Definición de Formol

Formol - Su Significado, Definición y Concepto

Definición y Concepto de Formol

Definición de: Formol

El formol, o formaldehído, es un compuesto orgánico que se encuentra, a diferencia de la concepción popular, como un gas en su forma básica. Su forma líquida, que es la más conocida y comercializada, en realidad se obtiene con la mezcla del gas y agua. La concentración más común es al 37%, que significa que existen 37 gramos de formaldehído en gas por cada 100 ml de solución.
El líquido se usa como un fluido para los embalsamamientos y para preservar muestras de tejido. En una forma mucho más diluida también funciona como desinfectante antibacterial, y en acuarios para tratar infecciones parasitarias en peces. Por la presencia del formaldehído, el líquido tiene un olor fuerte y bastante irritante.

Además de las aplicaciones ya mencionadas, el formaldehído también aparece como ingrediente básico para la elaboración de líquidos para trabajar con la madera, telas y algunos materiales con capacidad de aislamiento. También se usa en la producción de materiales de construcción, pero debido a que muchos de estos emanan ciertas cantidades del gas al aplicarse, su uso se ha ido reduciendo a lo largo del tiempo.
En cantidades muy pequeñas, el cuerpo humano puede tolerar el formaldehído, pero en cantidades más grandes tiene severas consecuencias para la salud. Una vez que se ingiere, puede afectar seriamente al nervio óptico, causando una pérdida de visión parcial o total. Para darnos una idea, una dosis de aproximadamente 10 mililitros puede causar ceguera en la mayoría de las personas, y elevar la dosis a alrededor de 30 ó 60 mililitros puede causar la muerte. Es, además, un conocido causante de cáncer en humanos.
Debido a su abierta disponibilidad y fácil acceso, el formol puede ser un serio peligro en manos equivocadas, por lo que no se recomienda utilizarlo cerca de niños o sin tener conocimientos de sus múltiples riesgos para la salud.

Concepto de: Formol

(Contracción de fórmico y aldehído); sust. m.

1. [Química] Aldehído resultante de la oxidación del alcohol metílico, de fórmula HCHO.

Sinónimos
Formol, aldehído metílico, aldehído fórmico, formaldehído, metanal, formalina.

[Química] Aldehído descubierto en 1867 por el químico alemán August W. von Hofmann. Obtenido por la oxidación del alcohol metílico, presenta la fórmula más simple dentro de los aldehídos y se le conoce con numerosos términos: aldehído metílico, aldehído fórmico, formaldehído, metanal y formalina; el último de los cuales, junto con el de formol, son los nombres con los que se les conoce en el ámbito comercial. Su fórmula molecular es HCHO:

Es un gas incoloro fácilmente polimerizante, de fuerte olor picante e irritante, que resulta tóxico por inhalación y actúa en el organismo como agente cancerígeno. El formol es soluble en agua y alcohol, inflamable por encima de los 50 ºC, y en concentraciones entre 7-73% en el aire, resulta explosivo.

Se obtiene por medio de la oxidación del metanol sintético o de gases del petróleo de bajo punto de ebullición (propano, butano) en presencia de catalizadores; los más usuales son los de plata, cobre y óxidos de hierro y molibdeno. El formaldehído presenta un punto de fusión de -91 ºC y un punto de ebullición de -21 ºC; no obstante, su licuación suele conseguirse mediante el aumento de presión. Su comercialización suele realizarse como una solución acuosa con un 35% de formaldehído, que contiene entre un 12 y un 15% de alcohol metílico para evitar la precipitación de sustancias polímeras. Es un elemento muy reactivo que se polimeriza con facilidad, su forma sólida polimerizada recibe el nombre de paraformaldehído.

Se utiliza en la industria química para sintetizar numerosos compuestos orgánicos y en especial en la fabricación de resinas sintéticas (resinas melamínicas, fenólicas, de poliacetal, etc.). También se emplea como producto desinfectante, biocida, conservante, como agente reductor y en el tratamiento de ciertos textiles.