JOB 11-15 | Tesoros de la Biblia: semana del 28 de marzo a 3 de abril

TEXTOS BÍBLICOS Y REFERENCIAS PARA LA REUNIÓN VIDA Y MINISTERIO CRISTIANOS

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TESOROS DE LA BIBLIA | JOB 11-15


“JOB CREÍA EN LA RESURRECCIÓN” (10 MINS.):


Job expresó su fe en que Dios podía resucitarlo
14:7-9, 13-15
o Job usó el ejemplo de un árbol —probablemente un olivo— para expresar su confianza en que Dios podía resucitarlo.
o Gracias a sus raíces extendidas, el olivo puede revivir aunque su tronco haya sido cortado. Mientras las raíces no mueran, el árbol volverá a brotar.
o Cuando llueve después de una larga sequía, el tocón seco de un olivo es capaz de volver a la vida, pues de sus raíces pueden nacer retoños y producir ramas “como planta nueva”.

Job 14:1, 2. Job hizo un resumen de la vida del ser humano (w15 1/3 pág. 3; w10 1/5 pág. 5 párr. 2; w08 1/3 pág. 3 párr. 3).


Job 14:1, 2 Traducción del Nuevo Mundo con referencias
14 ”El hombre, nacido de mujer,
es de vida corta y está harto de agitación.
2 A semejanza de una flor ha salido y es cortado,
y huye como la sombra y no sigue existiendo.
¿De qué necesitamos que nos salven?
“El hombre nacido de mujer, de vida breve, lleno de inquietudes; como flor se abre y se marchita, huye como la sombra sin parar.” (Job 14:1, 2, La Biblia de Nuestro Pueblo)
Desde el principio de los tiempos, la humanidad ha soñado con lo maravilloso que sería vivir eternamente joven. Pero la cruel y triste realidad es que todos morimos. Las palabras arriba citadas fueron pronunciadas por Job hace más de tres mil años y siguen siendo tan ciertas hoy como en aquel entonces.
El deseo de vivir sin morir es intenso y es compartido por todos. La Biblia nos dice que ese deseo fue plantado por Dios en nuestros corazones, junto con el deseo de comprender la eternidad (Eclesiastés 3:11). ¿Sería razonable que un Dios que nos ama pusiera en nosotros un deseo imposible de satisfacer? Si su respuesta es no, está en lo correcto. La Palabra de Dios dice que la muerte es un enemigo y promete que será “reducida a nada” (1 Corintios 15:26).
Que la muerte es un enemigo, de eso no hay duda. Ninguna persona en su sano juicio la desea. Al contrario, en cuanto vemos acercarse un peligro, tratamos de huir a toda costa. Y cuando enfermamos, buscamos atención médica. Hacemos lo imposible por evitar las cosas que podrían quitarnos la vida.
¿De verdad es posible que este enemigo de tantos milenios desaparezca? Sí, lo es. Jehová, nuestro Creador, no nos hizo para vivir unos cuantos años. La muerte no era parte de su idea original. Él tenía la intención de que viviéramos para siempre en la Tierra, y lo que él se propone, lo cumple (Isaías 55:11).
¿Cómo, exactamente, acabará Dios con la muerte? A lo largo de la historia, el hombre ha tratado de vencerla, pero sin ningún éxito. La lucha sigue hasta el día de hoy. Los científicos han desarrollado medicamentos y vacunas que han puesto freno a algunas enfermedades. También están estudiando la estructura genética de los seres vivos. En muchas partes, la gente en general vive hoy más años que hace un siglo. Y sin embargo, estamos muy lejos de conquistar a la muerte. Como dice la Biblia, “todos vuelven al polvo” (Eclesiastés 3:20).
Pero hay buenas noticias: no dependemos del ingenio humano para ver resuelto este problema. Jehová ya ha tomado las medidas necesarias para salvarnos de la muerte, para rescatarnos de ella, y ha utilizado a Jesucristo para alcanzar ese fin.
¿Qué está haciendo Dios?
Como indica la Biblia, las consecuencias de aquel pecado fueron nefastas para todos los seres humanos: “Por medio de un solo hombre [Adán] el pecado entró en el mundo, y la muerte mediante el pecado” (Romanos 5:12). Además, se vieron perjudicadas tanto nuestra relación con el Creador como nuestra constitución física, mental y emocional. Así pues, la humanidad quedó igual que una casa abandonada: en condiciones lamentables. Sin duda, el justo Job tenía razones de sobra para afirmar que “la vida de un ser humano es muy corta y llena de amarguras” (Job 14:1, La Palabra de Dios para Todos).
¡Necesitamos un rescate!
Claro está, la mayoría de nosotros nunca quedaremos atrapados bajo tierra como aquellos mineros, y puede que jamás corramos el riesgo de perder la vida en una catástrofe. Aun así, todos necesitamos que se nos rescate, pues por nuestros propios medios no podemos escapar de los estragos que causan la enfermedad, la vejez y, finalmente, la muerte. El fiel patriarca Job lo expresó muy bien cuando dijo: “El hombre, nacido de mujer, es de vida corta y está harto de agitación. A semejanza de una flor ha salido y es cortado, y huye como la sombra y no sigue existiendo” (Job 14:1, 2). Hoy día, unos tres mil quinientos años después, esas palabras siguen siendo ciertas, pues ninguno de nosotros puede por sí mismo escapar de la muerte, el fatal desenlace de la vida. Sin importar dónde vivamos ni cuánto nos cuidemos, todos necesitamos ser rescatados de las garras del sufrimiento, la vejez y la muerte.

Job 14:13-15a. Job sabía que Jehová no se olvidaría de él (w15 1/8 pág. 5; w14 1/1 pág. 7 párr. 4; w11 1/3 pág. 22 párrs. 2-4).


Job 14:13-15 Traducción del Nuevo Mundo con referencias
13 ¡Oh que en el Seol me ocultaras,
que me mantuvieras secreto hasta que tu cólera se volviera atrás,
que me fijaras un límite de tiempo y te acordaras de mí!
14 Si un hombre físicamente capacitado muere, ¿puede volver a vivir?
Todos los días de mi trabajo obligatorio esperaré,
hasta que llegue mi relevo.
15 Tú llamarás, y yo mismo te responderé.
Por la obra de tus manos sentirás anhelo.
¿Acaba la muerte con todo?
¿Pueden los muertos volver a vivir?
LA RESPUESTA QUE DA LA BIBLIA: “Viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán [la] voz [de Jesús] y saldrán” (Juan 5:28, 29).
Jesucristo predijo que en el futuro, cuando él gobierne, vaciará las tumbas. “Me quedé asombrado después de leer Juan 5:28, 29 —recuerda Fernando, mencionado en el artículo anterior—. Se trataba de una esperanza clara, y empecé a ver el futuro con optimismo.”
El fiel patriarca Job creía que llegaría el día en que Dios le devolvería la vida. Job preguntó: “Si un hombre [...] muere, ¿puede volver a vivir?”. Y él mismo declaró convencido: “Todos los días de mi trabajo obligatorio [el tiempo que esté en el sepulcro] esperaré, hasta que llegue mi relevo. Tú llamarás, y yo mismo te responderé” (Job 14:14, 15).
La resurrección no era una esperanza desconocida para Marta, la hermana de Lázaro. Después de la muerte de este, Jesús le dijo: “Tu hermano se levantará”. Y ella le respondió: “Yo sé que se levantará en la resurrección en el último día”. Entonces Jesús le dijo: “Yo soy la resurrección y la vida. El que ejerce fe en mí, aunque muera, llegará a vivir” (Juan 11:23-25). Más tarde, Jesús resucitó a Lázaro. Este impresionante relato nos permite imaginar lo que sucederá en el futuro. ¡Qué emocionante será ver la resurrección de millones de personas por todo el mundo!
¿Resucitará gente en el cielo?
LA RESPUESTA QUE DA LA BIBLIA: La Palabra de Dios muestra que la resurrección de Jesucristo fue muy diferente a las otras ocho que se relatan en ella. ¿En qué sentido? Pues aquellas ocho personas resucitaron en la Tierra. Sin embargo, la Biblia dice sobre la resurrección de Jesucristo: “Él está a la diestra de Dios, porque siguió su camino al cielo” (1 Pedro 3:21, 22). ¿Sería Jesucristo el único que resucitaría para vivir en el cielo? Tiempo antes les había prometido a sus discípulos: “Si prosigo mi camino y les preparo un lugar, vengo otra vez y los recibiré en casa a mí mismo, para que donde yo estoy también estén ustedes” (Juan 14:3).
Jesucristo fue al cielo e hizo los preparativos para recibir a algunos de sus discípulos. Según la Biblia, el total de los que irán al cielo es de 144.000 personas (Revelación [Apocalipsis] 14:1, 3). Pero ¿qué harán allí esos cristianos?
¡La muerte no es el fin!
Dirigiéndose al Todopoderoso, Job respondió su propia pregunta: “Tú me llamarás, y yo te responderé; desearás ver la obra de tus manos” (Job 14:15, Nueva Versión Internacional). Este hombre fiel estaba seguro de que Jehová deseaba traerlo de vuelta a la vida. ¿Se estaría engañando? No, en absoluto.
“Por la obra de tus manos sentirás anhelo”
Job, un hombre de fe incomparable, pronunció estas palabras en un momento muy doloroso de su vida. Lo había perdido todo: sus amados hijos, sus riquezas y su salud. Consumido por el sufrimiento físico y emocional, clamó a Dios: “¡Oh que en el Seol me ocultaras[!]” (versículo 13). Al hablar del Seol, el versículo se refiere al lugar simbólico al que van todos los seres humanos al morir. Así pues, Job consideraba que ir a la tumba sería un alivio, pues allí terminarían sus penas y desgracias. Estaría a salvo y protegido, como un tesoro escondido por Dios mismo.
¿Esperaba Job permanecer en el Seol para siempre? No, pues le rogó a Dios: “[¡]Que me fijaras un límite de tiempo y te acordaras de mí!”. Él tenía fe en que Jehová no se olvidaría de él y por eso confiaba en que solo estaría en el Seol durante un tiempo. Luego comparó ese período a un “trabajo obligatorio”, una espera forzosa. Pero ¿hasta cuándo esperaría? Él contestó: “Hasta que llegue mi relevo [o liberación]” (versículo 14). Así que Job será eximido de esa carga cuando sea liberado del Seol, es decir, cuando sea resucitado.
¿Qué garantía tenía Job de que ese momento llegará? Él conocía bien lo que siente nuestro amoroso Creador por sus siervos que han fallecido. “Tú llamarás —le dijo a Dios—, y yo mismo te responderé. Por la obra de tus manos sentirás anhelo.” (Versículo 15.) Job reconocía que él era obra de las manos de Jehová. Al fin y al cabo, fue Dios quien hizo posible que Job se formara en el vientre de su madre. Jehová le había concedido la vida, y también podría devolvérsela (Job 10:8, 9; 31:15).

