Cuál es el Significado de Pirosis - Concepto, Definición, Qué es Pirosis

Definición, Concepto, Significado, Qué es Pirosis


Pirosis – Definición de Pirosis, Concepto de Pirosis, Significado de Pirosis

1. Concepto de Pirosis

Se denomina pirosis (popularmente agruras o acidez) a una sensación de dolor o quemazón en el esófago, justo debajo del esternón, que es causada por la regurgitación de ácido gástrico.1 El dolor se origina en el pecho y puede radiarse al cuello, a la garganta o al ángulo de la mandíbula. La pirosis se ha identificado como una de las causas de la tos crónica, e incluso pueden confundirse con asma.

Fisiopatología

La sensación de ardor se origina por la exposición del esófago bajo a los contenidos ácidos del estómago. Normalmente, el esfínter esofágico inferior que separa al estómago del esófago se debería contraer para evitar esta situación. Si el esfínter se relaja por alguna razón (como ocurre habitualmente al tragar), los contenidos del estómago, mezclados con ácido gástrico, pueden regresar al esófago. Este regreso se conoce también como reflujo, y puede convertirse en enfermedad de reflujo gastroesofágico si ocurre frecuentemente. La peristalsis, la onda rítmica de contracción muscular en el esófago, en condiciones normales lleva la comida hacia abajo y a través del EEI; es responsable de limpiar los contenidos del reflujo estomacal. Además, el ácido gástrico puede neutralizarse con los tampones químicos de la saliva.
Es muy frecuente en caso de hernia hiatal.

Diagnóstico

Se puede diagnosticar fácilmente el reflujo gastroesofágico únicamente con base en sus síntomas. Cuando el estado clínico no es muy claro, se pueden hacer otras pruebas para confirmar el diagnóstico o para excluir otras enfermedades. Algunas pruebas de confirmación incluyen:

Monitoreo ambulatorio del pH

se puede colocar un tubo a través de la nariz hacia el esófago para grabar el nivel de acidez del esófago bajo. Ya que una variación ligera en la acidez es normal, pequeños eventos de reflujo son comunes y este tipo de monitoreo debe correrse al menos durante 24 horas para confirmar el diagnóstico. Este examen es particularmente útil cuando los síntomas del paciente pudieran estar relacionados con episodios de aumento en la acidez esofágica.

Serie gastrointestinal superior

se toma una serie de rayos X del sistema digestivo superior tras haber tomado una solución de bario. Esto puede conllevar al reflujo del bario en el esófago, que sugeriría la posibilidad de enfermedad. Para mayor precisión, se puede usar una fluoroscopia, a fin de detectar el reflujo en tiempo real.

Manometría

en este examen se utiliza un sensor de presión (manómetro) que se pasa por la boca hacia el esófago y mide directamente la presión del esfínter esofágico.

Endoscopia

se puede visualizar la mucosa esofágica directamente al introducir un tubo delgado e iluminado, con una cámara integrada (endoscopio) a través de la boca para examinar el esófago y el estómago. De este modo, se puede detectar la evidencia de inflamación esofágica y, si es necesario, tomar una biopsia. Ya que la endoscopía le permite al doctor inspeccionar visualmente el tracto digestivo superior, este procedimiento le puede ayudar a identificar daños adicionales que no se habrían detectado de otro modo.

Biopsia

se toma una pequeña muestra del tejido del esófago para estudiarla y revisar alguna inflamación o presencia de cáncer o algún otro problema.


2. Definición de Pirosis

¿Qué es la pirosis?

La pirosis es un síntoma digestivo muy frecuente que consiste en la sensación de ardor o quemazón, generalmente localizada en la zona alta del abdomen y/o en el tórax por detrás del esternón. La pirosis asciende desde el estómago y puede llegar hasta la base del cuello y la garganta.
Comúnmente este síntoma es descrito por el paciente con los siguientes términos: ardor, ardentía, quemazón o acidez.
La pirosis suele aparecer poco después de comer y puede desencadenarse tras las comidas copiosas. El acostarse justo después de las comidas puede agravar también la pirosis.
La relación entre la pirosis y el reflujo gastroesofágico
La pirosis se produce como consecuencia del contacto del ácido, procedente del estómago, con la pared del esófago. La pared del esófago no está protegida como la del estómago para resistir la acción del ácido. Cuando el ácido del estómago se desplaza hacia arriba, llega al esófago donde puede irritar la pared y provocar la estimulación de las terminaciones nerviosas que transmiten la sensibilidad dolorosa en forma de ardor o quemazón.
El esófago es un tubo muscular de unos 25 cm de largo que se extiende desde la faringe al estómago. En su recorrido, sigue la curvatura de la columna vertebral y desciende por el cuello y el tórax para llegar al abdomen.
El paso del contenido del estómago hacia arriba, penetrando en el esófago se llama reflujo gastroesofágico. La pirosis es el síntoma que con más frecuencia se asocia al reflujo gastroesofágico.
Además del ácido, existen otras sustancias procedentes del estómago como la pepsina y de tramos digestivos más inferiores como la bilis, que también son irritantes para el esófago. Estas sustancias pueden alcanzar el esófago mediante el reflujo y producir igualmente una sensación de ardor o pirosis.
Existe un reflujo normal o fisiológico, que puede ocurrir con cierta frecuencia durante y después de la ingesta. Este tipo de reflujo rara vez tiene lugar durante la noche y su duración es inferior a los 5 minutos. Puede asociarse o no con síntomas como la pirosis y no es patológico. Por el contrario, el reflujo esofágico patológico se presenta en determinadas personas y se caracteriza por ser frecuente, repetido y prolongado. Además, durante los episodios de este reflujo patológico el pH esofágico desciende de forma significativa lo que indica la existencia de acidez elevada en el esófago.
El reflujo gastroesofágico patológico se presenta en la enfermedad por reflujo gastroesofágico.

