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2 Reyes 23-24-25, Puntos sobresalientes de la Biblia: semana del 28 de septiembre

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Puntos sobresalientes de la lectura de la Biblia: 2 Reyes 23 a 25. Información para el estudio personal

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Lectura de la Biblia: 2 Reyes 23 a 25 | semana del 28 de septiembre


Leer y Escuchar la lectura de la Biblia en JW.org: 2 Reyes 23 a 25


Investigación para los Puntos sobresalientes de: 2 Reyes 23 a 25


(2 REYES 23:4)

“Y el rey pasó a mandar a Hilquías el sumo sacerdote y a los sacerdotes del segundo rango y a los guardas de la puerta que sacaran del templo de Jehová todos los utensilios hechos para Baal y para el poste sagrado y para todo el ejército de los cielos. Entonces los quemó fuera de Jerusalén, en los terraplenes de Cedrón, y trajo el polvo de ellos a Betel.”

*** it-1 pág. 265 Baal ***
Hay indicios de que tanto a Baal como a otros dioses y diosas cananeos sus adoradores los relacionaban con ciertos cuerpos celestes. Por ejemplo, uno de los textos de Ras Shamra menciona una ofrenda a la “Reina Shapash (el Sol) y a las estrellas”, y otro alude al “ejército del sol y la hueste del día”.
Por tanto, es preciso mencionar que la Biblia hace varias alusiones a los cuerpos celestes en relación con la adoración a Baal. Al describir el derrotero pecaminoso del reino de Israel, el registro de las Escrituras dice: “Siguieron dejando todos los mandamientos de Jehová [...], y empezaron a inclinarse ante todo el ejército de los cielos y a servir a Baal”. (2Re 17:16.) En cuanto al reino de Judá, se informa que en el mismo templo de Jehová llegaron a estar “los utensilios hechos para Baal y para el poste sagrado y para todo el ejército de los cielos”. También, la gente por todo Judá hizo “humo de sacrificio a Baal, al sol y a la luna y a las constelaciones del zodíaco y a todo el ejército de los cielos”. (2Re 23:4, 5; 2Cr 33:3; véase también Sof 1:4, 5.)

(2 REYES 23:5)

“Y a la fuerza dejó sin negocio a los sacerdotes de dioses extranjeros, que los reyes de Judá habían colocado para que hicieran humo de sacrificio en los lugares altos de las ciudades de Judá y en los alrededores de Jerusalén, y también a los que hacían humo de sacrificio a Baal, al sol y a la luna y a las constelaciones del zodíaco y a todo el ejército de los cielos.”

*** it-1 pág. 265 Baal ***
Hay indicios de que tanto a Baal como a otros dioses y diosas cananeos sus adoradores los relacionaban con ciertos cuerpos celestes. Por ejemplo, uno de los textos de Ras Shamra menciona una ofrenda a la “Reina Shapash (el Sol) y a las estrellas”, y otro alude al “ejército del sol y la hueste del día”.
Por tanto, es preciso mencionar que la Biblia hace varias alusiones a los cuerpos celestes en relación con la adoración a Baal. Al describir el derrotero pecaminoso del reino de Israel, el registro de las Escrituras dice: “Siguieron dejando todos los mandamientos de Jehová [...], y empezaron a inclinarse ante todo el ejército de los cielos y a servir a Baal”. (2Re 17:16.) En cuanto al reino de Judá, se informa que en el mismo templo de Jehová llegaron a estar “los utensilios hechos para Baal y para el poste sagrado y para todo el ejército de los cielos”. También, la gente por todo Judá hizo “humo de sacrificio a Baal, al sol y a la luna y a las constelaciones del zodíaco y a todo el ejército de los cielos”. (2Re 23:4, 5; 2Cr 33:3; véase también Sof 1:4, 5.)

*** it-1 pág. 546 Constelación Mazarot ***
CONSTELACIÓN MAZAROT
El targum arameo identifica Mazarot con el término maz•za•lóhth, que aparece en 2 Reyes 23:5, “constelaciones del zodíaco” (NM), “las doce constelaciones” (Mod) o los signos del zodíaco (CI, LT, NBE). Hay quien cree que la palabra en cuestión se deriva de una raíz que significa “rodear” y que Mazarot se refiere a la zona celeste del zodiaco. Sin embargo, en la expresión “a su tiempo señalado”, registrada en Job 38:32, se utiliza un pronombre hebreo en singular, mientras que el término de 2 Reyes 23:5 está en plural. Por consiguiente, parece ser que Mazarot hace referencia a una constelación en particular más bien que a todo el zodiaco, si bien en la actualidad no es posible determinar a ciencia cierta de qué constelación se trata.

*** it-2 pág. 1237 Zodiaco ***
ZODIACO
Zona de la esfera celeste que se extiende unos 9° a uno y otro lado del plano de la órbita de la Tierra alrededor del Sol. Segundo de Reyes 23:5 dice con respecto al rey Josías de Judá: “Y a la fuerza dejó sin negocio a los sacerdotes de dioses extranjeros, que los reyes de Judá habían colocado para que hicieran humo de sacrificio en los lugares altos de las ciudades de Judá y en los alrededores de Jerusalén, y también a los que hacían humo de sacrificio a Baal, al sol y a la luna y a las constelaciones del zodíaco y a todo el ejército de los cielos”. La expresión que aquí se traduce “constelaciones del zodíaco” proviene de la palabra hebrea maz•za•lóhth, que solo aparece una vez en la Biblia, aunque puede estar relacionada con la palabra Maz•za•róhth, que se halla en Job 38:32. El contexto ayuda a aclarar su significado.
El descubrimiento de lo que podría llamarse la zona zodiacal suele atribuirse a los antiguos babilonios. Estos observaron el aparente recorrido anual del Sol entre las estrellas, recorrido que se conoce actualmente como la eclíptica. Los astrónomos podían notar que dentro de una zona de unos 18°, 9° a cada lado de la eclíptica, se producía el movimiento aparente del Sol, la Luna y los planetas principales, según se ve desde la Tierra. Sin embargo, hubo que esperar al siglo II a. E.C. para que un astrónomo griego dividiera el zodiaco en doce partes iguales de 30° cada una. Estas partes, conocidas como los signos del zodiaco, recibieron el nombre de las constelaciones correspondientes. La palabra “zodiaco” viene del griego y significa “círculo de animales”, pues la mayoría de las doce constelaciones del zodiaco en un principio tenían nombres de animales terrestres o marinos.
En la actualidad estos signos ya no corresponden a las constelaciones de las que recibieron su nombre originalmente. Esto es debido a lo que se conoce como la precesión de los equinoccios, lo que resulta en un desplazamiento gradual de las constelaciones de 1° hacia el E. cada setenta años, en un ciclo de aproximadamente veintiséis mil años. Por consiguiente, el signo de Aries se ha desplazado en los pasados dos mil años unos 30° y ha entrado en el de la constelación Piscis.
Su conexión con la astrología. Las constelaciones del zodiaco fueron objeto de adoración falsa desde los primeros tiempos de Mesopotamia. Se atribuyeron ciertas cualidades a cada una de las diferentes constelaciones, que entonces se utilizaron en predicciones astrológicas basadas en la posición o relación particular de los cuerpos celestes con los signos del zodiaco en cualquier momento dado. Como se muestra en el texto de 2 Reyes 23:5, la astrología se introdujo en Judá por medio de sacerdotes de dioses extranjeros que ciertos reyes habían hecho venir al país. Jehová Dios había prohibido mucho antes tal culto a las estrellas bajo pena de muerte. (Dt 17:2-7.)
La astrología era una faceta predominante de la adoración babilonia. Sin embargo, las predicciones de los astrólogos basadas en el zodiaco no la salvaron de la destrucción, como el profeta Isaías había advertido de antemano con exactitud. (Isa 47:12-15; véase ASTRÓLOGOS.)
En la actualidad, los signos del zodiaco siguen desempeñando un papel importante en la adoración de mucha gente. Es digno de mención que los signos del zodiaco se introdujeron en algunas catedrales religiosas de la cristiandad, y se pueden ver hoy en, por ejemplo, la catedral de Notre-Dame de París, así como en las catedrales de Amiens y Chartres (Francia).

(2 REYES 23:6)

“Además, sacó el poste sagrado desde la casa de Jehová hasta las afueras de Jerusalén, al valle torrencial de Cedrón, y lo quemó en el valle torrencial de Cedrón y lo molió hasta que quedó hecho polvo, y echó su polvo sobre la sepultura de los hijos del pueblo.”

*** it-2 pág. 687 Poste sagrado ***
La degradada adoración de Aserá llegó a practicarse hasta en el mismísimo templo de Jehová. El rey Manasés hasta colocó allí una imagen tallada del poste sagrado, probablemente una representación de la diosa Aserá. (2Re 21:7.) A Manasés se le disciplinó con el cautiverio en Babilonia, si bien demostró haberse beneficiado de dicha disciplina, pues cuando regresó a Jerusalén, limpió la casa de Jehová de objetos idolátricos. No obstante, su hijo Amón reanudó el degradante culto a Baal y Aserá, que iba acompañado de prostitución ceremonial. (2Cr 33:11-13, 15, 21-23.) Eso obligó al justo rey Josías, sucesor de Amón, a derribar “las casas de los prostitutos de templo que estaban en la casa de Jehová, donde las mujeres tejían tiendas-capillas para el poste sagrado”. (2Re 23:4-7.)

