SALMOS 69-73| Tesoros de la Biblia: semana del 11-17 de julio

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TEXTOS BÍBLICOS Y REFERENCIAS: TESOROS DE LA BIBLIA | SALMOS 69-73

“LOS SIERVOS DE JEHOVÁ DEMUESTRAN CELO POR LA ADORACIÓN PURA” (10 MINS.):

Nuestro celo o entusiasmo por la adoración pura debería ser muy evidente
69:9
• David mostró durante toda su vida un gran celo por Jehová.
• David no toleraba ninguna rivalidad contra Jehová ni que se calumniara Su nombre.
Los mayores pueden contagiar su entusiasmo por la predicación a los jóvenes
71:17, 18
• El escritor de este salmo —probablemente David— expresó su deseo de hablar del poder de Jehová a la siguiente generación.
• Los padres y los cristianos maduros pueden capacitar a los jóvenes.
Nuestro fervor por la verdad nos impulsa a contarles a otras personas lo que el Reino hará por la humanidad
72:3, 12, 14, 16-19
• Versículo 3: todo el mundo vivirá en paz.
• Versículo 12: se rescatará de la pobreza a los necesitados.
• Versículo 14: ya no habrá violencia.
• Versículo 16: a nadie le faltará el alimento.

Sl 69:9. Nuestro celo o entusiasmo por la adoración pura debería ser muy evidente (w10 15/12 págs. 7-11 párrs. 2-17).

Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 69:9
9 Porque el puro celo por tu casa me ha consumido,
y los mismísimos vituperios de los que te vituperan han caído sobre mí.
La Atalaya 2010Demostremos celo por la adoración verdadera
2. ¿Cuál es la tarea más urgente que tenemos hoy los cristianos?
2 Hoy día, no hay nada más urgente para los cristianos verdaderos que predicar las buenas nuevas del Reino y hacer discípulos de gente de todas las naciones (Mat. 24:14; 28:19, 20). Según indicó Marcos en su Evangelio, Jesús dijo que esta labor debe llevarse a cabo “primero”, o sea, antes de que llegue el fin (Mar. 13:10). Y eso es lo que tiene que suceder. Además, Jesús indicó que “la mies [o cosecha] es mucha, pero los obreros son pocos”, subrayando así la urgencia de esta obra, pues las cosechas no pueden esperar: tienen que recogerse antes de que termine la temporada (Mat. 9:37).
3. ¿Cómo demuestran muchos cristianos que comprenden la urgencia de la predicación?
3 En vista de lo importante que es la predicación, merece que le dediquemos todo el tiempo y energías que podamos. Y esta es la loable actitud que demuestran muchos cristianos. Hay quienes han simplificado su vida a fin de dedicarse a alguna faceta del ministerio de tiempo completo, como el precursorado, la obra misional o el servicio de Betel. Todos ellos llevan vidas muy ocupadas. Es verdad que realizan muchos sacrificios y que afrontan diversos desafíos, pero Jehová los recompensa ampliamente. Nos alegramos mucho por ellos (léase Lucas 18:28-30). Otros cristianos no están en condiciones de hacerse precursores, pero dedican todo el tiempo que pueden a enseñar el camino de la salvación tanto a sus vecinos como a sus propios hijos (Deu. 6:6, 7).
4. ¿Por qué se les hace difícil a algunos cristianos mantener el sentido de urgencia?
4 Como hemos visto, las personas suelen actuar con un mayor sentido de urgencia cuando ven que se aproxima la fecha límite o el fin de un plazo. Nosotros vivimos precisamente en el tiempo del fin, y existen abundantes pruebas bíblicas e históricas que lo demuestran (Mat. 24:3, 33; 2 Tim. 3:1-5). No obstante, ningún ser humano sabe la fecha exacta en que llegará el fin, como dejó claro Jesús al hablar sobre “la señal [...] de la conclusión del sistema de cosas”. Él dijo: “Respecto a aquel día y hora nadie sabe, ni los ángeles de los cielos, ni el Hijo, sino solo el Padre” (Mat. 24:36). Siendo así las cosas, a algunos cristianos —sobre todo a los que llevan muchos años esperando— se les hace difícil a veces mantener el sentido de urgencia (Pro. 13:12). ¿Es ese su caso? ¿Qué puede ayudarnos a todos a ver como algo urgente la tarea que nos han encargado Jehová y Jesucristo?
Sigamos a Jesús, nuestro modelo
5. ¿Cómo demostró Jesús un sentido de urgencia al llevar a cabo su ministerio?
5 Nadie ha dejado un mejor ejemplo de lo que es servir a Dios con sentido de urgencia que Jesucristo. Una de las razones por las que actuó así fue que tenía muchos objetivos que cumplir en apenas tres años y medio. Pero en ese período tan breve hizo más a favor de la adoración verdadera que cualquier otro ser humano. Dio a conocer el nombre y el propósito de su Padre, predicó las buenas nuevas del Reino, denunció la hipocresía y las doctrinas falsas de los líderes religiosos y defendió hasta la muerte la soberanía de Jehová. Además, recorrió incansablemente el país enseñando, ayudando y sanando a la gente (Mat. 9:35). No hay duda: nadie ha logrado tanto en tan poco tiempo. Dio todo lo que un hombre podía dar (Juan 18:37).
6. ¿Qué era lo más importante en la vida de Jesús?
6 Jesús realizó su ministerio con tanto empeño porque comprendía el momento en el que se encontraba según el horario de Dios. Gracias a la profecía de Daniel, podía saber que el ministerio del Mesías terminaría “a la mitad de la semana” profética, es decir, después de tres años y medio (Dan. 9:27). Poco después de realizar su entrada triunfal en Jerusalén en la primavera del año 33, Jesús aseguró: “Ha llegado la hora para que el Hijo del hombre sea glorificado” (Juan 12:23). Como vemos, sabía que su muerte era inminente. Pero esa no fue la principal razón por la que se esforzó tanto. Más bien, fue porque lo más importante en su vida era hacer la voluntad de su Padre y mostrar su amor al prójimo en toda ocasión. Ese amor lo motivó desde el principio a reunir un grupo de discípulos y prepararlos para que fueran a predicar por todo el país. De ese modo se aseguró de que continuaran con la labor que él había comenzado e incluso efectuaran obras mayores que las suyas (léase Juan 14:12).
7, 8. ¿Por qué expulsó Jesús a los comerciantes del templo, y qué recordaron los discípulos al verlo?
7 Unos meses después de comenzar su ministerio, durante la Pascua del año 30, Jesús demostró contundentemente cuánto celo tenía. Al llegar a Jerusalén acompañado de sus discípulos, vio “en el templo a los que vendían ganado vacuno y ovejas y palomas, y a los corredores de cambios en sus asientos”. ¿Cómo reaccionó y qué impresión causó en sus discípulos? (Léase Juan 2:13-17.)
8 Lo que Jesús dijo e hizo en esa ocasión les recordó estas palabras proféticas de un salmo de David: “El puro celo por tu casa me ha consumido” (Sal. 69:9). ¿Por qué les vino a la mente ese pasaje? Porque su Maestro se atrevió a hacer algo muy peligroso. Detrás de aquel próspero pero indignante negocio estaban nada menos que las autoridades del templo, entre ellas los sacerdotes y los escribas. Al perturbar sus operaciones y sacar a la luz sus turbios manejos, Jesús estaba confrontando a los poderosos líderes religiosos de su día. Los discípulos comprendieron atinadamente que aquella era una gran muestra de celo por la casa de Dios, es decir, por la adoración verdadera. Examinemos a continuación qué es exactamente el celo y qué relación tiene con el sentido de urgencia.
El celo y el sentido de urgencia
9. ¿Cómo definiría el celo?
9 Un diccionario define el celo como “interés ardiente y activo por una causa o persona”. Es sinónimo de pasión, fervor, ardor y entusiasmo. ¿Y quién puede negar que todos estos términos describen a la perfección el ministerio de Jesús? Cabe notar que la Traducción en lenguaje actual vierte así las palabras de David: “El amor que siento por tu templo me quema como un fuego”. Un detalle interesante es que en algunos idiomas orientales la expresión correspondiente a “celo” está compuesta por dos partes que significan “corazón” y “ardiente”, dando a entender que el corazón está encendido en llamas. No sorprende que los discípulos recordaran lo que dice el salmo al ver a su Maestro en el templo. Pero ¿qué puso al rojo vivo el corazón de Jesús y le dio el empuje necesario para actuar como lo hizo?
10. ¿Con qué sentido se usan las palabras celo y celoso en la Biblia?
10 El término hebreo que se vierte “celo” en el salmo de David se deriva de otro que en muchos pasajes se traduce “celoso” o “celos”. En ocasiones, la Traducción del Nuevo Mundo expresa esa idea con la frase “que exige devoción exclusiva” (léanse Éxodo 20:5; 34:14 y Josué 24:19). Un diccionario bíblico señala lo siguiente sobre el término original: “Se emplea con frecuencia al hablar del matrimonio [...]. Cuando los cónyuges se ponen celosos, están exigiendo de forma tajante el derecho a la exclusividad en su relación. De igual modo, Dios exige o reivindica el derecho que tiene sobre quienes son su posesión exclusiva”. Por consiguiente, el celo del que habla la Biblia va más allá del simple entusiasmo, como el que sienten algunos aficionados por su equipo deportivo. El celo al que se refería David es el sentimiento que no tolera rivalidad ni ofensas, el ardiente deseo de proteger una reputación o de remediar un agravio.
11. ¿Por qué actuó Jesús con tanto ardor durante su ministerio?
11 Los discípulos de Jesús no se equivocaron al relacionar el salmo de David con lo que hizo su Maestro en el templo. Pero debemos recordar que Jesús no actuó con tanto ardor solo porque tuviera un plazo que cumplir, sino porque era un ferviente defensor de la religión verdadera y la reputación de su Padre. Por eso, cuando veía que el nombre de Dios era objeto de blasfemias y desprecios, surgía naturalmente en él un deseo irresistible de remediar la situación. Y ese mismo celo lo motivaba a denunciar con todo vigor a los líderes religiosos y a aliviar el sufrimiento de la gente humilde que soportaba sus múltiples abusos y atropellos (Mat. 9:36; 23:2, 4, 27, 28, 33).
Defendamos con celo la adoración verdadera
12, 13. ¿Qué actitud tiene el clero de la cristiandad hacia a) el nombre de Jehová? b) el Reino de Dios?
12 El panorama religioso actual es igual de malo que en el siglo primero, o incluso peor. Pensemos en la actitud que se tiene hacia el nombre divino. Cuando Jesús les dio a sus discípulos un modelo de oración, la primera petición que incluyó fue: “Santificado sea tu nombre” (Mat. 6:9). Pero ¿qué están haciendo hoy día los líderes religiosos y, en particular, el clero de la cristiandad? En vez de enseñar a sus feligreses a dirigirse a Dios por nombre y a tratar como santo dicho nombre, distorsiona la imagen del Creador con doctrinas falsas como la Trinidad, la inmortalidad del alma y el infierno. El resultado es que la gente piensa en Dios como alguien misterioso e incomprensible, o cruel y hasta sádico. Además, con su conducta escandalosa e hipócrita, el clero deshonra el nombre divino (léase Romanos 2:21-24). Asimismo, hace todo lo posible por ocultarlo, quitándolo incluso de sus traducciones de la Biblia, con lo que dificulta que las personas se acerquen a Jehová y disfruten de su amistad (Sant. 4:7, 8).
13 Jesús también enseñó a sus discípulos a orar así por el Reino de Dios: “Venga tu reino. Efectúese tu voluntad, como en el cielo, también sobre la tierra” (Mat. 6:10). Aunque el clero repite vez tras vez esa petición, anima a sus feligreses a apoyar los organismos políticos y demás instituciones creadas por el hombre. Y no solo eso, sino que desprecia a quienes se esfuerzan por predicar el Reino. Como es lógico, el Reino de Dios no es un tema que traten con frecuencia los miembros de la cristiandad, pues en realidad no creen en él.
14. ¿Cómo le resta importancia el clero a la Palabra de Dios?
14 Al orar a su Padre, Jesús lo dijo muy claro: “Tu palabra es la verdad” (Juan 17:17). Y antes de regresar al cielo, indicó que designaría a un “esclavo fiel y discreto” para que sirviera alimento espiritual a su congregación (Mat. 24:45). Sin dudarlo un instante, los líderes de las iglesias afirman que son ellos los que han sido nombrados servidores de la Palabra de Dios. Pero ¿han cumplido fielmente con la comisión del Amo? Todo lo contrario. Muchos de ellos aseguran que la Biblia contiene fábulas y mitos. Y en vez de brindar a sus rebaños alimento espiritual que los consuele e ilumine, les enseñan filosofías humanas con las que les “regal[an] los oídos”, o sea, les dicen lo que quieren oír. Además, rebajan los principios bíblicos en un intento por adaptarlos a la “nueva moralidad” (2 Tim. 4:3, 4).
15. ¿Cómo se siente al ver todas las cosas que ha hecho el clero en el nombre de Dios?
15 Al enterarse de todo lo que han hecho los líderes de las iglesias —supuestamente en el nombre del Dios de la Biblia—, mucha gente sincera se lleva una gran decepción o incluso pierde la fe en Dios y en su Palabra, quedando así en manos de Satanás y su malvado mundo. ¿Cómo se siente usted al ver que se repite esta situación día tras día? ¿Cómo reacciona al observar que se blasfema contra nuestro amado Padre y se lanza lodo contra su santo nombre? ¿No es cierto que quiere hacer todo lo posible por remediar la situación? Al ver a tantas personas de buen corazón sufriendo los engaños y abusos de sus pastores, ¿verdad que desea consolarlas? Cuando Jesús notó que las muchedumbres estaban “desolladas y desparramadas como ovejas sin pastor”, no se limitó a compadecerse de ellas, sino que “comenzó a enseñarles muchas cosas” (Mat. 9:36; Mar. 6:34). ¡Cuánto celo demostró por la adoración verdadera! Sin duda, tenemos sobradas razones para imitar su actitud.
16, 17. a) ¿Qué nos motiva a esforzarnos al máximo en el ministerio? b) ¿Qué veremos en el próximo artículo?
16 Cuando tenemos esa actitud hacia nuestra obra, cobran sentido especial las palabras que escribió el apóstol Pablo en 1 Timoteo 2:3, 4 (léase). En efecto, no solo nos esforzamos al máximo en el ministerio porque estamos en los últimos días, sino, sobre todo, porque comprendemos cuál es la voluntad de Jehová. Él quiere que la gente conozca la verdad, aprenda a adorarlo y reciba sus bendiciones. Sin lugar a dudas, nuestra principal motivación no es que haya una fecha límite, sino el deseo de honrar el nombre divino y enseñar al prójimo la voluntad de Jehová. En otras palabras, nos mueve el celo por la religión verdadera (1 Tim. 4:16).
17 Jehová nos ha bendecido a sus siervos revelándonos su propósito para el hombre y la Tierra. Con ese conocimiento podemos ayudar a nuestros vecinos a ser felices en la actualidad, tener la esperanza segura de un futuro mejor y librarse de la destrucción que sufrirá el mundo de Satanás (2 Tes. 1:7-9). Por eso, en vez de frustrarnos o desanimarnos porque el día de Jehová parezca retrasarse, nos alegramos de que aún haya tiempo para demostrar celo por la adoración verdadera (Miq. 7:7; Hab. 2:3). El próximo artículo destacará qué debemos hacer para seguir manifestando ese fervor.

Sl 71:17, 18. Los mayores pueden contagiar su entusiasmo por la predicación a los jóvenes (w14 15/1 págs. 23, 24 párrs. 4-10).

Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 71:17, 18
17 Oh Dios, tú me has enseñado desde mi juventud en adelante,
y hasta ahora sigo informando acerca de tus maravillosas obras.
18 Y aun hasta la vejez y canicie, oh Dios, no me dejes,
hasta que informe acerca de tu brazo a la generación;
a todos los que han de venir, acerca de tu poderío.
La Atalaya 2014Sirva a Jehová antes de que lleguen los días calamitosos
4. ¿Qué pregunta pueden hacerse los cristianos de experiencia, y por qué?
4 Si usted ya acumula décadas de experiencia, la pregunta clave que puede hacerse es: “¿Qué voy a hacer con mi vida ahora que todavía tengo energías y fortaleza?”. Dado que es un cristiano experimentado, a su edad se le abren oportunidades que otros no tienen a su alcance. Por ejemplo, puede transmitir a los jóvenes lo que ha aprendido sobre Jehová, así como fortalecer a otros cristianos relatándoles experiencias que haya tenido al servirle. El rey David le pidió a Jehová que le concediera hacer eso. Escribió: “Oh Dios, tú me has enseñado desde mi juventud [...]. Y aun hasta la vejez y canicie, oh Dios, no me dejes, hasta que informe acerca de tu brazo a la [siguiente] generación; a todos los que han de venir, acerca de tu poderío” (Sal. 71:17, 18).
5. ¿Cómo pueden los cristianos de experiencia transmitir a otros lo que han aprendido?
5 ¿Cómo podría usted transmitir la sabiduría que ha ido adquiriendo con los años? ¿Podría invitar a casa a hermanos más jóvenes para disfrutar de compañía edificante? ¿Podría pedirles que lo acompañen en el ministerio cristiano para que vean el gozo que le produce servir a Jehová? En la antigüedad, Elihú dijo: “Los días mismos deben hablar, y una multitud de años es lo que debe dar a conocer la sabiduría” (Job 32:7). Por su parte, el apóstol Pablo animó a las hermanas de experiencia a estimular a otras cristianas con sus palabras y su ejemplo. Escribió: “Que las mujeres de edad sean [...] maestras de lo que es bueno” (Tito 2:3).
USTED PUEDE SER DE MUCHA AYUDA
6. ¿Por qué pueden ser de mucha ayuda los cristianos con décadas de experiencia?
6 Si usted es un cristiano de experiencia, tiene un gran potencial. Piense en lo que ahora sabe en comparación con lo que sabía hace treinta o cuarenta años. Ha aprendido a aplicar los principios bíblicos en diversas situaciones de la vida. Sin duda tiene la habilidad de llegar al corazón de otras personas con la verdad bíblica. Si es anciano, sabe cómo ayudar a hermanos que dan un paso en falso (Gál. 6:1). Quizás haya aprendido a supervisar actividades de la congregación, departamentos de asambleas o construcciones de Salones del Reino. O tal vez sepa cómo convencer a los médicos de que empleen tratamientos sin sangre. Y aun si conoce la verdad desde hace poco, usted tiene una valiosa experiencia en la vida. Por ejemplo, si ha criado hijos, habrá adquirido muchos conocimientos prácticos. Como vemos, los cristianos mayores pueden ser una poderosa fuente de ánimo para el pueblo de Jehová: pueden enseñar, orientar y fortalecer a sus hermanos (lea Job 12:12).
7. ¿Qué pueden enseñarles a los jóvenes los cristianos de edad madura?
7 ¿Cómo podría usted emplear su experiencia para ayudar más a otros? Quizás podría enseñar a los jóvenes a comenzar y conducir estudios bíblicos. Si usted es una hermana, ¿podría dar sugerencias a madres jóvenes sobre cómo equilibrar las labores espirituales con el cuidado de los niños? Si es un hermano, ¿podría enseñar a los varones jóvenes a pronunciar discursos con entusiasmo y a predicar de manera más eficaz, o quizás enseñarles lo que hace cuando visita a hermanos de edad avanzada para animarlos en sentido espiritual? Aunque las fuerzas ya no lo acompañen como antes, usted tiene magníficas oportunidades de capacitar a los jóvenes. La Palabra de Dios declara: “La hermosura de los jóvenes es su poder, y el esplendor de los viejos es su canicie” (Prov. 20:29).
¿PODRÍA SERVIR DONDE SE NECESITAN MÁS PUBLICADORES?
8. ¿Qué hizo el apóstol Pablo en la edad madura?
8 El apóstol Pablo empleó todo su potencial para servir a Dios en la edad madura. Cuando salió de prisión en Roma, en torno al año 61, ya había aguantado muchos años en su difícil labor misionera y podría haberse establecido allí para llevar una vida más cómoda (2 Cor. 11:23-27). A los hermanos de esa gran ciudad sin duda les habría encantado que Pablo se hubiera quedado predicando con ellos. Pero él vio que en otros lugares su servicio era más necesario. Junto a Timoteo y Tito reanudó su servicio misionero y viajó a Éfeso, Creta y, probablemente, Macedonia (1 Tim. 1:3; Tito 1:5). Y aunque no sabemos si visitó España, esa era su intención (Rom. 15:24, 28).
9. ¿Cuándo, probablemente, se mudó Pedro para servir donde podía ser más útil? (Vea la ilustración del principio.)
9 Asimismo, el apóstol Pedro quizás tuviera más de 50 años cuando se mudó a un lugar donde podía ser más útil. ¿Por qué llegamos a esa conclusión? Bueno, si era de la misma edad que Jesús o hasta un poco mayor, habrá tenido unos 50 años cuando asistió a la reunión con los demás apóstoles que tuvo lugar en Jerusalén en el año 49 (Hech. 15:7). Algún tiempo después se fue a vivir a Babilonia, sin duda para predicar a la gran cantidad de judíos de aquella región (Gál. 2:9). Residía allí cuando escribió su primera carta inspirada, alrededor del año 62 (1 Ped. 5:13). Establecerse en una tierra extraña puede resultar difícil, pero Pedro no permitió que su edad lo privara del gozo de servir de lleno a Jehová.
10, 11. Relate una experiencia de alguien que en la edad madura se haya mudado donde su ayuda era más necesaria.
10 Hoy, muchos cristianos que han superado los 50 años de edad han visto que sus circunstancias han cambiado y que ahora pueden servir a Jehová de otras maneras. Algunos se han mudado donde su ayuda es más necesaria. Por ejemplo, Robert escribe: “Cuando mi esposa y yo teníamos unos 55 años, vimos que se abrían ante nosotros nuevas oportunidades. Nuestro único hijo ya no vivía en casa, ya no teníamos padres de edad avanzada a quienes cuidar y habíamos recibido una pequeña herencia. Calculamos que vendiendo nuestra casa podríamos pagar la hipoteca y mantenernos hasta que yo cobrara la jubilación. Oímos que en Bolivia el número de personas que acepta la verdad es alto y que el costo de la vida es bajo. Así que nos mudamos. Adaptarnos a nuestro nuevo hogar no fue fácil. ¡Todo era tan distinto de Estados Unidos! Pero Jehová recompensó con creces nuestros esfuerzos”.

Sl 72:3, 12, 14, 16-19. Nuestro fervor por la verdad nos impulsa a contarles a otras personas lo que el Reino hará por la humanidad (w15 1/10 pág. 16 párr. 3; w10 15/8 pág. 32 párrs. 19, 20).

Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 72:3
3 Lleven las montañas paz al pueblo,
también las colinas, por medio de la justicia.
Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 72:12
12 Porque él librará al pobre que clama por ayuda,
también al afligido y a cualquiera que no tiene ayudador.
Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 72:14
14 De la opresión y de la violencia les redimirá el alma,
y la sangre de ellos será preciosa a sus ojos.
Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 72:16-19
16 Llegará a haber abundancia de grano en la tierra;
en la cima de las montañas habrá sobreabundancia.
El fruto de él será como en el Líbano,
y los que son de la ciudad florecerán como la vegetación de la tierra.
17 Resulte ser su nombre hasta tiempo indefinido;
delante del sol disfrute su nombre de aumento,
y mediante él bendíganse ellos;
pronúncienlo feliz todas las naciones.
18 Bendito sea Jehová Dios, el Dios de Israel,
el único que hace obras maravillosas.
19 Y bendito sea su glorioso nombre hasta tiempo indefinido,
y llene su gloria toda la tierra.
Amén y Amén.
La Atalaya 2015Preguntas sobre la Biblia
Dios ha escogido a su Hijo, Jesucristo, para que gobierne a la humanidad (Salmo 2:4-8). Jesús ayudará a los pobres y terminará con la opresión y la violencia. (Lea Salmo 72:8, 12-14.)
La Atalaya 2010¿Quién puede librar a los que claman por ayuda?
19, 20. a) Según muestra el Salmo 72, ¿qué problema solucionará el reinado de Cristo? b) ¿Quién merece el reconocimiento por el Reino, y cómo nos sentimos por las bendiciones que traerá?
19 Tratemos una vez más de ver con los ojos de la fe el futuro del que disfrutarán los justos bajo el reinado del Salomón Mayor: “Llegará a haber abundancia de grano en la tierra; en la cima de las montañas habrá sobreabundancia” (Sal. 72:16). Dado que normalmente los cereales no se cultivan en las cumbres, estas palabras destacan lo fértil que será el planeta. Producirá tanto “como [...] el Líbano”, una región que en tiempos de Salomón era célebre por sus cosechas. ¡Imagínese! Ya no habrá más escasez de alimentos ni desnutrición ni hambre. Todo el mundo gozará de “un banquete de platos con mucho aceite” (Isa. 25:6-8; 35:1, 2).
20 ¿Quién recibirá el reconocimiento por tantos beneficios? Sobre todo, el Rey Eterno y Soberano Universal, nuestro Dios Jehová. En aquel día elevaremos juntos nuestras voces y haremos nuestra la conclusión de este bello e inspirador cántico: “Resulte ser [el] nombre [de Jesús] hasta tiempo indefinido; delante del sol disfrute su nombre de aumento, y mediante él bendíganse ellos; pronúncienlo feliz todas las naciones. Bendito sea Jehová Dios, el Dios de Israel, el único que hace obras maravillosas. Y bendito sea su glorioso nombre hasta tiempo indefinido, y llene su gloria toda la tierra. Amén y Amén” (Sal. 72:17-19).

BUSQUEMOS PERLAS ESCONDIDAS (8 MINS.):

Sl 69:4, 21. ¿Cómo se refirieron proféticamente estos versículos al Mesías? (w11 15/8 pág. 11 párr. 17; w11 15/8 pág. 15 párr. 15).

Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 69:4
4 Los que me odian sin causa han llegado a ser aun más que los cabellos de mi cabeza.
Los que me reducen a silencio, que son mis enemigos sin razón, se han hecho numerosos.
Lo que yo no había tomado por robo, entonces procedí a devolver.
Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 69:21
21 Antes bien, por alimento [me] dieron una planta venenosa,
y para mi sed trataron de hacerme beber vinagre.
La Atalaya 2011Esperaban al Mesías
17. ¿Qué aplicación hizo Juan de Salmo 69:4?
17 Sería odiado sin motivo (Sal. 69:4). Juan cita este comentario de Jesús: “Si yo no hubiera hecho entre [los judíos] las obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora han visto y también han odiado tanto a mí como a mi Padre. Pero es para que se cumpla la palabra que está escrita en la Ley de ellos: ‘Me odiaron sin causa’” (Juan 15:24, 25). ¿Por qué dijo que la predicción está en “la Ley”, si se encuentra en los Salmos? Porque a menudo se llamaba “la Ley” a todas las Escrituras Hebreas (Juan 10:34; 12:34). Los Evangelios confirman que Jesús tuvo muchos enemigos, sobre todo entre los guías religiosos judíos. Él mismo dijo a sus oyentes: “El mundo no tiene razón para odiarlos a ustedes, pero a mí me odia, porque doy testimonio [...] de que sus obras son inicuas” (Juan 7:7).
La Atalaya 2011Hallaron al Mesías
15 Le darían a beber vinagre y hiel. Cristo haría suyas estas palabras de los Salmos: “Por alimento me dieron una planta venenosa, y para mi sed trataron de hacerme beber vinagre” (Sal. 69:21). El Evangelio de Mateo indica lo que le ocurrió a Jesús: “Le dieron a beber vino mezclado con hiel; pero, después de gustarlo, él rehusó beber”. Más tarde, alguien “corrió y, tomando una esponja, la empapó en vino agrio y, poniéndola en una caña, se puso a darle de beber” (Mat. 27:34, 48).

Sl 73:24. ¿En qué sentido lleva Jehová a sus siervos a la gloria? (w13 15/2 págs. 25, 26 párrs. 3, 4).

Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 73:24
24 Con tu consejo me guiarás,
y después me llevarás aun a la gloria.
La Atalaya 2013Que nada nos impida recibir la gloria de Dios
3-5. ¿Cómo nos da gloria Jehová?
3 El compositor del Salmo 73 estaba seguro de que Jehová lo tomaría de la mano para guiarlo y le daría auténtica gloria (lea Salmo 73:23, 24). ¿Cómo da gloria Jehová a sus siervos humildes? Él nos honra de muchas formas. Por ejemplo, nos bendice al permitirnos conocer cuál es su voluntad (1 Cor. 2:7). Si escuchamos su palabra y le obedecemos, nos honra con su amistad (Sant. 4:8).
4 Además, Dios ha puesto al cuidado de sus siervos un valioso tesoro: el ministerio cristiano (2 Cor. 4:1, 7). Cuando predicamos para alabar a nuestro Padre celestial y ayudar a otros, él nos da gloria. “A los que me honran honraré”, prometió Jehová (1 Sam. 2:30). En otras palabras, tenemos el honor de disfrutar de una buena reputación ante él y ante la congregación (Prov. 11:16; 22:1).

¿Qué me enseña sobre Jehová la lectura bíblica de esta semana?

¿Qué ideas de la lectura bíblica de esta semana pueden servirme en la predicación?

