SALMOS 92-101 | Tesoros de la Biblia: semana del 8-14 de agosto

TEXTOS BÍBLICOS Y REFERENCIAS: TESOROS DE LA BIBLIA | SALMOS 92-101

“PRODUCTIVOS DURANTE LA VEJEZ” (10 MINS.):

92:12
La palmera datilera puede vivir más de cien años y seguir dando fruto.
¿Qué pueden hacer los mayores para producir fruto en sentido espiritual?
92:13-15
• Orar a favor de otros.
• Estudiar la Biblia.
• Asistir a las reuniones de la congregación y participar en ellas.
• Transmitir su experiencia a otros.
• Predicar de todo corazón.

Sl 92:12. Los justos dan fruto en sentido espiritual (w07 15/9 pág. 32; w06 15/7 pág. 13 párr. 2).

Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 92:12
12 El justo mismo florecerá como lo hace una palmera;+
como lo hace el cedro en el Líbano, él crecerá y se hará grande.+
La Atalaya 2007Productivos “durante la canicie”
Productivos “durante la canicie”
MUCHOS habitantes de los países de la cuenca del Mediterráneo plantan palmeras datileras en sus patios. Estos árboles son conocidos no solo por su belleza y sus exquisitos frutos, sino además por ser productivos aun después de los cien años.
El rey Salomón del antiguo Israel asemejó poéticamente la talla de una bella sulamita a la de una palmera (El Cantar de los Cantares 7:7). El libro Plants of the Bible (Plantas de la Biblia) declara: “La palabra hebrea para palmera datilera es tàmâr. [...] Para los judíos llegó a ser símbolo de gracia y elegancia, y con frecuencia fue utilizado como nombre de mujer”. Por ejemplo, la hermosa medio hermana de Salomón se llamaba Tamar (2 Samuel 13:1). Algunos padres todavía ponen este nombre a sus hijas.
Las mujeres hermosas no son las únicas a las que se asemeja a una palmera. El salmista cantó: “El justo mismo florecerá como lo hace una palmera; como lo hace el cedro en el Líbano, él crecerá y se hará grande. Los que están plantados en la casa de Jehová, en los patios de nuestro Dios, florecerán. Todavía seguirán medrando durante [los años de] la canicie —gordos y frescos continuarán siendo—” (Salmo 92:12-14).
Metafóricamente hablando, quienes sirven fielmente a Dios durante su vejez tienen mucho en común con la elegante palmera. “La canicie es corona de hermosura cuando se halla en el camino de la justicia”, afirma Proverbios 16:31. Aunque sus fuerzas hayan menguado con el paso de los años, los ancianos pueden conservar su vitalidad espiritual al estudiar con regularidad la Palabra de Dios, la Biblia (Salmo 1:1-3; Jeremías 17:7, 8). Gracias a sus afectuosas palabras y su excelente ejemplo, los ancianos fieles son una fuente inagotable de ánimo para los demás y siguen dando fruto año tras año (Tito 2:2-5; Hebreos 13:15, 16). Al igual que las palmeras, quienes han envejecido siguen floreciendo.
La Atalaya 2006Puntos sobresalientes de los libros tercero y cuarto de los Salmos
92:12. ¿Por qué puede decirse que el justo “florecerá como lo hace una palmera”? Las palmeras son conocidas por su productividad. Igualmente, la persona justa es recta a los ojos de Jehová y no deja de producir “fruto excelente”, lo que incluye buenas obras (Mateo 7:17-20).

Sl 92:13, 14. Las personas mayores pueden ser productivas en sentido espiritual a pesar de las limitaciones físicas (w14 15/1 pág. 26 párr. 17; w04 15/5 pág. 12 párrs. 9, 10).

Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 92:13, 14
13 Los que están plantados en la casa de Jehová,+
en los patios de nuestro Dios,+ florecerán.
14 Todavía seguirán medrando durante la canicie+
—gordos y frescos continuarán siendo+—
La Atalaya 2014Sirva a Jehová antes de que lleguen los días calamitosos
17. ¿Cómo podemos ayudar a los cristianos enfermos o de edad avanzada para que adoren con nosotros a Jehová?
17 Hoy día debemos estar pendientes de ayudar a los cristianos enfermos o de edad avanzada. Algunos darían cualquier cosa por asistir a todas las reuniones y asambleas, pero solo pueden hacerlo en contadas ocasiones. ¿Qué se puede hacer por ellos? Hay congregaciones que amorosamente lo organizan todo para que escuchen las reuniones por teléfono. En otros casos, esto quizás no sea posible. Pero incluso quienes no tienen la posibilidad de beneficiarse de las reuniones pueden apoyar la adoración verdadera. Por ejemplo, sus oraciones contribuyen al progreso de la congregación (lea Salmo 92:13, 14).
La Atalaya 2004Los mayores son miembros valiosos de nuestra hermandad cristiana
9, 10. ¿Cómo se mantienen saludables en la fe y conservan su vigor espiritual los cristianos mayores? (Véase el recuadro de la pág. 13.)
9 Refiriéndose al fruto que producen los siervos de Jehová ancianos, el salmista cantó: “El justo mismo florecerá como lo hace una palmera; como lo hace el cedro en el Líbano, él crecerá y se hará grande. Todavía seguirán medrando durante la canicie —gordos y frescos continuarán siendo—” (Salmo 92:12, 14).
10 ¿Cómo puede usted conservar su vigor espiritual pese a la edad avanzada? El secreto de la belleza perenne de la palmera radica en que no le falte nunca el agua dulce. De igual manera, usted puede beneficiarse de las aguas de la verdad bíblica estudiando la Palabra de Dios y asociándose con su organización (Salmo 1:1-3; Jeremías 17:7, 8). Su vitalidad espiritual lo convierte en una persona muy valiosa para sus hermanos en la fe. Veamos cómo confirma esto el caso del anciano sumo sacerdote Jehoiadá.

Sl 92:15. Los mayores pueden usar su experiencia para animar a otros (w04 15/5 págs. 12-14 párrs. 13-18).

Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 92:15
15 para anunciar que Jehová es recto.+
[Él es] mi Roca,+ en quien no hay injusticia.+
La Atalaya 2004Los mayores son miembros valiosos de nuestra hermandad cristiana
13. ¿Cómo pueden los cristianos mayores ‘hacer el bien con el Dios verdadero y su casa’?
13 Aunque tal vez la mala salud u otras circunstancias limiten lo que usted puede hacer a favor de la adoración verdadera, todavía está en su mano ‘hacer el bien con el Dios verdadero y su casa’. Tenga celo por la casa espiritual de Jehová asistiendo a las reuniones de congregación y participando en ellas, así como tomando parte en el ministerio del campo siempre que le sea posible. Su buena disposición para aceptar los consejos de la Biblia, así como su apoyo leal al “esclavo fiel y discreto” y a la congregación, tendrán un efecto fortalecedor en la hermandad cristiana (Mateo 24:45-47). También puede incitar a sus hermanos en la fe “al amor y a las obras excelentes” (Hebreos 10:24, 25; Filemón 8, 9). Y será una bendición para los demás si obra en armonía con este consejo del apóstol Pablo: “Que los hombres de edad sean moderados en los hábitos, serios, de juicio sano, saludables [“vigorosos”, Pontificio Instituto Bíblico] en fe, en amor, en aguante. Igualmente, que las mujeres de edad sean reverentes en su comportamiento, no calumniadoras, ni esclavizadas a mucho vino, maestras de lo que es bueno” (Tito 2:2-4).
14. ¿Qué pueden hacer los superintendentes cristianos con muchos años de experiencia para promover la adoración verdadera?
14 ¿Ha servido usted de anciano de congregación por muchos años? “Utilice desinteresadamente la sabiduría que viene con la edad —aconseja un anciano experimentado—. Delegue parte de sus responsabilidades y permita que quienes deseen aprender se beneficien de su experiencia [...]. Sepa ver las aptitudes de los demás, increméntelas y cultívelas. Prepare el terreno para el futuro.” (Deuteronomio 3:27, 28.) Su interés sincero en la obra del Reino, que está en constante expansión, beneficiará mucho a otros miembros de nuestra hermandad cristiana.
“Anunciar que Jehová es recto”
15. ¿Qué pueden hacer los cristianos de edad avanzada para “anunciar que Jehová es recto”?
15 Los siervos de Dios de edad avanzada cumplen gozosamente con su responsabilidad de “anunciar que Jehová es recto”. Si usted es un cristiano mayor, sus palabras y acciones pueden demostrar a otros que ‘Jehová es su Roca, en quien no hay injusticia’ (Salmo 92:15). La palmera da testimonio mudo de las cualidades superlativas del Creador. Pero Jehová le ha dado a usted el privilegio de dar testimonio de él a los que están abrazando la adoración verdadera (Deuteronomio 32:7; Salmo 71:17, 18; Joel 1:2, 3). ¿Por qué es importante que lo haga?
16. ¿Qué ejemplo bíblico ilustra la importancia de “anunciar que Jehová es recto”?
16 Cuando Josué, caudillo de Israel, “era viejo y avanzado en días”, “procedió a llamar a todo Israel, a sus ancianos y sus cabezas y sus jueces y sus oficiales”, y a recordarles que Jehová es recto en sus tratos. Les dijo: “Ni una sola palabra de todas las buenas palabras que Jehová su Dios les ha hablado ha fallado. Todas se han realizado para ustedes” (Josué 23:1, 2, 14). Estas palabras fortalecieron por un tiempo su determinación de mantenerse fieles. Pero tras la muerte de Josué, “empezó a levantarse otra generación que no conocía a Jehová ni la obra que él había hecho por Israel. Y los hijos de Israel se pusieron a hacer lo que era malo a los ojos de Jehová, y a servir a los Baales” (Jueces 2:8-11).
17. ¿Cómo ha tratado Jehová a su pueblo en tiempos modernos?
17 La integridad de la congregación cristiana de hoy no depende del testimonio oral de los siervos de Dios de edad avanzada. Aun así, nuestra fe en Jehová y en sus promesas se reafirma cuando escuchamos relatos de primera mano sobre “la gran obra” que Dios ha hecho por su pueblo en estos últimos días (Jueces 2:7; 2 Pedro 1:16-19). Si usted ha estado en la organización de Jehová por muchos años, tal vez recuerde la época en que había muy pocos proclamadores del Reino en su región o país, o cuando la predicación afrontaba una fuerte oposición. Con el paso del tiempo, usted ha visto cómo Jehová ha eliminado ciertos obstáculos y ha ‘acelerado’ el aumento (Isaías 54:17; 60:22). Ha visto aclararse verdades bíblicas y ha presenciado la refinación progresiva de la parte visible de la organización de Dios (Proverbios 4:18; Isaías 60:17). ¿Procura usted animar a otros contándoles relatos personales tocante a lo recto que es Jehová en sus tratos? ¡Qué efecto tan positivo y fortalecedor puede tener esto en la hermandad cristiana!
18. a) Ilustre los efectos a largo plazo de “anunciar que Jehová es recto”. b) ¿Cómo ha experimentado usted personalmente la rectitud de Jehová?
18 ¿Qué hay de las ocasiones en las que usted mismo ha experimentado el cuidado amoroso y la guía de Jehová en su vida? (Salmo 37:25; Mateo 6:33; 1 Pedro 5:7.) Una hermana mayor llamada Martha solía animar a otros diciendo: “Pase lo que pase, nunca abandones a Jehová. Él te sostendrá”. Este consejo tuvo un profundo efecto en Tolmina, que se bautizó a principios de la década de 1960 tras haber estudiado la Biblia con Martha. “Cuando mi esposo murió —recuerda ella—, me sentí muy desanimada, pero gracias a aquellas palabras resolví no perderme ni una sola reunión. Y Jehová me dio las fuerzas para seguir adelante.” Tolmina ha dado el mismo consejo a sus estudiantes de la Biblia con el paso de los años. Usted también puede contribuir mucho a fortalecer la fe de sus hermanos cristianos si los anima y les relata ejemplos de la rectitud de Jehová en sus tratos.

