PROVERBIOS 12-16 | Tesoros de la Biblia: semana del 17-23 de octubre

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TEXTOS BÍBLICOS Y REFERENCIAS: TESOROS DE LA BIBLIA | PROVERBIOS 12-16

“LA SABIDURÍA ES MEJOR QUE EL ORO” (10 MINS.):

¿Por qué es tan valiosa la sabiduría divina? Porque protege a quienes la poseen de ir por mal camino y los conserva con vida. Influye de manera positiva en su actitud, palabras y acciones.
La sabiduría nos protege del orgullo
16:18, 19
• La persona sabia reconoce que Jehová es la Fuente de toda sabiduría.
• Quienes logran éxito en la vida o reciben puestos de responsabilidad deben tener mucho cuidado para no volverse orgullosos o altivos.
La sabiduría fomenta el habla positiva
16:21-24
• La persona sabia es perspicaz, busca lo bueno en los demás y habla bien de ellos.
• La persona sabia no es dura ni agresiva; todo lo contrario, sus palabras son dulces como la miel y convincentes.
¿LO SABÍA?
El cuerpo asimila rápidamente la miel y la convierte en energía. Esta sustancia es apreciada por su dulzura y sus propiedades curativas.
Tal como la miel es muy nutritiva, las palabras agradables son muy reconfortantes.

Pr 16:16, 17. La persona sabia estudia la Palabra de Dios y la pone en práctica (w07 15/7 pág. 8).

Traducción del Nuevo Mundo con referencias Proverbios 16:16, 17
16 El conseguir sabiduría es ¡oh, cuánto mejor que el oro! Y el conseguir entendimiento ha de escogerse más que la plata.
17 La calzada de los rectos es apartarse de lo malo. El que está salvaguardando su camino está guardando su alma.
La Atalaya 2007 “La sabiduría es para una protección”
“La sabiduría es para una protección”
PROVERBIOS 16:16 afirma: “El conseguir sabiduría es ¡oh, cuánto mejor que el oro! Y el conseguir entendimiento ha de escogerse más que la plata”. ¿Por qué es tan valiosa la sabiduría? “Porque la sabiduría es para una protección lo mismo que el dinero es para una protección; pero la ventaja del conocimiento es que la sabiduría misma conserva vivos a sus dueños.” (Eclesiastés 7:12.) Ahora bien, ¿cómo logra la sabiduría conservar vivos a sus dueños?
Adquirir sabiduría divina —es decir, obtener conocimiento exacto de la Palabra de Dios, la Biblia, y luego actuar en armonía con ella— nos ayuda a vivir de la forma que agrada a Jehová (Proverbios 2:10-12). Salomón, rey del antiguo Israel, declaró: “La calzada de los rectos es apartarse de lo malo. El que está salvaguardando su camino está guardando su alma” (Proverbios 16:17). En efecto, la sabiduría libra del mal camino a quienes la poseen y los conserva vivos. Los breves pero sabios consejos registrados en Proverbios 16:16-33 ponen de relieve la influencia tan positiva que la sabiduría divina puede ejercer sobre nuestra forma de ser, así como sobre nuestras palabras y acciones.
‘Seamos humildes de espíritu’
En la Biblia, la sabiduría personificada dice lo siguiente: “El propio ensalzamiento y el orgullo [...] he odiado” (Proverbios 8:13). El orgullo y la sabiduría son polos opuestos. Es preciso que actuemos con sabiduría y procuremos no volvernos altivos o arrogantes. A este respecto deben estar especialmente alerta aquellos a quienes les ha ido bien en determinados aspectos de la vida o se les ha confiado un puesto de responsabilidad en la congregación.
Proverbios 16:18 nos advierte: “El orgullo está antes de un ruidoso estrellarse; y un espíritu altivo, antes del tropiezo”. Piense en la caída más estrepitosa de la historia: la de un hijo perfecto de Dios, el ser espiritual que se convirtió a sí mismo en Satanás (Génesis 3:1-5; Revelación [Apocalipsis] 12:9). ¿Acaso no manifestó él un espíritu altivo antes de su caída? La Biblia hace referencia a esto al recomendar que no se nombre para un puesto de superintendencia en la congregación a un hermano recién convertido, “por temor de que se hinche de orgullo y caiga en el juicio pronunciado contra el Diablo” (1 Timoteo 3:1, 2, 6). Es vital, por lo tanto, que no alimentemos el orgullo de otras personas ni permitamos que se desarrolle ese defecto en nuestro corazón.

Pr 16:18, 19. La persona sabia no es orgullosa o arrogante (w07 15/7 págs. 8, 9).

Traducción del Nuevo Mundo con referencias Proverbios 16:18, 19
18 El orgullo está antes de un ruidoso estrellarse; y un espíritu altivo, antes del tropiezo.
19 Mejor es ser humilde de espíritu con los mansos que dividir el despojo con los que a sí mismos se ensalzan.
La Atalaya 2007 “La sabiduría es para una protección”
“La sabiduría es para una protección”
PROVERBIOS 16:16 afirma: “El conseguir sabiduría es ¡oh, cuánto mejor que el oro! Y el conseguir entendimiento ha de escogerse más que la plata”. ¿Por qué es tan valiosa la sabiduría? “Porque la sabiduría es para una protección lo mismo que el dinero es para una protección; pero la ventaja del conocimiento es que la sabiduría misma conserva vivos a sus dueños.” (Eclesiastés 7:12.) Ahora bien, ¿cómo logra la sabiduría conservar vivos a sus dueños?
Adquirir sabiduría divina —es decir, obtener conocimiento exacto de la Palabra de Dios, la Biblia, y luego actuar en armonía con ella— nos ayuda a vivir de la forma que agrada a Jehová (Proverbios 2:10-12). Salomón, rey del antiguo Israel, declaró: “La calzada de los rectos es apartarse de lo malo. El que está salvaguardando su camino está guardando su alma” (Proverbios 16:17). En efecto, la sabiduría libra del mal camino a quienes la poseen y los conserva vivos. Los breves pero sabios consejos registrados en Proverbios 16:16-33 ponen de relieve la influencia tan positiva que la sabiduría divina puede ejercer sobre nuestra forma de ser, así como sobre nuestras palabras y acciones.
‘Seamos humildes de espíritu’
En la Biblia, la sabiduría personificada dice lo siguiente: “El propio ensalzamiento y el orgullo [...] he odiado” (Proverbios 8:13). El orgullo y la sabiduría son polos opuestos. Es preciso que actuemos con sabiduría y procuremos no volvernos altivos o arrogantes. A este respecto deben estar especialmente alerta aquellos a quienes les ha ido bien en determinados aspectos de la vida o se les ha confiado un puesto de responsabilidad en la congregación.
Proverbios 16:18 nos advierte: “El orgullo está antes de un ruidoso estrellarse; y un espíritu altivo, antes del tropiezo”. Piense en la caída más estrepitosa de la historia: la de un hijo perfecto de Dios, el ser espiritual que se convirtió a sí mismo en Satanás (Génesis 3:1-5; Revelación [Apocalipsis] 12:9). ¿Acaso no manifestó él un espíritu altivo antes de su caída? La Biblia hace referencia a esto al recomendar que no se nombre para un puesto de superintendencia en la congregación a un hermano recién convertido, “por temor de que se hinche de orgullo y caiga en el juicio pronunciado contra el Diablo” (1 Timoteo 3:1, 2, 6). Es vital, por lo tanto, que no alimentemos el orgullo de otras personas ni permitamos que se desarrolle ese defecto en nuestro corazón.
En Proverbios 16:19 leemos: “Mejor es ser humilde de espíritu con los mansos que dividir el despojo con los que a sí mismos se ensalzan”. El caso del rey Nabucodonosor de Babilonia demuestra que esta afirmación es muy sabia. Este hombre erigió orgullosamente una colosal estatua, quizá una representación de sí mismo, en la llanura de Dura. La estatua, que probablemente estaba colocada sobre un pedestal muy alto, alcanzaba unos 27 metros (90 pies) de altura (Daniel 3:1). Nabucodonosor pretendía que este monumento constituyera un símbolo imponente de su imperio. Ahora bien, puede que las cosas altas y encumbradas —como estatuas, obeliscos, torres o rascacielos— logren impresionar a los seres humanos, pero no así a Dios. El salmista cantó: “Jehová es alto, y, no obstante, al humilde lo ve; pero al altanero lo conoce solo de distancia” (Salmo 138:6). De hecho, “lo que entre los hombres es encumbrado, cosa repugnante es a la vista de Dios” (Lucas 16:15). Es mejor dejarnos “llevar con las cosas humildes” que tener “la mente puesta en cosas encumbradas” (Romanos 12:16).
Hablemos con perspicacia y de forma persuasiva
¿Cómo influye en nuestra forma de hablar el que adquiramos sabiduría? El sabio rey nos explica: “El que está mostrando perspicacia en un asunto hallará el bien, y feliz es el que está confiando en Jehová. El que es sabio de corazón será llamado entendido, y el que es dulce de labios añade persuasiva. A sus dueños la perspicacia es un pozo de vida; y la disciplina de los tontos es la tontedad. El corazón del sabio hace que su boca muestre perspicacia, y a sus labios añade persuasiva” (Proverbios 16:20-23).
La sabiduría nos permite hablar con perspicacia y persuasión. ¿Por qué? Porque quien es sabio de corazón procura ‘hallar el bien’ en los asuntos y ‘confía en Jehová’. Si nos esforzamos por ver las cosas buenas de los demás, nos sentiremos más inclinados a hablar bien de ellos. Nuestra forma de hablar, en lugar de ser áspera o polémica, será dulce y persuasiva. Cuando analizamos las circunstancias que rodean a cada persona, comprendemos qué dificultades afronta y cómo las está sobrellevando.
Igual de importante es hablar con sabiduría cuando participamos en la obra de predicar el Reino y hacer discípulos. El objetivo que perseguimos al enseñar la Palabra de Dios a otras personas no es simplemente transmitirles información bíblica, sino llegarles al corazón. Para lograrlo tenemos que expresarnos de forma persuasiva. El apóstol Pablo exhortó a su compañero Timoteo a continuar en las cosas que fue “persuadido a creer” (2 Timoteo 3:14, 15).
El término griego que se traduce “persuadir” significa “induc[ir] un cambio [en la] manera de pensar mediante la influencia de la razón o de consideraciones morales” (Diccionario expositivo de palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento exhaustivo, de W. E. Vine). Para exponer argumentos convincentes, capaces de inducir un cambio de ideas en quienes nos escuchan, necesitamos comprender en profundidad su forma de pensar, así como sus intereses, circunstancias y antecedentes. ¿Cómo se obtiene dicha comprensión, o perspicacia? El discípulo Santiago nos da la respuesta: siendo “presto en cuanto a oír, lento en cuanto a hablar” (Santiago 1:19). Si logramos que la persona se exprese y prestamos cuidadosa atención a lo que dice, podremos averiguar qué piensa y cómo es en realidad.

Pr 16:20-24. La persona sabia usa el don del habla para ayudar a los demás (w07 15/7 págs. 9, 10).

Traducción del Nuevo Mundo con referencias Proverbios 16:20-24
20 El que está mostrando perspicacia en un asunto hallará el bien, y feliz es el que está confiando en Jehová.
21 El que es sabio de corazón será llamado entendido, y el que es dulce de labios añade persuasiva.
22 A sus dueños la perspicacia es un pozo de vida; y la disciplina de los tontos es la tontedad.
23 El corazón del sabio hace que su boca muestre perspicacia, y a sus labios añade persuasiva.
24 Los dichos agradables son un panal de miel, dulces al alma y una curación a los huesos.
La Atalaya 2007 “La sabiduría es para una protección”
En Proverbios 16:19 leemos: “Mejor es ser humilde de espíritu con los mansos que dividir el despojo con los que a sí mismos se ensalzan”. El caso del rey Nabucodonosor de Babilonia demuestra que esta afirmación es muy sabia. Este hombre erigió orgullosamente una colosal estatua, quizá una representación de sí mismo, en la llanura de Dura. La estatua, que probablemente estaba colocada sobre un pedestal muy alto, alcanzaba unos 27 metros (90 pies) de altura (Daniel 3:1). Nabucodonosor pretendía que este monumento constituyera un símbolo imponente de su imperio. Ahora bien, puede que las cosas altas y encumbradas —como estatuas, obeliscos, torres o rascacielos— logren impresionar a los seres humanos, pero no así a Dios. El salmista cantó: “Jehová es alto, y, no obstante, al humilde lo ve; pero al altanero lo conoce solo de distancia” (Salmo 138:6). De hecho, “lo que entre los hombres es encumbrado, cosa repugnante es a la vista de Dios” (Lucas 16:15). Es mejor dejarnos “llevar con las cosas humildes” que tener “la mente puesta en cosas encumbradas” (Romanos 12:16).
Hablemos con perspicacia y de forma persuasiva
¿Cómo influye en nuestra forma de hablar el que adquiramos sabiduría? El sabio rey nos explica: “El que está mostrando perspicacia en un asunto hallará el bien, y feliz es el que está confiando en Jehová. El que es sabio de corazón será llamado entendido, y el que es dulce de labios añade persuasiva. A sus dueños la perspicacia es un pozo de vida; y la disciplina de los tontos es la tontedad. El corazón del sabio hace que su boca muestre perspicacia, y a sus labios añade persuasiva” (Proverbios 16:20-23).
La sabiduría nos permite hablar con perspicacia y persuasión. ¿Por qué? Porque quien es sabio de corazón procura ‘hallar el bien’ en los asuntos y ‘confía en Jehová’. Si nos esforzamos por ver las cosas buenas de los demás, nos sentiremos más inclinados a hablar bien de ellos. Nuestra forma de hablar, en lugar de ser áspera o polémica, será dulce y persuasiva. Cuando analizamos las circunstancias que rodean a cada persona, comprendemos qué dificultades afronta y cómo las está sobrellevando.
Igual de importante es hablar con sabiduría cuando participamos en la obra de predicar el Reino y hacer discípulos. El objetivo que perseguimos al enseñar la Palabra de Dios a otras personas no es simplemente transmitirles información bíblica, sino llegarles al corazón. Para lograrlo tenemos que expresarnos de forma persuasiva. El apóstol Pablo exhortó a su compañero Timoteo a continuar en las cosas que fue “persuadido a creer” (2 Timoteo 3:14, 15).
El término griego que se traduce “persuadir” significa “induc[ir] un cambio [en la] manera de pensar mediante la influencia de la razón o de consideraciones morales” (Diccionario expositivo de palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento exhaustivo, de W. E. Vine). Para exponer argumentos convincentes, capaces de inducir un cambio de ideas en quienes nos escuchan, necesitamos comprender en profundidad su forma de pensar, así como sus intereses, circunstancias y antecedentes. ¿Cómo se obtiene dicha comprensión, o perspicacia? El discípulo Santiago nos da la respuesta: siendo “presto en cuanto a oír, lento en cuanto a hablar” (Santiago 1:19). Si logramos que la persona se exprese y prestamos cuidadosa atención a lo que dice, podremos averiguar qué piensa y cómo es en realidad.
El apóstol Pablo poseía una habilidad extraordinaria para persuadir a otras personas (Hechos 18:4). Tanto era así que un platero llamado Demetrio, opositor del cristianismo, tuvo que reconocer: “No solo en Éfeso, sino en casi todo el distrito de Asia, este Pablo ha persuadido a una muchedumbre considerable y los ha vuelto a otra opinión” (Hechos 19:26). ¿Se atribuyó Pablo el mérito por su eficacia en la predicación? Ni mucho menos. Para él, su predicación constituía “una demostración de[l] espíritu y [...] el poder de Dios” (1 Corintios 2:4, 5). Nosotros también contamos con la ayuda del espíritu santo de Dios. Como confiamos en Jehová, estamos seguros de que bendice nuestros esfuerzos por hablar con perspicacia y de forma persuasiva en el ministerio.
No es de extrañar que “el que es sabio de corazón” sea calificado de “inteligente” o “prudente” (Proverbios 16:21, Nueva Versión Internacional; Reina-Valera, 1960). En efecto, la perspicacia es “un pozo de vida” para quienes tienen esta cualidad. Ahora bien, ¿qué hay de los tontos, o necios? Ellos ‘desprecian la sabiduría y la disciplina’ (Proverbios 1:7). ¿Y qué resultados cosechan por rechazar la disciplina de Jehová? Como vimos antes, Salomón dijo: “La disciplina de los tontos es la tontedad” (Proverbios 16:22). Estas personas reciben mayor disciplina, muchas veces en forma de castigos severos. También es posible que los necios se acarreen diversas dificultades, vergüenza, enfermedades o hasta una muerte prematura.
El rey de Israel profundizó aún más en el buen efecto que tiene la sabiduría en nuestra forma de hablar. Afirmó lo siguiente: “Los dichos agradables son un panal de miel, dulces al alma y una curación a los huesos” (Proverbios 16:24). Al igual que la miel es dulce y satisface rápidamente a quien está hambriento, las palabras agradables resultan animadoras y reconfortantes. Además, tal como dicha sustancia beneficia nuestra salud física por sus múltiples propiedades —algunas de ellas curativas—, los dichos agradables también son saludables en sentido espiritual (Proverbios 24:13, 14).
Cuidado con el ‘camino que parece recto’
“Existe un camino que es recto delante del hombre, pero los caminos de la muerte son el fin de él después”, dijo Salomón (Proverbios 16:25). Estas palabras nos previenen contra el peligro de razonar equivocadamente y concluir que es mejor vivir de una forma contraria a la ley divina. Desde una perspectiva humana imperfecta, quizá nos parezca que cierto comportamiento es admisible, cuando en realidad va en contra de los justos principios de la Palabra de Dios. De hecho, Satanás puede valerse de tal engaño para lograr que alguien emprenda un camino que le parece correcto, pero que realmente conduce a la muerte.

BUSQUEMOS PERLAS ESCONDIDAS (8 MINS.):

Pr 15:15. ¿Cómo podemos disfrutar más de la vida? (g 11/13 pág. 16).

Traducción del Nuevo Mundo con referencias Proverbios 15:15
15 Todos los días del afligido son malos; pero el que es bueno de corazón [tiene] un banquete constantemente.
¡Despertad! 2013 ¿Tiene usted “un banquete constantemente”?
¿Tiene usted “un banquete constantemente”?
“Todos los días del afligido son malos; pero el que es alegre de corazón tiene un banquete constantemente.” (Proverbios 15:15, nota)
¿QUÉ significan estas palabras? Se refieren a nuestro estado mental y emocional. El “afligido” se concentra en el lado negativo de las cosas, y por eso sus días “son malos”, o deprimentes. En cambio, el que es “alegre de corazón” trata de ser positivo. Esa actitud lo ayuda a estar contento, como si siempre estuviera celebrando “un banquete”.
Todos tenemos problemas que nos impiden ser completamente felices. Sin embargo, podemos mantener un espíritu alegre aunque estemos pasando por malas rachas. Fíjese en lo que dice la Biblia:
o No permita que las preocupaciones del mañana lo abrumen hoy. Jesucristo dijo: “No se preocupen por lo que pasará mañana [...]. Recuerden que ya tenemos bastante con los problemas de cada día” (Mateo 6:34, Biblia en Lenguaje Sencillo).
o Trate de hacer una lista de las cosas buenas que le han ocurrido. Entonces, si un día está triste, sáquela y medite en ella. Además, no se concentre en sus errores. Aprenda de ellos y siga adelante. Cuando alguien conduce un auto no se queda mirando el espejo retrovisor; solo le echa un vistazo de vez en cuando. Y recuerde: Dios perdona de verdad (Salmo 130:4).
o Si los problemas lo agobian, desahóguese con alguien que pueda animarlo. Las preocupaciones pueden entristecer el corazón, “pero la buena palabra es lo que lo regocija”, como dice Proverbios 12:25. La “buena palabra” de ánimo podría venir de un familiar o de un amigo cercano, alguien que no sea pesimista y que “am[e] en todo tiempo” (Proverbios 17:17).
Los sabios consejos de la Biblia han ayudado a muchas personas a ser más felices, incluso en épocas difíciles. Es nuestro deseo que dichos consejos también lo ayuden a usted.

Pr 16:4. ¿En qué sentido “ha hecho Jehová para su propósito” al inicuo? (w07 15/5 págs. 18, 19).

Traducción del Nuevo Mundo con referencias Proverbios 16:4
4 Todo lo ha hecho Jehová para su propósito, sí, hasta al inicuo para el día malo.
La Atalaya 2007 “Tus planes serán firmemente establecidos”
La Biblia afirma: “El corazón es más traicionero que cualquier otra cosa, y es desesperado” (Jeremías 17:9). Nuestro corazón simbólico tiende a justificarse y a engañarse. Consciente de este peligro, el rey Salomón del antiguo Israel advierte: “Todos los caminos del hombre son puros a sus propios ojos, pero Jehová está avaluando los espíritus” (Proverbios 16:2).
Un excesivo amor propio podría llevarnos a justificar nuestros errores, a disimular defectos de personalidad y a cegarnos a nuestra propia maldad. Pero a Jehová no podemos engañarlo. Él está “avaluando los espíritus”. El espíritu de una persona es su inclinación mental predominante, y está ligado al corazón. Las cualidades del espíritu dependen, en buena medida, de la actividad del corazón simbólico, es decir, de los pensamientos, sentimientos y motivos. El espíritu es lo que “el examinador de los corazones” evalúa, y el juicio de este examinador está libre de favoritismo y parcialidad. Por consiguiente, hacemos bien en proteger nuestro espíritu.
“Haz rodar sobre Jehová mismo tus obras”
Planificar implica pensar, una actividad propia de nuestro corazón simbólico. Por lo general, los planes preceden a las acciones. ¿Lograremos alcanzar nuestros objetivos? Salomón responde: “Haz rodar sobre Jehová mismo tus obras, y tus planes serán firmemente establecidos” (Proverbios 16:3). Hacer rodar sobre Jehová nuestras obras supone confiar en él y en que él nos cuidará. Es como si hiciéramos rodar una carga de nuestros hombros y la descargáramos sobre los suyos. El salmista cantó: “Haz rodar sobre Jehová tu camino, y fíate de él, y él mismo obrará” (Salmo 37:5).
Ahora bien, si queremos que nuestros planes queden firmemente establecidos, deben armonizar con la Palabra de Dios y brotar de buenos motivos. Además, tenemos que rogarle a Jehová su ayuda y apoyo, y esforzarnos por seguir los consejos bíblicos. En especial, es importante que ‘arrojemos nuestra carga sobre Jehová’ al enfrentarnos a problemas o dificultades, pues “él [nos] sustentará”. En efecto, “nunca permitirá que tambalee el justo” (Salmo 55:22).
“Todo lo ha hecho Jehová para su propósito”
¿Qué más podemos esperar si hacemos rodar sobre Jehová nuestras obras? “Todo lo ha hecho Jehová para su propósito”, dice el sabio rey (Proverbios 16:4a). El Creador del universo es un Dios de propósito. Cuando hacemos rodar nuestras obras sobre él, nuestra vida deja de ser inútil y vacía, y adquiere propósito y sentido. Recordemos que el propósito de Jehová para la Tierra y para la humanidad es eterno (Efesios 3:11). Dios formó la Tierra y la creó “para ser habitada” (Isaías 45:18). Y todo lo que originalmente se propuso para la humanidad se cumplirá sin falta (Génesis 1:28). Por lo tanto, si nos dedicamos al Dios verdadero, disfrutaremos de una vida plena por toda la eternidad.
Jehová ha hecho “hasta al inicuo para el día malo” (Proverbios 16:4b). Por supuesto, Dios no creó a los malvados, pues “perfecta es su actividad” (Deuteronomio 32:4). Pero sí les ha permitido llegar a existir y continuar viviendo hasta que él considere oportuno ejecutar su sentencia contra ellos. Por ejemplo, Jehová le dijo a Faraón en Egipto: “Por esta causa te he mantenido en existencia, a fin de mostrarte mi poder y para que mi nombre sea declarado en toda la tierra” (Éxodo 9:16). Las diez plagas y la destrucción de Faraón y su ejército en el mar Rojo fueron, sin lugar a dudas, inolvidables manifestaciones del extraordinario poder de Dios.
Jehová también puede controlar la situación de modo que los malvados, sin darse cuenta, colaboren con Su propósito. El salmista le dirigió estas palabras: “La misma furia del hombre te elogiará; lo restante de la furia lo ceñirás sobre ti” (Salmo 76:10). Jehová quizás permita a sus enemigos descargar su cólera contra quienes le sirven, pero solo hasta el punto necesario para disciplinar e instruir a su pueblo. Dios cargará con “lo restante”, es decir, con todo lo que exceda de dicho límite.
Jehová sostiene a sus siervos humildes, pero ¿cómo considera a las personas orgullosas y arrogantes? “Todo el que es orgulloso de corazón es cosa detestable a Jehová —dice el rey de Israel—. Mano puede unirse a mano; no obstante, uno no quedará libre de castigo.” (Proverbios 16:5.) Los “orgulloso[s] de corazón” pueden hacer causa común para apoyarse, pero eso no los librará del castigo. Por lo tanto, con independencia de la educación, las habilidades o los privilegios de servicio que tengamos, lo más sensato es que cultivemos la humildad.
“En el temor de Jehová”
Puesto que todos hemos nacido en pecado, somos propensos a equivocarnos (Romanos 3:23; 5:12). ¿Qué nos ayudará a no hacer planes que nos conduzcan a un mal camino? Proverbios 16:6 responde: “Por bondad amorosa y apego a la verdad se expía el error, y en el temor de Jehová uno se aparta de lo malo”. Si bien es cierto que Jehová expía nuestros pecados por su bondad amorosa y amor a la verdad, es nuestro temor reverente lo que nos disuade de pecar. Por lo tanto, además de amar a Dios y sentir gratitud por su bondad amorosa, es vital que cultivemos temor a desagradarle.
El temor de Dios nace en nuestro corazón como resultado de la admiración y el respeto que sentimos por su imponente poder. ¡Tan solo piense en el poder que se refleja en su creación! El patriarca Job corrigió su modo de pensar cuando se le recordó cómo se manifestó el poder divino en la creación (Job 42:1-6). ¿No nos sentimos igual al leer y meditar sobre la relación de Jehová con su pueblo, tal como se describe en la Biblia? El salmista cantó: “Vengan y vean las actividades de Dios. Su trato con los hijos de los hombres es inspirador de temor” (Salmo 66:5). Jamás demos por sentada la bondad amorosa de Jehová. Cuando los israelitas “se rebelaron e hicieron que su espíritu santo se sintiera herido [...,] él fue cambiado en enemigo de ellos; él mismo guerreó contra ellos” (Isaías 63:10). En cambio, “cuando Jehová se complace en los caminos de un hombre, hace que hasta los enemigos mismos de este estén en paz con él” (Proverbios 16:7). ¡Cuánto nos protege el temor de Jehová!
“Mejor es un poco con justicia que una abundancia de productos sin rectitud”, dice el sabio rey (Proverbios 16:8). Proverbios 15:16 declara: “Mejor es un poco en el temor de Jehová que una abundante provisión y, junto con ella, confusión”. No hay duda de que el temor reverencial a Dios es imprescindible para mantenernos en la senda de la justicia.
“El corazón del hombre terrestre puede idear su camino”
El ser humano fue creado con libre albedrío, con la capacidad de elegir entre lo bueno y lo malo (Deuteronomio 30:19, 20). Nuestro corazón simbólico es capaz de plantearse diferentes opciones y decidirse por una o por varias de ellas. Tomar decisiones es responsabilidad nuestra. Así lo indica Salomón cuando dice: “El corazón del hombre terrestre puede idear su camino”. Y una vez tomada la decisión, “la dirección de sus pasos la efectúa Jehová mismo” (Proverbios 16:9). Puesto que Jehová puede guiar nuestros pasos, es prudente que busquemos su ayuda a fin de que ‘nuestros planes sean firmemente establecidos’.

¿Qué me enseña sobre Jehová la lectura bíblica de esta semana?

¿Qué ideas de la lectura bíblica de esta semana pueden servirme en la predicación?

