Puntos sobresalientes del libro de: Segundo de los Reyes | Lectura de la Biblia: 2 Reyes

Puntos sobresalientes de la lectura de la Biblia: 2 Reyes | Textos explicados y lecciones prácticas


REYES, LIBROS DE LOS

Libros de las Santas Escrituras que relatan la historia de Israel desde los últimos días del rey David hasta la liberación del rey Joaquín de su prisión en Babilonia.
En un principio los dos libros de los Reyes formaban un solo rollo llamado Reyes (heb. Mela•kjím), y hoy día en la Biblia hebrea todavía se consideran un solo libro, el cuarto de la sección conocida como los “Primeros Profetas”. En la Septuaginta griega, a los libros de los Reyes se les llamaba Tercero y Cuarto de los Reinos, y a los libros de Samuel, Primero y Segundo de los Reinos. En la Vulgata latina se les conocía como los cuatro libros “de los Reyes”, porque Jerónimo optó por el nombre Regum (de los Reyes), en consonancia con el título hebreo, en lugar de Regnorum, que era una traducción literal del título que aparecía en la Septuaginta (de los Reinos). La división en dos libros que aparece en la Septuaginta fue muy apropiada, pues al tratarse de una traducción al griego, lengua que escribe las vocales, requería casi el doble del espacio que en hebreo, idioma en el que no se escribieron las vocales hasta la segunda mitad del I milenio E.C. La división entre Segundo de Samuel y Primero de los Reyes no siempre se ha hecho en el mismo lugar en las versiones griegas. Por ejemplo, en su recensión de la Septuaginta, Luciano el Antioqueno hizo la división de manera que el Primero de los Reyes comenzaba con lo que en nuestras Biblias actuales es 1 Reyes 2:12.

PUNTOS SOBRESALIENTES DE SEGUNDO DE LOS REYES

Continuación de la historia de Judá e Israel que se comenzó a relatar en Primero de los Reyes; incluye la destrucción de Samaria y, posteriormente, de Jerusalén debido a su infidelidad
Probablemente se terminó en Egipto unos veintisiete años después que Babilonia destruyó Jerusalén
Después de Elías, Eliseo sirve de profeta de Jehová
Elías profetiza la muerte de Ocozías; invoca fuego del cielo que consume a dos jefes militares irrespetuosos junto con sus compañías de 50 a quienes se envió para aprehenderle (1:2-17)
Elías es arrebatado en una tempestad de viento, y Eliseo recibe su vestidura oficial (2:1-13)
Eliseo divide el Jordán y sana el agua de Jericó; su advertencia inspirada salva a los ejércitos aliados de Israel, Judá y Edom de perecer por falta de agua y resulta en la derrota de los moabitas; aumenta la provisión de aceite de una viuda, resucita al hijo de cierta mujer sunamita, vuelve inocuo un guisado venenoso, multiplica un regalo de pan y grano, cura la lepra de Naamán, anuncia que el avaricioso Guehazí y sus descendientes tendrán la lepra de Naamán y hace flotar la cabeza de un hacha prestada (2:14–6:7)
Eliseo advierte de antemano al rey de Israel de los ataques por sorpresa de los sirios; una fuerza militar siria va a hacerlo prisionero, pero todos sus hombres son heridos temporalmente con ceguera mental; los sirios sitian Samaria, y se culpa a Eliseo del hambre resultante; él profetiza el fin del hambre (6:8–7:2)
Eliseo termina la comisión que se dio a Elías cuando dice a Hazael que será el rey de Siria y envía un mensajero para ungir a Jehú por rey de Israel (8:7-13; 9:1-13)
Jehú actúa contra la casa de Acab y erradica de Israel el baalismo (9:14–10:28)
El nieto de Jehú, Jehoás, visita a Eliseo en su lecho de muerte; este predice tres victorias sobre Siria (13:14-19)
La falta de respeto de Israel a Jehová es la causa de su exilio en Asiria
La adoración de becerros que inició Jeroboán continúa durante los reinados de Jehú y sus descendientes: Jehoacaz, Jehoás, Jeroboán II y Zacarías (10:29, 31; 13:6, 10, 11; 14:23, 24; 15:8, 9)
Durante los últimos días de Israel, el rey Zacarías muere a manos de Salum y este, a manos de Menahem; Peqahías, el hijo de Menahem, es asesinado por Péqah, a quien asesina Hosea (15:8-30)
Durante el reinado de Péqah, Tiglat-piléser III, el rey de Asiria, lleva a muchos israelitas al destierro; en el noveno año de Hosea, Samaria es destruida e Israel llevado al destierro debido a la falta de respeto con que han tratado a Jehová; otros pueblos habitan el territorio de Israel (15:29; 17:1-41)
Las reformas religiosas en Judá no producen cambios definitivos; Babilonia destruye Jerusalén y se lleva al exilio al pueblo de Dios
Jehoram de Judá contrae matrimonio con Atalía, hija de Acab y Jezabel; Jehoram se hace apóstata, igual que su sucesor, Ocozías (8:16-27)
A la muerte de Ocozías, Atalía intenta exterminar a toda la prole de David para asegurarse la gobernación; Jehoás, hijo de Ocozías, es salvado por su tía, y con el tiempo se convierte en rey; se ejecuta a Atalía (11:1-16)
Mientras el sumo sacerdote Jehoiadá vive para aconsejarle, Jehoás restaura la adoración verdadera; sin embargo, el pueblo continúa ‘sacrificando en los lugares altos’ durante su reinado y el de sus sucesores: Amasías, Azarías (Uzías) y Jotán (12:1-16; 14:1-4; 15:1-4, 32-35)
Acaz, el hijo de Jotán, practica la idolatría; el hijo de Acaz, Ezequías, realiza reformas provechosas, pero resultan inútiles ante los malos reinados posteriores de Manasés y Amón (16:1-4; 18:1-6; 21:1-22)
El hijo de Amón, Josías, toma medidas drásticas para eliminar la idolatría del país; muere en un enfrentamiento con el faraón Nekoh (22:1–23:30)
Los últimos cuatro reyes de Judá son infieles: Jehoacaz, el hijo de Josías, muere cautivo en Egipto; su hermano Jehoiaquim ocupa el trono en su lugar; el hijo y sucesor de este, Joaquín, es llevado al destierro en Babilonia; el hermano de Jehoiaquim, Sedequías, reina hasta que los babilonios toman Jerusalén y se llevan al destierro a la práctica totalidad de los sobrevivientes (23:31–25:21)

17 de ag. Lectura de la Biblia: 2 Reyes 1 a 4


(2 REYES 1:1)

“Y Moab empezó a sublevarse contra Israel después de la muerte de Acab.”

*** it-1 págs. 199-200 Arqueología ***
La Piedra Moabita fue uno de los primeros hallazgos de especial importancia en la zona que queda al E. del Jordán. (GRABADO, vol. 1, pág. 325.) Descubierta en 1868 en Dibón, al N. del valle de Arnón, presenta la versión del rey Mesá sobre su alzamiento contra Israel. (Compárese con 2Re 1:1; 3:4, 5.) La inscripción dice en parte: “Yo (soy) Meša, hijo de Kemoš-[...], rey de Moab, el Dibonita [...] En cuanto a Omrí, rey de Israel, humilló a Moab muchos años (lit.: días), pues Kemoš [el dios de Moab] se había enojado con su país. Y su hijo le siguió y dijo también: ‘Humillaré a Moab’. En mi época habló (así), pero ¡he triunfado sobre él y sobre su casa, al paso que Israel ha perecido para siempre! [...] Y Kemoš me dijo: ‘Ve, ¡toma a Nebo de Israel!’. Por lo tanto, fui de noche y combatíla desde el alba hasta el mediodía, conquistándola y matando a todos [...]. Y tomé de allí los [vasos] de Yahweh, arrastrándolos ante Kemoš”. (La Sabiduría del Antiguo Oriente, edición de J. B. Pritchard, 1966, pág. 248.)

*** si pág. 69 párr. 2 Libro bíblico número 12: 2 Reyes ***
Se completó alrededor de 580 a.E.C. y abarca el período que empieza con el reinado de Ocozías de Israel (cerca de 920 a.E.C.) y concluye en el trigésimo séptimo año del destierro de Joaquín, en 580 a.E.C. (1:1; 25:27).

(2 REYES 1:2)

“Entonces Ocozías se cayó por el enrejado de su cámara del techo que estaba en Samaria, y enfermó. Por lo tanto, envió mensajeros y dijo a estos: “Vayan, inquieran de Baal-zebub, el dios de Eqrón, si reviviré de esta enfermedad”.”

*** it-1 pág. 269 Baal-zebub ***
BAAL-ZEBUB
(Dueño de las Moscas).
El Baal que adoraban los filisteos en Eqrón. Hay base para pensar que los hebreos solían cambiar los nombres de los dioses falsos a uno similar pero degradante. Así, la terminación “zebub” puede ser una alteración de “Zebul” (Príncipe), uno de los títulos de Baal que aparecen en los textos de Ras Shamra. Sin embargo, algunos eruditos opinan que el nombre se lo dieron sus propios adoradores, porque creían que era el hacedor de las moscas y, por lo tanto, capaz de controlar esta plaga tan común en el Oriente Medio. Como se consideraba a Baal-zebub un dios de oráculos, otros piensan que daba sus respuestas por medio del vuelo o zumbido de una mosca. (2Re 1:2.)

*** it-2 pág. 427 Mosca ***
El nombre del dios al que veneraban los filisteos en Eqrón, “Baal-zebub”, significa “Dueño de las Moscas”. Este hecho ha suscitado la opinión de que sus adoradores le creían capaz de controlar a estos insectos. No obstante, puesto que a Baal-zebub se le conocía por sus oráculos, otros creen que el nombre alude a que este dios daba sus oráculos por medio del vuelo o el zumbido de una mosca. (2Re 1:2, 6; véanse BAAL-ZEBUB; TÁBANO.)

*** it-2 pág. 516 Ocozías ***
El rey sufrió un accidente en su casa cuando cayó por un enrejado (que quizás cerraba una claraboya) de su cámara del techo, que lo dejó postrado en cama y gravemente enfermo. (2Re 1:2.) Como si el Dios verdadero ya no existiera, Ocozías envió mensajeros para inquirir del dios filisteo Baal-zebub (que significa “Dueño de las Moscas”) en cuanto a las posibilidades que tenía de recuperarse.

(2 REYES 2:1)

“Y cuando Jehová había de llevarse a Elías a los cielos en una tempestad de viento, aconteció que Elías y Eliseo procedieron a partir de Guilgal.”

*** it-1 pág. 1069 Guilgal ***
2. A pesar de algunas opiniones, el Guilgal mencionado con relación a Elías y Eliseo no es el mismo que el comentado en el apartado anterior. Antes de que Elías fuera elevado a los cielos en una tempestad de viento, él y Eliseo bajaron de Guilgal a Betel, y luego a Jericó. (2Re 2:1-5.) Esta ruta indica que Guilgal estaba cerca de Betel. Además, el hecho de que ‘bajaran’ implica que este Guilgal estaba en una región montañosa, a diferencia del Guilgal ubicado en el valle del Jordán. Por lo tanto, se suele relacionar Guilgal con Jil Jiliya, un pueblo grande situado en una colina a unos 11 Km. al N. de Betel. Más tarde, Eliseo neutralizó el efecto de un guisado envenenado en Guilgal. (2Re 4:38-41.) Es posible que sea este Guilgal, o tal vez otro, el que según Deuteronomio 11:29, 30, estaba enfrente de los montes Guerizim y Ebal.

(2 REYES 2:2)

“Y Elías empezó a decir a Eliseo: “Siéntate aquí, por favor, porque Jehová mismo me ha enviado aun hasta Betel”. Pero Eliseo dijo: “Tan ciertamente como que vive Jehová y como que vive tu alma, yo ciertamente no te dejaré”. De modo que bajaron a Betel.”

*** w13 15/8 pág. 29 Eliseo vio carros de fuego. ¿Los ve usted? ***
ELISEO NO ABANDONÓ SU COMISIÓN
Antes de “llevarse a Elías a los cielos en una tempestad de viento”, Dios lo envió desde Guilgal a Betel. Aunque el profeta no tenía intención de que Eliseo lo acompañara, este le dijo: “Yo ciertamente no te dejaré”. Mientras viajaban, Elías le dijo dos veces más que dejara de acompañarlo (2 Rey. 2:1-6). Pero Eliseo se quedó con él. Su lealtad fue como la de Rut, quien no abandonó a Noemí (Rut 1:8, 16, 17). Sin duda, valoraba mucho la comisión que Dios le había dado de servir al profeta Elías.
¿Cómo podemos nosotros imitar su buen ejemplo? Valoraremos cualquier tarea que se nos dé en la organización de Dios si recordamos que estamos sirviendo a Jehová. ¡No hay mayor honor que ese! (Sal. 65:4; 84:10.)

(2 REYES 2:3)

“Entonces los hijos de los profetas que se hallaban en Betel salieron a Eliseo y le dijeron: “¿Realmente sabes tú que hoy Jehová va a quitar a tu amo de la jefatura sobre ti?”. A lo que él dijo: “Bien lo sé yo también. Guarden silencio”.”

*** it-2 pág. 728 Profeta ***
“Hijos de los profetas.” Como explica la obra Gesenius’ Hebrew Grammar (Oxford, 1952, pág. 418), el término hebreo ben (hijo de), o benéh (hijos de), puede indicar “pertenencia a un gremio o sociedad (o a una tribu o clase definida)”. (Compárese con Ne 3:8, donde “miembro de los mezcladores de ungüentos” es literalmente “hijo de los mezcladores de ungüentos”.) Por consiguiente, la expresión “hijos de los profetas” puede que designe una escuela de instrucción para los que habían sido llamados a esta vocación o simplemente un grupo de profetas que se ayudaban entre sí. Se menciona que había dichos grupos en Betel, Jericó y Guilgal. (2Re 2:3, 5; 4:38; compárese con 1Sa 10:5, 10.)

(2 REYES 2:4)

“Elías ahora le dijo: “Eliseo, siéntate aquí, por favor, porque Jehová mismo me ha enviado a Jericó”. Pero él dijo: “Tan ciertamente como que vive Jehová y como que vive tu alma, yo ciertamente no te dejaré”. De modo que llegaron a Jericó.”

*** w13 15/8 pág. 29 Eliseo vio carros de fuego. ¿Los ve usted? ***
ELISEO NO ABANDONÓ SU COMISIÓN
Antes de “llevarse a Elías a los cielos en una tempestad de viento”, Dios lo envió desde Guilgal a Betel. Aunque el profeta no tenía intención de que Eliseo lo acompañara, este le dijo: “Yo ciertamente no te dejaré”. Mientras viajaban, Elías le dijo dos veces más que dejara de acompañarlo (2 Rey. 2:1-6). Pero Eliseo se quedó con él. Su lealtad fue como la de Rut, quien no abandonó a Noemí (Rut 1:8, 16, 17). Sin duda, valoraba mucho la comisión que Dios le había dado de servir al profeta Elías.
¿Cómo podemos nosotros imitar su buen ejemplo? Valoraremos cualquier tarea que se nos dé en la organización de Dios si recordamos que estamos sirviendo a Jehová. ¡No hay mayor honor que ese! (Sal. 65:4; 84:10.)

(2 REYES 2:9)

“Y aconteció que, en cuanto habían cruzado, Elías mismo dijo a Eliseo: “Pide lo que he de hacer por ti antes que sea quitado de ti”. A lo que dijo Eliseo: “Por favor, que dos partes de tu espíritu vengan a mí”.”

*** w13 15/8 pág. 29 Eliseo vio carros de fuego. ¿Los ve usted? ***
“PIDE LO QUE HE DE HACER POR TI”
En el camino, Elías le dijo a Eliseo: “Pide lo que he de hacer por ti antes que sea quitado de ti”. Tal como había hecho Salomón años atrás, Eliseo solicitó una bendición espiritual. Le rogó al profeta: “Por favor, que dos partes de tu espíritu vengan a mí” (1 Rey. 3:5, 9; 2 Rey. 2:9). ¿Qué era en realidad lo que estaba pidiendo? Cuando un padre israelita repartía la herencia entre sus hijos, tenía que darle al primogénito el doble que a los demás (Deut. 21:15-17). Así, lo que Eliseo pidió fue ser el sucesor, o heredero espiritual, del profeta. Además, sin duda deseaba tener el mismo espíritu o actitud valiente de Elías, quien fue “absolutamente celoso por Jehová” (1 Rey. 19:13, 14).

*** w05 1/8 págs. 8-9 Puntos sobresalientes del libro de Segundo de los Reyes ***
2:9. ¿Por qué pidió Eliseo “dos partes” del espíritu de Elías? Porque era consciente de que para cumplir su responsabilidad como profeta de Israel necesitaría el mismo espíritu valiente e intrépido que había tenido Elías. Además, Eliseo fue siervo de Elías durante seis años, y fue Elías quien lo nombró su sucesor, así que Eliseo veía en él a un padre espiritual; era como su hijo primogénito (1 Reyes 19:19-21; 2 Reyes 2:12). Y tal como el primogénito literal recibía dos partes de la herencia de su padre, Eliseo pidió y recibió doble porción de la herencia espiritual de Elías.

*** w03 1/11 pág. 31 Preguntas de los lectores ***
Preguntas de los lectores
¿Por qué pidió Eliseo “dos partes” del espíritu de Elías?
Justo antes de que el profeta Elías finalizara su asignación en Israel, el joven profeta Eliseo le hizo esta solicitud: “Por favor, que dos partes de tu espíritu vengan a mí” (2 Reyes 2:9). Al parecer, Eliseo quería una porción doble como la que se daba a los primogénitos, pero en sentido espiritual (Deuteronomio 21:17). Un breve repaso de este relato nos ayudará a entenderlo mejor y a extraer algunas lecciones prácticas.
En armonía con las instrucciones de Jehová, Elías había nombrado sucesor suyo a Eliseo (1 Reyes 19:19-21). Este desempeñó fiel y decididamente su labor de ayudante durante los cerca de seis años que colaboró con su mentor, y no se separó de él ni siquiera el último día que Elías fue profeta de Israel. Aunque Elías le pidió que dejara de seguirlo, el joven profeta le aseguró en tres ocasiones: “Yo ciertamente no te dejaré” (2 Reyes 2:2, 4, 6; 3:11). De hecho, lo consideraba su padre espiritual (2 Reyes 2:12).
Ahora bien, Eliseo no era el único hijo espiritual de Elías. Ambos se relacionaban con un grupo de hombres conocidos como “los hijos de los profetas” (2 Reyes 2:3). El segundo libro de los Reyes indica que estos “hijos” también se sentían muy unidos a su padre espiritual, Elías (2 Reyes 2:3, 5, 7, 15-17). No obstante, Eliseo era el sucesor ungido y el más importante de los hijos espirituales de Elías; era como un primogénito. En el antiguo Israel, el primogénito recibía dos partes de la herencia de su padre, mientras que los demás hijos recibían solo una. Por ese motivo, Eliseo pidió dos partes de la herencia espiritual de Elías.
¿Por qué hizo semejante petición en aquel preciso momento? Porque estaba a punto de emprender una tarea de gran trascendencia: suceder a Elías en calidad de profeta de Israel. Eliseo se daba cuenta de que para cumplir con una asignación de tal magnitud necesitaba una fortaleza espiritual que superara con creces sus facultades personales y que solo Jehová podía darle. Tenía que ser tan intrépido como su maestro (2 Reyes 1:3, 4, 15, 16). Por eso pidió dos partes del espíritu de Elías, un espíritu de valentía y de celo, de sentirse “absolutamente celoso por Jehová”, cualidades deseables que produce el espíritu de Dios (1 Reyes 19:10, 14). Ahora bien, ¿cómo respondió Elías?
Como sabía que conceder tal petición no estaba en su mano, ya que solo Dios podía hacerlo, contestó modestamente: “Has pedido una cosa difícil. Si me ves cuando sea quitado de ti, te sucederá así” (2 Reyes 2:10). Y así le sucedió, pues Jehová permitió que Eliseo viera a Elías cuando ascendía en una tempestad de viento (2 Reyes 2:11, 12). La petición de Eliseo fue concedida: Jehová le dio el espíritu necesario para emprender su nueva misión y afrontar las pruebas venideras.
Este relato resulta muy animador para los cristianos ungidos (denominados a veces “la clase de Eliseo”) y para los demás siervos de Dios de la actualidad. Es posible que en ocasiones nos sintamos abrumados e incapaces ante una nueva asignación, o tal vez estemos perdiendo el valor para continuar predicando el Reino ante el aumento de la indiferencia u oposición en el territorio. No obstante, si rogamos a Jehová que nos apoye, él nos dará espíritu santo a fin de afrontar las dificultades y las nuevas circunstancias (Lucas 11:13; 2 Corintios 4:7; Filipenses 4:13). Por lo tanto, tal como Jehová fortaleció a Eliseo para asumir responsabilidades más importantes, también nos ayudará a todos nosotros, seamos jóvenes o mayores, a efectuar nuestro ministerio (2 Timoteo 4:5).