BUSQUEMOS PERLAS ESCONDIDAS (8 MINS.):

Sl 99:6, 7. ¿En qué sentido fueron ejemplares Moisés, Aarón y Samuel? (w15 15/7 pág. 8 párr. 5).

Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 99:6, 7
6 Moisés y Aarón estuvieron entre sus sacerdotes,+
y Samuel estuvo entre los que invocaban su nombre.+
Estuvieron clamando a Jehová, y él mismo siguió respondiéndoles.+
7 En la columna de nube continuó hablándoles.+
Ellos guardaron sus recordatorios y la disposición reglamentaria que él les dio.+
La Atalaya 2015Hagamos más hermoso nuestro paraíso espiritual
5 De ese modo seguimos el ejemplo de los siervos de Dios mencionados en Salmo 99:1-3, 5-7 (léalo). Como indica este salmo, Moisés, Aarón y Samuel apoyaron de todo corazón la religión verdadera de su día. Hoy, los cristianos ungidos sirven en el patio terrestre del templo espiritual antes de ir al cielo para ser sacerdotes con Jesús. Y hay millones de “otras ovejas” que colaboran lealmente con ellos (Juan 10:16). Aunque esperan vivir en lugares distintos, los dos grupos alaban juntos a Jehová aquí en la Tierra. Sin embargo, cada uno de nosotros debería preguntarse: “¿Apoyo con toda el alma la religión que adora al Dios vivo?”.

Sl 101:2. ¿Qué significa la frase “andaré en la integridad de mi corazón dentro de mi casa”? (w05 1/11 pág. 24 párr. 14).

Traducción del Nuevo Mundo con referenciasSalmo 101:2
2 De veras actuaré con discreción en un camino exento de falta.+
¿Cuándo vendrás a mí?+
Andaré en la integridad de mi corazón dentro de mi casa.+
La Atalaya 2005¿Andará usted con Dios?
14. ¿Cómo se reflejará en las decisiones personales que tomamos que Jehová es real para nosotros?
14 Para andar con Jehová, tenemos que verlo como alguien muy real. Recordemos que Jehová les aseguró a los fieles israelitas de la antigüedad que no se estaba ocultando de ellos. De igual modo, él se revela hoy a su pueblo como el Magnífico Instructor. ¿Vemos a Jehová así de real, como si estuviera delante de nosotros instruyéndonos? Esa es la clase de fe que necesitamos para andar con él. Moisés tuvo tal fe “porque continuó constante como si viera a Aquel que es invisible” (Hebreos 11:27). Si Jehová es real para nosotros, tendremos en cuenta sus sentimientos a la hora de tomar una decisión. Por ejemplo, ni por un momento pensaremos en hacer algo malo y luego ocultárselo a los ancianos de la congregación o a nuestra familia; más bien, procuraremos andar con Dios aun cuando ningún ser humano nos esté viendo. Nuestra determinación es la misma del antiguo rey David: “Andaré en la integridad de mi corazón dentro de mi casa” (Salmo 101:2).

¿Qué me enseña sobre Jehová la lectura bíblica de esta semana?

¿Qué ideas de la lectura bíblica de esta semana pueden servirme en la predicación?

