15/9 págs. 16-17 párrs. 3-8 ¡Bendiga el santo nombre de Jehová!
para dar a conocer a los hijos de los hombres los actos poderosos de él y la gloria del esplendor de su gobernación real”. (Salmo 145:11, 12.) La gente habla de las cosas que le interesan. Por eso un hombre habla de su familia, su hogar, sus cosechas. “El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón produce lo bueno”, dijo Jesús. (Lucas 6:45.) Si sinceramente apreciamos la gobernación de Dios, oraremos que venga su Reino y hablaremos con otros sobre la justicia, la paz y la rectitud que habrá bajo su gobierno. Alabaremos a Jehová como el “Rey de la eternidad” y hablaremos de la expresión de su soberanía mediante el Reino Mesiánico en manos de su amado Hijo, Jesucristo. (Revelación 15:3; Isaías 9:6, 7.) ¡Qué privilegio es hablar de la gloria celestial de la gobernación real de Jehová, la cual pronto se reflejará en la hermosura de un paraíso terrestre lleno de criaturas perfectas y felices! (Lucas 23:43.)
4 El aprecio también nos mueve a hablar del “poderío” de Jehová. Aunque él “es sublime en poder”, nunca abusa de este. (Job 37:23.) Usó su poder para crear la Tierra y a la humanidad, y lo usará para destruir a los inicuos. Nosotros tenemos la oportunidad de hablar del poderío de Dios al declarar las buenas nuevas. ¿Y no estamos agradecidos de que esta Fuente óptima de poder nos fortalezca para efectuar esa obra? (Isaías 40:29-31.) Sí, como testigos de Jehová se nos apoya en el servicio sagrado mediante la fuerza y el espíritu que Dios nos da. Solo así puede proclamarse el mensaje del Reino con gran éxito por todo el mundo. (Salmo 28:7, 8; Zacarías 4:6.)
5 Nosotros tenemos que dar a conocer a los hijos de los hombres los “actos poderosos” de Jehová, tal como los israelitas hablaban con sus hijos de cómo Dios los había liberado de la esclavitud en Egipto. (Éxodo 13:14-16.) Los hombres edifican monumentos a humanos cuyos hechos consideran notables, pero ¿cuántos de ellos conocen los actos poderosos de Dios? Es como lo expresó un erudito: “Inscriben los hechos de sus héroes en bronce, pero los gloriosos actos de Jehová los escriben sobre la arena, y la marea del tiempo los borra de su memoria actual”. Esos actos en realidad no se borran, aunque muchísimas personas no saben de ellos. Por eso, en nuestra obra de casa en casa, al conducir estudios bíblicos en los hogares de la gente, y en otras ocasiones, hablemos celosamente de los actos poderosos de Dios.
6 También debemos dar a conocer celosamente la gloria de la gobernación real de Dios. Tal celo por el servicio del Reino se hizo patente cuando en 1922 J. F. Rutherford, entonces presidente de la Sociedad Watch Tower, se dirigió a los que estaban presentes en la asamblea de Cedar Point, Ohio, y dijo: “Desde 1914 el Rey de gloria ha tomado su poder [...] El reino del cielo se ha acercado; el Rey rige; el imperio de Satanás está cayendo; millones que ahora viven jamás morirán. ¿Creen ustedes esto? [...] Entonces, ¡otra vez al campo, oh hijos del Dios altísimo! ¡Cíñanse la armadura! Sean sobrios, sean vigilantes, sean activos, sean valientes. Sean fieles y verdaderos testigos para el Señor. Sigan adelante en la lucha hasta que todo vestigio de Babilonia quede desolado. Proclamen el mensaje lejos y extensamente. El mundo tiene que saber que Jehová es Dios y que Jesucristo es el Rey de reyes y Señor de señores. Este es el día de importancia máxima. ¡Miren, el Rey rige! Ustedes son sus agentes de publicidad. Por lo tanto, anuncien, anuncien, anuncien al Rey y su reino”.
7 ¡Qué gozo sentimos al ‘pensar en el nombre de Dios’, hablar con otras personas acerca de su gobernación y anunciar el Reino Mesiánico de su Hijo amado! (Malaquías 3:16.) Como proclamadores y apoyadores del Reino, atesoramos nuestro privilegio de declarar las buenas nuevas y dirigir el corazón de otros hacia Dios, Cristo y el Reino. Es preciso que tengamos el deseo ardiente de hablar con otros acerca del glorioso esplendor de la gobernación real de Jehová. (Compárese con Jeremías 20:9.)
8 Debemos sentirnos movidos a anunciar el Reino de Dios con gran celo, pues David pasó a decir: “Tu gobernación real es gobernación real para todos los tiempos indefinidos, y tu dominio dura por todas las generaciones sucesivas”. (Salmo 145:13.)
SALMO 145:13)
“Tu gobernación real es gobernación real para todos los tiempos indefinidos, y tu dominio dura por todas las generaciones sucesivas.”
w90 15/9 págs. 17-18 párr. 8 ¡Bendiga el santo nombre de Jehová!
Debemos sentirnos movidos a anunciar el Reino de Dios con gran celo, pues David pasó a decir: “Tu gobernación real es gobernación real para todos los tiempos indefinidos, y tu dominio dura por todas las generaciones sucesivas”. (Salmo 145:13.) A medida que el salmista seguía meditando sobre la gobernación real de Jehová, pasó del pronombre “su” a “tu”, y así le oró directamente a Dios. Por supuesto, la gobernación de Jehová representada por el Reino Mesiánico no reemplaza a la gobernación real eterna de Dios. De hecho, cuando la humanidad obediente haya sido elevada a la perfección, Cristo entregará el Reino a su Padre. (1 Corintios 15:24-28.) Así Dios ejerce dominio “por todas las generaciones sucesivas”. Jehová era Rey cuando creó a Adán, y ejercerá dominio sobre la humanidad recta para siempre.
SALMO 145:14)
“Jehová está sosteniendo a todos los que van cayendo, y está levantando a todos los que están encorvados.”
w04 15/1 págs. 17-18 La grandeza del amor leal de Jehová
Cómo nos beneficia la soberanía de Jehová
9 Si somos cristianos dedicados, nuestra relación con el Señor Soberano Jehová nos reporta numerosos beneficios (Salmo 71:5; 116:12). Por ejemplo, Dios nos da su aprobación debido a que le tememos y practicamos la justicia, y, en sentido espiritual, él se mantiene muy cerca de nosotros (Hechos 10:34, 35; Santiago 4:8). En cambio, los gobernantes humanos solo se tratan con personajes prominentes, como autoridades militares, ricos financieros o celebridades del mundo del deporte o del espectáculo. Según el diario africano Sowetan, un funcionario encumbrado de cierto gobierno dijo lo siguiente sobre las zonas pobres de su país: “Comprendo que la mayoría de nosotros no queramos visitarlas. Sencillamente, deseamos olvidar que existen; verlas nos remuerde la conciencia y hace que nos avergoncemos de los costosos [automóviles] que conducimos”.
10 Claro está, algunos dirigentes humanos se preocupan sinceramente por el bienestar de sus súbditos. Pero ni el más noble de ellos los conoce bien a todos. Preguntémonos: “¿Hay algún gobernante que se interese tanto por todos y cada uno de sus súbditos que acuda veloz en su ayuda cuando tienen problemas?”. Sí, lo hay. David escribió: “Jehová está sosteniendo a todos los que van cayendo, y está levantando a todos los que están encorvados” (Salmo 145:14).
11 Los leales de Jehová Dios afrontan muchas pruebas y calamidades, tanto por su propia imperfección como porque viven en este mundo que yace en el poder de Satanás, el “inicuo” (1 Juan 5:19; Salmo 34:19). Los cristianos sufren persecución y, en el caso de algunos, enfermedades crónicas o la pérdida de un ser querido. A veces cometen errores que los dejan abatidos, “encorvados”. No obstante, sin importar las pruebas que les sobrevengan, Jehová siempre está dispuesto a consolar y dar fortaleza espiritual a cada uno de ellos. Y el Rey Jesucristo siente el mismo interés amoroso por sus súbditos leales (Salmo 72:12-14).
w90 15/9 pág. 18 ¡Bendiga el santo nombre de Jehová!
El apoyo de Jehová nunca falla
10 El Rey Eterno nunca cierra los ojos a la condición de sus siervos. Por eso David dijo: “Jehová está sosteniendo a todos los que van cayendo, y está levantando a todos los que están encorvados”. (Salmo 145:14.) Desde los días de Abel, Jehová ha sostenido a Sus adoradores. Si dependiéramos solo de nosotros mismos, caeríamos muchas veces por el peso de nuestras cargas. No tenemos suficiente fuerza para soportar todas las calamidades de la vida y la persecución que nos sobreviene como pueblo de Dios, pero Jehová nos da su apoyo. La forma del verbo hebreo que se usa aquí indica que Dios ‘nos sostiene’ constantemente. Podemos notar que Juan el Bautizante y el propio Hijo de Dios ayudaron a levantar moralmente a pecadores. Aquellas personas llegaron a disfrutar de la maravillosa bendición del apoyo divino cuando se arrepintieron y se hicieron siervos de Jehová. (Mateo 21:28-32; Marcos 2:15-17.)
11 Recibimos consuelo al saber que ‘Jehová levanta a todos los que están encorvados’ por diversas pruebas. Él anima a los desalentados entre nosotros, consuela a nuestros afligidos y nos ayuda a hablar su palabra con denuedo cuando se nos persigue. (Hechos 4:29-31.) Si aceptamos su ayuda, nunca permitirá que nuestras cargas nos aplasten. (Salmo 55:22.) Por eso, como la “hija de Abrahán” que estaba “encorvada” pero fue curada físicamente por Jesús, nosotros debemos “glorificar a Dios” cuando él nos levanta amorosamente en sentido espiritual. (Lucas 13:10-17.) Los ungidos que habían estado encorvados por la esclavitud babilónica agradecieron mucho el que Dios los levantara en 1919, y desde 1935 ha estado levantando a las “otras ovejas”, que muestran aprecio. (Juan 10:16.)
SALMO 145:15)
“A ti miran con esperanza los ojos de todos, y estás dándoles su alimento a su tiempo.”
w04 15/1 págs. 18-19 La grandeza del amor leal de Jehová
Alimento que satisface, a su tiempo
12 En su gran bondad amorosa, Jehová cubre todas las necesidades de sus siervos, como la de estar bien nutridos. El rey David escribió: “A ti [Jehová] miran con esperanza los ojos de todos, y estás dándoles su alimento a su tiempo. Estás abriendo tu mano y satisfaciendo el deseo de toda cosa viviente” (Salmo 145:15, 16). Aun en tiempos de calamidad, Jehová puede hacer que sus leales tengan el “pan para el día” (Lucas 11:3; 12:29, 30).
13 David mencionó que “toda cosa viviente” queda satisfecha, lo que incluye a los animales. Si no fuera por la abundante vegetación de la tierra seca y por las plantas marinas, ni las criaturas acuáticas ni los pájaros ni los animales terrestres tendrían oxígeno para respirar ni alimento que comer (Salmo 104:14). Pero Jehová se encarga de satisfacer todas sus necesidades.