PROVERBIOS 12-16 | SUGERENCIAS PARA SUS COMENTARIOS PERSONALES

PROVERBIOS 12:1)
“El que ama la disciplina ama el conocimiento, pero el que odia la censura es irrazonable.”
w03 15/1 págs. 28-29 ‘El que es bueno consigue la aprobación de Dios’
La disciplina es esencial
“El que ama la disciplina ama el conocimiento —dice Salomón—, pero el que odia la censura es irrazonable.” (Proverbios 12:1.) El que es bueno anhela la disciplina porque desea mejorar. Aplica con prontitud los consejos que recibe en las reuniones cristianas o en conversaciones personales. Las palabras que contienen las Escrituras y las publicaciones bíblicas son como aguijones que lo incentivan a seguir un proceder recto. Busca el conocimiento y lo utiliza para hacer sendas rectas para sus pies. En efecto, quien ama la disciplina ama también el conocimiento.
La disciplina es sumamente necesaria para los adoradores verdaderos, sobre todo, la autodisciplina. Tal vez deseamos tener un conocimiento más profundo de la Biblia, o anhelamos ser más eficientes en el ministerio cristiano y mejores maestros de la Palabra de Dios (Mateo 24:14; 28:19, 20). Pero se requiere autodisciplina para convertir esos deseos en realidades. La autodisciplina también es necesaria en otros campos de la vida. Por ejemplo, hoy día abunda la información concebida para despertar deseos ilícitos. ¿No es cierto que se requiere autodisciplina para impedir que nuestro ojo se fije en lo que es inapropiado? Por otra parte, dado que “la inclinación del corazón del hombre es mala desde su juventud”, es posible que se origine un pensamiento inmoral en algún rincón de la mente (Génesis 8:21). Hay que tener autodisciplina para no detenernos en dicho pensamiento.
En cambio, el que odia la censura no ama ni la disciplina ni el conocimiento. Cede a la tendencia humana pecaminosa de resentirse por la censura y, como consecuencia, se degrada al nivel de un animal irracional —una bestia—, que carece de valores morales. Tenemos que oponernos firmemente a tal inclinación.
it-1 pág. 462 Censura
La tendencia humana pecaminosa es resentirse por la censura y con el siervo humano por medio de quien se administra. Pero ceder a esta tendencia rebaja a la persona al nivel de la bestia irracional que no tiene sentido moral; el proverbio inspirado lo expresa así: “El que odia la censura es irrazonable”. (Pr 12:1.)
it-1 pág. 648 Declarar justo
Sin embargo, cuando un hermano cristiano —sobre todo un anciano— censura a otro sobre una base bíblica sólida, no se debería desestimar la censura recurriendo a la autojustificación. (Pr 12:1; Heb 12:11; 13:17.)
PROVERBIOS 12:2)
“El que es bueno consigue aprobación de parte de Jehová, pero al hombre de ideas [inicuas] él lo pronuncia inicuo.”
w03 15/1 pág. 28 ‘El que es bueno consigue la aprobación de Dios’
Y Dios, ¿a quiénes favorece? El rey Salomón del antiguo Israel contesta: “El que es bueno consigue aprobación de parte de Jehová, pero al hombre de ideas inicuas él lo pronuncia inicuo” (Proverbios 12:2).
Es obvio que a Jehová le agrada la persona buena, la virtuosa. Entre las virtudes del que es bueno figuran la autodisciplina, la imparcialidad, la humildad, la compasión y la prudencia. Sus pensamientos son honestos; sus palabras, animadoras; sus hechos, rectos y provechosos.
PROVERBIOS 12:3)
“Ningún hombre será firmemente establecido por la iniquidad; pero en cuanto al fundamento-raíz de los justos, no se le hará bambolear.”
w03 15/1 pág. 29 ‘El que es bueno consigue la aprobación de Dios’
‘Raíces que nadie arrancará’
Claro está, el hombre bueno no puede ser injusto. De modo que la justicia también es necesaria para conseguir la aprobación de Jehová. El rey David cantó: “Tú mismo bendecirás al justo, oh Jehová; como con un escudo grande, con aprobación lo cercarás” (Salmo 5:12). Salomón contrasta la condición de los justos con la de los impíos al declarar: “Ningún hombre será firmemente establecido por la iniquidad; pero en cuanto al fundamento-raíz de los justos, no se le hará bambolear” (Proverbios 12:3).
Pudiera parecer que los inicuos prosperan. Analicemos la experiencia del salmista Asaf. “En cuanto a mí —dice él—, mis pies casi se habían desviado, casi se había hecho que mis pasos resbalaran.” ¿Por qué? Asaf responde: “Llegué a tener envidia de los jactanciosos, cuando veía la mismísima paz de los inicuos” (Salmo 73:2, 3). Pero cuando entró en el santuario del templo de Dios, se dio cuenta de que era en suelo resbaloso donde Jehová los había colocado a ellos (Salmo 73:17, 18). Cualquier aparente éxito que consigan los malvados es temporal. ¿Por qué, pues, tenerles envidia?
Por otra parte, el que cuenta con la aprobación de Jehová es estable. Valiéndose de las fuertes raíces de un árbol como metáfora, Salomón dice: “La raíz del justo nadie la arrancará” (Proverbios 12:3, Magaña). Las raíces ocultas de un árbol gigante, como la secuoya de California, pueden abarcar varias hectáreas y proveer un sólido anclaje en caso de inundaciones y vendavales. Una gigantesca secuoya hasta puede soportar un terremoto fuerte.
Tal como las raíces se extienden debajo de la tierra en busca de nutrientes, nuestra mente y corazón necesitan ahondar ampliamente en la Palabra de Dios para beneficiarse de sus aguas vivificantes. De esta manera, nuestra fe estará fuerte y firmemente arraigada, y nuestra esperanza será tanto segura como firme (Hebreos 6:19). No seremos “llevados de aquí para allá por todo viento de enseñanza” falsa (Efesios 4:14). Por supuesto, sentiremos los efectos de las pruebas tormentosas, y quizá hasta temblemos ante la adversidad. Pero a nuestro ‘fundamento-raíz no se le hará bambolear’.
w94 15/9 pág. 32 ‘Raíces que nadie arrancará’
‘Raíces que nadie arrancará’
ENTRE los seres vivos de mayor tamaño y más antiguos se cuentan las secoyas de California. Estas imponentes maravillas alcanzan en su madurez los 90 metros de altura y pueden vivir más de tres mil años.
Aunque la imagen de una secoya es sobrecogedora, su sistema de raíces subterráneas no es menos impresionante. La secoya tiene una red plana de raíces que puede abarcar entre una hectárea y una hectárea y media. Este enorme sistema de raíces provee un sólido anclaje incluso en caso de inundaciones y fuertes vientos. Una secoya hasta puede soportar un terremoto fuerte.
El rey Salomón se valió de las fuertes raíces de un árbol como metáfora en uno de sus proverbios. “La impiedad no afianzará la posición de ningún hombre —dijo—; mas la raíz del justo nadie la arrancará.” (Proverbios 12:3, Agustín Magaña.) Sí, los impíos están en terreno movedizo. Cualquier éxito que consigan es solo temporal, pues Jehová promete que “la esperanza misma de los inicuos perecerá”. (Proverbios 10:28.)
Esta es una advertencia para quienes afirman ser cristianos, pues Jesús dijo que algunos no tendrían “raíz” en sí mismos y tropezarían. (Mateo 13:21.) Además, el apóstol Pablo escribió sobre hombres que serían “llevados de aquí para allá por todo viento de enseñanza [falsa]”. (Efesios 4:14.) ¿Cómo puede impedirse que esto suceda?
Tal como las raíces de una secoya se extienden ampliamente debajo de la tierra en busca de nutrientes, del mismo modo nuestra mente y nuestro corazón tienen que ahondar ampliamente en la Palabra de Dios para beneficiarse de sus aguas vivificantes. Esto nos ayudará a desarrollar una fe de firme arraigo. Por supuesto, sentiremos los efectos de pruebas tormentosas. Es posible que incluso temblemos, como un árbol, ante la adversidad. Pero si nuestra fe está bien fundamentada, tendremos ‘raíces que nadie arrancará’. (Compárese con Hebreos 6:19.)
PROVERBIOS 12:4)
“Una esposa capaz es una corona para su dueño, pero como podredumbre en sus huesos es la que actúa vergonzosamente.”
w03 15/1 págs. 29-30 ‘El que es bueno consigue la aprobación de Dios’
“Una esposa capaz es una corona para su dueño”
Muchos conocen el dicho “Detrás de un gran hombre hay una gran mujer”. Salomón señala la importancia de una mujer que apoya a su marido, al decir: “Una esposa capaz es una corona para su dueño, pero como podredumbre en sus huesos es la que actúa vergonzosamente” (Proverbios 12:4). La palabra “capaz” resume muchos elementos de la bondad. En el capítulo 31 de Proverbios se mencionan las virtudes de una buena esposa, entre las cuales figuran la diligencia, la fidelidad y la sabiduría. La mujer que posee estos atributos es una corona para su esposo porque su buena conducta lo honra a él y lo eleva en la estimación de otras personas. Ella nunca se adelanta ambiciosamente a su marido ni compite con él en busca de reconocimiento. Antes bien, es un complemento, un ayudante de él.
¿Cómo pudiera actuar vergonzosamente una mujer, y con qué resultados? Tal conducta vergonzosa pudiera abarcar desde un espíritu discutidor hasta el adulterio (Proverbios 7:10-23; 19:13). Lo único que la esposa logra con tal comportamiento es derrumbar a su marido. Ella es como “podredumbre en sus huesos” en el sentido de que “lo arruina, tal como una enfermedad debilita el cuerpo”, comenta una obra de consulta. “Un término equivalente moderno pudiera ser ‘un cáncer’ u otra enfermedad que socava gradualmente la vitalidad de la persona”, señala otra fuente. Las esposas cristianas procuran conseguir la aprobación divina reflejando las virtudes de la esposa capaz.
it-1 pág. 560 Corona
A la esposa capaz se la considera “una corona para su dueño”, porque su buena conducta honra a su esposo y lo eleva en la estimación de otras personas. (Pr 12:4.)
it-2 pág. 431 Mujer
Ella siempre tendría que hablar bien de su esposo y aumentar el respeto que otros sintieran por él, y el esposo debería poder estar orgulloso de ella. “Una esposa capaz es una corona para su dueño, pero como podredumbre en sus huesos es la que actúa vergonzosamente.” (Pr 12:4.)
PROVERBIOS 12:5)
“Los pensamientos de los justos son juicio; el manejo de los inicuos es engaño.”
w03 15/1 pág. 30 ‘El que es bueno consigue la aprobación de Dios’
Pensamientos, actos y sus consecuencias
Los pensamientos conducen a actos y estos, a su vez, traen consecuencias. Salomón pasa a mencionar cómo los pensamientos llevan a actos, y compara a los justos con los impíos diciendo: “Los pensamientos de los justos son juicio; el manejo de los inicuos es engaño. Las palabras de los inicuos son un estar al acecho por sangre, pero la boca de los rectos es lo que los librará” (Proverbios 12:5, 6).
Los pensamientos de los buenos se dirigen a lo que es sano, justo y recto. Puesto que a los justos los motiva el amor a Dios y al prójimo, sus intenciones son buenas. Por otro lado, a los inicuos los motiva el egoísmo. Como resultado, sus designios —los métodos que emplean para lograr sus objetivos— son engañosos, y sus actos, traicioneros. No vacilan en tender una trampa al inocente, quizás ante un tribunal o mediante acusaciones falsas. Sus palabras se asemejan a quien ‘está al acecho por sangre’ porque quieren hacer daño a sus víctimas inocentes. Sin embargo, como los justos tienen conocimiento de sus malignas intrigas y poseen la cautela que manda la sabiduría, evitan dicho peligro. Hasta pueden advertir a los incautos y librarlos de los planes engañosos de los malos.
PROVERBIOS 12:6)
“Las palabras de los inicuos son un estar al acecho por sangre, pero la boca de los rectos es lo que los librará.”
w03 15/1 pág. 30 ‘El que es bueno consigue la aprobación de Dios’
Pensamientos, actos y sus consecuencias
Los pensamientos conducen a actos y estos, a su vez, traen consecuencias. Salomón pasa a mencionar cómo los pensamientos llevan a actos, y compara a los justos con los impíos diciendo: “Los pensamientos de los justos son juicio; el manejo de los inicuos es engaño. Las palabras de los inicuos son un estar al acecho por sangre, pero la boca de los rectos es lo que los librará” (Proverbios 12:5, 6).
Los pensamientos de los buenos se dirigen a lo que es sano, justo y recto. Puesto que a los justos los motiva el amor a Dios y al prójimo, sus intenciones son buenas. Por otro lado, a los inicuos los motiva el egoísmo. Como resultado, sus designios —los métodos que emplean para lograr sus objetivos— son engañosos, y sus actos, traicioneros. No vacilan en tender una trampa al inocente, quizás ante un tribunal o mediante acusaciones falsas. Sus palabras se asemejan a quien ‘está al acecho por sangre’ porque quieren hacer daño a sus víctimas inocentes. Sin embargo, como los justos tienen conocimiento de sus malignas intrigas y poseen la cautela que manda la sabiduría, evitan dicho peligro. Hasta pueden advertir a los incautos y librarlos de los planes engañosos de los malos.
PROVERBIOS 12:7)
“Hay un derribar a los inicuos, y ya no son, pero la mismísima casa de los justos continuará en pie.”
w03 15/1 pág. 30 ‘El que es bueno consigue la aprobación de Dios’
¿Qué les sucederá a los justos y a los impíos? “Hay un derribar a los inicuos, y ya no son, pero la mismísima casa de los justos continuará en pie”, responde Salomón (Proverbios 12:7). Cierta obra de consulta dice que la casa “representa a la familia y a todo lo que la persona valora, lo que hace posible que disfrute de la vida”. Incluso puede referirse a los descendientes del justo. Sea como fuere, la lección del proverbio está clara: los justos permanecerán firmes frente a la adversidad.
PROVERBIOS 12:8)
“Por su boca de discreción será alabado el hombre, pero el que es avieso de corazón llegará a ser objeto de desprecio.”
w03 15/1 pág. 30 ‘El que es bueno consigue la aprobación de Dios’
Recalcando el valor del discernimiento, el rey de Israel dice: “Por su boca de discreción será alabado el hombre, pero el que es avieso de corazón llegará a ser objeto de desprecio” (Proverbios 12:8). El que tiene discernimiento no habla precipitadamente. Piensa antes de hablar y goza de relaciones pacíficas con los demás porque “su boca de discreción” lo impulsa a escoger con cuidado las palabras. Cuando responde a especulaciones insensatas, el hombre de discernimiento es capaz de ‘retener sus dichos’ (Proverbios 17:27). A tal hombre se le tiene en alta estima y resulta agradable a los ojos de Jehová. ¡Cuánto difiere del que tiene opiniones distorsionadas que emanan de un ‘corazón avieso’!
be estudio 33 pág. 198 párr. 4 Hablar con tacto, pero con firmeza
En Proverbios 12:8 se alaba la “boca de discreción”. La expresión hebrea que se usa en ese texto está relacionada con conceptos como la perspicacia y la prudencia. Por lo tanto, la discreción implica hablar con cautela después de haber reflexionado en cuál es la actuación más sabia.
PROVERBIOS 12:9)
“Mejor es el que es estimado en poco, pero tiene siervo, que el que a sí mismo se glorifica, pero carece de pan.”
w03 15/1 pág. 30 ‘El que es bueno consigue la aprobación de Dios’
Sin lugar a dudas, el hombre de discreción es alabado, pero el siguiente proverbio nos enseña el valor de la humildad. Afirma: “Mejor es el que es estimado en poco, pero tiene siervo, que el que a sí mismo se glorifica, pero carece de pan” (Proverbios 12:9). Parece que Salomón quiere decir que es mejor ser humilde, de pocos recursos materiales, y solo tener un siervo, que gastar el sustento de la vida para intentar mantener una elevada posición social. Qué buen consejo: no vivir por encima de nuestras posibilidades.
PROVERBIOS 12:10)
“El justo está cuidando del alma de su animal doméstico, pero las misericordias de los inicuos son crueles.”
w03 15/1 págs. 30-31 ‘El que es bueno consigue la aprobación de Dios’
La vida rural suministra lecciones sobre la bondad
Salomón utiliza imágenes de la vida rural para enseñarnos dos lecciones sobre la bondad. “El justo está cuidando del alma de su animal doméstico —dice—, pero las misericordias de los inicuos son crueles.” (Proverbios 12:10.) El justo trata a sus animales con bondad, conoce sus necesidades y se preocupa por su bienestar. Por otro lado, el inicuo tal vez diga que se preocupa por sus animales, pero no le conmueven sus necesidades. Sus motivos son egoístas, y el trato que les da se basa en el beneficio que puede obtener de ellos. Lo que tal persona considera un cuidado adecuado en realidad pudiera ser un trato cruel.
El principio de tratar bien a los animales también incluye, desde luego, a las mascotas. Sería muy cruel adoptar una mascota y luego hacerla sufrir descuidándola o maltratándola. Ahora bien, si un animal está sufriendo mucho debido a una enfermedad grave o una herida, tal vez sea bondadoso darle muerte.
g98 8/11 pág. 27 ¿Es malo tratar con crueldad a los animales?
Proverbios 12:10 declara explícitamente el punto de vista de Dios: “El justo está cuidando del alma de su animal doméstico, pero las misericordias de los inicuos son crueles”. Un comentario bíblico vierte este versículo de la siguiente manera: “El justo extiende su bondad aun a las bestias, pero el malvado es cruel, aunque se crea muy compasivo” (Believer’s Bible Commentary, de William MacDonald).
El justo trata a los animales con bondad y procura averiguar cuáles son sus necesidades. El malvado quizás exprese verbalmente su amor a los animales, pero sus “misericordias”, en el mejor de los casos, son realmente crueles; sus actos revelan el motivo egoísta que hay en su mente. ¡Qué cierto es esto de los que azuzan a un animal contra otro para ganar dinero!
it-2 pág. 405 Misericordia
Trato misericordioso a los animales. Proverbios 12:10 dice: “El justo está cuidando del alma de su animal doméstico, pero las misericordias de los inicuos son crueles”. Mientras que la persona justa conoce las necesidades de sus animales y se preocupa por su bienestar, las misericordias de la persona inicua no se conmueven por necesidades como estas. Según los principios egoístas e insensibles del mundo, el trato que muchos dan a los animales solo se basa en el beneficio que pueden conseguir de ellos. Lo que la persona inicua consideraría un cuidado adecuado en realidad puede ser un trato cruel. (Contrástese con Gé 33:12-14.) El interés que la persona justa siente por sus animales tiene un precedente en el propio interés que Dios siente por ellos como parte de su creación. (Compárese con Éx 20:10; Dt 25:4; 22:4, 6, 7; 11:15; Sl 104:14, 27; Jon 4:11.)
g88 22/3 pág. 27 Por qué unos son agresivos y otros, mansos
un defensor de las peleas de perros dijo en cuanto a sus pit bulls que “para ellos, la pelea representaba su misma vida”. Dio a entender que el dejarles pelear no era cruel, sino misericordioso. Añadió que mueren felices, realizados, haciendo aquello para lo que han sido criados y entrenados. En consonancia con esta extraña opinión, otro sádico partidario de las ilegales peleas de perros hizo este morboso comentario: “Mis perros mueren meneando la cola”.
También mueren con huesos rotos, orejas hechas trizas, carne desgarrada y sangrando profusamente. Las peleas duran entre una y tres horas. Luchan hasta morir. Randall Lockwood añade este toque irónico: “Ahora no es algo inaudito que los perros salgan del reñidero y ataquen a los espectadores. Algunos de nuestros investigadores lo han presenciado”. El sheriff Blackwood, de San Diego, dice: “Los hemos visto arrastrarse por el ring para pelear con las dos patas delanteras rotas”. ¿Mueren también estos perros meneando la cola?
La valentía y la fuerza de los pit bulls son extraordinarias. ¡Qué desagradable y triste resulta ver que esa valentía y esa fuerza se apliquen a algo tan cruel y sádico! ¡Unos perros hechos agresivos por unos hombres aún más agresivos! Finalmente, Lockwood deplora esta agresividad y sus consecuencias, al decir: “Las peleas de perros son la mayor perversión de la relación especial que existe entre el hombre y el perro. Hay hombres que someten al perro a una crueldad increíble. Y ahora es el perro el que mata al hombre”.
Uno empieza a preguntarse: ¿Quién ha causado más daño a quién? ¿Los pit bulls a la gente, o la gente a los pit bulls? ¡Cuán oportunas son las palabras de la Biblia registradas en Proverbios 12:10: “El justo está cuidando del alma de su animal doméstico, pero las misericordias de los inicuos son crueles”!
PROVERBIOS 12:11)
“El que cultiva su terreno quedará satisfecho él mismo con pan, pero el que sigue tras cosas que nada valen es falto de corazón.”
w08 15/4 pág. 3 párrs. 2-3 Rechacemos las “cosas que nada valen”
Por otro lado, la Biblia habla de las cosas que nada valen y nos aconseja que no desperdiciemos nuestros recursos tratando de obtenerlas. Así, en Proverbios 12:11 leemos: “El que cultiva su terreno quedará satisfecho él mismo con pan, pero el que sigue tras cosas que nada valen es falto de corazón”. No es difícil entender a qué se refiere este versículo: si un hombre trabaja duro para mantener a su familia, es muy probable que alcance cierto grado de seguridad económica (1 Tim. 5:8). En cambio, si desperdicia sus recursos intentando conseguir cosas que nada valen, está dando prueba de que es “falto de corazón”, es decir, de que carece de buen juicio y buenos motivos. Lo más seguro es que tal hombre termine en la pobreza.
3 Traslademos ahora el principio de este proverbio al campo de la adoración. Si un cristiano sirve con fidelidad y diligencia a Jehová, goza de verdadera seguridad, pues cuenta con la bendición divina y con una esperanza sólida para el futuro (Mat. 6:33; 1 Tim. 4:10). Pero si deja que las cosas que nada valen lo distraigan, pone en peligro su relación con Jehová y su futuro eterno. ¿Cómo puede evitarlo? Identificando esas cosas sin valor y resolviéndose a rechazarlas (léase Tito 2:11, 12).
w03 15/1 pág. 31 ‘El que es bueno consigue la aprobación de Dios’
Valiéndose de otro aspecto de la vida rural —la labranza—, Salomón dice: “El que cultiva su terreno quedará satisfecho él mismo con pan”. No cabe duda de que el trabajo arduo y efectuado con un propósito reporta beneficios. “Pero el que sigue tras cosas que nada valen es falto de corazón.” (Proverbios 12:11.) Como carece de buen juicio o entendimiento, el hombre “falto de corazón” emprende aventuras comerciales vanas, especulativas y que nada valen.
PROVERBIOS 12:12)
“El inicuo ha deseado la presa prendida en la red de los hombres malos; pero en cuanto a la raíz de los justos, esta rinde.”
w03 15/1 pág. 31 ‘El que es bueno consigue la aprobación de Dios’
El justo rinde fruto
“El inicuo ha deseado la presa prendida en la red de los hombres malos”, dice el sabio rey (Proverbios 12:12a). ¿Cómo hace tal cosa el inicuo? Al desear el botín que se ha conseguido por medios siniestros.
¿Qué puede decirse del bueno? Que es alguien que ama la disciplina y está firmemente arraigado en la fe. Es justo, discreto, humilde, compasivo y diligente. Y “en cuanto a la raíz de los justos —señala Salomón—, esta rinde”, o “prospera” (Proverbios 12:12b; Nueva Versión Internacional). “La raíz de los justos perdurará siempre”, dice la versión Cantera-Iglesias. Tales personas son estables y gozan de seguridad.
PROVERBIOS 12:13)
“Por la transgresión de los labios el malo es cogido en lazo, pero el justo logra salir de la angustia.”
w03 15/3 pág. 26 ‘Los labios de la verdad durarán para siempre’
‘La transgresión que tiende un lazo’
“Por la transgresión de los labios el malo es cogido en lazo, pero el justo logra salir de la angustia”, dice Salomón (Proverbios 12:13). Mentir es una transgresión de los labios que se convierte en una trampa mortal para quienes tienen ese hábito (Revelación [Apocalipsis] 21:8). Faltar a la verdad pudiera parecer una manera fácil de librarse del castigo o de evitar una situación desagradable. Pero ¿no es cierto que una mentira suele llevar a otra? Tal como la persona que apuesta pequeñas cantidades de dinero se siente impulsada a aumentarlas a fin de recuperar las pérdidas, el mentiroso pronto se ve atrapado en un círculo vicioso.
La transgresión de los labios también tiende un lazo en el sentido de que es posible que el mentiroso acabe mintiéndose a sí mismo. Por ejemplo, puede convencerse fácilmente de que sabe mucho y de que es brillante, aunque en realidad sepa muy poco. De modo que empieza a vivir una mentira. En efecto, “ha sido demasiado meloso para consigo mismo a sus propios ojos para descubrir su error de modo que lo odie” (Salmo 36:2). Mentir es un verdadero lazo. El justo, en cambio, no cae en una trampa como esa, pues ni siquiera cuando está angustiado recurre a la falsedad.
PROVERBIOS 12:14)
“Del fruto de la boca de un hombre este se satisface de lo bueno, y lo mismísimo que hayan obrado las manos de un hombre volverá a él.”
w03 15/3 págs. 26-27 ‘Los labios de la verdad durarán para siempre’
‘El fruto que satisface’
“No se extravíen: de Dios uno no se puede mofar —advierte el apóstol Pablo—. Porque cualquier cosa que el hombre esté sembrando, esto también segará.” (Gálatas 6:7.) Dicho principio ciertamente es aplicable a nuestra habla y a nuestros actos. Salomón declara: “Del fruto de la boca de un hombre este se satisface de lo bueno, y lo mismísimo que hayan obrado las manos de un hombre volverá a él” (Proverbios 12:14).
PROVERBIOS 12:15)
“El camino del tonto es recto a sus propios ojos, pero el que escucha el consejo es sabio.”
w03 15/3 pág. 27 ‘Los labios de la verdad durarán para siempre’
La boca que “profiere sabiduría” produce el fruto que satisface (Salmo 37:30). Para poseer sabiduría hace falta conocimiento, y ningún ser humano es la fuente de todo el conocimiento. Todos tenemos que escuchar el buen consejo y seguirlo. “El camino del tonto es recto a sus propios ojos —dice el rey de Israel—, pero el que escucha el consejo es sabio.” (Proverbios 12:15.)
Jehová nos da consejos sólidos mediante su Palabra y su organización, la cual utiliza las publicaciones que proporciona “el esclavo fiel y discreto” (Mateo 24:45; 2 Timoteo 3:16). ¡Qué insensato sería rechazar el buen consejo e insistir en obrar a nuestra manera! Tenemos que “ser presto[s] en cuanto a oír” cuando Jehová, “Aquel que enseña conocimiento a los hombres”, nos aconseja mediante su conducto de comunicación (Santiago 1:19; Salmo 94:10).
it-1 pág. 545 Consejo, consejero
Ningún ser humano es depositario de todo el conocimiento. Por lo tanto, la persona que escucha el buen consejo es sabia (Pr 12:15), mientras que el rechazar el buen consejo procedente de consejeros con experiencia, como hizo el rey Rehoboam, es una locura. (1Re 12:8.)
PROVERBIOS 12:16)
“Es persona tonta la que da a conocer su irritación en el [mismo] día, pero el sagaz encubre una deshonra.”
w03 15/3 pág. 27 ‘Los labios de la verdad durarán para siempre’
¿Cómo reaccionan ante los insultos y la crítica injusta los sabios y los insensatos? Salomón responde: “Es persona tonta la que da a conocer su irritación en el mismo día, pero el sagaz encubre una deshonra” (Proverbios 12:16).
Cuando se le ofende, el tonto responde airadamente enseguida, “en el mismo día”. El prudente, en cambio, pide a Dios su espíritu a fin de obrar con autodominio, dedica tiempo a meditar en el consejo de la Palabra de Dios y reflexiona agradecido sobre estas palabras de Jesús: “Al que te dé una bofetada en la mejilla derecha, vuélvele también la otra” (Mateo 5:39). Como no desea devolver “mal por mal a nadie”, el sagaz refrena sus labios para no hablar irreflexivamente (Romanos 12:17). De igual manera, cuando pasamos por alto las deshonras que sufrimos, evitamos más discordias.
w87 15/5 pág. 29 Tema a Jehová y será feliz
Lección para nosotros: La “persona tonta” responde rápidamente, “en el mismo día”, a un insulto o “deshonra”. Pero “el sagaz” —un individuo prudente— ora por el espíritu de Dios para ejercer autodominio y seguir Su Palabra. (Proverbios 12:16.) Si hacemos esto, podemos evitar más contiendas que pudieran resultar en daño emocional o físico para nosotros mismos o para otros.
PROVERBIOS 12:17)
“El que lanza fidelidad informa lo que es justo; pero un testigo falso, engaño.”
w03 15/3 pág. 27 ‘Los labios de la verdad durarán para siempre’
La transgresión de los labios puede causar mucho daño en un marco judicial. El rey de Israel dice: “El que lanza fidelidad informa lo que es justo; pero un testigo falso, engaño” (Proverbios 12:17). El testigo veraz lanza fidelidad porque su testimonio es fidedigno y confiable. Sus palabras contribuyen a que se haga justicia. El testigo falso, por otro lado, está lleno de engaño y promueve la corrupción judicial.
PROVERBIOS 12:18)
“Existe el que habla irreflexivamente como con las estocadas de una espada, pero la lengua de los sabios es una curación.”
cl cap. 10 págs. 102-104 párrs. 14-16 ‘Hagámonos imitadores de Dios’ en el uso del poder
“La lengua de los sabios es una curación”, dice Proverbios 12:18. Así es, las palabras alentadoras son para el corazón como un relajante bálsamo. Veamos algunos ejemplos.
15 “A los deprimidos animadlos” (1 Tesalonicenses 5:14, Biblia del Peregrino). Efectivamente, hasta algunos siervos fieles de Jehová luchan a veces con la depresión. ¿Cómo ayudarlos? Podemos elogiar con sinceridad alguna de sus cualidades para que comprendan lo valiosos que son para Jehová. Además, es conveniente enseñarles pasajes bíblicos alentadores que muestren el profundo amor e interés del Creador por los “quebrantados de corazón” y “aplastados en espíritu” (Salmo 34:18). Al valernos del poder de la lengua para confortar, imitamos a nuestro compasivo Dios, “que consuela a los deprimidos” (2 Corintios 7:6, La Biblia de las Américas).
16 También utilizamos el poder de la lengua para dar a otras personas el ánimo que tanto precisan. ¿Ha sufrido la muerte de un ser querido algún hermano en la fe? Brindémosle consuelo con palabras de condolencia que manifiesten nuestro interés y preocupación. ¿Siente un hermano de edad avanzada que no lo necesitan? Garanticémosle con nuestros comentarios considerados que lo valoramos y apreciamos. ¿Hay algún enfermo crónico? Démosle estímulo con palabras amables, sea por teléfono o en persona. ¡Cuánto debe de complacer al Creador que utilicemos la facultad del habla para expresar todo lo que resulte “bueno para [la] edificación”! (Efesios 4:29.)
lv cap. 12 págs. 134-135 párr. 5 Hablemos siempre de forma edificante
El poder de las palabras también se ilustra en Proverbios 12:18. Allí se indica que quien “habla irreflexivamente” es como quien da “estocadas [con] una espada”. Al soltar las cosas sin pensar, causa profundas heridas y echa a perder buenas amistades. En efecto, las palabras pueden dolernos más que si una espada nos atravesara el corazón. Pero, como añade el proverbio, también pueden tener el efecto contrario: “La lengua de los sabios es una curación”. Quien se esfuerza por demostrar la sabiduría divina mide bien lo que dice. Con sus comentarios bondadosos sana corazones heridos y restablece buenas relaciones. Sin duda, todos hemos constatado el poder curativo de las palabras (Proverbios 16:24). Lo que sale de nuestros labios tiene mucha fuerza; usémoslo, por tanto, no para lastimar al semejante, sino para aliviarlo.
w05 1/6 pág. 20 Qué hacer cuando surgen desavenencias matrimoniales
Tanto es así que un proverbio bíblico dice: “Las palabras desconsideradas hieren como una espada” (Proverbios 12:18, La Nueva Biblia Latinoamérica, 2002). En efecto, las palabras ofensivas quizás produzcan heridas emocionales que tarden mucho tiempo en sanar, incluso pueden desembocar en violencia doméstica (Éxodo 21:18).
w04 15/11 pág. 27 “La tienda de los rectos florecerá”
Las Escrituras dicen: “Existe el que habla irreflexivamente como con las estocadas de una espada, pero la lengua de los sabios es una curación” (Proverbios 12:18). El sabio no profiere palabras irreflexivas ni hirientes. Su corazón medita para responder (Proverbios 15:28). Su habla bien pensada es una curación, pues anima a las almas deprimidas y alienta a los oprimidos. En lugar de irritar a otros, sus labios promueven paz y tranquilidad.
w03 15/3 págs. 27-28 ‘Los labios de la verdad durarán para siempre’
“Existe el que habla irreflexivamente como con las estocadas de una espada —continúa diciendo Salomón—, pero la lengua de los sabios es una curación.” (Proverbios 12:18.) Las palabras pueden penetrar y cortar tal como una espada, arruinando amistades y causando problemas, o pueden ser agradables y contribuir a conservar los amigos. ¿Y no es cierto que las injurias, los gritos, la crítica constante y los insultos degradantes son estocadas que infligen profundas heridas? Todos deberíamos disculparnos sinceramente y buscar la curación de la persona ofendida cuando fallemos en este campo.
Durante estos tiempos difíciles en que vivimos, no es de extrañar que haya muchas personas ‘quebrantadas de corazón’ y ‘aplastadas en espíritu’ (Salmo 34:18). Cuando ‘hablamos confortadoramente a las almas abatidas’ y ‘apoyamos a los débiles’, aplicamos el poder curativo de las palabras (1 Tesalonicenses 5:14). No hay duda de que las palabras compasivas animarán a los adolescentes que luchan contra la presión de grupo. A los hermanos mayores, una lengua comprensiva puede hacerles sentir que se les necesita y ama. Las palabras amables alegrarán el día a los enfermos. Incluso la censura es más fácil de aceptar cuando se da “con espíritu de apacibilidad” (Gálatas 6:1). ¡Y cuánto poder curativo tiene la lengua del que lleva las buenas nuevas del Reino de Dios a quienes escuchen!
w00 1/3 pág. 17 párr. 15 ‘Hallemos a Jehová y su fuerza’
15 Sin embargo, la lengua no solo puede derribar , sino también edificar. El proverbio bíblico dice: “Existe el que habla irreflexivamente como con las estocadas de una espada, pero la lengua de los sabios es una curación” (Proverbios 12:18). Los cristianos sabios se valen del poder de la lengua para consolar a los deprimidos y a los que están de duelo. Las palabras compasivas pueden animar a los adolescentes que luchan contra la presión de grupo negativa. Una lengua comprensiva puede hacer sentir a los hermanos mayores que aún se les necesita y ama. Las palabras amables pueden iluminar el día de los que se encuentran enfermos. Y, sobre todo, podemos emplear la lengua para comunicar el poderoso mensaje del Reino a todos los que quieran escucharlo.
w98 1/7 pág. 32 ¿Es su forma de hablar hiriente, o curativa?
¿Es su forma de hablar hiriente, o curativa?
DURANTE estos tiempos difíciles no es extraño que muchas personas estén ‘quebrantadas de corazón’ y ‘aplastadas en espíritu’ (Salmo 34:18). Por eso, tal como dijo el apóstol Pablo, hay una necesidad constante de ‘hablar confortadoramente a las almas abatidas’ y ‘apoyar a los débiles’ (1 Tesalonicenses 5:14). Pero ¿qué debemos hacer si un compañero nuestro nos ofende o comete un mal grave? Tal vez nos sintamos justificados para reprenderlo. No obstante, es necesario tener cautela. El consejo, aun cuando sea válido, puede perjudicar si se da con severidad. Proverbios 12:18 declara: “Existe el que habla irreflexivamente como con las estocadas de una espada”.
Por lo tanto, cuando nos propongamos corregir a alguien o corregir un malentendido, es esencial que recordemos la segunda parte de Proverbios 12:18: “La lengua de los sabios es una curación”. Pregúntese siempre: “Si yo necesitara corrección, ¿cómo me gustaría que me trataran?”. La mayoría de nosotros responde mejor al ánimo que a la crítica. De modo que no escatime el encomio. Muchas veces esto dará al ofensor el incentivo para mejorar, y es más probable que agradezca la ayuda que se le ofrece.
¡Qué importante es templar nuestras palabras con apacibilidad! Las palabras de curación harán que el oyente se sienta como el salmista, que escribió: “Si me golpeara el justo, sería una bondad amorosa; y si me censurara, sería aceite sobre la cabeza, que mi cabeza no querría rehusar” (Salmo 141:5).
ba pág. 26 Un libro práctico para la vida moderna
“Existe el que habla irreflexivamente como con las estocadas de una espada, pero la lengua de los sabios es una curación”. (Proverbios 12:18.) Conviene pensar antes de hablar. Las palabras irreflexivas pueden ser hirientes y acabar con las amistades.
w96 15/9 págs. 23-24 ¿Es necesario que nos disculpemos?
Proverbios 12:18 dice: “Existe el que habla irreflexivamente como con las estocadas de una espada, pero la lengua de los sabios es una curación”. Aunque uno no puede volver atrás cuando ha asestado una ‘estocada irreflexiva’, sí puede curar la herida disculpándose con sinceridad. Como es obvio, esto exige esfuerzo y estar siempre pendiente del otro.
fy cap. 12 pág. 147 párr. 16 Podemos superar los problemas que perjudican a la familia
16 La violencia doméstica no se limita al abuso físico; con frecuencia la agresión es verbal. Proverbios 12:18 dice: “Existe el que habla irreflexivamente como con las estocadas de una espada”. Estas “estocadas” que caracterizan la violencia doméstica pueden ser insultos y gritos, así como crítica constante, injurias y amenazas de violencia física. Las heridas de la violencia emocional son invisibles y suelen pasar inadvertidas a los demás.
PROVERBIOS 12:19)
“El labio de la verdad es el que será establecido firmemente para siempre, pero la lengua de falsedad no durará más de un momento.”
w07 1/2 pág. 7 ¿Por qué decir la verdad?
La verdad será establecida para siempre
“El labio de la verdad es el que será establecido firmemente para siempre, pero la lengua de falsedad no durará más de un momento.” (Proverbios 12:19.) Así es, la verdad perdura. Y las relaciones humanas son más estables y satisfactorias cuando las personas se comprometen a decir la verdad y obrar en conformidad con ella. La verdad produce de inmediato beneficios como una conciencia limpia, una buena reputación y buenas relaciones dentro del matrimonio, en la familia, con los amigos y hasta en los negocios.
Las mentiras, en cambio, no pueden resistir el paso del tiempo. Una lengua que profiere falsedades quizás engañe por un tiempo, pero a la larga todo termina sabiéndose. Además, Jehová, el Dios de la verdad, no tolerará para siempre la falsedad ni a los que promueven la mentira. La Biblia promete que Jehová erradicará la influencia de Satanás, el padre de la mentira, que está extraviando a toda la tierra habitada. Sí, Jehová pronto acabará con todos los mentirosos y con todas las mentiras (Revelación 21:8).
¡Qué alivio sentiremos cuando “el labio de la verdad” sea por fin establecido firmemente para siempre!
w03 15/3 pág. 28 ‘Los labios de la verdad durarán para siempre’
‘El labio que perdura’
Utilizando la palabra “labio” como sinónimo de “lengua”, Salomón dice: “El labio de la verdad es el que será establecido firmemente para siempre, pero la lengua de falsedad no durará más de un momento” (Proverbios 12:19). La expresión “el labio de la verdad” es singular en hebreo y significa mucho más que simplemente habla veraz. “Implica cualidades como durabilidad, permanencia y confiabilidad”, menciona una obra de consulta. Y añade: “El habla de esta clase perdurará [...] para siempre porque es confiable, a diferencia de la lengua mentirosa [...] que pudiera engañar por un momento, pero no puede prevalecer cuando se la somete a prueba”.
PROVERBIOS 12:23)
“El hombre sagaz encubre conocimiento, pero el corazón de los estúpidos es uno que proclama tontedad.”
w06 15/9 pág. 18 Puntos sobresalientes del libro de Proverbios
12:23. ¿Cómo puede una persona ‘encubrir conocimiento’? Que alguien encubra su conocimiento no quiere decir que lo oculte. Más bien, significa que lo demuestra con discreción, sin grandes alardes.
w03 15/3 pág. 29 ‘Los labios de la verdad durarán para siempre’
‘El habla que encubre conocimiento’
Señalando otra diferencia entre la persona que mide lo que dice y la que no lo hace, el rey de Israel afirma: “El hombre sagaz encubre conocimiento, pero el corazón de los estúpidos es uno que proclama tontedad” (Proverbios 12:23).
El hombre sagaz, o prudente, sabe cuándo hablar y cuándo callar. Encubre sus conocimientos al no alardear de lo que sabe. Pero esto no significa que siempre oculta su conocimiento, sino que es discreto al hablar. Sin embargo, el estúpido no retiene sus labios y enseguida da a conocer su tontedad. Por lo tanto, que nuestras palabras sean pocas y que nuestra lengua se abstenga de jactarse.
PROVERBIOS 12:24)
“La mano de los diligentes es la que gobernará, pero la mano floja llegará a usarse para trabajo forzado.”
w03 15/3 pág. 29 ‘Los labios de la verdad durarán para siempre’
Salomón establece un nuevo y elocuente contraste, esta vez entre la diligencia y la pereza, al decir: “La mano de los diligentes es la que gobernará, pero la mano floja llegará a usarse para trabajo forzado” (Proverbios 12:24). El arduo trabajo puede traducirse en progreso e independencia económica, mientras que la pereza puede resultar en trabajo forzado y servidumbre. “Con el tiempo —sostiene un estudioso—, el perezoso llegará a ser esclavo del diligente.”
it-2 pág. 1148 Trabajo forzado
La pereza podía hacer que un israelita contrajera deudas fácilmente y con el tiempo se viera obligado a vender su herencia e incluso venderse a sí mismo como esclavo. De ahí el proverbio: “La mano floja llegará a usarse para trabajo forzado”. (Pr 12:24.)
PROVERBIOS 12:25)
“La solicitud ansiosa en el corazón de un hombre es lo que lo agobia, pero la buena palabra es lo que lo regocija.”
w03 15/3 págs. 29-30 ‘Los labios de la verdad durarán para siempre’
‘La palabra que regocija’
El rey Salomón vuelve al tema del habla y hace una observación muy interesante sobre la naturaleza humana: “La solicitud ansiosa en el corazón de un hombre es lo que lo agobia, pero la buena palabra es lo que lo regocija” (Proverbios 12:25).
Hay muchas inquietudes y preocupaciones que pueden entristecer el corazón. Lo que hace falta para aligerar esa carga y regocijar el corazón es que una persona comprensiva ofrezca una buena palabra de ánimo. Pero ¿cómo sabrán los demás la intensidad de nuestras inquietudes si no nos expresamos y hablamos de ello? En realidad, cuando sufrimos angustia o depresión, necesitamos confiarnos a alguien que tenga empatía y que pueda ayudarnos. Además, expresar con palabras cómo nos sentimos alivia parte de la angustia del corazón. Por ello, es bueno confiarnos a nuestro cónyuge, a nuestros padres o a un amigo compasivo y espiritualmente capacitado.
¿Verdad que no hay palabras más animadoras que las que se hallan en la Biblia? Por eso, hemos de acercarnos a Dios meditando agradecidos en su Palabra inspirada. Dicha reflexión ciertamente regocijará el corazón atribulado y hará brillar los ojos tristes. El salmista lo confirma diciendo: “La ley de Jehová es perfecta, hace volver el alma. El recordatorio de Jehová es fidedigno, hace sabio al inexperto. Las órdenes de Jehová son rectas, hacen regocijar el corazón; el mandamiento de Jehová es limpio, hace brillar los ojos” (Salmo 19:7, 8).
it-1 pág. 1230 Inquietud
La inquietud puede perturbar el bienestar de una persona y desembocar en un estado depresivo, erosionando su vitalidad y paralizando su iniciativa. El proverbio inspirado reza: “La solicitud ansiosa en el corazón de un hombre es lo que lo agobia”. (Pr 12:25.) La inquietud puede provocar anomalías físicas graves. La obra How to Master Your Nerves comentó a este respecto: “Los médicos saben que la inquietud puede afectar el funcionamiento normal del cuerpo. Puede aumentar (o disminuir) la presión sanguínea y la cantidad de leucocitos que hay en la sangre, y afectar repentinamente el nivel de glucosa que hay en el caudal sanguíneo debido al efecto de la adrenalina en el hígado. Puede hasta modificar el ritmo cardiaco. Como indicó el doctor Charles Mayo, ‘la inquietud afecta la circulación sanguínea, el corazón y el sistema glandular y nervioso’” (doctores P. Steincrohn y D. LaFia, 1970, pág. 14).
w90 1/3 págs. 5-6 Cómo vencer la depresión
Desahóguese
Debe hablar con alguien sobre su problema. Proverbios 12:25 dice: “La solicitud ansiosa en el corazón de un hombre es lo que lo agobia, pero la buena palabra es lo que lo regocija”. Ningún otro humano puede saber cuán intensa es su ansiedad de corazón a menos que usted hable francamente de ella. Al confiar el asunto a alguien que escuche con empatía y pueda ayudarle, quizás se entere de que otros se han sentido como usted y han tenido problemas similares. Además, el expresar lo que uno siente es un proceso curativo, pues el hablar sobre la experiencia dolorosa alivia al corazón de la carga de contenerla. Por eso los abatidos deben hablar con el cónyuge, con uno u otro de los padres o con un amigo compasivo y de buena capacidad espiritual. (Gálatas 6:1.)
g87 22/10 págs. 11-12 Cómo vencer la depresión
El que uno exprese en palabras sus sentimientos constituye un proceso curativo que evita que la mente trate de negarse a reconocer la realidad de un problema o de una pérdida, y deje el problema sin resolver. Pero exteriorice sus verdaderos sentimientos. No permita que un falso sentido de orgullo, procurando dar la impresión de impavidez ante la adversidad, le inhiba. “La solicitud ansiosa en el corazón de un hombre es lo que lo agobia, pero la buena palabra es lo que lo regocija”, dice Proverbios 12:25. Solo por medio de exteriorizar sus sentimientos, otros podrán empezar a comprender su “solicitud ansiosa” y ofrecerle una “palabra” de ánimo.
PROVERBIOS 12:26)
“El justo espía su propio pasto, pero el mismísimo camino de los inicuos hace que anden errantes.”
w03 15/3 pág. 30 ‘Los labios de la verdad durarán para siempre’
La senda que recompensa
El rey de Israel compara el camino del justo con el del inicuo: “El justo espía su propio pasto, pero el mismísimo camino de los inicuos hace que anden errantes” (Proverbios 12:26). El justo es cuidadoso respecto a su propio pasto, es decir, los compañeros y amigos que escoge. Los selecciona sabiamente, procurando evitar relaciones dañinas. Los inicuos no obran así, pues rechazan los consejos e insisten en seguir su propio camino. Andan errantes, sin saber adónde van.
PROVERBIOS 12:27)
“La flojedad no activa los animales de caza para uno, pero el diligente es la riqueza preciosa de un hombre.”
w03 15/3 pág. 30 ‘Los labios de la verdad durarán para siempre’
A continuación, el rey Salomón pasa a mencionar la diferencia entre el flojo y el diligente desde otra perspectiva. “La flojedad no activa los animales de caza para uno —afirma él—, pero el diligente es la riqueza preciosa de un hombre.” (Proverbios 12:27.) El flojo —“el perezoso”— no “activa” su caza, es decir, no la “pone a asar” (Biblia de Jerusalén Latinoamericana). En realidad, dicha persona no puede terminar lo que empieza. La diligencia, por otra parte, es sinónimo de riquezas.
La flojedad es tan dañina que el apóstol Pablo vio necesario escribir a los hermanos cristianos de Tesalónica y corregir a algunos que ‘andaban desordenadamente’, es decir, que no hacían ningún trabajo, sino que se entremetían en lo que no les atañía. Tales individuos imponían una carga costosa a los demás. Por eso, Pablo los aconsejó abiertamente, exhortándolos a ‘trabajar con quietud a fin de que comieran alimento que ellos mismos hubieran ganado’. Y en caso de que no siguieran este firme consejo, Pablo exhortó al resto de la congregación a que se ‘apartaran’ de ellos, que los evitaran, al parecer, en el ámbito social (2 Tesalonicenses 3:6-12).
PROVERBIOS 13:1)
“Un hijo es sabio donde hay la disciplina de un padre, pero el burlador es uno que no ha oído la reprensión.”
w03 15/9 págs. 21-22 “La ley del sabio”, fuente de vida
Acepte la enseñanza
“Un hijo es sabio donde hay la disciplina de un padre, pero el burlador es uno que no ha oído la reprensión”, señala Proverbios 13:1. La disciplina de un padre puede ser suave o estricta. Al principio quizás consista en impartir enseñanza, pero si esta no se acepta, tal vez haya que imponer un castigo. El hijo sabio es el que acepta la disciplina de su padre.