SALMOS 92-101 | SUGERENCIAS PARA SUS COMENTARIOS PERSONALES

SALMO 92:4)
“Porque me has regocijado, oh Jehová, a causa de tu actividad; a causa de las obras de tus manos clamo gozosamente.”
*** g88 8/11 pág. 31 ¿Tiene usted razón para clamar gozosamente? ***
¿Tiene usted razón para clamar gozosamente?
¿Puede usted discernir la generosidad y consideración de un Creador amoroso en nuestros alrededores naturales? Aunque las nubes, los árboles, los ríos y las montañas tienen más razón de ser que simplemente su cautivadora belleza, ¿no es extraordinario que, de todas maneras, fueran hechos de un modo tan atractivo a nuestra vista? ¿Y quién no disfruta del efecto pacífico y relajante —pero a la vez tonificante— de un paseo por semejantes parajes? Cuando añadimos a todo esto las bendiciones del aire fresco que se respira, la fragancia de las flores y el canto de los pájaros, no se nos hace difícil concordar con la declaración: “A causa de las obras de tus manos clamo gozosamente. ¡Cuán grandes son tus obras, oh Jehová!”. (Salmo 92:4, 5.)
Es cierto que debido al egoísmo y la imperfección del hombre, en la actualidad muchas personas se ven privadas de todas estas bendiciones. Pero se acerca el tiempo en que el gobierno del Reino de Dios satisfará las necesidades de toda criatura viviente. (Salmo 104; Lucas 21:7-36.)
SALMO 92:12)
“El justo mismo florecerá como lo hace una palmera; como lo hace el cedro en el Líbano, él crecerá y se hará grande.”
*** w07 15/9 pág. 32 Productivos “durante la canicie” ***
Productivos “durante la canicie”
MUCHOS habitantes de los países de la cuenca del Mediterráneo plantan palmeras datileras en sus patios. Estos árboles son conocidos no solo por su belleza y sus exquisitos frutos, sino además por ser productivos aun después de los cien años.
El rey Salomón del antiguo Israel asemejó poéticamente la talla de una bella sulamita a la de una palmera (El Cantar de los Cantares 7:7). El libro Plants of the Bible (Plantas de la Biblia) declara: “La palabra hebrea para palmera datilera es tàmâr. [...] Para los judíos llegó a ser símbolo de gracia y elegancia, y con frecuencia fue utilizado como nombre de mujer”. Por ejemplo, la hermosa medio hermana de Salomón se llamaba Tamar (2 Samuel 13:1). Algunos padres todavía ponen este nombre a sus hijas.
Las mujeres hermosas no son las únicas a las que se asemeja a una palmera. El salmista cantó: “El justo mismo florecerá como lo hace una palmera; como lo hace el cedro en el Líbano, él crecerá y se hará grande. Los que están plantados en la casa de Jehová, en los patios de nuestro Dios, florecerán. Todavía seguirán medrando durante [los años de] la canicie —gordos y frescos continuarán siendo—” (Salmo 92:12-14).
Metafóricamente hablando, quienes sirven fielmente a Dios durante su vejez tienen mucho en común con la elegante palmera. “La canicie es corona de hermosura cuando se halla en el camino de la justicia”, afirma Proverbios 16:31. Aunque sus fuerzas hayan menguado con el paso de los años, los ancianos pueden conservar su vitalidad espiritual al estudiar con regularidad la Palabra de Dios, la Biblia (Salmo 1:1-3; Jeremías 17:7, 8). Gracias a sus afectuosas palabras y su excelente ejemplo, los ancianos fieles son una fuente inagotable de ánimo para los demás y siguen dando fruto año tras año (Tito 2:2-5; Hebreos 13:15, 16). Al igual que las palmeras, quienes han envejecido siguen floreciendo.
*** w06 15/7 pág. 13 Puntos sobresalientes de los libros tercero y cuarto de los Salmos ***
92:12. ¿Por qué puede decirse que el justo “florecerá como lo hace una palmera”? Las palmeras son conocidas por su productividad. Igualmente, la persona justa es recta a los ojos de Jehová y no deja de producir “fruto excelente”, lo que incluye buenas obras (Mateo 7:17-20).
*** w01 1/10 pág. 32 Una lección de la palmera ***
Una lección de la palmera
“UNA silueta grácil de singular belleza.” Así describe una enciclopedia bíblica la palmera datilera. Tanto en tiempos bíblicos como en la actualidad, esta variedad de palmera ha embellecido el valle del Nilo (Egipto) y ha suministrado sombra refrescante alrededor de los oasis del desierto del Négueb.
Al igual que la mayoría de las especies de palmeras, la datilera tiene una notable forma erguida. Algunas de ellas alcanzan una altura de 30 metros y dan fruto durante ciento cincuenta años. De modo que son muy agradables a la vista y asombrosamente fructíferas. Todos los años producen varios racimos de dátiles, algunos de los cuales contienen más de mil frutos. Una autoridad en la materia escribió: “Las personas [...] que solo han probado los dátiles secos que se compran en la tienda, no se imaginan lo ricos que son cuando se comen frescos”.
Es propio, pues, que la Biblia asemeje ciertos seres humanos a palmeras fructíferas. Para ser agradable a la vista de Dios, la persona tiene que ser recta en sentido moral y debe seguir produciendo obras buenas (Mateo 7:17-20). Por ello, tanto el templo de Salomón como el de la visión de Ezequiel estaban decorados con grabados de palmeras (1 Reyes 6:29, 32, 35; Ezequiel 40:14-16, 20, 22). En consecuencia, para que nuestra adoración sea aceptable a Dios, hay que tener las deseables características de la palmera datilera. La Palabra de Dios afirma: “El justo mismo florecerá como lo hace una palmera” (Salmo 92:12).
*** w99 1/1 pág. 32 “Alto como el cedro en el Líbano” ***
“Alto como el cedro en el Líbano”
EN LAS hermosas montañas del Líbano crecen unos árboles a los que se conoce por el nombre de Arz Ar-rab, esto es, “cedros del Señor”. En la Biblia se menciona a estos imponentes árboles de hoja perenne, que en un tiempo cubrieron las montañas, unas setenta veces, más que a cualquier otro árbol.
Las Escrituras recurren a adjetivos como ‘selecto’ y “majestuoso” para calificar a los impresionantes cedros del Líbano (El Cantar de los Cantares 5:15; Ezequiel 17:23). Debido a su tamaño y a la durabilidad de su madera, el cedro ha sido durante mucho tiempo muy apreciado para construir casas y barcos, así como para fabricar muebles. Son de gran atractivo la fragancia y el cálido color rojo de su madera, cuyo elevado contenido de resina la hace resistente a la descomposición y a las plagas de insectos. Los cedros son árboles de una altura y un tamaño extraordinarios; pueden alcanzar 37 metros de altura, con troncos de hasta 12 metros de circunferencia, y poseen raíces fuertes y profundas. No es de extrañar que algunos silvicultores actuales hayan dicho que “coronan la belleza del mundo vegetal”.
El escritor bíblico Ezequiel asemejó proféticamente al Mesías con la ramita de un cedro que Dios mismo planta (Ezequiel 17:22). De hecho, la palabra hebrea para “cedro” procede de una raíz que significa “ser firme”. Hoy día, los seguidores del Mesías, Jesucristo, necesitan igualmente ‘estar firmes en la fe, hacerse poderosos’, como un alto y fuerte cedro (1 Corintios 16:13). ¿Cómo pueden lograrlo? Resistiendo con firmeza las influencias anticristianas y aguantando tenazmente en una vida de integridad y devoción piadosa. Quien lo hace así es calificado en la Biblia como “el justo [...] [que] crecerá alto como el cedro en el Líbano” (Salmo 92:12, Reina-Valera Actualizada).
*** it-2 pág. 588 Palmera ***
Debido a que la palmera es erguida, alta y productiva, también era un símbolo adecuado del ‘hombre justo’ ‘plantado en los patios de Jehová’. (Sl 92:12, 13.)
SALMO 92:14)
“Todavía seguirán medrando durante la canicie —gordos y frescos continuarán siendo—”
*** w07 15/9 pág. 32 Productivos “durante la canicie” ***
Las mujeres hermosas no son las únicas a las que se asemeja a una palmera. El salmista cantó: “El justo mismo florecerá como lo hace una palmera; como lo hace el cedro en el Líbano, él crecerá y se hará grande. Los que están plantados en la casa de Jehová, en los patios de nuestro Dios, florecerán. Todavía seguirán medrando durante [los años de] la canicie —gordos y frescos continuarán siendo—” (Salmo 92:12-14).
Metafóricamente hablando, quienes sirven fielmente a Dios durante su vejez tienen mucho en común con la elegante palmera. “La canicie es corona de hermosura cuando se halla en el camino de la justicia”, afirma Proverbios 16:31. Aunque sus fuerzas hayan menguado con el paso de los años, los ancianos pueden conservar su vitalidad espiritual al estudiar con regularidad la Palabra de Dios, la Biblia (Salmo 1:1-3; Jeremías 17:7, 8). Gracias a sus afectuosas palabras y su excelente ejemplo, los ancianos fieles son una fuente inagotable de ánimo para los demás y siguen dando fruto año tras año (Tito 2:2-5; Hebreos 13:15, 16). Al igual que las palmeras, quienes han envejecido siguen floreciendo.
*** w07 15/9 pág. 32 Productivos “durante la canicie” ***
Productivos “durante la canicie”
MUCHOS habitantes de los países de la cuenca del Mediterráneo plantan palmeras datileras en sus patios. Estos árboles son conocidos no solo por su belleza y sus exquisitos frutos, sino además por ser productivos aun después de los cien años.
*** w06 15/7 pág. 13 Puntos sobresalientes de los libros tercero y cuarto de los Salmos ***
92:14, 15. Si los hermanos de mayor edad estudian a conciencia la Palabra de Dios y se reúnen regularmente con el pueblo de Jehová, seguirán siendo ‘gordos y frescos’ —vigorosos en sentido espiritual— y muy valiosos para la congregación.
SALMO 92:15)
“para anunciar que Jehová es recto. [Él es] mi Roca, en quien no hay injusticia.”
*** w04 15/5 págs. 13-14 Los mayores son miembros valiosos de nuestra hermandad cristiana ***
“Anunciar que Jehová es recto”
15 Los siervos de Dios de edad avanzada cumplen gozosamente con su responsabilidad de “anunciar que Jehová es recto”. Si usted es un cristiano mayor, sus palabras y acciones pueden demostrar a otros que ‘Jehová es su Roca, en quien no hay injusticia’ (Salmo 92:15). La palmera da testimonio mudo de las cualidades superlativas del Creador. Pero Jehová le ha dado a usted el privilegio de dar testimonio de él a los que están abrazando la adoración verdadera (Deuteronomio 32:7; Salmo 71:17, 18; Joel 1:2, 3). ¿Por qué es importante que lo haga?
16 Cuando Josué, caudillo de Israel, “era viejo y avanzado en días”, “procedió a llamar a todo Israel, a sus ancianos y sus cabezas y sus jueces y sus oficiales”, y a recordarles que Jehová es recto en sus tratos. Les dijo: “Ni una sola palabra de todas las buenas palabras que Jehová su Dios les ha hablado ha fallado. Todas se han realizado para ustedes” (Josué 23:1, 2, 14). Estas palabras fortalecieron por un tiempo su determinación de mantenerse fieles. Pero tras la muerte de Josué, “empezó a levantarse otra generación que no conocía a Jehová ni la obra que él había hecho por Israel. Y los hijos de Israel se pusieron a hacer lo que era malo a los ojos de Jehová, y a servir a los Baales” (Jueces 2:8-11).
17 La integridad de la congregación cristiana de hoy no depende del testimonio oral de los siervos de Dios de edad avanzada. Aun así, nuestra fe en Jehová y en sus promesas se reafirma cuando escuchamos relatos de primera mano sobre “la gran obra” que Dios ha hecho por su pueblo en estos últimos días (Jueces 2:7; 2 Pedro 1:16-19). Si usted ha estado en la organización de Jehová por muchos años, tal vez recuerde la época en que había muy pocos proclamadores del Reino en su región o país, o cuando la predicación afrontaba una fuerte oposición. Con el paso del tiempo, usted ha visto cómo Jehová ha eliminado ciertos obstáculos y ha ‘acelerado’ el aumento (Isaías 54:17; 60:22). Ha visto aclararse verdades bíblicas y ha presenciado la refinación progresiva de la parte visible de la organización de Dios (Proverbios 4:18; Isaías 60:17). ¿Procura usted animar a otros contándoles relatos personales tocante a lo recto que es Jehová en sus tratos? ¡Qué efecto tan positivo y fortalecedor puede tener esto en la hermandad cristiana!
