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SALMOS 52-59 | Tesoros de la Biblia: semana del 27 de junio a 3 de julio

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TEXTOS BÍBLICOS Y REFERENCIAS > TESOROS DE LA BIBLIA | SALMOS 52-59

“ARROJA TU CARGA SOBRE JEHOVÁ” (10 MINS.):


David tuvo que afrontar duras pruebas a lo largo de su vida. A continuación se enumeran los sufrimientos por los que ya había pasado para cuando compuso el Salmo 55.
• Insultos
• Persecución
• Remordimientos
• Desgracias familiares
• Enfermedades
• Traición
Incluso cuando se enfrentó a pruebas que parecían inaguantables, David encontró el modo de superarlas. El consejo que dio por inspiración a quien pudiera sentirse como él es: “Arroja tu carga sobre Jehová”.
¿Cómo podemos poner en práctica este versículo?
55:22
1. Busquemos a Jehová en oración, abrámosle el corazón y contémosle nuestros problemas y preocupaciones.
2. Busquemos la guía de la Palabra de Jehová y el apoyo de su organización.
3. Hagamos lo que esté en nuestra mano para mejorar la situación, siempre respetando los principios bíblicos.

Sl 55:2, 4, 5, 16-18. David pasó por momentos de mucha angustia en su vida (w06 1/6 pág. 11 párr. 3; w96 1/4 pág. 27 párr. 2).


Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 55:2
2 De veras préstame atención y respóndeme.+
Mi preocupación me impele a vagar con desasosiego,+
y no puedo menos que mostrar inquietud,
Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 55:4, 5
4 Mi corazón mismo está con dolor fuerte dentro de mí,+
y los terrores de la muerte misma han caído sobre mí.+
5 Temor, sí, el temblor mismo entra en mí,+
y me cubre estremecimiento.
Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 55:16-18
16 En cuanto a mí, a Dios clamaré;+
y Jehová mismo me salvará.+
17 Por la tarde y la mañana y el mediodía no puedo menos que mostrar preocupación, y lanzo quejidos,+
y él oye mi voz.+
18 Él ciertamente redimirá [y pondrá] en paz mi alma de la pelea que se hace contra mí,+
porque en multitudes han venido a estar contra mí.+
Puntos sobresalientes del libro segundo de los Salmos
55:4, 5, 12-14, 16-18. La conspiración de su propio hijo Absalón y la traición de Ahitofel, su consejero de confianza, le causaron un profundo dolor a David. Sin embargo, su confianza en Jehová no disminuyó. Nosotros tampoco debemos permitir que los sentimientos de dolor y angustia debiliten nuestra confianza en Dios.
*** w96 1/4 pág. 27 Arroje siempre su carga sobre Jehová ***
En cierta ocasión, el rey David de Israel se vio sometido a una presión casi insoportable. Según el Salmo 55, la ansiedad que le ocasionaban las presiones y la animosidad de sus enemigos lo habían aturdido. Sentía una gran congoja y mucho miedo. Solo podía gemir de desconsuelo. (Salmo 55:2, 5, 17.) Sin embargo, a pesar de toda su angustia, encontró la manera de sobrellevar su situación. ¿Qué hizo? Recurrió a su Dios en busca de apoyo. El consejo que David dio a todo aquel que se encontrara en la misma situación fue: “Arroja tu carga sobre Jehová mismo”. (Salmo 55:22.)

Sl 55:12-14. Un hijo y un amigo de confianza de David lo traicionaron (w96 1/4 pág. 30 párr. 1).


Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 55:12-14
12 Porque no fue un enemigo quien procedió a vituperarme;+
de otro modo yo podría soportarlo.
No fue uno que me odiara intensamente quien se dio grandes ínfulas contra mí;+
de otro modo yo podría ocultarme de él.+
13 Sino que fuiste tú, un hombre mortal que era como mi igual,+
uno que me era familiar y conocido mío,+
14 porque disfrutábamos de dulce intimidad juntos;+
en la casa de Dios entrábamos andando con el gentío.+
*** w96 1/4 pág. 30 Arroje siempre su carga sobre Jehová ***
Esta cuestión nos conduce al episodio que motivó a David a escribir el Salmo 55. Estaba bajo una gran tensión emocional. “Mi corazón mismo está con dolor fuerte dentro de mí —escribió—, y los terrores de la muerte misma han caído sobre mí.” (Salmo 55:4.) ¿Qué le había ocasionado tanto dolor? Absalón, el hijo de David, había tramado usurpar el trono. (2 Samuel 15:1-6.) Aunque la traición de su propio hijo ya era bastante dolorosa en sí, lo que agravó la situación fue que el consejero de más confianza de David, llamado Ahitofel, participó en la conspiración. Es precisamente a Ahitofel a quien David se refiere en Salmo 55:12-14. Como consecuencia de aquella conspiración y traición, David tuvo que huir de Jerusalén. (2 Samuel 15:13, 14.) ¡Cuánta angustia debió provocarle aquello!

Sl 55:22. David estaba seguro de que podía contar con la ayuda de Jehová (w06 1/6 pág. 11 párr. 4; w99 15/3 págs. 22, 23).


Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 55:22
22 Arroja tu carga* sobre Jehová mismo,+
y él mismo te sustentará.+
Nunca permitirá que tambalee el justo.+
Puntos sobresalientes del libro segundo de los Salmos
55:22. ¿Cómo arrojamos nuestras cargas sobre Jehová? Lo hacemos 1) diciéndole en oración qué es lo que nos preocupa, 2) acudiendo a su Palabra y organización en busca de guía y apoyo, y 3) haciendo lo que razonablemente podamos para resolver la situación (Proverbios 3:5, 6; 11:14; 15:22; Filipenses 4:6, 7).
*** w99 15/3 págs. 22-23 No permita que lo abrume la ansiedad ***
Podemos conseguir ayuda
Cuando un niño se enfrenta a un problema, puede acudir a su padre amoroso para que lo guíe y consuele. De igual modo, nosotros podemos acudir a nuestro Padre celestial, Jehová, con nuestros problemas. De hecho, nos invita a arrojar nuestras cargas y ansiedades sobre él (Salmo 55:22). Como el niño a quien ya no le preocupa su problema después de que el padre lo ha tranquilizado, nosotros no solo debemos arrojar nuestras cargas sobre Jehová, sino también dejarlas con él (Santiago 1:6).

BUSQUEMOS PERLAS ESCONDIDAS (8 MINS.):


Sl 56:8. ¿Qué quiso decir David con las palabras “pon mis lágrimas, sí, en tu odre”? (w09 1/6 pág. 29 párr. 1; w08 1/10 pág. 26 párr. 3).


Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 56:8
8 Tú mismo has dado informe de que yo soy fugitivo.+
Pon mis lágrimas, sí, en tu odre.+
¿No están en tu libro?+
“¿De veras le importo a alguien?”
El libro de los Salmos también resalta el amor e interés que Dios siente por sus siervos. En Salmo 56:8, David —que llegó a ser rey del antiguo Israel— le suplicó a Dios: “Pon mis lágrimas, sí, en tu odre. ¿No están en tu libro?”. Como vemos, David estaba convencido de que Jehová comprendía lo mucho que él sufría y que tenía muy presentes todas y cada una de las lágrimas que él había derramado. Está claro, por tanto, que nuestro Creador se interesa por todos los que se esfuerzan por obedecerle, “aquellos cuyo corazón es completo para con él”.
Nuestras lágrimas están guardadas en un odre
La conmovedora referencia de David a los odres significa mucho para todos nosotros. ¿En qué sentido? Pues bien, la Biblia indica que Satanás controla este mundo y que tiene “gran cólera”. Debido a eso, en todas partes suceden grandes desgracias (Revelación [Apocalipsis] 12:12). Es común que las personas, al igual que David, sufran en sentido emocional, mental o físico, sobre todo si están tratando de agradar a Dios. Puede que hasta algunos de nosotros nos sintamos como David. Tal vez estemos afligidos, “aun llorando”, pero seguimos esforzándonos por conservar el ánimo y seguir siendo fieles (Salmo 126:6). Podemos confiar en que nuestro Padre celestial no solo ve las pruebas que afrontamos, sino que también comprende cómo nos afectan emocionalmente. Él entiende a la perfección nuestro sufrimiento y, movido por la compasión, guarda en un odre simbólico todas las lágrimas que derramamos, pues no desea olvidar ninguna de ellas.

Sl 59:1, 2. ¿Qué nos enseña sobre la oración lo que hizo David? (w08 15/3 pág. 14 párr. 13).


Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 59:1, 2
59 Líbrame de mis enemigos, oh Dios mío;+
contra los que se levantan contra mí quieras protegerme.+
2 Líbrame de los practicantes de lo que es perjudicial,+
y de hombres culpables de sangre sálvame.
Jehová escucha nuestras súplicas
13. Además de orar, ¿qué debemos hacer?
13 ¿Quiere decir eso que es suficiente con darle a conocer nuestros problemas a Jehová? No; debemos hacer algo más. Después de orar, tenemos que actuar en conformidad con lo que pedimos. Cuando el rey Saúl envió hombres a la casa de David para matarlo, este oró así: “Líbrame de mis enemigos, oh Dios mío; contra los que se levantan contra mí quieras protegerme. Líbrame de los practicantes de lo que es perjudicial, y de hombres culpables de sangre sálvame” (Sal. 59:1, 2). Pero además de orar, David escuchó a su esposa y huyó (1 Sam. 19:11, 12). Nosotros también podemos pedir que se nos dé sabiduría para comprender cómo podemos afrontar nuestra situación e incluso hacer que mejore (Sant. 1:5).

¿Qué me enseña sobre Jehová la lectura bíblica de esta semana?


¿Qué ideas de la lectura bíblica de esta semana pueden servirme en la predicación?


SALMOS 52-59 | SUGERENCIAS PARA SUS COMENTARIOS PERSONALES


(SALMO 52:2)
“Adversidades trama tu lengua, afilada como una navaja, y obra engañosamente.”

*** it-2 pág. 465 Navaja ***
Debido al cortante daño que una lengua engañosa puede causar, en la Biblia se la asemeja a una navaja. (Sl 52:2.)

