Definición de Sabiduría

Sabiduría - Su Significado, Definición, Concepto e Importancia

Definición de: Sabiduría y su Importancia

Mucho hemos escuchado hablar sobre “personas sabias” y a veces pensamos que son una especia de personas tocadas por una varita mágica o con un don en especial, innato a ellos. Pero la sabiduría es una facultad inherente al ser humano, una habilidad que todos poseemos pero que depende de nosotros continuar e impulsar su desarrollo. ¿Cómo lo logramos? A través de la aplicación de la inteligencia, pero también a través de la experiencia. Sin dudas la inteligencia juega un rol clave, pero a partir de la experiencia, nosotros podemos obtener conclusiones que nos permitan entender de manera más amplia la realidad del entorno donde nos encontramos inmersos.

Comparar, analizar, aprehender, comprender, investigar, cuestionar, preguntar, refutar, experimentar, sentir, todas esas acciones a través de las cuales podemos obtener conocimiento, son las que utilizamos para reflexionar sobre la realidad de nuestro entorno y nos permiten entonces entenderlo. A su vez, este entendimiento, supone también ejercer un discernimiento acerca de lo bueno y lo malo, obteniendo conciencia real sobre el impacto de nuestras acciones en el entorno, en el ambiente que nos rodea (con ambiente no sólo nos referimos al ambiente natural, si no también al ambiente social en el cual vivimos).
Por otra parte, “ser sabio” comúnmente también supone que se destaca en la persona el juicio sano, que se trata del entendimiento o la compresión que permite impedir o evitar algunos peligros determinados, resolver problemas, alcanzar metas y objetivos, brindar consejos o compartir conocimientos con otros sujetos, entre otras cosas.
Además, la sabiduría también se relaciona con la memoria a largo plazo, y por eso es que muchas veces, si consideramos las características de aquellas personas a las cuales consideramos “sabias”, seguramente nos encontraremos con que son adultas o ancianas. Esto sucede porque aquello que hemos aprehendido de la experiencia, las personas deben experimentarlo con cierta frecuencia o determinada intensidad, por lo cual esta experiencia es difícil de borrar de los recuerdos, de la memoria, y a su vez ha entrado en los esquemas mentales de lo que nosotros consideramos como bueno o como malo (de acuerdo a los valores morales).
En psicología, la sabiduría comprende el conjunto de habilidades cognitivas del sujeto que pueden ser medidas o evaluadas por exámenes de inteligencia determinados. Además, la psicología asegura que es un rasgo que se desarrolla a partir de la experiencia pero que no puede ser enseñado como el conocimiento académico tradicional. En este caso, entonces la sabiduría se define como un rasgo mucho más elemental del ser humano, que no tiene precisamente base en el intelecto o en la escolarización del individuo.

Concepto de: Sabiduría

La sabiduría es la capacidad que se desarrolla a través del ejercicio de la mente, especialmente del uso de la inteligencia, la razón y la reflexión. La sabiduría es una capacidad que se vincula normalmente con la edad ya que se considera que una persona, mientras más anciana es, mayor caudal de experiencias, sensaciones y tiempo de vida tiene encima por lo cual su riqueza sensorial, intelectual y emotiva es mucho más grande y está mucho más desarrollado que en el caso de las personas jóvenes. Esto era especialmente entendido así en las civilizaciones antiguas como las egipcias, las griegas, las asiáticas y las precolombinas que tuvieron lugar en América.
El estado de sabiduría no es algo que se pueda medir fácilmente en términos cuantitativos ya que no es un elemento empírico y concreto que se pueda observar o entender con los sentidos. La sabiduría es una habilidad, algo que la persona posee y que ha logrado desarrollar con el tiempo. Esta sabiduría se hace evidente en diferentes actos que la persona puede llevar a cabo, como por ejemplo en el dar consejos, en el mediar en un conflicto, en actuar de manera inteligente y mesurada en situaciones críticas, etc.
Usualmente, la idea de sabiduría está relacionada con la inteligencia y con el uso de la razón más que con el depender de los sentidos o de las sensaciones ya que esto último se relaciona más con los impulsos o con el instinto animal. Sin embargo, la sabiduría también comporta cierto nivel de emocionalidad ya que una persona que se maneja pura y exclusivamente con el intelecto puede ser una persona fría y desinteresada por el otro. El sabio, en cambio, sabe combinar la justa medida de inteligencia e intelecto con sentimientos y emocionalidad como pueden ser el amor, la ternura, la pasión, la sensatez.