*** w97 1/11 pág. 30 Un ejemplo de abnegación y lealtad ***
Después de haber cruzado, Elías dijo a Eliseo: “Pide lo que he de hacer por ti antes que sea quitado de ti”. Eliseo pidió “dos partes” del espíritu de Elías, es decir, la doble porción que correspondía normalmente a un hijo primogénito. Eliseo ciertamente había honrado a Elías de la misma forma en que un hijo primogénito honraba a su padre. Además, se le había ungido para ser profeta de Jehová en Israel como sucesor de Elías. De modo que su solicitud no era ni egoísta ni impropia. Sin embargo, puesto que Elías era consciente de que solo Jehová podía hacerla efectiva, dijo con modestia: “Has pedido una cosa difícil”. Luego añadió: “Si me ves cuando sea quitado de ti, te sucederá así; pero si no me ves, no sucederá”. (2 Reyes 2:9, 10; Deuteronomio 21:17.)

*** it-1 pág. 793 Elías ***
Eliseo recoge la vestidura oficial que se le había caído a Elías, y vienen sobre él “dos partes” (como la porción de un hijo primogénito) del espíritu de Elías, un espíritu de valor y de estar “absolutamente celoso por Jehová el Dios de los ejércitos”. (2Re 2:1-13; 1Re 19:10, 14; compárese con Dt 21:17.)

*** it-1 págs. 798-799 Eliseo ***
Antes de partir Elías, Eliseo le pide “dos partes de [su] espíritu”, es decir, una porción doble, como le correspondía al hijo primogénito. Esta posición la ocupaba debido a su nombramiento oficial como sucesor de Elías, cuando este echó sobre él su prenda de vestir oficial. (2Re 2:9.)

(2 REYES 2:10)

“A lo que él dijo: “Has pedido una cosa difícil. Si me ves cuando sea quitado de ti, te sucederá así; pero si no [me ves], no sucederá”.”

*** w13 15/8 pág. 29 Eliseo vio carros de fuego. ¿Los ve usted? ***
En respuesta, Elías le dijo: “Has pedido una cosa difícil. Si me ves cuando sea quitado de ti, te sucederá así; pero si no me ves, no sucederá” (2 Rey. 2:10). Al parecer, esta respuesta indicaba dos cosas: primero, que solo Jehová podía darle lo que pedía, y segundo, que si quería recibirlo, Eliseo debía quedarse junto a Elías hasta el final.

(2 REYES 2:11)

“Y aconteció que, mientras ellos iban andando, hablando al andar, pues, ¡mire!, un carro de guerra de fuego y caballos de fuego, y estos procedieron a hacer una separación entre los dos; y Elías fue ascendiendo a los cielos en la tempestad de viento.”

*** w13 15/8 págs. 29-30 Eliseo vio carros de fuego. ¿Los ve usted? ***
Lo que Eliseo vio cuando Elías fue arrebatado en la tempestad de viento tuvo que causarle una profunda impresión. ¡Al fin y al cabo, no se ve un carro de guerra y caballos de fuego todos los días! Eran una clara prueba de la respuesta de Jehová a su petición. En la actualidad no recibimos ese tipo de visiones, pero sí podemos discernir que Dios usa su gran poder para ayudarnos y llevar a cabo su voluntad. Observar cómo bendice la parte terrestre de su organización nos ayuda a “ver” su carro celestial en movimiento (Ezeq. 10:9-13).

*** w13 15/8 pág. 29 Eliseo vio carros de fuego. ¿Los ve usted? ***
LA VISIÓN DE ELISEO
¿Le concedió Dios a Eliseo lo que pidió? El relato explica lo que ocurrió a continuación: “Aconteció que, mientras ellos iban andando, hablando al andar, pues, ¡mire!, un carro de guerra de fuego y caballos de fuego, y estos procedieron a hacer una separación entre los dos; y Elías fue ascendiendo a los cielos en la tempestad de viento. Durante todo este tiempo Eliseo estaba viendo esto”. Esa fue la respuesta de Jehová a su petición. Eliseo presenció la partida de Elías y entonces recibió una porción doble de su espíritu y se convirtió en su sucesor (2 Rey. 2:11-14).

*** w13 15/8 pág. 29 Eliseo vio carros de fuego. ¿Los ve usted? ***
Elías no ascendió a los cielos donde habitan Jehová y sus hijos angélicos. Para más información, consulte La Atalaya del 15 de septiembre de 1997, página 15.

*** w05 1/8 pág. 9 Puntos sobresalientes del libro de Segundo de los Reyes ***
2:11. ¿A qué “cielos” “fue ascendiendo [Elías] en la tempestad de viento”? No fue ni a alguna parte lejana del universo físico ni al lugar espiritual en que habitan Dios y sus hijos angélicos (Deuteronomio 4:19; Salmo 11:4; Mateo 6:9; 18:10). En realidad, Elías ascendió a los cielos atmosféricos (Salmo 78:26; Mateo 6:26). Parece ser que el carro de fuego lo transportó a través de la atmósfera a otro lugar de la Tierra, donde vivió algún tiempo. De hecho, años después, Elías escribió una carta a Jehoram, el rey de Judá (2 Crónicas 21:1, 12-15).

*** w03 1/9 pág. 30 ¿Valoramos a los hermanos mayores? ***
Aunque ya había ayudado a Elías durante unos seis años, deseaba servir junto a él tanto tiempo como le fuera posible. El relato pasa a decir: “Aconteció que, mientras ellos iban andando, hablando al andar, pues, ¡mire!, [...] Elías fue ascendiendo” (versículo 11). Ambos siguieron conversando hasta los últimos instantes del ministerio de Elías en Israel. Es obvio que el profeta más joven estaba ansioso por absorber la mayor cantidad posible de instrucción y palabras de ánimo de su compañero de más edad y experiencia. No hay duda de que apreciaba muchísimo a su anciano amigo.

*** w97 15/9 pág. 15 ¿Será usted fiel como Elías? ***
¿A QUÉ CIELOS ASCENDIÓ ELÍAS?
“ACONTECIÓ que, mientras [Elías y Eliseo] iban andando, hablando al andar, pues, ¡mire!, un carro de guerra de fuego y caballos de fuego, y estos procedieron a hacer una separación entre los dos; y Elías fue ascendiendo a los cielos en la tempestad de viento.” (2 Reyes 2:11.)
¿Qué significado tiene la palabra “cielos” en este caso? El término se aplica a veces al lugar espiritual donde mora Dios junto con sus hijos angélicos. (Mateo 6:9; 18:10.) La voz “cielos” también puede referirse al universo físico. (Deuteronomio 4:19.) Y la Biblia utiliza este término con relación a la atmósfera inmediata de la Tierra, donde vuelan los pájaros y soplan los vientos. (Salmo 78:26; Mateo 6:26.)
¿A cuál de estos cielos ascendió el profeta Elías? Seguramente se le transfirió por la atmósfera terrestre a otro lugar del planeta. Elías aún estaba en la Tierra años más tarde, pues escribió una carta al rey Jehoram de Judá. (2 Crónicas 21:1, 12-15.) El que Elías no ascendió a la morada espiritual de Jehová Dios lo confirmó posteriormente Jesucristo, al decir: “Ningún hombre ha ascendido al cielo sino el que descendió del cielo, el Hijo del hombre”. (Juan 3:13.) El camino a la vida celestial se abrió por primera vez después de la muerte, resurrección y ascensión de Jesucristo. (Juan 14:2, 3; Hebreos 9:24; 10:19, 20.)

*** it-1 págs. 379-380 Caballo ***
Caballos y carros de fuego representan el invisible equipo de guerra celestial de Jehová. (2Re 2:11, 12.) En una ocasión Eliseo oró para que se le abriesen los ojos a su aterrorizado servidor con el fin de que viese que “la región montañosa estaba llena de caballos y carros de guerra de fuego todo en derredor de Eliseo”, para protegerle de las fuerzas de los sirios que los rodeaban y que habían sido enviadas para capturarle. (2Re 6:17.)

*** it-1 pág. 479 Cielo ***
Ascensión al cielo. En 2 Reyes 2:11, 12 se narra la ascensión del profeta Elías “a los cielos en la tempestad de viento”. Estos son los cielos atmosféricos, donde se forman tempestades de viento, no los cielos espirituales de la presencia de Dios. Elías no murió en esa ascensión, sino que siguió viviendo varios años después de ser apartado así de su sucesor, Eliseo. Tampoco ascendió a los cielos espirituales cuando más tarde murió, pues Jesús dijo claramente cuando estuvo en la Tierra que ‘ningún hombre había ascendido al cielo’. (Jn 3:13; véase ELÍAS núm. 1 [Eliseo le sucede].) En el Pentecostés, Pedro dijo asimismo que “David no ascendió a los cielos”. (Hch 2:34.) En realidad, no hay nada en las Escrituras que indique que antes de la venida de Cristo se hubiera ofrecido a los siervos de Dios una esperanza celestial. Tal esperanza aparece por primera vez en las expresiones de Jesús a sus discípulos (Mt 19:21, 23-28; Lu 12:32; Jn 14:2, 3), quienes solo la entendieron a cabalidad después del Pentecostés del año 33 E.C. (Hch 1:6-8; 2:1-4, 29-36; Ro 8:16, 17.)

*** it-1 pág. 793 Elías ***
Llegado este momento, Eliseo es recompensado por su fidelidad al ver un carro de guerra de fuego, caballos de fuego y a Elías ascendiendo a los cielos en una tempestad de viento. Eliseo recoge la vestidura oficial que se le había caído a Elías, y vienen sobre él “dos partes” (como la porción de un hijo primogénito) del espíritu de Elías, un espíritu de valor y de estar “absolutamente celoso por Jehová el Dios de los ejércitos”. (2Re 2:1-13; 1Re 19:10, 14; compárese con Dt 21:17.)
Elías no murió en esta ocasión, ni tampoco fue a una región espiritual invisible, sino que se le transfirió a otra asignación profética (Jn 3:13); prueba de ello es que Eliseo no guardó ningún período de duelo por su maestro. Unos cuantos años después de su ascensión en la tempestad de viento, Elías todavía estaba vivo y activo como profeta, en esta ocasión profetizando contra el rey de Judá. Debido al inicuo derrotero emprendido por el rey Jehoram de Judá, Elías le escribió una carta en la que expresaba la condenación de Jehová, condenación que se cumplió poco tiempo después. (2Cr 21:12-15; véase CIELO [Ascensión al cielo].)

*** it-1 pág. 799 Eliseo ***
En el camino aparece un grupo de jóvenes delincuentes que muestran una gran falta de respeto, tanto a él como a su cargo de profeta. Se mofan, diciendo: “¡Sube, calvo! ¡Sube, calvo!”. Con estas palabras querían decir que siguiese subiendo a Betel o bien que se marchase de la Tierra de la misma manera que suponían que había hecho su predecesor. (2Re 2:11.)

(2 REYES 2:12)

“Durante todo este tiempo Eliseo estaba viendo esto, y clamaba: “¡Padre mío, padre mío, el carro de guerra de Israel y sus hombres de a caballo!”. Y no lo vio más. En consecuencia, asió sus propias prendas de vestir y las rasgó en dos pedazos.”

*** it-1 págs. 379-380 Caballo ***
Caballos y carros de fuego representan el invisible equipo de guerra celestial de Jehová. (2Re 2:11, 12.) En una ocasión Eliseo oró para que se le abriesen los ojos a su aterrorizado servidor con el fin de que viese que “la región montañosa estaba llena de caballos y carros de guerra de fuego todo en derredor de Eliseo”, para protegerle de las fuerzas de los sirios que los rodeaban y que habían sido enviadas para capturarle. (2Re 6:17.)

(2 REYES 2:23)

“Y procedió a subir de allí a Betel. Mientras iba subiendo por el camino, hubo unos muchachitos que salieron de la ciudad y empezaron a mofarse de él y que siguieron diciéndole: “¡Sube, calvo! ¡Sube, calvo!”.”

*** w05 1/8 pág. 9 Puntos sobresalientes del libro de Segundo de los Reyes ***
2:23, 24. Parece que el principal motivo por el que unos muchachos se burlaron de Eliseo fue porque un hombre calvo llevaba la prenda de vestir oficial de Elías. Reconocieron que Eliseo era el representante de Jehová y simplemente no lo querían cerca. Le dijeron que subiera, quizás dando a entender que siguiera su camino a Betel o que fuera arrebatado, tal como le sucedió a Elías. Obviamente, reflejaron la misma actitud hostil de sus progenitores. De ello se desprende que es esencial que los padres enseñen a sus hijos a respetar a los representantes de Dios.

*** it-1 págs. 395-396 Calvicie ***
Eliseo, el profeta de Jehová, era calvo. Mientras subía por el camino de Jericó a Betel, después de suceder al profeta Elías, unos muchachitos se mofaron de él diciendo: “¡Sube, calvo! ¡Sube, calvo!”. Al parecer, no se mofaron de Eliseo porque fuera calvo, sino por verlo con la conocida prenda de vestir oficial de Elías. No querían en ese lugar a ningún sucesor de Elías. Debía seguir subiendo hacia Betel o ascender a los cielos en una tempestad de viento, como el anterior usuario de aquella prenda de vestir oficial. (2Re 2:11.) En respuesta al desafío de que fue objeto su posición de profeta sucesor de Elías, y para enseñar a esos jóvenes y a sus padres a respetar al profeta de Jehová, Eliseo invocó el mal sobre aquellos burlones en el nombre del Dios de Elías. Era una prueba de su ministerio profético. Jehová manifestó que aprobaba a Eliseo haciendo que dos osas salieran de los bosques cercanos y despedazaran a 42 de ellos. (2Re 2:23, 24.)

*** it-1 pág. 1152 Hijos ***
Un grupo de muchachos mostró gran falta de respeto a Eliseo, el profeta nombrado de Dios, cuando se burlaron de él diciéndole: “¡Sube, calvo! ¡Sube, calvo!”. Querían que Eliseo, que llevaba la conocida prenda de vestir de Elías, siguiera subiendo hacia Betel, o que se fuera de la Tierra, como suponían que había hecho Elías. (2Re 2:11.) No lo querían por allí. Finalmente, Eliseo se volvió e invocó el mal contra ellos en el nombre de Jehová. “Entonces dos osas salieron del bosque y se pusieron a despedazar a cuarenta y dos niños del número de ellos.” (2Re 2:23, 24.)

*** si pág. 74 párr. 34 Libro bíblico número 12: 2 Reyes ***
Jehová no tolera la falta de respeto a sus siervos oficiales. Cuando unos delincuentes se burlaron de Eliseo como profeta de Jehová, Él les dio su merecido sin pérdida de tiempo (2:23, 24).

(2 REYES 2:24)

“Por fin él se volvió hacia atrás y los vio e invocó el mal contra ellos en el nombre de Jehová. Entonces dos osas salieron del bosque y se pusieron a despedazar a cuarenta y dos niños del número de ellos.”

*** w92 1/11 pág. 9 Camino de Siló. Niños buenos y niños malos ***
Segundo de los Reyes 2:23, 24 relata que una banda de muchachos se burló del profeta de Dios diciéndole: “¡Sube, calvo! ¡Sube, calvo!”. En respuesta, Eliseo “invocó el mal contra ellos en el nombre de Jehová. Entonces dos osas salieron del bosque y se pusieron a despedazar a cuarenta y dos niños del número de ellos”. Los osos pardos sirios podían atacar si se les sorprendía o si sus cachorros parecían amenazados. (2 Samuel 17:8; Proverbios 17:12; 28:15.) Dios utilizó aquellas osas para administrar justicia divina contra los que habían despreciado de tal modo a su representante y, por consiguiente, a él mismo.

*** it-1 págs. 395-396 Calvicie ***
Eliseo, el profeta de Jehová, era calvo. Mientras subía por el camino de Jericó a Betel, después de suceder al profeta Elías, unos muchachitos se mofaron de él diciendo: “¡Sube, calvo! ¡Sube, calvo!”. Al parecer, no se mofaron de Eliseo porque fuera calvo, sino por verlo con la conocida prenda de vestir oficial de Elías. No querían en ese lugar a ningún sucesor de Elías. Debía seguir subiendo hacia Betel o ascender a los cielos en una tempestad de viento, como el anterior usuario de aquella prenda de vestir oficial. (2Re 2:11.) En respuesta al desafío de que fue objeto su posición de profeta sucesor de Elías, y para enseñar a esos jóvenes y a sus padres a respetar al profeta de Jehová, Eliseo invocó el mal sobre aquellos burlones en el nombre del Dios de Elías. Era una prueba de su ministerio profético. Jehová manifestó que aprobaba a Eliseo haciendo que dos osas salieran de los bosques cercanos y despedazaran a 42 de ellos. (2Re 2:23, 24.)

*** si pág. 74 párr. 34 Libro bíblico número 12: 2 Reyes ***
Jehová no tolera la falta de respeto a sus siervos oficiales. Cuando unos delincuentes se burlaron de Eliseo como profeta de Jehová, Él les dio su merecido sin pérdida de tiempo (2:23, 24).

(2 REYES 3:4)

“En cuanto a Mesá el rey de Moab, se hizo ganadero de ovejas, y pagó al rey de Israel cien mil corderos y cien mil carneros sin esquilar.”

*** w92 1/3 pág. 24 ¡Visite la tierra, visite las ovejas! ***
La lana era un importante artículo comercial. Esto lo indica el comentario de que cierto rey de Moab “se hizo ganadero de ovejas, y pagó al rey de Israel cien mil corderos y cien mil carneros sin esquilar”. (2 Reyes 3:4.) Sí, eran ovejas “sin esquilar”; su lana abundante aumentaba su valor.

*** it-1 pág. 128 Amós ***
Vivió en la ciudad de Teqoa, situada a unos 16 Km. al S. de Jerusalén y a una altitud de unos 820 m. Al E., el desolado desierto de Judea desciende unos 1.200 m. hasta llegar al mar Muerto. Durante sus años jóvenes Amós trabajó en este desierto como un humilde ganadero de ovejas. (Am 1:1.) La palabra hebrea no•qedhím, traducida aquí “ganaderos de ovejas”, solo aparece en otro lugar de la Biblia (2Re 3:4) y hace referencia a una raza especial de ovejas, llamada naqqad por los árabes, poco atractiva, pero considerada muy valiosa por su vellón.

*** it-2 pág. 374 Mesá ***
2. Rey de Moab durante los reinados de Jehosafat de Judá y Acab, Ocozías y Jehoram de Israel. Los moabitas estaban sometidos al reino septentrional de Israel, por lo que pagaron al rey Acab un tributo de 100.000 corderos y 100.000 carneros sin esquilar, que al parecer pertenecían a una raza conocida por la calidad de su lana. Tras la muerte de Acab, Mesá se rebeló contra el rey Ocozías de Israel. Este murió tras un reinado breve, y le sucedió su hermano Jehoram, quien consiguió una alianza con Jehosafat de Judá y un rey de Edom, al que no se identifica, con el fin de volver a someter a Mesá. Su ejército tomó una ruta difícil al S. del mar Muerto, por lo que se quedó sin agua. Sin embargo, el profeta Eliseo les aseguró que si cavaban zanjas en el valle torrencial seco, Jehová las llenaría de agua. (2Re 1:1; 3:4-19.)

(2 REYES 3:5)

“Y aconteció que, tan pronto como murió Acab, el rey de Moab empezó a sublevarse contra el rey de Israel.”

*** it-1 págs. 199-200 Arqueología ***
La Piedra Moabita fue uno de los primeros hallazgos de especial importancia en la zona que queda al E. del Jordán. (GRABADO, vol. 1, pág. 325.) Descubierta en 1868 en Dibón, al N. del valle de Arnón, presenta la versión del rey Mesá sobre su alzamiento contra Israel. (Compárese con 2Re 1:1; 3:4, 5.) La inscripción dice en parte: “Yo (soy) Meša, hijo de Kemoš-[...], rey de Moab, el Dibonita [...] En cuanto a Omrí, rey de Israel, humilló a Moab muchos años (lit.: días), pues Kemoš [el dios de Moab] se había enojado con su país. Y su hijo le siguió y dijo también: ‘Humillaré a Moab’. En mi época habló (así), pero ¡he triunfado sobre él y sobre su casa, al paso que Israel ha perecido para siempre! [...] Y Kemoš me dijo: ‘Ve, ¡toma a Nebo de Israel!’. Por lo tanto, fui de noche y combatíla desde el alba hasta el mediodía, conquistándola y matando a todos [...]. Y tomé de allí los [vasos] de Yahweh, arrastrándolos ante Kemoš”. (La Sabiduría del Antiguo Oriente, edición de J. B. Pritchard, 1966, pág. 248.)

*** it-1 pág. 685 Dibón ***
Según el relato de 2 Reyes 3:4, 5, el rey Mesá de Moab se rebeló contra la dominación israelita muchos siglos después, tan pronto como “murió Acab”. La Biblia no dice exactamente cuánto duró este levantamiento y es posible que Mesá, según se jacta en la Piedra Moabita, en aquel tiempo lograse añadir algunas ciudades israelitas a “Qarhoh”.