(SALMO 52:3)
“Has amado lo malo más que lo bueno; la falsedad, más que el hablar justicia. Sélah.”

*** w89 1/11 pág. 12 párr. 8 La limpieza moral es la hermosura de los jóvenes ***
Pero, lamentablemente, algunos jóvenes cristianos han permitido que las actitudes inmorales del mundo los contaminen. Aunque tal vez afirmen amar lo que es bueno, no odian lo que es malo; por lo menos, no le tienen suficiente odio. (Salmo 97:10.) En algunos casos hasta parece que aman lo malo. Como lo expresa Salmo 52:3: “Has amado lo malo más que lo bueno; la falsedad, más que el hablar justicia”. Algunos llegan al extremo de rechazar de plano la dirección de la organización de Jehová en asuntos como los de concertar citas, el entretenimiento y la moralidad. Como resultado, estos jóvenes suelen traer vergüenza a sí mismos y a sus padres. También pierden su hermosura a la vista de Dios. (2 Pedro 2:21, 22.)

(SALMO 52:8)
“Pero yo seré como olivo frondoso en la casa de Dios; yo sí confío en la bondad amorosa de Dios hasta tiempo indefinido, aun para siempre.”

*** w06 1/6 pág. 11 Puntos sobresalientes del libro segundo de los Salmos ***
52:8. Podemos ser como un “olivo frondoso en la casa de Dios” —cerca de Jehová y productivos en su servicio— si le obedecemos y aceptamos su disciplina de buena gana (Hebreos 12:5, 6).

*** w05 1/7 págs. 13-14 Se ofrecen de buena gana ***
Después de los comentarios de apertura y basándose en Salmo 52:8, William Samuelson dio el discurso titulado “Cómo ser como olivo frondoso en la casa de Dios”. Señaló que el olivo se usa en sentido figurado en la Biblia como símbolo de productividad, hermosura y dignidad (Jeremías 11:16). Al comparar a los estudiantes con olivos, el orador dijo: “Jehová les atribuirá hermosura y dignidad mientras efectúan fielmente su labor de predicar el Reino en sus asignaciones misionales”. Tal como los olivos necesitan extensas raíces para sobrevivir a una sequía, los estudiantes necesitan fortalecer sus raíces espirituales a fin de aguantar la indiferencia, la oposición y otras pruebas que pudieran afrontar en su servicio en el extranjero (Mateo 13:21; Colosenses 2:6, 7).

*** w00 15/5 pág. 29 Un olivo frondoso en la casa de Dios ***
Un “olivo frondoso en la casa de Dios”
En vista de los puntos anteriores, no sorprende que a los siervos de Dios pueda asemejárseles a olivos. David deseaba ser como un “olivo frondoso en la casa de Dios” (Salmo 52:8). Igual que las familias israelitas solían tener olivos alrededor de sus casas, David deseaba estar cerca de Jehová y producir frutos para Su alabanza (Salmo 52:9).
El reino de dos tribus de Judá fue como un “olivo frondoso, bello de fruto y de forma”, mientras se mantuvo fiel a Jehová (Jeremías 11:15, 16). Pero el pueblo de Judá perdió esa privilegiada posición cuando ‘rehusó obedecer las palabras de Jehová y anduvo tras otros dioses’ (Jeremías 11:10).
Para ser un olivo frondoso en la casa de Dios, debemos obedecer a Jehová y estar dispuestos a aceptar la disciplina, mediante la cual se nos “poda” para que llevemos más fruto cristiano (Hebreos 12:5, 6). Además, igual que a un olivo natural le hacen falta raíces extensas para sobrevivir a las sequías, nosotros hemos de reforzar nuestras raíces espirituales a fin de aguantar pruebas y persecución (Mateo 13:21; Colosenses 2:6, 7).

*** w86 15/10 pág. 29 Espere en Jehová ***
♦ 52:8—¿De qué manera es el justo como un olivo?
El olivo puede simbolizar productividad, belleza y dignidad. (Jeremías 11:16; Oseas 14:6.) En este salmo, se hace un contraste entre el maquinador inicuo que terminará mal y una persona justa que recibe protección y prospera como un olivo frondoso.

(SALMO 53:ENCABEZAMIENTO)
“Al director sobre Mahalat. Maskil. De David.”

*** it-2 pág. 279 Mahalat, II ***
MAHALAT, II
Probablemente, un término musical, quizás de naturaleza técnica, que se encuentra en el encabezamiento de los Salmos 53 y 88. Hay quien cree que se origina de una raíz verbal hebrea que significa “debilitarse; enfermar”, lo que sugeriría un tono triste y melancólico, que parece armonizar con el contenido relativamente sombrío de ambos Salmos, en especial el 88.

(SALMO 53:1)
“El insensato ha dicho en su corazón: “No hay Jehová”. Han obrado ruinosamente y han obrado detestablemente en injusticia; no hay quien haga el bien.”

*** w06 1/6 págs. 9-10 Puntos sobresalientes del libro segundo de los Salmos ***
53:1. ¿En qué sentido es “insensato” el que niega la existencia de Dios? La insensatez a la que alude este versículo no es ninguna deficiencia intelectual. El hecho de que se refiere a la persona moralmente insensata se desprende del desplome moral que provoca esa actitud y que se describe en Salmo 53:1-4.

*** w97 1/10 págs. 6-7 Conozca a Jehová, el Dios personal ***
“El necio” y Dios
“A ningún escritor del AT (Escrituras Hebreas) se le ocurrió probar o debatir la existencia de Dios —dice el doctor James Hastings en A Dictionary of the Bible—. No formaba parte de la mentalidad del mundo antiguo en general negar la existencia de Dios ni utilizar argumentos para probarla. Era una creencia connatural a la mente humana y compartida por todos los hombres.” Por supuesto, esto no significa que todos fueran temerosos de Dios en aquel tiempo. Al contrario, tanto el Salmo 14:1 como el 53:1 hablan del “insensato”, o, como dice la Versión Reina-Valera, “el necio”, que ha dicho en el corazón: “No hay Jehová”.
¿Qué clase de persona es este necio que niega la existencia de Dios? No es un ignorante en sentido intelectual. Más bien, la palabra hebrea na•vál denota una deficiencia moral. El profesor S. R. Driver comenta en The Parallel Psalter (El salterio paralelo) que la falta “no consiste en una debilidad de raciocinio, sino en insensibilidad moral y religiosa, en una total carencia de sentido, es decir, de percepción”.
El salmista pasa a decir respecto al deterioro moral que es producto de tal actitud: “Han obrado ruinosamente, han obrado detestablemente en su trato. No hay quien haga el bien”. (Salmo 14:1.) El doctor Hastings indica en resumen: “Confiando en esta ausencia de Dios en el mundo y en la impunidad, los hombres se hacen corruptos y cometen actos detestables”. Rechazan abiertamente los principios piadosos y descartan la idea de un Dios personal, pues no tienen el menor deseo de ser responsables ante él. Pero tal forma de pensar es tan necia e insensata hoy en día como lo era hace tres mil años, cuando el salmista escribió las palabras citadas.

(SALMO 54:ENCABEZAMIENTO)
“Al director sobre instrumentos de cuerda. Maskil. De David. Cuando entraron los zifeos y procedieron a decir a Saúl: “¿No está ocultándose David con nosotros?”.”

*** w86 15/10 pág. 29 Espere en Jehová ***
Aunque los zifeos le revelaron al rey Saúl dónde se hallaba David, una invasión de los filisteos detuvo la persecución de Saúl contra David. (1 Samuel 23:13-29; Salmo 54, sobrescrito.) De modo que Jehová ciertamente salvó a David.

(SALMO 54:1)
“Oh Dios, sálvame por tu nombre, y con tu poderío quieras defender mi causa.”

*** w86 15/10 pág. 29 Espere en Jehová ***
♦ 54:1—¿Por qué dijo David “sálvame por tu nombre”?
El nombre divino no tiene poderes místicos, pero puede representar a Dios mismo. Así que, mediante esta súplica, David reconoció que Jehová tiene el poder para salvar a Su pueblo. (Éxodo 6:1-8.) Aunque los zifeos le revelaron al rey Saúl dónde se hallaba David, una invasión de los filisteos detuvo la persecución de Saúl contra David. (1 Samuel 23:13-29; Salmo 54, sobrescrito.) De modo que Jehová ciertamente salvó a David.

(SALMO 55:4)
“Mi corazón mismo está con dolor fuerte dentro de mí, y los terrores de la muerte misma han caído sobre mí.”

*** w96 1/4 pág. 30 Arroje siempre su carga sobre Jehová ***
Estaba bajo una gran tensión emocional. “Mi corazón mismo está con dolor fuerte dentro de mí —escribió—, y los terrores de la muerte misma han caído sobre mí.” (Salmo 55:4.) ¿Qué le había ocasionado tanto dolor? Absalón, el hijo de David, había tramado usurpar el trono. (2 Samuel 15:1-6.) Aunque la traición de su propio hijo ya era bastante dolorosa en sí, lo que agravó la situación fue que el consejero de más confianza de David, llamado Ahitofel, participó en la conspiración.

(SALMO 55:12)
“Porque no fue un enemigo quien procedió a vituperarme; de otro modo yo podría soportarlo. No fue uno que me odiara intensamente quien se dio grandes ínfulas contra mí; de otro modo yo podría ocultarme de él.”

*** w96 1/4 pág. 30 Arroje siempre su carga sobre Jehová ***
Aunque la traición de su propio hijo ya era bastante dolorosa en sí, lo que agravó la situación fue que el consejero de más confianza de David, llamado Ahitofel, participó en la conspiración. Es precisamente a Ahitofel a quien David se refiere en Salmo 55:12-14.

