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Estudio Bíblico de la Congregación



Cántico 112

Jehová, nuestro gran Dios

(Éxodo 34:6, 7)

1. Santo Jehová Dios, alto y glorioso,
te alabamos con canción,
rebosantes de emoción.
Roca y Refugio, Sol y Escudo,
tuya es nuestra devoción.

2. Rey bondadoso, Juez compasivo,
tú perdonas el error
al humilde pecador.
Fuente de vida, luz y justicia,
todo muestra tu esplendor.

3. Oh Padre nuestro, venga tu Reino;
tierra y cielo alaben ya
tu poder y majestad.
Santificado sea tu nombre;
hágase tu voluntad.

Acerquémonos a Jehová

cl cap. 3 párrs. 19-21 págs. 34-35 y recuadro de la pág. 34


Por qué nos atrae a Jehová su santidad


19. ¿Cómo podemos ser santos en sentido relativo a pesar de nuestra imperfección?

19 Lo mismo sucede hoy. Las ofrendas realizadas en el altar de Jerusalén fueron meras sombras de algo mayor: el sacrificio perfecto de Jesucristo en el año 33 E.C. (Hebreos 9:11-14.) Recibimos el perdón de los pecados si nos arrepentimos con sinceridad, nos enmendamos y ciframos fe en dicho sacrificio (1 Juan 2:2). Así pues, nosotros también podemos tener una condición pura ante Dios. De ahí que el apóstol Pedro nos recuerde: “Está escrito: ‘Tienen que ser santos, porque yo soy santo’” (1 Pedro 1:16). Observe que Jehová no dijo que debíamos ser tan santos como él. Nunca nos pide imposibles (Salmo 103:13, 14). Nos dice, más bien, que seamos santos porque él lo es. “Como hijos amados”, tratamos de imitarlo lo mejor que nos permite la imperfección (Efesios 5:1). La santificación es un proceso constante. Al ir creciendo nuestra espiritualidad, tratamos día a día de seguir “perfeccionando la santidad” (2 Corintios 7:1).

(Hebreos 9:11-14) Sin embargo, cuando Cristo vino como sumo sacerdote de las cosas buenas que han llegado a realizarse, mediante la tienda más grande y más perfecta no hecha de manos, es decir, no de esta creación, 12 él entró —no, no con la sangre de machos cabríos y de torillos, sino con su propia sangre— una vez para siempre en el lugar santo, y obtuvo liberación eterna [para nosotros]. 13 Porque si la sangre de machos cabríos y de toros, y las cenizas de novilla rociadas sobre los que se han contaminado, santifica al grado de limpieza de la carne, 14 ¿cuánto más la sangre del Cristo, que por un espíritu eterno se ofreció a sí mismo sin tacha a Dios, limpiará nuestra conciencia de obras muertas para que rindamos servicio sagrado a[l] Dios vivo?

(1 Juan 2:2) Y él es un sacrificio propiciatorio por nuestros pecados, pero no solo por los nuestros, sino también por los de todo el mundo.

(1 Pedro 1:16) porque está escrito: “Tienen que ser santos, porque yo soy santo”.

(Salmo 103:13, 14) Como un padre muestra misericordia a sus hijos, Jehová ha mostrado misericordia a los que le temen. 14 Pues él mismo conoce bien la formación de nosotros, y se acuerda de que somos polvo.

(Efesios 5:1) Por lo tanto, háganse imitadores de Dios, como hijos amados,

(2 Corintios 7:1) Por lo tanto, dado que tenemos estas promesas, amados, limpiémonos de toda contaminación de la carne y del espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios.

20. a) ¿Por qué es importante tener presente que podemos estar limpios a los ojos del Dios santo? b) ¿Qué efecto tuvo en Isaías conocer que sus pecados habían sido expiados?

20 Jehová ama la rectitud y la pureza, pero odia el pecado (Habacuc 1:13). Sin embargo, no nos odia a nosotros. Nos perdona siempre que mantengamos su criterio sobre el pecado —es decir, mientras aborrezcamos el mal y amemos el bien— y luchemos por seguir los pasos perfectos de Cristo (Amós 5:15; 1 Pedro 2:21). Saber que podemos estar limpios a los ojos del Dios santo tiene un profundo efecto en nosotros. Tengamos presente que, al principio, la santidad divina le recordó a Isaías su propia impureza, por lo que exclamó: “¡Ay de mí!”. Pero al comprender que sus pecados habían sido expiados, cambió de actitud. Así, cuando Jehová solicitó un voluntario, el profeta, aun sin saber en qué consistiría la misión, respondió al instante: “¡Aquí estoy yo! Envíame a mí” (Isaías 6:5-8).

(Habacuc 1:13) Tú eres de ojos demasiado puros para ver lo que es malo; y mirar a penoso afán no puedes. ¿Por qué miras a los que tratan traidoramente, te quedas callado cuando alguien inicuo se traga a uno más justo que él?

(Amós 5:15) Odien lo que es malo, y amen lo que es bueno, y den a la justicia un lugar en la puerta. Quizás Jehová el Dios de los ejércitos muestre favor a los restantes de José’.

(1 Pedro 2:21) De hecho, ustedes fueron llamados a este [curso], porque hasta Cristo sufrió por ustedes, dejándoles dechado para que sigan sus pasos con sumo cuidado y atención.

(Isaías 6:5-8) Y procedí a decir: “¡Ay de mí! ¡Pues puedo darme como reducido a silencio, porque hombre inmundo de labios soy, y en medio de un pueblo inmundo de labios moro; pues mis ojos han visto al mismo Rey, Jehová de los ejércitos!”. 6 Ante eso, uno de los serafines voló a donde mí, y en su mano había una brasa relumbrante que él había tomado con tenazas del altar. 7 Y él procedió a tocarme la boca y a decir: “¡Mira! Esto ha tocado tus labios, y tu error se ha ido y tu pecado mismo queda expiado”. 8 Y empecé a oír la voz de Jehová que decía: “¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros?”. Y yo procedí a decir: “¡Aquí estoy yo! Envíame a mí”.

21. ¿Qué razones hay para estar seguros de que nos es posible cultivar la santidad?

21 Estamos hechos a la imagen del Dios santo, quien nos ha dotado de cualidades morales y facultades espirituales (Génesis 1:26). Efectivamente, tenemos la capacidad de cultivar la santidad. Si seguimos haciéndolo, Jehová se complacerá en ayudarnos y, mientras tanto, nos acercaremos cada vez más a él. Cuando estudiemos sus cualidades en los siguientes capítulos, veremos que existen muchas razones de peso para acercarnos a Dios.

(Génesis 1:26) Y Dios pasó a decir: “Hagamos [al] hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza, y tengan ellos en sujeción los peces del mar y las criaturas voladoras de los cielos y los animales domésticos y toda la tierra y todo animal moviente que se mueve sobre la tierra”.

Recuadro página 34

Preguntas para meditar


Levítico 19:1-18 ¿Qué principios hemos de aplicar para que nuestra conducta sea santa?
Deuteronomio 23:9-14 ¿Qué relación hay entre limpieza física y santidad? ¿Cómo debe repercutir este hecho en el arreglo personal y de la casa?

Romanos 6:12-23; 12:1-3 Si procuramos ser santos, ¿cómo debemos ver el pecado y las influencias mundanas?

Hebreos 12:12-17 ¿Cómo vamos en pos de la santificación?

(Levítico 19:1-18) Y Jehová habló nuevamente a Moisés, y dijo: 2 “Habla a la entera asamblea de los hijos de Israel, y tienes que decirles: ‘Deben resultar santos, porque yo Jehová su Dios soy santo. 3 ”’Ustedes deben temer cada uno a su madre y a su padre, y deben guardar mis sábados. Yo soy Jehová su Dios. 4 No se vuelvan a dioses que nada valen, y no deben hacerse dioses de fundición. Yo soy Jehová su Dios. 5 ”’Ahora bien, en caso de que sacrifiquen un sacrificio de comunión a Jehová, deben sacrificarlo para granjearse aprobación. 6 En el día de su sacrificio y el mismo día siguiente debe ser comido, pero lo que sobre hasta el tercer día debe ser quemado en el fuego. 7 Pero si de manera alguna se comiera al tercer día, es cosa viciada. No se aceptará con aprobación. 8 Y el que lo coma responderá por su error, porque ha profanado una cosa santa de Jehová; y aquella alma tiene que ser cortada de su pueblo. 9 ”’Y cuando ustedes sieguen la mies de su tierra, no debes segar las orillas de tu campo completamente, y no debes recoger la rebusca de tu siega. 10 Además, no debes juntar los sobrantes de tu viña, y no debes recoger las uvas esparcidas de tu viña. Para el afligido y el residente forastero los debes dejar. Yo soy Jehová el Dios de ustedes. 11 ”’No deben hurtar, y no deben engañar, y no deben tratar falsamente, ninguno, con su asociado. 12 Y no deben jurar en mi nombre a una mentira, de modo que de veras profanes el nombre de tu Dios. Yo soy Jehová. 13 No debes defraudar a tu prójimo, y no debes robar. El salario del jornalero no debe quedarse contigo toda la noche hasta la mañana. 14 ”’No debes invocar el mal contra un sordo, y delante de un ciego no debes poner un obstáculo; y tienes que estar en temor de tu Dios. Yo soy Jehová. 15 ”’No deben hacer injusticia en el juicio. No debes tratar con parcialidad al de condición humilde, y no debes preferir la persona de un grande. Con justicia debes juzgar a tu asociado. 16 ”’No debes andar entre tu pueblo con el fin de calumniar. No debes ponerte de pie contra la sangre de tu prójimo. Yo soy Jehová. 17 ”’No debes odiar a tu hermano en tu corazón. Debes sin falta censurar a tu asociado, para que no cargues pecado junto con él. 18 ”’No debes tomar venganza ni tener rencor contra los hijos de tu pueblo; y tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy Jehová.

(Deuteronomio 23:9-14) ”En caso de que salgas al campamento contra tus enemigos, entonces tienes que guardarte de toda cosa mala. 10 En caso de que haya en ti un hombre que no continúe limpio, debido a polución que ocurra de noche, entonces tendrá que salir fuera del campamento. No podrá entrar en medio del campamento. 11 Y tiene que suceder que al caer de la tarde él debe lavarse con agua, y al ponerse el sol podrá entrar en medio del campamento. 12 Y debes tener disponible un lugar privado fuera del campamento, y tendrás que salir allá. 13 Y debes tener disponible una estaca junto con tus útiles, y tiene que suceder que cuando te agaches fuera, entonces tienes que cavar un hoyo con ella y volverte y cubrir tu excremento. 14 Porque Jehová tu Dios está andando en tu campamento para librarte y para abandonar en tu mano a tus enemigos; y tu campamento tiene que resultar santo, para que él no vea en ti nada indecente y ciertamente se aparte de acompañarte.

