Buscar contenidos aquí:

Búsqueda personalizada

domingo, 23 de octubre de 2016

PROVERBIOS 17-21 | Tesoros de la Biblia: semana del 24-30 de octubre

TEXTOS BÍBLICOS Y REFERENCIAS: TESOROS DE LA BIBLIA | PROVERBIOS 17-21

“BUSQUEMOS LA PAZ CON OTRAS PERSONAS” (10 MINS.):

La paz que reina en el pueblo de Jehová no es casualidad. Cuando surgen desacuerdos, las emociones pueden ser muy fuertes, pero los consejos de la Biblia son aún más fuertes.
¿Cómo buscan la paz los cristianos fieles cuando tienen problemas?
19:11
• Mantienen la calma.
18:13, 17
• Se aseguran de conocer todos los detalles.
17:9
• Perdonan sin reservas.

Pr 19:11. Mantengamos la calma si nos ofenden (w14 1/12 págs. 12, 13).

Traducción del Nuevo Mundo con referencias Proverbios 19:11
11 La perspicacia del hombre ciertamente retarda su cólera, y es hermosura de su parte pasar por alto la transgresión.
La Atalaya 2014 La perspicacia: clave para conservar la calma
La perspicacia: clave para conservar la calma
El entrenador de un equipo de baloncesto es despedido por su agresividad.
Un niño tiene la rabieta del siglo porque no consiguió lo que quería.
Una madre discute a gritos con su hijo por el desorden que tiene en su habitación.
TODOS hemos visto a alguien furioso, y sin duda nosotros mismos nos hemos disgustado en más de una ocasión. Aunque veamos la ira como una emoción dañina que ha de reprimirse, tendemos a justificarla cuando somos nosotros los que la sentimos, en especial si nos parece que se ha cometido una injusticia. De hecho, un artículo de la Asociación Americana de Psicología asegura que “el enojo es una emoción humana totalmente normal y por lo general, saludable”.
Esa declaración puede parecer razonable cuando se compara con lo que dijo el apóstol Pablo. Él reconoció que hay momentos en que todos nos enfadamos, por lo que dio este consejo: “Si se enojan, no pequen; que el enojo no les dure todo el día” (Efesios 4:26, Dios habla hoy, 1994). En vista de lo anterior, ¿se puede decir que no hay nada de malo en dar rienda suelta a la ira? ¿O deberíamos tratar de controlarla?
¿ES MALO ENOJARSE?
Al dar su consejo, Pablo tal vez estuviera pensando en Salmo 4:4, que transmite la misma idea: “Agítense, pero no pequen”. ¿Estaba recomendando a los cristianos que dieran salida a su enojo? No, su intención era la contraria. ¿Cómo lo sabemos? Por lo que dijo a continuación: “Alejen de ustedes la amargura, las pasiones, los enojos, los gritos, los insultos” (Efesios 4:31, Dios habla hoy, 1994). Cabe notar que, según el artículo de la Asociación Americana de Psicología, se ha demostrado que dar rienda suelta a la ira y la agresión no ayuda a resolver la situación; al contrario, la agrava.
¿De qué manera podemos alejar de nosotros la ira y los problemas que produce? Salomón, el sabio rey de Israel, responde: “La perspicacia del hombre ciertamente retarda su cólera, y es hermosura de su parte pasar por alto [las ofensas]” (Proverbios 19:11). Así es, la perspicacia evita que la furia crezca en nuestro interior. ¿Cómo?
EL ANTÍDOTO CONTRA LA CÓLERA
La perspicacia es la habilidad de ver más allá de la superficie y llegar al fondo de un asunto. Esta capacidad para analizar las cosas es clave cuando alguien o algo nos provoca.
Por ejemplo, ver que se comete una injusticia podría enfurecernos. Pero si nos dejamos llevar por las emociones y actuamos con agresividad, podríamos salir lastimados o lastimar a alguien más. Tal como el fuego puede arrasar una casa, la furia descontrolada puede arruinar nuestra reputación o nuestras relaciones con los demás, incluso con Dios. De modo que si sentimos crecer la ira en nuestro interior, debemos detenernos y pensar. Ver la situación desde la perspectiva correcta nos ayudará a controlar las emociones.
El padre de Salomón, el rey David, estuvo a punto de asesinar a un hombre llamado Nabal. Si no lo hizo fue gracias a que alguien lo ayudó a darse cuenta del error que estaba por cometer. Veamos lo que sucedió. En el desierto de Judea, David y sus hombres protegieron las ovejas de Nabal. Cuando llegó el momento de esquilarlas, David le pidió a Nabal que lo ayudara con un poco de provisiones. Sin embargo, Nabal le mandó decir que no tenía por qué tomar la comida de sus trabajadores y dársela a unos desconocidos. ¡Qué insulto! Al instante, David fue a buscarlo con cuatrocientos hombres para matarlo a él y a sus hombres (1 Samuel 25:4-13).
La mujer de Nabal, Abigail, se enteró de lo sucedido y salió al encuentro de David. Cayó a sus pies y le imploró: “Deja que tu esclava hable a tus oídos, y escucha las palabras de tu esclava”. Le pidió que disculpara la insensatez de su esposo y le dijo que se arrepentiría si se tomaba la justicia por su mano (1 Samuel 25:24-31).
Abigail ayudó a David a ver algo que no había visto antes, y así resolvió la crisis. ¿Qué vio David? Para empezar, que no debía tomarse el asunto como algo personal, pues Nabal era imprudente con todo el mundo. Y segundo, que lo que planeaba hacer en realidad era un asesinato. Si alguna vez usted siente tanta rabia como él, ¿qué debe hacer? “Deténgase, respire profundo y cuente hasta diez”, recomienda un artículo de la Clínica Mayo que trata sobre técnicas de control de la ira. Así es, trate de descubrir la verdadera causa del problema y piense en las consecuencias. Deje que la perspicacia “retarde”, o incluso apague, su cólera (1 Samuel 25:32-35).
Hoy día, muchos han recibido una ayuda similar a la que recibió David. Por ejemplo, Sebastian aprendió a controlar su carácter gracias a que estudió la Biblia mientras estaba en una prisión de Polonia a los 23 años. “Primero examino el problema —comenta él— y luego trato de seguir los consejos de la Biblia. No existe mejor guía.”
Setsuo aprendió básicamente la misma estrategia. Él recuerda: “Antes les gritaba a mis compañeros de trabajo cuando me sacaban de quicio. Pero ahora que conozco la Biblia, en vez de gritar, me pregunto: ‘¿De quién es realmente la culpa? ¿No seré yo el problema?’”. Ese tipo de preguntas lo ayudaron a tranquilizarse y a controlar sus emociones antes de que lo controlaran a él.
La ira puede ser muy poderosa, pero los consejos que da la Biblia lo son mucho más. Si los pone en práctica y le pide ayuda a Dios, usted también conseguirá la perspicacia que necesita para conservar la calma.

Pr 18:13, 17; 21:13. Asegurémonos de que conocemos todos los detalles (w11 15/8 pág. 30 párrs. 11-14).

Traducción del Nuevo Mundo con referencias Proverbios 18:13
13 Cuando alguien responde a un asunto antes de oír[lo], eso es tontedad de su parte y una humillación.
Traducción del Nuevo Mundo con referencias Proverbios 18:17
17 El que es primero en su causa judicial es justo; su prójimo entra, y ciertamente lo escudriña completamente.
Traducción del Nuevo Mundo con referencias Proverbios 21:13
13 En cuanto a cualquiera que tapa su oído al clamor quejumbroso del de condición humilde, él mismo también clamará y no se le responderá.
La Atalaya 2011 Busquemos la paz
11. ¿Qué deben hacer los ancianos cuando alguien les cuente que tiene un problema con otro cristiano?
11 Imaginémonos que un hermano acude a un anciano para contarle cierto problema que tiene con alguien de la familia o de la congregación. ¿Qué hará el superintendente? En primer lugar, escucharle con atención, pues recuerda la siguiente advertencia: “Cualquiera que tapa su oído al clamor [...] del de condición humilde [...] clamará y no se le responderá” (Pro. 21:13). Ahora bien, evitará ponerse automáticamente de parte del ofendido, pues otro proverbio señala: “El primero que da su versión parece que dice la verdad, hasta que llega el otro y lo desmiente” (Pro. 18:17, Nueva Biblia al Día). Por lo general, después de escucharle, le preguntará si ha hablado con la otra persona. Además, le mostrará con la Palabra de Dios los pasos que puede dar a fin de restablecer la paz.
12. ¿Qué ejemplos ilustran el peligro de emitir un juicio sobre un conflicto sin haber oído antes a todas las partes?
12 Ciertamente, formarse una opinión sin conocer antes las dos versiones es muy peligroso. Así lo demuestra el ejemplo de tres personajes bíblicos. El primero es Potifar, quien creyó a su esposa cuando esta le contó que José había intentado violarla. Se enojó tanto con él que lo encarceló injustamente (Gén. 39:19, 20). El segundo es el rey David. Cuando Zibá aseguró que su amo, Mefibóset, se había pasado al enemigo, David no comprobó si era cierto. Simplemente le dijo: “¡Mira! Tuyo es todo lo que pertenece a Mefibóset” (2 Sam. 16:4; 19:25-27). El tercero es Artajerjes, rey de Persia. En cierta ocasión recibió un informe de que los judíos estaban reedificando las murallas de Jerusalén e iban a rebelarse contra él. La acusación era falsa, pero el monarca la dio por verdadera y ordenó paralizar todas las obras. Como consecuencia, se detuvo la reconstrucción del templo de Dios (Esd. 4:11-13, 23, 24). Estos casos contienen una importante lección para los ancianos: antes de emitir cualquier juicio, deben informarse bien y, como aconsejó Pablo, evitar a toda costa el favoritismo (léase 1 Timoteo 5:21).
13, 14. a) ¿Qué debemos recordar cuando hay un problema entre dos personas? b) ¿Con qué ayuda cuentan los superintendentes a la hora de emitir un juicio?
13 ¿Es suficiente con escuchar las dos versiones de un conflicto? No; a menudo hace falta algo más. La Biblia indica que “si alguien piensa que ha adquirido conocimiento de algo, todavía no lo sabe exactamente como debe saberlo” (1 Cor. 8:2). Es muy probable que nos falten datos sobre el origen del problema o sobre las circunstancias de los implicados. Cuando los ancianos juzgan algún asunto, deben tener cuidado para no dejarse llevar por manipulaciones, mentiras o rumores. Han de recordar que Jesucristo, el Juez que Dios ha nombrado, siempre actúa con justicia, tal como se había profetizado: “No juzgará por la mera apariencia de las cosas a sus ojos, ni [...] simplemente según lo que oigan sus oídos” (Isa. 11:3, 4). Además, él sigue en todo momento la guía del espíritu de Jehová, y lo mismo deben hacer ellos.
14 Por eso es tan necesario que, antes de emitir un juicio, le pidan a Jehová su espíritu y busquen su guía consultando las Escrituras y las publicaciones del “esclavo fiel y discreto” (Mat. 24:45).

Pr 17:9. Perdonemos sin reservas (w11 15/8 pág. 31 párr. 17).

Traducción del Nuevo Mundo con referencias Proverbios 17:9
9 El que encubre la transgresión busca amor, y el que sigue hablando de un asunto separa a los que se han familiarizado entre sí.
La Atalaya 2011 Busquemos la paz
17. ¿Cómo contribuimos a que la congregación sea un oasis de paz?
17 Afortunadamente, la mayoría de los problemas entre hermanos no tienen que ver con pecados graves ni requieren la formación de un comité judicial. En tales casos, el amor dicta que perdonemos y pasemos la página. La Biblia asegura: “El que encubre la transgresión busca amor, y el que sigue hablando de un asunto separa a los que se han familiarizado entre sí” (Pro. 17:9). Si nos esforzamos por pasar por alto los errores de nuestros hermanos, la congregación será un oasis de paz. Y, lo que es más, conservaremos la buena relación con Jehová (Mat. 6:14, 15).

BUSQUEMOS PERLAS ESCONDIDAS (8 MINS.):

Pr 17:5. ¿Por qué debemos ser sabios al escoger las diversiones? (w10 15/11 pág. 6 párr. 17; w10 15/11 pág. 31 párr. 15).

Traducción del Nuevo Mundo con referencias Proverbios 17:5
5 El que hace escarnio de la persona de escasos recursos ha vituperado a su Hacedor. El que está gozoso por el desastre [ajeno] no quedará libre de castigo.
La Atalaya 2010 Joven, deja que te guíe la Palabra de Dios
17. ¿Qué preguntas deberías plantearte sobre las diversiones?
17 Si quieres ser leal a Dios cuando estás a solas, debes desarrollar tus “facultades perceptivas”, es decir, tu capacidad de “distinguir tanto lo correcto como lo incorrecto”. Luego debes entrenar esas facultades “mediante el uso”, o sea, haciendo lo que está bien (Heb. 5:14). Tomemos por ejemplo las ocasiones en que te planteas si hay algo malo en una canción, en una película o en un sitio de Internet. Algo que te ayudará a decidirte por lo que es justo y rechazar el pecado es preguntarte: “¿Qué efecto tendrá en mí lo que elija? ¿Me enseñará a ser más compasivo, o hará que me alegre ‘por el desastre ajeno’?” (Pro. 17:5). “¿Me ayudará a amar el bien y odiar el mal, o, por el contrario, me lo hará más difícil?” (Amós 5:15.) Lo que hagas a solas indicará cuáles son los valores que realmente aprecias (Luc. 6:45).
La Atalaya 2010 Decididos a andar en integridad
15. ¿Por qué está mal alegrarse por el sufrimiento de quienes nos odian?
15 El justo Job nunca se alegró al ver sufrir a quienes lo odiaban. Siglos después, el libro de Proverbios advirtió: “Cuando caiga tu enemigo, no te regocijes; y cuando se le haga tropezar, no esté gozoso tu corazón, para que Jehová no vea, y sea malo a sus ojos, y ciertamente vuelva su cólera de contra él” (Pro. 24:17, 18). Como Dios lee los corazones, sabe si nos alegramos por el sufrimiento ajeno, algo que no le agrada en absoluto (Pro. 17:5). Quien adopte esa actitud recibirá su merecido, pues Jehová asegura: “Mía es la venganza, y la retribución” (Deu. 32:35).

Pr 20:25. ¿Cómo se puede aplicar este principio al noviazgo y al matrimonio? (w09 15/5 págs. 15, 16 párrs. 12, 13).

Traducción del Nuevo Mundo con referencias Proverbios 20:25
25 Es un lazo cuando el hombre terrestre ha clamado temerariamente: “¡Santo!”, y después de los votos [está dispuesto] a hacer examen.
La Atalaya 2009 Joven, pon de manifiesto tu progreso
12. ¿Por qué debería tomar en serio Proverbios 20:25 el cristiano que está pensando en casarse?
12 Algunos jóvenes en edad de casarse se han precipitado y han contraído matrimonio porque se sentían infelices, solos o aburridos o porque tenían problemas en su casa. Pero un voto matrimonial es un asunto muy serio. En tiempos bíblicos había quienes hacían votos santos sin pensar bien en lo que eso implicaba (léase Proverbios 20:25). De igual modo, hoy día hay jóvenes que no se detienen a pensar en todo lo que encierra el matrimonio y solo lo vienen a descubrir cuando ya es demasiado tarde.
13. a) ¿Qué debería preguntarse todo el que está pensando en iniciar una relación con alguien? b) ¿Dónde puede encontrar buenos consejos?
13 Si estás pensando en iniciar una relación con alguien, pregúntate: “¿Por qué quiero casarme? ¿Qué espero del matrimonio? ¿Será esta la persona adecuada para mí? ¿Qué puedo aportar yo al matrimonio?”. “El esclavo fiel y discreto” ha publicado artículos muy específicos sobre este tema que te ayudarán a tomar una buena decisión (Mat. 24:45-47). Medita bien en la información que leas y pon en práctica los consejos, como si fuera el propio Jehová quien te los diera. No actúes como un “caballo o [un] mulo sin entendimiento” (Sal. 32:8, 9). Demuestra que eres maduro y que comprendes bien lo que implica el matrimonio. Y si crees que estás listo para empezar la relación, sé un “ejemplo [...] en castidad” (1 Tim. 4:12).

¿Qué me enseña sobre Jehová la lectura bíblica de esta semana?

¿Qué ideas de la lectura bíblica de esta semana pueden servirme en la predicación?