14 A diferencia de los animales, los seres humanos tienen una necesidad espiritual (Mateo 5:3). ¡Y qué maravillosamente satisface Jehová las necesidades espirituales de sus leales! Jesús prometió antes de morir que “el esclavo fiel y discreto” daría a sus discípulos “alimento al tiempo apropiado” (Mateo 24:45). Los restantes de los 144.000 ungidos componen hoy la clase del esclavo, y Jehová realmente ha proporcionado a través de ellos alimento espiritual en abundancia.
15 Por ejemplo, la mayoría de los siervos de Jehová ya disfrutan de una traducción actual y exacta de la Biblia en su propia lengua. ¡Qué gran bendición ha sido la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras! Además, se siguen produciendo millones de publicaciones para el estudio de la Biblia en más de trescientos idiomas. Todo este alimento espiritual ha constituido una bendición para los adoradores verdaderos de toda la Tierra. ¿Y a quién debe atribuirse el mérito? A Jehová Dios, quien en su gran bondad amorosa ha hecho posible que la clase del esclavo suministre “alimento a su tiempo”. Gracias a estas dádivas espirituales se satisface “el deseo de toda cosa viviente” en el paraíso espiritual que hoy existe. Y los siervos de Jehová se regocijan con la esperanza de que pronto toda la Tierra se transformará en un paraíso literal (Lucas 23:42, 43).
16 Veamos un sorprendente ejemplo de cómo el alimento espiritual se recibe en el momento apropiado. En 1939 estalló en Europa la II Guerra Mundial. Aquel mismo año, en el número del 1 de noviembre de The Watchtower apareció un artículo titulado “Neutralidad” (número de marzo de 1940 en español). Gracias a su clara información, los testigos de Jehová de todo el mundo comprendieron la necesidad de mantener estricta neutralidad respecto a los intereses de las naciones contendientes. Su postura provocó la ira de los gobiernos de ambos bandos de aquel conflicto que duró seis años. Aunque proscritos y perseguidos, los leales de Dios no dejaron de predicar las buenas nuevas del Reino. De 1939 a 1946 se les bendijo con un asombroso aumento de un 157%. Y su impresionante historial de integridad durante aquella guerra sigue contribuyendo a que la gente pueda identificar la religión verdadera (Isaías 2:2-4).
17 El alimento espiritual que Jehová proporciona no es solo oportuno, sino que también produce gran satisfacción. En plena II Guerra Mundial, mientras las naciones peleaban a muerte, a los siervos de Jehová se les animó a concentrarse en algo de mucha mayor importancia que su propia salvación. Jehová les ayudó a comprender que la cuestión principal, que implica a todo el universo, se relaciona con Su justa soberanía. A todo testigo de Jehová le complace mucho saber que con su lealtad puede tener una pequeña participación en vindicar la soberanía de Jehová y en demostrar que el Diablo es un mentiroso (Proverbios 27:11). A diferencia de Satanás, que calumnia a Jehová y su modo de gobernar, los leales de Dios no cesan de proclamar que “Jehová es justo en todos sus caminos” (Salmo 145:17).
18 Otro ejemplo de alimento espiritual oportuno y nutritivo es el libro Acerquémonos a Jehová, presentado en los centenares de asambleas de distrito “Celosos proclamadores del Reino”, celebradas por todo el mundo en 2002 y 2003. Esta obra, que proporciona “el esclavo fiel y discreto” y editan los testigos de Jehová, se centra en las maravillosas cualidades de Jehová Dios, entre ellas las mencionadas en el Salmo 145. Sin duda, esta magnífica publicación desempeñará un importante papel en ayudar a los leales de Dios a acercarse aún más a él.
w90 15/9 págs. 18-19 párrs. 12-13 ¡Bendiga el santo nombre de Jehová!
(Salmo 145:15, 16.) Es como si los ojos de toda criatura viviente se volvieran con esperanza al Soberano Universal. Los ángeles dependen de Dios para seguir viviendo. Y tal como un hijo depende de su padre o madre para conseguir lo que necesita, así también nosotros dependemos de nuestro Padre celestial. De hecho, tanto los humanos como los animales son sustentados por él. Ninguna otra persona puede satisfacer las necesidades de ellos. Dios les da “su alimento a su tiempo”, es decir, cuando lo necesitan.
13 Dios ‘abre su mano y satisface el deseo de toda cosa viviente’. (Salmo 104:10-28.) Es cierto que algunos animales mueren de hambre. Muchos humanos padecen hambre por ser víctimas del egoísmo, la opresión y el mal uso de los recursos. Además, Jesús predijo que las “escaseces de alimento” serían un rasgo de “la señal” de su presencia en estos últimos días. (Mateo 24:3, 7.) Pero nada de esto ocurre porque Jehová sea tacaño o no pueda proveer lo necesario. ¡Piense en los miles de millones de criaturas que reciben sustento! Además, este salmo proporciona la garantía de que bajo la gobernación del Reino, cuando ‘el hombre no domine al hombre para perjuicio suyo’, Dios satisfará nuestras necesidades materiales y espirituales. (Eclesiastés 8:9; Isaías 25:6.) Hoy ni siquiera tenemos que padecer hambre de alimento espiritual, pues Dios lo provee en abundancia a su tiempo mediante “el esclavo fiel y discreto”. (Mateo 24:45-47; 1 Pedro 2:2.) En sentido espiritual, los testigos de Jehová son las personas mejor alimentadas de la Tierra.
w90 15/9 pág. 18 párr. 12 ¡Bendiga el santo nombre de Jehová!
“A ti miran con esperanza los ojos de todos, y estás dándoles su alimento a su tiempo.
SALMO 145:16)
“Estás abriendo tu mano y satisfaciendo el deseo de toda cosa viviente.”
w04 15/1 págs. 18-19 La grandeza del amor leal de Jehová
Alimento que satisface, a su tiempo
12 En su gran bondad amorosa, Jehová cubre todas las necesidades de sus siervos, como la de estar bien nutridos. El rey David escribió: “A ti [Jehová] miran con esperanza los ojos de todos, y estás dándoles su alimento a su tiempo. Estás abriendo tu mano y satisfaciendo el deseo de toda cosa viviente” (Salmo 145:15, 16). Aun en tiempos de calamidad, Jehová puede hacer que sus leales tengan el “pan para el día” (Lucas 11:3; 12:29, 30).
13 David mencionó que “toda cosa viviente” queda satisfecha, lo que incluye a los animales. Si no fuera por la abundante vegetación de la tierra seca y por las plantas marinas, ni las criaturas acuáticas ni los pájaros ni los animales terrestres tendrían oxígeno para respirar ni alimento que comer (Salmo 104:14). Pero Jehová se encarga de satisfacer todas sus necesidades.
14 A diferencia de los animales, los seres humanos tienen una necesidad espiritual (Mateo 5:3). ¡Y qué maravillosamente satisface Jehová las necesidades espirituales de sus leales! Jesús prometió antes de morir que “el esclavo fiel y discreto” daría a sus discípulos “alimento al tiempo apropiado” (Mateo 24:45). Los restantes de los 144.000 ungidos componen hoy la clase del esclavo, y Jehová realmente ha proporcionado a través de ellos alimento espiritual en abundancia.
15 Por ejemplo, la mayoría de los siervos de Jehová ya disfrutan de una traducción actual y exacta de la Biblia en su propia lengua. ¡Qué gran bendición ha sido la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras! Además, se siguen produciendo millones de publicaciones para el estudio de la Biblia en más de trescientos idiomas. Todo este alimento espiritual ha constituido una bendición para los adoradores verdaderos de toda la Tierra. ¿Y a quién debe atribuirse el mérito? A Jehová Dios, quien en su gran bondad amorosa ha hecho posible que la clase del esclavo suministre “alimento a su tiempo”. Gracias a estas dádivas espirituales se satisface “el deseo de toda cosa viviente” en el paraíso espiritual que hoy existe. Y los siervos de Jehová se regocijan con la esperanza de que pronto toda la Tierra se transformará en un paraíso literal (Lucas 23:42, 43).
16 Veamos un sorprendente ejemplo de cómo el alimento espiritual se recibe en el momento apropiado. En 1939 estalló en Europa la II Guerra Mundial. Aquel mismo año, en el número del 1 de noviembre de The Watchtower apareció un artículo titulado “Neutralidad” (número de marzo de 1940 en español). Gracias a su clara información, los testigos de Jehová de todo el mundo comprendieron la necesidad de mantener estricta neutralidad respecto a los intereses de las naciones contendientes. Su postura provocó la ira de los gobiernos de ambos bandos de aquel conflicto que duró seis años. Aunque proscritos y perseguidos, los leales de Dios no dejaron de predicar las buenas nuevas del Reino. De 1939 a 1946 se les bendijo con un asombroso aumento de un 157%. Y su impresionante historial de integridad durante aquella guerra sigue contribuyendo a que la gente pueda identificar la religión verdadera (Isaías 2:2-4).
17 El alimento espiritual que Jehová proporciona no es solo oportuno, sino que también produce gran satisfacción. En plena II Guerra Mundial, mientras las naciones peleaban a muerte, a los siervos de Jehová se les animó a concentrarse en algo de mucha mayor importancia que su propia salvación. Jehová les ayudó a comprender que la cuestión principal, que implica a todo el universo, se relaciona con Su justa soberanía. A todo testigo de Jehová le complace mucho saber que con su lealtad puede tener una pequeña participación en vindicar la soberanía de Jehová y en demostrar que el Diablo es un mentiroso (Proverbios 27:11). A diferencia de Satanás, que calumnia a Jehová y su modo de gobernar, los leales de Dios no cesan de proclamar que “Jehová es justo en todos sus caminos” (Salmo 145:17).
18 Otro ejemplo de alimento espiritual oportuno y nutritivo es el libro Acerquémonos a Jehová, presentado en los centenares de asambleas de distrito “Celosos proclamadores del Reino”, celebradas por todo el mundo en 2002 y 2003. Esta obra, que proporciona “el esclavo fiel y discreto” y editan los testigos de Jehová, se centra en las maravillosas cualidades de Jehová Dios, entre ellas las mencionadas en el Salmo 145. Sin duda, esta magnífica publicación desempeñará un importante papel en ayudar a los leales de Dios a acercarse aún más a él.
w90 15/9 págs. 18-19 párrs. 12-13 ¡Bendiga el santo nombre de Jehová!
Estás abriendo tu mano y satisfaciendo el deseo de toda cosa viviente”. (Salmo 145:15, 16.) Es como si los ojos de toda criatura viviente se volvieran con esperanza al Soberano Universal. Los ángeles dependen de Dios para seguir viviendo. Y tal como un hijo depende de su padre o madre para conseguir lo que necesita, así también nosotros dependemos de nuestro Padre celestial. De hecho, tanto los humanos como los animales son sustentados por él. Ninguna otra persona puede satisfacer las necesidades de ellos. Dios les da “su alimento a su tiempo”, es decir, cuando lo necesitan.
