Definición de Daño ‒ Significado de Daño

ADSBYGOOGLE

Daño – Su Definición y Conceptos  


Daño – Definición de Daño, Concepto de Daño, Significado de Daño

Definición de Daño

La palabra daño proviene del latín damnum que significa provocar dolor o perjuicio. Esta palabra la usamos cuando algo que se encuentra en perfecto estado, recibe algún tipo de golpe o fuerza externa que lo perjudica y dependiendo de la magnitud del daño, este elemento que sufrió el deterioro puede detener sus funciones hasta que se solucione el daño.
Existen muchos tipos de daños, mencionemos los más destacados, Daño físico: cuando el menoscabo ocasionado genera laceraciones, cortaduras o golpes que afecten su cuerpo. Daño moral: si una persona recibe una ofensa e injuria, el afectado recibe un daño moral que afecta sus principios morales. Daño legal: se refiere al perjuicio que puede recibir un individuo o empresa que amerite la inclusión de un juzgado para su solución. Daño doloso: se produce este tipo de daño cuando una persona esta consiente del perjurio que está realizando, a pesar de las consecuencias que esto pueda generar. Daño culposo: Es un deterioro que es hecho sin querer, la persona o ser vivo que lo realiza no tiene la culpa de lo causado. Se conoce en medicina como daño cerebral a aquel que afecta las funciones superiores del cerebro a causa de infecciones, tumores o traumatismos.
Por lo general un daño es reparado, bien sea por obligación de resarcimiento o por un compromiso moral que sea capaz de dañar el daño.

Significado de Daño

La palabra daño asume varios usos en nuestro idioma…
Uno de los empleos más extendidos es para indicar el dolor o el sufrimiento que un individuo padece como consecuencia de un accidente, de una enfermedad, o bien por la sucesión de un hecho desgraciado y triste.
El accidente en moto le provocó un daño irreversible en el cerebro.
Por otra parte, en el ámbito del derecho, la palabra daño ocupa un lugar especial dado que la misma en este contexto designa al perjuicio que una persona provoca, ya sea en el patrimonio o en la persona de otro individuo.
Más precisamente es la rama civil del derecho que tipifica al daño como aquel perjuicio o detrimento que se le propicia o genera a una persona, tras la acción o la omisión de otro y que terminará por afectar, ya sea a su persona o bien a sus bienes materiales e intereses.
Cabe destacarse que el daño puede presentar varios orígenes: dolo o culpa (es la voluntad deliberada de cometer un daño o delito conociendo de su ilegalidad), un caso fortuito (un suceso imprevisible imposibilita el cumplimiento de una obligación prevista) y fuerza mayor (consiste en un hecho que de ninguna manera podría evitarse ni preverse).
Cuando el origen del daño es el dolo, quien lo comete debe sí o sí resarcir al sujeto que dañó, y en algunos casos hasta cumplir una sanción de corte penal por su acción. Será la justicia o una autoridad competente la que entenderá en el caso y determinará de acuerdo a la norma vigente, la sanción que le cabe a aquel que comete un daño doloso contra otro.
Veamos dos ejemplos concretos de daño doloso para comprender más el concepto que nos ocupa. Un individuo que choca con su automóvil a otro y se comprueba por pericias que tiene la responsabilidad, deberá resarcir a la contraparte abonándole la reparación de los daños del vehículo.
Generalmente, esto se gestiona a través de las compañías de seguros de cada parte.
Mientras tanto, si un delincuente asalta a mano armada a una persona y la hiere en ese accionar. Una vez que se compruebe su culpabilidad a partir de un procedimiento judicial conforme, deberá pagar por ese daño cumpliendo una condena en prisión que variará de acuerdo a las contingencias y consecuencias del acto.