SALMOS 69-73 | SUGERENCIAS PARA SUS COMENTARIOS PERSONALES

SALMO 69:ENCABEZAMIENTO)
“Al director sobre Los Lirios. De David.”
it-2 pág. 244 Lirio
No se conoce con exactitud el significado de las expresiones “El Lirio” y “Los Lirios” que aparecen en los encabezamientos de los Salmos 45; 60; 69 y 80.
SALMO 69:4)
“Los que me odian sin causa han llegado a ser aun más que los cabellos de mi cabeza. Los que me reducen a silencio, que son mis enemigos sin razón, se han hecho numerosos. Lo que yo no había tomado por robo, entonces procedí a devolver.”
w11 15/8 pág. 11 párr. 17 Esperaban al Mesías
Sería odiado sin motivo (Sal. 69:4). Juan cita este comentario de Jesús: “Si yo no hubiera hecho entre [los judíos] las obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora han visto y también han odiado tanto a mí como a mi Padre. Pero es para que se cumpla la palabra que está escrita en la Ley de ellos: ‘Me odiaron sin causa’” (Juan 15:24, 25). ¿Por qué dijo que la predicción está en “la Ley”, si se encuentra en los Salmos? Porque a menudo se llamaba “la Ley” a todas las Escrituras Hebreas (Juan 10:34; 12:34). Los Evangelios confirman que Jesús tuvo muchos enemigos, sobre todo entre los guías religiosos judíos. Él mismo dijo a sus oyentes: “El mundo no tiene razón para odiarlos a ustedes, pero a mí me odia, porque doy testimonio [...] de que sus obras son inicuas” (Juan 7:7).
w06 1/6 pág. 11 Puntos sobresalientes del libro segundo de los Salmos
69:4. Para mantener la paz, a veces quizá sea prudente pedir disculpas (es decir, “devolver”), aunque no estemos convencidos de haber hecho algo malo.
SALMO 69:8)
“He llegado a ser uno en desapego para mis hermanos, y un extranjero para los hijos de mi madre.”
it-2 pág. 827 Residente forastero
Extraño. La palabra hebrea para extraño (zar) debe proceder de la raíz zur, que significa “apartarse; venir a ser un desconocido” (Sl 78:30; 69:8, Val), y tiene el significado básico de “aquel que se distancia o retira”. (Theological Dictionary of the Old Testament, edición de G. Botterweck y H. Ringgren, 1980, vol. 4, pág. 53.)
SALMO 69:9)
“Porque el puro celo por tu casa me ha consumido, y los mismísimos vituperios de los que te vituperan han caído sobre mí.”
w10 15/12 págs. 8-9 párrs. 7-11 Demostremos celo por la adoración verdadera
Unos meses después de comenzar su ministerio, durante la Pascua del año 30, Jesús demostró contundentemente cuánto celo tenía. Al llegar a Jerusalén acompañado de sus discípulos, vio “en el templo a los que vendían ganado vacuno y ovejas y palomas, y a los corredores de cambios en sus asientos”. ¿Cómo reaccionó y qué impresión causó en sus discípulos? (Léase Juan 2:13-17.)
8 Lo que Jesús dijo e hizo en esa ocasión les recordó estas palabras proféticas de un salmo de David: “El puro celo por tu casa me ha consumido” (Sal. 69:9). ¿Por qué les vino a la mente ese pasaje? Porque su Maestro se atrevió a hacer algo muy peligroso. Detrás de aquel próspero pero indignante negocio estaban nada menos que las autoridades del templo, entre ellas los sacerdotes y los escribas. Al perturbar sus operaciones y sacar a la luz sus turbios manejos, Jesús estaba confrontando a los poderosos líderes religiosos de su día. Los discípulos comprendieron atinadamente que aquella era una gran muestra de celo por la casa de Dios, es decir, por la adoración verdadera. Examinemos a continuación qué es exactamente el celo y qué relación tiene con el sentido de urgencia.
El celo y el sentido de urgencia
9 Un diccionario define el celo como “interés ardiente y activo por una causa o persona”. Es sinónimo de pasión, fervor, ardor y entusiasmo. ¿Y quién puede negar que todos estos términos describen a la perfección el ministerio de Jesús? Cabe notar que la Traducción en lenguaje actual vierte así las palabras de David: “El amor que siento por tu templo me quema como un fuego”. Un detalle interesante es que en algunos idiomas orientales la expresión correspondiente a “celo” está compuesta por dos partes que significan “corazón” y “ardiente”, dando a entender que el corazón está encendido en llamas. No sorprende que los discípulos recordaran lo que dice el salmo al ver a su Maestro en el templo. Pero ¿qué puso al rojo vivo el corazón de Jesús y le dio el empuje necesario para actuar como lo hizo?
10 El término hebreo que se vierte “celo” en el salmo de David se deriva de otro que en muchos pasajes se traduce “celoso” o “celos”. En ocasiones, la Traducción del Nuevo Mundo expresa esa idea con la frase “que exige devoción exclusiva” (léanse Éxodo 20:5; 34:14 y Josué 24:19). Un diccionario bíblico señala lo siguiente sobre el término original: “Se emplea con frecuencia al hablar del matrimonio [...]. Cuando los cónyuges se ponen celosos, están exigiendo de forma tajante el derecho a la exclusividad en su relación. De igual modo, Dios exige o reivindica el derecho que tiene sobre quienes son su posesión exclusiva”. Por consiguiente, el celo del que habla la Biblia va más allá del simple entusiasmo, como el que sienten algunos aficionados por su equipo deportivo. El celo al que se refería David es el sentimiento que no tolera rivalidad ni ofensas, el ardiente deseo de proteger una reputación o de remediar un agravio.
11 Los discípulos de Jesús no se equivocaron al relacionar el salmo de David con lo que hizo su Maestro en el templo. Pero debemos recordar que Jesús no actuó con tanto ardor solo porque tuviera un plazo que cumplir, sino porque era un ferviente defensor de la religión verdadera y la reputación de su Padre. Por eso, cuando veía que el nombre de Dios era objeto de blasfemias y desprecios, surgía naturalmente en él un deseo irresistible de remediar la situación. Y ese mismo celo lo motivaba a denunciar con todo vigor a los líderes religiosos y a aliviar el sufrimiento de la gente humilde que soportaba sus múltiples abusos y atropellos (Mat. 9:36; 23:2, 4, 27, 28, 33).
SALMO 69:12)
“Los que se sientan en la puerta empezaron a interesarse intensamente en mí, y [yo era] el tema de las canciones de los bebedores de licor embriagante.”
it-2 pág. 758 Puerta, paso de entrada
Cuando David estaba siendo perseguido, consideró que era serio que los que estaban sentados a las puertas se preocuparan por él, en especial si era de modo desfavorable. (Sl 69:12.)
SALMO 69:20)
“El oprobio mismo ha quebrantado mi corazón, y [la herida] es incurable. Y seguí esperando que alguien se condoliera, pero no hubo nadie; y consoladores, pero no hallé ninguno.”
g95 22/10 pág. 31 ¿Se puede morir de tristeza?
En la opinión de algunos, la tristeza fue un factor importante en la muerte de Jesucristo, de quien se había profetizado: “El oprobio mismo ha quebrantado mi corazón, y la herida es incurable”. (Salmo 69:20.) ¿Deben entenderse literalmente estas palabras? Es posible, pues las horas que precedieron a la muerte de Jesús fueron de agonía, no solo en sentido físico, sino también emocional. (Mateo 27:46; Lucas 22:44; Hebreos 5:7.) Por otra parte, este quebranto de corazón puede explicar por qué salió “sangre y agua” de la herida de lanza que le infligieron a Jesús poco después de su muerte. El desgarramiento del corazón o la ruptura de un vaso sanguíneo grande pudo provocar un derrame de sangre en la cavidad torácica o en el pericardio, la membrana que contiene fluidos y recubre el corazón. En cualquiera de estos dos lugares, una punción podía hacer que manara lo que parecería “sangre y agua”. (Juan 19:34.)
SALMO 69:21)
“Antes bien, por alimento [me] dieron una planta venenosa, y para mi sed trataron de hacerme beber vinagre.”
w11 15/8 pág. 15 párr. 15 Hallaron al Mesías
Le darían a beber vinagre y hiel. Cristo haría suyas estas palabras de los Salmos: “Por alimento me dieron una planta venenosa, y para mi sed trataron de hacerme beber vinagre” (Sal. 69:21). El Evangelio de Mateo indica lo que le ocurrió a Jesús: “Le dieron a beber vino mezclado con hiel; pero, después de gustarlo, él rehusó beber”. Más tarde, alguien “corrió y, tomando una esponja, la empapó en vino agrio y, poniéndola en una caña, se puso a darle de beber” (Mat. 27:34, 48).
it-2 págs. 669-670 Planta venenosa
Se predijo que al Mesías se le daría una “planta venenosa” por alimento. (Sl 69:21.) Esto aconteció cuando le ofrecieron vino mezclado con hiel antes de fijarlo en el madero, pero después que Jesucristo lo probó, se negó a tomar la bebida estupefaciente, cuyo fin probablemente era aliviar sus sufrimientos. Al registrar el cumplimiento de esta profecía, Mateo (27:34) utilizó la palabra griega kjo•lḗ (hiel), la misma que aparece en la Septuaginta en el Salmo 69:21. Sin embargo, en el relato del evangelio de Marcos se habla de mirra (Mr 15:23), por lo que existe la opinión de que en este caso la “planta venenosa” o “hiel” era “mirra”. Otra posibilidad es que la bebida estupefaciente contuviese tanto hiel como mirra.
SALMO 69:23)
“Que se les oscurezcan los ojos para que no vean; y haz que sus caderas mismas vacilen constantemente.”
w06 1/6 pág. 10 Puntos sobresalientes del libro segundo de los Salmos
69:23. ¿Qué significa la expresión “haz que [las] caderas [del enemigo] vacilen”? Los músculos de la cadera son esenciales para realizar tareas arduas, como levantar y llevar cargas pesadas. Las caderas vacilantes comunican la idea de que se han perdido las fuerzas. David pidió que sus enemigos perdieran su fuerza, su poder.
it-1 pág. 386 Caderas
A la inversa, se dice que las caderas de los que se han debilitado a causa del temor, la angustia o la derrota bambolean o tiemblan. (Sl 69:23; Eze 21:6; 29:7.)
w86 15/10 pág. 30 Espere en Jehová
♦ 69:23—¿Por qué se le pidió a Dios que hiciera que las caderas del enemigo bambolearan?
Cuando los fuertes músculos de la cadera se endurecen, pueden ejercer mucha fuerza, pero cuando la cadera se menea o bambolea, tal vez debido a temor, el resultado es que se pierde la fuerza. En esta súplica por liberación, David le pide a Dios que prive a sus enemigos de su fuerza, la cual quieren emplear incorrectamente.
SALMO 69:25)
“Quede desolado su campamento amurallado; en sus tiendas no llegue a haber morador.”
si pág. 204 párr. 32 Libro bíblico número 44: Hechos
El libro de Hechos confirma con su testimonio, que se añade al de los relatos evangélicos, la autenticidad e inspiración de las Escrituras Hebreas. Al acercarse el Pentecostés, Pedro indicó el cumplimiento de dos profecías que “el espíritu santo habló de antemano por boca de David acerca de Judas”. (Hech. 1:16, 20; Sal. 69:25; 109:8.)
SALMO 69:33)
“Porque Jehová está escuchando a los pobres, y realmente no desprecia a sus propios prisioneros.”
w08 15/3 pág. 12 párr. 4 Jehová escucha nuestras súplicas
¿Quiso decir David con estas palabras que había perdido toda esperanza? De ninguna manera. Observemos lo que dijo más adelante en el mismo salmo: “Jehová está escuchando a los pobres, y realmente no desprecia a sus propios prisioneros [o “los suyos que son prisioneros”]” (Sal. 69:33, nota). Hay ocasiones en las que podríamos sentirnos prisioneros, por decirlo así, de nuestras angustias y aflicciones. Tal vez creamos, y con razón, que los demás no entienden lo que estamos pasando. Pero al igual que a David, nos será de gran consuelo saber que Jehová comprende a la perfección nuestra angustia (Sal. 34:15).
w97 15/4 págs. 4-5 “El Dios de la paz” se preocupa por los afligidos
No obstante, sepa que a Dios le importa su situación, pues David escribió más adelante en el mismo salmo: “Jehová está escuchando a los pobres, y realmente no desprecia a sus propios prisioneros”. (Salmo 69:20, 33.)
Una aplicación mayor de las palabras de David nos asegura que el Creador de la humanidad escucha las oraciones de los que, en cierto sentido, se hallan prisioneros de sus aflicciones. Además, actúa para remediar sus penas.
SALMO 69:34)
“Que lo alaben el cielo y la tierra, los mares y todo lo que se mueve en ellos.”
it-1 pág. 479 Cielo
Los cielos físicos también alaban a su Creador, de la misma manera que un objeto de hermoso diseño da honra al artesano que lo ha hecho. Es como si en realidad hablaran del poder, la sabiduría y la majestad de Jehová. (Sl 19:1-4; 69:34.)
SALMO 70:1)
“Oh Dios, para librarme, oh Jehová, de veras ven de prisa en mi auxilio.”
w91 15/5 págs. 21-22 Jehová oye nuestras súplicas por ayuda
Súplica por pronta liberación
David empieza con la súplica: “Oh Dios, para librarme, oh Jehová, de veras ven de prisa en mi auxilio”. (Salmo 70:1.) Cuando algo nos angustia, podemos orar a Dios por pronta ayuda. Jehová no nos prueba con cosas malas, y “sabe librar de la prueba a personas de devoción piadosa”. (2 Pedro 2:9; Santiago 1:13.) Pero ¿qué hay si él permite que una prueba continúe, quizás para enseñarnos algo? Entonces podemos pedirle sabiduría para que nos ayude a encararnos con ella. Si pedimos con fe, él nos concede sabiduría. (Santiago 1:5-8.) Dios también nos da las fuerzas que necesitamos para aguantar las pruebas. Por ejemplo, ‘nos sostiene sobre un diván de enfermedad’. (Salmo 41:1-3; Hebreos 10:36.)
El hecho de que el pecado sea inherente en nosotros y siempre estemos expuestos a la tentación y a los esfuerzos del Diablo por destruir nuestra relación con Jehová debe movernos a orar a Dios cada día en busca de ayuda. (Salmo 51:1-5; Romanos 5:12; 12:12.) Son dignas de notarse estas palabras de la oración modelo de Jesús: “No nos metas en tentación, sino líbranos del inicuo”. (Mateo 6:13.) Sí, podemos pedir a Dios que no permita que sucumbamos cuando se nos tiente para que le desobedezcamos, y que impida que nos engañe Satanás, ‘el inicuo’. Pero combinemos nuestras súplicas por liberación con los pasos que debemos dar para evitar situaciones que nos expongan innecesariamente a la tentación y a los lazos de Satanás. (2 Corintios 2:11.)
SALMO 70:2)
“Queden avergonzados y corridos los que andan buscando mi alma. Vuélvanse atrás y queden humillados los que están deleitándose en mi calamidad.”
w91 15/5 pág. 22 Jehová oye nuestras súplicas por ayuda
Los que dicen: ‘¡Ajá!’
El oprobio que arrojan sobre nosotros nuestros enemigos pudiera ser una prueba severa para nosotros. Si esto le ocurriera a usted, reflexione sobre estas palabras de David: “Queden avergonzados y corridos los que andan buscando mi alma. Vuélvanse atrás y queden humillados los que están deleitándose en mi calamidad. Retrocedan con motivo de su vergüenza los que están diciendo: ‘¡Ajá, ajá!’”. (Salmo 70:2, 3.) Los enemigos de David querían matarlo; ‘buscaban su alma’ o vida. Sin embargo, en vez de tomar represalias contra ellos, él ejerció fe en que Dios los avergonzaría. David oró que sus enemigos quedaran “avergonzados y corridos”... abochornados, confusos, desconcertados y frustrados cuando trataran de llevar a cabo sus proyectos inicuos. Sí, que los que querían causarle daño y se deleitaban en su calamidad fueran confundidos y sufrieran deshonra.
Si tuviéramos lo que pudiera llamarse gozo malicioso cuando le acaeciera calamidad a algún enemigo nuestro, tendríamos que rendir cuentas a Jehová por nuestro pecado. (Proverbios 17:5; 24:17, 18.) No obstante, cuando los enemigos causan oprobio a Dios y su pueblo podemos orar que por causa de su santo nombre Jehová ‘los haga volverse atrás y los humille’ a la vista de las personas ante las cuales quieren tener gloria. (Salmo 106:8.) La venganza pertenece a Dios, quien puede confundir y humillar a los enemigos suyos y nuestros. (Deuteronomio 32:35.) Por ejemplo, el líder nazi Adolf Hitler quiso exterminar a los testigos de Jehová de Alemania. Su fracaso fue verdaderamente grande, ¡pues ahora en ese país muchos miles de Testigos declaran el mensaje del Reino!
Nuestros enemigos pudieran mofarse con desdén y decir: “¡Ajá, ajá!”. Puesto que se burlan de Dios y su pueblo, que esos pecadores “retrocedan con motivo de su vergüenza” y sufran deshonra. Al orar por esto, sigamos íntegros y regocijemos el corazón de Jehová para que él pueda responder a Satanás y a cualquier otra persona que lo desafíe con escarnio. (Proverbios 27:11.) Y nunca temamos a los arrogantes enemigos, pues “el que confía en Jehová será protegido”. (Proverbios 29:25.) El orgulloso rey Nabucodonosor de Babilonia, quien se había llevado cautivo al pueblo de Dios, sufrió deshonra y tuvo que admitir que ‘el Rey de los cielos puede humillar a los que andan con orgullo’. (Daniel 4:37.)
SALMO 70:3)
“Retrocedan con motivo de su vergüenza los que están diciendo: “¡Ajá, ajá!”.”
w91 15/5 pág. 22 Jehová oye nuestras súplicas por ayuda
Los que dicen: ‘¡Ajá!’
El oprobio que arrojan sobre nosotros nuestros enemigos pudiera ser una prueba severa para nosotros. Si esto le ocurriera a usted, reflexione sobre estas palabras de David: “Queden avergonzados y corridos los que andan buscando mi alma. Vuélvanse atrás y queden humillados los que están deleitándose en mi calamidad. Retrocedan con motivo de su vergüenza los que están diciendo: ‘¡Ajá, ajá!’”. (Salmo 70:2, 3.) Los enemigos de David querían matarlo; ‘buscaban su alma’ o vida. Sin embargo, en vez de tomar represalias contra ellos, él ejerció fe en que Dios los avergonzaría. David oró que sus enemigos quedaran “avergonzados y corridos”... abochornados, confusos, desconcertados y frustrados cuando trataran de llevar a cabo sus proyectos inicuos. Sí, que los que querían causarle daño y se deleitaban en su calamidad fueran confundidos y sufrieran deshonra.
Si tuviéramos lo que pudiera llamarse gozo malicioso cuando le acaeciera calamidad a algún enemigo nuestro, tendríamos que rendir cuentas a Jehová por nuestro pecado. (Proverbios 17:5; 24:17, 18.) No obstante, cuando los enemigos causan oprobio a Dios y su pueblo podemos orar que por causa de su santo nombre Jehová ‘los haga volverse atrás y los humille’ a la vista de las personas ante las cuales quieren tener gloria. (Salmo 106:8.) La venganza pertenece a Dios, quien puede confundir y humillar a los enemigos suyos y nuestros. (Deuteronomio 32:35.) Por ejemplo, el líder nazi Adolf Hitler quiso exterminar a los testigos de Jehová de Alemania. Su fracaso fue verdaderamente grande, ¡pues ahora en ese país muchos miles de Testigos declaran el mensaje del Reino!
Nuestros enemigos pudieran mofarse con desdén y decir: “¡Ajá, ajá!”. Puesto que se burlan de Dios y su pueblo, que esos pecadores “retrocedan con motivo de su vergüenza” y sufran deshonra. Al orar por esto, sigamos íntegros y regocijemos el corazón de Jehová para que él pueda responder a Satanás y a cualquier otra persona que lo desafíe con escarnio. (Proverbios 27:11.) Y nunca temamos a los arrogantes enemigos, pues “el que confía en Jehová será protegido”. (Proverbios 29:25.) El orgulloso rey Nabucodonosor de Babilonia, quien se había llevado cautivo al pueblo de Dios, sufrió deshonra y tuvo que admitir que ‘el Rey de los cielos puede humillar a los que andan con orgullo’. (Daniel 4:37.)
SALMO 70:4)
“Alborócense y regocíjense en ti, todos los que te están buscando, y digan ellos constantemente: “¡Sea engrandecido Dios!”... los que aman tu salvación.”
w91 15/5 págs. 22-23 Jehová oye nuestras súplicas por ayuda
“¡Sea engrandecido Dios!”