(Romanos 6:12-23) Por lo tanto, no dejen que el pecado continúe reinando en su cuerpo mortal de modo que obedezcan los deseos de este. 13 Tampoco sigan presentando sus miembros al pecado como armas de la injusticia, sino preséntense a Dios como aquellos vivos de entre los muertos; también sus miembros a Dios como armas de la justicia. 14 Porque el pecado no debe ser amo sobre ustedes, puesto que no están bajo ley, sino bajo bondad inmerecida. 15 ¿Qué, pues? ¿Cometeremos un pecado porque no estamos bajo ley, sino bajo bondad inmerecida? ¡Jamás suceda eso! 16 ¿No saben que si siguen presentándose a alguien como esclavos para obedecerle son esclavos de él porque le obedecen, ya sea del pecado con la muerte en mira o de la obediencia con la justicia en mira? 17 Pero gracias a Dios que ustedes eran esclavos del pecado pero se hicieron obedientes de corazón a aquella forma de enseñanza a la cual fueron entregados. 18 Sí, habiendo sido libertados del pecado, vinieron a ser esclavos de la justicia. 19 Estoy hablando en términos humanos a causa de la debilidad de su carne: porque así como presentaron sus miembros como esclavos a la inmundicia y al desafuero con el desafuero en mira, así ahora presenten sus miembros como esclavos a la justicia con la santidad en mira. 20 Porque cuando eran esclavos del pecado, eran libres en cuanto a la justicia. 21 Entonces, ¿cuál era el fruto que tenían en aquel tiempo? Cosas de las cuales ahora se avergüenzan. Porque el fin de aquellas cosas es la muerte. 22 Sin embargo, ahora, porque han sido libertados del pecado, pero han llegado a ser esclavos de Dios, tienen su fruto en forma de santidad, y el resultado final vida eterna. 23 Porque el salario que el pecado paga es muerte, pero el don que Dios da es vida eterna por Cristo Jesús nuestro Señor.
(Romanos 12:1-3) Por consiguiente, les suplico por las compasiones de Dios, hermanos, que presenten sus cuerpos como sacrificio vivo, santo, acepto a Dios, un servicio sagrado con su facultad de raciocinio. 2 Y cesen de amoldarse a este sistema de cosas; más bien, transfórmense rehaciendo su mente, para que prueben para ustedes mismos lo que es la buena y la acepta y la perfecta voluntad de Dios. 3 Pues por la bondad inmerecida que se me ha dado digo a cada uno que está allí entre ustedes que no piense más de sí mismo de lo que sea necesario pensar; sino que piense de tal modo que tenga juicio sano, cada uno según le haya distribuido Dios una medida de fe.

(Hebreos 12:12-17) Por lo tanto, enderecen las manos que cuelgan y las rodillas debilitadas, 13 y sigan haciendo sendas rectas para sus pies, para que lo cojo no se descoyunte, sino que, más bien, sea sanado. 14 Sigan tras la paz con todos, y la santificación sin la cual nadie verá al Señor, 15 vigilando cuidadosamente que nadie quede privado de la bondad inmerecida de Dios; que no brote ninguna raíz venenosa y cause perturbación, y que muchos no sean contaminados por ella; 16 que no haya ningún fornicador ni nadie que no aprecie cosas sagradas, como Esaú, que a cambio de una sola comida vendió regalados sus derechos de primogénito. 17 Porque ustedes saben que después, también, cuando quiso heredar la bendición, fue rechazado, pues aunque con lágrimas procuró solícitamente un cambio de parecer, no halló lugar para ello.


Referencias para la Escuela del Ministerio Teocrático

Programa de la Escuela del Ministerio Teocrático:


  • Lectura de la Biblia: Génesis 36 a 39
  • Puntos sobresalientes (10 min.)
  • Núm. 1: Génesis 37:1-17 (4 min. o menos)
  • Núm. 2: ¿Por qué no se condenará a los resucitados por lo que hicieron en el pasado? (rs pág. 330 párr. 5) (5 min.)
  • Núm. 3: Abigail. Manifieste cualidades que honran a Jehová (it-1 págs. 22, 23, Abigail núm. 1) (5 min.)

Puntos Sobresalientes de Génesis 36 a 39


w04 15/1 pág. 29 Puntos sobresalientes del libro de Génesis (parte 2)
Respuestas a preguntas bíblicas:
¿Cómo se enfrentó José a una tentación diaria que surgió en su entorno? (Gén. 39:7-12.) (3 de marzo, lv pág. 105 § 18-pág. 106 § 20.) José era hermano de Dina por parte de padre (Gén 30:20-24), y de niño había visto los resultados de la imprudencia de su hermana (Gén. 34:1, 2, 7, 25, 30, 31). José meditó en las amargas consecuencias de las acciones de Dina, y eso, Junto con su firme deseo de mantenerse en el amor de Dios, lo protegió cuando la esposa de Potifar intentaba seducirlo “día tras día. Con el tiempo, la prueba llegó a su fin. Al igual que José, si odiamos lo que es malo y amamos lo bueno, podremos confiar en esta promesa de Jehová. “Él está guardando almas de los que le son leales; de la mano de los inicuos los libra” (Sal. 97:10).

(Génesis 39:7-12) Ahora bien, después de estas cosas aconteció que la esposa de su amo empezó a alzar los ojos hacia José y a decir: “Acuéstate conmigo”. 8 Pero él rehusaba, y decía a la esposa de su amo: “Mira que mi amo ignora lo que está conmigo en la casa, y todo lo que tiene lo ha dado en mi mano. 9 No hay nadie mayor que yo en esta casa, y él no ha retenido de mí cosa alguna salvo a ti, porque eres su esposa. Así es que, ¿cómo podría yo cometer esta gran maldad y realmente pecar contra Dios?”. 10 Resultó, pues, que al hablar ella a José día tras día, él no la escuchó para acostarse a su lado, para continuar con ella. 11 Pero sucedió que en este día, como en otros días, él entró en la casa para atender a su negocio, y no había ninguno de los hombres de la casa allí en la casa. 12 Entonces ella se agarró de él por su prenda de vestir, y dijo: “¡Acuéstate conmigo!”. Pero él dejó su prenda de vestir en la mano de ella y echó a huir y salió afuera.

(Génesis 30:20-24) Entonces dijo Lea: “Dios me ha dotado a mí, sí, a mí, con una buena dote. Por fin me tolerará mi esposo, porque le he dado a luz seis hijos”. De modo que lo llamó por nombre Zabulón. 21 Y después dio a luz una hija y entonces la llamó por nombre Dina. 22 Por fin Dios se acordó de Raquel, y Dios la oyó y le respondió, por cuanto le abrió la matriz. 23 Y ella quedó encinta y dio a luz un hijo. Entonces dijo: “¡Dios ha quitado mi oprobio!”. 24 De modo que lo llamó por nombre José, diciendo: “Jehová me añade otro hijo”.

(Génesis 34:1, 2) Ahora bien, solía salir Dina la hija de Lea, que esta le había dado a luz a Jacob, para ver a las hijas del país. 2 Y llegó a verla Siquem el hijo de Hamor el heveo, un principal del país, y entonces la tomó y se acostó con ella y la violó.

(Génesis 34:7) Y los hijos de Jacob volvieron del campo tan pronto como oyeron de ello; y quedaron los hombres heridos en su sensibilidad, y se encolerizaron mucho, porque él había cometido una locura deshonrosa contra Israel al acostarse con la hija de Jacob, cuando no se debía hacer cosa semejante.

(Génesis 34:25) Sin embargo, aconteció que al tercer día, cuando se hallaban adoloridos, los dos hijos de Jacob: Simeón y Leví, hermanos de Dina, procedieron a tomar cada uno su espada y a ir insospechadamente a la ciudad y a matar a todo varón.

(Génesis 34:30, 31) Ante aquello, Jacob dijo a Simeón y a Leví: “Me han acarreado extrañamiento, haciendo de mí un hedor a los habitantes del país, para los cananeos y los perizitas; mientras que yo soy pocos en número, y ellos ciertamente se reunirán contra mí y me asaltarán y tendré que ser aniquilado, yo y mi casa”. 31 A su vez, ellos dijeron: “¿Había alguien de tratar a nuestra hermana como a una prostituta?”.

(Salmo 97:10) Oh amadores de Jehová, odien lo que es malo. Él está guardando las almas de los que le son leales; de la mano de los inicuos los libra.

38:26. Judá no actuó bien con Tamar, su nuera viuda. Aun así, cuando se le hizo ver que era el responsable de su embarazo, Judá admitió el error con humildad. Nosotros también debemos estar dispuestos a reconocer los errores.

(Génesis 38:26) Entonces los examinó Judá y dijo: “Ella es más justa que yo, por razón de que yo no la di a Selah mi hijo”. Y no volvió a tener más coito con ella después de aquello.

39:9. La respuesta que dio José a la esposa de Potifar indica que su forma de pensar se amoldaba a lo que pensaba Dios sobre la moralidad y que los principios piadosos guiaban su conciencia. ¿No deberíamos nosotros esforzarnos por lograr el mismo objetivo mientras crecemos en el conocimiento exacto de la verdad?

(Génesis 39:9) No hay nadie mayor que yo en esta casa, y él no ha retenido de mí cosa alguna salvo a ti, porque eres su esposa. Así es que, ¿cómo podría yo cometer esta gran maldad y realmente pecar contra Dios?”.

37:2: De modo que el encubrir el mal proceder de un amigo no logra mucho bien, y además puede resultar en daño irreparable. Por eso, no es de extrañar que José se sintiera impelido a informar del mal proceder de sus hermanos. ¿Cuál es el caso de los cristianos hoy día? La Biblia exhorta: “Hermanos, aun-que un hombre dé algún paso en falso antes que se dé cuenta de ello, ustedes los que tienen las debidas cualidades espirituales traten de reajustar a tal hombre con espíritu de apacibilidad”. (Gálatas 6:1.) Es comprensible que pienses que no tienes las debidas cualidades espirituales para reajustar a un amigo descarriado. Pero, ¿no sería lógico que te preocupases de que se informe del asunto a alguien que sí esté capacitado para ayudar? Piénsalo, el no hacerlo ¡hasta podría convertirte en ‘partícipe de sus pecados’!

(Génesis 37:2) Esta es la historia de Jacob. José, a los diecisiete años de edad, se hallaba cuidando ovejas con sus hermanos entre el rebaño, y, puesto que solo era un muchacho, estaba con los hijos de Bilhá y con los hijos de Zilpá, las esposas de su padre. Así que José llevó un mal informe acerca de ellos a su padre.