13 Dios ‘abre su mano y satisface el deseo de toda cosa viviente’. (Salmo 104:10-28.) Es cierto que algunos animales mueren de hambre. Muchos humanos padecen hambre por ser víctimas del egoísmo, la opresión y el mal uso de los recursos. Además, Jesús predijo que las “escaseces de alimento” serían un rasgo de “la señal” de su presencia en estos últimos días. (Mateo 24:3, 7.) Pero nada de esto ocurre porque Jehová sea tacaño o no pueda proveer lo necesario. ¡Piense en los miles de millones de criaturas que reciben sustento! Además, este salmo proporciona la garantía de que bajo la gobernación del Reino, cuando ‘el hombre no domine al hombre para perjuicio suyo’, Dios satisfará nuestras necesidades materiales y espirituales. (Eclesiastés 8:9; Isaías 25:6.) Hoy ni siquiera tenemos que padecer hambre de alimento espiritual, pues Dios lo provee en abundancia a su tiempo mediante “el esclavo fiel y discreto”. (Mateo 24:45-47; 1 Pedro 2:2.) En sentido espiritual, los testigos de Jehová son las personas mejor alimentadas de la Tierra.
w87 1/10 págs. 10-11 párrs. 1-2 ¿Está usted satisfecho con las provisiones espirituales de Jehová?
SI USTED deja de respirar, muere dentro de unos minutos. Si deja de beber agua, muere dentro de unos días. Si deja de comer, muere dentro de unas semanas. Si deja de alimentarse de las provisiones espirituales de Jehová, entonces cuando muera habrá muerto para siempre. Jehová provee el aire, el agua y el alimento que todas las criaturas vivientes necesitan. Por eso, el salmista dice de Jehová: “Estás abriendo tu mano y satisfaciendo el deseo de toda cosa viviente”. (Salmo 145:16.) El deseo de la mayoría de las cosas vivientes se satisface mediante las provisiones materiales. Pero no sucede así con las criaturas humanas.
2 Jesús señaló esto cuando dijo: “No de pan solamente debe vivir el hombre, sino de toda expresión que sale de la boca de Jehová”. (Mateo 4:4.) Las creaciones inferiores no tienen ningún concepto de la eternidad, pero el hombre sí, como dice Eclesiastés 3:11: “Aun el tiempo indefinido ha puesto en el corazón de ellos”. O como vierte esto la Versión Moderna: “Ha puesto en el corazón de ellos el anhelo por la eternidad”. Por eso, el deseo sincero del hombre es vivir hasta tiempo indefinido, sí, para siempre. Para lograrlo, no basta con que tenga aire, agua y pan.
SALMO 145:17)
“Jehová es justo en todos sus caminos, y leal en todas sus obras.”
w04 15/1 pág. 19 párr. 17 La grandeza del amor leal de Jehová
17 El alimento espiritual que Jehová proporciona no es solo oportuno, sino que también produce gran satisfacción. En plena II Guerra Mundial, mientras las naciones peleaban a muerte, a los siervos de Jehová se les animó a concentrarse en algo de mucha mayor importancia que su propia salvación. Jehová les ayudó a comprender que la cuestión principal, que implica a todo el universo, se relaciona con Su justa soberanía. A todo testigo de Jehová le complace mucho saber que con su lealtad puede tener una pequeña participación en vindicar la soberanía de Jehová y en demostrar que el Diablo es un mentiroso (Proverbios 27:11). A diferencia de Satanás, que calumnia a Jehová y su modo de gobernar, los leales de Dios no cesan de proclamar que “Jehová es justo en todos sus caminos” (Salmo 145:17).
w90 15/9 pág. 19 párr. 14 ¡Bendiga el santo nombre de Jehová!
Nuestra tontedad pudiera ‘torcer nuestro camino’ y causarnos dificultades, pero nunca debemos culpar a Dios por esto. (Proverbios 19:3.) David muestra por qué, al decir: “Jehová es justo en todos sus caminos, y leal en todas sus obras”. (Salmo 145:17.) Dios siempre obra con rectitud, justicia y misericordia. Su misericordia es especialmente evidente por su provisión para salvarnos mediante el sacrificio de rescate de Jesús. (Hechos 2:21; 4:8-12.) Jehová es también “leal en todas sus obras”, siempre fiel, amoroso e imparcial. Por consiguiente, como “imitadores de Dios”, seamos rectos, justos, misericordiosos, imparciales y leales. (Efesios 5:1, 2; Deuteronomio 32:4; Salmo 7:10; 25:8; Isaías 49:7; Hechos 10:34, 35.)
SALMO 145:18)
“Jehová está cerca de todos los que lo invocan, de todos los que lo invocan en apego a la verdad.”
w04 15/1 pág. 20 La grandeza del amor leal de Jehová
Es tiempo de acercarse a Jehová
19 Nos acercamos a un momento crucial en que se resolverá la cuestión relacionada con la soberanía de Jehová. Tal como predice el capítulo 38 de Ezequiel, Satanás asumirá pronto el papel de “Gog de la tierra de Magog” y lanzará un ataque mundial contra el pueblo de Jehová en un desesperado intento por quebrantar la integridad de los leales de Dios. Más que nunca antes, los adoradores de Jehová necesitarán invocarlo de corazón y hasta clamar a él por ayuda. ¿Serán en vano el temor reverente y el amor que le profesan? De ninguna manera, pues el Salmo 145 nos asegura: “Jehová está cerca de todos los que lo invocan, de todos los que lo invocan en apego a la verdad. Ejecutará el deseo de los que le temen, y oirá su clamor por ayuda, y los salvará. Jehová está guardando a todos los que lo aman, pero a todos los inicuos los aniquilará” (Salmo 145:18-20).
20 La experiencia de sentir la proximidad y el poder salvador de Jehová cuando aniquile a todos los inicuos será realmente emocionante. En ese momento crucial, que ahora está tan cerca, Jehová solo escuchará a “los que lo invocan en apego a la verdad”. Ciertamente no prestará oído a los hipócritas. Las Escrituras muestran con toda claridad que usar el nombre de Dios en el último minuto jamás les ha servido de nada a los malvados (Proverbios 1:28, 29; Miqueas 3:4; Lucas 13:24, 25).
21 Ahora más que nunca es el momento de que quienes temen a Jehová “lo invo[quen] en apego a la verdad”. Sus leales se deleitan en emplear Su nombre al dirigirse a él en oración y al comentar en las reuniones cristianas, lo utilizan en sus conversaciones personales y lo declaran con valor en su ministerio público (Romanos 10:10, 13-15).
22 A fin de seguir beneficiándonos de nuestra estrecha relación con Jehová Dios, también es esencial que sigamos guardándonos de todo lo que pueda perjudicarnos espiritualmente, como el materialismo, el entretenimiento malsano, la tendencia a no perdonar o la indiferencia hacia los necesitados (1 Juan 2:15-17; 3:15-17). Si no las corregimos, tales metas y actitudes pueden llevarnos a cometer algún pecado grave y a perder la aprobación de Jehová (1 Juan 2:1, 2; 3:6). Es prudente recordar que Jehová únicamente continuará dándonos su bondad amorosa, o amor leal, si permanecemos fieles a él (2 Samuel 22:26).
w90 15/9 pág. 19 párr. 15 ¡Bendiga el santo nombre de Jehová!
“Jehová está cerca de todos los que lo invocan, de todos los que lo invocan en apego a la verdad”. (Salmo 145:18.) Cuando nos bautizamos como creyentes dedicados, invocamos el nombre de Jehová. (Hechos 8:12; 18:8; Romanos 10:10-15.) Porque nos acercamos a Dios, él se acerca a nosotros. (Santiago 4:8.) ‘Lo invocamos en apego a la verdad’ porque lo hacemos como en realidad se debe hacer, mediante Jesucristo. Y Jehová se mantendrá cerca de nosotros si lo adoramos “con espíritu y con verdad”, ejercemos “fe sin hipocresía” y ‘continuamos constantes como si viéramos a Aquel que es invisible’. (Juan 4:23, 24; 1 Timoteo 1:5; Hebreos 11:27.) Así, no oraremos en vano ni tendremos que encararnos solos con el mundo de Satanás, sino que seguiremos disfrutando de la ayuda y la guía divinas. (Salmo 65:2; 1 Juan 5:19.) ¡Qué sentido de seguridad comunica eso!
SALMO 145:19)
“Ejecutará el deseo de los que le temen, y oirá su clamor por ayuda, y los salvará.”
w04 15/1 pág. 20 La grandeza del amor leal de Jehová
Es tiempo de acercarse a Jehová
19 Nos acercamos a un momento crucial en que se resolverá la cuestión relacionada con la soberanía de Jehová. Tal como predice el capítulo 38 de Ezequiel, Satanás asumirá pronto el papel de “Gog de la tierra de Magog” y lanzará un ataque mundial contra el pueblo de Jehová en un desesperado intento por quebrantar la integridad de los leales de Dios. Más que nunca antes, los adoradores de Jehová necesitarán invocarlo de corazón y hasta clamar a él por ayuda. ¿Serán en vano el temor reverente y el amor que le profesan? De ninguna manera, pues el Salmo 145 nos asegura: “Jehová está cerca de todos los que lo invocan, de todos los que lo invocan en apego a la verdad. Ejecutará el deseo de los que le temen, y oirá su clamor por ayuda, y los salvará. Jehová está guardando a todos los que lo aman, pero a todos los inicuos los aniquilará” (Salmo 145:18-20).
20 La experiencia de sentir la proximidad y el poder salvador de Jehová cuando aniquile a todos los inicuos será realmente emocionante. En ese momento crucial, que ahora está tan cerca, Jehová solo escuchará a “los que lo invocan en apego a la verdad”. Ciertamente no prestará oído a los hipócritas. Las Escrituras muestran con toda claridad que usar el nombre de Dios en el último minuto jamás les ha servido de nada a los malvados (Proverbios 1:28, 29; Miqueas 3:4; Lucas 13:24, 25).
21 Ahora más que nunca es el momento de que quienes temen a Jehová “lo invo[quen] en apego a la verdad”. Sus leales se deleitan en emplear Su nombre al dirigirse a él en oración y al comentar en las reuniones cristianas, lo utilizan en sus conversaciones personales y lo declaran con valor en su ministerio público (Romanos 10:10, 13-15).
22 A fin de seguir beneficiándonos de nuestra estrecha relación con Jehová Dios, también es esencial que sigamos guardándonos de todo lo que pueda perjudicarnos espiritualmente, como el materialismo, el entretenimiento malsano, la tendencia a no perdonar o la indiferencia hacia los necesitados (1 Juan 2:15-17; 3:15-17). Si no las corregimos, tales metas y actitudes pueden llevarnos a cometer algún pecado grave y a perder la aprobación de Jehová (1 Juan 2:1, 2; 3:6). Es prudente recordar que Jehová únicamente continuará dándonos su bondad amorosa, o amor leal, si permanecemos fieles a él (2 Samuel 22:26).
w90 15/9 págs. 19-20 párrs. 16-18 ¡Bendiga el santo nombre de Jehová!