*** it-2 pág. 1007 Sepultura ***
Se cree que el “cementerio de los hijos del pueblo” (“las sepulturas de la gente común”, Mod), situado en el valle de Cedrón, era un cementerio para la clase más pobre. (Jer 26:23; 2Re 23:6.)

(2 REYES 23:7)

“Además, demolió las casas de los prostitutos de templo que estaban en la casa de Jehová, donde las mujeres tejían tiendas-capillas para el poste sagrado.”

*** it-2 pág. 687 Poste sagrado ***
La degradada adoración de Aserá llegó a practicarse hasta en el mismísimo templo de Jehová. El rey Manasés hasta colocó allí una imagen tallada del poste sagrado, probablemente una representación de la diosa Aserá. (2Re 21:7.) A Manasés se le disciplinó con el cautiverio en Babilonia, si bien demostró haberse beneficiado de dicha disciplina, pues cuando regresó a Jerusalén, limpió la casa de Jehová de objetos idolátricos. No obstante, su hijo Amón reanudó el degradante culto a Baal y Aserá, que iba acompañado de prostitución ceremonial. (2Cr 33:11-13, 15, 21-23.) Eso obligó al justo rey Josías, sucesor de Amón, a derribar “las casas de los prostitutos de templo que estaban en la casa de Jehová, donde las mujeres tejían tiendas-capillas para el poste sagrado”. (2Re 23:4-7.)

(2 REYES 23:8)

“Entonces trajo a todos los sacerdotes de las ciudades de Judá, a fin de hacer inservibles para adoración los lugares altos donde los sacerdotes habían hecho humo de sacrificio, desde Gueba hasta Beer-seba; y demolió los lugares altos de las puertas que estaban a la entrada de la puerta de Josué, el jefe de la ciudad, que quedaba a la izquierda de una persona que entrara por la puerta de la ciudad.”

*** it-1 pág. 298 Beer-seba ***
Llegó a representar el extremo S. de la Tierra Prometida, tal como se expresa en la frase proverbial ‘desde Dan hasta Beer-seba’ (Jue 20:1), o a la inversa, “desde Beer-seba hasta Dan”. (1Cr 21:2; 2Cr 30:5.) Después de la división de la nación en dos reinos, Beer-seba siguió significando el límite meridional del reino de Judá, como se puede ver por las expresiones “desde Gueba hasta Beer-seba” (2Re 23:8) y “desde Beer-seba hasta la región montañosa de Efraín” (donde empezaba el reino septentrional de Israel). (2Cr 19:4.) En la época posterior al exilio se usó la expresión “desde Beer-seba hasta el mismo valle de Hinón” para referirse a la zona que ocuparon los repatriados de Judá. (Ne 11:27, 30.)
Había otras ciudades de la Tierra Prometida situadas al S. de Beer-seba, de la misma manera que algunas ciudades israelitas se encontraban al N. de Dan. Sin embargo, tanto Dan como Beer-seba estaban en las fronteras naturales del país. Beer-seba se hallaba al S. de las montañas de Judá, en el confín del desierto. Además, fue una de las ciudades principales de Judá (junto con Jerusalén y Hebrón), no solo por estar bien abastecida de agua para la agricultura y la cría de ganado, sino también porque era una encrucijada de caminos importantes. Una antigua ruta iba desde Egipto hasta Beer-seba por el “Camino de los Pozos” a través de Qadés-barnea, y se unía con otro camino, por el que viajaban las caravanas de camellos de los “reinos de las especias” de la península arábiga que se dirigían a Filistea o Judá. De Ezión-guéber, en el golfo de ʽAqaba, salía otra ruta que cruzaba el Arabá, luego giraba hacia el O., pasaba por la Subida de Aqrabim y conducía a Beer-seba. De Gaza, en la llanura filistea, partía una ramificación del Camino del Mar en dirección SE. que llegaba hasta Beer-seba. Por otra parte, la ciudad estaba comunicada con el resto de Judá por un camino que salía de ella en dirección NE., remontaba la meseta, se adentraba en las montañas de Judá hasta llegar a Jerusalén y continuaba hacia el N. (Gé 22:19.)

*** it-1 pág. 1054 Gueba ***
Parece ser que estaba situada cerca del límite septentrional del reino de Judá, de ahí la expresión “desde Gueba hasta Beer-seba”. (2Re 23:8.)

*** it-2 pág. 132 Josué ***
3. Jefe de Jerusalén del tiempo del rey Josías. Parece que los lugares altos de adoración falsa estaban ubicados cerca de la residencia de Josué, pero Josías los demolió. (2Re 23:8.)

*** it-2 pág. 762 Puerta, paso de entrada ***
En 2 Reyes 23:8 se hace referencia a los “lugares altos de las puertas que estaban a la entrada de la puerta de Josué, el jefe de la ciudad, que quedaba a la izquierda de una persona que entrara por la puerta de la ciudad”. La “puerta de Josué” no era una puerta de la ciudad, sino una puerta intramuros que llevaba a la residencia del gobernador, la cual quedaba a la izquierda según se entraba por la puerta de la ciudad.

(2 REYES 23:10)

“E hizo inservible para adoración a Tófet, que está en el valle de los hijos de Hinón, para que nadie hiciera pasar a su hijo o a su hija por el fuego a Mólek.”

*** it-1 pág. 1155 Hinón, Valle de ***
Se ensancha cerca del punto de convergencia con los valles de Tiropeón y Cedrón, y era en ese punto donde probablemente estaba Tófet. (2Re 23:10.)

*** it-1 pág. 1155 Hinón, Valle de ***
El rey Josías, nieto de Manasés, puso fin a esta práctica detestable de Tófet, profanando ese lugar de modo que quedara inadecuado para el culto. Puede ser que lo hiciese esparciendo huesos o desechos sobre la tierra. (2Re 23:10.)

*** it-2 pág. 71 Jerusalén ***
Su nieto Josías detuvo por un tiempo esta decadencia, y durante su gobernación el valle de Hinón —que los idólatras habían utilizado para practicar ritos abominables— fue hecho “inservible para adoración”, probablemente siendo profanado y convertido en un basurero de la ciudad. (2Re 23:10; 2Cr 33:6.)

*** it-2 pág. 1141 Tófet ***
TÓFET
Lugar situado a las afueras de Jerusalén donde los israelitas apóstatas, entre ellos sus reyes Acaz y Manasés, participaron en el sacrificio de niños durante un período de tiempo considerable. Finalmente, el rey Josías lo inutilizó para el culto. (2Re 23:10; 2Cr 28:3; 33:6; Jer 7:31-33; 19:3-14; 32:35.) Tófet probablemente ocupaba una sección del valle de Hinón cercana a la Puerta de los Tiestos. (Jer 19:2, 6, 14; véase HINÓN, VALLE DE.)
En un comentario acerca de 2 Reyes 23:10, el erudito judío David Kimhi (1160[?]-1235[?]) ofrece esta posible explicación acerca de Tófet: “Nombre del lugar donde hacían pasar a sus hijos por [el fuego] a Mólek. El nombre del lugar era Tófet, y decían que se llamaba así porque los adoradores bailaban y tocaban panderetas [heb. tup•pím] para que el padre no oyese los gritos de su hijo cuando lo hacían pasar por el fuego, y para que no se le conmoviera el corazón y arrebatara [a su hijo] de las manos [de los adoradores]. Este lugar era un valle que pertenecía a un hombre llamado Hinón, y se le llamó ‘Valle de Hinón’ y ‘Valle del Hijo de Hinón’ [...]. Josías contaminó aquel lugar y lo convirtió en un sitio inmundo, para que se echaran en él cadáveres y toda inmundicia, de modo que nunca subiera al corazón de un hombre hacer pasar a su hijo o a su hija por el fuego a Mólek”. (Biblia Rabbinica, Jerusalén, 1972.)

*** w88 15/1 pág. 31 El sacrificio de jóvenes... una idea que no vino de Dios ***
EN LA antigüedad, fuera de los muros de Jerusalén había un lugar llamado Tófet. Allí, israelitas apóstatas —entre ellos los reyes Acaz y Manasés— practicaron la terrible costumbre de sacrificar niños. Finalmente, el fiel rey Josías puso fin a aquella práctica al convertir a Tófet en un lugar inservible para ceremonias religiosas. (2 Reyes 23:10; 2 Crónicas 28:1-4; 33:1, 6.)
¿Por qué se llamó Tófet a aquel lugar? El origen de la palabra está en disputa, pero es interesante notar lo que dijo sobre ese lugar el erudito judío David Kimhi (c. 1160-c. 1235). Al considerar 2 Reyes 23:10, donde se menciona a Tófet, escribió: “El nombre del lugar donde hacían pasar [por fuego] a sus hijos a Mólek. El nombre del lugar era Tófet, y se decía que se llamaba así porque los adoradores bailaban y tocaban panderetas [hebreo: tup•pím] para que el padre no oyera los gritos de su hijo cuando lo hacían pasar por el fuego, y para que no se le agitara el corazón y lo llevara a quitar al joven de las manos de ellos. Y este lugar era un valle que pertenecía a un hombre llamado Hinón y fue llamado ‘valle de Hinón’ y ‘valle del Hijo de Hinón’ [...] Josías contaminó aquel lugar e hizo que llegara a ser un lugar inmundo, donde se echaran cadáveres y toda inmundicia, de modo que nunca jamás subiera al corazón de un hombre hacer pasar a su hijo y su hija en el fuego a Mólek”.

