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Puntos Sobresalientes de Éxodo 11 a 14

Puntos sobresalientes de la lectura de la Biblia: Éxodo 11 a 14

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Éxodo 11 a 14

Capítulo 11:

w03 1/5 pág. 15 párr. 6 ¿Dónde hallar verdadero consuelo?
6. ¿Qué indicaciones ofreció Jehová sobre el momento en que liberaría a su pueblo?
6 Para confortar a su pueblo, Jehová indicó a veces cuándo lo liberaría, fuera en un momento próximo o lejano. Por ejemplo, al acercarse el éxodo, dijo a los israelitas oprimidos: “Una plaga más voy a traer sobre Faraón y Egipto. Después de eso él los enviará de aquí” (Éxodo 11:1). Y, durante el reinado de Jehosafat, al ser invadida Judá por una liga de tres naciones, Jehová les indicó que acudiría al rescate al día siguiente (2 Crónicas 20:1-4, 14-17). Por otro lado, con cerca de dos siglos de antelación, Isaías puso por escrito que los exiliados saldrían de Babilonia, y Jeremías aportó más detalles casi cien años antes del suceso. Al irse avecinando la liberación de los siervos de Dios, ¡cuánto los alentaron dichas profecías! (Isaías 44:26–45:3; Jeremías 25:11-14.)

w04 15/3 pág. 26 Puntos sobresalientes del libro de Éxodo
Lecciones para nosotros:
Éxodo 11:2. Jehová bendice a su pueblo. Parece que se estaba asegurando de que a los israelitas se les recompensara por su trabajo en Egipto. Habían entrado en esa tierra como un pueblo libre, no como prisioneros de guerra sometidos a esclavitud.

w86 15/4 pág. 13 párrs. 16-17 Jehová... el Dios de tiempos y sazones
16, 17. a) ¿Cómo trató Jehová con el Faraón que se opuso a Su propósito? b) ¿Cómo quedó confirmada la palabra profética de Jehová?
16 Considere lo que Jehová ha hecho a poderosos gobernantes y dinastías del pasado, especialmente a los que han tratado de estorbar sus propósitos. Han sido quebrados y esparcidos a los vientos como simple polvo, e igualmente sus imperios. Un ejemplo de esto fue el Faraón de Egipto que había esclavizado al pueblo de Dios. Jehová tenía un propósito para sus siervos, y envió a Moisés a decir a Faraón que los libertara. En vez de eso, con arrogancia Faraón declaró: “¿Quién es Jehová, para que yo obedezca su voz?”. Y añadió: “No conozco a Jehová y, lo que es más, no voy a enviar a Israel”. (Éxodo 5:2.)
17 Jehová dio a Faraón muchas oportunidades para cambiar de parecer. Sin embargo, vez tras vez, como dice Éxodo 11:10, Faraón ‘se puso obstinado’. Pero Jehová tiene poder irresistible. Cuando llegó el tiempo señalado, ahogó a Faraón y sus ejércitos en el mar Rojo. Éxodo 14:28 dice: “No se dejó que quedara ni siquiera uno solo de entre ellos”. Por otra parte, los siervos de Jehová fueron protegidos y puestos en libertad. Esto, además, llegó precisamente al tiempo que había predicho la palabra profética de Jehová: al fin de un período de 400 años acerca del cual él había hablado al fiel Abrahán siglos antes.

Capítulo 12:

w07 15/12 págs. 17-18 párrs. 8-9 “Estén firmes y vean la salvación de Jehová”
8. ¿Qué instrucciones se dieron a los israelitas para sobrevivir, y qué sucedió?
8 A continuación, Jehová le revela a Moisés que asestará un golpe final a aquella nación. El 14 de abib (nisán), el primogénito de todo hombre egipcio y de todo animal tendrá que morir. Sin embargo, las familias israelitas se librarán de esa plaga si obedecen al pie de la letra las instrucciones que Dios le da a Moisés. Deben salpicar la sangre de un cordero sobre los postes y la viga superior de la puerta de sus casas, y quedarse dentro de ellas. ¿Qué ocurre esa noche? Dejemos que Moisés mismo conteste: “Sucedió que a medianoche Jehová hirió a todo primogénito en la tierra de Egipto”. Inmediatamente, el faraón llama a Moisés y Aarón, y les dice: “Levántense, salgan de en medio de mi pueblo, [...] y vayan, sirvan a Jehová, tal como han declarado”. Los israelitas parten enseguida, probablemente más de tres millones de personas junto con “una vasta compañía mixta” de no israelitas, cuyo número no se declara (Éxodo 12:1-7, 29, 31, 37, 38).
9 La ruta más corta que pueden tomar es la que bordea el mar Mediterráneo y cruza la tierra de los filisteos. Pero ese es territorio enemigo. Por lo tanto, quizá para que su pueblo no tenga que pelear, Jehová lo conduce a través del desierto del mar Rojo. Aunque son millones de personas, no avanzan de manera desordenada. De hecho, la Biblia informa que “fue en orden de batalla como subieron los hijos de Israel de la tierra de Egipto” (Éxodo 13:17, 18).

w13 15/11 págs. 24-25 párrs. 14-15 Obedezcamos a los pastores nombrados por Jehová
14, 15. ¿Qué aprendemos de la manera en que Jehová se comunicaba con su pueblo en el pasado?
14 Es vital que obedezcamos a quienes hoy nos dirigen. Pensemos en el conducto que empleó Jehová para comunicarse con su pueblo en momentos trascendentales. Cuando los israelitas salieron de Egipto, recibieron instrucciones de Jehová por medio de Moisés y Aarón. Para sobrevivir a la décima plaga, tenían que celebrar una cena especial y salpicar sobre el marco de la puerta de su casa algo de la sangre de una oveja degollada. No fue una voz del cielo la que les dijo lo que debían hacer. Más bien, tuvieron que escuchar a los ancianos de Israel, los cuales, a su vez, habían recibido instrucciones específicas de Moisés (Éx. 12:1-7, 21-23, 29). En aquellas circunstancias, Moisés y los ancianos fueron los portadores de los mandatos divinos. Y hoy los ancianos cristianos cumplen una función igualmente vital.
15 Lo más seguro es que recordemos muchas otras ocasiones registradas en la Biblia en las que Jehová envió representantes angélicos o humanos con instrucciones para la salvación de sus siervos. En todos esos casos, a Dios le pareció bien delegar algo de su autoridad. Los mensajeros hablaron en su nombre y le dijeron al pueblo lo que tenía que hacer para no perder la vida. ¿Acaso Jehová no podría hacer algo parecido cuando llegue el Armagedón? Claro está, todo anciano a quien hoy se le concede el honor de representar a Jehová o a su organización debe tener muchísimo cuidado de no abusar de la autoridad que se le ha confiado.

w07 1/1 pág. 20 párr. 4 “Serán ustedes completamente dichosos”
4. ¿Con qué fue simbolizado el sacrificio de Jesús?
4 Jesús murió el 14 de nisán del año 33 de nuestra era. Precisamente en esa fecha tenía lugar la gozosa celebración anual de la Pascua en Israel. Ese día, las familias comían un cordero sin defectos, lo que les traía a la memoria la sangre del cordero que preservó a los primogénitos israelitas cuando el ángel de la muerte exterminó a los primogénitos de Egipto el 14 de nisán de 1513 antes de nuestra era (Éxodo 12:1-14). El cordero pascual fue un símbolo de Jesús, de quien el apóstol Pablo dijo: “Cristo nuestra pascua ha sido sacrificado” (1 Corintios 5:7). Al igual que la sangre de aquel cordero, la sangre de Jesús salva a muchas personas (Juan 3:16, 36).

w98 15/1 pág. 14 párr. 4 Sigamos andando con Dios
4. ¿Por qué no entraron en la Tierra Prometida la mayoría de los israelitas que salieron de Egipto, a pesar de que tuvieron cierto grado de fe?
4 En tiempos de Moisés, las familias israelitas debieron tener fe para celebrar la Pascua en Egipto y salpicar la sangre sobre las jambas y la parte superior de la puerta de su casa (Éxodo 12:1-28). Sin embargo, la fe de muchos de ellos tambaleó cuando vieron acercarse al ejército de Faraón en el mar Rojo (Éxodo 14:9-12). Salmo 106:12 muestra que cuando cruzaron a salvo el lecho seco del mar y vieron las aguas cerrarse sobre el ejército egipcio y aniquilarlo, de nuevo ‘tuvieron fe en la palabra de Jehová’. Sin embargo, poco después, en el desierto, los israelitas empezaron a quejarse en cuanto al agua potable, el alimento y el liderazgo. El informe negativo de diez de los doce espías que regresaron de la Tierra Prometida los atemorizó. En esas circunstancias, según indica Salmo 106:24, “no tuvieron fe en la palabra de él”. Querían regresar a Egipto (Números 14:1-4). Su fe solo se despertaba cuando veían alguna manifestación extraordinaria del poder divino. No siguieron andando con Dios. Por ello, aquellos israelitas no entraron en la Tierra Prometida (Salmo 95:10, 11).

w13 15/12 pág. 18 párr. 5 “Tiene que servirles de memoria”
5. ¿Qué tuvieron que hacer los israelitas antes de ser liberados? (Vea la ilustración del principio.)
5 Pero ¿qué tuvieron que hacer los israelitas antes de salir libres? Era aproximadamente el tiempo del equinoccio de primavera (alrededor del 21 de marzo) del año 1513 antes de nuestra era, en el mes hebreo de abib, más tarde llamado nisán. Dios declaró que el día 10 los israelitas debían empezar a prepararse para lo que tendrían que hacer el 14 de nisán. Los días hebreos se extendían desde una puesta del Sol hasta la siguiente. Pues bien, al llegar el día 14, cada familia debería degollar una oveja (o una cabra) macho y rociar con un poco de su sangre el marco de la puerta de la casa (Éx. 12:3-7, 22, 23). A continuación cenarían cordero asado, pan sin levadura y algunas hierbas. El ángel de Dios recorrería todo Egipto matando a los primogénitos, pero los israelitas obedientes serían protegidos. Entonces saldrían libres (Éx. 12:8-13, 29-32).

w90 15/2 pág. 12 párrs. 9-10 Del Seder a la salvación
9, 10. ¿En qué sentido era el cordero pascual un sacrificio especial o excepcional?
9 Hebreos 10:1 nos dice que ‘la Ley fue una sombra de las buenas cosas por venir’. La Cyclopædia of Biblical, Theological, and Ecclesiastical Literature (Enciclopedia de literatura bíblica, teológica y eclesiástica), por M’Clintock y Strong, dice: “Ninguna otra sombra de buenas cosas por venir de la ley puede rivalizar con la fiesta de la Pascua”. En particular el cordero de la Pascua tenía un significado que iba más allá de la ceremonia que conmemoraba el hecho de que Dios había salvado a los primogénitos, y luego, de Egipto, a todos los hebreos.
10 Aquel cordero era excepcional en varios sentidos. Por ejemplo, muchos sacrificios de animales prescritos por la Ley de Moisés eran presentados por una sola persona por pecados o culpas personales, y varias partes de los animales se quemaban en el altar. (Levítico 4:22-35.) Alguna de la carne de la ofrenda de comunión se daba al sacerdote que oficiaba, o a otros sacerdotes. (Levítico 7:11-38.) Pero el cordero pascual no se utilizaba en el altar, y lo ofrecía un grupo de personas, comúnmente una familia, quienes lo comían. (Éxodo 12:4, 8-11.)

w13 15/12 pág. 18 párr. 8 “Tiene que servirles de memoria”
8. ¿Qué pregunta surge al examinar la Pascua y la Cena del Señor?
8 Puesto que Jesús instituyó la Cena del Señor justo después de celebrar la Pascua, esta nueva celebración coincidiría con el día de la Pascua. Sin embargo, es posible que haya uno o más días de diferencia entre el día que algunos calendarios modernos señalan como el de la Pascua judía y el día en que nosotros conmemoramos la muerte de Cristo. ¿A qué se debe esa diferencia? En parte, la respuesta está en el mandato que Dios les dio a los israelitas. Inmediatamente después de decirles que “toda la congregación de la asamblea de Israel deb[ía] degollarlo” —refiriéndose al cordero—, Moisés especificó en qué momento del día 14 de nisán debían hacerlo (lea Éxodo 12:5, 6).