*** it-1 pág. 76 Ahitofel ***
Más tarde, el que en otro tiempo fue compañero íntimo de David, alevosamente se volvió traidor y se unió a Absalón, hijo de David, en una sublevación contra el rey. Como cabecilla de la rebelión, aconsejó a Absalón que violara a las concubinas de su padre y le pidió permiso para formar un ejército de 12.000 hombres con el fin de salir de inmediato en persecución de David y matarlo, aprovechando su estado de debilidad y desorganización. (2Sa 15:31; 16:15, 21; 17:1-4.) Cuando Jehová frustró esta atrevida estratagema por medio del consejo de Husai, Ahitofel debió comprender que la revuelta de Absalón fracasaría. (2Sa 15:32-34; 17:5-14.) Se suicidó poco después y fue enterrado con sus antepasados. (2Sa 17:23.) Aparte de los suicidios ocurridos en tiempo de guerra, este es el único caso mencionado en las Escrituras Hebreas. Al parecer se hace referencia a este acto de traición en Salmo 55:12-14.

*** it-2 págs. 707-708 Presciencia, predeterminación ***
¿Predestinó Dios a Judas para que traicionara a Jesús de modo que se cumpliese la profecía?
El proceder traidor de Judas Iscariote cumplió profecía divina y demostró la presciencia de Jehová, así como también la de su Hijo. (Sl 41:9; 55:12, 13; 109:8; Hch 1:16-20.) No obstante, no puede afirmarse que Dios predeterminó o predestinó específicamente a Judas para que siguiera tal proceder. Las profecías habían predicho que uno de los asociados íntimos de Jesús lo traicionaría, pero no especificaron cuál de ellos sería. También en este caso los principios bíblicos excluyen la posibilidad de aducir que Dios predestinó el comportamiento de Judas. El apóstol Pablo mencionó la siguiente norma divina: “Nunca impongas las manos apresuradamente a ningún hombre; ni seas partícipe de los pecados ajenos; consérvate casto”. (1Ti 5:22; compárese con 3:6.) Jesús se interesó en seleccionar sabiamente y con el debido rigor a sus doce apóstoles, pues antes de dar a conocer su decisión, pasó toda una noche orando a su Padre. (Lu 6:12-16.) Si hubiera estado predestinado que Judas fuese un traidor, la guía de Dios hubiese sido inconsecuente y, según su propia norma, se hubiese hecho partícipe de los pecados que Judas cometió.
Por consiguiente, se desprende que cuando se seleccionó a Judas para ser apóstol, su corazón aún no daba indicios de tener una actitud traicionera. Él permitió que ‘brotara una raíz venenosa’ y lo contaminara, de modo que se desvió y que aceptó la dirección del Diablo en lugar de la de Dios, lo que le llevó al robo y la traición. (Heb 12:14, 15; Jn 13:2; Hch 1:24, 25; Snt 1:14, 15; véase JUDAS núm. 4.) Cuando su desviación llegó a un determinado punto, Jesús mismo pudo leer el corazón de Judas y predecir su traición. (Jn 13:10, 11.)

(SALMO 55:13)
“Sino que fuiste tú, un hombre mortal que era como mi igual, uno que me era familiar y conocido mío,”

*** w96 1/4 pág. 30 Arroje siempre su carga sobre Jehová ***
Aunque la traición de su propio hijo ya era bastante dolorosa en sí, lo que agravó la situación fue que el consejero de más confianza de David, llamado Ahitofel, participó en la conspiración. Es precisamente a Ahitofel a quien David se refiere en Salmo 55:12-14.

*** it-2 págs. 707-708 Presciencia, predeterminación ***
¿Predestinó Dios a Judas para que traicionara a Jesús de modo que se cumpliese la profecía?
El proceder traidor de Judas Iscariote cumplió profecía divina y demostró la presciencia de Jehová, así como también la de su Hijo. (Sl 41:9; 55:12, 13; 109:8; Hch 1:16-20.) No obstante, no puede afirmarse que Dios predeterminó o predestinó específicamente a Judas para que siguiera tal proceder. Las profecías habían predicho que uno de los asociados íntimos de Jesús lo traicionaría, pero no especificaron cuál de ellos sería. También en este caso los principios bíblicos excluyen la posibilidad de aducir que Dios predestinó el comportamiento de Judas. El apóstol Pablo mencionó la siguiente norma divina: “Nunca impongas las manos apresuradamente a ningún hombre; ni seas partícipe de los pecados ajenos; consérvate casto”. (1Ti 5:22; compárese con 3:6.) Jesús se interesó en seleccionar sabiamente y con el debido rigor a sus doce apóstoles, pues antes de dar a conocer su decisión, pasó toda una noche orando a su Padre. (Lu 6:12-16.) Si hubiera estado predestinado que Judas fuese un traidor, la guía de Dios hubiese sido inconsecuente y, según su propia norma, se hubiese hecho partícipe de los pecados que Judas cometió.
Por consiguiente, se desprende que cuando se seleccionó a Judas para ser apóstol, su corazón aún no daba indicios de tener una actitud traicionera. Él permitió que ‘brotara una raíz venenosa’ y lo contaminara, de modo que se desvió y que aceptó la dirección del Diablo en lugar de la de Dios, lo que le llevó al robo y la traición. (Heb 12:14, 15; Jn 13:2; Hch 1:24, 25; Snt 1:14, 15; véase JUDAS núm. 4.) Cuando su desviación llegó a un determinado punto, Jesús mismo pudo leer el corazón de Judas y predecir su traición. (Jn 13:10, 11.)

(SALMO 55:14)
“porque disfrutábamos de dulce intimidad juntos; en la casa de Dios entrábamos andando con el gentío.”

*** w96 1/4 pág. 30 Arroje siempre su carga sobre Jehová ***
Aunque la traición de su propio hijo ya era bastante dolorosa en sí, lo que agravó la situación fue que el consejero de más confianza de David, llamado Ahitofel, participó en la conspiración. Es precisamente a Ahitofel a quien David se refiere en Salmo 55:12-14.

(SALMO 55:21)
“Más suaves que mantequilla son [las palabras de] su boca, pero su corazón está dispuesto a pelear. Sus palabras son más blandas que aceite, pero son espadas desenvainadas.”

*** it-2 pág. 296 Mantequilla ***
En el Salmo 55:21 se usa el término “mantequilla” en sentido figurado para referirse a las palabras agradables, suaves y zalameras de un traidor.

(SALMO 55:22)
“Arroja tu carga sobre Jehová mismo, y él mismo te sustentará. Nunca permitirá que tambalee el justo.”

*** w08 15/3 pág. 13 párr. 9 Jehová escucha nuestras súplicas ***
Pensemos en las palabras de David registradas en Salmo 55:22: “Arroja tu carga sobre Jehová mismo, y él mismo te sustentará. Nunca permitirá que tambalee el justo”. David compuso este salmo en momentos de gran angustia (Sal. 55:4). Parece que fue cuando su hijo Absalón conspiró contra él y le arrebató el trono. Además, su consejero más allegado, Ahitofel, se unió a la conspiración. Para evitar que lo mataran, el rey tuvo que huir de Jerusalén (2 Sam. 15:12-14). A pesar de esta terrible situación, David siguió confiando en Jehová, y no quedó defraudado.

*** w06 1/6 pág. 11 Puntos sobresalientes del libro segundo de los Salmos ***
55:22. ¿Cómo arrojamos nuestras cargas sobre Jehová? Lo hacemos 1) diciéndole en oración qué es lo que nos preocupa, 2) acudiendo a su Palabra y organización en busca de guía y apoyo, y 3) haciendo lo que razonablemente podamos para resolver la situación (Proverbios 3:5, 6; 11:14; 15:22; Filipenses 4:6, 7).

*** w05 1/8 pág. 6 La Biblia nos ayuda a sentirnos satisfechos ***
“Arroja tu carga sobre Jehová mismo, y él mismo te sustentará.” (Salmo 55:22.) La ayuda principal de que disponemos para sentirnos felices es la oración. Simone explica: “Siempre que estoy desanimada, le pido ayuda a Jehová y en todos los casos he percibido su fuerza y su guía”. Cuando el salmista nos insta a arrojar nuestra carga sobre Jehová, lo que hace es recordarnos que Jehová no solo se interesa en nosotros, sino que también nos considera dignos de recibir su ayuda y su apoyo. La noche de la Pascua del año 33 de nuestra era, los discípulos se entristecieron profundamente cuando Jesús les habló de su inminente partida. Él los animó a orar al Padre, y luego añadió: “Pidan y recibirán, para que su gozo se haga pleno” (Juan 16:23, 24).

*** w99 15/3 págs. 22-23 No permita que lo abrume la ansiedad ***
Podemos conseguir ayuda
Cuando un niño se enfrenta a un problema, puede acudir a su padre amoroso para que lo guíe y consuele. De igual modo, nosotros podemos acudir a nuestro Padre celestial, Jehová, con nuestros problemas. De hecho, nos invita a arrojar nuestras cargas y ansiedades sobre él (Salmo 55:22). Como el niño a quien ya no le preocupa su problema después de que el padre lo ha tranquilizado, nosotros no solo debemos arrojar nuestras cargas sobre Jehová, sino también dejarlas con él (Santiago 1:6).
¿Cómo arrojamos nuestras ansiedades sobre Jehová? Filipenses 4:6, 7 contesta: “No se inquieten por cosa alguna, sino que en todo, por oración y ruego junto con acción de gracias, dense a conocer sus peticiones a Dios; y la paz de Dios que supera a todo pensamiento guardará sus corazones y sus facultades mentales mediante Cristo Jesús”. Efectivamente, en respuesta a nuestras oraciones y súplicas persistentes, Jehová puede darnos una paz interior que nos proteja la mente de la perturbación que causan las ansiedades innecesarias (Jeremías 17:7, 8; Mateo 6:25-34).
Ahora bien, para obrar en armonía con nuestras oraciones, no debemos aislarnos, ni física ni espiritualmente (Proverbios 18:1). Más bien, conviene que analicemos principios bíblicos y directrices que tengan que ver con nuestro problema para que no confiemos en nuestro propio entendimiento (Proverbios 3:5, 6). Tanto los jóvenes como los adultos pueden dirigirse a la Biblia y a las publicaciones Watch Tower, donde encontrarán abundante información sobre cómo tomar decisiones y afrontar ciertos problemas. Además, en la congregación cristiana se nos ha bendecido con ancianos sabios y experimentados así como otros cristianos maduros que siempre están dispuestos a hablar con nosotros (Proverbios 11:14; 15:22). Aquellos que no están implicados emocionalmente en nuestros problemas y que tienen la mente de Dios sobre un determinado asunto, pueden ayudarnos a ver nuestras dificultades desde una perspectiva diferente. Y aunque no decidan por nosotros, pueden ser una importante fuente de ánimo y apoyo.
“Espera a Dios”
Nadie puede negar que los problemas reales de cada día producen suficiente estrés como para que tengamos que preocuparnos por los imaginarios. Si la ansiedad por lo que pueda suceder nos causa aprensión e incomodidad, entonces dirijámonos a Jehová en oración y súplica. Busquemos la guía, la sabiduría y el buen juicio en su Palabra y su organización. Veremos que, sin importar las circunstancias que se presenten, podemos conseguir ayuda para afrontar la ansiedad.
Cuando se sintió cargado y agitado, el salmista cantó: “¿Por qué estás desesperada, oh alma mía, y por qué estás alborotada dentro de mí? Espera a Dios, porque todavía lo elogiaré como la magnífica salvación de mi persona y como Dios mío” (Salmo 42:11). Que estos sean nuestros sentimientos.
Así, pues, prevea lo que razonablemente pueda esperarse, y deje lo inesperado en manos de Jehová. “[Echen] sobre él toda su inquietud, porque él se interesa por ustedes.” (1 Pedro 5:7.)