*** gm cap. 4 págs. 46-47 párr. 19 ¿Es creíble el “Antiguo Testamento”? ***
Algún tiempo después, de una sola nación se desarrollaron dos —Israel y Judá—, e Israel conquistó el vecino país de Moab. En la ocasión de una rebelión de Moab bajo el rey Mesá, Israel formó una alianza con Judá y el vecino reino de Edom para guerrear contra Moab. (2 Reyes 3:4-27.) Un hecho extraordinario es que en 1868, en Jordania, se descubrió una estela (una losa con inscripciones) que contenía en lenguaje moabita el propio relato de Mesá sobre aquel conflicto.

(2 REYES 3:11)

“A lo que dijo Jehosafat: “¿No hay aquí un profeta de Jehová? Entonces inquiramos de Jehová por medio de él”. Por lo tanto, uno de los siervos del rey de Israel contestó y dijo: “Está aquí Eliseo hijo de Safat, que derramaba agua sobre las manos de Elías”.”

*** w13 15/8 pág. 29 Eliseo vio carros de fuego. ¿Los ve usted? ***
Es posible que Eliseo sirviera a Elías por unos seis años. Durante todo ese tiempo, era quien “derramaba agua sobre las manos de Elías” (2 Rey. 3:11). ¿Qué significa esta expresión? En aquel tiempo, la gente solía comer con las manos, sin ningún tipo de cubiertos. Así que después de una comida, el siervo derramaba agua en las manos de su amo para lavárselas. Como vemos, algunas de las tareas de Eliseo eran bastante simples y comunes; aun así, para él era un honor servir a Elías.

*** ia cap. 11 pág. 98 Se mantuvo vigilante y esperó con confianza ***
Poco después de todo esto, Jehová comisionó a Elías para que capacitara como profeta a Eliseo, quien llegó a ser conocido como el que “derramaba agua sobre las manos de Elías” (2 Rey. 3:11). Esto parece indicar que para entonces Elías ya era bastante mayor y necesitaba los cuidados de Eliseo como asistente.

*** w97 1/11 pág. 31 Un ejemplo de abnegación y lealtad ***
Parece que algunas de sus tareas eran serviles, pues se le llegó a conocer como el que “derramaba agua sobre las manos de Elías”. (2 Reyes 3:11.)

*** w97 1/11 pág. 31 Un ejemplo de abnegación y lealtad ***
Era la costumbre que un sirviente derramara agua sobre las manos de su amo para que este se lavara, en particular después de las comidas. Esta práctica se asemejaba a la de lavar los pies, que constituía un acto de hospitalidad, respeto y, en algunas relaciones, humildad. (Génesis 24:31, 32; Juan 13:5.)

*** it-1 pág. 798 Eliseo ***
Es posible que Eliseo sirviese a Elías por unos seis años. Elías era el profeta principal y Eliseo trabajaba estrechamente con él, conociéndosele como el que “derramaba agua sobre las manos de Elías” cuando este se las lavaba. (2Re 2:3-5; 3:11.)

*** it-2 pág. 689 Posturas y ademanes ***
Verter agua sobre las manos de otra persona. A Eliseo se le identificó como el ministro o sirviente de Elías mediante la expresión: “Derramaba agua sobre las manos de Elías”. Este era un servicio que se prestaba especialmente después de las comidas. Como en el Oriente Medio la costumbre era comer con los dedos en lugar de usar cuchillo y tenedor, el sirviente derramaba agua sobre las manos de su amo para que se las lavase. (2Re 3:11.)

(2 REYES 3:17)

“porque esto es lo que ha dicho Jehová: “No verán ustedes un viento, y no verán un aguacero; no obstante, ese valle torrencial se llenará de agua, y ustedes ciertamente beberán [de ella], ustedes y su ganado y sus animales domésticos”’.”

*** it-1 pág. 754 Edom ***
Con respecto a la campaña contra Moab, la predicha inundación del valle torrencial donde estaban acampados los ejércitos aliados, pudo haber resultado de una tormenta del desierto acaecida en la meseta superior. Aun hoy día, estas tormentas pueden hacer descender torrentes de agua que se precipitan por los uadis hacia el Arabá. O puede ser que la presencia del agua se debiera a medios puramente milagrosos. (2Re 3:16-23.)

(2 REYES 3:19)

“Y tendrán que derribar toda ciudad fortificada y toda ciudad selecta; y todo árbol bueno lo deben talar, y todos los manantiales de agua los deben cegar, y toda buena porción de terreno la deben echar a perder con piedras”.”

*** it-1 pág. 175 Árbol ***
Cuando los israelitas invadieron la tierra, no se les permitió destruir los árboles frutales al atacar las ciudades, aunque siglos más tarde Dios autorizó a los reyes de Judá e Israel a devastar los ‘árboles buenos’ del reino de Moab. Al parecer esto se debió a que Moab estaba fuera de la Tierra Prometida. Además, era una guerra punitiva contra los moabitas, y dicha acción reduciría el riesgo de que con el tiempo se sublevaran o se vengaran. (Dt 20:19, 20; 2Re 3:19, 25; compárese con Jer 6:6.)

(2 REYES 3:20)

“Y por la mañana, al tiempo en que asciende la ofrenda de grano, aconteció que, ¡mire!, venía agua de la dirección de Edom, y la tierra quedó llena del agua.”

*** it-1 pág. 754 Edom ***
Con respecto a la campaña contra Moab, la predicha inundación del valle torrencial donde estaban acampados los ejércitos aliados, pudo haber resultado de una tormenta del desierto acaecida en la meseta superior. Aun hoy día, estas tormentas pueden hacer descender torrentes de agua que se precipitan por los uadis hacia el Arabá. O puede ser que la presencia del agua se debiera a medios puramente milagrosos. (2Re 3:16-23.)

(2 REYES 3:22)

“Cuando se levantaron muy de mañana, el sol mismo fulguró sobre el agua, de manera que los moabitas desde el lado opuesto vieron el agua roja como sangre.”

*** w05 1/8 pág. 9 Puntos sobresalientes del libro de Segundo de los Reyes ***
3:22. Con el reflejo de la luz del alba, el agua daba la impresión de ser sangre, quizás porque el suelo de las zanjas recién formadas era de barro rojizo. Jehová puede optar por valerse de fenómenos naturales para realizar sus propósitos.

*** it-2 pág. 374 Mesá ***
Así lo hicieron, y al amanecer, el reflejo del Sol sobre el agua hizo que los moabitas creyesen que era sangre, posiblemente debido a la arcilla roja de las zanjas recién cavadas. La ilusión óptica los engañó y llegaron a la conclusión de que los ejércitos de Israel, Judá y Edom se habían vuelto unos contra otros. No era tan irrazonable que pensasen esto, pues conocían los celos que existían entre Israel y Judá. Además, los edomitas no mantenían buenas relaciones con los judaítas, que en esta ocasión se habían aliado con Israel. (2Re 3:20-23; compárese con 2Cr 20:10, 11, 24, 25.)
Convencidos de que sus enemigos se habían dado muerte unos a otros, los moabitas gritaron: “Así es que ahora, ¡al despojo, oh Moab!”, y entraron en el campamento de Israel, solo para que se les pusiera en fuga. A continuación Israel desoló las ciudades moabitas, cegó sus manantiales y llenó de piedras sus porciones de tierra hasta que llegaron a la ciudad de Quir-haréset (Quir de Moab). (2Re 3:23-25.)

(2 REYES 3:23)

“Y empezaron a decir: “¡Esto es sangre! Indisputablemente los reyes han sido dados a la espada, y fueron derribándose unos a otros. Así es que ahora, ¡al despojo, oh Moab!”.”

*** it-2 pág. 374 Mesá ***
Así lo hicieron, y al amanecer, el reflejo del Sol sobre el agua hizo que los moabitas creyesen que era sangre, posiblemente debido a la arcilla roja de las zanjas recién cavadas. La ilusión óptica los engañó y llegaron a la conclusión de que los ejércitos de Israel, Judá y Edom se habían vuelto unos contra otros. No era tan irrazonable que pensasen esto, pues conocían los celos que existían entre Israel y Judá. Además, los edomitas no mantenían buenas relaciones con los judaítas, que en esta ocasión se habían aliado con Israel. (2Re 3:20-23; compárese con 2Cr 20:10, 11, 24, 25.)
Convencidos de que sus enemigos se habían dado muerte unos a otros, los moabitas gritaron: “Así es que ahora, ¡al despojo, oh Moab!”, y entraron en el campamento de Israel, solo para que se les pusiera en fuga. A continuación Israel desoló las ciudades moabitas, cegó sus manantiales y llenó de piedras sus porciones de tierra hasta que llegaron a la ciudad de Quir-haréset (Quir de Moab). (2Re 3:23-25.)

(2 REYES 3:26)

“Cuando el rey de Moab vio que la batalla había resultado demasiado fuerte para él, en seguida tomó consigo setecientos hombres que desenvainaban espada, para abrirse paso hacia el rey de Edom; pero no pudieron hacerlo.”

*** it-1 pág. 945 Reinos fronterizos de Israel ***
Moab Nú 22:4-7; 25:1-3; 2Re 3:26, 27

*** it-2 pág. 374 Mesá ***
Cuando el rey Mesá se vio atrapado, tomó 700 hombres que desenvainaban espada e intentó un contraataque para abrirse paso hasta el rey de Edom (quizás pensó que allí apenas encontraría resistencia), pero no lo consiguió. “Por fin él tomó a su hijo primogénito, que había de reinar en lugar de él, y lo ofreció como sacrificio quemado sobre el muro.” (2Re 3:26, 27.)
La mayoría de los comentaristas están de acuerdo en que Mesá ofreció a su propio hijo como sacrificio a su dios Kemós. Los pocos que disienten afirman que sacrificó a un hijo del rey de Edom que había capturado, y citan como base Amós 2:1, donde se dice que Moab “quemó los huesos del rey de Edom para cal”. Aunque la gramática hebrea permite esta interpretación, esta última opinión parece contradecir los demás hechos conocidos. Por ejemplo, era algo sin precedente que los moabitas y los ammonitas, vecinos de Israel, ofrecieran a sus enemigos como sacrificios a sus dioses, pero en su religión sí era frecuente ofrecer a sus propios hijos en holocausto a fin de aplacar la ira de sus dioses. (Dt 12:30, 31; Miq 6:6, 7.) Por lo tanto, es comprensible que Mesá, adorador de Kemós, recurriera a medidas tan drásticas, pues se encaraba a una derrota inminente.

(2 REYES 3:27)

“Por fin él tomó a su hijo primogénito, que había de reinar en lugar de él, y lo ofreció como sacrificio quemado sobre el muro. Y llegó a haber gran indignación contra Israel, de manera que ellos se retiraron de contra él y se volvieron a su país.”

*** it-2 pág. 374 Mesá ***
Cuando el rey Mesá se vio atrapado, tomó 700 hombres que desenvainaban espada e intentó un contraataque para abrirse paso hasta el rey de Edom (quizás pensó que allí apenas encontraría resistencia), pero no lo consiguió. “Por fin él tomó a su hijo primogénito, que había de reinar en lugar de él, y lo ofreció como sacrificio quemado sobre el muro.” (2Re 3:26, 27.)
La mayoría de los comentaristas están de acuerdo en que Mesá ofreció a su propio hijo como sacrificio a su dios Kemós. Los pocos que disienten afirman que sacrificó a un hijo del rey de Edom que había capturado, y citan como base Amós 2:1, donde se dice que Moab “quemó los huesos del rey de Edom para cal”. Aunque la gramática hebrea permite esta interpretación, esta última opinión parece contradecir los demás hechos conocidos. Por ejemplo, era algo sin precedente que los moabitas y los ammonitas, vecinos de Israel, ofrecieran a sus enemigos como sacrificios a sus dioses, pero en su religión sí era frecuente ofrecer a sus propios hijos en holocausto a fin de aplacar la ira de sus dioses. (Dt 12:30, 31; Miq 6:6, 7.) Por lo tanto, es comprensible que Mesá, adorador de Kemós, recurriera a medidas tan drásticas, pues se encaraba a una derrota inminente.

*** it-2 pág. 410 Moab, moabitas ***
Ya a finales del siglo IX a. E.C., Amós escribió que Moab sufriría calamidad porque “quemó los huesos del rey de Edom para cal”. (Am 2:1-3.) Aunque hay quien interpreta, basándose en estas palabras, que 2 Reyes 3:26, 27 se refiere a que el rey Mesá ofreció al primogénito del rey de Edom, no a su propio hijo, esto no es muy probable. Sin embargo, hay una tradición judía que enlaza el acontecimiento mencionado por Amós con la guerra librada contra Mesá, y afirma que después de este conflicto los moabitas desenterraron los huesos del rey de Edom y los quemaron para cal. No obstante, el registro bíblico no permite determinar cuándo ocurrió este suceso.

*** it-2 pág. 775 Quir de Moab ***
Finalmente, el rey de Moab sacrificó en público a su propio primogénito, probablemente como último recurso para apaciguar al dios Kemós. (2Re 3:5, 9, 25-27.) También podría entenderse que el texto hebreo (2Re 3:27) se refiere al primogénito del rey de Edom, y hay quien opina que esta alusión está implícita en Amós 2:1, aunque esta lectura es menos probable.

(2 REYES 4:10)

“Por favor, hagamos una pequeña cámara en el techo sobre el muro y pongámosle allí un lecho y una mesa y una silla y un candelabro; y tendrá que suceder que siempre que entre a donde nosotros podrá desviarse hacia allí”.”

*** it-1 pág. 438 Casa ***
En la azotea solía construirse una cámara en el techo o aposento de arriba. Esta era una habitación agradable y fresca que se ofrecía a los invitados. (Jue 3:20; 1Re 17:19; 2Re 1:2; 4:10.)

(2 REYES 4:11)

“Y un día aconteció que, como de costumbre, él entró allí y se desvió a la cámara del techo y se acostó allí.”

*** w97 1/10 pág. 30 Sunem, marcada por el amor y la violencia ***
Podemos imaginarnos a Eliseo cuando, después de un viaje largo y agotador, regresaba agradecido a la pequeña cámara del techo que ella y su esposo le habían preparado. Es probable que haya visitado esta casa a menudo, pues su ministerio duró sesenta años. ¿Por qué insistió esta sunamita en que Eliseo se alojara en su casa cada vez que pasaba por esos alrededores? Porque valoraba la obra que él efectuaba. Este humilde y abnegado profeta sirvió de conciencia para la nación, pues recordó a reyes, sacerdotes y a la gente común su obligación de servir a Jehová.

(2 REYES 4:13)

“Entonces él le dijo a aquel: “Por favor, dile a ella: ‘Mira que te has restringido por nosotros con toda esta restricción. ¿Qué hay que se pueda hacer por ti? ¿Hay algo que se pueda hablar por ti al rey o al jefe del ejército?’”. A lo que dijo ella: “En medio de mi propio pueblo estoy morando”.”

*** w97 1/10 pág. 30 Sunem, marcada por el amor y la violencia ***
La Biblia dice que ‘se restringió’, es decir, pasó mucho trabajo, para alojar al profeta Eliseo y proporcionarle alimento con regularidad. (2 Reyes 4:8-13.)

(2 REYES 4:29)

“Al punto él dijo a Guehazí: “Ciñe tus lomos y toma mi bastón en tu mano y vete. En caso de encontrarte con alguien, no debes saludarlo; y en caso de que alguien te salude, no debes contestarle. Y tienes que colocar mi bastón sobre el rostro del muchacho”.”

*** it-1 pág. 1224 Indumentaria ***
Banda, cinto o cinturón. La banda solía llevarse sobre las prendas interiores o exteriores de vestir. Cuando alguien efectuaba una actividad física o trabajo, se ‘ceñía los lomos’ con una banda, a menudo recogiendo los extremos de la vestidura entre sus piernas y metiéndolos debajo de la banda a fin de poder tener libertad de movimiento. (1Re 18:46; 2Re 4:29; 9:1.)

(2 REYES 4:38)

“Y Eliseo mismo regresó a Guilgal, y había hambre en el país. Puesto que los hijos de los profetas estaban sentados delante de él, con el tiempo dijo a su servidor: “Pon la olla grande y cuece un guisado para los hijos de los profetas”.”

*** it-2 pág. 728 Profeta ***
“Hijos de los profetas.” Como explica la obra Gesenius’ Hebrew Grammar (Oxford, 1952, pág. 418), el término hebreo ben (hijo de), o benéh (hijos de), puede indicar “pertenencia a un gremio o sociedad (o a una tribu o clase definida)”. (Compárese con Ne 3:8, donde “miembro de los mezcladores de ungüentos” es literalmente “hijo de los mezcladores de ungüentos”.) Por consiguiente, la expresión “hijos de los profetas” puede que designe una escuela de instrucción para los que habían sido llamados a esta vocación o simplemente un grupo de profetas que se ayudaban entre sí. Se menciona que había dichos grupos en Betel, Jericó y Guilgal. (2Re 2:3, 5; 4:38; compárese con 1Sa 10:5, 10.) Samuel presidía un grupo en Ramá (1Sa 19:19, 20), y parece que Eliseo ocupaba una posición similar en su día. (2Re 4:38; 6:1-3; compárese con 1Re 18:13.)

(2 REYES 4:40)

“Más tarde se lo vertieron a los hombres para que comieran. Y aconteció que, tan pronto como comieron del guisado, ellos mismos clamaron y empezaron a decir: “Hay muerte en la olla, oh hombre del Dios [verdadero]”. Y no pudieron comer.”

*** it-1 pág. 388 Calabaza ***
CALABAZA
(heb. paq•qu•ʽóth, plural).
La palabra hebrea traducida “calabazas” aparece en la Biblia solo con relación a un incidente ocurrido en los días de Eliseo durante un tiempo de hambre. Alguien había recogido unas calabazas silvestres poco conocidas y las había rebanado en la olla del guisado. Cuando “los hijos de los profetas” lo probaron, tuvieron miedo de intoxicarse y dejaron de comer, pero Eliseo sanó el guisado milagrosamente. (2Re 4:38-41.)
Aunque estas “calabazas silvestres” mencionadas en el registro bíblico también se han relacionado con otras plantas, por lo general se acepta que corresponden a la coloquíntida (Citrullus colocynthis), una planta afín a la sandía. La enredadera de la coloquíntida trepa como la del pepino y tiene hojas similares. El fruto es más o menos del tamaño de una naranja; su piel, gruesa y suave, está moteada de verde y amarillo, y su pulpa esponjosa es muy amarga y venenosa (de ella se deriva la coloquíntida usada en medicina). Las características de la coloquíntida encajan con lo que la Biblia dice sobre la calabaza silvestre que al parecer era venenosa, como indicaba su mismo gusto. (2Re 4:40.) Cuando la mayoría de las demás plantas se han secado, esta sigue verde, lo que puede presentar un peligro para quien no la conoce.

24 de ag. Lectura de la Biblia: 2 Reyes 5 a 8


(2 REYES 5:1)

“Ahora bien, cierto Naamán, el jefe del ejército del rey de Siria, había llegado a ser hombre grande delante de su señor y a ser tenido en estima, porque por medio de él Jehová había dado salvación a Siria; y el hombre mismo había resultado ser hombre valiente y poderoso, aunque leproso.”

*** it-1 pág. 308 Ben-hadad ***
También debió ser el rey que durante el reinado de Jehoram envió a su jefe del ejército, el leproso Naamán, para que Eliseo lo curase. El rey sirio adoraba al dios Rimón (componente del nombre Tabrimón, el padre de Ben-hadad I). (2Re 5:1-19.)

*** it-1 págs. 799-800 Eliseo ***
Cura a Naamán. Durante su reinado, el rey Ben-hadad II de Siria envía a Naamán, jefe de su ejército y hombre muy respetado, al rey de Israel para que le cure de su lepra. A pesar de su enfermedad, este hombre valiente había salvado a Siria. Al parecer, su lepra no le impedía ostentar este alto cargo en Siria, como hubiera sido el caso en Israel. (Le 13:46.)

*** it-2 pág. 446 Naamán ***
2. Jefe del ejército sirio del siglo X a. E.C. durante los reinados de Jehoram de Israel y Ben-hadad II de Siria. Por medio de él, ‘hombre grande, valiente, poderoso, tenido en estima’, “Jehová había dado salvación a Siria”. (2Re 5:1.) La Biblia no da ningún detalle sobre cómo o por qué se utilizó a Naamán para salvar a Siria. Una posibilidad es que hubiese encabezado las fuerzas sirias que resistieron con éxito el intento del rey asirio Salmanasar III de conquistar Siria. Como nación libre, Siria supuso una separación natural entre Israel y Asiria, lo que debió retardar la expansión de Asiria hacia el O. hasta el tiempo debido en que Jehová permitió que el reino septentrional fuera al exilio.
Curado de la lepra. Naamán tenía lepra, y aunque los sirios no exigían que los leprosos se mantuvieran aislados, como requería la ley de Jehová en Israel, sin duda sería una noticia muy agradable saber que podía curarse de esa repugnante enfermedad.

(2 REYES 5:3)

“Con el tiempo ella dijo a su ama: “¡Si solo mi señor estuviera delante del profeta que hay en Samaria! En ese caso él le daría recobro de su lepra”.”

