sábado, julio 02, 2016

SALMOS 60-68 | Tesoros de la Biblia: semana del 4-10 de julio

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TEXTOS BÍBLICOS Y REFERENCIAS: TESOROS DE LA BIBLIA | SALMOS 60-68

“ALABEMOS A JEHOVÁ, EL OIDOR DE LA ORACIÓN” (10 MINS.):

Oremos a Jehová acerca de las promesas que le hemos hecho
61:1, 8
• Orar acerca de nuestras promesas fortalecerá nuestra determinación de cumplirlas.
• Nuestra dedicación a Jehová es la promesa más importante que podamos hacer.
Demuestre que confía en Jehová expresándole sus sentimientos más íntimos
62:8
• Las oraciones significativas incluyen nuestros sentimientos más profundos.
• Cuando hacemos oraciones específicas, estamos más pendientes de las respuestas que Jehová nos da.
Jehová escucha las oraciones de las personas justas
65:1, 2
• Jehová escucha las oraciones de personas de toda clase que sinceramente quieren conocerlo y desean obedecerle.
• Podemos orarle a Jehová en cualquier momento.
Escriba algunos asuntos que quiera incluir en sus oraciones.

Sl 61:1, 8. Oremos a Jehová acerca de las promesas que le hemos hecho (w99 15/9 pág. 9 párrs. 1-4).

Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 61:1
61 Oye, sí, oh Dios, mi clamor rogativo.
De veras presta atención a mi oración.
Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 61:8
8 Así que ciertamente celebraré tu nombre con melodía para siempre,
para que pague mis votos día tras día.
w99 15/9 pág. 9 ¿Por qué cumplir nuestras promesas?
Cumplamos las promesas que le hacemos a Dios
Nuestra dedicación a Dios es sin duda la promesa más importante que podamos hacer. Al dar este paso, demostramos que queremos servir a Jehová para siempre. Aunque los mandamientos de Dios no son gravosos, puede que no siempre sea fácil hacer su voluntad, viviendo, como vivimos, en este malvado sistema de cosas (2 Timoteo 3:12; 1 Juan 5:3). Sin embargo, una vez que hemos “puesto la mano en el arado” y llegado a ser siervos dedicados de Jehová, así como discípulos de su Hijo Jesucristo, nunca deberíamos mirar las cosas del mundo que hemos dejado atrás (Lucas 9:62).
Cuando oramos a Jehová, quizás nos sintamos impulsados a prometerle que vamos a luchar por vencer alguna debilidad, a cultivar cierta cualidad cristiana o a trabajar más en algún rasgo de nuestra actividad teocrática. ¿Qué nos ayudará a cumplir con estos compromisos? (Compárese con Eclesiastés 5:2-5.)
Las promesas sinceras provienen tanto del corazón como de la mente. Por lo tanto, respaldemos los votos que le hacemos a Jehová abriéndole nuestro corazón en oración y contándole francamente nuestros temores, deseos y debilidades. Orar acerca de lo que prometemos fortalece nuestra resolución de cumplirlo. Podemos ver nuestras promesas a Dios como si fueran deudas. Cuando las deudas son cuantiosas, el pago ha de efectuarse gradualmente. Así mismo, el cumplimiento de muchas de las promesas que le hacemos a Jehová requiere tiempo. Pero al darle con regularidad lo que podemos le mostramos que hablamos en serio y, por consiguiente, él nos bendice.
Podemos demostrar que tomamos seriamente nuestras promesas orando a menudo acerca de ellas, quizás todos los días. Esto le indicará a nuestro Padre celestial que somos sinceros, a la vez que nos servirá de recordatorio constante. David dio un buen ejemplo a este respecto. En canción, le suplicó a Jehová: “Oye, sí, oh Dios, mi clamor rogativo. De veras presta atención a mi oración. [...] Ciertamente celebraré tu nombre con melodía para siempre, para que pague mis votos día tras día” (Salmo 61:1, 8).

Sl 62:8. Demuestre que confía en Jehová expresándole sus sentimientos más íntimos (w15 15/4 págs. 25, 26 párrs. 6-9).

Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 62:8
8 Confía en él a todo tiempo, oh pueblo.
Delante de él derramen ustedes su corazón.
Dios es refugio para nosotros. Sélah.
La Atalaya 2015No deje de confiar en Jehová
6. ¿Por qué es más difícil confiar en Jehová cuando estamos agobiados por un problema?
6 Cuando estamos agobiados por un problema, debemos confiar en que, si hacemos todo lo que está en nuestra mano y oramos a Jehová pidiéndole su ayuda, él nos responderá (lea Salmo 62:8 y 1 Pedro 5:7). De hecho, no podemos ser sus amigos si no confiamos en él. Hay que reconocer, sin embargo, que a veces eso no es fácil. ¿Por qué? Entre otras razones, porque Dios no siempre contesta las oraciones inmediatamente (Sal. 13:1, 2; 74:10; 89:46; 90:13; Hab. 1:2).
7. ¿Por qué Jehová no responde enseguida todas nuestras oraciones?
7 Pero ¿por qué Jehová no responde enseguida todas nuestras oraciones? Recordemos que en la Biblia se compara la relación que tenemos con él a la de un niño con su padre (Sal. 103:13). El niño no puede esperar que el padre le conceda de inmediato todo lo que le pide. A veces, puede que se trate de un deseo pasajero. En otros casos, el padre decide esperar al momento más adecuado. También podría ser que el niño pidiera algo que no le conviene o que pudiera afectar a otras personas. Es más, si el padre le concediera todas sus peticiones, terminaría convirtiéndose en su esclavo. De forma parecida, puede que Jehová decida esperar antes de contestar nuestras oraciones porque entiende que eso es lo mejor para nosotros. Él tiene derecho a hacerlo, pues es nuestro Creador, nuestro Amo y nuestro Padre. Pero también es sabio y nos quiere, por eso podemos confiar en él. Por otro lado, no debemos olvidar que somos nosotros quienes servimos a Dios, no al revés (compare con Isaías 29:16; 45:9).
8. ¿Qué nos asegura Jehová?
8 Otro factor que hay que tomar en cuenta es que Jehová conoce a la perfección nuestras limitaciones (Sal. 103:14). Él no espera que salgamos adelante solo con nuestras propias fuerzas; es nuestro Padre y nos ofrece su ayuda. Claro, habrá veces que sintamos que ya no podemos más. Pero Jehová nos asegura que si el problema es tan grande que no podemos soportarlo, nos dará una salida (lea 1 Corintios 10:13). Él sabe lo que podemos y lo que no podemos aguantar. Confiemos en él.
9. ¿Qué debemos hacer si la ayuda de Jehová no llega de inmediato?
9 No se desespere si ve que la ayuda de Jehová no llega de inmediato. Recuerde que él desea venir en nuestro auxilio, pero espera con paciencia el mejor momento para darnos lo que necesitamos. Es como dice Isaías 30:18: “El Señor espera el momento de apiadarse, se pone en pie para compadecerse; porque el Señor es un Dios de la justicia: dichosos los que esperan en él” (Sagrada Biblia, de la Conferencia Episcopal Española).

Sl 65:1, 2. Jehová escucha las oraciones de las personas justas (w15 15/4 pág. 22 párrs. 13, 14; w10 15/4 pág. 5 párr. 10; it-2 pág. 554 párr. 2).

Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 65:1, 2
65 Para ti hay alabanza —silencio⁠—, oh Dios, en Sión;
y a ti se te pagará el voto.
2 Oh Oidor de la oración, aun a ti vendrá gente de toda carne.
La Atalaya 2015¿Ve usted a Jehová como un amigo de verdad?
13 Antes de venir a la Tierra, Jesús vio desde el cielo cómo respondía Jehová las oraciones de sus siervos. Después, ya en la Tierra, usó la oración para comunicarse con su padre y contarle sus sentimientos y pensamientos. En cierta ocasión, incluso pasó toda la noche orando (Luc. 6:12; 22:40-46). ¿Habría hecho eso si pensara que Jehová no lo estaba escuchando? ¿Habría enseñado a sus seguidores a orar si eso no fuera más que una simple terapia para sentirse mejor? Claro que no. Jesús estaba convencido de que la oración era un medio real para hablar con su Padre. De hecho, le dijo: “Te doy gracias porque me has oído. [...] [Yo sé] que siempre me oyes”. También nosotros podemos confiar en que Jehová es el “Oidor de la oración” (Juan 11:41, 42; Sal. 65:2).
14, 15. a) ¿Por qué es bueno que seamos específicos al orar? b) ¿Cómo ayudó la oración a una hermana a estrechar su amistad con Jehová?
14 La respuesta de Jehová a nuestras oraciones no siempre es evidente. Pero si somos específicos al hablar con él, será más fácil que veamos cómo responde a lo que le pedimos. Contémosle todo lo que nos preocupa. Así Jehová será más real para nosotros y lo sentiremos más cerca.
La Atalaya 2010Joven, cultiva el deseo de servir a Jehová
10, 11. ¿Cómo puede la oración avivar tu deseo de servir a Dios?
10 La oración es la segunda manera de cultivar tu deseo de servir a Jehová. En Salmo 65:2 leemos: “Oh Oidor de la oración, aun a ti vendrá gente de toda carne”. Ya en la época en la que Israel era el pueblo elegido, los extranjeros podían ir al templo de Jerusalén a presentar sus súplicas a Jehová (1 Rey. 8:41, 42). Él no muestra favoritismo y promete escuchar a todo el que le obedezca (Pro. 15:8). Puedes estar seguro de que tú también estás incluido entre la “gente de toda carne”, o procedencia, que Dios acepta.
Perspicacia, volumen 2 Oración
Aquellos a quienes Dios oye. Gente “de toda carne” puede acercarse al “Oidor de la oración”, Jehová Dios. (Sl 65:2; Hch 15:17.) Incluso durante el período en que Israel era “propiedad particular” de Dios, su pueblo en relación de pacto con Él, los extranjeros podían acercarse a Jehová en oración reconociendo a Israel como el instrumento de Dios y al templo de Jerusalén como su lugar escogido para presentar los sacrificios. (Dt 9:29; 2Cr 6:32, 33; compárese con Isa 19:22.) Con la muerte de Cristo desapareció para siempre toda distinción entre judío y gentil. (Ef 2:11-16.) En el hogar del italiano Cornelio, Pedro reconoció que “Dios no es parcial, sino que, en toda nación, el que le teme y obra justicia le es acepto”. (Hch 10:34, 35.) De modo que el factor determinante es lo que hay en el corazón de la persona y lo que este le impulsa a hacer. (Sl 119:145; Lam 3:41.) Los que observan los mandamientos de Dios y hacen “las cosas que son gratas a sus ojos” tienen la seguridad de que sus “oídos” también están abiertos hacia ellos. (1Jn 3:22; Sl 10:17; Pr 15:8; 1Pe 3:12.)

BUSQUEMOS PERLAS ESCONDIDAS (8 MINS.):

Sl 63:3. ¿Por qué es la bondad amorosa o amor leal de Jehová mejor que la vida? (w06 1/6 pág. 11 párr. 7).

Traducción del Nuevo Mundo con referencias Salmo 63:3
3 Porque tu bondad amorosa es mejor que la vida,
mis propios labios te encomiarán.
La Atalaya 2006Puntos sobresalientes del libro segundo de los Salmos
63:3. La “bondad amorosa [de Dios] es mejor que la vida” porque sin ella la vida no tiene ningún sentido. El proceder sabio es cultivar una relación de amistad con Jehová.

Sl 68:18. ¿Quiénes eran los “dones en forma de hombres”? (w06 1/6 pág. 10 párr. 4).

Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 68:18
18 Has ascendido a lo alto;
te has llevado cautivos;
has tomado dones en la forma de hombres,
sí, aun a los tercos, para residir [entre ellos], oh Jah Dios.
La Atalaya 2006 Puntos sobresalientes del libro segundo de los Salmos
68:18. ¿Quiénes eran los “dones en la forma de hombres”? Eran hombres que habían sido tomados cautivos durante la conquista de la Tierra Prometida. Con el tiempo, fueron asignados a ayudar a los levitas en sus labores (Esdras 8:20).