w12 1/3 pág. 16 ¿Cómo debe conmemorarse la muerte de Jesús?
. ¿Cuándo debemos conmemorar la muerte de Jesús?
Jesús murió durante la Pascua judía, el día 14 de nisán. Los días judíos comienzan tras la puesta del Sol. La noche del 14 de nisán, Jesús comió la cena de Pascua con sus apóstoles. Después instituyó una nueva celebración: una cena para recordar su muerte. (Lea Lucas 22:14, 15.)
Los siervos de Dios de hoy conmemoran la muerte de Jesús, que es el medio que Dios suministró para librar a toda la humanidad del pecado y la muerte (Éxodo 12:5-7, 13, 17). Tal como la Pascua judía era una celebración anual, la Conmemoración de la muerte de Jesús se celebra una vez al año tras la puesta del Sol, el 14 de nisán según el calendario lunar bíblico. (Lea Juan 1:29.)

w90 15/2 pág. 14 párr. 21 Del Seder a la salvación
21. ¿Cuándo se había de sacrificar el cordero pascual, pero qué hacen los judíos hoy día?
21 El día hebreo se extendía desde una puesta de sol (cerca de las seis de la tarde) hasta la siguiente puesta de sol. Dios mandó matar el cordero de la Pascua el 14 de Nisán “entre las dos tardes”. (Éxodo 12:6.) ¿Cuándo sería eso? Los judíos modernos se aferran al punto de vista rabínico de que el cordero tenía que ser degollado hacia el final del 14 de Nisán, entre el tiempo en que el Sol empieza a descender (cerca de las tres de la tarde) y la puesta misma del Sol. El resultado de esto es que celebran su Seder después de la puesta del Sol, cuando el 15 de Nisán ya ha empezado. (Marcos 1:32.)


w13 15/12 pág. 19 párr. 10 “Tiene que servirles de memoria”
10. ¿Cuándo se degollaba el cordero de Pascua según algunos judíos, pero qué pregunta surge?
10 Posteriormente, algunos judíos pensaron que degollar todos los corderos que se llevaban al templo debió tomar varias horas. Por eso opinaban que Éxodo 12:6 se refería al final del 14 de nisán, entre el momento en que el Sol comenzaba a descender (después del mediodía) y el final del día (a la puesta del Sol). Si ese fuera el significado correcto, ¿cuándo habría tenido lugar la cena? El profesor Jonathan Klawans, especialista en judaísmo antiguo, señaló: “El nuevo día empieza con la puesta del Sol. Por eso, aunque el sacrificio se hace el día 14, en realidad el comienzo de la Pascua y la comida tienen lugar el 15. No obstante, esta secuencia de fechas no se especifica en Éxodo”. También admitió: “Las obras rabínicas [...] ni siquiera pretenden decirnos cómo se celebraba el Seder [comida pascual] antes de la destrucción del Templo” ocurrida en el año 70 de nuestra era (cursivas nuestras).
w13 15/12 págs. 18-19 párr. 9 “Tiene que servirles de memoria”
9. Según Éxodo 12:6, ¿cuándo debía degollarse el cordero pascual? (Vea también el recuadro “¿En qué momento del día?”.)
9 La Biblia de Ferrara, una antigua versión judía, indica en Éxodo 12:6 que el cordero tenía que degollarse “entre las tardes”. Con ella concuerdan diversas versiones, que usan la expresión “entre las dos tardes”. La traducción del rabino Marcos Edery lo vierte “hacia el crepúsculo vespertino”. Otras versiones emplean soluciones tales como “al anochecer”, “al ponerse el sol” y “al caer la noche”. Así pues, el cordero debía ser degollado después de ponerse el Sol pero mientras aún había claridad, al comienzo del 14 de nisán.

w06 15/5 pág. 23 párr. 11 ¿Está usted preparado para sobrevivir?
11. ¿Qué aprendemos del modo como Jehová protegió a sus siervos de la antigüedad?
11 Para sobrevivir al fin del presente sistema de cosas impío, no basta con creer que será destruido: tenemos que ejercer fe y aprovechar al máximo los medios que Jehová nos proporciona para sobrevivir. Por supuesto, debemos demostrar fe en el sacrificio redentor del Hijo de Dios, Jesucristo (Juan 3:16, 36). No obstante, recordemos que solo los que estaban en el arca de Noé se salvaron del Diluvio. De modo semejante, las ciudades de refugio del antiguo Israel solamente servían de protección al homicida involuntario que corría a una de ellas y permanecía allí hasta la muerte del sumo sacerdote (Números 35:11-32). La décima plaga de Egipto, en tiempos de Moisés, mató a los primogénitos egipcios, pero no afectó a los israelitas. ¿Por qué no? Porque Jehová había mandado a Moisés: “Tienen que tomar parte de la sangre [del cordero pascual] y salpicarla sobre las dos jambas de la puerta y sobre la parte superior de la entrada de las casas en las cuales lo comerán [...]; y ninguno de ustedes debe salir de la entrada de su casa hasta la mañana” (Éxodo 12:7, 22). ¿Qué primogénito israelita se hubiera atrevido a desobedecer esta orden divina y a salir de la casa marcada con sangre en los lados y en la parte superior de la entrada?
w90 15/2 pág. 16 párrs. 5-6 ‘Discernamos lo que somos’ al tiempo de la Conmemoración
5, 6. a) ¿Qué hizo Jesús con el pan? b) ¿Qué clase de pan usó?
5 Hemos leído lo que Pablo ‘recibió del Señor’ respecto a la Conmemoración. También tenemos los relatos de tres evangelistas, uno de los cuales estuvo presente cuando Jesús instituyó esta celebración. (1 Corintios 11:23; Mateo 26:26-29; Marcos 14:22-25; Lucas 22:19, 20.) Esos relatos dicen que primero Jesús tomó un pan, oró, y entonces lo partió y lo distribuyó. ¿En qué consistía aquel pan? Correspondientemente, ¿qué se usa hoy día? ¿Qué significa o representa ese pan?
6 Había a la mano cosas que se habían usado en la cena de la Pascua judía, y una de estas era el pan ácimo, o sin levadura, el cual Moisés llamó “tortas no fermentadas, el pan de aflicción”. (Deuteronomio 16:3; Éxodo 12:8.) Este pan se hacía con harina de trigo, pero sin usar levadura, sal ni condimentos. Como era ácimo (hebreo: mats•tsáh), era plano y quebradizo; había que partirlo en pedazos cuyo tamaño facilitara el comerlo. (Marcos 6:41; 8:6; Hechos 27:35.)

w13 15/12 pág. 23 párr. 6 “Sigan haciendo esto en memoria de mí”
6. a) ¿Qué dijo Jesús sobre el pan después de celebrar la Pascua? b) ¿Qué pan se utiliza en la Conmemoración?
6 El apóstol Mateo, que estaba presente, escribió más tarde: “Jesús tomó un pan y, después de decir una bendición, lo partió y, dándolo a los discípulos, dijo: ‘Tomen, coman’” (Mat. 26:26). Aquel era pan sin fermentar, tal y como se usaba para la Pascua (Éx. 12:8; Deut. 16:3). Estaba hecho de harina de trigo y agua, sin levadura ni condimentos añadidos, como la sal. Puesto que no tenía levadura, sería un pan plano, seco y quebradizo, fácil de partir. Hoy día, los ancianos de la congregación quizás le pidan con antelación a alguien que haga ese pan de harina de trigo (preferiblemente integral) y agua, cocinado en un recipiente ligeramente aceitado. (Si no se puede obtener harina de trigo, puede hacerse de harina de arroz, cebada, maíz o algún otro grano.) O puede utilizarse la matzá, un pan sin fermentar que preparan los judíos, siempre que no contenga malta, huevos ni cebolla.

w13 15/3 págs. 25-26 párrs. 6-7 Honremos el gran nombre de Jehová
6, 7. ¿Cómo fue Jehová completamente fiel a su gran nombre?
6 Poco después de dar su comisión a Moisés, Jehová fue completamente fiel a su gran nombre “resultando ser” el Libertador de Israel. Humilló a Egipto con 10 terribles plagas, con las que puso al descubierto la impotencia de los dioses egipcios, incluido el faraón (Éx. 12:12). Entonces dividió el mar Rojo, condujo a Israel a través de él y ahogó en sus aguas al faraón y su ejército (Sal. 136:13-15). En “el desierto grande e inspirador de temor”, “resultó ser” el gran Conservador de la vida: le dio alimento y agua a su pueblo, que se componía de dos o tres millones de personas o hasta más. Y no solo eso. Durante todo ese tiempo, las prendas de vestir y las sandalias no se les gastaron (Deut. 1:19; 29:5). Como vemos, nada puede impedirle a Jehová ser fiel a su incomparable nombre. Más adelante le declaró a Isaías: “Yo... yo soy Jehová, y fuera de mí no hay salvador” (Is. 43:11).
7 Josué, el sucesor de Moisés, también presenció los impresionantes actos de Jehová en Egipto y en el desierto. Por eso, hacia el fin de su vida, pudo decir con plena convicción a sus hermanos israelitas: “Ustedes bien saben con todo su corazón y con toda su alma que ni una sola palabra de todas las buenas palabras que Jehová su Dios les ha hablado ha fallado. Todas se han realizado para ustedes. Ni una sola palabra de ellas ha fallado” (Jos. 23:14). En efecto, de manera muy clara, Jehová cumplió su palabra, “resultó ser” lo que había prometido.

w90 15/2 pág. 11 párrs. 5-6 Del Seder a la salvación
6, 7. ¿Por qué se instituyó la Pascua, pero por qué difiere de la primera Pascua su observación actual?
5 Moisés dijo a Israel en el mar Rojo: “No tengan miedo. Estén firmes y vean la salvación de Jehová, que él ejecutará para ustedes hoy”. Después ellos cantaron: “Mi fuerza y mi poderío es Jah, puesto que él sirve para mi salvación. Este es mi Dios, y yo lo elogiaré”. (Éxodo 14:13; 15:2.) Sí, la liberación de Israel, tanto de la décima plaga como del mar Rojo, fue una salvación. El salmista bien pudo describir a Jehová como un Dios “que ejecuta magnífica salvación en medio de la tierra”. (Salmo 68:6, 20; 74:12-14; 78:12, 13, 22.)
6 Los hebreos habían de celebrar la Pascua como acto conmemorativo de salvación. Dios dijo: “Este día tiene que servirles de memoria, y tienen que celebrarlo como fiesta a Jehová durante todas sus generaciones”. (Éxodo 12:14.) En cada cena de la Pascua, o Seder, el padre recordaría a su familia aquella salvación. Jehová dio estas instrucciones: “Cuando sus hijos les digan: ‘¿Qué significa este servicio para ustedes?’, entonces tienen que decir: ‘Es el sacrificio de la pascua a Jehová, que pasó por alto las casas de los hijos de Israel en Egipto cuando plagó a los egipcios, pero libró nuestras casas’”. (Éxodo 12:25-27.)

w03 15/2 pág. 14 párr. 10 ¿Por qué debemos observar la Cena del Señor?
10. ¿Cada cuánto tiempo debe observarse la Conmemoración?
10 ¿Debería conmemorarse la muerte de Jesús todos los meses, todas las semanas o incluso todos los días? No. Jesús instituyó la Cena del Señor y murió el día de la Pascua, que se celebraba en “memoria” de la liberación de Israel del cautiverio egipcio en 1513 a.E.C. (Éxodo 12:14). La Pascua tenía lugar solo una vez al año, el día decimocuarto del mes judío de Nisán (Éxodo 12:1-6; Levítico 23:5). Este hecho indica que la muerte de Jesús debía conmemorarse con la misma periodicidad que la Pascua: una vez al año, y no mensual, semanal ni diariamente.

