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El gobierno legalista

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Capítulo 5. El guzmancismo: Un proyecto de país 1870 / 1899

Unidad 14. Los caudillos de fin de siglo


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Triunfante la Revolución Legalista, Joaquín Crespo hace su entrada en Caracas el 6 de octubre de 1892 y se encarga al día siguiente del Poder Ejecutivo.


159-04El gobierno de la Revolución Legalista (1892/1898) se caracteriza por la incompetencia en el manejo de los recursos públicos y el excesivo interés en las tensiones y pequeñas intrigas políticas que Crespo atiende con instintiva pericia de caudillo. Mientras las acusaciones de corrupción contra los anduecistas absorben la tensión de los primeros meses de gobierno, la tesorería agota el crédito concedido por el Banco de Venezuela, agencia auxiliar de hacienda desde 1884. En diciembre de 1892 es negada una nueva solicitud de crédito y comienza un conflicto entre el banco y el gobierno, que termina con otro acuerdo: se reconocen las deudas de la gestión anterior y se restituyen los bienes de los funcionarios perseguidos. El banco aprueba un nuevo crédito, necesario para los gastos inmediatos. La reforma, equipamiento y profesionalización del ejército, además de la campaña electoral y el debate constituyente, son prioridades del gobierno. La asamblea constituyente de 1893 legitima la gestión de Crespo, reforma la ley electoral y decreta una amnistía. La nueva constitución restituye el voto secreto y directo, fija el período de gobierno en cuatro años y permite a los estados recobrar sus antiguas autonomías. Las elecciones presidenciales favorecen con más de 349 mil votos a Crespo, quien se juramenta el 4 de marzo de 1894. Tres de los cuatro años de su gestión cierran con déficit fiscal. Al final del período, el comercio paralizado y el desempleo provocan manifestaciones callejeras de trabajadores en Caracas.
La corrupción, los negocios de la pareja presidencial, el contrato de un oneroso crédito por 50 millones de bolívares con el Disconto Geselschaft de Berlín y la intromisión de doña Jacinta, la esposa de Crespo, en los asuntos de gobierno crean fuerte malestar sin una oposición efectiva.
A la Universidad llegan los rumores de que Telmo Romero, el curandero oficioso de la casa presidencial, sería nombrado rector.
Los estudiantes, para contrariar a Crespo, queman en el patio del recinto universitario ejemplares del libro
El bien general, en el que el yerbatero revela sus secretos curativos y cuyas dos ediciones, publicadas por cuenta del Estado, se agotan a un ritmo de ventas notable para la época.
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Misia Jacinta

159-03Un viajero norteamericano describe así a Jacinta Parejo de Crespo, esposa del presidente: “de origen humilde y mestiza, y mujer de fuerte carácter. Ha demostrado a menudo habilidad en la intriga política, e influye sobre su esposo como ningún hombre en Venezuela. Su ambición y la fuerza de sus propósitos lo inspira y lo sostiene en sus triunfos militares y políticos, y durante la última revolución acompañó al ejército y compartió su tienda en la larga y ardua campaña. También tiene excelente capacidad para los negocios, y en el exilio manejó sus propiedades con gran habilidad y ganancias que proporcionaron los medios para armar y dar suministros al ejército”.

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