La Biblia indica que “Jehová disciplina a quien ama”, y que “azota a todo aquel a quien recibe como hijo” (Hebreos 12:6). Una forma en la que nuestro Padre celestial nos disciplina es mediante su Palabra escrita, la Biblia. Cuando la leemos con respeto y ponemos en práctica lo que aprendemos en ella, la Palabra de Dios realmente nos disciplina, lo cual nos conviene, pues todo lo que Jehová nos enseña es para nuestro beneficio (Isaías 48:17).
La disciplina también se puede presentar en forma de un consejo proveniente de otro cristiano interesado en nuestro bienestar espiritual. Puede considerarse que cualquier consejo útil acorde con la Palabra de Dios viene de la gran Fuente de la verdad, y no de la persona que lo dio. Seremos sabios si lo aceptamos como procedente de Jehová. Cuando lo hacemos y permitimos que moldee nuestro pensamiento, mejore nuestra comprensión de las Escrituras y corrija nuestros caminos, nos beneficiamos de la disciplina. Lo mismo es cierto de los consejos que recibimos en las reuniones cristianas y hallamos en las publicaciones basadas en la Biblia. Poner en práctica lo que aprendemos a través de esas expresiones orales o escritas es una magnífica forma de autodisciplina.
Por otra parte, el burlador no responde a la disciplina. “Como piensa que sabe qué es lo mejor —dice una obra de consulta—, no acepta la enseñanza.” Ni siquiera responde a la reprensión, un tipo de disciplina más fuerte. Pero ¿podría demostrar alguna vez que la disciplina del Padre es errónea? Jehová nunca se ha equivocado, y nunca lo hará. Al rechazar la disciplina, el burlador solo consigue convertirse en objeto de burla. Con pocas pero bien escogidas palabras, Salomón ilustra hermosamente el valor de aceptar la enseñanza.
PROVERBIOS 13:2)
“Del fruto de su boca el hombre come lo bueno, pero la mismísima alma de los que tratan traidoramente es violencia.”
w03 15/9 pág. 22 “La ley del sabio”, fuente de vida
Domine su lengua
Para mostrar la importancia de guiar nuestra habla por la Palabra de Dios, el rey de Israel compara la boca a un árbol frutal, y dice: “Del fruto de su boca el hombre come lo bueno, pero la mismísima alma [“deseo del alma”, nota] de los que tratan traidoramente es violencia” (Proverbios 13:2). El fruto de la boca son las palabras que se dicen, y un hombre recoge lo que ha sembrado con su lengua. “Si sus palabras son bienintencionadas y procuran el establecimiento de relaciones amistosas con sus vecinos —explica un erudito—, comerá lo bueno, disfrutará de una existencia feliz y pacífica.” La situación es muy distinta en el caso del que trata traidoramente. Desea cometer actos violentos y herir a los demás. Violencia trama, y violencia recibe. Le acechan los lazos de la muerte.
PROVERBIOS 13:3)
“El que vigila su boca está guardando su alma. El que abre con anchura sus labios... tendrá ruina.”
w03 15/9 pág. 22 “La ley del sabio”, fuente de vida
“El que vigila su boca está guardando su alma —continúa Salomón—. El que abre con anchura sus labios... tendrá ruina.” (Proverbios 13:3.) Las palabras irreflexivas e insensatas pueden arruinar la reputación de alguien, herir sentimientos, perjudicar las relaciones e incluso causar daño físico. También pueden acarrearnos la desaprobación divina, pues Dios considera que todos somos responsables de lo que decimos (Mateo 12:36, 37). De hecho, mantener controlada la lengua nos librará de la ruina. Ahora bien, ¿cómo podemos aprender a dominarla?
Una manera sencilla de lograrlo es no hablar demasiado. “En la abundancia de palabras no deja de haber transgresión”, asegura la Biblia (Proverbios 10:19). Otra forma es pensar antes de hablar. El escritor inspirado explica: “Existe el que habla irreflexivamente como con las estocadas de una espada” (Proverbios 12:18). Cuando no se piensa de antemano en lo que se va a decir, tanto el que habla como quienes escuchan pueden salir heridos. Por lo tanto, la Biblia nos da este práctico consejo: “El corazón del justo medita para responder” (Proverbios 15:28).
it-2 pág. 177 Labio
Una persona que “abre con anchura sus labios” es una que habla sin pensar o de manera imprudente. (Pr 13:3.) Esa acción le puede llevar a la ruina, pues Dios hace responsable a cada uno de sus palabras. (Dt 23:23; Nú 30:6-8; Pr 12:13; compárense con Job 2:10; Mt 12:36, 37.)
w86 15/8 págs. 22-23 ¡Vigile su boca!
¡Vigile su boca!
PUEDE ser tan aguda y destructiva como un arma de guerra. Pero también puede ser tan dulce como la miel y tan calmante como el bálsamo. Puede traer vida, y puede causar la muerte. Así describe la Biblia la facultad del habla humana. (Proverbios 12:18; 16:24; 18:21.)
Entonces, no es de extrañar que Salomón dijera: “El que vigila su boca está guardando su alma. El que abre con anchura sus labios... tendrá ruina”. (Proverbios 13:3.) Una reputación arruinada, sentimientos heridos, relaciones tensas y hasta daño físico... todas estas cosas pueden ser consecuencias del habla necia. Pero, sin duda, usted quiere ‘guardar su alma’. ¿Cómo puede aprender uno a vigilar la boca y así evitar la posible ruina?
“En la abundancia de palabras [...]”
¡Una manera sencilla de evitarla es mediante no hablar demasiado! Quizás usted haya estado en la compañía de alguien que siempre tiene algo que decir sobre todo tema. ¡Qué irritante puede ser esa persona! La Biblia dice que “la boca de los estúpidos hace salir burbujeando la tontedad”, y “el tonto habla muchas palabras”. (Proverbios 15:2; Eclesiastés 10:14.) Desde luego, esto no significa que todo el que habla mucho sea un tonto o que el que habla poco sea sabio. Pero sí es peligroso hablar incesantemente. Proverbios 10:19 lo explica así: “En la abundancia de palabras no deja de haber transgresión, pero el que tiene refrenados sus labios está actuando discretamente”.
Medite antes de contestar
Otro modo de vigilar la boca es por medio de pensar antes de hablar. Cuando no se piensa de antemano lo que se va a decir, tanto el que habla como los que le escuchan pueden resultar heridos. La escritura inspirada dice: “Existe el que habla irreflexivamente como con las estocadas de una espada”. (Proverbios 12:18.)
Para indicar el daño que se puede causar si se habla sin pensar, el libro bíblico de Santiago declara: “¡Con cuán pequeño fuego se incendia tan grande bosque! Pues bien, la lengua es un fuego. La lengua constituye un mundo de injusticia entre nuestros miembros, porque mancha todo el cuerpo y enciende en llamas la rueda de la vida natural y es encendida en llamas por el Gehena”. (Santiago 3:5, 6.)
El Gehena obtuvo su nombre del valle de Hinón, que estaba al sur y sudoeste de Jerusalén. Durante la historia de Israel, hubo períodos en que el fuego ardía allí continuamente a fin de consumir los desperdicios de la ciudad, lo cual hizo que el Gehena fuera un símbolo apropiado de la destrucción total. Sin embargo, ¿cómo podía una lengua descontrolada ser “encendida en llamas por el Gehena”? Alguien que hable mentiras, promueva enseñanzas que deshonren a Dios o que use mal la lengua de cualquier otro modo puede causar que tanto él como otras personas pierdan el favor de Dios. ¿Cuál sería el resultado? ¡Destrucción eterna! Por ejemplo, Jesús dijo a los fariseos: “¡Ay de ustedes, escribas y fariseos, hipócritas!, porque atraviesan mar y tierra seca para hacer un solo prosélito, y cuando éste llega a serlo, lo hacen merecedor del Gehena dos veces más que ustedes”. (Mateo 23:15.)
Por eso, la Biblia nos da este consejo práctico: “El corazón del justo medita para responder”. (Proverbios 15:28.) ¡Es mucho mejor pensar antes lo que uno va a decir en vez de impulsivamente decir algo que pueda causar daño!
“Una palabra a su tiempo apropiado”
El hablar al tiempo apropiado es otra manera de vigilar la boca. Salomón dijo lo siguiente: “Para todo hay un tiempo señalado [...] tiempo de callar y tiempo de hablar”. (Eclesiastés 3:1, 7.) Cuando su cónyuge parece estar agotado debido a un largo día de trabajo o quehaceres domésticos, ¿es este el tiempo apropiado para cargarle de problemas sin importancia o exigencias? Tal vez este sea el “tiempo de callar”.
Por otro lado, sí hay un “tiempo de hablar”. En Proverbios 15:23 leemos: “Una palabra a su tiempo apropiado, ¡oh, cuán buena es!”. ¿Conoce usted a alguien que esté agobiado por problemas e inquietudes? ¿Es posible que lo que la persona precisamente necesite sean unas palabras oportunas de estímulo?
Jesucristo nunca pasó por alto la oportunidad de animar a otros. En una ocasión él dijo a sus discípulos: “Vengan, ustedes mismos, en privado, a un lugar solitario, y descansen un poco”. El relato pasa a decir: “De modo que se fueron en la barca a un lugar solitario donde estuvieran solos. Pero la gente los vio ir y muchos llegaron a saberlo, y de todas las ciudades concurrieron allá a pie, y se adelantaron a ellos”. Desde el punto de vista de las muchedumbres, ¡aquel ciertamente parecía el tiempo apropiado para escuchar algunas palabras de consuelo! Pero desde el punto de vista de Jesús y sus discípulos no era el tiempo más oportuno. “Pues, al salir [de la barca], él vio una muchedumbre grande, y se enterneció por ellos, porque eran como ovejas sin pastor. Y comenzó a enseñarles muchas cosas.” (Marcos 6:31-34.) Sí, Jesús vigiló su boca. Sabía cuándo hablar y cuándo callar. (Compárese con Mateo 26:63; 27:12-14.)
Usted también puede aprender a vigilar su boca. Esfuércese por no hablar demasiado. Evite el habla irreflexiva que puede perjudicar su reputación y la de otras personas. Además, busque oportunidades para compartir con otros “una palabra [provechosa] a su tiempo apropiado”. El hacer esto le ayudará a ‘guardar su alma’. (Proverbios 13:3.)
[Fotografía en la página 23]
¿Tiende usted a interrumpir a otros o a tener algo que decir sobre todo tema?
PROVERBIOS 13:4)
“El perezoso se muestra deseoso, pero su alma nada [tiene]. No obstante, la mismísima alma de los diligentes será engordada.”
w06 15/9 pág. 19 Puntos sobresalientes del libro de Proverbios
13:4. No basta con sentirse “deseoso” de obtener un puesto de responsabilidad en la congregación o de vivir en el nuevo mundo. Hay que ser diligente y esforzarse por cumplir los requisitos.
w03 15/9 págs. 22-23 “La ley del sabio”, fuente de vida
Sea diligente
“El perezoso se muestra deseoso —afirma Salomón—, pero su alma nada tiene. No obstante, la mismísima alma de los diligentes será engordada.” (Proverbios 13:4.) Según cierta obra de consulta, “la enseñanza [de este proverbio] es que el deseo por sí solo es del todo vano. Ser diligentes es lo que cuenta. Los perezosos son víctimas de los deseos [...] que los consumen y que no resultan en nada”. Sin embargo, el alma —o deseo— de los diligentes será “engordada”, es decir, satisfecha.
¿Qué se puede decir de los que se retienen de hacer su dedicación a Jehová porque no desean asumir esa responsabilidad? Puede que se muestren deseosos de vivir en el nuevo mundo de Dios, pero ¿están dispuestos a hacer algo al respecto? Un requisito para aquellos que “salen de la gran tribulación” es que hayan ejercido fe en el sacrificio de rescate de Jesús, se hayan dedicado a Jehová y hayan simbolizado su dedicación mediante el bautismo en agua (Revelación [Apocalipsis] 7:14, 15).
Piense también en lo que implica esforzarse por alcanzar un puesto de superintendencia en la congregación. Este deseo sin duda es encomiable y se fomenta en las Escrituras (1 Timoteo 3:1). Sin embargo, no basta con desear un puesto; para lograrlo se requiere cultivar las habilidades y cualidades necesarias, y eso exige un esfuerzo personal diligente.
it-1 pág. 1040 Grasa
También se nos dice que los que son generosos, diligentes y confían en Jehová ‘serán engordados’, es decir, disfrutarán de gran prosperidad, (Pr 11:25; 13:4; 28:25)
it-2 pág. 637 Pereza
A diferencia de lo que Pablo dice en 1 Timoteo 6:6-8, la persona perezosa no se basta con lo que tiene ni está contenta con el ‘sustento y con qué cubrirse’. Más bien, desea tener posesiones, por lo general mucho más que solo ropa o comida: “El perezoso se muestra deseoso, pero su alma nada tiene”. (Pr 13:4.)
PROVERBIOS 13:5)
“Una palabra falsa es lo que el justo odia, pero los inicuos actúan vergonzosamente y se acarrean afrenta.”
w03 15/9 pág. 23 “La ley del sabio”, fuente de vida
La justicia nos salvaguarda
La persona justa cultiva cualidades piadosas y siempre dice la verdad. Sabe que mentir va contra la ley de Jehová (Proverbios 6:16-19; Colosenses 3:9). A este respecto, Salomón afirma: “Una palabra falsa es lo que el justo odia, pero los inicuos actúan vergonzosamente y se acarrean afrenta” (Proverbios 13:5). El justo no solo evita las mentiras, sino que las odia. Se da cuenta de que sin importar lo inocentes que parezcan, destruyen las buenas relaciones humanas. Además, quien recurre a las mentiras echa por tierra su credibilidad. El inicuo actúa vergonzosamente, ya sea faltando a la verdad o de otras maneras, de modo que él mismo se desacredita.
PROVERBIOS 13:6)
“La justicia misma salvaguarda al que es innocuo en su camino, pero la iniquidad es lo que subvierte al pecador.”
w03 15/9 pág. 23 “La ley del sabio”, fuente de vida
Para demostrar que hacer lo correcto a la vista de Dios nos beneficia, el rey sabio dice: “La justicia misma salvaguarda al que es [inocente] en su camino, pero la iniquidad es lo que subvierte al pecador” (Proverbios 13:6). Como si se tratara de una fortaleza, la justicia protege a la persona, mientras que la iniquidad la arruina.
PROVERBIOS 13:7)
“Existe el que se da por rico y, no obstante, no tiene nada en absoluto; hay el que se da por persona de escasos recursos y, no obstante, [tiene] muchas cosas valiosas.”
w03 15/9 págs. 23-24 “La ley del sabio”, fuente de vida
Guárdese de aparentar
Mostrando conocimiento de la naturaleza humana, el rey de Israel observa: “Existe el que se da por rico y, no obstante, no tiene nada en absoluto; hay el que se da por persona de escasos recursos y, no obstante, tiene muchas cosas valiosas” (Proverbios 13:7). Puede que alguien no sea lo que aparenta. Hay personas pobres que se hacen pasar por ricas —quizás mediante demostraciones ostentosas— para dar la impresión de que tienen éxito o simplemente para salvar las apariencias. Y hay ricos que fingen ser pobres tan solo para ocultar su riqueza.
No es bueno hacer ostentación, pero tampoco es bueno ocultarse. Si nuestros recursos materiales son escasos, gastar dinero en lujos tan solo para dar la impresión de que somos ricos puede privarnos a nosotros y a nuestras familias de lo necesario para vivir. Por otro lado, cuando alguien que es acaudalado se hace pasar por pobre, pudiera dar la impresión de ser mezquino y verse privado de su dignidad, así como de la felicidad que produce ser generoso (Hechos 20:35). Vivir sin aparentar es vivir mejor.
PROVERBIOS 13:8)
“El rescate del alma de un hombre es su riqueza, pero el de escasos recursos no ha oído la reprensión.”
g 2/15 pág. 9 La sabiduría nos protege
La sabiduría nos protege
“El rico, por su dinero, corre el peligro de ser secuestrado; el pobre no tiene ese problema, pues nadie lo amenaza.” (PROVERBIOS 13:8, TRADUCCIÓN EN LENGUAJE ACTUAL)
AUNQUE ser rico tiene sus ventajas, también tiene sus riesgos, sobre todo en estos tiempos tan peligrosos (2 Timoteo 3:1-5). En algunos países, los ricos y los turistas de aspecto adinerado se han convertido en el objetivo de ladrones y secuestradores.
Un informe sobre un país en vías de desarrollo declaró lo siguiente: “Los robos, el fraude y los secuestros han creado una lucha entre ricos y pobres. Los restaurantes tienen guardias armados, las casas de los ricos tienen muros con alambre de cuchillas o púas, reflectores, cámaras y guardias”. No son pocos los países que se encuentran en esa situación.
En contraste, la Biblia dice que al pobre “nadie lo amenaza”. ¡Qué sabias palabras! ¿Cómo puede usted sacarles provecho? Si vive o trabaja en una zona donde abunda la delincuencia y el crimen, no le haga pensar a la gente que es rico. Piense con cuidado en la ropa que se pondrá y en los artículos que llevará, sobre todo si son de un tamaño que impide mantenerlos fuera de la vista. La Biblia dice que los sabios ven el peligro y se alejan, “pero los inexpertos [siguen] adelante y tienen que sufrir la pena” (Proverbios 22:3).
Los sabios consejos de la Biblia muestran con claridad que el Creador se preocupa por nosotros y quiere que estemos seguros. Así es, la sabiduría de la Palabra de Dios es una protección, ya que “conserva vivos a sus dueños” (Eclesiastés 7:12).
w03 15/9 pág. 24 “La ley del sabio”, fuente de vida
No sea ambicioso
“El rescate del alma de un hombre es su riqueza —dice Salomón—, pero el de escasos recursos no ha oído la reprensión.” (Proverbios 13:8.) ¿Qué lección transmite este sabio proverbio?
Ser rico tiene sus ventajas, pero las riquezas no siempre son una bendición. En los tiempos turbulentos en los que vivimos, las personas acaudaladas y sus familias suelen encontrarse en peligro de que los secuestren y retengan para solicitar un rescate. En ocasiones pueden pagar el dinero para salvar su vida o la de un miembro de su familia; pero a menudo es inútil, porque se asesina a los secuestrados. Tal amenaza siempre acecha a los ricos.
El hombre de escasos recursos no tiene esas preocupaciones. Aunque no posea las mismas comodidades y bienes materiales que el rico, es menos probable que sea objetivo de secuestradores. Ese es uno de los beneficios de no ser ambiciosos y no invertir tiempo y energías en la búsqueda de riquezas (2 Timoteo 2:4).
PROVERBIOS 13:9)
“La mismísima luz de los justos se regocijará; pero la lámpara de los inicuos... se extinguirá.”
w03 15/9 pág. 24 “La ley del sabio”, fuente de vida
Regocíjese en la “luz”
Salomón sigue demostrando que obedecer a Jehová es lo que más nos conviene, al decir: “La mismísima luz de los justos se regocijará; pero la lámpara de los inicuos... se extinguirá” (Proverbios 13:9).
La lámpara simboliza aquello a lo que recurrimos para iluminar nuestra senda en la vida. ‘La palabra de Dios es una lámpara para el pie del justo y una luz para su vereda.’ (Salmo 119:105.) Contiene un caudal inagotable de conocimiento y sabiduría procedente del Creador. Cuanto mejor comprendamos la voluntad y el propósito divinos, más brillará la luz espiritual que nos guía. ¡Qué motivo de gozo! ¿Por qué dejarnos distraer por la sabiduría mundana o por el “falsamente llamado ‘conocimiento’”? (1 Timoteo 6:20; 1 Corintios 1:20; Colosenses 2:8.)
Respecto al inicuo, sin importar lo mucho que parezca brillar su lámpara ni lo próspero que aparente ser, su luz se extinguirá. Acabará en oscuridad, donde tropezará su pie. Además, “no resultará haber futuro” para él (Proverbios 24:20).
it-2 págs. 186-187 Lámpara
Otros usos figurados. Aquello de lo que una persona depende para iluminar su camino está simbolizado por una lámpara. Con tal símbolo, el proverbio contrasta al justo con el inicuo, diciendo: “La mismísima luz de los justos se regocijará; pero la lámpara de los inicuos... se extinguirá”. (Pr 13:9.) La luz del justo continuamente se hace más brillante. Sin embargo, en el caso de los inicuos, por más que dé la impresión de resplandecer su lámpara y, como consecuencia, por próspero que pueda parecer su camino, Dios hará que terminen en oscuridad, donde sus pies, con toda seguridad, tropezarán. Este es el resultado que le espera a aquel que invoca el mal contra su padre y su madre. (Pr 20:20.)
El que se ‘extinga la lámpara’ de alguien también significa que no hay ningún futuro para él. Otro proverbio dice: “No resultará haber futuro para ninguno que es malo; la mismísima lámpara de los inicuos se extinguirá”. (Pr 24:20.)
PROVERBIOS 13:10)
“Por la presunción solo se ocasiona una lucha, pero con los que consultan juntos hay sabiduría.”
w03 15/9 pág. 24 “La ley del sabio”, fuente de vida
Sin embargo, ¿qué deberíamos hacer cuando no sabemos cómo proceder en determinada situación? ¿Y si no estamos seguros de tener autoridad para actuar? Proverbios 13:10 advierte: “Por la presunción solo se ocasiona una lucha”. Actuar sin conocimiento o sin autorización refleja insolencia y es una posible fuente de problemas. ¿No sería mejor consultar con quienes tengan conocimiento y discernimiento? “Con los que consultan juntos hay sabiduría”, asegura el sabio rey.
it-2 pág. 714 Presunción
Si alguien no está seguro de qué acción debe tomar con respecto a cierto asunto, o no está seguro de si tiene autoridad para actuar, primero debería consultar a otros que tuvieran conocimiento y discernimiento. Las Escrituras aconsejan: “Por la presunción solo se ocasiona una lucha, pero con los que consultan juntos hay sabiduría”. (Pr 13:10.)
PROVERBIOS 13:11)
“Las cosas valiosas que resultan de la vanidad decrecen, pero el que junta con la mano es el que logra aumento.”
w03 15/9 pág. 25 “La ley del sabio”, fuente de vida
No albergue falsas expectativas
El dinero puede servir para un propósito útil. Contar con suficiente dinero es mejor que verse obligado a vivir con austeridad o en la pobreza (Eclesiastés 7:11, 12). No obstante, los aparentes beneficios de las riquezas de procedencia cuestionable son engañosos. Salomón advierte: “Las cosas valiosas que resultan de la vanidad decrecen, pero el que junta con la mano es el que logra aumento” (Proverbios 13:11).
Tenga en cuenta, por ejemplo, la tentación del juego. Es posible que un jugador apueste dinero —quizá fruto de su arduo trabajo— con la esperanza de ganar una gran suma. Sin embargo, ¡con cuánta frecuencia lo hace a costa del bienestar de su familia! ¿Y qué ocurre si gana? Dado que el dinero le ha llegado con tanta facilidad, puede que sienta poco aprecio por su valor. Además, es muy probable que carezca de las aptitudes necesarias para administrar su riqueza recién adquirida. ¿No desaparecerá tan rápido como la adquirió? Por otra parte, la riqueza que se acumula de forma gradual —poco a poco, trabajando honradamente— aumenta, y se le puede dar buen uso.
PROVERBIOS 13:12)
“La expectación pospuesta enferma el corazón, pero la cosa deseada es árbol de vida cuando sí viene.”
w11 15/1 pág. 31 Meditemos en lo que Jehová ha hecho por nosotros
El efecto de las expectativas no cumplidas
Estos dos discípulos estaban tristes porque no había sucedido lo que esperaban. Ya lo dice Proverbios 13:12: “La expectación pospuesta enferma el corazón”. Y hoy ocurre algo parecido: algunos de nosotros —en especial quienes llevamos décadas sirviendo fielmente a Jehová— creímos en su momento que a estas alturas ya habría pasado “la gran tribulación” y estaríamos en el nuevo mundo (Mat. 24:21; Rev. 7:14). Se comprende, pues, que sintamos cierta tristeza al no ver cumplidas nuestras expectativas.
w03 15/9 pág. 25 “La ley del sabio”, fuente de vida
“La expectación pospuesta enferma el corazón —afirma el sabio monarca—, pero la cosa deseada es árbol de vida cuando sí viene.” (Proverbios 13:12.) Las expectativas que no se cumplen suelen producir desilusiones que enferman el corazón, y esto es algo que vemos todos los días. Sin embargo, no sucede lo mismo en el caso de las expectativas basadas firmemente en la Palabra de Dios. Podemos tener la plena seguridad de que se cumplirán, y ni siquiera las aparentes demoras nos desilusionarán.
Por ejemplo, sabemos que el nuevo mundo de Dios está a las puertas (2 Pedro 3:13). Con expectación ansiosa y gozo aguardamos el cumplimiento de las promesas divinas. ¿Qué ocurre si en ese tiempo de espera nos mantenemos ocupados “en la obra del Señor”, animamos a otros creyentes y edificamos una relación cada vez más estrecha con Jehová? En vez de ‘enfermar’, nuestro corazón se llena de gozo (1 Corintios 15:58; Hebreos 10:24, 25; Santiago 4:8). El cumplimiento de un deseo largamente esperado se convierte en árbol de vida que de verdad refresca y vigoriza.
w00 1/9 pág. 16 Mostremos una actitud de espera
¿Produce la espera frustración, o gozo?
19 Salomón sabía que la espera puede ser frustrante. Escribió: “La expectación pospuesta enferma el corazón” (Proverbios 13:12). Es cierto que si una persona abriga expectativas infundadas, el desengaño puede enfermar el corazón. Sin embargo, esperar acontecimientos felices, como una boda, el nacimiento de un niño o reunirse con personas queridas, puede llenarnos de alegría mucho antes de su realización. Esta es mayor aún si usamos el tiempo de espera con sabiduría, haciendo los debidos preparativos.
20 Cuando confiamos plenamente en el cumplimiento de nuestras expectativas, aunque no sepamos cuándo, el tiempo de espera no tiene por qué ‘enfermar el corazón’. Los fieles adoradores de Dios saben que el Reinado Milenario de Cristo es inminente. Tienen la confianza de que verán el fin de la muerte y la enfermedad. Esperan con anhelo y alegría el tiempo en el que recibirán a miles de millones de personas resucitadas, entre ellas sus seres queridos (Revelación 20:1-3, 6; 21:3, 4). En estos tiempos de crisis ecológicas saborean la expectativa segura de ver el Paraíso establecido en la Tierra (Isaías 35:1, 2, 7). Por lo tanto, es muy prudente que usemos con juicio el tiempo de espera, “siempre teniendo mucho que hacer en la obra del Señor” (1 Corintios 15:58). Sigamos alimentándonos en sentido espiritual. Profundicemos aún más nuestra relación con Jehová. Busquemos a otras personas cuyo corazón les impulse a servir a Jehová. Animemos a nuestros hermanos en la fe. Aprovechemos al máximo el tiempo de espera que Jehová aún permita. De esa manera, esperar en él nunca nos ‘enfermará el corazón’. Por el contrario, nos llenará de gozo.
g94 8/9 pág. 14 Cómo superar el estrés
No espere más de lo razonable
“La expectación pospuesta enferma el corazón”, asegura la Biblia. (Proverbios 13:12.) Si nuestras expectativas nunca se cumplen, el estrés puede abrumarnos, como seguramente sucederá cuando las aspiraciones sean tan altas que sobrepasen la realidad.
it-2 pág. 1203 Vida
Proverbios 13:12 dice: “La expectación pospuesta enferma el corazón, pero la cosa deseada es árbol de vida cuando sí viene”. El cumplimiento de un deseo que se ha esperado por mucho tiempo es fortalecedor y reconfortante, y renueva las energías.
g90 8/10 pág. 11 Un nuevo mundo sin sufrimiento
Hoy día, como expresa la Biblia, “la expectación pospuesta enferma el corazón”. Pero en el nuevo mundo la situación será totalmente distinta. En aquel tiempo “la cosa deseada [será] árbol de vida cuando sí [venga]”. (Proverbios 13:12.) Ya nunca más habrá tristeza en los corazones por causa del sufrimiento o de esperanzas que no se realizan. Por el contrario, estarán llenos de felicidad y de gozo debido a que Dios habrá provisto muchas cosas maravillosas para la familia humana.
PROVERBIOS 13:13)
“Del que ha despreciado la palabra, de él se quitará una prenda [de deudor]; pero el que teme el mandamiento es el que será recompensado.”
it-2 pág. 698 Prenda
Si alguien ‘despreciaba la palabra’ no devolviendo un préstamo, perdería lo que había entregado como prenda; de la misma manera, una persona experimentaría pérdidas si no obedecía el mandato de Dios. (Pr 13:13.)
PROVERBIOS 13:14)
“La ley del sabio es fuente de vida, para apartar a uno de los lazos de la muerte.”
w03 15/9 pág. 21 “La ley del sabio”, fuente de vida
“La ley del sabio”, fuente de vida
“¡OH LA profundidad de las riquezas y de la sabiduría y del conocimiento de Dios! ¡Cuán inescrutables son sus juicios e ininvestigables sus caminos!”, exclamó el apóstol Pablo (Romanos 11:33). Y el fiel patriarca Job dijo: “[Jehová Dios] es sabio de corazón” (Job 9:4). Sin duda, la sabiduría del Creador del cielo y de la Tierra es incomparable. ¿Qué puede decirse de su ley, o Palabra escrita?
El salmista cantó: “La ley de Jehová es perfecta, hace volver el alma. El recordatorio de Jehová es fidedigno, hace sabio al inexperto. Las órdenes de Jehová son rectas, hacen regocijar el corazón; el mandamiento de Jehová es limpio, hace brillar los ojos” (Salmo 19:7, 8). Salomón, rey del antiguo Israel, sin duda experimentó la veracidad de tales palabras, pues declaró: “La ley del sabio es fuente de vida, para apartar a uno de los lazos de la muerte” (Proverbios 13:14).
PROVERBIOS 13:15)
“La buena perspicacia misma da favor, pero el camino de los de tratos traicioneros es escarpado.”
w04 15/7 págs. 27-28 “Todo el que es sagaz actúa con conocimiento”
La buena perspicacia nos granjea el favor de los demás
Salomón revela: “La buena perspicacia misma da favor, pero el camino de los de tratos traicioneros es escarpado” (Proverbios 13:15). Una obra de consulta comenta que la expresión utilizada en el idioma original para “buena perspicacia”, o buen entendimiento, “se refiere a la capacidad de conducirse con prudencia, obrar con buen juicio y expresar opiniones sabias”. A la persona que posee tales cualidades no le resulta difícil ganarse el favor de los demás.
Observemos la manera tan perspicaz como se comportó el apóstol Pablo con su compañero cristiano Filemón al enviarle de vuelta a Onésimo, un esclavo fugitivo de Filemón que se había hecho cristiano. Pablo exhortó a Filemón a que recibiera a Onésimo con bondad, tal como lo recibiría a él mismo. De hecho, se ofreció a pagar cualquier deuda que Onésimo tuviera pendiente con Filemón. Aunque el apóstol pudo haberse valido de su autoridad para ordenar a Filemón que recibiera bien a su esclavo, optó por tratar el asunto con prudencia y amor. Pablo sabía que de esa forma contaría con la cooperación de Filemón y que este se sentiría impulsado a hacer incluso más de lo que se le había pedido. ¿No deberíamos tratar a nuestros hermanos de la misma manera? (Filemón 8-21.)
En contraste, el camino de la persona traicionera es escarpado, o “duro” (Reina-Valera, 1960). ¿En qué sentido? Según cierto biblista, la palabra utilizada aquí significa “fuerte o firme, y se refiere al comportamiento insensible de la gente malvada. [...] El hombre que está arraigado en sus malos caminos y es insensible e indiferente a la sabia instrucción de otras personas se dirige a la ruina”.
PROVERBIOS 13:16)
“Todo el que es sagaz actúa con conocimiento, pero el que es estúpido disemina tontedad.”
w04 15/7 pág. 28 “Todo el que es sagaz actúa con conocimiento”
Salomón pasa a decir: “Todo el que es sagaz actúa con conocimiento, pero el que es estúpido disemina tontedad” (Proverbios 13:16). El que una persona sea sagaz no significa que sea astuta o taimada. El proverbio relaciona la sagacidad con el conocimiento y la prudencia de quien piensa muy bien las cosas antes de actuar. Cuando se encara a críticas injustas o incluso a insultos, el sagaz refrena sus labios. Ora a Jehová para que le ayude a manifestar el fruto del espíritu a fin de no irritarse demasiado (Gálatas 5:22, 23). El prudente no permite que los demás o la situación lo dominen. Antes bien, se mantiene calmado y evita las peleas en las que suele verse envuelta la persona que se enoja enseguida cuando la ofenden.
El sagaz también actúa con conocimiento al tomar decisiones. Sabe que conjeturar, actuar por impulso o sencillamente hacer lo que hacen todos rara vez produce buenos resultados. Por eso, dedica tiempo a estudiar su situación. Analiza todos los hechos y determina qué opciones tiene. Luego examina las Escrituras y decide qué leyes o principios bíblicos serían aplicables. La senda de quien actúa así no se tuerce (Proverbios 3:5, 6).
PROVERBIOS 13:17)
“Un mensajero que es inicuo cae en lo malo, pero un enviado fiel es una curación.”
w04 15/7 págs. 28-29 “Todo el que es sagaz actúa con conocimiento”
“Un enviado fiel es una curación”
A los testigos de Jehová se nos ha encomendado la responsabilidad de proclamar un mensaje divino. Las palabras del siguiente proverbio nos ayudan a seguir cumpliendo fielmente con nuestra comisión: “Un mensajero que es inicuo cae en lo malo, pero un enviado fiel es una curación” (Proverbios 13:17).
En este versículo se recalcan las cualidades del mensajero. ¿Qué ocurrirá si el portador del mensaje lo distorsiona o altera con mala intención? ¿No es cierto que será castigado? Piense en el caso de Guehazí, el servidor del profeta Eliseo. Por codicia, aquel siervo entregó un mensaje falso a Naamán, el jefe del ejército sirio. La lepra que se le había quitado a Naamán cayó sobre Guehazí (2 Reyes 5:20-27). ¿Qué sucede si el enviado resulta infiel y deja de declarar el mensaje? La Biblia explica: “[Si] tú realmente no te expres[a]s para advertir al inicuo en cuanto a su camino, él mismo, como inicuo, morirá en su propio error, pero de tu propia mano [yo, Jehová] reclamaré su sangre” (Ezequiel 33:8).
Sin embargo, el enviado fiel representa una curación para sí mismo y para quienes lo escuchan. Pablo exhortó a Timoteo: “Presta constante atención a ti mismo y a tu enseñanza. Persiste en estas cosas, pues haciendo esto te salvarás a ti mismo y también a los que te escuchan” (1 Timoteo 4:16). Piense en la curación que se logra gracias a la proclamación fiel de las buenas nuevas del Reino. Se consigue despertar el interés de aquellos que tienen una buena condición de corazón y conducirlos a la verdad que los libera (Juan 8:32). Incluso aunque estas personas no quieran escuchar, el mensajero leal ‘ciertamente librará su propia alma’ (Ezequiel 33:9). Nunca descuidemos nuestra comisión de declarar las buenas nuevas (1 Corintios 9:16), y procuremos “predica[r] la palabra” sin ablandar ni dulcificar su mensaje (2 Timoteo 4:2).
PROVERBIOS 13:18)
“El que descuida la disciplina [para en] pobreza y deshonra, pero el que guarda una censura es el que es glorificado.”
w04 15/7 págs. 29-30 “Todo el que es sagaz actúa con conocimiento”
‘El que guarda la censura es glorificado’
¿Debería una persona prudente ofenderse cuando recibe un consejo oportuno? Proverbios 13:18 asegura: “El que descuida la disciplina para en pobreza y deshonra, pero el que guarda una censura es el que es glorificado”. Agradecer incluso la censura no solicitada es el proceder sabio. Un buen consejo pudiera resultar especialmente útil cuando no nos damos cuenta de que lo necesitamos. Prestar atención a este tipo de consejos puede evitarnos muchos sufrimientos, incluso tragedias, mientras que pasarlo por alto nos traerá deshonra.
El encomio, cuando es merecido, resulta edificante y muy animador. Pero también debemos esperar y aceptar la censura. Fijémonos en las dos cartas que el apóstol Pablo escribió a Timoteo. Aunque en ellas lo encomiaba por su fidelidad, también le ofrecía una multitud de consejos. Pablo aconsejó extensamente a este hombre más joven respecto a cómo tratar a los miembros de la congregación, mantener la fe y una buena conciencia, cultivar devoción piadosa y autosuficiencia, enseñar a los demás, oponerse a la apostasía y efectuar el ministerio. Los miembros más jóvenes de la congregación deberían pedir consejo a quienes tienen más experiencia y aceptarlo con gusto.
PROVERBIOS 13:19)
“El deseo, cuando se realiza, es placentero al alma; pero es cosa detestable a los estúpidos apartarse del mal.”
w04 15/7 pág. 30 “Todo el que es sagaz actúa con conocimiento”
“El deseo, cuando se realiza, es placentero al alma —afirma el sabio rey—; pero es cosa detestable a los estúpidos apartarse del mal.” (Proverbios 13:19.) Cierta obra de consulta dice lo siguiente sobre el significado de este proverbio: “Cuando una persona logra una meta o ve cumplirse un deseo, la satisfacción invade todo su ser [...]. Puesto que alcanzar nuestro objetivo es una experiencia sumamente placentera, se deduce que apartarse del mal debe ser una abominación para los tontos. Las aspiraciones de estos solo se realizan recurriendo a métodos infames, y si abandonaran el mal, nunca tendrían el placer de realizar sus deseos”. Por ello, es fundamental que cultivemos deseos apropiados.
PROVERBIOS 13:20)
“El que está andando con personas sabias se hará sabio, pero al que está teniendo tratos con los estúpidos le irá mal.”
w12 15/7 pág. 15 párrs. 12-13 Sirvamos al Dios de la libertad
la forma en que estos pasajes están redactados revela que Jehová pretende apelar a nuestros sentimientos. ¿En qué sentido? Notemos que no se trata de mandatos que nos dicen “No hagas esto o aquello”, sino de afirmaciones directas que exponen claras verdades. Es como si Jehová nos dijera: “Las cosas son así y así. Y ahora, ¿qué vas a hacer? ¿Qué hay en tu corazón?”.
13 Además, gracias a que los versículos están redactados como dichos, o sentencias, son válidos en cualquier época y para muchas situaciones. Por ejemplo, preguntémonos:
w12 15/7 pág. 15 párr. 11 Sirvamos al Dios de la libertad
En Proverbios 13:20 leemos: “El que está andando con personas sabias se hará sabio, pero al que está teniendo tratos con los estúpidos le irá mal”.
w12 15/7 pág. 15 párr. 13 Sirvamos al Dios de la libertad
¿Quiénes son las ‘personas sabias’ que Jehová me recomienda como amigos, y quiénes son ‘los estúpidos’? (Sal. 111:10; 112:1; Pro. 1:7.)
w10 1/9 pág. 5 ¿Por qué la gente se comporta así?
“El que está andando con personas sabias se hará sabio, pero al que está teniendo tratos con los estúpidos le irá mal.” (PROVERBIOS 13:20)
Nunca debemos subestimar la influencia que, para bien o para mal, tiene en nosotros la gente que nos rodea. Con frecuencia, las personas hacen cosas impensables influidas por la presión de grupo o, como dicen muchos, porque se juntaron con malas compañías. Desde luego, los resultados de juntarse con los “estúpidos” —como los llama el versículo antes citado— siempre son desastrosos. Hay que aclarar que los “estúpidos”, en sentido bíblico, no son personas poco inteligentes, sino quienes pasan por alto los consejos de la Palabra de Dios. Así pues, seamos jóvenes o mayores, debemos buscar la amistad de personas que obedezcan los principios bíblicos. De lo contrario, podemos estar seguros de que nos “irá mal”.
w09 15/8 págs. 20-21 párrs. 11-13 “Manténganse en el amor de Dios”
En muchos sentidos, las personas somos como esponjas: absorbemos lo que nos rodea. El Creador sabe que los amigos pueden tener en nosotros una influencia muy negativa o muy positiva. De ahí que nos dé este buen consejo: “El que está andando con personas sabias se hará sabio, pero al que está teniendo tratos con los estúpidos le irá mal” (Pro. 13:20; 1 Cor. 15:33). Todos queremos ser sabios, pues no nos gustaría que nos fuera mal en la vida. Por eso debemos seguir el magnífico ejemplo que nos da el propio Jehová. Es interesante notar que aunque él no puede hacerse más sabio ni tampoco verse afectado por las malas influencias, elige muy bien sus amistades. Pues bien, ¿a qué humanos imperfectos ha escogido Dios como amigos?
12 Seguramente recordamos que Jehová llamó “mi amigo” a Abrahán (Isa. 41:8). Este patriarca se destacó por su fe y su lealtad, por su justicia y su obediencia (Sant. 2:21-23). Ese es el tipo de amigos que busca Jehová. Si él tiene tanto cuidado al elegir sus amistades, ¿no deberíamos tenerlo con mucha más razón nosotros? Así pues, andemos con personas sabias a fin de hacernos sabios.
13 ¿Qué nos ayudará a elegir bien nuestras amistades? Algo que será de utilidad es ver algunos ejemplos bíblicos. Pensemos en la amistad que había entre Rut y su suegra Noemí, entre David y Jonatán, o entre Timoteo y Pablo (Rut 1:16, 17; 1 Sam. 23:16-18; Fili. 2:19-22). La principal razón por la que estas amistades eran tan sólidas era porque todos ellos amaban profundamente a Jehová. ¿Puede decirse lo mismo en nuestro caso? ¿Buscamos amigos que amen a Jehová tanto como nosotros? Podemos estar seguros de que en la congregación es posible encontrar muchos amigos de esa clase. Tales amigos no nos perjudicarán espiritualmente; todo lo contrario: nos ayudarán a obedecer a Jehová, a crecer como cristianos y a sembrar con miras al espíritu (léase Gálatas 6:7, 8).
lv cap. 3 pág. 25 Amemos a quienes Dios ama
El verbo hebreo que se traduce “tener tratos” también se vierte “asociarse” y “tener compañerismo” (Jueces 14:20; Proverbios 22:24).
lv cap. 3 pág. 25 párr. 2 Amemos a quienes Dios ama
La Biblia señala una realidad innegable: “El que está andando con personas sabias se hará sabio, pero al que está teniendo tratos con los estúpidos le irá mal” (Proverbios 13:20). La expresión que se utiliza en este versículo (“está andando con”) no se refiere al contacto ocasional, sino al compañerismo habitual. Un comentario bíblico dice lo siguiente sobre este pasaje: “Andar con alguien implica apego y estima”. ¿Y verdad que solemos imitar a quienes más apreciamos? Sin duda, cuanto más unidos estamos a una persona, más influye en nosotros, sea para bien o para mal.
g 10/06 pág. 7 La “sutil influencia” de la televisión
Tenemos que vigilar lo que vemos, pues va a influir en nuestra forma de pensar. La Biblia dice: “El que está andando con personas sabias se hará sabio, pero al que está teniendo tratos con los estúpidos le irá mal” (Proverbios 13:20). El biblista Adam Clarke señala: “Andar con una persona implica amor y apego; y es imposible no imitar a quienes amamos. De ahí el dicho: Dime con quién andas y te diré quién eres. Saber cuáles son las compañías de alguien permite deducir fácilmente su carácter moral”. Como hemos visto, la gente en general pasa mucho tiempo en compañía de personajes de televisión, personajes que distan mucho de ser sabios, y a quienes el cristiano sincero jamás se le ocurriría invitar a su casa.
w04 15/7 pág. 30 “Todo el que es sagaz actúa con conocimiento”
Nuestras compañías ejercen una gran influencia en nuestros pensamientos, gustos y aversiones. Salomón enuncia una verdad eterna al decir: “El que está andando con personas sabias se hará sabio, pero al que está teniendo tratos con los estúpidos le irá mal” (Proverbios 13:20). Así es, aquellos con quienes nos relacionamos, incluso mediante el entretenimiento, Internet y la lectura, influyen en la clase de personas que somos o llegaremos a ser. Por eso, es muy importante que elijamos nuestras compañías con prudencia.
g03 22/3 pág. 12 ¿Cómo puedo elegir bien los vídeos musicales?
Proverbios 13:20: “Al que está teniendo tratos con los estúpidos le irá mal”. Pregúntate: “¿Invitaría a mi casa a personas violentas o inmorales, o a espiritistas o borrachos?”. Pues bien, relacionarte con personas así mediante la televisión equivale a invitarlas a tu hogar. ¿Puede tal proceder hacer que te ‘vaya mal’? Kimberly comenta: “En algunas reuniones sociales he visto a chicas copiar la forma de vestir o los bailes provocativos que han visto hace poco en algún vídeo”. Tal vez tú hayas presenciado situaciones parecidas. Al imitar a quienes no tienen ningún respeto por las normas divinas, estos jóvenes demuestran que ya les está ‘yendo mal’. Así que evita terminantemente “las malas compañías” en todas sus formas (1 Corintios 15:33).
it-1 págs. 515-516 Compañías
Mientras que los buenos compañeros pueden ayudarnos en gran manera a que continuemos andando de acuerdo con la sabiduría divina, es innegable que las malas compañías perjudican. A este respecto, el proverbio inspirado dice: “El que está andando con personas sabias se hará sabio, pero al que está teniendo tratos con los estúpidos le irá mal”. (Pr 13:20; compárese con Pr 22:24, 25; 28:7; 29:3.) La palabra hebrea ra•ʽáh, que se traduce “tener tratos con” en Proverbios 13:20, también se vierte “asociarse con”, y es de la misma familia que la palabra hebrea ré•aʽ, que significa “compañero; prójimo”. (Jue 14:20; Le 19:18; Sl 15:3.)
gm cap. 12 pág. 164 párrs. 5-6 Fuente de sabiduría sobrehumana
Esta declaración bíblica también es verdadera: “El que está andando con personas sabias se hará sabio, pero al que está teniendo tratos con los estúpidos le irá mal”. (Proverbios 13:20.) ¿Ha notado alguna vez el tremendo efecto que tienen en nosotros las personas con quienes nos asociamos? La presión de los compañeros ha llevado a algunos jóvenes a la borrachera, el abuso de las drogas y la inmoralidad. Si andamos con los que usan lenguaje sucio, con el tiempo nosotros también usamos lenguaje sucio. El tener como compañía a individuos faltos de honradez tiende a hacernos faltos de honradez. En verdad es como también dice la Biblia: “Las malas compañías echan a perder los hábitos útiles”. (1 Corintios 15:33.)
6 Por otra parte, las buenas compañías pueden mejorarnos. Al ‘andar con personas sabias’, nosotros mismos nos hacemos más sabios. Los buenos hábitos, como los malos, “se pegan”. De nuevo, la Biblia muestra gran sabiduría al animarnos a escoger cuidadosamente nuestra compañía.
PROVERBIOS 13:21)
“Es a los pecadores a quienes la calamidad persigue, pero es a los justos a quienes el bien recompensa.”
w04 15/7 pág. 30 “Todo el que es sagaz actúa con conocimiento”
“Es a los pecadores a quienes la calamidad persigue —dice el rey de Israel—, pero es a los justos a quienes el bien recompensa.” (Proverbios 13:21.) Seguir tras la justicia merece la pena porque Jehová se interesa en los justos (Salmo 37:25).
PROVERBIOS 13:22)
“El que es bueno deja una herencia a los hijos de los hijos, y la riqueza del pecador es algo que está atesorado para el justo.”
w04 15/7 págs. 30-31 “Todo el que es sagaz actúa con conocimiento”
“El que es bueno deja una herencia a los hijos de los hijos”, declara Salomón (Proverbios 13:22a). Los padres dejan a sus hijos una valiosa herencia cuando les ayudan a adquirir conocimiento de Jehová y a cultivar una buena relación con él. Pero ¿no sería prudente también que los progenitores hicieran planes, en la medida de lo posible, para asegurar el bienestar material de su familia en caso de que uno de ellos muriera prematuramente? En muchos lugares, los cabezas de familia pueden contratar un seguro, preparar un testamento y ahorrar algún dinero para el futuro.
¿Qué se puede decir respecto a la herencia de los inicuos? Salomón pasa a explicarlo: “La riqueza del pecador es algo que está atesorado para el justo” (Proverbios 13:22b). Además de referirse a las bendiciones divinas en la actualidad, estas palabras se harán realidad cuando Jehová cumpla su promesa de crear “nuevos cielos y una nueva tierra” en los que “la justicia habrá de morar” (2 Pedro 3:13). Para entonces, los malvados habrán sido eliminados, y “los mansos mismos poseerán la tierra” (Salmo 37:11).
w97 15/8 pág. 19 párr. 9 Sea de “juicio sano” al acercarse el fin
9 ¿Ha tomado las medidas necesarias para que su familia esté atendida en caso de que usted muera prematuramente? Proverbios 13:22 dice: “El que es bueno deja una herencia a los hijos de los hijos”. Además de una herencia de conocimiento de Jehová y una relación con él, los padres deben interesarse en proveer materialmente para sus hijos. En muchos países, los cabezas de familia responsables intentan disponer de algunos ahorros, un testamento legal y un seguro de vida, pues los siervos de Dios no son inmunes al “tiempo y el suceso imprevisto”. (Eclesiastés 9:11.) El dinero es para “una protección”, y la planificación cuidadosa suele evitar las privaciones. (Eclesiastés 7:12.) En los países en los que el gobierno no subvenciona la atención médica, hay quienes optan por apartar fondos para gastos médicos o contratar algún tipo de seguro médico.
it-2 pág. 170 Justicia
A los justos se les promete que finalmente poseerán la Tierra; los inicuos serán eliminados de la Tierra como un “rescate” por los justos, pues mientras los inicuos dominen, los justos no podrán tener paz. Y las posesiones de los inicuos pasarán a los justos, como dice el proverbio: “La riqueza del pecador es algo que está atesorado para el justo”. (Pr 13:22; 21:18.)