38:8-10. Onán fue uno que envolvió desatención egoísta al propósito del matrimonio de cuñado no se puede usar para condenar el control de la natalidad. Es digno de notarse que la Biblia en ninguna parte considera el uso de contraceptivos o el control de la natalidad en el matrimonio. Tampoco dice que los cristianos están obligados a producir hijos. En consecuencia, tocante al control de la natalidad, los matrimonios cristianos tienen que dejar que su conciencia entre-nada en la Biblia los gobierne.

(Génesis 38:8-10) En vista de aquello, Judá dijo a Onán: “Ten relaciones con la esposa de tu hermano y realiza con ella matrimonio de cuñado y levanta prole para tu hermano”. 9 Pero Onán sabía que la prole no llegaría a ser suya; y sucedió que, cuando sí tuvo relaciones con la esposa de su hermano, desperdició su semen en la tierra para no dar prole a su hermano. 10 Ahora bien, lo que hizo fue malo a los ojos de Jehová; por lo tanto a él también le dio muerte.

39:1-12. ¿Puede uno realmente estar seguro de que la instrucción de la Palabra de Dios en los primeros años beneficiará al niño en la vida subsecuente? Considere como ejemplo al joven hebreo José. Evidentemente su padre Jacob le enseñó acerca de Jehová y sus leyes cuando era joven. Fue el respeto y amor de José a Dios, que le habían sido inculcados de niño, lo que lo reprimió de cometer el mal.—Gén. 39:1-12. ¿No conviene usted en que los niños hoy necesitan esta clase de instrucción de la Palabra de Dios? El impresionar en los jóvenes los requisitos morales de Dios ciertamente les ayudará a llevar vidas rectas, felices.

(Génesis 39:1-12) En cuanto a José, él fue bajado a Egipto, y Potifar, un oficial de la corte de Faraón, el jefe de la guardia de corps, egipcio, llegó a comprarlo de la mano de los ismaelitas que lo habían bajado allá. 2 Pero Jehová resultó estar con José, de modo que este llegó a ser un hombre que en todo tenía éxito, y vino a estar sobre la casa de su amo, el egipcio. 3 Y su amo llegó a ver que Jehová estaba con él y que Jehová hacía que todo lo que él efectuaba tuviera éxito en su mano. 4 Y José siguió hallando favor a sus ojos, y lo atendía de continuo, de modo que él lo nombró sobre su casa, y todo lo que era suyo lo dio en su mano. 5 Y resultó que, desde el tiempo en que lo nombró sobre su casa y a cargo de todo lo suyo, Jehová siguió bendiciendo la casa del egipcio debido a José, y la bendición de Jehová vino a estar sobre todo lo que él tenía en la casa y en el campo. 6 Finalmente él dejó todo lo suyo en la mano de José; e ignoraba por completo lo que estaba con él salvo el pan que comía. Además, José llegó a ser de hermosa figura y de hermosa apariencia. 7 Ahora bien, después de estas cosas aconteció que la esposa de su amo empezó a alzar los ojos hacia José y a decir: “Acuéstate conmigo”. 8 Pero él rehusaba, y decía a la esposa de su amo: “Mira que mi amo ignora lo que está conmigo en la casa, y todo lo que tiene lo ha dado en mi mano. 9 No hay nadie mayor que yo en esta casa, y él no ha retenido de mí cosa alguna salvo a ti, porque eres su esposa. Así es que, ¿cómo podría yo cometer esta gran maldad y realmente pecar contra Dios?”. 10 Resultó, pues, que al hablar ella a José día tras día, él no la escuchó para acostarse a su lado, para continuar con ella. 11 Pero sucedió que en este día, como en otros días, él entró en la casa para atender a su negocio, y no había ninguno de los hombres de la casa allí en la casa. 12 Entonces ella se agarró de él por su prenda de vestir, y dijo: “¡Acuéstate conmigo!”. Pero él dejó su prenda de vestir en la mano de ella y echó a huir y salió afuera.

Núm. 1: Génesis 37:1-17


(Génesis 37:1-17) Y Jacob continuó morando en la tierra de las residencias de forastero de su padre, en la tierra de Canaán. 2 Esta es la historia de Jacob. José, a los diecisiete años de edad, se hallaba cuidando ovejas con sus hermanos entre el rebaño, y, puesto que solo era un muchacho, estaba con los hijos de Bilhá y con los hijos de Zilpá, las esposas de su padre. Así que José llevó un mal informe acerca de ellos a su padre. 3 E Israel amaba a José más que a todos sus otros hijos, porque era el hijo de su vejez; y mandó hacerle una prenda de vestir parecida a camisa, larga y rayada. 4 Cuando sus hermanos llegaron a ver que su padre lo amaba más que a todos sus hermanos, empezaron a odiarlo, y no podían hablarle pacíficamente. 5 Más tarde José tuvo un sueño y lo refirió a sus hermanos, y ellos hallaron más razón para odiarlo. 6 Y pasó a decirles: “Escuchen, por favor, este sueño que he soñado. 7 Resulta, pues, que estábamos atando gavillas en medio del campo, cuando sucedió que mi gavilla se levantó y también quedó enhiesta, y sucedió que las gavillas de ustedes procedieron a rodear mi gavilla y a inclinarse ante ella”. 8 Y sus hermanos empezaron a decirle: “¿Vas a ser rey sobre nosotros de seguro?, ¿o vas a dominar sobre nosotros de seguro?”. Así que hallaron nueva razón para odiarlo por sus sueños y por sus palabras. 9 Después, todavía tuvo otro sueño, y lo contó a sus hermanos y dijo: “Miren que otra vez he tenido un sueño, y resulta que el sol y la luna y once estrellas estaban inclinándose ante mí”. 10 Entonces lo contó a su padre así como a sus hermanos, y su padre empezó a reprenderlo y a decirle: “¿Qué significa este sueño que has soñado? ¿Acaso yo y también tu madre y tus hermanos vamos a venir de seguro e inclinarnos a tierra ante ti?”. 11 Y sus hermanos se pusieron celosos de él, pero su padre observó el dicho. 12 Luego sus hermanos fueron a apacentar el rebaño de su padre cerca de Siquem. 13 Poco después, Israel dijo a José: “¿No están tus hermanos cuidando [rebaños] cerca de Siquem? Ven, y déjame enviarte a ellos”. Ante esto, él le dijo: “¡Aquí estoy!”. 14 De modo que le dijo: “Anda, por favor. Ve si tus hermanos están sanos y salvos y si el rebaño está sano y salvo, y tráeme palabra de vuelta”. Con eso, lo envió de la llanura baja de Hebrón, y él prosiguió hacia Siquem. 15 Más tarde lo halló un hombre, y sucedía que andaba errante en un campo. Entonces el hombre le preguntó, diciendo: “¿Qué estás buscando?”. 16 A esto él dijo: “Es a mis hermanos a quienes estoy buscando. Infórmame, por favor: ¿Dónde están cuidando rebaños?”. 17 Y el hombre continuó: “Han partido de aquí, porque les oí decir: ‘Vamos a Dotán’”. De modo que José siguió tras sus hermanos y los halló en Dotán.

Núm. 2: ¿Porqué no se condenará a los resucitados por lo que hicieron en el pasado? (rs pág. 330 párr. 5)


¿Se resucitará a algunos solo para pronunciar juicio contra ellos y condenarlos entonces a la muerte segunda?
¿Qué significa Juan 5:28, 29? Allí dice: “Todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz y saldrán, los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio”. Lo que Jesús dijo aquí debe entenderse a la luz de la revelación que dio más tarde a Juan. (Véase Revelación 20:12, 13, citado en la página 330.) Tanto los que en el pasado hicieron cosas buenas como los que practicaron cosas malas serán “juzgados individualmente según sus hechos”. ¿Qué hechos? Si fuéramos a adoptar el punto de vista de que la gente habría de ser condenada sobre la base de los hechos de su vida anterior, eso no estaría de acuerdo con Romanos 6:7: “El que ha muerto ha sido absuelto de su pecado”. Tampoco sería razonable resucitar a algunas personas sencillamente para destruirlas. Por eso, en Juan 5:28, 29a Jesús estaba señalando a la resurrección futura; después, en el resto del versículo 29, expresó el resultado final que habrá después que hayan sido elevados a la perfección humana y hayan sido sometidos a juicio.

(Juan 5:28, 29) No se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz 29 y saldrán, los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio.

(Revelación 20:12, 13) Y vi a los muertos, los grandes y los pequeños, de pie delante del trono, y se abrieron rollos. Pero se abrió otro rollo; es el rollo de la vida. Y los muertos fueron juzgados de acuerdo con las cosas escritas en los rollos según sus hechos. 13 Y el mar entregó los muertos que había en él, y la muerte y el Hades entregaron los muertos que había en ellos, y fueron juzgados individualmente según sus hechos.

(Romanos 6:7) Porque el que ha muerto ha sido absuelto de [su] pecado.

(Juan 5:28, 29) No se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz 29 y saldrán, los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio.

(Juan 5:29) y saldrán, los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio.

Núm. 3: Abigail. Manifieste cualidades que honran a Jehová (ít-1 págs. 22, 23, Abigail núm.1)


ABIGAIL ([Mi] Padre Se Ha Regocijado).


1. Una de las esposas de David. Antes había estado casada con Nabal, un hombre rico de Maón, ciudad que se hallaba en el límite del desierto de Judá, al O. del mar Muerto. (1Sa 25:2, 3; Jos 15:20, 55.) Abigail era “buena en cuanto a discreción y hermosa en cuanto a forma”, mientras que Nabal, nombre que significa “Insensato; Estúpido”, era “áspero y malo en sus prácticas”.

(1 Samuel 25:2, 3) Ahora bien, había un hombre en Maón, y su trabajo estaba en Carmelo. Y el hombre era [un personaje] muy grande, y tenía tres mil ovejas y mil cabras; y llegó a estar [ocupado] en esquilar sus ovejas en Carmelo. 3 Y el nombre del hombre era Nabal, y el nombre de su esposa era Abigail. Y la esposa era buena en cuanto a discreción y hermosa en cuanto a forma, pero el esposo era áspero y malo en sus prácticas; y era calebita.

(Josué 15:20) Esta fue la herencia de la tribu de los hijos de Judá por sus familias.