Significado de: Sabiduría

La sabiduría es una forma de entendimiento que abarca una profunda actitud reflexiva con un gran sentido práctico para afrontar las diversas situaciones de la vida. En el lenguaje común, la sabiduría connota un saber proveniente de la experiencia y de la práctica, y, con frecuencia, una forma de conocimiento religioso. Se puede decir que la sabiduría consiste en un comportamiento racional que dirige el pensamiento en todos los ámbitos del saber y del obrar.

Origen del término y sus diversas acepciones filosóficas.

Derivada del griego sophia y del latín sapientia, la palabra sabiduría significaba originariamente una cierta habilidad o disposición para la ejecución de alguna tarea u oficio. Es el sentido que le da Homero en la Ilíada, al hablar de la sophia del carpintero cuando construye un barco. De ahí el que pasara a ser sinónimo de "arte" en general. Luego adquirió la connotación de una disposición fundamentalmente racional. A lo largo de la historia, el significado de sabiduría osciló entre un sentido eminentemente teórico o eminentemente práctico. Pitágoras fue el primero que dio a esta palabra el significado de conocimiento pleno. Pero como éste, según él, resulta inalcanzable, resulta que el conocimiento supremo es solo filo-sofía, es decir, anhelo de sabiduría.

Para Platón y Aristóteles, la sophia se ubica en la cumbre del conocimiento, como contemplación del Bien subsistente o del Ser primero. Dentro del pensamiento de Platón, cabe concebir la sabiduría como una cualidad que se obtiene por medio de ascesis y de esfuerzo personal. La auténtica sabiduría consiste en comprender la relación participativa que existe en lo sensible con respecto al Inteligible. La sabiduría adquiere así el doble sentido de sumo conocimiento y de suma virtud. Según Aristóteles, la sabiduría es la ciencia de las cosas más profundas y divinas, y abre el camino hacia todas las ciencias teoréticas, las cuales desembocan en la teología. Pero en la Ética de Nicómaco Aristóteles establece la distinción entre sophia -destacando en ella el saber teórico por sí mismo, la universalidad y la ausencia de lo práctico-, y phronesis o prudencia, saber práctico orientado a las cosas útiles y singulares. La sabiduría se identifica así con la ciencia, la filosofía y, más particularmente, con la metafísica. En este sentido, la auténtica sabiduría es la capacidad de llegar al conocimiento de las cosas más altas y más divinas.

En las escuelas helenistas, dada la orientación básicamente ética de su filosofía, se redujo el concepto teórico-contemplativo de la sabiduría y se insistió en su significado práctico-moral, reuniendo así los dos significados que había separado Aristóteles. Además, la adquisición de las sabiduría se convierte en objetivo de sus enseñanzas. Así, los epicúreos darán el título de "sabios" a aquellos que, por el conocimiento de la naturaleza de las cosas, logran liberarse de temores, angustias y miedo a la muerte. Los estoicos hacen consistir la sabiduría en saber conformarse con la razón suprema del Ser, con el principio esencial de todas las cosas. El ideal del sabio es mantener su ánimo por encima de las pasiones y aceptar plenamente el destino, porque considera que su saber individual es sólo una forma de la sabiduría cósmica. Desde este punto de vista, la sabiduría adquiere connotaciones del logos neo-platónico.

Bajo el influjo de todos estos elementos, se va formando el ideal de sabio en la Antigüedad: "sabio" es el poseedor de un saber universal, unido a una gran dosis prudencia y de experiencia, aquella persona capaz de pronunciar juicios sensatos y maduros, sin dejarse llevar por la pasión o la precipitación.

La sabiduría en las culturas orientales

En el antiguo budismo, la sabiduría es entendida como el camino que conduce a la liberación, a la lucidez de la mente, cuyo estado superior es el Nibbana (Nirvana en sánscrito). Más que de un bagaje intelectual, se trata de una experiencia espiritual que libera de la ignorancia y de la ilusión. Como toda sabiduría, no es solamente un conocimiento, sino que implica una conducta, que conduce a la luz después de un camino de ascesis y meditación.