PROVERBIOS 13:23)
“El terreno arado de personas de escasos recursos [rinde] mucho alimento, pero existe quien es barrido por falta de juicio.”
w04 15/7 pág. 31 “Todo el que es sagaz actúa con conocimiento”
El prudente actúa con conocimiento incluso aunque tenga pocas posesiones. Proverbios 13:23 afirma: “El terreno arado de personas de escasos recursos rinde mucho alimento, pero existe quien es barrido por falta de juicio”. La escasez se convierte en abundancia gracias al trabajo arduo y a la bendición de Dios. Pero cuando no hay justicia, las decisiones arbitrarias pueden barrer fortunas.
PROVERBIOS 13:24)
“El que retiene su vara odia a su hijo, pero el que lo ama es el que de veras lo busca con disciplina.”
w08 1/4 pág. 14 La educación de los hijos en un mundo permisivo
No extraña, pues, que Proverbios 13:24 asegure: “El que retiene su vara odia a su hijo, pero el que lo ama es el que de veras lo busca con disciplina”. En este contexto, la vara de la disciplina representa un método de corrección, sin importar qué forma adopte. Al administrar disciplina con bondad, los padres intentan corregir defectos que, si se arraigan, causarán al hijo muchos problemas en la vida adulta. En realidad, como indica el proverbio, retener tal disciplina equivale a ‘odiar’ al hijo, pero administrarla es un acto de amor.
w07 1/9 pág. 23 párr. 8 Padres, eduquen a sus hijos con amor
Por otro lado, no es ninguna muestra de bondad privar a los hijos de la disciplina que necesitan. Jehová inspiró a Salomón para que escribiera estas palabras: “El que retiene su vara odia a su hijo, pero el que lo ama es el que de veras lo busca con disciplina” (Proverbios 13:24). Según muestran los estudios, los hijos que se crían sin disciplina coherente suelen ser egoístas e infelices. Sin embargo, los que viven en hogares donde los comprenden y, al mismo tiempo, les ponen límites firmes aprovechan más la educación escolar, tienen mejores relaciones sociales y son más felices en líneas generales. Como vemos, cuando los padres disciplinan a sus hijos, en realidad los están tratando con bondad.
w04 15/7 pág. 31 “Todo el que es sagaz actúa con conocimiento”
‘Búsquelo con disciplina’
Las personas imperfectas necesitan disciplina, y la necesitan desde la infancia. “El que retiene su vara odia a su hijo —dice el rey de Israel—, pero el que lo ama es el que de veras lo busca con disciplina.” (Proverbios 13:24.)
La vara es un símbolo de autoridad. En Proverbios 13:24 alude a la autoridad de los padres. En este contexto, utilizar la vara de la disciplina no siempre significa dar unos azotes al niño, sino que representa un medio de corrección, cualquiera que este sea. Puede que algunos niños tan solo necesiten una reprensión bondadosa para corregirse, mientras que en el caso de otros se requiera una reprimenda más fuerte. “Una reprensión obra más profundamente en un entendido que el golpear cien veces a un estúpido”, dice Proverbios 17:10.
Para que los hijos se beneficien, la disciplina de los padres debe administrarse siempre con amor y sabiduría. El padre que ama a su hijo no pasa por alto las faltas de este. Al contrario, procura fijarse en ellas a fin de erradicarlas antes de que se arraiguen demasiado. Claro está, el progenitor amoroso toma a pecho la exhortación de Pablo: “Padres, no estén irritando a sus hijos, sino sigan criándolos en la disciplina y regulación mental de Jehová” (Efesios 6:4).
¿Qué ocurre cuando el padre es permisivo y no administra la corrección necesaria? ¿Se le mostrará agradecimiento posteriormente por su permisividad? ¡De ninguna manera! (Proverbios 29:21.) La Biblia declara: “El muchacho que se deja a rienda suelta causará vergüenza a su madre” (Proverbios 29:15). Retraerse de ejercer la autoridad refleja indiferencia o falta de amor por parte de los padres. Sin embargo, ejercerla con bondad y firmeza demuestra interés amoroso.
g91 22/9 pág. 7 Amor a primera vista... ¡y para siempre!
Michele concuerda con lo que dice Proverbios 13:24: “El que retiene su vara odia a su hijo, pero el que lo ama es el que de veras lo busca con disciplina”. El uso de la vara, que representa la autoridad, puede incluir unos azotes, pero muchas veces no. Cada niño es distinto, se comporta de manera distinta y necesita disciplina distinta. A veces puede ser suficiente una reprensión bondadosa; otras veces, si hay terquedad, puede requerirse una medicina más fuerte: “Una reprensión obra más profundamente en un entendido que el golpear cien veces a un estúpido”. (Proverbios 17:10.) También se puede aplicar lo que dice Proverbios 29:19: “Un siervo [o un niño] no se dejará corregir por meras palabras; porque entiende, pero no está haciendo caso”.
w88 15/12 pág. 7 Ponderando las noticias
El uso de la vara
“No use la vara, pero note las consecuencias” fue el título de un artículo del periódico The Natal Mercury, de Sudáfrica, en el cual el escritor lamentaba la tendencia moderna de no castigar físicamente a los niños en el hogar ni en la escuela. ¿A quiénes hay que responsabilizar por este cambio de actitud respecto a tal disciplina? El profesor Smythe, pediatra de la Universidad de Natal, Sudáfrica, culpa directamente a los sicólogos que tratan a niños. “Por lo general, cuando se investigan las raíces de una cuestión emocional —explica Smythe—, uno descubre que el cambio de actitud empieza con dogmas sicológicos. Al principio hay oposición violenta a toda forma de castigo físico, después hay asombro por las consecuencias de la falta de disciplina que es el resultado de un credo de no producir frustraciones ni inhibiciones.”
Smythe pide un equilibrio. “Los extremos de permisividad son tan malos como los extremos de castigo —indica—, pero es más fácil remediar la situación de los niños que han sido disciplinados en demasía que la de los indisciplinados, y eso favorece el disciplinar cuando hay dudas.” El profesor recalca que el castigo físico debe aplicarse por interés amoroso en el bienestar presente y futuro del niño.
Ese consejo no es nuevo, sino una vuelta a esta guía bíblica infalible: “El que retiene su vara odia a su hijo, pero el que lo ama es el que de veras lo busca con disciplina”. (Proverbios 13:24; véase también Proverbios 23:13, 14.)
w87 1/10 págs. 16-17 párrs. 2-5 La disciplina da fruto pacífico
La Palabra de Dios dice: “El que retiene su vara odia a su hijo, pero el que lo ama es el que de veras lo busca con disciplina”. (Proverbios 13:24.) Muchos doctos en sicología infantil ponen en duda esta sabiduría divina. Años atrás, uno preguntó: “Madres, ¿se dan cuenta ustedes de que cada vez que dan una nalgada o una zurra a su hijo muestran que lo odian?”. Sin embargo su permisividad produjo tantos delincuentes juveniles que un juez de Brooklyn, Nueva York (E.U.A.), comentó cáusticamente: “Creo que necesitamos las disciplinas para algunos jóvenes. Pero eso no se considera de moda ahora. Ahora se nos dice que no debemos golpear a los niños; que tal vez estemos impidiendo el desarrollo de un genio”. Pero su permisividad no dio como resultado ninguna cosecha de genios: solo una ola de desafuero de adolescentes criminales.
3 Ahora se notan algunos cambios. Burton L. White, autoridad sobre el desarrollo infantil, dice que el que usted sea estricto con sus hijos no llevará a que estos “lo amen menos que si fuera indulgente. [...] Aunque les pegue con regularidad, hallará que seguirán volviendo a donde usted”. Da énfasis a que una de las necesidades principales del niño es un rebosante “amor irracional”. La doctora Joyce Brothers informó acerca de un estudio de centenares de niños de los grados quinto y sexto de escuela primaria que fueron estrictamente disciplinados y que creían que las reglas estrictas “eran una expresión del amor de sus padres”. Una revista, Journal of Lifetime Living, dijo: “Los peritos en sicología infantil, que disputaban en cuanto a alimentar por horario o alimentar a petición, dar nalgadas o no darlas, han descubierto que nada de eso importa mientras se ame al niño”. Hasta el doctor Benjamin Spock, autor de un libro sobre el cuidado de los niños, Baby and Child Care, aceptó parte de la culpa por la falta de firmeza de los padres y la delincuencia resultante. Dijo que la culpa la tenían los expertos, “los siquiatras que tratan a infantes, los sicólogos, los maestros, los asistentes sociales y pediatras como yo”.
La vara de la disciplina
4 “Vara”, como se usa en este encabezamiento, no significa necesariamente dar una zurra; representa el medio de corrección, sin importar la forma que tome. Una Biblia en inglés, The New International Version, dice sobre este versículo: “vara. Probablemente lenguaje figurado para disciplina de cualquier clase”. La vara es símbolo de gobierno o autoridad... en este caso la autoridad de los padres. Al final no siegan gratitud el padre ni la madre por su permisividad y consentimiento: “Si uno viene mimando a su siervo [o a su hijo] desde la juventud, este hasta llegará a ser un ingrato en el período posterior de su vida”. (Proverbios 29:21.) El desplegar permisividad y no usar su autoridad de padres trae vergüenza y no muestra amor, sino indiferencia; el usar la vara de la disciplina con bondad, pero firmemente, refleja interés amoroso. “La vara y la censura son lo que da sabiduría; pero el muchacho que se deja a rienda suelta causará vergüenza a su madre.” (Proverbios 29:15.)
5 En una referencia a Proverbios 13:24, el Commentary on the Old Testament, de Keil-Delitzsch, explica: “El padre que de veras le desea el bien a su hijo lo disciplina estrictamente a tiempo, para darle dirección correcta mientras todavía pueda ejercer influencia en él, y para no permitir que se arraiguen errores en él; pero el que es indulgente con su hijo cuando debe ser estricto, actúa como si en verdad le deseara la ruina”.
g87 22/5 pág. 11 Eduque a su hijo apropiadamente... y hágalo desde la tierna infancia
“El que retiene su vara odia a su hijo, pero el que lo ama es el que de veras lo busca con disciplina.” (Proverbios 13:24.) Sobre este versículo, la nota al pie de la página de la New International Version Study Bible dice: “Vara. Probablemente una figura retórica para referirse a disciplina de cualquier tipo”. La obra Vine’s Expository Dictionary of Old and New Testament Words define el término “vara” como “cetro, símbolo de autoridad”.
El sostener la autoridad de los padres puede implicar unos azotes, pero la mayoría de las veces no es necesario. Según 2 Timoteo 2:24, 25, el cristiano tiene que ser “amable para con todos, [...] instruyendo con apacibilidad”. En este versículo, el término “instruyendo” se traduce de la palabra griega para disciplina. La disciplina tiene que administrarse teniendo en cuenta los sentimientos de los niños: “Y ustedes, padres, no estén irritando a sus hijos, sino sigan criándolos en la disciplina y regulación mental de Jehová”. (Efesios 6:4.)
Los psicólogos que abogan por la permisividad dicen que si el padre da unos azotes al hijo es porque lo odia. Eso no es verdad. El odio está en la permisividad. Ha provocado una ola de delincuencia y criminalidad juvenil por toda la Tierra y ha sido fuente de angustia para millones de padres. Es tal como dice Proverbios 29:15: “El muchacho que se deja a rienda suelta estará causando vergüenza a su madre”. Bajo el encabezamiento “Padres estrictos contra padres permisivos”, la doctora Joyce Brothers dice:
“Un estudio reciente de casi dos mil niños entre once y doce años —algunos de los cuales han sido criados por padres estrictos y otros por padres permisivos— produjo unos resultados sorprendentes. Los niños que habían sido disciplinados estrictamente tenían su amor propio y lograban mucho, tanto a nivel social como académico.” ¿Estaban resentidos contra sus padres por haber sido estrictos? No, “opinaban que los padres habían establecido las reglas para el propio bien de los hijos y que estas eran una expresión del amor que les tenían”.
tp cap. 15 págs. 172-173 párr. 22 ¿Por qué interesarnos en otros?
Dice Proverbios 13:24: ‘El padre que ama a su hijo es el que de veras lo busca con disciplina’. Por eso, el padre amoroso administra la disciplina consecuentemente. Con paciencia explica las situaciones a sus hijos y toma en consideración las limitaciones mentales, emocionales y físicas de cada uno. (Efesios 6:4; Colosenses 3:21.)
PROVERBIOS 13:25)
“El justo come hasta que su alma queda satisfecha, pero el vientre de los inicuos estará vacío.”
w04 15/7 pág. 31 “Todo el que es sagaz actúa con conocimiento”
La persona prudente y recta que actúa con verdadero conocimiento será bendecida. Salomón nos asegura: “El justo come hasta que su alma queda satisfecha, pero el vientre de los inicuos estará vacío” (Proverbios 13:25). Jehová sabe lo que es bueno para nosotros en todo aspecto de la vida: en la vida familiar, en las relaciones con el prójimo, en el ministerio y a la hora de recibir disciplina. Y si somos sabios y aplicamos el consejo que encontramos en su Palabra, sin duda disfrutaremos del mejor modo de vivir.
PROVERBIOS 14:1)
“La mujer verdaderamente sabia ha edificado su casa, pero la tonta la demuele con sus propias manos.”
w11 15/5 pág. 9 párr. 11 Familias cristianas, manténganse despiertas
La esposa ejemplar contribuye de manera activa al bienestar de los suyos (léase Proverbios 14:1). A diferencia de la mujer tonta de la que habló Salomón, no desprecia el principio de autoridad; al contrario, lo respeta de corazón. Lejos de adoptar la actitud rebelde e independiente de este mundo, sigue la guía de su cónyuge (Efe. 2:2). La mujer tonta no duda en criticar a su marido. En cambio, la mujer sabia hace todo lo posible para que sus hijos y otras personas lo miren con respeto. Además, tiene mucho cuidado de no socavar su autoridad con críticas y discusiones constantes. ¿Y qué hay del presupuesto familiar? La mujer imprudente derrocha los recursos que tanto trabajo cuesta obtener. En cambio, la sabia coopera con su esposo siendo ahorrativa y juiciosa, y no le exige que trabaje horas extras.
w04 15/11 pág. 26 “La tienda de los rectos florecerá”
Cuando la sabiduría fortalece a la familia
El rey Salomón del antiguo Israel hizo el siguiente comentario respecto a la influencia que ejerce una mujer en el bienestar de su familia: “La mujer verdaderamente sabia ha edificado su casa, pero la tonta la demuele con sus propias manos” (Proverbios 14:1). ¿Qué hace una mujer sabia para edificar su casa? Respeta la posición de cabeza que Dios ha asignado a su esposo (1 Corintios 11:3). No se deja influir por el espíritu de independencia que impregna el mundo de Satanás (Efesios 2:2). Está en sujeción a su esposo y habla bien de él, incrementando el respeto que los demás ya le tienen. Participa en la educación espiritual y práctica de sus hijos. Trabaja arduamente para el bienestar de su casa, convirtiendo el hogar en un lugar agradable y cómodo para los suyos. Administra los asuntos de manera prudente y económica. La mujer sabia de verdad contribuye a la prosperidad y estabilidad de su familia.
La mujer tonta no respeta la posición de cabeza que Dios ha asignado a su esposo. No tiene reparos en hablar despectivamente de este. Y como no es ahorrativa, malgasta los recursos de la familia que se han ganado con el sudor de la frente. Además, pierde el tiempo, y como resultado, la casa no está limpia ni ordenada y los niños sufren física y espiritualmente. Sí, la tonta demuele su casa.
w97 15/3 pág. 14 párr. 11 Inclinemos el corazón al discernimiento
11 La sabiduría y el discernimiento son, indudablemente, esenciales para tener una vida de familia feliz. Por ejemplo, Proverbios 14:1 dice: “La mujer verdaderamente sabia ha edificado su casa, pero la tonta la demuele con sus propias manos”. La mujer casada sabia, discernidora, que se sujeta debidamente a su esposo, trabajará con ahínco por el bien del hogar; así contribuirá a edificar a la familia. Algo que ‘edificará su casa’ es que siempre hable bien de su esposo, de modo que otras personas lo respeten más. Y la esposa capaz y discernidora que tiene temor reverente a Jehová se ganará alabanza para sí. (Proverbios 12:4; 31:28, 30.)
it-2 pág. 431 Mujer
En segundo lugar, la mujer tenía que obedecer a su esposo. Su deber era trabajar arduamente para el bien de la casa y procurar la honra de su cabeza y marido. Esto resultaría en el mayor honor para ella. Proverbios 14:1 dice al respecto: “La mujer verdaderamente sabia ha edificado su casa, pero la tonta la demuele con sus propias manos”.
g90 22/2 págs. 9-10 Una relación suegra-nuera afectuosa
“La mujer verdaderamente sabia”
Si dos generaciones van a cooperar en una cuestión tan delicada como la crianza de los hijos, ambas deben comportarse con sabiduría. “La mujer verdaderamente sabia ha edificado su casa —dice un proverbio bíblico—, pero la tonta la demuele con sus propias manos.” (Proverbios 14:1.) ¿Cómo puede una mujer edificar su propia casa? Tomiko dice que fue la comunicación lo que la ayudó a mejorar la relación con su nuera Fujiko. “Resultan frustrados los planes donde no hay habla confidencial”, aconseja la Biblia. (Proverbios 15:22.)
El que haya comunicación no significa que se pueda decir todo lo que se piensa sin tomar en cuenta los sentimientos de los demás. Aquí es donde entra en juego la sabiduría. “El sabio escucha” lo que los demás tienen que decir. A veces puede que los suegros tengan algo que decir, pero no se atrevan a expresarse. Manifieste discernimiento y ‘extraiga sus pensamientos’. Luego, ‘medite’ antes de hablar. (Proverbios 1:5; 15:28; 20:5.)
Es muy importante escoger el momento oportuno. “Como manzanas de oro en entalladuras de plata es una palabra hablada al tiempo apropiado para ella”, dice otro proverbio bíblico. (Proverbios 25:11.) Tokiko y su nuera dicen que siempre esperan el momento oportuno antes de expresar una opinión que pueda irritar a la otra. “Cuando quiero hacer notar algo a mi nuera, trato de pensar antes de hablar —dice Tokiko—. Pienso en lo que quiero decirle y le hablo cuando veo que está de buen humor y no tiene hambre, ya que cuando se tiene hambre es más fácil irritarse.”
La mujer sabia evita hablar mal de su suegra o de su nuera. “Seamos suegras o nueras, deberíamos darnos cuenta de que si hablamos mal de la otra, a la larga lo sabrá”, dice Sumie Tanaka, una escritora japonesa que vivió con su suegra durante treinta años. Lo que ella aconseja es hablar siempre bien de los padres o hijos políticos, sea directa o indirectamente.
PROVERBIOS 14:2)
“El que anda en su rectitud teme a Jehová, pero el que es torcido en sus caminos Lo desprecia.”
w04 15/11 págs. 26-27 “La tienda de los rectos florecerá”
Ahora bien, ¿qué determina si una persona es sabia o tonta? Proverbios 14:2 dice: “El que anda en su rectitud teme a Jehová, pero el que es torcido en sus caminos Lo desprecia”. El hombre recto teme al Dios verdadero, y “el temor de Jehová es el principio de la sabiduría” (Salmo 111:10). La persona que de veras es sabia reconoce que su obligación es “teme[r] al Dios verdadero y guarda[r] sus mandamientos” (Eclesiastés 12:13). Por otro lado, el tonto sigue un proceder que no está en armonía con las normas justas de Dios. Sus caminos son torcidos. Tal persona desprecia a Dios y dice en su corazón: “No hay Jehová” (Salmo 14:1).
PROVERBIOS 14:3)
“La vara de la altivez está en la boca del tonto, pero los mismísimos labios de los sabios los guardarán.”
w04 15/11 pág. 27 “La tienda de los rectos florecerá”
Cuando la sabiduría guía los labios
¿Qué puede decirse del habla de una persona que teme a Jehová y de otra que lo desprecia? “La vara de la altivez está en la boca del tonto —dice el rey—, pero los mismísimos labios de los sabios los guardarán.” (Proverbios 14:3.) Como no tiene la sabiduría de arriba, el tonto no es apacible ni razonable. La sabiduría que lo guía es terrenal, animal y demoníaca. Su habla es polémica y arrogante. La altivez de su boca les causa muchos problemas a él mismo y a otros (Santiago 3:13-18).
Los labios de un sabio lo protegen, lo que contribuye a su felicidad. ¿En qué sentido? Las Escrituras dicen: “Existe el que habla irreflexivamente como con las estocadas de una espada, pero la lengua de los sabios es una curación” (Proverbios 12:18). El sabio no profiere palabras irreflexivas ni hirientes. Su corazón medita para responder (Proverbios 15:28). Su habla bien pensada es una curación, pues anima a las almas deprimidas y alienta a los oprimidos. En lugar de irritar a otros, sus labios promueven paz y tranquilidad.
it-2 pág. 888 Sabiduría
“La vara de la altivez está en la boca del tonto, pero los mismísimos labios de los sabios los guardarán.” Sabiamente se abstienen de hablar de manera presuntuosa, áspera o imprudente. (Pr 14:3; 17:27, 28; Ec 10:12-14.)
PROVERBIOS 14:4)
“Donde no hay ganado vacuno el pesebre está limpio, pero la cosecha es abundante debido al poder de un toro.”
w04 15/11 pág. 27 “La tienda de los rectos florecerá”
Cuando la sabiduría guía las actividades humanas
Salomón ahora presenta un proverbio intrigante que parece tratar sobre la necesidad de sopesar los pros y los contras de emprender cierta tarea. Él dice: “Donde no hay ganado vacuno el pesebre está limpio, pero la cosecha es abundante debido al poder de un toro” (Proverbios 14:4).
Cierta obra de consulta hizo el siguiente comentario sobre el significado de este proverbio: “Un comedero [o pesebre] vacío indica que no hay reses a las que alimentar, por lo que uno se libra de limpiar y cuidar a los animales y tiene menos gastos. Pero esta ‘ventaja’ deja de serlo por lo que se da a entender en la parte final del v[ersículo] 4: si no se dispone de ganado, la cosecha no será abundante”. Este granjero tiene que elegir sabiamente.
¿Podría aplicarse el principio de este proverbio a situaciones en las que estemos pensando cambiar de empleo, elegir cierto tipo de vivienda, comprar un automóvil, conseguir una mascota y así por el estilo? El sabio sopesaría las ventajas y las desventajas, y evaluaría si tal proceder vale la pena y el costo.
PROVERBIOS 14:5)
“Un testigo fiel es uno que no miente, pero un testigo falso lanza simples mentiras.”
w04 15/11 págs. 27-28 “La tienda de los rectos florecerá”
Cuando un testigo es sabio
“Un testigo fiel es uno que no miente —pasa a decir Salomón—, pero un testigo falso lanza simples mentiras.” (Proverbios 14:5.) Sin duda, las mentiras de un testigo falso pueden causar mucho daño. Nabot el jezreelita fue lapidado porque dos hombres que no servían para nada dieron testimonio falso contra él (1 Reyes 21:7-13). ¿Y no es cierto que Jesús murió a causa de los testigos falsos que se presentaron en su contra? (Mateo 26:59-61.) Testigos falsos también testificaron contra Esteban, el primer discípulo de Jesús que murió por su fe (Hechos 6:10, 11).
Puede que a un hombre de falsedad no se le descubra inmediatamente, pero ¿cuál será su futuro? Jehová odia a “un testigo falso que lanza mentiras”, dice la Biblia (Proverbios 6:16-19). La porción de ese hombre será en el lago que arde con fuego y azufre —la muerte segunda— junto con los asesinos, fornicadores, idólatras y otros pecadores (Revelación [Apocalipsis] 21:8).
El testigo fiel no miente cuando hace una declaración bajo juramento. Su testimonio no está corrompido con mentiras. Sin embargo, esto no significa que está obligado a dar información completa a personas que quieran hacer daño de alguna forma al pueblo de Jehová. Los patriarcas Abrahán e Isaac ocultaron ciertos hechos a personas que no adoraban a Jehová (Génesis 12:10-19; 20:1-18; 26:1-10). Rahab, de Jericó, envió en la dirección incorrecta a los mensajeros del rey (Josué 2:1-7). Jesucristo mismo se abstuvo de divulgar información completa cuando tal proceder hubiera causado dificultades innecesarias (Juan 7:1-10). Él dijo: “No den lo santo a los perros, ni tiren sus perlas delante de los cerdos”. ¿Por qué no? Para que ellos no “[se vuelvan y] los despedacen a ustedes” (Mateo 7:6).
PROVERBIOS 14:6)
“El burlador ha procurado hallar sabiduría, y no la hay; pero para el entendido el conocimiento es cosa fácil.”
w04 15/11 págs. 28-29 “La tienda de los rectos florecerá”
Cuando “el conocimiento es cosa fácil”
¿Es la sabiduría una posesión de toda persona? Proverbios 14:6 dice: “El burlador ha procurado hallar sabiduría, y no la hay; pero para el entendido el conocimiento es cosa fácil”. Aunque la persona burlona procure ser sabia, no puede conseguir la verdadera sabiduría. Como se mofa altivamente de las cosas de Dios, rechaza un elemento esencial para hallarla: el conocimiento exacto del Dios verdadero. Su orgullo y arrogancia impiden que aprenda de Dios y adquiera sabiduría (Proverbios 11:2). Entonces, ¿por qué se molesta en buscar la sabiduría? El proverbio no lo dice, pero quizás el burlador lo haga para que los demás piensen que es sabio.
“El conocimiento es cosa fácil” para el entendido. El entendimiento se define como la “facultad de conocer, comprender y juzgar las cosas”, “deducir otras de las que ya se conocen”. Es la capacidad de relacionar los diversos aspectos de un asunto y ver la cuestión en su totalidad, no solo las partes aisladas. El proverbio que estamos analizando dice que la persona que tiene esta facultad aprende fácilmente.
Reflexione en su propia experiencia respecto a adquirir conocimiento de las verdades bíblicas. Es muy posible que las primeras verdades que aprendió cuando empezó a estudiar la Biblia fueran las enseñanzas básicas sobre Dios, sus promesas y su Hijo. Al principio, usted comprendió estas enseñanzas por separado. Pero al progresar en sus estudios, las diferentes piezas empezaron a encajar y usted vio claramente cómo se relacionaban con el propósito global de Jehová para los seres humanos y la Tierra. Percibió que las verdades bíblicas son lógicas y están interrelacionadas. A partir de ese momento, se le hizo más fácil aprender y recordar nuevos detalles porque sabía dónde encajaban en el cuadro general.
it-1 pág. 528 Conocimiento
Debido a que una persona con entendimiento puede ir añadiendo nueva información a lo que ya conoce, al “entendido el conocimiento es cosa fácil”. (Pr 14:6.) El conocimiento y el entendimiento están relacionados entre sí, y hay que procurar hallarlos. (Pr 2:5; 18:15.)
PROVERBIOS 14:7)
“Vete de enfrente del hombre estúpido, porque ciertamente no notarás los labios del conocimiento.”
w04 15/11 pág. 29 “La tienda de los rectos florecerá”
El sabio rey nos advierte dónde no se puede hallar el conocimiento. “Vete de enfrente del hombre estúpido —dice él—, porque ciertamente no notarás los labios del conocimiento.” (Proverbios 14:7.) El estúpido carece de conocimiento verdadero; sus labios no profieren conocimiento. El consejo es que nos alejemos de él, y es sabio que nos mantengamos alejados. “Al que está teniendo tratos con los estúpidos le irá mal.” (Proverbios 13:20.)
PROVERBIOS 14:8)
“La sabiduría del sagaz es entender su camino, pero la tontedad de los estúpidos es engaño.”
w04 15/11 pág. 29 “La tienda de los rectos florecerá”
“La sabiduría del sagaz es entender su camino —prosigue Salomón—, pero la tontedad de los estúpidos es engaño.” (Proverbios 14:8.) El sabio reflexiona sobre sus acciones. Examina las opciones y medita sobre sus posibles consecuencias. Selecciona su camino con prudencia. ¿Y el estúpido? Escoge tontamente, creyendo que sabe lo que hace y que ha tomado la mejor decisión. Su tontedad lo engaña.
PROVERBIOS 14:9)
“Tontos son los que hacen escarnio de la culpa, pero entre los rectos hay acuerdo.”
w04 15/11 pág. 29 “La tienda de los rectos florecerá”
Cuando la sabiduría guía nuestras relaciones
El que se deja guiar por la sabiduría goza de buenas relaciones con los demás. “Tontos son los que hacen escarnio de la culpa —dice el rey de Israel—, pero entre los rectos hay acuerdo.” (Proverbios 14:9.) Para los tontos, los sentimientos de culpa y el remordimiento son asunto de risa. “Los necios se burlan de enmendar su camino” y de buscar la paz, por lo que dañan sus relaciones en el hogar y en otros lugares (Nueva Reina-Valera). La persona recta está dispuesta a tolerar los defectos ajenos y está lista para disculparse y reparar cualquier daño cuando se ha equivocado. Debido a que busca la paz, disfruta de relaciones armoniosas y estables con sus semejantes (Hebreos 12:14).
PROVERBIOS 14:10)
“El corazón se da cuenta de la amargura del alma de uno, y en su regocijo no se entremete ningún extraño.”
w06 15/9 pág. 19 Puntos sobresalientes del libro de Proverbios
14:10. Como no siempre sabemos expresar nuestros sentimientos más profundos ni los demás pueden entenderlos a la perfección, el consuelo que otras personas nos dan tiene sus limitaciones. Así pues, habrá momentos en los que únicamente contaremos con la ayuda de Jehová para aguantar las dificultades.
w04 15/11 pág. 29 “La tienda de los rectos florecerá”
Salomón pasa a señalar una limitación en las relaciones humanas. Él dice: “El corazón se da cuenta de la amargura del alma de uno, y en su regocijo no se entremete ningún extraño” (Proverbios 14:10). ¿Podemos expresar siempre nuestros sentimientos más íntimos —sean de tristeza o de gozo— a los demás y decirles exactamente por lo que estamos pasando? ¿Podemos siempre comprender a plenitud lo que otra persona siente? La respuesta a ambas preguntas es no.
Analicemos por ejemplo las tendencias suicidas. Quien tiene estos sentimientos a menudo no puede comunicárselos claramente a un familiar o a un amigo. Y los demás no siempre pueden detectar los indicios de esos sentimientos. Por eso, no debemos sentirnos culpables cuando no reconocemos estos indicios y no tomamos las medidas necesarias. Este proverbio también nos enseña que aunque es consolador acudir a un amigo comprensivo para recibir apoyo emocional, los seres humanos están limitados en el consuelo que pueden ofrecer. Tal vez haya momentos en que solo podamos contar con Jehová para aguantar algunas dificultades.
PROVERBIOS 14:11)
“La casa de los inicuos será aniquilada, pero la tienda de los rectos florecerá.”
w04 15/11 pág. 29 “La tienda de los rectos florecerá”
“Cosas valiosas y riquezas hay en su casa”
“La casa de los inicuos será aniquilada —dice el rey de Israel—, pero la tienda de los rectos florecerá.” (Proverbios 14:11.) Puede que el inicuo prospere en este sistema de cosas y viva en una hermosa casa, pero ¿de qué provecho le será eso cuando él ya no exista? (Salmo 37:10.) Por otro lado, la vivienda del recto tal vez sea humilde, pero según Salmo 112:3, “cosas valiosas y riquezas hay en su casa”. ¿A qué cosas se refiere?
Cuando la sabiduría guía nuestras palabras y nuestras acciones, tenemos las “riquezas y [la] gloria” que proporciona la sabiduría (Proverbios 8:18). Estas incluyen una relación pacífica con Dios y con el prójimo, una sensación de bienestar y cierto grado de estabilidad. Sí, “la tienda de los rectos” puede florecer incluso ahora.
PROVERBIOS 14:12)
“Existe un camino que es recto ante el hombre, pero los caminos de la muerte son su fin después.”
w05 15/7 pág. 17 “El sagaz considera sus pasos”
Elijamos el buen camino
Para tomar decisiones acertadas y triunfar en la vida hay que saber discernir lo bueno de lo malo. No obstante, la Biblia advierte: “Existe un camino que es recto ante el hombre, pero los caminos de la muerte son su fin después” (Proverbios 14:12). De ahí que hemos de aprender a distinguir lo que es verdaderamente bueno de lo que aparenta serlo. La expresión “los caminos de la muerte” indica que abundan las sendas engañosas. Analicemos algunas actitudes que hay que conocer y evitar.
A los ricos y famosos del mundo por lo general se les considera personas respetables y dignas de admiración. Su éxito social y económico quizás dé a entender que su manera de actuar es la correcta. Sin embargo, ¿qué hay de los medios que muchos de ellos utilizan para conseguir riqueza o fama? ¿Son sus caminos siempre rectos y morales? Así mismo hay personas que demuestran una devoción admirable por sus creencias religiosas, pero ¿realmente prueba su sinceridad que estas sean verdaderas? (Romanos 10:2, 3.)
Un camino pudiera también parecernos recto porque nos engañamos a nosotros mismos. Tomar decisiones basándonos en nuestro criterio de lo que es bueno equivale a fiarse del corazón, que es un guía traicionero (Jeremías 17:9). Una conciencia no educada e inexperta puede llevarnos a creer que el mal camino es bueno. ¿Qué nos ayudará, entonces, a elegir el buen camino?
El estudio diligente de las verdades profundas de la Palabra de Dios es indispensable a fin de tener las “facultades perceptivas entrenadas para distinguir tanto lo correcto como lo incorrecto”. Además, hay que ejercitar dichas facultades “mediante el uso” al aplicar los principios bíblicos (Hebreos 5:14). Debemos tener cuidado para que lo que a simple vista parezca ser una senda derecha no nos desvíe del ‘camino estrecho que conduce a la vida’ (Mateo 7:13, 14).
PROVERBIOS 14:13)
“Aun en la risa el corazón puede estar con dolor; y es en desconsuelo en lo que termina el regocijo.”
w05 15/7 págs. 17-18 “El sagaz considera sus pasos”
“El corazón puede estar con dolor”
¿Podemos ser felices si no tenemos paz interior? ¿Pueden la risa y la diversión mitigar el dolor arraigado en lo más profundo de nuestro ser? ¿Es sensato ahogar la depresión en el alcohol, recurrir a las drogas o tratar de disipar el abatimiento llevando una vida promiscua? La respuesta es no. “En la risa el corazón puede estar con dolor”, sostiene el sabio rey (Proverbios 14:13a).
La risa puede enmascarar el dolor, pero no quitarlo. “Para todo hay un tiempo señalado”, afirma la Biblia. Hay “tiempo de llorar y tiempo de reír; tiempo de plañir y tiempo de dar saltos” (Eclesiastés 3:1, 4). Si la depresión persiste, es necesario tomar medidas para superarla y buscar “dirección diestra” si hace falta (Proverbios 24:6). La risa y la diversión tienen un valor muy relativo. Por eso, advirtiendo contra el exceso y las formas indebidas de entretenimiento, Salomón asegura: “Es en desconsuelo en lo que termina el regocijo” (Proverbios 14:13b).
it-1 pág. 709 Diversión
Para mostrar que la diversión tiene relativamente poco valor, Proverbios 14:13 dice: “Aun en la risa [bi•sejóhq] el corazón puede estar con dolor; y es en desconsuelo en lo que termina el regocijo”. (Compárese con Ec 2:2; 7:2, 3, 6.)
PROVERBIOS 14:14)
“El que es de corazón sin fe se satisfará con los resultados de sus propios caminos; pero el hombre bueno, con los resultados de sus tratos.”
w05 15/7 pág. 18 “El sagaz considera sus pasos”
¿Cómo se satisfacen el hombre sin fe y el hombre bueno?
“El que es de corazón sin fe se satisfará con los resultados de sus propios caminos —sigue diciendo el rey de Israel—; pero el hombre bueno, con los resultados de sus tratos.” (Proverbios 14:14.) ¿Cómo se satisfacen el hombre sin fe y el hombre bueno con los resultados de sus tratos?
Al individuo sin fe no le preocupa dar cuenta a Dios de sus actos; por eso para él no reviste ninguna importancia hacer lo que es recto a la vista de Jehová (1 Pedro 4:3-5). Está satisfecho con los resultados de su vida materialista (Salmo 144:11-15a). En cambio, la persona buena aprecia los asuntos espirituales y en todos sus tratos se atiene a las justas normas de Dios. Le satisfacen los resultados de su proceder porque Jehová es su Dios y porque siente un gozo incomparable sirviendo al Altísimo (Salmo 144:15b).
w87 15/5 pág. 29 Tema a Jehová y será feliz
♦ 14:14—¿Cómo se satisface la persona que no tiene fe?
“El que es de corazón sin fe” se satisface con su modo de vivir materialista. (Salmo 144:11-15a.) El hacer lo que es correcto a la vista de Dios no le importa, y no piensa en rendir cuentas a Jehová. (1 Pedro 4:3-5.) Pero “el hombre bueno” rechaza las prácticas de los hombres sin fe y se satisface “con los resultados de sus tratos”. Mantiene en primer lugar los intereses espirituales, se adhiere a las normas de Dios, tiene el gozo supremo de servirle, y se satisface con las bendiciones divinas. (Salmo 144:15b.)
PROVERBIOS 14:15)
“Cualquiera que es inexperto pone fe en toda palabra, pero el sagaz considera sus pasos.”
w05 15/7 págs. 18-19 “El sagaz considera sus pasos”
No ‘pongamos fe en toda palabra’
Salomón contrasta los caminos del inexperto con los del prudente al decir: “Cualquiera que es inexperto pone fe en toda palabra, pero el sagaz considera sus pasos” (Proverbios 14:15). El sagaz no es ingenuo. En vez de creer todo lo que oye o dejar que otros piensen por él, mide muy bien sus pasos, reúne todos los hechos y actúa con conocimiento de causa.
Pongamos por ejemplo la pregunta de si existe Dios. El inexperto se deja arrastrar por lo que es popular o por lo que las personas prominentes creen, mientras que el sagaz examina los hechos. Medita en pasajes bíblicos como Romanos 1:20 y Hebreos 3:4. En materia espiritual, la persona prudente no se contenta con aceptar la palabra de los líderes religiosos, sino que “prueb[a] las expresiones inspiradas para ver si se originan de Dios” (1 Juan 4:1).
¡Qué sensato es seguir el consejo de no ‘poner fe en toda palabra’! Especialmente deben tomarlo muy a pecho aquellos a quienes se les ha confiado la tarea de aconsejar en la congregación cristiana. El consejero debe obtener una visión completa del asunto, escuchar con atención y conocer la versión de cada una de las partes involucradas para no dar un consejo erróneo o parcial (Proverbios 18:13; 29:20).
g96 8/2 pág. 6 Confiar, o no confiar
Considere detenidamente sus pasos
¿Qué puede hacer usted? La Biblia ofrece buenos consejos al respecto. “Cualquiera que es inexperto pone fe en toda palabra”, dice Proverbios 14:15. Esta declaración no debe llevar a la desconfianza destructiva. Es un recordatorio realista sobre la necesidad de ser precavido. Únicamente la persona demasiado ingenua e inexperta confiaría ciegamente en todo lo que oye. Con razón, el proverbio añade: “pero el sagaz considera sus pasos”. El dramaturgo inglés William Shakespeare escribió: “No os fiéis de las tablas podridas”. Cualquiera que sospechara que las tablas de un puente sobre un gran precipicio estuvieran podridas, cometería una gran imprudencia si intentara apoyarse en ellas. Por consiguiente, ¿cómo ‘consideraría usted sus pasos’ para no depositar su confianza en la persona indebida?
La Biblia nos anima a analizar lo que la gente dice en lugar de limitarnos a aceptar ciegamente todo lo que oímos. “El oído mismo pone a prueba las palabras, así como el paladar gusta cuando se come.” (Job 34:3.) ¿No es eso cierto? ¿Verdad que gustamos la comida antes de deglutirla? Igualmente, antes de aceptar las palabras y las acciones de la gente deberíamos analizarlas. Ninguna persona sincera se ofenderá si procuramos comprobar sus credenciales. Hay un refrán escocés que apoya el hecho de que debemos comprobar las cosas: “Si alguien me engaña una vez, deshonra para él; y si dos, deshonra para mí”.
g94 8/12 págs. 15-17 ¿Debería ir siempre a la última moda?
Considera tus pasos
La Biblia no condena categóricamente las modas de por sí. Algunas actividades populares pueden ser apropiadas aunque se hayan puesto de moda. Por ejemplo, cuando el jogging se hizo popular hace unos años, algunos lo veían como una moda más. Pero ¿quién puede negar los beneficios que reporta el ejercicio sano y moderado? (Compárese con 1 Timoteo 4:8.)
Sin embargo, algunas modas oscilan entre lo ridículo y lo francamente peligroso. Qué oportuna es la advertencia de este antiguo proverbio: “Cualquiera que es inexperto pone fe en toda palabra, pero el sagaz considera sus pasos”. (Proverbios 14:15.) La persona sagaz es inteligente, perspicaz; no adopta a ciegas una nueva moda solo porque sea popular. Sopesa con prudencia las ventajas e inconvenientes de sus actos.
Uno de los aspectos que debe considerarse es el costo. Cierta revista canadiense menciona el caso de una adolescente que trabaja en un restaurante de comida rápida. Más de la mitad del dinero que gana con tanto esfuerzo lo gasta en comprarse ropa de última moda. “El dinero es para una protección”, dice la Biblia, es decir, es un instrumento necesario y útil. (Eclesiastés 7:12.) ¿Puedes permitirte el lujo de despilfarrarlo en cosas que, en palabras de una escritora, “están concebidas para quedar anticuadas al cabo de una o dos temporadas”?
Otro aspecto que debe tenerse en cuenta es el peligro físico. No hace mucho se hizo popular el break dancing, pero resultó en muchas lesiones de espalda. Lo que ahora se ha puesto de moda, comenta la revista Rolling Stone, es hacer el loco en las salas de fiestas y los conciertos de rock, como por ejemplo: “stage-diving” (saltar desde el escenario a los brazos de los enfervorizados fans), “slamming” (los que bailan se dan topetazos y golpes entre sí) y “moshing” (es parecido a lo anterior, pero la pista está atestada y mientras bailan van dando golpes a los demás). En realidad, esta manera de “bailar” no es más que conducta violenta al ritmo de la música. Una joven se queja diciendo: “Esto se ha descontrolado mucho, mejor dicho, demasiado”. Luego explica que los jóvenes enloquecidos que hacen moshing “se apoderan de la pista de baile y se mueven frenéticamente por todos lados golpeando sin inmutarse a cualquiera que tenga la desgracia de encontrarse en su camino”. Quizás eso impresione a algunos de tus compañeros, pero ¿conseguirás el favor de Dios acudiendo a tales lugares o comportándote de esa forma, siendo que él manda a los cristianos que ‘repudien la impiedad y los deseos mundanos y vivan con buen juicio’? (Tito 2:12.)
¿Qué puede decirse de los peligros para la salud que entrañan las perforaciones corporales y los tatuajes, que también están cobrando popularidad entre los jóvenes? Los médicos dicen que, de no adoptar las medidas sanitarias adecuadas, los tatuajes comportan ciertos riesgos, como pudieran ser la hepatitis y hasta el sida. También hay que pensar en que el tatuaje permanecerá cuando la moda ya se haya quedado anticuada. Es cierto que algunos se pueden borrar con rayos láser, pero hacen falta varias y dolorosas sesiones, que, además, cuestan centenares de dólares cada una.
No obstante, lo peor de todo es el daño espiritual que puede resultar de seguir ciertas modas. Muchas de ellas giran en torno a personas famosas, como actores, atletas, músicos y demás. Vestirse y comportarse como la figura del momento se considera “estar en la onda”. Ahora bien, ¿cómo ve Jehová Dios ese tipo de culto a aquellos a quienes la gente considera héroes? Como una forma de idolatría. Y la Biblia nos advierte: “Huyan de la idolatría”. (1 Corintios 10:14.) A muchas personas famosas no les interesan en absoluto las normas morales de la Biblia. (1 Corintios 6:9-11.) Siendo este el caso, ¿le puede agradar a Dios que te comportes o te vistas de una manera que en realidad rinde homenaje a tales personas?
g89 22/7 pág. 19 ¿Qué debo hacer si otros hablan de mí?
Cómo hacer frente al habla ociosa
Proverbios 14:15 dice que “el sagaz considera sus pasos”. Esto puede indicar que consideres con calma qué hacer para enfrentarte eficazmente al habla ociosa.
Empieza pensando en la gravedad de ese comentario en particular. Quizás la historia que circula sobre ti, aunque bochornosa o hasta incierta, es verdaderamente graciosa y en realidad no mancilla tu personalidad. En otras palabras, hubieras preferido que nadie supiese que durante una tormenta te quedaste encerrado fuera de casa sin poder entrar o que mientras hacías gimnasia se te rasgaron los pantalones, pero ahora que varios lo saben, ¿es en realidad tan terrible? Tal vez la mejor manera de hacer que el rumor desaparezca es dando paso a tu sentido del humor.
Supónte, no obstante, que el rumor verdaderamente es poco halagüeño o hasta insultante. ¿Cabe la posibilidad de que cause daño duradero a tu reputación, o lo más probable es que pronto desaparezca? Si parece que pronto desaparecerá, lo mejor quizás sea limitarse a capear el temporal. Una manera de al menos no fomentar el rumor será seguir comportándote como siempre, en lugar de poner mala cara o dar el aspecto de que te sientes culpable.
PROVERBIOS 14:16)
“El sabio teme y se aparta de lo malo, pero el estúpido se pone furioso y confiado en sí mismo.”
w05 15/7 pág. 19 “El sagaz considera sus pasos”
El rey de Israel señala esta otra diferencia entre el sabio y el necio: “El sabio teme y se aparta de lo malo, pero el estúpido se pone furioso y confiado en sí mismo.
w05 15/7 pág. 19 “El sagaz considera sus pasos”
(Proverbios 14:16,
w05 15/7 pág. 19 “El sagaz considera sus pasos”
El sabio teme a las consecuencias que se derivan de un mal proceder, por lo que es cauto y agradece cualquier consejo que lo ayude a evitar la maldad. El estúpido, o necio, carece de dicho temor. Puesto que confía en sí mismo, desoye con arrogancia los consejos que se le dan.
PROVERBIOS 14:17)
“El que es presto para la cólera comete tontedad, pero el hombre de capacidades de pensar es odiado.”
w06 15/9 pág. 18 Puntos sobresalientes del libro de Proverbios
14:17. ¿Por qué “el hombre de capacidades de pensar es odiado”? La expresión hebrea que se traduce “capacidades de pensar” puede referirse tanto al discernimiento como a un modo de pensar malicioso. Claro está, el hombre que tiene malas intenciones es odiado. Pero lo mismo le ocurre al hombre de discernimiento que utiliza sus capacidades de pensar y escoge no ser “parte del mundo” (Juan 15:19).
w05 15/7 pág. 19 “El sagaz considera sus pasos”
El que es presto para la cólera comete tontedad, pero el hombre de capacidades de pensar es odiado” (Proverbios 14:16, 17).
w05 15/7 pág. 19 “El sagaz considera sus pasos”
Su propensión a la ira lo induce a obrar con insensatez. Pero ¿cómo es que un hombre de capacidades de pensar se convierte en objeto de hostilidad?
La expresión traducida por “capacidades de pensar” tiene en el idioma original dos significados. En sentido positivo denota discernimiento o inteligencia (Proverbios 1:4; 2:11; 3:21), y en sentido negativo puede referirse a un modo de pensar perverso o malicioso (Salmo 37:7; Proverbios 12:2; 24:8).
Si la expresión “el hombre de capacidades de pensar” alude a un maquinador malicioso, no es difícil ver por qué es odiado. Por otra parte, ¿no es verdad que el hombre de discernimiento también puede ser odiado por los que carecen de esa cualidad? Por ejemplo, el mundo odia a los que, ejercitando sus facultades mentales, optan por no ser “parte del mundo” (Juan 15:19). Asimismo son objeto de burlas los jóvenes cristianos que hacen uso de su capacidad de pensar para resistir la presión de sus compañeros y no hacer lo malo. Lo cierto es que el mundo, que yace en el poder de Satanás, odia a los verdaderos siervos de Dios (1 Juan 5:19).
it-1 pág. 423 Capacidad de pensar
Sin embargo, aquel que verdaderamente ejerce la capacidad de pensar también puede llegar a ser objeto de odio. Es posible que esta sea la idea expresada en Proverbios 14:17: “El hombre de capacidades de pensar es odiado”. A menudo las personas que no son reflexivas ven con desaprobación a quienes utilizan sus facultades mentales. Además, los que ocupan sus facultades mentales en hacer la voluntad de Dios pueden esperar que se les odie. Jesús dijo a este respecto: “Porque ustedes no son parte del mundo, sino que yo los he escogido del mundo, a causa de esto el mundo los odia”. (Jn 15:19.) Por supuesto, el término utilizado en el lenguaje original para “capacidades de pensar” en Proverbios 14:17 puede implicar también pensamiento maligno. Por lo tanto, otro significado de ese texto pudiera ser que se odia al hombre que trama el mal, y así es como lo vierten muchas traducciones: “El hombre de inicuas intrigas será odiado” (DK, Mod; véase BAS, BJ, MK y otras).