¿Qué me enseña sobre Jehová la lectura bíblica de esta semana?

¿Qué ideas de la lectura bíblica de esta semana pueden servirme en la predicación?

SALMOS 60-68 | SUGERENCIAS PARA SUS COMENTARIOS PERSONALES

SALMO 60:ENCABEZAMIENTO)
“Al director sobre El Lirio de Recordatorio. Miktam. De David. Para enseñar. Cuando entró en lucha con Aram-naharaim y Aram-Zobá, y Joab procedió a volver y derribar a Edom en el valle de la Sal, aun a doce mil.”
it-1 pág. 169 Aram
Aram-naharaim (Sl 60, encab.) por lo general se traduce por la palabra griega “Mesopotamia”, que, según se cree, significa “Tierra Entre Ríos”. Los dos ríos eran el Tigris y el Éufrates.
it-1 pág. 754 Edom
En 1 Crónicas 18:12 y en el encabezamiento del Salmo 60 se atribuye esta victoria sobre los edomitas a Abisai y a Joab respectivamente. Hay que decir que David era el comandante en jefe, Joab, el jefe del ejército, y Abisai, el comandante de una división que estaba bajo Joab, por lo que la victoria se atribuye a uno u otro de los responsables en función del punto de vista del escritor, como también se hace en la actualidad. De igual manera, es probable que la diferencia de cifras en estos textos se deba al punto de vista particular del narrador sobre los distintos aspectos o campañas de la guerra. (Compárese con 1Re 11:15, 16.)
it-2 pág. 244 Lirio
No se conoce con exactitud el significado de las expresiones “El Lirio” y “Los Lirios” que aparecen en los encabezamientos de los Salmos 45; 60; 69 y 80.
it-2 pág. 908 Salmos, Libro de los
Los Salmos indican que los israelitas experimentaron reveses y muchas dificultades antes de derrotar a los edomitas en el valle de la Sal. (Sl 60, encab., vss. 1, 3, 9.) Esto da a entender que los edomitas invadieron Judá mientras la nación estaba guerreando en el N. contra las fuerzas de Aram-naharaim y Aram-Zobá.
SALMO 60:3)
“Has hecho que tu pueblo vea penalidad. Nos has hecho beber vino que nos ha dado vértigo.”
it-2 pág. 908 Salmos, Libro de los
Los Salmos indican que los israelitas experimentaron reveses y muchas dificultades antes de derrotar a los edomitas en el valle de la Sal. (Sl 60, encab., vss. 1, 3, 9.) Esto da a entender que los edomitas invadieron Judá mientras la nación estaba guerreando en el N. contra las fuerzas de Aram-naharaim y Aram-Zobá.
SALMO 60:8)
“Moab es la vasija en que me lavo. Sobre Edom arrojaré mi sandalia. Sobre Filistea gritaré en triunfo”.”
it-2 pág. 409 Moab, moabitas
Es probable que el salmista se refiriera a esta victoria cuando declaró que Dios consideraba a Moab como la “vasija” en la que se lavaba. (Sl 60:8; 108:9.)
it-2 pág. 929 Sandalia
Es posible que con la expresión “sobre Edom arrojaré mi sandalia” (Sl 60:8; 108:9) Jehová haya querido decir que se sometería a Edom. Posiblemente hacía referencia a la costumbre de indicar que se había tomado posesión de algo arrojando la sandalia sobre un terreno. O podría haber indicado desdén para Edom, puesto que en el mismo texto a Moab se le llama “la vasija en que me lavo”. Actualmente, en el Oriente Medio arrojar la sandalia es un gesto de desprecio.
SALMO 61:2)
“Desde la extremidad de la tierra clamaré, aun a ti, cuando mi corazón se haga endeble. A una roca más alta que yo quieras guiarme.”
w90 1/3 págs. 8-9 Cómo vencer la depresión
Nunca deje de orar, aunque le parezca que es en vano. David suplicó: “Oye, sí, oh Dios, mi clamor rogativo [...] cuando mi corazón se haga endeble. A una roca más alta que yo quieras guiarme”. (Salmo 61:1, 2.) ¿Cómo nos guía Dios a una confianza interna que nos parece inalcanzable por nuestra propia fuerza? Eileen, quien ha luchado contra la depresión por años, contesta: “Jehová me ha sostenido y no ha permitido que me rinda. Por eso puedo esperar que si sigo esforzándome él me seguirá ayudando. En realidad el conocer la verdad de la Biblia me ha mantenido viva. De muchas maneras diferentes —mediante la oración, el ministerio, las reuniones, las publicaciones, la familia y los hermanos— Jehová me ha fortalecido para seguir esforzándome”.
SALMO 61:8)
“Así que ciertamente celebraré tu nombre con melodía para siempre, para que pague mis votos día tras día.”
w99 15/9 pág. 9 ¿Por qué cumplir nuestras promesas?
Las promesas sinceras provienen tanto del corazón como de la mente. Por lo tanto, respaldemos los votos que le hacemos a Jehová abriéndole nuestro corazón en oración y contándole francamente nuestros temores, deseos y debilidades. Orar acerca de lo que prometemos fortalece nuestra resolución de cumplirlo. Podemos ver nuestras promesas a Dios como si fueran deudas. Cuando las deudas son cuantiosas, el pago ha de efectuarse gradualmente. Así mismo, el cumplimiento de muchas de las promesas que le hacemos a Jehová requiere tiempo. Pero al darle con regularidad lo que podemos le mostramos que hablamos en serio y, por consiguiente, él nos bendice.
Podemos demostrar que tomamos seriamente nuestras promesas orando a menudo acerca de ellas, quizás todos los días. Esto le indicará a nuestro Padre celestial que somos sinceros, a la vez que nos servirá de recordatorio constante. David dio un buen ejemplo a este respecto. En canción, le suplicó a Jehová: “Oye, sí, oh Dios, mi clamor rogativo. De veras presta atención a mi oración. [...] Ciertamente celebraré tu nombre con melodía para siempre, para que pague mis votos día tras día” (Salmo 61:1, 8).
km 7/96 pág. 1 párr. 1 Cumplamos con nuestro voto día tras día
1 El salmista David se sintió impelido a declarar a Jehová: “Ciertamente celebraré tu nombre con melodía para siempre, para que pague mis votos día tras día”. (Sal. 61:8.) David sabía que hacer un voto era un asunto totalmente voluntario. Pero también comprendía que si lo hacía, tenía la obligación de cumplirlo. De modo que alabó a Jehová por la oportunidad que tenía de cumplir con sus votos día tras día.
SALMO 62:ENCABEZAMIENTO)
“Al director de Jedutún. Melodía de David.”
it-2 pág. 23 Jedutún
Tres salmos nombran a Jedutún en sus encabezamientos. Dos de ellos (39, 62) dicen: “Al director de Jedutún” (“Al estilo de Iedutún”, Sl 62, LT), mientras que el tercero (77) reza así: “Al director sobre Jedutún”. En cada caso se atribuye la composición del salmo a otra persona: el 39 y el 62, a David, y el 77, a Asaf. De modo que no hay ningún indicio de que Jedutún los compusiera, aunque en otras partes se le llama “el hombre de visiones del rey” y también se dice que “profetizaba con el arpa”. (2Cr 35:15; 1Cr 25:1-3.) Por lo tanto, los encabezamientos de estos tres salmos deben ser instrucciones para su interpretación, identificando quizás un estilo o incluso un instrumento musical que estaba relacionado de algún modo con Jedutún, o que quizás él o sus hijos hayan inventado, introducido, desarrollado o hecho común por medio del uso.
SALMO 62:1)
“Realmente hacia Dios mi alma está [esperando en] silencio. De él procede mi salvación.”
w86 15/10 pág. 30 Espere en Jehová
Cuando estaba en peligro de ser derrotado, suplicó por rescate y confiaba en que Dios aplastaría a sus adversarios. (Salmo 60.) Jehová ya había sido un refugio para David; de modo que él esperaría la salvación en silencio. (Salmos 61, 62.)
w86 15/10 pág. 30 Espere en Jehová
Lección para nuestro día: David estaba contento con ‘esperar en silencio’ para que Dios obrara a favor de él. (Salmo 62:1-7.) Habiéndose sometido a la voluntad de Jehová, se sentía seguro y en silencio tenía confianza en Dios. Si tenemos esa misma confianza en Jehová, “la paz de Dios” guardará nuestro corazón y nuestras facultades mentales mientras esperamos liberación divina de los enemigos y de las tribulaciones. (Filipenses 4:6, 7; Salmo 33:20.)
SALMO 62:9)
“Realmente los hijos del hombre terrestre son una exhalación, los hijos de la humanidad son una mentira. Puestos en la balanza son, todos juntos, más leves que una exhalación.”
it-1 pág. 280 Balanza
Se enfatiza la pequeñez del hombre terrestre diciendo que la humanidad es más leve en la balanza que una exhalación (Sl 62:9)
SALMO 62:11)
“Una vez ha hablado Dios, dos veces he oído aun esto: Que la fuerza pertenece a Dios.”
cl cap. 4 pág. 40 párr. 6 ‘Jehová es grande en poder’
no depende de nada externo para obtener energía, pues “la fuerza pertenece a Dios” (Salmo 62:11).
w06 1/6 pág. 11 Puntos sobresalientes del libro segundo de los Salmos
62:11. Dios no tiene que depender de ninguna fuente externa de energía. Él es la fuente del poder. “La fuerza [le] pertenece” a él.
SALMO 63:ENCABEZAMIENTO)
“Melodía de David, cuando se hallaba en el desierto de Judá.”
w86 15/10 pág. 30 Espere en Jehová
Cuando se vio obligado a huir al desierto, posiblemente durante la rebelión de Absalón, David halló deleite ‘en la sombra de las alas de Dios’. (Salmo 63.)
SALMO 63:3)
“Porque tu bondad amorosa es mejor que la vida, mis propios labios te encomiarán.”
w06 1/6 pág. 11 Puntos sobresalientes del libro segundo de los Salmos
63:3. La “bondad amorosa [de Dios] es mejor que la vida” porque sin ella la vida no tiene ningún sentido. El proceder sabio es cultivar una relación de amistad con Jehová.
w01 15/10 págs. 15-16 ¿Quién nos separará del amor de Dios?
Estimemos siempre la bondad amorosa de Dios
17 ¿Cuánto valoramos el amor de Dios? ¿Opinamos como David, que escribió: “Porque tu bondad amorosa es mejor que la vida, mis propios labios te encomiarán. Así te bendeciré durante el transcurso de mi vida; en tu nombre levantaré las palmas de mis manos”? (Salmo 63:3, 4.) ¿Ofrece la vida en este mundo algo mejor que disfrutar del amor de Dios y de su noble amistad? Por ejemplo, ¿es mejor luchar por una profesión lucrativa que gozar de paz mental y felicidad gracias a una relación estrecha con Dios? (Lucas 12:15.) Algunos cristianos se han enfrentado a la disyuntiva de renunciar a Jehová o arrostrar la muerte, como muchos de los testigos de Jehová internados en los campos de concentración nazis de la segunda guerra mundial. Nuestros hermanos, con muy pocas excepciones, optaron por permanecer en el amor de Dios, dispuestos a morir. Quienes continúan leales en su amor pueden confiar en que recibirán de Dios un futuro eterno, porvenir que el mundo es incapaz de asegurarnos (Marcos 8:34-36). Con todo, la vida eterna no es lo único que está implicado.
18 Aunque es imposible vivir para siempre sin Jehová, tratemos de imaginar cómo sería una existencia sumamente larga sin nuestro Creador. Sería vacía, carente de auténtico sentido. Él ha encargado a su pueblo una labor que nos llena de satisfacción en estos últimos días; de ahí que confiemos en que cuando Jehová, el Gran Dios de Propósito, nos otorgue vida eterna, habrá infinidad de actividades por realizar y cosas por aprender que serán útiles y fascinantes (Eclesiastés 3:11). Por mucho que investiguemos en los milenios futuros, jamás acabaremos de sondear “la profundidad de las riquezas y de la sabiduría y del conocimiento de Dios” (Romanos 11:33).
