Definición de Saborizante

Saborizante - Su Significado, Definición y Concepto

Definición y Concepto de Saborizante

Definición de: Saborizante

Se llama saborizante a aquellos preparados especiales de sustancias que disponen de principios sápidos aromáticos, que son reclutados de la naturaleza o provienen de sustancias artificiales y son de uso autorizado en materia legal.
La principal característica que poseen estos preparados es que actúan directamente sobre los sentidos del gusto y del olfato con la misión de reforzar el sabor o el olor que ya dispone el alimento en cuestión, o en su defecto le transmiten un sabor y aroma dado para de ese modo hacerlo mucho más atractivo y gustoso.

En tanto, el sabor refiere a la sensación que un determinado alimento despierta en nuestras papilas gustativas una vez dentro de nuestra boca. La sensación que sintamos estará en estrecha vinculación con las sensaciones químicas que nuestro sentido del gusto descubra en ese alimento. Los seres humanos le otorgamos una enorme valoración al gusto y al aroma que tengan los alimentos y muchas veces eso determina su predilección y aceptación. Por caso es que cuando algunos alimentos no disponen naturalmente de esa valoración se les aportará a través de saborizantes.
Cabe destacarse que estas sustancias suelen presentarse en diversos estados: líquido, polvo o en pasta y no necesariamente todos los saborizantes son destinados con exclusividad a alimentos, sino que también muchos saborizantes son atribuidos a algunos productos que pasan por la boca de las personas pero que no son deglutidos, entre los más comunes se destacan: las pastas dentales, chicles, lapiceras y juguetes.
Existen diversos tipos de saborizantes que enumeraremos a continuación: naturales (como nos los anticipa su denominación provienen de la naturaleza misma y tiene un uso excluyentemente alimenticio, lográndose a partir de métodos físicos como ser: concentración, extracción y destilación), sintéticos (estos saborizantes resultan de un proceso químico de elaboración y tienen la misión de representar las características que presentan algunos productos naturales), artificiales (se los logra a través de procesos químicos que no tienen símiles o equivalentes en la naturaleza todavía. Vale mencionar que resultan inofensivos para la salud por lo que no hay temor de ingerirlos), y colorantes, azúcares y saborizantes (se trata de aditivos químicos con la misión que los colores, los olores y los sabores de los alimentos sean mucho más fuertes y sabrosos que lo que serían en estado natural, es decir, sin la inclusión de estos; no tienen una misión nutritiva en casi todos los casos).