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NEHEMÍAS 5-8 | Tesoros de la Biblia: semana del 8-14 de febrero

NEHEMÍAS 5-8 | TESOROS DE LA BIBLIA: SEMANA DEL 8-14 DE FEBRERO

TEXTOS BÍBLICOS Y REFERENCIAS PARA LA REUNIÓN VIDA Y MINISTERIO CRISTIANOS
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TESOROS DE LA BIBLIA | NEHEMÍAS 5-8


“NEHEMÍAS FUE UN SUPERINTENDENTE EXCELENTE” (10 MINS.):


Nehemías fue un superintendente excelente
Tisri 455 a.e.c.
8:1-18
1. En esta ocasión, posiblemente fue Nehemías quien le dijo al pueblo que se reuniera para adorar a Dios.
2. Todos se sintieron muy felices.
3. Los cabezas de familia se reunieron para leer la Ley y ver cómo cumplirla mejor.
4. Hicieron los preparativos para celebrar con alegría la fiesta de las Cabañas.

Ne 5:1-7. Nehemías escuchó a la gente y luego actuó para mejorar la situación (w06 1/2 pág. 9 párr. 2).


(Neh. 5:1-7) Sin embargo, llegó a haber un gran clamor del pueblo y sus esposas contra sus hermanos judíos. 2 Y hubo quienes decían: “A nuestros hijos y nuestras hijas estamos dando como garantía para poder conseguir grano y comer y mantenernos vivos”. 3 Y hubo quienes decían: “Nuestros campos y nuestras viñas y nuestras casas estamos dando como garantía para poder conseguir grano durante la escasez de alimentos”. 4 Y hubo quienes decían: “Hemos tomado dinero a préstamo para el tributo del rey sobre nuestros campos y nuestras viñas. 5 Y ahora nuestra carne es lo mismo que la carne de nuestros hermanos; nuestros hijos son lo mismo que sus hijos, pero aquí estamos reduciendo a nuestros hijos y nuestras hijas a esclavos, y hay algunas de nuestras hijas ya reducidas [así]; y no hay poder en nuestras manos mientras nuestros campos y nuestras viñas pertenezcan a otros”. 6 Ahora bien, me encolericé mucho tan pronto como oí su clamor y estas palabras. 7 De modo que mi corazón se dio a consideración dentro de mí, y empecé a señalar faltas a los nobles y a los gobernantes diputados, y pasé a decirles: “Usura es lo que ustedes están exigiendo, cada uno de su propio hermano”. Además, hice los arreglos para una gran asamblea a causa de ellos.

w06 1/2 pág. 9 Puntos sobresalientes del libro de Nehemías
5:7. ¿En qué sentido empezó Nehemías “a señalar faltas a los nobles y a los gobernantes diputados”? Estos hombres estaban prestando con usura a sus hermanos judíos en contra de lo dispuesto en la Ley mosaica (Levítico 25:36;Deuteronomio 23:19). El interés que exigían era muy alto. Si se pagaba mensualmente, “la centésima” equivaldría al 12% anual (Nehemías 5:11). Era una crueldad imponer semejante carga al pueblo, que ya de por sí estaba agobiado por los impuestos y la escasez de alimentos. Nehemías les ‘señaló sus faltas’ a los ricos al emplear la Ley de Dios para reprenderlos con severidad y denunciar su mal proceder.
(Neh. 5:7) De modo que mi corazón se dio a consideración dentro de mí, y empecé a señalar faltas a los nobles y a los gobernantes diputados, y pasé a decirles: “Usura es lo que ustedes están exigiendo, cada uno de su propio hermano”. Además, hice los arreglos para una gran asamblea a causa de ellos.
(Lev. 25:36) No tomes de él interés ni usura; antes bien, tienes que estar en temor de tu Dios; y tu hermano tiene que mantenerse vivo contigo.
(Deut. 23:19) ”No debes hacer que tu hermano pague interés, interés por dinero, interés por alimento, interés por cualquier cosa por la cual se pueda demandar interés.
(Neh. 5:11) Por favor, restitúyanles hoy mismo sus campos, sus viñas, sus olivares y sus casas, y la centésima del dinero y del grano, del vino nuevo y del aceite que ustedes les están exigiendo como interés”.

Ne 5:14-19. Nehemías fue humilde, generoso y discreto (w06 1/2 pág. 10 párr. 3).


(Neh. 5:14-19) Otra cosa: Desde el día en que él me comisionó para que llegara a ser gobernador de ellos en la tierra de Judá, desde el año veinte hasta el año treinta y dos de Artajerjes el rey —doce años—, yo mismo y mis hermanos no comimos el pan que se había de dar al gobernador. 15 En cuanto a los gobernadores anteriores que me habían antecedido, ellos lo habían hecho pesado sobre el pueblo, y siguieron tomando de ellos, para pan y vino, cuarenta siclos de plata diarios. También, sus servidores mismos se enseñoreaban dominantemente del pueblo. En cuanto a mí, yo no hice así a causa del temor a Dios. 16 Y, lo que es más, tomé parte en el trabajo de este muro, y ni un solo campo adquirimos nosotros; y a todos mis servidores se les juntó allí para la obra. 17 Y los judíos y los gobernantes diputados —ciento cincuenta hombres— y los que venían a nosotros de las naciones que estaban en derredor de nosotros, estaban a mi mesa. 18 En cuanto a lo que se aderezaba cada día, un toro, seis ovejas selectas y aves se aderezaban para mí, y una vez cada diez días toda suerte de vino en abundancia. Y junto con esto no exigí el pan que se había de dar al gobernador, porque el servicio sobre este pueblo era pesado. 19 Recuerda a favor de mí, sí, oh Dios mío, para bien, todo lo que he hecho en el interés de este pueblo.

w06 1/2 pág. 10 Puntos sobresalientes del libro de Nehemías
5:14-19. El gobernador Nehemías es un magnífico ejemplo de humildad, altruismo y discreción para los superintendentes cristianos. Aun cuando aplicaba la Ley de Dios con mucho celo, no se aprovechó de su posición para lucrarse, sino que se interesó por los oprimidos y los pobres. Su generosidad constituye un modelo sobresaliente para todos los siervos de Dios.

Ne 8:8-12. Nehemías fue uno de los que enseñó al pueblo sobre Jehová (w06 1/2 pág. 11 párr. 4).


(Neh. 8:8-12) Y continuaron leyendo en voz alta del libro, de la ley del Dios [verdadero], la cual se exponía, y había el poner[le] significado; y continuaron dando entendimiento en la lectura. 9 Y Nehemías, es decir, el Tirsatá, y Esdras el sacerdote, el copista, y los levitas que instruían a la gente procedieron a decir a todo el pueblo: “Este mismísimo día es santo a Jehová su Dios. No se den al duelo ni lloren”. Porque todo el pueblo estaba llorando mientras oía las palabras de la ley. 10 Y pasó a decirles: “Vayan, coman las cosas grasas y beban las cosas dulces, y envíen porciones a aquel para quien nada ha sido preparado; porque este día es santo a nuestro Señor, y no se sientan heridos, porque el gozo de Jehová es su plaza fuerte”. 11 Y los levitas estaban ordenando a todo el pueblo que callara, diciendo: “¡Guarden silencio!, porque este día es santo; y no se sientan heridos”. 12 De modo que todo el pueblo se fue a comer y beber y a enviar porciones y a tener un gran regocijo, porque habían entendido las palabras que se les habían dado a conocer.

w06 1/2 pág. 11 Puntos sobresalientes del libro de Nehemías
8:8. Como maestros que somos de la Palabra de Dios, le ‘ponemos significado’ cuando articulamos bien las palabras y les damos el debido énfasis, así como cuando explicamos correctamente el sentido de las Escrituras y su aplicación práctica.