*** w08 15/2 págs. 9-10 párr. 14 Andemos en los caminos de Jehová ***
Siglos después, una niña israelita fue tomada cautiva por una banda de asaltantes y llegó a ser sirvienta en la casa del comandante del ejército sirio, Naamán, quien padecía lepra. Como esta niña sabía de los milagros que Dios efectuaba mediante el profeta Eliseo, se armó de valor para hablar a su ama y decirle que si Naamán iba a Israel, el profeta de Jehová lo curaría. El hombre fue a Israel y se curó milagrosamente (2 Rey. 5:1-3). Esta niña es un ejemplo animador para los jóvenes que le piden valor a Jehová para predicar a profesores, compañeros y demás personas.

*** w05 1/8 pág. 10 Puntos sobresalientes del libro de Segundo de los Reyes ***
5:3. Esta niña israelita tenía fe en el poder de Dios para efectuar milagros y la defendió con valor. Joven, ¿te esfuerzas por fortalecer tu fe en las promesas divinas y te armas de valor para hablar de la verdad a tus profesores y compañeros de clase?

(2 REYES 5:12)

“¿No son el Abaná y el Farpar, los ríos de Damasco, mejores que todas las aguas de Israel? ¿No puedo bañarme en ellos y ciertamente ser limpio?”. Con eso se volvió y se fue furioso.”

*** it-1 págs. 12-13 Abaná ***
ABANÁ
Uno de los dos ríos de Damasco a los que aludió Naamán, comandante del ejército sirio, cuando despreció las instrucciones de Eliseo de bañarse en las aguas del Jordán para curarse de la lepra. (2Re 5:12.)
A este río normalmente se le identifica con el Nahr Barada, que nace en la cordillera del Antilíbano, al NO. de Damasco. Después de cruzar las montañas, sale de un desfiladero que se halla justo al O. de esta ciudad, atraviesa la parte septentrional de ella y se ramifica en varias direcciones, regando una amplia zona antes de perderse en las marismas que se hallan al E. de Damasco. Sus aguas, usadas para regar campos y huertos por medio de canales y conductos, crean un extenso oasis de exuberante vegetación. Bien se puede decir que Damasco debe su existencia al Barada. Por mucho tiempo ha provisto el agua para las cisternas, fuentes y baños de la ciudad, por lo que los escritores clásicos lo llamaban el “río Dorado” (Chrysorrhoas). De manera que la elevada opinión de Naamán sobre este río al parecer estaba bien fundada.
En el margen del texto masorético y en la Versión Peshitta siriaca se emplea la palabra “Amaná” en vez de “Abaná” en 2 Reyes 5:12. Muchas traducciones usan la expresión “Amaná” en el Cantar de los Cantares 4:8, la cual, según se cree, hace referencia a las montañas del Antilíbano, donde está el nacimiento del mencionado río. De modo que es posible que el río tomara el nombre de las montañas donde nacía.

*** it-1 pág. 144 Antilíbano ***
Además, en 2 Reyes 5:12, tanto la Versión Peshitta siriaca como los targumes arameos también llaman al río Abaná (conocido en la actualidad como Barada) “Amaná”, y este río, el principal de Damasco, nace en la parte meridional del Antilíbano.

*** it-1 pág. 919 Farpar ***
FARPAR
Uno de los dos “ríos de Damasco” que Naamán consideró superiores a “todas las aguas de Israel”. (2Re 5:12.) El hecho de que Naamán mencionase el Farpar en segundo lugar tal vez indique que era el más pequeño. Por lo general, se asocia este río con el Nahr el-Aʽwaj. Aparte del Nahr Barada (identificado con el Abaná), el Farpar, es la única corriente de agua independiente en la región de Damasco. No obstante, el caudal del Aʽwaj es aproximadamente una cuarta parte del que tiene el Barada. Las corrientes más pequeñas que se unen para formar el Aʽwaj nacen en las laderas orientales del monte Hermón y se unen a unos 30 Km. al SO. de Damasco. Desde este punto, el río serpentea por un cauce profundo y rocoso hasta perderse finalmente en un terreno pantanoso al SE. de Damasco. Incluyendo sus fuentes, este río salva en línea recta una distancia de unos 64 Km.
La objeción más importante que se ha planteado a la identificación antes expuesta es que el Aʽwaj no es en realidad un ‘río de Damasco’, ya que pasa a más de 15 Km. al S. de esta ciudad. Por esta razón algunos se inclinan a identificar el Farpar con el Nahr Taura, un afluente del Nahr Barada. Sin embargo, cuando Naamán mencionó Damasco, pudo haberse referido a la llanura de Damasco, por la que fluye el Nahr el-Aʽwaj.

(2 REYES 5:16)

“Sin embargo, él dijo: “Tan ciertamente como que vive Jehová delante de quien en verdad estoy de pie, yo ciertamente no lo aceptaré”. Y él se puso a instarlo a que lo aceptara, pero él siguió rehusando.”

*** w05 1/8 pág. 9 Puntos sobresalientes del libro de Segundo de los Reyes ***
5:15, 16. ¿Por qué no aceptó Eliseo el regalo de Naamán? Porque reconocía que la curación milagrosa de Naamán se debía al poder de Jehová, y no al suyo. Para él habría sido inadmisible beneficiarse del cargo que Dios le había dado. Hoy día, los auténticos siervos de Jehová tampoco buscan sacar provecho personal de su servicio. Se toman muy en serio la recomendación de Jesús: “Recibieron gratis; den gratis” (Mateo 10:8).

*** it-1 pág. 800 Eliseo ***
Ofrece a Eliseo un regalo que este rechaza, pues el milagro se debe al poder de Jehová, no al suyo, y no va a aprovecharse del cargo que Dios le ha dado. (2Re 5:9-19; compárese con Mt 10:8.)

(2 REYES 5:17)

“Por fin Naamán dijo: “Si no, por favor, que se dé a tu siervo un poco de tierra, la carga de un par de mulos; porque tu siervo ya no ofrecerá ofrenda quemada o sacrificio a otros dioses sino a Jehová.”

*** it-1 pág. 800 Eliseo ***
Luego Naamán vuelve a Eliseo y se compromete a servir fielmente a Jehová, el Dios de Israel, a partir de entonces. Se lleva consigo tierra israelita, “la carga de un par de mulos”, sobre la cual hacer sacrificios a Jehová, seguramente mirando hacia el templo de Jerusalén. Como oficial del rey de Siria, seguirá cumpliendo con su deber, como entrar con el rey en la casa del dios falso Rimón, pero dice que ya no adorará a ese dios. Lo que llevará a cabo no será un deber religioso, sino sus obligaciones para con el rey. Ofrece a Eliseo un regalo que este rechaza, pues el milagro se debe al poder de Jehová, no al suyo, y no va a aprovecharse del cargo que Dios le ha dado. (2Re 5:9-19; compárese con Mt 10:8.)

(2 REYES 5:18)

“En esta cosa que Jehová perdone a tu siervo: Cuando mi señor entre en la casa de Rimón para inclinarse allí, y él esté apoyándose sobre mi mano, y tenga yo que inclinarme en la casa de Rimón, cuando me incline en la casa de Rimón, que Jehová, por favor, perdone a tu siervo en cuanto a esto”.”

*** w05 1/8 pág. 9 Puntos sobresalientes del libro de Segundo de los Reyes ***
5:18, 19. ¿Estaba pidiendo perdón Naamán por tener que participar en un acto religioso? Se ve que el débil estado de salud del anciano rey sirio lo obligaba a apoyarse en Naamán. Cuando el rey se inclinaba para adorar a Rimón, también lo hacía Naamán. Pero se trataba de una acción puramente mecánica, con el único objetivo de servir de apoyo al rey, no de rendir adoración. De modo que Naamán pidió perdón a Jehová por cumplir con este deber civil. Eliseo dio crédito a sus palabras y le dijo: “Vete en paz”.

*** it-1 pág. 800 Eliseo ***
Luego Naamán vuelve a Eliseo y se compromete a servir fielmente a Jehová, el Dios de Israel, a partir de entonces. Se lleva consigo tierra israelita, “la carga de un par de mulos”, sobre la cual hacer sacrificios a Jehová, seguramente mirando hacia el templo de Jerusalén. Como oficial del rey de Siria, seguirá cumpliendo con su deber, como entrar con el rey en la casa del dios falso Rimón, pero dice que ya no adorará a ese dios. Lo que llevará a cabo no será un deber religioso, sino sus obligaciones para con el rey. Ofrece a Eliseo un regalo que este rechaza, pues el milagro se debe al poder de Jehová, no al suyo, y no va a aprovecharse del cargo que Dios le ha dado. (2Re 5:9-19; compárese con Mt 10:8.)

*** it-2 pág. 447 Naamán ***
Seguidamente Naamán pidió que Jehová lo perdonara cuando se inclinara con el rey ante el dios Rimón en actos oficiales, pues parece ser que el rey era viejo y se encontraba débil, de modo que necesitaba apoyarse en Naamán. De ser así, el que Naamán se inclinara sería un acto mecánico, realizado con el único propósito de servir de apoyo al rey, cumpliendo con su deber, y no como adoración personal. Eliseo creyó la petición sincera de Naamán y le contestó: “Vete en paz”. (2Re 5:18, 19.)

(2 REYES 5:23)

“Ante eso, Naamán dijo: “Anda, toma dos talentos”. Y siguió instándolo, y por fin ató dos talentos de plata en dos talegas, con dos mudas de prendas de vestir, y dio esto a dos de sus servidores, para que lo llevaran delante de él.”

*** it-1 pág. 363 Bolsa ***
Naamán, el oficial del ejército sirio, le dio al codicioso Guehazí “dos talentos de plata en dos talegas [heb. jari•tím], con dos mudas de prendas de vestir, y dio esto a dos de sus servidores, para que lo llevaran delante de él”. Del texto se desprende que cada talega (ja•rít) podría contener y soportar un talento (c. 34 Kg.) y una muda de prendas de vestir, el máximo que por lo general podría transportar un hombre solo. (2Re 5:23.)

(2 REYES 5:24)

“Cuando él llegó a Ofel, en seguida lo tomó de la mano de ellos, y lo depositó en la casa, y despidió a los hombres. De manera que ellos se fueron.”

*** it-2 pág. 519 Ofel ***
Los eruditos creen que el término ʽÓ•fel de 2 Reyes 5:24 se refiere a una colina elevada o lugar fortificado cercano a Samaria adonde Guehazí, el servidor de Eliseo, llevó las riquezas que obtuvo de Naamán. Esto indica que la palabra se aplicaba a otros montículos aparte del de Jerusalén.

(2 REYES 6:1)

“Y los hijos de los profetas empezaron a decir a Eliseo: “¡Mira esto! El lugar donde estamos morando delante de ti es demasiado estrecho para nosotros.”

*** it-2 pág. 728 Profeta ***
“Hijos de los profetas.” Como explica la obra Gesenius’ Hebrew Grammar (Oxford, 1952, pág. 418), el término hebreo ben (hijo de), o benéh (hijos de), puede indicar “pertenencia a un gremio o sociedad (o a una tribu o clase definida)”. (Compárese con Ne 3:8, donde “miembro de los mezcladores de ungüentos” es literalmente “hijo de los mezcladores de ungüentos”.) Por consiguiente, la expresión “hijos de los profetas” puede que designe una escuela de instrucción para los que habían sido llamados a esta vocación o simplemente un grupo de profetas que se ayudaban entre sí. Se menciona que había dichos grupos en Betel, Jericó y Guilgal. (2Re 2:3, 5; 4:38; compárese con 1Sa 10:5, 10.) Samuel presidía un grupo en Ramá (1Sa 19:19, 20), y parece que Eliseo ocupaba una posición similar en su día. (2Re 4:38; 6:1-3; compárese con 1Re 18:13.)

(2 REYES 6:2)

“Permítenos ir, por favor, hasta el Jordán y tomar de allí cada uno una viga y hacernos allí un lugar donde morar”. De modo que él dijo: “Vayan”.”

*** it-2 pág. 728 Profeta ***
El registro menciona que edificaban su propio lugar donde morar y que utilizaban herramientas prestadas, lo que parece indicar que vivían modestamente. Aunque a menudo compartían el alojamiento y la comida, es posible que también recibiesen asignaciones individuales para salir en misiones proféticas. (1Re 20:35-42; 2Re 4:1, 2, 39; 6:1-17;

(2 REYES 6:5)

“Y aconteció que uno estaba talando su viga, y la cabeza misma del hacha cayó en el agua. Y él se puso a clamar y decir: “¡Ay, amo mío, porque era prestada!”.”

*** it-2 pág. 728 Profeta ***
El registro menciona que edificaban su propio lugar donde morar y que utilizaban herramientas prestadas, lo que parece indicar que vivían modestamente. Aunque a menudo compartían el alojamiento y la comida, es posible que también recibiesen asignaciones individuales para salir en misiones proféticas. (1Re 20:35-42; 2Re 4:1, 2, 39; 6:1-17;

(2 REYES 6:13)

“Por lo tanto él dijo: “Vayan y vean dónde está, para que yo envíe y lo tome”. Más tarde se le hizo el informe, diciendo: “Allí está en Dotán”.”

*** it-1 pág. 950 La obra profética de Elías y Eliseo ***
[Fotografía en la página 950]
Ruinas de Dotán. Fue aquí donde Eliseo y su servidor vieron milagrosamente que aunque una fuerza militar siria los había rodeado, la región montañosa estaba llena de carros de fuego angelicales enviados por Jehová (2Re 6:13-17)

(2 REYES 6:16)

“Pero él dijo: “No tengas miedo, porque hay más que están con nosotros que los que están con ellos”.”

*** w98 15/6 págs. 12-13 ¿Reconocemos la organización de Jehová? ***
Alguien que vio las huestes celestiales
4 El rey de Siria mandó una gran fuerza militar de noche a Dotán para capturar a Eliseo. Cuando el servidor de este se levantó temprano por la mañana y salió afuera, posiblemente para tomar el fresco sobre el tejado llano de su casa oriental, se horrorizó. Un ejército completo de sirios con caballos y carros de guerra rodeaba la ciudad, esperando capturar al profeta de Dios. El siervo gritó a Eliseo: “¡Ay, amo mío! ¿Qué haremos?”. Eliseo respondió, al parecer con calma y convicción: “No tengas miedo, porque hay más que están con nosotros que los que están con ellos”. El servidor debió preguntarse: “¿Dónde están? No veo a nadie”. A veces, posiblemente este también sea nuestro problema: no ver con los ojos del entendimiento y no percibir las huestes celestiales (2 Reyes 6:8-16; Efesios 1:18).
5 Eliseo pidió a Dios que le abriera los ojos a su siervo. ¿Qué sucedió a continuación? “Inmediatamente Jehová abrió los ojos al servidor, de manera que él vio; y, ¡mire!, la región montañosa estaba llena de caballos y carros de guerra de fuego todo en derredor de Eliseo.” (2 Reyes 6:17.) Sí, vio las huestes celestiales, los ejércitos angelicales preparados para proteger al siervo de Dios, y así pudo entender la confianza de Eliseo.
6 ¿Tenemos a veces un problema de percepción similar al del servidor de Eliseo? ¿Tendemos a ver solo el lado físico de las situaciones que nos amenazan a nosotros o a la obra cristiana en algunos países? Si así es, ¿podemos esperar que nos ilumine una visión especial? No, porque poseemos algo que no poseía el servidor de Eliseo: un libro completo, la Biblia, que contiene muchas visiones y que puede ayudarnos a conocer la organización celestial.

*** w98 15/6 pág. 18 párr. 5 La organización de Jehová apoya nuestro ministerio ***
5 Satanás ha empleado todo medio a su alcance para detener la obra de dar testimonio que realizan los hermanos de Cristo y sus leales compañeros. Sin embargo, como tantas experiencias muestran, ni amenazas ni intimidación ni violencia física ni prisiones ni campos de concentración, ni siquiera la muerte, han silenciado a los testigos de Jehová. Y así ha sido durante toda la historia. Una y otra vez los Testigos han obtenido ánimo de las palabras de Eliseo: “No tengas miedo, porque hay más que están con nosotros que los que están con ellos”. Una razón es que los ángeles fieles son mucho más numerosos que las hordas del Diablo (2 Reyes 6:16; Hechos 5:27-32, 41, 42).

(2 REYES 6:17)

“Y Eliseo se puso a orar y decir: “Oh Jehová, ábrele los ojos, por favor, para que vea”. Inmediatamente Jehová abrió los ojos al servidor, de manera que él vio; y, ¡mire!, la región montañosa estaba llena de caballos y carros de guerra de fuego todo en derredor de Eliseo.”

*** w98 15/6 págs. 12-13 ¿Reconocemos la organización de Jehová? ***
Alguien que vio las huestes celestiales
4 El rey de Siria mandó una gran fuerza militar de noche a Dotán para capturar a Eliseo. Cuando el servidor de este se levantó temprano por la mañana y salió afuera, posiblemente para tomar el fresco sobre el tejado llano de su casa oriental, se horrorizó. Un ejército completo de sirios con caballos y carros de guerra rodeaba la ciudad, esperando capturar al profeta de Dios. El siervo gritó a Eliseo: “¡Ay, amo mío! ¿Qué haremos?”. Eliseo respondió, al parecer con calma y convicción: “No tengas miedo, porque hay más que están con nosotros que los que están con ellos”. El servidor debió preguntarse: “¿Dónde están? No veo a nadie”. A veces, posiblemente este también sea nuestro problema: no ver con los ojos del entendimiento y no percibir las huestes celestiales (2 Reyes 6:8-16; Efesios 1:18).
5 Eliseo pidió a Dios que le abriera los ojos a su siervo. ¿Qué sucedió a continuación? “Inmediatamente Jehová abrió los ojos al servidor, de manera que él vio; y, ¡mire!, la región montañosa estaba llena de caballos y carros de guerra de fuego todo en derredor de Eliseo.” (2 Reyes 6:17.) Sí, vio las huestes celestiales, los ejércitos angelicales preparados para proteger al siervo de Dios, y así pudo entender la confianza de Eliseo.
6 ¿Tenemos a veces un problema de percepción similar al del servidor de Eliseo? ¿Tendemos a ver solo el lado físico de las situaciones que nos amenazan a nosotros o a la obra cristiana en algunos países? Si así es, ¿podemos esperar que nos ilumine una visión especial? No, porque poseemos algo que no poseía el servidor de Eliseo: un libro completo, la Biblia, que contiene muchas visiones y que puede ayudarnos a conocer la organización celestial.

*** it-1 págs. 379-380 Caballo ***
Caballos y carros de fuego representan el invisible equipo de guerra celestial de Jehová. (2Re 2:11, 12.) En una ocasión Eliseo oró para que se le abriesen los ojos a su aterrorizado servidor con el fin de que viese que “la región montañosa estaba llena de caballos y carros de guerra de fuego todo en derredor de Eliseo”, para protegerle de las fuerzas de los sirios que los rodeaban y que habían sido enviadas para capturarle. (2Re 6:17.)

*** it-1 pág. 435 Carro ***
Uso figurado. En sentido figurado y profético, los carros son símbolos de guerra, tal como el arco y la espada. (Isa 21:7, 9; Zac 9:10.) Se dice que “los carros de guerra de Dios se cuentan por decenas de millares, millares repetidas veces”, lo que denota el poder invencible de Dios para destruir a sus enemigos. (Sl 68:17; 2Re 6:17.)

*** it-1 pág. 722 Dotán ***
Siglos más tarde, el rey de Siria envió una gran fuerza militar a Dotán para detener a Eliseo. En este lugar los ojos del temeroso servidor del profeta le fueron abiertos milagrosamente para que viera el llameante equipo de guerra de Dios en “la región montañosa [...] todo en derredor de Eliseo”, es decir, bien en la misma colina donde estaba situada Dotán o en las colinas cercanas al E., S. y O. de la ciudad. (2Re 6:11-17.) Para que los sirios también se hayan apostado en estas colinas circundantes al rodear la ciudad, y desde ellas ‘empezaron a bajar’ cuando Eliseo salió de la ciudad para encontrarse con ellos. Sin embargo, las fuerzas enemigas se rindieron sin sufrir daño al ser heridas milagrosamente con una especie de ceguera. Jehová tal vez usase a las fuerzas angélicas para llevar a cabo esta misión. (2Re 6:18, 19; compárese con Gé 19:1, 10, 11.)

(2 REYES 6:18)

“Cuando empezaron a bajar a él, Eliseo se puso a orar a Jehová y decir: “Por favor, hiere a esta nación con ceguera”. De modo que él los hirió con ceguera, conforme a la palabra de Eliseo.”

*** it-1 pág. 453 Ceguera ***
La ceguera de las fuerzas militares sirias por la palabra de Eliseo debió ser de naturaleza mental. Si todos los soldados se hubiesen quedado ciegos, se les habría tenido que llevar de la mano, pero el relato tan solo informa que Eliseo les dijo: “Este no es el camino, y esta no es la ciudad. Síganme”. En su obra Principles of Psychology (1981, vol. 1, pág. 59), William James dice sobre este fenómeno: “Un efecto sumamente interesante del desorden cortical es la ceguera mental. Esta no supone tanto la insensibilidad a las impresiones ópticas como la incapacidad de entenderlas. Psicológicamente se interpreta como la pérdida de asociación entre las sensaciones ópticas y su significado. Puede producirla cualquier interrupción entre los centros ópticos y los centros del intelecto”. Es posible que esta fuese la clase de ceguera que padeció el ejército sirio y que Jehová la eliminara cuando los soldados llegaron a Samaria. (2Re 6:18-20.) Cabe la posibilidad de que también haya sido esta la clase de ceguera que sufrieron los hombres de Sodoma, pues el relato dice que siguieron tratando de hallar la entrada de la casa de Lot y no comenta que se lamentaran por la pérdida de la facultad de la vista. (Gé 19:11.)