Aunque nuestros enemigos nos causen dificultades, siempre alabemos a Jehová junto con nuestros compañeros de adoración. En vez de permitir que la angustia lo afectara tanto que se olvidara de engrandecer a Dios, David dijo: “Alborócense y regocíjense en ti, todos los que te están buscando, y digan ellos constantemente: ‘¡Sea engrandecido Dios!’... los que aman tu salvación”. (Salmo 70:4.) El pueblo de Jehová sigue muy gozoso porque ‘se alboroza y se regocija’ en él. Como Testigos dedicados y bautizados de Dios experimentan el gran gozo que procede de una relación íntima con él. (Salmo 25:14.) Con todo, puede que se les vea como sencillos buscadores de Dios. Puesto que son creyentes que observan los mandamientos divinos, continuamente se esfuerzan por conocer mejor a Dios y su Palabra. (Eclesiastés 3:11; 12:13, 14; Isaías 54:13.)
Mientras proclaman las buenas nuevas, en realidad los testigos de Jehová dicen constantemente: “¡Sea engrandecido Dios!”. Ensalzan a Jehová y lo tienen en la más alta estima. Con gozo ayudan a los que buscan la verdad a conocer a Dios y a glorificarlo también. A diferencia de los mundanos que aman el placer, el pueblo de Jehová ‘ama su salvación’. (2 Timoteo 3:1-5.) Conscientes de que hay pecado inherente en ellos, agradecen profundamente la amorosa provisión de Jehová Dios que los salva para la vida eterna, hecha posible mediante el sacrificio propiciatorio de su querido Hijo, Jesucristo. (Juan 3:16; Romanos 5:8; 1 Juan 2:1, 2.) ¿Engrandece usted a Dios y muestra que ‘ama su salvación’ por practicar la adoración verdadera para la alabanza de él? (Juan 4:23, 24.)
SALMO 70:5)
“Pero yo estoy afligido y soy pobre. Oh Dios, de veras obra rápidamente a favor de mí. Tú eres mi ayuda y el Proveedor de escape para mí. Oh Jehová, no tardes demasiado.”
w91 15/5 pág. 23 Jehová oye nuestras súplicas por ayuda
Confíe en el Proveedor de escape
Cuando David se expresó en este salmo, tan profunda era su necesidad de ayuda que dijo: “Pero yo estoy afligido y soy pobre. Oh Dios, de veras obra rápidamente a favor de mí. Tú eres mi ayuda y el Proveedor de escape para mí. Oh Jehová, no tardes demasiado”. (Salmo 70:5.) La aflicción que nos causan las pruebas que les vienen a los creyentes —tribulaciones como la persecución, las tentaciones y los ataques de Satanás— pudiera darnos la apariencia de ser ‘pobres’. Aunque no estemos en la indigencia, parecemos indefensos contra enemigos inescrupulosos. Sin embargo, podemos confiar en que Jehová puede rescatar a sus siervos fieles, y ciertamente lo hará. (Salmo 9:17-20.)
Jehová es “el Proveedor de escape” cuando necesitamos ayuda. Puede que por nuestras propias faltas nos hayamos metido en dificultades. Pero si ‘la tontedad ha torcido nuestro camino’, no permitamos que nuestro corazón ‘se enfurezca contra Jehová’. (Proverbios 19:3.) La culpa no es suya, y él está dispuesto a ayudarnos si le oramos con fe. (Salmo 37:5.) ¿Qué hay si nos vemos en una lucha intensa contra el pecado? Pues seamos específicos en nuestras oraciones sobre ello y pidamos la ayuda divina para continuar en el derrotero de la justicia. (Mateo 5:6; Romanos 7:21-25.) Dios contestará nuestra oración sincera, y prosperaremos espiritualmente si nos sometemos a la dirección de su espíritu santo. (Salmo 51:17; Efesios 4:30.)
En medio de una situación que someta a prueba nuestra fe quizás creamos que no podemos aguantar mucho más tiempo. Puesto que nuestra carne pecaminosa es débil, puede que anhelemos que se nos rescate con prontitud. (Marcos 14:38.) Por eso, tal vez supliquemos: “Oh Jehová, no tardes demasiado”. Especialmente si nos preocupa el que se cause oprobio al nombre de Dios, puede que nos parezca que tenemos que orar como el profeta Daniel: “Oh Jehová, sí oye. Oh Jehová, sí perdona. Oh Jehová, sí presta atención y actúa. No tardes, por causa de ti mismo, oh Dios mío, porque tu propio nombre ha sido llamado [...] sobre tu pueblo”. (Daniel 9:19.) Podemos tener fe en que nuestro Padre celestial no tardará demasiado, pues el apóstol Pablo dio esta garantía: “Acerquémonos [...] con franqueza de expresión al trono de la bondad inmerecida, para que obtengamos misericordia y hallemos bondad inmerecida para ayuda al tiempo apropiado”. (Hebreos 4:16.)
Nunca olvide que Jehová es el Proveedor de escape. Como siervos suyos, es bueno que recordemos esto junto con los sentimientos devotos del Salmo 70.
SALMO 71:5)
“Porque tú eres mi esperanza, oh Señor Soberano Jehová, mi confianza desde mi juventud.”
w99 1/9 pág. 18 párr. 17 Jóvenes: entrenen sus facultades perceptivas
El salmista David dijo en oración: “Tú eres mi esperanza, oh Señor Soberano Jehová, mi confianza desde mi juventud. Oh Dios, tú me has enseñado desde mi juventud en adelante, y hasta ahora sigo informando acerca de tus maravillosas obras” (Salmo 71:5, 17). A David se le conoce por su valor. Pero ¿cuándo lo consiguió él? ¡En su juventud! Aun antes de la famosa confrontación con Goliat, David había demostrado un valor extraordinario al proteger los rebaños de su padre matando tanto a un león como a un oso (1 Samuel 17:34-37). Sin embargo, él atribuyó a Jehová todo el mérito por el valor que tuvo, pues llamó a Dios “mi confianza desde mi juventud”. El que David se apoyara en Jehová le permitió afrontar todo tipo de pruebas. Tú también comprobarás que, si te apoyas en Jehová, él te dará el valor y la fuerza necesarios para ‘vencer al mundo’ (1 Juan 5:4).
g95 22/11 pág. 13 ¿Me ayudará ser amigo de Dios?
Ahora bien, tener a Jehová como amigo implica más que solo aprender sus normas. Puedes percibir que él se interesa personalmente en tu vida. La Biblia habla del rey David, que fue instruido por Jehová desde su juventud. David se hizo amigo de Dios y, aunque pasó “muchas angustias”, vio la mano de Dios en su vida. David habló de las “maravillosas obras” de Dios a favor suyo y del “brazo”, o fuerza, de Jehová evidenciada en su vida. Basándose en su propia experiencia, David escribió: “Tú eres mi esperanza, oh Señor Soberano Jehová, mi confianza desde mi juventud”. (Salmo 71:5, 17, 18, 20.) Tú podrás tener esta misma confianza cuando percibas la bendición de Jehová en tu vida.
SALMO 71:9)
“No me deseches en el tiempo de la vejez; justamente cuando mi poder está fallando, no me dejes.”
w14 15/3 pág. 21 Honremos a nuestros mayores
“NO ME DESECHES”
3 Salmo 71:9 dice: “No me deseches en el tiempo de la vejez; justamente cuando mi poder está fallando, no me dejes”. Parece que el Salmo 71 es la continuación del Salmo 70, que lleva el encabezamiento “De David”. Así que probablemente fue David quien hizo esa súplica. Él sirvió a Dios desde su juventud hasta su vejez, y Jehová lo utilizó para realizar grandes hazañas (1 Sam. 17:33-37, 50; 1 Rey. 2:1-3, 10). Aun así, sintió la necesidad de pedirle a Jehová que lo siguiera bendiciendo y cuidando (lea Salmo 71:17, 18).
4 En las congregaciones hay muchos hermanos como David. A pesar de que han llegado a “los días calamitosos” de la vejez, hacen todo lo que está en su mano para alabar a Dios (Ecl. 12:1-7). Muchos no pueden hacer lo mismo que antes en distintos aspectos de su vida, como el ministerio. Pero, como David, pueden suplicarle a Jehová que siga bendiciéndolos y cuidándolos, seguros de que él contestará sus oraciones. Al fin y al cabo, con ellas expresan las mismas inquietudes válidas que David expresó por inspiración divina.
g04 8/10 pág. 23 ¿Cómo deberíamos tratar a los mayores?
Dios no abandona a sus leales
El salmista oró: “No me deseches en el tiempo de la vejez; justamente cuando mi poder está fallando, no me dejes” (Salmo 71:9). Dios no ‘desecha’ a sus siervos fieles ni siquiera cuando a ellos les parece que ya no son útiles. El salmista no daba a entender que se sintiera abandonado por Jehová; más bien, reconocía que al hacerse mayor necesitaba aún más confiar en su Creador. Jehová responde a la lealtad de sus siervos apoyándolos a lo largo de toda su vida (Salmo 18:25). A menudo lo hace mediante otros hermanos cristianos.
SALMO 71:18)
“Y aun hasta la vejez y canicie, oh Dios, no me dejes, hasta que informe acerca de tu brazo a la generación; a todos los que han de venir, acerca de tu poderío.”
w14 15/1 pág. 23 párr. 4 Sirva a Jehová antes de que lleguen los días calamitosos
Dado que es un cristiano experimentado, a su edad se le abren oportunidades que otros no tienen a su alcance. Por ejemplo, puede transmitir a los jóvenes lo que ha aprendido sobre Jehová, así como fortalecer a otros cristianos relatándoles experiencias que haya tenido al servirle. El rey David le pidió a Jehová que le concediera hacer eso. Escribió: “Oh Dios, tú me has enseñado desde mi juventud [...]. Y aun hasta la vejez y canicie, oh Dios, no me dejes, hasta que informe acerca de tu brazo a la [siguiente] generación; a todos los que han de venir, acerca de tu poderío” (Sal. 71:17, 18).
w07 1/6 págs. 29-30 Los mayores: una bendición para los jóvenes
Enseñe a la generación que ha de venir
16 Los fieles miembros del “rebaño pequeño”, que abrigan la esperanza celestial, han brindado una preparación esencial a los integrantes de las “otras ovejas”, quienes esperan vivir para siempre en la Tierra (Lucas 12:32; Juan 10:16). Este hecho se predijo en Salmo 71:18, donde leemos: “Aun hasta la vejez y canicie, oh Dios, no me dejes, hasta que informe acerca de tu brazo a la generación; a todos los que han de venir, acerca de tu poderío”. Los cristianos ungidos por espíritu se han mostrado más que dispuestos a capacitar a las otras ovejas a fin de que asuman mayores responsabilidades antes de dejarlas para ser glorificados junto con Jesucristo.
17 El principio de las palabras de Salmo 71:18 sobre enseñar a “los que han de venir” podría aplicarse también a las otras ovejas. Los mayores han recibido de Jehová el privilegio de hablar de él a los que están abrazando la adoración verdadera (Joel 1:2, 3). Y no solo ellos tienen ese honor, sino todos los miembros de las otras ovejas. Por esta razón, las otras ovejas se sienten impulsadas a transmitir el conocimiento bíblico que han aprendido de los ungidos a quienes deseen servir a Jehová (Revelación 7:9, 10).
18 Los siervos de Jehová de edad avanzada, sean ungidos o de las otras ovejas, son un eslabón viviente que nos acerca a importantes acontecimientos históricos. Unos pocos presenciaron las primeras exhibiciones del “Foto-Drama de la Creación”. Algunos conocieron en persona a los hermanos que dirigían la obra y fueron encarcelados en 1918. Otros participaron en los programas de la emisora de radio de la Watchtower, la WBBR. Muchos de ellos pueden hablarnos de los tiempos en que se llevaron ante los más altos tribunales pleitos relacionados con la libertad religiosa de los testigos de Jehová. Y aun otros se mantuvieron firmes a favor de la adoración verdadera bajo gobiernos dictatoriales. Además, los cristianos mayores pueden relatar de qué manera se ha ido revelando el entendimiento de la verdad. La Biblia nos anima a beneficiarnos de este gran caudal de experiencia (Deuteronomio 32:7).
w97 15/5 págs. 19-20 La administración teocrática en la era cristiana
“La generación [...] que [ha] de venir”
15 El resto ungido ha querido preparar a las otras ovejas para que asuman mayores responsabilidades. El Salmo 71:18 dice: “Aun hasta la vejez y canicie, oh Dios, no me dejes, hasta que informe acerca de tu brazo a la generación; a todos los que han de venir, acerca de tu poderío”. En un comentario de este versículo, La Atalaya del 1 de marzo de 1949 señaló que la congregación de los cristianos ungidos ciertamente había envejecido. Siguió diciendo que los ungidos felizmente “[miraban] hacia delante a la luz de la profecía bíblica y [veían] una generación nueva”. ¿Quiénes componen específicamente esta generación? La Atalaya dijo: “Jesús se refirió a ellos como sus ‘otras ovejas’”. ‘La generación que ha de venir’ se refiere a los seres humanos que vivirán bajo la nueva administración terrestre gobernada por el Reino de los cielos.
16 La Biblia no dice claramente cuándo dejarán todos los cristianos ungidos a sus hermanos de esta ‘generación que ha de venir’ y serán glorificados con Jesucristo. Pero los ungidos tienen la confianza de que el tiempo determinado se está acercando. Los sucesos predichos en la gran profecía que dio Jesús respecto al “tiempo del fin” se han estado cumpliendo desde 1914, lo que demuestra que se aproxima la destrucción de este mundo. (Daniel 12:4; Mateo 24:3-14; Marcos 13:4-20; Lucas 21:7-24.) Pronto, Jehová traerá un nuevo mundo, donde ‘la generación que ha de venir’ ‘[heredará] el reino [el dominio terrestre] preparado para ellos desde la fundación del mundo’. (Mateo 25:34.) Les llena de emoción la perspectiva de ver restaurado el Paraíso y la resurrección de millones de muertos procedentes del Hades. (Revelación 20:13.) ¿Habrá ungidos presentes para dar la bienvenida a los resucitados? La revista Watchtower del 1 de mayo de 1925 dijo: “No debemos aseverar de manera arbitraria qué hará o no hará Dios. [...] [Pero] todo parece indicar que los miembros de la Iglesia [los cristianos ungidos] serán glorificados antes de la resurrección de los beneméritos de la antigüedad [testigos fieles precristianos]”. En la misma línea, al analizar si algunos de los ungidos estarán presentes para dar la bienvenida a los resucitados, La Atalaya del 1 de septiembre de 1989 dijo: “Esto no sería necesario”.
SALMO 71:20)
“Porque me has hecho ver muchas angustias y calamidades, quieras volver a hacerme revivir; y de las profundidades acuosas de la tierra quieras volver a hacerme subir.”
w86 15/10 pág. 30 Espere en Jehová
Lección para nuestro día: El salmista oró: “Porque me has hecho ver muchas angustias y calamidades, quieras volver a hacerme revivir [Jehová]”. (Salmo 71:20.) Aunque no es Dios quien causa tales dificultades, él permite que seamos probados y que demos una respuesta al Desafiador, el Diablo. (Santiago 1:13; Proverbios 27:11.) Jehová nunca deja que seamos tentados más allá de lo que podemos soportar y puede ayudarnos a pasar a través de las pruebas con fe fuerte. (1 Corintios 10:13; 1 Pedro 1:6, 7.) Los cristianos ungidos pasaron por “muchas angustias y calamidades” cuando fueron perseguidos al fin de la I Guerra Mundial. Pero Jehová ‘los hizo revivir’ en 1919, y con ímpetu avanzaron en el servicio del Reino, más tarde se unió a ellos la “gran muchedumbre”. (Revelación 7:9.) Por tales resultados, el Gran Libertador ciertamente merece la alabanza.
SALMO 72:ENCABEZAMIENTO)
“Respecto de Salomón.”
w10 15/8 págs. 28-29 párrs. 2-4 ¿Quién puede librar a los que claman por ayuda?
el Salmo 72 nos dice cómo se solucionarán nuestros problemas. Aunque las palabras de este cántico se referían originalmente al gobierno de Salomón, el hijo de David, también pintan un cuadro profético del reinado de Jesucristo, el Hijo de Dios, durante el cual se librará a la humanidad de los males que la afligen.
Un modelo a pequeña escala del reinado de Cristo
3 En su vejez, David no solo designó a su hijo como sucesor al trono, sino que dejó instrucciones precisas que el nuevo rey seguiría fielmente (1 Rey. 1:32-35; 2:1-3). Más tarde, Jehová se apareció en un sueño a Salomón y le dijo: “Solicita lo que debo darte”. Él pidió solo una cosa: “Tienes que dar a tu siervo un corazón obediente para juzgar a tu pueblo, para discernir entre lo bueno y lo malo”. Su humildad agradó a Dios, quien le concedió lo que había solicitado y mucho más (1 Rey. 3:5, 9-13).
4 Gracias a la bendición de Jehová, durante el reinado salomónico tuvo lugar el período más extraordinario de paz y prosperidad que haya logrado un gobierno humano (1 Rey. 4:25). Entre quienes acudieron a ver cómo era la vida bajo este monarca estuvo la reina de Seba, que llegó acompañada de un gran séquito. La reina le hizo este comentario a Salomón: “Verdad ha resultado ser la palabra que oí en mi propio país [...], no se me había referido ni la mitad. Has superado en sabiduría y prosperidad las cosas [...] que escuché” (1 Rey. 10:1, 6, 7). No obstante, la sabiduría de este rey palidece ante la de Jesús, quien con toda justicia dijo de sí mismo: “¡Miren!, algo más que Salomón está aquí” (Mat. 12:42).
w96 1/11 pág. 6 Consuelo para los oprimidos
El Salmo 72 de la Biblia habla de un magnífico consolador para toda la gente. Este salmo lo escribió el rey David, padre de Salomón. Su sobrescrito dice: “Respecto de Salomón”. Todo indica que David, ya anciano, escribió sobre Aquel que sería heredero de su trono. Este, según el salmo, eliminaría para siempre la opresión. “En sus días el justo brotará, y la abundancia de paz hasta que la luna ya no sea. Y tendrá súbditos de mar a mar y [...] hasta los cabos de la tierra.” (Salmo 72:7, 8.)
Es probable que cuando David escribió estas palabras tuviera presente a su hijo Salomón. Pero este se dio cuenta de que él no podía hacer por la humanidad lo que dice el salmo. Podía cumplir las palabras de este salmo solo de manera limitada y en favor de la nación de Israel, no para beneficio de toda la Tierra. Es evidente que el salmo inspirado profético señalaba a alguien mucho mayor que Salomón. ¿A quién? Solo pudo ser a Jesucristo.
Cuando un ángel anunció el nacimiento de Jesús, dijo: “Jehová Dios le dará el trono de David su padre”. (Lucas 1:32.) Es más, Jesús se refirió a sí mismo como “algo más que Salomón”. (Lucas 11:31.) Cuando Jesús resucitó, se sentó a la diestra de Dios en el cielo, en el lugar desde el que puede cumplir las palabras del Salmo 72. Además, ha recibido el poder y la autoridad de Dios para romper el yugo de los opresores humanos. (Salmo 2:7-9; Daniel 2:44.) De modo que Jesús es quien cumplirá las palabras del Salmo 72.
SALMO 72:2)
“Defienda él la causa de tu pueblo con justicia, y de tus afligidos con decisión judicial.”
w10 15/8 págs. 29-30 párrs. 5-9 ¿Quién puede librar a los que claman por ayuda?
Bajo la dirección de Dios, Cristo “[juzgará] a los afligidos del pueblo” y “[salvará] a los hijos del pobre”. Su dominio se caracterizará por la paz y la justicia. De hecho, lo que él hizo cuando estuvo en la Tierra nos permite formarnos una idea de todo lo que logrará el Reino de Mil Años (Rev. 20:4).
6 Fijémonos en algunas obras de Jesús que nos ofrecen una muestra de lo que él hará por la humanidad en cumplimiento del Salmo 72. Sin duda, nos impresiona la compasión que demostró con quienes sufrían (Mat. 9:35, 36; 15:29-31). En cierta ocasión, un leproso le rogó: “Si tan solo quieres, puedes limpiarme”. Y él le respondió: “Quiero. Sé limpio”. ¡Qué maravilla! El hombre quedó completamente curado (Mar. 1:40-42). Más tarde, cuando se encontró con una viuda que había perdido a su hijo único, Cristo “se enterneció por ella” y dijo al joven: “¡Levántate!”. Y así fue: ¡volvió a vivir! (Luc. 7:11-15.)
7 La razón por la que Jesús pudo realizar milagros fue porque Jehová le había dado el poder, tal como lo ilustra el siguiente relato. “Una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años” había visto cómo su salud iba de mal en peor, y eso a pesar de que había recurrido a “muchos médicos [que] le habían hecho pasar muchas penas” y de que “había gastado todos sus recursos”. Por este motivo, se introdujo entre la multitud y fue a tocar a Jesús, violando así un precepto de la Ley referente a las personas con “flujo de [...] sangre” (Lev. 15:19, 25). Al darse cuenta de que había salido poder de él, Cristo preguntó quién lo había tocado. “Atemorizada y temblando”, la mujer “cayó delante de él y le dijo toda la verdad”. Comprendiendo que Jehová la había sanado, Jesús la trató con ternura y le dijo: “Hija, tu fe te ha devuelto la salud. Ve en paz, y queda sana de tu penosa enfermedad” (Mar. 5:25-27, 30, 33, 34).