David dijo: “Ejecutará el deseo de los que le temen, y oirá su clamor por ayuda, y los salvará”. (Salmo 145:19.) Jehová ‘ejecuta nuestro deseo’ porque manifestamos reverencia profunda a Dios y un temor saludable de incurrir en su desagrado. (Proverbios 1:7.) Nuestro corazón obediente nos ha movido a dedicarnos a Jehová, y nuestra actitud es: “Efectúese tu voluntad”. Puesto que su voluntad es que declaremos el mensaje del Reino, él nos concede el deseo de hacer esa obra. (Mateo 6:10; Marcos 13:10.) Dios ‘ejecuta nuestro deseo’ porque no oramos egoístamente, sino que pedimos cosas que están en armonía con su voluntad. Él nos concede lo que está de acuerdo con su voluntad y redunda en nuestro propio bien. (1 Juan 3:21, 22; 5:14, 15; compárese con Mateo 26:36-44.)
17 Como testigos leales de Jehová también podemos estar seguros de que nuestro “clamor por ayuda” nunca será desoído. Dios libró a David de la calamidad y salvó a Jesús, a quien hasta resucitó de entre los muertos. Cuando nos ataque el enemigo, especialmente durante el ataque de Gog, podemos estar seguros de que Jehová nos librará. (Ezequiel 38:1–39:16.) De hecho, durante cualquier período de prueba podemos orar con confianza como lo hizo David cuando dijo: “Muéstrame favor, oh Jehová, porque estoy en grave aprieto. [...] He oído el mal informe dado por muchos, y hay espanto por todos lados. Cuando se juntan en masa como uno contra mí, es para quitarme mi alma para lo que de veras traman. Pero yo... en ti he cifrado mi confianza, oh Jehová. He dicho: ‘Tú eres mi Dios’”. (Salmo 31:9-14.)
18 Jehová Dios siempre está dispuesto a ayudarnos.
SALMO 145:20)
“Jehová está guardando a todos los que lo aman, pero a todos los inicuos los aniquilará.”
w04 15/1 pág. 20 La grandeza del amor leal de Jehová
Es tiempo de acercarse a Jehová
19 Nos acercamos a un momento crucial en que se resolverá la cuestión relacionada con la soberanía de Jehová. Tal como predice el capítulo 38 de Ezequiel, Satanás asumirá pronto el papel de “Gog de la tierra de Magog” y lanzará un ataque mundial contra el pueblo de Jehová en un desesperado intento por quebrantar la integridad de los leales de Dios. Más que nunca antes, los adoradores de Jehová necesitarán invocarlo de corazón y hasta clamar a él por ayuda. ¿Serán en vano el temor reverente y el amor que le profesan? De ninguna manera, pues el Salmo 145 nos asegura: “Jehová está cerca de todos los que lo invocan, de todos los que lo invocan en apego a la verdad. Ejecutará el deseo de los que le temen, y oirá su clamor por ayuda, y los salvará. Jehová está guardando a todos los que lo aman, pero a todos los inicuos los aniquilará” (Salmo 145:18-20).
20 La experiencia de sentir la proximidad y el poder salvador de Jehová cuando aniquile a todos los inicuos será realmente emocionante. En ese momento crucial, que ahora está tan cerca, Jehová solo escuchará a “los que lo invocan en apego a la verdad”. Ciertamente no prestará oído a los hipócritas. Las Escrituras muestran con toda claridad que usar el nombre de Dios en el último minuto jamás les ha servido de nada a los malvados (Proverbios 1:28, 29; Miqueas 3:4; Lucas 13:24, 25).
21 Ahora más que nunca es el momento de que quienes temen a Jehová “lo invo[quen] en apego a la verdad”. Sus leales se deleitan en emplear Su nombre al dirigirse a él en oración y al comentar en las reuniones cristianas, lo utilizan en sus conversaciones personales y lo declaran con valor en su ministerio público (Romanos 10:10, 13-15).
22 A fin de seguir beneficiándonos de nuestra estrecha relación con Jehová Dios, también es esencial que sigamos guardándonos de todo lo que pueda perjudicarnos espiritualmente, como el materialismo, el entretenimiento malsano, la tendencia a no perdonar o la indiferencia hacia los necesitados (1 Juan 2:15-17; 3:15-17). Si no las corregimos, tales metas y actitudes pueden llevarnos a cometer algún pecado grave y a perder la aprobación de Jehová (1 Juan 2:1, 2; 3:6). Es prudente recordar que Jehová únicamente continuará dándonos su bondad amorosa, o amor leal, si permanecemos fieles a él (2 Samuel 22:26).
w02 15/12 págs. 15-16 ‘Él se acercará a nosotros’
“Jehová está guardando a todos los que lo aman”
8 Quienes están cerca de Jehová disfrutan de otra bendición: la protección divina. El salmista David, que había sufrido muchas desgracias, escribió: “Jehová está cerca de todos los que lo invocan, de todos los que lo invocan en apego a la verdad. Ejecutará el deseo de los que le temen, y oirá su clamor por ayuda, y los salvará. Jehová está guardando a todos los que lo aman” (Salmo 145:18-20). En efecto, Jehová está cerca de quienes lo aman y, por tanto, no tarda en responder a su clamor por ayuda.
9 ¿Por qué necesitamos la protección divina? Además de padecer los efectos de vivir en estos “tiempos críticos, difíciles de manejar”, los auténticos cristianos somos el blanco especial del enemigo acérrimo de Jehová, Satanás el Diablo (2 Timoteo 3:1). Este astuto adversario procura “devorar[nos]” (1 Pedro 5:8). Satanás nos persigue, nos presiona y nos pone tentaciones. Busca asimismo inclinaciones de nuestra mente y corazón de las cuales sacar partido; su objetivo es debilitar nuestra fe y acabar con nosotros en sentido espiritual (Revelación [Apocalipsis] 12:12, 17). Dado que peleamos contra un enemigo tan poderoso, ¿no es reconfortante saber que “Jehová está guardando a todos los que lo aman”?
10 ¿Cómo, pues, protege Jehová a su pueblo? El que nos prometa protección no nos garantiza una vida sin problemas en este sistema ni tampoco significa que esté obligado a obrar milagros a favor de nosotros. No obstante, Dios sí protege físicamente a su pueblo en conjunto. Nunca permitiría que el Diablo borrara de la faz de la Tierra a sus adoradores (2 Pedro 2:9). Ante todo, nos ofrece protección espiritual. Nos provee lo necesario para aguantar las pruebas y salvaguardar nuestra relación con él. En definitiva, la protección espiritual es la más importante de todas. ¿Por qué razón? En tanto mantengamos nuestra relación con Jehová, nada —ni siquiera la muerte— podrá ocasionarnos daño permanente (Mateo 10:28).
11 Jehová ha dispuesto muchísimos medios para la protección espiritual de quienes se le acercan. Mediante su Palabra, la Biblia, nos concede sabiduría para superar las diversas pruebas (Santiago 1:2-5). Si aplicamos los prácticos consejos de las Escrituras, obtendremos resultados positivos. Además, Dios da “espíritu santo a los que le piden” (Lucas 11:13). Ese espíritu es la fuerza más poderosa del universo, de modo que puede prepararnos para salir airosos ante cualquier prueba o tentación que se nos presente. Mediante Cristo, Jehová suministra “dádivas en hombres” (Efesios 4:8), varones espiritualmente capacitados que se empeñan por imitar la compasión sincera de Jehová al ayudar a sus hermanos en la fe (Santiago 5:14, 15).
12 Jehová también nos protege de otra forma: nos da alimento espiritual al tiempo apropiado (Mateo 24:45). Nos provee lo necesario al debido tiempo mediante las publicaciones impresas, entre ellas La Atalaya y ¡Despertad!, así como mediante las reuniones y asambleas. ¿Quién no recuerda una reunión o asamblea cristiana en la que escuchó algo que le llegó al corazón y lo fortaleció o reconfortó? ¿Quién no ha leído un artículo en una de las mencionadas revistas y ha pensado: “Esto lo escribieron para mí”?
13 Una de las armas más eficaces de Satanás es el desánimo, y nosotros no somos inmunes a ella. Él sabe muy bien que el abatimiento prolongado nos roba la energía y nos hace vulnerables (Proverbios 24:10). En vista de que el Diablo procura aprovecharse de los sentimientos negativos, necesitamos apoyo. En las revistas La Atalaya y ¡Despertad! han aparecido de vez en cuando artículos que nos ayudan a combatir el desánimo. Tocante a uno de ellos, una hermana cristiana escribió: “Lo leo casi todos los días, y todavía se me llenan los ojos de lágrimas. Lo guardo junto a la cama para tenerlo a mano cuando estoy deprimida. Al leer artículos como este, siento como si me rodearan los brazos protectores de Jehová”. ¿No es verdad que estamos agradecidos a Dios de que nos dé alimento espiritual al tiempo oportuno? Recordemos que todos estos medios para nuestro bienestar espiritual son prueba de que él está cerca de nosotros y nos ha colocado bajo su cuidado protector.
w90 15/9 pág. 20 párr. 18 ¡Bendiga el santo nombre de Jehová!
Jehová Dios siempre está dispuesto a ayudarnos. Como dice David: “Jehová está guardando a todos los que lo aman, pero a todos los inicuos los aniquilará”. (Salmo 145:20.) Sí, si amamos a Dios, él nos bendice y nos protege. (Números 6:24-26.) Él ‘paga en sumo grado a los altivos’, pero salvaguarda a sus siervos humildes y no permite que les pase nada que resulte en daño permanente. Podemos tener ánimo porque Jehová está con nosotros. (Salmo 31:20-24; Hechos 11:19-21.) ‘Ningún arma que se forme contra nosotros tendrá éxito.’ (Isaías 54:17; Salmo 9:17; 11:4-7.) Eso han experimentado los que demuestran que aman a Dios como fieles siervos dedicados a Él. Colectivamente los testigos de Jehová pasarán a salvo a través de “la gran tribulación” que caerá sobre los inicuos. (Revelación 7:14.) ¡Y qué bendición será para “todos los que lo aman” cuando quede resuelta la gran cuestión de la gobernación de Jehová como Rey universal!
SALMO 145:21)
“La alabanza de Jehová hablará mi boca; y bendiga toda carne el santo nombre de él hasta tiempo indefinido, aun para siempre.”
w04 15/1 pág. 20 párr. 23 La grandeza del amor leal de Jehová
23 Centremos, pues, nuestros pensamientos en el magnífico futuro que aguarda a todos los leales de Jehová. Si lo hacemos, tendremos la maravillosa perspectiva de contarnos entre los que ensalzarán, bendecirán y alabarán a Jehová “todo el día” y “aun para siempre” (Salmo 145:1, 2). Por consiguiente, ‘mantengámonos en el amor de Dios con vida eterna en mira’ (Judas 20, 21). Mientras seguimos beneficiándonos de las maravillosas cualidades de nuestro Padre celestial, como la gran bondad amorosa con que trata a quienes lo aman, que nuestros sentimientos sean los que David expresó en las palabras finales del Salmo 145: “La alabanza de Jehová hablará mi boca; y bendiga toda carne el santo nombre de él hasta tiempo indefinido, aun para siempre”.
w90 15/9 pág. 20 ¡Bendiga el santo nombre de Jehová!