*** it-1 pág. 722 Dotán ***
Siglos más tarde, el rey de Siria envió una gran fuerza militar a Dotán para detener a Eliseo. En este lugar los ojos del temeroso servidor del profeta le fueron abiertos milagrosamente para que viera el llameante equipo de guerra de Dios en “la región montañosa [...] todo en derredor de Eliseo”, es decir, bien en la misma colina donde estaba situada Dotán o en las colinas cercanas al E., S. y O. de la ciudad. (2Re 6:11-17.) Para que los sirios también se hayan apostado en estas colinas circundantes al rodear la ciudad, y desde ellas ‘empezaron a bajar’ cuando Eliseo salió de la ciudad para encontrarse con ellos. Sin embargo, las fuerzas enemigas se rindieron sin sufrir daño al ser heridas milagrosamente con una especie de ceguera. Jehová tal vez usase a las fuerzas angélicas para llevar a cabo esta misión. (2Re 6:18, 19; compárese con Gé 19:1, 10, 11.)

*** it-1 pág. 800 Eliseo ***
Al acercarse las huestes sirias, Eliseo oró para que se efectuase un milagro opuesto al anterior: “Por favor, hiere a esta nación con ceguera”. Luego Eliseo dijo a los sirios: “Síganme”; pero no los llevó de la mano, lo que indica que se trataba de una ceguera mental y no física. Ellos no reconocieron a Eliseo, a quien habían ido a prender, ni tampoco sabían adónde los llevaba. (2Re 6:8-19.)
¿Con qué clase de ceguera hirió Jehová a los sirios que intentaban capturar a Eliseo?
William James dice en su obra Principles of Psychology (1981, vol. 1, pág. 59) con respecto a esta clase de ceguera: “Un efecto sumamente interesante del desorden cortical es la ceguera mental. Esta no supone tanto la insensibilidad a las impresiones ópticas como la incapacidad de entenderlas. Psicológicamente, se interpreta como la pérdida de asociación entre las sensaciones ópticas y su significado. Puede producirla cualquier interrupción entre los centros ópticos y los centros del intelecto”.

*** si pág. 71 párr. 10 Libro bíblico número 12: 2 Reyes ***
Cuando los sirios atacan, el profeta ora de nuevo a Jehová, y los sirios, heridos de ceguedad mental, entonces son llevados ante el rey de Israel. Pero Eliseo no permite que se les dé muerte; en vez de eso, le dice al rey que prepare un banquete para ellos y los envíe de regreso a su país.

(2 REYES 6:19)

“Eliseo ahora les dijo: “Este no es el camino, y esta no es la ciudad. Síganme, y permítanme conducirlos al hombre que ustedes buscan”. Sin embargo, los condujo a Samaria.”

*** it-1 pág. 453 Ceguera ***
La ceguera de las fuerzas militares sirias por la palabra de Eliseo debió ser de naturaleza mental. Si todos los soldados se hubiesen quedado ciegos, se les habría tenido que llevar de la mano, pero el relato tan solo informa que Eliseo les dijo: “Este no es el camino, y esta no es la ciudad. Síganme”. En su obra Principles of Psychology (1981, vol. 1, pág. 59), William James dice sobre este fenómeno: “Un efecto sumamente interesante del desorden cortical es la ceguera mental. Esta no supone tanto la insensibilidad a las impresiones ópticas como la incapacidad de entenderlas. Psicológicamente se interpreta como la pérdida de asociación entre las sensaciones ópticas y su significado. Puede producirla cualquier interrupción entre los centros ópticos y los centros del intelecto”. Es posible que esta fuese la clase de ceguera que padeció el ejército sirio y que Jehová la eliminara cuando los soldados llegaron a Samaria. (2Re 6:18-20.) Cabe la posibilidad de que también haya sido esta la clase de ceguera que sufrieron los hombres de Sodoma, pues el relato dice que siguieron tratando de hallar la entrada de la casa de Lot y no comenta que se lamentaran por la pérdida de la facultad de la vista. (Gé 19:11.)

*** it-2 pág. 368 Mentira ***
El que en la Biblia se condene claramente la mentira maliciosa no significa que una persona esté obligada a divulgar información verídica a quien no tenga derecho a conocerla. Jesucristo aconsejó: “No den lo santo a los perros, ni tiren sus perlas delante de los cerdos, para que nunca las huellen bajo los pies, y, volviéndose, los despedacen a ustedes”. (Mt 7:6.) Por esta razón en ciertas ocasiones Jesús se abstuvo de dar información completa o respuestas directas a ciertas preguntas, pues ese proceder podría haber causado dificultades innecesarias. (Mt 15:1-6; 21:23-27; Jn 7:3-10.) El comportamiento de Abrahán, Isaac, Rahab y Eliseo al informar erróneamente u ocultar parte de los hechos a quienes no eran adoradores de Jehová tuvo esa misma motivación. (Gé 12:10-19; cap. 20; 26:1-10; Jos 2:1-6; Snt 2:25; 2Re 6:11-23.)

(2 REYES 6:20)

“Y aconteció que, tan pronto como llegaron a Samaria, Eliseo entonces dijo: “Oh Jehová, abre los ojos de estos para que vean”. Inmediatamente Jehová les abrió los ojos, y llegaron a ver; y aquí estaban en medio de Samaria.”

*** it-1 pág. 453 Ceguera ***
La ceguera de las fuerzas militares sirias por la palabra de Eliseo debió ser de naturaleza mental. Si todos los soldados se hubiesen quedado ciegos, se les habría tenido que llevar de la mano, pero el relato tan solo informa que Eliseo les dijo: “Este no es el camino, y esta no es la ciudad. Síganme”. En su obra Principles of Psychology (1981, vol. 1, pág. 59), William James dice sobre este fenómeno: “Un efecto sumamente interesante del desorden cortical es la ceguera mental. Esta no supone tanto la insensibilidad a las impresiones ópticas como la incapacidad de entenderlas. Psicológicamente se interpreta como la pérdida de asociación entre las sensaciones ópticas y su significado. Puede producirla cualquier interrupción entre los centros ópticos y los centros del intelecto”. Es posible que esta fuese la clase de ceguera que padeció el ejército sirio y que Jehová la eliminara cuando los soldados llegaron a Samaria. (2Re 6:18-20.) Cabe la posibilidad de que también haya sido esta la clase de ceguera que sufrieron los hombres de Sodoma, pues el relato dice que siguieron tratando de hallar la entrada de la casa de Lot y no comenta que se lamentaran por la pérdida de la facultad de la vista. (Gé 19:11.)

(2 REYES 6:25)

“Con el tiempo surgió una gran hambre en Samaria, y, ¡mire!, estuvieron sitiándola hasta que la cabeza de un asno llegó a valer ochenta piezas de plata, y el cuarto de una medida de cab de estiércol de paloma valía cinco piezas de plata.”

*** it-1 pág. 240 Asno ***
Como consecuencia del hambre tan severa que pasó Samaria durante el sitio del rey Ben-hadad, las personas no solo comieron carne de asno, a pesar de ser inmunda, sino que hasta la parte menos comestible, la cabeza huesuda y con apenas carne, llegó a ser un alimento de lujo que costaba 80 piezas de plata (si eran siclos, 176 dólares [E.U.A.]). (2Re 6:24, 25.)

*** it-1 pág. 378 Cab ***
CAB
Medida de capacidad que según fuentes rabínicas correspondía con la decimoctava parte de un efá (2Re 6:25) y, por lo tanto, también con la decimoctava parte de una medida de bato. (Eze 45:11.) Si la medida de bato tenía una capacidad de 22 litros, tal como parece desprenderse de la prueba arqueológica, el cab equivaldría a 1,22 litros.

*** it-1 pág. 696 Dinero ***
En tiempos de escasez los precios subían de repente. En tiempo de sitio, con 80 monedas de plata (el salario de unos doscientos cuarenta días), con las que en otra época se podían haber comprado ocho homeres (1.760 l.) de cebada, solo se podría conseguir la cabeza, casi sin carne, de un asno, un animal no apto para alimento según la ley mosaica. (2Re 6:25; compárese con Os 3:2.)

*** it-1 págs. 876-877 Estiércol de paloma ***
ESTIÉRCOL DE PALOMA
Cuando se narra el sitio al que el rey sirio Ben-hadad sometió a Samaria, se dice que el hambre fue tan severa que “la cabeza de un asno llegó a valer ochenta piezas de plata, y el cuarto de una medida de cab de estiércol de paloma valía cinco piezas de plata”. (2Re 6:24, 25.) Una cabeza de asno costaba alrededor de 176 dólares (E.U.A.), si las “piezas de plata” eran siclos, y el “cuarto de una medida de cab [0,3 l.] de estiércol de paloma” valía unos 11 dólares (E.U.A.). Este hecho indica que debido a la escasez de alimento, la cabeza huesuda de un asno, en la que apenas había carne, llegó a ser un artículo alimenticio caro (a pesar de que el asno era un animal inmundo según la ley mosaica), y hasta el estiércol de paloma era muy costoso. Se ha discutido mucho sobre si la expresión estiércol de paloma es literal y sobre el uso que podía darle el comprador.
Se ha afirmado que la expresión “estiércol de paloma” podía aplicar a una planta. Sin embargo, no hay prueba de que las plantas que mencionan los que favorecen este punto de vista jamás hayan sido llamadas por este nombre o que los sitiados de Samaria dispusieran de ellas.
Los que creen que la expresión debe entenderse literalmente están divididos en cuanto a qué uso se daba al estiércol. Algunos dicen que el estiércol de paloma se ha empleado en el Oriente Medio desde tiempos antiguos como fertilizante en el cultivo de melones, pero parece razonable pensar que quienes estaban al borde de la inanición se preocuparan más por alimento para consumo inmediato que por el fertilizante de futuras cosechas.
Muchos prefieren pensar que el estiércol de paloma se usaba como alimento, debido a que el contexto habla de hambre y de los extremos desesperados a los que el hombre puede llegar cuando se encuentra en esas circunstancias. Aunque la amenaza que profirió Rabsaqué, el oficial de Senaquerib, de que el sitio asirio haría que la gente de Jerusalén tuviera que ‘comer su propio excremento y beber sus propios orines’, era extrema y cruel con el propósito de acobardar a los israelitas, es posible que tuviera algún fundamento. (2Re 18:27.) El que la idea de utilizar estiércol literal para el consumo humano sea tan repulsiva no es base suficiente para rechazar este punto de vista. El hambre era tan severa en Samaria que las mujeres incluso cocían a sus propios hijos para comérselos, lo que indica que se había llegado al extremo de comer cualquier cosa que hubiera disponible. (2Re 6:26-29.) Aunque algunos señalan que el estiércol tendría poco valor nutritivo, este factor por sí mismo no descarta la posibilidad de que se comprara como alimento, pues las personas afligidas por el hambre suelen comportarse de manera poco racional y están dispuestas a comer cualquier cosa para mitigar los dolores del hambre.
Quizás sea más plausible la explicación de algunos rabíes que decían que el estiércol se empleaba como combustible. Al profeta Ezequiel se le mandó representar el sitio igualmente horrible que le esperaba a Jerusalén utilizando estiércol como combustible para cocinar su alimento. (Eze 4:12-17.) Todavía en la actualidad se emplea en muchas partes de la Tierra estiércol seco como combustible. Si esta es la explicación correcta, el relato tan solo expone el coste del alimento (en este caso la cabeza del asno) y del combustible para cocinarlo. Los versículos siguientes indican que la gente aún no comía la carne cruda.

(2 REYES 7:2)

“Ante eso, el adjutor sobre cuya mano estaba apoyándose el rey contestó al hombre del Dios [verdadero] y dijo: “Si Jehová estuviera haciendo compuertas en los cielos, ¿pudiera suceder esta cosa?”. A lo que dijo él: “Mira que lo vas a ver con tus propios ojos, pero de ello no comerás”.”

*** it-2 pág. 692 Posturas y ademanes ***
Era costumbre que los reyes u hombres que ocupaban una posición de autoridad se sostuvieran sobre el brazo de un siervo o de alguien de rango inferior, como hizo el rey Jehoram de Israel. (2Re 7:2, 17.)

(2 REYES 7:6)

“Y Jehová mismo había hecho que el campamento de los sirios oyera el sonido de carros de guerra, el sonido de caballos, el sonido de una gran fuerza militar, de manera que se dijeron unos a otros: “¡Miren! ¡El rey de Israel ha alquilado contra nosotros a los reyes de los hititas y a los reyes de Egipto para que vengan contra nosotros!”.”

*** it-1 pág. 771 Egipto, egipcio ***
El gobierno y la ley se centraban en el rey o Faraón, considerado un dios con forma humana. Gobernaba el país mediante subordinados, o ministros, y mediante jefes feudales, cuyo poder rivalizaba con el del mismo rey en tiempos de debilidad del gobierno central. Es posible que los súbditos de estos gobernadores los vieran prácticamente como reyes, lo que explica la expresión bíblica “los reyes de Egipto” referida a tiempos específicos. (2Re 7:6; Jer 46:25.)

(2 REYES 7:17)

“Y el rey mismo había nombrado al adjutor sobre cuya mano estaba apoyándose a que tuviera a su cargo el paso de entrada; y el pueblo siguió atropellándolo en el paso de entrada, de modo que murió, tal como había hablado el hombre del Dios [verdadero], cuando habló al tiempo en que el rey bajó a él.”

*** it-2 pág. 692 Posturas y ademanes ***
Era costumbre que los reyes u hombres que ocupaban una posición de autoridad se sostuvieran sobre el brazo de un siervo o de alguien de rango inferior, como hizo el rey Jehoram de Israel. (2Re 7:2, 17.)

(2 REYES 8:10)

“Entonces Eliseo le dijo: “Ve, dile: ‘Positivamente revivirás’, y Jehová me ha mostrado que positivamente morirá”.”

*** it-1 pág. 1093 Hazael ***
Eliseo le dijo a Hazael: “Ve, dile [a Ben-hadad]: ‘Positivamente revivirás’”, pero el profeta continuó y dijo: “Y Jehová me ha mostrado que positivamente morirá”. Después le dijo a Hazael: “Jehová me ha mostrado a ti como rey sobre Siria”. Hazael regresó, y cuando el rey le preguntó sobre la respuesta de Eliseo, contestó: “Me dijo: ‘Positivamente revivirás’”; pero al día siguiente Hazael ahogó al rey con una sobrecama mojada y empezó a gobernar en su lugar. (2Re 8:7-15.)
Se ha conjeturado mucho sobre las palabras de Eliseo a Hazael. Según el margen del texto masorético, así como la Versión de los Setenta griega, la Vulgata latina, la Versión Peshitta siriaca y dieciocho manuscritos hebreos, el texto dice: “Dile: ‘Positivamente revivirás’”, mientras que la parte principal del texto masorético dice: “Di: ‘No [revivirás]’”.
Si se acepta la lectura “Positivamente revivirás”, cabe pensar que Eliseo se valió de un enigma para indicar que aunque la enfermedad misma no matase a Ben-hadad, moriría (como de hecho sucedió a manos de Hazael). Lo cierto es que Hazael informó al rey la primera parte de la respuesta de Eliseo: “Positivamente revivirás”, y la segunda la ejecutó en persona violentamente. (2Re 8:10.)

(2 REYES 8:12)

“Por esto Hazael dijo: “¿Por qué llora mi señor?”. A lo que él dijo: “Porque bien sé qué daño harás a los hijos de Israel. Sus lugares fortificados entregarás al fuego, y a sus hombres selectos matarás a espada, y a sus hijos estrellarás, y a sus mujeres encintas rajarás”.”

*** it-1 pág. 1094 Hazael ***
Hazael llegó a ser un gran opresor de Israel, en particular durante el reinado de Jehoacaz, hijo de Jehú, y de ese modo cumplió lo que el profeta Eliseo había previsto: Hazael entregaría los lugares fortificados de Israel al fuego, mataría a espada a sus hombres selectos, estrellaría a sus hijos y rajaría a sus mujeres que estaban encintas. (2Re 13:3, 22; 8:12.)

(2 REYES 8:15)

“Y aconteció que al día siguiente procedió a tomar una sobrecama y a meterla en agua y a tenderla sobre el rostro de él, de manera que murió. Y Hazael empezó a reinar en lugar de él.”

*** it-2 pág. 903 Salmanasar ***
Inscripciones concernientes a Hazael y Jehú. En cumplimiento de la profecía de Jehová dada por medio de Eliseo, Hazael, el chambelán del rey Ben-hadad de Damasco, mató a su amo y llegó a ser rey probablemente hacia finales del reinado del rey Jehoram (c. de 917-905 a. E.C.). (2Re 8:7-15.) Una inscripción de Salmanasar III lo confirma al decir: “Hadadezer [Adad-ʼidri, al parecer Ben-hadad II de Damasco] mismo pereció. Hazael, un plebeyo (lit[eralmente]: hijo de nadie), se apoderó del trono”. Se mencionan conflictos con Hazael en los años decimoctavo y vigésimo primero de Salmanasar, cuando los asirios consiguieron victorias, pero nunca pudieron tomar Damasco. (Ancient Near Eastern Texts, pág. 280.)

(2 REYES 8:16)

“Y en el año quinto de Jehoram hijo de Acab el rey de Israel, mientras Jehosafat era rey de Judá, Jehoram hijo de Jehosafat el rey de Judá llegó a ser rey.”

*** it-1 pág. 599 Cronología ***
Aunque algunos cronólogos bíblicos intentan sincronizar los reinados mediante numerosas corregencias e “interregnos” en Judá, al parecer solo se requiere una corregencia. Es el caso de Jehoram, de quien se dice (al menos en el texto masorético y en algunos de los manuscritos más antiguos de la Biblia) que llegó a ser rey “mientras Jehosafat era rey de Judá”, lo que permite suponer una corregencia. (2Re 8:16.) De este modo el período completo queda dentro del límite de los trescientos noventa años.

*** it-2 pág. 33 Jehoram ***
3. Primogénito de Jehosafat que llegó a ser rey de Judá a la edad de treinta y dos años. (2Cr 21:1-3, 5, 20.) Parece ser que estuvo asociado de alguna manera con su padre en el reinado durante varios años. (2Re 1:17; 8:16.) Los ocho años que se dice que reinó Jehoram se cuentan a partir de 913 a. E.C. (2Re 8:17.) Por consiguiente, durante estos años tanto el reino septentrional como el meridional tuvieron gobernantes con el mismo nombre. Además eran cuñados, puesto que Jehoram de Judá estaba casado con Atalía, que era hija de Acab y de Jezabel y hermana de Jehoram de Israel. (2Re 8:18, 25, 26; véase núm. 2.)

(2 REYES 8:17)

“Treinta y dos años de edad tenía cuando llegó a ser rey, y por ocho años reinó en Jerusalén.”

*** it-2 pág. 33 Jehoram ***
Los ocho años que se dice que reinó Jehoram se cuentan a partir de 913 a. E.C. (2Re 8:17.) Por consiguiente, durante estos años tanto el reino septentrional como el meridional tuvieron gobernantes con el mismo nombre. Además eran cuñados, puesto que Jehoram de Judá estaba casado con Atalía, que era hija de Acab y de Jezabel y hermana de Jehoram de Israel. (2Re 8:18, 25, 26; véase núm. 2.)

31 de ag. Lectura de la Biblia: 2 Reyes 9 a 11


(2 REYES 9:1)

“Y Eliseo el profeta, por su parte, llamó a uno de los hijos de los profetas y entonces le dijo: “Ciñe tus lomos y toma este frasco de aceite en tu mano y ve a Ramot-galaad.”

*** it-1 pág. 1224 Indumentaria ***
Banda, cinto o cinturón. La banda solía llevarse sobre las prendas interiores o exteriores de vestir. Cuando alguien efectuaba una actividad física o trabajo, se ‘ceñía los lomos’ con una banda, a menudo recogiendo los extremos de la vestidura entre sus piernas y metiéndolos debajo de la banda a fin de poder tener libertad de movimiento. (1Re 18:46; 2Re 4:29; 9:1.)

(2 REYES 9:5)

“Cuando entró, pues, allí estaban sentados los jefes de la fuerza militar. Él ahora dijo: “Hay una palabra que tengo para ti, oh jefe”. Ante esto, Jehú dijo: “¿Para cuál de todos nosotros?”. Entonces él dijo: “Para ti, oh jefe”.”

*** w11 15/11 pág. 3 Jehú defiende la adoración pura ***
(2 Rey. 8:28; 9:1-10).

*** w11 15/11 pág. 3 Jehú defiende la adoración pura ***
La primera vez que leemos de Jehú en las Escrituras lo hallamos sentado con los jefes militares de Israel. Jehú era un oficial de alto rango, posiblemente el comandante del ejército que estaba luchando contra los sirios en Ramot-galaad.