w13 15/12 pág. 18 párr. 6 “Tiene que servirles de memoria”
6. ¿Por qué debían los israelitas seguir celebrando la Pascua año tras año?
6 Así fue como los israelitas fueron liberados, y Dios les mandó recordar aquel suceso en los años por venir. Les dijo: “Este día tiene que servirles de memoria, y tienen que celebrarlo como fiesta a Jehová durante todas sus generaciones. Como estatuto hasta tiempo indefinido deben celebrarlo”. A la celebración del día 14 debía seguirle una fiesta de siete días de duración. La Pascua en sí era el 14 de nisán, pero ese nombre también se aplicaba a todo el período festivo de ocho días (Éx. 12:14-17; Luc. 22:1; Juan 18:28; 19:14). La Pascua era una de las fiestas designadas (“fiestas anuales”, según la Nueva Versión Internacional) que el pueblo hebreo debía celebrar cada año (2 Crón. 8:13).

w90 1/5 pág. 20 párr. 13 Su opinión sobre el alma tiene efecto en su vida
13. ¿De qué maneras se usa en la Biblia la palabra “alma”?
13 En la Biblia se usa la palabra “alma” de muchas otras maneras. Génesis 9:5 dice: “Su sangre de sus almas la reclamaré”. Aquí se señala que el alma tiene sangre. Éxodo 12:16 dice: “Solo lo que cada alma necesite comer, solo eso puede hacerse para ustedes”. En este caso se indica que el alma come. Deuteronomio 24:7 habla de un hombre que ‘secuestre a un alma de sus hermanos’. Obviamente no se secuestraba a un alma inmortal. Salmo 119:28 dice: “Mi alma se ha desvelado de desconsuelo”. Así que el alma hasta puede perder el sueño. La Biblia muestra también que el alma es mortal. Muere. “Esa alma tiene que ser cortada de su pueblo.” (Levítico 7:20.) “No podrá venir hacia ninguna alma muerta.” (Números 6:6.) “Nuestras almas han de morir.” (Josué 2:14.) “Cualquier alma que no escuche a ese Profeta será completamente destruida.” (Hechos 3:23.) “Toda alma viviente murió.” (Revelación 16:3.)

w07 15/2 pág. 25 párr. 9 “Hijos, sean obedientes a sus padres”
9. ¿Cómo puedes seguir el ejemplo de Jesús en lo relacionado con el estudio de la Biblia?
9 ¿Por qué te parece que, a tan temprana edad, Jesús podía dejar asombrados con su conocimiento de las Escrituras a maestros de experiencia? Entre otras cosas, porque contaba con la bendición de tener unos padres temerosos de Dios que desde niño le impartieron la enseñanza divina (Éxodo 12:24-27; Deuteronomio 6:6-9; Mateo 1:18-20). Además, podemos tener la seguridad de que José llevaba a Jesús a la sinagoga para que escuchara mientras se leían y comentaban las Escrituras. ¿Tienes tú la bendición de que tus padres se sienten contigo a estudiar la Biblia y te lleven a las reuniones de la congregación? ¿Valoras sus esfuerzos, tal como Jesús valoró los de sus padres? ¿Hablas a otras personas de lo que aprendes, igual que hizo Jesús?

w13 15/12 pág. 20 párrs. 12-13 “Tiene que servirles de memoria”
12, 13. ¿Por qué los niños vivían de un modo especial la celebración de la Pascua?
12 Pero regresemos a los sucesos que tuvieron lugar en Egipto. Moisés dijo que el pueblo de Dios debía celebrar la Pascua “hasta tiempo indefinido”. En esa celebración anual, los hijos harían preguntas sobre qué significaba aquello (lea Éxodo 12:24-27; Deut. 6:20-23). Por consiguiente, la Pascua podría “servirles de memoria” incluso a los niños (Éx. 12:14).
13 Las nuevas generaciones aprenderían importantes lecciones, que se transmitirían de padres a hijos. Una de ellas sería que Jehová protege a sus siervos. Los niños aprenderían que no es un Dios abstracto y lejano, sino vivo y real, que se interesa por su pueblo e interviene en su favor, como lo demostró al mantener con vida a los primogénitos israelitas “cuando plagó a los egipcios”.

w13 15/2 pág. 12 párrs. 17-18 ¿Valoramos nuestra herencia espiritual?
17, 18. ¿Dónde podemos encontrar información útil sobre nuestra historia, y cómo nos beneficia analizar esa información?
17 Se podría decir mucho más de las enseñanzas verdaderas que amamos, de nuestras experiencias como siervos de Dios y de todas las bendiciones espirituales y materiales que disfrutamos. Durante décadas, por ejemplo, hemos leído en el Anuario emocionantes relatos sobre la actividad que realizamos por todo el mundo. Nuestra historia se cuenta en los videos Historia de fe viva (partes 1 y 2) y en publicaciones como Los testigos de Jehová, proclamadores del Reino de Dios. Y nuestras revistas a menudo contienen animadores relatos autobiográficos de nuestros queridos hermanos.
18 Lo cierto es que analizar la historia de la organización de Jehová nos beneficia, tal como benefició al pueblo de Israel reflexionar en cómo Jehová los había liberado de Egipto (Éx. 12:26, 27). Al final de su vida, Moisés podía hablar de los actos extraordinarios de Dios. Por eso aconsejó al pueblo de Israel: “Recuerda los días de la antigüedad, consideren de generación en generación los años pasados; pregunta a tu padre, y él podrá informarte; a los tuyos que han envejecido, y ellos podrán decírtelo” (Deut. 32:7). Como pueblo y rebaño de Jehová, lo alabamos con gozo y hablamos a otros de sus poderosos actos (Sal. 79:13). Además, nos viene bien conocer nuestro pasado, aprender de él y hacer planes para el futuro.
w04 15/3 págs. 25-26 Puntos sobresalientes del libro de Éxodo
Respuestas a preguntas bíblicas:
Éxodo 12:29. ¿A quiénes se incluyó entre los primogénitos? Solo a los varones (Números 3:40-51). Faraón mismo era primogénito, pero no se le dio muerte, pues él tenía su propia familia. No fueron los cabezas de familia, sino los hijos primogénitos quienes murieron como resultado de la décima plaga.

w98 1/3 págs. 8-9 párr. 4 Fiestas memorables de la historia de Israel
4. ¿Qué suceso histórico se celebraba en la primera fiesta?
4 La primera fiesta se celebraba del 15 al 21 del primer mes (Nisán) del antiguo calendario bíblico, que corresponde a finales de marzo o principios de abril. Se la denominó fiesta de las Tortas no Fermentadas y también “fiesta de la pascua”, pues seguía inmediatamente a la Pascua, que caía el 14 de Nisán (Lucas 2:41; Levítico 23:5, 6). Esta fiesta recordaba a Israel la liberación de la aflicción que sufrió en Egipto, por lo cual a las tortas no fermentadas se las denominaba “el pan de aflicción” (Deuteronomio 16:3). Les hacía rememorar que su huida de Egipto había sido tan apresurada, que no habían tenido tiempo para poner levadura en la masa y esperar a que fermentara (Éxodo 12:34). Durante la fiesta no podía encontrarse ningún pan leudado en los hogares israelitas. Se castigaría con la pena de muerte a todo celebrante, incluidos los residentes forasteros, que comiera pan leudado (Éxodo 12:19).

w90 15/2 pág. 11 párrs. 4-5 Del Seder a la salvación
4, 5. ¿Cómo llevó a la salvación de muchos la Pascua? (Salmo 106:7-10.)
4 Faraón, en reacción a esta décima plaga, dijo a Moisés: “Levántense, salgan de en medio de mi pueblo, tanto ustedes como los demás hijos de Israel, y vayan, sirvan a Jehová”. (Éxodo 12:29-32.) Después que los hebreos y “una vasta compañía mixta” de simpatizantes partieron, Faraón cambió de parecer y salió en persecución de ellos. Dios entonces ayudó milagrosamente a Su pueblo a escapar a través del mar Rojo, pero allí murieron Faraón y su ejército perseguidor. (Éxodo 12:38; 14:5-28; Salmo 78:51-53; 136:13-15.)
5 Moisés dijo a Israel en el mar Rojo: “No tengan miedo. Estén firmes y vean la salvación de Jehová, que él ejecutará para ustedes hoy”. Después ellos cantaron: “Mi fuerza y mi poderío es Jah, puesto que él sirve para mi salvación. Este es mi Dios, y yo lo elogiaré”. (Éxodo 14:13; 15:2.) Sí, la liberación de Israel, tanto de la décima plaga como del mar Rojo, fue una salvación. El salmista bien pudo describir a Jehová como un Dios “que ejecuta magnífica salvación en medio de la tierra”. (Salmo 68:6, 20; 74:12-14; 78:12, 13, 22.)

w94 1/12 pág. 13 párr. 2 “Háganse amigos por medio de las riquezas injustas”
2. ¿Qué se llevó el pueblo de Jehová cuando salió de Egipto?
2 ¡Cuánto difería la libertad recién adquirida de Israel de su situación en Egipto! Ahora podía adorar a Jehová sin obstáculos. Y no salió de Egipto con las manos vacías. Moisés relata: “Los hijos de Israel [...] fueron pidiendo a los egipcios objetos de plata y objetos de oro y mantos. Y Jehová dio favor al pueblo a los ojos de los egipcios, de modo que estos les concedieron lo que se pidió; y ellos despojaron a los egipcios”. (Éxodo 12:35, 36.) Ahora bien, ¿cómo emplearon estas riquezas de Egipto? ¿Las usaron para ‘enaltecer a Jehová’? ¿Qué aprendemos de su ejemplo? (Compárese con 1 Corintios 10:11.)

w04 15/3 págs. 25-26 Puntos sobresalientes del libro de Éxodo
Lecciones para nosotros:
Éxodo 12:36. Jehová bendice a su pueblo. Parece que se estaba asegurando de que a los israelitas se les recompensara por su trabajo en Egipto. Habían entrado en esa tierra como un pueblo libre, no como prisioneros de guerra sometidos a esclavitud.

w98 1/2 págs. 11-12 párrs. 15-16 Jehová, Dios de pactos
15, 16. ¿Cómo se cumplió el pacto de Jehová con Abrahán bajo el pacto de la Ley?
15 Jehová bendijo a los descendientes de Abrahán, ya organizados como nación bajo la Ley, según la promesa que hizo al patriarca. En 1473 a.E.C., Josué, sucesor de Moisés, introdujo a Israel en la tierra de Canaán. La posterior división de la tierra entre las tribus cumplió la promesa de Jehová de dársela a la descendencia de Abrahán. Mientras Israel se mantuvo fiel, Jehová cumplió su promesa de darle la victoria sobre sus enemigos. Así ocurrió especialmente durante el reinado de David. Para el tiempo de Salomón, hijo de David, se cumplió un tercer aspecto del pacto abrahámico: “Judá e Israel eran muchos, como los granos de arena que están junto al mar por su multitud, y comían y bebían y se regocijaban” (1 Reyes 4:20).
16 Ahora bien, ¿cómo se bendecirían las naciones por medio de Israel, la descendencia de Abrahán? Como ya se ha mencionado, Israel era el pueblo especial de Jehová, su representante entre las naciones. Poco antes de que Israel entrara en Canaán, Moisés dijo: “Alégrense, oh naciones, con su pueblo” (Deuteronomio 32:43). Muchos extranjeros aceptaron la invitación. Con Israel ya había salido de Egipto “una vasta compañía mixta”, que fue testigo del poder de Jehová en el desierto y oyó cómo Moisés invitaba a las naciones a alegrarse (Éxodo 12:37, 38). Más tarde, Rut, la moabita, se casó con el israelita Boaz, y llegó a ser una antepasada del Mesías (Rut 4:13-22). Jehonadab, el quenita, y sus descendientes, así como el etíope Ébed-mélec, se distinguieron por su adhesión a los principios justos en un tiempo en el que muchos israelitas naturales eran infieles (2 Reyes 10:15-17; Jeremías 35:1-19; 38:7-13). Bajo el Imperio persa, muchos extranjeros se hicieron prosélitos y pelearon con Israel contra sus enemigos (Ester 8:17, nota).