Siga bendiciendo el santo nombre de Jehová
19 David concluye su conmovedor salmo con estas palabras: “La alabanza de Jehová hablará mi boca; y bendiga toda carne el santo nombre de él hasta tiempo indefinido, aun para siempre”. (Salmo 145:21.) Como testigos de Jehová apreciamos la grandeza, la bondad, la benévola gobernación real, el apoyo que nunca falla y el cuidado constante de Dios. Por eso, como David, con la boca alabamos a Dios. Nos sentimos movidos a darle devoción exclusiva, demostrarle nuestra gratitud por sus muchas bendiciones y alabar su “hermoso nombre”. (1 Crónicas 29:10-13; Éxodo 20:4-6.)
20 Puesto que Jehová nos bendice diariamente, bendigámoslo a él con regularidad, hablemos bien de él. Prediquemos con celo las buenas nuevas para la alabanza de Dios, y digamos a otros que pronto ‘toda carne bendecirá el santo nombre de él’. ¡Será magnífico vivir cuando todos los habitantes de la Tierra —en realidad, todas las criaturas inteligentes del universo— canten alabanzas a nuestro Padre celestial! (Salmo 148:1-13.) ¡Bendito sea Jehová por revelarnos su nombre y concedernos el privilegio de ser sus Testigos! (Salmo 83:18; Isaías 43:10-12.) Comportémonos siempre de manera digna de los que llevan ese nombre sagrado y oremos por su santificación. (Lucas 11:2.) Sirvamos lealmente a Dios para que en su nuevo sistema nuestra voz pueda oírse entre el coro de los que bendecirán el santo nombre de Jehová para siempre.
SALMO 146:3)
“No cifren su confianza en nobles, ni en el hijo del hombre terrestre, a quien no pertenece salvación alguna.”
w05 15/12 págs. 21-22 párrs. 10-12 ¿A quién obedece usted: a Dios, o al hombre?
El rico José Caifás fue elegido por Valerio Grato, y ocupó ese puesto más tiempo que todos sus predecesores. Posiblemente atribuía este hecho a su habilidad como diplomático y a su amistad personal con Pilato más que a la intervención divina. De cualquier modo, se equivocó al confiar en los hombres, ya que solo tres años después de que los apóstoles se presentaron ante el Sanedrín, perdió el favor de las autoridades romanas y fue destituido.
11 La orden de destituir a Caifás partió del gobernador de Siria Lucio Vitelio, superior directo de su amigo íntimo Pilato, quien no pudo hacer nada para evitarlo. De hecho, un año después de la destitución de Caifás, Pilato fue removido de su cargo y llamado a Roma para responder a graves acusaciones. En cuanto a los jefes judíos que confiaron en el César, los romanos les quitaron ‘su lugar así como su nación’ en el año 70 de nuestra era, cuando las tropas romanas destruyeron la ciudad de Jerusalén, incluidos el templo y la sala del Sanedrín. En este caso resultaron muy ciertas las siguientes palabras del salmista: “No cifren su confianza en nobles, ni en el hijo del hombre terrestre, a quien no pertenece salvación alguna” (Juan 11:48; Salmo 146:3).
12 En cambio, Dios nombró al resucitado Jesucristo Sumo Sacerdote de un gran templo espiritual, y ningún hombre puede invalidar su nombramiento. Es más, Jesús “tiene su sacerdocio sin sucesores” (Hebreos 2:9; 7:17, 24; 9:11). Dios también lo designó Juez de los vivos y los muertos (1 Pedro 4:5). Como tal, Jesús decidirá si José Caifás y Poncio Pilato tienen posibilidades de volver a vivir (Mateo 23:33; Hechos 24:15).
w98 15/8 pág. 6 La confianza puede recuperarse
El Salmo 146:3 nos aconseja: “No cifren su confianza en nobles, ni en el hijo del hombre terrestre, a quien no pertenece salvación alguna”. Y en Jeremías 17:5-7 leemos: “Maldito es el hombre físicamente capacitado que cifra su fiada expectativa en el hombre terrestre y realmente hace de la carne su brazo, y cuyo corazón se aparta de Jehová mismo”. Por otro lado, “bendito es el hombre físicamente capacitado que confía en Jehová, y cuya confianza Jehová ha llegado a ser”.
Por supuesto, no siempre es impropio que confiemos en otras personas. Estos textos solo ponen de relieve que la confianza en Dios nunca está mal depositada, pero la que se cifra en los hombres imperfectos conduce en ocasiones al desastre. Por ejemplo, quienes confían en que los seres humanos lograrán lo que únicamente Dios puede conseguir —la salvación y la paz y seguridad completas—, se encaminan al desengaño (Salmo 46:9; 1 Tesalonicenses 5:3).
w88 15/4 pág. 10 En tiempos de tanto temor, ¿en quién poner plena confianza?
“No cifren su confianza en nobles, ni en el hijo del hombre terrestre, a quien no pertenece salvación alguna.” (SALMO 146:3.)
w88 15/4 págs. 10-12 En tiempos de tanto temor, ¿en quién poner plena confianza?
Se pierde la confianza
3 En estos tiempos de tanto temor, ciertamente necesitamos a personas confiables, personas que sean leales, una ayuda en tiempos de necesidad. Pero muchos hoy se sienten defraudados por las personas en quienes han confiado. Un periódico de cierto país dijo: “La gente desconfía de la mayoría de las instituciones públicas”. En quienes menos se confiaba era en los líderes de la política y del mundo de los negocios. La desconfianza ha aumentado también dentro de la familia, como se ve por los muchos divorcios. En algunas naciones, de cada tres matrimonios uno termina en divorcio, o hasta puede que sea uno de cada dos. En un país, ¡el 70% de todos los nuevos matrimonios termina en divorcio dentro de diez años! Como se ve, la confianza sigue desapareciendo. La desconfianza está tomando su lugar. Ya no es raro el comentario de alguien que dijo: ‘Ya no confío en nadie’.
4 La mucha desconfianza de hoy se debe a que vivimos en el tiempo más pavoroso de toda la historia humana. En este siglo ha habido dos guerras mundiales, y otras —veintenas de ellas— que han segado más de cien millones de vidas. El hombre, armado ahora con armas nucleares, amenaza acabar con toda forma de vida terrestre. Y esto afecta la confianza de hasta los muy jóvenes. Una revista médica informó: “Son cada vez más los niños, hasta chiquillos, a quienes atemoriza la amenaza de un cataclismo nuclear”. Un periódico canadiense dijo que ahora muchos jóvenes manifiestan “cinismo, tristeza, amargura y un sentido de desamparo”. Un joven dijo: “Sencillamente no creemos que la población adulta nos pueda proteger. Quizás jamás habrá generación más cínica que la nuestra”.
5 ¿Y qué diría otro grupo más joven aún —si sus miembros pudieran hablar— sobre no sentirse protegidos por los adultos? Nos referimos a los que mueren por aborto antes de nacer. Un cálculo indica que por todo el mundo se efectúan unos 55.000.000 de abortos cada año. ¡Qué traición para la parte más inocente e indefensa de la humanidad!
6 La desconfianza ha aumentado como resultado de otro temor creciente en nuestros tiempos: el temor de ser víctima de un crimen. Hoy día muchas personas hacen como la señora que dijo que de noche duerme con un revólver debajo de la almohada. Otra mujer temerosa dijo: “Esto me molesta muchísimo. [...] Mi abuela nunca tenía que echar llave a la puerta”. No es raro que un artículo de fondo de un periódico puertorriqueño dijera: “Los encarcelados somos nosotros”, sí, en nuestros propios hogares con rejas y candados. Estos temores están bien fundados. Por ejemplo, se calcula que, en los Estados Unidos, de cada tres mujeres una será víctima de un ataque durante su vida. El inspector general de sanidad de ese país señaló que “cada año, unos 4.000.000 de estadounidenses experimentan violencia grave, como casos de asesinato, violación, esposas golpeadas, abuso de menores, atracos”. Crímenes como esos son comunes en muchos países, y por eso sigue aumentando la desconfianza entre las personas.
7 En países subdesarrollados la mayoría de la gente vive en pobreza. Pocos confían en que alguien los libre de esa condición. El presidente de uno de esos países dijo que, en cierta provincia, de cada mil niños que nacen, 270 mueren antes de cumplir un año. De cada 100 casas, solo una tiene agua. El gobierno de otro país dice que el 60% de sus niños viven en pobreza, y que siete millones de niños abandonados “crecen como parias analfabetos, aislados y sin posibilidades de empleo”. Se calcula que en los Estados Unidos hay 500.000 jóvenes sin hogar, ¡pero algunas fuentes dicen que la cifra verdadera es mucho más elevada! ¿Cuánta confianza cree usted que esos jóvenes pueden tener en sus padres, en la sociedad, en la ley y el orden o en promesas de líderes?
8 Los problemas económicos plagan hasta a naciones acaudaladas. Recientemente, en los Estados Unidos hubo la mayor cantidad de quiebras bancarias desde la Gran Depresión de los años treinta. Un economista escribió: “El resultado neto es un sistema bancario que ciertamente es tan frágil hoy como lo fue en los años veinte”, precisamente antes de su desplome. Un observador comentó sobre “una tempestad potencialmente devastadora que se acerca” en la economía mundial. Otro dijo: “Hay urgencia porque no se trata de que el sistema internacional simplemente esté amenazado por estas tensiones; ya está afligido por ellas”. ¿Puede confiarse en que los economistas puedan ayudar a las naciones a salir de este embrollo? Uno de ellos dijo que el registro de predicciones de los economistas “es tan malo que no hay duda de que lo que están haciendo, principalmente, es esparcir confusión”.
Optimismo mal fundado
9 ¡Cuánto difiere todo esto del optimismo que existía en el mundo a principios del siglo XX! Se habían experimentado decenios de paz relativa, y se esperaba que se alcanzarían nuevos niveles de paz y prosperidad. Pero en 1914 la I Guerra Mundial desbarató aquella visión del futuro. En 1945, después de una segunda guerra mundial, más terrible que la primera, se firmó la Carta de las Naciones Unidas. Las naciones pusieron por escrito su visión de un mundo posbélico de paz, prosperidad y justicia. Un informe reciente dijo: “El documento final fue firmado por 51 países, que representaban a todo continente, raza y religión”. Sin embargo, hubo una religión que no estuvo representada allí, ni deseaba estarlo: la de los testigos de Jehová. Ellos sabían que aquellas promesas de paz, prosperidad y justicia no serían realizadas por ninguna nación de este mundo, ni por ninguna asociación de ellas, como la Organización de las Naciones Unidas.