PROVERBIOS 17-21 | SUGERENCIAS PARA SUS COMENTARIOS PERSONALES

PROVERBIOS 17:3)
“El vaso de refinación es para la plata y el horno para el oro, pero Jehová es el examinador de los corazones.”
it-2 pág. 802 Refinar, refinador
El oro suele contener plata en cantidades variables. No se sabe cómo separaban estos metales en tiempos bíblicos, pero parece que tenían diferentes métodos, pues Proverbios (17:3 y 27:21) dice: “El crisol es para la plata, y el horno es para el oro”. Puesto que el ácido nítrico no se descubrió probablemente hasta el siglo IX E.C., con anterioridad a esa fecha se purificaba el oro por otros medios. Por ejemplo, si contenía plomo, primero se eliminaban las impurezas fundiendo el oro, que permanecía adherido al plomo. Luego se eliminaba el plomo por ebullición lenta (método que recibe el nombre de copelación), y así quedaba el oro puro. Este proceso exige considerable destreza, pues si la temperatura es demasiado elevada o la ebullición es demasiado rápida, podría eliminarse el oro junto con el plomo. El refinador aprende a juzgar y controlar la refinación por el color del metal fundido. (Compárese con Sl 12:6; Jer 6:28-30; Eze 22:18-22.) En las Escrituras se menciona el empleo de lejía en la refinación de la plata. (Mal 3:2, 3.)
g90 8/8 pág. 12 ¿Cómo puedo escoger una película adecuada?
¿Quieres estar limpio a los ojos de Aquel que examina los corazones, Jehová Dios? Entonces, vigila lo que introduces en él, y evita exponerte inútil e innecesariamente a la violencia, la explotación sexual o el lenguaje sucio, que lo único que pueden hacer es embotar tu sentido de lo que es bueno y corromper tu corazón.
PROVERBIOS 17:9)
“El que encubre la transgresión busca amor, y el que sigue hablando de un asunto separa a los que se han familiarizado entre sí.”
it-1 pág. 472 Chisme, calumnia
Puede que el chismoso hable de las faltas o errores de alguien, pero incluso en el caso de que lo que diga sea verdadero, está haciendo lo que no debe y demostrando falta de amor. El proverbio dice: “El que encubre la transgresión busca amor, y el que sigue hablando de un asunto separa a los que se han familiarizado entre sí”. (Pr 17:9.)
PROVERBIOS 17:10)
“Una reprensión obra más profundamente en un entendido que el golpear cien veces a un estúpido.”
it-1 pág. 822 Entendimiento
Precisamente porque es entendido está dispuesto a escuchar, discierne la base para la reprensión y obtiene más beneficio de ella que un estúpido de recibir cien golpes. (Pr 17:10; compárese con 29:19.)
PROVERBIOS 17:14)
“El principio de la contienda es como alguien que da curso libre a las aguas; por eso, antes que haya estallado la riña, retírate.”
g02 8/2 pág. 24 ¿A qué obedece esta era de furia?
Frank Donovan, en su libro Dealing With Anger—Self-Help Solutions for Men (Cómo vencer la cólera. Consejos de autoayuda para hombres), recomienda: “Evadir la cólera —o, más específicamente, evadir la escena y a otras personas cuando se está enojado— es una estrategia de gran importancia y valor cuando el grado de cólera es alto”.
Proverbios 17:14 “El principio de la contienda es como alguien que da curso libre a las aguas; por eso, antes que haya estallado la riña, retírate.”
ba pág. 26 Un libro práctico para la vida moderna
“El principio de la contienda es como alguien que da curso libre a las aguas; por eso, antes que haya estallado la riña, retírate”. (Proverbios 17:14.) Es prudente alejarse de una situación conflictiva antes de perder la calma.
PROVERBIOS 17:17)
“Un compañero verdadero ama en todo tiempo, y es un hermano nacido para cuando hay angustia.”
w11 1/7 pág. 8 Una vida con sentido ahora y para siempre
PRINCIPIO BÍBLICO: “Un compañero verdadero ama en todo tiempo, y es un hermano nacido para cuando hay angustia” (PROVERBIOS 17:17).
Los problemas son más llevaderos si no estamos solos. El filósofo inglés Francis Bacon decía que, sin amigos, “el mundo es un desierto”. Tener buenas amistades —y ser un buen amigo— hace la vida más bella y gratificante.
w05 1/8 págs. 6-7 La Biblia nos ayuda a sentirnos satisfechos
“Un compañero verdadero ama en todo tiempo, y es un hermano nacido para cuando hay angustia.” (Proverbios 17:17.) Si nos desahogamos con alguien a quien queramos o con un consejero de confianza, tal vez se nos haga más fácil eliminar los sentimientos negativos antes de que nos abrumen. Al hablar con otra persona, veremos los asuntos desde una perspectiva equilibrada y positiva. “Ayuda mucho sincerarse con alguien, contarle cómo se siente uno —admite Simone—. Muchas veces eso es lo único que se necesita.” Si hacemos esto, veremos lo ciertas que son estas palabras del proverbio: “La solicitud ansiosa en el corazón de un hombre es lo que lo agobia, pero la buena palabra es lo que lo regocija” (Proverbios 12:25).
PROVERBIOS 17:18)
“Un hombre falto de corazón estrecha las manos, y sale pleno fiador delante de su compañero.”
it-1 págs. 551-552 Corazón
Otro proverbio dice: “Un hombre falto de corazón estrecha las manos, y sale pleno fiador delante de su compañero”. (Pr 17:18.) Quizás movida por el sentimentalismo, esa persona llega a un acuerdo que puede suponerle un serio revés económico. Aunque sus intenciones son buenas y loables sus motivos, de todos modos manifiesta falta de buen juicio.
it-2 pág. 689 Posturas y ademanes
Acuerdo, coparticipación. Dar un apretón de manos y chocar las palmas de las manos eran ademanes que se hacían para expresar que se estaba de acuerdo, se ratificaba o se confirmaba un contrato o trato. (Esd 10:19.) Las Escrituras advierten lo peligroso que es hacer estos ademanes para salir fiador de otra persona. (Pr 6:1-3; 17:18; 22:26.)
PROVERBIOS 17:19)
“Cualquiera que ama la transgresión está amando una lucha. Cualquiera que hace alto su paso de entrada está buscando un ruidoso estrellarse.”
w93 15/5 pág. 30 Evite la arrogancia
Evite la arrogancia
Un sabio proverbio de la Biblia dice: “Cualquiera que hace alto su paso de entrada está buscando un ruidoso estrellarse”. (Proverbios 17:19.) ¿Qué tiene de malo hacer alto un paso de entrada? Y ¿cuál es la principal enseñanza de este proverbio?
EN LA antigüedad eran comunes las bandas de ladrones o ladrones solitarios que merodeaban a caballo. Los hogares desprotegidos en la llanura eran presa fácil de los ladrones. Para proteger sus posesiones, algunas personas construían un muro con una entrada especial. El muro era alto, pero la entrada era pequeña. Algunas no medían más de un metro de altura, demasiado bajas para que pudieran entrar por ella un jinete y su caballo. Los que no hacían pequeño su paso de entrada corrían el riesgo de que un jinete entrara y robara sus posesiones.
En las ciudades, los pasos de entrada a los patios eran por lo general pequeños y poco vistosos, y no daban indicios de las riquezas que pudiera haber tras sus muros. Sin embargo, en Persia las puertas altas eran uno de los símbolos de la realeza, y algunos súbditos del imperio trataban de imitarla con gran riesgo para sí. Cualquiera que construía una entrada alta en su casa como símbolo de su prosperidad estaba invitando a los ladrones.
Por lo tanto, Proverbios 17:19 enseña que los que hacen alto su paso de entrada están invitando a la calamidad por preciarse de ser más pudientes de lo que en realidad son. También pudiera ser una alusión a la boca, comparada a un paso de entrada que se hace grande por el habla jactanciosa y arrogante. Esa clase de habla provoca contiendas, y con el tiempo puede llevar a la persona orgullosa a la calamidad. ¡Qué sabio es, por lo tanto, evitar la arrogancia!
[Reconocimiento en la página 30]
Vistas pintorescas de Palestina, Sinaí y Egipto, volumen 1, de Colonel Wilson (1881)
w87 15/5 pág. 29 Tema a Jehová y será feliz
♦ 17:19—¿Qué hay de malo en un paso de entrada alto?
Los que no hacían bajas las puertas de sus casas y patios corrían el riesgo de que hombres entraran a caballo en sus casas y se llevaran sus bienes. Este proverbio también pudiera aludir a la boca como un paso de entrada hecho alto por el habla arrogante y la jactancia. Tal habla fomenta la contienda y con el tiempo lleva al desastre.
PROVERBIOS 17:22)
“Un corazón que está gozoso hace bien como sanador, pero un espíritu que está herido seca los huesos.”
g 8/11 pág. 29 Sabias palabras para el corazón y la salud
“Un corazón que está gozoso hace bien como sanador.” (PROVERBIOS 17:22)
g 8/11 pág. 29 Sabias palabras para el corazón y la salud
Asimismo, un corazón alegre tiene efectos positivos. Un artículo de la BBC News cita las siguientes palabras del doctor Derek Cox, funcionario del Ministerio de Salud de Escocia: “El que es feliz tiene menos probabilidades de enfermar que el que no lo es”. Según el mismo artículo, “las personas que son más felices gozan de mayor protección contra cosas como las enfermedades cardíacas y los derrames cerebrales”.
g00 8/8 pág. 8 Cuando las sustancias químicas le hacen sentir mal
Igualmente necesarios son una actitud mental apropiada y un buen sentido del humor, así como amar y ser amado. En realidad, “el amor y la risa” es la receta que da una doctora a sus pacientes con esta enfermedad. En efecto, “un corazón que está gozoso hace bien como sanador” (Proverbios 17:22).
g97 22/6 pág. 25 ¿Cómo puedo sobrellevar mi enfermedad?
Proverbios 17:22 dice: “Un corazón que está gozoso hace bien como sanador”. Quizá algunos piensen que la risa no es apropiada al afrontar una enfermedad grave. Pero el buen humor y la compañía grata alivian la mente y aumentan el deseo de vivir. De hecho, el gozo es una cualidad divina, uno de los frutos del espíritu de Dios. (Gálatas 5:22.) Dicho espíritu puede ayudarte a sentir gozo aun si estás enfermo. (Salmo 41:3.)
g94 22/5 págs. 26-27 Añádale humor a la vida
El humor y la salud
El humor es de gran valor si se emplea de la manera adecuada. En realidad, las propiedades terapéuticas de la risa son un hecho cada vez más probado. Se sabe que la acción de reír da un masaje saludable a los órganos internos. Además, según la revista American Health, algunos “investigadores creen que la risa potencia el sistema inmunológico”. La revista cita después al inmunólogo Lee S. Berk, que dijo: “Las emociones negativas pueden incidir en el sistema inmunológico, y ahora parece que las positivas actúan de forma parecida”. Así se respalda la sabiduría de las palabras de la Biblia: “Un corazón que está gozoso hace bien como sanador”. (Proverbios 17:22.)
w93 15/3 pág. 22 Por qué el espíritu de queja no produce felicidad
Hace siglos el rey Salomón dijo que “un corazón que está gozoso hace bien como sanador, pero un espíritu que está herido seca los huesos”. (Proverbios 17:22.) El espíritu de queja nos perjudica emocionalmente y nos arrebata el gozo. Refleja pesimismo, no optimismo. Sin embargo, los que aprenden a pensar y hablar acerca de las ‘cosas dignas de alabanza’ tienen un corazón gozoso, que incluso puede hacerles sentirse mejor. (Filipenses 4:8.)
it-1 pág. 816 Enfermedades y su tratamiento
Las Escrituras admiten el principio psicosomático, aunque solo en tiempos relativamente recientes los investigadores médicos en general se han dado cuenta de que hay relación entre las condiciones patológicas del cuerpo y el estado emocional de la persona. Proverbios 17:22 dice: “Un corazón que está gozoso hace bien como sanador, pero un espíritu que está herido seca los huesos”. Emociones como la envidia, el temor, la avaricia, el odio y la ambición egoísta son perjudiciales; mientras que el cultivar y desplegar amor, gozo, paz, gran paciencia, benignidad, bondad, fe, apacibilidad y autodominio, el fruto del espíritu de Dios, produce efectos buenos y a veces terapéuticos. (Gál 5:22, 23.)
g91 8/3 pág. 9 La visita al paciente. Cómo lograr que sea útil
No vaya con cara seria o melancólica aunque el estado de salud del paciente no sea bueno. “Un corazón que está gozoso hace bien como sanador —dijo el sabio escritor de Proverbios— pero un espíritu que está herido seca los huesos.” (Proverbios 17:22.)
w90 1/3 pág. 4 ¡Le es posible hallar gozo en un mundo que deprime!
Puesto que ‘un espíritu herido seca los huesos’ o socava el mismo ser de uno, muchas veces la falta de amor propio es base para la depresión grave. (Proverbios 17:22.) También puede agobiarnos el corazón preocuparnos demasiado por lo que otros piensen de nosotros, el perfeccionismo, la ira inmitigada, el resentimiento, desacuerdos que no se hayan resuelto o sentimientos de culpa (sea real o exagerada).
PROVERBIOS 17:23)
“El que es inicuo toma hasta un soborno del seno para desviar las sendas del juicio.”
it-2 pág. 1049 Soborno
Las expresiones “un soborno del seno” y “un soborno en el seno” pueden entenderse mejor si se tiene en cuenta que en hebreo la palabra “seno” puede referirse también al pliegue que hace una prenda de vestir por encima del cinturón. Por lo tanto, estas expresiones parecen indicar que el soborno se escondía en el pliegue superior de la prenda de vestir y luego se daba en secreto a otra persona, quien, a su vez, lo ocultaba de la misma manera. (Pr 17:23; 21:14; véase REGALO, DÁDIVA.)
PROVERBIOS 17:24)
“La sabiduría está delante del rostro del entendido, pero los ojos del estúpido están en la extremidad de la tierra.”
w06 15/9 pág. 19 Puntos sobresalientes del libro de Proverbios
17:24. No queremos que nuestros ojos y mente divaguen como los del “estúpido”, sino que se centren en las cosas importantes. Por eso, procuramos adquirir entendimiento a fin de actuar con sabiduría.
it-1 pág. 821 Entendimiento
La persona que tiene motivos correctos no busca el entendimiento debido a simple curiosidad o para ensalzarse, sino con el propósito de actuar con sabiduría. ‘La sabiduría está delante de su rostro.’ (Pr 17:24; véase SABIDURÍA.)
it-2 pág. 545 Ojo
Y se dice que el estúpido tiene sus ojos “en la extremidad de la tierra”, errantes de acá para allá, sin objeto definido, con sus pensamientos en cualquier parte menos donde deberían estar. (Pr 17:24.)
PROVERBIOS 17:27)
“Cualquiera que retiene sus dichos posee conocimiento, y un hombre de discernimiento es sereno de espíritu.”
w97 15/3 pág. 14 párr. 9 Inclinemos el corazón al discernimiento
9 Si nos enfadamos, el discernimiento puede indicarnos que nos mantengamos en calma para evitar un conflicto. Proverbios 17:27 dice: “Cualquiera que retiene sus dichos posee conocimiento, y un hombre de discernimiento es sereno de espíritu”. El discernimiento y el amor fraternal nos ayudarán a ver la necesidad de dominarnos cuando sentimos el impulso de proferir palabras hirientes. Si estallamos en cólera, el amor y la humildad nos inducirán a pedir perdón y remediar la situación. Ahora bien, supongamos que una persona nos ha ofendido. En ese caso, hablemos con ella a solas con apacibilidad y humildad, con el objetivo principal de promover la paz. (Mateo 5:23, 24; 18:15-17.)
w90 15/9 págs. 21-22 ¡Domine su espíritu!
Sea sereno de espíritu
Otro proverbio dice: “Cualquiera que retiene sus dichos posee conocimiento, y un hombre de discernimiento es sereno de espíritu”. (Proverbios 17:27.) La persona que tiene conocimiento de la Palabra de Dios “retiene sus dichos” y no habla sin dominio, con impetuosidad, particularmente cuando está perturbada. Porque tiene presentes su relación con Jehová y su debido lugar en la organización de Dios, no deja que el calor de la ira la venza. En vez de eso, “un hombre de discernimiento” se esfuerza por mantenerse sereno y equilibrado en su modo de pensar. Con ese espíritu, usted también puede dominar las circunstancias que llevarían al insensato a pecar.
PROVERBIOS 18:1)
“El que se aísla buscará [su propio] anhelo egoísta; contra toda sabiduría práctica estallará.”
w12 1/6 pág. 8 Un libro práctico
También advierte que “el que se aísla buscará su propio anhelo egoísta; contra toda sabiduría práctica estallará” (Proverbios 18:1).
w12 1/6 pág. 8 Un libro práctico
Un estudio de diez años realizado en Australia reveló que las personas ancianas que tienen “mayor trato social con amigos y confidentes” suelen vivir más.
it-2 pág. 888 Sabiduría
La persona que se aísla, y así busca su propio punto de vista estrecho y restringido de la vida, así como sus propios deseos egoístas, finalmente se desvía en una dirección contraria a toda sabiduría práctica. (Pr 18:1.)
w86 1/11 pág. 19 párr. 11 Jóvenes que contribuyen a una familia unida y feliz
Por eso, siéntete dispuesto a hablar con tus padres aun de asuntos que sean dolorosos. Expresa tus temores y fracasos así como tus gozos y triunfos. Habla de tus metas en la vida y de tus oraciones. Resiste los deseos de ‘aislarte’. (Proverbios 18:1.) Con regularidad trata de pasar algún tiempo en privado con uno de tus padres para poder hablar con él o ella de esas cosas íntimas. Algunos jóvenes encuentran que pueden hacer esto entre las visitas que hacen con sus padres mientras están en la obra de predicar, cuando dan juntos un paseo a pie, o aun mientras la familia participa en alguna forma de recreo.
PROVERBIOS 18:9)
“También, el que se muestra flojo en su trabajo... hermano es del que causa ruina.”
it-1 pág. 1122 Hermano, hermana
También se llama hermanos a compañeros que tienen una naturaleza y disposición similares, aunque sean malas. (Pr 18:9.)
PROVERBIOS 18:10)
“El nombre de Jehová es una torre fuerte. A ella corre el justo, y se le da protección.”
w14 1/11 pág. 6 ¿Hay que tenerle miedo al Diablo?
En Proverbios 18:10 leemos: “El nombre de Jehová es una torre fuerte. A ella corre el justo, y se le da protección”. Esto no significa que se pueda usar ese nombre como amuleto, sino que quienes lo respetan pueden acudir a Dios por protección siempre que lo necesiten.
cl cap. 7 pág. 70 párr. 8 El poder protector: “Dios es para nosotros refugio”
Proverbios 18:10 dice: “El nombre de Jehová es una torre fuerte. A ella corre el justo, y se le da protección”. En tiempos bíblicos se construían en el desierto torres que servían de refugios seguros. Claro, quien se hallaba en peligro tenía que huir a ellas para guarecerse. Otro tanto han de hacer quienes deseen el amparo del nombre divino. No basta con que repitan la palabra Jehová, pues no es un amuleto. Más bien, deben conocer al Portador de ese nombre, confiar en él y vivir en armonía con sus justos principios. ¡Qué gran bondad demuestra al asegurarnos que si nos acercamos a él con fe, será para nosotros una torre que nos resguardará!
w04 15/8 págs. 17-18 párr. 4 Jehová, nuestra “plaza fuerte en el tiempo de angustia”
4 En armonía con la oración de Jesús, Jehová realmente nos vigila. Él es nuestra “plaza fuerte en el tiempo de angustia” (Salmo 37:39). El libro de Proverbios emplea términos muy parecidos cuando dice: “El nombre de Jehová es una torre fuerte. A ella corre el justo, y se le da protección” (Proverbios 18:10). Este texto bíblico revela una verdad fundamental sobre el tierno interés de Jehová por sus criaturas. Dios ofrece su protección en particular a los justos que lo buscan con presteza, como si corrieran a refugiarse en una torre defensiva.
be pág. 274 párr. 6-pág. 275 párr. 2 El mensaje que debemos proclamar
El nombre de Dios es “una torre fuerte”. Quien llega a conocer de verdad a Jehová disfruta de gran protección. Pero no solo porque emplee Su nombre personal o sepa enumerar algunas cualidades divinas, sino porque confía en Él. Con respecto a tal persona dice Proverbios 18:10: “El nombre de Jehová es una torre fuerte. A ella corre el justo, y se le da protección”.
Aproveche toda ocasión para instar a sus oyentes a confiar en Jehová (Sal. 37:3; Pro. 3:5, 6). Tal confianza es evidencia de nuestra fe en él y en sus promesas (Heb. 11:6). La Palabra de Dios garantiza que se salvarán quienes invoquen el nombre de Jehová, siempre que lo hagan porque tienen conciencia de que es el Soberano Universal, aman Sus decisiones y creen con firmeza que es la única fuente de salvación (Rom. 10:13, 14). Al enseñar a otras personas, ayúdelas a demostrar esa fe en toda faceta de la vida.
Muchos seres humanos se enfrentan a problemas personales muy difíciles, quizá sin ver la salida. Exhórtelos a aprender la voluntad de Jehová, a confiar en él y poner por obra la instrucción que reciban (Sal. 25:5). Anímelos a implorarle que los ayude y a agradecerle sus bendiciones (Fili. 4:6, 7). Cuando realmente conozcan a Jehová, no solo por haber leído ciertos pasajes bíblicos, sino por haber constatado el cumplimiento de sus promesas en su propia vida, disfrutarán de la seguridad que brinda comprender bien lo que representa Su nombre (Sal. 34:8; Jer. 17:7, 8).
w98 1/9 pág. 10 párrs. 9-10 Seguridad dentro de la organización de Dios
9 La organización visible de Jehová también es una protección. ¿En qué sentido? En Proverbios 18:10 leemos: “El nombre de Jehová es una torre fuerte. A ella corre el justo, y se le da protección”. Esto no quiere decir que la mera repetición del nombre de Dios proteja a la persona. El que nos refugiemos en el nombre de Dios significa que confiamos en Jehová mismo (Salmo 20:1; 122:4). Supone apoyar su soberanía, defender sus leyes y principios, y tener fe en sus promesas (Salmo 8:1-9; Isaías 50:10; Hebreos 11:6). Incluye dar a Jehová devoción exclusiva. Solo los que adoran a Jehová de esta manera pueden decir con el salmista: “En [Jehová] se regocija nuestro corazón; pues en su santo nombre hemos cifrado nuestra confianza” (Salmo 33:21; 124:8).