18 ¿Qué hay de las ocasiones en las que usted mismo ha experimentado el cuidado amoroso y la guía de Jehová en su vida? (Salmo 37:25; Mateo 6:33; 1 Pedro 5:7.) Una hermana mayor llamada Martha solía animar a otros diciendo: “Pase lo que pase, nunca abandones a Jehová. Él te sostendrá”. Este consejo tuvo un profundo efecto en Tolmina, que se bautizó a principios de la década de 1960 tras haber estudiado la Biblia con Martha. “Cuando mi esposo murió —recuerda ella—, me sentí muy desanimada, pero gracias a aquellas palabras resolví no perderme ni una sola reunión. Y Jehová me dio las fuerzas para seguir adelante.” Tolmina ha dado el mismo consejo a sus estudiantes de la Biblia con el paso de los años. Usted también puede contribuir mucho a fortalecer la fe de sus hermanos cristianos si los anima y les relata ejemplos de la rectitud de Jehová en sus tratos.
SALMO 93:2)
“Tu trono está firmemente establecido desde mucho tiempo atrás; eres desde tiempo indefinido.”
*** it-2 pág. 1163 Trono ***
Jehová, a quien hasta el “cielo de los cielos” no puede contener, no tiene que sentarse sobre un trono o silla literal. (1Re 8:27.) Sin embargo, Él simboliza su autoridad y soberanía real con un trono. Ciertos siervos de Dios tuvieron el privilegio de tener una visión de su trono. (1Re 22:19; Isa 6:1; Eze 1:26-28; Da 7:9; Rev 4:1-3.) Al hablar del trono de Jehová, su majestad o poder, su posición como Juez Supremo, los Salmos dicen que está establecido sobre justicia y juicio “desde mucho tiempo atrás”. (Sl 89:14; 93:2; 97:2.)
SALMO 94:6)
“A la viuda y al residente forastero matan, y a los huérfanos de padre asesinan.”
*** w95 1/1 pág. 30 Cómo distinguir la debilidad, la iniquidad y el arrepentimiento ***
A la viuda y al residente forastero matan, y a los huérfanos de padre asesinan. Y siguen diciendo: ‘Jah no ve; y el Dios de Jacob no lo entiende’”? (Salmo 94:4-7.)
Es probable que los pecados que se traten en una congregación no tengan que ver con muertes ni asesinatos. De todos modos, cuando los ancianos investigan el pecado, puede evidenciarse el espíritu descrito en estos versículos: estar dispuesto a perjudicar a otros para beneficio personal. Esto también es arrogancia, una característica de la persona inicua. (Proverbios 21:4.) Es un espíritu totalmente contrario al del verdadero cristiano, que está dispuesto a sacrificarse por su hermano. (Juan 15:12, 13.)
SALMO 94:19)
“Cuando mis pensamientos inquietantes llegaron a ser muchos dentro de mí, tus propias consolaciones empezaron a acariciar mi alma.”
*** w06 15/7 pág. 13 Puntos sobresalientes de los libros tercero y cuarto de los Salmos ***
94:19. Sea cual sea el motivo de nuestros “pensamientos inquietantes”, si leemos y meditamos en las “consolaciones” que se hallan en la Biblia, nos sentiremos reconfortados.
*** w03 15/3 pág. 9 Antes y después: su vida cambió de rumbo ***
“Cuando mis pensamientos inquietantes llegaron a ser muchos dentro de mí, tus propias consolaciones [las de Dios] empezaron a acariciar mi alma.” (Salmo 94:19.) Las “consolaciones” de Jehová que se hallan en su Palabra son muy reconfortantes. Tenerlas presentes al orar y al meditar contribuye a disipar los pensamientos inquietantes y refuerza la confianza en Dios, nuestro comprensivo Amigo.
*** w01 1/9 págs. 16-17 párr. 10 ¿Cómo controla la paz del Cristo en nuestros corazones? ***
10 Una manera de hacerlo es buscando consuelo en la Palabra de Dios. “Cuando mis pensamientos inquietantes llegaron a ser muchos dentro de mí, tus propias consolaciones empezaron a acariciar mi alma”, escribió el rey David (Salmo 94:19). En las Escrituras encontramos las “consolaciones” de Jehová. Consultar con frecuencia este Libro inspirado nos ayudará a conservar la paz del Cristo en el corazón.
SALMO 95:3)
“Porque Jehová es un gran Dios y un gran Rey sobre todos los [demás] dioses,”
*** w86 15/12 pág. 29 “Bendigan a Jehová”... ¿por qué? ***
♦ 95:3—¿De qué manera es Jehová un “Rey sobre todos los demás dioses”?
Como Soberano Universal, Jehová es supremo y es el Rey sobre todos los dioses falsos por el hecho de que es muy superior a todos ellos. Simplemente, no hay comparación entre Jehová Dios y cualesquiera ángeles o cosas que algunos quizás adoren, incluso los dioses falsos que no existen.
SALMO 95:7)
“Porque él es nuestro Dios, y nosotros somos el pueblo de su apacentamiento y las ovejas de su mano. Hoy, si ustedes escuchan la propia voz de él,”
*** w98 15/7 págs. 12-13 Cuídese de la falta de fe ***
“No endurezcan sus corazones”
13 Después de hablar de la posición favorecida de los cristianos hebreos, Pablo dio esta advertencia: “Así como dice el espíritu santo: ‘Hoy, si ustedes escuchan la propia voz de él, no endurezcan sus corazones como en la ocasión de causar amarga cólera, como en el día de hacer la prueba en el desierto’” (Hebreos 3:7, 8). Pablo citó del Salmo 95 y por ello pudo escribir: “dice el espíritu santo” (Salmo 95:7, 8; Éxodo 17:1-7). Es así, pues Dios inspiró las Escrituras mediante su espíritu santo (2 Timoteo 3:16).
14 Cuando Jehová liberó de Egipto a los israelitas, les dio el gran honor de entrar en una relación pactada con él (Éxodo 19:4, 5; 24:7, 8). Sin embargo, en vez de agradecer lo que Dios había hecho por ellos, pronto se rebelaron (Números 13:25–14:10). ¿Cuál fue la causa? Pablo la señaló: el endurecimiento del corazón. Pero ¿cómo se endurece un corazón que es sensible a la Palabra de Dios y responde a ella? Y ¿qué debemos hacer para evitarlo?
15 Pablo empezó su advertencia con la cláusula provisional “si ustedes escuchan la propia voz de él”. Dios habló a su pueblo mediante Moisés y otros profetas. Luego, Jehová habló por medio de su Hijo, Jesucristo (Hebreos 1:1, 2). Hoy tenemos la Palabra inspirada de Dios completa, la Santa Biblia. También tenemos al “esclavo fiel y discreto”, nombrado por Jesús para dispensar el “alimento [espiritual] al tiempo apropiado” (Mateo 24:45-47). De modo que Dios todavía nos habla. Pero ¿escuchamos nosotros? Por ejemplo, ¿cómo respondemos al consejo sobre la forma de vestirnos y arreglarnos o el entretenimiento y la música que escogemos? ¿‘Escuchamos’, es decir, prestamos atención a lo que oímos y lo acatamos? Si tenemos el hábito de excusarnos u ofendernos cuando se nos aconseja, nos exponemos al sutil peligro de que se nos endurezca el corazón.
16 El corazón también puede endurecerse si nos abstenemos de hacer lo que está a nuestro alcance o es nuestro deber (Santiago 4:17). Pese a todo lo que Jehová hizo por los israelitas, estos no tuvieron fe, se rebelaron contra Moisés, prefirieron creer el informe desfavorable sobre Canaán y no quisieron entrar en la Tierra Prometida (Números 14:1-4).
*** w98 15/7 pág. 13 párr. 19 Cuídese de la falta de fe ***
19 Por tanto, la lección es que si caemos en el hábito de no “oír la propia voz de él”, pasando por alto el consejo que Jehová nos da mediante su Palabra y la clase del esclavo fiel, nuestro corazón pronto se insensibilizará, se endurecerá. Por ejemplo, es posible que una pareja no casada haya intimado un poco más de lo debido. ¿Qué puede suceder si sencillamente pasan por alto lo que hicieron? ¿Les protegerá para no incurrir de nuevo en lo mismo o, por el contrario, facilitará que lo vuelvan a hacer? De igual manera, cuando la clase del esclavo ofrece consejo sobre la necesidad de escoger con cuidado, por ejemplo, la música y el entretenimiento, ¿lo aceptamos agradecidos y hacemos los cambios necesarios? Pablo nos instó a ‘no abandonar el reunirnos’ (Hebreos 10:24, 25). Pese a este consejo, algunos ven las reuniones cristianas con cierta indiferencia. Quizá piensen que faltar a algunas de ellas o incluso no asistir nunca a ciertas reuniones no tiene ninguna importancia.
*** w98 15/7 pág. 12 Cuídese de la falta de fe ***
Pablo debió citar de la Septuaginta, que traduce las palabras hebreas Meribá y Masah por “riña” y “prueba” respectivamente. Véanse las págs. 338 y 371 del tomo 2 de Perspicacia para comprender las Escrituras, editado por Watchtower Bible and Tract Society of New York, Inc.
*** w93 15/1 pág. 32 ¿Será usted una de ellas? ***
En Salmo 95:7 se habla del pueblo de Dios como si fueran ovejas figurativas: “Porque [Jehová] es nuestro Dios, y nosotros somos el pueblo de su apacentamiento y las ovejas de su mano”. Algunos pudieran pensar que el salmista debió decir “las ovejas de su apacentamiento” y “el pueblo de su mano”. Sin embargo, se invierten los términos, y de este modo se identifica al pueblo de Jehová como sus ovejas. Disfrutan de los beneficios del apacentamiento de Dios y los conduce Su propia mano amorosa.
SALMO 95:8)
“no endurezcan su corazón como en Meribá, como en el día de Masah en el desierto,”
*** w98 15/7 págs. 12-13 Cuídese de la falta de fe ***
“No endurezcan sus corazones”
13 Después de hablar de la posición favorecida de los cristianos hebreos, Pablo dio esta advertencia: “Así como dice el espíritu santo: ‘Hoy, si ustedes escuchan la propia voz de él, no endurezcan sus corazones como en la ocasión de causar amarga cólera, como en el día de hacer la prueba en el desierto’” (Hebreos 3:7, 8). Pablo citó del Salmo 95 y por ello pudo escribir: “dice el espíritu santo” (Salmo 95:7, 8; Éxodo 17:1-7). Es así, pues Dios inspiró las Escrituras mediante su espíritu santo (2 Timoteo 3:16).
14 Cuando Jehová liberó de Egipto a los israelitas, les dio el gran honor de entrar en una relación pactada con él (Éxodo 19:4, 5; 24:7, 8). Sin embargo, en vez de agradecer lo que Dios había hecho por ellos, pronto se rebelaron (Números 13:25–14:10). ¿Cuál fue la causa? Pablo la señaló: el endurecimiento del corazón. Pero ¿cómo se endurece un corazón que es sensible a la Palabra de Dios y responde a ella? Y ¿qué debemos hacer para evitarlo?
15 Pablo empezó su advertencia con la cláusula provisional “si ustedes escuchan la propia voz de él”. Dios habló a su pueblo mediante Moisés y otros profetas. Luego, Jehová habló por medio de su Hijo, Jesucristo (Hebreos 1:1, 2). Hoy tenemos la Palabra inspirada de Dios completa, la Santa Biblia. También tenemos al “esclavo fiel y discreto”, nombrado por Jesús para dispensar el “alimento [espiritual] al tiempo apropiado” (Mateo 24:45-47). De modo que Dios todavía nos habla. Pero ¿escuchamos nosotros? Por ejemplo, ¿cómo respondemos al consejo sobre la forma de vestirnos y arreglarnos o el entretenimiento y la música que escogemos? ¿‘Escuchamos’, es decir, prestamos atención a lo que oímos y lo acatamos? Si tenemos el hábito de excusarnos u ofendernos cuando se nos aconseja, nos exponemos al sutil peligro de que se nos endurezca el corazón.
16 El corazón también puede endurecerse si nos abstenemos de hacer lo que está a nuestro alcance o es nuestro deber (Santiago 4:17). Pese a todo lo que Jehová hizo por los israelitas, estos no tuvieron fe, se rebelaron contra Moisés, prefirieron creer el informe desfavorable sobre Canaán y no quisieron entrar en la Tierra Prometida (Números 14:1-4).
*** w98 15/7 pág. 13 párr. 19 Cuídese de la falta de fe ***
19 Por tanto, la lección es que si caemos en el hábito de no “oír la propia voz de él”, pasando por alto el consejo que Jehová nos da mediante su Palabra y la clase del esclavo fiel, nuestro corazón pronto se insensibilizará, se endurecerá. Por ejemplo, es posible que una pareja no casada haya intimado un poco más de lo debido. ¿Qué puede suceder si sencillamente pasan por alto lo que hicieron? ¿Les protegerá para no incurrir de nuevo en lo mismo o, por el contrario, facilitará que lo vuelvan a hacer? De igual manera, cuando la clase del esclavo ofrece consejo sobre la necesidad de escoger con cuidado, por ejemplo, la música y el entretenimiento, ¿lo aceptamos agradecidos y hacemos los cambios necesarios? Pablo nos instó a ‘no abandonar el reunirnos’ (Hebreos 10:24, 25). Pese a este consejo, algunos ven las reuniones cristianas con cierta indiferencia. Quizá piensen que faltar a algunas de ellas o incluso no asistir nunca a ciertas reuniones no tiene ninguna importancia.