PROVERBIOS 14:18)
“Los inexpertos ciertamente tomarán posesión de la tontedad, pero los sagaces llevarán el conocimiento como prenda sobre la cabeza.”
w05 15/7 pág. 19 “El sagaz considera sus pasos”
El prudente, o sagaz, difiere del inexperto en otro sentido más. “Los inexpertos ciertamente tomarán posesión de la tontedad, pero los sagaces llevarán el conocimiento como prenda sobre la cabeza.” (Proverbios 14:18.) Falto de discernimiento, el inexperto escoge la tontedad, y esa llega a ser su suerte en la vida. En cambio, el conocimiento adorna al sagaz del mismo modo que una corona le confiere dignidad a un rey.
PROVERBIOS 14:19)
“Los malos tendrán que inclinarse ante los buenos; y los inicuos, a las puertas del justo.”
w05 15/7 págs. 19-20 “El sagaz considera sus pasos”
“Los malos tendrán que inclinarse ante los buenos —afirma el sabio rey—; y los inicuos, a las puertas del justo.” (Proverbios 14:19.) En otras palabras, al final los buenos triunfarán sobre los malos. Piense en el aumento que se está dando en el pueblo de Dios y en la superioridad de su modo de vida. Al observar las bendiciones que Jehová otorga a sus siervos, algunos opositores se verán obligados a “inclinarse” ante la figurativa mujer celestial de Jehová, representada por el resto de los ungidos por espíritu que aún quedan en la Tierra. En Armagedón, a más tardar, los enemigos se verán forzados a reconocer que la parte terrestre de la organización de Dios verdaderamente representa a la parte celestial (Isaías 60:1, 14; Gálatas 6:16; Revelación [Apocalipsis] 16:14, 16).
PROVERBIOS 14:20)
“El que es de escasos recursos es objeto de odio hasta a su semejante, pero son muchos los amigos del rico.”
g 9/15 pág. 5 Una opinión realista del dinero
EL DINERO Y EL FAVORITISMO
“Al pobre lo desprecian hasta sus compañeros, pero el rico tiene muchos amigos.” (Proverbios 14:20, Versión Israelita Nazarena)
Como dice este versículo, nuestra actitud hacia el dinero influye en nuestra forma de tratar a la gente. Por ejemplo, quizás menospreciemos a los pobres, de los que no podemos sacar ventaja. O tal vez halaguemos a los ricos y nos hagamos sus amigos para ver qué podemos conseguir.
La Biblia condena a quienes muestran favoritismo, ya sea despreciando al humilde o halagando al rico (Judas 16; Isaías 10:1, 2). Propóngase ver y tratar a todos de la misma manera.
g 11/12 pág. 24 ¿Vale la pena pagar el precio de presumir?
“Al rico le llueven las amistades”
Cuando una persona que tiene dinero —o finge tenerlo— presume de sus posesiones, ¿a qué clase de amigos atrae? El siguiente proverbio bíblico, que pinta un cuadro muy acertado de la naturaleza humana, nos da una pista: “El pobre no tiene de amigo ni al vecino, pero al rico le llueven las amistades” (Proverbios 14:20, La Palabra de Dios para Todos).
Fíjese en lo que esto implica: “las amistades” que le llueven al rico en realidad no son amigos suyos, sino de su dinero. Son “amigos” solo por conveniencia, y sus halagos son falsos. La Biblia da a entender que las adulaciones son “una apariencia fingida”, es decir, una máscara que esconde un espíritu codicioso (1 Tesalonicenses 2:5).
w05 15/7 pág. 20 “El sagaz considera sus pasos”
Salomón hace el siguiente comentario sobre la naturaleza humana: “El que es de escasos recursos es objeto de odio hasta a su semejante, pero son muchos los amigos del rico” (Proverbios 14:20). ¡Qué ciertas son esas palabras en el caso de los seres humanos imperfectos! El egoísmo nos inclina a favorecer al rico sobre el pobre. Aunque el rico tiene numerosos amigos, estos son tan transitorios como sus riquezas. ¿No deberíamos, entonces, evitar valernos del dinero o las adulaciones para hacer amigos?
PROVERBIOS 14:21)
“El que desprecia a su propio semejante está pecando, pero feliz es el que está mostrando favor a los afligidos.”
w05 15/7 pág. 20 “El sagaz considera sus pasos”
¿Qué haremos si un sincero examen de conciencia revela que tendemos a congraciarnos con los ricos y a despreciar a los pobres? Recordemos que la Biblia condena el favoritismo. “El que desprecia a su propio semejante está pecando —dice—, pero feliz es el que está mostrando favor a los afligidos.” (Proverbios 14:21.)
Debemos mostrar compasión a los que se hallan en circunstancias difíciles (Santiago 1:27). ¿Cómo podemos hacerlo? Proporcionándoles “los medios de este mundo para el sostén de la vida”, como pueden ser dinero, alimento, albergue, ropa y atención personal (1 Juan 3:17). Dichoso es aquel que socorre a los necesitados, pues “hay más felicidad en dar que en recibir” (Hechos 20:35).
w86 15/10 Sea feliz, muestre favor a los afligidos
Sea feliz, muestre favor a los afligidos
“El que desprecia a su propio semejante está pecando, pero feliz es el que está mostrando favor a los afligidos.” (PROVERBIOS 14:21.)
MIENTRAS tres familias de la provincia de Pangasinán, en las Filipinas asistían a una reunión cristiana, un incendio causado por un accidente redujo a cenizas sus casas. Al regresar a sus hogares, se encontraron sin alimento y sin un lugar donde dormir. Algunos de sus compañeros cristianos, al enterarse del desastre, acudieron a ellos prontamente con alimentos e hicieron preparativos para que se alojaran con otros de la congregación. A la mañana siguiente, vinieron varios de sus compañeros cristianos con bambú y otros materiales de construcción. Este amor fraternal impresionó a los vecinos. Las tres familias también fueron afectadas de manera positiva. El fuego destruyó sus casas, pero su fe y otras cualidades cristianas sobrevivieron y crecieron por la manera amorosa en que otros respondieron. (Mateo 6:33; compárese con 1 Corintios 3:12-14.)
2 ¿No son conmovedoras las experiencias como esta? Edifican nuestra fe en la bondad humana y aun más en el poder del verdadero cristianismo. (Hechos 28:2.) ¿Apreciamos, no obstante, la base bíblica para ‘obrar lo que es bueno para con todos, pero especialmente para con los que están relacionados con nosotros en la fe’? (Gálatas 6:10.) ¿Cómo podemos hacer más al respecto a nivel personal?
Se nos ha dado un patrón excelente
3 El discípulo Santiago nos dice: “Toda dádiva buena y todo don perfecto es de arriba”. (Santiago 1:17.) ¡Cuán cierto es esto, pues Jehová provee en abundancia para nuestro bienestar espiritual y material! No obstante, ¿a qué da él prioridad? A las cosas espirituales. Por ejemplo, nos dio la Biblia para que tuviéramos guía espiritual y esperanza. Esa esperanza descansa sobre la dádiva de su Hijo, cuyo sacrificio es la base para que seamos perdonados y tengamos la perspectiva de vida eterna. (Juan 3:16; Mateo 20:28.)
4 Jehová también está interesado en nuestro bienestar material. El apóstol Pablo razonó sobre esto con algunos hombres de la antigua Listra. Aunque ellos no eran adoradores verdaderos, no pudieron negar que el Creador “hizo bien, dándoles lluvias desde el cielo y épocas fructíferas, llenando por completo sus corazones de alimento y de alegría”. (Hechos 14:15-17.) Por amor, Jehová satisface nuestras necesidades espirituales y también las físicas. ¿No cree usted que este hecho contribuye a que él sea el “Dios feliz”? (1 Timoteo 1:11.)
5 Los tratos de Dios con el antiguo Israel ilustran lo equilibrada que es la atención que él da tanto a las necesidades espirituales como a la situación material de sus adoradores. Primeramente, hizo disponible la Ley a su pueblo. Sus reyes tenían que preparar una copia personal de la Ley, y el pueblo se reunía periódicamente para escuchar la lectura de esta. (Deuteronomio 17:18; 31:9-13.) La Ley estipulaba que hubiera un tabernáculo o un templo y que sacerdotes se encargaran de hacer sacrificios con el fin de que el pueblo pudiera obtener el favor de Dios. Los israelitas se congregaban regularmente para celebrar fiestas de carácter espiritual que durante el año eran pináculos en su adoración. (Deuteronomio 16:1-17.) Como resultado de todo esto, cada israelita podía, a los ojos de Dios, ser rico espiritualmente.
6 La Ley, no obstante, también mostró lo atento que está Dios a las circunstancias físicas en que se encuentran sus siervos. Lo que quizás venga a su mente son las leyes dadas a Israel en cuanto a la sanidad y las medidas para minimizar la propagación de infecciones. (Deuteronomio 14:11-21; 23:10-14.) Sin embargo, no deberíamos pasar por alto las provisiones especiales que Dios hizo para socorrer a los pobres y los afligidos. La mala salud o un desastre, tal como un incendio o una inundación, podían llevar a un israelita a la pobreza. Jehová reconoció en su propia Ley que no todos los israelitas estarían en el mismo nivel económico. (Deuteronomio 15:11.) Pero él hizo más que simplemente compadecerse de los pobres y los afligidos. Suministró medios para socorrerlos.
7 El alimento sería de primera necesidad para tales personas. Por lo tanto, Dios ordenó que los pobres en Israel habrían de tener la libertad de espigar en los campos o recoger de los olivares o viñas lo que hubiera quedado después de la cosecha. (Deuteronomio 24:19-22; Levítico 19:9, 10; 23:22.) Este sistema establecido por Dios no estimulaba a que la gente fuera holgazana ni viviera de limosnas cuando podía trabajar. El israelita que recogía lo que quedaba en los campos tenía que esforzarse, quizás pasando muchas horas bajo el ardiente sol para recoger la comida del día. No obstante, no deberíamos pasar por alto el hecho de que de esta manera Dios proveía con consideración para los pobres. (Compárese con Rut 2:2-7; Salmo 69:33; 102:17.)
8 Jehová enfatizó aún más su interés por los afligidos al hacer declaraciones como la que se encuentra en Isaías 58:6, 7. En una época en que algunos israelitas, satisfechos de sí mismos, ostentaban de que ayunaban, el profeta de Dios declaró: “¿No es éste el ayuno que yo escojo? ¿El [...] despachar libres a los aplastados, y que ustedes rompan en dos toda vara que sirve de yugo? ¿No es el repartir tu pan al hambriento, e introducir en tu casa a los afligidos, que no tienen hogar? ¿Que, en caso de que veas a alguien desnudo, de veras lo cubras, y que no te escondas de tu propia carne?”. Hoy hay algunas personas que protegen lo que se pudiera llamar ‘la zona de comodidad’. Están dispuestas a ayudar al necesitado solo si esto no implica algún sacrificio personal o inconveniencia. ¡Cuán diferente es esto al espíritu de las palabras de Dios dadas por medio de Isaías! (Véase también Ezequiel 18:5-9.)
9 El interés por los hermanos israelitas pobres se podía manifestar haciendo préstamos. Un israelita podía esperar recibir interés cuando prestaba dinero a alguien que deseaba utilizarlo para establecer un negocio o agrandar el que ya tuviera. No obstante, Jehová dijo que no se habría de cobrar interés por el dinero prestado a un hermano pobre, ya que de otro modo su desesperación podría tentarlo a cometer algún mal. (Éxodo 22:25; Deuteronomio 15:7, 8, 11; 23:19, 20; Proverbios 6:30, 31.) La actitud de Dios hacia la persona desafortunada habría de servir de patrón para su pueblo. A nosotros hasta se nos promete: “El que está mostrando favor al de condición humilde está prestando a Jehová, y Él le pagará su trato”. (Proverbios 19:17.) Sólo imagínese esto: ¡prestarle a Jehová con la seguridad de que él nos pagará con abundancia!
10 Todos deberíamos entonces preguntarnos: ¿Qué significa para mí la manera en que Jehová ve y trata al afligido? ¿He aprendido de su ejemplo perfecto y he tratado de imitarlo? ¿Puedo reflejar mejor la imagen de Dios en esto? (Génesis 1:26.)
El Hijo, una copia del Padre
11 Jesucristo ‘es el reflejo de la gloria [de Jehová] y la representación exacta de su mismo ser’. (Hebreos 1:3.) Por lo tanto, esperaríamos que él reflejara el mismo interés que tiene su Padre por los que se interesan en la adoración verdadera. Y esto lo hizo. Jesús mostró que la clase de pobreza que más se necesita que se remedie es la pobreza espiritual: “Felices son los que están conscientes de su necesidad espiritual, puesto que a ellos pertenece el reino de los cielos”. (Mateo 5:3; compárese con Lucas 6:20.) Cristo también dijo: “Yo para esto he nacido, y para esto he venido al mundo, para dar testimonio acerca de la verdad”. (Juan 18:37.) Por consiguiente, a Jesús no se le conoció principalmente como autor de milagros ni curador, sino como Maestro. (Marcos 10:17-21; 12:28-33.) Note, en conexión con esto, lo que se registra en Marcos 6:30-34. Ahí leemos de una ocasión en que Jesús buscó tener algún tiempo a solas para recuperar sus energías. Entonces, “vio una muchedumbre grande [...] [que] eran como ovejas sin pastor”. ¿Cómo reaccionó a esto? “Comenzó a enseñarles muchas cosas”. Sí, Jesús respondió entregándose para satisfacer la mayor necesidad que ellos tenían: la verdad, por medio de la cual podrían vivir eternamente. (Juan 4:14; 6:51.)
12 Aunque Jesús enfocó su atención en las necesidades espirituales de los judíos humildes, no pasó por alto las necesidades materiales de estos. El relato de Marcos muestra que Jesús estaba al tanto de la necesidad que tenían de alimento literal. Los apóstoles primero recomendaron que se despidiera a la muchedumbre para que esta ‘comprara algo de comer’. Jesús no concordó con ellos. Entonces los apóstoles sacaron a relucir que había la posibilidad de usar algo de los fondos que llevaban para comprar alimento. En lugar de esto, Jesús prefirió ejecutar el famoso milagro con el cual proporcionó una comida simple de pan y pescado a 5.000 hombres, además de mujeres y niños. Puede ser que algunos hoy piensen que para Jesús fue fácil satisfacer de manera milagrosa las necesidades de la muchedumbre. No obstante, no podemos pasar por alto el hecho de que él tuvo interés genuino que lo motivó a obrar. (Marcos 6:35-44; Mateo 14:21.)
13 Usted probablemente ha leído relatos de los Evangelios que prueban que lo que Jesús sentía por los desafortunados no se limitaba a los pobres. También ayudó a los enfermos y a los afligidos. (Lucas 6:17-19; 17:12-19; Juan 5:2-9; 9:1-7.) Tampoco fue asunto de curar sólo a los que estaban cerca de él. A veces viajó para ir a ayudar al enfermo. (Lucas 8:41-55.)
14 Sin embargo, ¿eran los que podían proveer alivio por medio de milagros los únicos que se interesaban en las necesidades de los pobres y los discípulos (o buscadores de la verdad) afligidos? No. Todos los discípulos de Jesús habrían de interesarse en los afligidos y obrar correspondientemente. Por ejemplo, Jesús dio la siguiente exhortación a un rico que quería vida eterna: “Vende todas las cosas que tienes y distribuye entre los pobres, y tendrás tesoro en los cielos”. (Lucas 18:18-22.) Jesús también aconsejó: “Cuando des un banquete, invita a los pobres, a los lisiados, a los cojos, a los ciegos; y serás feliz, porque ellos no tienen con qué pagártelo. Pues se te pagará en la resurrección de los justos”. (Lucas 14:13, 14.)
15 El cristiano es un seguidor de Cristo, por tanto, cada uno de nosotros pudiera preguntarse: ¿Hasta qué grado estoy yo imitando la actitud y las acciones de Jesús a favor de los pobres, los afligidos y los desafortunados? ¿Puedo decir honradamente lo mismo que dijo el apóstol Pablo: “Háganse imitadores de mí, así como yo lo soy de Cristo”? (1 Corintios 11:1.)
Pablo, un ejemplo feliz
16 Es apropiado que en conexión con esto se traiga a colación a Pablo, puesto que él también es un excelente ejemplo que podemos imitar. Tal como esperaríamos, su enfoque principal fue sobre las necesidades espirituales de otras personas. Él fue un ‘embajador en sustitución de Cristo, suplicando a otros: “Reconcíliense con Dios”’. (2 Corintios 5:20.) La asignación especial de Pablo fue la de predicar y establecer congregaciones entre los no judíos. Él escribió: “Yo tenía encomendadas a mí las buenas nuevas para los incircuncisos”. (Gálatas 2:7.)
17 Pero dado que Pablo dijo que él estaba imitando a Cristo, ¿atendió él (al igual que Jehová y Jesús) las aflicciones físicas o las dificultades de sus compañeros de adoración? Deje que sea el propio Pablo quien conteste. En Gálatas 2:9, él continuó escribiendo: ‘Santiago y Cefas [Pedro] y Juan nos dieron a mí y a Bernabé la mano derecha de la coparticipación para que fuéramos a las naciones’. Seguidamente, en el próximo versículo, Pablo añadió: “Solamente que tuviéramos presentes a los pobres. Esta misma cosa también me he esforzado solícitamente por hacer”. (Gálatas 2:10.) De modo que Pablo apreció que, aunque era un apóstol-misionero con responsabilidades en muchas congregaciones, no podía estar demasiado ocupado como para no interesarse en el bienestar físico de sus hermanos.
18 Probablemente, “los pobres” a quienes Pablo se refirió en Gálatas 2:10 eran principalmente judíos cristianos de Jerusalén y Judea. Algún tiempo antes había habido “una murmuración de parte de los judíos de habla griega contra los judíos de habla hebrea, porque a sus viudas se las pasaba por alto en la distribución diaria” de alimentos. (Hechos 6:1.) De modo que, cuando Pablo hizo mención de que era un apóstol a las naciones, aclaró el hecho de que no estaba pasando por alto a nadie de la hermandad cristiana. (Romanos 11:13.) Él comprendía que el cuidar de los hermanos en sentido físico estaba incluido en las palabras: “Para que no hubiera división en el cuerpo, sino que sus miembros tuvieran el mismo cuidado los unos de los otros. Y si un miembro sufre, todos los demás miembros sufren con él”. (1 Corintios 12:25, 26.)
19 Cuando los cristianos en Jerusalén y Judea sufrieron debido a pobreza, hambre o persecución, algunas congregaciones distantes respondieron a la situación. Por supuesto, habrían estado orando porque Dios diera apoyo y consuelo a sus hermanos necesitados. Pero no es eso todo lo que hicieron. Pablo escribió que “los de Macedonia y de Acaya han tenido gusto en compartir sus cosas haciendo una contribución a los pobres de entre los santos que están en Jerusalén”. (Romanos 15:26, 27.) Los que contribuyeron financieramente a favor de sus hermanos afligidos estaban “siendo enriquecidos para toda clase de generosidad, la cual produce, mediante nosotros, una expresión de gracias a Dios”. (2 Corintios 9:1-13.) ¿No sería esto causa para que ellos se sintieran felices?
20 Los hermanos que compartieron sus fondos con “los pobres de entre los santos que están en Jerusalén” tuvieron una razón adicional para estar felices. El acto de aportar para el cuidado de los afligidos ayudaría a los contribuidores a tener la aprobación de Dios. Podemos ver el porqué al notar que la palabra griega que se traduce como “contribución” en Romanos 15:26 y 2 Corintios 9:13 da la idea de “señal de compañerismo, prueba de unidad fraternal, aun de obsequio”. Se usa en Hebreos 13:16, que dice: “No olviden el hacer bien y el compartir cosas con otros, porque dichos sacrificios son de mucho agrado a Dios”.
¿Seremos felices?
21 En este estudio hemos examinado las pruebas bíblicas de que Jehová Dios, Jesucristo y el apóstol Pablo se han interesado por los afligidos. Hemos notado que todos ellos han reconocido que las necesidades espirituales deberían recibir prioridad. Pero también es cierto que todos mostraron de maneras muy prácticas su interés en los pobres, los enfermos y los desafortunados. Hallaron felicidad en proveer ayuda práctica. ¿Debería ser menos cierto en nuestro caso? El apóstol Pablo nos exhortó a que ‘tuviéramos presentes las palabras del Señor Jesús, cuando él mismo dijo: “Hay más felicidad en dar que en recibir”’. (Hechos 20:35.)
22 Pero, puede que usted se pregunte: ¿Qué puedo hacer yo personalmente? ¿Cómo puedo saber quiénes en realidad están necesitados? ¿Cómo puedo ofrecer ayuda de una manera que no estimule a la holgazanería y que sea bondadosa y realista, que tome en cuenta los sentimientos de otros y que esté equilibrada con mi deber cristiano de esparcir las buenas nuevas? El siguiente artículo trata ciertos aspectos de este asunto, colocando así una base para que usted halle aún más felicidad.
[Nota a pie de página]
Es interesante notar que Jesús mismo no se avergonzó de recibir ayuda material de otros ni fue demasiado orgulloso como para no aceptarla. (Lucas 5:29; 7:36, 37; 8:3.)
PROVERBIOS 14:22)
“¿Acaso los que idean la maldad no andarán errantes? Pero hay bondad amorosa y apego a la verdad en cuanto a los que idean lo bueno.”
w05 15/7 pág. 20 “El sagaz considera sus pasos”
¿En qué irán a parar?
El principio de que “cualquier cosa que el hombre esté sembrando, esto también segará” se cumple tanto en el sagaz como en el necio (Gálatas 6:7). Aquel obra el bien, mientras que este trama la maldad. El sabio rey pregunta: “¿Acaso los que idean la maldad no andarán errantes?”. La respuesta es sí, “se extravían” (Nueva Reina-Valera). “Pero hay bondad amorosa y apego a la verdad en cuanto a los que idean lo bueno.” (Proverbios 14:22.) Los que hacen el bien se ganan la buena voluntad de los demás y la bondad amorosa de Dios.
PROVERBIOS 14:23)
“Por toda clase de trabajo afanoso llega a haber una ventaja, pero meramente la palabra de los labios [tiende] a la carencia.”
w05 15/7 pág. 20 “El sagaz considera sus pasos”
A continuación, Salomón relaciona el éxito con el trabajo duro y el fracaso con la charlatanería y el poco esfuerzo. He aquí sus palabras: “Por toda clase de trabajo afanoso llega a haber una ventaja, pero meramente la palabra de los labios tiende a la carencia” (Proverbios 14:23). Este principio es sin duda aplicable al ámbito espiritual. Cuando laboramos con afán en el ministerio cristiano, cosechamos las recompensas de llevar a muchas personas la verdad de la Palabra de Dios que salva vidas. Cumplir fielmente con cualquier asignación teocrática que recibamos produce gozo y satisfacción.
w97 15/9 pág. 22 Cómo mantener el gozo en el servicio de tiempo completo
Proverbios 14:23 dice: “Por toda clase de trabajo afanoso llega a haber una ventaja”. Cualquiera que sea el trabajo que se nos haya asignado, cumplir fielmente con él contribuye a que se efectúe la obra del Reino. Además, podemos hallar gran satisfacción y gozo al realizar ese trabajo dado por Dios. (Compárese con 1 Corintios 12:18, 27, 28.)
PROVERBIOS 14:24)
“La corona de los sabios es su riqueza; la tontedad de los estúpidos es tontedad.”
w05 15/7 pág. 20 “El sagaz considera sus pasos”
“La corona de los sabios es su riqueza; la tontedad de los estúpidos es tontedad”, dice Proverbios 14:24. Estas palabras pudieran significar que la sabiduría por la que el sabio lucha es su riqueza, aquello que lo corona o adorna, mientras que el necio solo consigue mera tontedad. Según cierta obra de consulta, el proverbio quizá dé a entender que “las riquezas son un ornamento para quienes las utilizan bien [...]; [en cambio,] los tontos solo tienen su propia necedad”. Cualquiera que sea el caso, al sabio le va mejor que al necio.
PROVERBIOS 14:25)
“Un testigo verdadero está librando almas, pero uno que es engañoso lanza simples mentiras.”
w05 15/7 pág. 20 “El sagaz considera sus pasos”
“Un testigo verdadero está librando almas —dice el rey de Israel—, pero uno que es engañoso lanza simples mentiras.” (Proverbios 14:25.) Aunque estas palabras son ciertas en un contexto judicial, tienen implicaciones en nuestro ministerio. La obra de predicar el Reino y hacer discípulos entraña dar testimonio de la verdad de la Palabra de Dios, un testimonio que libera a los rectos de corazón de las cadenas de la religión falsa y les salva la vida. Si prestamos constante atención a nosotros mismos y a nuestra enseñanza, nos salvaremos a nosotros y también a los que nos escuchan (1 Timoteo 4:16). Mientras seguimos haciendo esto, permanezcamos alerta para actuar con sagacidad en todos los aspectos de la vida.
PROVERBIOS 14:26)
“En el temor de Jehová hay fuerte confianza, y para sus hijos llegará a haber un refugio.”
w05 15/9 pág. 13 “El temor de Jehová... eso es sabiduría”
Produce “fuerte confianza”
“En el temor de Jehová hay fuerte confianza, y para sus hijos llegará a haber un refugio”, afirma Salomón (Proverbios 14:26). La persona que teme a Jehová confía de lleno en el Dios leal y todopoderoso. No sorprende que mire hacia adelante con fuerte confianza, pues sabe que le espera un futuro largo y colmado de bendiciones.
Pero ¿qué futuro les aguarda a quienes confían en los proyectos, organizaciones, ideologías y riquezas de este mundo? Prescindiendo de cuál sea el futuro que ellos desean, en realidad será corto, porque la Biblia dice: “El mundo va pasando, y también su deseo, pero el que hace la voluntad de Dios permanece para siempre” (1 Juan 2:17). Entonces, ¿qué sentido tiene que estemos ‘amando al mundo o las cosas que están en el mundo’? (1 Juan 2:15.)
¿Qué hacen los padres temerosos de Dios para asegurarse de que “llegará a haber un refugio” para sus hijos? El salmista cantó: “Vengan, hijos, escúchenme; el temor de Jehová es lo que les enseñaré” (Salmo 34:11). Si los padres enseñan a los niños a temer a Dios y les ponen ellos mismos el ejemplo, es más probable que lleguen a ser hombres y mujeres con una fuerte confianza en Jehová (Proverbios 22:6).
PROVERBIOS 14:27)
“El temor de Jehová es un pozo de vida, para apartar de los lazos de la muerte.”
w05 15/9 pág. 13 “El temor de Jehová... eso es sabiduría”
“El temor de Jehová es un pozo de vida —continúa Salomón—, para apartar de los lazos de la muerte.” (Proverbios 14:27.) El temor de Jehová es “un pozo de vida” porque el Dios verdadero es “la fuente de agua viva” (Jeremías 2:13). Adquirir conocimiento de Jehová y de Jesucristo puede significar vida eterna para nosotros (Juan 17:3). Además, el temor de Dios nos aparta de los lazos de la muerte. ¿Cómo? Proverbios 13:14 dice: “La ley del sabio es fuente de vida, para apartar a uno de los lazos de la muerte”. Cuando tememos a Jehová, obedecemos su ley y dejamos que su Palabra guíe nuestros pasos, sin duda se nos protege de prácticas y sentimientos que nos hacen daño y que podrían conducirnos a una muerte prematura.
PROVERBIOS 14:28)
“En la multitud de pueblo está el adorno del rey, pero en la falta de población está la ruina del alto funcionario.”
w05 15/9 pág. 14 “El temor de Jehová... eso es sabiduría”
“Adorno del rey”
Durante la mayor parte de su reinado, Salomón temió y obedeció a Jehová, lo que contribuyó a que su gobierno tuviera buenos resultados. ¿Cómo se sabe si un rey es buen gobernante o no? Proverbios 14:28 responde: “En la multitud de pueblo está el adorno del rey, pero en la falta de población está la ruina del alto funcionario”. La aptitud de un rey se mide por el bienestar de sus súbditos. Si muchos desean permanecer bajo su dominación, será porque es un buen dirigente. Salomón tenía “súbditos de mar a mar [del mar Rojo al mar Mediterráneo] y desde el Río [Éufrates] hasta los cabos de la tierra” (Salmo 72:6-8). Su gobernación se caracterizó por paz y prosperidad sin precedentes (1 Reyes 4:24, 25). El reinado de Salomón fue todo un éxito. Por otro lado, el dirigente que no cuenta con el favor popular acaba sufriendo deshonra.
Teniendo eso presente, ¿qué puede decirse de la gloria del Salomón Mayor, el Rey Mesiánico, Jesucristo? Pensemos en los súbditos que ya tiene hoy en día. En todo el planeta hay más de seis millones de hombres y mujeres temerosos de Dios que han decidido vivir bajo el dominio de Cristo. Tienen fe en Jesús y están unidos en la adoración verdadera del Dios vivo (Juan 14:1). Al final del Reinado Milenario, todos los que estaban en la memoria de Dios habrán resucitado. La Tierra, convertida en un paraíso, estará llena de personas justas y felices que habrán demostrado gratitud por su Rey. Sin duda, eso constituirá un magnífico testimonio del éxito del gobierno de Cristo. Por consiguiente, no perdamos nunca nuestra maravillosa esperanza del Reino.
it-1 pág. 59 Adorno(s)
Además, el libro de Proverbios muestra que el que una multitud de personas escoja vivir bajo la gobernación de un rey y se deleite en ella es una medida del éxito de esa gobernación; es un adorno para el rey, algo que le recomienda y le distingue como gobernante. (Pr 14:28.) Jehová, mediante su reino mesiánico, es esa clase de gobernante. (Sl 22:27-31; Flp 2:10, 11.)
ws cap. 8 págs. 71-72 párrs. 15-16 Participación en “el gozo” del “Príncipe de Paz”
El sabio rey Salomón del Israel antiguo escribió: “En la multitud de pueblo está el adorno del rey”. (Proverbios 14:28.) El Amo real de hoy día, Cristo Jesús, quien es un funcionario mucho más encumbrado que el rey Salomón que vivió en la Tierra, tiene precisamente tal clase de “adorno” en lo que respecta a una “multitud de pueblo”. Esto es una realidad aun ahora, antes que comience su gobernación de mil años, sí, cuando él está reinando en medio de sus enemigos terrestres, sobre los cuales Satanás el Diablo es el rey sobrehumano invisible. (Mateo 4:8, 9; Lucas 4:5, 6.)
16 Hoy, el “adorno” digno de un funcionario encumbrado con el rango de rey se halla ahora en la cantidad cada vez mayor de sus “otras ovejas” que componen la “gran muchedumbre”.
PROVERBIOS 14:29)
“El que es tardo para la cólera abunda en discernimiento, pero el que es impaciente está ensalzando la tontedad.”
w05 15/9 pág. 14 “El temor de Jehová... eso es sabiduría”
Proverbios 14:29 dice: “El que es tardo para la cólera abunda en discernimiento, pero el que es impaciente está ensalzando la tontedad”. Si tenemos discernimiento, comprendemos que la cólera descontrolada perjudica nuestra espiritualidad. Las ‘enemistades, las contiendas, los celos, los arrebatos de cólera y las altercaciones’ figuran entre las obras que podrían impedir que ‘heredáramos el reino de Dios’ (Gálatas 5:19-21). Se nos aconseja incluso que no alberguemos ira, aunque esté justificada (Efesios 4:26, 27). Por otra parte, la impaciencia puede llevarnos a decir o hacer cosas tontas que luego lamentemos.
g02 8/2 pág. 24 ¿A qué obedece esta era de furia?
El doctor Redford B. Williams dice lo siguiente en la revista JAMA: “El consejo simplista de desahogarse cuando se está enojado difícilmente [...] resulta de gran ayuda. Es mucho más importante aprender a evaluar la ira y entonces controlarla”. Él sugiere que cada uno se pregunte: “1) ¿Es importante para mí esta situación? 2) ¿Corresponde mi forma de pensar y de sentir a los hechos objetivos? 3) ¿Puedo hacer algo para cambiar la situación, de modo que no tenga que estar encolerizado?”.
Proverbios 14:29; 29:11 “El que es tardo para la cólera abunda en discernimiento, pero el que es impaciente está ensalzando la tontedad. Todo su espíritu es lo que el estúpido deja salir, pero el que es sabio lo mantiene calmado hasta lo último.”
w97 15/3 págs. 13-14 párrs. 7-8 Inclinemos el corazón al discernimiento
7 Inclinar el corazón al discernimiento también nos ayuda a controlar el temperamento. “El que es tardo para la cólera abunda en discernimiento —dice Proverbios 14:29—, pero el que es impaciente está ensalzando la tontedad.” Una razón por la que la persona con discernimiento se esfuerza por evitar la ira incontrolada es que esta tiene efectos físicos adversos. Puede elevar la presión sanguínea y ocasionar trastornos respiratorios. Los médicos dicen que la cólera y la ira son emociones que agravan o provocan ciertas dolencias, como el asma, ciertas enfermedades de la piel, problemas digestivos y úlceras.
8 Evitar la mala salud no debería ser la única razón por la que actuar con discernimiento y ser ‘tardos para la cólera’. La impaciencia puede llevarnos a obrar con insensatez, de lo cual nos lamentaremos. El discernimiento permite que analicemos los resultados del habla desenfrenada o la conducta precipitada; así nos guarda de cometer un acto imprudente y, como consecuencia, ‘ensalzar la tontedad’. Sobre todo, nos ayuda a comprender que la cólera afecta el pensamiento, obnubilando nuestro juicio. Esta situación afectaría nuestra capacidad para efectuar la voluntad divina y vivir en conformidad con los principios justos de Dios. En efecto, ceder a la cólera incontrolada es espiritualmente perjudicial. De hecho, los “arrebatos de cólera” están clasificados entre las detestables “obras de la carne” que impiden heredar el Reino de Dios. (Gálatas 5:19-21.) Como cristianos con discernimiento, por tanto, seamos ‘prestos en cuanto a oír, lentos en cuanto a hablar, lentos en cuanto a ira’. (Santiago 1:19.)
it-1 pág. 505 Cólera
Evitar las consecuencias perjudiciales. La cólera no solo tiene un efecto adverso en nuestra salud espiritual, sino que afecta sensiblemente el organismo. Puede ocasionar un aumento en la presión sanguínea, alteraciones arteriales, dificultades respiratorias, trastornos hepáticos y alteraciones de la vesícula biliar y el páncreas. Según la opinión médica, la cólera y la ira se encuentran entre las emociones fuertes que agravan y hasta provocan dolencias como el asma, afecciones de la vista, enfermedades de la piel, urticarias, úlceras, así como problemas dentales y digestivos. La ira y la furia pueden entorpecer los procesos mentales de modo que no se pueda llegar a conclusiones lógicas ni actuar con juicio sano. Un arrebato de ira suele ir seguido de un período de extrema depresión mental. Por lo tanto, es sensato, no solo por motivos religiosos, sino también físicos, mantener bajo control la cólera e ir en pos de la paz y el amor. (Pr 14:29, 30; Ro 14:19; Snt 3:17; 1Pe 3:11.)
w90 15/9 pág. 22 ¡Domine su espíritu!
“El que es tardo para la cólera abunda en discernimiento, pero el que es impaciente está ensalzando la tontedad”. (Proverbios 14:29.) El perder la paciencia cuando se está agitado emocionalmente puede llevar a actos imprudentes. ¡Cuánto mejor es considerar lo que podría ocurrir debido a conducta o habla desenfrenada! De lo contrario, la persona podría impacientarse y actuar insensatamente, “ensalzando [así] la tontedad”. Por eso, sea “tardo para la cólera”, al igual que Dios, y así podrá evitar acciones apresuradas e insensatas. (Éxodo 34:6.)
PROVERBIOS 14:30)
“Un corazón calmado es la vida del organismo de carne, pero los celos son podredumbre a los huesos.”
w12 1/6 pág. 8 Un libro práctico
Entre otras cosas, explica que “un corazón calmado es la vida del organismo” (Proverbios 14:30).
w12 1/6 pág. 8 Un libro práctico
Que la persona apacible, sociable y generosa disfruta de mejor salud. De acuerdo con la revista JAMA, de la Asociación Médica Americana, “los hombres temperamentales son dos veces más propensos a sufrir un ataque cerebral que los que controlan su genio”.
g 8/11 pág. 29 Sabias palabras para el corazón y la salud
Hablando de los efectos de la agresividad sobre el corazón, la revista médica Journal of the American College of Cardiology informa: “Estudios recientes apuntan a una peligrosa relación entre la ira y la hostilidad y la cardiopatía coronaria”. Por eso añade: “Todo parece indicar que la prevención y el tratamiento eficaces de la enfermedad coronaria requieren [...] no solo las terapias físicas y farmacológicas tradicionales, sino también tratamiento psicológico para el manejo de la ira y la hostilidad”. En otras palabras, la Biblia tenía razón al afirmar que un corazón calmado contribuye a la buena salud.
g 8/11 pág. 29 Sabias palabras para el corazón y la salud
“Un corazón calmado es la vida del organismo.” (PROVERBIOS 14:30)
g 5/06 pág. 28 ¿Resulta práctico ser pacífico?
▪ UN CORAZÓN CALMADO Proverbios 14:30 dice: “Un corazón calmado es la vida del organismo de carne”. Numerosos estudios médicos revelan que la ira y la hostilidad pueden provocar apoplejías e infartos. Cierto diario médico, hablando sobre las personas con enfermedades cardíacas, dijo hace poco que los estallidos de cólera descontrolados son como un veneno, y que “cuanto más se enfada uno, más se enferma”. Quienes, por el contrario, se esfuerzan por ser pacíficos, desarrollan “un corazón calmado” y a la larga se benefician.
Veamos lo que dice Jim, quien con 61 años da clases de la Biblia en una comunidad vietnamita. “Tras seis años en el ejército y tres operaciones de combate en Vietnam, sabía bastante de violencia, cólera y frustración. El pasado me atormentaba, y no podía dormir. La tensión y diversas enfermedades del estómago y del sistema nervioso no tardaron en debilitarme.” ¿Qué le sirvió de alivio? “Estudiar la Biblia con los testigos de Jehová me salvó la vida —responde—. Aprender el propósito de Dios de restablecer un nuevo mundo pacífico, así como la forma de vestirme de ‘la nueva personalidad’ me ha calmado el corazón. Y como resultado, mi salud ha mejorado notablemente.” (Efesios 4:22-24; Isaías 65:17; Miqueas 4:1-4.) Son muchas las personas que, como Jim, han aprendido por experiencia propia que una actitud pacífica mejora la salud emocional, física y espiritual (Proverbios 15:13).
w05 15/9 pág. 14 “El temor de Jehová... eso es sabiduría”
El rey de Israel señala ahora los efectos nocivos que tiene la cólera en la salud: “Un corazón calmado es la vida del organismo de carne, pero los celos son podredumbre a los huesos” (Proverbios 14:30). La cólera y los enojos causan problemas de salud tales como dificultades respiratorias, presión alta y trastornos hepáticos y pancreáticos. Los médicos indican, además, que tales sentimientos negativos agravan e incluso provocan males como úlceras, urticaria, asma, enfermedades de la piel y problemas digestivos. Por otro lado, “la paz del corazón fomenta la salud” (Proverbios 14:30, La Nueva Biblia Latinoamérica, 2004). Así, seremos sabios si seguimos “tras las cosas que contribuyen a la paz y las cosas que sirven para edificación mutua” (Romanos 14:19).
w00 15/8 pág. 23 ¿Cómo reaccionamos ante las diferencias?
Hacer lo que esté dentro de nuestras posibilidades para resolver las diferencias de manera agradable contribuirá a que disfrutemos de una vida más saludable y de relaciones más pacíficas con los demás. Un proverbio antiguo dice: “Un corazón calmado es la vida del organismo de carne” (Proverbios 14:30).
ba págs. 25-26 Un libro práctico para la vida moderna
La salud física depende muchas veces del equilibrio mental y emocional. Por ejemplo, los estudios han confirmado los efectos nocivos de la ira. En su libro Anger Kills (La ira mata), el doctor Redford Williams, director de Investigaciones sobre el Comportamiento en el Centro Médico de la Universidad de Duke, y su esposa, Virginia Williams, dicen que “la mayoría de las pruebas disponibles indican que las personas hostiles son más propensas a padecer enfermedades cardiovasculares (y de otro tipo) por varias razones, tales como un menor apoyo social, un aumento en las reacciones biológicas ocasionado por la furia y una mayor participación en conductas perjudiciales para la salud”.13
Miles de años antes de realizarse estos estudios, la Biblia relacionó, en términos sencillos pero claros, las emociones con la salud física: “Un corazón calmado es la vida del organismo de carne, pero los celos son podredumbre a los huesos”. (Proverbios 14:30; 17:22.)
w96 1/2 pág. 31 La ilusión de mi vida es no morir nunca
“Voy a tomarlo con calma y optimismo”, respondí. Sin duda me infundió estabilidad este proverbio bíblico: “Un corazón calmado es la vida del organismo de carne”. (Proverbios 14:30.)
Los oncólogos elogiaron el consejo bíblico. “La actitud del paciente constituye el 90% del remedio contra el cáncer.”
w96 15/12 pág. 32 Los beneficios de un corazón calmado
Los beneficios de un corazón calmado
LA CIENCIA médica moderna sabe desde hace mucho que la ira desenfrenada tiene un efecto perjudicial en el cuerpo humano. Hace más de cien años, The Journal of the American Medical Association (JAMA) (Revista de la Asociación Médica Americana) dijo: “Un hombre muere durante un arranque de ira, y se dice que, quizá, tenía el corazón débil, y que este no pudo soportar la tensión impuesta por su estado mental. Nadie parece pensar que esto no es más que la culminación de una larga serie de tales arranques de cólera, los cuales fueron precisamente los que debilitaron su corazón”.
Las palabras supracitadas no sorprenden a los estudiantes de la Palabra de Dios, la Biblia. Unos veintinueve siglos antes que la revista JAMA hablara de los peligros del mal genio, se inspiró al rey Salomón a escribir: “Un corazón calmado es la vida del organismo de carne”. (Proverbios 14:30.) Estas palabras continúan siendo ciertas hoy día.
Al mantener un temperamento calmado, nos libramos de las muchas dolencias que con frecuencia se relacionan con la tensión, como la presión arterial alta, dolores de cabeza y problemas respiratorios. Además de una mejor salud, nuestras relaciones con los demás se beneficiarán si nos esforzamos por ‘deponer la cólera y dejar la furia’. (Salmo 37:8.) Las personas se sentían naturalmente atraídas a Jesús por su genio apacible e interés sincero en ellas. (Marcos 6:31-34.) Del mismo modo, nosotros seremos una fuente de refrigerio para otros si procuramos tener un corazón calmado. (Mateo 11:28-30.)
g96 8/12 pág. 10 ¿Cómo puede reducirse el riesgo?
Al estar bajo mucho estrés emocional o mental, los enfermos coronarios corren mucho más peligro de infarto y de muerte súbita cardíaca que las personas que tienen las arterias sanas. Según cierto estudio, el estrés puede hacer que las arterias cargadas de placa se constriñan, llegando a reducir el flujo sanguíneo hasta en un 27%. Se observó una constricción significativa incluso en personas con arterias levemente afectadas. Otro estudio indicó que es posible que el estrés intenso propicie la ruptura de las placas en las paredes arteriales y provoque un infarto.
La publicación Consumer Reports on Health dice: “Algunas personas parecen ir por la vida con una mala actitud. Son cínicas, están airadas y saltan a la menor provocación. Mientras que casi todo el mundo deja pasar las pequeñas ofensas, los individuos hostiles reaccionan de manera desmedida ante ellas”. La ira y hostilidad crónicas suben la presión arterial, aumentan el ritmo cardíaco y estimulan al hígado a descargar colesterol en la corriente sanguínea, lo que daña las arterias coronarias y contribuye a la enfermedad coronaria. Se cree que la ira duplica el riesgo de infarto, y dicho riesgo sigue constituyendo un peligro inmediato durante por lo menos dos horas. ¿Qué medidas ayudarían?
Según The New York Times, el doctor Murray Mittleman mencionó la posibilidad de que corran menos riesgo de infarto las personas que tratan de permanecer calmadas en momentos de tensión emocional. Una idea muy parecida a la que se escribió en la Biblia hace siglos: “Un corazón calmado es la vida del organismo de carne”. (Proverbios 14:30.)
g93 8/7 pág. 32 El precio de la cólera
El precio de la cólera
CUANDO usted se enoja, su corazón sufre. En un estudio reciente realizado en la Universidad Stanford, de Estados Unidos, se observó que cuando se pedía a personas que padecían del corazón que recordasen incidentes que todavía las enojaban, la capacidad de su corazón para bombear sangre disminuía en un 5%. Aunque dicha disminución no era de carácter permanente, los médicos la consideran significativa, pues cada vez hay más pruebas de que las personas iracundas tienen muchas más probabilidades de enfermar del corazón que las pacíficas.
“La reducción del cinco por ciento que descubrimos en la capacidad cardíaca [para bombear sangre] de los pacientes durante momentos de ira es significativa, aunque sea leve —dijo la Dra. Gail Ironson, que dirigió la investigación—. Los pacientes señalaron que cuando narraron los incidentes, no estaban ni la mitad de lo furiosos que estaban cuando en realidad ocurrieron. Es probable que la capacidad de su corazón para bombear sangre se viera mucho más reducida durante un verdadero estallido de cólera.”
Este estudio es el primero que demuestra que la cólera puede provocar un cambio inmediato en la capacidad del corazón para desempeñar sus funciones. Además, aunque la cólera no es el único factor causante de las enfermedades cardíacas —la dieta, el ejercicio y la genética también tienen mucho que ver—, los investigadores creen que puede ser uno de los que más contribuyan a ese tipo de enfermedades.
Hace mucho que la medicina sabe que la cólera causa estragos en el cuerpo humano. Puede hacer subir la presión sanguínea, provocar alteraciones arteriales, problemas respiratorios, trastornos hepáticos y alteraciones de la vesícula biliar y también dañar el páncreas. Además, se cree que agrava el asma, las afecciones de la vista, las enfermedades de la piel, las urticarias y las úlceras, así como los problemas dentales y digestivos.
De modo que además de los beneficios espirituales y sociales, se obtienen beneficios físicos de prestar atención al consejo bíblico: “Depón la cólera y deja la furia” y no “te des prisa en tu espíritu a sentirte ofendido [o “enojarte”, Nácar-Colunga]”. ¡Qué sensato es cultivar el “discernimiento” que hace al hombre “tardo para la cólera”! Es bien cierto que “un corazón calmado es la vida del organismo de carne”. (Salmo 37:8; Eclesiastés 7:9; Proverbios 14:29, 30.)
it-1 pág. 505 Cólera
Evitar las consecuencias perjudiciales. La cólera no solo tiene un efecto adverso en nuestra salud espiritual, sino que afecta sensiblemente el organismo. Puede ocasionar un aumento en la presión sanguínea, alteraciones arteriales, dificultades respiratorias, trastornos hepáticos y alteraciones de la vesícula biliar y el páncreas. Según la opinión médica, la cólera y la ira se encuentran entre las emociones fuertes que agravan y hasta provocan dolencias como el asma, afecciones de la vista, enfermedades de la piel, urticarias, úlceras, así como problemas dentales y digestivos. La ira y la furia pueden entorpecer los procesos mentales de modo que no se pueda llegar a conclusiones lógicas ni actuar con juicio sano. Un arrebato de ira suele ir seguido de un período de extrema depresión mental. Por lo tanto, es sensato, no solo por motivos religiosos, sino también físicos, mantener bajo control la cólera e ir en pos de la paz y el amor. (Pr 14:29, 30; Ro 14:19; Snt 3:17; 1Pe 3:11.)
it-1 pág. 1184 Huesos
Abrigar celos de otros puede ser destructivo, tanto en sentido espiritual como físico: “Los celos son podredumbre a los huesos”. (Pr 14:30.)
g91 22/7 pág. 14 El alto precio de la cólera
¿Y los que en lugar de encontrar maneras positivas de hacer frente a sus problemas están siempre echando chispas? La doctora Mara Julius, epidemióloga de la universidad de Michigán (E.U.A.), estudió a un grupo de mujeres durante un período de dieciocho años y descubrió que las que manifestaron señales obvias de hostilidad crónica y reprimida tenían un índice de mortalidad tres veces mayor que las que no abrigaban cólera. Asimismo, llegó a la siguiente conclusión: “Para muchas mujeres, el tener que reprimir siempre la cólera parece constituir un mayor factor de riesgo respecto a la mortalidad prematura que el fumar”.
Miles de años antes de que se efectuaran esos estudios científicos, la Biblia ya advertía contra la cólera. “Que no se ponga el sol estando ustedes en estado provocado”, dice un versículo. (Efesios 4:26.) “Depón la cólera y deja la furia”, aconseja otro. (Salmo 37:8.) Y aún más sobresaliente es la conexión que la Biblia trazó entre nuestro estado emocional y nuestra salud física cuando dijo: “Un corazón calmado es la vida del organismo de carne”. (Proverbios 14:30.)