*** w96 1/4 págs. 27-30 Arroje siempre su carga sobre Jehová ***
Arroje siempre su carga sobre Jehová
HOY día, muchas personas se sienten agobiadas por sus cargas. Los apuros económicos, los angustiosos problemas familiares, las enfermedades, el dolor y el sufrimiento causados por la opresión y la tiranía, y un sinfín de otros padecimientos constituyen una carga pesada para ellas difícil de soportar. Aparte de estas presiones externas, a algunas personas también les abruma la sensación de inutilidad y fracaso que experimentan a causa de sus propias imperfecciones. En tales circunstancias, no pocas personas se sienten tentadas a dejar de luchar. ¿Qué puede hacer usted cuando las cargas parecen insoportables?
En cierta ocasión, el rey David de Israel se vio sometido a una presión casi insoportable. Según el Salmo 55, la ansiedad que le ocasionaban las presiones y la animosidad de sus enemigos lo habían aturdido. Sentía una gran congoja y mucho miedo. Solo podía gemir de desconsuelo. (Salmo 55:2, 5, 17.) Sin embargo, a pesar de toda su angustia, encontró la manera de sobrellevar su situación. ¿Qué hizo? Recurrió a su Dios en busca de apoyo. El consejo que David dio a todo aquel que se encontrara en la misma situación fue: “Arroja tu carga sobre Jehová mismo”. (Salmo 55:22.)
¿Qué quiso decir con la expresión “arroja tu carga sobre Jehová mismo”? ¿Es solo cuestión de acudir a Jehová en oración y expresarle nuestra ansiedad? ¿O podemos contribuir personalmente de alguna manera para aliviar la situación? ¿Qué hay si nos sentimos demasiado indignos de acercarnos a Jehová? Para entender el significado de las palabras de David, repasemos algunas experiencias que él probablemente recordaba con detalle cuando las escribió.
Cuente con la fuerza de Jehová para todo
¿Recuerda el temor que causó Goliat al ejército de Israel? Aquel hombre gigantesco, de 2,9 metros de altura, aterrorizó a los soldados. (1 Samuel 17:4-11, 24.) En cambio, David no tenía miedo. ¿Por qué? Porque no pensaba enfrentarse a Goliat por sus propias fuerzas. Desde el momento en que fue ungido para ser el futuro rey de Israel, siempre permitió que el espíritu de Dios lo dirigiera y lo fortaleciera en todas sus acciones. (1 Samuel 16:13.) Por eso dijo a Goliat: “Yo voy a ti con el nombre de Jehová de los ejércitos, el Dios de las líneas de batalla de Israel, a quien tú has desafiado con escarnio. Este día Jehová te entregará en mi mano”. (1 Samuel 17:45, 46.) David era diestro con la honda, pero podemos estar seguros de que el espíritu santo de Jehová dirigió la piedra que él lanzó contra Goliat y potenció su efecto mortífero. (1 Samuel 17:48-51.)
David se enfrentó a esta difícil situación y salió victorioso porque confió en que Dios lo apoyaría y le daría fuerzas. Había cultivado una buena relación de confianza con Dios, y esta seguramente se había reforzado por la manera como Jehová lo había liberado en el pasado. (1 Samuel 17:34-37.) Al igual que David, usted puede mantener una firme relación personal con Jehová y confiar plenamente en que él puede y quiere fortalecerlo y apoyarlo en todas las circunstancias. (Salmo 34:7, 8.)
Haga lo posible por solucionar el problema
Sin embargo, como claramente indica el Salmo 55, esto no significa que nunca habrá momentos de gran sufrimiento, ansiedad y hasta temor. Por ejemplo, unos años después de haber demostrado con tanta valentía su confianza en Jehová, David sintió mucho miedo a causa de sus enemigos. Perdió el favor del rey Saúl y tuvo que huir para salvar la vida. Trate de imaginarse el trastorno emocional que debió haber sentido David y las preguntas que debieron surgirle respecto al cumplimiento del propósito de Jehová. Al fin y al cabo, él había sido ungido para ser el futuro rey de Israel; sin embargo, en aquellos momentos no era más que un fugitivo que intentaba sobrevivir en el desierto y perseguido como un animal salvaje. Cuando trató de refugiarse en Gat, la ciudad natal de Goliat, la gente lo reconoció. ¿Cómo le afectó aquello a David? La Biblia dice que “le dio muchísimo miedo”. (1 Samuel 21:10-12.)
Pero no permitió que su temor y su profunda ansiedad le impidieran solicitar ayuda a Jehová. Según el Salmo 34 (escrito como consecuencia de esta experiencia), David dijo: “Inquirí de Jehová, y él me contestó, y de todos mis sustos él me libró. Este afligido llamó, y Jehová mismo oyó, y de todas sus angustias Él lo salvó”. (Salmo 34:4, 6.)
Jehová, por supuesto, lo ayudó. Pero observe que David no se cruzó de brazos y esperó a que Jehová lo rescatara. Él reconoció que tenía que hacer todo lo posible, dentro de sus circunstancias, para salir de aquella difícil situación. Aunque admitió que Jehová lo había librado, él también actuó: fingió estar loco para que el rey de Gat no lo matara. (1 Samuel 21:14–22:1.) Nosotros también tenemos que hacer todo lo posible por sobrellevar las cargas y no limitarnos a esperar a que Jehová acuda en nuestro auxilio. (Santiago 1:5, 6; 2:26.)
No se añada más cargas
Años más tarde David aprendió otra lección, y muy dolorosa por cierto. ¿Cuál? Que a veces nos añadimos más cargas. Después de vencer a los filisteos, David decidió que se trasladara el arca del pacto a Jerusalén, pero las cosas le fueron mal. El relato histórico dice: “Entonces David y toda la gente que estaba con él se levantaron y fueron a Baale-judá para hacer subir de allí el arca del Dios verdadero [...]. Sin embargo, hicieron que el arca del Dios verdadero viniera montada en un carruaje nuevo, [...] y Uzah y Ahió, hijos de Abinadab, iban conduciendo el carruaje nuevo”. (2 Samuel 6:2, 3.)
Utilizar un carruaje para transportar el arca contravenía todas las instrucciones que Jehová había dado al respecto. Se había dicho claramente que los levitas qohatitas, las únicas personas autorizadas para transportar el arca, debían cargarla sobre los hombros, utilizando para ello unos varales colocados a través de los anillos que el arca tenía con ese propósito. (Éxodo 25:13, 14; Números 4:15, 19; 7:7-9.) Las consecuencias de pasar por alto aquellas instrucciones fueron calamitosas. Cuando las reses que tiraban del carruaje hicieron que este casi se volcara, Uzah —que probablemente era levita, pero desde luego no sacerdote— sujetó el arca para que no se cayese, y Jehová lo ejecutó por su irreverencia. (2 Samuel 6:6, 7.)
Parte de la responsabilidad por lo ocurrido recaía en David, pues él era el rey. Su reacción en aquellos momentos prueba que incluso las personas que tienen una buena relación con Jehová, a veces reaccionan mal ante situaciones difíciles. Primero se encolerizó y, después, le dio miedo. (2 Samuel 6:8, 9.) Su relación de confianza con Jehová se vio sometida a una severa prueba. Por lo visto, en aquella ocasión David no arrojó su carga sobre Jehová, no obedeció Sus mandatos. ¿Pudiera ser ese nuestro caso a veces? ¿Culpamos a Jehová de problemas que nos sobrevienen por haber pasado por alto sus instrucciones? (Proverbios 19:3.)
Cómo cargar con el peso de la culpa
En una ocasión posterior, David se echó encima un enorme peso de culpabilidad por su grave pecado contra las normas morales de Jehová. Todo empezó cuando se quedó en Jerusalén mientras sus hombres fueron a guerrear, en lugar de asumir su responsabilidad de encabezar el ejército en la batalla. Aquello le ocasionó graves problemas. (2 Samuel 11:1.)
El rey David vio a la hermosa Bat-seba bañándose, tuvieron relaciones inmorales y ella quedó embarazada. (2 Samuel 11:2-5.) Para encubrir su acto, ordenó que el esposo de la mujer, Urías, regresara del campo de batalla a Jerusalén. Este no quiso tener relaciones matrimoniales con su esposa mientras el resto del ejército de Israel libraba una batalla. (2 Samuel 11:6-11.) Entonces David recurrió a medios inicuos y taimados para encubrir su pecado. Ordenó que durante la batalla los soldados que peleaban junto a Urías lo abandonaran en una posición vulnerable para que muriera. ¡Qué pecado tan grave y atroz! (2 Samuel 11:12-17.)
Por supuesto, con el tiempo el pecado de David salió a la luz y él quedó descubierto. (2 Samuel 12:7-12.) Trate de imaginarse el inmenso dolor y el peso de la culpa que debió sentir David cuando se dio cuenta de la gravedad de su acto por haber cedido a la pasión. La sensación de fracaso pudiera haberlo destrozado, especialmente en vista de que parecía ser un hombre sentimental y de gran sensibilidad. Pudiera haberse sentido totalmente inútil.
No obstante, David reconoció enseguida el mal que había cometido y admitió ante el profeta Natán: “He pecado contra Jehová”. (2 Samuel 12:13.) El Salmo 51 nos dice cómo se sintió y cómo suplicó a Jehová Dios que lo limpiase y lo perdonase. Él oró de esta manera: “Lávame cabalmente de mi error, y límpiame aun de mi pecado. Pues mis transgresiones yo mismo conozco, y mi pecado está enfrente de mí constantemente”. (Salmo 51:2, 3.) Como estaba verdaderamente arrepentido, pudo rehacer su firme y estrecha relación con Jehová. David no permitió que el remordimiento ni la sensación de inutilidad lo embargaran. Arrojó su carga sobre Jehová al reconocer humildemente su culpa, demostrar verdadero arrepentimiento y pedir con vehemencia a Dios que lo perdonara. Recuperó el favor divino. (Salmo 51:7-12, 15-19.)
Cómo afrontó la traición
Esta cuestión nos conduce al episodio que motivó a David a escribir el Salmo 55. Estaba bajo una gran tensión emocional. “Mi corazón mismo está con dolor fuerte dentro de mí —escribió—, y los terrores de la muerte misma han caído sobre mí.” (Salmo 55:4.) ¿Qué le había ocasionado tanto dolor? Absalón, el hijo de David, había tramado usurpar el trono. (2 Samuel 15:1-6.) Aunque la traición de su propio hijo ya era bastante dolorosa en sí, lo que agravó la situación fue que el consejero de más confianza de David, llamado Ahitofel, participó en la conspiración. Es precisamente a Ahitofel a quien David se refiere en Salmo 55:12-14. Como consecuencia de aquella conspiración y traición, David tuvo que huir de Jerusalén. (2 Samuel 15:13, 14.) ¡Cuánta angustia debió provocarle aquello!
Pero aún así, no permitió que su profundo pesar y desconsuelo debilitaran su confianza en Jehová. Pidió a Jehová en oración que frustrara los planes de los conspiradores. (2 Samuel 15:30, 31.) De nuevo vemos que David no se limitó a esperar pasivamente a que Jehová hiciera todo el trabajo. Tan pronto como se le presentó la oportunidad, hizo lo que estaba en su mano para combatir la conspiración que se había fraguado contra él. Envió a Husai, otro de sus consejeros, de regreso a Jerusalén para que fingiera unirse a la conspiración, aunque, en realidad, su misión era socavarla. (2 Samuel 15:32-34.) Con el apoyo de Jehová, su plan surtió efecto. Husai logró ganar suficiente tiempo para que David reagrupara a sus hombres y organizara su defensa. (2 Samuel 17:14.)
¡Cuánto debió apreciar David a lo largo de su vida el cuidado protector, la paciencia y disposición a perdonar de Jehová! (Salmo 34:18, 19; 51:17.) Con esos antecedentes David nos anima con confianza a pedir ayuda a Jehová en nuestros momentos de angustia, a ‘arrojar nuestra carga sobre Jehová’. (Compárese con 1 Pedro 5:6, 7.)
Cultive y mantenga una firme relación de confianza con Jehová
¿Cómo podemos cultivar la misma clase de relación que David tenía con Jehová, relación que lo sostuvo en momentos de gran dificultad y sufrimiento? Para cultivar tal relación tenemos que estudiar con diligencia la Palabra de Dios, la Biblia. Así permitimos que él nos instruya en cuanto a sus leyes, principios y personalidad. (Salmo 19:7-11.) Al meditar en la Biblia, nos acercamos cada vez más a Dios y aprendemos a confiar totalmente en él. (Salmo 143:1-5.) Profundizamos y fortalecemos esa relación cuando nos reunimos con nuestros compañeros de creencia para recibir más instrucción de Jehová. (Salmo 122:1-4.) Intensificamos nuestra relación con Jehová mediante nuestras oraciones sinceras. (Salmo 55:1.)
Cierto, David, al igual que nosotros, tenía sus momentos malos en los que su relación con Jehová no era tan fuerte como debiera. La opresión puede hacer que ‘nos portemos como locos’. (Eclesiastés 7:7.) Pero Jehová ve lo que está sucediendo y sabe lo que hay en nuestro corazón. (Eclesiastés 4:1; 5:8.) Tenemos que esforzarnos al máximo por mantener firme nuestra relación con Jehová. Si lo hacemos, sean cuales sean las cargas que tengamos que llevar, podremos contar con que Jehová mitigará la presión que sintamos o nos dará las fuerzas necesarias para afrontar la situación. (Filipenses 4:6, 7, 13.) La cuestión es mantenernos cerca de Jehová. Siempre que David lo hacía, se sentía completamente seguro.
Por consiguiente, prescindiendo de sus circunstancias, arroje siempre su carga sobre Jehová, dice David. Todo el que lo haga palpará la veracidad de la promesa: “Él mismo te sustentará. Nunca permitirá que tambalee el justo”. (Salmo 55:22.)