Job 14:15b. Jehová valora muchísimo a sus siervos fieles (w15 1/8 pág. 7 párr. 3; w14 15/6 pág. 14 párr. 12; w11 1/3 pág. 22 párrs. 3-6).


Job 14:15 Traducción del Nuevo Mundo con referencias
15 Tú llamarás, y yo mismo te responderé.
Por la obra de tus manos sentirás anhelo.
La resurrección. ¿Qué razones tenemos para creer en ella?
Movido por su amor, Jehová ha decidido resucitar a los muertos. “Si un hombre [...] muere, ¿puede volver a vivir? —preguntó Job—. Tú llamarás, y yo mismo te responderé. Por la obra de tus manos sentirás anhelo” (Job 14:14, 15). Job estaba convencido de que su Padre celestial anhelaría resucitarlo. ¿Conserva Dios ese deseo? La Biblia asegura: “Yo soy Jehová; no he cambiado” (Malaquías 3:6). En efecto, Dios sigue anhelando resucitar a los muertos para que disfruten de una vida feliz. Eso es lo que desearía todo padre que ha perdido a un hijo. Lo bueno es que Dios, no solo tiene el deseo, también tiene el poder para hacerlo (Salmo 135:6).
La muerte es una terrible pérdida, pero Dios tiene la solución perfecta
“Tienes que amar a Jehová tu Dios”
12 Dios nos ha dado la emocionante esperanza de la resurrección (Hech. 24:15). Sin duda, es muy doloroso perder a un ser querido. Pero gracias a la promesa de la resurrección, no sufrimos tanto como “los demás que no tienen esperanza” (1 Tes. 4:13). Jehová desea intensamente devolverles la vida a las personas, sobre todo a sus siervos fieles, como el justo Job (Job 14:15). Imagínese la alegría que sentiremos cuando resuciten los muertos y presenciemos el feliz reencuentro de familiares y amigos íntimos. ¡Nuestro corazón rebosará de amor por nuestro Padre celestial! ¡Qué bueno es Jehová por darnos esa esperanza tan maravillosa!
“Por la obra de tus manos sentirás anhelo”
¿Esperaba Job permanecer en el Seol para siempre? No, pues le rogó a Dios: “[¡]Que me fijaras un límite de tiempo y te acordaras de mí!”. Él tenía fe en que Jehová no se olvidaría de él y por eso confiaba en que solo estaría en el Seol durante un tiempo. Luego comparó ese período a un “trabajo obligatorio”, una espera forzosa. Pero ¿hasta cuándo esperaría? Él contestó: “Hasta que llegue mi relevo [o liberación]” (versículo 14). Así que Job será eximido de esa carga cuando sea liberado del Seol, es decir, cuando sea resucitado.
¿Qué garantía tenía Job de que ese momento llegará? Él conocía bien lo que siente nuestro amoroso Creador por sus siervos que han fallecido. “Tú llamarás —le dijo a Dios—, y yo mismo te responderé. Por la obra de tus manos sentirás anhelo.” (Versículo 15.) Job reconocía que él era obra de las manos de Jehová. Al fin y al cabo, fue Dios quien hizo posible que Job se formara en el vientre de su madre. Jehová le había concedido la vida, y también podría devolvérsela (Job 10:8, 9; 31:15).
Este pasaje nos enseña una valiosa lección: Jehová les tiene un gran cariño a aquellos que, como Job, se ponen en sus manos y dejan que él moldee su personalidad (Isaías 64:8). Él valora muchísimo a sus siervos fieles y siente un profundo “anhelo” por los que han muerto. Hablando sobre la palabra hebrea que aquí se traduce “anhelo”, un especialista explica: “Sin duda, es uno de los términos que con mayor vigor transmiten el sentimiento de añoranza profunda”. Así es: Jehová no solo se acuerda de sus siervos que han fallecido; también los echa mucho de menos y anhela verlos con vida otra vez.
¡Qué bueno es Jehová, que decidió incluir esta hermosa esperanza en uno de los libros más antiguos de la Biblia! Él desea que volvamos a ver a los seres queridos que hemos perdido. Recordar esto puede ayudarnos a sobrellevar el dolor de su muerte. ¿No le gustaría conocer mejor a un Dios tan amoroso? Si permite que él moldee su vida, podrá estar entre quienes vean con sus propios ojos el maravilloso día en que Dios cumpla su promesa de resucitar a los muertos.

BUSQUEMOS PERLAS ESCONDIDAS (8 MINS.):


Job 12:12. ¿Por qué pueden ayudar los cristianos mayores a los más jóvenes? (g99 22/7 pág. 11, recuadro).


Job 12:12 Traducción del Nuevo Mundo con referencias
12 ¿No hay sabiduría entre los de edad
y entendimiento [en] la longitud de días?

Job 15:27. ¿Qué insinuó Elifaz cuando dijo acerca de Job: “Cubre su rostro con su gordura”? (it-2 pág. 872 párr. 9).


Job 15:27 Traducción del Nuevo Mundo con referencias
27 porque realmente cubre su rostro con su gordura
y acumula grasa sobre sus lomos,
Rostro
El que un hombre o un ángel se cubra el rostro o lo oculte puede expresar humildad o temor reverencial y respeto. (Éx 3:6; 1Re 19:13; Isa 6:2.) También puede ser señal de duelo. (2Sa 19:4.) En cambio, Elifaz insinuó falsamente que la prosperidad había vuelto arrogante a Job, de modo que estaba ‘cubriéndose el rostro con su gordura’. (Job 15:27.) Como en el caso de Hamán, el que una persona cubra el rostro de otra podría representar vergüenza y, tal vez, condenación. (Est 7:8; compárese con Sl 44:15; Jer 51:51.)

¿Qué me enseña sobre Jehová la lectura bíblica de esta semana?


¿Qué ideas de la lectura bíblica de esta semana pueden servirme en la predicación?


JOB 11-15 | SUGERENCIAS PARA SUS COMENTARIOS PERSONALES


(JOB 12:7)
“Sin embargo, pregunta, por favor, a los animales domésticos, y ellos te instruirán; también a las criaturas aladas de los cielos, y ellas te informarán.”

g86 22/12 pág. 12 ¿Son “inteligentes”?
La Biblia enlaza el comportamiento de las criaturas aladas con el Creador al decir: “Pregunta, por favor, a los animales domésticos, y ellos te instruirán; también a las criaturas aladas de los cielos, y ellas te informarán.

g86 22/12 pág. 12 ¿Son “inteligentes”?
(Job 12:7,

g86 22/12 pág. 12 ¿Son “inteligentes”?
¿Qué le dirían estas criaturas a usted? Si tuvieran la habilidad de hablar, dirían: ‘El Creador puede programar hábitos muy complejos en cerebros muy diminutos’. Aunque los evolucionistas quisieran que esas criaturas ‘no hubieran hecho’ las cosas intrigantes que hicieron, la Biblia da crédito por la sabiduría de estas —ya sea aprendida o por instinto— a su Hacedor, Jehová Dios.

(JOB 12:11)
“¿Acaso el oído mismo no prueba las palabras como el paladar gusta el alimento?”

it-1 pág. 362 Boca
El paladar. El paladar es el cielo de la boca, y separa la cavidad bucal de las fosas nasales. La parte posterior, llamada velo del paladar, separa la boca de la faringe. Hay veces que en las Escrituras se usa el término “paladar” como sinónimo de “boca”. (Pr 8:7; Os 8:1, nota.)
Tanto Job como Elihú emplearon el término en sentido comparativo cuando asemejaron la facultad del gusto que tiene el paladar con la capacidad de juicio del hombre para distinguir lo que es recto y sabio. (Job 12:11; 34:3.) Decir que el paladar contribuye a detectar los sabores no es erróneo, como a veces se ha afirmado. Este hecho puede apreciarse al examinar el cometido del paladar en la deglución: la lengua presiona el alimento contra el paladar, lo extiende y dirige hacia la faringe, conducto de forma cónica que conecta con el esófago y con las fosas nasales. De esta manera se permite una mejor difusión del aroma del alimento en las fosas nasales, lo que contribuye de forma notable al sentido del gusto.

(JOB 12:12)
“¿No hay sabiduría entre los de edad y entendimiento [en] la longitud de días?”

g99 22/7 pág. 11 Vivir más y mejor
¿Más viejos y más sabios?
“¿No hay sabiduría entre los de edad y entendimiento en la longitud de días?”, pregunta la Biblia (Job 12:12). ¿Cuál es la respuesta? Un grupo de investigadores realizaron estudios en personas mayores para medir cualidades como “la perspicacia, el buen juicio, la perspectiva y la capacidad para sopesar valores opuestos e idear soluciones adecuadas a los problemas”. Según U.S.News & World Report, el estudio mostró que “los mayores eclipsan de manera sistemática a los jóvenes en todo lo referente a la sabiduría, pues sus consejos son más reflexivos e ingeniosos”. Se demostró asimismo que “aunque les lleva más tiempo tomar decisiones, estas con frecuencia son mejores que las de los jóvenes”. De modo que, como indica el libro bíblico de Job, los años otorgan sabiduría.