(2 REYES 23:11)

“Además, hizo que los caballos que los reyes de Judá habían dado al sol cesaran de entrar en la casa de Jehová por el comedor de Natán-mélec el oficial de la corte, que estaba en las galerías; y los carros del sol los quemó en el fuego.”

*** it-1 pág. 435 Carro ***
Por otra parte, los gobernantes apóstatas de Judá dedicaron a la adoración del Sol los carros sagrados y los caballos que tiraban de ellos. (2Re 23:11.)

(2 REYES 23:13)

“Y los lugares altos que estaban enfrente de Jerusalén, que estaban a la derecha del monte de Arruinamiento, que Salomón el rey de Israel había edificado a Astoret, la cosa repugnante de los sidonios, y a Kemós, la cosa repugnante de Moab, y a Milcom, la cosa detestable de los hijos de Ammón, el rey los hizo inservibles para adoración.”

*** it-2 pág. 548 Olivos, Monte de los ***
Fue allí, “a la derecha [o sur] del monte de Arruinamiento”, donde el rey Salomón edificó lugares altos para adoración idolátrica, que tiempo después el rey Josías hizo inservibles para ese propósito. (1Re 11:7; 2Re 23:13, nota.)

(2 REYES 23:15)

“Y también el altar que estaba en Betel, el lugar alto que había hecho Jeroboán hijo de Nebat, que hizo pecar a Israel, aun aquel altar y el lugar alto los demolió. Entonces quemó el lugar alto; [lo] molió hasta que quedó hecho polvo, y quemó el poste sagrado.”

*** it-1 pág. 348 Betel ***
En cumplimiento de la profecía de Oseas, se había llevado el becerro de oro de Betel al rey de Asiria (Os 10:5, 6), pero el altar original de Jeroboán todavía permanecía allí en los días del rey Josías de Judá. Durante o después de su decimoctavo año de reinado (642 a. E.C.), Josías llegó hasta Betel y las ciudades de Samaria en su lucha contra la religión falsa. Destruyó el lugar de adoración idolátrica en esta ciudad, primero quemando en el altar los huesos de las tumbas cercanas y profanándolo así en cumplimiento de la profecía dada por el “hombre del Dios verdadero” más de tres siglos antes. La única sepultura que se respetó fue la del “hombre del Dios verdadero”, lo que supuso respetar también los huesos del profeta anciano que ocupaba la misma sepultura. (2Re 22:3; 23:15-18; 1Re 13:2, 29-32.)

*** it-2 pág. 258 Lugares altos ***
Unos cien años después, el fiel rey Josías de Judá derribó el altar y el lugar alto de Betel y profanó los restos del altar quemando huesos humanos sobre él. También quitó todas las casas de los lugares altos que había en las ciudades de Samaria, sacrificó (mató) a todos los sacerdotes de esos lugares y quemó huesos humanos sobre los altares. (2Re 23:15-20.) Con ello se cumplió una profecía que había pronunciado unos trescientos años antes un “hombre de Dios” cuyo nombre no se menciona. (1Re 13:1, 2.)

*** it-2 pág. 706 Presciencia, predeterminación ***
La profecía de Jehová concerniente a Josías requería que algún descendiente de David se llamara así, y además predijo que ese rey tomaría acción contra la adoración falsa que se practicaba en la ciudad de Betel. (1Re 13:1, 2.) Más de tres siglos después, un rey con ese nombre cumplió esta profecía. (2Re 22:1; 23:15, 16.) Sin embargo, no prestó atención a “las palabras de Nekó procedentes de la boca de Dios”, lo que resultó en su muerte. (2Cr 35:20-24.) Por lo tanto, aunque Dios lo preconoció y predeterminó para hacer un trabajo específico, Josías era una persona con libre albedrío que podía escoger entre obedecer o no hacerlo.

*** si pág. 68 párr. 25 Libro bíblico número 11: 1 Reyes ***
El poder de profecía de Jehová se ve claramente por el cumplimiento de muchas profecías que se dan en Primero de los Reyes. Un ejemplo es el de la predicción notable, hecha con más de 300 años de anterioridad, de que Josías sería quien destrozaría el altar de Jeroboán en Betel. ¡Josías lo hizo! (1 Rey. 13:1-3; 2 Rey. 23:15.)

(2 REYES 23:16)

“Cuando Josías se volvió, llegó a ver las sepulturas que había allí en la montaña. De manera que envió y tomó los huesos de las sepulturas y los quemó sobre el altar, para hacerlo inservible para adoración, conforme a la palabra de Jehová que el hombre del Dios [verdadero] había proclamado, [aquel] que proclamó estas cosas.”

*** it-1 pág. 348 Betel ***
En cumplimiento de la profecía de Oseas, se había llevado el becerro de oro de Betel al rey de Asiria (Os 10:5, 6), pero el altar original de Jeroboán todavía permanecía allí en los días del rey Josías de Judá. Durante o después de su decimoctavo año de reinado (642 a. E.C.), Josías llegó hasta Betel y las ciudades de Samaria en su lucha contra la religión falsa. Destruyó el lugar de adoración idolátrica en esta ciudad, primero quemando en el altar los huesos de las tumbas cercanas y profanándolo así en cumplimiento de la profecía dada por el “hombre del Dios verdadero” más de tres siglos antes. La única sepultura que se respetó fue la del “hombre del Dios verdadero”, lo que supuso respetar también los huesos del profeta anciano que ocupaba la misma sepultura. (2Re 22:3; 23:15-18; 1Re 13:2, 29-32.)

*** it-2 pág. 258 Lugares altos ***
Unos cien años después, el fiel rey Josías de Judá derribó el altar y el lugar alto de Betel y profanó los restos del altar quemando huesos humanos sobre él. También quitó todas las casas de los lugares altos que había en las ciudades de Samaria, sacrificó (mató) a todos los sacerdotes de esos lugares y quemó huesos humanos sobre los altares. (2Re 23:15-20.) Con ello se cumplió una profecía que había pronunciado unos trescientos años antes un “hombre de Dios” cuyo nombre no se menciona. (1Re 13:1, 2.)

*** it-2 pág. 706 Presciencia, predeterminación ***
La profecía de Jehová concerniente a Josías requería que algún descendiente de David se llamara así, y además predijo que ese rey tomaría acción contra la adoración falsa que se practicaba en la ciudad de Betel. (1Re 13:1, 2.) Más de tres siglos después, un rey con ese nombre cumplió esta profecía. (2Re 22:1; 23:15, 16.) Sin embargo, no prestó atención a “las palabras de Nekó procedentes de la boca de Dios”, lo que resultó en su muerte. (2Cr 35:20-24.) Por lo tanto, aunque Dios lo preconoció y predeterminó para hacer un trabajo específico, Josías era una persona con libre albedrío que podía escoger entre obedecer o no hacerlo.

(2 REYES 23:19)

“Y también todas las casas de los lugares altos que había en las ciudades de Samaria, que los reyes de Israel habían construido para causar ofensa, las quitó Josías, y pasó a hacer con ellas conforme a todas las obras que había hecho en Betel.”

*** it-2 págs. 919-920 Samaria ***
2. Territorio del reino septentrional de diez tribus de Israel. El nombre de su capital, Samaria, a veces se aplicó a toda esa zona. Por ejemplo, a Acab no se le llamó “el rey de Samaria” con el sentido de rey de la ciudad únicamente, sino con el sentido más amplio de rey de las diez tribus. (1Re 21:1.) De igual manera, la expresión “las ciudades de Samaria” hacía referencia a las que estaban esparcidas por todas las diez tribus, no a las ciudades agrupadas en torno a la capital. (2Re 23:19; esta misma expresión se registra en 1Re 13:32; en caso de que se usara antes de la edificación de la ciudad de Samaria, puede haber tenido un valor profético; de no ser así, pudo haberla introducido el escritor de los Reyes.) El hambre que hubo “en Samaria” en los días de Acab se extendió por todo el reino de Samaria y, de hecho, hasta incluyó a Fenicia, abarcando por lo menos desde el valle torrencial de Kerit, al E. del Jordán, hasta Sarepta, en la costa mediterránea. (1Re 17:1-12; 18:2, 5, 6.) De manera similar, la promesa de restauración concerniente a “las montañas de Samaria” debe haber abarcado la totalidad del reino de Samaria. (Jer 31:5.)

(2 REYES 23:20)

“Por consiguiente, sacrificó sobre los altares a todos los sacerdotes de los lugares altos que había allí y quemó sobre ellos huesos humanos. Después de eso regresó a Jerusalén.”

*** it-2 pág. 258 Lugares altos ***
Unos cien años después, el fiel rey Josías de Judá derribó el altar y el lugar alto de Betel y profanó los restos del altar quemando huesos humanos sobre él. También quitó todas las casas de los lugares altos que había en las ciudades de Samaria, sacrificó (mató) a todos los sacerdotes de esos lugares y quemó huesos humanos sobre los altares. (2Re 23:15-20.) Con ello se cumplió una profecía que había pronunciado unos trescientos años antes un “hombre de Dios” cuyo nombre no se menciona. (1Re 13:1, 2.)

