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La producción agrícola: Cacao

El indígena tomó posesión de la tierra venezolana hace unos 15.000 años, según elementos científicos que lo comprueban. Desde ese mismo momento inició lo que se puede llamar una agricultura de subsistencia, totalmente primitiva. Vivió de la caza y de la pesca y de lo que la tierra generosamente le brindaba, sin que nuestro más remoto antepasado tuviera mayores ambiciones.

Con el tiempo, al actividad agrícola del nativo pasó de la más incipiente o simple de los grupos de recolectores a la agricultura de riego o plantación y labranza, ya más avanzada, con ciertos implementos rudimentarios o con alguna elaboración. Esta última la practicaban en conucos las tribus más evolucionadas y participaba de sus beneficios toda la comunidad indígena. Mientras para algunos grupos la agricultura como dedicación no merecía la mayor importancia, para otros, en cambio, como los andinos, constituía la actividad fundamental.

Veamos ahora cuales eran los principales cultivos que servían se soporte a la economía provincial.

El cacao


El 24 de junio de 1607 se da a la vela en La Guaira la fragata San Antonio. Llegaba a Cartagena de España la primera carga de cacao venezolano. Se trataba apenas de media fanega de la "almendra sabrosa y nutritiva". Comenzaba así el comercio de un producto que luego haría ricos a muchos venezolanos a quienes la historia conoce con el sobrenombre de grandes cacaos, por la influencia política, económica y social que ejercieron.

Del cacao extraían los indígenas una sustanciosa bebida llamada por ellos chorote y que hoy se llama chocolate. Este se extendió con éxito por las cortes europeas. No sólo en España se hizo popular el chocolate, sino también en Inglaterra donde penetró en 1662, y en Francia, donde la propia reina Ana de Austria lo introdujo en 1651, promoviéndolo como exquisita bebida.

Si bien es cierto que el cultivo del cacao en Venezuela se intensificó a raíz de la toma de la vecina isla de Curazao por los holandeses, en 1634, gracias al contrabando que este hecho generó, también es verdad que el cacao había logrado desplazar otros cultivos tradicionales indígenas por la gran demanda que tenía.

Quiero decir que no fueron los holandeses los que iniciaron la plantación de cacao, como algunos han sostenido, ni siquiera los que lo fomentaron, ya que, en primer lugar, dicho árbol es autóctono de Venezuela, y, en segundo lugar, fueron los españoles los primeros en comprender la importancia de su cultivo y aun de la exportación.

Los españoles al penetrar en el territorio venezolano encontraron verdaderas montañas vírgenes de cacao, como la que ya señalamos del Ancón de Murumá, entre Mérida y Trujillo, en 1612. La región de los andes era rica en cacao, al igual que la del lago de Maracaibo. Ya para 1579, según una relación de Rodrigo de Argüelles y Gaspar de Párraga, desde Mérida se exportaba este fruto a Cartagena de Indias.

Así fueron extendiéndose las zonas cacaoteras en el país: nacieron las haciendas de Ocumare de La Costa, Choroní, Chuao, Caucagua, Turiamo, Guaiguaza, Cúpira, El Guapo, Curiepe, Capaya, Barquisimeto, Cumaná, etc. Para 1631-32, Venezuela exportaba hasta 2.000 fanegas de cacao a México y a España, lo cual, según Eduardo Arcila Farías, supone la existencia de 166.000 árboles, tomando en cuenta que Alejandro de Humboldt calculaba la producción de mil matas en 12 fanegas por año.

El siglo XVIII se abre promisor para el cacao venezolano. Durante los diez primeros años se exportan 147.519 fanegas por un valor cercano a los 17 millones de libras españolas. Entre 1700 y 1799 salieron desde La Guaira y Maracaibo 4.564.702 fanegas de cacao por un valor total de 503.117.220 libras españolas. Los puertos que recibieron el producto fueron los de España, México, Islas Canarias, Islas de Barlovento y Antillas extranjeras.

"En el siglo XVIII -señala Federico Brito Figueroa- el cacao se apodera definitivamente del mercado exterior de las provincias venezolanas; las exportaciones por el puerto de La Guaira en 1701 ascienden a 20.721 fanegas, de las que 12.544 corresponden a México; 7.396 a España y 781 a Cartagena de Indias. En el año siguiente, las exportaciones a México, sin incluir las remesas de Maracaibo a Veracruz, aumentan a 14.214 fanegas, y a las islas Canarias, Cartagena y Santo Domingo a 1548, pero la península no recibe directamente ni una libra de cacao venezolano por la interrupción del tráfico marítimo con aquélla, a consecuencia de las guerras de España y sus rivales por el dominio del imperio colonial. En 1702, solamente arriban cuatro barcos de Santo Domingo, México y Curazao, base de operaciones de los negociantes holandeses, y ni uno solo de España".

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