10 Todos los que forman parte de la organización visible de Jehová dicen hoy con Miqueas: “Nosotros, por nuestra parte, andaremos en el nombre de Jehová nuestro Dios hasta tiempo indefinido, aun para siempre” (Miqueas 4:5). Se ha reunido a la organización de tiempos modernos en torno al “Israel de Dios”, al que la Biblia llama “un pueblo para su nombre” (Gálatas 6:16; Hechos 15:14; Isaías 43:6, 7; 1 Pedro 2:17). De modo que ser parte de la organización de Jehová significa formar parte de un pueblo que busca y recibe protección en el nombre de Dios.
w98 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted?
□ ¿En qué sentido puede decirse que “el nombre de Jehová es una torre fuerte”? (Proverbios 18:10.)
Refugiarse en el nombre de Dios significa confiar en Jehová mismo (Salmo 20:1; 122:4). Supone apoyar su soberanía, defender sus leyes y principios, tener fe en sus promesas y darle devoción exclusiva (Isaías 50:10; Hebreos 11:6).—1/9, página 10.
w94 1/2 pág. 19 “El nombre de Jehová es una torre fuerte”
Los proclamadores del Reino informan
“El nombre de Jehová es una torre fuerte”
VIVIMOS en tiempos inestables. Nuestra vida aparentemente estable puede cambiar de la noche a la mañana y sin previo aviso. Algunas personas se han hallado en gran peligro antes de darse cuenta de ello. El peligro puede provenir de un levantamiento político, un asaltante violento, un desastre natural o una enfermedad grave. En cualquier caso, ¿adónde debe recurrir el cristiano cuando su vida peligra?
David, un misionero que vive en una de las sucursales de la Sociedad Watch Tower, aprendió la respuesta a esta pregunta durante una experiencia espantosa. Un día se levantó temprano, pues era uno de los conductores asignados a recoger a varios betelitas que vivían fuera de la sucursal. Todavía era de noche. Había recogido a Rosalía y pasaba por delante de una comisaría de la policía cuando oyó el primer disparo.
Todo sucedió deprisa. Oyó como una explosión y se dio cuenta de que uno de los neumáticos estaba perdiendo el aire. De repente vio a un soldado de pie en el centro de la calle apuntándole con el rifle. Ocurrieron tres cosas casi al mismo tiempo: una ráfaga de disparos acribilló el costado del jeep y las ventanas se hicieron añicos, David y Rosalía se agacharon y el soldado disparó al parabrisas, a la altura de la cabeza.
Mientras seguían disparando al jeep, David, aún agachado, lo frenó lo mejor que pudo. Tanto él como Rosalía pensaron que iban a morir. Oraron a Jehová en voz alta y le pidieron su protección. Rosalía dijo más tarde que en aquellos momentos se preguntó cómo reaccionaría su familia cuando se enterara de su muerte.
Aún vivos
Por fin cesó el ruido de disparos y cristales rotos. David miró a Rosalía. Cuando le vio en la espalda una mancha de sangre pequeña y redonda, casi se le detiene el corazón. Pero la herida era de un pedazo de cristal que se le había clavado, no de una bala. También le sangraban las rodillas por causa de los cortes de los cristales que habían caído; por lo demás, parecía estar bien.
Los hombres con uniforme militar y brazaletes blancos se acercaron al jeep y les mandaron salir con las manos en alto. El que parecía tener más graduación se dirigió a uno de los soldados y le dijo: “Se le ordenó que no disparara a la población civil”. El soldado se disculpó, alegando que había oído disparos y había creído que procedían del jeep.
Cuando David aclaró que eran testigos de Jehová, la reacción fue favorable. Explicó su cometido, pero los soldados querían detenerlos de todos modos. Al parecer, a primeras horas de la mañana una facción militar había dado un golpe de estado, y estos soldados intentaban tomar la comisaría cuando David y Rosalía pasaron con el jeep.
Rosalía estaba muy nerviosa, pero mantuvo la calma con entereza mientras David rogaba que los dejaran en libertad. Por fin les permitieron irse, pero sin el jeep. Tuvieron que andar hasta una avenida cercana para tomar un autobús que los llevara a la sucursal, en cuya enfermería se atendió a Rosalía.
El poder de la oración
David aprendió algo de la experiencia: nunca subestimar el poder de la oración sincera ni olvidar jamás que identificarse sin temor como testigo de Jehová con frecuencia es una protección. Puede ser literalmente cierto que “el nombre de Jehová es una torre fuerte. A ella corre el justo, y se le da protección”. (Proverbios 15:29; 18:10; Filipenses 4:6.)
[Reconocimiento en la página 19]
Fotografía de Publicaciones Capriles, Caracas (Venezuela)
it-1 págs. 966-967 Fortificaciones
Usos simbólicos. Como las torres que había en el desierto eran los lugares de refugio más seguros en varios kilómetros a la redonda, Proverbios 18:10 dice con propiedad: “El nombre de Jehová es una torre fuerte. A ella corre el justo, y se le da protección”.
it-2 pág. 501 Nombre
De modo que la promesa de Jehová registrada en el Salmo 91:14 aplica a tales personas: “Lo protegeré porque ha llegado a conocer mi nombre”. El nombre en sí mismo no tiene poder mágico; sin embargo, Aquel que posee ese nombre puede dar protección a su pueblo dedicado. De modo que el nombre representa a Dios mismo. Por esta razón el proverbio dice: “El nombre de Jehová es una torre fuerte. A ella corre el justo y se le da protección”. (Pr 18:10.) Esta es la acción que toman las personas que arrojan su carga sobre Jehová. (Sl 55:22.)
it-2 pág. 753 Proverbios, Libro de
El que se ‘refugia’ en el nombre de Jehová (al entender y reconocer todo lo que este nombre representa) encontrará que es como una torre fuerte, adonde las personas de la antigüedad huían para hallar seguridad del enemigo. (Pr 18:10; 29:25.)
rs pág. 135 párr. 2 Espiritismo
Pro. 18:10: “El nombre de Jehová es una torre fuerte. A ella corre el justo y se le da protección.” (Esto no significa que se pueda usar el nombre personal de Dios como un amuleto para desviar el mal. El “nombre” de Jehová representa a la Persona misma. Estamos protegidos cuando llegamos a conocerlo y ponemos toda nuestra confianza en él, al someternos a su autoridad y obedecer sus mandatos. Si hacemos esto, entonces, cuando clamemos a él por ayuda, usando su nombre personal, él proporcionará la protección que ha prometido en su Palabra.)
w87 15/5 pág. 20 Escuchando a Jehová a medida que se acerca el fin
‘Correr’ hacia Jehová
17 Proverbios 18:10 dice: “El nombre de Jehová es una torre fuerte. A ella corre el justo, y se le da protección”. ¿Está usted ‘corriendo’ hacia Jehová? Recuerde lo que Jesús dijo acerca de la gente de los días de Noé. Estaban “comiendo y bebiendo, los hombres casándose y las mujeres siendo dadas en matrimonio, hasta el día en que Noé entró en el arca; y no hicieron caso hasta que vino el diluvio y los barrió a todos”. (Mateo 24:38, 39.) Lo que pasó fue que aquellas personas se ocuparon en todo lo demás hasta el grado de no escuchar a Dios cuando él les habló mediante su siervo Noé, “predicador de justicia”. (2 Pedro 2:5.) Porque no escucharon, cuando el Diluvio vino “los barrió a todos” a la destrucción.
18 Sin duda, muchos de los que murieron en el Diluvio se consideraban a sí mismos gente “buena”, por no estar implicados en la violencia que saturaba a la sociedad de aquellos días. Pero el solo ser “buenos” no los salvó. Por su apatía aprobaban tácitamente el mal que existía en sus días. Lo crítico fue que no ‘corrieron’ hacia Jehová; no escucharon cuando el siervo de Dios habló. Por eso, no dieron los pasos debidos que les hubieran permitido sobrevivir. Por otra parte, los que sí escucharon sobrevivieron.
19 En este tiempo Dios habla paz a los que le escuchan. ¿Cómo les afecta esto? Isaías 54:13 declara: “Todos tus hijos serán personas enseñadas por Jehová, y la paz de tus hijos será abundante”. Sí, “Jehová mismo bendecirá a su pueblo con paz”. (Salmo 29:11.) Así, en medio de este mundo violento los testigos de Jehová tienen entre sí paz verdadera, inquebrantable. Tienen una hermandad internacional amorosa que los líderes del mundo, sus naciones y sus religiones no pueden copiar. ¿Por qué no? Porque estos en realidad no escuchan cuando Dios habla. Por eso, no obran en armonía con lo que él dice. Pero los testigos de Jehová sí escuchan a Dios. Toman en serio las palabras de Eclesiastés 12:13: “Teme al Dios verdadero y guarda sus mandamientos. Porque esto es todo el deber del hombre”.
20 Eso es lo que debe hacer toda persona... sí, todos los que deseen vivir en el nuevo mundo de Dios. Deben ‘correr’ hacia Jehová sin dilación. Ciertamente tienen que ser guiados por la sabiduría divina a la cual se representa diciendo: “Escúchenme; sí, felices son los que guardan mis caminos mismos. Escuchen la disciplina y háganse sabios, y no muestren ningún descuido. Feliz es el hombre que me está escuchando [...] Porque el que me halla ciertamente halla la vida”. (Proverbios 8:32-35.)
PROVERBIOS 18:11)
“Las cosas valiosas del rico son su pueblo fuerte, y son como un muro protector en su imaginación.”
g 4/09 pág. 6 “¡Tengo tanto que hacer!”
UNA MURALLA IMAGINARIA
“Las cosas valiosas del rico son su pueblo fuerte, y son como un muro protector en su imaginación.” (Proverbios 18:11.) En la antigüedad, las ciudades tenían murallas altas para protegerse de las invasiones. Ahora bien, imagínate que vivieras en una ciudad rodeada por una muralla que solo existiera en tu mente. La muralla no te serviría de ninguna protección, por mucho que trataras de convencerte de lo contrario.
De igual manera, los jóvenes que persiguen una vida de abundancia económica están destinados al fracaso. Por ello, padres, procuren evitar que sus hijos caigan en la trampa del materialismo y que, por decirlo así, vivan en una ciudad con una muralla imaginaria.
w01 15/6 pág. 8 Cómo tener una actitud equilibrada con respecto al dinero
La Palabra de Dios señala: “Las cosas valiosas del rico son su pueblo fuerte, y son como un muro protector en su imaginación” (Proverbios 18:11). En efecto, la seguridad que dan las riquezas resulta al final imaginaria y engañosa. Es un error centrar la vida en ellas, en lugar de en conseguir la aprobación de Dios.
w92 15/7 pág. 15 párr. 7 Rechace las fantasías mundanas; busque las realidades del Reino
La riqueza material puede engañarnos con facilidad. Por ello se nos dice: “Las cosas valiosas del rico son su pueblo fuerte, y son como un muro protector en su imaginación”. (Proverbios 18:11.) Sí, solo “en su imaginación”, pues la riqueza material ofrece poca protección en tiempos de inflación galopante, quiebra económica, agitación política o enfermedad incurable. Jesucristo nos advirtió que es una insensatez confiar en las riquezas materiales. (Lucas 12:13-21.) Además, tenemos esta amonestación del apóstol Pablo: “El amor al dinero es raíz de toda suerte de cosas perjudiciales, y, procurando realizar este amor, algunos han sido descarriados de la fe y se han acribillado con muchos dolores”. (1 Timoteo 6:10.)
w86 15/6 pág. 7 Su esperanza... ¿Dios, o las riquezas?
Es preciso que tengamos presente que las posesiones materiales tienen un valor relativo. La Palabra de Dios dice: “Las cosas valiosas del rico son su pueblo fuerte, y son como un muro protector en su imaginación”. (Proverbios 18:11.) En realidad, la seguridad que las riquezas pueden proveer es pura imaginación, un engaño. Esto no significa que el tener posesiones materiales sea malo en sí. Lo que es incorrecto es concentrar nuestra vida en tales posesiones en vez de concentrarnos en obtener la aprobación de Dios. Jesús, reconocido como uno de los maestros más sabios de la historia, dijo claramente: “Hasta cuando uno tiene en abundancia, su vida no resulta de las cosas que posee”. (Lucas 12:15.)
PROVERBIOS 18:12)
“Antes de un ruidoso estrellarse el corazón del hombre es altanero, y antes de la gloria hay humildad.”
it-1 pág. 1186 Humildad
La humildad guiará a la persona por la senda verdadera y le traerá gloria, puesto que Dios es el que ensalza y abate. (Sl 75:7.) “Antes de un ruidoso estrellarse el corazón del hombre es altanero, y antes de la gloria hay humildad.” (Pr 18:12; 22:4.) Por lo tanto, el que por su altivez busca prestigio fracasará, como le sucedió al rey Uzías de Judá, que se ensoberbeció y usurpó los deberes sacerdotales: “Tan pronto como se hizo fuerte, su corazón se hizo altivo aun hasta el punto de causar ruina, de modo que actuó infielmente contra Jehová su Dios y entró en el templo de Jehová para quemar incienso sobre el altar del incienso”. Cuando se enfureció con los sacerdotes porque lo corrigieron, se le hirió con lepra. (2Cr 26:16-21.) La falta de humildad descarrió a Uzías para su propia perdición.
it-1 pág. 1189 Humildad
La falsa humildad en realidad puede resultar en que el individuo se haga altivo, puesto que puede llegar a pensar que es justo debido a sus propios méritos, o puede sentir que lleva a cabo sus fines, sin darse cuenta de que no puede engañar a Jehová. Si se hace altivo, con el tiempo será humillado de una manera que no le gustará. Será abatido, y cabe la posibilidad de que sea para su propia destrucción. (Pr 18:12; 29:23.)
w89 15/6 págs. 25-27 “Antes de la gloria hay humildad”
“Antes de la gloria hay humildad”
POR una acusación falsa que se presentó contra él, cierto joven estaba en una prisión egipcia. Había sufrido mucha humillación, y no parecía que hubiera esperanza de que se le pusiera en libertad. Entonces se le ordenó que compareciera ante Faraón. Unos guardias se apresuraron a sacarlo de la prisión. Él se afeitó, se cambió de mantos y luego se presentó ante el monarca.
Una sorpresa esperaba a José. Con la ayuda de Jehová, este joven interpretó correctamente dos sueños de Faraón. Faraón dijo: “Mira, de veras te coloco sobre toda la tierra de Egipto”. (Génesis 41:41.) ¡Qué increíble experiencia!: ¡de prisión a palacio en un solo día! La experiencia de José podría ilustrar lo que después, inspirado por el espíritu de Dios, escribió el rey Salomón: “Pues él ha salido de la mismísima casa de encierro para llegar a ser rey”. Apropiadamente, Salomón escribió dos veces: “Antes de la gloria hay humildad”. (Eclesiastés 4:14; Proverbios 15:33; 18:12.)
Para beneficiarse de esa verdad divina, pregúntese: ¿Qué sostuvo a José durante aquella experiencia humillante? ¿Cómo hizo frente este siervo fiel de Jehová a la acusación falsa que lo llevó a prisión? ¿Qué gloria pensaba otorgar Jehová a José? ¿Qué clase de gloria les espera a los que a través de los siglos han aguantado fiel y valerosamente persecución y humillación? Sobre todo, ¿qué nos ayuda a seguir equilibrados cuando sufrimos humillación?
José debe haber meditado con frecuencia en los dos sueños proféticos que había tenido antes, los cuales indicaban que sus hermanos y hasta sus padres ‘se inclinarían’ ante él. De hecho, cuando sus hermanos se enteraron del primer sueño, dijeron: “¿Vas a ser rey sobre nosotros [...]?”. (Génesis 37:8-10.)
¡Poco faltó para que los hermanos envidiosos de José lo asesinaran! Pero, por dirección de Jehová, aquel joven de 17 años fue vendido a unos mercaderes viajantes, y estos, a su vez, lo vendieron a Potifar, jefe de la guardia de corps de Faraón.
Con el tiempo José llegó a ser mayordomo de la casa de Potifar, y la esposa de Potifar trató de seducir a aquel apuesto joven. Pero José era leal a Jehová, y escapó. La astuta esposa de Potifar acusó mentirosamente a José de intentar ultrajarla, y su esposo le creyó, de modo que el pobre José fue encarcelado.
Sin embargo, José siguió leal a Jehová, quien —como ya se ha mencionado— se encargó de que José fuera llevado a Faraón para interpretarle unos sueños. Después Faraón dio a José el glorioso privilegio de organizar el abastecimiento de alimentos de Egipto. Cuando una escasez de alimentos se extendió a Canaán, los hermanos de José ciertamente se inclinaron ante él cuando fueron a buscar alimento para la familia.
Otros que pasaron ‘de humildad a gloria’
Otro siervo fiel de Jehová cuyo modelo de vida prueba la verdad divina de que “antes de la gloria hay humildad” fue Moisés. Por ser criado en la suntuosa corte de Faraón, ante Moisés se abría un porvenir admirable. Entonces pareció que los sucesos tomaron otra dirección. Moisés obró por fe en Jehová e interés amoroso en su pueblo, de modo que tuvo que huir de la cólera de Faraón para salvarse. Viajó completamente solo a Madián. Por 40 años mostró su humildad al vivir como un simple pastor, sirviendo a su suegro Jetró. ¡Qué animador tiene que haber sido para Moisés, durante los 40 años en que se moldeó su personalidad, el reflexionar sobre cómo Jehová lo había humillado y meditar sobre lo que quizás todavía le esperaba!
Entonces vino la gloria. Jehová asignó a Moisés para que fuera Su mensajero a Faraón y para sacar de Egipto a Su pueblo. ¡Qué gloriosos privilegios tuvo Moisés por su relación directa con las diez plagas y con el conducir a Israel a través del mar Rojo! Después Moisés recibió la Ley de Jehová en el monte Sinaí. Cuando descendió, la gente ‘no podía fijar la vista con intensidad en el rostro de Moisés a causa de la gloria de su rostro’. (2 Corintios 3:7.)
Considere también a Job, el más grande de todos los orientales. Era “un hombre sin culpa y recto, temeroso de Dios y apartado del mal”. (Job 1:2, 3, 8.) Entonces, de repente, perdió a sus diez hijos y todos sus millares de ovejas, camellos, reses vacunas y asnas.
Aquello no fue todo. Job llegó a estar completamente cubierto de diviesos malignos, de modo que en apariencia física se hizo repugnante. Su propia esposa se burló de él: “¿Todavía estás reteniendo firmemente tu integridad? ¡Maldice a Dios, y muere!”. (Job 2:9.) Job pasaba por una prueba severa y sufría humillación, pero no tenía idea alguna de la confrontación celestial que había entre Jehová y el archirrebelde, Satanás. Aquella situación no mejoró mediante la larga discusión que tuvo Job con tres “amigos” suyos. Con todo, Job se mantuvo íntegro. Hasta aceptó humildemente consejo sabio de Elihú, un hombre mucho más joven. (Job 32:4.)
¿Fue recompensado Job? Sí. ¡Jehová devolvió la salud a Job, lo bendijo con el doble de los rebaños que había tenido antes y le dio siete hijos y tres hijas que fueron las más hermosas de todo el país! ¡Qué glorioso resultado tuvo la humildad de Job! ¡Cuán cierto resultó ser el proverbio: “Antes de la gloria hay humildad”! (Job 42:12-15.)
Diferentes clases de gloria
Es obvio que hay muchas clases diferentes de gloria... desde la gloria del cabello de una mujer hasta la gloria del rostro de Moisés mientras descendía del monte Sinaí. (1 Corintios 11:15; 2 Corintios 3:7.) Las espectaculares puestas de sol tienen una gloria magnífica, y las estrellas tienen otra gloria. (1 Corintios 15:41.)
En la Biblia se usan centenares de veces diferentes formas de la palabra “gloria”. Al examinar estas referencias y su contexto, queda claro que Jehová es la fuente de toda gloria. Lo único que pueden hacer sus siervos fieles y sus obras maestras de creación es reflejar esa gloria de muchas maneras y en diversos grados.
En nuestro siglo XX tenemos mucha prueba de las humillaciones que han sufrido los que tienen la gloriosa esperanza de alcanzar la vida celestial. Durante la I Guerra Mundial, miembros prominentes de la Sociedad Watch Tower en Brooklyn, Nueva York, fueron sentenciados a 20 años de prisión por las falsas acusaciones de que fueron objeto. Para el mismo tiempo surgió persecución en muchos lugares. Por ejemplo, J. B. Siebenlist fue encarcelado tres días sin autorización legal y con solo tres trozos de pan de maíz en mala condición como alimento. Una chusma lo sacó de la cárcel, lo desvistió, lo cubrió con brea caliente y lo azotó con una fusta que tenía un alambre en el extremo. En un juicio el fiscal dijo: “Al infierno con su Biblia; usted debería estar en el infierno con la espalda rota; deberían colgarlo”.
Durante la II Guerra Mundial, algunos de los siervos fieles de Jehová sufrieron increíblemente en campos de concentración nazis. Uno de ellos fue Martin Poetzinger, un Testigo ungido que sobrevivió y luego llegó a ser miembro del Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová. Él dijo que el campo de concentración de Dachau era como “un manicomio de demonios”. En el campo de Mauthausen la “Gestapo puso en práctica todo método en un intento por quebrantar nuestra fe en Jehová. La mala alimentación, los falsos amigos, el trato brutal, el tener que permanecer de pie en un armazón día tras día, el colgarnos de un poste de tres metros [diez pies], por las muñecas sujetas a la espalda, los azotes... todo esto y más [...] se puso en práctica”.
¿Qué sostuvo a estos cristianos fieles?
En medio de esas condiciones deplorables y degradantes, lo que les ayudó a aguantar fue su fe en el resultado final, lo que incluía esperar el glorioso futuro de los que se mantienen íntegros. En el caso del “rebaño pequeño” de Testigos ungidos, se trata de una herencia celestial. (Lucas 12:32.) Una clase especial de gloria en la Tierra espera a otros seres humanos fieles. Se menciona a algunos de ellos —a José y Moisés, por ejemplo— en el capítulo 11 de Hebreos. Sírvase leer los versículos 32-40 y meditar en las humillaciones que aguantaron algunos de aquellos fieles. Además, “una gran muchedumbre” sirve a Jehová en la Tierra hoy. (Revelación 7:9, 15.) ¿Qué futuro les espera a estos?