BUSQUEMOS PERLAS ESCONDIDAS (8 MINS.):


Ne 6:5. ¿Por qué envió Sanbalat “una carta abierta” a Nehemías? (w06 1/2 pág. 9 párr. 3).


(Neh. 6:5) Finalmente Sanbalat me envió su servidor con la misma palabra por quinta vez, con una carta abierta en la mano.
w06 1/2 pág. 9 Puntos sobresalientes del libro de Nehemías
6:5. Puesto que las cartas confidenciales solían ir en bolsas selladas, ¿por qué envió Sanbalat “una carta abierta” a Nehemías? Quizás la intención de Sanbalat era divulgar las acusaciones falsas que esta contenía. Tal vez esperaba que Nehemías se enojara tanto que interrumpiera la construcción para ir a defenderse personalmente. O puede que haya pensado que su contenido alarmaría tanto a los judíos que estos detendrían las obras por completo. Pero Nehemías no se intimidó y prosiguió con calma la obra encomendada por Dios.

Ne 6:10-13. ¿Por qué no aceptó Nehemías la propuesta de Semaya? (w07 1/7 pág. 30 párr. 15).


(Neh. 6:10-13) Y yo mismo entré en la casa de Semaya hijo de Delayá hijo de Mehetabel, mientras él estaba encerrado. Y él procedió a decir: “Encontrémonos por cita en la casa del Dios [verdadero], dentro del templo, y cerremos las puertas del templo; porque van a venir para matarte, aun de noche van a venir para matarte”. 11 Pero dije: “¿Debe un hombre como yo huir? ¿Y quién hay como yo que pudiera entrar en el templo y vivir? ¡No entraré!”. 12 De modo que investigué, y he aquí que no era Dios quien lo había enviado, sino que él había hablado esta profecía contra mí puesto que Tobías y Sanbalat mismos lo habían alquilado. 13 Por esta razón había sido alquilado, para que me diera miedo y yo hiciera de aquella manera, y ciertamente habría pecado, y aquello ciertamente habría llegado a ser en posesión de ellos una mala reputación, para que pudieran vituperarme.
“El templo.” Heb.: ha•heh•kjál; lat.: tém•pli. Véase Mt 23:16, n.

w07 1/7 pág. 30 párr. 15 “Sigue venciendo el mal con el bien”
15. ¿Qué recomendación le hizo un falso profeta a Nehemías, y por qué se negó él a seguirla?
15 Por último, le pidieron al israelita Semaya que engañara a Nehemías para que desobedeciera la Ley de Dios. Aquel traidor le dijo: “Encontrémonos [...] en la casa del Dios verdadero, dentro del templo, y cerremos las puertas del templo; porque van a venir para matarte”. En otras palabras, recomendó a Nehemías que corriera a esconderse en el templo para que no lo asesinaran. Pero como Nehemías no era sacerdote, ocultarse en la casa de Dios habría sido un pecado. ¿Violaría la Ley divina con tal de salvarse? No, sino que respondió: “[¿]Pudiera entrar [yo] en el templo y vivir? ¡No entraré!”. ¿Por qué no cayó Nehemías en la trampa? Porque sabía que aunque Semaya era su hermano judío, “no era Dios quien lo había enviado”; un verdadero profeta jamás le habría aconsejado desobedecer la Ley de Jehová. Así, Nehemías volvió a evitar que sus malévolos adversarios lo vencieran. Poco después dio este informe: “Por fin el muro quedó completo el día veinticinco de Elul, en cincuenta y dos días” (Nehemías 6:10-15; Números 1:51; 18:7).
párr. 15 (Neh. 6:10-15) Y yo mismo entré en la casa de Semaya hijo de Delayá hijo de Mehetabel, mientras él estaba encerrado. Y él procedió a decir: “Encontrémonos por cita en la casa del Dios [verdadero], dentro del templo, y cerremos las puertas del templo; porque van a venir para matarte, aun de noche van a venir para matarte”.11 Pero dije: “¿Debe un hombre como yo huir? ¿Y quién hay como yo que pudiera entrar en el templo y vivir? ¡No entraré!”. 12 De modo que investigué, y he aquí que no era Dios quien lo había enviado, sino que él había hablado esta profecía contra mí puesto que Tobías y Sanbalat mismos lo habían alquilado. 13 Por esta razón había sido alquilado, para que me diera miedo y yo hiciera de aquella manera, y ciertamente habría pecado, y aquello ciertamente habría llegado a ser en posesión de ellos una mala reputación, para que pudieran vituperarme. 14 Acuérdate, sí, oh Dios mío, de Tobías y de Sanbalat, conforme a estas acciones de [cada] uno, y también de Noadías la profetisa y de los demás profetas que de continuo estuvieron tratando de infundirme miedo. 15 Por fin el muro quedó completo el [día] veinticinco de Elul, en cincuenta y dos días.
párr. 15 (Núm. 1:51) Y cuando el tabernáculo vaya a emprender la marcha, los levitas deben desarmarlo; y cuando el tabernáculo acampe, los levitas deben armarlo; y cualquier extraño que se acerque debe ser muerto.
párr. 15 (Núm. 18:7) Y tú y tus hijos contigo deben salvaguardar su sacerdocio tocante a todo lo que concierne al altar y tocante a lo que está al interior de la cortina; y ustedes tienen que prestar servicio. Como servicio de dádiva daré su sacerdocio, y el extraño que se acerque debe ser muerto”.

¿Qué me enseña sobre Jehová la lectura bíblica de esta semana?


¿Qué ideas de la lectura bíblica de esta semana pueden servirme en la predicación?