*** w98 15/7 pág. 12 Cuídese de la falta de fe ***
Pablo debió citar de la Septuaginta, que traduce las palabras hebreas Meribá y Masah por “riña” y “prueba” respectivamente. Véanse las págs. 338 y 371 del tomo 2 de Perspicacia para comprender las Escrituras, editado por Watchtower Bible and Tract Society of New York, Inc.
*** it-2 pág. 338 Masah ***
Más tarde, el salmista advirtió a los israelitas que no endurecieran sus corazones como lo había hecho la generación que vagó por el desierto. Su referencia a Meribá y a Masah debe aludir a la murmuración de Israel en Refidim por falta de agua, incidente representativo de su proceder falto de fe a lo largo de todo el período de cuarenta años. (Sl 95:8-11.) Esta parece ser la idea que transmite la cita de las palabras del salmista (según la Septuaginta griega) que se halla en el capítulo 3 de Hebreos: “No endurezcan sus corazones como en la ocasión de causar amarga cólera [Meribá], como en el día de hacer la prueba [Masah] en el desierto, en el cual sus antepasados me probaron con una prueba, y, con todo, habían visto mis obras durante cuarenta años [literalmente, “y vieron las obras de mí cuarenta años”]”. (Heb 3:8, 9.) Puede que tanto el Salmo 95:8 como Hebreos 3:8 se refieran también a la murmuración posterior de Israel en Meribá, en la zona de Qadés, a causa del agua. (Nú 20:1-13.)
*** si pág. 245 párr. 12 Libro bíblico número 58: Hebreos ***
Entrada en el descanso de Dios por fe y obediencia (3:7–4:13). De todas las personas, a los cristianos les debe servir de lección el ejemplo de infidelidad de los israelitas, por temor de que desarrollen “un corazón inicuo y falto de fe al alejarse del Dios vivo”. (Heb. 3:12; Sal. 95:7-11.) Por desobediencia y falta de fe, los israelitas que salieron de Egipto no lograron entrar en el descanso o sábado de Dios, el período en que él ha cesado de efectuar obras creativas en lo que respecta a la Tierra.
*** w86 1/4 pág. 23 ¡Cuídese de los efectos endurecedores del pecado! ***
En Hebreos 3:7-11 Pablo muestra cómo el pecado de la falta de fe infectó a la nación de Israel. Citando de Salmo 95:7-11, Pablo dice: “Por esta razón, así como dice el espíritu santo: ‘Hoy, si ustedes escuchan la propia voz de él, no endurezcan sus corazones como en la ocasión de causar amarga cólera, como en el día de hacer la prueba en el desierto, en el cual sus antepasados me probaron con una prueba, y, con todo, habían visto mis obras durante cuarenta años. Por esta razón quedé asqueado de esta generación y dije: “Siempre se descarrían en su corazón, y ellos mismos no han llegado a conocer mis caminos”. De modo que juré en mi cólera: “No entrarán en mi descanso”’”.
“La ocasión de causar amarga cólera” ocurrió en un lugar llamado Meribá y Masah. (Salmo 95:8.) En ese lugar, poco después de su liberación milagrosa de Egipto, “el pueblo se puso a reñir con Moisés y a decir: ‘Danos agua para que bebamos’”. (Éxodo 17:2.)
SALMO 96:1)
“ Canten a Jehová una canción nueva. Canten a Jehová, [oh gentes de] toda la tierra.”
*** re cap. 29 pág. 201 párr. 9 Se canta una canción nueva de victoria ***
Desde 1935 una creciente gran muchedumbre de otras ovejas ha oído la canción victoriosa de ellos y se ha sentido impulsada a dar publicidad junto con ellos al Reino de Dios. (Juan 10:16; Revelación 7:9.) Es verdad que estos nuevos no pueden aprender a cantar exactamente la misma canción nueva que cantan los futuros gobernantes del Reino de Dios. Pero ellos también elevan un coro melodioso de alabanza a Jehová que es un himno que alaba a Jehová por las cosas nuevas que él está efectuando. Así, ellos cumplen la exhortación del salmista: “Canten a Jehová una canción nueva. Canten a Jehová, oh gentes de toda la tierra. Canten a Jehová, bendigan su nombre. De día en día anuncien las buenas nuevas de salvación por él. Declaren entre las naciones su gloria, entre todos los pueblos sus maravillosas obras. Atribuyan a Jehová, oh familias de los pueblos, atribuyan a Jehová gloria y fuerza. Digan entre las naciones: ‘Jehová mismo ha llegado a ser rey’”. (Salmo 96:1-3, 7, 10; 98:1-9.)
*** w00 15/4 pág. 10 párr. 10 Se hacen nuevas todas las cosas, como estaba predicho ***
10 En la Biblia, la palabra tierra no se refiere siempre a nuestro globo terráqueo. Por ejemplo, Salmo 96:1 dice literalmente: ‘Cante a Jehová, toda la tierra’. Sabemos que nuestro planeta —la tierra firme y los inmensos océanos— no pueden cantar. Es la gente quien canta. El Salmo 96:1 se refiere a la gente de la tierra.
*** w00 15/4 pág. 10 Se hacen nuevas todas las cosas, como estaba predicho ***
La Versión Moderna traduce Salmo 96:1 de la siguiente manera: “¡Cantad a Jehová, moradores de toda la tierra!”. Y la Nueva Versión Internacional dice: “Canten al SEÑOR, habitantes de toda la tierra”. Estas traducciones concuerdan con la idea de que Isaías usó la expresión “nueva tierra” para referirse al pueblo de Dios que regresó a su país.
*** it-1 pág. 412 Canción ***
Se habla de “una canción nueva” no solo en los Salmos, sino también en los escritos de Isaías y del apóstol Juan. (Sl 33:3; 40:3; 96:1; 98:1; 144:9; 149:1; Isa 42:10; Rev 5:9; 14:3.) Un examen del contexto pone de manifiesto que esta “canción nueva” se suele cantar debido a un hecho nuevo en el ejercicio que Jehová hace de su soberanía universal. Como se proclama gozosamente en el Salmo 96:10: “Jehová mismo ha llegado a ser rey”. Los hechos nuevos relacionados con la extensión que Jehová da a su realeza, así como el significado de estos para el cielo y la tierra, configuran el tema de esta “canción nueva”. (Sl 96:11-13; 98:9; Isa 42:10, 13.)
*** w89 15/5 pág. 27 ¡La tierra donde canta el bulbul oye la “canción nueva”! ***
“Canten a Jehová una canción nueva. Canten a Jehová, oh gentes de toda la tierra. Digan entre las naciones: ‘Jehová mismo ha llegado a ser rey’”. (Salmo 96:1, 10.) Sí, esta es la canción del Reino establecido de Dios, con Jesucristo como Rey. La cantan herederos en perspectiva del gobierno celestial de Jehová. Ellos y sus compañeros proclaman gozosamente las “buenas nuevas” acerca de ese Reino en todas las naciones —entre ellas Liberia— durante “la conclusión del sistema de cosas” en que ahora vivimos. (Mateo 24:3, 14.)
*** w88 15/12 pág. 20 párr. 4 “Teman a Dios y denle gloria” ***
Los 144.000 cantan “una canción nueva”. Esta es el resultado de su singular experiencia al ser comprados de la tierra para llegar a ser herederos del Reino. La gran muchedumbre también ‘canta a Jehová una canción nueva’, pero esta difiere de la otra porque estos cantan con la perspectiva de obtener vida eterna en el dominio terrestre del Reino. (Revelación 7:9; 14:1-5; Salmo 96:1-10;
SALMO 96:2)
“Canten a Jehová, bendigan su nombre. De día en día anuncien las buenas nuevas de salvación por él.”
*** w02 1/1 pág. 8 párrs. 2-3 Todos los cristianos verdaderos son evangelizadores ***
¿Por qué son tan celosos los testigos de Jehová, al igual que aquellos cristianos? Primero, porque las buenas nuevas que publican proceden de Jehová Dios mismo. ¿Podría haber mejor razón para sentir celo? Predican como respuesta a estas palabras del salmista: “Canten a Jehová, bendigan su nombre. De día en día anuncien las buenas nuevas de salvación por él” (Salmo 96:2).
3 Las palabras del salmista nos recuerdan una segunda razón por la que los testigos de Jehová manifiestan celo: tienen un mensaje de salvación. Hay personas que se dedican a la medicina, la asistencia social, la economía u otros campos con el fin de contribuir a una vida mejor, un empeño encomiable; pero todo lo que un ser humano haga por su prójimo es muy limitado en comparación con la “salvación por [Dios]”. Mediante Jesucristo, Jehová salvará a los mansos del pecado, la enfermedad y la muerte. Quienes se beneficien de ello vivirán para siempre (Juan 3:16, 36; Revelación [Apocalipsis] 21:3, 4).
SALMO 96:3)
“Declaren entre las naciones su gloria, entre todos los pueblos sus maravillosas obras.”
*** w01 15/4 pág. 8 párr. 23 Contemplemos al Hacedor de cosas maravillosas ***
¿No debería movernos el asombro que sentimos ante las magníficas obras de Dios a hablar de él, de lo que ha hecho y de lo que hará? La respuesta es obvia: debemos “[declarar] entre las naciones su gloria, entre todos los pueblos sus maravillosas obras” (Salmo 96:3-5). En efecto, manifestamos nuestro humilde agradecimiento por las maravillosas obras de Dios hablando a otras personas de lo que hemos aprendido sobre él. Hasta si se han criado en una sociedad que desdeña al Creador, nuestros comentarios positivos e instructivos pueden abrirles los ojos y hacerles reconocer la existencia de Dios. Más aún, es posible que las induzcan a querer conocer y servir a quien ‘creó todas las cosas’, el Hacedor de obras maravillosas, Jehová (Revelación 4:11).
SALMO 96:5)
“Porque todos los dioses de los pueblos son dioses que nada valen; pero en cuanto a Jehová, él ha hecho los mismísimos cielos.”
*** it-1 pág. 706 Dioses y diosas ***
Los dioses de las naciones en contraste con Jehová. Hoy en día muchos de los dioses mencionados en la Biblia son solo nombres. Aunque a veces sus adoradores incluso les sacrificaron a sus propios hijos, por ser dioses falsos eran incapaces de rescatar a los que recurrían a ellos en busca de ayuda en momentos de necesidad. (2Re 17:31.) Por lo tanto, ante sus éxitos militares, el rey de Asiria se jactó por medio de su vocero Rabsaqué: “¿Acaso los dioses de las naciones han librado de manera alguna cada cual a su propio país de la mano del rey de Asiria? ¿Dónde están los dioses de Hamat y de Arpad? ¿Dónde están los dioses de Sefarvaim, de Hená y de Ivá? ¿Han librado ellos a Samaria de mi mano? ¿Quiénes hay entre todos los dioses de los países que hayan librado su país de mi mano, para que Jehová libre a Jerusalén de mi mano?”. (2Re 18:28, 31-35.) Sin embargo, Jehová no le falló a su pueblo como lo habían hecho aquellos dioses falsos. En una sola noche el ángel de Jehová mató a 185.000 soldados en el campamento de los asirios. Humillado, el orgulloso monarca asirio Senaquerib volvió a Nínive para ser más tarde asesinado por dos de sus hijos en el templo de su dios Nisroc. (2Re 19:17-19, 35-37.) En realidad, “todos los dioses de los pueblos son dioses que nada valen; pero en cuanto a Jehová, él ha hecho los mismísimos cielos”. (Sl 96:5.)
*** it-2 pág. 675 Poder, Obras poderosas ***
Los “dioses de la naturaleza” contrastados con el Dios verdadero. Antiguos documentos de Babilonia y de otros lugares adonde emigraron los hombres muestran que la adoración a los “dioses de la naturaleza” (como Shamash, el dios-sol babilonio; Thot, el dios egipcio de la lluvia y el trueno, y Baal, el dios cananeo de la fertilidad) cobró mucha importancia en aquellos tiempos antiguos. Los hombres relacionaban a estos “dioses de la naturaleza” con manifestaciones de poder periódicas o cíclicas, como el brillo diario de los rayos del Sol, las estaciones resultantes de los solsticios (verano e invierno), y equinoccios (primavera y otoño), los vientos y las tormentas, la precipitación de la lluvia y su efecto en la fertilidad de la tierra al tiempo de sembrar y segar y otras manifestaciones de poder. Estas fuerzas son impersonales. De modo que el hombre tenía que atribuirles con su imaginación la personalidad de que carecían. Esta personalidad, fruto de la imaginación humana, solía ser caprichosa; sin propósito definido, moralmente depravada, no merecedora de adoración ni servicio.