8 Las curaciones que hizo Jesús valiéndose de sus poderes de origen divino no solo beneficiaron a los enfermos, sino que seguramente causaron una profunda impresión entre los observadores. Así tuvo que suceder cuando sanó a los enfermos antes de pronunciar su célebre Sermón del Monte (Luc. 6:17-19). Y lo mismo debió de ocurrir con los dos mensajeros que envió Juan el Bautista para confirmar que Jesús era el Mesías. Ellos fueron testigos de cómo “curó a muchos de enfermedades y de penosas dolencias y de espíritus inicuos, y concedió a muchos ciegos el favor de ver”. Finalmente, Cristo les dijo a los dos enviados: “Informen a Juan lo que vieron y oyeron: los ciegos reciben la vista, los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos son levantados, a los pobres se anuncian las buenas nuevas” (Luc. 7:19-22). ¡Cuánto habrá animado ese informe a Juan!
9 Es cierto que durante su vida en la Tierra Jesús eliminó el sufrimiento solo de forma temporal, pues las personas a las que curó o resucitó terminaron muriendo más tarde. No obstante, los milagros que realizó durante su ministerio son un anticipo de las bendiciones eternas que disfrutará la humanidad durante el Reino mesiánico.
SALMO 72:4)
“Juzgue él a los afligidos del pueblo, salve a los hijos del pobre, y aplaste al defraudador.”
w10 15/8 págs. 29-30 párrs. 5-9 ¿Quién puede librar a los que claman por ayuda?
Bajo la dirección de Dios, Cristo “[juzgará] a los afligidos del pueblo” y “[salvará] a los hijos del pobre”. Su dominio se caracterizará por la paz y la justicia. De hecho, lo que él hizo cuando estuvo en la Tierra nos permite formarnos una idea de todo lo que logrará el Reino de Mil Años (Rev. 20:4).
6 Fijémonos en algunas obras de Jesús que nos ofrecen una muestra de lo que él hará por la humanidad en cumplimiento del Salmo 72. Sin duda, nos impresiona la compasión que demostró con quienes sufrían (Mat. 9:35, 36; 15:29-31). En cierta ocasión, un leproso le rogó: “Si tan solo quieres, puedes limpiarme”. Y él le respondió: “Quiero. Sé limpio”. ¡Qué maravilla! El hombre quedó completamente curado (Mar. 1:40-42). Más tarde, cuando se encontró con una viuda que había perdido a su hijo único, Cristo “se enterneció por ella” y dijo al joven: “¡Levántate!”. Y así fue: ¡volvió a vivir! (Luc. 7:11-15.)
7 La razón por la que Jesús pudo realizar milagros fue porque Jehová le había dado el poder, tal como lo ilustra el siguiente relato. “Una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años” había visto cómo su salud iba de mal en peor, y eso a pesar de que había recurrido a “muchos médicos [que] le habían hecho pasar muchas penas” y de que “había gastado todos sus recursos”. Por este motivo, se introdujo entre la multitud y fue a tocar a Jesús, violando así un precepto de la Ley referente a las personas con “flujo de [...] sangre” (Lev. 15:19, 25). Al darse cuenta de que había salido poder de él, Cristo preguntó quién lo había tocado. “Atemorizada y temblando”, la mujer “cayó delante de él y le dijo toda la verdad”. Comprendiendo que Jehová la había sanado, Jesús la trató con ternura y le dijo: “Hija, tu fe te ha devuelto la salud. Ve en paz, y queda sana de tu penosa enfermedad” (Mar. 5:25-27, 30, 33, 34).
8 Las curaciones que hizo Jesús valiéndose de sus poderes de origen divino no solo beneficiaron a los enfermos, sino que seguramente causaron una profunda impresión entre los observadores. Así tuvo que suceder cuando sanó a los enfermos antes de pronunciar su célebre Sermón del Monte (Luc. 6:17-19). Y lo mismo debió de ocurrir con los dos mensajeros que envió Juan el Bautista para confirmar que Jesús era el Mesías. Ellos fueron testigos de cómo “curó a muchos de enfermedades y de penosas dolencias y de espíritus inicuos, y concedió a muchos ciegos el favor de ver”. Finalmente, Cristo les dijo a los dos enviados: “Informen a Juan lo que vieron y oyeron: los ciegos reciben la vista, los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos son levantados, a los pobres se anuncian las buenas nuevas” (Luc. 7:19-22). ¡Cuánto habrá animado ese informe a Juan!
9 Es cierto que durante su vida en la Tierra Jesús eliminó el sufrimiento solo de forma temporal, pues las personas a las que curó o resucitó terminaron muriendo más tarde. No obstante, los milagros que realizó durante su ministerio son un anticipo de las bendiciones eternas que disfrutará la humanidad durante el Reino mesiánico.
SALMO 72:5)
“Ellos te temerán mientras haya sol, y delante de la luna por generación tras generación.”
w10 15/8 pág. 30 párr. 10 ¿Quién puede librar a los que claman por ayuda?
(léase Salmo 72:5-9). El planeta entero será un jardín del que disfrutarán los siervos de Dios mientras existan el Sol y la Luna, o sea, eternamente.
it-1 pág. 477 Cielo
Con el fin de mostrar que los cielos físicos son permanentes, se les compara a cosas que son eternas, como los resultados pacíficos y justos del reino davídico heredado por el Hijo de Dios. (Sl 72:5-7; Lu 1:32, 33.)
SALMO 72:6)
“Él descenderá como la lluvia sobre la hierba cortada, como chaparrones copiosos que mojan la tierra.”
w10 15/8 pág. 30 párr. 10 ¿Quién puede librar a los que claman por ayuda?
El Rey Jesucristo será una refrescante fuente de alivio para la humanidad, “como la lluvia sobre la hierba cortada, como chaparrones copiosos que mojan la tierra”.
w10 15/8 pág. 30 párr. 10 ¿Quién puede librar a los que claman por ayuda?
(léase Salmo 72:5-9).
SALMO 72:7)
“En sus días el justo brotará, y la abundancia de paz hasta que la luna ya no sea.”
w10 15/8 pág. 30 párr. 12 ¿Quién puede librar a los que claman por ayuda?
Durante el reinado del Salomón Mayor, Jesucristo, “el justo brotará”, es decir, florecerá o prosperará (Sal. 72:7). Cristo demostrará su amor y tierno cuidado tan ampliamente como cuando estuvo en la Tierra. En el nuevo mundo prometido, todos los seres humanos —hasta los “injustos” que resuciten— tendrán la maravillosa oportunidad de obedecer las normas divinas y seguir viviendo (Hech. 24:15). Por supuesto, se eliminará a quienes no acepten las condiciones que Jehová fije. Así nada enturbiará la paz y tranquilidad del nuevo mundo.
it-2 pág. 915 Salomón
F. C. Cook dice sobre el Salmo 72:7 (“hasta que la luna ya no sea”) en su Commentary: “Este pasaje es importante para mostrar que la idea de un Rey cuyo reinado duraría hasta el fin del tiempo estaba claramente presente en la mente del salmista. Determina el carácter mesiánico de toda la composición poética”.
SALMO 72:8)
“Y tendrá súbditos de mar a mar y desde el Río hasta los cabos de la tierra.”
w10 15/8 pág. 31 párr. 13 ¿Quién puede librar a los que claman por ayuda?
Los dominios del Salomón Mayor abarcarán todo el planeta, como lo indican las siguientes palabras: “Tendrá súbditos de mar a mar y desde el Río [Éufrates] hasta los cabos de la tierra. Delante de él los habitantes de las regiones áridas se inclinarán, y sus mismísimos enemigos lamerán el polvo” (Sal. 72:8, 9). ¡Sí, regirá el mundo entero! (Zac. 9:9, 10.)
it-1 pág. 748 El reinado de Salomón
El reinado de Salomón
EL REINADO de Salomón nos permite tener una vislumbre profética del futuro. Durante su mandato, Israel alcanzó el pináculo de su gloria y prosperidad. Salomón era un rey sabio y un extraordinario organizador. Construyó un templo magnífico para Jehová, varios edificios gubernamentales y un palacio real, construcciones representadas en el dibujo de abajo. Creó varios distritos administrativos, que se turnaban para suministrar a la casa real diversos alimentos sin importar la estación del año.
El gobierno de Salomón fue un período de verdadera paz y seguridad que prefiguró el reinado pacífico del Mesías, de quien se dice que “tendrá súbditos de mar a mar y desde el Río [Éufrates] hasta los cabos de la tierra”. (Sl 72:8.)
it-1 pág. 883 Éufrates
Debido a su importancia, en numerosas ocasiones se le llama “el Río”. (Jos 24:2, 15; Sl 72:8.)
it-2 pág. 304 Mar
Uso ilustrativo. Mientras que la Tierra Prometida habría de abarcar “desde el mar Rojo hasta el mar de los filisteos [el mar Mediterráneo] y desde el desierto hasta el Río [Éufrates]”, el dominio del rey mesiánico se extendería “de mar a mar y desde el Río hasta los cabos de la tierra”, lo que parece referirse al entero orbe. (Éx 23:31; Zac 9:9, 10; compárese con Da 2:34, 35, 44, 45.) Mateo y Juan aplican a Jesucristo la profecía de Zacarías en la que se cita del Salmo 72:8. (Mt 21:4-9; Jn 12:12-16.)
it-2 pág. 856 Río
Con la ayuda de Jehová, el rey David pudo extender los límites de la Tierra Prometida hasta el Éufrates. (1Cr 18:3-8.) Concerniente a su hijo Salomón, se declaró: “Y tendrá súbditos de mar a mar y desde el Río [Éufrates] hasta los cabos de la tierra”. (Sl 72:8.) En la profecía de Zacarías se repiten esas palabras y señalan a la gobernación del Mesías por toda la Tierra. (Zac 9:9, 10; compárese con Da 2:44; Mt 21:4, 5.)
it-2 pág. 915 Salomón
El Salmo 72 es una oración expresada a favor de la gobernación de Salomón: “Lleven las montañas paz al pueblo [...]. En sus días el justo brotará, y la abundancia de paz hasta que la luna ya no sea. Y tendrá súbditos de mar a mar [al parecer el Mediterráneo y el mar Rojo; Éx 23:31] y desde el Río [Éufrates] hasta los cabos de la tierra”. (Sl 72:3-8.)
F. C. Cook dice sobre el Salmo 72:7 (“hasta que la luna ya no sea”) en su Commentary: “Este pasaje es importante para mostrar que la idea de un Rey cuyo reinado duraría hasta el fin del tiempo estaba claramente presente en la mente del salmista. Determina el carácter mesiánico de toda la composición poética”. Además, hace la siguiente observación sobre el versículo 8: “El reino tenía que ser universal, extenderse hasta los cabos de la Tierra. La extensión del reino israelita bajo David y Salomón fue suficiente para alentar esta esperanza, de modo que el salmista pudo considerarla una garantía de que se realizaría; no obstante, tomada en conexión con los versículos precedentes, esta declaración es de estricto carácter mesiánico”.
En una profecía que por lo general es aceptada como mesiánica, el profeta Miqueas empleó la terminología que se utilizó para describir las condiciones durante el reinado de Salomón: “Judá e Israel continuaron morando en seguridad, cada uno debajo de su propia vid y debajo de su propia higuera, [...] todos los días de Salomón”. (1Re 4:25; Miq 4:4.) La profecía de Zacarías (Zac 9:9, 10) cita del Salmo 72:8, y Mateo aplica dicha profecía a Jesucristo. (Mt 21:4, 5.)
SALMO 72:9)
“Delante de él los habitantes de las regiones áridas se inclinarán, y sus mismísimos enemigos lamerán el polvo mismo.”
w10 15/8 pág. 31 párr. 13 ¿Quién puede librar a los que claman por ayuda?
Delante de él los habitantes de las regiones áridas se inclinarán, y sus mismísimos enemigos lamerán el polvo” (Sal. 72:8, 9). ¡Sí, regirá el mundo entero! (Zac. 9:9, 10.) Quienes aprecien el Reino y sus bendiciones “se inclinarán” ante Cristo, sometiéndose con gusto a su autoridad. Pero todo el que no se arrepienta será exterminado “aunque tenga cien años de edad” (Isa. 65:20). Así es: los malvados “lamerán el polvo” derrotados.
it-2 pág. 681 Polvo
Hacer que los enemigos ‘laman el polvo’ significa vencerlos y subyugarlos por completo. (Sl 72:9; Miq 7:16, 17.)
SALMO 72:12)
“Porque él librará al pobre que clama por ayuda, también al afligido y a cualquiera que no tiene ayudador.”
w10 15/8 pág. 31 ¿Quién puede librar a los que claman por ayuda?
Un Rey que nos entiende y nos cuida
14 ¡Qué triste es la situación de la humanidad imperfecta, y cuánta ayuda necesita! Pero hay esperanza (léase Salmo 72:12-14). Jesús, el Salomón Mayor, se compadece de nosotros. Entiende muy bien que somos imperfectos y sabe lo que es el dolor, pues él mismo sufrió por defender la justicia. De hecho, Jehová permitió que afrontara las pruebas finales por sí solo. Tanta fue la presión a la que se vio sometido que “su sudor se hizo como gotas de sangre que caían al suelo” (Luc. 22:44). Más tarde, cuando estaba clavado en el madero, exclamó: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Mat. 27:45, 46). Pero ni el dolor que padeció ni los despiadados ataques de Satanás lo apartaron de Jehová. Fue fiel hasta el fin.
15 Tengamos la seguridad de que Jesús ve nuestro dolor. “Él librará al pobre que clama por ayuda, también al afligido y a cualquiera que no tiene ayudador.” Su amoroso Padre siempre “está escuchando a los pobres”, “sanando a los quebrantados de corazón” y “vendando sus partes doloridas”. Y lo mismo hará Cristo (Sal. 69:33; 147:3). Él puede “condolerse de nuestras debilidades” porque “ha sido probado en todo sentido igual que nosotros” (Heb. 4:15). ¡Cuánto nos alegra saber que ya reina en el cielo y está deseoso de solucionar los males que sufrimos!
SALMO 72:13)
“Le tendrá lástima al de condición humilde y al pobre, y las almas de los pobres salvará.”
w10 15/8 págs. 31-32 párrs. 16-18 ¿Quién puede librar a los que claman por ayuda?
En la antigüedad, Salomón demostró que le tenía “lástima al de condición humilde”. Su compasión no se debía solo a que fuera una persona sabia y perspicaz, sino también a que su vida había estado marcada por las tragedias. Uno de sus hermanos, Amnón, violó a su hermana Tamar, y otro, Absalón, se vengó haciéndolo matar (2 Sam. 13:1, 14, 28, 29). Más tarde, Absalón dio un golpe de estado para destituir a David y convertirse en rey, pero fracasó y murió a manos de Joab (2 Sam. 15:10, 14; 18:9, 14). Otro de sus hermanos, Adonías, también trató de apoderarse del trono. Si lo hubiera conseguido, aquello seguramente habría significado la muerte de Salomón (1 Rey. 1:5). Algo que da a entender que este rey comprendía bien el sufrimiento humano es la oración que hizo durante la inauguración del templo. En ella reconoció que sus súbditos padecían “cada cual su propia plaga y su propio dolor”, y suplicó a Jehová que tuviera a bien “perdonar y dar a cada uno conforme a todos sus caminos” (2 Cró. 6:29, 30).
17 Ciertamente, cada cual sufre “su propio dolor”. A menudo, el origen está en las experiencias vividas. Mary, una hermana de unos 30 años, escribe: “Tengo todos los motivos del mundo para ser feliz, pero los recuerdos del pasado a veces me llenan de vergüenza y rabia, me hunden en la tristeza y me hacen llorar. Son cosas que tengo muy grabadas, como si hubieran sucedido ayer. Me dominan y me hacen sentir inútil y culpable”.
18 Muchos siervos de Dios experimentan sentimientos parecidos. ¿Qué puede darles las fuerzas para aguantar? Lo mismo que ha ayudado a Mary: “Tengo buenos amigos y hermanos espirituales que llenan mi vida de felicidad. También trato de centrar la mente en las promesas de Jehová de un futuro mejor. Estoy segura de que entonces mis clamores por auxilio se convertirán en gritos de alegría” (Sal. 126:5). ¡Qué necesario es que todos cifremos nuestra esperanza en el Rey que Dios ha nombrado: su Hijo Jesucristo! De él se predijo: “Le tendrá lástima al de condición humilde y al pobre, y las almas de los pobres salvará.
w10 15/8 pág. 31 párr. 14 ¿Quién puede librar a los que claman por ayuda?
¡Qué triste es la situación de la humanidad imperfecta, y cuánta ayuda necesita! Pero hay esperanza (léase Salmo 72:12-14). Jesús, el Salomón Mayor, se compadece de nosotros. Entiende muy bien que somos imperfectos y sabe lo que es el dolor, pues él mismo sufrió por defender la justicia. De hecho, Jehová permitió que afrontara las pruebas finales por sí solo. Tanta fue la presión a la que se vio sometido que “su sudor se hizo como gotas de sangre que caían al suelo” (Luc. 22:44). Más tarde, cuando estaba clavado en el madero, exclamó: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Mat. 27:45, 46).
gt cap. 25 Compasión por un leproso
Compasión por un leproso
A MEDIDA que Jesús y sus cuatro discípulos visitan las ciudades de Galilea, las noticias sobre las cosas maravillosas que él hace se esparcen por todo el distrito. El aviso de lo que hace llega a una ciudad donde hay un hombre que está enfermo de lepra. El médico Lucas lo describe como “lleno de lepra”. En sus etapas avanzadas esta horrible enfermedad desfigura poco a poco diferentes partes del cuerpo. Este leproso, pues, está en una condición muy lastimera.
Cuando Jesús llega a la ciudad, el leproso se le acerca. Según la Ley de Dios, el leproso debe gritar como advertencia: “¡Inmundo, inmundo!”, para proteger a otros de acercarse demasiado y arriesgarse a ser infectados. El leproso ahora cae sobre su rostro y le suplica a Jesús: “Señor, si tan solo quieres, puedes limpiarme”.
¡Cuánta fe cifra este hombre en Jesús! Sin embargo, ¡qué lastimera debe ser su apariencia debido a su enfermedad! ¿Qué hará Jesús? ¿Qué haría usted? Movido por la compasión, Jesús extiende la mano y toca al hombre y dice: “Quiero. Sé limpio”. Y al instante la lepra desaparece del hombre.
¿Desearía usted como rey a alguien tan compasivo como Jesús? Su manera de tratar con este leproso nos hace confiar en que durante Su gobernación en su Reino se cumplirá esta profecía bíblica: “Le tendrá lástima al de condición humilde y al pobre, y las almas de los pobres salvará”. Sí, Jesús entonces satisfará el deseo de su corazón de ayudar a todos los afligidos.
w86 15/4 págs. 8-9 Compasión por un leproso
La vida y el ministerio de Jesús
Compasión por un leproso
A MEDIDA que Jesús y sus cuatro discípulos visitan las ciudades de Galilea, las nuevas sobre las cosas maravillosas que él hace se esparcen por todo el distrito. Las noticias de sus hechos llegan a una ciudad donde hay un hombre enfermo de lepra. El médico Lucas lo describe como “lleno de lepra”. En sus etapas avanzadas, esta horrible enfermedad desfigura poco a poco diferentes partes del cuerpo. De modo que el leproso está en una lamentable condición.
Cuando Jesús llega a la ciudad, el leproso se le acerca. De acuerdo con la ley de Dios, para que otros no se acerquen mucho y corran el riesgo de infectarse, el leproso debe gritar en advertencia: “¡Inmundo, inmundo!”. El leproso ahora cae sobre su rostro y le suplica a Jesús: “Señor, si tan solo quieres, puedes limpiarme”.
¡Qué fe tiene este hombre en Jesús! Sin embargo, ¡qué lastimosa ha de ser su apariencia debido a esta enfermedad! ¿Qué hará Jesús? ¿Qué haría usted? Movido por la compasión, Jesús extiende la mano y toca al hombre, diciendo: “Quiero. Sé limpio”. Y al instante desaparece la lepra del hombre.
¿Desearía usted que alguien tan compasivo como Jesús fuera su rey? La manera como él trató a este leproso es una garantía de que durante su reinado se cumplirá esta profecía bíblica: “Le tendrá lástima al de condición humilde y al pobre”. Sí, Jesús cumplirá con su intenso deseo de ayudar a todos los afligidos.
SALMO 72:14)
“De la opresión y de la violencia les redimirá el alma, y la sangre de ellos será preciosa a sus ojos.”
it-2 pág. 824 Rescate
Por lo tanto, la función de Jehová como Go•ʼél supuso la venganza de los males cometidos contra sus siervos y resultó en la santificación y vindicación de su nombre ante los que se valieron de la angustia de Israel como excusa para vituperarlo. (Sl 78:35; Isa 59:15-20; 63:3-6, 9.) Como el Gran Pariente cercano y Redentor tanto de la nación en conjunto como de cada uno de sus miembros, Dios dirigió su “causa judicial” para hacer justicia. (Sl 119:153, 154; Jer 50:33, 34; Lam 3:58-60; compárense con Pr 23:10, 11.)