(2 REYES 23:26)

“Sin embargo, Jehová no se volvió del gran ardor de su cólera, con que ardía su cólera contra Judá por todas las cosas ofensivas con las cuales Manasés había hecho que ofendieran.”

*** it-1 pág. 1155 Hinón, Valle de ***
El profeta también dijo que se castigaría a la nación por lo que Manasés había hecho. (Jer 15:4; compárese con 2Re 23:26; Jer 32:30-35.) Además, la declaración de Jeremías en el capítulo 19, versículo 3, es paralela a la registrada en 2 Reyes 21:12. Sin embargo, en los días de Jeremías el pueblo todavía seguía con sus prácticas idolátricas, lo que mostraba que no se había arrepentido en absoluto de los graves pecados en los que había participado durante el reinado de Manasés.

*** w86 1/10 pág. 25 El sacrificio de hijos... ¿por qué tan detestable? ***
EN LOS días de los reyes de Judea Acaz y Manasés, la nación de Israel cayó en el lazo de la adoración depravada de las naciones vecinas. Esto incluía el sacrificar a sus hijos a Mólek. (2 Crónicas 28:3; 33:6, 9.) Aunque el rey Josías abolió después muchas de las prácticas “detestables”, “Jehová no se volvió del gran ardor de su cólera, con que ardía su cólera contra Judá por todas las cosas ofensivas con las cuales Manasés los había hecho ofender”. (2 Reyes 23:10, 26.) ¿Por qué? ¿Qué hizo que la transgresión fuera tan “ofensiva” que no podía perdonarse?
“El sacrificio de hijos era un rasgo prominente de la adoración del fenicio Malik-Baal-Kronos”, dice la Jewish Encyclopedia de Funk y Wagnalls. Originalmente los fenicios ocupaban las regiones costaneras al norte de Canaán. Puesto que eran navegantes, establecieron colonias por todo el Mediterráneo, y dondequiera que iban llevaban consigo su rito detestable del sacrificio de hijos. Un reciente hallazgo arqueológico en la antigua ciudad fenicia de Cartago (ahora un suburbio de Túnez en Tunicia, África del Norte) ha arrojado más luz sobre la profunda depravación de esta práctica.
El sitio fue descubierto primero en 1921. Pero a partir de los años setenta se hizo una excavación intensiva debido a la expansión de la ciudad moderna hacia esa área. La excavación resultó en un inmenso cementerio de restos de niños sacrificados. La publicación Biblical Archaeology Review informa:
“Aquí, desde el siglo octavo a.E.C. hasta el siglo segundo a.E.C., padres y madres de Cartago enterraban los huesos de sus hijos sacrificados al dios Baal Hamón y a la diosa Tanit. Para el siglo cuarto a.E.C. el Tófet (del Tófet bíblico) quizás haya sido tan grande como de unos 6.000 metros cuadrados (64.800 pies cuadrados), con nueve niveles para enterrar”.
Se descubrieron sitios iguales a este en Sicilia, en Cerdeña y otros lugares de Tunicia. En un tiempo estas habían sido colonias fenicias. En el cementerio cartaginés, los investigadores encontraron numerosas marcas de piedra inscritas con figuras de la diosa Tanit, quien ha sido identificada con la diosa cananea Astoret, o Astarté, la esposa de Baal. Debajo de esas marcas se encontraron urnas de barro, algunas brillantemente decoradas, que contenían los huesos chamuscados de las víctimas sacrificadas.
Como indicación de lo difundida que estaba tal práctica, el informe dice: “Usando la densidad de las urnas en nuestra área excavada como modelo, calculamos que pueden haberse depositado allí tantas como 20.000 urnas entre los años 400 y 200 a.E.C.”. Esta enorme cifra es más horrible aún cuando se toma en cuenta que Cartago, en su apogeo, tenía solamente unos 250.000 habitantes, señala el artículo.
Las inscripciones en los marcadores de piedra muestran que los hijos eran sacrificados para cumplir con los votos que sus padres hacían a Baal o Tanit a cambio de favores. Los rangos y títulos en los marcadores indican que la práctica era particularmente popular en la clase social más elevada, evidentemente para invocar la bendición de los dioses en sus esfuerzos por conseguir y mantener su riqueza e influencia. Se descubrió que algunas de las urnas contenían los restos de dos o tres niños, posiblemente de la misma familia, juzgando por las diferencias en la edad.
Si la práctica de los fenicios era horrenda, entonces recuerde que “Manasés siguió seduciendo a Judá y los habitantes de Jerusalén para que hiciesen peor que las naciones que Jehová había aniquilado de delante de los hijos de Israel”. (2 Crónicas 33:9.) No fue exageración cuando Jehová dijo: “Han llenado este lugar de la sangre de los inocentes”. (Jeremías 19:4.) Apropiadamente, el artículo Review observa: “La colección creciente de pruebas arqueológicas y epigráficas, provista por los mismos cartagineses, da a entender enfáticamente que los escritores clásicos y bíblicos sabían de lo que estaban hablando”.
De modo que tal como “aniquiló” a las “naciones” idólatras cananeas, Jehová tampoco pasó por alto a los infieles israelitas. Ellos recibieron su pago justo a manos de los babilonios en 607 a.E.C.

(2 REYES 23:29)

“En sus días Faraón Nekoh el rey de Egipto subió al rey de Asiria junto al río Éufrates, y el rey Josías procedió a ir a su encuentro; pero aquel le dio muerte en Meguidó tan pronto como lo vio.”

*** w00 15/9 pág. 30 El humilde Josías tuvo el favor de Jehová ***
Sin embargo, debido a que Josías se ha humillado ante Jehová Dios, no tendrá que contemplar la calamidad. Será recogido a sus antepasados y llevado a su cementerio en paz (2 Reyes 22:14-20; 2 Crónicas 34:22-28).
¿Fue exacta la profecía de Huldá, dado que Josías murió en una batalla? (2 Reyes 23:28-30). Sí, fue exacta, pues la “paz” que hallaría en su cementerio contrasta con “la calamidad” que tenía que venir sobre Judá (2 Reyes 22:20; 2 Crónicas 34:28). Josías murió antes de que llegara esa calamidad, en 609-607 a.E.C., cuando los babilonios sitiaron y destruyeron Jerusalén. Además, ‘ser recogido a sus antepasados’ no excluye necesariamente morir de manera violenta. Se utiliza una expresión equiparable cuando se hace referencia tanto a una muerte violenta como a una no violenta (Deuteronomio 31:16; 1 Reyes 2:10; 22:34, 40).

*** it-1 pág. 238 Asiria ***
Según esta misma crónica, en el año decimocuarto de Nabopolasar (632 a. E.C.), Asur-uballit II intentó perpetuar el dominio asirio, con la ciudad de Harán como capital de su reino. Respecto al decimoséptimo año (629 a. E.C.) de Nabopolasar, dice: “En el mes Duʼuzu, Asur-uballit, rey de Asiria, (y) un gran [ejército de] E[gip]to [que había venido en su ayuda] cruzó el río (Éufrates) y [marchó a] la conquista de Harán”. (Ancient Near Eastern Texts, edición de J. B. Pritchard, 1974, pág. 305.) De hecho, lo que este pasaje narra es el intento de Asur-uballit de reconquistar Harán, pues con anterioridad se le había hecho huir de la ciudad. Esta referencia concuerda con las palabras sobre el faraón Nekoh —cuya intervención le costó la vida al rey Josías de Judá (c. 629 a. E.C.)— que se hallan en 2 Reyes 23:29, donde dice que “Faraón Nekoh el rey de Egipto subió al rey de Asiria junto al río Éufrates”, seguramente con el fin de ayudarle. Este “rey de Asiria” bien pudo haber sido Asur-uballit II. Sin embargo, la campaña militar contra Harán fracasó: el Imperio asirio había llegado a su fin.

*** it-2 pág. 481 Nekó, Nekoh ***
Hacia el final del año trigésimo primero del reinado de Josías (659-629 a. E.C.), el faraón Nekó estaba en camino para ayudar a los asirios en el río Éufrates. En esa ocasión Josías no hizo caso de “las palabras de Nekó procedentes de la boca de Dios” y fue herido mortalmente mientras trataba de hacer retroceder a las fuerzas egipcias en Meguidó. Unos tres meses más tarde, el faraón Nekó capturó a Jehoacaz, el sucesor de Josías, y convirtió en vasallo suyo al rey Eliaquim, de veinticinco años de edad, a quien cambió el nombre a Jehoiaquim. También impuso una fuerte multa al reino de Judá. (2Cr 35:20–36:4; 2Re 23:29-35.) Entre tres y cuatro años después (625 a. E.C.), los babilonios al mando de Nabucodonosor derrotaron a las fuerzas de Nekó en Carquemis. (Jer 46:2.)

(2 REYES 23:34)

“Además, Faraón Nekoh hizo rey a Eliaquim hijo de Josías en lugar de Josías su padre, y le cambió el nombre al de Jehoiaquim; y a Jehoacaz lo tomó y luego lo llevó a Egipto, donde por fin murió.”

*** jr cap. 13 pág. 158 párr. 10 “Jehová ha hecho lo que tenía pensado” ***
Acerca de Jehoacaz (o Salum), un hijo del rey Josías, vaticinó que sería llevado en cautividad y que nunca más volvería a Judá (Jer. 22:11, 12). Y así fue (2 Rey. 23:31-34).