10 Ese mismo informe dice: ‘Cuarenta años después, parece apropiado repasar las realidades y ver el contraste con los ideales. Lo que se desprende del examen da razón para pensar. Estas son las realidades: un mundo menos justo y menos seguro y una violencia cada vez mayor. Aumenta a ritmo constante la cantidad de las personas que carecen de alimento, agua, abrigo, atención médica y educación. Esto no era lo que se soñaba en 1945’. Añade: ‘Cuarenta años atrás las naciones se juntaron para asegurar que todo el mundo pudiera vivir libre del temor y de la necesidad, pero el mundo real de los años ochenta es un mundo de abrumadora pobreza para por lo menos la cuarta parte de la humanidad. Cada día hay un promedio de 50.000 muertes relacionadas con el hambre’. Sin embargo, ¡las naciones gastan más de cien millones de dólares por hora en equipo bélico!
11 En vista de este registro desalentador, después de siglos de oportunidad, ¿puede confiarse en que las promesas humanas sean la solución a estos problemas? Esas promesas son tan dignas de confianza como las palabras del capitán de un gran transatlántico, quien dijo: “No puedo imaginarme ninguna condición que pudiera causar el hundimiento de una [gran] embarcación [...] En nuestros tiempos la construcción de embarcaciones ha superado tal posibilidad”. Un miembro de la tripulación de aquel barco dijo a un pasajero: “Dios mismo no podría hundir este barco”. Sin embargo, aquel barco, el Titanic, se hundió en 1912, y 1.500 personas murieron en aquel desastre. En 1931 la Asociación Educativa Nacional de los Estados Unidos dijo que, mediante la educación, “antes de 1950 el delito habrá sido virtualmente eliminado”. En 1936 un periodista británico escribió que, para 1960, “el alimento, la ropa y el abrigo costarán tan poco como el aire”. ¿No concuerda usted en que las realidades de hoy muestran que esas promesas eran falsas?
w87 15/3 pág. 25 ¡Un Dios feliz, un pueblo feliz!
146:3—¿Por qué no cifrar confianza en los líderes humanos?
Los líderes humanos son mortales. No pueden salvarse a sí mismos ni a los que en ellos confían. De modo que la confianza en el liderazgo humano está socavada por la muerte que al fin viene. Pero ‘feliz es aquel cuya esperanza está en Jehová su Dios’. (Salmo 146:5, 6.) El salmista vio la necesidad de tener una guía superior a la que los humanos mismos ofrecen.
SALMO 146:4)
“Sale su espíritu, él vuelve a su suelo; en ese día de veras perecen sus pensamientos.”
w99 1/4 págs. 16-17 ¿Qué dice la Biblia sobre la vida después de la muerte?
¿Qué es el espíritu?
11 La Biblia dice que cuando alguien muere, “sale su espíritu, él vuelve a su suelo” (Salmo 146:4). ¿Significa esto que un espíritu incorpóreo literalmente parte y sigue viviendo después de la muerte? Lo que dice el salmista a continuación elimina tal posibilidad: “En ese día de veras perecen sus pensamientos” (“se desvanecen todas sus ideas”, Salmo 145:4, Salterio español [146:4, NM]). Por consiguiente, ¿qué es el espíritu, y en qué sentido “sale” de la persona en el momento de la muerte?
12 El significado primario de las palabras traducidas en la Biblia por “espíritu” (hebreo, rú•aj; griego, pnéu•ma) es “aliento”. De ahí que, en vez de “sale su espíritu”, la versión Reina-Valera (revisión de 1960) utilice la expresión “sale su aliento” (Salmo 146:4). Pero el vocablo espíritu implica mucho más que el aliento o la respiración. Por ejemplo, Génesis 7:22 dice respecto a la destrucción de la vida humana y animal en el diluvio universal: “Todo lo que tenía activo en sus narices el aliento de la fuerza [o espíritu; hebreo rú•aj] de vida, a saber, cuanto había en el suelo seco, murió”. De manera que espíritu puede referirse a la fuerza de vida que está activa en todas las criaturas vivas, tanto humanas como animales, y que se sostiene mediante la respiración.
ie pág. 24 ¿Qué le sucede al alma a la hora de la muerte?
¿Qué es el espíritu?
11 La Biblia señala que al morir el individuo, “sale su espíritu, él vuelve a su suelo” (Salmo 146:4). ¿Significa esto que un espíritu incorpóreo literalmente parte y sigue viviendo después de la muerte? Lo que dice el salmista a continuación elimina tal posibilidad: “En ese día de veras perecen sus pensamientos” (“se desvanecen todas sus ideas”, Salmo 145:4, Salterio español [146:4, NM]). Por consiguiente, ¿qué es el espíritu, y en qué sentido “sale” de la persona en el momento de la muerte?
12 El significado primario de las palabras traducidas en la Biblia por “espíritu” (hebreo, rú•aj; griego, pnéu•ma) es “aliento”. De ahí que, en vez de “sale su espíritu”, la versión Reina-Valera (revisión de 1960) utilice la expresión “sale su aliento”. Pero el vocablo espíritu implica mucho más que el aliento o la respiración. Por ejemplo, Génesis 7:22 dice respecto a la destrucción de la vida humana y animal en el diluvio universal: “Todo lo que tenía activo en sus narices el aliento de la fuerza [o espíritu; hebreo, rú•aj] de vida, a saber, cuanto había en el suelo seco, murió”. De manera que espíritu puede referirse a la fuerza de vida que está activa en todas las criaturas vivas, tanto humanas como animales, y que se sostiene mediante la respiración.
13 Puede ilustrarse con la corriente eléctrica que acciona una máquina. Si la corriente se interrumpe, la máquina deja de funcionar. La electricidad no adquiere vida propia. De igual modo, cuando fallece la persona, su espíritu deja de animar las células corporales. No abandona el cuerpo para trasladarse a otro mundo (Salmo 104:29).
kl cap. 9 págs. 81-82 párrs. 5-6 ¿Qué les sucede a nuestros difuntos?
Ahora bien, ¿qué es el “espíritu” al que se hace referencia en Salmo 146:4? En dicho versículo se dice lo siguiente respecto al individuo que muere: “Sale su espíritu, él vuelve a su suelo; en ese día de veras perecen sus pensamientos”. Cuando los escritores de la Biblia utilizaban la palabra “espíritu” en estos contextos, no pensaban en un alma incorpórea que continuara viviendo después de la muerte del cuerpo.
6 El “espíritu” que sale de la persona al morir es la fuerza de vida procedente del Creador. (Salmo 36:9; Hechos 17:28.) Dicha fuerza no posee ninguna característica de la criatura a la que anima, tal como la electricidad no adopta las funciones del aparato que acciona. Cuando alguien muere, el espíritu (la fuerza de vida) deja de animar las células corporales, tal como una bombilla se apaga una vez que se desconecta la electricidad. Cuando la fuerza de vida deja de sostener el cuerpo humano, el hombre, el alma, muere. (Salmo 104:29; Eclesiastés 12:1, 7.)
it-1 pág. 864 Espíritu
Por lo tanto, el Salmo 146:3, 4 dice que cuando “sale su [del hombre] espíritu [rú•aj], él vuelve a su suelo; en ese día de veras perecen sus pensamientos”. El espíritu o fuerza de vida que estaba activo en las células corporales del hombre no retiene ninguna de las características de aquellas células, como pudieran ser las células del cerebro, esenciales para la facultad del pensamiento. Si el espíritu o fuerza de vida (rú•aj; pnéu•ma) no fuese impersonal, eso significaría que los hijos de ciertas mujeres israelitas que fueron resucitados por los profetas Elías y Eliseo en realidad tuvieron una existencia consciente en algún lugar durante el período en el que estuvieron muertos. Lo mismo hubiera sido verdad en el caso de Lázaro, quien hacía ya cuatro días que estaba en la tumba cuando Jesús lo resucitó. (1Re 17:17-23; 2Re 4:32-37; Jn 11:38-44.) Si tal hubiese sido el caso, es razonable que hubieran recordado su existencia consciente durante aquel período, y hubieran hablado de ella después de resucitar. No hay nada que indique que alguno de ellos lo hiciera. Por consiguiente, la personalidad del individuo muerto no se perpetúa en la fuerza de vida o espíritu que deja de funcionar en las células corporales de la persona muerta.
it-2 pág. 428 Muerte
Según la Biblia, ¿qué es la muerte?
Es interesante ver la consonancia existente entre estas declaraciones bíblicas y lo que científicamente se denomina el proceso de la muerte. En el hombre, por ejemplo, cuando el corazón deja de latir, la sangre cesa de transportar los nutrientes y el oxígeno (que se obtiene al respirar) a los miles de millones de células del cuerpo. Sin embargo, según se señala en The World Book Encyclopedia (1987, vol. 5, pág. 52b), “cuando los pulmones y el corazón dejan de funcionar, puede decirse que la persona está clínicamente muerta, aunque no tiene que significar necesariamente que se haya producido la muerte somática. Las células del cuerpo viven aún varios minutos, de modo que si el corazón y los pulmones reanudan su funcionamiento y suministran a las células el oxígeno necesario, aún es posible reanimar a la persona. Al cabo de unos tres minutos, comienzan a morir las células cerebrales, las más sensibles a la falta de oxígeno. Al poco tiempo, la persona estará muerta sin posibilidad de reanimación, y el resto de las células irá muriendo gradualmente. Las últimas en morir son las células óseas, capilares y dérmicas, cuyo crecimiento puede continuar durante varias horas”. Así que aunque es evidente que la respiración y la sangre son necesarias para mantener la fuerza activa de vida (rú•aj jai•yím) en las células, también se hace patente que la muerte no solo se debe a que cesa la respiración o a que el corazón deja de latir, sino a que la fuerza de vida o espíritu desaparece de las células del cuerpo. (Sl 104:29; 146:4; Ec 8:8.)
rs pág. 35 párr. 6 Alma
Sal. 146:4: “Sale su espíritu [hebreo: ruʹach], él vuelve a su suelo; en ese día de veras perecen sus pensamientos.” (NC, FS, BR y TA [145:4] vierten aquí “espíritu” la palabra ruʹach. Algunas traducciones dicen “aliento”.) (Véase también Salmo 104:29.)
rs pág. 131 párr. 3 Espiritismo
Sal. 146:4: “Sale su espíritu, él vuelve a su suelo; en ese día de veras perecen sus pensamientos.” (Cuando se dice que el espíritu “sale” del cuerpo, esto es meramente otra manera de decir que la fuerza de vida ha dejado de estar activa. Así, después que la persona muere, su espíritu no existe como un ser inmaterial que pueda pensar y efectuar proyectos en independencia del cuerpo. No es algo con lo cual los vivientes puedan comunicarse después de la muerte de la persona.)
rs pág. 139 párr. 1 Espíritu
Sal. 146:4: “Sale su espíritu, él vuelve a su suelo; en ese día de veras perecen sus pensamientos.” (La palabra hebrea que se traduce “espíritu” aquí es un derivado de ruʹach. Algunos traductores la vierten “aliento”. Cuando esta ruʹach —o fuerza vital activa— sale del cuerpo, los pensamientos de la persona perecen; no continúan en otra región o esfera.)