(2 REYES 9:8)

“Y toda la casa de Acab tiene que perecer; y tengo que cortar de la casa de Acab a cualquiera que orina contra una pared y a todo imposibilitado e inútil en Israel.”

*** it-1 pág. 801 Eliseo ***
Todavía hay un trabajo de Elías que Eliseo debe llevar a cabo: el ungimiento de Jehú como ejecutor de Dios contra la inicua casa de Acab. (2Re 9:1-10.) Lo realiza más de dieciocho años después de haberle dado Jehová el mandato a Elías. Eliseo es testigo presencial del cumplimiento de las profecías de 1 Reyes 19:15-17 y 21:21-24.

(2 REYES 9:10)

“Y a Jezabel se la comerán los perros en la porción de terreno de Jezreel, y no habrá quien la entierre’”. Con eso, abrió la puerta y echó a huir.”

*** it-2 pág. 646 Perro ***
El juicio de Jehová contra sus enemigos a veces consistía en que los perros comiesen sus cadáveres o lamiesen su sangre. Debido al proceder de absoluta infidelidad que siguieron los reyes Jeroboán, Baasá y Acab, cualquiera que perteneciese a sus respectivas casas y que muriese en la ciudad tenía que ser devorado por los perros. (1Re 14:11; 16:4; 21:24.) En cumplimiento de la palabra de Jehová, los perros lamieron la sangre de Acab y devoraron la carne de Jezabel. (1Re 21:19; 22:38; 21:23; 2Re 9:10, 35, 36.)

(2 REYES 9:11)

“En cuanto a Jehú, él salió a donde los siervos de su señor, y ellos empezaron a decirle: “¿Está todo bien? ¿Por qué entró a donde ti ese loco?”. Pero él les dijo: “Ustedes mismos bien conocen al hombre y su clase de habla”.”

*** it-2 pág. 727 Profeta ***
Puesto que estaban completamente absortos en su misión y se dedicaban a ella con celo y valor, es posible que a los demás les pareciera extraño o hasta irracional su comportamiento, como pensaron de cierto profeta unos jefes militares cuando se ungió a Jehú. Sin embargo, una vez que se dieron cuenta de que aquel hombre era un profeta, los jefes tomaron muy en serio su mensaje. (2Re 9:1-13;

(2 REYES 9:12)

“Pero ellos dijeron: “¡Eso es falso! Infórmanos, por favor”. Entonces él dijo: “Así y así fue como me habló, diciendo: ‘Esto es lo que ha dicho Jehová: “De veras te unjo por rey sobre Israel”’”.”

*** it-2 pág. 727 Profeta ***
Puesto que estaban completamente absortos en su misión y se dedicaban a ella con celo y valor, es posible que a los demás les pareciera extraño o hasta irracional su comportamiento, como pensaron de cierto profeta unos jefes militares cuando se ungió a Jehú. Sin embargo, una vez que se dieron cuenta de que aquel hombre era un profeta, los jefes tomaron muy en serio su mensaje. (2Re 9:1-13;

(2 REYES 9:13)

“Ante eso, ellos tomaron apresuradamente cada cual su prenda de vestir y la pusieron debajo de él, sobre los escalones pelados, y se pusieron a tocar el cuerno y a decir: “¡Jehú ha llegado a ser rey!”.”

*** it-2 pág. 727 Profeta ***
Puesto que estaban completamente absortos en su misión y se dedicaban a ella con celo y valor, es posible que a los demás les pareciera extraño o hasta irracional su comportamiento, como pensaron de cierto profeta unos jefes militares cuando se ungió a Jehú. Sin embargo, una vez que se dieron cuenta de que aquel hombre era un profeta, los jefes tomaron muy en serio su mensaje. (2Re 9:1-13;

(2 REYES 9:14)

“Y Jehú hijo de Jehosafat hijo de Nimsí procedió a conspirar contra Jehoram. Y sucedía que Jehoram mismo había estado vigilando en Ramot-galaad, él con todo Israel, a causa de Hazael el rey de Siria.”

*** w11 15/11 pág. 3 Jehú defiende la adoración pura ***
Es muy probable que hubiera cierto resentimiento y oposición a la manera de gobernar de la casa real y a la influencia de Jezabel. De todos modos, Jehú no se precipitó, sino que meditó concienzudamente en la mejor manera de cumplir su misión.
El rey Jehoram había sufrido heridas en batalla y se había refugiado en la ciudad de Jezreel con la esperanza de recuperarse. Si Jehú quería lograr sus objetivos, debía asegurarse de que nadie en Jezreel conociera sus planes. “No dejen que nadie salga en escape de la ciudad para ir a dar informe en Jezreel”, ordenó (2 Rey. 9:14, 15). Esperando quizás cierta resistencia por parte de las tropas leales a Jehoram, Jehú no quiso correr ningún riesgo.

*** it-2 pág. 786 Ramot-galaad ***
Jehoram, hijo de Acab, junto con Ocozías de Judá, también luchó contra los sirios en Ramot-galaad. Segundo de los Reyes 9:14 dice: “Jehoram mismo había estado vigilando en Ramot-galaad [...] a causa de Hazael el rey de Siria”. De modo que posiblemente Jehoram ya había tomado la ciudad antes, y la estaba defendiendo (no atacando) cuando Ocozías se unió a él contra Hazael. Jehoram resultó herido en esa batalla y se retiró a Jezreel para recuperarse. (2Re 8:25-29; 9:14, 15; 2Cr 22:5-8.)
Mientras tanto, el servidor de Eliseo ungió al jefe militar Jehú en Ramot-galaad para que fuese el siguiente rey. (2Re 9:1-14.)

(2 REYES 9:15)

“Más tarde Jehoram el rey se volvió para sanarse en Jezreel de las heridas que los sirios lograron infligirle cuando peleó contra Hazael el rey de Siria. Jehú ahora dijo: “Si el alma de ustedes está de acuerdo, no dejen que nadie salga en escape de la ciudad para ir a dar informe en Jezreel”.”

*** w11 15/11 pág. 3 Jehú defiende la adoración pura ***
Es muy probable que hubiera cierto resentimiento y oposición a la manera de gobernar de la casa real y a la influencia de Jezabel. De todos modos, Jehú no se precipitó, sino que meditó concienzudamente en la mejor manera de cumplir su misión.
El rey Jehoram había sufrido heridas en batalla y se había refugiado en la ciudad de Jezreel con la esperanza de recuperarse. Si Jehú quería lograr sus objetivos, debía asegurarse de que nadie en Jezreel conociera sus planes. “No dejen que nadie salga en escape de la ciudad para ir a dar informe en Jezreel”, ordenó (2 Rey. 9:14, 15). Esperando quizás cierta resistencia por parte de las tropas leales a Jehoram, Jehú no quiso correr ningún riesgo.

(2 REYES 9:17)

“Y el atalaya estaba de pie en la torre de Jezreel, y llegó a ver la oleada en masa [de los hombres] de Jehú a medida que él venía, y en seguida dijo: “Hay una oleada en masa [de hombres] que estoy viendo”. A lo que dijo Jehoram: “Toma a un soldado de caballería y envíalo a su encuentro, y que diga: ‘¿Hay paz?’”.”

*** w11 15/11 págs. 3-4 Jehú defiende la adoración pura ***
Un vigía apostado en una torre vio acercarse a “la oleada en masa de los hombres de Jehú” (2 Rey. 9:17). Es muy probable que Jehú se hiciera acompañar de una gran fuerza militar para asegurarse de lograr su objetivo.

*** w93 15/6 págs. 6-7 ¿Es exacta la geografía de la Biblia? ***
Siglos más tarde, el rey Jehú cruzó el valle hasta la ciudad de Jezreel para ejecutar la sentencia de Jehová sobre Jezabel y la casa apóstata de Acab. En la atalaya de Jezreel debió ser fácil ver acercarse desde el este las tropas de Jehú a una distancia de 19 kilómetros. De modo que el rey Jehoram tuvo suficiente tiempo para enviar a un primer mensajero a caballo y luego a otro, y, finalmente, para que él y el rey Ocozías de Judá engancharan los caballos a sus carros y salieran al encuentro de Jehú antes de que este llegara a la ciudad de Jezreel. Jehú ejecutó enseguida a Jehoram. Ocozías huyó, pero fue herido más tarde y murió en Meguidó. (2 Reyes 9:16-27.) Con respecto a los campos de batalla como el supracitado, George Smith escribe: “Es impresionante que en ninguna de sus narraciones [...] haya una imposibilidad geográfica”.

(2 REYES 9:20)

“Y el atalaya pasó a dar informe, diciendo: “Llegó hasta ellos, pero no ha vuelto; y el guiar se parece al guiar de Jehú el nieto de Nimsí, porque es con locura como guía”.”

*** w11 15/11 pág. 4 Jehú defiende la adoración pura ***
Al darse cuenta de que el valeroso Jehú conducía uno de los carros, el vigía exclamó: “Es con locura como guía” (2 Rey. 9:20). Si la forma de guiar de Jehú era ya de por sí veloz, la premura de esta misión especial lo llevó a lanzarse en una carrera vertiginosa.

*** w05 1/8 pág. 11 Puntos sobresalientes del libro de Segundo de los Reyes ***
9:20. La reputación que tenía Jehú de guiar su carruaje de forma impetuosa indica su celo por cumplir su cometido. ¿Se le conoce a usted por ser un celoso proclamador del Reino? (2 Timoteo 4:2.)

*** w98 1/1 pág. 13 párr. 8 “¿Es tu corazón recto conmigo?” ***
8 Jehú tenía la reputación de conducir su carro a gran velocidad, lo que evidenciaba su celo por cumplir su cometido (2 Reyes 9:20). De Jesús, el Jehú Mayor, se dijo que el celo ‘lo consumía’ (Salmo 69:9). No sorprende, pues, que los verdaderos cristianos se distingan hoy en día por su celo. “[Predican] la palabra [...] urgentemente en tiempo favorable, en tiempo dificultoso”, tanto en la congregación como al público (2 Timoteo 4:2).

(2 REYES 9:21)

“Ante eso, Jehoram dijo: “¡Engancha!”. De manera que su carro de guerra fue enganchado, y Jehoram el rey de Israel y Ocozías el rey de Judá salieron, cada uno en su propio carro de guerra. Continuando al encuentro de Jehú, llegaron a hallarlo en la porción de terreno de Nabot el jezreelita.”

*** w93 15/6 págs. 6-7 ¿Es exacta la geografía de la Biblia? ***
Siglos más tarde, el rey Jehú cruzó el valle hasta la ciudad de Jezreel para ejecutar la sentencia de Jehová sobre Jezabel y la casa apóstata de Acab. En la atalaya de Jezreel debió ser fácil ver acercarse desde el este las tropas de Jehú a una distancia de 19 kilómetros. De modo que el rey Jehoram tuvo suficiente tiempo para enviar a un primer mensajero a caballo y luego a otro, y, finalmente, para que él y el rey Ocozías de Judá engancharan los caballos a sus carros y salieran al encuentro de Jehú antes de que este llegara a la ciudad de Jezreel. Jehú ejecutó enseguida a Jehoram. Ocozías huyó, pero fue herido más tarde y murió en Meguidó. (2 Reyes 9:16-27.) Con respecto a los campos de batalla como el supracitado, George Smith escribe: “Es impresionante que en ninguna de sus narraciones [...] haya una imposibilidad geográfica”.

(2 REYES 9:22)

“Y aconteció que, al momento en que Jehoram vio a Jehú, en seguida dijo: “¿Hay paz, Jehú?”. Pero él dijo: “¿Qué paz podría haber mientras haya las fornicaciones de Jezabel tu madre y sus muchas hechicerías?”.”

*** Rbi8 pág. 1575 5A “Fornicación.”—Toda clase de relaciones sexuales ilegítimas ***
Además de este significado literal, en ciertos lugares de las Escrituras Griegas Cristianas por•néi•a tiene un significado simbólico. Acerca de este significado, ZorellGr, col. 1106, dice bajo por•néi•a: “apostasía de la fe verdadera, cometida o enteramente o en parte, desertar del único Dios verdadero Jahvé a dioses extranjeros [4Re 9:22; Jer 3:2, 9; Os 6:10, etc.; porque la unión de Dios con su pueblo se consideraba como cierta clase de matrimonio espiritual]: Rev 14:8; 17:2, 4; 18:3; 19:2”. (Los corchetes y letras cursivas son de él; 4Re en LXX corresponde con 2Re en M.)

(2 REYES 9:26)

“‘“Ciertamente vi ayer la sangre de Nabot y la sangre de sus hijos —es la expresión de Jehová—, y yo ciertamente te lo pagaré en esta porción de terreno”, es la expresión de Jehová’. Ahora, pues, álzalo; arrójalo en la porción de terreno, conforme a la palabra de Jehová”.”

*** w14 1/2 pág. 13 Se mantuvo firme ante la injusticia ***
Es posible que Jezabel haya tramado el asesinato de los hijos de Nabot para asegurarse de que no heredaran la viña.

*** w14 1/2 pág. 13 Se mantuvo firme ante la injusticia ***
Dos “individuos que no servían para nada” declararon en falso contra Nabot, y este fue apedreado. Pero no solo eso: ¡sus hijos también fueron asesinados! (1 Reyes 21:5-14; Levítico 24:16; 2 Reyes 9:26.)

(2 REYES 9:27)

“Y Ocozías el rey de Judá mismo lo vio, y emprendió la fuga por el camino de la casa del jardín. (Más tarde Jehú se fue en seguimiento de él y dijo: “¡A él también! ¡Derríbenlo!”. De manera que lo derribaron mientras estaba en el carro, camino arriba a Gur, que está cerca de Ibleam. Y él continuó su huida hasta Meguidó y llegó a morir allí.”

*** it-2 pág. 53 Jehú ***
Al parecer, Ocozías, nieto de Acab, que había salido de la ciudad con Jehoram, intentó volver a su propia capital, Jerusalén, pero solo llegó hasta Samaria y se escondió allí. Más tarde fue capturado y llevado a la presencia de Jehú, cerca del pueblo de Ibleam, no lejos de Jezreel. Jehú ordenó a sus hombres que lo matasen en su carro de guerra. Estos lo hirieron mortalmente en camino a Gur, cerca de Ibleam, pero logró escapar y huyó a Meguidó, donde murió. Luego lo llevaron a Jerusalén para enterrarlo. (2Re 9:17-28; 2Cr 22:6-9.)

*** it-2 pág. 516 Ocozías ***
Cuando se comparan los dos relatos (2Re 9:21-28; 2Cr 22:7-9), se ve que el curso de los sucesos fue el siguiente: al acercarse a Jezreel, Jehú se encontró con Jehoram y Ocozías. Derribó a Jehoram, y Ocozías huyó. Jehú no lo persiguió inmediatamente, sino que continuó hacia Jezreel para terminar la obra de ejecución. Mientras tanto, Ocozías trató de regresar a Jerusalén; no obstante, solo llegó hasta Samaria, donde trató de esconderse. Los hombres de Jehú que lo estaban persiguiendo lo descubrieron en Samaria, lo capturaron y lo llevaron a Jehú, que estaba cerca de la ciudad de Ibleam, no lejos de Jezreel. Cuando Jehú vio a Ocozías, ordenó a sus hombres que lo mataran en su carro. Ellos lo derribaron y lo hirieron mientras iba camino de Gur, cerca de Ibleam, pero le permitieron escapar, de modo que Ocozías huyó a Meguidó, donde murió a causa de sus heridas. Luego se le llevó a Jerusalén para enterrarlo. Los relatos de su muerte son complementarios, no contradictorios.
Segundo de las Crónicas 22:7 indica que la muerte de Ocozías “provino de Dios”; por lo tanto, Jehú actuó como el ejecutor designado por Dios al matar a este hombre que se asoció con la casa condenada de Acab.

(2 REYES 9:28)

“Entonces sus siervos lo llevaron en un carro a Jerusalén, y así lo enterraron en su sepulcro con sus antepasados en la Ciudad de David.”

*** it-2 pág. 53 Jehú ***
Al parecer, Ocozías, nieto de Acab, que había salido de la ciudad con Jehoram, intentó volver a su propia capital, Jerusalén, pero solo llegó hasta Samaria y se escondió allí. Más tarde fue capturado y llevado a la presencia de Jehú, cerca del pueblo de Ibleam, no lejos de Jezreel. Jehú ordenó a sus hombres que lo matasen en su carro de guerra. Estos lo hirieron mortalmente en camino a Gur, cerca de Ibleam, pero logró escapar y huyó a Meguidó, donde murió. Luego lo llevaron a Jerusalén para enterrarlo. (2Re 9:17-28; 2Cr 22:6-9.)

(2 REYES 9:30)

“Por fin Jehú llegó a Jezreel, y Jezabel misma lo supo. Y ella procedió a pintarse los ojos con pintura negra, y a arreglarse la cabeza hermosamente, y a mirar abajo por la ventana.”

*** it-1 pág. 569 Cosméticos ***
Cuando Jehú fue a Jezreel, Jezabel “procedió a pintarse los ojos con pintura negra”, además de arreglarse la cabeza hermosamente. (2Re 9:30.) Algunas mujeres israelitas se pintaban los ojos, como era común en la antigüedad en otras tierras del Oriente Medio. (Eze 23:40.) La pintura para los ojos solía ser negra, un color que contrastaría con el blanco de los ojos y los haría parecer más grandes. (Jer 4:30.) En las Escrituras no se dice que las mujeres fieles de Israel acostumbraran a pintarse los ojos, aunque una de las hijas de Job se llamaba Querén-hapuc, que posiblemente significa “Cuerno de la Pintura (de ojos) Negra [es decir, un receptáculo de cosmética]”. (Job 42:14.)

*** it-1 pág. 947 La división del reino ***
Jezreel 2Re 9:30-37

(2 REYES 9:31)

“Y Jehú mismo entró por la puerta. Ella ahora dijo: “¿Le fue bien a Zimrí, el que mató a su señor?”.”

*** it-2 pág. 102 Jezabel ***
Desde allí saludó al conquistador en su entrada triunfal, diciendo: “¿Le fue bien a Zimrí, el que mató a su señor?”. Este sarcástico saludo probablemente era una amenaza indirecta, pues Zimrí se había suicidado a los siete días de matar a su rey y usurpar el trono cuando vio su vida amenazada. (2Re 9:30, 31; 1Re 16:10, 15, 18.)

*** it-2 pág. 1233 Zimrí ***
3. Quinto rey del reino de diez tribus de Israel. Gobernó en Tirzá durante siete días hacia el año 951 a. E.C. Anteriormente había sido jefe de la mitad de los carros del rey Elah, pero en cierta ocasión en que el ejército se había marchado a Guibetón y el rey Elah se había quedado en Tirzá, Zimrí le mató a él y también al resto de la casa de Baasá, y se hizo rey. Su gobernación fue fugaz, pues el ejército nombró rey a Omrí y regresó de inmediato para sitiar Tirzá, ante lo cual Zimrí quemó la casa del rey consigo dentro. Zimrí se destacó por hacer lo que era malo a los ojos de Jehová. (1Re 16:3, 4, 9-20.) Las últimas palabras de Jezabel recordaban cuáles habían sido las consecuencias para Zimrí. Cuando Jehú entró cabalgando triunfalmente en Jezreel, ella le dijo de modo desafiante desde la ventana: “¿Le fue bien a Zimrí, el que mató a su señor?”. (2Re 9:30, 31.)

(2 REYES 9:36)

“Cuando volvieron y se lo informaron, él pasó a decir: “Es la palabra de Jehová que él habló por medio de su siervo Elías el tisbita, cuando dijo: ‘En la porción de terreno de Jezreel los perros se comerán la carne de Jezabel.”

*** jr cap. 10 págs. 120-121 párr. 15 ¿Nos preguntamos a diario “dónde está Jehová”? ***
Jeremías escribió el relato acerca de Jezabel, la malvada consorte del rey Acab de Samaria, en el que Elías profetizó que los perros se la comerían en la parcela de Jezreel (1 Rey. 21:23). Sabemos que, en cumplimiento de esta profecía, unos catorce años después Jezabel fue echada por una ventana, hollada por las caballerías de Jehú y devorada por los perros (2 Rey. 9:31-37). Estudiar la profecía de Elías y los detalles de su cumplimiento tiene que haber fortalecido la fe de Jeremías en la palabra de Dios.

*** it-2 pág. 646 Perro ***
El juicio de Jehová contra sus enemigos a veces consistía en que los perros comiesen sus cadáveres o lamiesen su sangre. Debido al proceder de absoluta infidelidad que siguieron los reyes Jeroboán, Baasá y Acab, cualquiera que perteneciese a sus respectivas casas y que muriese en la ciudad tenía que ser devorado por los perros. (1Re 14:11; 16:4; 21:24.) En cumplimiento de la palabra de Jehová, los perros lamieron la sangre de Acab y devoraron la carne de Jezabel. (1Re 21:19; 22:38; 21:23; 2Re 9:10, 35, 36.)

(2 REYES 10:10)

“Sepan, pues, que no caerá a tierra [sin cumplirse] nada de la palabra de Jehová que Jehová ha hablado contra la casa de Acab; y Jehová mismo ha hecho lo que habló por medio de su siervo Elías”.”