(Josué 15:55) Maón, Carmelo y Zif y Jutá;

Después de la muerte del profeta Samuel, David y sus hombres se mudaron a la región donde pastaban los rebaños del esposo de Abigail. Los hombres de David fueron como un “muro” protector alrededor de los pastores y rebaños de Nabal, tanto de noche como de día. Por eso, cuando llegó el tiempo de esquilar a las ovejas, David hizo que unos jóvenes subieran a Carmelo para llamar la atención de Nabal al buen servicio que se le había rendido y pedir que les diera algo de alimento. (1Sa 25:4-8, 15, 16.) Pero el avaro Nabal les gritó reprensiones e insultó a David, tratándole de persona despreciable, y a todos ellos, de esclavos fugitivos. (1Sa 25:9-11, 14.) Esto enfureció tanto a David que se ciñó la espada y condujo a unos cuatrocientos hombres hacia Carmelo para acabar con Nabal y con todo varón de su casa. (1Sa 25:12, 13, 21, 22.)

(1 Samuel 25:4-8) Y David llegó a oír en el desierto que Nabal estaba esquilando sus ovejas. 5 De modo que David envió diez jóvenes, y David dijo a los jóvenes: “Suban a Carmelo, y tienen que llegar a donde Nabal y preguntar en mi nombre por su bienestar. 6 Y esto es lo que tienen que decir a mi hermano: ‘Que tú estés bien y que también tu casa esté bien y cuanto tienes esté bien. 7 Y ahora he oído que tienes esquiladores. Ahora bien, los pastores que te pertenecen se hallaban ellos mismos con nosotros. No los molestamos, y no resultó faltarles nada de lo suyo todos los días que se hallaron en Carmelo. 8 Pregunta a tus propios jóvenes, y te informarán, para que hallen mis jóvenes favor a tus ojos, porque fue en buen día que vinimos. Simplemente da, por favor, lo que halle tu mano a tus siervos y a tu hijo David’”.

(1 Samuel 25:15, 16) Y los hombres fueron muy buenos con nosotros, y no nos molestaron, y no echamos de menos ni una sola cosa todos los días que anduvimos con ellos mientras nos hallábamos en el campo. 16 Un muro fue lo que resultaron ser en derredor nuestro, tanto de noche como de día, todos los días que nos hallamos con ellos, pastoreando el rebaño.

(1 Samuel 25:9-11) En conformidad, llegaron los jóvenes de David y hablaron a Nabal conforme a todas estas palabras en el nombre de David, y entonces esperaron. 10 Ante esto, Nabal contestó a los siervos de David y dijo: “¿Quién es David, y quién es el hijo de Jesé? Hoy día los siervos que se escapan, cada cual de delante de su amo, han llegado a ser muchos. 11 ¿Y acaso tengo yo que tomar mi pan y mi agua y mi carne degollada que yo he descuartizado para mis esquiladores y dar esto a hombres de quienes ni siquiera sé de dónde son?”.

(1 Samuel 25:14) Entretanto, uno de los jóvenes informó a Abigail, la esposa de Nabal, diciendo: “¡Mira! David envió mensajeros desde el desierto a desear el bien a nuestro amo, pero él les gritó reprensiones.

(1 Samuel 25:12, 13) Ante esto, los jóvenes de David dieron la vuelta en su camino y regresaron y llegaron y se lo informaron conforme a todas estas palabras. 13 Al instante David dijo a sus hombres: “¡Cíñase cada uno su espada!”. De modo que se ciñeron cada cual su espada, y David también se ciñó su propia espada; y empezaron a subir tras David, como cuatrocientos hombres, mientras doscientos se quedaron junto al bagaje.

(1 Samuel 25:21, 22) En cuanto a David, él había dicho: “Fue del todo para sufrir una desilusión para lo que guardé todo lo que pertenece a este sujeto en el desierto, y no resultó faltarle ni una sola cosa de todo lo que le pertenece, y, no obstante, él me paga mal en cambio por bien. 22 Así haga Dios a los enemigos de David y así añada a ello si dejo permanecer hasta la mañana a uno solo de todos los suyos que orinan contra la pared”.

Cuando un siervo que estaba preocupado por lo sucedido le refirió este incidente, Abigail mostró su perspicacia al recoger inmediatamente un amplio suministro de alimento y grano y enviarlo con sus siervos delante de ella, tal como hiciera Jacob al salir al encuentro de Esaú. (1Sa 25:14-19; Gé 32:13-20.) Sin decir nada a su esposo, fue a encontrarse con David, a quien convenció mediante una súplica larga y ferviente, con la que dio muestras de sabiduría y lógica, así como de respeto y humildad, de que las palabras insensatas de Nabal no justificaban que se derramara sangre injustamente ni que no se esperara que Jehová mismo resolviera el asunto de la mejor manera. (1Sa 25:14-20, 23-31.) David dio gracias a Dios por el buen juicio y la acción presta de aquella mujer. (1Sa 25:32-35; compárese con Pr 25:21, 22; 15:1, 2.)

(1 Samuel 25:14-19) Entretanto, uno de los jóvenes informó a Abigail, la esposa de Nabal, diciendo: “¡Mira! David envió mensajeros desde el desierto a desear el bien a nuestro amo, pero él les gritó reprensiones. 15 Y los hombres fueron muy buenos con nosotros, y no nos molestaron, y no echamos de menos ni una sola cosa todos los días que anduvimos con ellos mientras nos hallábamos en el campo. 16 Un muro fue lo que resultaron ser en derredor nuestro, tanto de noche como de día, todos los días que nos hallamos con ellos, pastoreando el rebaño. 17 Y ahora sabe y ve lo que vas a hacer, porque se ha resuelto calamidad contra nuestro amo y contra toda su casa, puesto que es un sujeto que tan completamente no sirve para nada que no se le puede hablar”. 18 En seguida Abigail se apresuró y tomó doscientos panes y dos jarrones de vino y cinco ovejas aderezadas y cinco medidas de sea de grano tostado y cien tortas de pasas y doscientas tortas de higos comprimidos, y los puso sobre los asnos. 19 Entonces dijo a sus mozos: “Pasen delante de mí. ¡Miren! Yo voy tras ustedes”. Pero no informó nada a su esposo Nabal.

(1 Samuel 25:14-20) Entretanto, uno de los jóvenes informó a Abigail, la esposa de Nabal, diciendo: “¡Mira! David envió mensajeros desde el desierto a desear el bien a nuestro amo, pero él les gritó reprensiones. 15 Y los hombres fueron muy buenos con nosotros, y no nos molestaron, y no echamos de menos ni una sola cosa todos los días que anduvimos con ellos mientras nos hallábamos en el campo. 16 Un muro fue lo que resultaron ser en derredor nuestro, tanto de noche como de día, todos los días que nos hallamos con ellos, pastoreando el rebaño. 17 Y ahora sabe y ve lo que vas a hacer, porque se ha resuelto calamidad contra nuestro amo y contra toda su casa, puesto que es un sujeto que tan completamente no sirve para nada que no se le puede hablar”. 18 En seguida Abigail se apresuró y tomó doscientos panes y dos jarrones de vino y cinco ovejas aderezadas y cinco medidas de sea de grano tostado y cien tortas de pasas y doscientas tortas de higos comprimidos, y los puso sobre los asnos. 19 Entonces dijo a sus mozos: “Pasen delante de mí. ¡Miren! Yo voy tras ustedes”. Pero no informó nada a su esposo Nabal. 20 Y sucedió que mientras ella iba cabalgando en el asno y bajando secretamente por la montaña, pues, allí estaban David y sus hombres que venían bajando a su encuentro. De modo que ella se encontró con ellos.

(1 Samuel 25:32-35) Ante esto, David dijo a Abigail: “¡Bendito sea Jehová el Dios de Israel, que te ha enviado este día a mi encuentro! 33 Y bendita sea tu sensatez, y bendita seas tú que me has restringido este día de entrar en culpa de sangre y de hacer que mi propia mano venga en mi salvación. 34 Y, por otra parte, tan ciertamente como que vive Jehová el Dios de Israel, que me ha retenido de hacerte perjuicio, si no te hubieras apresurado para venir a mi encuentro, ciertamente no le habría quedado a Nabal hasta la luz de la mañana nadie que orina contra la pared”. 35 Con eso David aceptó de mano de ella lo que le había traído, y le dijo: “Sube en paz a tu casa. Ve que he escuchado tu voz para tener consideración a tu persona”.

(Proverbios 25:21, 22) Si el que te odia tiene hambre, dale pan de comer; y si tiene sed, dale agua de beber. 22 Porque son brasas las que estás amontonando sobre su cabeza, y Jehová mismo te recompensará.

(Proverbios 15:1, 2) La respuesta, cuando es apacible, aparta la furia, pero la palabra que causa dolor hace subir la cólera. 2 La lengua de los sabios hace el bien con el conocimiento, pero la boca de los estúpidos hace salir burbujeando la tontedad.
Una vez de regreso en su casa, Abigail esperó a que su esposo recobrara la sobriedad, pues se había emborrachado en un banquete, y luego le informó lo que ella había hecho. Entonces “el corazón de él llegó a estar muerto dentro de él, y él mismo quedó como una piedra”, y a los diez días Jehová hizo que muriera. Al recibir estas noticias, David envió una proposición de matrimonio a Abigail, que aceptó sin vacilar. Compartió el afecto de David con Ahinoam, una jezreelita a quien previamente David había tomado por esposa. Saúl ya había dado a su hija Mical, la primera esposa de David, a otro hombre. (1Sa 25:36-44.)
Abigail estuvo con David en Gat, en el extremo occidental de la Sefelá, y luego en la región NO. del Négueb, en Ziqlag. Durante la ausencia de David, hubo una incursión de amalequitas desde el sur. Quemaron Ziqlag y se llevaron a todas las mujeres y niños, entre ellos a Abigail y Ahinoam. Después que Jehová le aseguró que tendría éxito, David persiguió a los amalequitas con sus hombres y, en un ataque por sorpresa, los venció y recuperó a los cautivos y todos los bienes. (1Sa 30:1-19.)
Tres días después de haber regresado a Ziqlag, llegaron las noticias de la muerte de Saúl. (2Sa 1:1, 2.) Abigail acompañó a su esposo a Hebrón de Judá, donde se ungió rey a David. Allí le dio a luz un hijo, Kileab (2Sa 3:3), también llamado Daniel en 1 Crónicas 3:1. Durante su estancia en Hebrón, David llegó a tener seis esposas, pero en el relato ya no se vuelve a hacer mención de Abigail ni de su hijo. (2Sa 3:2-5.)

(2 Samuel 1:1, 2) Y después de la muerte de Saúl, y cuando David mismo hubo vuelto de derribar a los amalequitas, aconteció que David continuó morando en Ziqlag dos días. 2 Y al tercer día aconteció que, ¡mire!, un hombre venía del campamento, de Saúl, con sus prendas de vestir rasgadas y tierra sobre la cabeza; y aconteció que cuando llegó a David, en seguida cayó a tierra y se postró.