Aunque Job vivió antes de que existiera la nación de Israel, dijo durante su enfermedad: “Yo mismo bien sé que mi redentor vive, y que, al venir después de mí, se levantará sobre el polvo”. (Job 19:25; compárese con Sl 69:18; 103:4.) El rey de Israel tenía que seguir el ejemplo de Jehová y servir de redentor de los humildes y los pobres de la nación. (Sl 72:1, 2, 14.)
SALMO 72:16)
“Llegará a haber abundancia de grano en la tierra; en la cima de las montañas habrá sobreabundancia. El fruto de él será como en el Líbano, y los que son de la ciudad florecerán como la vegetación de la tierra.”
w10 15/8 pág. 32 ¿Quién puede librar a los que claman por ayuda?
Nos aguarda un nuevo mundo de abundancia
19 Tratemos una vez más de ver con los ojos de la fe el futuro del que disfrutarán los justos bajo el reinado del Salomón Mayor: “Llegará a haber abundancia de grano en la tierra; en la cima de las montañas habrá sobreabundancia” (Sal. 72:16). Dado que normalmente los cereales no se cultivan en las cumbres, estas palabras destacan lo fértil que será el planeta. Producirá tanto “como [...] el Líbano”, una región que en tiempos de Salomón era célebre por sus cosechas. ¡Imagínese! Ya no habrá más escasez de alimentos ni desnutrición ni hambre. Todo el mundo gozará de “un banquete de platos con mucho aceite” (Isa. 25:6-8; 35:1, 2).
it-2 pág. 1186 Vegetación
En condiciones favorables, la vegetación crece en abundancia, por lo que es un buen ejemplo para representar un gran número de descendientes. (Job 5:25.) Por ejemplo, durante el reinado de Salomón “Judá e Israel eran muchos” y florecieron mientras “comían y bebían y se regocijaban” (1Re 4:20), aspecto que parece recogerse en un salmo sobre Salomón: “Los que son de la ciudad florecerán como la vegetación de la tierra”. (Sl 72:16.)
w86 15/10 pág. 30 Espere en Jehová
♦ 72:16—¿Qué significa esta productividad?
‘El fruto como en el Líbano’ pudiera denotar grano creciendo tan junto y tan alto que era como la exuberante y verdosa arboleda del Líbano. Floreciendo posiblemente en terrazas hasta las cumbres de las montañas, los tallos altos y gruesos que sostenían las pesadas espigas de grano podrían compararse a los altos cedros del Líbano. Esto señala a una cosecha excepcionalmente abundante durante el reinado del Mesías. Y el hecho de que “los que son de la ciudad florecerán como la vegetación” indica que los súbditos terrestres de Jesús ciertamente serán numerosos.
SALMO 72:17)
“Resulte ser su nombre hasta tiempo indefinido; delante del sol disfrute su nombre de aumento, y mediante él bendíganse ellos; pronúncienlo feliz todas las naciones.”
w10 15/8 pág. 32 párr. 20 ¿Quién puede librar a los que claman por ayuda?
Sal. 72:17
w10 15/8 pág. 32 párr. 20 ¿Quién puede librar a los que claman por ayuda?
¿Quién recibirá el reconocimiento por tantos beneficios? Sobre todo, el Rey Eterno y Soberano Universal, nuestro Dios Jehová. En aquel día elevaremos juntos nuestras voces y haremos nuestra la conclusión de este bello e inspirador cántico: “Resulte ser [el] nombre [de Jesús] hasta tiempo indefinido; delante del sol disfrute su nombre de aumento, y mediante él bendíganse ellos; pronúncienlo feliz todas las naciones.
SALMO 72:19)
“Y bendito sea su glorioso nombre hasta tiempo indefinido, y llene su gloria toda la tierra. Amén y Amén.”
it-1 pág. 112 Amén
Las oraciones registradas en 1 Crónicas 16:36 y en los Salmos 41:13; 72:19; 89:52; 106:48, así como el uso que se da al término “amén” en las cartas canónicas, indican que es apropiado utilizar esta expresión al concluir una oración. Es verdad que no se explicita la palabra “amén” en todas las oraciones registradas en la Biblia, como por ejemplo la oración final de David en favor de Salomón (1Cr 29:19) o la oración de dedicación que hizo Salomón en la inauguración del templo (1Re 8:53-61), aunque su omisión no significa que no concluyeran con esta expresión. (Véase 1Cr 29:20.) De manera similar, no hay registro de que Jesús la pronunciase en sus oraciones (Mt 26:39, 42; Jn 17:1-26) ni de que la usasen los discípulos en la oración de Hechos 4:24-30. No obstante, todos los hechos que se han presentado indican con claridad que es apropiado usar la expresión “amén” como conclusión de una oración, y muy en particular lo indica el comentario de Pablo en 1 Corintios 14:16 respecto a la costumbre de los cristianos de decir “amén” en sus reuniones al concluir una oración. Por otra parte, el ejemplo de las criaturas celestiales registrado en Revelación 5:13, 14; 7:10-12 y 19:1-4 también muestra que es oportuno usar el término “amén” para significar que se está de acuerdo con una oración o una declaración solemne y expresar así la confianza, firme aprobación y ferviente esperanza que se tiene en el corazón.
it-1 pág. 111 Amén
Cada uno de los primeros cuatro libros o colecciones de los Salmos concluye con la palabra amén, lo que tal vez indique que la congregación de Israel acostumbraba a unirse en un “amén” al finalizar una canción o salmo. (Sl 41:13; 72:19; 89:52; 106:48.)
SALMO 73:ENCABEZAMIENTO)
“Melodía de Asaf.”
it-1 pág. 223 Asaf
Los encabezamientos de los Salmos 50 y 73 a 83 atribuyen esas canciones a Asaf. No obstante, parece probable que el nombre se use allí con referencia a la casa de la que era cabeza paterna, puesto que no hay duda de que algunos de los salmos (Salmos 79, 80) narran sucesos posteriores al día de Asaf.
SALMO 73:1)
“Realmente Dios es bueno para con Israel, para con los limpios de corazón.”
w93 15/7 pág. 28 La prosperidad puede poner a prueba su fe
La peligrosa actitud de Asaf
“Realmente Dios es bueno para con Israel, para con los limpios de corazón. En cuanto a mí, mis pies casi se habían desviado, casi se había hecho que mis pasos resbalaran.” (Salmo 73:1, 2.) Con estas palabras, Asaf reconocía que Jehová era bueno con la nación de Israel. Lo era, en concreto, con los “limpios de corazón”, pues deseaban servir a Dios con devoción exclusiva y contribuir a santificar su sagrado nombre. Si tenemos esta actitud, bendeciremos a Jehová al hablar bien de él aun si pasamos por una gran tentación a causa de la prosperidad de los malvados o debido a cualquier otra situación. (Salmo 145:1, 2.)
SALMO 73:2)
“En cuanto a mí, mis pies casi se habían desviado, casi se había hecho que mis pasos resbalaran.”
w93 15/7 pág. 28 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Aunque Asaf sabía que Jehová es bueno, sus pies casi se habían desviado de la senda de la justicia. Era como si resbalaran en suelo helado durante un maratón extenuante.
w93 15/7 pág. 28 La prosperidad puede poner a prueba su fe
En cuanto a mí, mis pies casi se habían desviado, casi se había hecho que mis pasos resbalaran.” (Salmo 73:1, 2.)
SALMO 73:3)
“Porque llegué a tener envidia de los jactanciosos, [cuando] veía la mismísima paz de los inicuos.”
w99 1/9 pág. 21 Ten éxito en la vida
No envidies a los malhechores
7 Muchos jóvenes optan por olvidar a Jehová porque piensan que ser Testigo es demasiado restrictivo. Un hermano de España recuerda lo que pensaba de adolescente: “El mundo me atraía porque la verdad me parecía difícil y rígida. Significaba sentarse, estudiar, ir a las reuniones, ponerse una corbata, y esas no eran cosas que me gustara hacer”. ¿Te parece a veces que estás perdiéndote algo por servir a Dios? Quizá te sorprenda saber que uno de los escritores de la Biblia pensó de este modo. Abre la Biblia, por favor, y lee el Salmo 73.
8 Examinemos con detalle este Salmo. Los versículos 2 y 3 dicen: “En cuanto a mí, mis pies casi se habían desviado, casi se había hecho que mis pasos resbalaran. Porque llegué a tener envidia de los jactanciosos, cuando veía la mismísima paz de los inicuos”. El sobrescrito de este Salmo indica que fue compuesto por Asaf, músico levita contemporáneo del rey David (1 Crónicas 25:1, 2; 2 Crónicas 29:30). Aunque gozaba del gran privilegio de servir en el templo de Dios, ‘tuvo envidia’ de los hombres que se jactaban de su desafuero. Parecía que todo les iba bien; que disfrutaban de paz y seguridad. De hecho, su aparente éxito ‘excedía las imaginaciones de su corazón’ (versículos 5, 7). Hablaban de sus fechorías “en estilo elevado”, es decir, con arrogancia (versículo 8). ‘Ponían su boca en los cielos y su lengua andaba por la tierra’, sin respetar a nadie, ya fuera en el cielo o en la tierra (versículo 9).
9 Tal vez así sea en el caso de tus condiscípulos. Quizá los oigas jactarse descaradamente de sus aventuras sexuales, sus juergas y su entrega a la bebida o las drogas. Cuando contrastas su vida de supuestos placeres con el camino estrecho en el que tú tienes que andar como cristiano, puede que a veces sientas “envidia de los jactanciosos” (Mateo 7:13, 14).
g96 22/7 pág. 27 ¿Por qué no puedo yo divertirme como los demás?
En los versículos 2 y 3 él confiesa: “En cuanto a mí, mis pies casi se habían desviado, casi se había hecho que mis pasos resbalaran. Porque llegué a tener envidia de los jactanciosos”. Mientras que Asaf llevaba una vida de restricciones, otros se jactaban de que hacían cuanto se les antojaba, y, aparentemente, no les iba mal.
w93 15/7 pág. 28 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Salmo 73:3
w93 15/7 pág. 28 La prosperidad puede poner a prueba su fe
A Asaf le dio envidia ver la prosperidad material de los injustos. Parecían vivir en paz, aunque se habían enriquecido mediante fraudes. (Compárese con Salmo 37:1.)
w93 15/7 pág. 28 La prosperidad puede poner a prueba su fe
¿Por qué se había debilitado tanto su fe? Él explicó: “Porque llegué a tener envidia de los jactanciosos, cuando veía la mismísima paz de los inicuos.
w89 15/8 pág. 4 El fin ya próximo de toda la delincuencia
Sírvase notar las palabras del salmista Asaf: “Llegué a tener envidia de los jactanciosos, cuando veía la mismísima paz de los inicuos”. (Salmo 73:3.) Sí, el envidiar la prosperidad y el estilo de vida del delincuente lleva a muchas personas al desafuero. El presentar de modo atractivo la delincuencia en la televisión y en la prensa contribuye a su aceptación, en vez de estimular en la gente el odio a lo malo.
SALMO 73:4)
“Porque no tienen dolores de muerte; y su panza está gorda.”
w93 15/7 pág. 28 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Porque no tienen dolores de muerte; y su panza está gorda.
w93 15/7 pág. 28 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Pese a sus malas acciones, daban la apariencia de seguridad. Parecía que su vida concluía sin grandes dolores de muerte. A veces morían en paz y seguros de sí mismos, sin conciencia de su necesidad espiritual. (Mateo 5:3.) Por otro lado, aunque algunos siervos de Dios tienen grandes dolencias o una muerte dolorosa, él los sustenta, y además tienen la maravillosa esperanza de resucitar. (Salmo 43:1-3; Juan 5:28, 29.)
Mucha gente malvada no tiene problemas de salud que le impida disfrutar de sus copiosos manjares. “Su panza está gorda” y sobresale.
w93 15/7 pág. 28 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Salmo 73:3-
SALMO 73:5)
“No se hallan siquiera en el penoso afán del hombre mortal, y no son plagados lo mismo que otros hombres.”
w93 15/7 pág. 28 La prosperidad puede poner a prueba su fe
No se hallan siquiera en el penoso afán del hombre mortal, y no son plagados lo mismo que otros hombres”. (Salmo 73:3-5.)
w93 15/7 pág. 28 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Además, no se hallan “en el penoso afán del hombre mortal”, pues, a diferencia de la mayoría de la humanidad, no tienen que luchar para satisfacer sus necesidades. Asaf concluyó que los inicuos “no son plagados lo mismo que otros hombres”. Sobre todo eluden las pruebas que tienen las personas piadosas debido a que estas se atienen a las justas normas de Jehová en este mundo malvado de Satanás. (1 Juan 5:19.)
SALMO 73:6)
“Por lo tanto, la altivez les ha servido de collar; la violencia los envuelve cual prenda de vestir.”
w93 15/7 pág. 29 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Como los malos prosperan, Asaf pasa a decir lo siguiente tocante a ellos: “Por lo tanto, la altivez les ha servido de collar; la violencia los envuelve cual prenda de vestir.
w93 15/7 pág. 29 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Salmo 73:6
w93 15/7 pág. 29 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Los malhechores lucen el orgullo como si fuera un “collar” y han cometido tantos actos violentos que estos ‘los envuelven cual prenda de vestir’. Decididos a salirse con la suya, intimidan al prójimo.
SALMO 73:7)
“Su ojo se les ha saltado de gordura; se han excedido de las imaginaciones del corazón.”
w93 15/7 pág. 29 La prosperidad puede poner a prueba su fe
En vez de estar hundidos por la desnutrición, los ojos de los inicuos ‘saltan de gordura’, sobresaliendo por la obesidad que es fruto de la glotonería. (Proverbios 23:20.) Sus maquinaciones son tan eficaces que hasta ‘superan las imaginaciones de su corazón’.
w93 15/7 pág. 29 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Su ojo se les ha saltado de gordura; se han excedido de las imaginaciones del corazón.
w93 15/7 pág. 29 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Salmo 73:6-
SALMO 73:8)
“Escarnecen y hablan de lo que es malo; acerca de defraudar hablan en estilo elevado.”
w93 15/7 pág. 29 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Hablan de sus fraudes en un “estilo elevado”, con orgullo.
w93 15/7 pág. 29 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Salmo 73:6-9.
w93 15/7 pág. 29 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Escarnecen y hablan de lo que es malo; acerca de defraudar hablan en estilo elevado.
SALMO 73:9)
“Han puesto su boca en los mismísimos cielos, y su lengua misma anda por la tierra.”
w06 15/7 pág. 11 Puntos sobresalientes de los libros tercero y cuarto de los Salmos
73:9. ¿En qué sentido “han puesto [los malvados] su boca en los mismísimos cielos, y su lengua misma anda por la tierra”? Puesto que no respetan a nadie, sea de los cielos o de la Tierra, no dudan en blasfemar contra Dios con su boca y en calumniar al prójimo con su lengua.
w93 15/7 pág. 29 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Hablan de sus fraudes en un “estilo elevado”, con orgullo. Llegan al punto de ‘poner su boca en los cielos, mientras su lengua anda por la tierra’. Sin respeto por nadie, sea del cielo o la Tierra, blasfeman contra Dios y calumnian a los hombres.
w93 15/7 pág. 29 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Han puesto su boca en los mismísimos cielos, y su lengua misma anda por la tierra”. (Salmo 73:6-9.)
SALMO 73:10)
“Por lo tanto, él trae a su pueblo de vuelta acá, y se escurren para ellos las aguas de lo que está lleno.”
w93 15/7 pág. 29 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Parece que Asaf no fue el único perjudicado por lo que vio. Prosigue: “Por lo tanto, él trae a su pueblo de vuelta acá, y se escurren para ellos las aguas de lo que está lleno. Y han dicho: ‘¿Cómo ha llegado a saber Dios? Y ¿existe conocimiento en el Altísimo?’”. (Salmo 73:10, 11.) El texto hebreo puede significar que, dada la aparente prosperidad de los malos, algunos del pueblo de Dios adoptan una actitud errónea y acaban como los desaforados, diciendo: ‘Dios no sabe lo que ocurre y no va a poner coto al desafuero’. Por otro lado, contemplar que los malvados cometen actos desaforados y parecen salir impunes es como verse obligado a tomar una bebida amarga, que lleva al justo a preguntarse: ‘¿Cómo puede tolerar Dios estas cosas? ¿Es que no ve lo que ocurre?’.
SALMO 73:11)
“Y han dicho: “¿Cómo ha llegado a saber Dios? Y ¿existe conocimiento en el Altísimo?”.”
w93 15/7 pág. 29 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Parece que Asaf no fue el único perjudicado por lo que vio. Prosigue: “Por lo tanto, él trae a su pueblo de vuelta acá, y se escurren para ellos las aguas de lo que está lleno. Y han dicho: ‘¿Cómo ha llegado a saber Dios? Y ¿existe conocimiento en el Altísimo?’”. (Salmo 73:10, 11.) El texto hebreo puede significar que, dada la aparente prosperidad de los malos, algunos del pueblo de Dios adoptan una actitud errónea y acaban como los desaforados, diciendo: ‘Dios no sabe lo que ocurre y no va a poner coto al desafuero’. Por otro lado, contemplar que los malvados cometen actos desaforados y parecen salir impunes es como verse obligado a tomar una bebida amarga, que lleva al justo a preguntarse: ‘¿Cómo puede tolerar Dios estas cosas? ¿Es que no ve lo que ocurre?’.
SALMO 73:12)
“¡Mira! Estos son los inicuos, que están en desahogo indefinidamente. Han aumentado [sus] medios de mantenimiento.”
w93 15/7 pág. 29 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Al comparar sus circunstancias con las de los impíos, Asaf dijo: “¡Mira! Estos son los inicuos, que están en desahogo indefinidamente. Han aumentado sus medios de mantenimiento. De seguro, en vano he limpiado mi corazón y lavo mis manos en la inocencia misma. Y llegué a ser plagado todo el día, y la corrección mía es cada mañana”. (Salmo 73:12-14.) A Asaf le pareció inútil vivir con rectitud. Los malos prosperaban, ‘aumentando sus medios de mantenimiento’ probablemente con fraudes.
SALMO 73:13)
“De seguro, en vano he limpiado mi corazón y lavo mis manos en la inocencia misma.”
it-1 pág. 283 Bañar, bañarse
Por lo tanto, el uso figurado de “lavar” está indicado cuando se hace referencia a una posición limpia ante Jehová. (Sl 26:6; 73:13; Isa 1:16; Eze 16:9.)
it-2 pág. 691 Posturas y ademanes
Inocencia, rechazar la responsabilidad por algo. Lavarse las manos. Esta era una manera figurada de declararse inocente o no responsable de cierta acción. (Dt 21:6.) Así es como el salmista declara su inocencia en el Salmo 73:13. (Véase también Sl 26:6.)
SALMO 73:14)
“Y llegué a ser plagado todo el día, y la corrección mía es cada mañana.”
w93 15/7 pág. 29 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Y llegué a ser plagado todo el día, y la corrección mía es cada mañana”. (Salmo 73:12-14.)
w93 15/7 pág. 29 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Parecía que no se castigaban sus peores fechorías, mientras que Asaf estaba plagado “todo el día”, desde que se levantaba hasta que se acostaba de noche. Se figuraba que Jehová lo corregía todas las mañanas. Como esta situación le parecía injusta, ponía a prueba la fe de Asaf.
SALMO 73:15)
“Si hubiera dicho: “Ciertamente contaré un cuento como ese”, ¡mira!, contra la generación de tus hijos yo habría obrado traidoramente.”
w06 15/7 pág. 12 Puntos sobresalientes de los libros tercero y cuarto de los Salmos
73:15-17. En caso de que estemos confundidos debido a pensamientos negativos, no deberíamos hablar a todo el mundo del asunto. Contando “un cuento como ese” solo conseguiríamos desanimar a los demás. Más bien, deberíamos meditar con calma en lo que nos preocupa y resolverlo con la ayuda de nuestros hermanos en la fe (Proverbios 18:1).
w93 15/7 pág. 29 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Modifica su actitud
Al darse cuenta por fin de que tenía una actitud equivocada, Asaf dijo: “Si hubiera dicho: ‘Ciertamente contaré un cuento como ese’, ¡mira!, contra la generación de tus hijos yo habría obrado traidoramente. Y me quedé considerando para saber esto; fue cosa trabajosa a mis ojos,