*** w91 15/12 págs. 17-18 párr. 16 Manténgase cerca de Jehová ***
Si alguna carga perturba nuestro pensamiento, podemos mantenernos cerca de Jehová mediante seguir este consejo: “Arroja tu carga sobre Jehová mismo, y él mismo te sustentará”. (Salmo 55:22.) Al arrojar todas nuestras cargas —inquietudes, preocupaciones, desilusiones, temores, y así por el estilo— sobre Dios, con plena fe en él, recibimos tranquilidad de corazón, “la paz de Dios que supera a todo pensamiento”. (Filipenses 4:4, 7; Salmo 68:19; Marcos 11:24; 1 Pedro 5:7.)

*** it-1 pág. 428 Carga ***
La persona fiel a Dios puede arrojar sobre Él su carga figurativa, debida a pruebas o preocupaciones. David se expresó del siguiente modo: “Arroja tu carga sobre Jehová mismo, y él mismo te sustentará. Nunca permitirá que tambalee el justo”. (Sl 55:22; compárese con 1Pe 5:6, 7.)

(SALMO 56:8)
“Tú mismo has dado informe de que yo soy fugitivo. Pon mis lágrimas, sí, en tu odre. ¿No están en tu libro?”

*** cl cap. 24 págs. 243-244 párr. 9 Nada puede “separarnos del amor de Dios” ***
Claro, no siempre es fácil perseverar. Cuando afrontamos problemas, sean de salud, económicos, emocionales o de otro tipo, la vida cotidiana es una prueba. También nos desaniman las expectativas que no acaban de realizarse (Proverbios 13:12). La constancia ante tales dificultades es aún de más valor para Dios. Fue por esta razón por la que David le pidió que guardara sus lágrimas en un “odre”, y luego añadió con seguridad: “¿No están en tu libro?” (Salmo 56:8). En efecto, el Creador recuerda con aprecio el llanto y el sufrimiento que soportamos por serle fieles; todo ello es igualmente precioso a sus ojos.

*** w09 1/6 pág. 29 “¿De veras le importo a alguien?” ***
En Salmo 56:8, David —que llegó a ser rey del antiguo Israel— le suplicó a Dios: “Pon mis lágrimas, sí, en tu odre. ¿No están en tu libro?”. Como vemos, David estaba convencido de que Jehová comprendía lo mucho que él sufría y que tenía muy presentes todas y cada una de las lágrimas que él había derramado.

*** w08 1/10 pág. 26 Nuestras lágrimas están guardadas en un odre ***
Nuestras lágrimas están guardadas en un odre
TRISTE y angustiado, un joven fugitivo le implora a Dios su bondad y compasión diciendo: “Pon mis lágrimas, sí, en tu odre” (Salmo 56:8). ¿De quién hablamos? De David, que más tarde llegó a ser rey de Israel. ¿Qué era el odre del que habló David, y cómo es posible que Dios guarde en él nuestras lágrimas?
Los odres eran recipientes muy comunes en la época de David. Se fabricaban con la piel de una oveja o una cabra y se usaban para almacenar agua, aceite, vino o mantequilla. Todavía hoy los utilizan algunas tribus nómadas del Sahara, como los tuaregs. Estos recipientes pueden albergar grandes cantidades de agua —según el tamaño del animal— y son bien conocidos por su capacidad para mantener fresco el contenido, incluso bajo el sofocante sol del desierto. En el pasado solían transportarse sobre un camello o un asno, aunque en la actualidad no es raro verlos atados a algún vehículo todoterreno.
La conmovedora referencia de David a los odres significa mucho para todos nosotros. ¿En qué sentido? Pues bien, la Biblia indica que Satanás controla este mundo y que tiene “gran cólera”. Debido a eso, en todas partes suceden grandes desgracias (Revelación [Apocalipsis] 12:12). Es común que las personas, al igual que David, sufran en sentido emocional, mental o físico, sobre todo si están tratando de agradar a Dios. Puede que hasta algunos de nosotros nos sintamos como David. Tal vez estemos afligidos, “aun llorando”, pero seguimos esforzándonos por conservar el ánimo y seguir siendo fieles (Salmo 126:6). Podemos confiar en que nuestro Padre celestial no solo ve las pruebas que afrontamos, sino que también comprende cómo nos afectan emocionalmente. Él entiende a la perfección nuestro sufrimiento y, movido por la compasión, guarda en un odre simbólico todas las lágrimas que derramamos, pues no desea olvidar ninguna de ellas.

*** w06 1/6 pág. 11 Puntos sobresalientes del libro segundo de los Salmos ***
56:8. Jehová no solo conoce nuestra situación, sino también el efecto emocional que nos produce.