SALMO 147:4)
“Está contando el número de las estrellas; a todas las llama por [sus] nombres.”
cl cap. 5 pág. 50 párr. 7 El poder creador: “el Hacedor del cielo y de la tierra”
7 Isaías 40:26 da la respuesta: “Levanten los ojos a lo alto y vean. ¿Quién ha creado estas cosas? Es Aquel que saca el ejército de ellas aun por número, todas las cuales él llama aun por nombre”. Y Salmo 147:4 dice: “Está contando el número de las estrellas”. ¿Cuántas son? No es fácil contestar esta pregunta. Según ciertos astrónomos, solo en nuestra galaxia, la Vía Láctea, hay más de cien mil millones. Pero existen muchas más galaxias, que con frecuencia contienen cantidades aún mayores. ¿Cuántas galaxias hay? Los cálculos de los astrónomos oscilan entre cincuenta mil millones y ciento veinticinco mil millones. Así pues, el hombre ni siquiera puede determinar su cifra exacta, y mucho menos cuántos miles de millones de estrellas albergan. Jehová, en cambio, sí lo sabe y, lo que es más, da nombre a cada una de ellas.
w04 1/6 pág. 11 La creación declara la gloria de Dios
Las imponentes estrellas y galaxias
11 David podía observar a simple vista varios miles de estrellas en el firmamento. Sin embargo, según una investigación reciente, la cifra de estrellas visibles con telescopios modernos asciende a 70.000 trillones (un 7 seguido de veintidós ceros). Jehová indicó que había una infinidad de estrellas cuando comparó su cantidad a “los granos de arena que hay en la orilla del mar” (Génesis 22:17).
12 Durante años, los astrónomos observaron lo que se ha descrito como “pequeñas regiones luminosas de apariencia nebulosa y poco definida”. Se supuso que estas “nebulosas espirales” eran objetos pertenecientes a nuestra galaxia, la Vía Láctea. En 1924 se descubrió que la nebulosa más cercana, Andrómeda, era en realidad una galaxia situada a unos 2.000.000 de años luz de distancia. En la actualidad se calcula que existen miles de millones de galaxias, cada una de las cuales contiene millones y millones de estrellas. Con todo, Jehová “está contando el número de las estrellas; a todas las llama por sus nombres” (Salmo 147:4).
SALMO 147:16)
“Está dando la nieve como lana; esparce la escarcha lo mismo que ceniza.”
g96 8/2 pág. 31 Un manto invernal
No obstante, la nieve a menudo contribuye a proteger la vida, más bien que a destruirla. La Biblia dice, por ejemplo, que Dios “está dando la nieve como lana”. (Salmo 147:16.) ¿De qué modo es la nieve como la lana? La Biblia usa ambos términos como símbolos de blancura y pureza. (Isaías 1:18.) Pero hay otra semejanza importante. Tanto la lana como la nieve son aislantes. La obra The World Book Encyclopedia explica: “La lana [...] aísla tanto del calor como del frío”. Y con relación a la nieve, la misma obra destaca que esta también “sirve bien como aislante. La nieve contribuye a proteger del cierzo invernal a las plantas y a los animales que hibernan”.
it-1 pág. 830 Escarcha
El salmista dice que Jehová: “esparce la escarcha lo mismo que ceniza”. (Sl 147:16.) Jehová provee la escarcha con tanta facilidad como un hombre esparce ceniza con su mano. La escarcha cubre con una capa los árboles, la hierba, las casas, etc., tal como si la mano invisible de Jehová hubiese esparcido cenizas sobre ellos.
it-2 pág. 187 Lana
Jehová da “nieve como lana”, abrigando con ella la tierra como si se tratase de una cobertura de lana blanca. (Sl 147:16.)
g87 22/2 pág. 31 La maravilla de la nieve
La maravilla de la nieve
Muchas personas opinan que nunca se ve la tierra más hermosa que cuando la cubre un deslumbrante manto de nieve. Pero la nieve suministra más que belleza. Los animales pueden hacer una madriguera en esta mullida capa natural y mantenerse calientes. La nieve retiene el calor en los niveles más bajos del suelo y protege a las semillas contra la congelación, que las mataría. Provee aislamiento tan excelente que los esquimales, dentro de sus iglús, pueden mantenerse calientes con el calor de sus propios cuerpos. Con buena razón, pues, la Biblia dice que Dios “está dando la nieve como lana”. (Salmo 147:16;
SALMO 147:17)
“Está arrojando su hielo como bocados. Delante de su frío, ¿quién puede subsistir?”
it-1 pág. 1139 Hielo
Cuando el salmista dice que Jehová está “arrojando su hielo como bocados”, debe referirse al granizo o al aguanieve. (Sl 147:17; véase GRANIZO.)
SALMO 147:19)
“Está anunciando su palabra a Jacob, sus disposiciones reglamentarias y sus decisiones judiciales a Israel.”
it-2 pág. 613 Pecado
Durante los más de dos mil quinientos años que transcurrieron entre la desviación de Adán y la inauguración del pacto de la Ley, en 1513 a. E.C., Dios no dio a la humanidad ningún código extenso de leyes ni ninguna ley sistemática que definiera específicamente el pecado en todas sus ramificaciones y formas. Es verdad que había emitido ciertos decretos, como los que le dio a Noé después del diluvio universal (Gé 9:1-7) y el pacto de la circuncisión celebrado con Abrahán y su casa, que incluía a sus esclavos extranjeros. (Gé 17:9-14.) Pero con respecto a Israel, el salmista pudo escribir que Dios “está anunciando su palabra a Jacob, sus disposiciones reglamentarias y sus decisiones judiciales a Israel. No ha hecho así a ninguna otra nación; y en cuanto a sus decisiones judiciales, no las han conocido”. (Sl 147:19, 20; compárese con Éx 19:5, 6; Dt 4:8; 7:6, 11.) En cuanto al pacto de la Ley dada a Israel se podía afirmar: “El hombre que ha cumplido la justicia de la Ley vivirá por ella”, pues la adherencia perfecta a esta Ley y la conformidad con ella solo podía lograrla un hombre sin pecado, como fue el caso de Cristo Jesús. (Ro 10:5; Mt 5:17; Jn 8:46; Heb 4:15; 7:26; 1Pe 2:22.) No sucedió así con ninguna otra ley dada entre Adán y el pacto de la Ley.
SALMO 147:20)
“No ha hecho así a ninguna otra nación; y en cuanto a [sus] decisiones judiciales, no las han conocido. ¡Alaben a Jah!”
it-2 pág. 613 Pecado
Durante los más de dos mil quinientos años que transcurrieron entre la desviación de Adán y la inauguración del pacto de la Ley, en 1513 a. E.C., Dios no dio a la humanidad ningún código extenso de leyes ni ninguna ley sistemática que definiera específicamente el pecado en todas sus ramificaciones y formas. Es verdad que había emitido ciertos decretos, como los que le dio a Noé después del diluvio universal (Gé 9:1-7) y el pacto de la circuncisión celebrado con Abrahán y su casa, que incluía a sus esclavos extranjeros. (Gé 17:9-14.) Pero con respecto a Israel, el salmista pudo escribir que Dios “está anunciando su palabra a Jacob, sus disposiciones reglamentarias y sus decisiones judiciales a Israel. No ha hecho así a ninguna otra nación; y en cuanto a sus decisiones judiciales, no las han conocido”. (Sl 147:19, 20; compárese con Éx 19:5, 6; Dt 4:8; 7:6, 11.) En cuanto al pacto de la Ley dada a Israel se podía afirmar: “El hombre que ha cumplido la justicia de la Ley vivirá por ella”, pues la adherencia perfecta a esta Ley y la conformidad con ella solo podía lograrla un hombre sin pecado, como fue el caso de Cristo Jesús. (Ro 10:5; Mt 5:17; Jn 8:46; Heb 4:15; 7:26; 1Pe 2:22.) No sucedió así con ninguna otra ley dada entre Adán y el pacto de la Ley.
SALMO 148:4)
“Alábenlo, cielos de los cielos, y aguas que están sobre los cielos.”
w87 15/3 pág. 25 ¡Un Dios feliz, un pueblo feliz!
148:4—¿Qué son las “aguas que están sobre los cielos”?
Aparentemente el salmista se refirió a las nubes que portan agua sobre la tierra para descargarla de vez en cuando en la forma de lluvia, la cual con el tiempo corre de regreso a los océanos. Este ciclo es esencial para la vida, y su propia existencia alaba al Creador. Dado que a la expansión atmosférica entre la tierra y las nubes puede llamársele cielos, el salmista se refirió a las nubes como las “aguas que están sobre los cielos”.
SALMO 148:6)
“Y los tiene subsistiendo para siempre, hasta tiempo indefinido. Ha dado una disposición reglamentaria, y esta no pasará.”
it-1 pág. 478 Cielo
A diferencia de la existencia eterna de Dios, la permanencia de cualquier parte de su creación física depende de Él. En la Tierra, por ejemplo, la creación física tiene que experimentar un proceso continuo de renovación para conservar su forma actual. En el Salmo 148 se indica que los cielos físicos dependen de la voluntad y el poder sostenedor de Dios, y después de referirse al Sol, la Luna y las estrellas, junto con otras creaciones de Dios, el versículo 6 dice que Él “los tiene subsistiendo para siempre, hasta tiempo indefinido. Ha dado una disposición reglamentaria, y esta no pasará”.
SALMO 148:7)
“Alaben a Jehová desde la tierra, monstruos marinos y profundidades acuosas todas,”
cl cap. 5 pág. 54 párr. 17 El poder creador: “el Hacedor del cielo y de la tierra”
17 Salmo 148:7 dice que hasta los “monstruos marinos” alaban a Jehová. Pensemos en el que mucha gente considera el animal más grande que haya vivido en el planeta: la ballena azul. Este “monstruo” de las profundidades llega a superar los 30 metros de longitud y alcanza a pesar tanto como treinta elefantes adultos juntos. De hecho, la lengua tiene el peso de uno de estos paquidermos. El corazón, del tamaño de un automóvil pequeño, mantiene un ritmo de solo nueve latidos por minuto, frente a los 1.200 del corazón del colibrí. Uno de los vasos sanguíneos de este cetáceo es tan grande que un niño podría gatear por su interior.
w04 1/6 pág. 12 La creación declara la gloria de Dios
La Tierra y sus criaturas glorifican a Jehová
16 El Salmo 148 enumera otras formas de glorificar a Dios que tiene la creación. En el versículo 7 leemos: “Alaben a Jehová desde la tierra, monstruos marinos y profundidades acuosas todas”. En efecto, las “profundidades acuosas” están repletas de maravillas que ensalzan la sabiduría y el poder divinos. Tomemos por ejemplo a la ballena azul, cuyo peso de 120 toneladas equivale al de treinta elefantes. Su corazón, que supera los 450 kilos, se encarga de hacer circular las casi seis toneladas y media que pesa su sangre. ¿Son torpes y lentos estos gigantescos monstruos marinos? De ninguna manera. “Se desplazan por los mares” a velocidades impresionantes, dice un informe de la Campaña Europea contra la Captura Accidental de Cetáceos. La localización por satélite indicó que “un ejemplar había recorrido más de 16.000 kilómetros en diez meses”.