¿Qué es la enfermedad por reflujo gastroesofágico?

El reflujo ácido puede acompañarse de escasa o ninguna pirosis en algunas personas o por el contrario, puede provocar síntomas importantes y frecuentes en otras o lesiones en el esófago ocasionando lo que se denomina la enfermedad por reflujo gastroesofágico. Esta enfermedad se define como el conjunto de síntomas y/o alteraciones inflamatorias en el esófago resultantes de episodios de reflujo.
Muchas personas tienen algún episodio de pirosis a lo largo de su vida sin ningún tipo de trascendencia ni enfermedad asociada. Otros, sin embargo, desarrollan la enfermedad por reflujo gastroesofágico.
¿Qué factores favorecen la aparición de reflujo y de la pirosis?
La unión del esófago y el estómago funciona como una válvula muscular, que se denomina esfínter esofágico inferior (EEI). Al tragar la comida, ésta atraviesa el esófago hacia abajo y el esfínter esofágico inferior se relaja, permitiendo el paso de la comida al estómago. Normalmente el esfínter esofágico inferior sólo permite el paso de la comida en sentido descendente, pero a veces el esfínter es débil y permite el paso del contenido del estómago hacia el esófago.
La debilidad e incompetencia del EEI puede ser consecuencia de determinados factores entre los que se encuentran los siguientes:
• Alteraciones anatómicas como las que se producen en la hernia de hiato o tras determinadas intervenciones quirúrgicas de la zona.
• Algunas enfermedades que afectan a la musculatura.
• El embarazo.
• Determinados fármacos.
• El tabaco.
Las comidas copiosas y ciertos alimentos pueden favorecer la pirosis, variando de un paciente a otro (comidas grasas, condimentadas o fritas, chocolate, café, té, alcohol y bebidas gaseosas, fundamentalmente).
La obesidad, la falta de ejercicio en general y el acostarse después de las comidas pueden también contribuir a su aparición.

3. Significado de Pirosis

Pirosis es una noción procedente del griego que está vinculada al ardor. El concepto se utiliza para nombrar al malestar que se siente al advertir una quemazón que se registra entre la faringe y el estómago.
La sensación de calor excesivo puede aparecer junto a la secreción de saliva y una acumulación de gases. También conocida como acidez, la pirosis se produce cuando la persona regurgita el ácido gástrico.
Lo habitual es que el ácido estomacal no entre en contacto con el esófago. Sin embargo, cuando se produce la relajación del esfínter esofágico al tragar, es probable que aquello que había pasado al estómago regrese al esófago, ahora mezclado con el ácido. Dicha acción recibe el nombre de reflujo.
En un organismo que funciona de manera saludable, la peristalsis se encarga de controlar el reflujo mientras que la saliva ayuda a neutralizar el ácido. Sin embargo, ante una hernia hiatal u otros trastornos, la pirosis puede hacer su aparición.
Existen muchas maneras de combatir la pirosis. Entre los fármacos que puede recetar un médico, se encuentran los denominados inhibidores de la bomba de protones, ciertos antihistamínicos y, por supuesto, los antiácidos.
El control de la dieta también es importante, ya que algunos alimentos tienen mayor incidencia en la aparición del reflujo y de la pirosis. Beber una cantidad elevada de agua puede ser útil, ya que contribuye a diluir los ácidos en el estómago.
Es probable que, ante la pirosis, el médico sugiera realizar diversos estudios que descarten la presencia de otros males. La endoscopia (con una biopsia de tejido del esófago), la manometría y las radiografías del tracto superior digestivo son algunas de las posibilidades.