w92 15/4 pág. 8 párr. 7 Sea ciudadano o extranjero, ¡Dios lo recibe con gusto!
7. ¿Qué indicación temprana hubo de que Dios recibía con gusto a los extraños?
7 Aun mientras la Ley estaba en vigor y Dios consideraba a Israel como un pueblo especial, él mostró misericordia a no israelitas. Su buena disposición a obrar así se había manifestado cuando Israel salió del cautiverio egipcio hacia su propia tierra. “También subió con ellos una vasta compañía mixta.” (Éxodo 12:38.) El profesor C. F. Keil identifica a esa compañía como “una multitud de extranjeros [...] una mezcla, o muchedumbre de personas de diferentes naciones”. (Levítico 24:10; Números 11:4.) Es probable que muchos de ellos fueran egipcios que aceptaron al Dios verdadero.


w93 15/5 pág. 13 párr. 6 ‘Llame a los ancianos’
6. ¿Qué ayuda prestó Jehová en Taberá, y cómo?
6 Un incidente de los días del profeta Moisés nos hace ver el interés amoroso de Jehová en ayudar a sus siervos. Sucedió en Taberá, que significa “quema”, “conflagración”, “incendio”. En este lugar, ubicado en el desierto de Sinaí, Dios hizo que se encendiera un fuego contra los israelitas quejumbrosos. “La muchedumbre mixta” que había salido de Egipto con el pueblo de Israel también expresó su descontento por el alimento que Dios les proveía. Cuando Moisés percibió la cólera de Dios y se sintió agobiado por la responsabilidad de cuidar del pueblo y de sus necesidades, clamó: “No puedo, por mí solo, llevar a todo este pueblo, porque es demasiado pesado para mí. Por eso, si de esta manera estás haciendo conmigo, por favor, mátame y acábame del todo, si he hallado favor a tus ojos, y no mire yo mi calamidad”. (Números 11:1-15.) ¿Cómo respondió Jehová? Nombró a “setenta hombres de los ancianos de Israel” y colocó su espíritu sobre ellos para que colaboraran debidamente con Moisés en la administración. (Números 11:16, 17, 24, 25.) Con el nombramiento de estos hombres capacitados, los israelitas y la “vasta compañía mixta” recibieron ayuda más fácilmente. (Éxodo 12:38.)

w04 15/3 págs. 25-26 Puntos sobresalientes del libro de Éxodo
Respuestas a preguntas bíblicas:
Éxodo 12:40. ¿Cuánto tiempo moraron los israelitas en la tierra de Egipto? Los cuatrocientos treinta años mencionados aquí incluyen el tiempo que los hijos de Israel pasaron “en la tierra de Egipto y en la tierra de Canaán” (Biblia con referencias, nota). Abrahán tenía 75 años cuando cruzó el río Éufrates en 1943 a.E.C., rumbo a Canaán (Génesis 12:4). Desde entonces hasta que Jacob entró en Egipto, a la edad de 130, pasaron doscientos quince años (Génesis 21:5; 25:26; 47:9). Esto significa que los israelitas pasaron otros doscientos quince años en Egipto.

w01 15/8 pág. 17 párr. 13 Abrahán, un ejemplo de fe
13. ¿Cuándo cruzó Abrán el río Éufrates, y cuál fue el significado de ese suceso?
13 El patriarca se puso de nuevo en camino. Su caravana dejó atrás Harán y recorrió unos 90 kilómetros en dirección oeste hasta detenerse tal vez a orillas del Éufrates frente a Carquemis, ciudad comercial de la antigüedad. Aquel era el principal punto por donde cruzaban las caravanas. ¿En qué fecha cruzó el río la caravana de Abrán? La Biblia indica que fue cuatrocientos treinta años antes del éxodo de los judíos de Egipto el 14 de Nisán de 1513 a.E.C. Éxodo 12:41 dice: “Aconteció al cabo de los cuatrocientos treinta años, sí, aconteció en este mismo día, que todos los ejércitos de Jehová salieron de la tierra de Egipto”. De modo que el pacto abrahámico probablemente entró en vigor el 14 de Nisán de 1943 a.E.C., cuando Abrán cruzó, obedeciendo a Dios, el Éufrates.

w95 1/7 pág. 20 párrs. 1-2 Moradores que viven juntos en una “tierra” restaurada
1, 2. a) ¿En qué situación se hallaban los prosélitos de Israel? b) ¿Qué espíritu han manifestado en nuestros tiempos los miembros de la “gran muchedumbre”?
EN TIEMPOS antiguos, cuando Israel era fiel, constituía un testimonio de la gloria de Jehová en el panorama mundial. (Isaías 41:8, 9; 43:10.) Muchos extranjeros respondieron y adoraron a Jehová junto con su pueblo escogido. En realidad, dijeron a Israel lo que Rut dijo a Noemí: “Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios”. (Rut 1:16.) Se sometieron a las condiciones del pacto de la Ley, y los hombres se circuncidaron. (Éxodo 12:43-48.) Algunas de las mujeres se casaron con israelitas. Rahab de Jericó y Rut la moabita llegaron a ser antepasadas de Jesucristo. (Mateo 1:5.) Estos prosélitos formaron parte de la congregación de Israel. (Deuteronomio 23:7, 8.)
2 Al igual que los prosélitos de Israel, la “gran muchedumbre” actual ha dicho al resto ungido: “Ciertamente iremos con ustedes, porque hemos oído que Dios está con ustedes”. (Revelación 7:9; Zacarías 8:23.) Reconocen que estos cristianos ungidos son el “esclavo fiel y discreto” de Jehová, y trabajan tan estrechamente con ellos que los ungidos y las “otras ovejas” forman “un solo rebaño, [con] un solo pastor”. (Mateo 24:45-47; Juan 10:16.) ¿Qué le sucederá a la gran muchedumbre cuando todos sus hermanos ungidos reciban su recompensa celestial? No tienen nada que temer. Jehová ha hecho preparativos para ese tiempo durante estos “últimos días”. (2 Timoteo 3:1.)

w13 15/12 pág. 21 párr. 19 “Tiene que servirles de memoria”
19. ¿Cómo fortalece nuestra confianza en las profecías la forma en que murió Jesús?
19 Los israelitas no debían quebrarle ningún hueso al cordero pascual (Éx. 12:46; Núm. 9:11, 12). ¿Qué tiene que ver esto con Jesús, “el Cordero de Dios”, que vino a dar su vida para rescatarnos? (Juan 1:29.) Él fue colgado en un madero con un criminal a cada lado. Los judíos le pidieron a Pilato que a los tres se les rompieran las piernas para acelerar su muerte y evitar que estuvieran colgados hasta el día 15 de nisán, que era un sábado por partida doble. Los soldados se lo hicieron a los dos criminales, “pero al venir a Jesús, como vieron que ya estaba muerto, no le quebraron las piernas” (Juan 19:31-34). Eso se correspondió con lo que se hacía con el cordero pascual; así que, en ese sentido, aquel cordero fue “una sombra” de las cosas que iban a ocurrir el 14 de nisán del año 33 (Heb. 10:1). Además, aquellos sucesos cumplieron las palabras de Salmo 34:20, lo cual fortalece nuestra confianza en las profecías bíblicas.

w90 15/6 págs. 12-13 párr. 13 El pueblo de Jehová hecho firme en la fe
13. Para que el cristianismo no se dividiera en una facción de hebreos y otra de no judíos, ¿qué se hizo necesario?
13 La firmeza en la fe exigía unidad de pensamiento. (1 Corintios 1:10.) Para que el cristianismo no se dividiera en una facción de hebreos y otra de no judíos, fue necesario que el cuerpo gobernante decidiera si los gentiles que entraban a raudales en la organización de Dios tenían o no que guardar la Ley de Moisés y circuncidarse (15:1-5). Ciertos hombres de Judea ya habían viajado a Antioquía de Siria y se habían puesto a enseñar a los gentiles creyentes de aquel lugar que a menos que se circuncidaran no podían ser salvos. (Éxodo 12:48.) Por consiguiente, Pablo, Bernabé y otros fueron enviados a los apóstoles y ancianos de Jerusalén. Aun allí, creyentes que habían sido fariseos de mentalidad legalista insistieron en que los gentiles tenían que circuncidarse y observar la Ley.

w95 1/7 pág. 12 párrs. 12-13 Los Testigos cristianos con ciudadanía celestial
12, 13. ¿Cómo se hizo evidente que el nuevo Israel no era sencillamente una secta del judaísmo?
12 En el antiguo Israel, los no judíos que se hacían prosélitos tenían que someterse a la Ley de Moisés, y los varones tenían que simbolizarlo mediante la circuncisión. (Éxodo 12:48, 49.) Algunos judíos cristianos creían que los no judíos del Israel de Dios debían hacer lo mismo. Sin embargo, Jehová no pensaba igual. El espíritu santo dirigió al apóstol Pedro al hogar de un gentil llamado Cornelio. Cuando este y su familia respondieron a la predicación de Pedro, recibieron espíritu santo aun antes de bautizarse en agua. Esto mostró claramente que Jehová había aceptado a estos gentiles como miembros del Israel de Dios sin exigirles que se sometieran a la Ley de Moisés. (Hechos 10:21-48.)
13 Para algunos creyentes fue difícil aceptar este hecho, y pronto tuvo que llevarse el asunto ante los apóstoles y los ancianos de Jerusalén. Este cuerpo autorizado escuchó el testimonio que indicaba que el espíritu santo estaba actuando en los creyentes no judíos. Repasó las Escrituras y entendió que este suceso cumplía la profecía inspirada. (Isaías 55:5; Amós 9:11, 12.) Luego tomó la siguiente decisión correcta: los cristianos no judíos no tenían que someterse a la Ley de Moisés. (Hechos 15:1, 6-29.) De modo que el Israel espiritual era en realidad una nueva nación, y no sencillamente una secta del judaísmo.

w12 15/1 pág. 5 párrs. 6-7 Los verdaderos cristianos respetan la Palabra de Dios
6, 7. ¿De qué manera se emplearon las Escrituras para resolver el conflicto sobre la circuncisión?
6 El pasaje clave para resolver el problema fue Amós 9:11, 12, que aparece citado en Hechos 15:16, 17 con estas palabras: “Volveré y reedificaré la cabaña de David que está caída; y reedificaré sus ruinas y la erigiré de nuevo, para que los que queden de los hombres busquen solícitamente a Jehová, junto con gente de todas las naciones, personas que son llamadas por mi nombre, dice Jehová”.
7 Es cierto que este pasaje no señala directamente que los creyentes gentiles no estuvieran obligados a circuncidarse. Pero eso es lo que entenderían los cristianos de origen judío al leerlo. ¿Por qué? Porque cuando un gentil se circuncidaba, dejaba de ser considerado “gente de [...] las naciones” y pasaba a verse como hermano judío (Éxo. 12:48, 49). Este hecho se refleja en Ester 8:17, que según la Septuaginta dice: “Muchos de entre los pueblos de la tierra fueron circuncidados y se hicieron judíos” (Biblia Textual, nota; cursivas nuestras). Por consiguiente, ¿qué se predijo en el texto de Amós? Allí se indicó que surgiría un nuevo pueblo, llamado por el nombre de Dios. Los primeros que formarían este pueblo serían quienes quedaran de la casa de Israel —hombres y mujeres que habían sido judíos, así como prosélitos circuncisos—. Pero junto con ellos habría “gente de todas las naciones”, o sea, gentiles incircuncisos. La idea estaba clara: los gentiles no tenían que circuncidarse para hacerse cristianos.

w91 15/10 pág. 20 párrs. 21-22 ¡Vístase de apacibilidad!
21, 22. ¿Cómo beneficia a todo el pueblo de Jehová la apacibilidad?
21 Uno no debe vestirse de la apacibilidad cristiana solo para impresionar a los que no pertenecen a la organización de Jehová. Esta cualidad también es esencial en las relaciones entre los que componemos el pueblo de Dios. (Colosenses 3:12-14; 1 Pedro 4:8.) Las congregaciones se edifican espiritualmente cuando los ancianos y siervos ministeriales de genio apacible colaboran armoniosamente. El despliegue de apacibilidad y otras cualidades piadosas es importante para cada uno de nosotros los del pueblo de Jehová porque hay “una sola ley” para todos. (Éxodo 12:49; Levítico 24:22.)
22 La apacibilidad contribuye a la paz y la felicidad del pueblo de Dios. Por lo tanto, debe ser parte del tejido de cualidades que componen la prenda de vestir que lleva puesta todo cristiano en el hogar, en la congregación y en otros lugares. Sí; todo siervo de Jehová tiene que vestirse de apacibilidad.