LECTURA DE LA BIBLIA: NE 6:14-7:7A (4 MINS. O MENOS)


(Neh. 6:14-7:7) Acuérdate, sí, oh Dios mío, de Tobías y de Sanbalat, conforme a estas acciones de [cada] uno, y también de Noadías la profetisa y de los demás profetas que de continuo estuvieron tratando de infundirme miedo. 15 Por fin el muro quedó completo el [día] veinticinco de Elul, en cincuenta y dos días. 16 Y aconteció que, tan pronto como todos nuestros enemigos [lo] oyeron y todas las naciones que estaban en derredor de nosotros llegaron a verlo, en seguida decayeron mucho a sus propios ojos, y llegaron a conocer que de parte de nuestro Dios esta obra se había hecho. 17 En aquellos días también los nobles de Judá hacían numerosas sus cartas que iban a Tobías, y las de Tobías que venían a ellos. 18 Porque muchos de Judá estaban ligados a él por juramento, pues era yerno de Secanías hijo de Arah; y Jehohanán su hijo había tomado él mismo a la hija de Mesulam hijo de Berekías. 19 También, continuamente estaban diciendo cosas buenas acerca de él delante de mí. Y mis propias palabras de continuo se las llevaban a él. Hubo cartas que Tobías me envió para infundirme miedo.
7 Y aconteció que, tan pronto como el muro hubo sido reedificado, en seguida coloqué las puertas. Entonces fueron nombrados los porteros y los cantores y los levitas. 2 Y pasé a poner al mando de Jerusalén a Hananí mi hermano y a Hananías el príncipe del Castillo, porque era un hombre muy fidedigno y temía al Dios [verdadero] más que muchos otros. 3 De manera que les dije: “Las puertas de Jerusalén no deben abrirse hasta que el sol caliente; y mientras ellos estén allí de pie deben cerrar las puertas y atrancar[las]. Y aposten guardas de los habitantes de Jerusalén, cada uno en su propio puesto de guardia y cada uno enfrente de su propia casa”. 4 Ahora bien, la ciudad era ancha y grande, y había pocas personas dentro de ella, y no había casas edificadas. 5 Pero mi Dios puso en mi corazón que debería juntar a los nobles y a los gobernantes diputados y al pueblo para que se registraran genealógicamente. Entonces hallé el libro del registro genealógico de los que subieron al principio, y hallé escrito en él: 6 Estos son los hijos del distrito jurisdiccional que subieron del cautiverio del pueblo desterrado a quienes Nabucodonosor el rey de Babilonia había llevado al destierro y que más tarde volvieron a Jerusalén y a Judá, cada uno a su propia ciudad; 7 los que vinieron con Zorobabel: Jesúa, Nehemías, Azarías, Raamías, Nahamaní, Mardoqueo, Bilsán, Mispéret, Bigvai, Nehúm, Baanah. El número de los hombres del pueblo de Israel:
“Elul.” El nombre que después del destierro se dio al sexto mes lunar judío, que corresponde a parte de agosto y parte de septiembre.

SEAMOS MEJORES MAESTROS


Primera conversación (2 mins. o menos):

Ofrezca el último número de la revista ¡Despertad! Presente el tema de portada y prepare el terreno para la revisita.


Revisita (4 mins. o menos):

Muestre cómo hacer una revisita a alguien que se haya interesado en el tema de portada de la ¡Despertad! Prepare el terreno para volver.


Curso bíblico (6 mins. o menos):

Demuestre cómo dar una clase de la Biblia (bh pág. 28 párrs. 4, 5).


bh cap. 3 págs. 28-29 párrs. 4-5 ¿Qué propósito tiene Dios para la Tierra?
4, 5. a) ¿Quién fue el que habló con Eva mediante una serpiente? b) ¿Cómo pudiera alguien honrado convertirse en ladrón?
4 El primer libro de la Biblia nos dice que en el jardín de Edén apareció en escena un enemigo de Dios. Aunque se le llama “la serpiente”, no se trata de un simple animal. El último libro de la Biblia lo identifica como “el que es llamado Diablo y Satanás, que está extraviando [o engañando] a toda la tierra habitada”. También se le llama “la serpiente original” (Génesis 3:1; Revelación 12:9). En efecto, es un poderoso ángel, un espíritu invisible que utilizó a una serpiente para hablar con Eva, tal como un artista logra que su voz parezca salir de un muñeco. Sin duda, ese mismo ángel estuvo presente cuando Dios preparó la Tierra para los seres humanos (Job 38:4, 7).
5 Sabemos que todo lo que Jehová crea es perfecto. Entonces, ¿quién hizo al ser que llamamos “Diablo” y “Satanás”? En pocas palabras, un poderoso ángel de Dios se convirtió en el Diablo por voluntad propia. ¿Cómo pudo suceder tal cosa? Del mismo modo que alguien puede ser hoy honrado y mañana convertirse en ladrón. ¿Cómo ocurre eso? La persona quizá permita que brote en su corazón un mal deseo.Si sigue pensando en él, ese mal deseo puede hacerse muy intenso. Luego, si se le presenta la ocasión, la persona tal vez termine haciendo lo que ha estado pensando (Santiago 1:13-15).

párr. 4 (Gén. 3:1) Ahora bien, la serpiente resultó ser la más cautelosa de todas las bestias salvajes del campo que Jehová Dios había hecho. De modo que empezó a decir a la mujer: “¿Es realmente el caso que Dios ha dicho que ustedes no deben comer de todo árbol del jardín?”.
párr. 4 (Rev. 12:9) De modo que hacia abajo fue arrojado el gran dragón, la serpiente original, el que es llamado Diablo y Satanás, que está extraviando a toda la tierra habitada; fue arrojado abajo a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados abajo con él.
Lit.: “la habitada”. Gr.: oi•kou•mé•nen, fem. sing., refiriéndose a la tierra.
párr. 4 (Job 38:4) ¿Dónde te hallabas tú cuando yo fundé la tierra? Infórma[me], si de veras conoces el entendimiento.
párr. 4 (Job 38:7) cuando las estrellas de la mañana gozosamente clamaron a una, y todos los hijos de Dios empezaron a gritar en aplauso?
“Los hijos de Dios.” O: “los que tienen parecido a Dios”. Heb.: benéh ’Elo•hím; T: “las partidas de ángeles”; LXX: “mis ángeles”.
párr. 5 (Sant. 1:13-15) Al estar bajo prueba, que nadie diga: “Dios me somete a prueba”. Porque con cosas malas Dios no puede ser sometido a prueba, ni somete a prueba él mismo a nadie. 14 Más bien, cada uno es probado al ser provocado y cautivado por su propio deseo. 15 Entonces el deseo, cuando se ha hecho fecundo, da a luz el pecado; a su vez, el pecado, cuando se ha realizado, produce la muerte.
O: “capturado como por carnada”. Lit.: “siendo atraído por carnada”.

NUESTRA VIDA CRISTIANA


¿Lo está “procurando alcanzar”? (15 mins.):

Discurso a cargo de un anciano, basado en La Atalaya del 15 de septiembre de 2014, páginas 3 a 6. Ponga el video Hermanos, esfuércense por progresar en sentido espiritual, del programa JW Broadcasting de diciembre de 2015. Destaque los motivos adecuados para esforzarse por tener más responsabilidades en la congregación y explique cómo los hermanos pueden hacerlo. Anímelos a esforzarse por ser siervos ministeriales y ancianos.


w14 15/9 págs. 3-6 ¿Lo está “procurando alcanzar”?

¿Lo está “procurando alcanzar”?