(JOB 13:12)
“Los dichos memorables de ustedes son proverbios de ceniza; las convexidades de sus escudos son como convexidades de escudos de barro.”

it-1 pág. 461 Cenizas
Con las cenizas también se representó lo insignificante o sin valor. Abrahán reconoció ante Jehová que era “polvo y ceniza” (Gé 18:27; véase también Isa 44:20; Job 30:19), y Job comparó los dichos de sus falsos consoladores a “proverbios de ceniza”. (Job 13:12.)

(JOB 13:14)
“¿Por qué llevo mi carne en mis dientes y coloco mi propia alma en la palma de la mano?”

it-2 pág. 293 Mano
‘poner la propia vida de uno en su mano o en la palma de su mano’, arriesgar la vida (1Sa 19:5; Job 13:14);

(JOB 13:16)
“Él también sería mi salvación, porque ante él no entrará ningún apóstata.”

it-1 pág. 159 Apostasía
Más tarde, se le hizo necesario a Job defenderse de la acusación de apostasía que le lanzaron sus tres supuestos consoladores. (Job 8:13; 15:34; 20:5.) En su defensa, mostró que Dios no concede audiencia a los apóstatas (Job 13:16), y que el estado de un apóstata a quien Dios ‘corta’ es desesperanzado. (Job 27:8; compárese también con la declaración de Elihú en Job 34:30; 36:13.) En estos casos se usa el sustantivo hebreo ja•néf, que significa “apartado de Dios”, es decir, apóstata. El verbo relacionado, ja•néf, significa “estar apartado de la debida relación con Dios”, o “contaminar, llevar a la apostasía”. (Lexicon in Veteris Testamenti Libros, de L. Koehler y W. Baumgartner, Leiden, 1958, pág. 317.)

(JOB 14:1)
“”El hombre, nacido de mujer, es de vida corta y está harto de agitación.”

w99 15/10 pág. 3 En pos de una vida más larga
“El hombre, nacido de mujer, es de vida corta y está harto de agitación. A semejanza de una flor ha salido y es cortado, y huye como la sombra y no sigue existiendo.” (Job 14:1, 2.)
AUNQUE esta observación acerca de la brevedad de la vida se escribió hace unos tres mil quinientos años, hoy pocas personas disentirían de ella. Nunca ha satisfecho a la humanidad disfrutar de la flor de la vida por poco tiempo, envejecer y morir. No es de extrañar que a lo largo de la historia hayan proliferado métodos para prolongar la vida.
En los días de Job, los egipcios comían testículos de animales en un vano intento de recuperar la juventud. Uno de los objetivos primordiales de la alquimia del medievo fue producir un elixir que pudiera alargar la vida. Muchos alquimistas creían que el oro producido de forma artificial otorgaba vida inmortal y que comer en platos de oro extendía la vida. Los chinos taoístas de la antigüedad pensaban que podían modificar la química corporal, mediante técnicas como la meditación, los ejercicios de respiración y la alimentación, y así conseguir la inmortalidad.
Al explorador español Juan Ponce de León se le conoce por su insaciable búsqueda de la fuente de la juventud. Un médico del siglo XVIII recomendó en su libro Hermippus Redivivus que en primavera se encerrara en una pequeña habitación a muchachas vírgenes, se recogieran sus exhalaciones en botellas y se usaran como pócimas para prolongar la vida. Ni que decir tiene que ninguno de estos métodos triunfó.
Hoy día, tres mil quinientos años después de escribir Moisés las palabras de Job, el hombre ha pisado la Luna, ha inventado el automóvil y la computadora, además de haber investigado el átomo y la célula. Sin embargo, pese a todos estos adelantos técnicos, todavía tenemos una ‘vida corta y estamos hartos de agitación’. Es cierto que en los países industrializados la expectativa de vida ha aumentado de manera espectacular en el último siglo, sobre todo gracias a una mejor asistencia sanitaria, unas medidas higiénicas más eficaces y una nutrición más completa.

(JOB 14:2)
“A semejanza de una flor ha salido y es cortado, y huye como la sombra y no sigue existiendo.”

w08 1/3 pág. 3 ¡Necesitamos un rescate!
A semejanza de una flor ha salido y es cortado, y huye como la sombra y no sigue existiendo” (Job 14:1, 2).

w08 1/3 pág. 3 ¡Necesitamos un rescate!
Comparta o no los ya mencionados sentimientos de Job respecto a la vida, con el paso de los años también usted inevitablemente ‘huirá como la sombra’, dejando atrás a amigos, familia, hogar y todo lo que haya logrado en vida.

(JOB 14:7)
“Porque existe esperanza hasta para un árbol. Si es cortado, todavía brota de nuevo, y su propia ramita no cesa de ser.”

w15 15/4 pág. 32 ¿Volverá a brotar un árbol cortado?
¿Volverá a brotar un árbol cortado?
AL LADO del majestuoso cedro del Líbano, el retorcido olivo podría parecer un árbol insignificante. Sin embargo, es capaz de sobrevivir a las circunstancias más difíciles. De hecho, se conocen ejemplares de más de mil años de edad. Incluso si su tronco ha sido cortado, el olivo puede revivir gracias a sus raíces extendidas. Mientras esas raíces no mueran, puede volver a brotar.
El patriarca Job estaba seguro de que si moría, volvería a vivir (Job 14:13-15). Es probable que pensara en el olivo cuando expresó su confianza en que Dios podía resucitarlo. “Existe esperanza hasta para un árbol —dijo Job—. Si es cortado, todavía brota de nuevo.” Cuando llueve después de una larga sequía, un olivo cortado es capaz de volver a la vida, pues de sus raíces pueden nacer retoños y producir ramas “como planta nueva” (Job 14:7-9).

w00 15/5 págs. 27-28 Un olivo frondoso en la casa de Dios
¿De qué modo ilustró Job su convicción de que Dios lo sacaría de la sepultura? Mediante un árbol cuya descripción hace suponer que se trataba del olivo. “Porque existe esperanza hasta para un árbol —dijo Job—. Si es cortado, todavía brota de nuevo.” (Job 14:7.) Talar un olivo no significa su fin. Solo muere si se le arranca de raíz. Pero si esta permanece intacta, vuelve a brotar con vigor renovado.
Incluso en el caso en que un viejo olivo sufra una sequía grave y prolongada, el tocón marchito puede revivir. “Si su raíz envejece en la tierra, y en el polvo muere su tocón, al olor del agua brota, y ciertamente produce rama mayor como planta nueva.” (Job 14:8, 9.) Job vivía en una tierra seca y polvorienta, donde probablemente había visto muchos viejos tocones de olivo que parecían secos y sin vida. Pero cuando llegaba la lluvia, el árbol “muerto” volvía a la vida y de sus raíces salía un nuevo tronco como si fuera una “planta nueva”. Esa extraordinaria capacidad de recuperación indujo a un horticultor tunecino a hacer esta observación: “Puede decirse que los olivos son inmortales”.

(JOB 14:9)
“al olor del agua brota, y ciertamente produce rama mayor como planta nueva.”

w15 15/4 pág. 32 ¿Volverá a brotar un árbol cortado?
¿Volverá a brotar un árbol cortado?
AL LADO del majestuoso cedro del Líbano, el retorcido olivo podría parecer un árbol insignificante. Sin embargo, es capaz de sobrevivir a las circunstancias más difíciles. De hecho, se conocen ejemplares de más de mil años de edad. Incluso si su tronco ha sido cortado, el olivo puede revivir gracias a sus raíces extendidas. Mientras esas raíces no mueran, puede volver a brotar.
El patriarca Job estaba seguro de que si moría, volvería a vivir (Job 14:13-15). Es probable que pensara en el olivo cuando expresó su confianza en que Dios podía resucitarlo. “Existe esperanza hasta para un árbol —dijo Job—. Si es cortado, todavía brota de nuevo.” Cuando llueve después de una larga sequía, un olivo cortado es capaz de volver a la vida, pues de sus raíces pueden nacer retoños y producir ramas “como planta nueva” (Job 14:7-9).

(JOB 14:13)
“¡Oh que en el Seol me ocultaras, que me mantuvieras secreto hasta que tu cólera se volviera atrás, que me fijaras un límite de tiempo y te acordaras de mí!”

w15 1/8 pág. 3 ¿Qué pasa cuando uno muere?
Piense, por ejemplo, en lo que el fiel Job entendía cuando hablaba del sepulcro. En un solo día perdió a todos sus hijos y todas sus posesiones. Después se le llenó el cuerpo de úlceras dolorosas. Entonces le suplicó a Dios: “Oh que en el Seol [“infierno”, según La Sagrada Biblia, de Guillermo Jünemann] me ocultaras, que me mantuvieras secreto” (Job 1:13-19; 2:7; 14:13). Para Job, el sepulcro o infierno no era un lugar de fuego, donde sufriría aún más, sino un lugar de alivio, de descanso.

w13 1/11 pág. 6 La mentira que convirtió a Dios en un ser cruel
En la Biblia, los términos hebreo y griego que suelen traducirse “infierno” se refieren a un lugar simbólico, la “sepultura” de la humanidad. Por ejemplo, cuando Job padeció una dolorosa enfermedad, le oró a Dios: “Si al menos me ocultaras en el sepulcro” (Job 14:13, Nueva Versión Internacional). O como lo traduce La Sagrada Biblia, de Guillermo Jünemann, “en el infierno”. Job no quería estar en un sitio de tormento eterno alejado de Dios; solo quería descansar en la tumba.

w11 1/3 pág. 22 “Por la obra de tus manos sentirás anhelo”
Job, un hombre de fe incomparable, pronunció estas palabras en un momento muy doloroso de su vida. Lo había perdido todo: sus amados hijos, sus riquezas y su salud. Consumido por el sufrimiento físico y emocional, clamó a Dios: “¡Oh que en el Seol me ocultaras[!]” (versículo 13). Al hablar del Seol, el versículo se refiere al lugar simbólico al que van todos los seres humanos al morir. Así pues, Job consideraba que ir a la tumba sería un alivio, pues allí terminarían sus penas y desgracias. Estaría a salvo y protegido, como un tesoro escondido por Dios mismo.
¿Esperaba Job permanecer en el Seol para siempre? No, pues le rogó a Dios: “[¡]Que me fijaras un límite de tiempo y te acordaras de mí!”. Él tenía fe en que Jehová no se olvidaría de él y por eso confiaba en que solo estaría en el Seol durante un tiempo.

w11 1/3 pág. 22 “Por la obra de tus manos sentirás anhelo”
Según una obra especializada, el verbo que se traduce “ocultar” podría transmitir la idea de “guardar como un objeto valioso en un lugar seguro”. Por tal razón, otra obra señala que las palabras de Job podrían traducirse “escóndeme como un tesoro”.