Capítulo 13:

w03 15/2 pág. 14 párr. 13 ¿Por qué debemos observar la Cena del Señor?
13. ¿Qué tipo de pan usó Jesús al instituir la Cena del Señor?
13 Cuando Jesús instituyó la Conmemoración, “tomó un pan, y habiendo dicho una bendición, lo partió y se lo dio a [los apóstoles]” (Marcos 14:22). El pan del que disponían en aquella ocasión era el mismo que acababan de usar en la cena pascual (Éxodo 13:6-10). Cocido al horno y sin levadura, era plano y quebradizo, y había que partirlo con el fin de distribuirlo. Cuando Jesús multiplicó milagrosamente los panes para alimentar a millares de personas, estos también eran en forma de tortas delgadas y duras, pues él los partió para distribuirlos (Mateo 14:19; 15:36). Así pues, parece que el acto de partir el pan de la Conmemoración carece de significado espiritual.

w99 1/7 pág. 13 párr. 1 Estudiemos regularmente la Palabra de Dios en familia
1. ¿Qué dice la Biblia en cuanto a la responsabilidad de los cabezas de familia de enseñar a sus hijos los caminos de Jehová?
EN EL pasado Jehová Dios recordó con frecuencia a los cabezas de familia la responsabilidad que tenían de enseñar a sus hijos. Tal enseñanza no solo los prepararía para esta vida, sino también para la vida futura. Un ángel que habló en nombre de Dios señaló a Abrahán su responsabilidad de enseñar a su casa a fin de que esta ‘guardara el camino de Jehová’ (Génesis 18:19). A los padres israelitas se les mandó que explicaran a sus hijos cómo Dios había liberado a Israel de Egipto y le había dado su Ley en el monte Sinaí, situado en Horeb (Éxodo 13:8, 9; Deuteronomio 4:9, 10; 11:18-21). A los cabezas de familia cristianos se les exhorta a criar a sus hijos “en la disciplina y regulación mental de Jehová” (Efesios 6:4). Incluso si solo uno de los padres sirve a Jehová, debe hacer cuanto pueda por enseñar los caminos de Dios a sus hijos (2 Timoteo 1:5; 3:14, 15).
w90 15/9 pág. 12 párr. 8 Jehová merece alabanza eterna
8. a) ¿Cómo han encomiado las obras de Jehová “generación tras generación”? b) Si enseñamos a nuestros hijos acerca de las obras y los actos de Jehová, ¿cómo, probablemente, considerarán ellos el adorarlo? c) ¿Qué ha hecho el resto ungido como “generación” gozosa?
8 Hay tanto por lo cual alabar a nuestro Dios de inescrutable grandeza que David se sintió movido a decir: “Generación tras generación encomiará tus obras, e informará acerca de tus poderosos actos”. (Salmo 145:4.) Generaciones sucesivas de la humanidad han encomiado las obras de Jehová y relatado sus poderosos actos. ¡Qué privilegio es narrar estas cosas a las personas que nos permiten que estudiemos la Biblia con ellas en sus hogares! Por ejemplo, podemos informarles que Dios creó todas las cosas. (Génesis 1:1–2:25; Revelación 4:11.) Podemos hablar de sus poderosos actos cuando libertó de esclavitud en Egipto a los israelitas, cuando les ayudó a vencer a los enemigos cananeos, cuando los protegió del genocidio en la Persia antigua, y mucho más. (Éxodo 13:8-10; Jueces 4:15; Ester 9:15-17.) ¿Y no nos sentimos impulsados a hablar a nuestros hijos sobre las obras y los actos de Jehová? Si les damos instrucción de esa clase y ellos ven que servimos a Dios con gozo, es muy probable que el adorar a Jehová se les haga placentero y crezcan con ‘el gozo de Jehová como su plaza fuerte’. (Nehemías 8:10; Salmo 78:1-4.) El resto ungido constituye una “generación” gozosa de testigos de Jehová que encomia las obras de Dios ante la “gran muchedumbre”, que será parte de la generación que habitará la Tierra paradisíaca. (Revelación 7:9.)

w95 1/5 págs. 11-12 párr. 15 Acepte la Biblia como lo que verdaderamente es
15. ¿Cómo muestran las instrucciones de Deuteronomio 6:6-9 que la enseñanza de la Palabra de Dios que se impartía a la familia no debía ser un simple formalismo
15 La enseñanza de las Escrituras que se impartía a la familia tampoco debía ser un simple formalismo. Como ya se señaló, en Deuteronomio 6:6-9 se dijo al pueblo que, en sentido figurado, ‘atara las palabras de Dios como señal sobre su mano’, demostrando así por su ejemplo y su acción que amaba los caminos de Jehová. Además, tenía que poner las palabras de Dios como “venda frontal entre los ojos”, es decir, debía tener presentes constantemente los principios de las Escrituras y basar sus decisiones en estos. (Compárese con la terminología que se utiliza en Éxodo 13:9, 14-16.) Los israelitas habían de ‘escribirlas sobre las jambas de las puertas de sus casas y sobre sus puertas’, y así identificar sus hogares y comunidades como lugares donde se respetaba y obedecía la palabra de Dios. Dicho de otro modo: su vida tenía que dar prueba abundante de que amaban y obedecían los justos preceptos de Jehová. ¡Qué provechoso resultaría para ellos! ¿Ocupa la Palabra de Dios ese lugar preeminente en la vida cotidiana de nuestra familia? Lamentablemente, los judíos convirtieron estos asuntos en un simple formalismo, hasta el extremo de llevar puestas cajitas que contenían textos escritos como si fueran amuletos. Su adoración ya no provenía del corazón, y Jehová la rechazó. (Isaías 29:13, 14; Mateo 15:7-9.)

w92 1/11 pág. 12 párr. 9 La educación en tiempos bíblicos
9. a) Mencione una parte importante del programa de educación de los niños israelitas. b) ¿Qué dice una enciclopedia bíblica sobre lo que se enseñaba con relación a las fiestas anuales?
9 La educación en Israel no se limitaba a aprender a leer y escribir. Una de las materias importantes que se enseñaba era la historia. La enseñanza acerca de las obras maravillosas de Jehová a favor de su pueblo era una parte fundamental del programa de estudios. Estos hechos históricos tenían que enseñarse de generación en generación. (Deuteronomio 4:9, 10; Salmo 78:1-7.) La celebración de las fiestas anuales era una buena oportunidad para que el cabeza de familia enseñara a sus hijos. (Éxodo 13:14; Levítico 23:37-43.) A este respecto The International Standard Bible Encyclopedia dice: “Mediante la instrucción del padre en el hogar y sus explicaciones sobre el significado de las fiestas, los niños hebreos aprendían cómo Dios se había manifestado a sus antepasados, cómo deberían vivir en el presente y cuáles eran las promesas divinas respecto al futuro de Su pueblo”.

w90 15/9 págs. 16-17 párr. 5 ¡Bendiga el santo nombre de Jehová!
5. Puesto que son muchos los que no conocen los “actos poderosos” de Jehová, ¿qué debemos hacer?
5 Nosotros tenemos que dar a conocer a los hijos de los hombres los “actos poderosos” de Jehová, tal como los israelitas hablaban con sus hijos de cómo Dios los había liberado de la esclavitud en Egipto. (Éxodo 13:14-16.) Los hombres edifican monumentos a humanos cuyos hechos consideran notables, pero ¿cuántos de ellos conocen los actos poderosos de Dios? Es como lo expresó un erudito: “Inscriben los hechos de sus héroes en bronce, pero los gloriosos actos de Jehová los escriben sobre la arena, y la marea del tiempo los borra de su memoria actual”. Esos actos en realidad no se borran, aunque muchísimas personas no saben de ellos. Por eso, en nuestra obra de casa en casa, al conducir estudios bíblicos en los hogares de la gente, y en otras ocasiones, hablemos celosamente de los actos poderosos de Dios.

w07 15/12 pág. 19 párr. 15 “Estén firmes y vean la salvación de Jehová”
15. ¿Cuánta importancia tuvo la obediencia en la liberación de Israel, y cuánta importancia tiene hoy?
15 ¿Qué más aprendemos del éxodo de Israel? Que debemos obedecer a Jehová sin importar lo que nos pida. Los israelitas obedecieron sus instrucciones preparando todos los detalles para la Pascua y quedándose dentro de sus casas la noche del 14 de nisán. Y cuando por fin salieron de Egipto, lo hicieron “en orden de batalla” (Éxodo 13:18). De igual manera, hoy es de suma importancia que sigamos las instrucciones que recibimos mediante “el esclavo fiel y discreto” (Mateo 24:45). Tenemos que prestar mucha atención a la “palabra” de Dios que oímos detrás de nosotros: “‘Este es el camino. Anden en él’, en caso de que ustedes se fueran a la derecha o en caso de que se fueran a la izquierda” (Isaías 30:21). Conforme nos acercamos a la gran tribulación, es muy posible que recibamos algunas instrucciones concretas. Solo tendremos un viaje seguro a través de esos días de angustia si avanzamos al mismo paso que los demás siervos leales de Jehová

w13 15/3 pág. 23 párr. 16 Jehová es nuestra morada
16. ¿Cuánto debemos valorar la congregación, y por qué?
16 Los siervos de Jehová, en cambio, seguirán disfrutando de la seguridad de su “verdadera morada”, Jehová Dios. Se sentirán como el profeta Habacuc, quien dijo: “Me alborozaré en Jehová mismo; ciertamente estaré gozoso en el Dios de mi salvación” (Hab. 3:18). ¿De qué maneras será Jehová “una verdadera morada” durante ese turbulento período? Tendremos que esperar para verlo. Pero una cosa es cierta: lo mismo que los israelitas de la época del éxodo, la “gran muchedumbre” permanecerá organizada, constantemente alerta a las instrucciones divinas (Rev. 7:9; lea Éxodo 13:18). Esas instrucciones vendrán por un canal teocrático, probablemente la congregación. De hecho, parece que los miles y miles de congregaciones de todo el mundo están relacionadas con los “cuartos interiores” protectores predichos en Isaías 26:20 (léalo). ¿Valora usted las reuniones de la congregación? ¿Obedece sin vacilar las instrucciones que Jehová nos da mediante ella? (Heb. 13:17.)

w03 15/1 pág. 17 párr. 10 ¿Es fuerte su fe?
10. ¿Qué muestra que José procuraba alcanzar una meta mucho más elevada que la de ser alguien importante en este mundo?
10 José, hijo de Jacob, llegó a ser por providencia divina el administrador de alimentos de Egipto. Pero su objetivo no era ser alguien importante en este mundo. Con fe en el cumplimiento de las promesas de Jehová, a la avanzada edad de 110 años les dijo a sus hermanos: “Estoy para morir; pero Dios sin falta dirigirá su atención a ustedes, y ciertamente los hará subir de esta tierra a la tierra acerca de la cual juró a Abrahán, a Isaac y a Jacob”. José pidió que lo enterraran en la tierra de la promesa. A su muerte, lo embalsamaron y lo pusieron en un ataúd en Egipto. Sin embargo, cuando los israelitas fueron liberados del cautiverio a esa nación, el profeta Moisés se llevó los huesos de José para sepultarlos en la Tierra Prometida (Génesis 50:22-26; Éxodo 13:19). Una fe como la de José debería impulsarnos a trazarnos metas mucho más elevadas que la de alcanzar prominencia en este mundo (1 Corintios 7:29-31).