FERNANDO está nervioso. Dos ancianos le han dicho que quieren hablar con él. De un tiempo a esta parte, tras cada visita del superintendente de circuito, los ancianos le han explicado qué debe hacer para tener más responsabilidades en la congregación. Con el paso del tiempo, Fernando ha comenzado a preguntarse si alguna vez será nombrado anciano. Ahora el superintendente de circuito acaba de visitar la congregación de nuevo. ¿Qué le dirán los ancianos esta vez?
Uno de ellos cita 1 Timoteo 3:1 y le dice que han recibido su nombramiento como anciano. Fernando, que ha estado pendiente de cada palabra, pregunta sorprendido: “¿Qué? ¿Cómo?”. El hermano se lo repite, y a Fernando se le dibuja una sonrisa en la cara. Luego, cuando su nombramiento se anuncia a la congregación, todos los rostros se ven sonrientes.
¿Está mal desear responsabilidades en la congregación? Claro que no. El apóstol Pablo escribió que “si algún hombre está procurando alcanzar un puesto de superintendente, desea una obra excelente” (1 Tim. 3:1). Animados por estas palabras, muchos cristianos progresan en sentido espiritual. Como resultado, el pueblo de Dios cuenta con decenas de miles de ancianos y siervos ministeriales capacitados. Pero como las congregaciones siguen creciendo, se necesita que más hermanos se esfuercen por “alcanzar un puesto de superintendente”. ¿Cuál es la forma apropiada de hacerlo? Por otra parte, ¿deberían quienes desean ser ancianos estar inquietos y continuamente pendientes del asunto, como lo estuvo Fernando?
“PROCURANDO ALCANZAR”
La expresión “procurando alcanzar” es la traducción de un verbo griego que tiene el sentido de anhelar algo y estirarse para alcanzarlo. Nos hace pensar en alguien que se estira para alcanzar una deliciosa fruta que cuelga de una rama. Ahora bien, Pablo no quiso decir que haya que buscar con codicia, o avidez, ser superintendente. ¿Por qué no? Porque la meta de quienes desean sinceramente ser ancianos es realizar “una obra excelente”, no tener un título.
Muchos de los elevados requisitos para realizar esta obra excelente se encuentran en1 Timoteo 3:2-7 y Tito 1:5-9. Refiriéndose a ellos, un anciano de experiencia llamado Raymond explica: “Para mí, lo que más importa es lo que somos. Saber hablar y enseñar es importante, pero también ser irreprensible, moderado en los hábitos, de juicio sano, ordenado, hospitalario y razonable”.
Un hermano con la actitud correcta demuestra que es irreprensible evitando toda clase de suciedad moral y falta de honradez. Es moderado en sus hábitos, sensato y razonable, y lleva una vida ordenada; por eso, sus hermanos confían en que los ayudará con sus problemas y dirigirá bien a la congregación. Como es hospitalario, anima a los jóvenes y a los nuevos. Y como le gusta hacer el bien, consuela y ayuda a los enfermos y a los mayores. Cultiva estas cualidades para servir a los demás, no para que aumenten sus posibilidades de ser nombrado.
El cuerpo de ancianos puede aconsejar y animar a quienes están “procurando alcanzar” mayores responsabilidades. Sin embargo, cumplir los requisitos necesarios le corresponde al hermano interesado. Henry, que lleva muchos años siendo anciano, comenta: “Si quieres ser nombrado, trabaja duro para reunir los requisitos”. Entonces, citando de Eclesiastés 9:10, añade: “‘Todo lo que tu mano halle que hacer, hazlo con tu mismo poder’, o sea, con todas tus fuerzas. Si los ancianos te encargan algo, hazlo lo mejor que puedas. Disfruta de todas las tareas que te asignen en la congregación, hasta de barrer el suelo. Tu trabajo y tu esfuerzo no pasarán inadvertidos”. En efecto, si desea ser anciano algún día, sea trabajador y confiable en todas las facetas del servicio sagrado. Lo que debe caracterizar su vida es la humildad, no la ambición ni el orgullo (Mat. 23:8-12).
RECHACE IDEAS Y ACCIONES INCORRECTAS
Algunos que desean alcanzar privilegios en la congregación pudieran sentirse tentados a lanzar indirectas o a intentar influir en el cuerpo de ancianos. Otros se disgustan cuando los ancianos los aconsejan. Estos hermanos harían bien en preguntarse: “¿Estoy buscando mi propio interés, o quiero humildemente cuidar a las ovejas de Jehová?”.
No hay que olvidar otro requisito que deben cumplir los ancianos: ser “ejemplos del rebaño” (1 Ped. 5:1-3). ¿Cómo se logra esto? Rechazando ideas y acciones incorrectas, así como cultivando paciencia y aguante, sea que uno esté nombrado o no. En realidad, llegar a ser anciano no libra milagrosamente a nadie de sus defectos (Núm. 12:3; Sal. 106:32, 33). Además, un hermano quizá “no [tenga] conciencia de nada contra [sí] mismo”, pero puede que los demás no lo vean igual y tengan sus razones (1 Cor. 4:4). Por consiguiente, si los ancianos le dan un consejo sincero basado en la Biblia, escúchelos sin irritarse. Y luego trate de poner en práctica lo que le hayan dicho.
¿Y SI LA ESPERA ES LARGA?
A algunos hermanos se les hace muy larga la espera. Si usted lleva años “procurando alcanzar un puesto de superintendente”, ¿se impacienta a veces? En ese caso, recuerde este proverbio bíblico: “La expectación pospuesta enferma el corazón, pero la cosa deseada es árbol de vida cuando sí viene” (Prov. 13:12).
Cuando una meta que se anhela parece inalcanzable, el corazón puede enfermarse. Eso le ocurrió a Abrahán. Jehová le había prometido un hijo, pero pasaba el tiempo y él y Sara seguían sin tenerlo (Gén. 12:1-3, 7). Ya avanzado en años, clamó: “Señor Soberano Jehová, ¿qué me darás, cuando voy quedándome sin hijo[?] [...] No me has dado descendencia”. Aunque Jehová le confirmó su promesa, pasaron por lo menos catorce años más hasta que la cumplió (Gén. 15:2-4; 16:16; 21:5).
Ahora bien, ¿le quitó aquella espera la alegría de servir a Jehová? Para nada. Él nunca dudó de que Jehová cumpliría su palabra. Por eso siguió esperando lo mejor. El apóstol Pablo escribió: “Después que Abrahán hubo mostrado paciencia, obtuvo esta promesa” (Heb. 6:15). Al final, el Todopoderoso lo bendijo mucho más de lo que él se había imaginado. ¿Qué nos enseña el ejemplo de este fiel patriarca?
Si a usted le gustaría ser anciano pero han pasado los años y aún no lo es, no se rinda; siga confiando en Jehová. No pierda la alegría de servirle. William, que ha ayudado a muchos hermanos a progresar espiritualmente, explica: “Para reunir los requisitos, se requiere tiempo. Las habilidades y la actitud de un hermano se manifiestan poco a poco en la manera como se comporta y cumple lo que se le pide. Hay quienes creen que el éxito depende de alcanzar cierto privilegio o nombramiento. Esa es una idea equivocada y puede volverse una obsesión. La verdad es que el éxito consiste en servir a Jehová fielmente, sin importar dónde estemos o qué hagamos”.
Un hermano llevaba esperando más de diez años cuando fue nombrado anciano. Refiriéndose a una famosa descripción que se encuentra en el capítulo 1 del libro de Ezequiel, relata la lección que aprendió: “Jehová conduce su carro, su organización, a la velocidad que él decide. Las cosas no suceden cuando nosotros queremos, sino cuando él lo ve oportuno. Por mucho que yo desee ser anciano, lo que importa no es lo que yo quiero o lo que yo creo que podría ser. Tal vez eso que yo quiero no sea lo que Jehová sabe que necesito”.
Si usted espera realizar algún día la “obra excelente” de un anciano, propóngase contribuir a la felicidad de la congregación. Si el tiempo parece pasar lentamente, luche contra la ansiedad y la impaciencia. Raymond, mencionado antes, señala: “Cuando uno es ambicioso, nunca se siente satisfecho. Estar siempre a la espera te roba la alegría de servir a Jehová”. Por lo tanto, cultive a mayor grado el fruto del espíritu de Dios, sobre todo la paciencia. Fortalezca su espiritualidad estudiando la Biblia. Participe más en la obra de predicar y hacer discípulos. Dirija a los suyos en las actividades espirituales y en la adoración en familia. Aproveche cada ocasión en que esté con sus hermanos en la fe. Así, a medida que avance hacia su meta, disfrutará del trayecto.
Vea ese trayecto, en el que usted se esfuerza por reunir los requisitos, como una magnífica oportunidad que le concede Jehová de cultivar cualidades cristianas y ayudar a la congregación; ni él ni su organización quieren que se frustre o se amargue. A quienes le sirven con motivos puros, Dios los apoya y bendice. Y recuerde que “él no añade dolor” a ninguna de sus bendiciones (Prov. 10:22).
Aun si lleva esperando bastante tiempo, siempre puede seguir progresando. Jehová no olvidará lo que usted haga por cultivar las cualidades requeridas y trabajar duro en la congregación sin descuidar a su familia. Sirva siempre a Jehová con alegría, sean cuales sean las responsabilidades que se le encarguen.
párr. 2 Se han cambiado los nombres.
párr. 8 Los principios expuestos en este artículo también son aplicables a quienes desean ser siervos ministeriales. Los requisitos que estos deben cumplir se encuentran en 1 Timoteo 3:8-10, 12, 13.
La importancia de la buena comunicación
El hermano que está “procurando alcanzar un puesto de superintendente” o tener otros privilegios en la organización de Jehová aprecia que lo feliciten por lo que hace (1 Tim. 3:1). Cuando los ancianos lo aconsejan o lo corrigen con claridad y cariño, sus palabras le regocijan el corazón. Como encuentra “dulzura” en tales expresiones, acepta con mucho gusto esa ayuda espiritual y pone en práctica las sugerencias que se le dan (Prov. 27:9).
Ahora bien, la actitud de un hermano puede hacer que otros no se atrevan a aconsejarlo. Philip recuerda que durante varios años sus acciones le indicaron a la congregación que no deseaba más responsabilidades. Cuando cambió su punto de vista, “[procuró] hallar conocimiento” y les pidió sugerencias a los ancianos (Prov. 18:15). Él nos dice: “Los hermanos me dieron consejos muy útiles”. Philip los puso en práctica, y ahora ya es anciano.