*** w05 1/8 págs. 23-24 Jehová tiene contados “los mismísimos cabellos de la cabeza de ustedes” ***
“Pon mis lágrimas, sí, en tu odre”
12 Jehová no solo conoce a sus siervos individualmente, sino que también está muy al tanto de los sufrimientos de cada uno de ellos. Así, por ejemplo, cuando los israelitas estuvieron sometidos a una esclavitud opresiva, Jehová le dijo a Moisés: “Indisputablemente he visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído el clamor de ellos a causa de los que los obligan a trabajar; porque conozco bien los dolores que sufren” (Éxodo 3:7). ¡Qué consolador es saber que cuando estamos aguantando una prueba, Jehová está enterado de lo que está pasando y escucha nuestros clamores! De ninguna manera es indiferente a nuestras desdichas.
13 El interés de Jehová por quienes tienen una relación con él se evidencia aún más cuando observamos sus sentimientos hacia los israelitas. Aunque ellos mismos se habían acarreado calamidades por su obstinación, Isaías escribió con respecto a Jehová: “Durante el tiempo de toda la angustia de ellos le fue angustioso a él” (Isaías 63:9). Como siervo fiel de Jehová, puede estar seguro de que cuando usted sufre, Jehová sufre. ¿No lo incita este hecho a afrontar las adversidades sin temor y a seguir sirviéndole de la mejor manera posible? (1 Pedro 5:6, 7.)
14 El rey David tenía la firme convicción de que Jehová se interesaba por él y se compadecía de su aflicción. Así lo plasmó en el Salmo 56, el cual compuso cuando huía del odio implacable del rey Saúl. Habiendo llegado a Gat, tuvo miedo de ser capturado cuando los filisteos lo reconocieron. “Mis opositores han seguido tirando a morder durante todo el día, porque hay muchos que están guerreando contra mí altivamente”, escribió. En vista del peligro en que se hallaba, le dijo a Jehová: “Todo el día siguen perjudicando mis asuntos personales; todos sus pensamientos son contra mí para mal” (Salmo 56:2, 5).
15 Entonces, como leemos en Salmo 56:8, David escribe estas interesantes palabras: “Tú mismo has dado informe de que yo soy fugitivo. Pon mis lágrimas, sí, en tu odre. ¿No están en tu libro?”. ¡Qué imagen más conmovedora del tierno cuidado de Jehová! Cuando las presiones nos agobian, tal vez clamemos a Jehová con lágrimas. Hasta Jesús, siendo un hombre perfecto, lo hizo (Hebreos 5:7). David estaba convencido de que Jehová lo estaba observando y que recordaría su angustia, como si recogiera sus lágrimas en un odre o las anotara en un libro. Tal vez usted piense que sus lágrimas podrían llenar gran parte de ese odre o muchas páginas de ese libro. En tal caso, puede hallar consuelo en esta garantía que da la Biblia: “Jehová está cerca de los que están quebrantados de corazón; y salva a los que están aplastados en espíritu” (Salmo 34:18).

*** w05 1/8 pág. 24 Jehová tiene contados “los mismísimos cabellos de la cabeza de ustedes” ***
En la antigüedad, los odres se fabricaban de pieles curtidas de oveja, cabra y res, y se utilizaban para guardar leche, mantequilla, queso o agua. Los que eran sometidos a un proceso de curtido más minucioso podían contener vino o aceite.

*** w96 1/3 pág. 4 Dios se interesa por usted ***
Sin embargo, durante ese tiempo de adversidad, David estaba convencido de que Jehová se interesaba por él. “Tú mismo has dado informe de que yo soy fugitivo”, dijo en oración a Jehová. Para David era como si Jehová hubiera documentado aquella terrible experiencia. Luego añadió: “Pon mis lágrimas, sí, en tu odre. ¿No están en tu libro?”. (Salmo 56:8.) Mediante esta analogía, David expresó su confianza en que Jehová no solo estaba al tanto de la situación, sino también del impacto emocional que esta le causó.

*** w96 1/3 pág. 4 Dios se interesa por usted ***
Un odre es un recipiente hecho de piel de animal, que se utiliza para guardar algunas sustancias, como agua, aceite, leche, vino, mantequilla y queso. Su tamaño y forma variaban mucho en la antigüedad. Algunos eran bolsos de cuero y otros tenían el cuello angosto y se cerraban con un tapón.

*** it-2 pág. 519 Odre ***
David, un fugitivo asediado por sus enemigos, se refirió al odre de manera figurada al rogar a Dios, en quien había puesto su confianza, que no olvidase sus lágrimas: “Pon mis lágrimas, sí, en tu odre”. (Sl 56:8.)

*** w87 15/4 pág. 20 párr. 19 Profundice su paz por conocimiento exacto ***
Cuando alguna situación le esté perturbando, nunca olvide que Jehová sabe lo que usted sufre. En otro Salmo que David compuso cuando reflexionaba sobre su experiencia en Gat, David le suplicó a Jehová: “Pon mis lágrimas, sí, en tu odre. ¿No están en tu libro?”. (Salmo 56:8.) Dios ciertamente escuchó la solicitud de David. ¡Qué consolador es saber que Dios recogería las lágrimas causadas por la aflicción y la ansiedad y las pondría, por decirlo así, en su odre, tal como uno echaría en un receptáculo de esa índole vino valioso o agua potable! Tales lágrimas siempre serían recordadas, sí, escritas en el libro de Dios. ¡Con cuánta ternura nos considera Jehová!

(SALMO 57:ENCABEZAMIENTO)
“Al director. “No arruines.” De David. Miktam. Cuando, huyendo a causa de Saúl, entró en la cueva.”

*** it-1 pág. 612 Cueva ***
Con el fin de escapar de la ira de Saúl, David se refugió en una cueva cercana a Adulam y allí se le unieron “unos cuatrocientos hombres”. (1Sa 22:1, 2.) Perseguido de nuevo por Saúl, se escondió en una cueva del desierto de En-guedí, donde cortó la falda de la vestidura de Saúl cuando este “entró para hacer del cuerpo”. (1Sa 24:1-15.) Puede ser que las experiencias que vivió David en estas dos ocasiones le impulsaran a componer los Salmos 57 y 142, como muestran sus encabezamientos.

*** it-2 pág. 926 Samuel, Libros de ***
El Salmo 142 posiblemente refleja los pensamientos de David mientras se escondía de Saúl en la cueva de Adulam (1Sa 22:1) o en la cueva del desierto de En-guedí. (1Sa 24:1, 3.) Ese también puede ser el caso del Salmo 57. Sin embargo, la comparación entre el Salmo 57:6 y 1 Samuel 24:2-4 parece apoyar la idea de que se trataba de la cueva del desierto de En-guedí, porque fue allí donde Saúl cayó en la trampa que le había tendido a David.

(SALMO 57:1)
“Muéstrame favor, oh Dios, muéstrame favor, porque en ti mi alma se ha refugiado; y en la sombra de tus alas me refugio hasta que pasen las adversidades.”

*** w86 1/2 pág. 16 párr. 4 Consuelo para los mantenedores de integridad ***
Jehová llegará a ser nuestro Refugio si buscamos su ayuda mediante la oración. Cuando nos hallemos acosados por adversidades y persecución, podemos suplicarle de la manera que lo hizo el salmista David: “Muéstrame favor, oh Dios, muéstrame favor, porque en ti mi alma se ha refugiado; y en la sombra de tus alas me refugio hasta que pasen las adversidades”. (Salmo 57:1.) Si mantenemos integridad, podemos estar seguros de que con el tiempo recibiremos alivio por parte de Jehová, nuestro Refugio.

(SALMO 57:6)
“Una red han preparado para mis pasos; mi alma ha quedado encorvada. Excavaron delante de mí un hoyo; han caído en medio de él. Sélah.”

*** w86 15/10 págs. 29-30 Espere en Jehová ***
Lección para nuestro día: Los enemigos de David habían excavado un hoyo delante de él. (Salmo 57:6.) Tal hoyo para atrapar a un humano indicaría que había circunstancias peligrosas o intrigas que pondrían en peligro a los siervos de Jehová. Pero los opositores del pueblo de Dios pueden caer en sus propias trampas malvadas. Por lo tanto, si confiamos en Jehová y ejercemos cautela, nuestra liberación es segura. (Proverbios 11:21; 26:27.)

(SALMO 58:3)
“Los inicuos han sido perversos desde la matriz; han andado errantes desde el vientre en adelante; están hablando mentiras.”

*** w06 1/6 pág. 10 Puntos sobresalientes del libro segundo de los Salmos ***
58:3-5. ¿De qué manera son los inicuos como una serpiente? Las mentiras que dicen sobre otras personas son como la ponzoña de una serpiente. Dañan la buena reputación de sus víctimas. “Como la cobra que tapa su oído”, los inicuos no escuchan la dirección ni la corrección.

(SALMO 58:4)
“La ponzoña de ellos es como la ponzoña de la serpiente, sordos como la cobra que tapa su oído,”

*** w06 1/6 pág. 10 Puntos sobresalientes del libro segundo de los Salmos ***
58:3-5. ¿De qué manera son los inicuos como una serpiente? Las mentiras que dicen sobre otras personas son como la ponzoña de una serpiente. Dañan la buena reputación de sus víctimas. “Como la cobra que tapa su oído”, los inicuos no escuchan la dirección ni la corrección.

*** g93 22/7 pág. 31 En Sri Lanka se ha comprobado que las cobras oyen ***
En Sri Lanka se ha comprobado que las cobras oyen
“Sordos como la cobra que tapa su oído, que no quiere escuchar la voz de encantadores.” (Salmo 58:4, 5.)
El periódico The New York Times del 10 de enero de 1954, bajo el título “¿Son ‘encantadas’ por la música las serpientes?”, contiene el siguiente informe sobre Salmo 58:4, 5: “El Dr. David I. Macht, farmacólogo investigador que trabaja para el hospital Mount Sinai de Baltimore [E.U.A.], es una de las principales autoridades del mundo sobre el veneno de la serpiente cobra. (El veneno de la cobra tiene uso acepto en la medicina; en trastornos sanguíneos, por ejemplo.) El Dr. Macht informó que mientras trabajaba con cobras y el veneno de las cobras llegó a conocer a varios médicos hindúes con una buena educación y de diferentes partes de la India. Todos concordaban en que las cobras responden a algunos tonos musicales, de flautines o pífanos. Los médicos informaron que algunos tipos de música excitan a los animales más que otros. Hasta sucede que a los niños indios que juegan en la oscuridad en los campos se les advierte que no canten, para que sus sonidos no atraigan a las cobras —dijo él—. El Dr. Macht comentó que Shakespeare, quien en repetidas ocasiones dijo que las serpientes eran sordas [...] simplemente repitió un malentendido común. Por otra parte, el Dr. Macht dijo que el salmista que en Salmo 58, versículo 5, dio a entender lo contrario, que las serpientes pueden oír, tenía razón”.
Del mismo modo, en un artículo que se publicó en la revista zoológica alemana Grzimeks Tier, Sielmanns Tierwelt (El animal de Grzimek, el mundo animal de Sielmann), de julio de 1981, páginas 34 y 35, el autor relata acerca de una cobra que vivía en la finca que él tenía en Sri Lanka, en un termitero. Él pidió a un encantador de serpientes que prendiera a la serpiente silvestre y la hiciera bailar. El autor informa: “Después de haberle asegurado yo a mi huésped que una cobra realmente vivía allí, él se sentó frente al termitero y se puso a tocar la flauta. Después de un largo rato —yo ya creía que no iba a suceder nada— la cobra levantó la cabeza unos cuantos centímetros fuera del agujero. Antes de que la serpiente pudiera abrir la boca, el encantador se apresuró y la agarró por la cabeza entre el dedo pulgar y otros dos dedos”. Entonces el indio verdaderamente hizo que la serpiente bailara.
Por lo tanto, hay prueba de que la cobra sí ‘escucha la voz de encantadores’. (Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras [con referencias], Apéndice 7A, página 1583.)

