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Sucumbe la Primera República

Capítulo III. La ruptura independentista 1780 / 1821

Unidad 7. Nacimiento de una nación. 1810 / 1812



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La gravedad de los problemas político-militares: pérdida de la plaza de Puerto Cabello, sublevación de las esclavitudes, separación de las provincias, indisciplina de la tropa y sus jefes, son motivos suficientes que inducen a Miranda a capitular. Considera que no puede hacer mejor servicio a su patria que restituirle el sosiego y la paz.
Después de varias negociaciones, Monteverde acepta las condiciones expuestas por el marqués de Casa León, comisionado de Miranda:
  1. Inmunidad absoluta de personas y bienes.
  2. Conservación del papel moneda en curso.
  3. Inmunidad para los desertores.
  4. Protección para los pardos y abolición de las disposiciones que los envilezcan.
  5. Aplicación en Venezuela de los reglamentos que hayan establecido y establezcan las Cortes españolas.
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Miranda, a su vez, acepta las condiciones de Monteverde el 25 de julio de 1812. José de Sata y Bussy, comisionado de Miranda ante Monteverde, al firmar la Capitulación admite que ese plan sería ejecutado y cumplido por el jefe realista con exclusión de toda otra autoridad española. Monteverde desconoce la autoridad del capitán general de Venezuela, Fernando Miyares. Para legitimar la situación, las autoridades españolas conceden a éste las gobernaciones de Coro-Maracaibo y Guayana; el resto de la Capitanía queda bajo la autoridad de Monteverde, comandante general del ejército y pacificador.
El 3 de septiembre la Regencia lo nombra capitán general de Venezuela y presidente de la Audiencia.
Caracciolo Parra Pérez llama “conquista canaria” al gobierno que implanta Monteverde, donde predominaban sus paisanos. Uno de su camarilla, Francisco Cervériz, llega a asegurar: “No hay más señor que un gobierno militar; pasar todos estos pícaros (criollos) por las armas”, y Pascual Martínez, otro de sus seguidores, dice: “No hay más Audiencia, ni más Capitanía general, ni más Fernando VII que mi voluntad”. La Capitulación es violada inmediatamente por el jefe canario. Miranda es la primera víctima; entregado por sus correligionarios es puesto en prisión en las bóvedas de Puerto Cabello.
El 1 de agosto de 1812 se desata la represión, se detiene a los patriotas Juan Pablo Ayala, José Cortés de Madariaga, Francisco Isnardi, los Castillo, Juan Germán Roscio.
La reacción contra el gobierno de Monteverde se origina en su propio mandato: depredador, ladrón de los bienes públicos, obliga a los soldados a trabajar en obras particulares de sus partidarios. El realista Pedro de Urquinaona señala que la gente vio “infringidos los pactos, quebrantadas las leyes y despreciada la razón y la justicia con las repetidas confiscaciones, arrestos y destierros arbitrarios”.




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Firmada la Capitulación, Miranda es entregado por sus correligionarios. Luego de unos meses de prisión en el castillo de Puerto Cabello, es trasladado a la fortaleza de El Morro, Puerto Rico. A fines de 1813 un bergantín lo lleva a España y es recluido en el fuerte de las Cuatro Torres en el arsenal de La Carraca, cerca de Cádiz, donde muere en la madrugada del 14 de julio de 1816.




Fuentes

Carrera Damas, Germán. La disputa por la Independencia y otras peripecias del método crítico en historia de ayer y de hoy. Caracas: Ediciones Ge, 1995.
Parra Pérez, Caracciolo. Historia de la Primera República de Venezuela. Caracas: Academia Nacional de la Historia, 1959.
Pino Iturrieta, Elías. La mentalidad venezolana de la emancipación (1810/1812). Caracas: El Dorado, 1996.
Pérez Vila, Manuel. La declaración de la Independencia de Venezuela y su Acta. Caracas: Ministerio de Relaciones Interiores, 1978.


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