No obstante, los cielos visibles y la Tierra suministran prueba clara de la existencia de una Fuente de poder superior, de innegable propósito inteligente, que ha producido todas esas fuerzas interrelacionadas y coordinadas. A esa Fuente se dirige la aclamación: “Digno eres tú, Jehová, nuestro Dios mismo, de recibir la gloria y la honra y el poder, porque tú creaste todas las cosas, y a causa de tu voluntad existieron y fueron creadas”. (Rev 4:11.) Jehová no es un Dios gobernado o limitado por los ciclos celestes o terrestres, y sus expresiones de poder no son caprichosas, erráticas ni inconsecuentes. En todos los casos revelan algo sobre su personalidad, sus normas o su propósito. La obra Theological Dictionary of the New Testament dice sobre el Dios que se revela en las Escrituras Hebreas: “La característica importante y predominante no es la fuerza o el poder, sino la voluntad que este poder debe ejecutar y, por lo tanto, servir. Esa es en todos los casos la característica decisiva” (edición de G. Kittel, traducción al inglés y edición de G. Bromiley, 1971, vol. 2, pág. 291).
La adoración que los israelitas dieron a estos “dioses de la naturaleza” fue una apostasía, una supresión de la verdad en favor de la mentira, un proceder irrazonable de adoración de la creación más bien que del Creador; esto es lo que el apóstol declara en Romanos 1:18-25. Aunque Jehová Dios es invisible, ha manifestado sus cualidades a los hombres, pues como Pablo dice, estas “se ven claramente desde la creación del mundo en adelante, porque se perciben por las cosas hechas, hasta su poder sempiterno y Divinidad, de modo que ellos son inexcusables”.
El control que Dios tiene sobre las fuerzas naturales lo distingue. Sería razonable esperar que, para probar que es el Dios verdadero, Jehová demostrara su control sobre las fuerzas creadas, haciéndolo de tal manera que su nombre estuviese relacionado inequívocamente con ello. (Sl 135:5, 6.) Como el Sol, la Luna, los planetas y las estrellas siguen sus órbitas regulares; las condiciones atmosféricas terrestres (que causan el viento, la lluvia y otros efectos) obedecen las leyes que las gobiernan, como las langostas salen en enjambres y los pájaros migran, todas estas funciones normales y otras muchas no bastarían para santificar el nombre de Dios frente a la oposición y la adoración falsa.
Sin embargo, Jehová Dios podía hacer que la creación natural y los elementos dieran testimonio de su Divinidad, valiéndose de ellos para cumplir propósitos específicos que trascendieran de sus funciones ordinarias, y a menudo en un tiempo señalado específicamente. Incluso cuando no se trataba de acontecimientos extraordinarios en sí mismos, como en el caso de una sequía, una tormenta o condiciones climatológicas similares, dichos fenómenos naturales adquirían una carácter especial por cuanto ocurrían en cumplimiento de una profecía dada por Jehová. (Compárese con 1Re 17:1; 18:1, 2, 41-45.) Pero en la mayoría de los casos, los acontecimientos en sí eran extraordinarios, bien por su magnitud o intensidad (Éx 9:24), o debido a que ocurrían de una manera completamente insólita o en un tiempo que no era normal. (Éx 34:10; 1Sa 12:16-18.)
De manera similar, el nacimiento de un niño era algo común. Pero el que le naciese un hijo a una mujer que había sido estéril durante toda su vida y que había pasado de la edad de dar a luz (como era el caso de Sara) lo convertía en extraordinario. (Gé 18:10, 11; 21:1, 2.) Era prueba de la intervención de Dios. La muerte también era un suceso común. Pero cuando la muerte llegaba en un momento predicho o de una manera anunciada de antemano sin ninguna otra causa aparente, era algo extraordinario que indicaba acción divina. (1Sa 2:34; 2Re 7:1, 2, 20; Jer 28:16, 17.) Todas esas cosas demostraban que Jehová era el Dios verdadero, y que los “dioses de la naturaleza” eran “dioses que nada valen”. (Sl 96:5.)
SALMO 96:8)
“Atribuyan a Jehová la gloria que pertenece a su nombre; lleven un regalo y entren en sus patios.”
*** w04 1/1 págs. 8-9 párrs. 2-4 Declaren todos la gloria de Jehová ***
Atribuyan a Jehová la gloria que pertenece a su nombre” (Salmo 96:7, 8). Responder a esta exhortación colma de alegría a quienes disfrutan de una estrecha relación con Jehová. Ahora bien, ¿qué está implicado en atribuir gloria a Dios?
3 Las palabras no bastan. Los israelitas contemporáneos de Isaías honraban a Dios con los labios, pero la mayoría no eran sinceros. Por medio del profeta, Jehová dijo: “Este pueblo se ha acercado con su boca, y me ha glorificado meramente con sus labios, y ha alejado de mí su corazón mismo” (Isaías 29:13). Cualquier alabanza procedente de tales individuos era vana, pues solo tiene valor la que brota de un corazón lleno de amor por Jehová y del sincero reconocimiento de su incomparable gloria. Solo Jehová es el Creador, el Todopoderoso, el Justo por excelencia, la personificación misma del amor. Él es la fuente misma de nuestra salvación y el legítimo Soberano al que debe someterse todo ser vivo en los cielos y en la Tierra (Revelación [Apocalipsis] 4:11; 19:1). Si de veras creemos estas cosas, glorifiquémoslo con todo el corazón.
4 Jesucristo reveló cómo alabar a Dios cuando dijo: “Mi Padre es glorificado en esto, que ustedes sigan llevando mucho fruto y demuestren ser mis discípulos” (Juan 15:8). ¿De qué manera llevamos mucho fruto? En primer lugar, predicando con entusiasmo las “buenas nuevas del reino” y uniéndonos con ello a todas las cosas creadas en ‘informar’ acerca de “las cualidades invisibles” de Dios (Mateo 24:14; Romanos 1:20). Además, de este modo todos tenemos una participación, sea directa o indirecta, en hacer nuevos discípulos que se incorporen al coro de alabanza a Jehová Dios. En segundo lugar, cultivamos el fruto que produce el espíritu santo en nosotros y procuramos imitar las superlativas cualidades divinas (Gálatas 5:22, 23; Efesios 5:1; Colosenses 3:10). De esta forma, nuestra conducta diaria glorifica a Dios.
SALMO 96:10)
“Digan entre las naciones: “Jehová mismo ha llegado a ser rey. La tierra productiva también queda firmemente establecida de modo que no se le puede hacer tambalear. Él defenderá en rectitud la causa de los pueblos”.”
*** it-1 pág. 412 Canción ***
Se habla de “una canción nueva” no solo en los Salmos, sino también en los escritos de Isaías y del apóstol Juan. (Sl 33:3; 40:3; 96:1; 98:1; 144:9; 149:1; Isa 42:10; Rev 5:9; 14:3.) Un examen del contexto pone de manifiesto que esta “canción nueva” se suele cantar debido a un hecho nuevo en el ejercicio que Jehová hace de su soberanía universal. Como se proclama gozosamente en el Salmo 96:10: “Jehová mismo ha llegado a ser rey”. Los hechos nuevos relacionados con la extensión que Jehová da a su realeza, así como el significado de estos para el cielo y la tierra, configuran el tema de esta “canción nueva”. (Sl 96:11-13; 98:9; Isa 42:10, 13.)
*** w90 15/5 pág. 5 El Armagedón... ¿cuándo? ***
Jehová creó la Tierra para ser habitada, no para ser destruida en una guerra termonuclear entre humanos ni para que quedara inservible para la vida por alguna otra razón. (Isaías 45:18.) Dios va a “causar la ruina de los que están arruinando la tierra”. (Revelación 11:18.) Pero el salmista dijo: “Jehová mismo ha llegado a ser rey. La tierra productiva [hebreo: te•vél; la Tierra, como lugar fértil y poblado, el globo terráqueo habitable] también queda firmemente establecida de modo que no se le puede hacer tambalear”. (Salmo 96:10.)
SALMO 96:11)
“Regocíjense los cielos, y esté gozosa la tierra. Truene el mar y lo que lo llena.”
*** it-1 pág. 479 Cielo ***
En otros casos se alude a los cielos literales, pero se habla de ellos en sentido figurado, diciendo que se regocijan o gritan con voz fuerte. Ante la venida de Jehová para juzgar la tierra, según se describe en el Salmo 96:11-13, los cielos, y también la tierra, el mar y el campo, adoptan un talante alegre. (Compárese con Isa 44:23.)
*** si pág. 102 párr. 8 Libro bíblico número 19: Salmos ***
Es interesante notar que en Salmo 96:11 hay un acróstico del nombre de Jehová. La primera mitad de este versículo en hebreo consiste en cuatro palabras, y las letras iniciales de esas palabras, cuando se leen de derecha a izquierda, son las cuatro consonantes hebreas del Tetragrámaton: YHWH (יהוה).
SALMO 96:12)
“Alborócese el campo abierto y cuanto hay en él. Al mismo tiempo, prorrumpan gozosamente [en gritos] todos los árboles del bosque”
*** g99 8/3 pág. 21 Un árbol cantarín ***
Un árbol cantarín
De nuestro corresponsal en Kenia
EN LAS inmensas sabanas de África se destaca un árbol cantarín: la acacia espinosa. ¿Qué tiene de especial? Que al mecer el viento sus delicadas ramas se diría que eleva su voz.
Emite un son cadencioso cuando vibran al viento sus delgadas y larguísimas espinas. A esta melodía se agrega el silbido que producen las agallas huecas del árbol, sonido que semeja al de una botella cuando se sopla por su boca. Fabrican estos “instrumentos” las hormigas, que, para morar en las agallas esféricas, las ahuecan y les practican minúsculos orificios de entrada y salida. La variación en el tamaño de las agallas y de los agujeros da cuenta de la diversidad de tonalidades que embellecen y singularizan este árbol.
La acacia espinosa nos recuerda las siguientes expresiones metafóricas del salmista: “Prorrumpan gozosamente en [canto] todos los árboles del bosque delante de Jehová” (Salmo 96:12, 13). Ciertamente, cuando el viento discurre entre las púas de esta acacia y por sus agallas de aflautado silbido, emite los sonidos de una deliciosa y emotiva tonada africana.
SALMO 97:1)
“¡Jehová mismo ha llegado a ser rey! Esté gozosa la tierra. Regocíjense las muchas islas.”
*** ws cap. 11 pág. 91 La Jerusalén terrestre en contraste con la del cielo ***
La “Jerusalén de arriba” llega a ser una ciudad real
3 La “Jerusalén de arriba” ha adquirido un aspecto real desde que terminaron “los tiempos señalados de las naciones” en 1914. (Lucas 21:24.) Desde entonces en adelante aplica Salmo 97:1: “¡Jehová mismo ha llegado a ser rey! Esté gozosa la tierra”. También aplica Salmo 99:1, 2: “Jehová mismo ha llegado a ser rey. [...] Jehová es grande en Sión, y es alto sobre todos los pueblos”. En 1914 llegó el tiempo para que él detuviera la holladura del Reino que tenía que ver con la línea real de David, como estaba representado en la ciudad de Jerusalén, que en el pasado tuvo la distinción de ser ciudad real, ciudad de realeza. Por eso él entronizó a su Hijo, Jesucristo, como Rey a Su propia diestra en “la Jerusalén de arriba”, la Jerusalén de los cielos, y así la hizo una ciudad real. La propia posición de rey de Jehová resulta reforzada o engrandecida por la entronización de Jesucristo como Rey.
SALMO 97:2)
“Nubes y densas tinieblas están todo en derredor de él; justicia y juicio son el lugar establecido de su trono.”
*** it-2 pág. 1163 Trono ***
Jehová, a quien hasta el “cielo de los cielos” no puede contener, no tiene que sentarse sobre un trono o silla literal. (1Re 8:27.) Sin embargo, Él simboliza su autoridad y soberanía real con un trono. Ciertos siervos de Dios tuvieron el privilegio de tener una visión de su trono. (1Re 22:19; Isa 6:1; Eze 1:26-28; Da 7:9; Rev 4:1-3.) Al hablar del trono de Jehová, su majestad o poder, su posición como Juez Supremo, los Salmos dicen que está establecido sobre justicia y juicio “desde mucho tiempo atrás”. (Sl 89:14; 93:2; 97:2.)
SALMO 97:5)
“Las montañas mismas procedieron a derretirse lo mismo que cera a causa de Jehová, a causa del Señor de toda la tierra.”
*** it-2 pág. 423 Monte, montaña ***
Cuando la Biblia habla de montañas ‘que se derriten’ o ‘fluyen’, parece que se refiere a los efectos de una fuerte tormenta. (Jue 5:5; Sl 97:5.) Los arroyos y los violentos torrentes que se originan como consecuencia de las fuertes lluvias se llevan la tierra como si la derritieran. De manera similar, se predijo que la expresión de la ira de Jehová contra las naciones resultaría en una matanza tal, que la sangre de los muertos derretiría las montañas, es decir, se llevaría la tierra. (Isa 34:1-3.)