ESTUDIO BÍBLICO DE LA CONGREGACIÓN:

IA CAP. 8 PÁRRS. 17-27 Y LAS PREGUNTAS DE REPASO DEL CAPÍTULO (30 MINS.)


ia cap. 8 págs. 72-75 párrs. 17-27 No se rindió a pesar de los golpes de la vida
“Nómbranos un rey”
párr. 17 (1 Sam. 8:5, 6) y le dijeron: “¡Mira! Tú mismo te has hecho viejo, pero tus propios hijos no han andado en tus caminos. Ahora bien, nómbranos un rey que nos juzgue, sí, como todas las naciones”. 6 Pero aquella cosa fue mala a los ojos de Samuel, puesto que habían dicho: “Sí, danos un rey que nos juzgue”, y Samuel se puso a orar a Jehová.
párr. 18 (1 Sam. 8:7-19) Entonces Jehová dijo a Samuel: “Escucha la voz del pueblo en cuanto a todo lo que te digan; porque no es a ti a quien han rechazado, sino que es a mí a quien han rechazado de ser rey sobre ellos. 8 De acuerdo con todas sus obras que ellos han hecho desde el día en que los hice subir de Egipto hasta este día al seguir dejándome y sirviendo a otros dioses, así te están haciendo también a ti. 9 Y ahora escucha su voz. Solo esto, que debes advertirles solemnemente, y tienes que informarles del debido derecho del rey que reinará sobre ellos”. 10 De modo que Samuel dijo todas las palabras de Jehová al pueblo que estaba pidiéndole un rey. 11 Y procedió a decir: “Este llegará a ser el debido derecho del rey que reinará sobre ustedes: A los hijos de ustedes los tomará y los pondrá como suyos en sus carros y entre sus hombres de a caballo, y algunos tendrán que correr delante de sus carros;12 y nombrará para sí jefes sobre millares y jefes sobre cincuentenas, y [algunos] para hacer su trabajo de arar y para segar sus cosechas y para hacer sus instrumentos de guerra y los instrumentos de sus carros. 13 Y a las hijas de ustedes las tomará como mezcladoras de ungüento y cocineras y panaderas. 14 Y los campos de ustedes, y sus viñas y sus olivares, los mejores, los tomará y realmente los dará a los siervos de él.15 Y de las sementeras y de las viñas de ustedes tomará el décimo, y ciertamente [los] dará a los oficiales de su corte y a sus siervos. 16 Y a los siervos y a las siervas de ustedes, y sus mejores manadas, y sus asnos, los tomará, y los tendrá que usar para su trabajo. 17 De los rebaños de ustedes tomará el décimo, y ustedes mismos llegarán a ser de él como siervos. 18 Y ustedes ciertamente clamarán en aquel día a causa de su rey, que ustedes se han escogido, pero Jehová no les contestará en aquel día”. 19 Sin embargo, el pueblo rehusó escuchar la voz de Samuel y dijo: “No, sino que un rey es lo que llegará a haber sobre nosotros.
Compárese con Éx 18:21, nn.
“Manadas”, LXX; MSyVg: “jóvenes”.
párr. 19 (1 Sam. 10:1) Samuel entonces tomó el frasco de aceite y lo derramó sobre la cabeza [de Saúl] y besó a [Saúl] y dijo: “¿No es porque Jehová te ha ungido por caudillo sobre su herencia?
Aquí el escriba heb. puede haber hecho una omisión (causada por homoyoteleutón). LXX dice: “¿No te ha ungido Jehová por caudillo sobre su pueblo, sobre Israel? Y gobernarás sobre el pueblo de Jehová, y los salvarás de la mano de sus enemigos en derredor. Y esta será la señal para ti de que Jehová”; Vgc es similar.
párr. 19 (1 Sam. 10:24) Entonces Samuel dijo a todo el pueblo: “¿Han visto al que Jehová ha escogido, que no hay ninguno como él entre todo el pueblo?”. Y todo el pueblo se puso a gritar y a decir: “¡Viva el rey!”.
párr. 20 (1 Sam. 12:1-4) Por fin Samuel dijo a todo Israel: “Miren que he escuchado su voz respecto a todo lo que me han dicho, de que debiera hacer que un rey reinara sobre ustedes. 2 ¡Y ahora aquí está el rey andando delante de ustedes! En cuanto a mí, he envejecido y encanecido, y mis hijos, aquí están con ustedes, y yo... yo he andado delante de ustedes desde mi juventud hasta este día. 3 Aquí estoy. Contesten contra mí enfrente de Jehová y enfrente de su ungido: ¿El toro de quién he tomado, o el asno de quién he tomado, o a quién he defraudado, o a quién he aplastado, o de mano de quién he aceptado dinero con que se compra el silencio para que cubriera mis ojos con él? Y yo les haré la restitución a ustedes”. 4 A esto dijeron: “No nos has defraudado, ni nos has aplastado, ni has aceptado cosa alguna de la mano de siquiera uno”.
“Su ungido.” Heb.: meschi•jóh; gr.: kjri•stóu; sir.: meschi•jeh; lat.: chrí•sto. Véase 11:15, n.
“O”, TLXXSy y muchos mss heb.
O: “un rescate”. Heb.: kjó•fer; gr.: e•xí•la•sma.
“¿He aceptado dinero con que se compra el silencio para que cubriera mis ojos con él?”, M; LXX: “¿he aceptado una expiación, hasta una sandalia? Respondan contra mí”.
párr. 20 (1 Sam. 12:21-24) Y no deben desviarse para seguir las cosas irreales que no son de ningún provecho y que no libran, porque son irrealidades. 22 Porque Jehová no abandonará a su pueblo, por causa de su gran nombre, porque Jehová ha tomado a su cargo hacerlos pueblo suyo. 23 En cuanto a mí también, es inconcebible, por mi parte, pecar contra Jehová cesando de orar a favor de ustedes; y tengo que instruirles en el camino bueno y recto. 24 Solo que teman a Jehová, y tienen que servirle en verdad con todo su corazón; pues vean cuán grandes cosas ha hecho por ustedes.