(2 REYES 24:1)

“En sus días Nabucodonosor el rey de Babilonia subió, de modo que Jehoiaquim llegó a ser su siervo por tres años. Sin embargo, se volvió y se rebeló contra él.”

*** dp cap. 3 pág. 31 párr. 3 Sometidos a prueba, pero fieles a Jehová ***
3 Al año siguiente, ya coronado rey de Babilonia, Nabucodonosor reanudó las campañas militares de Siria y Palestina. La primera vez que llegó a Jerusalén fue durante ese período. La Biblia informa: “En sus días Nabucodonosor el rey de Babilonia subió, de modo que Jehoiaquim llegó a ser su siervo por tres años. Sin embargo, se volvió y se rebeló contra él” (2 Reyes 24:1).

*** it-1 pág. 951 Pueblos enemigos que atacaron a Israel ***
Babilonia 2Re 24:1, 12-17; 25:1-21

*** it-1 pág. 952 Pueblos enemigos que atacaron a Israel ***
[Fotografía en la página 952]
Registro babilonio de la invasión de Judá por Nabucodonosor

*** it-2 pág. 31 Jehoiaquim ***
Segundo de los Reyes 24:1 muestra que Nabucodonosor ejerció presión sobre el rey de Judea, “de modo que Jehoiaquim llegó a ser su siervo [o vasallo] por tres años. Sin embargo, [Jehoiaquim] se volvió y se rebeló contra él [Nabucodonosor]”. Al parecer, es a este tercer año de Jehoiaquim como rey vasallo de Babilonia al que se hace referencia en Daniel 1:1. No podía ser el tercer año de su reinado sobre Judá (que duró once años), pues en aquel tiempo Jehoiaquim no era un vasallo de Babilonia, sino del faraón Nekó de Egipto. Hasta el cuarto año del gobierno de Jehoiaquim sobre Judá no acabó Nabucodonosor con la dominación egipcia sobre Siria y Palestina mediante su victoria en Carquemis (625 a. E.C., al parecer después de Nisán). (Jer 46:2.) Ya que la rebelión de Jehoiaquim contra Babilonia provocó su caída después de unos once años en el trono, el principio de su vasallaje de tres años a Babilonia debe haber empezado hacia el fin de su octavo año de gobernación, es decir, a principios de 620 a. E.C.

*** it-2 pág. 106 Joaquín ***
Joaquín llegó a ser rey a la edad de dieciocho años, y continuó con las malas prácticas de su padre. (2Re 24:8, 9; 2Cr 36:9, nota.) Jehoiaquim, padre de Joaquín, había estado bajo la dominación de Nabucodonosor, el rey de Babilonia, pero se había rebelado en el tercer año de ese vasallaje, es decir, en 618 a. E.C. (2Re 24:1), lo que resultó en el sitio de Jerusalén.

*** it-2 pág. 451 Nabucodonosor, Nabucodorosor ***
Durante los años segundo, tercero y cuarto de su reinado, dirigió más campañas en Hattu, y puede que haya sido en el cuarto año cuando convirtió en su vasallo a Jehoiaquim, el rey de Judá. (2Re 24:1.) También en el cuarto año, condujo sus fuerzas a Egipto, donde ambos bandos sufrieron grandes pérdidas en el conflicto consiguiente.
Conquista de Jerusalén. Más tarde, la rebelión de Jehoiaquim, el rey de Judá, contra Nabucodonosor resultó en que los babilonios sitiasen Jerusalén.

(2 REYES 24:2)

“Y Jehová empezó a enviar contra él partidas merodeadoras de caldeos y partidas merodeadoras de sirios y partidas merodeadoras de moabitas y partidas merodeadoras de los hijos de Ammón, y siguió enviándolas contra Judá para destruirlo, conforme a la palabra de Jehová que él había hablado mediante sus siervos los profetas.”

*** it-1 pág. 951 Pueblos enemigos que atacaron a Israel ***
Ammón 2Cr 20:1-3, 10, 11; 2Re 24:2

(2 REYES 24:8)

“Dieciocho años de edad tenía Joaquín cuando empezó a reinar, y por tres meses reinó en Jerusalén. Y el nombre de su madre era Nehustá hija de Elnatán de Jerusalén.”

*** it-1 pág. 41 Acbor ***
Elnatán, un príncipe de la corte del rey Jehoiaquim y, con mucha probabilidad, el bisabuelo del rey Joaquín. (Jer 26:22; 36:12; 2Re 24:8.)

(2 REYES 24:10)

“Durante aquel tiempo los siervos de Nabucodonosor el rey de Babilonia subieron a Jerusalén, de modo que la ciudad llegó a estar sitiada.”

*** it-2 pág. 106 Joaquín ***
La expresión “durante aquel tiempo” (2Re 24:10) tal vez no aluda al breve reinado de Joaquín, sino al período general en el que se encuadra su gobierno, lo que permitiría que el sitio comenzara durante el reinado de su padre, Jehoiaquim, como parece indicar Daniel 1:1, 2. Al parecer, Jehoiaquim murió durante este sitio y Joaquín ascendió al trono de Judá; no obstante, según cierta crónica babilonia, su gobernación terminó solo tres meses y diez días después, cuando se rindió ante Nabucodonosor, en el mes de Adar de 617 a. E.C. (2Re 24:11, 12; 2Cr 36:9; Assyrian and Babylonian Chronicles, de A. Grayson, 1975, pág. 102.)

(2 REYES 24:11)

“Y Nabucodonosor el rey de Babilonia procedió a llegar contra la ciudad, mientras sus siervos la tenían sitiada.”

*** g 11/07 pág. 16 ¿Apoya la arqueología a la Biblia? ***
La exploración de las ruinas de la antigua ciudad de Babilonia en la moderna Irak, cerca de la Puerta de Istar, puso al descubierto alrededor de trescientas tablillas escritas en caracteres cuneiformes que se remontan al reinado de Nabucodonosor. Entre la lista de nombres que contienen aparece el de “Yaukin, rey de la tierra de Yahud”. Estas palabras aluden a Joaquín, rey de la tierra de Judá, que fue llevado cautivo a Babilonia cuando Nabucodonosor conquistó Jerusalén por primera vez, en 617 a.e.c. (2 Reyes 24:11-15). Las tablillas también mencionan a cinco hijos de Joaquín (1 Crónicas 3:17, 18).

*** it-2 pág. 451 Nabucodonosor, Nabucodorosor ***
Más tarde, la rebelión de Jehoiaquim, el rey de Judá, contra Nabucodonosor resultó en que los babilonios sitiasen Jerusalén. Parece ser que Jehoiaquim murió durante el asedio, y ascendió al trono de Judá su hijo Joaquín, cuyo reinado concluiría tan solo tres meses y diez días más tarde, cuando se rindió a Nabucodonosor (en el mes de Adar [febrero-marzo], durante el séptimo año reinante de Nabucodonosor [que terminó en Nisán de 617 a. E.C.], según las Crónicas de Babilonia). Una inscripción cuneiforme (Museo Británico 21946) dice: “Séptimo año: En el mes de Kislimu, el rey de Akkad congregó su ejército, marchó contra Siria (lit. tierra de Hattu), acampó contra la ciudad de Judá (URU ia-a-hu-du) y se apoderó de la ciudad en el segundo día del mes de Adar. Capturó al rey [Joaquín]. Designó allí un rey de su elección [Sedequías]. Tomó mucho botín de ella y (lo) envió a Babilonia”. (La Sabiduría del Antiguo Oriente, edición de J. B. Pritchard, pág. 240; véase GRABADO, vol. 2, pág. 326.) Nabucodonosor se llevó con Joaquín al destierro en Babilonia a otros miembros de la casa real, a oficiales de la corte, así como a artesanos y guerreros. Hizo rey de Judá a Matanías, tío de Joaquín, y le cambió el nombre a Sedequías. (2Re 24:11-17; 2Cr 36:5-10; véanse CRONOLOGÍA; JEHOIAQUIM; JOAQUÍN.)

*** si pág. 132 párr. 1 Libro bíblico número 26: Ezequiel ***
EN EL año 617 a.E.C., Joaquín, rey de Judá, entregó Jerusalén a Nabucodonosor, quien llevó a Babilonia a las personas principales del país y los tesoros de la casa de Jehová y de la casa del rey. Entre los cautivos estaban la familia del rey y los príncipes; los hombres valientes y poderosos; los artífices y constructores; y Ezequiel el hijo de Buzí el sacerdote. (2 Rey. 24:11-17; Eze. 1:1-3.)

*** gm cap. 4 pág. 48 párr. 21 ¿Es creíble el “Antiguo Testamento”? ***
La Biblia nos dice que, más tarde todavía, los babilonios sitiaron Jerusalén, donde reinaba Joaquín, y la derrotaron. Hay un relato de este suceso en la Crónica de Babilonia, una tablilla con escritura cuneiforme descubierta por los arqueólogos. En esa crónica leemos: “El rey de Akkad [Babilonia] [...] puso sitio a la ciudad de Judá (iahudu) y el rey tomó la ciudad el segundo día del mes de Addaru”12. Joaquín fue llevado a Babilonia y puesto en prisión. Pero la Biblia indica que algún tiempo después lo pusieron en libertad y recibió una porción designada de alimento. (2 Reyes 24:8-15; 25:27-30.) Hasta esto tiene el apoyo de documentos administrativos hallados en Babilonia, que indican las raciones que se dieron a “Yaukín, rey de Judá”13.