SALMO 97:7)
“Avergüéncense todos los que sirven a imagen tallada alguna, los que están jactándose en dioses que nada valen. Inclínense ante él, dioses todos.”
*** w92 15/1 pág. 23 ¿Qué dicen las Escrituras sobre la “divinidad de Cristo”? ***
[Recuadro en la página 23]
¿Adoran los ángeles a Jesús?
ALGUNAS traducciones de Hebreos 1:6 dicen: “Adórenle [a Jesús] todos los ángeles de Dios” (Versión Reina-Valera, 1977; Biblia de Jerusalén). Por lo visto el apóstol Pablo citó de la Septuaginta, que dice en Salmo 97:7: “Adoradlo [a Dios] todos vosotros Sus ángeles” (C. Thomson).
La palabra griega pro•sky•né•o, que se vierte “adórenle” o “adoradlo” en Hebreos 1:6, se usa en Salmo 97:7 en la Septuaginta para verter un término hebreo, scha•jáh, que significa “inclinarse” o “postrarse”. Este puede ser un acto aceptable de respeto a humanos. (Génesis 23:7; 1 Samuel 24:8; 2 Reyes 2:15.) O puede relacionarse con la adoración del Dios verdadero o la que se da erróneamente a dioses falsos. (Éxodo 23:24; 24:1; 34:14; Deuteronomio 8:19.)
Por lo general pro•sky•né•o como acto hacia Jesús corresponde al homenaje que se rinde a reyes y a otras personas. (Compárense Mateo 2:2, 8; 8:2; 9:18; 15:25; 20:20 con 1 Samuel 25:23, 24; 2 Samuel 14:4-7; 1 Reyes 1:16; 2 Reyes 4:36, 37.) A menudo se hace patente que a Jesús no se le rinde homenaje como a Dios, sino como al “Hijo de Dios” o como al mesiánico “Hijo del hombre”. (Mateo 14:32, 33; Lucas 24:50-52; Juan 9:35, 38.)
Hebreos 1:6 tiene que ver con la posición que Jesús ocupa bajo Dios. (Filipenses 2:9-11.) Otras traducciones vierten pro•sky•né•o así: “dénle homenaje” (Pablo Besson), “le rindan homenaje” (Traducción del Nuevo Mundo) o “ríndanle homenaje” (Schonfield). Si alguien prefiere que el término se traduzca “adórenle”, tal adoración es relativa, pues Jesús dijo a Satanás: “Es a Jehová tu Dios a quien tienes que adorar [una forma de pro•sky•né•o], y es solo a él a quien tienes que rendir servicio sagrado”. (Mateo 4:8-10.)
Aunque Salmo 97:7, donde se habla de adorar a Dios, se aplicó a Cristo en Hebreos 1:6, Pablo había mostrado que Jesús ya resucitado es “el reflejo de su gloria [la de Dios] y la representación exacta de su mismo ser”. (Hebreos 1:1-3.) Por eso, cualquier “adoración” que los ángeles den al Hijo de Dios es relativa y se dirige mediante él a Jehová.
*** it-1 págs. 1168-1169 Homenaje ***
Homenaje al glorificado Jesucristo. Por otro lado, Cristo Jesús ha sido ensalzado por su Padre a una posición en la que solo está subordinado a Él, de manera que “en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en el cielo y de los que están sobre la tierra y de los que están debajo del suelo, y reconozca abiertamente toda lengua que Jesucristo es Señor, para la gloria de Dios el Padre”. (Flp 2:9-11; compárese con Da 7:13, 14, 27.) Hebreos 1:6 también muestra que incluso los ángeles rinden homenaje al resucitado Jesucristo. En este texto muchas versiones traducen pro•sky•né•ō por “adorar”, mientras que otras usan expresiones como ‘dar [o rendir] homenaje’ (Besson, NM, Sd) y ‘prosternarse’. (Nou Testament. Traducció interconfessional [catalán].) Prescindiendo del término español que se use, la expresión griega original sigue siendo la misma, y el modo de entender lo que los ángeles rinden a Cristo debe estar en armonía con el resto de las Escrituras. Jesús mismo dijo categóricamente a Satanás: “Es a Jehová tu Dios a quien tienes que adorar [una forma de pro•sky•né•ō], y es solo a él a quien tienes que rendir servicio sagrado”. (Mt 4:8-10; Lu 4:7, 8.) De manera similar, el ángel le dijo a Juan: “Adora a Dios” (Rev 19:10; 22:9), y este mandato se dio después de la resurrección de Jesús y de que fuese ensalzado, lo que muestra que los asuntos no habían cambiado en este respecto. Es verdad que el Salmo 97, del que cita el apóstol en Hebreos 1:6, se refiere a Jehová Dios como Aquel ante quien ‘se inclinan’, y sin embargo este texto se aplica a Cristo Jesús. (Sl 97:1, 7.) No obstante, el apóstol había mostrado antes que el resucitado Cristo es el ‘reflejo de la gloria de Dios y la representación exacta de su mismo ser’. (Heb 1:1-3.) Por consiguiente, si los ángeles tributan al Hijo lo que nosotros entendemos como “adoración”, en realidad esa adoración se dirige mediante él a Jehová Dios, el Gobernante Soberano, Aquel “que hizo el cielo y la tierra y el mar y las fuentes de las aguas”. (Rev 14:7; 4:10, 11; 7:11, 12; 11:16, 17; compárese con 1Cr 29:20; Rev 5:13, 14; 21:22.) Por otro lado, traducciones tales como “rendir homenaje” y “prosternarse” —en lugar de “adorar”— de ninguna manera están en desacuerdo con el lenguaje original (ni del hebreo del Salmo 97:7 ni del griego de Hebreos 1:6), pues transmiten el sentido básico de hisch•ta•jawáh y pro•sky•né•ō.
SALMO 97:10)
“Oh amadores de Jehová, odien lo que es malo. Él está guardando las almas de los que le son leales; de la mano de los inicuos los libra.”
*** cl cap. 28 págs. 285-286 párr. 15 “Solo tú eres leal” ***
15 Movido por su bondad amorosa, Jehová acude vez tras vez al auxilio de sus siervos cuando se encuentran en dificultades. El salmista nos dice: “Él está guardando las almas de los que le son leales; de la mano de los inicuos los libra” (Salmo 97:10). Pensemos en el trato que dio a la nación de Israel. Tras su milagrosa liberación a través del mar Rojo, los israelitas cantaron a Dios: “En tu bondad amorosa [“amor leal”, nota] has guiado al pueblo que has recobrado” (Éxodo 15:13). La liberación que efectuó en el mar Rojo fue una clara prueba de su amor leal. Moisés dijo más tarde a los israelitas: “No porque ustedes fueran el más populoso de todos los pueblos les mostró Jehová afecto de modo que los escogiera, porque eran el más pequeño de todos los pueblos. Antes bien, por amarlos Jehová, y por guardar la declaración jurada que había jurado a sus antepasados, Jehová los sacó con mano fuerte, para redimirlos de la casa de esclavos, de la mano de Faraón el rey de Egipto” (Deuteronomio 7:7, 8).
*** w93 15/4 pág. 17 párr. 12 Jóvenes, ¿tras qué siguen ustedes? ***
Sobre todo, tienes que aprender a odiar, aborrecer y detestar lo que es malo. (Salmo 97:10.) ¿Cómo es posible odiar lo que al principio pudiera ser divertido o placentero? Pensando en las consecuencias. “No se extravíen: de Dios uno no se puede mofar. Porque cualquier cosa que el hombre esté sembrando, esto también segará; porque el que esté sembrando con miras a su carne, segará de su carne la corrupción.” (Gálatas 6:7, 8.) Cuando te veas tentado a ceder a la pasión, piensa en lo que es de mayor importancia: el dolor que causará a Jehová Dios esta acción. (Compárese con Salmo 78:41.) Piensa también en la posibilidad de una preñez no deseada o de contraer una enfermedad, como el sida. Reflexiona en los serios problemas emocionales y la pérdida de amor propio que sufrirás. Además, pudiera haber consecuencias a largo plazo. Una cristiana admite: “Mi esposo y yo tuvimos relaciones sexuales con otras personas antes de conocernos. Aunque ahora ambos somos cristianos, nuestra vida sexual anterior es una fuente de contiendas y celos en nuestro matrimonio”. Tampoco debes olvidar que perderás tus privilegios teocráticos o que posiblemente se te expulse de la congregación cristiana. (1 Corintios 5:9-13.) ¿Es algún placer momentáneo merecedor de un precio tan elevado?
*** w90 15/8 pág. 29 ¿Recuerda usted? ***
¿Por qué es esencial que ‘odiemos lo que es malo’ a los ojos de Jehová? (Salmo 97:10.)
Los que odian lo malo no buscan maneras de participar en ello. Por otra parte, los que no lo odian quizás se retraigan físicamente de hacerlo mientras mentalmente desean participar en obras malas.—15/4, página 21.
*** g90 8/8 pág. 11 ¿Cómo puedo escoger una película adecuada? ***
La Biblia nos insta a que ‘odiemos lo que es malo’. (Salmo 97:10.) Por eso, ¿cómo puedes decir que odias lo malo si regularmente seleccionas dosis de satanismo sangriento, mutilación y violencia, o de cruda inmoralidad sexual? Parece difícil.
*** w89 1/11 pág. 12 párr. 8 La limpieza moral es la hermosura de los jóvenes ***
Pero, lamentablemente, algunos jóvenes cristianos han permitido que las actitudes inmorales del mundo los contaminen. Aunque tal vez afirmen amar lo que es bueno, no odian lo que es malo; por lo menos, no le tienen suficiente odio. (Salmo 97:10.) En algunos casos hasta parece que aman lo malo. Como lo expresa Salmo 52:3: “Has amado lo malo más que lo bueno; la falsedad, más que el hablar justicia”. Algunos llegan al extremo de rechazar de plano la dirección de la organización de Jehová en asuntos como los de concertar citas, el entretenimiento y la moralidad. Como resultado, estos jóvenes suelen traer vergüenza a sí mismos y a sus padres. También pierden su hermosura a la vista de Dios. (2 Pedro 2:21, 22.)
SALMO 98:8)
“Batan las manos los ríos mismos; las montañas mismas clamen gozosamente todas juntas”
*** it-2 pág. 424 Monte, montaña ***
Las montañas se regocijan y alaban a Jehová. Cuando Jehová dirige su atención a su pueblo y le muestra favor, produce un buen efecto en la tierra. Al cultivar y atender las faldas de las montañas, estas dejan de ofrecer una apariencia descuidada, como si estuvieran de duelo debido a desolación o a alguna plaga. Por lo tanto, en sentido figurado, las montañas ‘claman gozosamente’, y su belleza y productividad resultan en alabanza para Jehová. (Sl 98:8; 148:7-9; compárese con Isa 44:23; 49:13; 55:12, 13; Eze 36:1-12.)
SALMO 99:1)
“Jehová mismo ha llegado a ser rey. Agítense los pueblos. Está sentado sobre los querubines. Retiemble la tierra.”
*** ws cap. 11 pág. 91 La Jerusalén terrestre en contraste con la del cielo ***
La “Jerusalén de arriba” llega a ser una ciudad real
3 La “Jerusalén de arriba” ha adquirido un aspecto real desde que terminaron “los tiempos señalados de las naciones” en 1914. (Lucas 21:24.) Desde entonces en adelante aplica Salmo 97:1: “¡Jehová mismo ha llegado a ser rey! Esté gozosa la tierra”. También aplica Salmo 99:1, 2: “Jehová mismo ha llegado a ser rey. [...] Jehová es grande en Sión, y es alto sobre todos los pueblos”. En 1914 llegó el tiempo para que él detuviera la holladura del Reino que tenía que ver con la línea real de David, como estaba representado en la ciudad de Jerusalén, que en el pasado tuvo la distinción de ser ciudad real, ciudad de realeza. Por eso él entronizó a su Hijo, Jesucristo, como Rey a Su propia diestra en “la Jerusalén de arriba”, la Jerusalén de los cielos, y así la hizo una ciudad real. La propia posición de rey de Jehová resulta reforzada o engrandecida por la entronización de Jesucristo como Rey.
SALMO 99:2)
“Jehová es grande en Sión, y es alto sobre todos los pueblos.”
*** ws cap. 11 pág. 91 La Jerusalén terrestre en contraste con la del cielo ***
La “Jerusalén de arriba” llega a ser una ciudad real
3 La “Jerusalén de arriba” ha adquirido un aspecto real desde que terminaron “los tiempos señalados de las naciones” en 1914. (Lucas 21:24.) Desde entonces en adelante aplica Salmo 97:1: “¡Jehová mismo ha llegado a ser rey! Esté gozosa la tierra”. También aplica Salmo 99:1, 2: “Jehová mismo ha llegado a ser rey. [...] Jehová es grande en Sión, y es alto sobre todos los pueblos”. En 1914 llegó el tiempo para que él detuviera la holladura del Reino que tenía que ver con la línea real de David, como estaba representado en la ciudad de Jerusalén, que en el pasado tuvo la distinción de ser ciudad real, ciudad de realeza. Por eso él entronizó a su Hijo, Jesucristo, como Rey a Su propia diestra en “la Jerusalén de arriba”, la Jerusalén de los cielos, y así la hizo una ciudad real. La propia posición de rey de Jehová resulta reforzada o engrandecida por la entronización de Jesucristo como Rey.