(2 Samuel 3:3) Y su segundo fue Kileab, de Abigail la esposa de Nabal el carmelita, y el tercero fue Absalón, hijo de Maacá, hija de Talmai el rey de Guesur.

(1 Crónicas 3:1) Y estos llegaron a ser los hijos de David que le nacieron en Hebrón: el primogénito Amnón, de Ahinoam la jezreelita; el segundo, Daniel, de Abigail la carmelita;

(2 Samuel 3:2-5) Entretanto, a David le nacieron hijos en Hebrón, y su primogénito llegó a ser Amnón, de Ahinoam la jezreelita. 3 Y su segundo fue Kileab, de Abigail la esposa de Nabal el carmelita, y el tercero fue Absalón, hijo de Maacá, hija de Talmai el rey de Guesur. 4 Y el cuarto fue Adonías, hijo de Haguit, y el quinto fue Sefatías, hijo de Abital. 5 Y el sexto fue Itream, de Eglá, esposa de David. Estos fueron los que le nacieron a David en Hebrón.

Reunión de Servicio


Cántico 117

Necesitamos la instrucción divina

(Isaías 50:4; 54:13)

1. Si tienes sed de que reine la justicia,
si quieres ver un mañana mejor,
busca a tu Padre, sacia tu anhelo,
bebe del agua de la salvación.

2. Nuestras reuniones jamás abandonemos:
en ellas, Dios nos da sabia instrucción,
y unos a otros nos animamos
a obrar el bien y a tener más amor.

3. Las dulces voces del coro de los mansos
cantan un himno en honor de su Dios;
ruegan humildes que los eduque,
que nunca deje de ser su Instructor.

10 min. Ideas para ofrecer las revistas en marzo. 

Análisis con el auditorio. Comience con dos demostraciones de cómo ofrecer las revistas utilizando las presentaciones modelo de esta página. Luego, analice las presentaciones modelo oración por oración. Y finalice pidiendo sugerencias sobre cómo ofrecer las revistas junto con la invitación a la Conmemoración los dos últimos fines de semana del mes.

Como iniciar estudios bíblicos el primer sábado de Marzo

“Lo estamos visitando brevemente con motivo de un acontecimiento que se celebrará el 14 de abril. Ese día es el aniversario de la muerte de Jesús. Algunas personas se reúnen para recordar la ocasión porque creen que su muerte fue muy significativa, pero otras no están tan seguras de su importancia. ¿Cree usted que la muerte de Jesús nos beneficia personalmente?” Permita que la persona responda. Luego muéstrele la última página de La Atalaya del 1 de marzo y analice la información de la primera pregunta y al menos uno de los textos. Ofrézcale las revistas y quede en volver para examinar la siguiente pregunta.

Atalaya - 1 de Marzo
“Muchas personas se preguntan por qué Dios no hace nada por acabar con la injusticia y el sufrimiento del mundo. ¿Cree usted que es porque a él no le importa, o porque considera que a los seres humanos nos hace bien sufrir? [Permita que la persona responda. Luego lea Juan 3:16.] Aunque muchos citan este versículo para probar que sí le importamos a Dios, no saben exactamente cómo nos beneficia la muerte del Hijo de Dios. Esta revista explica cómo la muerte de Jesús hará posible el fin de la injusticia y el sufrimiento en la Tierra.”
Despertad! – Marzo
“Estamos haciendo visitas breves con el deseo de aclarar una idea equivocada que mucha gente tiene sobre este versículo de la Biblia [lea Génesis 1:1]. Algunos creen que el universo fue creado, como dice aquí, pero otros no creen que haya sido así. ¿Usted qué opina? [Permita que la persona responda.] A muchos les cuesta creer en la creación porque los líderes religiosos enseñan algo que la Biblia en realidad no dice. Esta revista presenta la explicación lógica y creíble que da la Biblia sobre el comienzo del universo.”

10 min. Necesidades de la congregación.


10 min. ¿Cómo nos fue? 

Análisis con el auditorio. Pregunte a los publicadores cómo les ha beneficiado poner en práctica las sugerencias del artículo “Mejore sus habilidades en el ministerio: lleve un registro de las personas interesadas”. Pida que relaten experiencias animadoras.

km14 02 - Mejore sus habilidades en el ministerio: lleve un registro de las personas interesadas

“Presta constante atención a ti mismo y a tu enseñanza.” (1 Tim. 4:16.) Este consejo inspirado que el apóstol Pablo dio a Timoteo muestra que, seamos nuevos o experimentados, debemos esforzarnos por mejorar. Con este fin, Nuestro Ministerio del Reino contendrá una nueva serie titulada “Mejore sus habilidades en el ministerio”. Cada artículo analizará una habilidad importante y ofrecerá sugerencias para desarrollarla. Se nos anima a todos a prestar especial atención a dicha habilidad durante el mes. Al cabo del mes, tendremos la oportunidad de explicar en una sección de la Reunión de Servicio los beneficios que hemos obtenido. En esta ocasión, se nos invita a concentrarnos en llevar un registro de las personas interesadas.

(1 Timoteo 4:16) Presta constante atención a ti mismo y a tu enseñanza. Persiste en estas cosas, pues haciendo esto te salvarás a ti mismo y también a los que te escuchan.

Por qué es importante. Nuestra comisión implica más que solo predicar: supone visitar de nuevo a quienes muestren interés y enseñarles la verdad, regando así las semillas que hemos plantado (Mat. 28:19, 20; 1 Cor. 3:6-9). Para ello, tenemos que volver a encontrar a las personas, hablarles de lo que les importa y agregar algo nuevo apoyándonos en la conversación anterior. De ahí la necesidad de hacer un registro cuando encontremos a alguien interesado.

(Mateo 28:19, 20) Vayan, por lo tanto, y hagan discípulos de gente de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del espíritu santo, 20 enseñándoles a observar todas las cosas que yo les he mandado. Y, ¡miren!, estoy con ustedes todos los días hasta la conclusión del sistema de cosas”.

(1 Corintios 3:6-9) Yo planté, Apolos regó, pero Dios siguió haciéndo[lo] crecer; 7 de modo que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios que [lo] hace crecer. 8 Ahora bien, el que planta y el que riega uno son, pero cada [persona] recibirá su propio galardón según su propia labor. 9 Porque somos colaboradores de Dios. Ustedes son campo de Dios bajo cultivo, edificio de Dios.

Cómo hacerlo:
• Lleve en el bolso o maletín los útiles necesarios. Mantenga los registros impecables, ordenados y al día. Anote los datos justo al terminar la visita.
• Apunte información sobre la persona, como su nombre y datos de contacto (dirección, número de teléfono, correo electrónico). ¿Qué cosas observó acerca de ella o su familia que sean relevantes?
• Escriba los detalles de la conversación. ¿Qué textos leyó? ¿Qué dijo la persona sobre sus creencias? ¿Le dejó alguna publicación? Anote la hora, el día y la fecha de la visita.
• Escriba lo que piensa hacer la próxima vez. ¿De qué tema prometió hablar? ¿Cuándo se comprometió a volver?
• Actualice el registro cada vez que vuelva. No pasa nada si toma notas demás.

Intente esto durante el mes:
Cuando esté haciendo un registro, dígale a su compañero qué cosas está apuntando.


Cántico 95

“Gusten y vean que Jehová es bueno”

(Salmo 34:8)

1. Feliz quien a Dios adora,
quien siempre le da lo mejor.
No deja pasar la oportunidad
de hablar de Su Reino de amor.
(Estribillo)

2. Si a tiempo completo sirves,
tendrás bendiciones sin par.
Confiando en Jehová en toda ocasión,
su inmensa bondad palparás.

(ESTRIBILLO)
La Biblia invita: “Gusta y ve
qué bondadoso es Jehová”.
Haz cuanto puedas con devoción,
y gran ganancia tendrás.

Oración de conclusión


Estudio de la Atalaya


Cántico 106

La amistad con Jehová

(Salmo 15)

1. ¿Quién gozará, Jehová,
de tu gran amistad?
¿Quién en tu tienda se hospedará?
¿Quién tu favor tendrá?
El que confía en ti
y en tu Palabra fiel,
el que habla siempre con la verdad
y a todos hace el bien.

2. ¿Quién logrará, Señor,
ante tu trono estar?
¿Quién de alegría y felicidad
tu alma llenará?
El que anda en tu ley
y honra a tu nombre da,
el que procede con rectitud
y huye de la maldad.

3. Sobre tus hombros, yo
mi carga arrojaré.
En ti mi alma esperará,
miedo no sentiré.
Tu amistad, Jehová,
gloria y deleite es.
Como un tesoro la guardaré.
¡De ti jamás me iré!


Estudio de la Atalaya del 15 de Enero pág. 7

Semana del 3 de Marzo 2014

Adoremos a Jehová, el Rey de la eternidad


Este artículo nos confirmará que Jehová siempre ha sido Rey y nos mostrará cómo ha reinado sobre sus criaturas celestiales y terrestres. También nos animará a imitar el ejemplo de personajes bíblicos que decidieron adorarlo a él, el Rey de la eternidad.


Adoremos a Jehová, el Rey de la eternidad



¿QUÉ CONTESTARÍA?
• ¿Por qué nos atrae la manera de gobernar de Jehová?
• ¿Cómo ha demostrado siempre Jehová interés y amor por su familia humana?
• ¿Qué lo motiva a usted a adorar al Rey de la eternidad?


1, 2. a) ¿Quién es el “Rey de la eternidad”, y por qué es apropiado este título? (Vea la ilustración del principio.) b) ¿Qué nos atrae del reinado de Dios?

EL REY Sobhuza II de Suazilandia reinó por casi sesenta y un años. Sin duda, es todo un logro para un hombre gobernar por tanto tiempo. Ahora bien, existe un rey que no está limitado por la corta vida del ser humano. Tanto es así que la Biblia lo llama “Rey de la eternidad” (1 Tim. 1:17). Y un salmista declaró el nombre de este Soberano al decir: “Jehová es Rey [...] para siempre” (Sal. 10:16).

(1 Timoteo 1:17) Ahora bien, al Rey de la eternidad, incorruptible, invisible, [el] único Dios, sea honra y gloria para siempre jamás. Amén.

(Salmo 10:16) Jehová es Rey hasta tiempo indefinido, aun para siempre. Las naciones han perecido de Su tierra.

1, 2. a) ¿Quién es el “Rey de la eternidad”, y por qué es apropiado este título? (Vea la ilustración del principio.) b) ¿Qué nos atrae del reinado de Dios?