Les espera un futuro magnífico. El gobierno celestial bajo Jesucristo tendrá representantes terrestres que aplicarán la instrucción escrita en los rollos a que se alude en Revelación 20:12. Estos representantes tendrán gloriosos privilegios —no como reyes, sino como “príncipes en toda la tierra”—, y junto con ellos un sinnúmero de humanos humildes y fieles (entre ellos personas que serán resucitadas) alcanzarán la vida eterna en una gloriosa Tierra paradisíaca. (Salmo 45:16.)
Hoy hay millones de personas que han demostrado su humildad al salir de la religión falsa y participar con mucho gusto en la predicación que los testigos de Jehová efectúan de casa en casa. Muchos de estos han sido objeto de la burla de parientes y amigos, pero se han apegado a la adoración verdadera. Han aceptado humildemente corrección y disciplina para servir al Dios verdadero, Jehová. Tienen la esperanza de vivir en el Paraíso restaurado, cuando “la tierra se llenará de conocer la gloria de Jehová como las aguas mismas cubren el mar”. (Habacuc 2:14.)
Estos son días en que se somete a prueba al pueblo de Jehová. Es casi como si fuéramos forasteros en tierra extranjera. El abismo entre la adoración verdadera y la falsa se hace cada vez más profundo y amplio. Todos sufrimos humillación hasta cierto grado. Pero tal como a Jesús le consoló y fortaleció el gozo que fue puesto ante él, así nosotros también podemos superar las pruebas al recordar el resultado final.
La Biblia nos da este consejo: “Humíllense a los ojos de Jehová, y él los ensalzará”. (Santiago 4:10.) Cuando usted se vea sometido a una prueba severa, piense en estas palabras: “Antes de la gloria hay humildad”. ¡Recuerde, también, que Jehová no falla!
PROVERBIOS 18:13)
“Cuando alguien responde a un asunto antes de oír[lo], eso es tontedad de su parte y una humillación.”
w99 15/3 págs. 16-17 párr. 4 Enseñemos con perspicacia y persuasión
Es particularmente importante que los ancianos cristianos sean buenos oyentes. Solo así podrán verdaderamente “[saber] cómo deben dar una respuesta a cada uno” (Colosenses 4:6). Proverbios 18:13 advierte: “Cuando alguien responde a un asunto antes de oírlo, eso es tontedad de su parte y una humillación”. Una vez dos hermanos bienintencionados dieron consejo sobre la mundanalidad a una hermana que se había perdido algunas reuniones. A ella le dolió mucho que no le preguntaran por qué no había asistido. Se estaba recuperando de una reciente intervención quirúrgica. ¡Qué importante es, por lo tanto, escuchar antes de dar consejo!
g88 8/9 pág. 20 ¿Debería delatar a mi amigo?
Sin embargo, Proverbios 18:13 advierte: “Cuando alguien responde a un asunto antes de oírlo, eso es tontedad de su parte y una humillación”. Quizás haya habido un malentendido. Por otro lado, posiblemente tu amigo se sienta aliviado porque su problema haya salido a la luz y por tener a alguien con quien hablar y en quien confiar. De modo que sé un buen oyente. (Santiago 1:19.) No reprimas el libre fluir de sus sentimientos con expresiones de juicio como: “No tenías que haber...” o “Yo, en tu lugar, habría...”. Estos comentarios solo acentuarán los sentimientos de culpabilidad y desamparo de tu amigo. De igual manera, el decir: “¿¡Cómo pudiste!?”, u otras expresiones de desconcierto, únicamente empeorarán la situación.
PROVERBIOS 18:14)
“El espíritu de un hombre puede soportar su dolencia; pero en cuanto al espíritu herido, ¿quién puede aguantarlo?”
g97 22/6 pág. 25 ¿Cómo puedo sobrellevar mi enfermedad?
Una actitud positiva
Para sobrellevar airosamente una enfermedad se precisa una actitud positiva. La Biblia dice: “El espíritu de un hombre puede soportar su dolencia; pero en cuanto al espíritu herido, ¿quién puede aguantarlo?”. (Proverbios 18:14.) Los pensamientos y sentimientos negativos hacen más difícil la recuperación, algo que Jason tuvo oportunidad de comprobar.
Al principio, tuvo que luchar contra sentimientos negativos que lo estaban hundiendo, como la ira. ¿Qué le ayudó? Él lo explica: “Los artículos de La Atalaya y ¡Despertad! sobre la depresión me ayudaron a mantener una actitud positiva. Ahora procuro afrontar sólo un día a la vez”.
Carmen, de 17 años, aprendió de igual modo a ver el lado bueno de cada situación. Aunque padece anemia drepanocítica, agradece las cosas buenas que tiene. “Pienso en otras personas que están en peores circunstancias y que no pueden hacer lo mismo que yo —dice—. Me siento agradecida y no me tengo tanta lástima.”
g91 22/11 pág. 6 La Biblia se adelantó a la ciencia en combatir la enfermedad
Proverbios capítulo 18, versículo 14: “El espíritu de un hombre puede soportar su dolencia; pero en cuanto al espíritu herido, ¿quién puede aguantarlo?”. El texto sugiere que la capacidad de una persona para aguantar un cierto grado de enfermedad física podría incrementarse si buscase el apoyo de su fuerza espiritual.
PROVERBIOS 18:15)
“El corazón del entendido adquiere conocimiento, y el oído de los sabios procura hallar conocimiento.”
w04 15/10 pág. 14 párr. 4 “Ve de un sitio a otro en la tierra”
4 La Palabra de Dios afirma: “El corazón del entendido adquiere conocimiento, y el oído de los sabios procura hallar conocimiento” (Proverbios 18:15). Hay muchos temas sobre los que uno podría aprender, pero el conocimiento exacto respecto a Jehová Dios y su trato con el hombre es de suma importancia, y lo que leemos en la Biblia es esencial para adquirirlo (2 Timoteo 3:16). Sin embargo, observe que también se necesita entendimiento, es decir, la capacidad de analizar un asunto, de discernir o comprender las conexiones entre sus distintas partes y la totalidad.
PROVERBIOS 18:17)
“El que es primero en su causa judicial es justo; su prójimo entra, y ciertamente lo escudriña completamente.”
w11 15/8 pág. 30 párrs. 11-12 Busquemos la paz
pues otro proverbio señala: “El primero que da su versión parece que dice la verdad, hasta que llega el otro y lo desmiente” (Pro. 18:17, Nueva Biblia al Día). Por lo general, después de escucharle, le preguntará si ha hablado con la otra persona. Además, le mostrará con la Palabra de Dios los pasos que puede dar a fin de restablecer la paz.
12 Ciertamente, formarse una opinión sin conocer antes las dos versiones es muy peligroso. Así lo demuestra el ejemplo de tres personajes bíblicos. El primero es Potifar, quien creyó a su esposa cuando esta le contó que José había intentado violarla. Se enojó tanto con él que lo encarceló injustamente (Gén. 39:19, 20). El segundo es el rey David. Cuando Zibá aseguró que su amo, Mefibóset, se había pasado al enemigo, David no comprobó si era cierto. Simplemente le dijo: “¡Mira! Tuyo es todo lo que pertenece a Mefibóset” (2 Sam. 16:4; 19:25-27). El tercero es Artajerjes, rey de Persia. En cierta ocasión recibió un informe de que los judíos estaban reedificando las murallas de Jerusalén e iban a rebelarse contra él. La acusación era falsa, pero el monarca la dio por verdadera y ordenó paralizar todas las obras. Como consecuencia, se detuvo la reconstrucción del templo de Dios (Esd. 4:11-13, 23, 24). Estos casos contienen una importante lección para los ancianos: antes de emitir cualquier juicio, deben informarse bien y, como aconsejó Pablo, evitar a toda costa el favoritismo (léase 1 Timoteo 5:21).
PROVERBIOS 18:19)
“El hermano contra quien se ha transgredido es más que un pueblo fuerte; y hay contiendas que son como la barra de una torre de habitación.”
w06 15/9 pág. 18 Puntos sobresalientes del libro de Proverbios
18:19. ¿En qué sentido ‘es más que un pueblo fuerte el hermano contra quien se ha transgredido’? Al igual que un pueblo fuerte que está siendo sitiado, puede que el individuo ofendido se niegue tajantemente a hacer concesiones. Y es fácil que las contiendas entre este y el transgresor se vuelvan barreras tan insuperables como “la barra de una torre de habitación”.
w94 1/2 pág. 32 “Más que un pueblo fuerte”
“Más que un pueblo fuerte”
“AL RITMO actual, alrededor del 40% de los niños estadounidenses presenciarán la ruptura del matrimonio de sus padres antes de alcanzar los 18 años.” (Science, 7 de junio de 1991.) ¡Qué datos más alarmantes! ¿A qué se debe esta situación?
El juez Edward M. Ginsburg, de un tribunal de familia y de tutelas, explicó su parecer en una entrevista concedida al periódico The Boston Globe: “Somos una sociedad egoísta. Deseamos para ‘mí’. Preguntamos: ‘¿Qué hay para mí ahora?’. Queremos gratificación instantánea”.
Este egoísmo inmaduro produce amargura y conflicto en el matrimonio. El juez Ginsburg dice que cuando las parejas finalmente llegan al tribunal de divorcio, ambos cónyuges buscan su vindicación. Quieren que alguien les diga que tienen razón y que su cónyuge está equivocado. Quieren que alguien diga: “Usted ha ganado la batalla”.
Estas palabras nos recuerdan un proverbio inspirado: “El hermano contra quien se ha transgredido es más que un pueblo fuerte”. (Proverbios 18:19.) Así es, cuando estalla la lucha en el matrimonio, es posible que las partes beligerantes sean irrazonables y rígidas. Suelen negarse inflexiblemente a hacer concesiones, como “un pueblo fuerte” sitiado.
¿Tiene que ser así? No, hay una alternativa. Los matrimonios son fuertes y estables cuando ambas partes siguen desde el mismo principio las palabras del apóstol Pablo: “Háganse bondadosos unos con otros, tiernamente compasivos, y perdónense liberalmente unos a otros, así como Dios también por Cristo liberalmente los perdonó a ustedes”. (Efesios 4:32.) ¿Es fácil cultivar estas cualidades? No siempre. Pero ¿es fácil el divorcio? ¿Cuánto dolor emocional y cargas económicas ocasiona la ruptura del matrimonio? ¿Y qué puede decirse de los hijos, que a menudo llevan las cicatrices del divorcio de sus padres hasta la vida adulta?
Es mucho mejor que ambas partes se esfuercen por salvar el matrimonio y no ceder a la intransigencia como si fueran “un pueblo fuerte”. El consejo de Pablo a los cristianos es aplicable especialmente a las parejas casadas: “Vístanse de amor, porque es un vínculo perfecto de unión”. (Colosenses 3:14.)
[Reconocimiento en la página 32]
The Complete Encyclopedia of Illustration/J. G. Heck
it-1 pág. 546 Contienda
Las contiendas entre aquellos que en un tiempo disfrutaban de relaciones fraternales pueden representar una barrera casi insuperable para la reconciliación. “El hermano contra quien se ha transgredido es más que un pueblo fuerte; y hay contiendas que son como la barra de una torre de habitación.” (Pr 18:19.)
PROVERBIOS 18:21)
“Muerte y vida están en el poder de la lengua, y el que la ama comerá su fruto.”
w00 1/3 pág. 17 ‘Hallemos a Jehová y su fuerza’
Poder para hacer daño y poder para curar
14 No todo el poder que poseemos procede directamente de Dios. La lengua, por ejemplo, tiene poder tanto para hacer daño como para curar. “Muerte y vida están en el poder de la lengua”, advierte Salomón (Proverbios 18:21). Los resultados de la breve conversación que Satanás mantuvo con Eva muestran cuánto daño pueden hacer las palabras (Génesis 3:1-5; Santiago 3:5). Nosotros también podemos hacer mucho daño con la lengua. Unas observaciones inoportunas sobre el peso de una joven pueden conducirla por el camino de la anorexia. Una repetición irreflexiva de alguna calumnia puede arruinar una amistad de toda la vida. Sí, hay que controlar la lengua.
it-2 pág. 1203 Vida
Salvaguardar la vida protegiendo el corazón incluye tener la lengua controlada, pues “muerte y vida están en el poder de la lengua, y el que la ama comerá su fruto”. (Pr 18:21.) Jesús dio la explicación al decir: “Las cosas que proceden de la boca salen del corazón, y esas cosas contaminan al hombre”. (Mt 15:18; Snt 3:5-10.) No obstante, el que da buen uso a la lengua, para alabar a Dios y hablar sobre cosas constructivas, podrá mantenerse en el camino de la vida. (Sl 34:12-14; 63:3; Pr 15:4.)
PROVERBIOS 18:24)
“Existen compañeros dispuestos a hacerse pedazos, pero existe un amigo más apegado que un hermano.”
g96 8/2 pág. 7 Confiar, o no confiar
El escritor del libro bíblico de Proverbios reconoce que “existen compañeros dispuestos a hacerse pedazos”, es decir, personas que intentarán abusar de la confianza. El mundo está lleno de gente de esa clase. Pero dé a los demás el tiempo y la oportunidad de demostrar que son personas dignas de confianza, y encontrará amigos ‘más apegados que un hermano’. (Proverbios 18:24.)
PROVERBIOS 19:3)
“La tontedad del hombre terrestre tuerce su camino, y por eso su corazón se enfurece contra Jehová mismo.”
w13 15/8 págs. 10-14 Nunca se enoje con Jehová
Nunca se enoje con Jehová
“La tontedad del hombre terrestre tuerce su camino, y por eso su corazón se enfurece contra Jehová mismo.” (PROV. 19:3)
¿QUÉ CONTESTARÍA?
¿Qué podría llevarnos a enojarnos con Jehová?
¿Qué cinco factores impedirán que nos enojemos con Dios?
¿Qué debemos recordar cuando atravesamos problemas?
DIGAMOS que usted lleva muchos años felizmente casado. Un día, al regresar del trabajo, se encuentra toda la casa patas arriba. Los muebles están destrozados, los platos hechos añicos y la alfombra echada a perder. Su querido hogar se ha transformado en un desastre. Usted no se pondría a gritar “¿Por qué hizo esto mi esposa?”. Más bien, la pregunta que le vendría de inmediato a la mente sería “¿Quién hizo esto?”. ¿Por qué? Porque sabe que su amada esposa jamás causaría semejante destrozo, tan sin sentido.
2 Hoy día vemos el hogar del hombre echado a perder por la contaminación, la violencia y la inmoralidad. Como estudiantes de la Biblia, sabemos que Jehová no puede ser el causante de ninguno de esos problemas, pues creó nuestro planeta para que fuera un paraíso (Gén. 2:8, 15). Él es un Dios de amor (1 Juan 4:8). Nuestro estudio de las Escrituras nos ha ayudado a ver que el verdadero culpable de muchas de tales dificultades es Satanás, “el gobernante del mundo” (Juan 14:30; 2 Cor. 4:4).
3 Sin embargo, la verdad es que no podemos culpar a Satanás de todos nuestros males. ¿Por qué no? Porque en algunos casos son consecuencia de nuestros propios errores (lea Deuteronomio 32:4-6). Pero, aun si admitimos ese hecho, nuestra imperfección puede torcer nuestro modo de pensar y conducirnos por un camino que lleva al desastre (Prov. 14:12). ¿A qué nos referimos? A que en vez de echarnos a nosotros o a Satanás la culpa de determinado problema, podríamos empezar a culpar a Jehová; hasta podríamos llegar a enojarnos con él (Prov. 19:3).
4 ¿Realmente podríamos enojarnos con Jehová? Está claro que no serviría de nada (Is. 41:11). A fin de cuentas, ¿qué conseguiríamos con eso? Un poeta dijo una vez: “Tu brazo es muy corto para boxear con Dios”. Ahora bien, aunque quizás nunca lleguemos al punto de expresar audiblemente una queja contra Dios, podríamos enojarnos con él en nuestro corazón, pues Proverbios 19:3 dice que la tontedad del hombre “tuerce su camino, y por eso su corazón se enfurece contra Jehová mismo”. Tal actitud quizá se manifieste de maneras no tan obvias. Al estar resentidos con Jehová, podríamos dejar de apoyar plenamente las actividades teocráticas o distanciarnos de la congregación.
5 ¿Que podría llevarnos a enojarnos con Jehová? ¿Cómo podemos evitar esa trampa? Es esencial que demos respuesta a estas preguntas, pues nuestra relación con Dios depende de ello.
¿QUÉ PODRÍA LLEVARNOS A ENOJARNOS CON JEHOVÁ?
6 ¿Qué podría hacer que un siervo fiel se empezara a quejar de Dios en el corazón? Veamos cinco factores y analicemos ejemplos bíblicos que muestran cómo algunos cayeron en esta trampa (1 Cor. 10:11, 12).
7 Los comentarios negativos de otros pueden afectarnos (lea Deuteronomio 1:26-28). El pueblo de Dios había sido liberado de la esclavitud que sufría en Egipto. Jehová había traído 10 plagas milagrosas sobre esa nación opresora y había acabado con el faraón y su ejército en el mar Rojo (Éx. 12:29-32, 51; 14:29-31; Sal. 136:15). Ahora que los israelitas al fin estaban listos para entrar en la Tierra Prometida, justo en ese momento tan crucial, se pusieron a quejarse de Jehová. ¿A qué se debió esa falta de fe? Su corazón tembló al oír el desalentador informe de algunos que habían sido enviados a espiar la tierra (Núm. 14:1-4). ¿Cuál fue el resultado? A toda aquella generación se le impidió entrar en esa “buena tierra” (Deut. 1:34, 35). ¿Y nosotros? ¿Dejamos a veces que los comentarios negativos de otros nos debiliten la fe y nos lleven a quejarnos de la manera en que Jehová nos trata?
8 Las penurias y dificultades nos pueden desanimar (lea Isaías 8:21, 22). En tiempos de Isaías, la nación de Judá se encontró en una situación muy difícil. Estaban rodeados de enemigos. La comida escaseaba. Muchos pasaban hambre. Pero, aún peor, el pueblo de Dios padecía hambre espiritual (Amós 8:11). En vez de acudir a Jehová en medio de estas dificultades, comenzaron a “[invocar] el mal contra su rey y contra su Dios”. En efecto, culparon a Jehová de sus males. Si a nosotros nos sobreviniera una tragedia o pasáramos por algún problema, podríamos caer en la misma trampa que ellos y decir en nuestro corazón: “¿Dónde estaba Jehová cuando yo lo necesitaba?”.
9 No conocemos todos los hechos. Debido a que no estaban al tanto de todos los hechos, los israelitas que vivían en tiempos de Ezequiel pensaban que “el camino de Jehová no [estaba] bien ajustado” (Ezeq. 18:29). Era como si, queriendo ser jueces de Jehová, hubieran puesto sus propias normas de justicia por encima de las de él y lo juzgaran según su limitada comprensión de los sucesos. Si en ocasiones no entendemos del todo algún relato bíblico o por qué nos pasan ciertas cosas en la vida, ¿podríamos pensar en nuestro corazón que “el camino de Jehová no está bien ajustado”, que es injusto? (Job 35:2.)
10 Quizá le echemos a Dios la culpa de nuestros pecados y equivocaciones. En el mismo principio de la historia humana, Adán culpó a Dios de su propio pecado (Gén. 3:12). Aunque quebrantó su ley deliberadamente y con pleno conocimiento de las consecuencias, le echó la culpa a Jehová diciendo, con otras palabras, que le había dado una mala esposa. Desde aquella vez, muchos han seguido el mal ejemplo de Adán y han culpado a Dios de sus propios errores. Hacemos bien en preguntarnos: “¿Podrían la decepción y la frustración que me producen mis propias faltas llevarme a estar descontento con las normas de Jehová?”.
11 Podríamos creernos muy importantes. El profeta Jonás se enojó cuando Jehová le mostró misericordia a la gente de Nínive (Jon. 4:1-3). ¿Por qué? Al parecer, le preocupó mucho quedar mal por haber proclamado una destrucción que nunca vino. Le interesaba tanto su reputación que no sintió ninguna compasión por los arrepentidos ninivitas. ¿Podríamos, igual que él, centrarnos tanto en nosotros mismos que nos enojáramos con Jehová por no haber traído ya el fin? Quizá llevemos décadas predicando que el día de Jehová está cerca. ¿Podríamos impacientarnos con Jehová cuando la gente nos critica porque ese día no ha llegado? (2 Ped. 3:3, 4, 9.)
QUÉ HACER PARA NO ENOJARNOS CON JEHOVÁ
12 ¿Qué podemos hacer si nuestro corazón inclinado al pecado comienza a cuestionar lo que Jehová hace o permite? Recuerde que razonar así es una insensatez. Otra traducción de Proverbios 19:3 dice: “Hay gente insensata que arruina su vida ella misma, pero luego le echa la culpa a Dios” (La Palabra de Dios para Todos [PDT]). Con eso presente, veamos cinco factores que nos ayudarán a no dejar nunca que las frustraciones de la vida nos lleven a echarle la culpa a Jehová.
13 No descuidemos nuestra relación con Jehová. Mantener una estrecha amistad con Dios impedirá que nos enojemos con él (lea Proverbios 3:5, 6). Debemos confiar en Jehová y no pensar que sabemos más que él ni darnos demasiada importancia (Prov. 3:7; Ecl. 7:16). De ese modo será menos probable que culpemos a Dios si nos ocurre algo malo.
14 No nos dejemos influir por comentarios negativos. Los israelitas de los días de Moisés tenían muchas razones para creer que Jehová los introduciría en la Tierra Prometida (Sal. 78:43-53). Pero al oír el desalentador informe de los 10 espías infieles, “no se acordaron de su mano” (Sal. 78:42). Si meditamos en todas las cosas buenas que Jehová ha hecho por nosotros, nuestra relación con él se fortalecerá. Como consecuencia, no permitiremos que las ideas negativas de otros abran una brecha entre nosotros y Jehová (Sal. 77:11, 12).
15 Algo que también puede perjudicar nuestra relación con Jehová es tener un punto de vista negativo sobre otros cristianos (1 Juan 4:20). Cuando los israelitas cuestionaron el nombramiento y la posición de Aarón, Jehová consideró que estaban murmurando contra él mismo (Núm. 17:10). De igual modo, si empezáramos a refunfuñar y quejarnos de los hombres que Jehová está utilizando para dirigir la parte terrestre de su organización, podríamos, en realidad, estar quejándonos de él (Heb. 13:7, 17).
16 Recordemos que Jehová no es el causante de nuestros problemas. A pesar de que en tiempos de Isaías los israelitas se habían alejado de él, Jehová todavía deseaba ayudarles (Is. 1:16-19). Sin importar los problemas que afrontemos, nos consuela saber que Jehová también se interesa por nosotros y desea socorrernos (1 Ped. 5:7). De hecho, nos ha prometido que nos dará las fuerzas para seguir aguantando (1 Cor. 10:13).
17 Si al igual que el fiel Job sufrimos alguna injusticia, debemos recordar que Jehová no tiene la culpa. Él odia la injusticia y ama la rectitud (Sal. 33:5). Tengamos la misma actitud que Elihú, el amigo de Job, quien exclamó: “¡Lejos sea del Dios verdadero el obrar inicuamente, y del Todopoderoso el obrar injustamente!” (Job 34:10). En vez de ser el causante de nuestros problemas, Jehová es la fuente de “toda dádiva buena y todo don perfecto” (Sant. 1:13, 17).