*** it-1 pág. 247 Atalía ***
Una vez que Jehoás llegó a la edad de siete años, el sumo sacerdote Jehoiadá, que era temeroso de Dios, lo sacó de su escondite y lo coronó como heredero legal del trono. Al oír el tumulto, Atalía corrió hacia el templo y, cuando vio lo que sucedía, gritó: “¡Conspiración! ¡Conspiración!”. Entonces el sumo sacerdote ordenó que la sacasen fuera de los terrenos del templo, y fue ejecutada en la puerta de entrada de los caballos del palacio. Probablemente fue la última descendiente de la abominable casa de Acab. (2Re 11:1-20; 2Cr 22:1–23:21.) ¡Qué verdadera resultó ser la declaración: “No caerá a tierra sin cumplirse nada de la palabra de Jehová que Jehová ha hablado contra la casa de Acab”! (2Re 10:10, 11; 1Re 21:20-24.)

(2 REYES 10:12)

“Y procedió a levantarse y a entrar, entonces a partir para Samaria. La casa para atar de los pastores estaba en el camino.”

*** it-1 págs. 439-440 Casa para atar de los pastores ***
CASA PARA ATAR DE LOS PASTORES
Lugar ubicado en el camino que iba de Jezreel a Samaria donde Jehú encontró y mató junto a una cisterna a los hermanos del rey Ocozías de Judá. (2Re 10:12-14.) Su nombre al parecer hace referencia a una casa donde se ataba a las ovejas para facilitar el esquileo. Algunas versiones traducen behth-ʽé•qedh por “casa de reunión”, entendiendo que era una posada donde se reunían “los pastores” (ha•ro•ʽím); otras consideran que este nombre hebreo es el nombre de un pueblo, y por eso simplemente lo trasliteran. Por lo general se identifica con Beit Qad (Bet Qad), situado a unos 6 Km. al ENE. de la moderna Jenin. En ese lugar hay varias cisternas.

(2 REYES 10:15)

“Al ir pasando desde allí, llegó a encontrar a Jehonadab hijo de Recab [que venía] a su encuentro. Cuando lo bendijo, él de consiguiente le dijo: “¿Es tu corazón recto conmigo, como mi propio corazón lo es con tu corazón?”. A esto Jehonadab dijo: “Lo es”. “Si lo es, dame tu mano, sí.” De manera que él le dio la mano. Con eso, [Jehú] lo hizo subir al carro consigo.”

*** w05 1/8 pág. 11 Puntos sobresalientes del libro de Segundo de los Reyes ***
10:15. Tal como Jehonadab aceptó de buena gana la invitación que le hizo Jehú de subir al carro, la “gran muchedumbre” apoya de buena gana a Jesucristo, el Jehú moderno, y a sus seguidores ungidos (Revelación [Apocalipsis] 7:9).

*** w98 1/1 págs. 12-13 párrs. 3-6 “¿Es tu corazón recto conmigo?” ***
De camino se topó con un partidario. “Llegó a encontrar a Jehonadab hijo de Recab que venía a su encuentro. Cuando lo bendijo, él de consiguiente le dijo: ‘¿Es tu corazón recto conmigo, como mi propio corazón lo es con tu corazón?’. A esto Jehonadab dijo: ‘Lo es’. ‘Si lo es, dame tu mano, sí.’ De manera que él le dio la mano. Con eso, Jehú lo hizo subir al carro consigo. Entonces dijo: ‘Ven conmigo, sí, y ve como no tolero rivalidad respecto a Jehová’. Y lo hicieron seguir montado con él en su carro de guerra.” (2 Reyes 10:15, 16.)
4 Jehonadab (o, Jonadab) no era israelita. Sin embargo, según indica su nombre (que significa “Jehová es dispuesto”, “Jehová es noble” o “Jehová es generoso”), adoraba al Dios verdadero (Jeremías 35:6). Este hombre estaba muy interesado en ver cómo Jehú ‘no toleraba rivalidad respecto a Jehová’. ¿Cómo lo sabemos? Pues bien, su encuentro con el rey ungido de Israel no fue fortuito. Jehonadab “venía a su encuentro” cuando Jehú ya había dado muerte a Jezabel y a otros miembros de la casa de Acab. Por tanto, sabía lo que sucedía cuando Jehú lo invitó a subir al carro. Estaba incuestionablemente del lado de Jehú —y de Jehová— en este conflicto entre la religión falsa y la verdadera.
Jehú y Jehonadab en tiempos modernos
5 Hoy la situación de la humanidad pronto cambiará de manera tan radical como cambió la de Israel en 905 a.E.C. Se acerca el tiempo para que Jehová limpie la Tierra de todos los efectos nocivos de la influencia satánica, entre ellos la religión falsa. ¿Quién es Jehú en nuestro tiempo? El mismo Jesucristo, a quien se dirigieron las siguientes palabras proféticas: “Cíñete la espada sobre tu muslo, oh poderoso, con tu dignidad y tu esplendor. Y en tu esplendor sigue adelante al éxito; cabalga en la causa de la verdad y la humildad y la justicia” (Salmo 45:3, 4). “El Israel de Dios”, los cristianos ungidos que “observan los mandamientos de Dios y tienen la obra de dar testimonio de Jesús”, representa a Jesús en la Tierra (Gálatas 6:16; Revelación 12:17). Desde 1922 estos hermanos ungidos de Jesús han advertido valerosamente del venidero juicio de Jehová (Isaías 61:1, 2; Revelación 8:7–9:21; 16:2-21).
6 Los cristianos ungidos no han estado solos. Tal como Jehonadab fue al encuentro de Jehú, muchas personas han salido de las naciones para apoyar a Jesús, el Jehú Mayor, y a sus representantes terrestres en la defensa de la religión verdadera (Zacarías 8:23). Jesús las llamó sus “otras ovejas”. En 1932 se las reconoció como el equivalente moderno de Jehonadab de la antigüedad y se las invitó a ‘subir al carro’ del Jehú de tiempos modernos (Juan 10:16). ¿Cómo? ‘Observando los mandamientos de Dios’ y participando con los ungidos en “la obra de dar testimonio de Jesús”. En nuestro tiempo, lo antedicho incluye la predicación de las buenas nuevas del Reino de Dios establecido con Jesús como Rey (Marcos 13:10). En 1935 se identificó a estos “Jonadabs” con la “gran muchedumbre” de Revelación 7:9-17.

*** jv cap. 12 págs. 165-166 La gran muchedumbre, ¿vivirá en el cielo, o en la Tierra? ***
Jehová comisionó a Jehú para que fuera rey del reino de diez tribus de Israel y ejecutara la sentencia de Jehová sobre la casa inicua de Acab y Jezabel. Cuando Jehú se encaminaba a Samaria para erradicar la adoración de Baal, Jehonadab (Jonadab), el hijo de Recab, salió a su encuentro. Jehú le preguntó: “¿Es tu corazón recto para conmigo?”, a lo que Jehonadab contestó: “Lo es”. Jehú le dijo: “Dame tu mano”, y cuando Jehonadab aceptó su invitación, lo subió a su carro. Luego Jehú le instó: “Ven conmigo, sí, y ve como no tolero rivalidad respecto a Jehová”. (2 Rey. 10:15-28.) Jehonadab, aunque no era israelita, concordaba con lo que Jehú estaba haciendo; sabía que Jehová, el Dios verdadero, debía recibir devoción exclusiva. (Éxo. 20:4, 5.) Siglos más tarde los descendientes de Jehonadab seguían demostrando un espíritu que tenía la aprobación de Jehová, por lo que Él prometió: “No será cortado de Jonadab hijo de Recab un hombre que siempre esté de pie delante de mí”. (Jer. 35:19.) Por lo tanto, surgió la pregunta: ¿Hay en la Tierra hoy personas que no sean israelitas espirituales con una herencia celestial, pero que sean como Jehonadab?
La Torre del Vigía de noviembre de 1932 explicó: “Jonadab representó o prefiguró la clase de gente que está en la tierra ahora [...] [que] no está en armonía con la organización de Satanás, se declara de parte de la justicia, y será preservada por el Señor durante el tiempo del Armagedón, protegiéndola durante la tribulación, y dándole vida eterna en la tierra. Estos constituyen la clase de ‘ovejas’ la cual favorece al pueblo ungido de Dios, porque sabe que los ungidos del Señor están haciendo la obra del Señor”. A los que manifestaban ese espíritu se les invitó a llevar el mensaje del Reino a otros tal como lo hacían los ungidos. (Rev. 22:17.)
Había algunos (aunque relativamente pocos entonces) que se asociaban con los testigos de Jehová y que se daban cuenta de que el espíritu de Dios no había engendrado en ellos la esperanza de vida celestial. Se les llegó a conocer como los Jonadab, porque, al igual que el Jonadab (Jehonadab) de la antigüedad, consideraban un honor identificarse con los siervos ungidos de Jehová, y para ellos era un gozo participar de los privilegios que les hacía disponibles la Palabra de Dios.

*** it-1 pág. 926 Fianza, fiador ***
Así confirmó Jehú la respuesta afirmativa de Jehonadab a la pregunta: “¿Es tu corazón recto conmigo, como mi propio corazón lo es con tu corazón?”, pues le dijo a Jehonadab: “Si lo es, dame tu mano, sí”. (2Re 10:15.)

*** it-2 pág. 689 Posturas y ademanes ***
La cooperación o coparticipación también se indicaba con un apretón de manos o asiendo la mano de la otra persona. (2Re 10:15; Gál 2:9.)

*** si pág. 74 párr. 33 Libro bíblico número 12: 2 Reyes ***
Note que Jehonadab recibió una bendición cuando se le invitó a ir en el carro de Jehú para ver la destrucción de los adoradores de Baal. ¿Y por qué? Porque obró resueltamente al salir a saludar al celoso Jehú. (2 Rey. 10:15, 16.)

(2 REYES 10:16)

“Entonces dijo: “Ven conmigo, sí, y ve como no tolero rivalidad respecto a Jehová”. Y lo hicieron seguir montado con él en su carro de guerra.”

*** w98 1/1 págs. 12-13 párrs. 3-6 “¿Es tu corazón recto conmigo?” ***
De camino se topó con un partidario. “Llegó a encontrar a Jehonadab hijo de Recab que venía a su encuentro. Cuando lo bendijo, él de consiguiente le dijo: ‘¿Es tu corazón recto conmigo, como mi propio corazón lo es con tu corazón?’. A esto Jehonadab dijo: ‘Lo es’. ‘Si lo es, dame tu mano, sí.’ De manera que él le dio la mano. Con eso, Jehú lo hizo subir al carro consigo. Entonces dijo: ‘Ven conmigo, sí, y ve como no tolero rivalidad respecto a Jehová’. Y lo hicieron seguir montado con él en su carro de guerra.” (2 Reyes 10:15, 16.)
4 Jehonadab (o, Jonadab) no era israelita. Sin embargo, según indica su nombre (que significa “Jehová es dispuesto”, “Jehová es noble” o “Jehová es generoso”), adoraba al Dios verdadero (Jeremías 35:6). Este hombre estaba muy interesado en ver cómo Jehú ‘no toleraba rivalidad respecto a Jehová’. ¿Cómo lo sabemos? Pues bien, su encuentro con el rey ungido de Israel no fue fortuito. Jehonadab “venía a su encuentro” cuando Jehú ya había dado muerte a Jezabel y a otros miembros de la casa de Acab. Por tanto, sabía lo que sucedía cuando Jehú lo invitó a subir al carro. Estaba incuestionablemente del lado de Jehú —y de Jehová— en este conflicto entre la religión falsa y la verdadera.
Jehú y Jehonadab en tiempos modernos
5 Hoy la situación de la humanidad pronto cambiará de manera tan radical como cambió la de Israel en 905 a.E.C. Se acerca el tiempo para que Jehová limpie la Tierra de todos los efectos nocivos de la influencia satánica, entre ellos la religión falsa. ¿Quién es Jehú en nuestro tiempo? El mismo Jesucristo, a quien se dirigieron las siguientes palabras proféticas: “Cíñete la espada sobre tu muslo, oh poderoso, con tu dignidad y tu esplendor. Y en tu esplendor sigue adelante al éxito; cabalga en la causa de la verdad y la humildad y la justicia” (Salmo 45:3, 4). “El Israel de Dios”, los cristianos ungidos que “observan los mandamientos de Dios y tienen la obra de dar testimonio de Jesús”, representa a Jesús en la Tierra (Gálatas 6:16; Revelación 12:17). Desde 1922 estos hermanos ungidos de Jesús han advertido valerosamente del venidero juicio de Jehová (Isaías 61:1, 2; Revelación 8:7–9:21; 16:2-21).
6 Los cristianos ungidos no han estado solos. Tal como Jehonadab fue al encuentro de Jehú, muchas personas han salido de las naciones para apoyar a Jesús, el Jehú Mayor, y a sus representantes terrestres en la defensa de la religión verdadera (Zacarías 8:23). Jesús las llamó sus “otras ovejas”. En 1932 se las reconoció como el equivalente moderno de Jehonadab de la antigüedad y se las invitó a ‘subir al carro’ del Jehú de tiempos modernos (Juan 10:16). ¿Cómo? ‘Observando los mandamientos de Dios’ y participando con los ungidos en “la obra de dar testimonio de Jesús”. En nuestro tiempo, lo antedicho incluye la predicación de las buenas nuevas del Reino de Dios establecido con Jesús como Rey (Marcos 13:10). En 1935 se identificó a estos “Jonadabs” con la “gran muchedumbre” de Revelación 7:9-17.

(2 REYES 10:19)

“Así es que ahora llamen a mí a todos los profetas de Baal, a todos sus adoradores y a todos sus sacerdotes. Que no falte ni uno solo, porque tengo un gran sacrificio para Baal. Quienquiera que falte no seguirá viviendo”. En cuanto a Jehú, él actuó con astucia engañadora, con el propósito de destruir a los adoradores de Baal.”

*** w11 15/11 pág. 5 Jehú defiende la adoración pura ***
Jehú anunció que iba a hacer “un gran sacrificio” a Baal (2 Rey. 10:18, 19). Cierto biblista comenta: “Empleó un juego de palabras muy ingenioso”. Aunque el término utilizado aquí “generalmente significa ‘sacrificio’, también se usa para referirse a la ‘matanza’ de apóstatas”.

(2 REYES 10:20)

“Y Jehú pasó a decir: “Santifiquen una asamblea solemne para Baal”. Por consiguiente, la proclamaron.”

*** w89 15/3 pág. 25 ¡Informe exacto de un testigo ocular! ***
¡Informe exacto de un testigo ocular!
Un texto ugarítico publicado recientemente (KTU 1.161) confirma la confiabilidad de 2 Reyes 10:19, 20. Para destruir a los adoradores de Baal, el rey Jehú dio este mandato: “Santifiquen una asamblea solemne para Baal [un dios falso, posiblemente representado por la estatuilla que se ve a la izquierda]”. Según Vetus Testamentum, revista publicada en los Países Bajos, esta expresión es “cananeo genuino” y significa “‘un círculo cerrado’: a todo extraño se le podía castigar con una maldición”. “Ahora vemos que evidentemente el autor del pasaje de 2 Reyes tenía buen conocimiento de la terminología religiosa cananea”, comenta Vetus Testamentum.
[Reconocimiento en la página 25]
Museo del Louvre, París

(2 REYES 10:25)

“Y aconteció que tan pronto como acabó de ofrecer la ofrenda quemada, Jehú inmediatamente dijo a los corredores y a los adjutores: “¡Entren, derríbenlos! No dejen salir ni uno solo”. Y los corredores y los adjutores empezaron a derribarlos a filo de espada y a arrojarlos afuera, y siguieron yendo hasta la ciudad de la casa de Baal.”

*** it-1 pág. 53 Adjutor ***
Por mandato de Jehú, sus corredores y adjutores, entre ellos probablemente Bidqar, derribaron a los adoradores de Baal. (2Re 9:25; 10:25.)

(2 REYES 10:26)

“Entonces sacaron las columnas sagradas de la casa de Baal y quemaron cada una [de ellas].”

*** it-1 pág. 512 Columna sagrada ***
Antes de que entraran en la Tierra Prometida, a los israelitas se les ordenó que no erigiesen ninguna columna sagrada y que hiciesen añicos o pedazos las que habían levantado los cananeos. (Éx 34:13; Le 26:1; Dt 12:3; 16:22.) La manera como había que destruirlas indica que probablemente estaban hechas de piedra. Sin embargo, en 2 Reyes 10:26 se habla de quemar las columnas sagradas, lo que da a entender que algunas eran de madera. Puede que en este caso se haga referencia al poste sagrado o aserá. (Véase POSTE SAGRADO.)

(2 REYES 10:29)

“Fue solamente de seguir los pecados de Jeroboán hijo de Nebat, con que él hizo pecar a Israel, de lo que Jehú no se apartó, [es decir,] los becerros de oro de los cuales uno estaba en Betel y uno en Dan.”

*** w11 15/11 pág. 5 Jehú defiende la adoración pura ***
El final de esta historia contiene una señal de advertencia. Jehú “no se apartó” de seguir tras “los becerros de oro” que estaban en Betel y Dan (2 Rey. 10:29). ¿Cómo es posible que alguien que parecía tan celoso por la adoración pura cayera en la idolatría?
Quizá Jehú creía que para que Israel se mantuviera independiente de Judá se necesitaba una separación religiosa entre ambos reinos y por eso, como los anteriores reyes de Israel, tratara de mantenerlos separados perpetuando el culto a becerros. Pero aquello sería una falta de confianza en Jehová, quien lo había hecho rey.

*** it-1 pág. 947 La división del reino ***
Dan 2Re 10:29

(2 REYES 10:31)

“Y Jehú mismo no puso cuidado en andar en la ley de Jehová el Dios de Israel con todo su corazón. No se apartó de los pecados de Jeroboán, con que él hizo pecar a Israel.”

*** it-1 pág. 297 Becerro ***
hasta el rey Jehú, que erradicó de Israel la adoración de Baal, dejó que siguiese, probablemente con el fin de mantener separado al reino de diez tribus del reino de Judá. (2Re 10:29-31.)

(2 REYES 11:1)

“Ahora bien, en cuanto a Atalía la madre de Ocozías, ella vio que su hijo había muerto. De manera que se levantó y destruyó a toda la prole del reino.”

*** it-2 pág. 808 Reino ***
A los hijos del rey se les llama a veces “la prole del reino”. (2Re 11:1.)

(2 REYES 11:2)

“Sin embargo, Jehoseba hija del rey Jehoram, la hermana de Ocozías, tomó a Jehoás hijo de Ocozías y lo hurtó de entre los hijos del rey a quienes iban a dar muerte, aun a él y su nodriza, [y lo metió] dentro del cuarto interior para los lechos, y lo mantuvieron ocultado del rostro de Atalía, y no fue muerto.”

*** it-2 pág. 179 Ladrón ***
La tía del jovencito Jehoás le salvó la vida ‘hurtándole de entre sus hermanos’ para que no muriese como ellos a manos de la inicua Atalía. (2Re 11:1, 2; 2Cr 22:11.)

(2 REYES 11:4)

“Y al año séptimo Jehoiadá envió y entonces tomó a los jefes de centenas de la guardia de corps caria y de los corredores, y los trajo a sí a la casa de Jehová y celebró con ellos un pacto y los hizo jurar en la casa de Jehová, después de lo cual les mostró al hijo del rey.”

*** it-1 pág. 1052 Guardia de corps caria ***
GUARDIA DE CORPS CARIA
Cuerpo de soldados que colaboró con Jehoiadá en derrocar a Atalía y proclamar a Jehoás rey de Judá. (2Re 11:4, 13-16, 19.)
Muchos eruditos creen que la guardia de corps caria no era más que otro nombre que se daba a los keretitas, que se dice que servían en las fuerzas militares de David y Salomón. También, según opinión de algunos eruditos, los keretitas constituían la guardia personal de estos reyes. (2Sa 8:18; 1Re 1:38; 1Cr 18:17.) Esta identificación de la guardia de corps caria con los keretitas se basa además en el texto masorético, que en 2 Samuel 20:23 emplea la expresión “guardia de corps caria” y en la nota marginal, tal como se hace en otros manuscritos hebreos, emplea la palabra “keretitas”.
Al SO. de Asia Menor existía un antiguo distrito al que se denominaba Caria. El hecho de que en Ezequiel 25:16 y Sofonías 2:5 se relacione a los keretitas con los filisteos, y que además en la Versión de los Setenta griega se traduzcan estos textos por “cretenses” en vez de keretitas, ha llevado a algunos a la conclusión de que el distrito de Caria mencionado podría ser el lugar de donde procedieran los miembros de esta guardia de corps.

(2 REYES 11:6)

“y una tercera parte estará a la Puerta del Fundamento, y una tercera parte estará a la puerta detrás de los corredores; y ustedes tienen que guardar la casa bajo rigurosa vigilancia por turnos.”

*** it-2 pág. 762 Puerta, paso de entrada ***
Puerta del Fundamento. Puerta del templo cuya ubicación es incierta. (2Re 11:6; 2Cr 23:5.)