w86 15/10 pág. 30 Espere en Jehová
♦ 63:3—¿En qué sentido es la bondad amorosa de Dios “mejor que la vida”?
El que se aparta de Dios carece de verdadero propósito en la vida. Pero el amor leal que Jehová le manifestó a David le dio verdadero propósito a su vida. La intimidad con Dios siempre hace que la vida de sus siervos aprobados sea significativa, les asegura la ayuda y guía divina y les permite mirar al futuro hacia una vida eterna en felicidad.
SALMO 63:6)
“Cuando me he acordado de ti sobre mi canapé, durante las vigilias de la noche medito en ti.”
it-2 pág. 494 Noche
División hebrea. Los hebreos dividían la noche en vigilias. “Cuando me he acordado de ti sobre mi canapé, durante las vigilias de la noche medito en ti.” (Sl 63:6.) Puesto que en Jueces 7:19 se habla de una “vigilia intermedia de la noche”, parece evidente que en tiempos antiguos había tres vigilias. Al parecer, cada una de ellas abarcaba una tercera parte del tiempo entre la puesta del Sol y el amanecer, es decir, unas cuatro horas, dependiendo de la época del año. Por lo tanto, la primera vigilia iba desde las 18.00 hasta las 22.00 h. La “vigilia intermedia de la noche” empezaba aproximadamente a las 22.00 h. y duraba hasta las 2.00 de la madrugada, más o menos. Este fue un tiempo estratégico para que Gedeón efectuase el ataque por sorpresa sobre el campamento madianita. A la tercera vigilia se le llamó la “vigilia matutina”, e iba aproximadamente desde las 2.00 de la madrugada hasta la salida del Sol. Durante esta vigilia matutina Jehová hizo que los ejércitos egipcios que perseguían a Israel experimentasen graves dificultades cuando querían cruzar el mar Rojo. (Éx 14:24-28; véase también 1Sa 11:11.)
SALMO 63:10)
“Serán entregados al poder de la espada; llegarán a ser mera porción para las zorras.”
it-2 pág. 1239 Zorra
Muchos eruditos opinan que en el Salmo 63:10 se alude al chacal al decir que las zorras tendrán su porción de los que mueren violentamente; sin embargo, la traducción “zorras” no es improcedente en este pasaje porque estos animales también se alimentan de carroña.
SALMO 64:2)
“Quieras ocultarme del habla confidencial de los malhechores, del tumulto de los practicantes de nocividad,”
w89 15/10 págs. 13-14 párr. 19 ¡Cuidado con el dañino chismear!
Una razón más para no esparcir dañino chisme es que el chismear puede ser asesino. Sí, puede ser mortífero, por destruir la buena reputación de algún inocente. Hay lenguas que son como ‘espadas agudas’, y las palabras amargas son como flechas disparadas en una emboscada contra alguien exento de culpa. David oró: “Quieras ocultarme [Jehová] del habla confidencial de los malhechores, del tumulto de los practicantes de nocividad, que han aguzado su lengua precisamente como una espada, que han apuntado su flecha, discurso amargo, para disparar desde lugares ocultos contra alguien exento de culpa”. (Salmo 64:2-4.) ¿Quisiera usted ser responsable de decir cosas tan malas de su prójimo que este se sintiera impelido a orar a Dios por alivio, como lo hizo el salmista? ¿Quisiera ser culpable de lo que equivale a asesinato?
SALMO 64:3)
“que han aguzado su lengua precisamente como una espada, que han apuntado su flecha, discurso amargo,”
w89 15/10 págs. 13-14 párr. 19 ¡Cuidado con el dañino chismear!
Una razón más para no esparcir dañino chisme es que el chismear puede ser asesino. Sí, puede ser mortífero, por destruir la buena reputación de algún inocente. Hay lenguas que son como ‘espadas agudas’, y las palabras amargas son como flechas disparadas en una emboscada contra alguien exento de culpa. David oró: “Quieras ocultarme [Jehová] del habla confidencial de los malhechores, del tumulto de los practicantes de nocividad, que han aguzado su lengua precisamente como una espada, que han apuntado su flecha, discurso amargo, para disparar desde lugares ocultos contra alguien exento de culpa”. (Salmo 64:2-4.) ¿Quisiera usted ser responsable de decir cosas tan malas de su prójimo que este se sintiera impelido a orar a Dios por alivio, como lo hizo el salmista? ¿Quisiera ser culpable de lo que equivale a asesinato?
SALMO 64:4)
“para disparar desde lugares ocultos contra alguien exento de culpa. De repente disparan contra él y no temen.”
w89 15/10 págs. 13-14 párr. 19 ¡Cuidado con el dañino chismear!
Una razón más para no esparcir dañino chisme es que el chismear puede ser asesino. Sí, puede ser mortífero, por destruir la buena reputación de algún inocente. Hay lenguas que son como ‘espadas agudas’, y las palabras amargas son como flechas disparadas en una emboscada contra alguien exento de culpa. David oró: “Quieras ocultarme [Jehová] del habla confidencial de los malhechores, del tumulto de los practicantes de nocividad, que han aguzado su lengua precisamente como una espada, que han apuntado su flecha, discurso amargo, para disparar desde lugares ocultos contra alguien exento de culpa”. (Salmo 64:2-4.) ¿Quisiera usted ser responsable de decir cosas tan malas de su prójimo que este se sintiera impelido a orar a Dios por alivio, como lo hizo el salmista? ¿Quisiera ser culpable de lo que equivale a asesinato?
SALMO 65:1)
“Para ti hay alabanza —silencio—, oh Dios, en Sión; y a ti se te pagará el voto.”
w09 15/5 pág. 3 “Tiempo de callar”
¿Podemos alabar a Jehová sin pronunciar ni una sola palabra? Pues bien, ¿no nos quedamos a veces mudos de asombro al contemplar la belleza de la creación? Y cuando reflexionamos en el esplendor de las cosas creadas, ¿acaso no alabamos al Creador en lo profundo de nuestro ser? David comenzó uno de sus salmos con estas palabras: “Para ti hay alabanza —silencio—, oh Dios, en Sión; y a ti se te pagará el voto” (Sal. 65:1).
SALMO 65:2)
“Oh Oidor de la oración, aun a ti vendrá gente de toda carne.”
w10 15/4 pág. 5 párr. 10 Joven, cultiva el deseo de servir a Jehová
En Salmo 65:2 leemos: “Oh Oidor de la oración, aun a ti vendrá gente de toda carne”. Ya en la época en la que Israel era el pueblo elegido, los extranjeros podían ir al templo de Jerusalén a presentar sus súplicas a Jehová (1 Rey. 8:41, 42). Él no muestra favoritismo y promete escuchar a todo el que le obedezca (Pro. 15:8). Puedes estar seguro de que tú también estás incluido entre la “gente de toda carne”, o procedencia, que Dios acepta.
w92 15/4 pág. 4 ¿Le escucha Dios cuando usted ora?
¿Le escucha Dios cuando usted ora?
UN JEFE de Estado decide si va a delegar un asunto, o va a encargarse de él personalmente. Del mismo modo, el Gobernante Soberano del universo tiene la opción de determinar el grado de su envolvimiento personal en algún asunto. Las Escrituras enseñan que Dios ha optado por atender personalmente a nuestras oraciones y por eso nos dicen que las dirijamos a él. (Salmo 66:19; 69:13.)
Lo que Dios opta por hacer en este asunto revela su interés personal en las oraciones de sus siervos humanos. En lugar de disuadir a su pueblo de expresarle todos sus pensamientos y preocupaciones, los exhorta así: “Oren incesantemente”, “perseveren en la oración”, ‘arrojen su carga sobre Jehová mismo’, ‘echen sobre Dios toda su inquietud’. (1 Tesalonicenses 5:17; Romanos 12:12; Salmo 55:22; 1 Pedro 5:7.)
Si Dios no hubiera querido prestar atención a las oraciones de sus siervos, jamás habría hecho posible ese acceso a él ni los habría animado a usarlo libremente. Por consiguiente, el que Dios haya optado por permitir que su pueblo lo aborde en cualquier momento es razón para confiar en que de veras escucha. Sí, él toma en consideración cada una de las oraciones de sus siervos.
No debe pasarse por alto el hecho de que la Biblia dice claramente que Dios escucha la oración. Por ejemplo, el apóstol Juan escribe: “Esta es la confianza que tenemos para con él, que, no importa qué sea lo que pidamos conforme a su voluntad, él nos oye”. (1 Juan 5:14.) El rey David se refirió a Jehová Dios como el “Oidor de la oración”, y afirmó confiadamente: “Él oye mi voz”. (Salmo 55:17; 65:2.)
Así que, aunque el orar es indudablemente beneficioso en sí mismo, las Escrituras muestran que hay mucho más implicado cuando ora una persona justa. Alguien escucha. Ese que escucha es Dios. (Santiago 5:16-18.)
w91 15/12 pág. 14 párr. 1 Manténgase cerca de Jehová
JEHOVÁ es “el Dios que da esperanza” a todo su pueblo fiel. Como “Oidor de la oración”, escucha las súplicas de su pueblo que le pide ayuda para alcanzar la gozosa esperanza que él pone ante ellos. (Romanos 15:13; Salmo 65:2.) Y mediante su Palabra, la Biblia, Jehová anima a todos sus siervos a acudir a él en cualquier momento que deseen hacerlo. Siempre está cerca y desea escuchar sus más profundas preocupaciones. De hecho, los anima a ‘perseverar en la oración’ y a ‘orar incesantemente’. (Romanos 12:12; 1 Tesalonicenses 5:17.) La voluntad de Jehová es que todo cristiano acuda a él en oración y exponga ante él lo que hay en su corazón, haciéndolo en el nombre de su amado Hijo, Jesucristo. (Juan 14:6, 13, 14.)
w91 15/12 pág. 14 párrs. 3-4 Manténgase cerca de Jehová
El discípulo Santiago escribió: “Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes”. (Santiago 4:8.) Sí, Dios no es demasiado excelso ni está tan lejos que no pueda oír lo que le expresamos, a pesar de nuestra imperfección humana. (Hechos 17:27.) Además, él no es indiferente ni despreocupado en cuanto a nosotros. El salmista dice: “Los ojos de Jehová están hacia los justos, y sus oídos están hacia su clamor por ayuda”. (Salmo 34:15; 1 Pedro 3:12.)
4 Jehová nos anima a orarle. Podemos comparar esto con una reunión de varias personas que están hablando unas con otras. Usted está presente, oyendo lo que dicen otros. Su papel es el de un observador. Pero entonces alguien se vuelve hacia usted, lo llama por nombre y le habla. Esto capta su atención de modo especial. De igual manera, Dios siempre está atento a los que pertenecen a su pueblo, dondequiera que estén. (2 Crónicas 16:9; Proverbios 15:3.) Así que oye lo que decimos y nos observa con interés y actitud protectora, por decirlo así. Sin embargo, cuando invocamos el nombre de Dios en nuestras oraciones, captamos su atención y entonces él se concentra específicamente en nosotros. Por sus poderes, Jehová puede hasta percibir y comprender la petición silenciosa que proviene de las partes recónditas del corazón y la mente del hombre. Dios nos asegura que se acercará a todos los que sinceramente invoquen su nombre y se esfuercen por mantenerse cerca de él. (Salmo 145:18.)
it-2 págs. 553-554 Oración