w90 15/9 pág. 21 ¡Domine su espíritu!
La cólera puede aumentar la presión sanguínea, causar dificultades respiratorias y tener otros efectos desfavorables. La furia puede trastornar los procesos mentales, y tras esto con frecuencia viene un período de extrema depresión mental. La cólera también puede tener mal efecto en la salud espiritual de uno. Con razón la Biblia dice: “Un corazón calmado es la vida del organismo de carne”. (Proverbios 14:30.)
w89 15/4 pág. 28 Ponderando las noticias
El verdadero asesino
Por muchos años los expertos han creído que las personas agresivas y siempre apresuradas eran el blanco principal de los ataques cardíacos. Sin embargo, ahora prueba creciente sugiere que el verdadero asesino pudiera ser la ira, y no la impaciencia. Según el periódico New York Post, el Dr. Redford Williams, hijo, del Centro Médico de la Universidad Duke, explicó que el estar siempre apresurado o el trabajar en exceso “no son necesariamente malos para el corazón”. Williams señaló que “lo malo es tener mucha hostilidad e ira y no molestarse en esconderlo al tratar con otras personas”. Se decía que las personas más propensas a ataques cardíacos eran las que ‘estallaban en ira’ fácilmente y desconfiaban de los motivos de otros. “Se encolerizan frecuentemente y expresan francamente su disgusto, en vez de contenerse”, señala el Post.
Desde hace mucho los estudiantes de la Biblia han conocido los malos efectos de la cólera. Siglos atrás, el sabio rey Salomón escribió: “El que es presto para la cólera comete tontedad” y: “Un hombre enfurecido suscita contienda”. Sin embargo, el que es “tardo para la cólera apacigua la riña”. (Proverbios 14:17; 15:18.) Los que siguen este consejo bíblico son menos propensos a las enfermedades cardíacas. Bien dice la Palabra de Dios: “Un corazón calmado es la vida del organismo de carne, pero los celos son podredumbre a los huesos”. (Proverbios 14:30.)
w87 1/7 pág. 4 El encolerizarse... lo que hay tras ello
Como se ve, en sentido social el desfogue de la cólera no nos ayuda. Pero ¿nos aprovecha en sentido físico? Un número considerable de médicos ha concluido que no. Ciertos estudios han mostrado que las personas propensas a expresar la cólera tienen los más altos niveles de presión arterial. Se ha informado que el encolerizarse produce palpitaciones, dolores de cabeza, hemorragia nasal, mareos o incapacidad para hacerse entender al hablar. Por otra parte, el Dador de la vida nos explica: “Un corazón calmado es la vida del organismo de carne”. (Proverbios 14:30.)
PROVERBIOS 14:31)
“El que defrauda al de condición humilde ha vituperado a su Hacedor, pero el que muestra favor al pobre Lo glorifica.”
w05 15/9 págs. 14-15 “El temor de Jehová... eso es sabiduría”
El temor de Dios nos ayuda a ser imparciales
“El que defrauda al de condición humilde ha vituperado a su Hacedor, pero el que muestra favor al pobre Lo glorifica”, dice Salomón (Proverbios 14:31). La persona temerosa de Dios reconoce que todo ser humano tiene el mismo Hacedor, Jehová Dios, por lo que ve al de condición humilde como su prójimo y comprende que el trato que se le da a este le importa al Creador de la humanidad. Para glorificar a Dios, debemos ser justos e imparciales con los demás. Los cristianos de escasos recursos deben recibir atención espiritual sin parcialidad. Y tenemos que llevar las buenas nuevas del Reino de Dios tanto a ricos como a pobres.
PROVERBIOS 14:32)
“A causa de su maldad, el inicuo será empujado abajo, pero el justo hallará refugio en su integridad.”
w05 15/9 pág. 15 “El temor de Jehová... eso es sabiduría”
El sabio rey pasa a señalar otra ventaja del temor de Jehová: “A causa de su maldad, el inicuo será empujado abajo, pero el justo hallará refugio en su integridad” (Proverbios 14:32). ¿Cómo es empujado abajo el inicuo? Según algunos biblistas, eso significa que cuando sobrevienen calamidades, el malvado no tiene ninguna posibilidad de recuperarse. El hombre que teme a Dios, en cambio, se refugia en su integridad para con el Creador. Como confía plenamente en Él hasta la muerte, manifiesta la misma resolución que Job, quien dijo: “¡Hasta que expire no quitaré de mí mi integridad!” (Job 27:5).
PROVERBIOS 14:33)
“En el corazón del entendido descansa la sabiduría, y en medio de los estúpidos llega a ser conocida.”
w05 15/9 pág. 15 “El temor de Jehová... eso es sabiduría”
Para mantenernos íntegros, debemos tener temor de Dios y sabiduría. ¿Y dónde se halla la sabiduría? Proverbios 14:33 responde: “En el corazón del entendido descansa la sabiduría, y en medio de los estúpidos llega a ser conocida”. En efecto, se halla en el corazón del hombre que tiene entendimiento. Pero ¿en qué sentido llega a ser conocida en medio de los necios? Según una obra de consulta, “el necio, en su afán de parecer sabio, suelta cosas que cree que reflejan sabiduría, pero, al hacerlo, las convierte en necedad”.
PROVERBIOS 14:34)
“La justicia es lo que ensalza a una nación, pero el pecado es cosa afrentosa a los grupos nacionales.”
w05 15/9 pág. 15 “El temor de Jehová... eso es sabiduría”
“Ensalza a una nación”
Tras mostrar el efecto que tiene el temor de Dios en nosotros individualmente, el rey de Israel pasa a mostrar el efecto que tiene en toda una nación. Dice: “La justicia es lo que ensalza a una nación, pero el pecado es cosa afrentosa a los grupos nacionales” (Proverbios 14:34). En el caso de la nación de Israel se cumplió claramente este principio. Cuando los israelitas observaban las elevadas normas divinas, eran ensalzados por encima de las naciones vecinas. No obstante, sus repetidos actos de desobediencia les acarrearon deshonra, y con el tiempo, Jehová los rechazó. Este principio es aplicable de igual modo a los siervos de Dios de la actualidad. La congregación cristiana se diferencia del mundo porque observa los justos principios divinos. Ahora bien, para mantener esa posición elevada, cada uno de nosotros debe llevar una vida casta. Si practicamos el pecado, sufriremos deshonra y nos convertiremos en un oprobio para la congregación y para Dios.
w95 15/12 págs. 26-29 La justicia ensalza a una nación
La justicia ensalza a una nación
TRAS varios días lluviosos, ¡qué alegría da levantarse con un sol radiante y un cielo despejado! Al haber embebido el terreno la lluvia, la vegetación crece con lozanía. Mediante esta escena, Jehová representó las bendiciones de un gobierno justo. Dijo al rey David: “Cuando el que gobierna sobre la humanidad es justo, gobernando en el temor de Dios, entonces es como la luz de la mañana, cuando brilla el sol, una mañana sin nubes. Del resplandor, de la lluvia, hay hierba procedente de la tierra”. (2 Samuel 23:3, 4.)
Estas palabras divinas se verificaron durante el reinado justo de Salomón, el hijo de David. Como explica la Biblia, “Judá e Israel continuaron morando en seguridad, cada uno debajo de su propia vid y debajo de su propia higuera, desde Dan hasta Beer-seba, todos los días de Salomón”. (1 Reyes 4:25.)
En la antigüedad, Israel era la nación elegida de Dios. Él había dado sus leyes a los israelitas y había prometido ponerlos “en alto por encima de todas las otras naciones de la tierra”, siempre y cuando escucharan su voz. (Deuteronomio 28:1.) Lo que los ensalzaba no era la justicia de ellos, sino la de Jehová. Habían recibido mandamientos infinitamente superiores a las leyes de las naciones vecinas. Dado que eran un pueblo tan imperfecto como los demás, el mérito de que sobrepasaran a las demás naciones hay que atribuirlo a que tenían la Ley superior de Jehová y la observaban cuidadosamente. Mientras obedecían las leyes de Jehová, gozaban de su favor y bendición. El rey Salomón constató este hecho durante su reinado, de modo que dijo: “La justicia es lo que ensalza a una nación, pero —advirtió— el pecado es cosa afrentosa a los grupos nacionales”. (Proverbios 14:34.)
Lamentablemente, la desobediencia habitual de la nación llevó a que Israel se degradara y cayera en desgracia ante Dios, quien acabó por rechazarla definitivamente y favorecer a una nueva nación espiritual. (Mateo 21:43.)
El Israel espiritual
En el transcurso de una reunión del cuerpo gobernante cristiano en Jerusalén, Santiago, judío de cuna, dijo por inspiración que Dios había dirigido “su atención a las naciones para sacar de entre ellas un pueblo para su nombre”. (Hechos 15:14.) El apóstol Pablo llamó a esta nueva nación cristiana “el Israel de Dios”. (Gálatas 6:16.) Pedro comentó para qué se había llamado a esta nación: “Ustedes son ‘una raza escogida, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo para posesión especial, para que declaren en público las excelencias’ de aquel que los llamó de la oscuridad a su luz maravillosa”. (1 Pedro 2:9.) Al ser el pueblo escogido de Dios, tenían que resplandecer como iluminadores en el mundo. La justicia de Jehová los ensalzaría. (Filipenses 2:15.)
La selección de los israelitas espirituales se asemeja a la extracción de diamantes. De la mena que se saca, tal vez solo se obtenga un quilate (200 miligramos) por cada tres toneladas de buen material. Para separar los diamantes, antaño se mezclaba el material con agua y se hacía fluir sobre mesas engrasadas. El agua barría los desechos, y los diamantes, al ser impermeables, se adherían a la grasa. Aparecían en bruto, pero una vez cortados y pulimentados, reflejaban la luz en todas las direcciones.
Como los diamantes, impermeables y distintos del material que los rodea, el pueblo de Jehová se ha separado del mundo. (Juan 17:16.) Al principio, cuando los que forman este pueblo salen a la luz, tal vez carezcan de lustre. Pero la Palabra y el espíritu de Jehová crean en ellos una nueva personalidad, que les permite resplandecer como iluminadores en este mundo. No se debe a su justicia, sino a la de Jehová, el que sean ensalzados y reflejen en todas las direcciones la gloriosa luz de la verdad del Reino.
Sin embargo, desde finales del siglo I E.C. se infiltró la apostasía en las congregaciones, y afectó a muchos. Los “cristianos” se integraron en las naciones del mundo, y dejó de distinguírseles del mundo de su entorno.
En la actualidad, un resto de israelitas espirituales ha recuperado el favor de Jehová. Se han separado del mundo y se han limpiado “de toda contaminación de la carne y del espíritu”. (2 Corintios 7:1.) Como son puros y rectos a los ojos de Jehová, pueden defender Su justicia. Así, han sido elevados a una posición de favor muy por encima de las naciones del mundo. Gracias a su celosa predicación de las buenas nuevas del Reino, una gran muchedumbre internacional ha sido atraída a Jehová y se ha integrado en su pueblo. (Revelación [Apocalipsis] 7:9, 10.)
El mundo nota la diferencia
En ocasiones, las autoridades mundanas han alabado la conducta de los siervos de Dios. Hace un tiempo, el jefe de seguridad del recinto ferial de Pretoria (África del Sur) habló del comportamiento de los testigos de Jehová, de todas las razas, que celebran sus asambleas anuales en aquellas instalaciones. Entre otras cosas escribió: “Todos son siempre muy educados y conversan amigablemente. La actitud que han demostrado estos días revela el calibre de los miembros de su sociedad y muestra que todos pueden convivir como una familia feliz”.
Pero estas reuniones grandes no son la única oportunidad que tienen los siervos de Jehová de contribuir a que la nación de Dios sea justa; también lo hacen en su vida privada. Por ejemplo, la sucursal sudafricana de la Sociedad Watch Tower recibió una carta de una señora de Johannesburgo que decía: “La semana pasada olvidé el monedero encima del automóvil. Mientras conducía, cayó en la avenida Jan Smuts. Lo recogió el señor R., de su congregación, quien luego me telefoneó y me lo devolvió con todo lo que tenía dentro. [...] Agradezco mucho su honradez, cualidad que escasea en nuestros días, y encomio a la congregación de ustedes por inculcar en los fieles los principios a que se adhieren”.
Efectivamente, los que componen el pueblo de Jehová se distinguen del mundo por su adhesión a los justos principios de Dios. Como ellos manifiestan en su vida la justicia de Jehová, las personas sinceras se sienten atraídas a la congregación cristiana. Es natural que les atraiga algo limpio y puro. Por ejemplo, un desconocido fue a una reunión de los testigos de Jehová en Zurich (Suiza) y dijo que quería hacerse miembro de la congregación. Explicó que su hermana había sido expulsada por inmoralidad, y añadió que quería integrarse en una organización que “no tolera la mala conducta”. Hasta la New Catholic Encyclopedia admite que los testigos de Jehová tienen la reputación de ser “uno de los grupos con mejor comportamiento del mundo”.
A diferencia de la justicia, que eleva a las personas, el pecado puede degradar su reputación, sobre todo si cometen males graves que llegan a ser de dominio público. A veces, la congregación cristiana ha tenido que afrontar el descrédito porque algún miembro ha cometido un pecado muy grave. Es comprensible que, a fin de defender el buen nombre de la congregación, los hermanos fieles expliquen que se ha disciplinado al transgresor con misericordia, es decir, según los principios de las Escrituras. Si alguien practica el pecado y no quiere arrepentirse, es expulsado (excomulgado) de la congregación. (1 Corintios 5:9-13.)
Motivos de la expulsión
Es cierto que todos los años se expulsa de la congregación cristiana a miles de personas, pero aun así, constituyen tan solo un pequeño porcentaje de los casi cinco millones de Testigos de todo el mundo. ¿Por qué hay que adoptar una medida tan drástica contra algunos miembros de la congregación cristiana? Aunque uno de los factores determinantes es el carácter del pecado, tiene más importancia el hecho de que el pecador esté verdaderamente arrepentido del mal grave. Si siente remordimiento sincero, ha orado a Jehová pidiéndole que le perdone el pecado que ha cometido contra él y ha pedido ayuda a los hombres responsables de la congregación, puede ayudársele a recuperar el favor de Dios y seguir formando parte de la congregación. (Proverbios 28:13; Santiago 5:14, 15.)
Cuando hay una buena relación padre-hijo, si el niño hace algo que hiere al padre, los dos tienen que darse prisa para salvar su valiosa relación. Así mismo, cuando nos dedicamos a Jehová, entablamos con él una relación valiosísima. Por lo tanto, si hacemos algo que hiere a Jehová, debemos actuar con prontitud para salvar la relación con nuestro Padre Celestial.
Felizmente, algunos expulsados han tomado muy en serio la ilustración del hijo pródigo. En ella Jehová aparece como un Padre afectuoso, dispuesto a acoger al arrepentido que se vuelve de su mala conducta y busca su perdón. (Lucas 15:11-24.) Para recuperar el favor de Jehová y regresar a la congregación cristiana, hay que arrepentirse de corazón y abandonar el mal. Algunos pecadores que se sentían angustiados por el peso de la culpa se han sentido motivados a dar los pasos necesarios para regresar a la amorosa congregación cristiana. De este modo han podido constatar lo ciertas que son las palabras de Isaías 57:15.
A fin de que las personas no vuelvan a beneficiarse del cuidado amoroso de Jehová, Satanás intenta hacerles creer que sus pecados son imperdonables. Pero el sacrificio redentor de Jesucristo basta para cubrir todas las ofensas del arrepentido, sí, hasta la tendencia al pecado que ha heredado “todo el mundo”. (1 Juan 2:1, 2.) Lo único que no cubre es el pecado contra el espíritu santo de Dios, que equivale a una rebelión premeditada contra la acción del espíritu de Dios, como en el caso de los gravísimos pecados de Judas Iscariote y de muchos escribas y fariseos. (Mateo 12:24, 31, 32; 23:13, 33; Juan 17:12.)
Se promueve la justicia de Jehová
Desde que los israelitas espirituales recuperaron el favor de Jehová, en 1919, se han ido elevando cada vez más sobre el mundo que los rodea. No se debe a que sean de suyo buenos, sino a que se someten voluntariamente a las leyes y normas de Jehová. Como consecuencia, millones de “otras ovejas” de Cristo se han convertido en compañeros leales del Israel espiritual. (Juan 10:16.) Estas personas glorifican y honran a Jehová en un mundo muy alejado de las normas justas de Dios. Como indicó la revista sudafricana Personality, “parece que los testigos de Jehová rebosan de buenas cualidades y están casi exentos de las malas”.
Para mantener su elevada posición en este mundo impío, todos los que constituyen la congregación cristiana tienen que conducirse con pureza y rectitud delante de Jehová. En la Biblia se representa a la organización celestial de Jehová con cosas limpias. Aparece como una hermosa mujer vestida del sol y con la luna bajo sus pies. (Revelación 12:1.) Por otro lado, la descripción que se ofrece de la Nueva Jerusalén es la de una ciudad santa y hermosa. (Revelación 21:2.) Igualmente, a los miembros fieles de la novia de Cristo se les concede estar vestidos de “lino fino, brillante y limpio”. (Revelación 19:8.) Además, los integrantes de la gran muchedumbre aparecen “vestidos de largas ropas blancas”. (Revelación 7:9.) Las personas inclinadas a la justicia se sienten atraídas a una organización limpia. La organización de Satanás es, por el contrario, inmunda. El sistema religioso que utiliza aparece simbolizado por una ramera, y se dice que los que están fuera de la ciudad santa son sucios, inmundos. (Revelación 17:1; 22:15.)
A las personas justas se les promete vida eterna. La congregación de personas que promueven la justicia divina tiene la perspectiva de sobrevivir al fin de este sistema malvado. “En cuanto al que me escucha, él residirá en seguridad y estará libre del disturbio que se debe al pavor de la calamidad”, promete Dios en Proverbios 1:33.
Habrá gran júbilo cuando el Salomón Mayor, Jesucristo, domine el nuevo mundo con justicia, en el temor de Jehová. (2 Pedro 3:13.) Será como la luz de la mañana cuando brilla el sol, una mañana sin nubes. Todos los habitantes de la Tierra morarán en seguridad y se sentarán, por decirlo así, cada uno debajo de su vid y de su higuera. La sociedad humana justa embellecerá la Tierra y ocupará el lugar que le corresponde en el universo para alabanza eterna de nuestro Dios, Jehová. (Miqueas 4:3, 4; véase también Isaías 65:17-19, 25.)
[Reconocimiento en la página 26]
Garo Nalbandian
PROVERBIOS 14:35)
“El placer del rey está con el siervo que actúa con perspicacia, pero su furor llega a estar para con el que actúa vergonzosamente.”
w05 15/9 pág. 15 “El temor de Jehová... eso es sabiduría”
Salomón expresó a continuación lo que complace a un rey: “El placer del rey está con el siervo que actúa con perspicacia, pero su furor llega a estar para con el que actúa vergonzosamente” (Proverbios 14:35). Y Proverbios 16:13 afirma: “Los labios de la justicia son un placer para un rey magnífico; y él ama al que habla cosas rectas”. Así es, nuestro Caudillo y Rey, Jesucristo, se siente muy complacido cuando actuamos con justicia y perspicacia y utilizamos nuestros labios en la obra de predicar el Reino y hacer discípulos. Por consiguiente, participemos de lleno en esa obra y disfrutaremos de las bendiciones que reporta temer al Dios verdadero.
PROVERBIOS 15:1)
“La respuesta, cuando es apacible, aparta la furia, pero la palabra que causa dolor hace subir la cólera.”
w09 15/7 pág. 25 Llevo noventa años teniendo muy presente a mi Magnífico Creador
Recuerdo que cierto día visité el despacho de un abogado. El hombre se puso furioso, sacó una pistola de un cajón y me ordenó que me fuera. Hice una oración en silencio y me acordé de este consejo bíblico: “La respuesta, cuando es apacible, aparta la furia” (Pro. 15:1). Así que le dije: “He venido en son de paz con un mensaje de buenas nuevas, así que le estaría muy agradecido si pudiera controlarse”. El hombre apartó el dedo del gatillo, y yo retrocedí poco a poco hacia la puerta.
w08 15/3 pág. 22 párr. 9 “¿Quién es sabio y entendido entre ustedes?”
Puede incluso que la gente que nos rodea nos incite a hacer todo lo contrario diciéndonos que el fuego se combate con fuego. Pero ¿es esta una actitud sabia? Si de repente algo empezara a arder en su casa, ¿con qué trataría de apagar el fuego: con algún tipo de combustible, o con agua? Con el combustible solo lograría avivar el fuego, mientras que con el agua seguramente conseguiría extinguirlo. Por eso la Biblia dice: “La respuesta, cuando es apacible, aparta la furia, pero la palabra que causa dolor hace subir la cólera” (Pro. 15:1, 18). Así pues, la próxima vez que un hermano o cualquier otra persona nos irrite, reaccionemos con apacibilidad, y así demostraremos que somos verdaderamente sabios (2 Tim. 2:24).
w06 1/7 págs. 13-14 “Cualquiera que hace caso de la censura es sagaz”
¿Qué es lo que “aparta la furia”?
Hablando sobre el efecto que las palabras tienen en la furia o la cólera, el rey Salomón del antiguo Israel afirma: “La respuesta, cuando es apacible, aparta la furia, pero la palabra que causa dolor hace subir la cólera” (Proverbios 15:1). Los términos “furia” y “cólera” denotan un enfado muy violento en que se pierde el dominio sobre sí mismo. ¿Cómo nos ayuda este proverbio a reaccionar apropiadamente ante la ira propia o ajena?
Las palabras ásperas pueden empeorar una situación desagradable, mientras que una respuesta apacible suele tener un efecto tranquilizador. Aun así, no siempre es fácil contestar con amabilidad a una persona airada. Algo que ayuda es tratar de entender la causa del enojo. “La perspicacia del hombre ciertamente retarda su cólera, y es hermosura de su parte pasar por alto la transgresión”, dice la Biblia (Proverbios 19:11). ¿Es posible que el enojo se deba a que la persona es insegura o a que desea que se le preste atención? Tal vez el verdadero motivo no tenga nada que ver con lo que hayamos dicho o hecho. Cuando encontramos a alguien irritado en el ministerio cristiano, ¿no se debe muchas veces a que está mal informado sobre nuestras creencias, o a que está cegado por algún prejuicio? ¿Deberíamos, entonces, tomárnoslo de manera personal y responder con dureza? Aun si nos costara determinar la causa del enojo, responder con palabras hirientes indicaría falta de autodisciplina. En efecto, hay que evitar ese tipo de contestaciones.
El consejo de responder con apacibilidad es de enorme valor a la hora de dominar nuestra propia ira. Nos será más fácil seguirlo si aprendemos a expresar nuestras emociones sin ofender al oyente. Al tratar con miembros de la familia, procuremos expresar nuestros sentimientos calmadamente, evitando hablar con brusquedad o de una manera que degrade a los demás. Las agresiones verbales provocan el deseo de revancha. Cuando manifestamos nuestros sentimientos con amabilidad, el tono de la conversación se vuelve menos acusatorio, lo cual puede mover a la otra persona a corregir sus faltas.
g01 22/11 pág. 23 ¿Qué hago si alguien se enoja conmigo?
“Estaba furioso, y supongo que quería golpearme porque soy bajito. Retrocediendo le dije: ‘¡Espera un segundo! ¡Un momento! ¡Un momento! ¿Por qué quieres pegarme? No te he hecho nada. Ni siquiera sé por qué estás tan enfadado. ¿Podemos hablarlo?’.”—David, de 16 años.
g01 22/11 págs. 23-24 ¿Qué hago si alguien se enoja conmigo?
La Biblia ofrece este sabio consejo: “La respuesta, cuando es apacible, aparta la furia, pero la palabra que causa dolor hace subir la cólera” (Proverbios 15:1). Así es, replicar con palabras que ‘causen dolor’ solo agrava la situación. Sin embargo, en ocasiones, la respuesta apacible puede calmar al agresor y disipar la tensión.
¿Te acuerdas de David, mencionado al principio? Logró que aquel muchacho le contara por qué estaba enfadado. Resultó que, como alguien le había robado su almuerzo, quería desahogar su frustración con el primero que se topase. “Pegándome no vas a recuperar tu comida”, le dijo; y después le sugirió que fueran juntos a la cafetería. “Como yo conocía a la dependienta —recuerda—, le conseguí otro almuerzo. Me estrechó la mano, y desde entonces mantuvimos una relación cordial.” ¿Te das cuenta del gran efecto que a veces causa una respuesta sosegada? Como dice el proverbio: “Una lengua apacible misma puede quebrar un hueso” (Proverbios 25:15).
ba pág. 26 Un libro práctico para la vida moderna
“La respuesta, cuando es apacible, aparta la furia, pero la palabra que causa dolor hace subir la cólera”. (Proverbios 15:1.) Aunque responder con apacibilidad exige bastante autodominio, resuelve muchos problemas y fomenta las relaciones pacíficas.
w89 15/10 pág. 29 Ponderando las noticias
Por mucho tiempo los estudiantes de la Biblia han reconocido que la violencia engendra violencia y que “la respuesta, cuando es apacible, aparta la furia”. (Proverbios 15:1.) La Biblia aconseja que cuando nos veamos frente a una situación potencialmente explosiva nos alejemos enseguida, desde el mismo principio. El sabio rey Salomón escribió: “El principio de la contienda es como alguien que da curso libre a las aguas; por eso, antes que haya estallado la riña, retírate”. (Proverbios 17:14.)
w87 1/7 pág. 6 Qué hacer cuando nos encolerizamos... u otros montan en cólera
Algo útil en el manejo de una situación que nos encoleriza es saber cómo hablar de nuestro enojo sin atacar al que nos ha ofendido. Hay gran diferencia entre la agresión verbal (“¡Idiota!” o: “¡Mereces una trompada!”) y el informar que uno está enojado (“Eso me ha molestado mucho” o: “Me siento herido”). La agresión verbal suele fracasar, porque crea en el que la recibe el deseo de pagar con la misma moneda, mientras que el informar cómo uno se siente no es un ataque directo, y tal vez mueva a la otra persona implicada a arreglar la situación. Como dice la Biblia: “La respuesta, cuando es apacible, aparta la furia, pero la palabra que causa dolor hace subir la cólera. Un hombre enfurecido suscita contienda, pero el que es tardo para la cólera apacigua la riña”. (Proverbios 15:1
PROVERBIOS 15:2)
“La lengua de los sabios hace el bien con el conocimiento, pero la boca de los estúpidos hace salir burbujeando la tontedad.”
w06 1/7 pág. 14 “Cualquiera que hace caso de la censura es sagaz”
“La lengua de los sabios hace el bien”
La autodisciplina no solo incide en nuestra forma de hablar, sino también en lo que decimos. “La lengua de los sabios hace el bien con el conocimiento, pero la boca de los estúpidos hace salir burbujeando la tontedad”, afirma Salomón (Proverbios 15:2). Cuando cultivamos el deseo de ayudar al prójimo y le hablamos del propósito de Dios y sus maravillosas dádivas, ¿no estamos ‘haciendo el bien con el conocimiento’? En cambio, el estúpido, o necio, no puede hacerlo porque carece de conocimiento.
PROVERBIOS 15:3)
“Los ojos de Jehová están en todo lugar, vigilando a los malos y a los buenos.”
w14 15/4 págs. 27-28 párrs. 2-3 ¿Agradecemos que Jehová nos vigile?
2 Ahora bien, ¿se parecen en algo esas cámaras de vigilancia a los ojos de nuestro amoroso Padre, Jehová? La Biblia dice que sus ojos están “en todo lugar” (Prov. 15:3). ¿Significa eso que él vigila constantemente todo lo que hacemos? ¿Nos observa tan solo para hacer cumplir sus leyes y castigarnos al menor error? (Jer. 16:17; Heb. 4:13.) ¡Claro que no! Jehová nos observa principalmente porque nos ama y se interesa por nuestro bienestar (1 Ped. 3:12).
3 ¿Cómo sabemos que Jehová nos vigila porque nos quiere? Veamos cinco maneras en que lo demuestra: 1) nos avisa antes de que hagamos algo malo, 2) nos corrige cuando nos equivocamos, 3) nos guía con principios bíblicos, 4) nos ayuda cuando nos enfrentamos a pruebas y 5) nos recompensa cuando hacemos lo correcto.
w06 1/7 pág. 14 “Cualquiera que hace caso de la censura es sagaz”
Antes de proseguir con los consejos sobre el empleo de la lengua, Salomón menciona dos grupos opuestos, lo cual nos pone a pensar: “Los ojos de Jehová están en todo lugar, vigilando a los malos y a los buenos” (Proverbios 15:3). Saber este hecho nos produce gran alegría, pues se nos asegura que, “en cuanto a Jehová, sus ojos están discurriendo por toda la tierra para mostrar su fuerza a favor de aquellos cuyo corazón es completo para con él” (2 Crónicas 16:9). Dios sabe si estamos haciendo lo que es bueno, pero también vigila las acciones de los malos, a quienes ajustará las cuentas.
g03 22/3 pág. 19 Los proverbios del pueblo akan, fiel reflejo de su cultura
Otra máxima afirma que por más que te ocultes, Dios siempre te ve; es decir, que si alguien cree que puede pasar por alto a Dios, se engaña a sí mismo. Hace mucho tiempo, la Biblia destacó una idea similar cuando dijo que los ojos de Dios “están en todo lugar, vigilando a los malos y a los buenos” (Proverbios 15:3). De modo que todos tenemos que rendir cuentas al Todopoderoso.
w01 15/6 pág. 22 párr. 18 Continuemos constantes como si viéramos a Quien es invisible
18 Proverbios 15:3 dice: “Los ojos de Jehová están en todo lugar, vigilando a los malos y a los buenos”. Así es: Dios vigila a los malos y los trata en conformidad con su conducta. Sin embargo, si somos “buenos”, contamos con la seguridad de que Jehová toma nota de nuestros actos de fidelidad. Fortalece muchísimo la fe saber que “[nuestra] labor no es en vano en lo relacionado con el Señor” y que Aquel que es invisible ‘no olvida nuestra labor ni el amor que mostramos a su nombre’ (1 Corintios 15:58; Hebreos 6:10).
tp cap. 10 pág. 111 párr. 8 ¿Está usted dispuesto a encararse a la verdad en su vida?
Proverbios 15:3 nos dice: “Los ojos de Jehová están en todo lugar, vigilando a los malos y a los buenos”. El saber que Jehová Dios está vigilando debería restringirnos de hacer el mal. Al mismo tiempo podemos animarnos con la seguridad de que él mira con favor “a los buenos”.
PROVERBIOS 15:4)
“La calma de la lengua es árbol de vida, pero el torcimiento en ella significa un quebrantamiento del espíritu.”
lv cap. 12 pág. 134 Hablemos siempre de forma edificante
El término hebreo que en Proverbios 15:4 se traduce “torcimiento” también puede verterse “malicia” y “perversidad”.
lv cap. 12 pág. 134 Hablemos siempre de forma edificante
POR QUÉ CONTROLAR LA LENGUA
4 La primera razón para controlarnos al hablar es el gran poder de las palabras. A este poder alude Proverbios 15:4: “La calma de la lengua es árbol de vida, pero el torcimiento en ella significa un quebrantamiento del espíritu”. Las palabras calmadas de una lengua bondadosa son tan refrescantes como el rocío y tan reconfortantes como un bálsamo. En cambio, los comentarios malintencionados de una lengua perversa le aplastan el ánimo a cualquiera. Como vemos, las palabras pueden herir o pueden curar (Proverbios 18:21).
w06 1/7 pág. 14 “Cualquiera que hace caso de la censura es sagaz”
A continuación, Salomón destaca el valor de hablar de una forma amable. “La calma de la lengua es árbol de vida —dice—, pero el torcimiento en ella significa un quebrantamiento del espíritu.” (Proverbios 15:4.) La expresión “árbol de vida” evoca las propiedades curativas y vivificantes de los árboles (Revelación [Apocalipsis] 22:2). El habla calmada del sabio reconforta a sus oyentes y apela a sus buenos sentimientos, mientras que una lengua engañosa o perversa quebranta su espíritu.
it-2 pág. 1203 Vida
De manera similar, “la calma de la lengua es árbol de vida, pero el torcimiento en ella significa un quebrantamiento del espíritu”. (Pr 15:4.) El habla calmada de la persona sabia ayuda y reconforta el espíritu de los que le oyen, fomenta en ellos buenas cualidades y les ayuda a proseguir en el camino de la vida; pero la torcedura de la lengua es como un fruto podrido, trae problemas y desánimo, y daña a los que escuchan lo que dice.
PROVERBIOS 15:5)
“Cualquiera que es tonto trata con falta de respeto la disciplina de su padre, pero cualquiera que hace caso de la censura es sagaz.”
w06 1/7 pág. 14 “Cualquiera que hace caso de la censura es sagaz”
Recibamos la disciplina y ‘esparzamos conocimiento’
“Cualquiera que es tonto trata con falta de respeto la disciplina de su padre —sigue diciendo el sabio rey—, pero cualquiera que hace caso de la censura es sagaz.” (Proverbios 15:5.) ¿Cómo puede alguien “hace[r] caso de la censura” si no la ha recibido primero? ¿No nos indica este pasaje que hay que aplicar disciplina correctiva cuando es necesario? En la familia, es deber de los padres —especialmente del padre— dar disciplina, y es deber de los hijos acatarla (Efesios 6:1-3). Sin embargo, a todos los siervos de Jehová se nos disciplina de un modo u otro. “Jehová disciplina a quien ama; de hecho, azota a todo aquel a quien recibe como hijo”, afirma Hebreos 12:6. Nuestra disposición para aceptarla indicará si somos sabios o tontos.
fy cap. 6 pág. 71 párr. 16 Cómo contribuir a la formación del adolescente
16 La Biblia dice: “Cualquiera que es tonto trata con falta de respeto la disciplina de su padre, pero cualquiera que hace caso de la censura es sagaz”. (Proverbios 15:5.) Este texto bíblico dice mucho. Implica que habrá disciplina. Para que el adolescente ‘haga caso de la censura’, primero tiene que recibirla. Jehová ha encargado la disciplina a ambos padres, particularmente al padre. Sin embargo, el adolescente es responsable de escuchar esa disciplina. Aprenderá más y cometerá menos errores si escucha la disciplina prudente de su padre y de su madre. (Proverbios 1:8.) La Biblia dice: “El que descuida la disciplina para en pobreza y deshonra, pero el que guarda una censura es el que es glorificado”. (Proverbios 13:18.)
PROVERBIOS 15:7)
“Los labios de los sabios siguen esparciendo conocimiento, pero el corazón de los estúpidos no es así.”
w06 1/7 págs. 14-15 “Cualquiera que hace caso de la censura es sagaz”
Salomón presenta este otro contraste: “Los labios de los sabios siguen esparciendo conocimiento, pero el corazón de los estúpidos no es así” (Proverbios 15:7). Difundir el conocimiento es como esparcir la semilla. El agricultor no deposita todas las semillas en un solo lugar, sino que las va esparciendo en cantidades pequeñas por todo el terreno. Así sucede con el conocimiento. Por ejemplo, cuando conversamos con alguien en el ministerio, no sería prudente decirle de golpe todo lo que sabemos de la Biblia. El sabio es disciplinado al hablar; ‘esparce’ el conocimiento enseñando una verdad bíblica a la vez y edificando sobre ella, según la reacción del oyente. Así lo hizo nuestro modelo, Jesucristo, cuando habló con la samaritana (Juan 4:7-26).
Impartir conocimiento supone decir algo instructivo y útil. Si queremos enseñar y animar con nuestras palabras, es necesario reflexionar sobre lo que vamos a decir. Es por esta razón por la que “el corazón del justo medita para responder” (Proverbios 15:28). ¡Qué importante es que nuestras palabras sean como la lluvia suave y provechosa que empapa el suelo, y no como un torrente inoportuno que arrolla todo lo que encuentra a su paso!
w06 15/9 pág. 19 Puntos sobresalientes del libro de Proverbios
15:7. Tal como el agricultor no siembra todas sus semillas en un solo sitio, nosotros no debemos abrumar a nuestro oyente con mucha información. La persona sabia esparce poco a poco el conocimiento, según va siendo necesario.
PROVERBIOS 15:8)
“El sacrificio de los inicuos es cosa detestable a Jehová, pero la oración de los rectos le es un placer.”
w06 1/7 pág. 15 “Cualquiera que hace caso de la censura es sagaz”
‘Santos en conducta’
Esparcir el conocimiento de Jehová y su propósito y ofrecerle “el fruto de labios” como “sacrificio de alabanza” es sin duda el proceder sabio (Hebreos 13:15). Pero para que Dios acepte nuestro sacrificio, debemos ser ‘santos en toda nuestra conducta’ (1 Pedro 1:14-16). Valiéndose de ideas opuestas, Salomón destaca poderosamente dicha verdad en los siguientes dos proverbios: “El sacrificio de los inicuos es cosa detestable a Jehová, pero la oración de los rectos le es un placer. El camino del inicuo es cosa detestable a Jehová, pero él ama al que sigue tras la justicia” (Proverbios 15:8, 9).
PROVERBIOS 15:9)
“El camino del inicuo es cosa detestable a Jehová, pero él ama al que sigue tras la justicia.”
w06 1/7 pág. 15 “Cualquiera que hace caso de la censura es sagaz”
‘Santos en conducta’
Esparcir el conocimiento de Jehová y su propósito y ofrecerle “el fruto de labios” como “sacrificio de alabanza” es sin duda el proceder sabio (Hebreos 13:15). Pero para que Dios acepte nuestro sacrificio, debemos ser ‘santos en toda nuestra conducta’ (1 Pedro 1:14-16). Valiéndose de ideas opuestas, Salomón destaca poderosamente dicha verdad en los siguientes dos proverbios: “El sacrificio de los inicuos es cosa detestable a Jehová, pero la oración de los rectos le es un placer. El camino del inicuo es cosa detestable a Jehová, pero él ama al que sigue tras la justicia” (Proverbios 15:8, 9).
PROVERBIOS 15:10)
“La disciplina le es mala al que deja la senda; cualquiera que odia la censura morirá.”
w06 1/7 pág. 15 “Cualquiera que hace caso de la censura es sagaz”
¿Cómo consideran la censura quienes abandonan el camino de la vida, y cuál será su destino? (Mateo 7:13, 14.) “La disciplina le es mala al que deja la senda; cualquiera que odia la censura morirá.” (Proverbios 15:10.) En lugar de aceptar la corrección de los ancianos cristianos y arrepentirse de corazón, algunos que se han entregado a la maldad optan por abandonar la senda de la justicia. ¡Qué gran insensatez! Se cumplen en ellos las palabras de este proverbio, según la versión de Salvatore Garofalo: “Al que deja el buen camino corresponde una corrección severa; el que odia la admonición perecerá”.
PROVERBIOS 15:11)
“El Seol y [el lugar de] la destrucción están enfrente de Jehová. ¡Cuánto más los corazones de los hijos de la humanidad!”
w06 1/7 págs. 15-16 “Cualquiera que hace caso de la censura es sagaz”
¿Y si alguien simula que acepta la reprensión cuando, en realidad, la odia? Esto también sería una insensatez. “El Seol y el lugar de la destrucción están enfrente de Jehová —afirma el rey de Israel—. ¡Cuánto más los corazones de los hijos de la humanidad!” (Proverbios 15:11.) Hablando en sentido figurado, nada hay más alejado del Dios vivo que el Seol, el lugar donde están los muertos, y, sin embargo, este se halla enfrente de él. Jehová conoce la identidad y la personalidad de todos los que allí se encuentran y puede resucitarlos (Salmo 139:8; Juan 5:28, 29). ¡Qué fácil es para Jehová conocer lo que hay en los corazones humanos! Como escribió el apóstol Pablo, “todas las cosas están desnudas y abiertamente expuestas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta” (Hebreos 4:13). Así es, las apariencias pueden engañar a los hombres, pero no a Dios.
it-1 pág. 12 Abadón
El término hebreo ʼavad•dóhn significa “destrucción”, y también puede referirse a un “lugar de destrucción”. Aparece en el texto hebreo original un total de cinco veces, en cuatro de las cuales se usa en paralelo con “sepultura”, “Seol” y “muerte”. (Sl 88:11; Job 26:6; 28:22; Pr 15:11.) En estos versículos la palabra ʼavad•dóhn alude a los procesos destructivos que siguen a la muerte humana, y los textos indican que la descomposición o la destrucción tienen lugar en el Seol, el sepulcro común de la humanidad.
it-1 págs. 668-669 Destrucción
¿Están muertas para siempre todas aquellas personas que Dios destruyó en el pasado?
La Biblia muestra que no toda destrucción es eterna, lo que se advierte por la equiparación que se hace en dos ocasiones de la palabra hebrea ʼavad•dóhn (destrucción) con “Seol”. (Job 26:6; Pr 15:11.) Mientras que el profeta Sofonías habló de la destrucción de Asiria, Ezequiel dijo que los asirios bajarían al Seol. (Sof 2:13; Eze 32:21, 22.) Además, cuando Moisés refirió la destrucción de los rebeldes Datán y Abiram, dijo que bajaron “vivos al Seol”. (Nú 16:31, 33.) Y ya que el sentido bíblico de Seol es el sepulcro común de la humanidad del que habrá resurrección, es evidente que no toda destrucción —ni siquiera cuando es Dios quien la causa— es necesariamente eterna.
PROVERBIOS 15:12)
“El burlador no ama al que le censura. A los sabios no quiere ir.”
w06 1/7 pág. 16 “Cualquiera que hace caso de la censura es sagaz”
Quien rechaza la disciplina no solo odia la reprensión, sino que también desprecia al que lo reprende. “El burlador no ama al que le censura”, dice Salomón, y amplía la idea con este pensamiento paralelo: “A los sabios no quiere ir” (Proverbios 15:12). ¡Qué pocas esperanzas tiene tal persona de enderezar sus pasos!
PROVERBIOS 15:13)
“Un corazón gozoso tiene buen efecto en el semblante, pero a causa del dolor del corazón hay un espíritu herido.”
w06 1/7 pág. 16 “Cualquiera que hace caso de la censura es sagaz”
Actitud positiva
La referencia a la palabra corazón vincula los siguientes tres proverbios. Hablando de cómo repercuten las emociones en el rostro, el sabio rey Salomón dijo: “Un corazón gozoso tiene buen efecto en el semblante, pero a causa del dolor del corazón hay un espíritu herido” (Proverbios 15:13).
¿Qué causa dolor de corazón? “La solicitud ansiosa en el corazón de un hombre es lo que lo agobia [de tristeza]”, dice la Biblia (Proverbios 12:25). ¿Cómo evitar, entonces, que los sinsabores de la vida nos descorazonen? En vez de pensar demasiado en las cosas que están fuera de nuestro control, podemos meditar en las abundantes bendiciones espirituales que Jehová nos ha concedido y en lo que él hará por nosotros en el futuro. Así nos acercaremos más a él, el “Dios feliz”, lo que sin duda nos alegrará el corazón (1 Timoteo 1:11).
Además, el mensaje de la Biblia es una magnífica fuente de aliento y placer. El salmista pronunció feliz al hombre cuyo “deleite está en la ley de Jehová, y día y noche lee en su ley en voz baja” (Salmo 1:1, 2). Aun si nuestro corazón está sufriendo, leer la Biblia y meditar en ella nos animará. El ministerio que Dios nos ha encomendado también es una fuente de alegría. Se nos asegura que “los que siembran con lágrimas segarán aun con clamor gozoso” (Salmo 126:5).
PROVERBIOS 15:14)
“El corazón entendido es el que busca el conocimiento, pero la boca de los estúpidos es la que aspira a la tontedad.”
w06 1/7 pág. 16 “Cualquiera que hace caso de la censura es sagaz”
“El corazón entendido es el que busca el conocimiento, pero la boca de los estúpidos es la que aspira a la tontedad”, dice Salomón (Proverbios 15:14). Este proverbio pone de relieve el marcado contraste que hay entre el consejo del sabio y el consejo del necio. Antes de aconsejar, la persona que tiene un corazón entendido busca el conocimiento. Escucha con atención y se familiariza con los hechos. Además, como busca en las Escrituras las leyes y principios pertinentes, sus consejos se fundan sólidamente en la Palabra de Dios. Por otra parte, el necio no se molesta en averiguar los hechos y dice lo primero que se le ocurre. Por eso, cuando necesitemos pedir consejo, consultemos a los que tienen conocimiento y madurez, no a los que tienden a decirnos lo que queremos oír. ¡Cuánto nos alegra contar en la congregación cristiana con “dádivas en hombres”, que “busca[n] el conocimiento” antes de aconsejar! (Efesios 4:8.)
PROVERBIOS 15:15)
“Todos los días del afligido son malos; pero el que es bueno de corazón [tiene] un banquete constantemente.”
g 11/13 pág. 16 ¿Tiene usted “un banquete constantemente”?
¿Tiene usted “un banquete constantemente”?
“Todos los días del afligido son malos; pero el que es alegre de corazón tiene un banquete constantemente.” (Proverbios 15:15, nota)
¿QUÉ significan estas palabras? Se refieren a nuestro estado mental y emocional. El “afligido” se concentra en el lado negativo de las cosas, y por eso sus días “son malos”, o deprimentes. En cambio, el que es “alegre de corazón” trata de ser positivo. Esa actitud lo ayuda a estar contento, como si siempre estuviera celebrando “un banquete”.
w06 1/7 pág. 16 “Cualquiera que hace caso de la censura es sagaz”
El siguiente proverbio menciona uno de los grandes beneficios de tener una actitud positiva. Dice el rey de Israel: “Todos los días del afligido son malos; pero el que es bueno de corazón tiene un banquete constantemente” (Proverbios 15:15). La vida tiene sus altibajos, sus alegrías y sus tristezas. Si nos fijamos solo en las cosas negativas, el dolor se adueñará de nuestros pensamientos, y todos nuestros días serán sombríos. Pero si dejamos que los beneficios que hemos recibido y la esperanza que Dios nos ha dado dominen nuestra mente, las penas quedarán relegadas a un segundo plano y nos sentiremos felices. En efecto, una actitud positiva nos permite tener “un banquete constantemente”.
w05 1/8 pág. 6 La Biblia nos ayuda a sentirnos satisfechos
“Todos los días del afligido son malos; pero el que es alegre de corazón tiene un banquete constantemente.” (Proverbios 15:15, nota.) Todos tenemos dos formas de vernos a nosotros mismos y nuestras circunstancias. Podemos verlo todo negativo y afligirnos, u optar por pensar de forma positiva, ser ‘alegres de corazón’ y sentirnos contentos, como si estuviéramos en un banquete. Simone explica: “Intento ser tan positiva como puedo. Me mantengo ocupada con el estudio personal y el ministerio, y oro con perseverancia. También me rodeo de gente optimista y procuro ayudar a los demás”. Esta actitud produce verdadera felicidad. Por eso la Biblia nos exhorta: “Regocíjense en Jehová y estén gozosos, ustedes los justos; y clamen gozosamente, todos ustedes los que son rectos de corazón” (Salmo 32:11).
it-1 pág. 513 Comida
Puesto que disfrutar de una comida con moderación puede ser muy deleitable, se dice que el que está contento en su corazón goza de un banquete continuo. (Pr 15:15.)
PROVERBIOS 15:16)
“Mejor es un poco en el temor de Jehová que una abundante provisión y, junto con ella, confusión.”
w06 1/8 pág. 16 El temor de Dios “es disciplina hacia la sabiduría”
Más vale poco que mucho
El rey Salomón del antiguo Israel dijo: “Mejor es un poco en el temor de Jehová que una abundante provisión y, junto con ella, confusión” (Proverbios 15:16). Es una insensatez olvidarse del Creador y volcarse en la búsqueda de bienes materiales. Vivir así es sumamente agotador y angustioso. ¡Qué triste sería llegar a la vejez y darnos cuenta de que hemos llevado una vida vacía y sin sentido! Acumular posesiones, con toda la “confusión” que esto conlleva, es absurdo. Mucho mejor es aprender el secreto de contentarnos con lo que tenemos. La auténtica satisfacción no reside en las riquezas materiales, sino en el temor de Jehová, es decir, en una buena relación con él (1 Timoteo 6:6-8).
PROVERBIOS 15:17)
“Mejor es un plato de legumbres donde hay amor que un toro cebado en pesebre y, junto con él, odio.”
w06 1/8 pág. 16 El temor de Dios “es disciplina hacia la sabiduría”
Salomón ahora recalca que es preferible llevarse bien con el prójimo que vivir en la abundancia: “Mejor es un plato de legumbres donde hay amor que un toro cebado en pesebre y, junto con él, odio” (Proverbios 15:17). En efecto, más vale vivir en un hogar donde se respira amor que disfrutar de muchos manjares. Quizás una familia monoparental disponga de pocos recursos. Y puede que en algunos países el dinero apenas alcance para comprar los alimentos básicos. Pero lo que realmente necesitan las familias es cariño y amor.
it-1 págs. 513-514 Comida
De igual manera, un ambiente agradable contribuye al disfrute de una comida; en Proverbios se dice: “Mejor es un plato de legumbres donde hay amor que un toro cebado en pesebre y, junto con él, odio”. (Pr 15:17.)
PROVERBIOS 15:18)