*** w88 1/3 pág. 29 La poderosa Babilonia... la tercera gran potencia mundial ***
Entonces, en 617 a.E.C., Nabucodonosor el rey de Babilonia capturó al rey Joaquín de Jerusalén y lo envió con otros “hombres de nota del país” al cautiverio en Babilonia. Nabucodonosor hizo rey en Jerusalén a Matanías y “cambió el nombre de este al de Sedequías”. (2 Reyes 24:11-17.)

(2 REYES 24:12)

“Por fin Joaquín el rey de Judá salió al rey de Babilonia, él con su madre y sus siervos y sus príncipes y sus oficiales de la corte; y el rey de Babilonia finalmente lo tomó en el año octavo de ser él rey.”

*** it-2 pág. 106 Joaquín ***
no obstante, según cierta crónica babilonia, su gobernación terminó solo tres meses y diez días después, cuando se rindió ante Nabucodonosor, en el mes de Adar de 617 a. E.C. (2Re 24:11, 12; 2Cr 36:9; Assyrian and Babylonian Chronicles, de A. Grayson, 1975, pág. 102.)

*** it-2 pág. 451 Nabucodonosor, Nabucodorosor ***
Más tarde, la rebelión de Jehoiaquim, el rey de Judá, contra Nabucodonosor resultó en que los babilonios sitiasen Jerusalén. Parece ser que Jehoiaquim murió durante el asedio, y ascendió al trono de Judá su hijo Joaquín, cuyo reinado concluiría tan solo tres meses y diez días más tarde, cuando se rindió a Nabucodonosor (en el mes de Adar [febrero-marzo], durante el séptimo año reinante de Nabucodonosor [que terminó en Nisán de 617 a. E.C.], según las Crónicas de Babilonia). Una inscripción cuneiforme (Museo Británico 21946) dice: “Séptimo año: En el mes de Kislimu, el rey de Akkad congregó su ejército, marchó contra Siria (lit. tierra de Hattu), acampó contra la ciudad de Judá (URU ia-a-hu-du) y se apoderó de la ciudad en el segundo día del mes de Adar. Capturó al rey [Joaquín]. Designó allí un rey de su elección [Sedequías]. Tomó mucho botín de ella y (lo) envió a Babilonia”. (La Sabiduría del Antiguo Oriente, edición de J. B. Pritchard, pág. 240; véase GRABADO, vol. 2, pág. 326.) Nabucodonosor se llevó con Joaquín al destierro en Babilonia a otros miembros de la casa real, a oficiales de la corte, así como a artesanos y guerreros. Hizo rey de Judá a Matanías, tío de Joaquín, y le cambió el nombre a Sedequías. (2Re 24:11-17; 2Cr 36:5-10; véanse CRONOLOGÍA; JEHOIAQUIM; JOAQUÍN.)

*** gm cap. 4 pág. 48 párr. 21 ¿Es creíble el “Antiguo Testamento”? ***
La Biblia nos dice que, más tarde todavía, los babilonios sitiaron Jerusalén, donde reinaba Joaquín, y la derrotaron. Hay un relato de este suceso en la Crónica de Babilonia, una tablilla con escritura cuneiforme descubierta por los arqueólogos. En esa crónica leemos: “El rey de Akkad [Babilonia] [...] puso sitio a la ciudad de Judá (iahudu) y el rey tomó la ciudad el segundo día del mes de Addaru”12. Joaquín fue llevado a Babilonia y puesto en prisión. Pero la Biblia indica que algún tiempo después lo pusieron en libertad y recibió una porción designada de alimento. (2 Reyes 24:8-15; 25:27-30.) Hasta esto tiene el apoyo de documentos administrativos hallados en Babilonia, que indican las raciones que se dieron a “Yaukín, rey de Judá”13.

*** w88 1/3 pág. 29 La poderosa Babilonia... la tercera gran potencia mundial ***
Entonces, en 617 a.E.C., Nabucodonosor el rey de Babilonia capturó al rey Joaquín de Jerusalén y lo envió con otros “hombres de nota del país” al cautiverio en Babilonia. Nabucodonosor hizo rey en Jerusalén a Matanías y “cambió el nombre de este al de Sedequías”. (2 Reyes 24:11-17.)
Los propios registros babilónicos hallados por arqueólogos también confirman ese acontecimiento. La Crónica Babilónica —antiguas tablillas de barro con el registro de acontecimientos importantes— dice que el rey de Babilonia “sitió a la ciudad de Judá [Jerusalén], y [...] tomó la ciudad y capturó al rey.

(2 REYES 24:13)

“Entonces sacó de allí todos los tesoros de la casa de Jehová y los tesoros de la casa del rey, y pasó a cortar en pedazos todos los utensilios de oro que Salomón el rey de Israel había hecho en el templo de Jehová, tal como había hablado Jehová.”

*** it-2 pág. 106 Joaquín ***
El registro de 2 Reyes 24:12-16 dice que Nabucodonosor llevó a estos cautivos al exilio junto con “todos los tesoros de la casa de Jehová y los tesoros de la casa del rey”; no obstante, el relato de Daniel 1:1, 2 menciona que solo se llevó a Babilonia “una parte de los utensilios”. La explicación puede ser que los tesoros a los que se alude en Segundo de los Reyes eran en particular los utensilios de oro, que reciben el énfasis en ese relato, y que se permitió que el resto de los utensilios permaneciesen allí. Otra posibilidad que se sugiere es la siguiente: cuando Jerusalén cedió ante el sitio babilonio (que llegó como resultado de la rebelión de Jehoiaquim contra el rey de Babilonia), se trasladaron “algunos de los utensilios de la casa de Jehová” a Babilonia, y poco después, cuando se condujo a Joaquín a Babilonia, se llevaron otros “objetos deseables de la casa de Jehová”. Se contempla esta posibilidad en vista de lo que dice el registro en 2 Crónicas 36:6-10. Del relato de las Crónicas se desprende que una vez que Nabucodonosor conquistó con éxito Jerusalén, volvió a Babilonia y desde allí “envió y procedió a llevarlo [a Joaquín] a Babilonia con objetos deseables de la casa de Jehová”. De manera similar, diez años después, en la conquista y destrucción final de Jerusalén (607 a. E.C.), Nabucodonosor se retiró a Riblá, “en la tierra de Hamat”, y dejó los detalles posteriores a la conquista a Nebuzaradán, su jefe de la guardia de corps. (2Re 25:8-21.)

(2 REYES 24:14)

“Y se llevó al destierro a toda Jerusalén y a todos los príncipes y a todos los hombres valientes y poderosos —a diez mil estuvo llevando al destierro— y también a todo artífice y edificador de baluartes. A nadie se había dejado atrás excepto a la clase de condición humilde de la gente de la tierra.”

*** it-2 pág. 381 Metalario ***
Tiempo después, a los israelitas sometidos al dominio filisteo no se les permitió tener sus propios metalarios. Esta medida impedía que se hicieran armas. (1Sa 13:19-22.) Sin duda por razones similares, Nabucodonosor tomó cautivos a los metalarios y otros artífices en su primera campaña contra Jerusalén. (2Re 24:14, 16; Jer 24:1; 29:1, 2.)

(2 REYES 24:15)

“Así se llevó a Joaquín al destierro a Babilonia; y a la madre del rey y a las esposas del rey y a sus oficiales de la corte y a los hombres de nota del país se los llevó como gente desterrada de Jerusalén a Babilonia.”

*** w88 1/3 pág. 29 La poderosa Babilonia... la tercera gran potencia mundial ***
Entonces, en 617 a.E.C., Nabucodonosor el rey de Babilonia capturó al rey Joaquín de Jerusalén y lo envió con otros “hombres de nota del país” al cautiverio en Babilonia. Nabucodonosor hizo rey en Jerusalén a Matanías y “cambió el nombre de este al de Sedequías”. (2 Reyes 24:11-17.)
Los propios registros babilónicos hallados por arqueólogos también confirman ese acontecimiento. La Crónica Babilónica —antiguas tablillas de barro con el registro de acontecimientos importantes— dice que el rey de Babilonia “sitió a la ciudad de Judá [Jerusalén], y [...] tomó la ciudad y capturó al rey.

(2 REYES 24:17)

“Además, el rey de Babilonia hizo rey a su tío Matanías en lugar de él. Entonces cambió el nombre de este al de Sedequías.”