El “Oidor de la oración”. Todo el registro bíblico muestra que las oraciones deben dirigirse a Jehová (Sl 5:1, 2; Mt 6:9), el “Oidor de la oración” (Sl 65:2; 66:19), que tiene poder para actuar a favor de los que le piden. (Mr 11:24; Ef 3:20.) Orar a dioses falsos y a sus imágenes idolátricas queda expuesto como una estupidez, puesto que los ídolos no tienen la capacidad de oír ni la de actuar, y los dioses a los que representan no merecen ser comparados con el Dios verdadero. (Jue 10:11-16; Sl 115:4, 6; Isa 45:20; 46:1, 2, 6, 7.) La prueba de divinidad que tuvo lugar en el monte Carmelo entre Jehová y Baal demostró la necedad de orar a deidades falsas. (1Re 18:21-39; compárese con Jue 6:28-32.)
Aunque hay quien afirma que es propio orar a otros seres, como, por ejemplo, al Hijo de Dios, las Escrituras indican lo contrario. Es cierto que hay ocasiones, aunque raras, en las que se dirigen palabras al resucitado Jesucristo en los cielos. Cuando Esteban estaba a punto de morir, le suplicó a Jesús: “Señor Jesús, recibe mi espíritu”. (Hch 7:59.) Sin embargo, el contexto muestra las circunstancias que dieron lugar a esa inusual expresión. En aquel momento Esteban tenía una visión de “Jesús de pie a la diestra de Dios”, y debió reaccionar como si estuviera personalmente ante él, sintiéndose libre de dirigir esta súplica a aquel a quien reconocía como cabeza de la congregación cristiana. (Hch 7:55, 56; Col 1:18.) De igual manera, en la conclusión de la Revelación, el apóstol Juan dice: “¡Amén! Ven, Señor Jesús”. (Rev 22:20.) No obstante, el contexto indica de nuevo que Juan había oído hablar a Jesús de su futura venida en una visión (Rev 1:10; 4:1, 2), y que con la expresión supracitada demostró su deseo de que se produjera esa venida. (Rev 22:16, 20.) En ambos casos —tanto el de Esteban como el de Juan— la situación difiere poco de la conversación que este último tuvo con una criatura celestial en esta visión de Revelación. (Rev 7:13, 14; compárese con Hch 22:6-22.) No hay nada que indique que en otras circunstancias los discípulos cristianos se dirigiesen a Jesús después de su ascensión al cielo. Por ello, el apóstol Pablo escribe: “En todo, por oración y ruego junto con acción de gracias, dense a conocer sus peticiones a Dios”. (Flp 4:6.)
El artículo ACERCARSE A DIOS examina la posición de Cristo Jesús como mediador de la oración. Por medio de la sangre de Jesús, ofrecida a Dios en sacrificio, “tenemos denuedo respecto al camino de entrada al lugar santo”, es decir, denuedo para acercarnos a la presencia de Dios en oración, haciéndolo “con corazones sinceros en la plena seguridad de la fe”. (Heb 10:19-22.) Jesucristo, por lo tanto, es el único “camino” de reconciliación con Dios, el único medio para acercarse a Él en oración. (Jn 14:6; 15:16; 16:23, 24; 1Co 1:2; Ef 2:18; véase JESUCRISTO [Su posición fundamental en el propósito de Dios].)
Aquellos a quienes Dios oye. Gente “de toda carne” puede acercarse al “Oidor de la oración”, Jehová Dios. (Sl 65:2; Hch 15:17.) Incluso durante el período en que Israel era “propiedad particular” de Dios, su pueblo en relación de pacto con Él, los extranjeros podían acercarse a Jehová en oración reconociendo a Israel como el instrumento de Dios y al templo de Jerusalén como su lugar escogido para presentar los sacrificios. (Dt 9:29; 2Cr 6:32, 33; compárese con Isa 19:22.)
w90 15/5 págs. 10-15 Tema a Jehová, el Oidor de la oración
Tema a Jehová, el Oidor de la oración
“Oh Oidor de la oración, aun a ti vendrá gente de toda carne.” (SALMO 65:2.)
JEHOVÁ DIOS es el “Rey de la eternidad”. También es el “Oidor de la oración”, a quien “vendrá gente de toda carne”. (Revelación 15:3; Salmo 65:2.) Pero ¿cómo debe venir a él la gente? Los reyes terrestres tienen reglas para cosas como la manera de vestir y el comportamiento que han de seguir las personas a quienes conceden audiencia. De seguro, pues, deberíamos esperar que el Rey Eterno tenga requisitos que uno deba satisfacer si desea presentarse ante él con ruego y acción de gracias. (Filipenses 4:6, 7.)
2 ¿Qué requiere el Rey Eterno de los que se acercan a él en oración? ¿Quiénes pueden orar y ser oídos? ¿Y acerca de qué pueden orar?
Acercamiento al Rey Eterno
3 Antes de hacerse pecador, Adán, un “hijo de Dios”, evidentemente se comunicaba con el Rey de la eternidad. (Lucas 3:38; Génesis 1:26-28.) Cuando Abel, hijo de Adán, ofreció “algunos primogénitos de su rebaño” a Dios, podemos estar seguros de que la ofrenda estuvo acompañada de expresiones de ruego y alabanza. (Génesis 4:2-4.) Noé, Abrahán, Isaac y Jacob edificaron altares y oraron a Jehová y le hicieron ofrendas. (Génesis 8:18-22; 12:7, 8; 13:3, 4, 18; 22:9-14; 26:23-25; 33:18-20; 35:1, 3, 7.) Además, las oraciones de Salomón, Esdras y los salmistas a quienes se inspiró divinamente indican que los israelitas se acercaban a Dios sin intermediario. (1 Reyes 8:22-24; Esdras 9:5, 6; Salmo 6:1, 2; 43:1; 55:1; 61:1; 72:1; 80:1; 143:1.)
4 En el primer siglo de nuestra era común se estableció un nuevo acercamiento a Dios en oración. Sería mediante su Hijo, Jesucristo, quien amaba de modo especial a la humanidad. Jesús sirvió gozosamente como “obrero maestro” durante la existencia que tuvo antes de ser humano, y lo relacionado con la humanidad era el objeto de su cariño. (Proverbios 8:30, 31.) Como hombre en la Tierra, Jesús dio ayuda espiritual amorosa a humanos imperfectos, sanó a enfermos y hasta resucitó a muertos. (Mateo 9:35-38; Lucas 8:1-3, 49-56.) Sobre todo, Jesús ‘dio su alma en rescate por muchos’. (Mateo 20:28.) ¡Qué apropiado es, pues, que los que se benefician del rescate oren a Dios mediante aquel que tanto ama a la humanidad! Ahora esta es la única vía de acercamiento al Rey Eterno, pues Jesús mismo dijo: “Nadie viene al Padre sino por mí”, y: “Si le piden alguna cosa al Padre, él se la dará en mi nombre”. (Juan 14:6; 16:23.) El pedir cosas en el nombre de Jesús significa que lo reconocemos como el medio de acercarnos al Oidor de la oración.
5 Debemos apreciar, especialmente, el amor que Jehová mostró al suministrar el rescate. Jesús dijo: “Tanto amó Dios al mundo [de la humanidad] que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que ejerce fe en él no sea destruido, sino que tenga vida eterna”. (Juan 3:16.) La profundidad del amor de Dios está bien expresada en estas palabras del salmista: “Así como los cielos son más altos que la tierra, su bondad amorosa es superior para con los que le temen. Tan lejos como está el naciente del poniente, así de lejos ha puesto de nosotros nuestras transgresiones. Como un padre muestra misericordia a sus hijos, Jehová ha mostrado misericordia a los que le temen. Pues él mismo conoce bien la formación de nosotros, y se acuerda de que somos polvo”. (Salmo 103:11-14.) ¡Qué alentador es saber que las oraciones de los testigos dedicados de Jehová ascienden a este Padre tan amoroso mediante su Hijo!
Un privilegio dado sólo a algunos
6 Los reyes humanos no permiten que cualquier persona entre en el palacio real sin haber sido anunciada. Obtener audiencia de un rey es un privilegio que no se da a todos. Lo mismo sucede con la oración al Rey de la eternidad. Por supuesto, los que se acercan a él mediante Jesucristo con la debida comprensión de la gloriosa majestuosidad de Dios pueden esperar que Dios los oiga. El acercamiento al Rey Eterno debe efectuarse con actitud reverente, en devoción. Y los que desean que él les oiga tienen que desplegar “el temor de Jehová”. (Proverbios 1:7.)
7 ¿Qué es “el temor de Jehová”? Es reverencia profunda a Dios, junto con un sano temor de desagradarle. Este temor reverente es el resultado de profunda gratitud por su bondad amorosa y benignidad. (Salmo 106:1.) Implica reconocerlo como el Rey de la eternidad, quien tiene derecho y autoridad para imponer castigo, hasta el de muerte, a cualquiera que le desobedece. Los que manifiestan el temor de Jehová pueden orarle con la esperanza de que se les oiga.
8 Desde luego, Dios no contesta las oraciones de inicuos, infieles ni farisaicos. (Proverbios 15:29; Isaías 1:15; Lucas 18:9-14.) Pero Jehová oye a los que le temen porque estos se han amoldado a Sus justas normas. Sin embargo, han hecho más que eso. Las personas que temen a Jehová se han dedicado a Dios en oración y han simbolizado esto sometiéndose al bautismo en agua. Así, tienen el privilegio de orar a Jehová en cualquier momento.
9 Para que Dios oiga a uno, uno tiene que expresar en oración pensamientos que estén en armonía con la voluntad divina. Sí, tiene que ser sincero, pero se requiere más que eso. “Sin fe es imposible serle de buen agrado [a Dios] —escribió el apóstol Pablo—, porque el que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que llega a ser remunerador de los que le buscan solícitamente.” (Hebreos 11:6.) Pues bien, ¿puede animarse a personas no bautizadas a orar con la esperanza de que Dios las oiga?
10 El rey Salomón, consciente de que la oración es un privilegio que se da sólo a algunos, pidió a Jehová que oyera solamente a los extranjeros que oraran hacia el templo de Dios en Jerusalén. (1 Reyes 8:41-43.) Siglos después, el extranjero gentil llamado Cornelio “hacía ruego a Dios continuamente” como hombre devoto. Al adquirir conocimiento exacto, Cornelio se dedicó a Dios, quien entonces le concedió el espíritu santo. Después de esto, Cornelio y otros gentiles se bautizaron. (Hechos 10:1-44.) Como en el caso de Cornelio, a todo el que hoy adelanta hacia la dedicación se le puede animar a orar. Pero del que no sea sincero al estudiar las Escrituras, no conozca los requisitos divinos en cuanto a la oración y no haya desplegado aún una actitud que agrade a Dios no se puede decir que tema a Jehová, tenga fe ni lo busque solícitamente. Esa persona no está en condiciones de ofrecer oraciones aceptas a Dios.
11 Puede que parezca que algunos que en un tiempo adelantaban hacia la dedicación después se retraigan. Si no tienen suficiente amor a Dios en el corazón para dedicarse sin reservas a él, deberían preguntarse si acaso todavía tienen el maravilloso privilegio de orar. Parece que no, porque los que se acercan a Dios tienen que buscarlo solícitamente y también buscar la justicia y la mansedumbre. (Sofonías 2:3.) Todo el que realmente teme a Jehová es un creyente que se dedica a Dios y simboliza esa dedicación mediante bautizarse. (Hechos 8:13; 18:8.) Y solo los creyentes bautizados tienen el privilegio de acercarse en oración al Rey Eterno en cualquier momento.
‘Orar con espíritu santo’
12 Una vez que uno se dedica a Dios y simboliza esto mediante el bautismo, entonces puede ‘orar con espíritu santo’. Con relación a esto Judas escribió: “Pero ustedes, amados, edificándose sobre su santísima fe, y orando con espíritu santo, manténganse en el amor de Dios, mientras esperan la misericordia de nuestro Señor Jesucristo con vida eterna en mira”. (Judas 20, 21.) Uno ora con espíritu santo cuando lo hace bajo la influencia del espíritu o fuerza activa de Dios, y en armonía con lo que dice Su Palabra. Las Escrituras, redactadas bajo la inspiración del espíritu de Jehová, nos enseñan a orar y nos dicen qué pedir en oración. Por ejemplo, podemos orar con confianza que Dios nos dé su espíritu santo. (Lucas 11:13.) Cuando oramos con espíritu santo, nuestras oraciones revelan una condición de corazón que Jehová ama.