párr. 21 (Pro. 14:30) Un corazón calmado es la vida del organismo de carne, pero los celos son podredumbre a los huesos.
párr. 22 (1 Sam. 10:22, 23) Por lo tanto inquirieron nuevamente de Jehová: “¿Ya ha venido aquí el hombre?”. A esto Jehová dijo: “Aquí está, escondido entre el equipaje”.23 De modo que fueron corriendo y lo tomaron de allí. Cuando él tomó su puesto en medio del pueblo, era más alto, de los hombros arriba, que toda la demás gente.
párr. 22 (1 Sam. 10:27) En cuanto a los hombres que no servían para nada, ellos dijeron: “¿Cómo nos salvará este?”. Por consiguiente, lo despreciaron, y no le trajeron ningún regalo. Pero él continuó como uno que ha quedado mudo.
“Pero él continuó como uno que ha quedado mudo”, M; por una enmienda de acuerdo con LXX: “Y sucedió aproximadamente un mes más tarde”. LXX empieza el capítulo 11 con esas palabras.
párr. 22 (Deut. 30:19) De veras tomo los cielos y la tierra como testigos contra ustedes hoy, de que he puesto delante de ti la vida y la muerte, la bendición y la invocación de mal; y tienes que escoger la vida a fin de que te mantengas vivo, tú y tu prole,
párr. 23 (1 Sam. 13:8, 9) Y él continuó esperando siete días hasta el tiempo señalado que Samuel [había dicho]; y Samuel no vino a Guilgal, y la gente iba esparciéndose de él. 9 Por fin dijo Saúl: “Acérquenme el sacrificio quemado y los sacrificios de comunión”. Con eso, se puso a ofrecer el sacrificio quemado.
“Había dicho”, TLXX y cuatro mss heb.; M omite esta frase.
párr. 23 (1 Sam. 13:13, 14) En esto Samuel dijo a Saúl: “Has obrado tontamente. No has guardado el mandamiento de Jehová tu Dios que él te mandó, porque, si lo hubieras guardado, Jehová hubiera hecho firme tu reino sobre Israel hasta tiempo indefinido. 14 Y ahora tu reino no durará. Jehová ciertamente se hallará un hombre agradable a su corazón; y Jehová lo comisionará como caudillo sobre su pueblo, porque tú no guardaste lo que Jehová te mandó”.
O: “procurará hallar”. Véanse Sl 27:8; Pr 18:15.
párr. 24 (1 Sam. 15:1-33) Entonces Samuel dijo a Saúl: “Jehová me envió para ungirte por rey sobre su pueblo Israel, y ahora escucha la voz de las palabras de Jehová. 2 Esto es lo que ha dicho Jehová de los ejércitos: ‘Tengo que llamar a cuentas lo que Amaleq hizo a Israel cuando se puso contra él en el camino, al venir subiendo de Egipto. 3 Ahora ve, y tienes que derribar a Amaleq y darlo por entero a la destrucción con todo cuanto tiene, y no debes tenerle compasión, y tienes que darles muerte, tanto a hombre como a mujer, a niño como a lactante, a toro como a oveja, a camello como a asno’”. 4 Por consiguiente, Saúl convocó al pueblo y tomó la cuenta de ellos en Telaim, doscientos mil hombres de a pie y diez mil hombres de Judá. 5 Y Saúl procedió a llegar hasta la ciudad de Amaleq y a emboscarse junto al valle torrencial. 6 Mientras tanto, Saúl dijo a los quenitas: “Anden, váyanse, bajen de en medio de los amalequitas, para que no te barra con ellos. En cuanto a ti, tú ejerciste bondad amorosa para con todos los hijos de Israel al tiempo que subían de Egipto”. De modo que los quenitas se fueron de en medio de Amaleq. 7 Después de eso Saúl se puso a derribar a Amaleq desde Havilá hasta Sur, que está enfrente de Egipto. 8 Y logró tomar vivo a Agag el rey de Amaleq, y a toda la otra gente la dio por entero a la destrucción a filo de espada.9 Pero Saúl y el pueblo les tuvieron compasión a Agag y a lo mejor del rebaño y de la vacada y a los gordos y a los carneros y a todo lo que era bueno, y no deseaban darlos por entero a la destrucción. En cuanto a todos los bienes que eran ruines y rechazados, los dieron por entero a la destrucción. 10 La palabra de Jehová ahora vino a Samuel, diciendo: 11 “De veras me pesa haber hecho que Saúl reinara como rey, porque se ha vuelto de seguirme, y mis palabras no ha llevado a cabo”. Y esto le causó angustia a Samuel, y él siguió clamando a Jehová toda la noche. 12 Entonces Samuel madrugó para ir al encuentro de Saúl por la mañana. Pero se dio informe a Samuel, diciendo: “Saúl vino a Carmelo, y, ¡mira!, estaba erigiéndose un monumento, y entonces dio la vuelta y cruzó y descendió a Guilgal”. 13 Por fin llegó Samuel a Saúl, y Saúl empezó a decirle: “Bendito eres tú de Jehová. He llevado a cabo la palabra de Jehová”. 14 Pero Samuel dijo: “Entonces, ¿qué significa este sonido del rebaño en mis oídos, y el sonido de la vacada que estoy oyendo?”. 15 A lo cual dijo Saúl: “De los amalequitas los han traído, porque el pueblo le tuvo compasión a lo mejor del rebaño y de la vacada, con el propósito de hacer sacrificios a Jehová tu Dios; pero lo que quedó lo hemos dado por entero a la destrucción”. 16 Ante esto, Samuel dijo a Saúl: “¡Deténte! Y yo ciertamente te informaré lo que Jehová me habló anoche”. De modo que él le dijo: “¡Habla!”. 17 Y Samuel pasó a decir: “¿No fue cuando eras pequeño a tus propios ojos cuando fuiste cabeza de las tribus de Israel, y Jehová procedió a ungirte por rey sobre Israel? 