*** it-2 pág. 451 Nabucodonosor, Nabucodorosor ***
Más tarde, la rebelión de Jehoiaquim, el rey de Judá, contra Nabucodonosor resultó en que los babilonios sitiasen Jerusalén. Parece ser que Jehoiaquim murió durante el asedio, y ascendió al trono de Judá su hijo Joaquín, cuyo reinado concluiría tan solo tres meses y diez días más tarde, cuando se rindió a Nabucodonosor (en el mes de Adar [febrero-marzo], durante el séptimo año reinante de Nabucodonosor [que terminó en Nisán de 617 a. E.C.], según las Crónicas de Babilonia). Una inscripción cuneiforme (Museo Británico 21946) dice: “Séptimo año: En el mes de Kislimu, el rey de Akkad congregó su ejército, marchó contra Siria (lit. tierra de Hattu), acampó contra la ciudad de Judá (URU ia-a-hu-du) y se apoderó de la ciudad en el segundo día del mes de Adar. Capturó al rey [Joaquín]. Designó allí un rey de su elección [Sedequías]. Tomó mucho botín de ella y (lo) envió a Babilonia”. (La Sabiduría del Antiguo Oriente, edición de J. B. Pritchard, pág. 240; véase GRABADO, vol. 2, pág. 326.) Nabucodonosor se llevó con Joaquín al destierro en Babilonia a otros miembros de la casa real, a oficiales de la corte, así como a artesanos y guerreros. Hizo rey de Judá a Matanías, tío de Joaquín, y le cambió el nombre a Sedequías. (2Re 24:11-17; 2Cr 36:5-10; véanse CRONOLOGÍA; JEHOIAQUIM; JOAQUÍN.)

*** w88 1/3 pág. 29 La poderosa Babilonia... la tercera gran potencia mundial ***
Nabucodonosor hizo rey en Jerusalén a Matanías y “cambió el nombre de este al de Sedequías”. (2 Reyes 24:11-17.)

(2 REYES 25:1)

“Y aconteció que en el año noveno de ser él rey, en el mes décimo, al décimo día del mes, Nabucodonosor el rey de Babilonia llegó, sí, él y toda su fuerza militar, contra Jerusalén, y se pusieron a acampar contra ella y a edificar contra ella un muro de asedio todo en derredor.”

*** it-1 pág. 951 Pueblos enemigos que atacaron a Israel ***
Babilonia 2Re 24:1, 12-17; 25:1-21

*** it-1 pág. 952 Pueblos enemigos que atacaron a Israel ***
[Fotografía en la página 952]
Registro babilonio de la invasión de Judá por Nabucodonosor

(2 REYES 25:4)

“Y se logró abrir brecha en la ciudad, y todos los hombres de guerra [huyeron] de noche por el camino de la puerta entre el muro doble que está junto al jardín del rey, mientras los caldeos estaban todo en derredor contra la ciudad; y [el rey] empezó a irse en dirección al Arabá.”

*** it-1 pág. 452 Cedrón, Valle torrencial de ***
No lejos de ese manantial, el valle de Cedrón se ensancha y forma un espacio abierto, que según algunos eruditos puede corresponder con el antiguo “jardín del rey”. (2Re 25:4.)

*** it-2 pág. 17 Jardín ***
El jardín del Rey, situado cerca del lugar por donde Sedequías y sus hombres intentaron escapar de Jerusalén durante el sitio caldeo, probablemente estaba situado junto a la parte exterior del muro sudoriental de aquella ciudad. (2Re 25:4; Ne 3:15.)

(2 REYES 25:7)

“Y a los hijos de Sedequías los degollaron delante de sus ojos, y él le cegó los ojos a Sedequías, después de lo cual lo sujetó con grilletes de cobre y se lo llevó a Babilonia.”

*** it-2 pág. 528 Ojo ***
A fin de humillar y debilitar a sus enemigos, algunos pueblos de la antigüedad tenían la cruel costumbre de cegar a los presos enemigos más prominentes. (Jue 16:21; 1Sa 11:2; 2Re 25:7.)

*** it-2 págs. 984-985 Sedequías ***
Puesto que entonces Sedequías no tenía más que treinta y dos años, los muchachos no podían haber tenido muchos años. Después de haber sido testigo de la muerte de sus hijos, Sedequías fue cegado, atado con grilletes de cobre y llevado a Babilonia, donde murió en la casa de custodia. (2Re 25:2-7; Jer 39:2-7; 44:30; 52:6-11; compárese con Jer 24:8-10; Eze 12:11-16; 21:25-27.)

(2 REYES 25:8)

“Y en el mes quinto, al séptimo [día] del mes, es decir, el año diecinueve del rey Nabucodonosor el rey de Babilonia, Nebuzaradán el jefe de la guardia de corps, el siervo del rey de Babilonia, llegó a Jerusalén.”

*** w07 15/3 pág. 11 Puntos sobresalientes del libro de Jeremías ***
El séptimo día del quinto mes del año decimonoveno del reinado de Nabucodonosor, Nebuzaradán —el jefe de la guardia de corps— llega a Jerusalén (2 Reyes 25:8). Quizás, desde su campamento, situado fuera de las murallas de la ciudad, reconoce las posiciones enemigas y concibe una estrategia.

*** it-1 pág. 11 Ab ***
Mientras que 2 Reyes 25:8 dice que fue en el día séptimo de este mes cuando Nebuzaradán, el siervo del rey de Babilonia, “llegó a Jerusalén”, Jeremías 52:12 afirma que Nebuzaradán “entró en Jerusalén” el día diez de este mes. Sobre este asunto la obra Soncino Books of the Bible comenta que “el intervalo de tres días tal vez se deba a la diferencia entre la llegada de Nebuzaradán al lugar y el comienzo de las operaciones” (edición de A. Cohen, Londres, 1949). De modo que es probable que Nebuzaradán llegara a Jerusalén el día séptimo, inspeccionara la ciudad extramuros, diera instrucciones para la demolición de las fortificaciones y el saqueo de los tesoros, y luego, el día diez del mes, entrara en la ciudad y su santo templo.

*** it-2 pág. 472 Nebuzaradán ***
NEBUZARADÁN
(del babilonio, significa: “Nebo Ha Dado Descendencia”).
Jefe de la guardia de corps y figura principal de las fuerzas de Nabucodonosor durante la destrucción de Jerusalén en el año 607 a. E.C. No parece que Nebuzaradán estuviese presente durante el sitio inicial y la toma de Jerusalén, puesto que fue aproximadamente un mes más tarde cuando “llegó a Jerusalén”, después que se hizo comparecer a Sedequías ante Nabucodonosor y se le cegó. (2Re 25:2-8; Jer 39:2, 3; 52:6-11.)
Nebuzaradán dirigió las operaciones babilonias para destruir Jerusalén desde el exterior de la ciudad, unas operaciones que comenzaron el “séptimo día del mes” quinto (Ab) y que incluyeron saquear los tesoros del templo, destruir el muro, encargarse de los cautivos y permitir que se quedaran algunos de los de condición humilde. (2Re 25:8-20; Jer 39:8-10; 43:5, 6; 52:12-26.) Tres días más tarde, en el día décimo del mes, parece que Nebuzaradán “entró en Jerusalén”, y después de una inspección, prendió fuego a la casa de Jehová y redujo la ciudad a cenizas. (Jer 52:12, 13.) Josefo comenta que en el mismo día en que se quemó el templo de Salomón —el décimo del quinto mes—, siglos más tarde (en 70 E.C.) se prendió fuego al templo reedificado por Herodes. (La Guerra de los Judíos, libro VI, cap. IV, secs. 5, 8; véase AB.)

(2 REYES 25:11)

“Y a los demás del pueblo que dejaron atrás en la ciudad, y a los desertores que se habían pasado al rey de Babilonia, y a los demás de la muchedumbre, se los llevó al destierro Nebuzaradán el jefe de la guardia de corps.”

*** it-1 pág. 445 Cautiverio ***
Los babilonios se llevaron cautivos, entre otros, a “algunos de los de condición humilde del pueblo y a los demás del pueblo que quedaban en la ciudad y a los desertores [...] y a los demás de los obreros maestros”. La expresión “que quedaban en la ciudad” parece dar a entender que muchos habían perecido debido al hambre, la enfermedad o el fuego, o que habían muerto en la guerra. (Jer 52:15; 2Re 25:11.)

(2 REYES 25:14)

“Y tomaron los recipientes y las palas y los apagadores y las copas y todos los utensilios de cobre con que se solía ministrar.”

*** it-1 pág. 151 Apagadores ***
APAGADORES
La palabra hebrea mezam•mé•reth, traducida “despabiladeras” (Mod, VP), “cuchillos” (BJ) y “apagadores” (NM), se deriva de una raíz (za•már) que significa “recortar; podar”, de ahí que algunos crean que con ella se hace referencia a unos utensilios semejantes a tijeras destinados a despabilar las mechas de las lámparas. No obstante, todo lo que se sabe a ciencia cierta de estos utensilios es que estaban hechos de oro o de cobre y que se usaban en los servicios del templo. (1Re 7:50; 2Re 12:13; 25:14; 2Cr 4:22; Jer 52:18.)

(2 REYES 25:17)

“De dieciocho codos era la altura de cada columna, y el capitel sobre ella era de cobre; y la altura del capitel era de tres codos; y la obra de malla y las granadas todo en derredor sobre el capitel, todo ello, era de cobre; y la segunda columna tenía lo mismo que estos sobre la obra de malla.”