13 Cuando oramos con espíritu santo nuestras oraciones no están repletas de palabras altisonantes. No consisten en fórmulas repetidas de memoria. No, no contienen vanas doxologías (expresiones de alabanza insinceras). Ese tipo de oraciones abunda en la cristiandad y el resto de Babilonia la Grande, el imperio mundial de la religión falsa. Pero los cristianos verdaderos prestan atención a este consejo de Jesús: “Cuando ustedes oren, no sean como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas para que la gente los vea. [...] Y al orar no repitas palabras inútiles, como hacen los paganos, que se imaginan [equivocadamente] que cuanto más hablen más caso les hará Dios. No sean ustedes como ellos”. (Mateo 6:5-8, Versión Popular.)
14 Además de Jesús y los escritores de la Biblia, otras personas han hecho declaraciones perspicaces respecto a la oración. Por ejemplo, el escritor inglés John Bunyan (1628-1688) dijo: “La oración es un desahogo sincero, sensato y afectuoso del alma ante Dios, mediante Cristo, con la fortaleza y la ayuda del Espíritu, por las cosas que Dios ha prometido”. El ministro puritano Thomas Brooks (1608-1680) señaló: “Dios no considera la oratoria de las oraciones de uno: lo elegantes que sean; ni la geometría de las oraciones de uno: lo largas que sean; ni la aritmética de las oraciones de uno: cuántas sean; ni la lógica de las oraciones de uno: cuán metódicas sean; sino la sinceridad que hay en ellas”. A esos comentarios pudieran añadirse estas palabras de Bunyan: “Al orar es mejor tener un corazón sin palabras que palabras sin corazón”. Pero si somos sinceros y de veras satisfacemos los requisitos divinos, ¿cómo podemos estar seguros de que el Rey de la eternidad oirá nuestras oraciones?
Nunca nos despide
15 Jehová Dios nunca cierra los oídos a las oraciones de sus siervos dedicados. Esto lo aclararon las alentadoras palabras de Jesús cuando sus discípulos le pidieron que les enseñara a orar. Él dijo en parte: “¿Quién de ustedes tendrá un amigo e irá a él a medianoche y le dirá: ‘Amigo, préstame tres panes, porque un amigo mío acaba de venir a mí de viaje y no tengo qué poner delante de él’? Y aquel, desde dentro, en respuesta dice: ‘Deja de causarme molestia. La puerta ya está asegurada con cerradura, y mis niñitos están conmigo en la cama; no puedo levantarme y darte nada’. Les digo: Aunque no se levante a darle algo por ser su amigo, ciertamente por causa de su persistencia atrevida se levantará y le dará cuantas cosas necesite”. (Lucas 11:1, 5-8.) ¿Qué punto comunicaba esta ilustración?
16 Desde luego, Jesús no quiso decir que Jehová no quiere ayudarnos. Más bien, Cristo quiere que confiemos de lleno en Dios y que lo amemos lo suficiente como para orar sin cesar. Por eso las palabras siguientes de Jesús fueron: “Les digo: Sigan pidiendo, y se les dará; sigan buscando, y hallarán; sigan tocando, y se les abrirá. Porque todo el que pide recibe, y todo el que busca halla, y a todo el que toca se le abrirá”. (Lucas 11:9, 10.) Sin duda, pues, debemos seguir orando cuando experimentamos persecución, aflicción por alguna debilidad personal muy arraigada, o cualquier otra prueba. Jehová siempre está dispuesto a ayudar a sus siervos fieles. Nunca nos dice: “Deja de causarme molestia”.
17 Para que tengamos una relación estrecha con Dios, necesitamos su espíritu santo o fuerza activa. Por consiguiente, Jesús pasó a decir: “Realmente, ¿qué padre hay entre ustedes que, si su hijo pide un pescado, le dará acaso una serpiente en vez de un pescado? ¿O si también pide un huevo, le dará un escorpión? Por lo tanto, si ustedes, aunque son inicuos, saben dar buenos regalos a sus hijos, ¡con cuánta más razón dará el Padre en el cielo espíritu santo a los que le piden!”. (Lucas 11:11-13.) Mateo 7:9-11 menciona dar una piedra en vez de pan. Las palabras de Jesús resultan más claras si comprendemos que el pan de las tierras bíblicas de la antigüedad tenía el tamaño y la forma de una piedra plana y redonda. Algunas serpientes se parecen a ciertos peces, y hay un pequeño escorpión blanco que se parece un poco a un huevo. ¿Qué clase de padre a quien se le pidiera pan, un pescado o un huevo daría a su hijo una piedra, una serpiente o un escorpión?
18 Jesús hizo entonces una comparación entre los tratos de un padre terrestre y los actos de Dios para con los miembros de Su familia de adoradores. Si nosotros, aunque somos más o menos inicuos debido al pecado heredado, damos buenos regalos a nuestros hijos, ¡con cuánta más razón debemos esperar que nuestro Padre celestial dé el magnífico don de su espíritu santo a sus siervos leales que humildemente se lo piden!
19 Las palabras de Jesús dan a entender que debemos pedir a Dios que nos dé más de Su espíritu santo. Si nos dejamos guiar por ese espíritu, no nos ‘quejaremos respecto a nuestra suerte en la vida’ ni consideraremos las pruebas y desilusiones como cosas realmente dañinas para nosotros. (Judas 16.) Es cierto que “el hombre, nacido de mujer, es de vida corta y está harto de agitación”, y muchos no han llegado a ver durante su vida el final de sus problemas ni de sus angustias. (Job 14:1.) Pero nunca consideremos nuestras pruebas como piedras, serpientes ni escorpiones que el Oidor de la oración nos ha dado de alguna manera. Él es la mismísima personificación del amor y no somete a prueba a nadie con cosas malas. Más bien, nos da “toda dádiva buena y todo don perfecto”. Al final lo corregirá todo para bien de cuantos le aman y temen. (Santiago 1:12-17; 1 Juan 4:8.) Los que han andado en la verdad por muchos años saben por experiencia que algunas de sus pruebas más difíciles han redundado —mediante oración y fe— en beneficio suyo, y han aumentado el fruto del espíritu de Dios en su vida. (3 Juan 4.) De hecho, ¿de qué mejor manera pudiéramos aprender a depender de nuestro Padre celestial y recibir ayuda para cultivar el fruto del espíritu: amor, gozo, paz, gran paciencia, benignidad, bondad, fe, apacibilidad y autodominio? (Gálatas 5:22, 23.)
20 Así que las palabras de Jesús anotadas en Lucas 11:5-13 nos dan una bendita garantía del amor y el cuidado tierno de Jehová. Esto debe hacer que nuestro corazón rebose de la más profunda gratitud y amor. Debe fortalecer nuestra fe y acrecentar nuestro deseo de acudir con frecuencia al escabel del Rey Eterno y dilatarnos en Su presencia, que infunde amor. Además, las palabras de Jesús nos aseguran que nunca se nos hará volver vacíos de delante de Dios. Nuestro Padre celestial se complace muchísimo en que arrojemos nuestras cargas sobre él. (Salmo 55:22; 121:1-3.) Y cuando nosotros, como sus fieles siervos dedicados, le pedimos su espíritu santo, Él nos lo da en abundancia. Él es nuestro Dios amoroso, y podemos tener plena fe en que es el Oidor de nuestras oraciones.
SALMO 65:9)
“Has dirigido tu atención a la tierra, para darle abundancia; la enriqueces muchísimo. La corriente desde Dios está llena de agua. Tú preparas el grano de ellos, porque así es como preparas la tierra.”
ws cap. 21 pág. 175 párr. 9 Restaurado el jardín de Edén... por toda la Tierra
La belleza y abundancia de ese jardín de Edén que se extenderá por toda la Tierra está más allá de lo que podemos imaginar. Pero la Biblia ciertamente nos da una descripción profética de él en el Salmo 65, dirigido a Dios. En parte, este salmo dice: “Has dirigido tu atención a la tierra, para darle abundancia; la enriqueces muchísimo. La corriente desde Dios está llena de agua. Tú preparas el grano de ellos, porque así es como preparas la tierra”. ¡No habrá sequías entonces, sino, más bien, “chaparrones copiosos”! (Salmo 65:1, 9-13.) Habrá abundancia de alimento para todos los habitantes de la Tierra.
SALMO 65:10)
“Hay un empapamiento de sus surcos, un allanamiento de sus terrones; con chaparrones copiosos la ablandas; bendices sus mismísimos brotes.”
ws cap. 21 pág. 175 párr. 9 Restaurado el jardín de Edén... por toda la Tierra
La belleza y abundancia de ese jardín de Edén que se extenderá por toda la Tierra está más allá de lo que podemos imaginar. Pero la Biblia ciertamente nos da una descripción profética de él en el Salmo 65, dirigido a Dios. En parte, este salmo dice: “Has dirigido tu atención a la tierra, para darle abundancia; la enriqueces muchísimo. La corriente desde Dios está llena de agua. Tú preparas el grano de ellos, porque así es como preparas la tierra”. ¡No habrá sequías entonces, sino, más bien, “chaparrones copiosos”! (Salmo 65:1, 9-13.) Habrá abundancia de alimento para todos los habitantes de la Tierra.
SALMO 66:11)
“Nos has metido en una red de caza; has puesto presión sobre nuestras caderas.”
it-1 pág. 386 Caderas
Los músculos de la zona de las caderas desempeñan un papel importante a la hora de levantar y llevar cargas pesadas, de ahí la pertinencia de la declaración registrada en el Salmo 66:11: “Has puesto presión sobre nuestras caderas”.
SALMO 66:12)
“Has hecho que el hombre mortal cabalgue sobre nuestra cabeza; hemos pasado por fuego y por agua, y procediste a sacarnos a solaz.”
it-1 pág. 383 Cabeza
Cuando el salmista relata las pruebas y dificultades del pueblo de Dios, dice que los hombres cabalgaron sobre la cabeza de Israel. Al parecer se refiere a la sujeción bajo la que llevaron al pueblo de Dios simples hombres mundanos (la palabra hebrea usada es ʼenóhsch, “hombre mortal”) que eran poderosos, crueles y altivos. (Sl 66:12; compárese con Isa 51:23.)
SALMO 68:5)
“padre de huérfanos de padre y juez de viudas es Dios en su santa morada.”
w06 1/6 pág. 4 Dios se interesa por los mayores
“Juez de viudas”
El interés que Jehová Dios tiene en los mayores se evidencia en las Escrituras Hebreas. En Salmo 68:5, por ejemplo, David llama a Dios “juez de viudas”, que a menudo son mayores. Otras traducciones de la Biblia, en lugar de la palabra “juez”, dicen “defensor”, “protector” y “abogado”. Es obvio que Jehová se interesa por tales mujeres. De hecho, las Escrituras afirman que arde en cólera si se las maltrata (Éxodo 22:22-24).
SALMO 68:8)
“la tierra misma se meció, el cielo mismo también goteó a causa de Dios; este Sinaí [se meció] a causa de Dios, el Dios de Israel.”
it-2 pág. 1108 Terremoto
Cuando se inauguró el pacto de la Ley en Sinaí, se produjo un formidable terremoto con, al parecer, alguna actividad volcánica, lo que constituyó un marco impresionante para aquel acto. (Éx 19:18; Sl 68:8.) Jehová tuvo una intervención directa en aquella demostración de poder, pues habló desde la montaña por medio de un ángel. (Éx 19:19; Gál 3:19; Heb 12:18-21.)