w07 1/6 pág. 28 párr. 11 Los mayores: una bendición para los jóvenes
11. ¿Qué influencia debió de tener en Josué el anciano Moisés?
11 Entre los que se sintieron fortalecidos por la demostración de fe de José estuvo Moisés. A la edad de 80 años, él tuvo el privilegio de sacar aquellos huesos fuera de la tierra de Egipto (Éxodo 13:19). Para aquel tiempo conoció a Josué, un hombre mucho más joven que por los siguientes cuarenta años fue su servidor personal (Números 11:28). Josué lo acompañó al monte Sinaí y lo esperó hasta que descendió con las tablas del Testimonio (Éxodo 24:12-18; 32:15-17). ¡Qué gran caudal de buenos consejos y sabiduría debió hallar Josué en el anciano Moisés!

w87 1/10 pág. 11 párr. 5 ¿Está usted satisfecho con las provisiones espirituales de Jehová?
5. ¿Con qué bendijo Jehová a los israelitas, y cómo reaccionaron ellos?
5 Los israelitas imitaron su mal ejemplo. Dios los libró de la esclavitud en Egipto, los constituyó en nación, les dio una Ley perfecta, los guió en sus viajes por el desierto, les proveyó ropa que nunca se gastó, y los sostuvo milagrosamente con maná que caía del cielo y agua que brotaba de una roca. Pero ellos no quedaron satisfechos con las provisiones de Jehová. (1 Corintios 10:1-5.) Vez tras vez se quejaron mientras viajaban por el desierto. (Éxodo 13:21, 22; Números 11:1-6; Deuteronomio 29:5.)

w93 1/4 pág. 17 párr. 13 ¿Quiénes siguen a “la luz del mundo”?
13. ¿Con qué pudiéramos comparar la luz procedente de Jehová?
13 Podemos comparar la iluminación que ahora procede de Jehová con lo que sucedió cuando el pueblo de Dios de tiempos antiguos salió de Egipto: “Jehová iba delante de ellos durante el día en una columna de nube para guiarlos por el camino, y durante la noche en una columna de fuego para darles luz, para ir de día y de noche”. (Éxodo 13:21, 22.) La nube durante el día y el fuego durante la noche eran guías fiables procedentes de Dios. Eran tan confiables como el Sol que Dios creó para proveernos las horas de luz diurna. De igual manera, podemos confiar en que Jehová seguirá alumbrando espiritualmente el camino de los que buscan la verdad en estos últimos días inicuos. Proverbios 4:18 nos asegura: “La senda de los justos es como la luz brillante que va haciéndose más y más clara hasta que el día queda firmemente establecido”.

Capítulo 14:

w02 1/10 pág. 16 párrs. 19-20 Jehová bendice y protege a quienes le obedecen
19, 20. a) ¿Por qué fue de vital importancia que Israel obedeciera en el mar Rojo? b) ¿Cómo nos beneficia hoy reflexionar con oración sobre el relato del mar Rojo?
19 Esta situación nos recuerda el éxodo de Egipto de los israelitas. Después de castigar a la nación egipcia con diez plagas devastadoras, Jehová no condujo a su pueblo por el camino más corto a la Tierra Prometida, sino en dirección sur hacia el mar Rojo, donde se le podía acorralar y atacar fácilmente. Desde una óptica militar, parecía una decisión desastrosa. Si usted hubiese estado allí, ¿habría obedecido la palabra de Jehová mediante Moisés y se habría encaminado hacia el mar Rojo con absoluta confianza, sabiendo que la Tierra Prometida quedaba en otra dirección? (Éxodo 14:1-4.)
20 Al seguir leyendo el capítulo 14 de Éxodo, vemos la imponente manifestación de poder con que Jehová liberó a su pueblo. ¡Cuánto nos fortalecen la fe estos relatos cuando dedicamos tiempo a estudiarlos y reflexionar sobre ellos! (2 Pedro 2:9.) La fe fuerte, a su vez, nos da vigor para obedecer a Jehová, aunque sus mandatos parezcan ir en contra del razonamiento humano (Proverbios 3:5, 6). Por ello, pregúntese: “¿Hago todo lo posible para robustecer mi fe aplicándome al estudio de la Biblia, la oración y la meditación, así como relacionándome regularmente con el pueblo de Dios?” (Hebreos 10:24, 25; 12:1-3).

w07 15/12 pág. 18 párr. 10 “Estén firmes y vean la salvación de Jehová”
10. ¿Por qué ordenó Dios a Israel que acampara delante de Pihahirot?
10 Entonces ocurre algo sorprendente. Jehová da este mandato a Moisés: “Habla a los hijos de Israel, que se vuelvan y acampen delante de Pihahirot, entre Migdol y el mar, a vista de Baal-zefón”. Por seguir estas instrucciones, aquella gran multitud se ve acorralada entre las montañas y un brazo del mar Rojo. No parece haber escapatoria. Pero Jehová sabe lo que hace. Le dice a Moisés: “Yo realmente dejaré que se haga obstinado el corazón de Faraón, y él ciertamente correrá tras ellos, y yo me conseguiré gloria por medio de Faraón y de todas sus fuerzas militares; y los egipcios ciertamente sabrán que yo soy Jehová” (Éxodo 14:1-4).


w12 15/4 pág. 24 párrs. 9-10 Jehová sabe librar a su pueblo
9, 10. ¿De qué manera usó Jehová a su pueblo como un cebo para conducir a los ejércitos egipcios a una trampa?
9 Hasta ahora hemos visto que Jehová controla a la perfección el horario de los sucesos relacionados con su propósito. El segundo ejemplo nos mostrará otra razón por la que podemos confiar en que él librará a su pueblo: empleará su infinito poder para que su voluntad se cumpla sin falta. La capacidad de Jehová de liberar a sus siervos está tan asegurada que en ocasiones los ha utilizado como cebo para atraer a sus enemigos a una trampa. Este fue el caso cuando liberó a los israelitas de la esclavitud en Egipto.
10 Es probable que salieran de Egipto unos tres millones de israelitas. Por orden de Jehová, Moisés los dirigió de tal modo que Faraón creyó que andaban perdidos y confusos (léase Éxodo 14:1-4). Sin poder resistirse, Faraón mordió el anzuelo y se lanzó con su ejército detrás de sus anteriores esclavos, acorralándolos en la orilla del mar Rojo, donde no parecían tener escapatoria (Éxo. 14:5-10). La realidad era que los israelitas no corrían el menor peligro. ¿Por qué no? Porque Dios mismo iba a intervenir a favor de su pueblo.

w95 15/10 págs. 10-11 párr. 10 Por qué temer hoy al Dios verdadero
10. ¿Por qué aniquiló Dios el ejército de Egipto?
10 El relato de cómo libró Jehová a Israel de Egipto es mundialmente conocido. Mandó plagas sobre aquella poderosa potencia mundial hasta que por fin Faraón permitió que los israelitas se marcharan. Pero luego los ejércitos de Faraón salieron tras este pueblo indefenso y lo atraparon, o al menos eso creyeron, a orillas del mar Rojo. Aunque todo parecía indicar que los hijos de Israel pronto perderían la libertad que acababan de adquirir, ese no era el propósito de Jehová. Abrió milagrosamente un camino en medio del mar y condujo a su pueblo a la salvación. Cuando los egipcios siguieron a los israelitas, Jehová hizo que las aguas del mar Rojo cayeran sobre aquellos y ahogaran a Faraón y a sus fuerzas militares. (Éxodo 14:1-31.)

w07 15/12 pág. 18 párr. 11 “Estén firmes y vean la salvación de Jehová”
11. a) ¿Qué hizo el faraón a continuación, y cómo reaccionaron los israelitas? b) ¿Cómo respondió Moisés a las quejas de los israelitas?
11 El faraón, convencido de que ha cometido un error dejando marchar a los israelitas, escoge 600 carros de guerra y sale tras ellos en feroz persecución. Al divisar al ejército egipcio, los israelitas se aterrorizan y le gritan a Moisés: “¿Es porque no hay absolutamente ninguna sepultura en Egipto por lo que nos has traído acá a morir en el desierto?”. Con plena confianza en que Jehová los salvará, Moisés responde: “No tengan miedo. Estén firmes y vean la salvación de Jehová, que él ejecutará para ustedes hoy. [...] Jehová mismo peleará por ustedes, y ustedes mismos guardarán silencio” (Éxodo 14:5-14).

w03 1/5 págs. 14-15 párr. 4 ¿Dónde hallar verdadero consuelo?
4. a) ¿Qué nos ha dejado Jehová para fortalecer nuestra confianza en sus promesas de socorro? b) ¿Cómo nos ayuda Jehová a determinar cuándo llegará el auxilio predicho?
4 Con objeto de fortalecer la confianza que tenemos en sus promesas, Dios ha dejado abundantes testimonios de que todo lo que predice se cumple (Josué 23:14). Así, ha incluido en la Biblia una crónica de sus intervenciones para liberar a sus siervos de dificultades cuya solución resultaba humanamente imposible (Éxodo 14:4-31; 2 Reyes 18:13–19:37). Además, ha demostrado mediante Jesucristo que se propone curar “toda suerte de dolencia” e incluso resucitar a los muertos (Mateo 9:35; 11:3-6). ¿Cuándo lo hará? Hallamos la respuesta bíblica en la descripción de Jesús sobre los últimos días de este viejo mundo, el cual precede a los nuevos cielos y nueva tierra que Dios introducirá. Dicha descripción coincide con nuestros tiempos (Mateo 24:3-14; 2 Timoteo 3:1-5).

w95 15/3 págs. 16-17 párrs. 4-5 Los beneficios de temer al Dios verdadero
4, 5. a) ¿Por qué no le aportó sabiduría verdadera la educación universitaria a cierto joven? b) ¿Cómo adquirieron posteriormente sabiduría verdadera este joven y su esposa, y cómo cambió su vida?
4 Veamos un ejemplo. Hace algunas décadas, cierto joven estudiaba en la Universidad de Saskatchewan (Canadá). En la clase de Biología se le enseñó la evolución. Después de graduarse se especializó en Física Atómica, y se le concedió una beca para continuar sus estudios en la Universidad de Toronto. En las estructuras atómicas que estudiaba veía prueba maravillosa de orden y diseño. Pero no se le contestaban las preguntas: ¿quién diseñó todo esto?, ¿cuándo? y ¿por qué? Sin esas respuestas, ¿podría utilizar adecuadamente su conocimiento en un mundo que se encontraba en plena guerra? ¿Qué lo guiaría?: ¿el nacionalismo?, ¿el deseo de recompensas materiales? En realidad, ¿había adquirido sabiduría verdadera?
5 Poco después de graduarse, este joven y su esposa empezaron a estudiar la Biblia con los testigos de Jehová. La propia Palabra de Dios les dio las respuestas que antes no habían encontrado. Llegaron a conocer al Creador, Jehová Dios. Cuando estudiaron el relato de Moisés y el mar Rojo, así como el de Daniel y sus compañeros en Babilonia, aprendieron la importancia de temer a Dios, no a los hombres. (Éxodo 14:10-31; Daniel 3:8-30.) Ese temor piadoso, unido al amor verdadero a Jehová, empezó a darles una motivación. Al poco tiempo cambiaron completamente su modo de vivir. Este joven conoció por fin a Aquel cuya obra había estudiado en las clases de Biología. Empezó a comprender el propósito de Aquel cuya sabiduría había visto reflejada en sus clases de Física. En vez de emplear su conocimiento para la producción de armas destructivas, tanto él como su esposa decidieron ayudar a la gente a amar a Dios y al prójimo. Emprendieron el servicio de tiempo completo como proclamadores del Reino de Dios. Más tarde, asistieron a la Escuela Bíblica de Galaad de la Watchtower y se les envió de misioneros al extranjero.