w93 15/7 pág. 29 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Salmo 73:15-
w93 15/7 págs. 29-30 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Asaf hizo bien en no quejarse, pues si hubiera dicho en público que era inútil servir a Jehová, quizás habría desanimado a sus compañeros de adoración, su familia, o podría haber minado la fe de ellos. Es mucho mejor quedarse callado y actuar como Asaf.
SALMO 73:16)
“Y me quedé considerando para saber esto; fue cosa trabajosa a mis ojos,”
w06 15/7 pág. 12 Puntos sobresalientes de los libros tercero y cuarto de los Salmos
73:15-17. En caso de que estemos confundidos debido a pensamientos negativos, no deberíamos hablar a todo el mundo del asunto. Contando “un cuento como ese” solo conseguiríamos desanimar a los demás. Más bien, deberíamos meditar con calma en lo que nos preocupa y resolverlo con la ayuda de nuestros hermanos en la fe (Proverbios 18:1).
w93 15/7 pág. 29 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Modifica su actitud
Al darse cuenta por fin de que tenía una actitud equivocada, Asaf dijo: “Si hubiera dicho: ‘Ciertamente contaré un cuento como ese’, ¡mira!, contra la generación de tus hijos yo habría obrado traidoramente. Y me quedé considerando para saber esto; fue cosa trabajosa a mis ojos,
w93 15/7 pág. 29 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Salmo 73:15-
w93 15/7 págs. 29-30 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Asaf hizo bien en no quejarse, pues si hubiera dicho en público que era inútil servir a Jehová, quizás habría desanimado a sus compañeros de adoración, su familia, o podría haber minado la fe de ellos. Es mucho mejor quedarse callado y actuar como Asaf.
SALMO 73:17)
“hasta que procedí a entrar en el magnífico santuario de Dios. Quería discernir el futuro de ellos.”
w06 15/7 pág. 12 Puntos sobresalientes de los libros tercero y cuarto de los Salmos
73:15-17. En caso de que estemos confundidos debido a pensamientos negativos, no deberíamos hablar a todo el mundo del asunto. Contando “un cuento como ese” solo conseguiríamos desanimar a los demás. Más bien, deberíamos meditar con calma en lo que nos preocupa y resolverlo con la ayuda de nuestros hermanos en la fe (Proverbios 18:1).
w93 15/7 pág. 29 La prosperidad puede poner a prueba su fe
hasta que procedí a entrar en el magnífico santuario de Dios. Quería discernir el futuro de ellos.
w93 15/7 pág. 29 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Salmo 73:15-
w93 15/7 pág. 30 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Para determinar la razón de que a los malvados aparentemente les iba bien con su maldad mientras que los justos padecían, Asaf fue al santuario de Dios. En ese entorno pudo meditar sin premura, rodeado de adoradores de Jehová, y su actitud cambió. Por tanto, si estamos perplejos por lo que vemos, busquemos igualmente la respuesta a nuestras preguntas reuniéndonos con el pueblo de Dios en vez de aislarnos. (Proverbios 18:1.)
SALMO 73:18)
“De seguro en suelo resbaloso es donde los colocas. Los has hecho caer en ruinas.”
w99 1/9 págs. 21-22 párrs. 10-11 Ten éxito en la vida
10 Afortunadamente, la desesperación de Asaf no duró mucho tiempo. Pronto se dio cuenta de que la aparente paz de los inicuos era solo una ilusión, y muy efímera. Exclamó: “De seguro en suelo resbaloso es donde los colocas. Los has hecho caer en ruinas. ¡Oh, cómo se han hecho objeto de pasmo como en un momento! ¡Cómo se han acabado, han quedado terminados mediante repentinos terrores!” (versículos 18, 19). Muchos de tus compañeros probablemente se hallan “en suelo resbaloso”. Más tarde o más temprano su conducta impía los alcanzará, quizá con un embarazo indeseado, una enfermedad de transmisión sexual o incluso el encarcelamiento o la muerte. Y lo que es peor, están alejados de Dios (Santiago 4:4).
11 Una joven Testigo de España experimentó esta verdad. Llevó una doble vida y se relacionó con un grupo de jóvenes impíos. Al poco tiempo se enamoró de uno de ellos, que era drogadicto. Aunque ella no llegó a tomar drogas, se las compraba a él. “Incluso le ayudaba a pincharse”, admite. Afortunadamente, esta hermana recobró el juicio y recuperó su salud espiritual. Pero cuánto le afectó enterarse tiempo después de que su novio drogadicto había muerto de sida. En efecto, tal como dice el salmista, los impíos se encuentran “en suelo resbaloso”. Puede que algunos mueran inesperadamente como resultado de su libertino estilo de vida. Y los demás, a menos que cambien su vida, se enfrentarán en el futuro cercano a “la revelación del Señor Jesús desde el cielo con sus poderosos ángeles en fuego llameante, al traer él venganza sobre los que no conocen a Dios y sobre los que no obedecen las buenas nuevas acerca de nuestro Señor Jesús” (2 Tesalonicenses 1:7, 8).
g96 22/7 pág. 27 ¿Por qué no puedo yo divertirme como los demás?
Enseguida llegó a una conclusión notable respecto a los impíos cuya vida gira en torno a los placeres: “De seguro en suelo resbaloso es donde los colocas. Los has hecho caer en ruinas”. (Salmo 73:17, 18.)
Lo mismo puede decirse de muchos de tus compañeros que se entregan a los placeres. Tal vez crean que están divirtiéndose mucho. Pero el disfrute del pecado es solo temporal. (Hebreos 11:25.) Al no seguir las normas bíblicas, se hallan “en suelo resbaladizo”, de manera que están en peligro constante de sufrir una terrible caída repentina.
w93 15/7 pág. 30 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Asaf se dio cuenta de que Dios había situado a los inicuos “en suelo resbaloso”. Como su vida gira en torno a lo material, se arriesgan a fracasar súbitamente. A más tardar, los sorprenderá la muerte en la vejez, y la riqueza obtenida con malas mañas no les prolongará la vida. (Salmo 49:6-12.)
w93 15/7 pág. 29 La prosperidad puede poner a prueba su fe
De seguro en suelo resbaloso es donde los colocas. Los has hecho caer en ruinas. ¡Oh, cómo se han hecho objeto de pasmo como en un momento! ¡Cómo se han acabado, han quedado terminados mediante repentinos terrores!
w93 15/7 pág. 29 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Salmo 73:15-
SALMO 73:19)
“¡Oh, cómo se han hecho objeto de pasmo como en un momento! ¡[Cómo] se han acabado, han quedado terminados mediante repentinos terrores!”
w93 15/7 pág. 30 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Asaf se dio cuenta de que Dios había situado a los inicuos “en suelo resbaloso”. Como su vida gira en torno a lo material, se arriesgan a fracasar súbitamente. A más tardar, los sorprenderá la muerte en la vejez, y la riqueza obtenida con malas mañas no les prolongará la vida. (Salmo 49:6-12.)
w93 15/7 pág. 29 La prosperidad puede poner a prueba su fe
De seguro en suelo resbaloso es donde los colocas. Los has hecho caer en ruinas. ¡Oh, cómo se han hecho objeto de pasmo como en un momento! ¡Cómo se han acabado, han quedado terminados mediante repentinos terrores!
w93 15/7 pág. 29 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Salmo 73:15-
SALMO 73:20)
“Como un sueño después de despertar, oh Jehová, [así] cuando despiertes despreciarás su mismísima imagen.”
w93 15/7 pág. 29 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Como un sueño después de despertar, oh Jehová, así cuando despiertes despreciarás su mismísima imagen”. (Salmo 73:15-20.)
w93 15/7 pág. 30 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Su prosperidad será como un sueño pasajero. Hasta puede que se les administre justicia antes de la vejez, al segar lo que están sembrando. (Gálatas 6:7.) Puesto que le han vuelto la espalda al Único que puede ayudarles, se quedan sin ayuda ni esperanza. Cuando Jehová actúe contra ellos, mirará su “imagen” —su pompa y posición— con desprecio.
it-2 pág. 1063 Sueños
Sueños naturales. Los sueños naturales pueden ser estimulados por ciertos pensamientos o emociones, sensaciones o actividades diarias (ansiedad, la propia condición física, trabajo, etc.). (Ec 5:3.) Estos sueños no tienen gran importancia. (Sl 73:20.)
SALMO 73:21)
“Porque mi corazón se había agriado, y en mis riñones yo sentía dolores agudos,”
w06 15/7 pág. 12 Puntos sobresalientes de los libros tercero y cuarto de los Salmos
73:21-24. Amargarse al ver la aparente prosperidad de la gente mala se asemeja a la reacción de los animales irracionales. Esa reacción es impulsiva y se basa únicamente en las emociones.
w93 15/7 pág. 30 La prosperidad puede poner a prueba su fe
El corazón de una persona puede agriarse, o resentirse, si medita en la prosperidad material de los malvados y el sufrimiento de los justos. En lo más recóndito de su ser —en sus riñones—, Asaf sentía un gran dolor debido al desasosiego que le creaba esta situación.
w93 15/7 pág. 30 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Cuidado con su reacción
Asaf admitió que no había reaccionado bien ante lo que vio: “Porque mi corazón se había agriado, y en mis riñones yo sentía dolores agudos,
w93 15/7 pág. 30 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Salmo 73:21
SALMO 73:22)
“y yo era irrazonable y no podía saber; llegué a ser como meras bestias desde tu punto de vista.”
w06 15/7 pág. 12 Puntos sobresalientes de los libros tercero y cuarto de los Salmos
73:21-24. Amargarse al ver la aparente prosperidad de la gente mala se asemeja a la reacción de los animales irracionales. Esa reacción es impulsiva y se basa únicamente en las emociones.
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y yo era irrazonable y no podía saber; llegué a ser como meras bestias desde tu punto de vista.
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Salmo 73:21-
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Desde el punto de vista de Jehová, se había vuelto un animal irracional, que reaccionaba solo por sensaciones.
SALMO 73:23)
“Pero constantemente estoy contigo; tú me has asido de la mano derecha.”
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En lugar de actuar así, permitamos que los consejos de Jehová nos guíen, con plena confianza en que él ‘nos asirá de la mano derecha’ y nos sostendrá. Además, Jehová ‘nos llevará a la gloria’, es decir, tendremos una estrecha relación con él.
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73:21-24.
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Pero constantemente estoy contigo; tú me has asido de la mano derecha.
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Salmo 73:21-
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Aun así, Asaf ‘estaba constantemente con Dios, que lo había asido de la mano derecha’. Si tenemos pensamientos erróneos pero buscamos el consejo de Jehová, como hizo Asaf, Dios nos tomará de la mano, para apoyarnos y guiarnos. (Compárese con Jeremías 10:23.)
it-2 pág. 294 Mano
El que Dios tomase a alguien de la mano derecha significaría que lo fortalecería. (Sl 73:23.)
SALMO 73:24)
“Con tu consejo me guiarás, y después me llevarás aun a la gloria.”
w13 15/2 págs. 25-26 párrs. 3-5 Que nada nos impida recibir la gloria de Dios
El compositor del Salmo 73 estaba seguro de que Jehová lo tomaría de la mano para guiarlo y le daría auténtica gloria (lea Salmo 73:23, 24). ¿Cómo da gloria Jehová a sus siervos humildes? Él nos honra de muchas formas. Por ejemplo, nos bendice al permitirnos conocer cuál es su voluntad (1 Cor. 2:7). Si escuchamos su palabra y le obedecemos, nos honra con su amistad (Sant. 4:8).
4 Además, Dios ha puesto al cuidado de sus siervos un valioso tesoro: el ministerio cristiano (2 Cor. 4:1, 7). Cuando predicamos para alabar a nuestro Padre celestial y ayudar a otros, él nos da gloria. “A los que me honran honraré”, prometió Jehová (1 Sam. 2:30). En otras palabras, tenemos el honor de disfrutar de una buena reputación ante él y ante la congregación (Prov. 11:16; 22:1).
5 Y si esperamos en Jehová y andamos en su camino, él nos dará un maravilloso futuro, pues la Biblia promete: “[Dios] te ensalzará para tomar posesión de la tierra. Cuando los inicuos sean cortados, tú lo verás” (Sal. 37:34). Así que tenemos la firme esperanza de ser honrados con vida eterna (Sal. 37:29).
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73:21-24.
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En lugar de actuar así, permitamos que los consejos de Jehová nos guíen, con plena confianza en que él ‘nos asirá de la mano derecha’ y nos sostendrá. Además, Jehová ‘nos llevará a la gloria’, es decir, tendremos una estrecha relación con él.
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Con tu consejo me guiarás, y después me llevarás aun a la gloria”. (Salmo 73:21-24.)
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Solo si aplicamos su consejo se nos conducirá a un futuro feliz. Aunque se nos humille temporalmente, Jehová invertirá la situación y nos ‘llevará a la gloria’, a una posición de honor.
w86 15/12 pág. 28 “Bendigan a Jehová”... ¿por qué?
♦ 73:24—¿A qué “gloria” llevó Jehová al salmista?
Al salmista le pareció que los inicuos se hallaban en mejor situación que los justos hasta que se dio cuenta de que ‘el acercarse a Dios era bueno para él’. (Salmo 73:2-12, 28.) El permitir que el “consejo” de Dios lo dirigiera resultó en que recibiera “gloria”, es decir, el favor de Jehová, una relación bendita con Él.
SALMO 73:25)
“¿A quién tengo yo en los cielos? Y además de ti, de veras no tengo otro deleite en la tierra.”
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Al entender que necesitaba apoyarse en Jehová, Asaf agregó: “¿A quién tengo yo en los cielos? Y además de ti, de veras no tengo otro deleite en la tierra.
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Salmo 73:25
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Como Asaf, para obtener verdadera seguridad y consuelo, no podemos confiar en nadie más que Jehová. (2 Corintios 1:3, 4.) Por tanto, en vez de codiciar las riquezas terrenales de alguien, sirvamos a Dios y acumulemos tesoros en el cielo. (Mateo 6:19, 20.) Tener la aprobación de Jehová debe ser nuestra mayor alegría.
SALMO 73:26)
“Mi organismo y mi corazón han fallado. Dios es la roca de mi corazón y la parte que me corresponde hasta tiempo indefinido.”
w11 1/2 pág. 29 “Este es su día”
“Que Jehová sea la roca de su corazón.” En este cautivador discurso —basado en Salmo 73:26—, Gary Breaux, miembro del Comité de Sucursal de Estados Unidos, les recordó a los estudiantes que deben depender de Jehová. ¿Cómo puede ser él ‘la roca de su corazón’? El orador explicó: “Así como una piedra o un pedazo de roca puede impedir que el viento se lleve volando una hoja de papel, Jehová puede darle estabilidad al corazón”. Hay situaciones en la vida que ponen a prueba nuestro aguante y hacen dudar al corazón (Jeremías 17:9). En el caso de los misioneros, el desafío de acostumbrarse al clima y a las comidas, o de tener que vivir con nuevos compañeros en el hogar misional, podría hacerles pensar que lo mejor es regresar a casa. El hermano Breaux dijo: “Llegará el momento en que tendrán que tomar ciertas decisiones. Pero si lo que deciden complace a Jehová, él será ‘la roca de su corazón’.
w11 15/9 pág. 9 párr. 9 Jehová es nuestra herencia
Sabía que, pasara lo que pasara —incluso si le fallaban la salud y el ánimo—, siempre podría asegurar: “Dios es [...] la parte que me corresponde hasta tiempo indefinido” (léase Salmo 73:26). ¡Qué aliviado se sintió al recordar que Jehová jamás olvidaría su amistad y fiel servicio! (Ecl. 7:1.)
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Mi organismo y mi corazón han fallado. Dios es la roca de mi corazón y la parte que me corresponde hasta tiempo indefinido.
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Salmo 73:25-
w93 15/7 pág. 31 La prosperidad puede poner a prueba su fe
Hasta si el organismo y el corazón nos fallasen, él nos fortalecería y haría firme nuestro corazón para que la adversidad no nos desesperanzara ni desanimara. La relación íntima con Jehová es una posesión inapreciable.
SALMO 73:27)
“Porque, ¡mira!, los mismísimos que se mantienen alejados de ti perecerán. Ciertamente reducirás a silencio a todo el que, inmoralmente, te deja.”
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Porque, ¡mira!, los mismísimos que se mantienen alejados de ti perecerán. Ciertamente reducirás a silencio a todo el que, inmoralmente, te deja.
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Salmo 73:25-
w93 15/7 pág. 31 La prosperidad puede poner a prueba su fe
La relación íntima con Jehová es una posesión inapreciable. Si la perdiéramos, sufriríamos la calamidad junto con todos los que le abandonan.
SALMO 73:28)
“Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es bueno para mí. En el Señor Soberano Jehová he puesto mi refugio, para declarar todas tus obras.”
w97 15/5 pág. 32 ‘En Dios me refugiaré’
‘En Dios me refugiaré’
EN ESTOS “tiempos críticos, difíciles de manejar”, cada vez existen más tentaciones y presiones. Por ejemplo, nuestra honradez pudiera verse sometida a prueba en nuestro lugar de empleo. Es posible que en el ambiente escolar se someta a prueba nuestra castidad. Y a menudo el mundo moralmente corrupto pone a prueba nuestra integridad. (2 Timoteo 3:1-5.)
El escritor bíblico Asaf también vivió durante una época en la cual florecía la iniquidad. Algunos de sus contemporáneos hasta se jactaban de su conducta impía. “La altivez les ha servido de collar —escribió Asaf—. La violencia los envuelve cual prenda de vestir. Escarnecen y hablan de lo que es malo; acerca de defraudar hablan en estilo elevado.” (Salmo 73:6, 8.) ¿Le resulta familiar esta actitud?
A aquellos que desean hacer lo que es correcto, tal conducta les produce angustia, y hasta desaliento. “Llegué a ser plagado todo el día —se lamentó Asaf—. Fue cosa trabajosa a mis ojos.” (Salmo 73:14, 16.) Quizás usted comparta sentimientos similares, pero no se desespere. Asaf pudo enfrentarse con éxito a la iniquidad de su época, e igualmente lo puede lograr usted. ¿Cómo?
Asaf llegó a darse cuenta de que, bajo la gobernación del hombre imperfecto, la verdadera justicia es casi imposible de alcanzar. (Salmo 146:3, 4; Proverbios 17:23.) Así que en lugar de malgastar su precioso tiempo, energías y recursos tratando de acabar con la iniquidad que lo rodeaba, se concentró en su relación con Dios. Asaf declaró: “En cuanto a mí, el acercarme a Dios es bueno para mí. En el Señor Soberano Jehová he puesto mi refugio”. (Salmo 73:28.)
Hoy en día, los que participan en prácticas de negocios corruptas a menudo disfrutan de ventajas materiales. Puede que muchos hasta se jacten de su desacato a las leyes morales de Dios. Pero no prevalecerán indefinidamente. “De seguro en suelo resbaloso es donde los colocas —observó Asaf—. Los has hecho caer en ruinas.” (Salmo 73:18.)
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Pero en cuanto a mí, el acercarme a Dios es bueno para mí. En el Señor Soberano Jehová he puesto mi refugio, para declarar todas tus obras”. (Salmo 73:25-28.)
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De modo que hagamos como Asaf y acerquémonos a Dios para echar sobre él toda nuestra inquietud. (1 Pedro 5:6, 7.) Esta medida fomenta nuestro bienestar espiritual y nos mueve a contar a otros las maravillosas obras de Jehová.