SALMO 68:11)
“Jehová mismo da el dicho; las mujeres que anuncian las buenas nuevas son un ejército grande.”
w14 15/8 pág. 10 párr. 19 Las mujeres en el propósito de Jehová
19 Aquel pequeño grupo de sinceros Estudiantes de la Biblia ha crecido hasta los aproximadamente 8.000.000 de testigos de Jehová que hay en la actualidad. Y a ellos se suman más de 11.000.000 de personas que asistieron a la Conmemoración de la muerte de Jesucristo en el año 2013. En casi todos los países, la mayoría de los que asistieron fueron mujeres. Por otro lado, en todo el mundo la cantidad de proclamadores del Reino que sirven a tiempo completo supera el millón, y la mayor parte de ellos son mujeres. Como vemos, Dios ha concedido también a mujeres el gran privilegio de representarlo. Verdaderamente se han cumplido estas palabras que escribió el salmista: “Jehová mismo da el dicho; las mujeres que anuncian las buenas nuevas son un ejército grande” (Sal. 68:11).
w91 1/1 pág. 23 párr. 14 Estén llenos de gozo
Es interesante que en muchos países —por ejemplo, en los Estados Unidos— cerca del 75% de todos los publicadores precursores son hermanas, lo cual subraya las palabras de Salmo 68:11: “Jehová mismo da el dicho; las mujeres que anuncian las buenas nuevas son un ejército grande”. Tenemos que dar encomio a nuestras hermanas, pues están efectuando la mayor parte de la obra que se hace en el campo. Porque enseñan hábilmente en sus estudios bíblicos en los hogares de la gente, muchas personas están aceptando la verdad; y también merecen afectuosa alabanza las hermanas casadas que apoyan lealmente a los esposos que tienen que atender muchos deberes en la congregación. (Proverbios 31:10-12; Efesios 5:21-25, 33.)
w86 15/10 pág. 30 Espere en Jehová
♦ 68:11—¿Quiénes constituyen el “ejército grande” de mujeres?
Después que Jehová utilizó a los hombres de guerra de Israel para aniquilar al enemigo, las israelitas proclamaron las buenas nuevas de la victoria con música, cantos y danzas. (1 Samuel 18:6, 7; compárese con Éxodo 15:20, 21.) En obediencia al “dicho” o mandato de Dios, los israelitas pelearon contra las naciones enemigas de la Tierra Prometida y las vencieron. Esto le dio a las israelitas buenas nuevas que proclamar en las celebraciones de victorias. Hoy día, las ministras desempeñan un papel importante como proclamadoras del Reino al declarar las buenas nuevas respecto a los ‘dichos’ de Jehová, que incluye el anunciar a las naciones el hecho de que pronto serán sojuzgadas por el Rey Mesiánico, Jesucristo.
SALMO 68:13)
“Aunque ustedes se quedaron acostados entre los montones de ceniza [del campamento], habrá las alas de una paloma cubiertas de plata, y sus plumas remeras de oro verde amarillento.”
w06 1/6 pág. 10 Puntos sobresalientes del libro segundo de los Salmos
68:13. ¿Por qué estaban “las alas de una paloma cubiertas de plata, y sus plumas remeras de oro verde amarillento”? Ciertas palomas de color gris azulado tienen un brillo iridiscente en algunas de sus plumas, lo que les da una apariencia metálica bajo la dorada luz del sol. David tal vez estaba asemejando a los victoriosos guerreros israelitas que venían de una batalla a una paloma como esa: con alas fuertes y apariencia brillante. Algunos biblistas han sugerido que pudiera ser una descripción de una obra de arte, un trofeo que fuera parte de un botín. De cualquier modo, David hacía referencia a las victorias que Jehová dio a su pueblo sobre sus enemigos.
it-2 pág. 589 Paloma
Suelen tener un color gris azulado y algunas, un brillo iridiscente en partes de su plumaje, lo que les da una apariencia metálica bajo la dorada luz del Sol. Puede que el Salmo 68:13 se refiera a este hecho, aunque hay quien opina que la mención que allí se hace de “las alas de una paloma cubiertas de plata, y sus plumas remeras de oro verde amarillento”, se refiere a alguna pieza de arte lujosamente labrada que se tomó como despojo.
SALMO 68:14)
“Cuando el Todopoderoso esparció a los reyes en ella, empezó a nevar en Zalmón.”
it-1 pág. 288 Basán
La “montaña de Dios” y la “montaña de picos” de Basán mencionadas en el Salmo 68:15, 16 pueden referirse a la región montañosa del monte Haurán (Jebel ed Druz). Es posible que Zalmón (mencionado en el Salmo 68:14) fuera su pico más alto.
it-2 pág. 486 Nieve
El Salmo 68:14 dice que nevaba en Zalmón, lugar que forma parte del monte Haurán (Jebel ed Druz), al E. del Jordán.
SALMO 68:15)
“La región montañosa de Basán es una montaña de Dios; la región montañosa de Basán es una montaña de picos.”
it-1 pág. 288 Basán
La “montaña de Dios” y la “montaña de picos” de Basán mencionadas en el Salmo 68:15, 16 pueden referirse a la región montañosa del monte Haurán (Jebel ed Druz). Es posible que Zalmón (mencionado en el Salmo 68:14) fuera su pico más alto.
it-2 pág. 423 Monte, montaña
Relacionadas con la adoración. El monte Sión llegó a ser una montaña santa cuando David llevó el arca sagrada a la tienda que había levantado allí. (2Sa 6:12, 17.) Como el Arca representaba la presencia de Jehová y David debió actuar bajo la dirección divina (Dt 12:5), aquello significaba que Jehová había escogido el monte Sión como su morada. David escribió con referencia a esta selección: “La región montañosa de Basán es una montaña de Dios [o sea, creada por Dios]; la región montañosa de Basán es una montaña de picos. ¿Por qué, oh montañas de picos, se quedan mirando con envidia a la montaña que Dios ha deseado para sí para morar en ella? Aun Jehová mismo residirá allí para siempre [...]. Jehová mismo ha venido de Sinaí [donde por primera vez reveló su presencia a toda la nación de Israel] al lugar santo”. (Sl 68:15-17.) La región montañosa de Basán puede identificarse con el monte Haurán (Jebel ed Druz), así que las expresiones “montaña de Dios” y “montaña de picos” pueden referirse a esa montaña. Aunque el monte Haurán es mucho más alto que el monte Sión, Jehová escogió el lugar menos elevado para su morada.
Después de construirse el templo en el monte Moria, el término “Sión” llegó a abarcar también el recinto del templo, por lo que Sión siguió siendo la montaña santa de Dios. (Isa 8:18; 18:7; 24:23; Joe 3:17.) Como el templo de Jehová estaba ubicado en Jerusalén, a esa ciudad también se la llamaba su “santa montaña”. (Isa 66:20; Da 9:16, 20.) Es posible que el salmista se refiriera a mirar hacia dichas montañas de Jerusalén al orar cuando dijo: “Alzaré mis ojos a las montañas. ¿De dónde vendrá mi ayuda? Mi ayuda viene de Jehová”. (Sl 121:1, 2; compárese con Sl 3:4; 1Re 8:30, 44, 45; Da 6:10.)
SALMO 68:16)
“¿Por qué, oh montañas de picos, se quedan mirando con envidia a la montaña que Dios ha deseado para sí para morar en ella? Aun Jehová mismo residirá [allí] para siempre.”
it-1 pág. 288 Basán
La “montaña de Dios” y la “montaña de picos” de Basán mencionadas en el Salmo 68:15, 16 pueden referirse a la región montañosa del monte Haurán (Jebel ed Druz). Es posible que Zalmón (mencionado en el Salmo 68:14) fuera su pico más alto.
it-2 pág. 423 Monte, montaña
Relacionadas con la adoración. El monte Sión llegó a ser una montaña santa cuando David llevó el arca sagrada a la tienda que había levantado allí. (2Sa 6:12, 17.) Como el Arca representaba la presencia de Jehová y David debió actuar bajo la dirección divina (Dt 12:5), aquello significaba que Jehová había escogido el monte Sión como su morada. David escribió con referencia a esta selección: “La región montañosa de Basán es una montaña de Dios [o sea, creada por Dios]; la región montañosa de Basán es una montaña de picos. ¿Por qué, oh montañas de picos, se quedan mirando con envidia a la montaña que Dios ha deseado para sí para morar en ella? Aun Jehová mismo residirá allí para siempre [...]. Jehová mismo ha venido de Sinaí [donde por primera vez reveló su presencia a toda la nación de Israel] al lugar santo”. (Sl 68:15-17.) La región montañosa de Basán puede identificarse con el monte Haurán (Jebel ed Druz), así que las expresiones “montaña de Dios” y “montaña de picos” pueden referirse a esa montaña. Aunque el monte Haurán es mucho más alto que el monte Sión, Jehová escogió el lugar menos elevado para su morada.
Después de construirse el templo en el monte Moria, el término “Sión” llegó a abarcar también el recinto del templo, por lo que Sión siguió siendo la montaña santa de Dios. (Isa 8:18; 18:7; 24:23; Joe 3:17.) Como el templo de Jehová estaba ubicado en Jerusalén, a esa ciudad también se la llamaba su “santa montaña”. (Isa 66:20; Da 9:16, 20.) Es posible que el salmista se refiriera a mirar hacia dichas montañas de Jerusalén al orar cuando dijo: “Alzaré mis ojos a las montañas. ¿De dónde vendrá mi ayuda? Mi ayuda viene de Jehová”. (Sl 121:1, 2; compárese con Sl 3:4; 1Re 8:30, 44, 45; Da 6:10.)
SALMO 68:17)
“Los carros de guerra de Dios se cuentan por decenas de millares, millares repetidas veces. Jehová mismo ha venido de Sinaí al lugar santo.”
it-1 pág. 435 Carro
Uso figurado. En sentido figurado y profético, los carros son símbolos de guerra, tal como el arco y la espada. (Isa 21:7, 9; Zac 9:10.) Se dice que “los carros de guerra de Dios se cuentan por decenas de millares, millares repetidas veces”, lo que denota el poder invencible de Dios para destruir a sus enemigos. (Sl 68:17; 2Re 6:17.)
it-2 pág. 423 Monte, montaña
Relacionadas con la adoración. El monte Sión llegó a ser una montaña santa cuando David llevó el arca sagrada a la tienda que había levantado allí. (2Sa 6:12, 17.) Como el Arca representaba la presencia de Jehová y David debió actuar bajo la dirección divina (Dt 12:5), aquello significaba que Jehová había escogido el monte Sión como su morada. David escribió con referencia a esta selección: “La región montañosa de Basán es una montaña de Dios [o sea, creada por Dios]; la región montañosa de Basán es una montaña de picos. ¿Por qué, oh montañas de picos, se quedan mirando con envidia a la montaña que Dios ha deseado para sí para morar en ella? Aun Jehová mismo residirá allí para siempre [...]. Jehová mismo ha venido de Sinaí [donde por primera vez reveló su presencia a toda la nación de Israel] al lugar santo”. (Sl 68:15-17.) La región montañosa de Basán puede identificarse con el monte Haurán (Jebel ed Druz), así que las expresiones “montaña de Dios” y “montaña de picos” pueden referirse a esa montaña. Aunque el monte Haurán es mucho más alto que el monte Sión, Jehová escogió el lugar menos elevado para su morada.