18 Nunca dudemos de Jehová. Dios es perfecto, y sus pensamientos son más elevados que los nuestros (Is. 55:8, 9). Por eso, la humildad y la modestia nos ayudarán a reconocer que no lo sabemos todo (Rom. 9:20). Raras veces conocemos todos los hechos de una determinada situación. Sin duda ha comprobado por usted mismo lo ciertas que son las palabras de este proverbio: “El primero que habla siempre parece tener la razón hasta que llega alguien y lo cuestiona” (Prov. 18:17, PDT).
19 Si un amigo en quien confiamos hiciera una cosa que en un principio no entendiéramos o nos pareciera rara, ¿nos apresuraríamos a acusarlo de algo malo? ¿Verdad que le concederíamos el beneficio de la duda, sobre todo si lo conocemos desde hace muchos años? Pues bien, si a nuestros amigos imperfectos los tratamos así, ¿no deberíamos con mucha más razón confiar en nuestro Padre celestial, cuyos caminos y pensamientos son mucho más elevados que los nuestros?
20 Echémosle la culpa a quien la tiene. Quizás seamos nosotros los responsables de algunos de nuestros problemas. En ese caso, debemos reconocerlo (Gál. 6:7). ¿Por qué sería irrazonable culpar a Dios? Veamos un ejemplo. Un automóvil quizás sea capaz de ir a gran velocidad. Imagínese que un conductor excede por mucho el límite de velocidad al tomar una curva cerrada y se estrella. ¿Tendrá la culpa el fabricante del vehículo? ¡Claro que no! De manera parecida, Jehová nos ha dado libertad de elección. Pero también nos ha dado consejos sobre cómo tomar buenas decisiones. ¿Deberíamos entonces echarle al Creador la culpa de nuestros errores?
21 Por supuesto, no todos nuestros problemas son resultado de nuestros errores o pecados. Algunas cosas son consecuencia del “tiempo y el suceso imprevisto” (Ecl. 9:11). Pero nunca olvidemos que, en definitiva, el principal culpable de la maldad es Satanás (1 Juan 5:19; Rev. 12:9). ¡El enemigo es él, no Jehová! (1 Ped. 5:8.)
TENGA EN ALTA ESTIMA SU VALIOSA RELACIÓN CON JEHOVÁ
22 Cuando atraviese penurias y dificultades, recuerde el ejemplo de Josué y Caleb. A diferencia de los otros 10 espías, estos dos hombres fieles volvieron con un informe animador (Núm. 14:6-9). Demostraron una fe sobresaliente. Aun así, tuvieron que vagar cuarenta años por el desierto junto con los demás israelitas. ¿Se quejaron o amargaron pensando que aquello era injusto? Al contrario, confiaron en Jehová. Y él los bendijo por ello: mientras que toda una generación murió en el desierto, estos dos hombres fieles llegaron a entrar en la Tierra Prometida (Núm. 14:30). A nosotros también nos bendecirá Jehová “si no nos cansamos” de hacer su voluntad (Gál. 6:9; Heb. 6:10).
23 Si se siente desanimado por los problemas, o por sus propias faltas o las de otras personas, ¿qué debería hacer? Piense en las maravillosas cualidades de Jehová y en la esperanza que él le ha dado. Y pregúntese: “¿Dónde estaría yo si no fuera por Jehová?”. Manténgase siempre a su lado y jamás se enoje con él en su corazón.
w03 15/7 pág. 23 Piense correctamente. Actúe con sabiduría
Hasta es posible “enfurece[rse] contra Jehová mismo” (Proverbios 19:3). ¿De qué manera? Echándole la culpa de nuestros problemas y usándolos para justificar actos contrarios a Sus leyes y principios.
w98 1/8 pág. 32 ¿Quién tiene la culpa?
¿Quién tiene la culpa?
Muchas personas achacan a Dios la culpa de sus problemas. Un proverbio bíblico dice: “La necedad del hombre malogra sus empresas y luego su corazón se irrita contra Dios” (Proverbios 19:3, Pontificio Instituto Bíblico). Pero echar a Dios la culpa de los males del hombre es como responsabilizar a un fabricante de automóviles de los muchos accidentes ocurridos por conducir en estado de embriaguez.
w92 15/11 págs. 15-18 párrs. 9-20 Jehová no tiene la culpa
Debemos apreciar la ayuda que nos suministra y jamás culparlo por los conflictos y dificultades que nos causamos nosotros mismos. Tocante a este punto, un sabio proverbio dice: “La tontedad del hombre terrestre tuerce su camino, y por eso su corazón se enfurece contra Jehová mismo”. (Proverbios 19:3.) Otra versión dice: “La necedad del hombre le hace perder el camino, y luego el hombre le echa la culpa al Señor” (Versión Popular). Y otra lo traduce así: “La necedad del hombre pervierte su camino, y luego su corazón se enoja contra Jehová” (Versión Moderna).
10 Según el principio contenido en este proverbio, Adán actuó con egoísmo y su pensamiento tonto ‘torció su camino’. Su corazón se apartó de Jehová Dios, y emprendió un proceder egoísta e independiente. Su ingratitud llegó hasta el punto de culpar a su Creador, y por eso se convirtió en enemigo del Altísimo. El pecado de Adán arruinó su camino y el de su familia. ¡Que esto nos sirva de lección! Las personas que tienden a culpar a Jehová de las condiciones desagradables bien pudieran preguntarse: ¿Atribuyo a Dios el mérito por las cosas buenas de que disfruto? ¿Estoy agradecido de ser una de sus creaciones vivas? ¿Pudiera ser que mis propios errores fueran la causa de las dificultades? ¿Merezco el favor o la ayuda de Jehová porque sigo su guía tal como se expone en su Palabra inspirada, la Biblia?
Un peligro incluso para los siervos de Dios
11 Los líderes religiosos judíos del siglo I E.C. alegaban que servían a Dios pero pasaban por alto su palabra de verdad y se apoyaban en su propio entendimiento. (Mateo 15:8, 9.) Mataron a Jesucristo porque puso al descubierto su modo de pensar equivocado. Después, descargaron su ira contra sus discípulos. (Hechos 7:54-60.) El camino de estos hombres se había torcido tanto que incluso se enfurecieron contra Jehová mismo. (Compárese con Hechos 5:34, 38, 39.)
12 Hasta personas dentro de la congregación cristiana han adquirido un modo de pensar peligroso al considerar a Dios responsable de las dificultades que afrontan. Por ejemplo, los ancianos de cierta congregación se vieron en la necesidad de dar consejo bíblico bondadoso y a la vez firme a una joven casada para que dejara de asociarse con un hombre mundano. Durante una de las conversaciones ella dijo que Dios era el culpable por no haberla ayudado a resistir la tentación de asociarse continuamente con tal persona. ¡Hasta dijo que estaba furiosa con Dios! Todo esfuerzo por razonar con ella usando las Escrituras y por ayudarla fue inútil, y más tarde fue expulsada de la congregación cristiana por inmoralidad.
13 Un espíritu quejumbroso puede inducir a una persona a culpar a Jehová. Unos “hombres impíos” que se habían infiltrado en la congregación del primer siglo manifestaron ese mal espíritu y un modo de pensar espiritualmente corrupto. Tal como el discípulo Judas dijo, estos hombres ‘tornaban la bondad inmerecida de nuestro Dios en una excusa para conducta relajada y demostraban ser falsos a nuestro único Dueño y Señor, Jesucristo’. Judas también afirmó: “Estos hombres son murmuradores, quejumbrosos respecto a su suerte en la vida”. (Judas 3, 4, 16.) Es sabio que los siervos leales de Jehová oren para tener una actitud agradecida, no una actitud quejumbrosa que con el tiempo pudiera amargarlos hasta el grado de hacerles perder la fe en Dios y arriesgar su relación con él.
14 Uno quizás crea que eso nunca le sucederá. Pero los malos resultados de nuestras equivocaciones o de las de otras personas pudieran hacer que termináramos por culpar a Dios. Por ejemplo, es posible que alguien se ofenda por las palabras o las acciones de uno de sus compañeros de creencia. El ofendido —aunque tal vez haya servido lealmente a Jehová muchos años— pudiera entonces pensar: ‘Si esa persona sigue en la congregación, no volveré a las reuniones’. Alguien pudiera estar tan disgustado que dijera en su corazón: ‘Si pasan cosas como estas, no quiero ser parte de la congregación’. Pero ¿debería ser esa la actitud de un cristiano? Si el ofensor ha sido otro ser humano imperfecto, ¿por qué ofenderse con toda una congregación de personas aceptas a Dios, que le están sirviendo lealmente? ¿Por qué debería alguien que se ha dedicado a Jehová dejar de hacer la voluntad divina y ofenderse así con Dios? ¿Es aconsejable permitir que una persona o una serie de circunstancias echen a perder la buena relación de uno con Jehová? Ciertamente sería insensato y también un pecado dejar de adorar a Jehová Dios por cualquier razón. (Santiago 4:17.)
15 Imagínese que usted estuviera en la misma congregación de aquel cristiano amoroso llamado Gayo. Él estaba “haciendo trabajo fiel”, pues era hospitalario con compañeros de creencia lo mismo que con extraños. Pero parece ser que en la misma congregación estaba el orgulloso Diótrefes, que no recibía con respeto nada que viniera de Juan, uno de los apóstoles de Jesucristo. Incluso se había referido a Juan utilizando palabras inicuas. El apóstol dijo: “No estando contento con estas cosas, tampoco recibe [Diótrefes] mismo a los hermanos con respeto, y a los que quieren recibirlos él trata de impedírselo y de echarlos de la congregación”. (3 Juan 1, 5-10.)
16 Si Juan iba a la congregación, tenía intenciones de traer a memoria las obras de Diótrefes. Mientras tanto, ¿cómo reaccionarían Gayo y otros cristianos hospitalarios de esa congregación? No hay nada en las Escrituras que dé a entender que alguno de ellos dijera: ‘Mientras Diótrefes esté en la congregación, no quiero pertenecer a ella. No me verán más en las reuniones’. Sin duda, Gayo y otros como él permanecieron firmes. No dejaron que nada los detuviera de hacer la voluntad divina, y, por supuesto, no se enfurecieron contra Jehová. No, ni tampoco sucumbieron a las astutas estratagemas de Satanás el Diablo, que se habría alegrado si hubieran sido infieles a Jehová y lo hubieran inculpado. (Efesios 6:10-18.)
¡Nunca nos enfurezcamos contra Jehová!
17 Si un siervo de Dios se sintiera disgustado u ofendido por algún individuo o alguna situación en la congregación y dejara de asociarse con el pueblo de Jehová, en realidad estaría torciendo su propio camino. No estaría usando bien sus facultades perceptivas. (Hebreos 5:14.) Así que resuélvase a hacer frente a toda situación adversa con integridad. Mantenga su lealtad a Jehová Dios, a Jesucristo y a la congregación cristiana. (Hebreos 10:24, 25.) En ningún otro lugar se puede hallar la verdad que lleva a la vida eterna.
18 Asimismo, recuerde que Jehová nunca prueba a nadie con cosas malas. (Santiago 1:13.) Dios, que es la misma personificación del amor, hace el bien, particularmente a los que lo aman. (1 Juan 4:8.) Aunque no siempre entendamos por qué Jehová Dios hace las cosas de cierta manera, podemos estar seguros de que jamás dejará de hacer lo mejor para sus siervos. Como dijo Pedro: “Humíllense, por lo tanto, bajo la poderosa mano de Dios, para que él los ensalce al tiempo debido; a la vez que echan sobre él toda su inquietud, porque él se interesa por ustedes”. (1 Pedro 5:6, 7.) Sí, Jehová verdaderamente se interesa por su pueblo. (Salmo 94:14.)
19 Por lo tanto, no deje que nada ni nadie lo haga tropezar. Como muy bien dijo el salmista: “Paz abundante pertenece a los que aman [la] ley [de Jehová Dios], y no hay para ellos tropiezo”. (Salmo 119:165.) Todos pasamos por pruebas, y puede que estas a veces nos depriman o nos desanimen. Pero jamás permita que en su corazón germine la amargura, especialmente contra Jehová. (Proverbios 4:23.) Solucione los problemas que pueda con la ayuda de Dios y de su Palabra, y sobrelleve aquellos que no pueda resolver. (Mateo 18:15-17; Efesios 4:26, 27.)
20 Nunca deje que las emociones lo hagan reaccionar tontamente de manera que tuerza su camino. Hable y actúe de tal modo que regocije el corazón de Dios. (Proverbios 27:11.) Invoque a Jehová en oración fervorosa, con la certeza de que él en verdad se interesa por usted como siervo suyo y que le dará el entendimiento necesario para mantenerse en la senda de la vida junto con su pueblo. (Proverbios 3:5, 6.) Sobre todo, no se enfurezca contra Dios. Cuando las cosas salgan mal, recuerde siempre que Jehová no tiene la culpa.
PROVERBIOS 19:8)
“El que adquiere corazón ama su propia alma. El que guarda el discernimiento va a hallar el bien.”
lv cap. 9 págs. 108-109 “Huyan de la fornicación”
¿CÓMO SE “ADQUIERE CORAZÓN”?
24 La Biblia habla, por un lado, del hombre “falto de corazón”, y por otro, del que “adquiere corazón” (Proverbios 7:7). ¿Quién es el individuo “falto de corazón”? El que carece de discernimiento y buen juicio, sea por inmadurez espiritual o por falta de experiencia en el servicio a Dios. Por eso, es más propenso a cometer pecados graves, como el joven del que habla Proverbios 7:6-23. ¿Y quién es el hombre que “adquiere corazón”? El que se preocupa por el estado de su persona interior, y por ello estudia regularmente la Palabra de Dios con la ayuda de la oración. Al grado que se lo permite la imperfección, lucha por que sus pensamientos, deseos, emociones y metas complazcan a Jehová. Así muestra que “ama su propia alma” —es decir, que se está haciendo bien a sí mismo— y que quiere “hallar el bien” (Proverbios 19:8).
25 Conviene que nos preguntemos: “¿Estoy seguro de que las normas de Dios son las mejores, y de que si las sigo conseguiré la mayor felicidad que existe?” (Salmo 19:7-10; Isaías 48:17, 18). Si tuviéramos la más mínima duda, ¿qué podemos hacer? Meditar en las consecuencias que tendría desatender las leyes de Dios. También es preciso que “guste[mos] y vea[mos] que Jehová es bueno”, viviendo la verdad y llenando la mente de ideas sanas, de pensamientos verdaderos, justos, castos, amables y virtuosos (Salmo 34:8; Filipenses 4:8, 9). Cuanto más nos esforcemos, más aumentará nuestro amor por Dios y por las cosas que el ama, y más odio sentiremos por todo lo que él odia. Recordemos a José. No era un superhombre, pero logró “[huir] de la fornicación”. ¿Por qué? Porque permitió que Jehová lo moldeara a lo largo de los años y le fortaleciera el corazón. Y lo mismo tenemos que hacer nosotros (Isaías 64:8).
w99 1/7 pág. 19 párrs. 4-5 Familias, alaben a Dios con Su congregación
Es posible que no todos sus motivos sean malos, pero alcanzar la condición de corazón que realmente agrada a Dios toma tiempo. Implica hacer que los pensamientos, deseos, afectos, emociones y metas en la vida estén en armonía con lo que Dios aprueba en la medida de lo posible para seres humanos imperfectos. Cuando uno logra amoldar su persona interior de manera piadosa, “adquiere corazón” (Proverbios 9:4; 19:8).
5 ¿Pueden contribuir los padres a que sus hijos ‘adquieran corazón’? Es cierto que ningún ser humano puede implantar una buena condición de corazón en otra persona. Todos estamos dotados de libre albedrío, y mucho depende de aquello a lo que dediquemos nuestro pensamiento. Sin embargo, el discernimiento ayudará a los padres a conseguir que sus hijos se expresen y así saber qué alberga su corazón y qué atención necesitan. Haga preguntas como “¿Qué opinas al respecto?” y “¿Qué te gustaría hacer realmente?”. Entonces escuche con paciencia y no reaccione de forma exagerada (Proverbios 20:5). Si quiere llegar al corazón de su hijo, es importante que se respire un ambiente de bondad, comprensión y amor.
it-1 pág. 552 Corazón
En contraposición a ser “falto de corazón”, los proverbios hablan también de “adquirir corazón”. Proverbios 19:8 dice: “El que adquiere corazón ama su propia alma. El que guarda el discernimiento va a hallar el bien”. La persona que actúa así concede gran importancia a lo que en realidad es en lo más profundo de su ser. Usa la mente para adquirir conocimiento exacto de Dios y de sus caminos, medita en esas cosas y se esfuerza por aplicarlas. Moldea con cuidado sus deseos, afectos, emociones y metas en la vida en armonía con lo que sabe que Dios aprueba. De esa manera se beneficia a sí misma y demuestra que “ama su propia alma”. Por desarrollar así la persona interior, “guarda el discernimiento”, pues fortalece aquellos factores que influyen sensiblemente en su propia capacidad de pensar con claridad y actuar con sabiduría.
PROVERBIOS 19:11)
“La perspicacia del hombre ciertamente retarda su cólera, y es hermosura de su parte pasar por alto la transgresión.”
w14 1/12 págs. 12-13 La perspicacia: clave para conservar la calma
Salomón, el sabio rey de Israel, responde: “La perspicacia del hombre ciertamente retarda su cólera, y es hermosura de su parte pasar por alto [las ofensas]” (Proverbios 19:11). Así es, la perspicacia evita que la furia crezca en nuestro interior. ¿Cómo?
EL ANTÍDOTO CONTRA LA CÓLERA
La perspicacia es la habilidad de ver más allá de la superficie y llegar al fondo de un asunto. Esta capacidad para analizar las cosas es clave cuando alguien o algo nos provoca.
Por ejemplo, ver que se comete una injusticia podría enfurecernos. Pero si nos dejamos llevar por las emociones y actuamos con agresividad, podríamos salir lastimados o lastimar a alguien más. Tal como el fuego puede arrasar una casa, la furia descontrolada puede arruinar nuestra reputación o nuestras relaciones con los demás, incluso con Dios. De modo que si sentimos crecer la ira en nuestro interior, debemos detenernos y pensar. Ver la situación desde la perspectiva correcta nos ayudará a controlar las emociones.
El padre de Salomón, el rey David, estuvo a punto de asesinar a un hombre llamado Nabal. Si no lo hizo fue gracias a que alguien lo ayudó a darse cuenta del error que estaba por cometer. Veamos lo que sucedió. En el desierto de Judea, David y sus hombres protegieron las ovejas de Nabal. Cuando llegó el momento de esquilarlas, David le pidió a Nabal que lo ayudara con un poco de provisiones. Sin embargo, Nabal le mandó decir que no tenía por qué tomar la comida de sus trabajadores y dársela a unos desconocidos. ¡Qué insulto! Al instante, David fue a buscarlo con cuatrocientos hombres para matarlo a él y a sus hombres (1 Samuel 25:4-13).
La mujer de Nabal, Abigail, se enteró de lo sucedido y salió al encuentro de David. Cayó a sus pies y le imploró: “Deja que tu esclava hable a tus oídos, y escucha las palabras de tu esclava”. Le pidió que disculpara la insensatez de su esposo y le dijo que se arrepentiría si se tomaba la justicia por su mano (1 Samuel 25:24-31).
Abigail ayudó a David a ver algo que no había visto antes, y así resolvió la crisis. ¿Qué vio David? Para empezar, que no debía tomarse el asunto como algo personal, pues Nabal era imprudente con todo el mundo. Y segundo, que lo que planeaba hacer en realidad era un asesinato. Si alguna vez usted siente tanta rabia como él, ¿qué debe hacer? “Deténgase, respire profundo y cuente hasta diez”, recomienda un artículo de la Clínica Mayo que trata sobre técnicas de control de la ira. Así es, trate de descubrir la verdadera causa del problema y piense en las consecuencias. Deje que la perspicacia “retarde”, o incluso apague, su cólera (1 Samuel 25:32-35).
Hoy día, muchos han recibido una ayuda similar a la que recibió David. Por ejemplo, Sebastian aprendió a controlar su carácter gracias a que estudió la Biblia mientras estaba en una prisión de Polonia a los 23 años. “Primero examino el problema —comenta él— y luego trato de seguir los consejos de la Biblia. No existe mejor guía.”
Setsuo aprendió básicamente la misma estrategia. Él recuerda: “Antes les gritaba a mis compañeros de trabajo cuando me sacaban de quicio. Pero ahora que conozco la Biblia, en vez de gritar, me pregunto: ‘¿De quién es realmente la culpa? ¿No seré yo el problema?’”. Ese tipo de preguntas lo ayudaron a tranquilizarse y a controlar sus emociones antes de que lo controlaran a él.
cl cap. 18 pág. 187 párr. 22 La sabiduría de ‘la Palabra de Dios’
22 Leemos en la Palabra de Dios este prudente consejo: “La perspicacia del hombre ciertamente retarda su cólera, y es hermosura de su parte pasar por alto la transgresión” (Proverbios 19:11). La perspicacia es la capacidad de ver más allá de lo superficial, de trascender lo obvio. Es una cualidad que fomenta el entendimiento, ya que nos permite comprender por qué actúan o hablan las personas como lo hacen. Al tratar de captar sus verdaderos motivos, sentimientos y circunstancias, tal vez nos sea más fácil no hacerlas objeto de juicios ni de sentimientos negativos.
w07 1/12 págs. 19-20 Enseñe a sus hijos a ser personas pacíficas
Enséñeles a no enojarse enseguida
Proverbios 19:11 dice: “La perspicacia del hombre ciertamente retarda su cólera”. Ayude a sus hijos a ser perspicaces y comprender por qué surgen ciertas situaciones. ¿Cómo puede hacerlo? Un padre de nombre David nos explica lo que a él y a su esposa, Mariann, les ha resultado útil con su hijo y su hija: “Cuando están disgustados por lo que alguien les ha dicho o hecho, tratamos de que se pongan en el lugar del otro. Les hacemos preguntas sencillas como: ‘¿Será que ha tenido un mal día? ¿No te tendrá envidia? ¿Estará molesto por algo?’”. Mariann agrega: “Así logramos que nuestros hijos se calmen y ya no piensen más en quién tiene la razón”.
Esa forma de abordar el asunto puede tener muy buenos resultados. Así sucedió en el caso de Nicole, mencionada al comienzo del artículo. La ayuda que le brindó su madre, Michelle, sirvió para mucho más que reconciliar a las dos niñas. Ella relata: “Nicole y yo leímos juntas el capítulo 14 del libro Aprendamos del Gran Maestro y luego le expliqué a qué se refería Jesús cuando dijo que debemos perdonar a los demás ‘hasta setenta y siete veces’. Entonces Nicole me contó cómo se sentía, y después de escucharla atentamente, le hice ver cómo debía de sentirse Gabrielle. Seguramente estaba muy triste y frustrada porque su mejor amiga iba a mudarse tan lejos” (Mateo 18:21, 22).