(JOB 14:14)
“Si un hombre físicamente capacitado muere, ¿puede volver a vivir? Todos los días de mi trabajo obligatorio esperaré, hasta que llegue mi relevo.”

w15 15/4 pág. 32 ¿Volverá a brotar un árbol cortado?
El patriarca Job estaba seguro de que si moría, volvería a vivir (Job 14:13-15). Es probable que pensara en el olivo cuando expresó su confianza en que Dios podía resucitarlo. “Existe esperanza hasta para un árbol —dijo Job—. Si es cortado, todavía brota de nuevo.” Cuando llueve después de una larga sequía, un olivo cortado es capaz de volver a la vida, pues de sus raíces pueden nacer retoños y producir ramas “como planta nueva” (Job 14:7-9).
Tal como un agricultor desea ver brotar un olivo que ha sido cortado, Jehová está deseando devolverle la vida a sus siervos y a otras personas que han fallecido (Mat. 22:31, 32; Juan 5:28, 29; Hech. 24:15). ¡Qué alegría nos dará recibirlos y verlos disfrutar otra vez de la vida!

w11 1/3 pág. 22 “Por la obra de tus manos sentirás anhelo”
Luego comparó ese período a un “trabajo obligatorio”, una espera forzosa. Pero ¿hasta cuándo esperaría? Él contestó: “Hasta que llegue mi relevo [o liberación]” (versículo 14). Así que Job será eximido de esa carga cuando sea liberado del Seol, es decir, cuando sea resucitado.

w07 15/5 pág. 27 párr. 6 La esperanza de la resurrección: ¿es una realidad para usted?
Por ejemplo, leamos lo que dijo el fiel Job: “Si un hombre físicamente capacitado muere, ¿puede volver a vivir? Todos los días de mi trabajo obligatorio esperaré, hasta que llegue mi relevo.

w07 15/5 pág. 27 párr. 6 La esperanza de la resurrección: ¿es una realidad para usted?
Job 14:14,

w07 15/5 pág. 27 párr. 7 La esperanza de la resurrección: ¿es una realidad para usted?
Job era consciente de que cuando muriera, tendría que aguardar un tiempo dormido en la muerte; lo consideraba su “trabajo obligatorio”, una espera forzosa hasta que fuera liberado. Para él, esa liberación, o relevo, era una realidad, llegaría con toda seguridad. ¿Por qué estaba tan convencido? Porque conocía el sentir de Jehová;

w06 15/3 pág. 14 Puntos sobresalientes del libro de Job
7:1; 14:14. ¿A qué se refiere la expresión “trabajo obligatorio”? La angustia de Job era tan dolorosa que para él la vida era como un trabajo obligatorio, arduo y agotador (Job 10:17, nota). Y puesto que el tiempo que el ser humano pasa en el Seol —desde que muere hasta que resucita— es un período forzoso, Job lo asemejó a un trabajo obligatorio.

w01 1/5 pág. 22 El espiritismo y la búsqueda de la verdadera espiritualidad
“Cuando el hombre es muerto, vive siempre; concluyendo los días de mi existencia terrestre esperaré porque volveré a ella de nuevo.” (“Versión de la iglesia griega” de Job 14:14 citada en El Evangelio según el espiritismo.)
La Reina-Valera Actualizada traduce del siguiente modo este versículo: “Si el hombre muere, ¿volverá a vivir? Todos los días de mi milicia esperaré hasta que llegue mi relevo”. Leamos el contexto de esta cita. Veremos que los muertos esperan en la tumba por su “relevo” (versículo 13). Mientras esperan, no existen en ningún lugar. “El varón fenecido, se fue; y cayendo el mortal, ya no es.” (Job 14:10, versión de la Septuaginta al español de Guillermo Jünemann.)

w95 15/5 pág. 5 Una nueva vida para nuestros antepasados
La esperanza de la resurrección
Como los vivos dejan de existir cuando mueren, la pregunta que planteó Job a continuación es clave: “Si un hombre físicamente capacitado muere, ¿puede volver a vivir?”. Job mismo dio la respuesta: “Todos los días de mi trabajo obligatorio [en el sepulcro] esperaré, hasta que llegue mi relevo. Tú [Jehová] llamarás, y yo mismo te responderé. Por la obra de tus manos sentirás anhelo”. (Job 14:14, 15.)
En otras palabras: aunque Job iba a pasar a la no existencia, Dios no se olvidaría de él. Job tenía fe en que en el futuro Jehová Dios lo ‘llamaría’ de vuelta a la vida mediante una resurrección.

it-2 pág. 1013 Servicio obligatorio
También asemejó el tiempo que los muertos pasan en el Seol a un trabajo obligatorio, una carga que están obligados a llevar; no obstante, expresó su esperanza en la resurrección. (Job 14:14.)

pe cap. 14 pág. 121 párr. 5 ¿Quiénes van al cielo, y por qué?
Mientras sufría, Job oró a Dios: “¡Oh que en el Seol [el sepulcro] me ocultases, que me mantuvieses secreto hasta que tu cólera se volviera atrás, que me fijaras un límite de tiempo y te acordaras de mí!” Job esperaba que, al morir, llegaría a estar inconsciente en el sepulcro. Sabía que no iría al cielo. Pero tenía esperanza, como explicó: “Si un hombre físicamente capacitado muere, ¿puede volver a vivir? Todos los días de mi servicio obligatorio [el tiempo señalado en el sepulcro] esperaré, hasta que llegue mi relevo. Tú llamarás, y yo mismo te responderé.”—Job 14:13-15

(JOB 14:15)
“Tú llamarás, y yo mismo te responderé. Por la obra de tus manos sentirás anhelo.”

w15 15/4 pág. 32 ¿Volverá a brotar un árbol cortado?
El patriarca Job estaba seguro de que si moría, volvería a vivir (Job 14:13-15). Es probable que pensara en el olivo cuando expresó su confianza en que Dios podía resucitarlo. “Existe esperanza hasta para un árbol —dijo Job—. Si es cortado, todavía brota de nuevo.” Cuando llueve después de una larga sequía, un olivo cortado es capaz de volver a la vida, pues de sus raíces pueden nacer retoños y producir ramas “como planta nueva” (Job 14:7-9).
Tal como un agricultor desea ver brotar un olivo que ha sido cortado, Jehová está deseando devolverle la vida a sus siervos y a otras personas que han fallecido (Mat. 22:31, 32; Juan 5:28, 29; Hech. 24:15). ¡Qué alegría nos dará recibirlos y verlos disfrutar otra vez de la vida!

w14 1/1 pág. 7 ¡La muerte no es el fin!
Dirigiéndose al Todopoderoso, Job respondió su propia pregunta: “Tú me llamarás, y yo te responderé; desearás ver la obra de tus manos” (Job 14:15, Nueva Versión Internacional). Este hombre fiel estaba seguro de que Jehová deseaba traerlo de vuelta a la vida. ¿Se estaría engañando? No, en absoluto.

w11 1/3 pág. 22 “Por la obra de tus manos sentirás anhelo”
¿Qué garantía tenía Job de que ese momento llegará? Él conocía bien lo que siente nuestro amoroso Creador por sus siervos que han fallecido. “Tú llamarás —le dijo a Dios—, y yo mismo te responderé. Por la obra de tus manos sentirás anhelo.” (Versículo 15.) Job reconocía que él era obra de las manos de Jehová. Al fin y al cabo, fue Dios quien hizo posible que Job se formara en el vientre de su madre. Jehová le había concedido la vida, y también podría devolvérsela (Job 10:8, 9; 31:15).
Este pasaje nos enseña una valiosa lección: Jehová les tiene un gran cariño a aquellos que, como Job, se ponen en sus manos y dejan que él moldee su personalidad (Isaías 64:8). Él valora muchísimo a sus siervos fieles y siente un profundo “anhelo” por los que han muerto. Hablando sobre la palabra hebrea que aquí se traduce “anhelo”, un especialista explica: “Sin duda, es uno de los términos que con mayor vigor transmiten el sentimiento de añoranza profunda”. Así es: Jehová no solo se acuerda de sus siervos que han fallecido; también los echa mucho de menos y anhela verlos con vida otra vez.

w07 15/5 pág. 27 párrs. 6-7 La esperanza de la resurrección: ¿es una realidad para usted?
Jehová anhela resucitar a los muertos. La Biblia expone sin rodeos cómo se siente Dios al respecto. Por ejemplo, leamos lo que dijo el fiel Job: “Si un hombre físicamente capacitado muere, ¿puede volver a vivir? Todos los días de mi trabajo obligatorio esperaré, hasta que llegue mi relevo. Tú llamarás, y yo mismo te responderé. Por la obra de tus manos sentirás anhelo” (Job 14:14, 15). ¿Qué significan estas palabras?
7 Job era consciente de que cuando muriera, tendría que aguardar un tiempo dormido en la muerte; lo consideraba su “trabajo obligatorio”, una espera forzosa hasta que fuera liberado. Para él, esa liberación, o relevo, era una realidad, llegaría con toda seguridad. ¿Por qué estaba tan convencido? Porque conocía el sentir de Jehová; sabía que él ‘sentiría anhelo’ de ver de nuevo a su siervo fiel. En efecto, Dios tiene el intenso deseo de devolver la vida a todos los justos. Y también dará a otras personas la oportunidad de vivir para siempre en el Paraíso en la Tierra (Lucas 23:43; Juan 5:28, 29). Si Dios desea hacerlo, ¿quién puede impedírselo?