2 La duración de su reinado diferencia a Jehová de cualquier rey humano. No obstante, lo que nos atrae es su manera de gobernar. En el antiguo Israel, un rey que estuvo cuarenta años en el trono alabó a Dios con estas palabras: “Jehová es misericordioso y benévolo, tardo para la cólera y abundante en bondad amorosa. Jehová mismo ha establecido firmemente su trono en los cielos mismos; y sobre toda cosa su propia gobernación real ha tenido la dominación” (Sal. 103:8, 19). Pero Jehová no es solo nuestro Rey, sino también nuestro querido Padre celestial. ¿De qué manera ha actuado como Padre? ¿Y cómo ha ejercido su gobierno desde la rebelión de Edén? Las respuestas a estas dos preguntas nos acercarán más a él y nos impulsarán a servirle de todo corazón.

(Salmo 103:8) Jehová es misericordioso y benévolo, tardo para la cólera y abundante en bondad amorosa.

(Salmo 103:19) Jehová mismo ha establecido firmemente su trono en los cielos mismos; y sobre toda cosa su propia gobernación real ha tenido la dominación.

EL REY DE LA ETERNIDAD FORMA UNA FAMILIA UNIVERSAL

3. ¿Quién fue el primer miembro de la familia universal de Jehová, y quiénes más fueron creados como hijos de Dios?

3 ¡Cuánta alegría debió sentir Jehová al crear a su Hijo unigénito! No trató a su primogénito, el primer miembro de su familia, como a un simple súbdito. Todo lo contrario, lo amó como a un Hijo y lo invitó a participar en la creación de otros súbditos perfectos (Col. 1:15-17). Así es, juntos crearon millones de ángeles. Estos siervos de Dios, descritos como “ministros suyos, que hacen su voluntad”, le sirven con gozo, y Jehová los dignifica llamándolos hijos. Ellos forman parte de su familia universal (Sal. 103:20-22; Job 38:7).

(Colosenses 1:15-17) Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda la creación; 16 porque por medio de él todas las [otras] cosas fueron creadas en los cielos y sobre la tierra, las cosas visibles y las cosas invisibles, no importa que sean tronos, o señoríos, o gobiernos, o autoridades. Todas las [otras] cosas han sido creadas mediante él y para él. 17 También, él es antes de todas las [otras] cosas y por medio de él se hizo que todas las [otras] cosas existieran,

(Salmo 103:20-22) Bendigan a Jehová, oh ángeles suyos, poderosos en potencia, que llevan a cabo su palabra, mediante escuchar la voz de su palabra. 21 Bendigan a Jehová, todos los ejércitos suyos, ministros suyos, que hacen su voluntad. 22 Bendigan a Jehová, todas las obras suyas, en todos los lugares de su dominación. Bendice a Jehová, oh alma mía.

(Job 38:7) cuando las estrellas de la mañana gozosamente clamaron a una, y todos los hijos de Dios empezaron a gritar en aplauso?

4. ¿Cómo se agrandó la familia universal de Dios?

4 Una vez creados los cielos y la Tierra físicos, Jehová agrandó su familia universal. Después de hacer de nuestro planeta un lugar precioso y capaz de sostenerse por sí mismo, coronó su obra con la creación del primer hombre, Adán, a su imagen y semejanza (Gén. 1:26-28). Como Creador, tenía el derecho de esperar que Adán le obedeciera. Y como Padre, transmitió sus instrucciones con amor y bondad. Esas instrucciones eran razonables, no los privaban de su libertad (lea Génesis 2:15-17).

(Génesis 1:26-28) Y Dios pasó a decir: “Hagamos [al] hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza, y tengan ellos en sujeción los peces del mar y las criaturas voladoras de los cielos y los animales domésticos y toda la tierra y todo animal moviente que se mueve sobre la tierra”. 27 Y Dios procedió a crear al hombre a su imagen, a la imagen de Dios lo creó; macho y hembra los creó. 28 Además, los bendijo Dios y les dijo Dios: “Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra y sojúzguenla, y tengan en sujeción los peces del mar y las criaturas voladoras de los cielos y toda criatura viviente que se mueve sobre la tierra”.

(Génesis 2:15-17) Y Jehová Dios procedió a tomar al hombre y a establecerlo en el jardín de Edén para que lo cultivara y lo cuidara. 16 Y también impuso Jehová Dios este mandato al hombre: “De todo árbol del jardín puedes comer hasta quedar satisfecho. 17 Pero en cuanto al árbol del conocimiento de lo bueno y lo malo, no debes comer de él, porque en el día que comas de él, positivamente morirás”.

5. ¿Qué medidas tomó Jehová para llenar la Tierra con sus hijos humanos?

5 A diferencia de muchos reyes humanos, a Jehová le gusta delegar responsabilidades en sus súbditos y así demostrarles que confía en ellos como miembros de su familia. A Adán, por ejemplo, le dio autoridad sobre los animales y le encargó la emocionante tarea de ponerles nombre (Gén. 1:26; 2:19, 20). Por otro lado, para poblar el planeta, Dios pudo haber creado millones de seres humanos perfectos por separado, pero prefirió hacerle a Adán un complemento perfecto: una mujer, Eva (Gén. 2:21, 22). Así le dio a la pareja la oportunidad de llenar la Tierra con sus descendientes. En condiciones perfectas, los seres humanos extenderían los límites del Paraíso hasta que abarcara todo el globo terráqueo. Entonces, junto con los ángeles en los cielos, adorarían a Dios para siempre como una familia universal unida. ¡Qué magnífico porvenir! ¡Y qué prueba del amor paternal que nos tiene Jehová!

(Génesis 1:26) Y Dios pasó a decir: “Hagamos [al] hombre a nuestra imagen, según nuestra semejanza, y tengan ellos en sujeción los peces del mar y las criaturas voladoras de los cielos y los animales domésticos y toda la tierra y todo animal moviente que se mueve sobre la tierra”.

(Génesis 2:19, 20) Ahora bien, Jehová Dios estaba formando del suelo toda bestia salvaje del campo y toda criatura voladora de los cielos, y empezó a traerlas al hombre para ver lo que llamaría a cada una; y lo que el hombre la llamaba, a cada alma viviente, ese era su nombre. 20 De modo que el hombre iba dando nombres a todos los animales domésticos y a las criaturas voladoras de los cielos y a toda bestia salvaje del campo, pero para el hombre no se halló ayudante como complemento de él.

(Génesis 2:21, 22) Por lo tanto Jehová Dios hizo caer un sueño profundo sobre el hombre y, mientras este dormía, tomó una de sus costillas y entonces cerró la carne sobre su lugar. 22 Y Jehová Dios procedió a construir de la costilla que había tomado del hombre una mujer, y a traerla al hombre.


SUS HIJOS SE REBELAN CONTRA SU AUTORIDAD

6. a) ¿Cómo comenzó la rebelión en la familia de Dios? b) ¿Qué pruebas hay de que Jehová no dejó de estar al mando?

6 Por desgracia, en vez de aceptar a Jehová como su Soberano, Adán y Eva prefirieron unirse a Satanás, un hijo espiritual de Dios que se hizo rebelde (Gén. 3:1-6). Pero vivir apartados del gobierno divino solo les trajo dolor, sufrimiento y muerte tanto a ellos como a sus descendientes (Gén. 3:16-19; Rom. 5:12). A Jehová ya no le quedaban súbditos obedientes en la Tierra. ¿Significaba eso que ya no estaba al mando, que había renunciado a ser el Soberano de la Tierra y sus habitantes? ¡Claro que no! Dios siguió ejerciendo su autoridad al echar del jardín de Edén a nuestros primeros padres y colocar querubines a la entrada para evitar que volvieran (Gén. 3:23, 24). Al mismo tiempo, demostró su amor de padre asegurando que cumpliría su propósito de tener una familia universal de hijos fieles, tanto espirituales como humanos. Prometió que vendría una “descendencia” que acabaría con Satanás y con los efectos del pecado de Adán (lea Génesis 3:15).

(Génesis 3:1-6) Ahora bien, la serpiente resultó ser la más cautelosa de todas las bestias salvajes del campo que Jehová Dios había hecho. De modo que empezó a decir a la mujer: “¿Es realmente el caso que Dios ha dicho que ustedes no deben comer de todo árbol del jardín?”. 2 Ante esto, la mujer dijo a la serpiente: “Del fruto de los árboles del jardín podemos comer. 3 Pero en cuanto a [comer] del fruto del árbol que está en medio del jardín, Dios ha dicho: ‘No deben comer de él, no, no deben tocarlo para que no mueran’”. 4 Ante esto, la serpiente dijo a la mujer: “Positivamente no morirán. 5 Porque Dios sabe que en el mismo día que coman de él tendrán que abrírseles los ojos y tendrán que ser como Dios, conociendo lo bueno y lo malo”. 6 Por consiguiente, la mujer vio que el árbol era bueno para alimento, y que a los ojos era algo que anhelar, sí, el árbol era deseable para contemplarlo. De modo que empezó a tomar de su fruto y a comerlo. Después dio de este también a su esposo cuando [él estuvo] con ella, y él empezó a comerlo.

(Génesis 3:16-19) A la mujer dijo: “Aumentaré en gran manera el dolor de tu preñez; con dolores de parto darás a luz hijos, y tu deseo vehemente será por tu esposo, y él te dominará”. 17 Y a Adán dijo: “Porque escuchaste la voz de tu esposa y te pusiste a comer del árbol respecto del cual te di este mandato: ‘No debes comer de él’, maldito está el suelo por tu causa. Con dolor comerás su producto todos los días de tu vida. 18 Y espinos y cardos hará crecer para ti, y tienes que comer la vegetación del campo. 19 Con el sudor de tu rostro comerás pan hasta que vuelvas al suelo, porque de él fuiste tomado. Porque polvo eres y a polvo volverás”.

(Romanos 5:12) Por eso, así como por medio de un solo hombre el pecado entró en el mundo, y la muerte mediante el pecado, y así la muerte se extendió a todos los hombres porque todos habían pecado...

(Génesis 3:23, 24) Con eso Jehová Dios lo echó del jardín de Edén para que cultivara el suelo del cual había sido tomado. 24 De modo que expulsó al hombre, y al este del jardín de Edén apostó los querubines y la hoja llameante de una espada que continuamente daba vueltas para guardar el camino al árbol de la vida.

(Génesis 3:15) Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu descendencia y la descendencia de ella. Él te magullará en la cabeza y tú le magullarás en el talón”.

7, 8. a) ¿Cuánto había empeorado el mundo para los días de Noé? b) ¿Qué medidas tomó Jehová para limpiar la Tierra y preservar a la familia humana?