*** it-1 pág. 499 Cobra ***
¿Cómo puede la cobra “escuchar la voz de encantadores”?
La Biblia alude al oído de la cobra y dice que puede “escuchar la voz de encantadores”. (Sl 58:4, 5.) Como las serpientes carecen de aberturas auditivas superficiales y parece que son indiferentes al sonido, muchos naturalistas han supuesto que son sordas. Comentando sobre este error, The New Encyclopædia Britannica (1987, vol. 27, pág. 159) explica: “Esta suposición es incorrecta; las serpientes son sensibles a algunas ondas sonoras aéreas y son capaces de recibirlas por medio de un sistema que hace las veces de tímpano [...]. Además, aunque la sensibilidad de la mayor parte de las serpientes a los sonidos que están hacia la mitad de la escala de los tonos graves es inferior a la de la mayoría de los otros tipos de oídos, esta menor sensibilidad no es muy notable. La audición de algunas serpientes es incluso casi tan aguda como la de la mayoría de los lagartos que cuentan con los tipos convencionales de aberturas auditivas y de oído medio”.

*** it-1 pág. 810 Encantamiento ***
Encantamiento de serpientes. El encantamiento de serpientes puede ser una forma de espiritismo, y es un vestigio de los antiguos ritos practicados por los adoradores de serpientes. El encantador debe hechizar a la serpiente, por lo general una cobra, para que parezca que está encantada cuando él toca una flauta u otro instrumento similar. Las serpientes no son sordas ni tienen ningún impedimento en el oído, como algunos creen, sino que, como se desprende del Salmo 58:4, 5, pueden oír la voz y la música de los encantadores. Quizás se piense que tan solo es un truco, y que la serpiente ha sido amaestrada, del mismo modo que se haría con cualquier otro animal, colocándola en una cesta con una tapa, tocando música suave y bajando la tapa en seguida cuando tratara de salir, de modo que por fin aprendiera a obedecer la música y a erguirse sin intentar escapar. Aunque esto puede darse en algunos casos, en otros la influencia de los espíritus parece evidente.
El hecho de que se mencione esta práctica espiritista en la Biblia da prueba de su antigüedad. (Sl 58:4, 5; Ec 10:11; Isa 3:3; Jer 8:17.)

*** Rbi8 pág. 1583 7A Cobras que responden al sonido ***
7A Cobras que responden al sonido
Sl 58:4b, 5a.—“Sordos como la cobra que tapa su oído, que no quiere escuchar la voz de encantadores”
El periódico The New York Times del 10 de enero de 1954, sec. 4, p. 9, bajo el título “¿Son ‘encantadas’ por la música las serpientes?”, contiene el siguiente informe sobre Sl 58:4, 5: “El Dr. David I. Macht, farmacólogo investigador que trabaja para el hospital Mount Sinai de Baltimore [E.U.A.], es una de las principales autoridades del mundo sobre el veneno de la serpiente cobra. (El veneno de la cobra tiene uso acepto en la medicina; en trastornos sanguíneos, por ejemplo.) El Dr. Macht informó que mientras trabajaba con cobras y el veneno de las cobras llegó a conocer a varios médicos hindúes con una buena educación y de diferentes partes de la India. Todos concordaban en que las cobras responden a algunos tonos musicales, de flautines o pífanos. Los médicos informaron que algunos tipos de música excitan a los animales más que otros. Hasta sucede que a los niños indios que juegan en la oscuridad en los campos se les advierte que no canten, para que sus sonidos no atraigan a las cobras —dijo él—. El Dr. Macht comentó que Shakespeare, quien en repetidas ocasiones dijo que las serpientes eran sordas [...] simplemente repitió un malentendido común. Por otra parte, el Dr. Macht dijo que el salmista que en Salmo 58, versículo 5, dio a entender lo contrario, que las serpientes pueden oír, tenía razón. [...] El Dr. Macht dijo que, contrario a lo que alegan algunos naturalistas, las serpientes son ‘encantadas’ por sonidos, no por movimientos del encantador”.
De igual manera, en un artículo que se publicó en la revista zoológica alemana Grzimeks Tier, Sielmanns Tierwelt (El animal de Grzimek, el mundo animal de Sielmann), julio de 1981, pp. 34, 35, el autor relata acerca de una cobra que vivía en la finca que él tenía en Sri Lanka, en un termitero. Él pidió a un encantador de serpientes que prendiera a la serpiente silvestre y la hiciera bailar. El autor informa: “Después de haberle asegurado yo a mi huésped que una cobra realmente vivía allí, él se sentó frente al termitero y se puso a tocar la flauta. Después de un largo rato —ya yo creía que no iba a suceder nada— la cobra levantó la cabeza unos cuantos centímetros fuera del agujero. Antes que la serpiente pudiera abrir la boca, el encantador se apresuró y la agarró por la cabeza, sujetándola entre el dedo pulgar y otros dos dedos”. Entonces el indio verdaderamente hizo que la serpiente bailara.
Por lo tanto, hay prueba de que la cobra sí ‘escucha la voz de encantadores’.

*** w86 15/10 pág. 30 Espere en Jehová ***
♦ 58:3-5—¿De qué manera son los inicuos como una serpiente?
Las mentiras y calumnias de los inicuos pueden destruir la reputación de su víctima, del mismo modo que el veneno de una serpiente puede ser mortífero. (Salmo 140:3; Romanos 3:13; Santiago 3:8.) Además, los inicuos son “sordos como la cobra que tapa su oído”, pues rehúsan escuchar y aceptar dirección.

(SALMO 58:5)
“que no quiere escuchar la voz de encantadores, aunque alguien sabio esté atando con hechizos.”

*** w06 1/6 pág. 10 Puntos sobresalientes del libro segundo de los Salmos ***
58:3-5. ¿De qué manera son los inicuos como una serpiente? Las mentiras que dicen sobre otras personas son como la ponzoña de una serpiente. Dañan la buena reputación de sus víctimas. “Como la cobra que tapa su oído”, los inicuos no escuchan la dirección ni la corrección.

*** g93 22/7 pág. 31 En Sri Lanka se ha comprobado que las cobras oyen ***
En Sri Lanka se ha comprobado que las cobras oyen
“Sordos como la cobra que tapa su oído, que no quiere escuchar la voz de encantadores.” (Salmo 58:4, 5.)
El periódico The New York Times del 10 de enero de 1954, bajo el título “¿Son ‘encantadas’ por la música las serpientes?”, contiene el siguiente informe sobre Salmo 58:4, 5: “El Dr. David I. Macht, farmacólogo investigador que trabaja para el hospital Mount Sinai de Baltimore [E.U.A.], es una de las principales autoridades del mundo sobre el veneno de la serpiente cobra. (El veneno de la cobra tiene uso acepto en la medicina; en trastornos sanguíneos, por ejemplo.) El Dr. Macht informó que mientras trabajaba con cobras y el veneno de las cobras llegó a conocer a varios médicos hindúes con una buena educación y de diferentes partes de la India. Todos concordaban en que las cobras responden a algunos tonos musicales, de flautines o pífanos. Los médicos informaron que algunos tipos de música excitan a los animales más que otros. Hasta sucede que a los niños indios que juegan en la oscuridad en los campos se les advierte que no canten, para que sus sonidos no atraigan a las cobras —dijo él—. El Dr. Macht comentó que Shakespeare, quien en repetidas ocasiones dijo que las serpientes eran sordas [...] simplemente repitió un malentendido común. Por otra parte, el Dr. Macht dijo que el salmista que en Salmo 58, versículo 5, dio a entender lo contrario, que las serpientes pueden oír, tenía razón”.
Del mismo modo, en un artículo que se publicó en la revista zoológica alemana Grzimeks Tier, Sielmanns Tierwelt (El animal de Grzimek, el mundo animal de Sielmann), de julio de 1981, páginas 34 y 35, el autor relata acerca de una cobra que vivía en la finca que él tenía en Sri Lanka, en un termitero. Él pidió a un encantador de serpientes que prendiera a la serpiente silvestre y la hiciera bailar. El autor informa: “Después de haberle asegurado yo a mi huésped que una cobra realmente vivía allí, él se sentó frente al termitero y se puso a tocar la flauta. Después de un largo rato —yo ya creía que no iba a suceder nada— la cobra levantó la cabeza unos cuantos centímetros fuera del agujero. Antes de que la serpiente pudiera abrir la boca, el encantador se apresuró y la agarró por la cabeza entre el dedo pulgar y otros dos dedos”. Entonces el indio verdaderamente hizo que la serpiente bailara.
Por lo tanto, hay prueba de que la cobra sí ‘escucha la voz de encantadores’. (Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras [con referencias], Apéndice 7A, página 1583.)