w05 1/5 pág. 12 párr. 17 La enseñanza de la resurrección nos concierne
Y dirigiéndose a su Dios, Jehová, aseguró: “Tú llamarás, y yo mismo te responderé”. Tocante al sentir de nuestro afectuoso Creador, Job señaló: “Por la obra de tus manos sentirás anhelo” (Job 14:14, 15). Así es, Jehová anhela que llegue el momento en que sus siervos fieles vuelvan a la vida en la resurrección. ¿No es verdad que nos acerca más a él meditar en el amor y la bondad inmerecida que nos muestra a pesar de nuestra imperfección? (Romanos 5:21; Santiago 4:8.)

we pág. 30 Una esperanza segura para los muertos
El fiel Job dijo sobre el deseo de Jehová de llevar a cabo la resurrección: “Si un hombre físicamente capacitado muere, ¿puede volver a vivir? [...] Tú llamarás, y yo mismo te responderé. Por la obra de tus manos sentirás anhelo”. (Job 14:14, 15.) La palabra del idioma original que se traduce “sentirás anhelo” denota que Dios lo desea ardientemente. (Génesis 31:30; Salmo 84:2.) Es obvio que Jehová espera con gran ansia el momento de la resurrección.

w98 1/7 pág. 13 párr. 2 “Los muertos serán levantados”
Job, un hombre justo, preguntó: “Si un hombre físicamente capacitado muere, ¿puede volver a vivir?”. Luego dio esta reconfortante respuesta: “Tú llamarás, y yo mismo te responderé. Por la obra de tus manos sentirás anhelo” (Job 14:14, 15). La palabra “anhelo” significa “deseo vehemente de algo” (compárese con Salmo 84:2). Efectivamente, Jehová espera con interés la resurrección, anhela ver de nuevo a sus siervos fieles desaparecidos, que siguen vivos en su memoria (Mateo 22:31, 32).

w97 15/2 pág. 12 párr. 19 ¿Qué propósito tiene la vida?
El fiel Job dijo: “Tú [Jehová] llamarás, y yo mismo te responderé. Por la obra de tus manos sentirás anhelo”. (Job 14:15.) Piense en ello: nuestro Creador siente “anhelo” por sus siervos leales muertos. (“Querrías volver a contemplar lo que tus manos hicieron” [Agustín Magaña].)

w95 15/5 pág. 5 Una nueva vida para nuestros antepasados
La esperanza de la resurrección
Como los vivos dejan de existir cuando mueren, la pregunta que planteó Job a continuación es clave: “Si un hombre físicamente capacitado muere, ¿puede volver a vivir?”. Job mismo dio la respuesta: “Todos los días de mi trabajo obligatorio [en el sepulcro] esperaré, hasta que llegue mi relevo. Tú [Jehová] llamarás, y yo mismo te responderé. Por la obra de tus manos sentirás anhelo”. (Job 14:14, 15.)
En otras palabras: aunque Job iba a pasar a la no existencia, Dios no se olvidaría de él. Job tenía fe en que en el futuro Jehová Dios lo ‘llamaría’ de vuelta a la vida mediante una resurrección.

w90 1/5 pág. 7 Millones que ahora están muertos volverán a vivir
Respecto a la propia voluntad de Jehová de efectuar la resurrección, el fiel hombre Job dijo: “Si un hombre físicamente capacitado muere, ¿puede volver a vivir? [...] Tú llamarás, y yo mismo te responderé. Por la obra de tus manos sentirás anhelo”. (Job 14:14, 15.) La palabra del idioma original que se vierte “sentirás anhelo” denota un deseo solícito. (Génesis 31:30; Salmo 84:2.) Es obvio que Jehová espera con gran anhelo la resurrección.

w90 1/9 pág. 6 ¿Sigue viva el alma después de la muerte?
Después que Job hizo la pregunta: “¿Puede [el hombre] volver a vivir?”, pasó a dar la respuesta bajo inspiración. Dijo: “Tú [Jehová] llamarás, y yo mismo te responderé. Por la obra de tus manos sentirás anhelo”. (Job 14:14, 15.) Sí; la Biblia habla de la esperanza de una resurrección para todos los que están en la memoria de Dios. ¡El deseo intenso de él es hacer que vuelvan a la vida sus siervos fieles, como Job! Cristo Jesús confirmó así que esta esperanza se realizará: “No se maravillen de esto, porque viene la hora en que todos los que están en las tumbas conmemorativas oirán su voz y saldrán, los que hicieron cosas buenas a una resurrección de vida, los que practicaron cosas viles a una resurrección de juicio”. (Juan 5:28, 29.)

(JOB 14:17)
“Sellada en una bolsa está mi sublevación, y tú aplicas cola sobre mi error.”

it-1 pág. 363 Bolsa
La palabra hebrea tseróhr se deriva de un verbo que significa “envolver” (Éx 12:34) y designa un tipo común de receptáculo atado con una cuerda o cordel, ya sea a modo de “atado” (Gé 42:35) o de “bolsa” anudada. (Pr 7:20; Can 1:13.) Parece ser que de este modo ataban el dinero del cofre de las contribuciones del templo, probablemente en cantidades uniformes. (2Re 12:10.) En las transacciones comerciales de cantidades elevadas de dinero que se hacían en tiempos antiguos, a veces se pesaban las monedas y se colocaban en “bolsas” a las que se sellaba el nudo. En ocasiones se hacía pasar la bolsa de una persona a otra como garantía de que contenía la cantidad estipulada. El sello intacto garantizaba la cantidad de plata, oro u otro metal que contenía. Parece ser que Job usó una figura como esta en Job 14:17, cuando le dijo a Dios: “Sellada en una bolsa está mi sublevación, y tú aplicas cola sobre mi error”.

(JOB 15:2)
““¿Acaso una persona sabia misma responderá con conocimiento lleno de viento, o llenará su vientre del viento del este?”

it-1 pág. 871 Este
En Palestina el viento del E. era caliente, soplaba desde las tierras desérticas del E. y arruinaba la vegetación. (Eze 19:12.) Esta es la base para la expresión “llenará su vientre del viento del este”. (Job 15:2.)

(JOB 15:10)
“Tanto el encanecido como el de edad están con nosotros, el que es mayor que tu padre en días.”

it-1 pág. 382 Cabello
La canicie merecía respeto (Pr 16:31; 20:29), y a veces se usaba como sinónimo de edad y sabiduría. (Job 15:9, 10; véase CANICIE.)

(JOB 15:11)
“¿Acaso las consolaciones de Dios no te bastan, o una palabra [que se habla] amablemente contigo?”

it-1 pág. 108 Amabilidad
Falsa amabilidad. La amabilidad en el tono de la voz o en los modales no siempre es prueba de verdadera amabilidad. Para que esta cualidad sea totalmente genuina, debe proceder del corazón. Mientras Job, siervo de Dios, sufría a manos de Satanás una prueba de integridad a su Creador, fue atacado verbalmente por tres compañeros, que le acusaron de pecados secretos, iniquidad y obstinación, e insinuaron además que era un apóstata y que sus hijos habían hallado la muerte a manos de Dios por haber sido inicuos. Sin embargo, uno de los tres compañeros, Elifaz, le dijo a Job: “¿Acaso las consolaciones de Dios no te bastan, o una palabra que se habla amablemente contigo?”. (Job 15:11.) Esta declaración deja entrever que por lo menos parte de su acusación se presentó en un tono suave; sin embargo, su contenido era áspero, de ahí que no fuese verdaderamente amable.

(JOB 15:14)
“¿Qué es el hombre mortal, para que sea limpio, o para que cualquiera que ha nacido de una mujer tenga razón?”

w10 15/2 pág. 20 No caigamos presa de la propaganda de Satanás
“Un hombre que está bebiendo la injusticia”
Más tarde, Elifaz preguntó: “¿Qué es el hombre mortal, para que sea limpio, o para que cualquiera que ha nacido de una mujer tenga razón?”. Y luego dio esta respuesta: “¡Mira! En sus santos [Dios] no tiene fe, y los cielos mismos realmente no son limpios a sus ojos. ¡Cuánto menos cuando uno es detestable y corrompido, un hombre que está bebiendo la injusticia lo mismo que agua!” (Job 15:14-16). Con estas palabras, Elifaz le estaba dando a entender a Job que Jehová no considera justo a ningún ser humano. El Diablo también explota las ideas negativas. Quiere que nos angustiemos por los fallos del pasado, que nos juzguemos implacablemente y creamos que no tenemos remedio. También desea que pensemos que Dios es demasiado exigente y muy poco compasivo, misericordioso y dispuesto a ayudarnos.
Claro, es cierto que “todos [los seres humanos] han pecado y no alcanzan a la gloria de Dios”. Como somos imperfectos, no podemos cumplir las normas perfectas de Jehová (Rom. 3:23; 7:21-23). Pero eso no significa que no valgamos nada para él. Nuestro Padre conoce muy bien que “somos polvo”, y por eso nunca será desconsiderado ni “seguirá señalando [nuestras] faltas” (Sal. 103:8, 9, 14). Además, sabe que hay alguien aprovechándose de nuestra condición de pecadores: “la serpiente original, el que es llamado Diablo y Satanás” (Rev. 12:9, 10).
Jehová “perdonará en gran manera” a quienes llevan una mala vida, siempre que la abandonen y se acerquen con corazón arrepentido y espíritu humilde (Isa. 55:7; Sal. 51:17). Aunque sus pecados puedan “ser como escarlata, se les hará blancos justamente como la nieve” (Isa. 1:18). ¡Cuánto nos anima esto a no dejar de esforzarnos por hacer la voluntad de nuestro Padre!
Dado que somos pecadores, no podemos ser amigos de Dios por méritos propios. Adán y Eva perdieron la perfección y la vida eterna, y esa pérdida la sufrimos igualmente todos nosotros (Rom. 6:23). Pero Jehová, en su inmenso amor, ha tomado las medidas oportunas para que se nos perdonen los pecados si demostramos fe en el sacrificio de su Hijo (Mat. 20:28; Juan 3:16). ¡Qué gran “bondad inmerecida”! (Tito 2:11.) ¡Nuestra situación tiene remedio! Entonces, ¿cómo vamos a consentir que Satanás nos haga creer lo contrario?