7 En los siglos posteriores, algunos hombres, como Abel y Enoc, eligieron ser leales a Jehová. Sin embargo, la mayoría de la gente lo rechazó como su Padre y Rey. Para los días de Noé, “la tierra se [había llenado] de violencia” (Gén. 6:11). ¿Quiere decir esto que Jehová había dejado de tener el control de los asuntos humanos? ¿Qué revela la historia bíblica?

(Génesis 6:11) Y la tierra llegó a estar arruinada a la vista del Dios [verdadero], y la tierra se llenó de violencia.

7, 8. a) ¿Cuánto había empeorado el mundo para los días de Noé? b) ¿Qué medidas tomó Jehová para limpiar la Tierra y preservar a la familia humana?

8 Fijémonos en el relato de Noé. Jehová le dio instrucciones y planos detallados para construir un arca inmensa que los salvaría a él y a su familia inmediata. Dios también demostró gran amor por toda su familia humana al comisionar a Noé como “predicador de justicia” (2 Ped. 2:5). Sin duda, este advirtió a las personas de la destrucción que se acercaba y les rogó que se arrepintieran, pero nadie le hizo caso. Por décadas, él y los suyos vivieron rodeados de gente terriblemente violenta e inmoral. Jehová, como Padre amoroso, protegió y bendijo a aquella fiel familia de ocho miembros. Al traer el diluvio universal en el año 2370 antes de la era común (a.e.c.), confirmó que tenía pleno dominio sobre los hombres y ángeles rebeldes. Está claro que seguía al mando (Gén. 7:17-24).

(2 Pedro 2:5) y no se contuvo de castigar a un mundo antiguo, sino que guardó en seguridad a Noé, predicador de justicia, con otras siete [personas] cuando trajo un diluvio sobre un mundo de gente impía;

(Génesis 7:17-24) Y el diluvio siguió sobre la tierra por cuarenta días, y las aguas siguieron aumentando y empezaron a llevar el arca, y esta estaba flotando muy por encima de la tierra. 18 Y las aguas se hicieron anegadoras y siguieron aumentando mucho sobre la tierra, pero el arca siguió yendo sobre la superficie de las aguas. 19 Y a grado tan grande anegaron la tierra las aguas que todas las altas montañas que estaban debajo de todos los cielos quedaron cubiertas. 20 Hasta quince codos [por encima] las anegaron las aguas, y las montañas quedaron cubiertas. 21 De modo que expiró toda carne que estaba moviéndose sobre la tierra, entre las criaturas voladoras y entre los animales domésticos y entre las bestias salvajes y entre todos los enjambres que estaban enjambrando sobre la tierra, y toda la humanidad. 22 Todo lo que tenía activo en sus narices el aliento de la fuerza de vida, a saber, cuanto había en el suelo seco, murió. 23 Así borró él toda cosa existente que había sobre la superficie del suelo, desde hombre hasta bestia, hasta animal moviente y hasta criatura voladora de los cielos, y fueron borrados de sobre la tierra; y solo Noé y los que con él estaban en el arca siguieron sobreviviendo. 24 Y las aguas continuaron anegando la tierra por ciento cincuenta días.

JEHOVÁ SIGUE REINANDO DESPUÉS DEL DILUVIO

9. ¿Qué oportunidad le dio Jehová a la humanidad después del Diluvio?

9 Noé y su familia salieron del arca, llenaron sus pulmones de aire fresco y dieron sus primeros pasos en la Tierra ya limpia. Jehová los había cuidado y protegido. ¡Qué agradecidos le estaban! Enseguida, Noé hizo un altar para ofrecerle sacrificios. Dios los bendijo a él y a los suyos, y les dio esta comisión: “Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra” (Gén. 8:20–9:1). Una vez más, la humanidad tenía la oportunidad de adorar a Jehová unida y poblar este planeta.

(Génesis 8:20-9:1) Y Noé empezó a edificar un altar a Jehová y a tomar algunas de todas las bestias limpias y de todas las criaturas voladoras limpias y a ofrecer ofrendas quemadas sobre el altar. 21 Y Jehová empezó a oler un olor conducente a descanso, de modo que dijo Jehová en su corazón: “Nunca más invocaré el mal sobre el suelo a causa del hombre, porque la inclinación del corazón del hombre es mala desde su juventud; y nunca más asestaré un golpe a toda cosa viviente tal como he hecho. 22 Durante todos los días que continúe la tierra, nunca cesarán siembra y cosecha, y frío y calor, y verano e invierno, y día y noche”. 9 Y Dios pasó a bendecir a Noé y a sus hijos y a decirles: “Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra.

10. a) ¿Dónde y cómo volvió a surgir la rebelión después del Diluvio? b) ¿Qué medidas tomó Jehová para asegurar el cumplimiento de su propósito?

10 Pero el Diluvio no acabó con la imperfección. Tampoco libró a los hombres de la influencia invisible de Satanás y sus demonios. Por eso, al cabo de poco tiempo, la rebelión contra el bondadoso dominio de Jehová volvió a surgir. Nemrod, bisnieto de Noé, desafió la soberanía divina a una escala sin precedentes; la Biblia lo define como “un poderoso cazador en oposición a Jehová”. Fundó grandes ciudades, como Babel, y se proclamó rey de “la tierra de Sinar” (Gén. 10:8-12). ¿Qué medidas tomó el Rey de la eternidad contra este rey rebelde que intentaba frustrar su propósito de llenar la Tierra? Dios hizo que la gente hablara en diferentes lenguas. ¿Qué logró con esto? Que, al no entenderse unos a otros, los seguidores de Nemrod se vieran obligados a dispersarse “por toda la superficie de la tierra”. Eso sí, se llevaron con ellos sus prácticas religiosas falsas y sistemas de gobierno humanos (Gén. 11:1-9).

(Génesis 10:8-12) Y Cus llegó a ser padre de Nemrod. Él dio comienzo a lo de hacerse un poderoso en la tierra. 9 Se exhibió [como un] poderoso cazador en oposición a Jehová. Por eso hay un dicho: “Como Nemrod, poderoso cazador en oposición a Jehová”. 10 Y el principio de su reino llegó a ser Babel y Erec y Akkad y Calné, en la tierra de Sinar. 11 De aquella tierra salió para Asiria y se puso a edificar a Nínive y a Rehobot-Ir y a Cálah 12 y a Resen entre Nínive y Cálah: esta es la gran ciudad.

(Génesis 11:1-9) Ahora bien, toda la tierra continuaba siendo de un solo lenguaje y de un solo conjunto de palabras. 2 Y aconteció que, al ir viajando hacia el este, finalmente descubrieron una llanura-valle en la tierra de Sinar, y se pusieron a morar allí. 3 Y empezaron a decirse, cada uno al otro: “¡Vamos! Hagamos ladrillos y cozámoslos con un procedimiento de quema”. De modo que el ladrillo les sirvió de piedra, pero el betún les sirvió de argamasa. 4 Entonces dijeron: “¡Vamos! Edifiquémonos una ciudad y también una torre con su cúspide en los cielos, y hagámonos un nombre célebre, por temor de que seamos esparcidos por toda la superficie de la tierra”. 5 Y Jehová procedió a bajar para ver la ciudad y la torre que los hijos de los hombres habían edificado. 6 A continuación dijo Jehová: “¡Mira! Son un solo pueblo y hay un solo lenguaje para todos ellos, y esto es lo que comienzan a hacer. Pues, ahora no hay nada que tengan pensado hacer que no les sea posible lograr. 7 ¡Vamos! Bajemos y confundamos allí su lenguaje para que no escuche el uno el lenguaje del otro”. 8 Por consiguiente, Jehová los esparció desde allí sobre toda la superficie de la tierra, y poco a poco dejaron de edificar la ciudad. 9 Por eso se le dio el nombre de Babel, porque allí había confundido Jehová el lenguaje de toda la tierra, y de allí los había esparcido Jehová sobre toda la superficie de la tierra.

11. ¿Cómo demostró Jehová su lealtad a Abrahán?

11 Aunque después del Diluvio la mayoría de la gente adoraba a dioses falsos, algunos hombres fieles continuaron honrando a Dios. Uno de ellos fue Abrahán, quien dejó atrás las comodidades de su hogar en la ciudad de Ur y pasó muchos años viviendo en tiendas (Gén. 11:31; Heb. 11:8, 9). Puesto que llevaba una vida nómada, viajaba por regiones dominadas por distintos reyes, muchos de los cuales vivían en ciudades amuralladas. Pero Jehová los protegió a él y a su familia como un padre. El salmista lo expresó así: “No permitió que ningún humano los defraudara, antes bien, a causa de ellos censuró a reyes” (Sal. 105:13, 14). Y por lealtad a su amigo Abrahán, Dios le prometió: “Reyes saldrán de ti” (Gén. 17:6; Sant. 2:23).

(Génesis 11:31) Después de eso Taré tomó a Abrán su hijo y a Lot, el hijo de Harán, su nieto, y a Sarai su nuera, la esposa de Abrán su hijo, y estos salieron con él de Ur de los caldeos para ir a la tierra de Canaán. Con el tiempo llegaron a Harán y se pusieron a morar allí.

(Hebreos 11:8, 9) Por fe Abrahán, cuando fue llamado, obedeció, y salió a un lugar que estaba destinado a recibir como herencia; y salió, aunque no sabía adónde iba. 9 Por fe residió como forastero en la tierra de la promesa como en tierra extranjera, y moró en tiendas con Isaac y Jacob, herederos con él de la mismísima promesa.

(Salmo 105:13, 14) Y ellos siguieron andando de nación en nación, de un reino a otro pueblo. 14 No permitió que ningún humano los defraudara, antes bien, a causa de ellos censuró a reyes,

(Génesis 17:6) Y ciertamente te haré fructífero en sumo grado, y de veras haré que llegues a ser naciones, y reyes saldrán de ti.

(Santiago 2:23) y se cumplió la escritura que dice: “Abrahán puso fe en Jehová, y le fue contado por justicia”, y vino a ser llamado “amigo de Jehová”.

12. ¿Cómo demostró Jehová su soberanía en Egipto, y cómo se benefició su pueblo?

12 Dios les repitió a Isaac y a Jacob, el hijo y el nieto de Abrahán, respectivamente, la promesa de bendecirlos. Tal bendición incluiría que de su descendencia salieran reyes (Gén. 26:3-5; 35:11). Ahora bien, antes de que aparecieran estos reyes, los descendientes de Jacob llegaron a ser esclavos en Egipto. ¿Significó esto que Jehová no iba a cumplir su promesa y que había renunciado a ser el Soberano de la Tierra? Por supuesto que no. A su debido tiempo, demostró su poder y dejó claro que su autoridad era muy superior a la del testarudo faraón. Y como los israelitas confiaron en él, los liberó de manera espectacular a través del mar Rojo. No hay duda, Jehová seguía siendo el Soberano del universo. Y, como Padre amoroso, usó su inmenso poder para proteger a su pueblo (lea Éxodo 14:13, 14).