Después de construirse el templo en el monte Moria, el término “Sión” llegó a abarcar también el recinto del templo, por lo que Sión siguió siendo la montaña santa de Dios. (Isa 8:18; 18:7; 24:23; Joe 3:17.) Como el templo de Jehová estaba ubicado en Jerusalén, a esa ciudad también se la llamaba su “santa montaña”. (Isa 66:20; Da 9:16, 20.) Es posible que el salmista se refiriera a mirar hacia dichas montañas de Jerusalén al orar cuando dijo: “Alzaré mis ojos a las montañas. ¿De dónde vendrá mi ayuda? Mi ayuda viene de Jehová”. (Sl 121:1, 2; compárese con Sl 3:4; 1Re 8:30, 44, 45; Da 6:10.)
SALMO 68:18)
“Has ascendido a lo alto; te has llevado cautivos; has tomado dones en la forma de hombres, sí, aun a los tercos, para residir [entre ellos], oh Jah Dios.”
w10 15/9 pág. 18 Nuestra unidad cristiana glorifica a Dios
Se fomenta la unidad mediante “dádivas en [la forma de] hombres”
8 Pablo señaló que, a fin de fomentar la unidad, Jesús le había proporcionado a la congregación “dádivas en [la forma de] hombres”. Con estas palabras aludió a una práctica común entre los guerreros de la antigüedad. Cuando regresaban victoriosos a casa, a veces traían consigo como esclavos algunos prisioneros para que ayudaran a sus esposas con las labores domésticas (Sal. 68:1, 12, 18).
w06 1/6 pág. 10 Puntos sobresalientes del libro segundo de los Salmos
68:18. ¿Quiénes eran los “dones en la forma de hombres”? Eran hombres que habían sido tomados cautivos durante la conquista de la Tierra Prometida. Con el tiempo, fueron asignados a ayudar a los levitas en sus labores (Esdras 8:20).
w99 1/6 págs. 9-10 “Dádivas en hombres” que cuidan de las ovejas de Jehová
¿De dónde proceden las “dádivas en hombres”?
4 Cuando Pablo utilizó la expresión “dádivas en hombres”, citaba del rey David, que había dicho de Jehová: “Has ascendido a lo alto; te has llevado cautivos; has tomado dones en la forma de hombres” (Salmo 68:18). Cuando los israelitas llevaban ya años en la Tierra Prometida, Jehová ‘ascendió’ de manera figurativa al monte Sión e hizo de Jerusalén la capital del reino de Israel, y de David, su rey. Pero ¿quiénes eran los “dones en la forma de hombres”? Fueron los hombres tomados cautivos durante la conquista de la tierra. Algunos de estos se pusieron más tarde a disposición de los levitas para ayudarles en los trabajos del tabernáculo (Esdras 8:20).
5 En su carta a los Efesios, Pablo indica que las palabras del salmista tienen un cumplimiento mayor en la congregación cristiana. Pablo parafrasea Salmo 68:18 y escribe: “A cada uno de nosotros se le dio bondad inmerecida según la manera como el Cristo dio por medida la dádiva gratuita. Por lo cual él dice: ‘Cuando ascendió a lo alto se llevó cautivos; dio dádivas en hombres’” (Efesios 4:7, 8). En este pasaje Pablo aplica el salmo a Jesús como representante de Dios. Jesús ‘venció al mundo’ con su fiel proceder (Juan 16:33). También triunfó sobre la muerte y sobre Satanás cuando fue resucitado por Dios de entre los muertos (Hechos 2:24; Hebreos 2:14). En el año 33, Jesús resucitó y luego ascendió “muy por encima de todos los cielos”, es decir, por encima de toda otra criatura celestial (Efesios 4:9, 10; Filipenses 2:9-11). Como vencedor, Jesús tomó “cautivos” de las fuerzas enemigas. ¿De qué manera?
6 Cuando estuvo en la Tierra, Jesús demostró su poder sobre Satanás al liberar a los que estaban esclavizados a los demonios. Fue como si invadiera la casa de este, lo atara y le arrebatara sus bienes (Mateo 12:22-29). ¡Imagínese cuánto podía saquear Jesús ahora que había sido resucitado y había recibido ‘toda autoridad en el cielo y en la Tierra’! (Mateo 28:18.) A partir del Pentecostés del año 33, Jesús ya ascendido al cielo, estuvo en condición de despojar la casa de Satanás como representante de Dios, ‘llevándose cautivos’ a hombres que habían estado por mucho tiempo esclavizados al pecado y a la muerte, y bajo el control de Satanás. Estos “cautivos” se convirtieron por voluntad propia en “esclavos de Cristo, haciendo de toda alma la voluntad de Dios” (Efesios 6:6). Es como si Jesús los hubiera liberado del control de Satanás y, en nombre de Jehová, los hubiese entregado a la congregación como “dádivas en hombres”. Es fácil imaginar la ira y el sentimiento de impotencia de Satanás al ver cómo le eran arrebatados en sus propias narices.
w93 15/5 págs. 13-14 párrs. 7-9 ‘Llame a los ancianos’
Cuando los israelitas llevaban muchos años viviendo en la Tierra Prometida, Jehová ascendió en sentido figurado al monte Sión, hizo de Jerusalén la capital de un reino típico y colocó a David como rey. Este alzó la voz y cantó en alabanza a Dios, “el Todopoderoso”: “Has ascendido a lo alto; te has llevado cautivos; has tomado dones en la forma de hombres”. (Salmo 68:14, 18.) Efectivamente, algunos hombres que habían sido tomados cautivos durante la conquista de la Tierra Prometida empezaron a ayudar a los levitas con sus deberes. (Esdras 8:20.)
8 En el siglo I E.C., el apóstol cristiano Pablo llamó la atención al cumplimiento profético de las palabras del salmista. Escribió: “A cada uno de nosotros se le dio bondad inmerecida según la manera como el Cristo dio por medida la dádiva gratuita. Por lo cual él dice: ‘Cuando ascendió a lo alto se llevó cautivos; dio dádivas en hombres’. Ahora bien, la expresión ‘ascendió’, ¿qué significa, sino que también descendió a las regiones inferiores, es decir, a la tierra? El mismísimo que descendió también es el que ascendió muy por encima de todos los cielos, para dar plenitud a todas las cosas”. (Efesios 4:7-10.) ¿Quién es este “mismísimo”? Es nada menos que el representante de Jehová, el David Mayor y Rey Mesiánico, Jesucristo. Es aquel a quien Dios resucitó y ensalzó a “un puesto superior”. (Filipenses 2:5-11.)
9 Pues bien, ¿quiénes son estas “dádivas en hombres” (es decir: “consistentes en hombres”)? Pablo explica que el Representante Principal de Dios “dio algunos como apóstoles, algunos como profetas, algunos como evangelizadores, algunos como pastores y maestros, con miras al reajuste de los santos, para obra ministerial, para la edificación del cuerpo del Cristo”. (Efesios 4:11, 12.) Todos los seguidores de Cristo que sirvieron de apóstoles, profetas, evangelizadores, pastores y maestros lo hicieron bajo la dirección teocrática. (Lucas 6:12-16; Hechos 8:12; 11:27, 28; 15:22; 1 Pedro 5:1-3.) En nuestros días, ancianos capacitados en sentido espiritual nombrados por espíritu santo sirven de superintendentes en unas setenta mil congregaciones de los testigos de Jehová por todo el mundo. Son nuestras dádivas en hombres. (Hechos 20:28.) Con el aumento rápido y constante en la obra de predicar el Reino por toda la Tierra, cada vez más hermanos ‘procuran alcanzar un puesto de superintendente’ y atender las responsabilidades que este conlleva. (1 Timoteo 3:1.) Al recibir ese nombramiento, también llegan a ser dádivas en hombres.
it-1 pág. 229 Ascensión
Habiendo “vencido al mundo” (Jn 16:33), participó en el cumplimiento de la profecía registrada en el Salmo 68:18 al ‘ascender a lo alto y llevarse cautivos’, profecía cuyo significado explica Pablo en Efesios 4:8-12.
SALMO 68:20)
“El Dios [verdadero] es para nosotros un Dios de hechos salvadores; y a Jehová el Señor Soberano pertenecen los caminos de salir de la muerte.”
w06 1/5 pág. 14 ¡No tenga miedo! Jehová está con usted
“Un Dios de hechos salvadores”
El salmista David escribió: “El Dios verdadero es para nosotros un Dios de hechos salvadores” (Salmo 68:20). En repetidas ocasiones, Jehová ha demostrado que es capaz de salvar a su pueblo, ya sea librándolo de situaciones peligrosas o dándole las fuerzas necesarias para aguantar (Salmo 34:17; Daniel 6:22; 1 Corintios 10:13). ¿Cuántos de estos “hechos salvadores” recuerda usted de lo que ha aprendido en su estudio de la Biblia?
Con la ayuda del Índice de las publicaciones Watch Tower, ¿por qué no investiga acontecimientos históricos como el diluvio universal de los días de Noé, la liberación de Lot y sus hijas de Sodoma y Gomorra, el éxodo de Egipto de los israelitas y su paso por el mar Rojo o el intento frustrado de Hamán de exterminar a los judíos? Leer estos emocionantes relatos y meditar en ellos fortalecerá su fe en que Jehová es un Dios de hechos salvadores, lo que, a su vez, le permitirá soportar las pruebas sin temor.
SALMO 68:23)
“a fin de que te laves el pie en sangre, que de los enemigos tenga su porción la lengua de tus perros”.”
it-2 pág. 646 Perro
Indicando que los perros lamerían la sangre de los enemigos del pueblo de Jehová, el salmista escribió: “Que de los enemigos tenga su porción la lengua de tus perros”. (Sl 68:23.)
it-2 pág. 660 Pie
‘lavar el pie en sangre’, al ejecutar a los enemigos (Sl 68:22, 23),
SALMO 68:30)
“Reprende a la bestia salvaje de las cañas, a la asamblea de toros, con los becerros de los pueblos, cada uno pisando duro piezas de plata. Él ha esparcido a los pueblos que se deleitan en peleas.”
w06 1/6 pág. 10 Puntos sobresalientes del libro segundo de los Salmos
68:30. ¿Qué significa la petición de que se “reprend[a] a la bestia salvaje de las cañas”? Refiriéndose en sentido figurado a los enemigos del pueblo de Jehová como bestias salvajes, David pidió a Dios que los reprendiera, o sea, que no les permitiera usar su poder para causar daño.
it-2 pág. 821 Reprensión
Un sentido de “reprender” que no se limita a las personas es “impedir; detener”. Jehová reprende a la semilla en el sentido de que impide que haya buena cosecha (Mal 2:3), y el que reprenda a los insectos devoradores significa que no les deja dañar gravemente las cosechas. (Mal 3:11.) El salmista se valió de las bestias para simbolizar a los enemigos del pueblo de Dios y le rogó al Altísimo que no les permitiera hacer daño: “Reprende a la bestia salvaje de las cañas, a la asamblea de toros”. (Sl 68:30.)
SALMO 68:31)
“Efectos de bronce saldrán de Egipto; Cus mismo rápidamente extenderá sus manos [con regalos] a Dios.”
it-1 pág. 499 Cobre (Bronce)
La palabra hebrea jasch•man•ním, traducida “efectos de bronce” (NM) y “bronce” (vs. 32, Ga), se encuentra tan solo una vez en la Biblia. (Sl 68:31.) El significado de esta palabra es incierto, así que se ha traducido de diversas maneras: “mensajeros” (BAS), “dignatarios” (Val, 1989), “magnates” (vs. 32, FS), “príncipes” (Val) y “embajadores” (VP), entre otras.
it-1 pág. 882 Etiopía
Etiopía (Cus) fue uno de los países a donde fueron dispersados los judíos exiliados después que Babilonia conquistó Judá. (Isa 11:11.) Por lo tanto, este funcionario etíope pudo haber conocido a algunos judíos donde vivía o quizás en Egipto, donde residían muchos de ellos. Es muy probable que el rollo de Isaías que llevaba fuese una copia de la Versión de los Setenta griega, traducida en Alejandría (Egipto). Puesto que el reino etíope se había helenizado parcialmente desde el tiempo de Tolomeo II (308-246 a. E.C.), no es extraño que este funcionario supiera leer griego. Además, el que llegase a ser prosélito judío y su posterior conversión al cristianismo cumplió el Salmo 68:31.