(JOB 15:15)
“¡Mira! En sus santos él no tiene fe, y los cielos mismos realmente no son limpios a sus ojos.”

w10 15/2 pág. 20 No caigamos presa de la propaganda de Satanás
“Un hombre que está bebiendo la injusticia”
Más tarde, Elifaz preguntó: “¿Qué es el hombre mortal, para que sea limpio, o para que cualquiera que ha nacido de una mujer tenga razón?”. Y luego dio esta respuesta: “¡Mira! En sus santos [Dios] no tiene fe, y los cielos mismos realmente no son limpios a sus ojos. ¡Cuánto menos cuando uno es detestable y corrompido, un hombre que está bebiendo la injusticia lo mismo que agua!” (Job 15:14-16). Con estas palabras, Elifaz le estaba dando a entender a Job que Jehová no considera justo a ningún ser humano. El Diablo también explota las ideas negativas. Quiere que nos angustiemos por los fallos del pasado, que nos juzguemos implacablemente y creamos que no tenemos remedio. También desea que pensemos que Dios es demasiado exigente y muy poco compasivo, misericordioso y dispuesto a ayudarnos.
Claro, es cierto que “todos [los seres humanos] han pecado y no alcanzan a la gloria de Dios”. Como somos imperfectos, no podemos cumplir las normas perfectas de Jehová (Rom. 3:23; 7:21-23). Pero eso no significa que no valgamos nada para él. Nuestro Padre conoce muy bien que “somos polvo”, y por eso nunca será desconsiderado ni “seguirá señalando [nuestras] faltas” (Sal. 103:8, 9, 14). Además, sabe que hay alguien aprovechándose de nuestra condición de pecadores: “la serpiente original, el que es llamado Diablo y Satanás” (Rev. 12:9, 10).
Jehová “perdonará en gran manera” a quienes llevan una mala vida, siempre que la abandonen y se acerquen con corazón arrepentido y espíritu humilde (Isa. 55:7; Sal. 51:17). Aunque sus pecados puedan “ser como escarlata, se les hará blancos justamente como la nieve” (Isa. 1:18). ¡Cuánto nos anima esto a no dejar de esforzarnos por hacer la voluntad de nuestro Padre!
Dado que somos pecadores, no podemos ser amigos de Dios por méritos propios. Adán y Eva perdieron la perfección y la vida eterna, y esa pérdida la sufrimos igualmente todos nosotros (Rom. 6:23). Pero Jehová, en su inmenso amor, ha tomado las medidas oportunas para que se nos perdonen los pecados si demostramos fe en el sacrificio de su Hijo (Mat. 20:28; Juan 3:16). ¡Qué gran “bondad inmerecida”! (Tito 2:11.) ¡Nuestra situación tiene remedio! Entonces, ¿cómo vamos a consentir que Satanás nos haga creer lo contrario?

w05 15/9 pág. 26 Resistamos los pensamientos nocivos
Luego añadió lo siguiente respecto a Dios: “En sus santos él no tiene fe, y los cielos mismos realmente no son limpios a sus ojos” (Job 15:15). Y preguntó: “¿Tiene deleite alguno el Todopoderoso en que seas justo?” (Job 22:3). Bildad compartía esta opinión, pues declaró: “Hay hasta la luna, y no es brillante; y las estrellas mismas no han resultado limpias a los ojos de [Dios]” (Job 25:5).
Hemos de vigilar que no se nos contagie esa manera de pensar, pues podría llevarnos a creer que Dios exige demasiado de nosotros. Ese es un criterio que socava la relación que tenemos con Jehová. Además, si sucumbimos a dicha forma de razonar, ¿cómo reaccionaremos cuando recibamos la disciplina que necesitemos? En lugar de aceptarla humildemente, puede que nuestro corazón “se enfure[zca] contra Jehová mismo” y le abriguemos resentimiento (Proverbios 19:3). ¡Qué desastroso desenlace para nuestra espiritualidad!

it-1 pág. 477 Cielo
Permanencia de los cielos físicos. Aunque Elifaz el temanita dijo de Dios: “¡Mira! En sus santos él no tiene fe, y los cielos mismos realmente no son limpios a sus ojos”, Jehová le respondió que tanto él como sus dos compañeros ‘no habían hablado acerca de él lo que era verídico, como su siervo Job’. (Job 15:1, 15; 42:7.) Por otro lado, en Éxodo 24:10 se usan los cielos para representar la pureza. De modo que la Biblia no da ninguna razón para que Dios tenga que destruir los cielos físicos.

(JOB 15:16)
“¡Cuánto menos cuando uno es detestable y corrompido, un hombre que está bebiendo la injusticia lo mismo que agua!”

w10 15/2 pág. 20 No caigamos presa de la propaganda de Satanás
“Un hombre que está bebiendo la injusticia”
Más tarde, Elifaz preguntó: “¿Qué es el hombre mortal, para que sea limpio, o para que cualquiera que ha nacido de una mujer tenga razón?”. Y luego dio esta respuesta: “¡Mira! En sus santos [Dios] no tiene fe, y los cielos mismos realmente no son limpios a sus ojos. ¡Cuánto menos cuando uno es detestable y corrompido, un hombre que está bebiendo la injusticia lo mismo que agua!” (Job 15:14-16). Con estas palabras, Elifaz le estaba dando a entender a Job que Jehová no considera justo a ningún ser humano. El Diablo también explota las ideas negativas. Quiere que nos angustiemos por los fallos del pasado, que nos juzguemos implacablemente y creamos que no tenemos remedio. También desea que pensemos que Dios es demasiado exigente y muy poco compasivo, misericordioso y dispuesto a ayudarnos.
Claro, es cierto que “todos [los seres humanos] han pecado y no alcanzan a la gloria de Dios”. Como somos imperfectos, no podemos cumplir las normas perfectas de Jehová (Rom. 3:23; 7:21-23). Pero eso no significa que no valgamos nada para él. Nuestro Padre conoce muy bien que “somos polvo”, y por eso nunca será desconsiderado ni “seguirá señalando [nuestras] faltas” (Sal. 103:8, 9, 14). Además, sabe que hay alguien aprovechándose de nuestra condición de pecadores: “la serpiente original, el que es llamado Diablo y Satanás” (Rev. 12:9, 10).
Jehová “perdonará en gran manera” a quienes llevan una mala vida, siempre que la abandonen y se acerquen con corazón arrepentido y espíritu humilde (Isa. 55:7; Sal. 51:17). Aunque sus pecados puedan “ser como escarlata, se les hará blancos justamente como la nieve” (Isa. 1:18). ¡Cuánto nos anima esto a no dejar de esforzarnos por hacer la voluntad de nuestro Padre!
Dado que somos pecadores, no podemos ser amigos de Dios por méritos propios. Adán y Eva perdieron la perfección y la vida eterna, y esa pérdida la sufrimos igualmente todos nosotros (Rom. 6:23). Pero Jehová, en su inmenso amor, ha tomado las medidas oportunas para que se nos perdonen los pecados si demostramos fe en el sacrificio de su Hijo (Mat. 20:28; Juan 3:16). ¡Qué gran “bondad inmerecida”! (Tito 2:11.) ¡Nuestra situación tiene remedio! Entonces, ¿cómo vamos a consentir que Satanás nos haga creer lo contrario?

(JOB 15:26)
“[porque] corre contra él con cuello rígido, con las convexidades gruesas de sus escudos;”

it-1 pág. 189 Armas, armadura
Los escudos de cuero solían engalanarse con una ‘convexidad gruesa’ de metal en el centro (un pomo o un tachón), que los hacía más fuertes. (Job 15:26.)

(JOB 15:27)
“porque realmente cubre su rostro con su gordura y acumula grasa sobre sus lomos,”

it-2 pág. 872 Rostro
En cambio, Elifaz insinuó falsamente que la prosperidad había vuelto arrogante a Job, de modo que estaba ‘cubriéndose el rostro con su gordura’. (Job 15:27.)