w98 1/4 pág. 14 párrs. 16-17 Un libro para todo el mundo
16, 17. a) Para que la Biblia sea confiable, ¿qué prueba debe existir? b) Dé un ejemplo que ilustre la franqueza del escritor bíblico Moisés.
16 “¿Es de verdad confiable la Biblia? —quizá pregunten algunos—. ¿Habla de personas de la vida real, lugares auténticos y sucesos históricos?” Para que confiemos en ella, debe haber prueba de que la escribieron hombres cuidadosos y honrados. Esto nos lleva a otra razón para examinarla: hay prueba sólida de que es fidedigna y confiable.
17 Los escritores imparciales no solo consignan los éxitos, sino también los fracasos; no solo las virtudes, sino también los defectos. Los escritores de la Biblia manifestaron esa reconfortante franqueza. Veamos, por ejemplo, la sinceridad de Moisés. Entre los datos de que habló con franqueza estuvo su propia falta de elocuencia, que en su opinión lo incapacitaba para ser el caudillo de Israel (Éxodo 4:10); el grave error que cometió y que impidió que entrara en la Tierra Prometida (Números 20:9-12; 27:12-14); la desviación de su hermano Aarón, que colaboró con los israelitas rebeldes en hacer una estatua de un becerro de oro (Éxodo 32:1-6); la rebelión de su hermana, Míriam, y su humillante castigo (Números 12:1-3, 10); la profanación de la que fueron protagonistas sus sobrinos Nadab y Abihú (Levítico 10:1, 2), y las continuas quejas y murmuraciones del propio pueblo de Dios (Éxodo 14:11, 12; Números 14:1-10). ¿No revela interés genuino por la verdad una exposición tan sincera y abierta? Dado que los escritores de la Biblia estuvieron dispuestos a reflejar aspectos negativos de sus seres amados, de su pueblo y de sí mismos, ¿no hay buena razón para confiar en sus escritos?

w00 1/6 pág. 9 párr. 1 Mantengamos radiante nuestra “esperanza de la salvación”
1. ¿Cómo nos ayuda a aguantar “la esperanza de la salvación”?
LA ESPERANZA de salvarse puede ayudar a una persona a perseverar en las circunstancias más críticas. Un náufrago puede aguantar mucho más tiempo en el mar si sabe que la ayuda está en camino. De igual modo, por miles de años la esperanza de “la salvación de Jehová” ha sostenido a hombres y mujeres de fe en tiempos de prueba, y esa esperanza nunca los ha desilusionado (Éxodo 14:13; Salmo 3:8; Romanos 5:5; 9:33). El apóstol Pablo comparó “la esperanza de la salvación” al “yelmo” de la armadura espiritual del cristiano (1 Tesalonicenses 5:8; Efesios 6:17). En efecto, la confianza en la salvación divina nos protege las facultades mentales y nos ayuda a mantener la sensatez frente a la adversidad, la oposición y la tentación.

w07 15/12 pág. 19 párr. 14 “Estén firmes y vean la salvación de Jehová”
14. a) ¿Qué nos dice acerca de Jehová la experiencia por la que atravesó Israel? b) ¿Cuál es el texto del año 2008?
14 ¿Qué nos enseñan estos emocionantes sucesos? ¿Qué consuelo y esperanza nos dan? Aprendemos que Jehová está listo para ayudar a sus siervos a superar cualquier prueba y que puede resolver cualquier problema al que se enfrenten. Por ejemplo, hizo que el mar Rojo no fuera obstáculo para Israel cuando levantó aquel viento fuerte del este. Además, pudo hacer que sus aguas se convirtieran en la tumba de los ejércitos del faraón. Al pensar en ello, nos identificamos con el salmista que dijo: “Jehová está de mi parte; no temeré. ¿Qué puede hacerme el hombre terrestre?” (Salmo 118:6). Asimismo, nos consuelan y animan las palabras de Pablo que se hallan en Romanos 8:31: “Si Dios está por nosotros, ¿quién estará contra nosotros?”. ¡Cuánta confianza nos dan estos pasajes inspirados! En realidad, disipan todos los temores y dudas que podamos tener y nos llenan de esperanza. En vista de esto, es muy apropiado que el texto del año 2008 sea: “Estén firmes y vean la salvación de Jehová” (Éxodo 14:13).

w92 1/1 pág. 19 párr. 4 Tema a Jehová y glorifique su santo nombre
4. ¿Qué liberación de la antigüedad debe animarnos a temer a Jehová?
4 Cuando Israel salió del Egipto de Faraón, Moisés mostró claramente que solo temía a Jehová. Pronto los israelitas se vieron atrapados entre el mar Rojo y la poderosa maquinaria bélica de Egipto. ¿Qué podían hacer? “Moisés dijo al pueblo: ‘No tengan miedo. Estén firmes y vean la salvación de Jehová, que él ejecutará para ustedes hoy. Pues a los egipcios que ustedes realmente ven hoy, no los volverán a ver, no, nunca jamás. Jehová mismo peleará por ustedes, y ustedes mismos guardarán silencio’.” Jehová dividió milagrosamente las aguas. Los israelitas cruzaron por el lecho del mar. Entonces las aguas se desplomaron con gran estrépito. El ejército de Faraón fue aniquilado. Jehová salvó a aquella nación que temía a Dios, y a la vez ejecutó juicio sobre Egipto, que lo deshonraba. Hoy, de igual manera, mostrará su lealtad al librar del mundo de Satanás a Sus Testigos, quienes temen a Dios. (Éxodo 14:13, 14; Romanos 15:4.)

w11 15/10 pág. 24 párr. 9 Confiemos en Jehová, “el Dios de todo consuelo”
9. ¿Cómo podemos enfrentarnos a las emociones negativas?
9 Cuando nos sentimos muy desanimados, corremos el peligro de dejarnos dominar por las emociones negativas. Quizás pensemos que no podemos cumplir con algún mandato bíblico o con determinada responsabilidad en la congregación. En tales casos, Jehová también nos socorre y consuela. Notemos que, cuando Josué recibió el encargo de dirigir a los israelitas en la lucha contra naciones poderosas, Moisés hizo esta exhortación al pueblo: “Sean animosos y fuertes. No tengan miedo ni sufran un sobresalto delante de ellos, porque Jehová tu Dios es el que marcha contigo. No te desamparará ni te dejará enteramente” (Deu. 31:6). Gracias al apoyo de Jehová, Josué logró introducir en la Tierra Prometida al pueblo elegido y obtener la victoria sobre sus enemigos. Años antes, Moisés había visto el mismo respaldo divino en el mar Rojo (Éxo. 14:13, 14, 29-31).

w90 1/7 pág. 18 párrs. 1-2 El final próximo del “libro de las Guerras de Jehová”
1, 2. ¿En qué ocasión de la antigüedad demostró Jehová a los egipcios que era un Dios guerrero, y cómo lo hizo?
LOS hombres de la actualidad apenas comprenden que el Dios de la Biblia, Jehová, es un guerrero, una persona varonil de guerra. Este hecho se representó gráficamente cuando él libertó de la opresión en Egipto a su pueblo de tiempos antiguos. El enemigo invisible de aquel pueblo, Satanás el Diablo, había incitado a Faraón a tratar de acabar con los israelitas mediante trabajo pesado. Ahora bien, cuando Faraón se dio cuenta de lo que iba a perder por dejar que los israelitas partieran libremente, salió con sus fuerzas militares a perseguirlos.
2 Sin embargo, Faraón no percibió que el Dios de los israelitas podía hacerse un Dios guerrero para libertar a Su pueblo. Cuando aquellas fuerzas egipcias los siguieron de cerca por el lecho seco del mar Rojo con intención de vengarse, el Dios de aquellos israelitas en peligro entró en acción y ahogó a los conductores de carros y los jinetes al hacer que las aguas que se habían mantenido aguantadas a los lados cayeran sobre el pasillo de escape que había sido abierto milagrosamente para los israelitas. (Éxodo 14:14, 24-28.)

w91 1/2 pág. 17 párr. 10 Honre al Hijo, el Agente Principal de Jehová
10. a) ¿Cómo lleva Miguel la delantera como combatiente a favor del Reino de Dios? b) ¿Qué papel desempeñó Miguel respecto a la nación de Israel?
10 El arcángel Miguel pelea a favor del Reino de Dios, pues lleva la delantera en limpiar de Satanás y sus huestes demoníacas los cielos. (Revelación 12:7-10.) Y el profeta Daniel dice que ‘está plantado a favor del pueblo de Dios’. (Daniel 12:1.) Por lo tanto, parece que Miguel es “el ángel del Dios verdadero que iba delante del campamento de Israel” y que es aquel a quien Dios utilizó para llevar a su pueblo a la Tierra Prometida. “Cuídate a causa de él y obedece su voz —mandó Dios—. No te portes rebeldemente contra él, [...] porque mi nombre está dentro de él.” (Éxodo 14:19; 23:20, 21.) No hay duda de que el arcángel de Jehová tiene que haberse interesado mucho en el típico pueblo del nombre de Dios. Muy apropiadamente, el arcángel acudió en ayuda de otro ángel que fue enviado a fortalecer al profeta Daniel y a quien había presentado oposición un poderoso demonio. (Daniel 10:13.) Por lo tanto, puede ser razonable llegar a la conclusión de que el ángel que destruyó a los 185.000 guerreros de Senaquerib fue el mismo Miguel el arcángel. (Isaías 37:36.)

w95 1/8 pág. 13 párr. 21 Jehová, el Dios que enseña
21. ¿A qué ángel en particular utilizó Jehová como su representante, y cómo sabemos que empleó a otros?
21 Para impartir la enseñanza, Jehová recurre a sus representantes angélicos, entre ellos, su Primogénito, “la Palabra”. (Juan 1:1-3.) Aunque Jehová podía haber hablado directamente con su hijo humano perfecto, Adán, en el jardín de Edén, es probable que utilizara a Jesús en su existencia prehumana para que hablara por él. (Génesis 2:16, 17.) Es muy posible que este también fuera “el ángel del Dios verdadero que iba delante del campamento de Israel”, respecto al cual ordenó Jehová que ‘obedecieran su voz’. (Éxodo 14:19; 23:20, 21.) El “príncipe del ejército de Jehová” que se le apareció a Josué para fortalecerlo también debió ser Jesús en su existencia prehumana. (Josué 5:14, 15.) Jehová emplea asimismo a otros ángeles para impartir sus enseñanzas, como los que utilizó para entregar su Ley a Moisés. (Éxodo 20:1; Gálatas 3:19; Hebreos 2:2, 3.)


w12 15/4 págs. 24-25 párrs. 11-12 Jehová sabe librar a su pueblo
11, 12. a) ¿Cómo intervino Jehová a favor de su pueblo? b) ¿Qué sucedió al final, y qué nos enseña acerca de Jehová este relato?
11 “La columna de nube” que iba delante de los israelitas indicándoles por dónde ir se colocó detrás de ellos, impidiendo que el ejército de Faraón los atacara y dejándolo a oscuras. En cambio, para los israelitas fue una fuente de luz nocturna (léase Éxodo 14:19, 20). Entonces Jehová dividió el mar valiéndose de un poderoso viento del este que llevó a que “la cuenca del mar se convirtiera en suelo seco”. Seguramente, el proceso tomó su tiempo, pues el relato señala que el viento sopló “durante toda la noche” y que “por fin los hijos de Israel fueron por en medio del mar sobre tierra seca”. En comparación con los soldados de Faraón y sus carros de guerra, los israelitas se movían a paso lento. Pero era imposible que los alcanzara aquel ejército, pues Jehová peleaba a favor de ellos. De hecho, “empezó a poner en confusión el campamento de los egipcios. Y siguió quitándoles ruedas a sus carros, de modo que los conducían con dificultad” (Éxo. 14:21-25).
12 Una vez que todos los israelitas se encontraron a salvo en la otra orilla, Moisés recibió esta orden: “Extiende tu mano sobre el mar, para que las aguas se vuelvan sobre los egipcios, sus carros de guerra y sus soldados de caballería”. Aunque trataron de escapar del muro de agua que se les venía encima, “Jehová sacudió a los egipcios, echándolos en medio del mar”. La huida fue imposible. “No se dejó que quedara ni siquiera uno solo de entre ellos.” (Éxo. 14:26-28.) De este modo, Dios dejó muy claro que posee el poder necesario para librar a su pueblo de cualquier amenaza.