18 Más tarde Jehová te envió en una misión y dijo: ‘Ve, y tienes que dar por entero a la destrucción a los pecadores, los amalequitas, y tienes que pelear contra ellos hasta que los hayas exterminado’. 19 ¿A qué se debe, pues, que no obedeciste la voz de Jehová, sino que fuiste lanzándote vorazmente al despojo y haciendo lo que era malo a los ojos de Jehová?”. 20 Sin embargo, Saúl dijo a Samuel: “Pero he obedecido la voz de Jehová, por cuanto fui a la misión a que me había enviado Jehová y traje a Agag el rey de Amaleq, pero a Amaleq lo he dado por entero a la destrucción. 21 Y el pueblo se puso a tomar del despojo ovejas y ganado vacuno, lo más selecto de ellos como algo dado por entero a la destrucción, para sacrificarlo a Jehová tu Dios en Guilgal”. 22 A su vez Samuel dijo: “¿Se deleita tanto Jehová en ofrendas quemadas y sacrificios como en que se obedezca la voz de Jehová? ¡Mira! El obedecer es mejor que un sacrificio, el prestar atención que la grasa de carneros;23 porque la rebeldía es lo mismo que el pecado de adivinación, y el adelantarse presuntuosamente lo mismo que [usar] poder mágico y terafim. Puesto que tú has rechazado la palabra de Jehová, él, en conformidad con ello, te rechaza de ser rey”.24 Entonces Saúl dijo a Samuel: “He pecado; pues he traspasado la orden de Jehová y tus palabras, porque temí al pueblo y por eso obedecí su voz. 25 Y ahora, por favor, perdona mi pecado y vuelve conmigo para que me postre ante Jehová”. 26 Pero Samuel dijo a Saúl: “No volveré contigo, porque has rechazado la palabra de Jehová, y Jehová te rechaza para que no continúes como rey sobre Israel”. 27 Al volverse Samuel para irse, él se agarró al instante de la falda de su vestidura sin mangas, pero esta se rasgó. 28 En seguida le dijo Samuel: “Jehová ha arrancado hoy de ti el regir real de Israel, y ciertamente se lo dará a un semejante tuyo que sea mejor que tú. 29 Y, además, la Excelencia de Israel no resultará falso, y no sentirá pesar, pues Él no es hombre terrestre para que sienta pesar”. 30 Ante esto, él dijo: “He pecado. Ahora hónrame, por favor, enfrente de los ancianos de mi pueblo y enfrente de Israel, y vuelve conmigo, y ciertamente me postraré ante Jehová tu Dios”. 31 De modo que Samuel volvió tras Saúl, y Saúl procedió a postrarse ante Jehová. 32 Tras aquello, Samuel dijo: “Acérquenme a Agag el rey de Amaleq”. Entonces Agag fue a él de mala gana, y Agag empezó a decirse: “Verdaderamente la amarga experiencia de la muerte se ha ido”. 33 Sin embargo, Samuel dijo: “Tal como tu espada ha privado de hijos a mujeres, de igual manera tu madre será privada en gran manera de hijos entre las mujeres”. Con eso, Samuel se puso a tajar en pedazos a Agag delante de Jehová en Guilgal.
“Te barra”, por una leve enmienda; M: “te junte (recoja)”.
O: “amor leal”.
“Gordos”, T; M: “animales de la segunda camada”, por lo tanto, considerados más valiosos.
O léase: “ocurrió a; llegó a ser para”.
“Esto le causó angustia a Samuel”, por una leve enmienda; M: “Samuel se encolerizó”.
“Él”, Mmargen; M: “ellos”.
Lit.: “Amaleq”.
“El adelantar[se] presuntuosamente.” En heb. estas palabras son un verbo en el infinitivo absoluto, indefinido en cuanto a tiempo, e impersonal.
“Terafim”, MLXX; Vg: “idolatría”.
“Él”, MSy; LXX: “Jehová”.
“De ser rey”, MVg; LXX: “de ser rey sobre Israel”.
O: “para que adore a”.
O: “Eminencia”, MSy; Vg: “Triunfador”.
O léase: “hombre”. Heb.: ’a•dhám; gr.: án•thro•pos; lat.: hó•mo; Sy: “hijo del hombre”.
“Él”, MVg; LXXSy: “Saúl”.
O: “en grilletes”. O: “alegremente”. LXX: “temblando”.
O: “empezó a pensar”.
párr. 25 (1 Sam. 15:34, 35) Samuel ahora procedió a irse a Ramá, y Saúl, por su parte, subió a su propia casa en Guibeah de Saúl. 35 Y Samuel no volvió a ver a Saúl hasta el día de su muerte, porque Samuel se había puesto de duelo por Saúl. En cuanto a Jehová, le pesó haber hecho a Saúl rey sobre Israel.
párr. 25 (1 Sam. 16:1) Con el tiempo Jehová dijo a Samuel: “¿Hasta cuándo estarás de duelo por Saúl, en tanto que yo, por otra parte, lo he rechazado para que no reine sobre Israel? Llena tu cuerno de aceite y anda. Te enviaré a Jesé el betlemita, porque entre sus hijos me he provisto un rey”.
párr. 26 (1 Sam. 16:7) Pero Jehová dijo a Samuel: “No mires su apariencia ni lo alto de su estatura, porque lo he rechazado. Porque no de la manera como el hombre ve [es como Dios ve], porque el simple hombre ve lo que aparece a los ojos; pero en cuanto a Jehová, él ve lo que es el corazón”.
“Es como Dios ve”, LXX; M omite esta frase.
Lit.: “ve en cuanto a los ojos”.
Lit.: “ve en cuanto al corazón”.
párr. 24 Samuel mismo ejecutó al malvado rey Agag. Ni él ni su familia merecían ninguna compasión. Siglos más tarde, “Hamán el agaguita”, quien probablemente era uno de sus descendientes, intentó destruir al pueblo de Dios (Est. 8:3; encontrará más información en los capítulos 15 y 16 de este libro).
(Est. 8:3) Además, Ester volvió a hablar delante del rey y cayó ante sus pies y lloró y suplicó el favor de él para que apartara la maldad de Hamán el agaguita, y su trama que este había tramado contra los judíos.