LECTURA DE LA BIBLIA: JOB 14:1-22 (4 MINS. O MENOS)


Job 14:1-22 Traducción del Nuevo Mundo con referencias
14 ”El hombre, nacido de mujer,
es de vida corta y está harto de agitación.
2 A semejanza de una flor ha salido y es cortado,
y huye como la sombra y no sigue existiendo.
3 Sí, sobre este has abierto tu ojo,
y a mí me traes a juicio contigo.
4 ¿Quién puede producir a alguien limpio de alguien inmundo?
No hay ninguno.
5 Si sus días están decididos,
el número de sus meses está contigo;
para él has hecho un decreto de que no puede ir más allá.
6 Aparta tu mirada de sobre él para que tenga descanso,
hasta que se complazca como lo hace un trabajador asalariado en su día.
7 Porque existe esperanza hasta para un árbol.
Si es cortado, todavía brota de nuevo,
y su propia ramita no cesa de ser.
8 Si su raíz envejece en la tierra,
y en el polvo muere su tocón,
9 al olor del agua brota,
y ciertamente produce rama mayor como planta nueva.
10 Pero el hombre físicamente capacitado muere y yace vencido;
y el hombre terrestre expira, ¿y dónde está?
11 Las aguas sí se desaparecen de un mar,
y un río mismo se desagua y queda seco.
12 El hombre también tiene que acostarse, y no se levanta.
Hasta que el cielo ya no sea no despertarán,
ni se les hará despertar de su sueño.
13 ¡Oh que en el Seol me ocultaras,
que me mantuvieras secreto hasta que tu cólera se volviera atrás,
que me fijaras un límite de tiempo y te acordaras de mí!
14 Si un hombre físicamente capacitado muere, ¿puede volver a vivir?
Todos los días de mi trabajo obligatorio esperaré,
hasta que llegue mi relevo.
15 Tú llamarás, y yo mismo te responderé.
Por la obra de tus manos sentirás anhelo.
16 Porque ahora sigues contando mis pasos mismos;
no vigilas otra cosa sino mi pecado.
17 Sellada en una bolsa está mi sublevación,
y tú aplicas cola sobre mi error.
18 Sin embargo, una montaña misma, cayendo, se desvanece,
y hasta una roca es trasladada de su lugar.
19 El agua ciertamente desgasta hasta las piedras;
su derramamiento se lleva el polvo de la tierra.
Así has destruido la mismísima esperanza del hombre mortal.
20 Lo subyugas para siempre de manera que él se va;
estás desfigurándole el rostro de modo que lo despachas.
21 Sus hijos reciben honra, pero él no [lo] sabe;
y vienen a ser insignificantes, pero él no los considera.
22 Solo su propia carne mientras [esté] sobre él seguirá doliendo,
y su propia alma mientras [esté] en él seguirá de duelo”.

SEAMOS MEJORES MAESTROS


Primera conversación: fg lección 13 párr. 1.

Prepare el terreno para la revisita (2 mins. o menos).


¿Qué enseña la Biblia sobre el futuro de la religión?
En todas las religiones hay personas humildes y sinceras. Y es una buena noticia saber que Dios las valora y se preocupa por ellas. Pero, por desgracia, se han cometido muchas barbaridades en nombre de la religión (2 Corintios 4:3, 4; 11:13-15). En las noticias hemos escuchado que algunas religiones han estado involucradas en actos terroristas, genocidios, guerras y abusos de menores. ¡Qué decepción ha causado esto a los creyentes de buen corazón! (Lea Mateo 24:3-5, 11, 12.)

Revisita: fg lección 13 párr. 2.

Prepare el terreno para otra visita (4 mins. o menos).


¿Qué enseña la Biblia sobre el futuro de la religión?
Mientras que la religión verdadera honra a Jehová, la falsa lo ofende. Esta enseña mentiras acerca de Dios y el estado de los muertos, así como ideas que no aparecen en la Biblia. Pero Jehová desea que la gente sepa la verdad sobre él. (Lea Ezequiel 18:4 y 1 Timoteo 2:3-5.)

Curso bíblico: fg lección 13 párrs. 3, 4

(6 mins. o menos).


¿Qué enseña la Biblia sobre el futuro de la religión?
Dios no se deja engañar por los religiosos que afirman amarlo, pero que en realidad aman al mundo de Satanás (Santiago 4:4). La Biblia llama al conjunto de religiones falsas “Babilonia la Grande”, nombre que alude a la antigua ciudad en que se originó la religión falsa tras el Diluvio de los días de Noé. Pronto, Dios eliminará de forma repentina las religiones que engañan y perjudican a la humanidad. (Lea Revelación [Apocalipsis] 17:1, 2, 5, 16, 17 y 18:8.)
Ahora bien, Jehová tiene presentes a las personas buenas que se hallan dispersas en las religiones falsas del mundo y las está reuniendo. ¿De qué manera? Enseñándoles la verdad. (Lea Miqueas 4:2, 5.)

NUESTRA VIDA CRISTIANA


Necesidades de la congregación (5 mins.)


“La resurrección es posible gracias al rescate” (10 mins.):

Análisis con el auditorio. Termine con el video que se mostró en la asamblea regional del 2014 “Sigamos buscando primero el Reino de Dios”.


La resurrección es posible gracias al rescate
La Conmemoración nos da una oportunidad de oro para meditar en todas las cosas buenas que tendremos gracias al rescate. Una de ellas es la resurrección. Jehová nunca quiso que los humanos muriéramos. Por eso, una de las experiencias más dolorosas de la vida es perder a un ser querido (1Co 15:26). Jesús sufrió mucho cuando vio a sus discípulos llorar por la muerte de Lázaro (Jn 11:33-35). Puesto que Jesús es la viva imagen de su Padre, sabemos que a Jehová también le duele vernos llorar la muerte de nuestros seres amados (Jn 14:7). Jehová está deseando que llegue el momento de resucitar a sus siervos fieles, y nosotros también (Job 14:14, 15).
Como es un Dios que ama el orden, es de esperar que la resurrección también siga un orden (1Co 14:33, 40). En vez llorar en funerales, celebraremos la bienvenida de los resucitados. ¿Dedica tiempo a meditar en esta esperanza, sobre todo cuando fallece alguien? (2Co 4:17, 18). ¿Le da las gracias a Jehová por darnos el regalo de la resurrección y por revelarnos en la Biblia que los muertos volverán a vivir? (Col 3:15).
o ¿A qué familiar o amigo desea volver a ver especialmente?
o ¿A qué personajes bíblicos le gustaría conocer y hablar con él?

ESTUDIO BÍBLICO DE LA CONGREGACIÓN: IA CAP. 12 PÁRRS. 1-12 (30 MINS.)


REFERENCIAS Y TEXTOS BIBLICOS PARA EL ESTUDIO


CAPÍTULO 12
Dios fue su refugio y su consuelo

párr. 1 (1 Rey. 18:46) Y la misma mano de Jehová resultó estar sobre Elías, de modo que él se ciñó las caderas y se fue corriendo delante de Acab todo el camino hasta Jezreel.
párr. 4 (Sant. 5:17) Elías era hombre de sentimientos semejantes a los nuestros, y, no obstante, en oración oró que no lloviera; y no llovió sobre la tierra por tres años y seis meses.
párr. 5 (1 Rey. 19:1) Entonces Acab refirió a Jezabel todo lo que Elías había hecho y todo acerca de cómo había matado a todos los profetas a espada.
párr. 6 (1 Rey. 19:2) Ante eso, Jezabel envió un mensajero a Elías, para decirle: “¡Así hagan los dioses, y así añadan a ello, si mañana a esta hora no hago tu alma como el alma de cada uno de ellos!”.
párr. 7 (1 Rey. 18:4) Por eso aconteció que, cuando Jezabel cortó [de la existencia] a los profetas de Jehová, Abdías procedió a tomar a cien profetas y mantenerlos escondidos por cincuentenas en una cueva, y les suministró pan y agua.)
párr. 7 (1 Rey. 19:3) Y a él le dio miedo. Por lo tanto, se levantó y empezó a irse por su alma, y llegó a Beer-seba, que pertenece a Judá. Entonces dejó allá atrás a su servidor.
párr. 8 (Mat. 14:30) Pero al mirar a la tempestad de viento, le dio miedo, y, comenzando a hundirse, clamó: “¡Señor, sálvame!”.
párr. 9 (1 Rey. 19:4) Y él mismo entró en el desierto camino de un día, y por fin llegó y se sentó debajo de cierta retama. Y se puso a pedir que muriera su alma, y a decir: “¡Basta! Ahora, oh Jehová, quítame el alma, porque no soy mejor que mis antepasados”.
párr. 10 (Ecl. 9:10) Todo lo que tu mano halle que hacer, hazlo con tu mismo poder, porque no hay trabajo ni formación de proyectos ni conocimiento ni sabiduría en el Seol, el lugar adonde vas.
párr. 11 (Gén. 25:22) Y los hijos dentro [del vientre] de ella empezaron a pugnar el uno con el otro, de modo que ella dijo: “Si es de esta manera, ¿exactamente por qué estoy viva?”. Y se fue a inquirir de Jehová.
párr. 11 (Gén. 37:35) Y todos sus hijos y todas sus hijas siguieron levantándose para consolarlo, pero él siguió rehusando recibir consuelo, y diciendo: “¡Porque en duelo bajaré a donde mi hijo, al Seol!”. Y su padre continuó llorándolo.
párr. 11 (Núm. 11:13-15) ¿De dónde tengo yo carne para dar a todo este pueblo? Pues, siguen llorando hacia mí, diciendo: ‘¡Danos carne, sí, y déjanos comer!’. 14 No puedo, por mí solo, llevar a todo este pueblo, porque es demasiado pesado para mí.15 Por eso, si de esta manera estás haciendo conmigo, por favor, mátame [y acábame] del todo, si he hallado favor a tus ojos, y no mire yo mi calamidad”.
párr. 11 (Job 14:13) ¡Oh que en el Seol me ocultaras, que me mantuvieras secreto hasta que tu cólera se volviera atrás, que me fijaras un límite de tiempo y te acordaras de mí!
párr. 12 (2 Tim. 3:1) Mas sabe esto, que en los últimos días se presentarán tiempos críticos, difíciles de manejar.
párr. 12 (2 Cor. 1:3, 4) Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de tiernas misericordias y el Dios de todo consuelo, 4 que nos consuela en toda nuestra tribulación, para que nosotros podamos consolar a los [que se hallan] en cualquier clase de tribulación mediante el consuelo con que nosotros mismos estamos siendo consolados por Dios.

Repaso de esta reunión y adelanto de la próxima (3 mins.)


ESTUDIO DE "LA ATALAYA": TEXTOS BÍBLICOS | SEMANA DEL 28 DE MARZO DE 2016 AL 3 DE ABRIL DE 2016
Trabajar con Jehová nos hace muy felices


REFERENCIAS Y TEXTOS BIBLICOS PARA EL ESTUDIO


w16 enero págs. 1-2 | La Atalaya (estudio) (2016)
SEMANA DEL 28 DE MARZO DE 2016 AL 3 DE ABRIL DE 2016
28 Trabajar con Jehová nos hace muy felices


Desde el principio, Jehová ha invitado a sus siervos a trabajar con él. Hoy desea que se prediquen las buenas nuevas por todo el mundo y quiere que lo ayudemos. Colaborar con él nos trae muchas bendiciones. Este artículo nos mostrará algunas de ellas.
“En colaboración con él, nosotros también les suplicamos que no acepten la bondad inmerecida de Dios y dejen de cumplir su propósito” (2 COR. 6:1).
CANCIONES 75 Y 74

¿POR QUÉ DECIMOS QUE PREDICAR...
... nos hace felices?
... nos acerca a Jehová y a nuestros hermanos?
... nos protege?