Una vez que comprendió lo que pudo haber provocado la reacción de Gabrielle, Nicole se puso en el lugar de su amiga y decidió llamarla para pedirle disculpas. “Desde entonces —dice Michelle—, mi hija tiene en cuenta los sentimientos de los demás y busca la manera de hacerles sentir bien.” (Filipenses 2:3, 4.)
Así pues, enseñe a sus hijos a no enojarse cuando alguien cometa un error o cuando surjan desacuerdos. Puede que incluso logre que se interesen de verdad por las demás personas y que las traten con cariño. ¿No le causaría eso una gran satisfacción a usted? (Romanos 12:10; 1 Corintios 12:25.)
Anímelos a perdonar
Según Proverbios 19:11, “es hermosura de [nuestra] parte pasar por alto la transgresión”. Cuando Jesús estaba agonizando, imitó a su Padre y se mostró dispuesto a perdonar a quienes lo habían clavado en el madero (Lucas 23:34). De igual manera, los niños aprenden a perdonar imitando a sus padres. Además, al ver lo bien que se sienten cuando sus padres los perdonan a ellos, se dan cuenta de lo hermoso que es el perdón.
Veamos un ejemplo. Willy es un niño de cinco años de edad a quien le encanta colorear dibujos junto con su abuelita, de 80 años. Pues bien, en una ocasión, ella de repente soltó los lápices y regañó severamente al niño. Entonces se levantó y se fue, dejando a Willy desconsolado. Su padre, Sam, relata: “Mi suegra tiene la enfermedad de Alzheimer, así que se lo explicamos a Willy de una forma que él pudiera entender”. Los padres de Willy también le recordaron que ellos lo habían perdonado a él en muchas ocasiones, de modo que él tenía que hacer lo mismo con los demás. Su reacción los sorprendió por completo. “Imagínese cómo nos sentimos mi esposa y yo —dice Sam— cuando nuestro hijo se dirigió hacia su abuelita y, hablándole con tono humilde y tierno, la tomó de la mano y la llevó de vuelta a la mesa.”
Verdaderamente da gusto ver a niños que, como Willy, han aprendido a soportar las faltas y equivocaciones de los demás y a perdonarlos (Colosenses 3:13). Asegúreles a sus hijos que cuando alguien los ofenda —a propósito o no—, será más fácil que resuelvan el problema si le responden de una manera pacífica. Y es que “cuando Jehová se complace en los caminos de un hombre, hace que hasta los enemigos mismos de este estén en paz con él” (Proverbios 16:7).
g05 22/2 págs. 19-20 ¿Cómo puedo controlar mis emociones?
Una vez más, es cuestión de disciplina mental. Bien dice la Biblia en Proverbios 19:11: “La perspicacia del hombre ciertamente retarda su cólera, y es hermosura de su parte pasar por alto la transgresión”. Cuando alguien te incomode, trata de entender la razón por la que actúa así. ¿Será porque pretende lastimarte, o porque es impulsivo y no se da cuenta? Si eres tolerante con los demás, reflejarás la misericordia de Dios y te será más fácil calmarte.
ba pág. 26 Un libro práctico para la vida moderna
La Biblia también proporciona consejos sensatos para controlar la ira. Por ejemplo, Proverbios 19:11 dice: “La perspicacia del hombre ciertamente retarda su cólera, y es hermosura de su parte pasar por alto la transgresión”. La palabra hebrea para “perspicacia” se deriva de un verbo que denota “conocimiento de la razón” de las cosas.14 El consejo prudente es “pensar antes de actuar”. Tratar de comprender las razones subyacentes por las que la gente habla o actúa de determinada manera, nos ayudará a ser más tolerantes y menos iracundos. (Proverbios 14:29.)
w95 15/7 pág. 22 Usted puede superar estas barreras
Proverbios 19:11 dice: “La perspicacia del hombre ciertamente retarda su cólera, y es hermosura de su parte pasar por alto la transgresión”. Es mucho mejor perdonar que estar enfadado y resentido. Salvador, un anciano conocido por su espíritu amoroso, dijo: “Cuando un hermano me trata mal o dice algo poco amable, me pregunto: ‘¿Cómo puedo ayudarle? ¿Cómo puedo evitar perder la preciada relación que tengo con él?’. Siempre estoy al tanto de lo fácil que es decir algo indebido. Si alguien habla irreflexivamente, lo ideal sería que no hubiera dicho nada y empezara de nuevo. Pero eso es imposible, de modo que lo mejor que puedo hacer es pasar por alto el comentario. Simplemente lo atribuyo a una manifestación de la carne imperfecta más que de su verdadero yo”.
kl cap. 17 pág. 166 párr. 12 Halle seguridad dentro del pueblo de Dios
¿Cómo debe reaccionar usted si alguien le ofende? Un proverbio bíblico dice: “La perspicacia del hombre ciertamente retarda su cólera, y es hermosura de su parte pasar por alto la transgresión”. (Proverbios 19:11.) Tener perspicacia significa ver con profundidad una situación, percibir los factores subyacentes que hacen que una persona hable u obre de cierta manera. A la mayoría de nosotros nos resulta muy fácil excusar nuestras faltas. ¿Por qué no procuramos también entender y perdonar las imperfecciones ajenas? (Mateo 7:1-5; Colosenses 3:13.)
g88 22/4 pág. 22 ¿Cómo puedo ‘honrar a mi padre y a mi madre’?
“La perspicacia del hombre ciertamente retarda su cólera, y es hermosura de su parte pasar por alto la transgresión”, declara Proverbios 19:11. La palabra hebrea original para “perspicacia” comunica la idea de “conocer el porqué” de algo. Así que el tener perspicacia te ayudará a mirar más allá de un posible enfrentamiento inmediato.
Por ejemplo: si uno de tus padres rehúsa darte permiso para ir a alguna parte, pregúntate: “¿Está él o ella pensando en lo que es mejor para mí? ¿Importa tanto que vaya? ¿Es principalmente mi propio ego o mi orgullo lo que me duele?”. Aunque la situación puede causar frustración, ¿es en realidad tan grave? Después de pensarlo con detenimiento, tal vez veas buenas razones para refrenar tus labios y no convertir una situación mala en otra mucho peor al replicar a tus padres. (Proverbios 10:19; 16:23.)
La perspicacia favorece el entendimiento, porque te permite aumentar tu propio conocimiento al observar las circunstancias y antecedentes de otras personas. (Proverbios 21:11.) Por ejemplo, una joven explicó: “Solía desquiciarme tener que pasar tiempo con mi familia. Pero cuando la madre de mi padre enfermó gravemente, tuvimos que pasar mucho tiempo con ella. Ella le hablaba a mi padre como si fuera un niño; nunca antes había pensado en mi padre de joven. Así que empecé a pensar en la vida tan difícil que debió haber tenido, y me sentí inclinada a comportarme de modo menos egoísta. Ahora no me enfado tanto con él cuando me pide que haga algunas cosas”.
Además, la perspicacia te ayuda a ver la belleza de ‘pasar por alto la transgresión’. Sí, aun cuando pienses que tienes una causa justa para quejarte, estáte dispuesto a soportar a otros y perdonarles liberalmente. (Colosenses 3:13.) Cuando te sientes herido, lo natural es que pienses en vengarte. Pero si realmente perdonas, interrumpes un círculo vicioso que por lo general termina en habla o acciones irrespetuosas.
g87 8/5 págs. 22-23 ¿Cómo puedo controlar el genio?
‘Retarda la cólera’
En Proverbios 19:11 leemos: “La perspicacia del hombre ciertamente retarda su cólera”. (Compárese con Proverbios 14:29.) La perspicacia es la facultad de examinar una situación, e implica estar en posesión de todos los hechos de un asunto antes de actuar. Si eres perspicaz quizá te des cuenta de que en realidad hay pocos motivos para que te sientas ofendido.
Por ejemplo, imagínate que tus amigos se retrasan en pasar a recogerte para ir a ver una película. Entonces comienzas a pensar en todas las otras ocasiones en que esto te ha sucedido, y cuanto más piensas en ello más irritado te sientes. Cuando por fin ellos llegan, ¿qué haces? ¿Les dices cuatro verdades... o averiguas por qué llegaron tan tarde? Probablemente habrá una buena razón. Por lo tanto, el tener perspicacia puede evitar un estallido de mal genio.
La perspicacia también podría incluir tomar tiempo para sopesar las consecuencias de montar en cólera. Considera el relato bíblico referente al rey David. Cuando un hombre llamado Nabal despreció la bondad de David, este planeó de manera impulsiva desquitarse por medio de asesinarlo. No obstante, Abigail, la esposa de Nabal, le imploró a David que considerase las consecuencias de derramar sangre inocente. David desistió de sus planes y le dijo a Abigail: “Bendita sea tu sensatez, y bendita seas tú que me has restringido este día de entrar en culpa de sangre”. (1 Samuel 25:2-33.)
El considerar las consecuencias de un estallido de cólera también podría protegerte a ti de agravar innecesariamente un desacuerdo con alguien que ocupe un puesto de autoridad, como un maestro o un patrono. Salomón dijo: “Si el espíritu de un gobernante se levantara contra ti, no dejes tu propio lugar, porque la calma misma templa grandes pecados”. (Eclesiastés 10:4.) E incluso cuando consideres el desquitarte de alguien que sea tu igual, recuerda lo que dice la Biblia: “No digas: ‘Tal como me hizo, así voy a hacerle a él’”. (Proverbios 24:29.)
Otra manera de retardar la cólera es vigilar con qué alimentas la mente. Muchos programas de televisión están cargados de violencia. Es cierto que muchas personas creen que la violencia representada en la televisión y en las películas solamente afecta a quienes ya tienen esta tendencia. Sin embargo, un equipo investigador afirma que “tiende a afectar a todos los espectadores”. (How to Live With —And Without—Anger, de Albert Ellis.)
PROVERBIOS 19:13)
“Un hijo estúpido significa adversidades para su padre, y las contiendas de una esposa son como un techo con goteras que ahuyenta a uno.”
it-1 págs. 437-438 Casa
atravesadas por cabrios que, a su vez, se cubrían con ramas, cañas, etc. Después iba una capa de tierra de varios centímetros de grosor cubierta con un enlucido grueso de arcilla o de arcilla mezclada con cal. De modo que era fácil excavar una abertura en un techo de tierra, como hicieron los hombres que intentaban llevar a un paralítico ante la presencia de Jesús para que pudiera ser sanado. (Mr 2:4.) Las vigas del techo solían descansar sobre una fila de postes de madera verticales que se apoyaban sobre bases de piedra. En estos techos podía brotar hierba (Sl 129:6), y era difícil evitar que gotearan. (Pr 19:13; 27:15; Ec 10:18.) Probablemente los techos se reparaban y se allanaban para permitir que corriese mejor el agua antes de que empezase la estación lluviosa.
PROVERBIOS 19:17)
“El que muestra favor al de condición humilde le presta a Jehová, y Él le pagará su trato.”
cl cap. 20 pág. 207 párr. 19 “Sabio de corazón”, pero humilde
Observemos lo que indica Proverbios 19:17: “El que muestra favor al de condición humilde le presta a Jehová”. Es obvio que solo un amo bueno y razonable se fijaría en todos los actos caritativos que se realizan a favor de los necesitados. Lo que es más, este pasaje indica que el Creador del universo se considera en deuda con los insignificantes hacedores de tales obras de misericordia. ¡No hay humildad más profunda!
w10 15/10 pág. 19 ¿Tomamos la iniciativa en honrar a nuestros hermanos?
Honremos a “los de condición humilde”
15 Al mostrar honra, ¿a qué miembros de la congregación no debemos olvidar? La Palabra de Dios dice: “El que muestra favor al de condición humilde le presta a Jehová, y Él le pagará su trato” (Pro. 19:17). ¿Cómo debería influir en nosotros este principio a la hora de querer tomar la iniciativa en honrar a nuestros hermanos?
16 Todos sabemos que la mayoría de las personas están dispuestas a mostrar honra a sus superiores. Ahora bien, esas mismas personas tal vez tratan con poco o ningún respeto a quienes consideran inferiores. Jehová, en cambio, no es así. Él nos asegura: “A los que me honran honraré” (1 Sam. 2:30; Sal. 113:5-7). Jehová muestra honra a todos los que le sirven y le honran. Él no pasa por alto a “los de condición humilde” (léase Isaías 57:15; 2 Cró. 16:9). Como nosotros deseamos imitar a Jehová, tenemos que averiguar si estamos mostrando verdadera honra a todos los hermanos. Para ello, preguntémonos: “¿Cómo trato a los que no ocupan un puesto prominente, o de responsabilidad, en la congregación?” (Juan 13:14, 15). Nuestra respuesta nos dirá mucho en cuanto al grado de respeto sincero que sentimos por nuestros hermanos y hermanas (léase Filipenses 2:3, 4).
w87 15/5 pág. 29 Tema a Jehová y será feliz
♦ 19:17—¿Por qué es como prestar a Jehová el ayudar a los de condición humilde?
Los de condición humilde pertenecen a Dios, y lo que les hagamos a ellos se cuenta como hecho a él. (Proverbios 14:31.) Si el amor y la generosidad nos impulsan a mostrar favor a los humildes o a hacer regalos a los pobres, sin esperar nada de ellos, Jehová considera ese dar como préstamos a él que él paga con favor y bendiciones. (Lucas 14:12-14.)
PROVERBIOS 19:20)
“Escucha el consejo y acepta la disciplina, a fin de que te hagas sabio en tu futuro.”
w02 15/10 pág. 32 ‘Hazte sabio en tu futuro’
‘Hazte sabio en tu futuro’
“La mayoría de los hombres emplean la primera mitad de su vida en hacer miserable la otra media”, expresó Jean de La Bruyère, ensayista francés del siglo XVII. Así es, un joven indeciso tiende a vacilar, por lo que se sentirá descontento y desilusionado. Por otro lado, un joven testarudo e impetuoso quizás se obstine en un proceder poco juicioso, lo cual le costará su felicidad futura. De un modo u otro, los pecados de omisión o de obra pueden acarrear mucho sufrimiento.
¿Qué hacer para evitarlo? La Palabra de Dios advierte a los jóvenes sobre la indecisión propia de su edad con la exhortación: “Acuérdate, ahora, de tu Magnífico Creador en los días de tu mocedad, antes que procedan a venir los días calamitosos, o hayan llegado los años en que dirás: ‘No tengo en ellos deleite’” (Eclesiastés 12:1). Si eres joven, da pasos positivos para aprender de “tu Magnífico Creador” en esta etapa de tu vida.
¿De qué manera ayuda la Biblia a los jóvenes a evitar la insensatez de la juventud? Lo hace al decir: “Escucha el consejo y acepta la disciplina, a fin de que te hagas sabio en tu futuro” (Proverbios 19:20). Además, las Escrituras señalan con claridad el amargo fruto que produce rechazar la sabiduría piadosa debido a una actitud rebelde o indiferente, sea en la juventud o en años posteriores (Proverbios 13:18). Por el contrario, la obediencia a las normas divinas redunda en “largura de días y años de vida y paz”: una vida plena y productiva (Proverbios 3:2).
PROVERBIOS 19:25)
“Debes golpear al burlador, para que el inexperto se haga sagaz; y debe dirigirse censura al entendido, para que discierna conocimiento.”
it-1 pág. 822 Entendimiento
La persona que tiene verdadero entendimiento no piensa que lo sabe todo; como dice Proverbios 19:25, “debe dirigirse censura al entendido, para que discierna conocimiento”. (Compárese con Job 6:24, 25; Sl 19:12, 13.)
PROVERBIOS 20:1)
“El vino es burlador, el licor embriagante es alborotador, y todo el que se descarría por él no es sabio.”
w04 1/12 págs. 19-20 párrs. 2-6 Una actitud equilibrada ante las bebidas alcohólicas
Bien advierte la Biblia: “El vino es burlador, el licor embriagante es alborotador, y todo el que se descarría por él no es sabio” (Proverbios 20:1). ¿De qué manera pudiera uno descarriarse por el alcohol? ¿Cuánto es demasiado? ¿Cuál sería una actitud equilibrada ante este asunto?
¿Cómo “descarría” a uno el alcohol?
3 En el antiguo Israel, el hijo que era glotón y borracho incorregible tenía que ser lapidado (Deuteronomio 21:18-21). Más tarde, el apóstol Pablo exhortó a los cristianos: “Cesen de mezclarse en la compañía de cualquiera que, llamándose hermano, sea fornicador, o persona dominada por la avidez, o idólatra, o injuriador, o borracho, o que practique extorsión, y ni siquiera coman con tal hombre”. Queda claro, por tanto, que las Escrituras condenan el uso de bebidas alcohólicas hasta el punto de embriagarse (1 Corintios 5:11; 6:9, 10).
4 La Biblia menciona los efectos de la borrachera: “No mires el vino cuando rojea, cuando luce centelleante en la copa, cuando baja con suavidad. A su fin muerde justamente como una serpiente, y segrega veneno justamente como una víbora. Tus propios ojos verán cosas extrañas, y tu propio corazón hablará cosas perversas” (Proverbios 23:31-33). Así es: la bebida, tomada en exceso, muerde como una serpiente venenosa y produce mareos, confusión y hasta pérdida de la consciencia. El borracho quizás vea “cosas extrañas”, producto de alucinaciones o de su propia fantasía. Y puede que se sienta desinhibido y comience a expresar ideas y deseos perversos que normalmente reprimiría.
5 ¿Y si alguien bebiera, pero procurara no llegar a emborracharse? Es cierto que hay quienes apenas dan señales de estar ebrios, incluso después de haber consumido bastante alcohol. Sin embargo, la persona que crea que esta forma de actuar es inofensiva se engaña a sí misma (Jeremías 17:9). Pudiera adquirir una dependencia del alcohol cada vez mayor y quedar ‘esclavizada a mucho vino’ (Tito 2:3). Tocante a la manera como una persona se vuelve alcohólica, la escritora Caroline Knapp dice: “Es un proceso lento, gradual, pernicioso y difícil de reconocer”. Verdaderamente, los excesos en la bebida son una trampa mortal.
6 Pensemos también en este consejo de Jesús: “Presten atención a sí mismos para que sus corazones nunca lleguen a estar cargados debido a comer con exceso y beber con exceso, y por las inquietudes de la vida, y de repente esté aquel día sobre ustedes instantáneamente como un lazo. Porque vendrá sobre todos los que moran sobre la haz de toda la tierra” (Lucas 21:34, 35). No hay que llegar a emborracharse para empezar a sentirse embotado tanto física como espiritualmente. ¿Qué sucedería si el día de Jehová nos encontrara en tal estado?
w04 1/12 págs. 20-21 párr. 10 Una actitud equilibrada ante las bebidas alcohólicas
10 Beber sin moderación nos perjudica no solo física sino también espiritualmente. “Vino y vino dulce son lo que quitan el buen motivo”, advierte la Biblia (Oseas 4:11). Sin duda, el alcohol tiene efectos nocivos en el cerebro. “Cuando alguien se toma una copa —explica una publicación editada por el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas, de Estados Unidos—, el alcohol pasa al torrente sanguíneo a través del aparato digestivo y rápido llega al cerebro, lo que adormece las áreas que controlan el pensamiento y las emociones. Se pierden las inhibiciones y aumenta la sensación de libertad.” En tal estado, la persona “se descarría” más fácilmente, se toma más libertades y se expone a muchas tentaciones (Proverbios 20:1).
w00 1/5 pág. 19 Bodas alegres que honran a Jehová
La Biblia nos advierte que “el licor embriagante es alborotador” (Proverbios 20:1). La palabra hebrea que se traduce “alborotador” significa “hacer un ruido fuerte”. Si el alcohol puede hacer que una persona se vuelva bulliciosa, imaginémonos sus efectos cuando se juntan muchas y beben demasiado.
it-1 pág. 368 Borrachera
Prohibida en la congregación cristiana. El borracho es propenso al alboroto rudo y desenfrenado, y a acciones ridículas que son un oprobio. (Pr 20:1; Sl 107:27; Isa 19:14.)
w87 15/5 pág. 29 Tema a Jehová y será feliz
♦ 20:1—¿Cómo es “burlador” el vino?
El vino puede hacer que el que bebe demasiado obre de manera ridícula y alborotosa. Puesto que el beber en exceso produce tales malos efectos, los cristianos deben evitarlo. (1 Timoteo 3:2, 3, 8; 1 Corintios 6:9, 10; Proverbios 23:20, 21.)
w87 1/8 pág. 4 Las bebidas alcohólicas... ¿cómo debe verlas el cristiano?
“No es sabio”... ¿para quiénes?
¿Significa esto que al cristiano le está absolutamente prohibido el consumo de bebidas alcohólicas? ¿Qué hay de la alegación del clérigo mencionado en el artículo anterior, supuestamente basada en Proverbios 20:1, de que “los sabios jamás beben vino”? La Versión Moderna vierte así este versículo: “El vino es mofador, el licor embriagante es turbulento, y cualquiera que con ello se deja extraviar no es sabio”. De nuevo, ¡la Biblia no condena a los que beben vino, sino, más bien, a los que se dejan extraviar por él! “Los que se quedan largo tiempo con el vino” y “los que beben vino en exceso”... esos son los que ‘no son sabios’.
w87 1/8 pág. 3 Preguntas de la gente sobre las bebidas alcohólicas
Algunos hasta abogan por la abstinencia. El clérigo nigeriano cuyas palabras ya citamos afirma: “Proverbios 20:1 dice explícitamente que los que beben vino no son sabios”.
g86 8/3 pág. 10 El alcohol y la carretera... ¿qué se puede hacer?
Un proverbio bíblico dice: “El vino es burlador, el licor embriagante es alborotador, y todo el que se descarría por él no es sabio”. (Proverbios 20:1.) De esas palabras se deduce que uno ha de tener una actitud responsable respecto al empleo de bebidas alcohólicas, de tal modo que uno jamás tenga que sentirse arrepentido por lo que hizo bajo el efecto del alcohol.
Esto no sugiere que la Biblia está a favor de la prohibición del alcohol. En ningún momento se condena en ella el uso moderado del mismo. (Salmo 104:15; 1 Timoteo 3:2, 3, 8.)
PROVERBIOS 20:4)
“A causa del invierno, el perezoso no quiere arar; mendigará en el tiempo de la siega, pero no habrá nada.”
it-1 pág. 172 Arar