ESTUDIO BÍBLICO DE LA CONGREGACIÓN (30 MINS.):

IA CAP. 19 PÁRRS. 17-31, EL RECUADRO “¿CUÁNDO FALLECIÓ JOSÉ?” Y LAS PREGUNTAS DE REPASO DEL CAPÍTULO

párr. 18 (Mat. 13:55, 56) ¿No es este el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y los hermanos de él Santiago y José y Simón y Judas? 56 Y sus hermanas, ¿no están todas con nosotros? ¿Dónde, entonces, consiguió este hombre todas estas cosas?”.
párr. 21 (Luc. 2:41-44) Ahora bien, sus padres acostumbraban ir de año en año a Jerusalén para la fiesta de la pascua. 42 Y cuando él cumplió doce años de edad, subieron según la costumbre de la fiesta 43 y completaron los días. Pero cuando regresaban, el muchachito Jesús permaneció atrás en Jerusalén, y sus padres no se dieron cuenta de ello. 44 Dando por supuesto que estaba en la compañía que viajaba junta, viajaron la distancia correspondiente a un día y entonces se pusieron a buscarlo entre los parientes y conocidos.
párr. 22 (Luc. 2:45, 46) Pero, al no hallarlo, se volvieron a Jerusalén, y lo buscaron diligentemente.46 Pues bien, después de tres días lo hallaron en el templo, sentado en medio de los maestros, y escuchándoles e interrogándolos.
párr. 23 (Luc. 2:47, 48) Pero todos los que le escuchaban quedaban asombrados de su entendimiento y de sus respuestas. 48 Pues, cuando ellos lo vieron quedaron atónitos, y su madre le dijo: “Hijo, ¿por qué nos trataste de este modo? Mira que tu padre y yo te hemos estado buscando con la mente angustiada”.
párr. 25 (Luc. 2:49) Pero él les dijo: “¿Por qué tuvieron que andar buscándome? ¿No sabían que tengo que estar en la [casa] de mi Padre?”.
párr. 27 (Efes. 6:4) Y ustedes, padres, no estén irritando a sus hijos, sino sigan criándolos en la disciplina y regulación mental de Jehová.
(Luc. 2:51, 52) Y él bajó con ellos y vino a Nazaret, y continuó sujeto a ellos. También, su madre guardaba cuidadosamente todos estos dichos en su corazón. 52 Y Jesús siguió progresando en sabiduría y en desarrollo físico y en favor ante Dios y los hombres.
párr. 28 (Luc. 2:51, 52) Y él bajó con ellos y vino a Nazaret, y continuó sujeto a ellos. También, su madre guardaba cuidadosamente todos estos dichos en su corazón. 52 Y Jesús siguió progresando en sabiduría y en desarrollo físico y en favor ante Dios y los hombres.
párr. 30 (Mar. 6:3) Este es el carpintero, el hijo de María y el hermano de Santiago y de José y de Judas y de Simón, ¿no es verdad? Y sus hermanas están aquí con nosotros, ¿no es verdad?”. De modo que empezaron a tropezar a causa de él.
(Mar. 6:3) Este es el carpintero, el hijo de María y el hermano de Santiago y de José y de Judas y de Simón, ¿no es verdad? Y sus hermanas están aquí con nosotros, ¿no es verdad?”. De modo que empezaron a tropezar a causa de él.
(Juan 2:1-5) Ahora bien, al tercer día se efectuó un banquete de bodas en Caná de Galilea, y estaba allí la madre de Jesús. 2 Jesús y sus discípulos también fueron invitados al banquete de bodas. 3 Cuando faltó el vino, la madre de Jesús le dijo: “No tienen vino”. 4 Pero Jesús le dijo: “¿Qué tengo que ver contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora”. 5 Su madre dijo a los que ministraban: “Todo cuanto les diga, háganlo”.
(Juan 19:26, 27) Entonces Jesús, al ver a su madre y al discípulo a quien él amaba, de pie allí cerca, dijo a su madre: “Mujer, ¡ahí está tu hijo!”. 27 Entonces dijo al discípulo: “¡Ahí está tu madre!”. Y desde aquella hora el discípulo la llevó consigo a su propio hogar.

LA ATALAYA (ESTUDIO) (2016)

SEMANA DEL 11 AL 17 DE JULIO DE 2016

¿CÓMO TOMA USTED SUS DECISIONES?

(1 Corintios 6:9-10) 9 ¡Qué! ¿No saben que los injustos no heredarán el reino de Dios? No se extravíen. Ni fornicadores, ni idólatras, ni adúlteros, ni hombres que se tienen para propósitos contranaturales, ni hombres que se acuestan con hombres, 10 ni ladrones, ni personas dominadas por la avidez, ni borrachos, ni injuriadores, ni los que practican extorsión heredarán el reino de Dios.
(Mateo 28:19-20) 19 Vayan, por lo tanto, y hagan discípulos de gente de todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del espíritu santo, 20 enseñándoles a observar todas las cosas que yo les he mandado. Y, ¡miren!, estoy con ustedes todos los días hasta la conclusión del sistema de cosas”.

[ 4 ]

(Génesis 9:4) 4 Solo carne con su alma —su sangre— no deben comer.
(Hechos 15:28-29) 28 Porque al espíritu santo y a nosotros mismos nos ha parecido bien no añadirles ninguna otra carga, salvo estas cosas necesarias: 29 que sigan absteniéndose de cosas sacrificadas a ídolos, y de sangre, y de cosas estranguladas, y de fornicación. Si se guardan cuidadosamente de estas cosas, prosperarán. ¡Buena salud a ustedes!”.

[ 5 ]

(Romanos 14:19) 19 Por eso, pues, sigamos tras las cosas que contribuyen a la paz y las cosas que sirven para edificación mutua.
(Gálatas 6:7) 7 No se extravíen: de Dios uno no se puede mofar. Porque cualquier cosa que el hombre esté sembrando, esto también segará;

[ 6 ]

(Salmos 37:5) 5 Haz rodar sobre Jehová tu camino, y fíate de él, y él mismo obrará.

[ 7 ]

(Efesios 5:17) 17 Por esta razón dejen de estar haciéndose irrazonables, sino sigan percibiendo cuál es la voluntad de Jehová.

[ 8 ]

(Mateo 14:17-20) 17 Ellos le dijeron: “No tenemos nada aquí sino cinco panes y dos pescados”. 18 Él dijo: “Tráiganmelos acá”. 19 Luego, habiendo mandado a las muchedumbres que se reclinaran sobre la hierba, tomó los cinco panes y los dos pescados, y, mirando al cielo, dijo una bendición, y, después de partir los panes, los distribuyó a los discípulos, y los discípulos a su vez a las muchedumbres. 20 De modo que todos comieron y quedaron satisfechos, y recogieron el sobrante de los trozos, doce cestas llenas.
(Mateo 15:34-37) 34 Entonces Jesús les dijo: “¿Cuántos panes tienen?”. Ellos dijeron: “Siete, y unos cuantos pescaditos”. 35 Luego, después de mandar que la muchedumbre se reclinara sobre el suelo, 36 tomó los siete panes y los pescados y, habiendo dado gracias, los partió, y los iba distribuyendo a los discípulos, y los discípulos a su vez a las muchedumbres. 37 Y todos comieron y quedaron satisfechos, y como sobrante de trozos recogieron siete cestas de provisiones llenas.
(Mateo 4:2-4) 2 Después que hubo ayunado cuarenta días y cuarenta noches, entonces sintió hambre. 3 También, el Tentador vino y le dijo: “Si eres hijo de Dios, di a estas piedras que se conviertan en panes”. 4 Pero en respuesta él dijo: “Está escrito: ‘No de pan solamente debe vivir el hombre, sino de toda expresión que sale de la boca de Jehová’”.

[ 9 ]

(Proverbios 3:5-7) 5 Confía en Jehová con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. 6 En todos tus caminos tómalo en cuenta, y él mismo hará derechas tus sendas. 7 No te hagas sabio a tus propios ojos. Teme a Jehová y apártate de lo malo.
(Ezequiel 11:19) 19 Y ciertamente les daré un solo corazón, y un nuevo espíritu pondré dentro de ellos; y ciertamente removeré de su carne el corazón de piedra y les daré un corazón de carne,

[ 11 ]

(Salmos 25:4-5) 4 Hazme conocer tus propios caminos, oh Jehová; enséñame tus propias sendas. 5 Hazme andar en tu verdad y enséñame, porque tú eres mi Dios de salvación. ו [Waw] En ti he esperado todo el día.

[ 13 ]

(Lucas 18:29-30) 29 Él les dijo: “En verdad les digo: Nadie hay que haya dejado casa, o esposa, o hermanos, o padres, o hijos, por causa del reino de Dios, 30 que no reciba de algún modo muchas veces más en este período, y en el sistema de cosas venidero la vida eterna”.
(Salmos 119:108) 108 Por favor, complácete en las ofrendas voluntarias de mi boca, oh Jehová, y enséñame tus propias decisiones judiciales.
(2 Corintios 9:7) 7 Que cada uno haga tal como lo ha resuelto en su corazón, no de mala gana ni como obligado, porque Dios ama al dador alegre.

[ 14 ]

(1 Timoteo 2:9-10) 9 Igualmente deseo que las mujeres se adornen en vestido bien arreglado, con modestia y buen juicio, no con estilos de cabellos trenzados y oro o perlas o traje muy costoso, 10 sino como es propio de mujeres que profesan reverenciar a Dios, a saber, mediante buenas obras.
(1 Corintios 10:23-24) 23 Todas las cosas son lícitas; pero no todas las cosas son ventajosas. Todas las cosas son lícitas; pero no todas las cosas edifican. 24 Que cada uno siga buscando, no su propia [ventaja], sino la de la otra persona.
(Filipenses 3:17) 17 Unidamente háganse imitadores de mí, hermanos, y fijen los ojos en los que andan de la manera que concuerde con el ejemplo que ustedes tienen en nosotros.

[ 15 ]

(Génesis 6:5-6) 5 Por consiguiente, Jehová vio que la maldad del hombre abundaba en la tierra, y que toda inclinación de los pensamientos del corazón de este era solamente mala todo el tiempo. 6 Y Jehová sintió pesar por haber hecho a hombres en la tierra, y se sintió herido en el corazón.
(Santiago 3:17) 17 Pero la sabiduría de arriba es primeramente casta, luego pacífica, razonable, lista para obedecer, llena de misericordia y buenos frutos, sin hacer distinciones por parcialidad, sin ser hipócrita.

[ 16 ]

(Tito 2:3-5) 3 Igualmente, que las mujeres de edad sean reverentes en su comportamiento, no calumniadoras, ni esclavizadas a mucho vino, maestras de lo que es bueno; 4 para que hagan recobrar el juicio a las mujeres jóvenes para que estas amen a sus esposos, amen a sus hijos, 5 sean de juicio sano, castas, trabajadoras en casa, buenas, sujetas a sus propios esposos, para que no se hable injuriosamente de la palabra de Dios.
(Santiago 5:13-15) 13 ¿Hay alguno que esté sufriendo el mal entre ustedes? Que se ocupe en orar. ¿Hay alguno que se sienta contento? Que cante salmos. 14 ¿Hay alguno enfermo entre ustedes? Que llame a [sí] a los ancianos de la congregación, y que ellos oren sobre él, untándo[lo] con aceite en el nombre de Jehová. 15 Y la oración de fe sanará al indispuesto, y Jehová lo levantará. También, si hubiera cometido pecados, se le perdonará.
(Hebreos 5:14) 14 Pero el alimento sólido pertenece a personas maduras, a los que mediante el uso tienen sus facultades perceptivas entrenadas para distinguir tanto lo correcto como lo incorrecto.
(Gálatas 6:5) 5 Porque cada uno llevará su propia carga de responsabilidad.

[ 17 ]

(Santiago 4:8) 8 Acérquense a Dios, y él se acercará a ustedes. Límpiense las manos, pecadores, y purifiquen su corazón, indecisos.
(Job 26:14) 14 ¡Miren! Estos son los bordes de sus caminos, ¡y qué susurro de un asunto se ha oído acerca de él! Pero de su poderoso trueno, ¿quién puede mostrar entendimiento?”.
(Proverbios 2:1-5) 2 Hijo mío, si recibes mis dichos y atesoras contigo mis propios mandamientos, 2 de modo que con tu oído prestes atención a la sabiduría, para que inclines tu corazón al discernimiento; 3 si, además, clamas por el entendimiento mismo y das tu voz por el discernimiento mismo, 4 si sigues buscando esto como a la plata, y como a tesoros escondidos sigues en busca de ello, 5 en tal caso entenderás el temor de Jehová, y hallarás el mismísimo conocimiento de Dios.
(Salmos 33:11) 11 Hasta tiempo indefinido el mismísimo consejo de Jehová subsistirá; los pensamientos de su corazón duran hasta una generación tras otra generación.

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