*** it-1 pág. 499 Cobra ***
¿Cómo puede la cobra “escuchar la voz de encantadores”?
La Biblia alude al oído de la cobra y dice que puede “escuchar la voz de encantadores”. (Sl 58:4, 5.) Como las serpientes carecen de aberturas auditivas superficiales y parece que son indiferentes al sonido, muchos naturalistas han supuesto que son sordas. Comentando sobre este error, The New Encyclopædia Britannica (1987, vol. 27, pág. 159) explica: “Esta suposición es incorrecta; las serpientes son sensibles a algunas ondas sonoras aéreas y son capaces de recibirlas por medio de un sistema que hace las veces de tímpano [...]. Además, aunque la sensibilidad de la mayor parte de las serpientes a los sonidos que están hacia la mitad de la escala de los tonos graves es inferior a la de la mayoría de los otros tipos de oídos, esta menor sensibilidad no es muy notable. La audición de algunas serpientes es incluso casi tan aguda como la de la mayoría de los lagartos que cuentan con los tipos convencionales de aberturas auditivas y de oído medio”.

*** it-1 pág. 810 Encantamiento ***
Encantamiento de serpientes. El encantamiento de serpientes puede ser una forma de espiritismo, y es un vestigio de los antiguos ritos practicados por los adoradores de serpientes. El encantador debe hechizar a la serpiente, por lo general una cobra, para que parezca que está encantada cuando él toca una flauta u otro instrumento similar. Las serpientes no son sordas ni tienen ningún impedimento en el oído, como algunos creen, sino que, como se desprende del Salmo 58:4, 5, pueden oír la voz y la música de los encantadores. Quizás se piense que tan solo es un truco, y que la serpiente ha sido amaestrada, del mismo modo que se haría con cualquier otro animal, colocándola en una cesta con una tapa, tocando música suave y bajando la tapa en seguida cuando tratara de salir, de modo que por fin aprendiera a obedecer la música y a erguirse sin intentar escapar. Aunque esto puede darse en algunos casos, en otros la influencia de los espíritus parece evidente.
El hecho de que se mencione esta práctica espiritista en la Biblia da prueba de su antigüedad. (Sl 58:4, 5; Ec 10:11; Isa 3:3; Jer 8:17.)

*** Rbi8 pág. 1583 7A Cobras que responden al sonido ***
7A Cobras que responden al sonido
Sl 58:4b, 5a.—“Sordos como la cobra que tapa su oído, que no quiere escuchar la voz de encantadores”
El periódico The New York Times del 10 de enero de 1954, sec. 4, p. 9, bajo el título “¿Son ‘encantadas’ por la música las serpientes?”, contiene el siguiente informe sobre Sl 58:4, 5: “El Dr. David I. Macht, farmacólogo investigador que trabaja para el hospital Mount Sinai de Baltimore [E.U.A.], es una de las principales autoridades del mundo sobre el veneno de la serpiente cobra. (El veneno de la cobra tiene uso acepto en la medicina; en trastornos sanguíneos, por ejemplo.) El Dr. Macht informó que mientras trabajaba con cobras y el veneno de las cobras llegó a conocer a varios médicos hindúes con una buena educación y de diferentes partes de la India. Todos concordaban en que las cobras responden a algunos tonos musicales, de flautines o pífanos. Los médicos informaron que algunos tipos de música excitan a los animales más que otros. Hasta sucede que a los niños indios que juegan en la oscuridad en los campos se les advierte que no canten, para que sus sonidos no atraigan a las cobras —dijo él—. El Dr. Macht comentó que Shakespeare, quien en repetidas ocasiones dijo que las serpientes eran sordas [...] simplemente repitió un malentendido común. Por otra parte, el Dr. Macht dijo que el salmista que en Salmo 58, versículo 5, dio a entender lo contrario, que las serpientes pueden oír, tenía razón. [...] El Dr. Macht dijo que, contrario a lo que alegan algunos naturalistas, las serpientes son ‘encantadas’ por sonidos, no por movimientos del encantador”.
De igual manera, en un artículo que se publicó en la revista zoológica alemana Grzimeks Tier, Sielmanns Tierwelt (El animal de Grzimek, el mundo animal de Sielmann), julio de 1981, pp. 34, 35, el autor relata acerca de una cobra que vivía en la finca que él tenía en Sri Lanka, en un termitero. Él pidió a un encantador de serpientes que prendiera a la serpiente silvestre y la hiciera bailar. El autor informa: “Después de haberle asegurado yo a mi huésped que una cobra realmente vivía allí, él se sentó frente al termitero y se puso a tocar la flauta. Después de un largo rato —ya yo creía que no iba a suceder nada— la cobra levantó la cabeza unos cuantos centímetros fuera del agujero. Antes que la serpiente pudiera abrir la boca, el encantador se apresuró y la agarró por la cabeza, sujetándola entre el dedo pulgar y otros dos dedos”. Entonces el indio verdaderamente hizo que la serpiente bailara.
Por lo tanto, hay prueba de que la cobra sí ‘escucha la voz de encantadores’.

(SALMO 58:7)
“Disuélvanse como en aguas que van corriendo; doble él [el arco para] sus flechas mientras ellos se desploman.”

*** w06 1/6 pág. 10 Puntos sobresalientes del libro segundo de los Salmos ***
58:7. ¿En qué sentido ‘se disuelven los inicuos como en aguas que van corriendo’? Puede que David pensara en las aguas de ciertos valles torrenciales de la Tierra Prometida. Aun si una inundación repentina aumentaba el nivel de agua en esos valles, dichas aguas corrían y desaparecían rápidamente. David estaba pidiendo a Jehová que los malvados desaparecieran con rapidez.

*** it-1 pág. 69 Agua ***
Otros usos figurados. David dijo sobre los inicuos: “Disuélvanse como en aguas que van corriendo”. (Sl 58:7.) Puede que haya pensado en los valles torrenciales de Palestina, muchos de los cuales se llenan amenazadoramente de agua como consecuencia de una lluvia torrencial repentina, para luego bajar con rapidez y desaparecer, y de nuevo dejar el valle seco.

(SALMO 58:8)
“Como un caracol que se va derritiendo anda él; como aborto de mujer, ciertamente no contemplarán el sol.”

*** it-1 pág. 426 Caracol ***
CARACOL
(heb. schab•belúl).
Cualquier molusco gasterópodo de movimiento lento, protegido normalmente por una concha en espiral o cónica. Se han encontrado en Palestina numerosas variedades de caracoles, no así de babosas (caracoles sin concha visible), pues el clima de esa región es demasiado seco. Tanto las babosas como los caracoles segregan una sustancia viscosa que los protege en su deslizamiento. La expresión “un caracol que se va derritiendo” (Sl 58:8) puede referirse al rastro viscoso que deja este animal o quizás a que cuando están expuestos durante cierto tiempo al sol, tanto el caracol como la babosa segregan su sustancia viscosa hasta que al final se secan.

(SALMO 59:ENCABEZAMIENTO)
“Al director. “No arruines.” De David. Miktam. Cuando Saúl envió, y se quedaron vigilando la casa, para darle muerte.”

*** it-2 pág. 925 Samuel, Libros de ***
El que el rey Saúl enviase mensajeros para vigilar la casa de David a fin de matarlo sirve de fondo para el Salmo 59. (1Sa 19:11.)

(SALMO 59:1)
“Líbrame de mis enemigos, oh Dios mío; contra los que se levantan contra mí quieras protegerme.”

*** w08 15/3 pág. 14 párr. 13 Jehová escucha nuestras súplicas ***
Después de orar, tenemos que actuar en conformidad con lo que pedimos. Cuando el rey Saúl envió hombres a la casa de David para matarlo, este oró así: “Líbrame de mis enemigos, oh Dios mío; contra los que se levantan contra mí quieras protegerme. Líbrame de los practicantes de lo que es perjudicial, y de hombres culpables de sangre sálvame” (Sal. 59:1, 2). Pero además de orar, David escuchó a su esposa y huyó (1 Sam. 19:11, 12). Nosotros también podemos pedir que se nos dé sabiduría para comprender cómo podemos afrontar nuestra situación e incluso hacer que mejore (Sant. 1:5).

(SALMO 59:5)
“Y tú, oh Jehová Dios de los ejércitos, eres el Dios de Israel. De veras despierta para dirigir tu atención a todas las naciones. No muestres favor a traidores perjudiciales. Sélah.”

*** it-2 pág. 1150 Traidor ***
Esta no debió ser la única experiencia que David tuvo con personas que se volvieron en su contra. En el Salmo 59:5, muchas versiones traducen el participio hebreo plural de ba•ghádh (que significa “obrar traidoramente”) por “traidores”, con lo que el versículo tiene una lectura semejante a la siguiente: “No muestres favor a traidores perjudiciales” (BAS, Mod, NM, Val, VP, etc.). El encabezamiento de este salmo indica que se refiere a la ocasión en que Saúl envió hombres a vigilar la casa de David y darle muerte. (1Sa 19:11-18.) De modo que los “traidores” a los que se alude en el versículo 5 deben haber sido compañeros de David que lo abandonaron o que estuvieron dispuestos a traicionarlo en aquellos momentos difíciles. Otra posible interpretación es que, puesto que las palabras precedentes apelan a Dios para que dirija su atención a “todas las naciones”, el término “traidores” tal vez aplique a todos los que se oponían a la voluntad de Dios, fuesen o no israelitas.

(SALMO 59:8)
“Pero tú mismo, oh Jehová, te reirás de ellos; harás escarnio de todas las naciones.”

*** it-2 pág. 860 Risa ***
A Jehová se le representa riéndose con escarnio de las naciones; se ríe de sus palabras jactanciosas e inútiles y de la confusión que resulta de su insensata rebelión contra Él. (Sl 59:8.) Jehová conoce su propio poder y sus propósitos, y se ríe de la insignificancia y la futilidad de los que se oponen a Él y a su pueblo. (Sl 2:1-4.) El sabio desea evitar que Jehová se ría de él. (Pr 1:26.) Aunque Jehová no halla placer en la muerte de los inicuos (Eze 18:23, 32), no le preocupan las maquinaciones de ellos contra su pueblo, y se ríe porque ve el día de la liberación del justo, en el que fracasarán los ardides de los inicuos y la iniquidad terminará para siempre. (Sl 37:12, 13, 20.)

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