“Un hombre enfurecido suscita contienda, pero el que es tardo para la cólera apacigua la riña.”
w06 1/8 págs. 16-17 El temor de Dios “es disciplina hacia la sabiduría”
Claro está, hasta en las familias donde hay un ambiente afectuoso surgen problemas. Puede que alguien diga o haga algo que nos moleste. ¿Cómo deberíamos reaccionar? “Un hombre enfurecido suscita contienda, pero el que es tardo para la cólera apacigua la riña”, señala Proverbios 15:18. Si en lugar de enfadarnos reaccionamos con calma, conservaremos la paz. Este proverbio puede muy bien aplicarse en otros ámbitos de la vida, como la congregación y el ministerio público.
PROVERBIOS 15:19)
“El camino del perezoso es como seto de abrojos, pero la senda de los rectos es un camino levantado.”
w06 1/8 pág. 17 El temor de Dios “es disciplina hacia la sabiduría”
“Un camino levantado”
El siguiente proverbio de Salomón establece un marcado contraste entre quienes no prestan atención a la sabiduría y quienes sí lo hacen. “El camino del perezoso es como seto de abrojos, pero la senda de los rectos es un camino levantado.” (Proverbios 15:19.)
Un seto de abrojos es una barrera de espinos. El perezoso imagina todo tipo de obstáculos y los utiliza como excusa para no hacer nada. En cambio, el recto no se inquieta por las dificultades que pudiera afrontar. Es diligente y se concentra en su trabajo, lo que le ahorra muchos problemas espinosos. Su senda es un “camino levantado”, es decir, una calzada bien construida que le permite avanzar sin detenerse. Pone manos a la obra y disfruta de sus logros.
Pensemos, por ejemplo, en el esfuerzo que requiere adquirir conocimiento exacto de la Palabra de Dios y alcanzar la madurez cristiana. Alguien pudiera fácilmente excusarse y decir que fue pocos años a la escuela, que no es un buen lector o que tiene mala memoria. Ahora bien, ¿por qué permitir que estos obstáculos se interpongan en el camino? A pesar de tales limitaciones, uno puede esforzarse por leer mejor y comprender lo que ha leído, quizás consultando el diccionario cuando haga falta. Esta actitud positiva favorece el aprendizaje y el desarrollo espiritual.
it-1 pág. 33 Abrojo
El término jé•dheq se usa en Proverbios 15:19, donde se compara la senda del perezoso a un “seto de abrojos”, al parecer debido a que el hombre perezoso imagina dificultades y problemas espinosos en cualquier posible empresa, razón por la que se excusa de acometerla.
it-2 pág. 636 Pereza
La forma de pensar del perezoso. En el libro de Proverbios encontramos una descripción del perezoso. Ante todo, inventa obstáculos para justificarse y no emprender un proyecto. “El camino del perezoso es como seto de abrojos.” (Pr 15:19.) Ve su tarea como un camino lleno de abrojos, muy difícil de andar,
PROVERBIOS 15:20)
“Hijo sabio es el que regocija a un padre, pero un hombre estúpido está despreciando a su madre.”
w06 1/8 págs. 17-18 El temor de Dios “es disciplina hacia la sabiduría”
¿Qué “regocija a un padre”?
El rey de Israel declara: “Hijo sabio es el que regocija a un padre, pero un hombre estúpido está despreciando a su madre” (Proverbios 15:20). ¿Acaso no se alegran los padres cuando sus hijos actúan sabiamente? Es cierto que para ello han tenido que instruirlos y disciplinarlos (Proverbios 22:6). Pero ¡cuántas satisfacciones dan los hijos sabios! En cambio, los estúpidos, o necios, no dan más que disgustos.
PROVERBIOS 15:21)
“La tontedad es un regocijo al que es falto de corazón, pero el hombre de discernimiento es el que va directamente adelante.”
w06 1/8 pág. 18 El temor de Dios “es disciplina hacia la sabiduría”
A continuación, el sabio rey utiliza la palabra “regocijo” en un contexto diferente: “La tontedad es un regocijo al que es falto de corazón, pero el hombre de discernimiento es el que va directamente adelante” (Proverbios 15:21). Al falto de corazón le divierte la necedad, la cual no produce verdadera felicidad ni satisfacción. Por su parte, el hombre de discernimiento comprende la insensatez de amar los placeres más bien que a Dios (2 Timoteo 3:1, 4). Seguir los principios cristianos le ayuda a llevar una vida recta, sin desviarse.
w97 15/3 págs. 14-15 párrs. 12-14 Inclinemos el corazón al discernimiento
12 El discernimiento nos ayuda a seguir un proceder apropiado en todo. Así lo indica Proverbios 15:21, que dice: “La tontedad es un regocijo al que es falto de corazón, pero el hombre de discernimiento es el que va directamente adelante”. ¿Cómo hemos de entender este proverbio? Un proceder de tontedad, o locura, es una causa de gozo para las personas insensatas, sean jóvenes o mayores. Todas ellas son ‘faltas de corazón’, no tienen buen motivo y son tan imprudentes que la tontedad les llena de alegría.
13 Salomón, el rey de Israel, un hombre con discernimiento, aprendió que la frivolidad valía muy poco. Admitió: “Dije yo, yo mismo, en mi corazón: ‘De veras ven ahora, déjame probarte con regocijo. También, ve lo bueno’. Y, ¡mira!, eso también era vanidad. Dije a la risa: ‘¡Demencia!’, y al regocijo: ‘Esto, ¿qué logra?’”. (Eclesiastés 2:1, 2.) Como hombre discernidor que era, Salomón comprendió que el regocijo y la risa por sí solos no producen satisfacción, pues no reportan felicidad real y duradera. La risa quizá nos ayude a olvidar temporalmente los problemas, pero estos pueden reaparecer después agravados. Salomón podía llamar con razón a la risa “demencia”. ¿Por qué? Porque la risa irreflexiva nubla el juicio sano. Tal vez haga que tomemos a la ligera asuntos muy serios. Nadie puede decir que el regocijo propio de las palabras y acciones de un bufón produzca algo de provecho. Discernir la importancia del experimento de Salomón con la risa y el regocijo impide que seamos “amadores de placeres más bien que amadores de Dios”. (2 Timoteo 3:1, 4.)
14 ¿En qué sentido “va directamente adelante” el hombre de discernimiento? El discernimiento espiritual y la aplicación de los principios divinos guían a la gente por un curso recto, derecho. La Biblia de Jerusalén dice sin rodeos: “La necedad alegra al insensato, el hombre inteligente camina en derechura”. “El hombre de discernimiento” hace sendas rectas para los pies y puede distinguir entre lo correcto y lo incorrecto porque pone en práctica la Palabra de Dios en la vida. (Hebreos 5:14; 12:12, 13.)
PROVERBIOS 15:22)
“Resultan frustrados los planes donde no hay habla confidencial, pero en la multitud de consejeros hay logro.”
w06 1/8 pág. 18 El temor de Dios “es disciplina hacia la sabiduría”
Cómo obtener buenos resultados
Vivir en conformidad con los principios divinos nos beneficia de otras maneras. Proverbios 15:22 señala: “Resultan frustrados los planes donde no hay habla confidencial, pero en la multitud de consejeros hay logro”.
El término hebreo traducido “habla confidencial” alude a comunicación privada y franca. En Salmo 89:7 se vierte “grupo íntimo”, lo que subraya la familiaridad al hablar. Más que una conversación superficial, se refiere a un intercambio sincero de ideas y sentimientos. Cuando existe buena comunicación entre marido y mujer, así como entre padres e hijos, reinan la paz y la unidad. Cuando no la hay, surgen frustraciones y dificultades.
A la hora de tomar decisiones importantes es útil tener en cuenta las siguientes palabras: “En la multitud de consejeros hay logro”. Por ejemplo, al elegir un tratamiento médico, ¿no convendría consultar a más de un especialista, sobre todo si es un asunto grave?
No está de más insistir en lo valioso que es disponer de muchos consejeros al atender cuestiones espirituales. Cuando los ancianos consultan entre sí y aprovechan la sabiduría colectiva, “hay logro”, es decir, obtienen buenos resultados. Los superintendentes recién nombrados no deben dudar en asesorarse con quienes tienen más experiencia, en particular si están tratando un caso difícil.
w06 15/9 págs. 23-24 Demuestre amor y respeto controlando su lengua
El “habla confidencial”, imprescindible en su matrimonio
16 Poco se logra —y mucho se pierde— cuando un cónyuge recurre a la táctica de no dirigirle la palabra al otro. Es posible que no siempre lo haga para castigar a su pareja, sino porque se siente demasiado frustrado o desanimado. Pero al negarse a hablar, lo único que se consigue es aumentar la tensión, y el problema queda sin resolverse. Cierta esposa lo expresó así: “Cuando por fin nos hablamos, ya no volvemos a tocar el tema”.
17 Cuando la tensión persiste en el matrimonio, no hay soluciones fáciles. Proverbios 15:22 declara: “Resultan frustrados los planes donde no hay habla confidencial, pero en la multitud de consejeros hay logro”. Por lo tanto, usted debe sentarse con su cónyuge y hablar del asunto. Por encima de todo, escuche lo que le diga con un corazón receptivo y una mente abierta. Si eso parece imposible, ¿por qué no pedir ayuda a los ancianos de la congregación cristiana? Estos hombres conocen bien las Escrituras y tienen experiencia en aplicar los principios bíblicos. Por eso se dice que son “como escondite contra el viento y escondrijo contra la tempestad de lluvia” (Isaías 32:2).
g97 8/4 pág. 24 ¿Puede sobrevivir el matrimonio a la infidelidad?
Dice Proverbios 15:22: “Resultan frustrados los planes donde no hay habla confidencial”. El término hebreo que se traduce “habla confidencial” implica intimidad, y se vierte “grupo íntimo” en Salmo 89:7. No se trata, por tanto, de charla superficial, sino de comunicación franca e intensa en la que ambos abren el corazón. (Proverbios 13:10.)
fy cap. 6 pág. 65 párr. 4 Cómo contribuir a la formación del adolescente
4 La Biblia dice: “Resultan frustrados los planes donde no hay habla confidencial”. (Proverbios 15:22.) El habla confidencial fue necesaria durante la niñez, pero en los años de la adolescencia es especialmente fundamental, pues los jóvenes pasan menos tiempo en casa y más con sus condiscípulos y otros compañeros. Si no hay habla confidencial, es decir, comunicación honrada y franca entre padres e hijos, el adolescente puede convertirse en un extraño en casa. Por ello, ¿cómo pueden mantenerse abiertas las vías de comunicación?
w91 15/10 págs. 19-20 ¡Vístase de apacibilidad!
El valor de una multitud de consejeros
16 La oración y el estudio ayudan a los ancianos a contestar preguntas y a encargarse de problemas difíciles, pero debe recordarse que “en la multitud de consejeros hay logro”. (Proverbios 15:22.) El consultar con otros ancianos redunda en un valioso caudal combinado de sabiduría. (Proverbios 13:20.) No todos los ancianos tienen la misma experiencia ni el mismo conocimiento bíblico. Por lo tanto, la apacibilidad que pertenece a la sabiduría debe impulsar al anciano menos experimentado a consultar con ancianos que tengan más conocimiento y experiencia, especialmente cuando un asunto serio necesita atención.
17 Cuando se escoge a varios ancianos para atender un asunto serio, puede que todavía busquen ayuda confidencialmente. Para que le ayudaran a juzgar a los israelitas, Moisés escogió a “hombres capaces, temerosos de Dios, hombres dignos de confianza, que [odiaban] la ganancia injusta”. Aunque eran ancianos, no tenían tanto conocimiento ni experiencia como Moisés. En consecuencia, “la causa que fuera difícil se la traían a Moisés, pero toda causa pequeña ellos mismos la manejaban como jueces”. (Éxodo 18:13-27.) Por lo tanto, si fuera necesario, sería apropiado que los ancianos que atendieran una causa difícil hoy día buscaran la ayuda de ancianos experimentados, aunque ellos mismos tomen la decisión final.
18 La Misná judía dice que la cantidad de los que componían los tribunales en los pueblos de Israel variaba según la gravedad del caso. Hay verdadero valor en la multitud de consejeros, aunque el número en sí no garantiza la rectitud, pues una mayoría puede equivocarse. (Éxodo 23:2.) Los factores decisivos que aseguran que se tomarán decisiones apropiadas son las Escrituras y el espíritu de Dios. La sabiduría y la apacibilidad impulsarán a los cristianos a someterse a estos.
PROVERBIOS 15:23)
“El hombre tiene regocijo en la respuesta de su boca, y una palabra a su tiempo apropiado, ¡oh, cuán buena es!”
w06 1/8 págs. 18-19 El temor de Dios “es disciplina hacia la sabiduría”
“La respuesta” que produce “regocijo”
¿De qué valor son las palabras acertadas? “El hombre tiene regocijo en la respuesta de su boca, y una palabra a su tiempo apropiado, ¡oh, cuán buena es!”, dice el rey de Israel (Proverbios 15:23). ¿Verdad que nos alegra dar consejos que produzcan buenos resultados? Pues bien, para que así sea deben cumplir dos condiciones.
En primer lugar, deben estar bien fundados en la Palabra de Dios, la Biblia (Salmo 119:105; 2 Timoteo 3:16, 17). Y en segundo lugar, deben darse oportunamente. Hasta las verdades hacen daño si se dicen en mal momento. Además, no es prudente ni beneficioso aconsejar a nadie sin haberlo escuchado primero. De ahí la importancia de que uno sea “presto en cuanto a oír” y “lento en cuanto a hablar” (Santiago 1:19).
w87 15/5 pág. 29 Tema a Jehová y será feliz
♦ 15:23—¿Cómo podemos ‘regocijarnos en la respuesta de nuestra boca’?
Esto puede suceder si se presta atención a nuestro consejo y esto produce buenos resultados. Pero para ayudar a alguien, nosotros tenemos que escuchar a esa persona cuidadosamente, considerar los factores que contribuyen a su problema y basar nuestro consejo en la Biblia. Tal “palabra a su tiempo apropiado, ¡oh, cuán buena es!”.
w86 15/8 pág. 23 ¡Vigile su boca!
“Una palabra a su tiempo apropiado”
El hablar al tiempo apropiado es otra manera de vigilar la boca. Salomón dijo lo siguiente: “Para todo hay un tiempo señalado [...] tiempo de callar y tiempo de hablar”. (Eclesiastés 3:1, 7.) Cuando su cónyuge parece estar agotado debido a un largo día de trabajo o quehaceres domésticos, ¿es este el tiempo apropiado para cargarle de problemas sin importancia o exigencias? Tal vez este sea el “tiempo de callar”.
Por otro lado, sí hay un “tiempo de hablar”. En Proverbios 15:23 leemos: “Una palabra a su tiempo apropiado, ¡oh, cuán buena es!”. ¿Conoce usted a alguien que esté agobiado por problemas e inquietudes? ¿Es posible que lo que la persona precisamente necesite sean unas palabras oportunas de estímulo?
PROVERBIOS 15:24)
“La senda de la vida es hacia arriba para uno que obra con perspicacia, para apartarse del Seol allá abajo.”
w06 1/8 pág. 19 El temor de Dios “es disciplina hacia la sabiduría”
“La senda de la vida es hacia arriba”
Proverbios 15:24 dice: “La senda de la vida es hacia arriba para uno que obra con perspicacia, para apartarse del Seol allá abajo”. El hombre perspicaz transita en dirección opuesta al Seol, que es la sepultura común de la humanidad. Dado que se abstiene de cosas nocivas como la promiscuidad, las drogas y la borrachera, evita una muerte prematura. De esta manera se conduce por la senda de la vida.
PROVERBIOS 15:28)
“El corazón del justo medita para responder, pero la boca de los inicuos hace salir burbujeando cosas malas.”
w14 15/3 pág. 5 Cómo llegarles al corazón a familiares no creyentes
La Biblia dice que “el corazón del justo medita para responder” y que “el corazón del sabio hace que su boca muestre perspicacia, y a sus labios añade persuasiva”. ¿Cómo podemos aplicar estas palabras? (Prov. 15:28; 16:23.)
La esposa que quiere que su esposo conozca sus creencias “medita para responder”, es decir, elige con cuidado las palabras y no se apresura a hablar. Nunca debe darle la impresión de que se cree superior o más justa que él. De ese modo, sus comentarios bien pensados podrán ser estimulantes y promover la paz. Y para que “su boca muestre perspicacia”, la esposa podría preguntarse: “¿Cuándo está mi esposo más relajado para conversar? ¿De qué cosas le gusta hablar? ¿Sobre qué temas suele leer? ¿Le interesa la ciencia, la política o los deportes? ¿Cómo puedo despertar su curiosidad en la Biblia y al mismo tiempo respetar sus sentimientos y opiniones?”.
w07 15/11 pág. 16 ¿Somos una fuente de alivio?
En primer lugar, antes de hablar hay que pensar. Como indica Proverbios 15:28, “el corazón del justo medita para responder”. Y eso no tiene por qué tomarnos mucho tiempo. Basta con reflexionar un poco para ver cuál será la reacción más probable a nuestros comentarios. Deberíamos preguntarnos: “¿Es una muestra de amor lo que voy a decir? ¿Se basa en hechos comprobados, o en habladurías? ¿Es ‘una palabra a su tiempo’? ¿Va a animar y fortalecer a quienes me escuchen?” (Proverbios 15:23). Si determinamos que es un comentario negativo o inoportuno, lo mejor es olvidarnos de él. O, mejor aún, sustituirlo por otro más positivo y pertinente. Las palabras que se dicen sin pensar son como “las estocadas de una espada”, mientras que los comentarios positivos son una auténtica “curación” (Proverbios 12:18).
w06 1/8 pág. 19 El temor de Dios “es disciplina hacia la sabiduría”
El rey de Israel nos previene de un error común: “El corazón del justo medita para responder, pero la boca de los inicuos hace salir burbujeando cosas malas” (Proverbios 15:28). ¡Qué consejo más sabio! Las respuestas insensatas, es decir, las que lanzamos sin pensar, rara vez hacen bien. Cuando consideramos los diversos aspectos de una cuestión, entre ellos las circunstancias y los sentimientos de los demás, es menos probable que digamos algo de lo que después tengamos que arrepentirnos.
it-2 pág. 353 Meditación
La meditación provechosa evita las respuestas necias. Supone pensar seriamente en los asuntos de importancia para dar respuestas desde el corazón que no haya que lamentar más tarde. (Pr 15:28.)
PROVERBIOS 15:29)
“Jehová está muy lejos de los inicuos, pero oye la oración de los justos.”
w06 1/8 págs. 19-20 El temor de Dios “es disciplina hacia la sabiduría”
Ahora bien, ¿de qué provecho es temer a Dios y aceptar su disciplina? El sabio responde: “Jehová está muy lejos de los inicuos, pero oye la oración de los justos” (Proverbios 15:29). El Dios verdadero se mantiene lejos de los malvados. “El que aparta su oído de oír la ley... hasta su oración es cosa detestable”, dice la Biblia (Proverbios 28:9). Quienes temen a Dios y procuran seguir sus justas normas pueden acercarse a él con libertad y con plena confianza de que los oirá.
PROVERBIOS 15:30)
“El brillo de los ojos regocija el corazón; un informe que es bueno engorda los huesos.”
w06 1/8 pág. 20 El temor de Dios “es disciplina hacia la sabiduría”
¿Qué “regocija el corazón”?
Salomón menciona luego esta intrigante comparación: “El brillo de los ojos regocija el corazón; un informe que es bueno engorda los huesos” (Proverbios 15:30). Cuando oímos un buen informe, ocurre lo mismo que cuando los huesos ‘engordan’ o se llenan de médula: todo el cuerpo se fortalece y el corazón se alegra, iluminando la mirada.
¿Verdad que nos dan mucho ánimo los informes sobre los progresos de la adoración a Jehová en todo el mundo? En efecto, enterarnos de los logros en la obra de predicar el Reino y hacer discípulos nos fortalece y nos mueve a participar más en el ministerio (Mateo 24:14; 28:19, 20). Las experiencias de los que aceptan a Jehová como su Dios y abrazan la adoración pura nos llenan el corazón de alegría. En vista del gran efecto que tiene “un buen informe procedente de un país distante”, debemos tomarnos muy en serio nuestra responsabilidad de informar con exactitud la actividad en el ministerio (Proverbios 25:25).
it-1 pág. 1040 Grasa
en Proverbios 15:30 se menciona que las buenas noticias ‘hacen engordar los huesos’, los llena de médula o, en otras palabras, vigorizan todo el cuerpo. Por otra parte, dé•schen también transmite la noción de abundancia, como, por ejemplo, en el Salmo 36:8, donde se dice que los hijos de los hombres “beben hasta saciarse de la grosura [mid•dé•schen; “abundancia”, Val]” de la casa de Dios. (Compárese con Jer 31:14.)
it-1 pág. 1184 Huesos
Se dice que “un informe que es bueno engorda los huesos”, o los llena de médula, es decir, da vigor a todo el cuerpo. (Pr 15:30.)
PROVERBIOS 15:31)
“El oído que escucha la censura de la vida se aloja precisamente en medio de los sabios.”
w06 1/8 pág. 20 El temor de Dios “es disciplina hacia la sabiduría”
“Antes de la gloria hay humildad”
A continuación, el sabio rey destaca el valor de aceptar la disciplina en sus diversas formas: “El oído que escucha la censura de la vida se aloja precisamente en medio de los sabios. Cualquiera que esquiva la disciplina rechaza su propia alma, pero el que escucha la censura adquiere corazón” (Proverbios 15:31, 32). La censura, o disciplina, llega al corazón del individuo y lo corrige, capacitándolo para actuar con buen juicio. No es de extrañar, por lo tanto, que sea “la vara de la disciplina” lo que aleje “la tontedad [...] atada al corazón del muchacho” (Proverbios 22:15). Quien escucha la disciplina también adquiere corazón, es decir, una motivación adecuada; el que no obra así, rechaza la vida.
PROVERBIOS 15:32)
“Cualquiera que esquiva la disciplina rechaza su propia alma, pero el que escucha la censura adquiere corazón.”
w06 1/8 pág. 20 El temor de Dios “es disciplina hacia la sabiduría”
“Antes de la gloria hay humildad”
A continuación, el sabio rey destaca el valor de aceptar la disciplina en sus diversas formas: “El oído que escucha la censura de la vida se aloja precisamente en medio de los sabios. Cualquiera que esquiva la disciplina rechaza su propia alma, pero el que escucha la censura adquiere corazón” (Proverbios 15:31, 32). La censura, o disciplina, llega al corazón del individuo y lo corrige, capacitándolo para actuar con buen juicio. No es de extrañar, por lo tanto, que sea “la vara de la disciplina” lo que aleje “la tontedad [...] atada al corazón del muchacho” (Proverbios 22:15). Quien escucha la disciplina también adquiere corazón, es decir, una motivación adecuada; el que no obra así, rechaza la vida.
it-2 pág. 753 Proverbios, Libro de
La disciplina y el corazón. El libro de Proverbios concede gran valor a la disciplina en sus diversas formas. (Pr 3:11, 12.) Dice: “Cualquiera que esquiva la disciplina rechaza su propia alma, pero el que escucha la censura adquiere corazón” (15:32). La reprensión llega al corazón y lo ajusta, ayudándolo a tener buen juicio o discernimiento.
PROVERBIOS 15:33)
“El temor de Jehová es disciplina hacia la sabiduría, y antes de la gloria hay humildad.”
w06 1/8 pág. 20 El temor de Dios “es disciplina hacia la sabiduría”
Como hemos visto, es beneficioso que aceptemos humildemente la disciplina de la sabiduría. No solo nos permite estar felices y satisfechos con nuestros progresos y logros, sino que nos ofrece gloria y vida. Proverbios 15:33 termina diciendo: “El temor de Jehová es disciplina hacia la sabiduría, y antes de la gloria hay humildad”.
w89 15/6 págs. 25-27 “Antes de la gloria hay humildad”
“Antes de la gloria hay humildad”
POR una acusación falsa que se presentó contra él, cierto joven estaba en una prisión egipcia. Había sufrido mucha humillación, y no parecía que hubiera esperanza de que se le pusiera en libertad. Entonces se le ordenó que compareciera ante Faraón. Unos guardias se apresuraron a sacarlo de la prisión. Él se afeitó, se cambió de mantos y luego se presentó ante el monarca.
Una sorpresa esperaba a José. Con la ayuda de Jehová, este joven interpretó correctamente dos sueños de Faraón. Faraón dijo: “Mira, de veras te coloco sobre toda la tierra de Egipto”. (Génesis 41:41.) ¡Qué increíble experiencia!: ¡de prisión a palacio en un solo día! La experiencia de José podría ilustrar lo que después, inspirado por el espíritu de Dios, escribió el rey Salomón: “Pues él ha salido de la mismísima casa de encierro para llegar a ser rey”. Apropiadamente, Salomón escribió dos veces: “Antes de la gloria hay humildad”. (Eclesiastés 4:14; Proverbios 15:33; 18:12.)
Para beneficiarse de esa verdad divina, pregúntese: ¿Qué sostuvo a José durante aquella experiencia humillante? ¿Cómo hizo frente este siervo fiel de Jehová a la acusación falsa que lo llevó a prisión? ¿Qué gloria pensaba otorgar Jehová a José? ¿Qué clase de gloria les espera a los que a través de los siglos han aguantado fiel y valerosamente persecución y humillación? Sobre todo, ¿qué nos ayuda a seguir equilibrados cuando sufrimos humillación?
José debe haber meditado con frecuencia en los dos sueños proféticos que había tenido antes, los cuales indicaban que sus hermanos y hasta sus padres ‘se inclinarían’ ante él. De hecho, cuando sus hermanos se enteraron del primer sueño, dijeron: “¿Vas a ser rey sobre nosotros [...]?”. (Génesis 37:8-10.)
¡Poco faltó para que los hermanos envidiosos de José lo asesinaran! Pero, por dirección de Jehová, aquel joven de 17 años fue vendido a unos mercaderes viajantes, y estos, a su vez, lo vendieron a Potifar, jefe de la guardia de corps de Faraón.
Con el tiempo José llegó a ser mayordomo de la casa de Potifar, y la esposa de Potifar trató de seducir a aquel apuesto joven. Pero José era leal a Jehová, y escapó. La astuta esposa de Potifar acusó mentirosamente a José de intentar ultrajarla, y su esposo le creyó, de modo que el pobre José fue encarcelado.
Sin embargo, José siguió leal a Jehová, quien —como ya se ha mencionado— se encargó de que José fuera llevado a Faraón para interpretarle unos sueños. Después Faraón dio a José el glorioso privilegio de organizar el abastecimiento de alimentos de Egipto. Cuando una escasez de alimentos se extendió a Canaán, los hermanos de José ciertamente se inclinaron ante él cuando fueron a buscar alimento para la familia.
Otros que pasaron ‘de humildad a gloria’
Otro siervo fiel de Jehová cuyo modelo de vida prueba la verdad divina de que “antes de la gloria hay humildad” fue Moisés. Por ser criado en la suntuosa corte de Faraón, ante Moisés se abría un porvenir admirable. Entonces pareció que los sucesos tomaron otra dirección. Moisés obró por fe en Jehová e interés amoroso en su pueblo, de modo que tuvo que huir de la cólera de Faraón para salvarse. Viajó completamente solo a Madián. Por 40 años mostró su humildad al vivir como un simple pastor, sirviendo a su suegro Jetró. ¡Qué animador tiene que haber sido para Moisés, durante los 40 años en que se moldeó su personalidad, el reflexionar sobre cómo Jehová lo había humillado y meditar sobre lo que quizás todavía le esperaba!
Entonces vino la gloria. Jehová asignó a Moisés para que fuera Su mensajero a Faraón y para sacar de Egipto a Su pueblo. ¡Qué gloriosos privilegios tuvo Moisés por su relación directa con las diez plagas y con el conducir a Israel a través del mar Rojo! Después Moisés recibió la Ley de Jehová en el monte Sinaí. Cuando descendió, la gente ‘no podía fijar la vista con intensidad en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro’. (2 Corintios 3:7.)
Considere también a Job, el más grande de todos los orientales. Era “un hombre sin culpa y recto, temeroso de Dios y apartado del mal”. (Job 1:2, 3, 8.) Entonces, de repente, perdió a sus diez hijos y todos sus millares de ovejas, camellos, reses vacunas y asnas.
Aquello no fue todo. Job llegó a estar completamente cubierto de diviesos malignos, de modo que en apariencia física se hizo repugnante. Su propia esposa se burló de él: “¿Todavía estás reteniendo firmemente tu integridad? ¡Maldice a Dios, y muere!”. (Job 2:9.) Job pasaba por una prueba severa y sufría humillación, pero no tenía idea alguna de la confrontación celestial que había entre Jehová y el archirrebelde, Satanás. Aquella situación no mejoró mediante la larga discusión que tuvo Job con tres “amigos” suyos. Con todo, Job se mantuvo íntegro. Hasta aceptó humildemente consejo sabio de Elihú, un hombre mucho más joven. (Job 32:4.)
¿Fue recompensado Job? Sí. ¡Jehová devolvió la salud a Job, lo bendijo con el doble de los rebaños que había tenido antes y le dio siete hijos y tres hijas que fueron las más hermosas de todo el país! ¡Qué glorioso resultado tuvo la humildad de Job! ¡Cuán cierto resultó ser el proverbio: “Antes de la gloria hay humildad”! (Job 42:12-15.)
Diferentes clases de gloria
Es obvio que hay muchas clases diferentes de gloria... desde la gloria del cabello de una mujer hasta la gloria del rostro de Moisés mientras descendía del monte Sinaí. (1 Corintios 11:15; 2 Corintios 3:7.) Las espectaculares puestas de sol tienen una gloria magnífica, y las estrellas tienen otra gloria. (1 Corintios 15:41.)
En la Biblia se usan centenares de veces diferentes formas de la palabra “gloria”. Al examinar estas referencias y su contexto, queda claro que Jehová es la fuente de toda gloria. Lo único que pueden hacer sus siervos fieles y sus obras maestras de creación es reflejar esa gloria de muchas maneras y en diversos grados.
En nuestro siglo XX tenemos mucha prueba de las humillaciones que han sufrido los que tienen la gloriosa esperanza de alcanzar la vida celestial. Durante la I Guerra Mundial, miembros prominentes de la Sociedad Watch Tower en Brooklyn, Nueva York, fueron sentenciados a 20 años de prisión por las falsas acusaciones de que fueron objeto. Para el mismo tiempo surgió persecución en muchos lugares. Por ejemplo, J. B. Siebenlist fue encarcelado tres días sin autorización legal y con solo tres trozos de pan de maíz en mala condición como alimento. Una chusma lo sacó de la cárcel, lo desvistió, lo cubrió con brea caliente y lo azotó con una fusta que tenía un alambre en el extremo. En un juicio el fiscal dijo: “Al infierno con su Biblia; usted debería estar en el infierno con la espalda rota; deberían colgarlo”.
Durante la II Guerra Mundial, algunos de los siervos fieles de Jehová sufrieron increíblemente en campos de concentración nazis. Uno de ellos fue Martin Poetzinger, un Testigo ungido que sobrevivió y luego llegó a ser miembro del Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová. Él dijo que el campo de concentración de Dachau era como “un manicomio de demonios”. En el campo de Mauthausen la “Gestapo puso en práctica todo método en un intento por quebrantar nuestra fe en Jehová. La mala alimentación, los falsos amigos, el trato brutal, el tener que permanecer de pie en un armazón día tras día, el colgarnos de un poste de tres metros [diez pies], por las muñecas sujetas a la espalda, los azotes... todo esto y más [...] se puso en práctica”.
¿Qué sostuvo a estos cristianos fieles?
En medio de esas condiciones deplorables y degradantes, lo que les ayudó a aguantar fue su fe en el resultado final, lo que incluía esperar el glorioso futuro de los que se mantienen íntegros. En el caso del “rebaño pequeño” de Testigos ungidos, se trata de una herencia celestial. (Lucas 12:32.) Una clase especial de gloria en la Tierra espera a otros seres humanos fieles. Se menciona a algunos de ellos —a José y Moisés, por ejemplo— en el capítulo 11 de Hebreos. Sírvase leer los versículos 32-40 y meditar en las humillaciones que aguantaron algunos de aquellos fieles. Además, “una gran muchedumbre” sirve a Jehová en la Tierra hoy. (Revelación 7:9, 15.) ¿Qué futuro les espera a estos?
Les espera un futuro magnífico. El gobierno celestial bajo Jesucristo tendrá representantes terrestres que aplicarán la instrucción escrita en los rollos a que se alude en Revelación 20:12. Estos representantes tendrán gloriosos privilegios —no como reyes, sino como “príncipes en toda la tierra”—, y junto con ellos un sinnúmero de humanos humildes y fieles (entre ellos personas que serán resucitadas) alcanzarán la vida eterna en una gloriosa Tierra paradisíaca. (Salmo 45:16.)
Hoy hay millones de personas que han demostrado su humildad al salir de la religión falsa y participar con mucho gusto en la predicación que los testigos de Jehová efectúan de casa en casa. Muchos de estos han sido objeto de la burla de parientes y amigos, pero se han apegado a la adoración verdadera. Han aceptado humildemente corrección y disciplina para servir al Dios verdadero, Jehová. Tienen la esperanza de vivir en el Paraíso restaurado, cuando “la tierra se llenará de conocer la gloria de Jehová como las aguas mismas cubren el mar”. (Habacuc 2:14.)
Estos son días en que se somete a prueba al pueblo de Jehová. Es casi como si fuéramos forasteros en tierra extranjera. El abismo entre la adoración verdadera y la falsa se hace cada vez más profundo y amplio. Todos sufrimos humillación hasta cierto grado. Pero tal como a Jesús le consoló y fortaleció el gozo que fue puesto ante él, así nosotros también podemos superar las pruebas al recordar el resultado final.
La Biblia nos da este consejo: “Humíllense a los ojos de Jehová, y él los ensalzará”. (Santiago 4:10.) Cuando usted se vea sometido a una prueba severa, piense en estas palabras: “Antes de la gloria hay humildad”. ¡Recuerde, también, que Jehová no falla!
PROVERBIOS 16:1)
“Al hombre terrestre pertenecen los arreglos del corazón, pero de Jehová procede la respuesta de la lengua.”
w07 15/5 pág. 17 “Tus planes serán firmemente establecidos”
Los “planes en el corazón”: ¿quién debe hacerlos?
“Del hombre es hacer planes en el corazón”, dice Proverbios 16:1a según la versión Reina-Valera de 1995. Es obvio que los planes que hacemos en el corazón son nuestra responsabilidad. Jehová no prepara nuestro corazón de manera milagrosa ni nos da un espíritu dispuesto. Por lo tanto, tenemos que esforzarnos por obtener un conocimiento exacto de su Palabra, la Biblia, meditar en lo que aprendemos y armonizar nuestros pensamientos con los suyos (Proverbios 2:10, 11).
Sin embargo, la petición de David de “un corazón puro” y “un espíritu nuevo” es evidencia de que reconocía su tendencia al pecado y la necesidad que tenía de que Jehová lo ayudara a limpiar su corazón. Debido a la imperfección, podemos vernos tentados a ceder a “las obras de la carne” (Gálatas 5:19-21). Por eso, necesitamos la ayuda de Jehová para “amortig[uar] los miembros de [nuestro] cuerpo que están sobre la tierra en cuanto a fornicación, inmundicia, apetito sexual, deseo perjudicial y codicia” (Colosenses 3:5). Es imprescindible que le pidamos fortaleza a fin de resistir la tentación y eliminar de nuestro corazón las inclinaciones al pecado.
¿Podemos ayudar a otras personas a hacer buenos ‘planes en su corazón’? La Biblia declara: “Existe el que habla irreflexivamente como con las estocadas de una espada, pero la lengua de los sabios es una curación” (Proverbios 12:18). ¿Cuándo tienen nuestras palabras un efecto curativo? Solo cuando “de Jehová procede la respuesta de la lengua”, es decir, cuando lo que decimos transmite correctamente la verdad bíblica (Proverbios 16:1b).
it-2 pág. 203 Lengua
De hecho, la lengua puede curar de manera espiritual si habla las palabras de Dios. (Pr 12:18.) “De Jehová procede la respuesta de la lengua”, puesto que solo Él puede proveer palabras espiritualmente correctas que resulten en curación. (Pr 16:1.)
PROVERBIOS 16:2)
“Todos los caminos del hombre son puros a sus propios ojos, pero Jehová está avaluando los espíritus.”
w07 15/5 págs. 17-18 “Tus planes serán firmemente establecidos”
La Biblia afirma: “El corazón es más traicionero que cualquier otra cosa, y es desesperado” (Jeremías 17:9). Nuestro corazón simbólico tiende a justificarse y a engañarse. Consciente de este peligro, el rey Salomón del antiguo Israel advierte: “Todos los caminos del hombre son puros a sus propios ojos, pero Jehová está avaluando los espíritus” (Proverbios 16:2).
Un excesivo amor propio podría llevarnos a justificar nuestros errores, a disimular defectos de personalidad y a cegarnos a nuestra propia maldad. Pero a Jehová no podemos engañarlo. Él está “avaluando los espíritus”. El espíritu de una persona es su inclinación mental predominante, y está ligado al corazón. Las cualidades del espíritu dependen, en buena medida, de la actividad del corazón simbólico, es decir, de los pensamientos, sentimientos y motivos. El espíritu es lo que “el examinador de los corazones” evalúa, y el juicio de este examinador está libre de favoritismo y parcialidad. Por consiguiente, hacemos bien en proteger nuestro espíritu.
PROVERBIOS 16:3)
“Haz rodar sobre Jehová mismo tus obras, y tus planes serán firmemente establecidos.”
w11 1/2 págs. 29-30 “Este es su día”
“Establezcan firmemente sus planes.” William Samuelson, otro de los profesores, basó su discurso en Proverbios 16:3, que dice: “Haz rodar sobre Jehová mismo tus obras, y tus planes serán firmemente establecidos”. El hermano Samuelson les preguntó a los estudiantes: “¿Significa eso que para tener éxito basta con ‘hacer rodar nuestras obras sobre Jehová’?”. No, pues Proverbios 16:1 señala lo siguiente: “Del hombre es preparar el corazón” (Straubinger). “Nosotros mismos tenemos que asegurarnos de que nuestra motivación sea la correcta —explicó—. Jehová no va a prepararnos el corazón de forma milagrosa. Para conservar un buen corazón y para que Jehová establezca firmemente nuestros planes, debemos estudiar, orar y mantener una buena comunicación con la sucursal.”
w07 15/5 pág. 18 “Tus planes serán firmemente establecidos”
“Haz rodar sobre Jehová mismo tus obras”
Planificar implica pensar, una actividad propia de nuestro corazón simbólico. Por lo general, los planes preceden a las acciones. ¿Lograremos alcanzar nuestros objetivos? Salomón responde: “Haz rodar sobre Jehová mismo tus obras, y tus planes serán firmemente establecidos” (Proverbios 16:3). Hacer rodar sobre Jehová nuestras obras supone confiar en él y en que él nos cuidará. Es como si hiciéramos rodar una carga de nuestros hombros y la descargáramos sobre los suyos. El salmista cantó: “Haz rodar sobre Jehová tu camino, y fíate de él, y él mismo obrará” (Salmo 37:5).
Ahora bien, si queremos que nuestros planes queden firmemente establecidos, deben armonizar con la Palabra de Dios y brotar de buenos motivos. Además, tenemos que rogarle a Jehová su ayuda y apoyo, y esforzarnos por seguir los consejos bíblicos. En especial, es importante que ‘arrojemos nuestra carga sobre Jehová’ al enfrentarnos a problemas o dificultades, pues “él [nos] sustentará”. En efecto, “nunca permitirá que tambalee el justo” (Salmo 55:22).
PROVERBIOS 16:4)
“Todo lo ha hecho Jehová para su propósito, sí, hasta al inicuo para el día malo.”
w07 15/5 págs. 18-19 “Tus planes serán firmemente establecidos”
“Todo lo ha hecho Jehová para su propósito”
¿Qué más podemos esperar si hacemos rodar sobre Jehová nuestras obras? “Todo lo ha hecho Jehová para su propósito”, dice el sabio rey (Proverbios 16:4a). El Creador del universo es un Dios de propósito. Cuando hacemos rodar nuestras obras sobre él, nuestra vida deja de ser inútil y vacía, y adquiere propósito y sentido. Recordemos que el propósito de Jehová para la Tierra y para la humanidad es eterno (Efesios 3:11). Dios formó la Tierra y la creó “para ser habitada” (Isaías 45:18). Y todo lo que originalmente se propuso para la humanidad se cumplirá sin falta (Génesis 1:28). Por lo tanto, si nos dedicamos al Dios verdadero, disfrutaremos de una vida plena por toda la eternidad.
Jehová ha hecho “hasta al inicuo para el día malo” (Proverbios 16:4b). Por supuesto, Dios no creó a los malvados, pues “perfecta es su actividad” (Deuteronomio 32:4). Pero sí les ha permitido llegar a existir y continuar viviendo hasta que él considere oportuno ejecutar su sentencia contra ellos. Por ejemplo, Jehová le dijo a Faraón en Egipto: “Por esta causa te he mantenido en existencia, a fin de mostrarte mi poder y para que mi nombre sea declarado en toda la tierra” (Éxodo 9:16). Las diez plagas y la destrucción de Faraón y su ejército en el mar Rojo fueron, sin lugar a dudas, inolvidables manifestaciones del extraordinario poder de Dios.
Jehová también puede controlar la situación de modo que los malvados, sin darse cuenta, colaboren con Su propósito. El salmista le dirigió estas palabras: “La misma furia del hombre te elogiará; lo restante de la furia lo ceñirás sobre ti” (Salmo 76:10). Jehová quizás permita a sus enemigos descargar su cólera contra quienes le sirven, pero solo hasta el punto necesario para disciplinar e instruir a su pueblo. Dios cargará con “lo restante”, es decir, con todo lo que exceda de dicho límite.
it-1 pág. 1227 Iniquidad
Además, Jehová Dios se vale de las circunstancias de tal manera que, sin advertirlo, los inicuos colaboren con su propósito. Aunque se oponen a Dios, Él puede restringirlos al grado necesario para proteger a sus siervos íntegros, e incluso puede hacer que sus acciones realcen la justicia divina. (Ro 3:3-5, 23-26; 8:35-39; Sl 76:10.) Esta idea se expresa en Proverbios 16:4: “Todo lo ha hecho Jehová para su propósito, sí, hasta al inicuo para el día malo”.
Un ejemplo es el de Faraón, a quien Jehová hizo saber por medio de Moisés y Aarón que debía liberar a los israelitas sometidos a esclavitud. Dios no hizo inicuo a este gobernante egipcio, pero permitió que continuase vivo y también manejó las circunstancias para que mostrasen que era inicuo y merecedor de muerte. El propósito de Jehová al hacer esto se revela en Éxodo 9:16: “Por esta causa te he mantenido en existencia, a fin de mostrarte mi poder y para que mi nombre sea declarado en toda la tierra”.
Las diez plagas derramadas sobre Egipto, que culminaron con la aniquilación de Faraón y sus fuerzas militares en el mar Rojo, fueron una demostración impresionante del poder de Jehová. (Éx. 7:14–12:30; Sl 78:43-51; 136:15.) Las naciones vecinas todavía hablaban de este suceso muchos años después, y de esta manera el nombre de Dios fue declarado por toda la Tierra. (Jos 2:10, 11; 1Sa 4:8.) Si Jehová hubiese ejecutado inmediatamente a Faraón, no habría sido posible esta grandiosa demostración de su poder para su gloria y la liberación de su pueblo.
Las Escrituras aseguran que llegará el día en que la iniquidad desaparecerá, ya que todos los que se oponen al Creador serán destruidos cuando se haya cumplido el propósito por el que Dios la ha permitido. (2Pe 3:9-13; Rev 18:20-24; 19:11–20:3, 7-10.)
PROVERBIOS 16:5)
“Todo el que es orgulloso de corazón es cosa detestable a Jehová. Mano [puede unirse] a mano; [no obstante,] uno no quedará libre de castigo.”
w07 15/5 pág. 19 “Tus planes serán firmemente establecidos”
Jehová sostiene a sus siervos humildes, pero ¿cómo considera a las personas orgullosas y arrogantes? “Todo el que es orgulloso de corazón es cosa detestable a Jehová —dice el rey de Israel—. Mano puede unirse a mano; no obstante, uno no quedará libre de castigo.” (Proverbios 16:5.) Los “orgulloso[s] de corazón” pueden hacer causa común para apoyarse, pero eso no los librará del castigo. Por lo tanto, con independencia de la educación, las habilidades o los privilegios de servicio que tengamos, lo más sensato es que cultivemos la humildad.
PROVERBIOS 16:6)
“Por bondad amorosa y apego a la verdad se expía el error, y en el temor de Jehová uno se aparta de lo malo.”
w07 15/5 pág. 19 “Tus planes serán firmemente establecidos”
“En el temor de Jehová”
Puesto que todos hemos nacido en pecado, somos propensos a equivocarnos (Romanos 3:23; 5:12). ¿Qué nos ayudará a no hacer planes que nos conduzcan a un mal camino? Proverbios 16:6 responde: “Por bondad amorosa y apego a la verdad se expía el error, y en el temor de Jehová uno se aparta de lo malo”. Si bien es cierto que Jehová expía nuestros pecados por su bondad amorosa y amor a la verdad, es nuestro temor reverente lo que nos disuade de pecar. Por lo tanto, además de amar a Dios y sentir gratitud por su bondad amorosa, es vital que cultivemos temor a desagradarle.
El temor de Dios nace en nuestro corazón como resultado de la admiración y el respeto que sentimos por su imponente poder. ¡Tan solo piense en el poder que se refleja en su creación! El patriarca Job corrigió su modo de pensar cuando se le recordó cómo se manifestó el poder divino en la creación (Job 42:1-6). ¿No nos sentimos igual al leer y meditar sobre la relación de Jehová con su pueblo, tal como se describe en la Biblia? El salmista cantó: “Vengan y vean las actividades de Dios. Su trato con los hijos de los hombres es inspirador de temor” (Salmo 66:5). Jamás demos por sentada la bondad amorosa de Jehová. Cuando los israelitas “se rebelaron e hicieron que su espíritu santo se sintiera herido [...,] él fue cambiado en enemigo de ellos; él mismo guerreó contra ellos” (Isaías 63:10).
PROVERBIOS 16:7)
“Cuando Jehová se complace en los caminos de un hombre, hace que hasta los enemigos mismos de este estén en paz con él.”
w07 15/5 pág. 19 “Tus planes serán firmemente establecidos”
Jamás demos por sentada la bondad amorosa de Jehová. Cuando los israelitas “se rebelaron e hicieron que su espíritu santo se sintiera herido [...,] él fue cambiado en enemigo de ellos; él mismo guerreó contra ellos” (Isaías 63:10). En cambio, “cuando Jehová se complace en los caminos de un hombre, hace que hasta los enemigos mismos de este estén en paz con él” (Proverbios 16:7). ¡Cuánto nos protege el temor de Jehová!
PROVERBIOS 16:8)
“Mejor es un poco con justicia que una abundancia de productos sin rectitud.”
w07 15/5 pág. 19 “Tus planes serán firmemente establecidos”
“Mejor es un poco con justicia que una abundancia de productos sin rectitud”, dice el sabio rey (Proverbios 16:8). Proverbios 15:16 declara: “Mejor es un poco en el temor de Jehová que una abundante provisión y, junto con ella, confusión”. No hay duda de que el temor reverencial a Dios es imprescindible para mantenernos en la senda de la justicia.
PROVERBIOS 16:9)
“El corazón del hombre terrestre puede idear su camino, pero la dirección de sus pasos la efectúa Jehová mismo.”
w07 15/5 págs. 19-20 “Tus planes serán firmemente establecidos”
“El corazón del hombre terrestre puede idear su camino”
El ser humano fue creado con libre albedrío, con la capacidad de elegir entre lo bueno y lo malo (Deuteronomio 30:19, 20). Nuestro corazón simbólico es capaz de plantearse diferentes opciones y decidirse por una o por varias de ellas. Tomar decisiones es responsabilidad nuestra. Así lo indica Salomón cuando dice: “El corazón del hombre terrestre puede idear su camino”. Y una vez tomada la decisión, “la dirección de sus pasos la efectúa Jehová mismo” (Proverbios 16:9). Puesto que Jehová puede guiar nuestros pasos, es prudente que busquemos su ayuda a fin de que ‘nuestros planes sean firmemente establecidos’.
Como hemos visto, el corazón es traicionero y puede tejer razonamientos falsos. Por ejemplo, el de alguien que comete un pecado podría buscar justificaciones. En lugar de abandonar su senda pecaminosa, la persona tal vez diga en su corazón que, como Dios es tan amoroso, bondadoso, misericordioso e indulgente, él ‘ha olvidado, ha ocultado su rostro y ciertamente nunca lo verá’ (Salmo 10:11). Sin embargo, abusar de la misericordia de Dios es un error muy peligroso.
sg estudio 15 pág. 75 párr. 8 Llegando al corazón de los que le escuchan
A veces el corazón puede anular las conclusiones de la mente, suministrando motivos que favorecen y elevan la emoción o el deseo sobre el razonamiento lógico. La persona no solo debe saber con su mente lo que es correcto a los ojos de Jehová, sino que tiene que tener en su corazón el deseo de seguir ese proceder. Esta facultad que permite al corazón seleccionar entre procederes opcionales y fijar su intención en uno de ellos explica por qué la Biblia dice que el corazón del hombre ‘planea’ e ‘idea [fija su mente en] sus caminos.’ (Pro. 19:21; 16:9) A menos que las circunstancias más o menos las obliguen a hacer otra cosa, las personas siguen el proceder que agrada a su corazón. Esto es particularmente cierto en lo que se refiere a asuntos morales y espirituales.—Mat. 5:28.
it-2 pág. 707 Presciencia, predeterminación