ia cap. 8 No se rindió a pesar de los golpes de la vida

PREGUNTAS PARA PENSAR

• ¿Cómo afrontó Samuel las calamidades que le sobrevinieron a la ciudad de Siló?
• ¿Qué le ayudó a Samuel a seguir adelante cuando sus hijos se rebelaron?
• ¿Cómo se recuperó Samuel de la decepción que sufrió con Saúl?
• ¿Cómo podría usted imitar la fe de Samuel?

Repaso de esta reunión y adelanto de la próxima (3 mins.)


ESTUDIO DE "LA ATALAYA": TEXTOS BÍBLICOS | 8-14 DE FEBRERO DE 2016
Una traducción que llega al corazón


TEXTOS BIBLICOS PARA EL ESTUDIO

w15 15/12 págs. 1-2 ]

La Atalaya 2015
PÁGINA 9
Una traducción que llega al corazón
“La palabra de Dios es viva.” (HEB. 4:12)
CANCIONES 37 Y 116

PONGA A PRUEBA SU MEMORIA
• ¿Por qué no se debe quitar de la Biblia el nombre de Dios?
• ¿Por qué era necesario revisar la Traducción del Nuevo Mundo?
• ¿Cómo ha ayudado la Traducción del Nuevo Mundo al pueblo de Dios?

(Heb. 4:12) Porque la palabra de Dios es viva, y ejerce poder, y es más aguda que toda espada de dos filos, y penetra hasta dividir entre alma y espíritu, y entre coyunturas y [su] tuétano, y puede discernir pensamientos e intenciones de[l] corazón.
párr. 1 (Gén. 2:19, 20) Ahora bien, Jehová Dios estaba formando del suelo toda bestia salvaje del campo y toda criatura voladora de los cielos, y empezó a traerlas al hombre para ver lo que llamaría a cada una; y lo que el hombre la llamaba, a cada alma viviente, ese era su nombre. 20 De modo que el hombre iba dando nombres a todos los animales domésticos y a las criaturas voladoras de los cielos y a toda bestia salvaje del campo, pero para el hombre no se halló ayudante como complemento de él.
párr. 2 (Mat. 6:9) ”Ustedes, pues, tienen que orar de esta manera: ”‘Padre nuestro [que estás] en los cielos, santificado sea tu nombre.
párr. 2 (Neh. 8:8) Y continuaron leyendo en voz alta del libro, de la ley del Dios [verdadero], la cual se exponía, y había el poner[le] significado; y continuaron dando entendimiento en la lectura.
párr. 2 (Neh. 8:12) De modo que todo el pueblo se fue a comer y beber y a enviar porciones y a tener un gran regocijo, porque habían entendido las palabras que se les habían dado a conocer.
párr. 5 (Éx. 3:15) Entonces Dios dijo otra vez a Moisés: “Esto es lo que habrás de decir a los hijos de Israel: ‘Jehová el Dios de sus antepasados, el Dios de Abrahán, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob, me ha enviado a ustedes’. Este es mi nombre hasta tiempo indefinido, y este es la memoria de mí a generación tras generación.
párr. 5 (Sl 83:18) para que la gente sepa que tú, cuyo nombre es Jehová, tú solo eres el Altísimo sobre toda la tierra.
párr. 5 (Sl 148:13) Alaben ellos el nombre de Jehová, porque solo su nombre es inalcanzablemente alto. Su dignidad está por encima de tierra y cielo.
párr. 5 (Is. 42:8) ”Yo soy Jehová. Ese es mi nombre; y a ningún otro daré yo mi propia gloria, ni mi alabanza a imágenes esculpidas.
párr. 5 (Is. 43:10) “Ustedes son mis testigos —es la expresión de Jehová—, aun mi siervo a quien he escogido, para que sepan y tengan fe en mí, y para que entiendan que yo soy el Mismo. Antes de mí no fue formado Dios alguno, y después de mí continuó sin que lo hubiera.
párr. 5 (Juan 17:6) ”He puesto tu nombre de manifiesto a los hombres que me diste del mundo. Tuyos eran, y me los diste, y han observado tu palabra.
párr. 5 (Juan 17:26) Y yo les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a conocer, para que el amor con que me amaste esté en ellos, y yo en unión con ellos.”
párr. 5 (Hech. 15:14) Symeón ha contado cabalmente cómo Dios por primera vez dirigió su atención a las naciones para sacar de entre ellas un pueblo para su nombre.
párr. 5 (Ezeq. 38:23) Y ciertamente me engrandeceré y me santificaré y me daré a conocer delante de los ojos de muchas naciones; y tendrán que saber que yo soy Jehová.’
párr. 6 (1 Sam. 2:25) Si peca un hombre contra un hombre, Dios decidirá como árbitro por él; pero si es contra Jehová contra quien peca un hombre, ¿quién hay que pueda orar por él?”. Pero ellos no escuchaban la voz de su padre, porque a Jehová ahora le agradaba darles muerte.
párr. 6 (1 Sam. 6:3) A lo cual ellos dijeron: “Si van a enviar el arca del Dios de Israel, no la envíen sin una ofrenda, porque sin falta deben devolverle una ofrenda por la culpa. Es entonces cuando serán sanados, y tendrá que serles manifiesto por qué la mano de él no se apartaba de ustedes”.
párr. 6 (1 Sam. 10:26) En cuanto a Saúl mismo, se fue a su casa en Guibeah, y los hombres valientes cuyo corazón Dios había tocado procedieron a ir con él.
párr. 6 (1 Sam. 23:14) Y David se puso a morar en el desierto, en lugares de difícil acceso, y siguió morando en la región montañosa, en el desierto de Zif. Y Saúl siguió buscándolo siempre, y Dios no lo dio en su mano.
párr. 6 (1 Sam. 23:16) Jonatán hijo de Saúl ahora se levantó y fue a David, a Hores, para fortalecerle la mano respecto a Dios.
párr. 6 (Juec. 19:18) A su vez, él le dijo: “Estamos de paso desde Belén de Judá hasta las partes más remotas de la región montañosa de Efraín. De allí soy yo, pero fui a Belén de Judá; y es a mi propia casa adonde voy, y no hay nadie que me acoja en la casa.
párr. 7 (Éx. 3:14) Ante esto, Dios dijo a Moisés: “YO RESULTARÉ SER LO QUE RESULTARÉ SER”. Y añadió: “Esto es lo que has de decir a los hijos de Israel: ‘YO RESULTARÉ SER me ha enviado a ustedes’”.
párr. 9 (Mal. 3:16) En aquel tiempo los que estaban en temor de Jehová hablaron unos con otros, cada uno con su compañero, y Jehová siguió prestando atención y escuchando. Y un libro de recuerdo empezó a ser escrito delante de él para los que estaban en temor de Jehová y para los que pensaban en su nombre.
párr. 10 (Ecl. 9:10) Todo lo que tu mano halle que hacer, hazlo con tu mismo poder, porque no hay trabajo ni formación de proyectos ni conocimiento ni sabiduría en el Seol, el lugar adonde vas.
párr. 12 (Pro. 27:17) Con hierro, el hierro mismo se aguza. Así un hombre aguza el rostro de otro.
párr. 16 (Is. 30:21) Y tus propios oídos oirán una palabra detrás de ti que diga: “Este es el camino. Anden en él”, en caso de que ustedes se fueran a la derecha o en caso de que se fueran a la izquierda.
párr. 16 (Is. 11:9) No harán ningún daño ni causarán ninguna ruina en toda mi santa montaña; porque la tierra ciertamente estará llena del conocimiento de Jehová como las aguas cubren el mismísimo mar.
párr. 17 (Juan 17:3) Esto significa vida eterna, el que estén adquiriendo conocimiento de ti, el único Dios verdadero, y de aquel a quien tú enviaste, Jesucristo

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