viernes, agosto 30, 2013

Monagas, sinónimo de nepotismo y abusos

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Capítulo 4. De la Gran Colombia a la Federación 1821 / 1870

Unidad 10. La república de los próceres. 1830 / 1862


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El caudillo militar José Tadeo Monagas (Maturín, 1784 / Caracas, 1868) participa en la guerra de Independencia desde 1813 hasta 1821. En 1831 promueve la reconstitución de la Gran Colombia bajo la figura de una confederación en la cual se integraría el estado de oriente que pretendía crear con las provincias de Cumaná, Margarita y Guayana.
Un agitado ambiente político rodea el proceso eleccionario de 1846 que lo lleva a la Presidencia. Pronto se aparta de Páez, el gran elector del país y de los conservadores, quienes ante las arbitrariedades del régimen inician la oposición. Busca el apoyo liberal.
La denuncia de las infracciones y abusos cometidos por Monagas contra la Constitución y las leyes, formulada por la Diputación de Caracas ante la Cámara de Representantes en diciembre de 1847, precipita los acontecimientos del 24 de enero de 1848.
Ese día el Congreso intenta enjuiciar al presidente. Una turba arremete contra los legisladores, con saldo de muertos y heridos de gravedad, entre ellos Santos Michelena, quien fallece a los pocos días. Este suceso cercena la autonomía del Poder Legislativo y marca el inicio de un sistema de gobierno personalista detentado durante diez años por los hermanos José Tadeo y José Gregorio Monagas.
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El sometido Congreso se reúne el 25. Páez se rebela contra el gobierno, y derrotado, sufre pena de destierro y confiscación de bienes. Los liberales, enfrentados entre sí, se debilitan favoreciendo los planes de José Tadeo Monagas para promover a su hermano a la Primera Magistratura. La candidatura oficial se impone por mayoría en el Congreso y el 1 de febrero de 1851 José Gregorio asume el poder en medio de una conflictiva situación política y un precario cuadro económico. Una de sus primeras actuaciones revela lo que será un rasgo de su administración: gobernar con sus familiares y amigos orientales, sobre todo barceloneses. “El monaguismo es la suprema felicidad: con ese título viene la riqueza, vienen los empleos, vienen los honores. A ser monaguistas ¡venezolanos!”, ironiza un periódico de la época.
La familia gobernante, amigos y personas vinculadas al régimen acaparan las tierras nacionales, los contratos, practican tráfico de influencias y la corrupción administrativa. La desmoralización de la sociedad y el deterioro de la economía son factores de peso en el rechazo generalizado al gobierno. Dos medidas trascendentes se cuentan en su haber: la eliminación de la pena de muerte por delitos políticos y la abolición de la esclavitud decretada el 24 de marzo de 1854. La reelección de José Tadeo (1855) y la promulgación de una nueva constitución, la cual extiende el período presidencial a seis años, son signos que alertan sobre el nepotismo y autoritarismo del grupo gobernante y animan el descontento. Una concentración de fuerzas políticas entonces llamada “Fu- sión”, comandada por Julián Castro, recurre a la revolución, obligando a Monagas a renunciar a la presidencia.

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