(2 Cor. 6:1) En colaboración con él, nosotros también les suplicamos que no acepten la bondad inmerecida de Dios y dejen de cumplir su propósito.
párr. 1 (Job 42:2) “He llegado a saber que tú todo lo puedes, y no hay idea que te sea irrealizable.
párr. 2 (Juan 1:1-3) En [el] principio la Palabra era, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era un dios. 2 Este estaba en [el] principio con Dios. 3 Todas las cosas vinieron a existir por medio de él, y sin él ni siquiera una cosa vino a existir. Lo que ha venido a existir
O: “el Logos (Verbo)”. Gr.: ho ló•gos; lat.: Vér•bum; J17,18,22(heb.): had•Da•vár.
Lit.: “estaba hacia el Dios”. Gr.: en pros ton The•ón; J17,18(heb.): ha•yáh ’ethha•’Elo•hím.
“Un dios.” Gr.: the•ós, en contraste con ton The•ón, “el Dios”, en la misma oración; J17,22(heb.): we’•lo•hím, “y dios”. Para una consideración de “un dios”, véase Ap. 6A.
párr. 2 (Juan 1:18) A Dios ningún hombre lo ha visto jamás; el dios unigénito que está en [la posición del] seno para con el Padre es el que lo ha explicado.
“El dios unigénito”, P75אc; P66אBC: “dios unigénito”; ACcItVgSyc,h: “el Hijo unigénito”.
párr. 2 (Col. 1:15-17) Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda la creación; 16 porque por medio de él todas las [otras] cosas fueron creadas en los cielos y sobre la tierra, las cosas visibles y las cosas invisibles, no importa que sean tronos, o señoríos, o gobiernos, o autoridades. Todas las [otras] cosas han sido creadas mediante él y para él. 17 También, él es antes de todas las [otras] cosas y por medio de él se hizo que todas las [otras] cosas existieran,
“Todas las [otras]”, como en Lu 11:41, 42.
párr. 3 (Gén. 2:19, 20) Ahora bien, Jehová Dios estaba formando del suelo toda bestia salvaje del campo y toda criatura voladora de los cielos, y empezó a traerlas al hombre para ver lo que llamaría a cada una; y lo que el hombre la llamaba, a cada alma viviente, ese era su nombre. 20 De modo que el hombre iba dando nombres a todos los animales domésticos y a las criaturas voladoras de los cielos y a toda bestia salvaje del campo, pero para el hombre no se halló ayudante como complemento de él.
En la corriente del tiempo todavía era el sexto día creativo. El verbo “formar” está en el imperfecto, lo que indica que la acción es progresiva, continua. Véase Ap. 3C.
Lit.: “él no halló ayudante”.
párr. 3 (Gén. 1:27, 28) Y Dios procedió a crear al hombre a su imagen, a la imagen de Dios lo creó; macho y hembra los creó. 28 Además, los bendijo Dios y les dijo Dios: “Sean fructíferos y háganse muchos y llenen la tierra y sojúzguenla, y tengan en sujeción los peces del mar y las criaturas voladoras de los cielos y toda criatura viviente que se mueve sobre la tierra”.
O: “que se arrastra”. Heb.: ha•ro•mé•seth; lat.: quae mo•vén•tur.
párr. 3 (Gén. 3:17-19) Y a Adán dijo: “Porque escuchaste la voz de tu esposa y te pusiste a comer del árbol respecto del cual te di este mandato: ‘No debes comer de él’, maldito está el suelo por tu causa. Con dolor comerás su producto todos los días de tu vida. 18 Y espinos y cardos hará crecer para ti, y tienes que comer la vegetación del campo. 19 Con el sudor de tu rostro comerás pan hasta que vuelvas al suelo, porque de él fuiste tomado. Porque polvo eres y a polvo volverás”.
párr. 3 (Gén. 3:23) Con eso Jehová Dios lo echó del jardín de Edén para que cultivara el suelo del cual había sido tomado.
Véase 2:4, n: “Dios”.
párr. 5 (Luc. 19:37-40) Tan pronto como se acercó al camino que baja del monte de los Olivos, toda la multitud de los discípulos comenzó a regocijarse y a alabar a Dios en voz alta respecto a todas las obras poderosas que habían visto, 38 y decían: “¡Bendito es El que viene como Rey en el nombre de Jehová! ¡Paz en el cielo, y gloria en los lugares más altos!”. 39 Sin embargo, algunos de los fariseos de entre la muchedumbre le dijeron: “Maestro, reprende a tus discípulos”. 40 Pero en respuesta él dijo: “Les digo: Si estos permanecieran callados, las piedras clamarían”.
Véase Ap. 1D.
O: “arriba en las alturas”.
párr. 5 (1 Cor. 3:9) Porque somos colaboradores de Dios. Ustedes son campo de Dios bajo cultivo, edificio de Dios.
párr. 5 (2 Cor. 6:1) En colaboración con él, nosotros también les suplicamos que no acepten la bondad inmerecida de Dios y dejen de cumplir su propósito.
párr. 6 (Pro. 8:22) ”Jehová mismo me produjo como el principio de su camino, el más temprano de sus logros de mucho tiempo atrás.
“Me produjo.” Heb.: qa•ná•ni; TLXX(gr.: é•kti•sén me)Sy: “me creó”; lat.: pos•sé•dit me,“me poseyó”. Véase Gé 14:19, n.
“Como el principio de.” Heb.: re’•schíth; gr.: ar•kjén; no bere’•schíth (heb.) ni en ar•kjéi(gr.), como en Gé 1:1; TSyVgc(lat.: in i•ní•ti•o): “en el principio”.
párr. 6 (Pro. 8:30) entonces llegué a estar a su lado como un obrero maestro, y llegué a ser aquella con quien él estuvo especialmente encariñado día a día, y estuve alegre delante de él todo el tiempo,
O: “un hijo adoptivo”. Heb.: ’a•móhn; T: “resultando fiel”; LXX: “actuando adecuadamente”; Vg: “componiendo todas las cosas”.
“Él”, LXXSy.
párr. 7 (Hech. 20:35) En todas las cosas les he exhibido que por medio de laborar así tienen que prestar ayuda a los que son débiles, y tienen que tener presentes las palabras del Señor Jesús, cuando él mismo dijo: ‘Hay más felicidad en dar que en recibir’”.
párr. 7 (2 Cor. 5:20) Somos, por lo tanto, embajadores en sustitución de Cristo, como si Dios estuviera suplicando mediante nosotros. Como sustitutos por Cristo rogamos: “Reconcíliense con Dios”.
O: “en vez de; en el nombre de”.
párr. 8 (1 Cor. 15:58) Por consiguiente, amados hermanos míos, háganse constantes, inmovibles, siempre teniendo mucho que hacer en la obra del Señor, sabiendo que su labor no es en vano en lo relacionado con [el] Señor.
Lit.: “vacía”.
párr. 9 (Juan 10:30) Yo y el Padre somos uno”.
O: “estamos en unidad”. Lit.: “una (cosa)”. Gr.: hen, neutro, para mostrar unidad en cooperación. Véanse 17:21 y 1Co 3:8, nn.
párr. 10 (Juan 17:11) ”Además, yo ya no estoy en el mundo, pero ellos están en el mundo y yo voy a ti. Padre santo, vigílalos por causa de tu propio nombre que me has dado, para que sean uno así como lo somos nosotros.
párr. 10 (Sant. 4:8) Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. Límpiense las manos, pecadores, y purifiquen su corazón, indecisos.
Lit.: “de alma doble”.
párr. 11 (Sl 145:16) Estás abriendo tu mano y satisfaciendo el deseo de toda cosa viviente.
párr. 12 (Filip. 4:8) Finalmente, hermanos, cuantas cosas sean verdaderas, cuantas sean de seria consideración, cuantas sean justas, cuantas sean castas, cuantas sean amables, cuantas sean de buena reputación, cualquier virtud que haya y cualquier cosa que haya digna de alabanza, continúen considerando estas cosas.
Lit.: “tantas (cosas) como”.
Lit.: “despierten cariño”.
párr. 12 (Efes. 6:14-17) Estén firmes, por lo tanto, teniendo los lomos ceñidos con la verdad, y teniendo puesta la coraza de la justicia, 15 y teniendo calzados los pies con el equipo de las buenas nuevas de la paz. 16 Sobre todo, tomen el escudo grande de la fe, con el cual podrán apagar todos los proyectiles encendidos del inicuo.17 También, acepten el yelmo de la salvación, y la espada del espíritu, es decir, la palabra de Dios,
“Con el equipo.” Lit.: “estando listos; estando preparados”.
párr. 15 (Is. 55:11) así resultará ser mi palabra que sale de mi boca. No volverá a mí sin resultados, sino que ciertamente hará aquello en que me he deleitado, y tendrá éxito seguro en aquello para lo cual la he enviado.
párr. 16 (1 Tim. 2:4) cuya voluntad es que hombres de toda clase se salven y lleguen a un conocimiento exacto de la verdad.
párr. 16 (Mat. 22:37-39) Él le dijo: “‘Tienes que amar a Jehová tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con toda tu mente’. 38 Este es el más grande y el primer mandamiento. 39 El segundo, semejante a él, es este: ‘Tienes que amar a tu prójimo como a ti mismo’.
Véase Ap. 1D.
párr. 16 (Hech. 10:42) También, nos ordenó que predicáramos al pueblo y que diéramos testimonio cabal de que este es Aquel de quien Dios ha decretado que sea juez de vivos y de muertos.

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