17 El delfín mular suele nadar a profundidades de 45 metros, aunque la inmersión más profunda registrada es de 547 metros. ¿Cómo sobrevive este mamífero a tanta profundidad? Durante la inmersión, el ritmo cardíaco disminuye y la sangre se concentra en el corazón, los pulmones y el cerebro. Además, los músculos contienen una sustancia que almacena el oxígeno. Los elefantes marinos y los cachalotes alcanzan aún mayores profundidades. “En vez de contrarrestar la presión —informa la revista Discover—, permiten que esta comprima sus pulmones.” Retienen en los músculos la mayor parte del oxígeno que precisan. Sin lugar a dudas, estas criaturas son prueba fehaciente de la sabiduría del Dios todopoderoso.
18 Hasta el agua marina manifiesta la sabiduría de Jehová. La revista Investigación y Ciencia informa: “Cada gota de agua a menos de cien metros de la superficie del océano lleva miles de ejemplares de una flora microscópica y flotante, el fitoplancton”. Este “bosque casi invisible” depura el aire extrayendo de la atmósfera miles de millones de toneladas de dióxido de carbono, lo que genera más de la mitad del oxígeno que respiramos.
SALMO 148:8)
“fuego y granizo, nieve y humo espeso, viento borrascoso que realizas su palabra,”
w04 1/6 pág. 13 párr. 19 La creación declara la gloria de Dios
19 En Salmo 148:8 se lee: “Fuego y granizo, nieve y humo espeso, viento borrascoso que realizas su palabra”. Es cierto, Jehová se vale de las fuerzas inanimadas de la naturaleza para realizar su voluntad. Pensemos en el fuego. Hace décadas, los incendios forestales se consideraban totalmente destructivos; en cambio, ahora se cree que desempeñan una función ecológica importante, ya que eliminan los árboles viejos o muertos, contribuyen a la germinación de muchas semillas, reciclan los nutrientes del suelo y reducen el riesgo de los grandes incendios arrasadores. La nieve también es esencial, pues riega y fertiliza el terreno, da caudal a los ríos y protege a los animales y las plantas de las bajas temperaturas.
g95 8/11 pág. 8 El artista menos reconocido de nuestros días
Podemos percibir el poder de Dios al contemplar unas estruendosas cataratas, el embate de las olas o los imponentes árboles de una selva cuando son azotados por impetuosos vientos de tormenta. Estas dinámicas obras de arte pueden ser tan impresionantes como una escena tranquila. En cierta ocasión, el famoso naturalista estadounidense John Muir describió así el efecto de una tormenta en un grupo de abetos de Douglas localizados en la Sierra Nevada californiana:
“Aunque relativamente jóvenes, tenían unos cien pies [30 metros] de altura, y sus flexibles y empenachadas copas cimbreaban y se arremolinaban en violentos arrebatos. [...] Las esbeltas copas literalmente se zarandeaban y revolvían bajo las torrenciales lluvias, doblándose y arremolinándose hacia atrás y hacia adelante, describiendo círculos, trazando combinaciones indescriptibles de curvas verticales y horizontales.” Como escribió hace miles de años el salmista, ‘el viento borrascoso alaba a Jehová’, sí, nos da una muestra de Su extraordinario poder. (Salmo 148:7, 8.)
SALMO 148:9)
“montañas y colinas todas, árboles frutales y cedros todos,”
w04 1/6 pág. 13 párrs. 20-21 La creación declara la gloria de Dios
20 “Montañas y colinas todas, árboles frutales y cedros todos”, menciona Salmo 148:9. Las montañas majestuosas dan fe del gran poder de Jehová, pero además, tienen una función útil (Salmo 65:6). Un informe del Instituto de Geografía de Berna (Suiza) afirma: “Todos los grandes ríos del mundo tienen sus cabeceras en tierras montañosas y más de la mitad de la humanidad depende del agua dulce que se acumula en las zonas montañosas. [...] Estos ‘depósitos de agua’ son esenciales para el sustento de la humanidad”. Los árboles también reportan gloria a su Hacedor. El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente dice que los bosques “son importantes para el bienestar de la población mundial [...]. Muchas especies arbóreas revisten una importancia económica capital, ya que de ellas se extraen productos tales como madera, frutas, nueces, resinas y sustancias mucilaginosas. En todo el mundo 2.000 millones de personas utilizan madera para cocinar y calentarse”.
21 La sabiduría de un creador inteligente se hace patente en el mismo diseño de los árboles. Analicemos una simple hoja. La cara superior, o haz, está recubierta de una capa cerosa que impide que la hoja se reseque. Justo debajo de dicha capa se encuentran los cloroplastos, pequeños órganos que contienen clorofila, la cual capta la energía de la luz. Mediante un proceso denominado fotosíntesis, las hojas se convierten en “fábricas de productos alimenticios”. Un complejo “sistema de cañerías” se encarga de transportarles el agua que absorben las raíces. Miles de diminutas “válvulas”, llamadas estomas, situadas en el envés de la hoja se abren y cierran, permitiendo así el paso del dióxido de carbono. Gracias al efecto de la energía luminosa, el dióxido se combina con el agua y se transforma en carbohidratos. De este modo, la planta produce su propio alimento. En efecto, esta “fábrica” es silenciosa y bonita a la vez y, en lugar de contaminar, emite oxígeno como producto residual.
it-2 pág. 424 Monte, montaña
Las montañas se regocijan y alaban a Jehová. Cuando Jehová dirige su atención a su pueblo y le muestra favor, produce un buen efecto en la tierra. Al cultivar y atender las faldas de las montañas, estas dejan de ofrecer una apariencia descuidada, como si estuvieran de duelo debido a desolación o a alguna plaga. Por lo tanto, en sentido figurado, las montañas ‘claman gozosamente’, y su belleza y productividad resultan en alabanza para Jehová. (Sl 98:8; 148:7-9; compárese con Isa 44:23; 49:13; 55:12, 13; Eze 36:1-12.)
SALMO 148:10)
“animales salvajes y animales domésticos todos, cosas que se arrastran y pájaros alados,”
w04 1/6 págs. 13-14 párr. 22 La creación declara la gloria de Dios
22 “Animales salvajes y animales domésticos todos, cosas que se arrastran y pájaros alados”, dice Salmo 148:10. Muchas aves y otros animales tienen capacidades asombrosas. Por ejemplo, el albatros de Laysan puede recorrer grandes distancias: en una ocasión, un ejemplar voló 40.000 kilómetros en solo noventa días. La reinita rayada, que migra de Norteamérica a Sudamérica, permanece en el aire durante períodos de más de ochenta horas. El camello almacena agua, no en su giba como generalmente se opina, sino en su aparato digestivo, lo que le permite resistir mucho tiempo sin beber y sin deshidratarse. No es de extrañar que los ingenieros observen con atención a los animales cuando se disponen a inventar máquinas o nuevos materiales. “Si usted desea construir algo que funcione bien [...] y que no estropee el entorno —afirma la escritora Gail Cleere—, tiene muchas probabilidades de encontrar un buen modelo en la naturaleza.”
it-2 pág. 579 Pájaros
El salmista pidió a los “pájaros alados” que alabasen a Jehová (Sl 148:1, 10), y así lo hacen mediante su propia estructura y complicado diseño. Un solo pájaro puede tener entre 1.000 y más de 20.000 plumas. Además, cada pluma se compone de un cálamo, del que se ramifican centenares de barbas que forman una red interior; cada barba tiene varios centenares de pequeñas bárbulas, y cada una de estas, centenares de barbicelas y ganchitos. Se calcula que una sola pluma de unos 15 cm. tomada del ala de una paloma contiene varios cientos de miles de bárbulas y millones de barbicelas. Los principios aerodinámicos que se observan en las alas de los pájaros y en el diseño de su cuerpo sobrepasan en complejidad y eficacia a los modernos aviones del día actual. Los huesos huecos de las aves contribuyen a su ligereza, por eso el esqueleto de un rabihorcado, cuyas alas tienen una envergadura de dos metros, puede pesar solo unos 110 g. Algunos huesos de las alas de grandes aves planeadoras incluso tienen dentro de las partes huecas soportes a modo de entramados, parecidos a los puntales que se colocan en el interior de las alas de los aviones.
SALMO 149:2)
“Regocíjese Israel en su magnífico Hacedor, los hijos de Sión... estén gozosos en su Rey.”
w86 1/1 pág. 30 Jehová... ¡realmente magnífico!
Según Job 35:10, Salmo 149:2 e Isaías 54:5, Jehová es también el “Magnífico Hacedor”. Los dos últimos textos hacen referencia a cómo Jehová convirtió a Israel en una nación para que sirviera en favor de sus intereses. De este modo, además de poder crear, Jehová también puede causar que sus creaciones lleguen a ser lo que él desea a fin de que sus propósitos se realicen. Todo ello está en armonía con el propio significado del nombre divino: “Él causa que llegue a ser”.
SALMO 150:5)
“Alábenlo con los címbalos de sonido melodioso. Alábenlo con los címbalos estruendosos.”
it-1 pág. 482 Címbalos
El Salmo 150:5 parece indicar que en Israel había más de un tipo de címbalos. En este pasaje se alude en primer lugar a “címbalos de sonido melodioso”, para después hacer mención de “címbalos estruendosos”. Debido a que en cada una de las estrofas de los versículos 3 y 4 de este cántico se hace referencia a uno o más instrumentos musicales distintos, la primera de las dos estrofas del versículo 5 podría aludir consecuentemente a címbalos bien afinados, más pequeños y que tintineaban, y la segunda, a címbalos de un diámetro mayor, que producían un sonido de tono más profundo y de mayor resonancia cuando se golpeaba uno contra otro.
SALMO 150:6)
“Toda cosa que respira... alabe a Jah. ¡Alaben a Jah!”
it-1 pág. 361 Boca
El salmista dijo que toda cosa que respiraba alabaría a Jehová, de modo que los seres humanos deben usar su boca en este sentido si desean vivir. El apóstol Pablo explicó que no era suficiente la fe en Dios y en su Hijo, aunque se ejerciera con el corazón, sino que tenía que ir acompañada de declaración pública para conseguir la salvación. (Sl 150:6; Ro 10:10.)
w87 15/3 pág. 25 ¡Un Dios feliz, un pueblo feliz!
Los Salmos patentizan esta verdad: Para ser verdaderamente felices, necesitamos una buena relación con Jehová. De ese modo, la entera meta del pueblo de Dios y el propósito de nuestra existencia pueden resumirse en la invitación final del salmista: “Toda cosa que respire [...] alabe a Jah. ¡Alaben a Jah!”. (Salmo 150:6.)

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