ESTUDIO BÍBLICO DE LA CONGREGACIÓN (30 MINS.): IA CAP. 19 PÁRRS. 1-16

CAPÍTULO 19
Un cabeza de familia ejemplar

párr. 2 (Mat. 2:13, 14) Después que se hubieron retirado, ¡mire!, el ángel de Jehová se apareció en un sueño a José, y dijo: “Levántate, toma al niñito y a su madre, y huye a Egipto, y quédate allá hasta que yo te diga; porque Herodes está para buscar al niñito para destruirlo”. 14 De modo que él se levantó y tomó consigo al niñito y a su madre, de noche, y se retiró a Egipto,
párr. 4 (Mat. 1:18-21) Pero el nacimiento de Jesucristo fue de esta manera. Durante el tiempo en que su madre María estaba comprometida para casarse con José, se halló que estaba encinta por espíritu santo antes que se unieran. 19 Sin embargo, José su esposo, porque era justo y no quería hacer de ella un espectáculo público, tenía la intención de divorciarse de ella secretamente. 20 Pero después de haber reflexionado acerca de estas cosas, ¡mire!, el ángel de Jehová se le apareció en un sueño, y dijo: “José, hijo de David, no tengas miedo de llevar a María tu esposa a casa, porque lo que ha sido engendrado en ella es por espíritu santo. 21 Dará a luz un hijo, y tienes que ponerle por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados”.
párr. 10 (Mat. 2:13) Después que se hubieron retirado, ¡mire!, el ángel de Jehová se apareció en un sueño a José, y dijo: “Levántate, toma al niñito y a su madre, y huye a Egipto, y quédate allá hasta que yo te diga; porque Herodes está para buscar al niñito para destruirlo”.
párr. 13 (Mat. 2:15) y se quedó allá hasta el fallecimiento de Herodes, para que se cumpliera lo que Jehová había hablado por su profeta, que dijo: “De Egipto llamé a mi hijo”.
párr. 14 (Mat. 2:19-23) Cuando Herodes hubo fallecido, ¡mire!, el ángel de Jehová se apareció en un sueño a José en Egipto, 20 y dijo: “Levántate, toma al niñito y a su madre, y ponte en camino a la tierra de Israel, porque han muerto los que buscaban el alma del niñito”. 21 De modo que él se levantó y tomó al niñito y a su madre y entró en la tierra de Israel. 22 Mas al oír que Arquelao reinaba en Judea en vez de su padre Herodes, le dio miedo partir para allá. Además, habiéndosele dado advertencia divina en un sueño, se retiró al territorio de Galilea, 23 y vino y moró en una ciudad de nombre Nazaret, para que se cumpliera lo que se habló por medio de los profetas: “Será llamado Nazareno”.
párr. 15 (Mat. 13:55) ¿No es este el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y los hermanos de él Santiago y José y Simón y Judas?

LA ATALAYA (ESTUDIO) (2016)

SEMANA DEL 4 AL 10 DE JULIO DE 2016

8 “VAYAN [...] Y HAGAN DISCÍPULOS DE GENTE DE TODAS LAS NACIONES”

(Mateo 24:14) 14 Y estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.

[ 3 ]

(Mateo 28:19-20) 19 Vayan, por lo tanto, y hagan discípulos de gente de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del espíritu santo, 20 enseñándoles a observar todas las cosas que yo les he mandado. Y, ¡miren!, estoy con ustedes todos los días hasta la conclusión del sistema de cosas”.
(Mateo 10:7) 7 Al ir, prediquen, diciendo: ‘El reino de los cielos se ha acercado’.
(Lucas 10:3) 3 Vayan. ¡Miren! Los envío como a corderos en medio de lobos.

[ 4 ]

(Mateo 4:18-22) 18 Andando a lo largo del mar de Galilea, vio a dos hermanos: Simón, a quien llaman Pedro, y Andrés su hermano, que bajaban una red de pescar en el mar, pues eran pescadores. 19 Y les dijo: “Vengan en pos de mí, y los haré pescadores de hombres”. 20 Abandonando en seguida las redes, le siguieron. 21 Al seguir adelante de allí también, vio a otros dos [que eran] hermanos: Santiago [hijo] de Zebedeo y Juan su hermano, en la barca con Zebedeo su padre, remendando sus redes, y los llamó. 22 Ellos, dejando en seguida la barca y a su padre, le siguieron.
(Lucas 5:1-11) 5 En cierta ocasión, cuando la muchedumbre se agolpaba sobre él y escuchaba la palabra de Dios, él estaba de pie junto al lago de Genesaret. 2 Y vio dos barcas atracadas al borde del lago, pero los pescadores habían salido de ellas y estaban lavando sus redes. 3 Subiendo a una de las barcas, que era de Simón, le pidió que se apartara un poco de la tierra. Entonces se sentó, y desde la barca se puso a enseñar a las muchedumbres. 4 Cuando cesó de hablar, dijo a Simón: “Rema hasta donde está profundo, y echen sus redes para la pesca”. 5 Pero respondiendo Simón, dijo: “Instructor, toda la noche nos afanamos y no sacamos nada, pero porque tú lo dices bajaré las redes”. 6 Pues bien, cuando hicieron esto, encerraron una gran multitud de peces. En realidad, se les rompían las redes. 7 De modo que hicieron señas a sus socios [que estaban] en la otra barca para que vinieran y les prestaran ayuda; y ellos vinieron, y llenaron ambas barcas, de manera que estas se hundían. 8 Viendo esto, Simón Pedro cayó a las rodillas de Jesús, y dijo: “Apártate de mí, porque soy varón pecador, Señor”. 9 Pues, ante la redada de peces que habían pescado, quedaron pasmados él y todos los que con él estaban, 10 y así mismo Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran partícipes con Simón. Pero Jesús dijo a Simón: “Deja de tener miedo. De ahora en adelante estarás pescando vivos a hombres”. 11 De modo que volvieron a traer las barcas a tierra, y abandonaron todo y le siguieron.
(1 Timoteo 4:16) 16 Presta constante atención a ti mismo y a tu enseñanza. Persiste en estas cosas, pues haciendo esto te salvarás a ti mismo y también a los que te escuchan.

[ 6 ]

(Lucas 4:43) 43 Pero él les dijo: “También a otras ciudades tengo que declarar las buenas nuevas del reino de Dios, porque para esto fui enviado”.
(1 Corintios 1:10) 10 Ahora los exhorto, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, a que todos hablen de acuerdo, y que no haya divisiones entre ustedes, sino que estén aptamente unidos en la misma mente y en la misma forma de pensar.

[ 7 ]

(Lucas 17:21) 21 ni dirán: ‘¡Miren acá!’, o, ‘¡Allá!’. Porque, ¡miren!, el reino de Dios está en medio de ustedes”.
(Revelación 19:11-21) 11 Y vi el cielo abierto, y, ¡miren!, un caballo blanco. Y el que iba sentado sobre él se llama Fiel y Verdadero, y juzga y se ocupa en guerrear con justicia. 12 Sus ojos son una llama de fuego, y sobre su cabeza hay muchas diademas. Tiene un nombre escrito que nadie conoce sino él mismo, 13 y está vestido de una prenda de vestir exterior rociada de sangre, y el nombre con que se le llama es La Palabra de Dios. 14 También, los ejércitos que estaban en el cielo le seguían en caballos blancos, y estaban vestidos de lino fino, blanco y limpio. 15 Y de su boca sale una aguda espada larga, para que hiera con ella a las naciones, y las pastoreará con vara de hierro. Pisa también el lagar de vino de la cólera de la ira de Dios el Todopoderoso. 16 Y sobre su prenda de vestir exterior, aun sobre su muslo, tiene un nombre escrito: Rey de reyes y Señor de señores. 17 Vi también a un ángel que estaba de pie en el sol, y clamó con voz fuerte y dijo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: “Vengan acá, sean reunidas a la gran cena de Dios, 18 para que coman las carnes de reyes y las carnes de comandantes militares y las carnes de hombres fuertes y las carnes de caballos y de los que van sentados sobre ellos, y las carnes de todos, de libres así como de esclavos y de pequeños y grandes”. 19 Y vi a la bestia salvaje y a los reyes de la tierra y a sus ejércitos reunidos para hacer la guerra contra el que iba sentado en el caballo y contra su ejército. 20 Y la bestia salvaje fue prendida, y junto con ella el falso profeta que ejecutó delante de ella las señales con las cuales extravió a los que recibieron la marca de la bestia salvaje y a los que rinden adoración a su imagen. Estando todavía vivos, ambos fueron arrojados al lago de fuego que arde con azufre. 21 Pero los demás fueron muertos con la espada larga del que iba sentado en el caballo, la [espada] que salía de su boca. Y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos.

[ 8 ]

(Mateo 10:8) 8 Curen enfermos, levanten muertos, limpien leprosos, expulsen demonios. Recibieron gratis; den gratis.
(2 Corintios 2:17) 17 [Nosotros;] porque no somos vendedores ambulantes de la palabra de Dios como muchos hombres, sino que, como movidos por sinceridad, sí, como enviados de parte de Dios, bajo la mirada de Dios, en compañía con Cristo, hablamos.
(Hechos 20:33-35) 33 No he codiciado la plata, ni el oro, ni la vestidura de nadie. 34 Ustedes mismos saben que estas manos han atendido a las necesidades mías y a las de los que andan conmigo. 35 En todas las cosas les he exhibido que por medio de laborar así tienen que prestar ayuda a los que son débiles, y tienen que tener presentes las palabras del Señor Jesús, cuando él mismo dijo: ‘Hay más felicidad en dar que en recibir’”.
(Revelación 17:4-5) 4 Y la mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, y estaba adornada con oro y piedra preciosa y perlas, y tenía en la mano una copa de oro que estaba llena de cosas repugnantes y de las inmundicias de su fornicación. 5 Y sobre su frente estaba escrito un nombre, un misterio: “Babilonia la Grande, la madre de las rameras y de las cosas repugnantes de la tierra”.

[ 9 ]

(2 Corintios 9:7) 7 Que cada uno haga tal como lo ha resuelto en su corazón, no de mala gana ni como obligado, porque Dios ama al dador alegre.
(Salmos 110:3) 3 Tu pueblo se ofrecerá de buena gana en el día de tu fuerza militar. En los esplendores de la santidad, desde la matriz del alba, tienes tu compañía de hombres jóvenes justamente como gotas de rocío.

[ 10 ]

(Mateo 10:11) 11 ”En cualquier ciudad o aldea que entren, busquen hasta descubrir quién en ella es merecedor, y quédense allí hasta que salgan.
(Lucas 8:1) 8 Poco después iba viajando de ciudad en ciudad y de aldea en aldea, predicando y declarando las buenas nuevas del reino de Dios. Y con él iban los doce,
(Hechos 5:42) 42 Y todos los días en el templo, y de casa en casa, continuaban sin cesar enseñando y declarando las buenas nuevas acerca del Cristo, Jesús.
(Hechos 20:20) 20 mientras no me retraje de decirles ninguna de las cosas que fueran de provecho, ni de enseñarles públicamente y de casa en casa.

[ 12 ]

(Marcos 13:10) 10 También, en todas las naciones primero tienen que predicarse las buenas nuevas.

[ 13 ]

(Mateo 24:14) 14 Y estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
(Mateo 28:19-20) 19 Vayan, por lo tanto, y hagan discípulos de gente de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del espíritu santo, 20 enseñándoles a observar todas las cosas que yo les he mandado. Y, ¡miren!, estoy con ustedes todos los días hasta la conclusión del sistema de cosas”.

[ 14 ]

(Salmos 34:1) 34 Ciertamente bendeciré a Jehová en todo tiempo; constantemente estará su alabanza en mi boca.
(Salmos 51:15) 15 Oh Jehová, quieras abrir estos labios míos, para que mi propia boca anuncie tu alabanza.

[ 16 ]

(Mateo 24:14) 14 Y estas buenas nuevas del reino se predicarán en toda la tierra habitada para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.
(Hechos 1:8) 8 pero recibirán poder cuando el espíritu santo llegue sobre ustedes, y serán testigos de mí tanto en Jerusalén como en toda Judea, y en Samaria, y hasta la parte más distante de la tierra”.
(1 Pedro 4:14) 14 Si a ustedes los están vituperando por el nombre de Cristo, son felices, porque el [espíritu] de gloria, sí, el espíritu de Dios, descansa sobre ustedes.

[ 18 ]

(Filipenses 2:13) 13 porque Dios es el que, por causa de [su] beneplácito, está actuando en ustedes a fin de que haya en ustedes tanto el querer como el actuar.
(2 Timoteo 4:5) 5 Tú, sin embargo, mantén tu juicio en todas las cosas, sufre el mal, haz [la] obra de evangelizador, efectúa tu ministerio plenamente.

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