(Génesis 26:3-5) Reside como forastero en este país, y yo continuaré contigo y te bendeciré, porque a ti y a tu descendencia daré todas estas tierras, y ciertamente pondré por obra la declaración jurada que juré a Abrahán tu padre: 4 ‘Y ciertamente multiplicaré tu descendencia como las estrellas de los cielos y verdaderamente daré a tu descendencia todas estas tierras; y por medio de tu descendencia ciertamente se bendecirán todas las naciones de la tierra’, 5 debido a que Abrahán escuchó mi voz y continuó guardando sus obligaciones para conmigo, mis mandatos, mis estatutos y mis leyes”.

(Génesis 35:11) Y Dios dijo además: “Yo soy Dios Todopoderoso. Sé fructífero y hazte muchos. Naciones y una congregación de naciones procederán de ti, y reyes saldrán de tus lomos.

(Éxodo 14:13, 14) Entonces Moisés dijo al pueblo: “No tengan miedo. Estén firmes y vean la salvación de Jehová, que él ejecutará para ustedes hoy. Pues a los egipcios que ustedes realmente ven hoy, no los volverán a ver, no, nunca jamás. 14 Jehová mismo peleará por ustedes, y ustedes mismos guardarán silencio”.

JEHOVÁ LLEGA A SER REY DE ISRAEL

13, 14. a) ¿Qué cantaron los israelitas acerca del reinado de Jehová? b) ¿Qué promesa le hizo Jehová a David sobre su reino?

13 Inmediatamente después de su milagrosa liberación, los israelitas alabaron a Jehová con una canción de victoria. Esta canción, que se registra en el capítulo 15 de Éxodo, incluye en el versículo 18 la siguiente declaración: “Jehová reinará hasta tiempo indefinido, aun para siempre”. En efecto, Jehová llegó a ser Rey de aquella nueva nación (Deut. 33:5). Sin embargo, el pueblo no se conformó con tener a Jehová como su Gobernante invisible. Unos cuatrocientos años después de salir de Egipto, le pidieron a Dios que les diera un rey humano, como lo tenían las naciones paganas que los rodeaban (1 Sam. 8:5). Aunque les concedió su petición, en realidad Jehová nunca dejó de ser su Rey. Así lo demuestra lo que ocurrió durante el reinado de David, el segundo rey humano que tuvo Israel.

(Éxodo 15:18) Jehová reinará hasta tiempo indefinido, aun para siempre.
(Deuteronomio 33:5) Y él vino a ser rey en Jesurún, cuando los cabezas del pueblo se reunieron, el número entero de las tribus de Israel.

(1 Samuel 8:5) y le dijeron: “¡Mira! Tú mismo te has hecho viejo, pero tus propios hijos no han andado en tus caminos. Ahora bien, nómbranos un rey que nos juzgue, sí, como todas las naciones”.

13, 14. a) ¿Qué cantaron los israelitas acerca del reinado de Jehová? b) ¿Qué promesa le hizo Jehová a David sobre su reino?

14 David llevó la sagrada arca del pacto a Jerusalén. Durante esta alegre ocasión, los levitas entonaron una canción de alabanza que incluía estas palabras: “Digan entre las naciones: ‘¡Jehová mismo ha llegado a ser rey!’” (1 Crón. 16:31). ¡Qué declaración tan interesante! Ahora bien, si Jehová es el Rey de la eternidad, ¿cómo puede en ciertos momentos llegar a ser Rey? Pues bien, Jehová llega a ser Rey cuando, en un momento determinado o para encargarse de alguna situación, hace uso de su autoridad directamente o asigna a alguien para que lo represente. Este aspecto de su soberanía tiene una trascendencia de largo alcance. Antes de que David muriera, Jehová le prometió que su reinado continuaría indefinidamente: “Levantaré tu descendencia después de ti, que saldrá de tus entrañas; y realmente estableceré con firmeza su reino” (2 Sam. 7:12, 13). Y así fue: al cabo de más de mil años apareció esa “descendencia” de David. ¿De quién se trataba, y cuándo se convertiría en Rey?

(1 Crónicas 16:31) Regocíjense los cielos, y esté gozosa la tierra,y digan entre las naciones: ‘¡Jehová mismo ha llegado a ser rey!’.

(2 Samuel 7:12, 13) Cuando se cumplan tus días, y tengas que yacer con tus antepasados, entonces yo ciertamente levantaré tu descendencia después de ti, que saldrá de tus entrañas; y realmente estableceré con firmeza su reino. 13 Él es el que edificará una casa para mi nombre, y ciertamente estableceré el trono de su reino firmemente hasta tiempo indefinido.

JEHOVÁ NOMBRA UN NUEVO REY

15, 16. a) ¿Cuándo fue ungido Jesús para ser el futuro Rey? b) ¿Qué preparativos para su futuro reinado hizo Jesús mientras todavía estaba en la Tierra?

15 En el año 29 de la era común (e.c.), Juan el Bautista comenzó a predicar que “el reino de los cielos se [había] acercado” (Mat. 3:2). Cuando Jesús fue bautizado por Juan, Jehová lo ungió como el Mesías prometido y el futuro Rey del Reino de Dios. Y expresó su cariño paternal por él al decir: “Este es mi Hijo, el amado, a quien he aprobado” (Mat. 3:17).
(Mateo 3:2) y decía: “Arrepiéntanse, porque el reino de los cielos se ha acercado”.

(Mateo 3:17) ¡Mire! También hubo una voz desde los cielos que decía: “Este es mi Hijo, el amado, a quien he aprobado”.

15, 16. a) ¿Cuándo fue ungido Jesús para ser el futuro Rey? b) ¿Qué preparativos para su futuro reinado hizo Jesús mientras todavía estaba en la Tierra?

16 Jesús glorificó a su Padre durante todo su ministerio (Juan 17:4). Hizo esto al proclamar el Reino de Dios (Luc. 4:43). Incluso enseñó a sus seguidores a pedir en oración que viniera ese Reino (Mat. 6:10). Como futuro Rey, Jesús pudo decirles a sus enemigos: “El reino de Dios está en medio de ustedes” (Luc. 17:21). Más adelante, la noche antes de su muerte, Jesús celebró un pacto con sus seguidores, “un pacto [...] para un reino”. De ese modo les ofreció a algunos de sus fieles discípulos la oportunidad de reinar con él en el Reino de Dios (lea Lucas 22:28-30).

(Juan 17:4) Yo te he glorificado sobre la tierra, y he terminado la obra que me has dado que hiciera.

(Lucas 4:43) Pero él les dijo: “También a otras ciudades tengo que declarar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviado”.

(Mateo 6:10) Venga tu reino. Efectúese tu voluntad, como en el cielo, también sobre la tierra.

(Lucas 17:21) ni dirán: ‘¡Miren acá!’, o, ‘¡Allá!’. Porque, ¡miren!, el reino de Dios está en medio de ustedes”.

(Lucas 22:28-30) ”Sin embargo, ustedes son los que con constancia han continuado conmigo en mis pruebas; 29 y yo hago un pacto con ustedes, así como mi Padre ha hecho un pacto conmigo, para un reino, 30 para que coman y beban a mi mesa en mi reino, y se sienten sobre tronos para juzgar a las doce tribus de Israel.

17. a) ¿De qué manera asumió Jesús parte de su poder real en el primer siglo? b) ¿Qué podría hacer Jesús solamente después de esperar algún tiempo?

17 ¿Cuándo llegaría Jesús a ser Rey del Reino de Dios? No pudo ser justo después de celebrar el pacto con sus discípulos. La tarde siguiente, él fue ejecutado y sus discípulos se dispersaron (Juan 16:32). Sin embargo, al igual que en ocasiones pasadas, Jehová seguía al mando. Al tercer día resucitó a su Hijo, y, en el Pentecostés del año 33, Jesús estableció un reino espiritual sobre la congregación cristiana de sus hermanos ungidos (Col. 1:13). Pero aún tendría que esperar algún tiempo para asumir por completo su poder real sobre la Tierra como la prometida “descendencia”. Jehová le dijo: “Siéntate a mi diestra hasta que coloque a tus enemigos como banquillo para tus pies” (Sal. 110:1).

(Juan 16:32) ¡Miren! Viene la hora, en realidad, ha llegado, en que serán esparcidos cada uno a su propia casa, y me dejarán solo; y sin embargo no estoy solo, porque el Padre está conmigo.

(Colosenses 1:13) Él nos libró de la autoridad de la oscuridad y nos transfirió al reino del Hijo de su amor,

(Salmo 110:1) La expresión de Jehová a mi Señor es: “Siéntate a mi diestra hasta que coloque a tus enemigos como banquillo para tus pies”.

ADOREMOS AL REY DE LA ETERNIDAD

18, 19. a) ¿Qué estamos motivados a hacer? b) ¿Qué aprenderemos en el próximo artículo?

18 Por milenios, la autoridad real de Jehová ha sido desafiada en el cielo y en la Tierra. No obstante, él nunca renunció a su soberanía: siempre siguió al mando. Y, como Padre amoroso, protegió y cuidó a súbditos leales como Noé, Abrahán y David. ¿Verdad que esto nos motiva a someternos y acercarnos a nuestro Rey?

18, 19. a) ¿Qué estamos motivados a hacer? b) ¿Qué aprenderemos en el próximo artículo?

19 Ahora bien, ¿cómo ha llegado Jehová a ser Rey en la actualidad? ¿Cómo podemos ser súbditos leales de su Reino y convertirnos en hijos perfectos de su familia universal? ¿Qué estamos pidiendo en realidad cuando decimos “Venga tu reino”? Estas preguntas se contestarán en el próximo artículo.


Cántico 46

¡Jehová es nuestro Rey!

(Salmo 97:1)

1. Jehová, tu nombre celebramos;
eres Rey de justicia y rectitud.
Con alegre canción te ensalzamos, Señor;
tus proezas admirables son.
(Estribillo)

2. Sabrán los pueblos de la Tierra
de tu gloria y tus actos de salvación.
La rodilla doblamos delante de ti,
nuestro Dios y Soberano Rey.
(Estribillo)

3. Tu amado Hijo, Jesucristo,
en tu santa montaña gobierna ya.
A los dioses del mundo los humillarás;
ante ti, postrados quedarán.

(ESTRIBILLO)
Canten hoy a Jehová, tierra, cielo y mar,
pues ha comenzado ya a reinar.
Canten hoy a Jehová, tierra, cielo y mar,
pues ha comenzado ya a reinar.

Oración de conclusión

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