Uno de esos principios es que Dios pone a prueba a una persona, bien al ocasionar o dar lugar a que ocurran determinadas circunstancias o acontecimientos, o al hacer que esa persona escuche sus mensajes inspirados, con el fin de que ejerza su libre albedrío y tome una decisión que revele a la vista de Jehová cuál es la inclinación de su corazón. (Pr 15:11; 1Pe 1:6, 7; Heb 4:12, 13.) De acuerdo con la respuesta de la persona, Dios puede también amoldarla en el derrotero que ella ha escogido de propia voluntad. (1Cr 28:9; Sl 33:13-15; 139:1-4, 23, 24.) Así que “el corazón del hombre terrestre” tiene que inclinarse primero en una determinada dirección antes de que Jehová proceda a dirigir sus pasos. (Pr 16:9; Sl 51:10.) Cuando se halla bajo prueba, el corazón puede adoptar una actitud invariable, bien para endurecerse en un proceder de injusticia y rebelión o para reafirmarse en su devoción inquebrantable a Jehová Dios y en su determinación a hacer Su voluntad. (Job 2:3-10; Jer 18:11, 12; Ro 2:4-11; Heb 3:7-10, 12-15.) Una vez que la persona ha llegado a ese extremo por decisión propia, las consecuencias de su derrotero pueden predeterminarse y predecirse sin violentar su derecho a ejercer libre albedrío y sin que se haga injusticia. (Compárese con Job 34:10-12.)
PROVERBIOS 16:10)
“Decisión inspirada debe estar sobre los labios de un rey; en el juicio no debe resultar infiel su boca.”
w07 15/5 pág. 20 “Tus planes serán firmemente establecidos”
Salomón deja de hablar del corazón y las acciones del hombre común y pasa a referirse a las características que un rey ha de tener: “Decisión inspirada debe estar sobre los labios de un rey; en el juicio no debe resultar infiel su boca” (Proverbios 16:10). Sin duda, estas palabras se cumplirán en el entronizado Rey Jesucristo, pues él gobernará la Tierra en armonía con la voluntad divina.
PROVERBIOS 16:11)
“Indicador y balanza justos pertenecen a Jehová; todas las pesas de piedra de la bolsa son su obra.”
w07 15/5 pág. 20 “Tus planes serán firmemente establecidos”
Salomón identifica la fuente de la justicia y la rectitud al decir: “Indicador y balanza justos pertenecen a Jehová; todas las pesas de piedra de la bolsa son su obra” (Proverbios 16:11). Jehová es quien proporciona ‘indicadores y balanzas justos’. No se trata de pautas surgidas del capricho de un rey. Cuando Jesús estuvo en la Tierra, dijo: “No puedo hacer ni una sola cosa por mi propia iniciativa; así como oigo, juzgo; y el juicio que yo dicto es justo, porque no busco mi propia voluntad, sino la voluntad del que me envió”. Así que esperamos justicia perfecta del Hijo, a quien el Padre “ha encargado todo el juicio” (Juan 5:22, 30).
PROVERBIOS 16:12)
“El hacer iniquidad es cosa detestable a los reyes, pues por la justicia se establece firmemente el trono.”
w07 15/5 pág. 20 “Tus planes serán firmemente establecidos”
¿Qué más podemos esperar de un rey que representa a Jehová? “El hacer iniquidad es cosa detestable a los reyes, pues por la justicia se establece firmemente el trono”, señala el rey de Israel (Proverbios 16:12). El Reino mesiánico se rige por los principios justos de Dios, pues no tiene alianza alguna con “el trono que causa adversidades” (Salmo 94:20; Juan 18:36; 1 Juan 5:19).
PROVERBIOS 16:13)
“Los labios de la justicia son un placer para un rey magnífico; y él ama al que habla cosas rectas.”
w07 15/5 pág. 20 “Tus planes serán firmemente establecidos”
Obtengamos la buena voluntad del rey
¿Cómo deberían comportarse los súbditos de un rey majestuoso? Salomón declara: “Los labios de la justicia son un placer para un rey magnífico; y él ama al que habla cosas rectas. La furia de un rey significa mensajeros de muerte, pero el hombre sabio es el que la evita” (Proverbios 16:13, 14). Los siervos de Jehová de la actualidad se toman a pecho estas palabras y se mantienen activos en la obra de predicar el Reino y hacer discípulos (Mateo 24:14; 28:19, 20). Saben que al usar sus labios de este modo complacen al Rey Mesiánico, Jesucristo. Si no desagradar a un rey humano poderoso y buscar su favor es un proceder sabio, ¡cuánto más sensato es tratar de obtener la aprobación del Rey Mesiánico!
PROVERBIOS 16:14)
“La furia de un rey significa mensajeros de muerte, pero el hombre sabio es el que la evita.”
w07 15/5 pág. 20 “Tus planes serán firmemente establecidos”
Obtengamos la buena voluntad del rey
¿Cómo deberían comportarse los súbditos de un rey majestuoso? Salomón declara: “Los labios de la justicia son un placer para un rey magnífico; y él ama al que habla cosas rectas. La furia de un rey significa mensajeros de muerte, pero el hombre sabio es el que la evita” (Proverbios 16:13, 14). Los siervos de Jehová de la actualidad se toman a pecho estas palabras y se mantienen activos en la obra de predicar el Reino y hacer discípulos (Mateo 24:14; 28:19, 20). Saben que al usar sus labios de este modo complacen al Rey Mesiánico, Jesucristo. Si no desagradar a un rey humano poderoso y buscar su favor es un proceder sabio, ¡cuánto más sensato es tratar de obtener la aprobación del Rey Mesiánico!
PROVERBIOS 16:15)
“En la luz del rostro del rey hay vida, y su buena voluntad es como la nube de lluvia primaveral.”
w07 15/5 pág. 20 “Tus planes serán firmemente establecidos”
“En la luz del rostro del rey hay vida —sigue diciendo Salomón—, y su buena voluntad es como la nube de lluvia primaveral.” (Proverbios 16:15.) “La luz del rostro del rey” representa su favor, tal como ‘la luz del rostro de Jehová’ denota el favor divino (Salmo 44:3; 89:15). Al igual que las nubes cargadas de lluvia garantizan el agua necesaria para que crezcan los cultivos, la buena voluntad de un rey es prueba de que cosas buenas están por venir. La vida bajo el Reino mesiánico estará colmada de bendiciones y prosperidad, tal como ocurrió, en menor escala, durante el reinado de Salomón (Salmo 72:1-17).
it-2 pág. 249 Lluvia
La buena voluntad de un rey se asemejaba a “la nube de lluvia primaveral”, pues aseguraba condiciones agradables por venir, igual que las nubes portadoras de lluvia garantizaban el agua necesaria para que fructificaran las cosechas. (Pr 16:15.)
it-2 pág. 264 Luz, I
De manera similar, para hacer referencia al favor de un gobernante, se habla de “la luz del rostro del rey”. (Pr 16:15.)
PROVERBIOS 16:16)
“El conseguir sabiduría es ¡oh, cuánto mejor que el oro! Y el conseguir entendimiento ha de escogerse más que la plata.”
w07 15/7 pág. 8 “La sabiduría es para una protección”
PROVERBIOS 16:16 afirma: “El conseguir sabiduría es ¡oh, cuánto mejor que el oro! Y el conseguir entendimiento ha de escogerse más que la plata”. ¿Por qué es tan valiosa la sabiduría? “Porque la sabiduría es para una protección lo mismo que el dinero es para una protección; pero la ventaja del conocimiento es que la sabiduría misma conserva vivos a sus dueños.” (Eclesiastés 7:12.) Ahora bien, ¿cómo logra la sabiduría conservar vivos a sus dueños?
Adquirir sabiduría divina —es decir, obtener conocimiento exacto de la Palabra de Dios, la Biblia, y luego actuar en armonía con ella— nos ayuda a vivir de la forma que agrada a Jehová (Proverbios 2:10-12).
PROVERBIOS 16:17)
“La calzada de los rectos es apartarse de lo malo. El que está salvaguardando su camino está guardando su alma.”
w07 15/7 pág. 8 “La sabiduría es para una protección”
Adquirir sabiduría divina —es decir, obtener conocimiento exacto de la Palabra de Dios, la Biblia, y luego actuar en armonía con ella— nos ayuda a vivir de la forma que agrada a Jehová (Proverbios 2:10-12). Salomón, rey del antiguo Israel, declaró: “La calzada de los rectos es apartarse de lo malo. El que está salvaguardando su camino está guardando su alma” (Proverbios 16:17). En efecto, la sabiduría libra del mal camino a quienes la poseen y los conserva vivos.
PROVERBIOS 16:18)
“El orgullo está antes de un ruidoso estrellarse; y un espíritu altivo, antes del tropiezo.”
g 10/14 pág. 5 Cómo triunfar de verdad
LO QUE DICE LA BIBLIA:
“Después del orgullo viene la caída; tras la arrogancia [viene] el fracaso.” (Proverbios 16:18, La Palabra de Dios para Todos)
LO QUE SIGNIFICA: Nadie puede triunfar de verdad si lo hace por ambición y con engaños. El libro Empresas que sobresalen explica que los directores de compañías que han tenido éxito a lo largo de los años demuestran “una gran modestia, son sencillos y humildes”. En cambio, la mayoría de las compañías estudiadas han tenido directores “con un ego superlativo que contribuyó a la desaparición o a la mediocridad” de la compañía. ¿Cuál es la lección? Con frecuencia, pensar demasiado en uno mismo lleva al fracaso, no al éxito.
w07 15/7 págs. 8-9 “La sabiduría es para una protección”
Proverbios 16:18 nos advierte: “El orgullo está antes de un ruidoso estrellarse; y un espíritu altivo, antes del tropiezo”. Piense en la caída más estrepitosa de la historia: la de un hijo perfecto de Dios, el ser espiritual que se convirtió a sí mismo en Satanás (Génesis 3:1-5; Revelación [Apocalipsis] 12:9). ¿Acaso no manifestó él un espíritu altivo antes de su caída? La Biblia hace referencia a esto al recomendar que no se nombre para un puesto de superintendencia en la congregación a un hermano recién convertido, “por temor de que se hinche de orgullo y caiga en el juicio pronunciado contra el Diablo” (1 Timoteo 3:1, 2, 6). Es vital, por lo tanto, que no alimentemos el orgullo de otras personas ni permitamos que se desarrolle ese defecto en nuestro corazón.
it-1 pág. 107 Altivez
Protegerse contra la altivez. Por lo tanto, debe ejercerse sumo cuidado para evitar que la altivez penetre en el corazón. Esto tiene especial importancia cuando se alcanza éxito en cualquier empeño o se adquiere una posición más elevada o de más responsabilidad. Hay que tener presente que “el orgullo está antes de un ruidoso estrellarse; y un espíritu altivo, antes del tropiezo”. (Pr 16:18.) Si se permite que la altivez se desarrolle, puede llegar a controlar a la persona a tal grado que haría que Jehová la clasificara con aquellos a quienes entrega a un estado mental desaprobado y que merecen la muerte. (Ro 1:28, 30, 32.) Tal precaución es especialmente apropiada en los “últimos días”, cuando, como advirtió el apóstol, la altivez sería una de las características distintivas de tales tiempos críticos. (2Ti 3:1, 2.)
PROVERBIOS 16:19)
“Mejor es ser humilde de espíritu con los mansos que dividir el despojo con los que a sí mismos se ensalzan.”
w07 15/7 pág. 9 “La sabiduría es para una protección”
En Proverbios 16:19 leemos: “Mejor es ser humilde de espíritu con los mansos que dividir el despojo con los que a sí mismos se ensalzan”. El caso del rey Nabucodonosor de Babilonia demuestra que esta afirmación es muy sabia. Este hombre erigió orgullosamente una colosal estatua, quizá una representación de sí mismo, en la llanura de Dura. La estatua, que probablemente estaba colocada sobre un pedestal muy alto, alcanzaba unos 27 metros (90 pies) de altura (Daniel 3:1). Nabucodonosor pretendía que este monumento constituyera un símbolo imponente de su imperio. Ahora bien, puede que las cosas altas y encumbradas —como estatuas, obeliscos, torres o rascacielos— logren impresionar a los seres humanos, pero no así a Dios. El salmista cantó: “Jehová es alto, y, no obstante, al humilde lo ve; pero al altanero lo conoce solo de distancia” (Salmo 138:6). De hecho, “lo que entre los hombres es encumbrado, cosa repugnante es a la vista de Dios” (Lucas 16:15). Es mejor dejarnos “llevar con las cosas humildes” que tener “la mente puesta en cosas encumbradas” (Romanos 12:16).
PROVERBIOS 16:20)
“El que está mostrando perspicacia en un asunto hallará el bien, y feliz es el que está confiando en Jehová.”
w11 15/6 pág. 25 párr. 7 “Respeten a los que trabajan duro entre ustedes”
No todas son igual de receptivas y amigables, pero el pastor perspicaz siempre trata de hallar en ellas algo bueno (Pro. 16:20). Claro está, como es imperfecto, puede que a veces le cueste trabajo formarse una opinión positiva de ciertos miembros del rebaño.
w07 15/7 págs. 9-10 “La sabiduría es para una protección”
Hablemos con perspicacia y de forma persuasiva
¿Cómo influye en nuestra forma de hablar el que adquiramos sabiduría? El sabio rey nos explica: “El que está mostrando perspicacia en un asunto hallará el bien, y feliz es el que está confiando en Jehová. El que es sabio de corazón será llamado entendido, y el que es dulce de labios añade persuasiva. A sus dueños la perspicacia es un pozo de vida; y la disciplina de los tontos es la tontedad. El corazón del sabio hace que su boca muestre perspicacia, y a sus labios añade persuasiva” (Proverbios 16:20-23).
La sabiduría nos permite hablar con perspicacia y persuasión. ¿Por qué? Porque quien es sabio de corazón procura ‘hallar el bien’ en los asuntos y ‘confía en Jehová’. Si nos esforzamos por ver las cosas buenas de los demás, nos sentiremos más inclinados a hablar bien de ellos. Nuestra forma de hablar, en lugar de ser áspera o polémica, será dulce y persuasiva. Cuando analizamos las circunstancias que rodean a cada persona, comprendemos qué dificultades afronta y cómo las está sobrellevando.
Igual de importante es hablar con sabiduría cuando participamos en la obra de predicar el Reino y hacer discípulos. El objetivo que perseguimos al enseñar la Palabra de Dios a otras personas no es simplemente transmitirles información bíblica, sino llegarles al corazón. Para lograrlo tenemos que expresarnos de forma persuasiva. El apóstol Pablo exhortó a su compañero Timoteo a continuar en las cosas que fue “persuadido a creer” (2 Timoteo 3:14, 15).
El término griego que se traduce “persuadir” significa “induc[ir] un cambio [en la] manera de pensar mediante la influencia de la razón o de consideraciones morales” (Diccionario expositivo de palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento exhaustivo, de W. E. Vine). Para exponer argumentos convincentes, capaces de inducir un cambio de ideas en quienes nos escuchan, necesitamos comprender en profundidad su forma de pensar, así como sus intereses, circunstancias y antecedentes. ¿Cómo se obtiene dicha comprensión, o perspicacia? El discípulo Santiago nos da la respuesta: siendo “presto en cuanto a oír, lento en cuanto a hablar” (Santiago 1:19). Si logramos que la persona se exprese y prestamos cuidadosa atención a lo que dice, podremos averiguar qué piensa y cómo es en realidad.
El apóstol Pablo poseía una habilidad extraordinaria para persuadir a otras personas (Hechos 18:4). Tanto era así que un platero llamado Demetrio, opositor del cristianismo, tuvo que reconocer: “No solo en Éfeso, sino en casi todo el distrito de Asia, este Pablo ha persuadido a una muchedumbre considerable y los ha vuelto a otra opinión” (Hechos 19:26). ¿Se atribuyó Pablo el mérito por su eficacia en la predicación? Ni mucho menos. Para él, su predicación constituía “una demostración de[l] espíritu y [...] el poder de Dios” (1 Corintios 2:4, 5). Nosotros también contamos con la ayuda del espíritu santo de Dios. Como confiamos en Jehová, estamos seguros de que bendice nuestros esfuerzos por hablar con perspicacia y de forma persuasiva en el ministerio.
No es de extrañar que “el que es sabio de corazón” sea calificado de “inteligente” o “prudente” (Proverbios 16:21, Nueva Versión Internacional; Reina-Valera, 1960). En efecto, la perspicacia es “un pozo de vida” para quienes tienen esta cualidad.
w93 1/6 págs. 20-21 ¿Qué necesita para ser feliz?
Confiemos en Jehová
Tener conciencia de la necesidad espiritual supone estar dispuesto a confiar en Dios. Este es un requisito para la felicidad, como lo expresó el rey Salomón: “Feliz es el que está confiando en Jehová”. (Proverbios 16:20.)
Sin embargo, ¿no es cierto que muchas personas confían más en su dinero y sus posesiones que en Dios? Siendo así, no podría haber lugar más inadecuado que el dinero para imprimir el lema “en Dios confiamos”, como aparece en la moneda estadounidense.
El rey Salomón, que no careció de nada de lo que el dinero pudiera comprar, reconoció que confiar en las posesiones materiales no produce felicidad duradera. (Eclesiastés 5:12-15.) El dinero de una cuenta puede perderse por causa de una quiebra bancaria o de la inflación. Los desastres naturales pueden acabar con los bienes inmuebles. Y aunque un seguro reponga parcialmente la pérdida material, nunca podrá compensar el perjuicio emocional. Una caída del mercado bursátil puede hacer que las acciones y los bonos pierdan su valor de la noche a la mañana. Hasta un trabajo bien remunerado puede, por el motivo que sea, tenerse hoy y perderse mañana.
PROVERBIOS 16:21)
“El que es sabio de corazón será llamado entendido, y el que es dulce de labios añade persuasiva.”
w07 15/7 págs. 9-10 “La sabiduría es para una protección”
Hablemos con perspicacia y de forma persuasiva
¿Cómo influye en nuestra forma de hablar el que adquiramos sabiduría? El sabio rey nos explica: “El que está mostrando perspicacia en un asunto hallará el bien, y feliz es el que está confiando en Jehová. El que es sabio de corazón será llamado entendido, y el que es dulce de labios añade persuasiva. A sus dueños la perspicacia es un pozo de vida; y la disciplina de los tontos es la tontedad. El corazón del sabio hace que su boca muestre perspicacia, y a sus labios añade persuasiva” (Proverbios 16:20-23).
La sabiduría nos permite hablar con perspicacia y persuasión. ¿Por qué? Porque quien es sabio de corazón procura ‘hallar el bien’ en los asuntos y ‘confía en Jehová’. Si nos esforzamos por ver las cosas buenas de los demás, nos sentiremos más inclinados a hablar bien de ellos. Nuestra forma de hablar, en lugar de ser áspera o polémica, será dulce y persuasiva. Cuando analizamos las circunstancias que rodean a cada persona, comprendemos qué dificultades afronta y cómo las está sobrellevando.
Igual de importante es hablar con sabiduría cuando participamos en la obra de predicar el Reino y hacer discípulos. El objetivo que perseguimos al enseñar la Palabra de Dios a otras personas no es simplemente transmitirles información bíblica, sino llegarles al corazón. Para lograrlo tenemos que expresarnos de forma persuasiva. El apóstol Pablo exhortó a su compañero Timoteo a continuar en las cosas que fue “persuadido a creer” (2 Timoteo 3:14, 15).
El término griego que se traduce “persuadir” significa “induc[ir] un cambio [en la] manera de pensar mediante la influencia de la razón o de consideraciones morales” (Diccionario expositivo de palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento exhaustivo, de W. E. Vine). Para exponer argumentos convincentes, capaces de inducir un cambio de ideas en quienes nos escuchan, necesitamos comprender en profundidad su forma de pensar, así como sus intereses, circunstancias y antecedentes. ¿Cómo se obtiene dicha comprensión, o perspicacia? El discípulo Santiago nos da la respuesta: siendo “presto en cuanto a oír, lento en cuanto a hablar” (Santiago 1:19). Si logramos que la persona se exprese y prestamos cuidadosa atención a lo que dice, podremos averiguar qué piensa y cómo es en realidad.
El apóstol Pablo poseía una habilidad extraordinaria para persuadir a otras personas (Hechos 18:4). Tanto era así que un platero llamado Demetrio, opositor del cristianismo, tuvo que reconocer: “No solo en Éfeso, sino en casi todo el distrito de Asia, este Pablo ha persuadido a una muchedumbre considerable y los ha vuelto a otra opinión” (Hechos 19:26). ¿Se atribuyó Pablo el mérito por su eficacia en la predicación? Ni mucho menos. Para él, su predicación constituía “una demostración de[l] espíritu y [...] el poder de Dios” (1 Corintios 2:4, 5). Nosotros también contamos con la ayuda del espíritu santo de Dios. Como confiamos en Jehová, estamos seguros de que bendice nuestros esfuerzos por hablar con perspicacia y de forma persuasiva en el ministerio.
No es de extrañar que “el que es sabio de corazón” sea calificado de “inteligente” o “prudente” (Proverbios 16:21, Nueva Versión Internacional; Reina-Valera, 1960). En efecto, la perspicacia es “un pozo de vida” para quienes tienen esta cualidad.
PROVERBIOS 16:22)
“A sus dueños la perspicacia es un pozo de vida; y la disciplina de los tontos es la tontedad.”
w07 15/7 pág. 9 “La sabiduría es para una protección”
A sus dueños la perspicacia es un pozo de vida; y la disciplina de los tontos es la tontedad.
w07 15/7 pág. 9 “La sabiduría es para una protección”
Proverbios 16:20-
w07 15/7 pág. 10 “La sabiduría es para una protección”
En efecto, la perspicacia es “un pozo de vida” para quienes tienen esta cualidad. Ahora bien, ¿qué hay de los tontos, o necios? Ellos ‘desprecian la sabiduría y la disciplina’ (Proverbios 1:7). ¿Y qué resultados cosechan por rechazar la disciplina de Jehová? Como vimos antes, Salomón dijo: “La disciplina de los tontos es la tontedad” (Proverbios 16:22). Estas personas reciben mayor disciplina, muchas veces en forma de castigos severos. También es posible que los necios se acarreen diversas dificultades, vergüenza, enfermedades o hasta una muerte prematura.
it-1 pág. 707 Disciplina
Prestar atención o no hacer caso. Los inicuos, los necios y aquellos cuya moralidad es despreciable manifiestan su odio por la disciplina de Jehová al no hacer caso de ella. (Sl 50:16, 17; Pr 1:7.) Sin embargo, las malas consecuencias de ese necio proceder se convierten a su vez en una medida disciplinaria que suele resultar en un duro castigo. Con razón dice el proverbio: “La disciplina de los tontos es la tontedad”. (Pr 16:22.) Puede que caigan en pobreza, ignominia, enfermedad y hasta les sobrevenga muerte prematura. La historia de los israelitas es un ejemplo de la gran pérdida que ese proceder conlleva. No prestaron atención a la disciplina que, bien por censura o corrección, Dios les dio a través de los profetas. Tampoco hicieron caso de la disciplina que Jehová les impuso al retirarles su protección y bendición. Por fin experimentaron la dura disciplina que se les había venido anunciando: desolación y exilio. (Jer 2:30; 5:3; 7:28; 17:23; 32:33; Os 7:12-16; 10:10; Sof 3:2.)
PROVERBIOS 16:23)
“El corazón del sabio hace que su boca muestre perspicacia, y a sus labios añade persuasiva.”
w07 15/7 págs. 9-10 “La sabiduría es para una protección”
Hablemos con perspicacia y de forma persuasiva
¿Cómo influye en nuestra forma de hablar el que adquiramos sabiduría? El sabio rey nos explica: “El que está mostrando perspicacia en un asunto hallará el bien, y feliz es el que está confiando en Jehová. El que es sabio de corazón será llamado entendido, y el que es dulce de labios añade persuasiva. A sus dueños la perspicacia es un pozo de vida; y la disciplina de los tontos es la tontedad. El corazón del sabio hace que su boca muestre perspicacia, y a sus labios añade persuasiva” (Proverbios 16:20-23).
La sabiduría nos permite hablar con perspicacia y persuasión. ¿Por qué? Porque quien es sabio de corazón procura ‘hallar el bien’ en los asuntos y ‘confía en Jehová’. Si nos esforzamos por ver las cosas buenas de los demás, nos sentiremos más inclinados a hablar bien de ellos. Nuestra forma de hablar, en lugar de ser áspera o polémica, será dulce y persuasiva. Cuando analizamos las circunstancias que rodean a cada persona, comprendemos qué dificultades afronta y cómo las está sobrellevando.
Igual de importante es hablar con sabiduría cuando participamos en la obra de predicar el Reino y hacer discípulos. El objetivo que perseguimos al enseñar la Palabra de Dios a otras personas no es simplemente transmitirles información bíblica, sino llegarles al corazón. Para lograrlo tenemos que expresarnos de forma persuasiva. El apóstol Pablo exhortó a su compañero Timoteo a continuar en las cosas que fue “persuadido a creer” (2 Timoteo 3:14, 15).
El término griego que se traduce “persuadir” significa “induc[ir] un cambio [en la] manera de pensar mediante la influencia de la razón o de consideraciones morales” (Diccionario expositivo de palabras del Antiguo y del Nuevo Testamento exhaustivo, de W. E. Vine). Para exponer argumentos convincentes, capaces de inducir un cambio de ideas en quienes nos escuchan, necesitamos comprender en profundidad su forma de pensar, así como sus intereses, circunstancias y antecedentes. ¿Cómo se obtiene dicha comprensión, o perspicacia? El discípulo Santiago nos da la respuesta: siendo “presto en cuanto a oír, lento en cuanto a hablar” (Santiago 1:19). Si logramos que la persona se exprese y prestamos cuidadosa atención a lo que dice, podremos averiguar qué piensa y cómo es en realidad.
El apóstol Pablo poseía una habilidad extraordinaria para persuadir a otras personas (Hechos 18:4). Tanto era así que un platero llamado Demetrio, opositor del cristianismo, tuvo que reconocer: “No solo en Éfeso, sino en casi todo el distrito de Asia, este Pablo ha persuadido a una muchedumbre considerable y los ha vuelto a otra opinión” (Hechos 19:26). ¿Se atribuyó Pablo el mérito por su eficacia en la predicación? Ni mucho menos. Para él, su predicación constituía “una demostración de[l] espíritu y [...] el poder de Dios” (1 Corintios 2:4, 5). Nosotros también contamos con la ayuda del espíritu santo de Dios. Como confiamos en Jehová, estamos seguros de que bendice nuestros esfuerzos por hablar con perspicacia y de forma persuasiva en el ministerio.
No es de extrañar que “el que es sabio de corazón” sea calificado de “inteligente” o “prudente” (Proverbios 16:21, Nueva Versión Internacional; Reina-Valera, 1960). En efecto, la perspicacia es “un pozo de vida” para quienes tienen esta cualidad.
w99 15/3 págs. 15-16 Enseñemos con perspicacia y persuasión
“El corazón del sabio hace que su boca muestre perspicacia, y a sus labios añade persuasiva.” (PROVERBIOS 16:23.)
NUESTRA meta como maestros de la Palabra de Dios no es solo iluminar la mente de nuestros estudiantes, sino también su corazón (Efesios 1:18). Por lo tanto, la enseñanza implica más que solo comunicar información. Proverbios 16:23 dice: “El corazón del sabio hace que su boca muestre perspicacia, y a sus labios añade persuasiva”.
2 El apóstol Pablo sin duda aplicó este principio en su enseñanza. Cuando estaba en Corinto, “todos los sábados pronunciaba un discurso en la sinagoga y persuadía a judíos y a griegos” (Hechos 18:4). Según una autoridad, la palabra griega que aquí se traduce por persuadir significa ‘provocar un cambio en la manera de pensar mediante la influencia de la razón o de consideraciones morales’. Pablo se valió de argumentos convincentes para motivar a las personas a cambiar su modo de pensar. Tenía tanta persuasión que sus enemigos lo temían (Hechos 19:24-27). No obstante, su enseñanza no era una exhibición de talento humano, pues dijo a los corintios: “Mi habla y lo que prediqué no fueron con palabras persuasivas de sabiduría, sino con una demostración de espíritu y poder, para que su fe no estuviera en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios” (1 Corintios 2:4, 5). Como todos los cristianos reciben la ayuda del espíritu de Jehová Dios, todos pueden ser maestros persuasivos. Pero ¿cómo? Veamos algunas técnicas docentes eficaces.
Seamos buenos oyentes
3 La primera técnica docente no tiene que ver con hablar, sino con escuchar. Como indica Proverbios 16:23, para ser persuasivos debemos tener perspicacia. Jesús era perspicaz con respecto a las personas a quienes enseñaba. Juan 2:25 dice: “Él mismo conocía lo que había en el hombre”. Pero ¿cómo podemos nosotros saber lo que hay en el corazón de aquellos a quienes enseñamos? Una manera es siendo buenos oyentes. Santiago 1:19 dice: “Todo hombre tiene que ser presto en cuanto a oír, lento en cuanto a hablar”. Es cierto que no todo el mundo expresa enseguida lo que piensa. Pero a medida que los estudiantes de la Biblia van convenciéndose de que nos interesamos sinceramente por ellos, puede que se sientan más inclinados a expresarnos sus verdaderos sentimientos. Las preguntas perspicaces planteadas con bondad pueden ayudarnos muchas veces a llegar al corazón y ‘sacar’ esas declaraciones (Proverbios 20:5).
kl cap. 15 pág. 143 párr. 9 Cómo formar una familia que honre a Dios
9 Un proverbio bíblico dice: “El corazón del sabio hace que su boca muestre perspicacia, y a sus labios añade persuasiva”. (Proverbios 16:23.) De modo que, en realidad, el factor clave para una buena comunicación radica en el corazón, no en la boca. ¿Qué actitud tiene usted hacia su cónyuge? La Biblia anima a los cristianos a compartir “sentimientos como compañeros”. (1 Pedro 3:8.) ¿Puede usted compartir los sentimientos de su cónyuge cuando este pasa por momentos de angustia y ansiedad? En tal caso, le será más fácil saber qué decir. (Isaías 50:4.)
w93 1/8 pág. 4 La comunicación: más que solo hablar
Sea perspicaz
Un proverbio bíblico afirma: “El corazón del sabio hace que su boca muestre perspicacia, y a sus labios añade persuasiva”. (Proverbios 16:23.) La palabra hebrea traducida aquí ‘hace que muestre perspicacia’ significa esencialmente ser prudente, sopesar los asuntos con cuidado. Por consiguiente, el factor clave de la comunicación eficaz es el corazón, no la boca. El buen comunicante es más que un conversador; es un oidor deferente. (Santiago 1:19.) Debe discernir los sentimientos y problemas subyacentes a la conducta de su pareja. (Proverbios 20:5.)
PROVERBIOS 16:24)
“Los dichos agradables son un panal de miel, dulces al alma y una curación a los huesos.”
w07 15/7 pág. 10 “La sabiduría es para una protección”
El rey de Israel profundizó aún más en el buen efecto que tiene la sabiduría en nuestra forma de hablar. Afirmó lo siguiente: “Los dichos agradables son un panal de miel, dulces al alma y una curación a los huesos” (Proverbios 16:24). Al igual que la miel es dulce y satisface rápidamente a quien está hambriento, las palabras agradables resultan animadoras y reconfortantes. Además, tal como dicha sustancia beneficia nuestra salud física por sus múltiples propiedades —algunas de ellas curativas—, los dichos agradables también son saludables en sentido espiritual (Proverbios 24:13, 14).
it-2 pág. 385 Miel, panal de miel
Uso ilustrativo. Las propiedades curativas de la miel se comparan a los dichos agradables y a la sabiduría, no solo debido a su dulzura y sabor excelente, sino también a sus cualidades saludables. Los dichos agradables son saludables para el espíritu, tal como la miel es buena para el cuerpo físico. El escritor de Proverbios dice: “Los dichos agradables son un panal de miel, dulces al alma y una curación a los huesos”. (Pr 16:24; 24:13, 14.)
PROVERBIOS 16:25)
“Existe un camino que es recto delante del hombre, pero los caminos de la muerte son el fin de él después.”
w07 15/7 págs. 10-11 “La sabiduría es para una protección”
Cuidado con el ‘camino que parece recto’
“Existe un camino que es recto delante del hombre, pero los caminos de la muerte son el fin de él después”, dijo Salomón (Proverbios 16:25). Estas palabras nos previenen contra el peligro de razonar equivocadamente y concluir que es mejor vivir de una forma contraria a la ley divina. Desde una perspectiva humana imperfecta, quizá nos parezca que cierto comportamiento es admisible, cuando en realidad va en contra de los justos principios de la Palabra de Dios. De hecho, Satanás puede valerse de tal engaño para lograr que alguien emprenda un camino que le parece correcto, pero que realmente conduce a la muerte.
La mejor manera de evitar engañarnos a nosotros mismos es tener un corazón sabio y entendido, además de una conciencia educada por el conocimiento de la Palabra de Dios. Así es, para no engañarnos al tomar decisiones —sea sobre cuestiones de moralidad, nuestro servicio a Dios o cualquier otro asunto—, debemos guiarnos por las normas de Dios, por lo que él dice sobre lo que está bien y lo que está mal.
PROVERBIOS 16:26)
“El alma del que trabaja duro ha trabajado duro para él, porque su boca lo ha apremiado fuertemente.”
w07 15/7 pág. 11 “La sabiduría es para una protección”
“El apetito de un trabajador hace que siga trabajando”
El sabio rey continúa diciendo: “El alma del que trabaja duro ha trabajado duro para él, porque su boca lo ha apremiado fuertemente” (Proverbios 16:26). Salomón declara que el deseo de alimentarse que siente el trabajador ‘trabaja duro para él’, pues el hambre ‘lo apremia’, o impulsa. La Palabra de Dios para Todos vierte así ese versículo: “El apetito de un trabajador hace que siga trabajando; el hambre lo hace trabajar”. Un deseo normal, como es el apetito, es beneficioso si nos estimula a ser productivos. Sin embargo, si permitimos que cualquier deseo natural crezca exageradamente hasta convertirse en codicia, el resultado será el mismo que cuando una hoguera que se enciende para cocinar se transforma en un incendio arrasador. Así es, la codicia —el deseo descontrolado— tiene efectos destructivos. Por eso, la persona sabia se da cuenta del peligro latente y mantiene bajo control incluso sus deseos legítimos.
PROVERBIOS 16:27)
“Un hombre que para nada sirve desentierra lo que es malo, y sobre sus labios hay, por decirlo así, un fuego abrasador.”
w07 15/7 pág. 11 “La sabiduría es para una protección”
Las palabras que salen de nuestra boca pueden ser tan devastadoras como un incendio. Salomón advirtió sobre las consecuencias de buscar y divulgar los defectos ajenos: “Un hombre que para nada sirve desentierra lo que es malo, y sobre sus labios hay, por decirlo así, un fuego abrasador. El hombre de intrigas sigue enviando contienda, y el calumniador está separando a los que se han familiarizado entre sí” (Proverbios 16:27, 28).
Quien intenta arruinar la reputación de su semejante ‘no sirve para nada’. Debemos tratar de encontrar lo bueno de los demás y decir cosas que hagan que otras personas los respeten. Por otro lado, ¿estaría bien que prestáramos oído a los que difunden chismes? Estos comentarios hacen mucho daño y crean sospechas infundadas, lo cual enfría las amistades y genera divisiones dentro de la congregación. Si somos sabios, no escucharemos a tales personas.
it-1 pág. 970 Fuego
también dice que, debido al poder destructivo de un fuego incontrolado, se halla entre cuatro de las cosas que no han dicho “¡Basta!”. (Pr 30:15, 16.) Seguramente por esta misma razón, Santiago comparó el uso impropio de la lengua a un fuego devastador. (Snt 3:5-8; compárese con Pr 16:27.)
PROVERBIOS 16:28)
“El hombre de intrigas sigue enviando contienda, y el calumniador está separando a los que se han familiarizado entre sí.”
w07 15/7 pág. 11 “La sabiduría es para una protección”
Las palabras que salen de nuestra boca pueden ser tan devastadoras como un incendio. Salomón advirtió sobre las consecuencias de buscar y divulgar los defectos ajenos: “Un hombre que para nada sirve desentierra lo que es malo, y sobre sus labios hay, por decirlo así, un fuego abrasador. El hombre de intrigas sigue enviando contienda, y el calumniador está separando a los que se han familiarizado entre sí” (Proverbios 16:27, 28).
Quien intenta arruinar la reputación de su semejante ‘no sirve para nada’. Debemos tratar de encontrar lo bueno de los demás y decir cosas que hagan que otras personas los respeten. Por otro lado, ¿estaría bien que prestáramos oído a los que difunden chismes? Estos comentarios hacen mucho daño y crean sospechas infundadas, lo cual enfría las amistades y genera divisiones dentro de la congregación. Si somos sabios, no escucharemos a tales personas.
w89 15/10 pág. 13 párr. 16 ¡Cuidado con el dañino chismear!
No debemos escuchar a los chismosos que riegan descrédito, puesto que causan separación entre amigos. A menudo los calumniadores exageran, desfiguran los asuntos, mienten y dicen muchas cosas que añaden leña al fuego. En vez de hablar con alguien cara a cara, murmuran a espaldas de esa persona. Frecuentemente se fomentan sospechas que no tienen fundamento. Así, “el calumniador está separando a los que se han familiarizado entre sí”. (Proverbios 16:28.)
PROVERBIOS 16:29)
“El hombre de violencia seduce a su prójimo, y ciertamente lo hace ir por un camino que no es bueno.”
w07 15/7 págs. 11-12 “La sabiduría es para una protección”
Salomón nos previene a continuación contra algo que puede inducirnos a seguir un mal rumbo en la vida: “El hombre de violencia seduce a su prójimo, y ciertamente lo hace ir por un camino que no es bueno. Con los ojos parpadea para tramar intrigas. Apretando los labios, ciertamente lleva a cabo a grado cabal la maldad” (Proverbios 16:29, 30).
¿Puede la violencia ejercer su poder de seducción sobre los verdaderos siervos de Dios? Vivimos en un mundo que ha seducido a muchas personas para que ‘tramen intrigas’, promoviendo o cometiendo diversos actos violentos. Quizás no nos resulte difícil evitar la participación directa en la violencia. Pero ¿se nos puede seducir por medios más sutiles? ¿Acaso no atraen a millones de personas los deportes y diversas formas de entretenimiento que ensalzan la violencia? La advertencia bíblica es clara: “El que está andando con personas sabias se hará sabio, pero al que está teniendo tratos con los estúpidos le irá mal” (Proverbios 13:20). Sin duda, la sabiduría divina nos brinda una gran protección.
PROVERBIOS 16:30)
“Con los ojos parpadea para tramar intrigas. Apretando los labios, ciertamente lleva a cabo a grado cabal la maldad.”
w07 15/7 págs. 11-12 “La sabiduría es para una protección”
Salomón nos previene a continuación contra algo que puede inducirnos a seguir un mal rumbo en la vida: “El hombre de violencia seduce a su prójimo, y ciertamente lo hace ir por un camino que no es bueno. Con los ojos parpadea para tramar intrigas. Apretando los labios, ciertamente lleva a cabo a grado cabal la maldad” (Proverbios 16:29, 30).
¿Puede la violencia ejercer su poder de seducción sobre los verdaderos siervos de Dios? Vivimos en un mundo que ha seducido a muchas personas para que ‘tramen intrigas’, promoviendo o cometiendo diversos actos violentos. Quizás no nos resulte difícil evitar la participación directa en la violencia. Pero ¿se nos puede seducir por medios más sutiles? ¿Acaso no atraen a millones de personas los deportes y diversas formas de entretenimiento que ensalzan la violencia? La advertencia bíblica es clara: “El que está andando con personas sabias se hará sabio, pero al que está teniendo tratos con los estúpidos le irá mal” (Proverbios 13:20). Sin duda, la sabiduría divina nos brinda una gran protección.
PROVERBIOS 16:31)
“La canicie es corona de hermosura cuando se halla en el camino de la justicia.”
w07 15/7 pág. 12 “La sabiduría es para una protección”
¿Qué hay de aquellas personas que llevan toda su vida demostrando sabiduría y entendimiento, y que ‘no han ido por un camino que no es bueno’? Una larga vida consagrada al camino de la justicia es algo muy hermoso a los ojos de Dios y merece todo nuestro respeto. “La canicie es corona de hermosura cuando se halla en el camino de la justicia”, dice Proverbios 16:31.
w05 15/1 págs. 8-9 Ejemplos de la vejez como “corona de hermosura”
El libro bíblico de Proverbios también presenta la justicia como adorno de la vejez: “La canicie es corona de hermosura cuando se halla en el camino de la justicia” (Proverbios 16:31). Ciertamente, la justicia exterioriza la belleza interior y se granjea el respeto de los demás si se demuestra en el transcurso de una vida larga (Levítico 19:32). A quien es sabio y virtuoso, las canas le reportan honra (Job 12:12).
A los ojos de Dios no hay nada más bello que una vida recta dedicada a su servicio. Jehová dice en las Escrituras: “Aun hasta la vejez de uno yo soy el Mismo; y hasta la canicie de uno yo mismo seguiré soportando. Yo mismo ciertamente actuaré, para que yo mismo pueda llevar y para que yo mismo pueda soportar y suministrar escape” (Isaías 46:4). ¡Qué consolador es saber que nuestro Padre celestial promete sustentar a sus leales en la ancianidad! (Salmo 48:14.)
Puesto que Jehová considera hermosa la vida que se ha dedicado a servirle fielmente, ¿no deberíamos los demás verla así y reflejar su actitud? En efecto, valoramos muchísimo a nuestros hermanos mayores (1 Timoteo 5:1, 2). Por lo tanto, pensemos en maneras prácticas de demostrarles amor cristiano al ocuparnos de sus necesidades.
w93 15/3 pág. 29 El esplendor de la canicie
Además, el cristiano debe tener presente que “la canicie es corona de hermosura cuando se halla en el camino de la justicia”. (Proverbios 16:31.) Jehová considera que la vida que se dedica a su servicio es hermosa y merece el respeto de los demás por ser ejemplar. Por supuesto, se puede comenzar a aprender acerca de Dios y adquirir experiencia “en el camino de la justicia” a temprana edad y no se debe dejar de hacer nunca. (Romanos 11:33, 34.)
Ilustra este hecho la experiencia de un niño sueco de 7 años que preguntó al superintendente de la Escuela del Ministerio Teocrático si podía matricularse. El superintendente le preguntó: “¿Para qué?”, a lo que el joven repuso: “¡No se puede desaprovechar la vida!”. (Eclesiastés 12:1.) ¡Qué buen ejemplo para jóvenes y ancianos!
it-1 pág. 135 Anciano
En consecuencia, las Escrituras Hebreas recalcan que la edad por sí sola no basta, que si bien “la canicie es corona de hermosura”, solo resulta ser así “cuando se halla en el camino de la justicia”. (Pr 16:31.) “No son los que simplemente abundan en días los que resultan sabios, ni los que simplemente son viejos los que entienden el juicio”, sino aquellos que, además de su experiencia, dejan que el espíritu de Dios los guíe y adquieren entendimiento de su Palabra. (Job 32:8, 9; Sl 119:100; Pr 3:5-7; Ec 4:13.)
it-1 pág. 415 Canicie
La Biblia reconoce tanto la belleza de la juventud como el esplendor de la vejez: “La hermosura de los jóvenes es su poder, y el esplendor de los viejos es su canicie”. (Pr 20:29.) Esto último es verdad sobre todo si la persona adora y sirve a Jehová: “La canicie es corona de hermosura cuando se halla en el camino de la justicia”. (Pr 16:31.) “Los que están plantados en la casa de Jehová, [...] todavía seguirán medrando durante la canicie.” (Sl 92:13, 14.) Su Dios no los abandonará. (Isa 46:4.) La ley de Jehová es: “Ante canas debes levantarte, y tienes que mostrar consideración a la persona del envejecido”. (Le 19:32.)
it-1 pág. 560 Corona
La canicie es como una gloriosa “corona de hermosura cuando se halla en el camino de la justicia”, pues una vida dedicada al servicio de Jehová le es agradable a sus ojos y merece el respeto de los demás seres humanos. (Pr 16:31; véase Le 19:32.)
w89 1/2 pág. 4 La belleza verdadera... puede ser suya
El proverbio bíblico dice: “La canicie es corona de hermosura cuando se halla en el camino de la justicia”. (Proverbios 16:31.) La justicia es un aspecto de la belleza interna. Si un joven la cultiva, todavía la poseerá cuando pierda el atractivo vigor de la juventud.
PROVERBIOS 16:32)
“El que es tardo para la cólera es mejor que un hombre poderoso; y el que controla su espíritu, que el que toma una ciudad.”
w07 15/7 pág. 12 “La sabiduría es para una protección”
Por el contrario, la ira descontrolada no tiene nada de hermoso. La Biblia relata que Caín, el primogénito de Adán y Eva, “se enardeció de gran cólera” contra su hermano Abel, y ‘procedió a atacarlo y a matarlo’ (Génesis 4:1, 2, 5, 8). Aunque a veces tengamos razones para estar enojados, debemos tener mucho cuidado para no perder el control. En Proverbios 16:32 se nos dice con claridad: “El que es tardo para la cólera es mejor que un hombre poderoso; y el que controla su espíritu, que el que toma una ciudad”. La furia descontrolada no es una virtud ni es señal de fortaleza; es una debilidad que puede hacernos “ir por un camino que no es bueno”.
g01 22/10 págs. 13-14 ¿Qué hay de malo en desquitarse?
El autodominio es señal de fortaleza
El maltrato y la injusticia no son nada nuevo. Un escritor bíblico aconsejó: “Depón la cólera y deja la furia; no te muestres acalorado solo para hacer mal” (Salmo 37:8). Con mucha frecuencia, la persona que se enfurece pierde el autodominio y actúa sin tener en cuenta las consecuencias. Además, al ‘acalorarse’ puede tener un arrebato de furia. ¿Con qué resultado?
Piensa en el relato bíblico de Caín y Abel. “Caín se enardeció de gran cólera” contra su hermano. Por ello, “mientras estaban en el campo, Caín procedió a atacar a Abel su hermano y a matarlo” (Génesis 4:5, 8). Otro caso de furia incontrolada tuvo que ver con el rey Saúl. Él tuvo celos de las hazañas militares del joven David, así que trató de matar con una lanza no solo a este, sino también a su propio hijo Jonatán (1 Samuel 18:11; 19:10; 20:30-34).
Es cierto que a veces la ira está justificada. Pero, hasta en esas ocasiones, la indignación justa puede conducirnos a obrar mal si no la controlamos. Simeón y Leví, por ejemplo, tenían derecho a estar enfadados con Siquem, pues este había violado a Dina, la hermana de ellos. Pero en vez de guardar la calma, cedieron a la ira, como se refleja en su posterior alegación: “¿Había alguien de tratar a nuestra hermana como a una prostituta?” (Génesis 34:31). Enardecidos de cólera, “procedieron a tomar cada uno su espada y a ir insospechadamente a la ciudad y a matar a todo varón” de la ciudad de Siquem. Además, contagiaron su ira a “los otros hijos de Jacob”, quienes se unieron a ellos en el ataque mortal (Génesis 34:25-27). Aun años después, Jacob, el padre de Simeón y Leví, denunció aquella furia incontrolada (Génesis 49:5-7).
Este relato nos enseña algo importante: permitir que nos domine la ira no es una señal de fortaleza, sino de debilidad. Proverbios 16:32 afirma: “El que es tardo para la cólera es mejor que un hombre poderoso; y el que controla su espíritu, que el que toma una ciudad”.
w87 1/7 pág. 5 Qué hacer cuando nos encolerizamos... u otros montan en cólera
Sin embargo, si nos encolerizamos o afrontamos la cólera de otra persona, debemos hacer frente a la cólera de la manera apropiada, para conservar nuestra felicidad y nuestro bienestar. ¿Cómo haremos eso? La Biblia nos dice: “El que es tardo para la cólera es mejor que un hombre poderoso; y el que controla su espíritu, que el que toma una ciudad”. (Proverbios 16:32.) En vez de precipitarnos a expresar la cólera, deberíamos pesar las posibles consecuencias de nuestras acciones. El contar hasta diez antes de actuar pudiera evitar que hiciéramos algo que después nos pesara. (Proverbios 14:17.)
PROVERBIOS 16:33)
“En el regazo se echa la suerte, pero de Jehová procede toda decisión por ella.”
w07 15/7 pág. 12 “La sabiduría es para una protección”
Cuando ‘toda decisión procede de Jehová’
El rey de Israel declaró: “En el regazo se echa la suerte, pero de Jehová procede toda decisión por ella” (Proverbios 16:33). En el antiguo Israel hubo ocasiones en que Jehová se valió de las suertes para dar a conocer su voluntad. Las suertes eran unos guijarros o tablillas de madera o piedra. En primer lugar se hacía una oración a Jehová para pedirle que interviniera en el asunto que se iba a tratar. Después se echaban las suertes dentro del pliegue de una prenda de vestir y se extraía una. Lo que salía reflejaba la decisión de Dios al respecto.
Jehová ya no se vale de las suertes para revelar sus pensamientos e intenciones a su pueblo. Más bien, nos comunica su voluntad a través de su Palabra. De ahí que, para obtener sabiduría divina, resulte esencial que adquiramos un conocimiento exacto de lo que la Biblia dice. No permitamos, por tanto, que pase ni un solo día sin leer las Escrituras inspiradas (Salmo 1:1, 2; Mateo 4:4).

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