SALMO 99:6)
“Moisés y Aarón estuvieron entre sus sacerdotes, y Samuel estuvo entre los que invocaban su nombre. Estuvieron clamando a Jehová, y él mismo siguió respondiéndoles.”
*** it-2 pág. 893 Sacerdote ***
Otras aplicaciones del término “sacerdote”. En el Salmo 99:6 se llama sacerdote a Moisés en virtud de su función de mediador y de su designación para llevar a cabo el servicio de santificación en el santuario, donde Aarón y sus hijos fueron instalados en el sacerdocio. Moisés intercedió por Israel, invocando el nombre de Jehová. (Nú 14:13-20.)
SALMO 100:1)
“Griten en triunfo a Jehová, [oh gentes de] toda la tierra.”
*** w95 15/1 pág. 19 Sirva a Jehová con gozo de corazón ***
‘Sirva a Jehová con regocijo’
13 El gozo debe desempeñar un papel importante en nuestro servicio a Dios. El salmista cantó en una melodía de acción de gracias: “Griten en triunfo a Jehová, oh gentes de toda la tierra. Sirvan a Jehová con regocijo. Entren delante de él con un clamor gozoso”. (Salmo 100:1, 2.) Jehová es el “Dios feliz” y desea que sus siervos hallen gozo al cumplir con su dedicación a él. (1 Timoteo 1:11.) Personas de todas las naciones deben alborozarse en Jehová, y nuestras expresiones de alabanza tienen que ser fuertes, como el ‘grito de triunfo’ de un ejército victorioso. Ya que el servicio de Dios es reconfortante, debemos participar en él con gozo. Por ello, el salmista aconsejó al pueblo que entrara en la presencia de Dios “con un clamor gozoso”.
SALMO 100:2)
“Sirvan a Jehová con regocijo. Entren delante de él con un clamor gozoso.”
*** yb01 págs. 3-4 Carta del Cuerpo Gobernante ***
La Biblia nos ofrece la siguiente invitación: “Sirvan a Jehová con regocijo. [...] Entren en sus puertas con acción de gracias, en sus patios con alabanza. Denle gracias, bendigan su nombre. Porque Jehová es bueno; su bondad amorosa es hasta tiempo indefinido, y su fidelidad hasta generación tras generación” (Sal. 100:2-5). Servir a Jehová con regocijo está directamente vinculado a tener una estrecha relación personal con él. Dios hace posible dicha relación, y nosotros tenemos el privilegio de cultivarla. Los que gozamos de esa clase de relación sabemos que Jehová siempre está dispuesto a ayudarnos y fortalecernos en tiempos de necesidad. Estamos seguros de que nos suministrará la fuerza y dirección espiritual necesaria para hacer frente a los retos de la vida en los últimos días de este sistema de cosas. Prescindiendo de las presiones que afrontemos, disfrutamos de nuestro ministerio y damos gracias a Jehová a diario porque, como su Palabra nos recuerda, ‘él se interesa por nosotros’ (1 Ped. 5:7).
*** w95 15/1 pág. 19 Sirva a Jehová con gozo de corazón ***
‘Sirva a Jehová con regocijo’
13 El gozo debe desempeñar un papel importante en nuestro servicio a Dios. El salmista cantó en una melodía de acción de gracias: “Griten en triunfo a Jehová, oh gentes de toda la tierra. Sirvan a Jehová con regocijo. Entren delante de él con un clamor gozoso”. (Salmo 100:1, 2.) Jehová es el “Dios feliz” y desea que sus siervos hallen gozo al cumplir con su dedicación a él. (1 Timoteo 1:11.) Personas de todas las naciones deben alborozarse en Jehová, y nuestras expresiones de alabanza tienen que ser fuertes, como el ‘grito de triunfo’ de un ejército victorioso. Ya que el servicio de Dios es reconfortante, debemos participar en él con gozo. Por ello, el salmista aconsejó al pueblo que entrara en la presencia de Dios “con un clamor gozoso”.
SALMO 100:3)
“Sepan que Jehová es Dios. Es él quien nos ha hecho, y no nosotros mismos. [Somos] su pueblo, y las ovejas de su apacentamiento.”
*** ip-2 cap. 4 pág. 47 párr. 4 “Ustedes son mis testigos” ***
4 Jehová tiene especial interés por la nación de Israel porque es posesión suya. Es su propia creación, en cumplimiento del pacto abrahámico (Génesis 12:1-3). Por eso Salmo 100:3 dice: “Sepan que Jehová es Dios. Es él quien nos ha hecho, y no nosotros mismos. Somos su pueblo, y las ovejas de su apacentamiento”.
*** w96 15/1 pág. 15 párr. 2 Las ovejas de Jehová necesitan de tiernos cuidados ***
2 Dado que somos objeto de cuidados tan tiernos, podemos corear con el salmista: “Sirvan a Jehová con regocijo. Entren delante de él con un clamor gozoso. Sepan que Jehová es Dios. Es él quien nos ha hecho, y no nosotros mismos. Somos su pueblo, y las ovejas de su apacentamiento”. (Salmo 100:2, 3.) Sí, nos regocijamos y nos sentimos seguros, como si estuviéramos resguardados de los malvados predadores en un redil cercado con fuertes muros de piedra. (Números 32:16; 1 Samuel 24:3; Sofonías 2:6.)
*** w95 15/1 pág. 19 párr. 14 Sirva a Jehová con gozo de corazón ***
El salmista agregó: “Sepan [reconozcan] que Jehová es Dios. Es él quien nos ha hecho, y no nosotros mismos. Somos su pueblo, y las ovejas de su apacentamiento”. (Salmo 100:3.) Dado que Jehová es nuestro Creador, le pertenecemos, como las ovejas al pastor. Dios nos cuida tan bien que lo alabamos con gratitud. (Salmo 23.)
*** w89 1/8 pág. 11 párr. 5 El propósito divino de que el hombre disfrute de la vida en el Paraíso ***
Sabía que como hombre no se había hecho a sí mismo, ni se había desarrollado a sí mismo. Sus propios esfuerzos no lo habían puesto en la condición en que se hallaba. (Compárese con Salmo 100:3;
SALMO 100:4)
“Entren en sus puertas con acción de gracias, en sus patios con alabanza. Denle gracias, bendigan su nombre.”
*** w99 15/1 págs. 18-19 párr. 12 Alcemos manos leales en oración ***
12 El salmista cantó con respecto a Dios: “Entren en sus puertas con acción de gracias, en sus patios con alabanza. Denle gracias, bendigan su nombre. Porque Jehová es bueno; su bondad amorosa es hasta tiempo indefinido, y su fidelidad hasta generación tras generación” (Salmo 100:4, 5). Hoy está entrando en los patios del santuario de Jehová gente de todas las naciones, y por ello podemos alabarlo y darle gracias. ¿Damos gracias a Dios por el Salón del Reino local y demostramos nuestro agradecimiento reuniéndonos regularmente con aquellos que lo aman? Mientras estamos allí, ¿elevamos la voz con entusiasmo en cánticos de alabanza y agradecimiento a nuestro amoroso Padre celestial?
*** w95 15/1 pág. 19 párrs. 14-15 Sirva a Jehová con gozo de corazón ***
Respecto a Jehová, el salmista también cantó: “Entren en sus puertas con acción de gracias, en sus patios con alabanza. Denle gracias, bendigan su nombre. Porque Jehová es bueno; su bondad amorosa es hasta tiempo indefinido, y su fidelidad hasta generación tras generación”. (Salmo 100:4, 5.)
15 Hoy día, personas gozosas de todas las naciones entran en los patios del santuario de Jehová para ofrecerle acción de gracias y alabanza. Bendecimos gozosamente el nombre de Dios hablando siempre bien de Jehová, y sus magníficas cualidades nos mueven a alabarlo.
*** w92 15/3 pág. 23 La libertad que Dios nos da trae gozo ***
Estime la libertad que Dios le da
20 Como pueblo de Jehová, sin duda debemos estimar la libertad que Dios nos da, que nos ha traído gozo y muchísimas bendiciones. No nos extraña el que Salmo 100:1-5 nos exhorte a entrar en la presencia de Dios “con un clamor gozoso”. Jehová es nuestro dueño y se interesa en nosotros como un Pastor amoroso. Sí, “somos su pueblo, y las ovejas de su apacentamiento”. Su posición como Creador y sus magníficas cualidades nos dan un incentivo para entrar en los patios de su santuario con alabanza y acción de gracias. Nos sentimos movidos a ‘bendecir su nombre’, a hablar bien de Jehová Dios.
SALMO 100:5)
“Porque Jehová es bueno; su bondad amorosa es hasta tiempo indefinido, y su fidelidad hasta generación tras generación.”
*** w95 15/1 págs. 19-20 párrs. 14-15 Sirva a Jehová con gozo de corazón ***
(Salmo 100:4, 5.)
15 Hoy día, personas gozosas de todas las naciones entran en los patios del santuario de Jehová para ofrecerle acción de gracias y alabanza. Bendecimos gozosamente el nombre de Dios hablando siempre bien de Jehová, y sus magníficas cualidades nos mueven a alabarlo. Él es completamente bueno, y siempre podemos confiar en que tratará a sus siervos con bondad amorosa o consideración compasiva, pues esta perdurará hasta tiempo indefinido. Hasta “generación tras generación” Jehová muestra amor fielmente a los que hacen su voluntad. (Romanos 8:38, 39.)
SALMO 101:2)
“De veras actuaré con discreción en un camino exento de falta. ¿Cuándo vendrás a mí? Andaré en la integridad de mi corazón dentro de mi casa.”
*** w05 1/11 págs. 24-25 párr. 14 ¿Andará usted con Dios? ***
Si Jehová es real para nosotros, tendremos en cuenta sus sentimientos a la hora de tomar una decisión. Por ejemplo, ni por un momento pensaremos en hacer algo malo y luego ocultárselo a los ancianos de la congregación o a nuestra familia; más bien, procuraremos andar con Dios aun cuando ningún ser humano nos esté viendo. Nuestra determinación es la misma del antiguo rey David: “Andaré en la integridad de mi corazón dentro de mi casa” (Salmo 101:2).
*** w98 15/7 pág. 31 ¿Tiene usted “un corazón obediente”? ***
El salmista mostró que incluso dentro de su casa, donde los demás no podían verle, ‘anduvo en la integridad de su corazón’ (Salmo 101:2). Mientras usted está sentado en su hogar, puede que encienda el televisor y comience a ver una película. Es posible que ahí mismo se ponga a prueba su obediencia. El filme pudiera tomar un rumbo inmoral. ¿Seguirá mirando, diciéndose que ese es el tipo de películas que hoy en día se ven? ¿O le impulsará un corazón obediente a acatar el mandato de las Escrituras acerca de “que la fornicación y la inmundicia de toda clase, o la avidez, ni siquiera se mencionen entre ustedes”? (Efesios 5:3-5.) ¿Apagará el televisor, aunque el argumento le atraiga? ¿O cambiará de canal, si el programa se vuelve violento? “Jehová mismo examina al justo así como al inicuo, y Su alma ciertamente odia a cualquiera que ama la violencia.” (Salmo 11:5.)
SALMO 101:3)
“No pondré enfrente de mis ojos ninguna cosa que no sirva para nada. El obrar de los que apostatan he odiado; no se me pega.”
*** w11 15/7 pág. 13 párrs. 12-13 ¿Seguiremos la amorosa guía de Jehová? ***
Igualmente, el rey David tomó esta decisión: “No pondré enfrente de mis ojos ninguna cosa que no sirva para nada” (Sal. 101:3). Sin duda, todo lo que pueda dañar nuestra conciencia y nuestra amistad con Jehová es una cosa que no sirve para nada bueno. Por eso, no deberíamos fijar la mirada en nada que siembre malos deseos en nuestro corazón y nos tiente a pecar.
13 ¿Pudiera darse el caso de que, sin querer, nos convirtiéramos nosotros mismos en una “cosa que no sirva para nada”? En cierto sentido, sí. ¿Cómo? Si lleváramos a otras personas a contemplar algo que les despierte malos deseos. Por ejemplo, caeríamos en este error si pasáramos por alto el consejo bíblico de vestir de modo “bien arreglado” y “con modestia”, o decencia (1 Tim. 2:9). Para saber si cierta ropa es modesta, no basta con nuestra propia opinión. Tenemos que examinar si pudiera herir la conciencia y la sensibilidad de quienes nos rodean. La paz y el bienestar de nuestros semejantes deben ser más importantes que nuestros gustos y preferencias (Rom. 15:1, 2).
SALMO 101:5)
“A cualquiera que calumnia a su compañero en secreto, a ese reduzco a silencio. A cualquiera de ojos altivos y de corazón arrogante, a ese no puedo aguantar.”
*** w89 15/9 pág. 27 ¿Quién puede ser amigo de Dios? ***
David dijo: “A cualquiera que calumnia a su compañero en secreto, a ese reduzco a silencio”. (Salmo 101:5.) Nosotros también podemos silenciar a los calumniadores si no escuchamos lo que dicen.

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