Ni los días más fríos ni las épocas de tiempo inestable o de nubes amenazadoras desanimaban a la persona resuelta de arar en la temporada apropiada, pero al agricultor perezoso tales circunstancias le servían de excusa para no trabajar. Por ello, si alguien se había mostrado perezoso en el tiempo de arar y por consiguiente no recogía nada durante la cosecha, no había motivo para que sus vecinos se compadeciesen de él. (Pr 20:4; Ec 11:4.) No obstante, los agricultores israelitas tenían que observar el sábado aun en la época de arar. (Éx 34:21.)
it-2 pág. 362 Mendigo, mendicidad
Por otra parte, Proverbios 20:4 dice que el perezoso “mendigará en el tiempo de la siega”, y el Salmo 109:10 expresa que al castigar a los inicuos, se hacía que ‘sin falta anduviesen errantes sus hijos; y que tuviesen que estar mendigando, y tuviesen que buscar alimento desde sus lugares desolados’. En estos dos últimos textos la expresión “mendigar” o “estar mendigando” traduce el término hebreo scha•ʼál, que, aunque significa básicamente “pedir; solicitar” (Éx 3:22; 1Re 3:11), en estos dos casos parece referirse a la mendicidad.
it-2 pág. 637 Pereza
Tampoco muestra consideración o respeto a su prójimo, sino que está dispuesto a dejar que alguien haga su trabajo e incluso que otra persona le provea las cosas que desea. (Pr 20:4.)
PROVERBIOS 20:5)
“El consejo en el corazón del hombre es como aguas profundas, pero el hombre de discernimiento es el que lo sacará.”
w05 15/11 pág. 12 Demuestre su amor escuchando con interés
“El consejo en el corazón del hombre es como aguas profundas —dice Proverbios 20:5—, pero el hombre de discernimiento es el que lo sacará.” Si una persona sabia y experimentada no suele dar consejos a menos que se lo soliciten, es probable que tengamos que pedírselo. Lo mismo sucede cuando escuchamos movidos por amor. Se necesita discernimiento para averiguar lo que hay en el corazón. Hacer preguntas es útil, pero debemos tener cuidado de que estas no sean indiscretas. Podemos sugerir a nuestro interlocutor que empiece hablando de asuntos menos embarazosos. Por ejemplo, si una esposa quiere conversar sobre sus problemas matrimoniales, quizás se le haga más fácil hablar primero de cómo conoció a su esposo y se casó con él. O a una persona que se ha hecho inactiva en el ministerio cristiano tal vez le resulte más sencillo empezar explicando cómo aprendió la verdad.
g04 8/12 págs. 9-10 Buenas y malas amistades
Conocer la verdadera personalidad de un ser humano exige observarlo día a día con paciencia y habilidad. Dice la Biblia: “El consejo [la intención o el propósito] en el corazón del hombre es como aguas profundas, pero el hombre de discernimiento es el que lo sacará” (Proverbios 20:5). Hay que hablar con las posibles amistades acerca de asuntos serios, pues sacará a la luz los auténticos rasgos de su carácter, sus motivos y, efectivamente, sus valores. ¿Qué tipo de personas son? ¿Amables o frías? ¿Optimistas o pesimistas y desconfiadas? ¿Egoístas o altruistas? ¿Confiables o desleales? Si delante de uno airean las faltas de algún conocido, ¿qué impedirá que nos critiquen a nuestras espaldas? Bien dijo Jesús que “de la abundancia del corazón habla la boca” (Mateo 12:34). Así que cuando se expresen, debemos estar muy pendientes.
w03 15/9 pág. 14 Las conversaciones espirituales edifican
Algunos depósitos de agua y pozos de Israel eran muy hondos. Los arqueólogos han descubierto en Gabaón un depósito situado a unos 25 metros de profundidad al que se podía descender mediante peldaños para recoger agua.
w03 15/9 pág. 14 párr. 20 Las conversaciones espirituales edifican
Seamos comprensivos con los tímidos. “El consejo en el corazón del hombre es como aguas profundas, pero el hombre de discernimiento es el que lo sacará.” (Proverbios 20:5.)
w97 1/11 pág. 32 Saque “aguas profundas”
Saque “aguas profundas”
UN PROVERBIO de la Biblia dice: “El consejo en el corazón del hombre es como aguas profundas, pero el hombre de discernimiento es el que lo sacará”. (Proverbios 20:5.) En tiempos bíblicos, era mucho más difícil conseguir agua que hoy en día en muchos países. Cuando Jesús habló a la samaritana, esta sacaba agua de la fuente de Jacob, un pozo que tenía una profundidad de unos 23 metros. (Juan 4:5-15.)
Como se señala en Proverbios 20:5, el discernimiento que se requiere para lograr que una persona exteriorice los pensamientos y sentimientos recónditos que abriga en el corazón, es comparable al empeño que se necesita para sacar agua de un pozo. Esto tiene aplicación en casi todo campo de la vida. Por ejemplo, es probable que usted conozca a personas que, con el paso de los años, hayan acumulado un caudal de conocimiento y experiencia. Si por lo general no ofrecen consejo a menos que se les pida, quizás tenga que invitarlas a expresarse. Si se interesa en ellas, hace preguntas y sondea con prudencia su opinión, introducirá su cubo, por decirlo así, en un pozo profundo de sabiduría.
El consejo de Proverbios 20:5 también es aplicable en la familia. Con frecuencia se oye a las esposas decir: “Mi esposo no me cuenta cómo se siente”. Un esposo quizás indique: “Mi esposa sencillamente no me dirige la palabra”. En tales situaciones, se requiere discernimiento para lograr que el cónyuge exprese los pensamientos que tiene en lo profundo del corazón. Algunas preguntas, hechas con tacto (¿tuviste un día difícil? ¿qué sucedió? ¿qué puedo hacer para ayudarte?), a menudo pueden dar inicio a una conversación sincera y franca. Tal discernimiento fortalecerá la unión marital, lo que redundará en beneficios para ambos cónyuges.
g89 22/4 págs. 21-22 ¿Qué puedo hacer para tener éxito en el noviazgo?
Sin embargo, para poder ‘sacar’ las intenciones del corazón de la otra persona, hace falta esfuerzo. (Proverbios 20:5.) Planea actividades que te ayuden a ver cómo es la otra persona en lo más profundo de su ser. Aunque al principio puede ser suficiente con ir al cine o a escuchar un concierto, cuando se participa en actividades que contribuyen a la conversación (como el patinar, jugar a los bolos, visitar un parque zoológico o ir a ver museos), resulta más fácil llegar a conocerse mejor.
A fin de que puedas averiguar los sentimientos de tu pareja, pregúntale abiertamente cosas como: “¿Qué haces durante tu tiempo libre?”. “Si el dinero no importase, ¿qué te gustaría hacer?” “¿Qué rasgo de nuestra adoración a Dios te gusta más y por qué?” Este tipo de preguntas dan pie a respuestas profundas que te permitirán ver lo que tu pareja valora.
w88 1/5 pág. 5 Éxito en la crianza de los hijos
Por ejemplo, considere a Diane. Cuando su hijo Eric, de 14 años de edad, era más joven, era “un chico de emociones profundas, con quien era difícil comunicarse”, dice ella. Entonces ella descubrió lo sabio del proverbio bíblico que dice: “El consejo [el propósito o la intención de uno] en el corazón del hombre es como aguas profundas, pero el hombre de discernimiento es el que lo sacará”. (Proverbios 20:5.) En el caso de algunos niños, sus sentimientos y pensamientos —sus verdaderas intenciones— están en el corazón como aguas en el fondo de un pozo profundo. Así era Eric. Requiere gran esfuerzo de los padres lograr que esas intenciones se exterioricen. “Cuando llegaba de la escuela, Eric no venía rebosando de cosas que quisiera contarme —recuerda Diane—. Por eso, yo me aseguraba de usar el tiempo que necesitara para descubrir qué pasaba en la escuela y cómo afectaba a Eric. A veces pasaba horas enteras conversando con Eric antes de que me dijera lo que realmente pensaba.”
PROVERBIOS 20:7)
“El justo anda en su integridad. Felices son sus hijos después de él.”
it-1 pág. 1244 Integridad
A los hijos que tienen el privilegio de que su padre sea así, se les puede considerar felices (Pr 20:7), y gracias a la vida ejemplar de su padre, reciben un legado espléndido, siendo partícipes de su buen nombre y del respeto que él se ha ganado.
PROVERBIOS 20:11)
“Hasta por sus prácticas el muchacho se da a conocer en cuanto a si su actividad es pura y recta.”
g97 22/8 pág. 20 ¿Qué hago para que dejen de echarme siempre la culpa?
En primer lugar, ¿por qué se precipitan algunos padres a sacar conclusiones equivocadas sobre sus hijos? Sinceramente, algunas veces los jóvenes dan motivo para que sus padres sospechen de ellos. Dice Proverbios 20:11: “Hasta por sus prácticas el muchacho se da a conocer en cuanto a si su actividad es pura y recta”. ¿Qué reputación te has forjado con tus padres? ¿Demuestran tus “prácticas” que eres ‘recto’ y serio, o descuidado e irresponsable? En este último caso no te sorprenda si muchas veces se precipitan a sacar conclusiones erróneas sobre ti. “Debo ser sincero conmigo mismo —confesó Ramon, el joven ya mencionado, refiriéndose a la crítica de sus padres—. En ocasiones había algo de verdad en sus sospechas.”
w86 1/11 pág. 20 párr. 18 Jóvenes que contribuyen a una familia unida y feliz
Nunca olvides que el ambiente de tu hogar por sí solo no determina el valor personal que tengas ni qué clase de vida tendrás. Más bien, “por sus prácticas el muchacho [o la muchacha] se da a conocer en cuanto a si su actividad es pura y recta”. (Proverbios 20:11.) Por tus propias prácticas rectas te granjearás el amor de Dios y le darás significado y valor a tu vida.
PROVERBIOS 20:12)
“El oído que oye y el ojo que ve... Jehová mismo ha hecho aun a ambos.”
it-2 pág. 736 Proverbios, Libro de
Jehová es el Creador. Jehová, con incomparable sabiduría, es el Creador de todas las cosas y el que promulga las leyes que las gobiernan; así que merece la adoración de todas las criaturas. (Pr 3:19, 20.) Él hizo “el oído que oye y el ojo que ve”, tanto en sentido literal como moral. Por lo tanto, para ver y oír con verdadero entendimiento, hay que acudir a Él y reconocer que hemos de rendirle cuentas a quien puede verlo y oírlo todo (20:12).
PROVERBIOS 20:15)
“Existe oro, también una abundancia de corales; pero los labios del conocimiento son vasos preciosos.”
g 5/11 pág. 19 ¿Son sus labios “vasos preciosos”?
¿Son sus labios “vasos preciosos”?
● “Existe oro, también una abundancia de corales; pero los labios del conocimiento son vasos preciosos”, escribió el rey Salomón (Proverbios 20:15). El oro ha sido siempre muy valorado y, en tiempos de Salomón, los corales también lo eran; no obstante, nuestros labios pueden ser aún más valiosos. ¿En qué sentido? No por su apariencia, sino por los pensamientos que expresan.
Los labios que son preciosos destilan bondad, amabilidad y amor. Y se los llama “labios del conocimiento” porque dicen la verdad acerca de Dios tal como está registrada en la Biblia. Este antiguo libro está lleno de sabiduría y verdad sobre nuestro Creador, así como de excelentes consejos para la vida (Juan 17:17).
Lamentablemente, hay muchas personas que usan mal sus labios diciendo de Dios cosas que no son ciertas. Por ejemplo, algunas le echan la culpa del sufrimiento y las injusticias que se ven en el mundo, cuando en realidad, gran parte de la culpa la tienen los seres humanos. A este respecto, Proverbios 19:3 afirma: “Hay gente insensata que arruina su vida ella misma, pero luego le echa la culpa a Dios” (La Palabra de Dios para Todos).
Otros rebajan el valor de sus labios al hablar con falta de sinceridad, chismorrear o incluso calumniar. En Proverbios 26:23 se ofrece esta gráfica imagen: “Como vidriado de plata que recubre un fragmento de vasija de barro son los labios fervientes junto con un corazón malo”. Es decir, del mismo modo que el baño de plata de una vasija oculta el barro del que está hecha, los sentimientos intensos y la sinceridad que se expresan con “labios fervientes”, o melosos, pueden ocultar un corazón malo si son fingidos (Proverbios 26:24-26).
Por supuesto, tal maldad no queda escondida de Dios. Él ve lo que realmente somos. Por esa razón, Jesús dijo: “Limpia primero el interior de la copa y del plato, para que su exterior también quede limpio” (Mateo 23:26). ¡Qué gran verdad! Además, la pureza, o limpieza interior, junto con un corazón lleno de verdades espirituales, se reflejará en nuestra forma de hablar. ¿Con qué resultado? Nuestros labios serán “vasos preciosos”, en especial a la vista de Dios.
[Ilustración de la página 19]
Los labios del sabio son “vasos preciosos”
PROVERBIOS 20:16)
“Toma el vestido de uno, en caso de que haya salido fiador por un extraño; y en el caso de una extranjera, quita de él una prenda.”
it-2 pág. 698 Prenda
En las Escrituras Hebreas se aconseja repetidas veces que no se salga fiador por un extraño comprometiéndose a pagar su deuda. (Pr 11:15; 22:26, 27; véase FIANZA, FIADOR.) De ahí que en Proverbios 20:16 se hable de ‘tomar el vestido’ del que ha salido fiador por un extraño. Esto contrasta con la consideración misericordiosa que tenía que mostrársele al pobre que se veía obligado a convertirse en deudor de otro por causa de su propia desgracia. El que salía fiador por un extraño no había caído en desgracia, sino que incurría en una acción estúpida; por consiguiente, lo que este proverbio quiere decir es: ‘Que sufra las consecuencias’. La última parte del versículo insta a ‘quitarle una prenda’ en el “caso de una extranjera”. El hombre que entraba en relación con tal mujer podía empobrecer (compárese con Pr 5:3, 8-10), y, por lo tanto, tendría que entregar las posesiones que le quedaran como prenda por sus deudas. El proverbio parece indicar que no merece ningún tipo de compasión por no haber seguido el consejo y haber tenido relación con la “extranjera”.
PROVERBIOS 20:17)
“El pan [que se consigue por] falsedad es placentero al hombre, pero después la boca se le llena de grava.”
it-1 pág. 1040 Grava
GRAVA
Pequeñas piedras o guijarros. En las Escrituras se usa la “grava” en un sentido figurado. Por ejemplo: las consecuencias perjudiciales de conseguir pan por medio de falsedad se comparan a tener la boca llena de grava. (Pr 20:17.)
PROVERBIOS 20:18)
“Por el consejo los planes mismos se establecen firmemente; y con dirección diestra ocúpate en tu guerra.”
w12 15/6 pág. 31 Sea sabio: busque “dirección diestra”
Es de interés que el término que se traduce “dirección diestra” también se utiliza en el ámbito de la guerra. Leemos: “Con dirección diestra [o “con buena estrategia”] te ocuparás en tu guerrear, y en la multitud de consejeros hay salvación” (Pro. 20:18; 24:6; La Palabra de Dios para Todos).
Como un estratega que planea una batalla, hacemos bien en prever posibles peligros para nuestra espiritualidad (Pro. 22:3).
PROVERBIOS 20:25)
“Es un lazo cuando el hombre terrestre ha clamado temerariamente: “¡Santo!”, y después de los votos [está dispuesto] a hacer examen.”
it-2 pág. 1150 Trampa
Para no verse atrapada en una situación prácticamente irreversible, la persona debe ser cauta y examinar cuidadosamente lo que promete en voto o se compromete a hacer. (Pr 6:1-3; 20:25.)
g89 22/2 pág. 21 El noviazgo, ¿cuánta importancia tiene?
El marido y la mujer hacen ante Dios un voto sagrado de ser fieles el uno al otro durante el resto de su vida. La Biblia advierte que hacer un voto es un asunto serio, pues dice: “Es un lazo cuando el hombre terrestre ha clamado temerariamente: ‘¡Santo!’, y después de los votos está dispuesto a hacer examen”. (Proverbios 20:25.) Una persona puede sentirse impulsada a hacer una promesa solemne y luego darse cuenta de que hay implicado más de lo que había calculado. Pero el momento de examinar la situación es antes de hacer el voto, no después.
El cortejo da a la pareja la oportunidad de hacer dicho examen o investigación. Llevado debidamente, no solo puede ayudarles a determinar si están hechos el uno para el otro, sino que también puede prepararlos para las dificultades de la vida matrimonial.
PROVERBIOS 20:26)
“El rey sabio dispersa a los inicuos, y hace tornar sobre ellos una rueda.”
it-2 pág. 875 Rueda
Uso ilustrativo y figurado. Según el texto hebreo masorético, Proverbios 20:26 lee: “El rey sabio dispersa a los inicuos, y hace tornar sobre ellos una rueda”. Estas palabras parecen aludir a cierta acción de un rey que es comparable al uso de la rueda al trillar el grano. (Compárese con Isa 28:27, 28.) Con esta metáfora probablemente se indica que el rey sabio separa rápidamente a las personas inicuas de las justas y castiga sin demora a los inicuos. De esta manera el mal queda suprimido de su dominio. (Compárese con Pr 20:8.) Sin embargo, si se hace una ligera alteración, este versículo dice que un rey sabio hace tornar sobre los inicuos la “propia nocividad” de ellos.
PROVERBIOS 20:27)
“El aliento del hombre terrestre es la lámpara de Jehová, y escudriña cuidadosamente todas las partes más recónditas del vientre.”
it-2 pág. 187 Lámpara
Según Proverbios 20:27, “el aliento del hombre terrestre es la lámpara de Jehová, y escudriña cuidadosamente todas las partes más recónditas del vientre”. Lo que una persona “exhala” o expresa en público, sea bueno o malo, revela o arroja luz sobre su personalidad o lo más recóndito de ella. (Compárese con Hch 9:1.)
PROVERBIOS 20:29)
“La hermosura de los jóvenes es su poder, y el esplendor de los viejos es su canicie.”
w93 15/3 págs. 27-30 El esplendor de la canicie
El poder de la juventud
La Biblia reconoce la fuerza juvenil y las ventajas que supone: “La hermosura de los jóvenes es su poder”. (Proverbios 20:29.) En el Israel de la antigüedad se aprovechaban las energías de los jóvenes levitas que servían en el templo, a menudo en muchas de las tareas arduas. De igual modo, gran parte del trabajo que hay en las fábricas, hogares Betel y construcciones de la Sociedad Watch Tower lo realizan hombres y mujeres jóvenes que brindan su fuerza y destreza para adelantar los intereses del Reino. (Mateo 6:33.) Así disfrutan de magníficos privilegios en el servicio a Dios.
El proverbio susodicho concluye con las palabras: “Y el esplendor de los viejos es su canicie”. Cuando se conjugan el vigor juvenil y la experiencia de los años, el resultado es una combinación de gran fuerza.
A modo de ilustración: A un joven aprendiz de carpintero le han mandado instalar unos paneles y trata de hacerlo con vigor juvenil. Un carpintero veterano observa que aunque el joven ayudante tiene fuerza, da varios martillazos para clavar un clavo. El perito le aconseja que no agarre el martillo cerca de la cabeza, sino por el extremo del mango. Así, el joven golpea los clavos con más fuerza y ahorra tiempo y energías.
Igualmente, una joven con energía puede aprender a fuerza de cometer errores que ciertos tejidos se estropean si no se siguen las instrucciones de lavado. Sin embargo, la mujer experimentada sabe que vale la pena dedicar tiempo a clasificar la ropa y lavar aparte algunas prendas. También ha aprendido que no tiene que planchar algunos artículos si los dobla cuando los quita del tendedero o al sacarlos de la secadora.
Aprender de los expertos puede hacer la vida más fácil. No obstante, llega el tiempo en que ni los más expertos pueden realizar algunas tareas que años antes hacían sin esfuerzo. Cierto escritor comentó atinadamente: “¡Si la juventud supiera y la vejez pudiera...!”. Qué conveniente es que los mayores reconozcan la fortaleza de los jóvenes y compartan pacientemente con ellos su experiencia de años, y que los jóvenes acepten con humildad sus consejos. De este modo, ambos grupos se benefician.
Cómo se adquiere esplendor
La edad por sí sola no basta. “No son los que simplemente abundan en días los que resultan sabios, ni los que simplemente son viejos los que entienden el juicio”, dijo el joven Elihú. (Job 32:9; Eclesiastés 4:13.) Para que se valore al anciano por su canicie, debe haber empleado la vida en algo más que dedicarse ociosamente a ver la televisión, asistir a competiciones deportivas o divertirse de otra forma. Además, aun en los últimos años debe seguir aprendiendo.
Hay quienes se jactan de hacer todo a su manera, o dicen: “La experiencia es la madre de la ciencia”. Pero la Palabra de Dios aconseja: “El sabio escucha y absorbe más instrucción, y el entendido es el que adquiere dirección diestra”. (Proverbios 1:5; compárese con 1 Corintios 10:11.) La experiencia no es siempre la mejor guía, pues podemos aprender de los errores ajenos sin tener que cometerlos. Además, el cristiano debe tener presente que “la canicie es corona de hermosura cuando se halla en el camino de la justicia”. (Proverbios 16:31.) Jehová considera que la vida que se dedica a su servicio es hermosa y merece el respeto de los demás por ser ejemplar. Por supuesto, se puede comenzar a aprender acerca de Dios y adquirir experiencia “en el camino de la justicia” a temprana edad y no se debe dejar de hacer nunca. (Romanos 11:33, 34.)
Ilustra este hecho la experiencia de un niño sueco de 7 años que preguntó al superintendente de la Escuela del Ministerio Teocrático si podía matricularse. El superintendente le preguntó: “¿Para qué?”, a lo que el joven repuso: “¡No se puede desaprovechar la vida!”. (Eclesiastés 12:1.) ¡Qué buen ejemplo para jóvenes y ancianos!
Honremos la canicie
En la sociedad actual existe la tendencia preocupante a sobrevalorar la buena forma física y la destreza atlética y a subestimar a los de edad avanzada. ¿Qué actitud debe tener el cristiano para con las personas de pelo cano de la congregación?