En las culturas del antiguo Oriente, como Egipto o Mesopotamia, se entendía por sabiduría el conjunto de enseñanzas y consejos transmitidos de padres a hijos, de maestros a discípulos, referidos al modo de afrontar la vida y triunfar en ella: sobre el modo de relacionarse los hombres, sobre la felicidad, la desgracia, el destino, etc. Algunas de esas series de consejos se reducen a un nivel prosaico y práctico, mientras que otras expresan gran altura de pensamiento, y un profundo sentimiento religioso, como es el caso de la colección egipcia de Amenemope, cuya influencia se advierte en el libro de los Proverbios de la Biblia.

Concepto religioso de sabiduría

Rasgos de una concepción religiosa de la sabiduría se encuentran ya en Platón y los estoicos. Pero solamente con el filósofo judío Filón de Alejandría (ca. 20 a.C - ca. 30 d.C.) la visión religiosa de la sabiduría adquiere suficiente importancia como para desplazar otros conceptos. Naturalmente, el concepto religioso de Filón se apoya en la triple acepción que el vocablo tiene en el Antiguo Testamento:
a) la sabiduría consiste en el conocimiento de la disciplina y de las leyes divinas;
b) sabio es quien pone en práctica dichas leyes divinas, y orienta su vida en la prudencia y el temor de Dios;
c) la sabiduría es un elemento que ha desempeñado un papel determinante en la creación del mundo por parte de Dios.

En este último sentido, en los libros de Proverbios, Sabiduría y Siracide (Eclesiástico) la sabiduría es personificada, hasta el punto de que se la considera presente en el momento de la creación, en la entrega de la ley y en los destinos del pueblo hebreo. Filón interpreta la Sabiduría como la "Hija eternamente virgen de Dios", acercando su concepto al de la Luz y al del conocimiento perfecto. De esta forma, Filón insinúa algo que en los gnósticos tomará cuerpo definitivo: la personificación (hipóstasis) de la Sabiduría. Ella se convierte para los gnósticos en una entidad femenina (la 'Primera Mujer') que aspira a la Luz.

Rechazando estas ideas de los gnósticos, Plotino hacía consistir la sabiduría en el movimiento ascendente del alma individual hacia su origen: el Uno, el Bien. Ella es el acto del alma que busca el principio generador del Ser, el cual reside más allá de la esencia y del pensamiento. Si en algo se acerca a la concepción gnóstica es en su idea de la Sabiduría como "Alma del Mundo".

En el pensamiento cristiano, el aspecto griego de la sabiduría es reelaborado en relación con el orden sobrenatural, de modo que san Agustín puede explicarla como la imitación de Dios, la búsqueda de la identificación con la sabiduría divina. De nuevo la sabiduría se identifica con la vida prudente, pero como la plena obediencia a la ley de Dios sólo puede darse con ayuda de la gracia, la sabiduría se asimila a una especie de iluminación divina. Este concepto de sabiduría como aceptación de la voluntad de Dios prevaleció durante toda la Edad Media en el interior del cristianismo.

El Renacimiento marca un retorno a la doctrina antigua y recupera los conceptos epicúreo y estoico de sabiduría. Descartes y Leibniz, sin apartarse todavía de la referencia a Dios, hacen referencia a la sabiduría como conocimiento de todas las cosas. Descartes la entiende "no solamente como el buen juicio para evaluar y afrontar diversas situaciones, sino como el conocimiento perfecto de todas las cosas que el hombre puede saber, tanto para la orientación de su vida, como para la conservación de la salud e invención de todas las artes".

Pascal cree que la sabiduría es la virtud de aquel que es consciente de la miseria del hombre sin Dios y de la salvación que le viene por el cristianismo. En cambio, para Spinoza la sabiduría es la virtud de quien conoce la naturaleza auténtica de Dios. La sabiduría es aquella alegría del filósofo que conoce los medios para llegar a la felicidad por medio del saber.

Los filósofos de la Ilustración intentan liberar la sabiduría de su referencia a Dios. La sabiduría se convierte en un ideal de la razón, hacia la cual se tiende siempre, sin lograr alcanzarla por completo. Para Kant, por ejemplo, la sabiduría "consiste en la concordancia de la voluntad de un ser con su fin último... exige del hombre que se deshaga de todos los obstáculos interiores y que luego trabaje por el desarrollo de sus disposiciones originales inalienables de una buena voluntad oculta en sí mismo".