*** it-1 pág. 426 Capitel ***
CAPITEL
Pieza decorada con molduras o esculpida que remata una columna por la parte superior. Las columnas Jakín y Boaz del templo de Salomón estaban rematadas por imponentes capiteles. (2Cr 3:15-17.) Tanto estos capiteles como las columnas sobre las que descansaban, se hicieron bajo la dirección del artesano Hiram cuando se construyó el templo (1034-1027 a. E.C.), y duraron más de cuatrocientos años, hasta que los babilonios saquearon Jerusalén en 607 a. E.C. (2Cr 4:11-13; Jer 52:17, 22.) Siempre que se hace referencia a esos capiteles, menos en una ocasión, se usa la palabra hebrea ko•thé•reth, que viene de la raíz ka•thár (‘cercar’, Jue 20:43) y está relacionada con ké•ther (‘adorno para la cabeza’, Est 1:11). La palabra hebrea para “capitel” de 2 Crónicas 3:15 (tsé•feth) proviene del verbo raíz tsa•fáh, que significa “revestir”. (Éx 25:11.)
Las columnas eran de cobre fundido, tenían un diámetro de aproximadamente 1,7 m. y una altura de 18 codos (8 m.). Los capiteles medían 5 codos (2,2 m.) de altura. (1Re 7:15, 16.) En vista de que hay pasajes que indican que la altura de los capiteles era de cinco codos, varios eruditos han llegado a la conclusión de que la referencia a “tres codos” que aparece en 2 Reyes 25:17 es un error del escriba. Debido a esto, algunas traducciones de la Biblia (por ejemplo, BJ, CI) han sustituido “tres codos” por “cinco codos”. Como las columnas eran huecas y sus paredes medían unos 7,5 cm. de grueso, es razonable suponer que los capiteles eran de características similares y que también fueron fundidos en moldes de barro “en el Distrito del Jordán”. (2Cr 4:17; Jer 52:21.)

(2 REYES 25:18)

“Además, el jefe de la guardia de corps tomó a Seraya el sacerdote principal y a Sofonías el segundo sacerdote y a tres guardas de la puerta;”

*** it-2 pág. 1068 Sumo sacerdote ***
El santuario, sus trabajos y la tesorería estaban bajo la supervisión del sumo sacerdote. (2Re 12:7-16; 22:4.) Parece ser que para atender esta tarea había un “segundo sacerdote”, que era su principal ayudante. (2Re 25:18.) En tiempos posteriores, el ayudante, llamado el “Sagán”, ejercía las funciones de sumo sacerdote cuando por alguna razón este no podía atender sus deberes. (El Templo: Su ministerio y servicios en tiempos de Cristo, de A. Edersheim, 1990, pág. 112.)

(2 REYES 25:19)

“y de la ciudad tomó a un oficial de la corte que tenía los hombres de guerra a su mando, y a cinco hombres de los que tenían acceso al rey que se hallaban en la ciudad; y al secretario del jefe del ejército, el que reunía con fines militares a la gente de la tierra, y a sesenta hombres de la gente de la tierra a quienes se halló en la ciudad;”

*** it-2 pág. 692 Potifar ***
El “oficial de la corte [sa•rís] que tenía los hombres de guerra a su mando” durante la caída de Jerusalén en 607 a. E.C. era sin duda un alto funcionario del gobierno, y no una persona castrada privada de su masculinidad. (2Re 25:19.)

(2 REYES 25:22)

“En cuanto a la gente que quedó en la tierra de Judá, a quienes Nabucodonosor el rey de Babilonia había dejado atrás, él ahora nombró sobre ellos a Guedalías hijo de Ahiqam hijo de Safán.”

*** it-1 pág. 199 Arqueología ***
También es de interés la impresión en arcilla de un sello con la inscripción: “Guedalías, que está sobre la casa”. Guedalías era el nombre del gobernador de Judá que nombró Nabucodonosor después de la caída de Jerusalén, y para muchos es probable que la inscripción del sello se refiera a él. (2Re 25:22; compárese con Isa 22:15; 36:3.)

(2 REYES 25:23)

“Cuando todos los jefes de las fuerzas militares, ellos y sus hombres, oyeron que el rey de Babilonia había nombrado a Guedalías, vinieron inmediatamente a Guedalías en Mizpá, es decir, Ismael hijo de Netanías y Johanán hijo de Qaréah y Seraya hijo de Tanhúmet el netofatita y Jaazanías hijo del maacatita, ellos y sus hombres.”

*** it-1 pág. 990 Gallo ***
Cerca de Mizpá se encontró un sello de ónice con la figura de un gallo y la siguiente inscripción: “Perteneciente a Jaazanías, siervo del rey”. Si, como algunos dicen, este Jaazanías (Jezanías) es el que se menciona en 2 Reyes 25:23 y Jeremías 40:8, sería un indicio de que en el siglo VII a. E.C. se criaban gallos en Palestina.

(2 REYES 25:27)

“Y en el año treinta y siete del destierro de Joaquín el rey de Judá, en el mes duodécimo, el día veintisiete del mes, aconteció que Evil-merodac el rey de Babilonia, en el año que llegó a ser rey, elevó la cabeza de Joaquín el rey de Judá [sacándolo] de la casa de detención;”

*** w12 1/6 pág. 5 Datos históricos precisos ***
Tiempo después, su sucesor, “Evil-merodac el rey de Babilonia, en el año que llegó a ser rey, elevó la cabeza de Joaquín [...] sacándolo de la casa de detención”

*** w12 1/6 pág. 5 Datos históricos precisos ***
¿Qué se puede decir del sucesor de Nabucodonosor? En la ciudad de Susa se ha encontrado un jarrón con la inscripción: “Palacio de Amil-Marduk [Evil-merodac], rey de Babilonia, hijo de Nabucodonosor, rey de Babilonia”.

*** it-1 págs. 194-195 Arqueología ***
Cerca de la Puerta de Istar de Babilonia, se desenterraron alrededor de trescientas tablillas cuneiformes que se remontan al período del reinado de Nabucodonosor. Entre las listas de nombres de trabajadores y cautivos que entonces vivían en Babilonia y a los que se daban provisiones, aparece el de “Yaukin, rey de la tierra de Yahud”, es decir, “Joaquín, el rey de la tierra de Judá”, llevado a Babilonia cuando Nabucodonosor tomó Jerusalén en 617 a. E.C., pero a quien liberó de la casa de detención Awel-Marduk (Evil-merodac), sucesor de Nabucodonosor, y a quien se prescribió una porción designada de alimento. (2Re 25:27-30.)

*** it-1 pág. 195 Arqueología ***
El nombre de Awel-Marduk, su sucesor (llamado Evil-merodac en 2Re 25:27), aparece en una vasija descubierta en Susa (Elam).

*** it-1 pág. 887 Evil-merodac ***
EVIL-MERODAC
(del babilonio; significa: “Adorador de Marduk”).
Rey babilonio que sucedió a Nabucodonosor en el trono el año 581 a. E.C. Ese mismo año, cuando Joaquín, rey de Judá, se encontraba en el trigésimo séptimo año de su exilio en Babilonia, Evil-merodac le mostró bondad sacándolo de la casa de detención, y le otorgó una posición de favor por encima de los demás reyes que estaban en cautiverio. (2Re 25:27-30; Jer 52:31-34.) Según la opinión de Josefo, para Evil-merodac Joaquín era uno de sus amigos más íntimos.

*** si pág. 69 párr. 2 Libro bíblico número 12: 2 Reyes ***
Se completó alrededor de 580 a.E.C. y abarca el período que empieza con el reinado de Ocozías de Israel (cerca de 920 a.E.C.) y concluye en el trigésimo séptimo año del destierro de Joaquín, en 580 a.E.C. (1:1; 25:27).

(2 REYES 25:30)

“En cuanto a su porción designada, una porción designada se le dio constantemente de parte del rey, diariamente como debido, todos los días de su vida.”

*** it-1 págs. 194-195 Arqueología ***
Cerca de la Puerta de Istar de Babilonia, se desenterraron alrededor de trescientas tablillas cuneiformes que se remontan al período del reinado de Nabucodonosor. Entre las listas de nombres de trabajadores y cautivos que entonces vivían en Babilonia y a los que se daban provisiones, aparece el de “Yaukin, rey de la tierra de Yahud”, es decir, “Joaquín, el rey de la tierra de Judá”, llevado a Babilonia cuando Nabucodonosor tomó Jerusalén en 617 a. E.C., pero a quien liberó de la casa de detención Awel-Marduk (Evil-merodac), sucesor de Nabucodonosor, y a quien se prescribió una porción designada de alimento. (2Re 25:27-30.)

*** it-2 pág. 852 Reyes, Libros de los ***
En unas tablillas cuneiformes desenterradas en Babilonia se ha hallado confirmación arqueológica notable de la última declaración que aparece en los libros de los Reyes. Estas indican que Jaʼukinu (Joaquín) fue puesto en prisión en Babilonia y mencionan que recibía raciones del tesoro real. (2Re 25:30; Ancient Near Eastern Texts, edición de J. B. Pritchard, 1974, pág. 308.)

*** gm cap. 4 pág. 48 párr. 21 ¿Es creíble el “Antiguo Testamento”? ***
Pero la Biblia indica que algún tiempo después lo pusieron en libertad y recibió una porción designada de alimento. (2 Reyes 24:8-15; 25:27-30.) Hasta esto tiene el apoyo de documentos administrativos hallados en Babilonia, que indican las raciones que se dieron a “Yaukín, rey de Judá”13.

*** w88 1/3 págs. 29-30 La poderosa Babilonia... la tercera gran potencia mundial ***
La Biblia menciona además la porción designada de alimento que se dio a Joaquín mientras estuvo en el exilio en Babilonia. (2 Reyes 25:27-30.) Los arqueólogos han hallado en Babilonia documentos administrativos que mencionan la porción de alimento que se dio tanto a “Joaquín, rey” como a los “hijos del rey de Judá”.

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