En vez de dejar a un lado a los cristianos mayores, debemos tenerlos en cuenta y pasar tiempo con ellos. Por ejemplo, ¿procura saludarlos en las reuniones semanales que celebran los testigos de Jehová en el Salón del Reino? Ellos agradecen de corazón que tanto los jóvenes como los demás los saluden. Además, disfrutan mucho de estar en las reuniones sociales con compañeros de creencia de distintas edades. Aunque un matrimonio joven tenga más afinidad con las parejas de su edad, sería provechoso que incluyera a los mayores en estas reuniones alegres. (1 Tesalonicenses 3:12; 5:15.)
Es muy importante hablar con amabilidad a las personas mayores. En cierta ocasión un hermano que llevaba cuarenta años sirviendo a Jehová preguntó a otro anciano cómo se le podía utilizar en la congregación, a lo que el hermano más joven respondió: “Usted tiene muy poco que ofrecer”. ¡Qué comentario más falto de amor! Es cierto que el hermano tenía menos energías que antes, ya no participaba al mismo grado en el ministerio del campo y, según parece, no le era posible atender algunos privilegios de superintendencia; sin embargo, aún tenía mucho que ofrecer. Con el paso de los años había acumulado un caudal de sabiduría y experiencia en el camino de la justicia. Gracias a que estas personas mayores se esforzaron como predicadores del Reino, aguantaron la persecución, llevaron una gran carga de responsabilidad cristiana y enseñaron a otros, el pueblo de Dios disfruta hoy de una organización firme sustentada por su espíritu. Por ello, respetemos a estos mayores como sabios consejeros, pastores amorosos y maestros competentes.
También hay buenas razones para tener muy en cuenta los consejos de los mayores. Por ejemplo, un hermano con experiencia recomendó que no se instalara la puerta de un Salón del Reino en el lado de poniente. Los hermanos más jóvenes, preocupados mayormente por la supuesta estética del edificio, no siguieron su consejo. Varios años después, sin embargo, tuvieron que cambiarla de sitio porque la lluvia y el viento constantes del oeste la habían deteriorado. La sabiduría práctica de la experiencia fue de más valor que los factores estéticos. Si los jóvenes honran a los ancianos escuchando sus opiniones y sabiduría práctica, es muy probable que ahorren tiempo y dinero. Incluso si no se sigue el consejo de una persona mayor, se le puede honrar explicándole que se tuvo en cuenta, aunque otros factores llevaron a adoptar una solución distinta. (Compárese con Proverbios 1:8.)
it-1 pág. 415 Canicie
La Biblia reconoce tanto la belleza de la juventud como el esplendor de la vejez: “La hermosura de los jóvenes es su poder, y el esplendor de los viejos es su canicie”. (Pr 20:29.) Esto último es verdad sobre todo si la persona adora y sirve a Jehová:
w86 1/11 pág. 16 párr. 3 Jóvenes que contribuyen a una familia unida y feliz
Los desacuerdos, aunados a la impresión de que a tu punto de vista se le hace caso omiso, pueden cerrar las puertas de la comunicación. Pero, ¿por qué ocurren estas diferencias? Proverbios 20:29 da una razón. Dice: “La hermosura de los jóvenes es su poder, y el esplendor de los viejos es su canicie”. Debido a que el “poder” de la juventud no está templado por las duras realidades de los años de experiencia, ustedes los jóvenes tal vez no noten peligros, creyendo que ‘nada malo puede ocurrir’. No obstante, sus padres, debido a la sabiduría que han adquirido a través de los años —o hasta debido a amargas experiencias personales—, saben que las cosas son diferentes. Aunque comprendan lo que ustedes sienten, puede que perciban peligros sutiles que ustedes no ven. (Proverbios 29:15.)
PROVERBIOS 20:30)
“Heridas de magullamiento son lo que por estregadura purifica del mal; y los golpes, las partes más recónditas del vientre.”
it-1 pág. 1028 Golpes
Las Escrituras recalcan repetidas veces el valor de los golpes como medida disciplinaria. Proverbios 20:30 muestra que la disciplina puede calar muy hondo, y resultar en el bien del individuo. Dice: “Heridas de magullamiento son lo que por estregadura purifica del mal; y los golpes, las partes más recónditas del vientre”. El que es disciplinado de esta forma debería reconocer que no ha actuado bien y debería cambiar (Pr 10:13; 19:29);
PROVERBIOS 21:1)
“El corazón de un rey es como corrientes de agua en la mano de Jehová. Adondequiera que él se deleita en hacerlo, lo vuelve.”
it-2 págs. 480-481 Nehemías, Libro de
El que Jehová hiciese que Artajerjes realizase Su voluntad al concederle a Nehemías su solicitud de reedificar el muro de Jerusalén, es un ejemplo histórico de lo expresado en Proverbios 21:1: “El corazón de un rey es como corrientes de agua en la mano de Jehová. Adondequiera que él se deleita en hacerlo, lo vuelve”. (Ne 2:4-8.)
PROVERBIOS 21:6)
“El conseguir tesoros con una lengua falsa es una exhalación impelida [por el viento], en el caso de los que buscan la muerte.”
w87 15/4 pág. 29 “Tesoros con una lengua falsa [...] una exhalación”
“Tesoros con una lengua falsa [...] una exhalación”
EN ESTOS días es frecuente que la gente vea el mentir y el hacer trampas como una táctica legítima —y muy eficaz— en los negocios. Así sucedía también en los tiempos bíblicos. El salmista Asaf escribió acerca de los que “han aumentado sus medios de mantenimiento”, algo que habían hecho, evidentemente, por tramas fraudulentas. Puede parecer que personas que actúen así estén “en desahogo indefinidamente” por la riqueza que han adquirido como resultado de sus tratos traicioneros. (Salmo 73:8, 12.)
Sin embargo, los cristianos de hoy día deben evitar el ‘amor a la ganancia falta de honradez’ y el recurrir a maniobras comerciales turbias o faltas de honradez. (1 Pedro 5:2.) Proverbios 21:6 da esta advertencia: “El conseguir tesoros con una lengua falsa es una exhalación impelida por el viento, en el caso de los que buscan la muerte”. Sí, cualesquiera “tesoros” que se hayan obtenido por la mentira y el fraude habrán de ser tan temporales como “una exhalación”, tan evanescentes como el vapor. A la larga, “los tesoros del inicuo no serán de provecho alguno”. (Proverbios 10:2.) En realidad, el que miente está ‘buscando la muerte’ al seguir un derrotero mortífero. Pudiera perder la vida prematuramente al fracasar sus tramas mentirosas. (Compárese con Ester 7:10.) O, a más tardar, le será quitada la vida en el día del juicio de Dios.
g87 8/10 pág. 20 ¿Es tan malo mentir?
Sí, la mentira promueve la cólera y el resentimiento. Y si es a tus padres a los que mientes... una buena dosis disciplinaria podría ser el resultado.
Con razón dice la Biblia: “El conseguir tesoros con una lengua falsa es una exhalación impelida por el viento”. (Proverbios 21:6.) En otras palabras: cualquier supuesta ventaja que se pudiese conseguir con una mentira sería de corta duración, como el vapor.
PROVERBIOS 21:11)
“Por la imposición de una multa al burlador, el inexperto se hace sabio; y por dar uno perspicacia al sabio, este consigue conocimiento.”
it-2 pág. 655 Perspicacia
Según Proverbios 21:11, cuando el sabio consigue perspicacia, es decir, cuando analiza cuidadosamente la información disponible y como resultado obtiene una visión más clara de un asunto, “consigue conocimiento”, es decir, sabe qué hacer al respecto, qué conclusiones sacar y qué consejo dar.
it-2 pág. 883 Sabiduría
Proverbios 21:11 dice que “por dar uno perspicacia al sabio, este consigue conocimiento”. La persona sabia se siente contenta de conseguir cualquier información que le otorgue una visión más clara de las circunstancias, condiciones y causas subyacentes a los problemas. Así “consigue conocimiento” en cuanto a qué hacer respecto al asunto, sabe qué conclusiones sacar y lo que se necesita para resolver el problema existente. (Compárese con Pr 9:9; Ec 7:25; 8:1; Eze 28:3; véase PERSPICACIA.)
w88 1/6 pág. 29 “La imposición de una multa” imparte sabiduría
“La imposición de una multa” imparte sabiduría
PROVERBIOS 21:11 dice: “Por la imposición de una multa al burlador, el inexperto se hace sabio; y por dar uno perspicacia al sabio, este consigue conocimiento”.
Por lo general al “inexperto” se le hace difícil comprender por qué cierto proceder es incorrecto. Sin embargo, puede que con el tiempo observe que un “burlador” —uno que se mofa de los principios de la Palabra de Dios— queda atrapado en su propia iniquidad y experimenta “angustia y [...] tiempos difíciles”. (Proverbios 1:27.) Bajo la Ley mosaica, el malhechor pudiera haber recibido ‘castigo’ (Versión Valera) apropiado, o, más literalmente, “una multa”. (Compárese con Éxodo 21:22; Deuteronomio 22:19.)
¿Qué efecto puede tener esto en el inexperto? Al ver el pago que finalmente recibe el malhechor, pudiera ‘hacerse sabio’ y resolverse a no seguir ese proceder. (Compárese con Proverbios 19:25.) En contraste con eso, ‘la persona sabia’ ya comprende, por experiencias del pasado, observación y conocimiento de los principios bíblicos, que cierto derrotero es malsano o destructivo. No tiene que observar siempre el mal resultado de cierto acto para convencerse de que es incorrecto. Así, puede desarrollar su “perspicacia” por simple instrucción, más bien que por experiencia amarga.
PROVERBIOS 21:13)
“En cuanto a cualquiera que tapa su oído al clamor quejumbroso del de condición humilde, él mismo también clamará y no se le responderá.”
w93 15/3 pág. 20 Por qué el espíritu de queja no produce felicidad
Proverbios 21:13 dice: “En cuanto a cualquiera que tapa su oído al clamor quejumbroso del de condición humilde, él mismo también clamará y no se le responderá”. En vez de pasar por alto una queja válida, los ancianos deben escuchar con comprensión a los agraviados. Por otra parte, todos podemos cooperar exponiendo nuestras quejas de peso a los ancianos en vez de repetirlas a todo el que desee escucharlas.
PROVERBIOS 21:14)
“Una dádiva hecha en secreto aplaca la cólera; y un soborno en el seno, la furia fuerte.”
it-2 pág. 1049 Soborno
Las expresiones “un soborno del seno” y “un soborno en el seno” pueden entenderse mejor si se tiene en cuenta que en hebreo la palabra “seno” puede referirse también al pliegue que hace una prenda de vestir por encima del cinturón. Por lo tanto, estas expresiones parecen indicar que el soborno se escondía en el pliegue superior de la prenda de vestir y luego se daba en secreto a otra persona, quien, a su vez, lo ocultaba de la misma manera. (Pr 17:23; 21:14; véase REGALO, DÁDIVA.)
PROVERBIOS 21:17)
“El que ama la diversión será un individuo indigente; el que ama el vino y el aceite no ganará riquezas.”
w97 1/10 pág. 27 ¿Le está envenenando el espíritu del mundo?
La Biblia advierte lo siguiente: “El que ama la diversión [“recreación”, Lamsa] será un individuo indigente”. (Proverbios 21:17.) No es incorrecto pasarlo bien, pero el que ese sea nuestro principal interés, el que le demos primordial importancia, nos llevará a la carencia espiritual. Perderemos inevitablemente el apetito espiritual y tendremos menos tiempo para predicar las buenas nuevas.
PROVERBIOS 21:18)
“El inicuo es un rescate para el justo; y el que obra traidoramente toma el lugar de los rectos.”
it-2 pág. 170 Justicia
A los justos se les promete que finalmente poseerán la Tierra; los inicuos serán eliminados de la Tierra como un “rescate” por los justos, pues mientras los inicuos dominen, los justos no podrán tener paz. Y las posesiones de los inicuos pasarán a los justos, como dice el proverbio: “La riqueza del pecador es algo que está atesorado para el justo”. (Pr 13:22; 21:18.)
it-2 pág. 753 Proverbios, Libro de
Proverbios muestra que los juicios de Jehová son justos en todo respecto y benefician a los que buscan la rectitud. Al debido tiempo Dios eliminará a los inicuos de la Tierra. Como la muerte de estos será el precio de la libertad de los justos, el proverbio dice: “El inicuo es un rescate para el justo; y el que obra traidoramente toma el lugar de los rectos”. (Pr 21:18.)
it-2 pág. 823 Rescate
En repetidas ocasiones se menciona que Jehová redimió a la nación de Israel de Egipto para que fuera su “propiedad particular” (Dt 9:26; Sl 78:42), y que muchos siglos después los redimió del exilio en Asiria y Babilonia. (Isa 35:10; 51:11; Jer 31:11, 12; Zac 10:8-10.) En esos casos la redención también implicaba un precio, un canje. Al redimir a Israel de Egipto, obviamente Jehová hizo que el precio lo pagase Egipto. Israel era el “primogénito” de Dios, y Jehová le advirtió a Faraón que tendría que pagar su terca negativa de liberar a Israel con la vida de su primogénito y la de los primogénitos de todo Egipto, tanto hombres como animales. (Éx 4:21-23; 11:4-8.) De manera similar, a cambio de que Ciro conquistara Babilonia y liberara a los judíos del exilio, Jehová dio a “Egipto como rescate [una forma de kó•fer] por [su pueblo], a Etiopía y Sebá” en lugar de ellos. Por lo tanto, más tarde el Imperio persa conquistó esas regiones, y así ‘se dieron grupos nacionales en lugar de las almas de los israelitas’. (Isa 43:1-4.) Estos cambios están en armonía con la declaración inspirada de que el “inicuo es [o sirve de] rescate [kó•fer] para el justo; y el que obra traidoramente toma el lugar de los rectos”. (Pr 21:18.)
tp cap. 4 págs. 40-41 párr. 18 Destrucción mundial primero... entonces paz mundial
Por eso, la destrucción de los que prefieren el sistema de cosas actual es el precio que hay que pagar para redimir de la inseguridad y del sufrimiento a los que aman lo que es recto. Esto armoniza con este principio bíblico: “El inicuo es un rescate para el justo”. (Proverbios 21:18; compárese con Isaías 43:1, 3, 4.)
PROVERBIOS 21:19)
“Mejor es morar en tierra desértica que con una esposa contenciosa junto con irritación.”
w06 15/9 pág. 28 párr. 13 “Regocíjate con la esposa de tu juventud”
Un proverbio bíblico dice: “Mejor es morar en tierra desértica que con una esposa contenciosa junto con irritación” (Proverbios 21:19). Si usted es una mujer casada y siente que su matrimonio tiene ese problema, hace bien en preguntarse: “¿Me comporto de tal forma que a mi esposo le resulta difícil estar conmigo?”.
PROVERBIOS 21:21)
“El que sigue tras la justicia y la bondad amorosa hallará vida, justicia y gloria.”
w10 15/8 pág. 25 párr. 19 Sigamos siempre “la ley de bondad amorosa” al hablar
Proverbios 21:21 promete: “El que sigue tras la justicia y la bondad amorosa hallará vida, justicia y gloria”. Como vemos, entre las bendiciones que recibirá la persona bondadosa está la dicha de vivir, no solo por unos pocos años, sino por toda la eternidad. En efecto, Jehová la ayudará a alcanzar “la vida que realmente lo es” (1 Tim. 6:12, 19).
w91 15/7 pág. 22 Siga siempre tras la bondad amorosa
Siga tras la bondad amorosa
17 Todos los que desean el favor de Dios tienen que seguir tras la bondad amorosa. “El que sigue tras la justicia y la bondad amorosa hallará vida, justicia y gloria”, dice un sabio proverbio. (Proverbios 21:21.) La persona piadosa sigue con diligencia tras la justicia de Dios y siempre se guía por las normas divinas. (Mateo 6:33.) Constantemente muestra amor leal o bondad amorosa a otras personas en sentido material y especialmente en sentido espiritual. Así halla justicia, pues con la ayuda del espíritu de Jehová vive de manera justa. De hecho, está ‘vestida con justicia’, como lo estuvo el piadoso Job. (Job 29:14.) Tal persona no busca su propia gloria. (Proverbios 25:27.) Más bien, consigue la gloria que Jehová le permite recibir, quizás en la forma del respeto de otros humanos a quienes Dios mueve a tratar bondadosamente con ella debido a su propia bondad amorosa para con ellos. Además, los que hacen lealmente la voluntad de Dios hallarán vida... no solo por unos cuantos efímeros años, sino para siempre.
PROVERBIOS 21:23)
“El que guarda su boca y su lengua, guarda su alma de las angustias.”
g88 22/11 pág. 23 Hablar eleva la tensión sanguínea
“EL SIMPLE acto de hablar, no necesariamente encolerizado o atemorizado, sino sencillamente hablar, parecía provocar una reacción que subía inmediatamente la tensión sanguínea”, informa la revista “Aviation Safety”. Esta revista también señala que los que padecen hipertensión o están en tratamiento para controlarla son especialmente sensibles. De hecho, en todas las personas “la subida de la tensión sanguínea varía entre el 10 y el 50%”. Y lo que resultó más sorprendente fue que “se dio la misma proporción de aumento de la tensión sanguínea en el caso de personas sordas que hablaban por señas”.
Según el informe, esto significa que incluso una charla intrascendente mientras el médico le toma la tensión ocasiona una lectura más elevada. Es cierto que el propósito de esa clase de conversaciones es crear una atmósfera “amigable y relajante”, pero, ‘en realidad, hace subir el indicador de la tensión’. Por otro lado, “los estudios muestran que el escuchar ayuda a reducir la tensión sanguínea”. Evidentemente, el consejo divino que se encuentra en Proverbios 21:23 no solo mejora las relaciones sociales, sino que también produce beneficios físicos.
PROVERBIOS 21:25)
“El mismísimo deseo vehemente del perezoso le dará muerte, pues sus manos han rehusado trabajar.”
it-2 pág. 637 Pereza
Al final, la pereza del holgazán le llevará a la calamidad, pues “el mismísimo deseo vehemente del perezoso le dará muerte”. Desea con vehemencia cosas que no merece o que son impropias. Incluso puede arruinarse al intentar conseguirlas. En todo caso, el estar dominado por la pereza le aparta de Dios, la Fuente de la vida. (Pr 21:25.)
PROVERBIOS 21:28)
“El testigo mentiroso perecerá, pero el hombre que escucha hablará aun para siempre.”
w87 15/5 págs. 29-30 Tema a Jehová y será feliz
Lección para nosotros: “El testigo mentiroso” muestra falta de respeto a Dios y, bajo la Ley, podía ser condenado a muerte. Así, podía ‘perecer’ por obra de los hombres o de Jehová. (Proverbios 21:28; Deuteronomio 5:20; 19:16-21; compárese con Hechos 5:1-11.) Pero ‘el hombre que escuchaba’ atentamente sólo hablaba cuando estaba seguro de lo que había oído. Su testimonio permanecía “para siempre”, pues no era rechazado después como falsedad. Además, no se le ejecutaba como testigo falso. Los que testifican en audiencias judiciales entre los testigos de Jehová deben haber escuchado cuidadosamente para suministrar información exacta, porque el testimonio inexacto o falso puede causar daño espiritual.
PROVERBIOS 21:30)
“No hay sabiduría, ni ningún discernimiento, ni ningún consejo en oposición a Jehová.”
w97 15/3 págs. 15-16 párr. 16 Inclinemos el corazón al discernimiento
De hecho, todo consejo opuesto al suyo carece de valor. Proverbios 21:30 declara: “No hay sabiduría, ni ningún discernimiento, ni ningún consejo en oposición a Jehová”. (Compárese con Proverbios 19:21.) Solo el discernimiento espiritual, que se consigue mediante el estudio de la Palabra de Dios con la ayuda de las publicaciones suministradas a través del “esclavo fiel y discreto”, nos ayudará a seguir un proceder apropiado en la vida. (Mateo 24:45-47.) Dirijamos, por tanto, nuestro modo de vivir en conformidad con el consejo de Jehová, sabiendo que sin importar lo factible que parezca el consejo contrario, jamás podrá competir con su Palabra.
it-1 pág. 545 Consejo, consejero
Esto pone de relieve que para que el consejo sea provechoso, debe tomar en cuenta a Jehová. Cualquier consejo que se oponga al Altísimo carece por completo de valor, y ni siquiera puede llamarse consejo. (Pr 19:21; 21:30.)
it-1 pág. 820 Entendimiento
Conoce su propio propósito inquebrantable y lo que hará en el futuro, y sus normas justas son fijas e inmutables. Por lo tanto, “no hay sabiduría, ni ningún discernimiento, ni ningún consejo en oposición a Jehová”. (Pr 21:30; compárese con Isa 29:13, 14; Jer 23:20; 30:24.)
it-2 págs. 736-753 Proverbios, Libro de
Juicio y dirección. El que conoce a Jehová se da cuenta mediante el conocimiento y la experiencia de que, como dice Proverbios 21:30, “no hay sabiduría, ni ningún discernimiento, ni ningún consejo en oposición a Jehová”. Por consiguiente, aunque le propongan otros planes o los desee en su corazón, la persona sensata guiará su modo de vivir en armonía con el consejo de Jehová, sabiendo que el consejo contrario, sin importar lo sabio o factible que parezca, jamás podrá competir con la palabra de Jehová. (Pr 19:21; [Continúa en la página 753] [Viene de la página 736] compárese con Jos 23:14; Mt 5:18.)
PROVERBIOS 21:31)
“El caballo es algo preparado para el día de la batalla, pero la salvación pertenece a Jehová.”
w98 15/12 pág. 10 párr. 2 La salvación pertenece a Jehová
2 Salomón, el hijo de David, también sabía que Jehová es la Fuente de la salvación, pues dijo: “El caballo es algo preparado para el día de la batalla, pero la salvación pertenece a Jehová” (Proverbios 21:31). En el antiguo Oriente Medio los bueyes tiraban de los arados, los asnos llevaban las cargas, la gente montaba en mulas y los caballos se usaban para la guerra. Sin embargo, antes de que los israelitas entraran en la Tierra Prometida, Dios mandó que su futuro rey “no [debía] aumentar para sí caballos” (Deuteronomio 17:16). Los caballos de guerra no serían necesarios porque Jehová salvaría a su pueblo.

Clic en la Imagen para Descargar la información completa en archivo digital para Computadora de escritorio, portátil, tableta, móvil y Smartphone

Descargar información para el Estudio Personal para Computadora de escritorio, portátil, tableta, móvil y Smartphone

Descargar información para el Estudio Personal para Computadora de escritorio, portátil, tableta, móvil y Smartphone