w07 15/12 pág. 20 párr. 17 “Estén firmes y vean la salvación de Jehová”
17. ¿Por qué podemos confiar por completo en la guía divina?
17 ¿Nos imaginamos la confianza que debían sentir los israelitas al recordar la columna de nube y fuego que los acompañaba día y noche? Era una señal evidente de que “el ángel del Dios verdadero” los estaba guiando (Éxodo 13:21, 22; 14:19). De igual modo, hoy podemos confiar en que Jehová está con su pueblo para guiarlo, protegerlo y liberarlo. Tenemos sobradas razones para confiar en esta promesa: “[Jehová] no dejará a los que le son leales. Hasta tiempo indefinido ciertamente serán guardados” (Salmo 37:28). Nunca olvidemos que a los siervos de Dios de hoy día también nos respaldan poderosas fuerzas angélicas. Con su apoyo, podemos ‘estar firmes y ver la salvación de Jehová’ (Éxodo 14:13).

w07 1/11 pág. 23 párr. 7 La palabra de Jehová nunca falla
7. ¿Cómo protegió Jehová a los israelitas del ataque del faraón y su ejército?
7 ¿Qué hay de la segunda promesa, la de proteger a su pueblo? Esta se hallaba implícita en la promesa de liberar a los israelitas de Egipto y darles la Tierra Prometida. Recordemos que el faraón, cegado por la ira, salió tras Israel con un poderoso ejército que contaba con centenares de carros. Seguro que, en su arrogancia, se sentía muy confiado, y más aún cuando creyó que los israelitas se encontraban acorralados entre las montañas y el mar. Pero Dios intervino para proteger a su pueblo. Con ese fin situó entre los dos campamentos una nube que detenía el avance de los egipcios. Por el lado de estos había oscuridad, mientras que por el lado de los israelitas había luz. Entonces Moisés alzó su vara, y las aguas del mar Rojo se dividieron. Lo que para los israelitas fue una vía de escape, para los egipcios se convirtió en una trampa mortal. Jehová acabó con el poderoso ejército del faraón, protegiendo así a su pueblo de caer en sus manos (Éxodo 14:19-28).

w08 15/9 pág. 4 párr. 6 Jehová, el “Libertador”, protege a sus siervos de tiempos bíblicos
6. ¿Qué relatos convencieron a David de que Jehová puede librar a los justos?
6 Por lo que había leído en las Escrituras que estaban disponibles en su tiempo, David sabía que los justos pueden contar con la ayuda divina. Por ejemplo, cuando Jehová trajo un diluvio para destruir a la gente malvada, protegió a Noé y a su devota familia (Gén. 7:23). Cuando hizo que cayera del cielo fuego y azufre sobre los pervertidos habitantes de Sodoma y Gomorra, ayudó a escapar al justo Lot y a sus dos hijas (Gén. 19:12-26). Y cuando destruyó al orgulloso faraón y a su ejército en el mar Rojo, protegió a su pueblo y lo libró de un fin terrible (Éxo. 14:19-28). Con razón dijo David en otro salmo que Jehová es “un Dios de hechos salvadores” (Sal. 68:20).

w07 15/12 pág. 18 párr. 12 “Estén firmes y vean la salvación de Jehová”
12. ¿Cómo rescató Jehová a su pueblo?
12 En conformidad con las palabras de Moisés, Jehová mismo lucha por los israelitas. A partir de ese momento, fuerzas sobrenaturales asumen el control. Milagrosamente, el ángel de Jehová traslada a la retaguardia la columna de nube que los ha estado guiando. Mientras que a los egipcios los sume en la oscuridad, a los israelitas los alumbra (Éxodo 13:21, 22; 14:19, 20). Al mandato de Jehová, Moisés extiende la mano. El relato prosigue: “Jehová empezó a hacer que el mar se retirara por un fuerte viento del este durante toda la noche [...]. Por fin los hijos de Israel fueron por en medio del mar sobre tierra seca, mientras las aguas eran un muro para ellos a su derecha y a su izquierda”. Los perseguidores se lanzan tras ellos, pero Jehová está con su pueblo. Primero siembra la confusión en el campamento egipcio, y luego le dice a Moisés: “Extiende tu mano sobre el mar, para que las aguas se vuelvan sobre los egipcios, sus carros de guerra y sus soldados de caballería”. Cuando esto sucede, la destrucción es tan completa que ni un solo soldado queda con vida (Éxodo 14:21-28; Salmo 136:15).

w08 15/6 pág. 11 párr. 1 Virtudes que debemos perseguir
1. ¿Qué ejemplos bíblicos le vienen a la mente al escuchar la palabra perseguir?
¿QUÉ ejemplos bíblicos le vienen a la mente al escuchar la palabra perseguir? Tal vez piense en lo que sucedió en los tiempos de Moisés, cuando los egipcios salieron en persecución de los israelitas, pero terminaron sepultados bajo las aguas del mar Rojo (Éxo. 14:23). O quizás piense en el peligro que corría el homicida involuntario en el antiguo Israel. Este tenía que huir sin demora a una de las seis ciudades designadas para refugio. ¿Por qué? La Biblia explica: “No sea que el vengador de la sangre [...] persiga al que causó la muerte, lo alcance [...] y lo mate” (Deu. 19:6, La Nueva Biblia Latinoamérica).

w12 15/9 pág. 6 párr. 12 ¿Cómo llegará el fin de este mundo?
12. ¿A qué se verán obligadas las naciones?
12 Las naciones se verán obligadas a reconocer que quien causa su aplastante derrota es Jehová mismo. Igual que los soldados egipcios que persiguieron a los israelitas en el mar Rojo, los ejércitos controlados por Satanás quizá exclamen desesperados: “Jehová ciertamente pelea por ellos” (Éx. 14:25). En efecto, las naciones sabrán quién es Jehová (léase Ezequiel 38:23). ¿Cuánto falta para que dé inicio esta cadena de acontecimientos?

w97 1/4 pág. 15 párrs. 6-7 Liberados para entrar en un nuevo mundo justo
6, 7. ¿Por qué pueden tener confianza los siervos de Jehová cuando se les ataque durante la “gran tribulación”?
6 Una vez que hayan acabado con la religión falsa, los elementos políticos arremeterán contra los siervos de Jehová. Satanás, “Gog de la tierra de Magog” en la profecía, dice: “Vendré sobre los que están sin disturbio, que moran en seguridad”. Pensando que son una presa fácil, los atacará con “una numerosa fuerza militar [...], como nubes para cubrir el país”. (Ezequiel 38:2, 10-16.) El pueblo de Jehová sabe que este ataque fracasará, pues confía en Él.
7 Cuando Faraón y sus ejércitos pensaron que tenían atrapados a los siervos de Dios en el mar Rojo, Jehová liberó milagrosamente a su pueblo y aniquiló a los ejércitos egipcios. (Éxodo 14:26-28.) Durante la “gran tribulación”, cuando las naciones piensen que tienen atrapado al pueblo de Jehová, Él de nuevo acudirá al rescate milagrosamente: “En aquel día [...] mi furia subirá a mi nariz. Y en mi ardor, en el fuego de mi furor, tendré que hablar”. (Ezequiel 38:18, 19.) El clímax de la “gran tribulación” será entonces inminente.

w04 15/3 pág. 26 Puntos sobresalientes del libro de Éxodo
Lecciones para nosotros:
Éxodo 14:30. Podemos confiar en que Jehová salvará a sus siervos durante la venidera “gran tribulación” (Mateo 24:20-22; Revelación [Apocalipsis] 7:9, 14).

w10 15/11 pág. 26 párr. 12 Jehová es nuestro Soberano
12. ¿Por qué podemos estar seguros de que pronto Dios pondrá fin a la maldad?
12 Dentro de poco, Jehová demostrará que es el legítimo Soberano. ¿Por qué estamos tan seguros? Para empezar, porque él no puede tolerar indefinidamente la maldad. Además, todo indica que vivimos en los últimos días. Y él ya ha eliminado a los malvados en otras ocasiones. Así lo hizo en el Diluvio, y al destruir a las ciudades de Sodoma y Gomorra y al faraón de Egipto y su ejército. Tampoco resistieron su brazo los soldados de Sísara ni los del emperador asirio Senaquerib (Gén. 7:1, 23; 19:24, 25; Éxo. 14:30, 31; Jue. 4:15, 16; 2 Rey. 19:35, 36). De modo que no nos cabe ninguna duda: Jehová no soportará por siempre la falta de respeto a su nombre ni los ataques contra sus Testigos. Y actuará pronto, pues está muy clara la señal de la presencia de Cristo y el fin de este malvado sistema (Mat. 24:3).

w12 15/3 págs. 26-27 párrs. 7-9 No mire “a las cosas que deja atrás”
7-9. a) ¿Qué les ocurrió a los israelitas en Egipto? b) ¿Qué motivos tenían para sentir gozo? c) ¿De qué se quejaron los israelitas?
7 Pensemos en lo que les sucedió a los israelitas en tiempos de Moisés. Aunque al principio los egipcios los trataban como invitados, tras la muerte de José “pusieron sobre ellos jefes de trabajos forzados con el propósito de oprimirlos mientras llevaban sus cargas” (Éxo. 1:11). De hecho, el faraón ordenó una forma de genocidio (una horrible matanza de niños) para impedir que el pueblo de Dios siguiera aumentando (Éxo. 1:15, 16, 22). Tan grave era su situación que Jehová le dijo a Moisés: “He visto la aflicción de mi pueblo que está en Egipto, y he oído el clamor de ellos a causa de los que los obligan a trabajar; porque conozco bien los dolores que sufren” (Éxo. 3:7).
8 ¡Qué inmensa alegría debieron de sentir al ser liberados de su esclavitud! Pensemos en todas las manifestaciones del poder de Jehová de que fueron testigos. Para empezar, habían visto cómo Jehová empleó su poder de forma espectacular y envió diez plagas contra el altivo faraón y su pueblo (léase Éxodo 6:1, 6, 7). En segundo lugar, los egipcios no solo los dejaron salir de Egipto, sino que se lo rogaron, y hasta les entregaron una gran cantidad de oro y plata. Tanto es así que la Biblia afirma que los israelitas “despojaron a los egipcios” de muchas de sus riquezas (Éxo. 12:33-36). Finalmente, tuvieron la alegría de presenciar el fin del faraón y sus soldados en el mar Rojo (Éxo. 14:30, 31). Sin duda, ser testigos presenciales de aquellos emocionantes sucesos fortaleció mucho su fe.
9 Por eso es tan sorprendente que, poco después de su milagrosa liberación, los israelitas comenzaran a murmurar. ¿De qué? ¡De la comida! Descontentos con lo que Jehová les proporcionaba, exclamaron en son de queja: “¡Cómo nos acordamos del pescado que comíamos de balde en Egipto, de los pepinos y las sandías y los puerros y las cebollas y el ajo! Pero ahora nuestra alma se halla seca. Nuestros ojos no se posan en cosa alguna sino en el maná” (Núm. 11:5, 6). Se habían vuelto tan miopes que pretendían volver al mismo lugar donde antes habían sido esclavos (Núm. 14:2-4). Su obsesión por las cosas que habían dejado atrás los llevó a perder la aprobación de Jehová (Núm. 11:10).

w01 1/12 pág. 16 párr. 7 Desarrollemos el corazón para temer a Jehová
7. ¿Qué razones tenemos para confiar en el poder salvador de Jehová?
7 El temor reverencial de Dios y la clara conciencia de su imponente poder preceden a la confianza en Él. Tal como un niño se encuentra protegido cerca de su padre, nosotros nos sentimos amparados y seguros, pues nos guía la mano divina. Observemos cómo reaccionaron los israelitas cuando él los sacó de Egipto: “Israel también alcanzó a ver la gran mano que Jehová puso en acción contra los egipcios; y el pueblo empezó a temer a Jehová y a poner fe en Jehová” (Éxodo 14:31). Así mismo, la experiencia de Eliseo da fe de que “el ángel de Jehová está acampando todo en derredor de los que le temen, y los libra” (Salmo 34:7; 2 Reyes 6:15-17). La historia moderna de Su pueblo, y probablemente la nuestra propia, confirman que él ciertamente ejerce su poder a favor de quienes le sirven (2 Crónicas 16:9). De este modo constatamos que “en el temor de Jehová hay fuerte confianza” (Proverbios 14:26).

Referencias consultadas en: Biblioteca en Línea Watchtower y Watchtower Library 2013


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