Entre civiles y caudillos
Capítulo 5. El guzmancismo: Un proyecto de país 1870 / 1899
Unidad 14. Los caudillos de fin de siglo
La constitución de 1891 establece el período presidencial en cuatro años, reforma que sirve a las aspiraciones continuistas de Andueza, quien pretende extender su período hasta 1894. Continuistas y legalistas protagonizan una nueva crisis política que estalla en un movimiento armado de varios meses, al mando del general Crespo. La Revolución conocida como la Legalista entra triunfante a Caracas en octubre de 1892. Joaquín Crespo es nombrado presidente y Andueza marcha al exilio.
“Acta de la primera reunión de trabajadores socialistas de Venezuela, realizada el 25 de julio de 1893 en Caracas, en el Restaurant ‘Café Caracas’.
La asamblea, con la asistencia de 14 Camaradas, fue abierta por el Camarada Bruno Rössner a las 9:30 de la noche. Luego de algunas palabras introductorias de su parte, se principió por la elección de un Buró y se escogió para integrarlo a los Camaradas: Adolf Puckel, H. Willhöft y Bruno RössnerA proposición del Camarada B. Rössner, se elaboró un acta, con el propósito de legitimar al Camarada Franz Schleese por ante el IV Congreso Internacional Obrero y fue firmada por todos los Camaradas presentes. La misma es del tenor que sigue:
Los trabajadores social-demócratas de habla alemana reunidos hoy aquí en Caracas, capital de la República de Venezuela, en virtud de la presente, nombran al Ciudadano Franz Schleese, nacido en Magdeburg el 7 de abril de 1861, como su delegado ante el IV Congreso Internacional Obrero de Zürich de agosto de 1893.
Después de la firma de esta acta por todos los Camaradas, y luego del agradecimiento de Franz Schleese por la confianza en él depositada, instó al Camarada Puckel a transformar esta reunión de provisoria en permanente y a realizar, por tanto, a la brevedad, una nueva asamblea. Terminada la parte formal, a las 11 de la noche se prosiguió la reunión con una pequeña tenida, durante la cual se formularon y fueron acogidos múltiples buenos deseos relacionados con nuestras tareas. Tras el canto de la Marsellesa de los Trabajadores, finalizó la asamblea a la una de la noche.