(2 REYES 11:12)

“Entonces él sacó al hijo del rey y puso sobre él la diadema y el Testimonio; y así lo hicieron rey y lo ungieron. Y se pusieron a batir las manos y a decir: “¡Viva el rey!”.”

*** w91 1/2 pág. 31 “La diadema y el Testimonio” ***
“La diadema y el Testimonio”
“ENTONCES [Jehoiadá el sacerdote] sacó al hijo del rey y puso sobre él la diadema y el Testimonio; y así lo hicieron rey y lo ungieron.” (2 Reyes 11:12.) Así describe el libro de los Reyes la coronación del rey Jehoás. ¿Notó usted que además de “la diadema” o corona real Jehoiadá también puso “el Testimonio” sobre el joven rey? ¿Qué era el Testimonio? ¿Y por qué era parte de aquella ceremonia de coronación?
La palabra hebrea que se traduce aquí “Testimonio” suele referirse a los Diez Mandamientos o a la Ley de Dios en general. (Éxodo 31:18; Salmo 78:5, Franquesa-Solé.) En conformidad con esto, en su versión de la Biblia Serafín de Ausejo habla en 2 Reyes 11:12 y en el relato paralelo de 2 Crónicas 23:11 de ‘ponerle (colocarle) la corona (la diadema) y el libro de la ley’. Sin embargo, en 2 Reyes 11:12 tanto Nácar-Colunga como Cantera-Iglesias usan, en lugar de la expresión “el Testimonio” o “la ley” la frase “los brazaletes”, aunque en ambos versículos (2 Reyes 11:12 y 2 Crónicas 23:11) aparece la misma palabra hebrea. ¿Por qué?
Un conocido comentario alemán de la Biblia, Herders Bibelkommentar, explica que algunos traductores no pueden imaginarse que el rey se pusiera la Ley sobre la cabeza o en el brazo. Y puesto que en 2 Samuel 1:10, en una referencia al rey Saúl, se menciona un brazalete junto con la diadema que él usaba, ellos creen que 2 Reyes 11:12 tiene que haber dicho originalmente “la diadema y los brazaletes”. Pero eso es simple conjetura. El sustituir “el Testimonio” con “los brazaletes” representa un cambio textual de importancia.
La versión bíblica de Sigal dice en 2 Reyes 11:12: “Puso sobre él la diadema real, y entregándole el libro del testimonio”. Pero ¿entregó Jehoiadá a Jehoás “el Testimonio”? Es cierto que la palabra hebrea que se traduce “puso” también puede traducirse “entregó”. Pero tanto en Reyes como en Crónicas esa palabra aparece una sola vez, con referencia tanto a la diadema como al Testimonio. Además, va seguida inmediatamente de la palabra hebrea para “sobre”. Por lo tanto, “puso sobre” tiene que ser la traducción correcta. Tanto la diadema como el Testimonio fueron ‘puestos sobre’ el joven rey Jehoás, como indica la Traducción del Nuevo Mundo.
Entonces, ¿por qué y cómo “puso” el Testimonio sobre el joven rey el sumo sacerdote? Considere la observación del erudito alemán Otto Thenius: “La Ley, libro en que estaban registrados los decretos de Moisés. Este se sostenía simbólicamente sobre la cabeza del rey después que se le había adornado con la diadema” (Die Bücher der Könige). De igual manera, el profesor Ernst Bertheau dice: “El colocar la Ley [sobre el rey] ciertamente tenía un significado simbólico, a saber, que el rey estaba obligado a gobernar con arreglo a ella” (Die Bücher der Chronik).
Dios mandó que cuando el rey se sentara en el trono tenía que escribir para sí una copia de la Ley y estudiarla y aplicarla durante toda su vida. (Deuteronomio 17:18-20.) El poner “el Testimonio” sobre el nuevo rey puede haber sido un breve ademán simbólico que ilustrara que aunque ahora él era rey no estaba por encima de la Ley de Jehová. Lamentablemente, después de la muerte del sumo sacerdote Jehoiadá el rey Jehoás olvidó esta importantísima lección y gradualmente se apartó de la adoración de Jehová, y con el tiempo murió a manos de asesinos. (2 Crónicas 24:17-25.)

(2 REYES 11:16)

“De manera que le echaron manos, y ella vino por el camino de la entrada de los caballos de la casa del rey, y allí le dieron muerte.”

*** it-2 pág. 761 Puerta, paso de entrada ***
Algunos creen que la Puerta de los Caballos comunicaba las dos partes del recinto del templo-palacio. Llegan a esta conclusión debido a que en el relato de la ejecución de Atalía se dice que cuando los soldados la sacaron del templo, “ella llegó a la entrada de la puerta de los caballos de la casa del rey”. (2Cr 23:15; 2Re 11:16.) Sin embargo, probablemente esta no era más que una entrada a los recintos del palacio real y no la Puerta de los Caballos por la que los caballos entraban y salían de la ciudad.

(2 REYES 11:19)

“Además, tomó a los jefes de centenas y a la guardia de corps caria y a los corredores y a toda la gente de la tierra, para que hicieran bajar al rey de la casa de Jehová; y ellos vinieron paulatinamente por el camino de la puerta de los corredores a la casa del rey; y él empezó a sentarse sobre el trono de los reyes.”

*** it-1 pág. 1052 Guardia de corps caria ***
GUARDIA DE CORPS CARIA
Cuerpo de soldados que colaboró con Jehoiadá en derrocar a Atalía y proclamar a Jehoás rey de Judá. (2Re 11:4, 13-16, 19.)
Muchos eruditos creen que la guardia de corps caria no era más que otro nombre que se daba a los keretitas, que se dice que servían en las fuerzas militares de David y Salomón. También, según opinión de algunos eruditos, los keretitas constituían la guardia personal de estos reyes. (2Sa 8:18; 1Re 1:38; 1Cr 18:17.) Esta identificación de la guardia de corps caria con los keretitas se basa además en el texto masorético, que en 2 Samuel 20:23 emplea la expresión “guardia de corps caria” y en la nota marginal, tal como se hace en otros manuscritos hebreos, emplea la palabra “keretitas”.
Al SO. de Asia Menor existía un antiguo distrito al que se denominaba Caria. El hecho de que en Ezequiel 25:16 y Sofonías 2:5 se relacione a los keretitas con los filisteos, y que además en la Versión de los Setenta griega se traduzcan estos textos por “cretenses” en vez de keretitas, ha llevado a algunos a la conclusión de que el distrito de Caria mencionado podría ser el lugar de donde procedieran los miembros de esta guardia de corps.

7 de sept. Lectura de la Biblia: 2 Reyes 12 a 15


(2 REYES 12:10)

“Y acontecía que, en cuanto veían que había una gran cantidad de dinero en el cofre, el secretario del rey y el sumo sacerdote subían, y lo ataban y contaban el dinero que se hallaba en la casa de Jehová.”

*** it-1 pág. 363 Bolsa ***
La palabra hebrea tseróhr se deriva de un verbo que significa “envolver” (Éx 12:34) y designa un tipo común de receptáculo atado con una cuerda o cordel, ya sea a modo de “atado” (Gé 42:35) o de “bolsa” anudada. (Pr 7:20; Can 1:13.) Parece ser que de este modo ataban el dinero del cofre de las contribuciones del templo, probablemente en cantidades uniformes. (2Re 12:10.)

(2 REYES 12:13)

“Solo que en lo tocante a la casa de Jehová no se hicieron fuentes de plata, apagadores, tazones, trompetas, ninguna clase de objeto de oro ni objeto de plata del dinero que se estaba trayendo a la casa de Jehová;”

*** it-1 pág. 151 Apagadores ***
APAGADORES
La palabra hebrea mezam•mé•reth, traducida “despabiladeras” (Mod, VP), “cuchillos” (BJ) y “apagadores” (NM), se deriva de una raíz (za•már) que significa “recortar; podar”, de ahí que algunos crean que con ella se hace referencia a unos utensilios semejantes a tijeras destinados a despabilar las mechas de las lámparas. No obstante, todo lo que se sabe a ciencia cierta de estos utensilios es que estaban hechos de oro o de cobre y que se usaban en los servicios del templo. (1Re 7:50; 2Re 12:13; 25:14; 2Cr 4:22; Jer 52:18.)

(2 REYES 13:3)

“Y la cólera de Jehová se enardeció contra Israel, de modo que los dio en mano de Hazael el rey de Siria y en mano de Ben-hadad hijo de Hazael todos los días de ellos.”

*** it-1 pág. 1094 Hazael ***
Hazael llegó a ser un gran opresor de Israel, en particular durante el reinado de Jehoacaz, hijo de Jehú, y de ese modo cumplió lo que el profeta Eliseo había previsto: Hazael entregaría los lugares fortificados de Israel al fuego, mataría a espada a sus hombres selectos, estrellaría a sus hijos y rajaría a sus mujeres que estaban encintas. (2Re 13:3, 22; 8:12.)

(2 REYES 13:5)

“Por lo tanto, Jehová dio a Israel un salvador, de modo que ellos salieron de debajo de la mano de Siria, y los hijos de Israel continuaron morando en sus hogares como antes.”

*** it-1 pág. 308 Ben-hadad ***
3. Ben-hadad III, hijo de Hazael rey de Siria (2Re 13:3), se asoció con su padre en los días de Jehoacaz para oprimir a Israel (876-c. 860 a. E.C.) y capturar algunas ciudades israelitas, pero Jehová levantó “un salvador” para Israel, papel que probablemente desempeñaron Jehoás, hijo de Jehoacaz (c. 859-845 a. E.C.), y Jeroboán II (c. 844-804 a. E.C.), su sucesor. (2Re 13:4, 5.) En cumplimiento de la profecía final de Eliseo, Jehoás reconquistó “de la mano de Ben-hadad hijo de Hazael las ciudades que él había tomado de la mano de Jehoacaz”, derrotando en tres ocasiones a las fuerzas sirias. (2Re 13:19, 23-25.) Jeroboán II consolidó las victorias de su padre sobre Siria y restituyó los límites de Israel a su estado anterior, actuando así como un salvador para su país. (2Re 14:23-27.) No se hace mención de Ben-hadad III en las conquistas de Jeroboán, y puede que ya no viviese para ese entonces.

(2 REYES 13:7)

“Porque no le había dejado a Jehoacaz gente alguna sino cincuenta hombres de a caballo y diez carros y diez mil hombres de a pie, porque el rey de Siria los había destruido, para hacerlos como el polvo cuando se trilla.”

*** it-2 pág. 1160 Trillar ***
La acción de trillar también se ha usado como ejemplo del trato aplastante que algunos hombres dan a otros. (2Re 13:7.)

(2 REYES 13:17)

“Entonces [Eliseo] dijo: “Abre la ventana hacia el este”. De modo que él la abrió. Por fin Eliseo dijo: “¡Dispara!”. De manera que él disparó. [Eliseo] ahora dijo: “¡La flecha de salvación de Jehová, aun la flecha de salvación contra Siria! Y ciertamente derribarás a Siria en Afeq hasta el punto de acabar”.”

*** it-1 pág. 63 Afeq ***
5. Ciudad mencionada en 1 Reyes 20:26 como el lugar de la derrota del rey sirio Ben-hadad II. Los sirios se retiraron a la ciudad, pero el muro cayó sobre ellos, y mató a 27.000 soldados. (1Re 20:29, 30.) También parece que este fue el lugar donde el moribundo profeta Eliseo le dijo al rey Jehoás que los sirios sufrirían futuras derrotas a manos de los israelitas. (2Re 13:17-19, 25.) Algunos eruditos ubican a la Afeq mencionada en estos textos a unos 5 Km. al E. del mar de Galilea, en el pueblo moderno de Afiq o Fiq, pero hasta la fecha no se han encontrado en ese lugar restos anteriores al siglo IV a. E.C. Sin embargo, en la cercana ʽEn Gev, en la costa del mar de Galilea, se han descubierto restos de una ciudad de los siglos X a VIII a. E.C.

(2 REYES 13:21)

“Y aconteció que, mientras estaban enterrando a un hombre, pues, aquí vieron la partida merodeadora. Al punto arrojaron al hombre en la sepultura de Eliseo, y se fueron. Cuando el hombre tocó los huesos de Eliseo, inmediatamente llegó a vivir, y se levantó sobre sus pies.”

*** w05 1/8 pág. 11 Puntos sobresalientes del libro de Segundo de los Reyes ***
13:20, 21. ¿Apoya este milagro la veneración de reliquias? No. La Biblia no indica que los huesos de Eliseo se hubieran venerado alguna vez. El milagro se debió al poder de Dios, como fue el caso de todos los portentos que el profeta realizó en vida.

*** w91 15/11 pág. 5 ¿Agrada a Dios la devoción a reliquias? ***
Ciertos defensores de la veneración de reliquias citan 2 Reyes 13:21, que dice: “Aconteció que, mientras estaban enterrando a un hombre, pues, aquí vieron la partida merodeadora. Al punto arrojaron al hombre en la sepultura [del profeta] Eliseo, y se fueron. Cuando el hombre tocó los huesos de Eliseo, inmediatamente llegó a vivir, y se levantó sobre sus pies”. Este fue un milagro relacionado con los huesos sin vida de un profeta de Dios. Pero Eliseo estaba muerto y no tenía “conciencia de nada en absoluto” al tiempo del milagro. (Eclesiastés 9:5, 10.) Por lo tanto, aquella resurrección tiene que atribuirse al poder obrador de milagros de Jehová Dios, quien la efectuó mediante su espíritu santo o fuerza activa. También debe notarse que las Escrituras no dicen que alguna vez se veneraran los huesos de Eliseo.

*** it-1 págs. 1183-1184 Huesos ***
Un milagro que aconteció con relación a Eliseo (después de muerto) fue la inmediata resurrección de un hombre cuyo cuerpo muerto fue arrojado en la sepultura de Eliseo y tocó sus huesos. Este milagro sirvió para probar que Eliseo no ejecutó milagros por su propio poder, sino gracias al de Dios. Además, fue un claro testimonio o sello divino por parte de Dios, quien demostró que el fiel Eliseo había sido un profeta verdadero. (2Re 13:20, 21.)

(2 REYES 13:22)

“En cuanto a Hazael el rey de Siria, él oprimió a Israel todos los días de Jehoacaz.”

*** it-1 pág. 1094 Hazael ***
Hazael llegó a ser un gran opresor de Israel, en particular durante el reinado de Jehoacaz, hijo de Jehú, y de ese modo cumplió lo que el profeta Eliseo había previsto: Hazael entregaría los lugares fortificados de Israel al fuego, mataría a espada a sus hombres selectos, estrellaría a sus hijos y rajaría a sus mujeres que estaban encintas. (2Re 13:3, 22; 8:12.)

(2 REYES 14:1)

“En el año segundo de Jehoás hijo de Jehoacaz el rey de Israel, Amasías hijo de Jehoás el rey de Judá llegó a ser rey.”

*** it-2 pág. 106 Joacaz ***
1. Variante del nombre de Jehoacaz, rey de Israel, según lo traducen la mayoría de las versiones en 2 Reyes 14:1. Aunque el texto masorético lee Yoh•ʼa•jáz, la Traducción del Nuevo Mundo, de acuerdo con los manuscritos hebreos que usan la forma Yehoh•ʼa•jáz, vierte el nombre Jehoacaz. (Véase JEHOACAZ núm. 2.)

(2 REYES 14:2)

“Veinticinco años de edad tenía cuando empezó a reinar, y por veintinueve años reinó en Jerusalén. Y el nombre de su madre era Jehoadín de Jerusalén.”

*** it-2 pág. 28 Jehoadín ***
JEHOADÍN
(Jehová Es Placer).
Madre del rey Amasías de Judá y esposa de Jehoás. (2Re 14:1, 2.) En el texto hebreo el nombre se escribe “Jehoadín”, pero una nota marginal indica que debe leerse “Jehoadán”, como en 2 Crónicas 25:1.

(2 REYES 14:8)

“Entonces fue cuando Amasías envió mensajeros a Jehoás hijo de Jehoacaz hijo de Jehú el rey de Israel, a decir: “Ven, sí. Mirémonos al rostro uno al otro”.”

*** it-1 pág. 111 Amasías ***
La segunda campaña de Amasías fue trágica desde el comienzo hasta el fin. Los 100.000 hombres de Israel a los que se había despedido hicieron incursiones en las ciudades de Judá mientras regresaban al N. Quizás haya sido esto lo que impulsó a Amasías a desafiar insensatamente a Jehoás, el rey del fuerte reino norteño, diciendo: “Ven, sí. Mirémonos al rostro uno al otro”. La respuesta de Jehoás fue: ‘¡Qué necio es que un yerbajo espinoso se enfrente a un cedro macizo tan solo para ser hollado por una bestia salvaje!’; no obstante, Amasías rehusó escuchar. Al parecer estaba hinchado de orgullo por su reciente victoria, pero Jehová había predeterminado su derrota debido a su idolatría. La batalla se libró en Bet-semes. Judá huyó, Amasías fue capturado, se abrió una brecha de unos 178 m. en el muro de Jerusalén y gran parte de los tesoros del templo fueron llevados a Samaria junto con muchos rehenes. (2Re 14:8-14; 2Cr 25:13, 17-24.)

(2 REYES 14:9)

“Ante eso, Jehoás el rey de Israel envió a decir a Amasías el rey de Judá: “El yerbajo espinoso mismo que estaba en el Líbano envió a decir al cedro que estaba en el Líbano: ‘Da, sí, tu hija a mi hijo por esposa’. Sin embargo, una bestia salvaje del campo que estaba en el Líbano pasó y holló al yerbajo espinoso.”

*** it-1 pág. 452 Cedro ***
Uso figurado. El majestuoso cedro se usa en las Escrituras en sentido figurado para representar dignidad real, gran altura y fuerza, tanto real como aparente. (Eze 31:2-14; Am 2:9; Zac 11:1, 2.) En este sentido, el rey Jehoás de Israel pretendió que su respuesta al rey Amasías de Judá fuese un insulto humillante cuando comparó el reino de Amasías a un “yerbajo espinoso”, mientras asemejaba su propio reino a un enorme cedro del Líbano. (2Re 14:9; compárese con Jue 9:15, 20.)

(2 REYES 14:13)

“Y fue a Amasías el rey de Judá hijo de Jehoás hijo de Ocozías a quien Jehoás el rey de Israel capturó en Bet-semes, después de lo cual vinieron a Jerusalén, y él hizo una brecha en el muro de Jerusalén, desde la Puerta de Efraín hasta la misma Puerta de la Esquina, cuatrocientos codos.”

*** it-2 pág. 760 Puerta, paso de entrada ***
Puerta de Efraín. La Puerta de Efraín estaba situada en el Muro Ancho, a 400 codos (178 m.) al E. de la Puerta de la Esquina. (2Re 14:13; 2Cr 25:23.) Esta salida daba al N., en la dirección del territorio de Efraín. Algunos investigadores la han identificado con la Puerta del Medio (Jer 39:3) y otros, con la Primera Puerta. (Zac 14:10.) Se cree que corresponde con la puerta llamada Genat, o del Jardín, de la que habla el historiador judío Josefo. (La Guerra de los Judíos, libro V, cap. IV, sec. 2.) Cerca de esta puerta había una plaza pública, en la que en el tiempo de Nehemías se erigían cabañas para la celebración de la fiesta de las cabañas. (Ne 8:16.) Esta puerta no se menciona en el relato de Nehemías sobre la reedificación seguramente debido a que no necesitó que se le hicieran grandes reparaciones.

*** it-2 pág. 760 Puerta, paso de entrada ***
Puerta de la Esquina. Esta puerta debía estar situada en el ángulo noroccidental del muro de la ciudad, al O. de la Puerta de Efraín. (2Re 14:13; 2Cr 25:23.) Estaba en el lado E. del valle de Hinón, al parecer en el punto donde el muro occidental de la ciudad vieja se unía al Muro Ancho.

(2 REYES 14:23)

“En el año quince de Amasías hijo de Jehoás el rey de Judá, Jeroboán hijo de Jehoás el rey de Israel llegó a ser rey en Samaria por cuarenta y un años.”

*** si pág. 153 párr. 2 Libro bíblico número 32: Jonás ***
En 2 Reyes 14:23-25 leemos que Jeroboán el rey de Israel extendió el límite de la nación según la palabra que Jehová habló por medio de Jonás. Esto indicaría que Jonás profetizó alrededor de 844 a.E.C., el año del ascenso de Jeroboán II de Israel y muchos años antes de que Asiria, con su capital en Nínive, empezara a dominar a Israel.

(2 REYES 14:25)

“Él fue quien restauró el límite de Israel, desde el punto de entrada de Hamat hasta el mismo mar del Arabá, conforme a la palabra de Jehová el Dios de Israel que él habló por medio de su siervo Jonás hijo de Amitai, el profeta que era de Gat-héfer.”

*** ia cap. 13 págs. 108-109 párr. 4 Aprendió de sus errores ***
La Biblia revela algunos detalles que nos ayudan a conocerlo mejor (lea 2 Reyes 14:25). Por ejemplo, sabemos que procedía de Gat-héfer, que estaba a solo cuatro kilómetros (dos millas y media) de Nazaret, el pueblo donde unos ochocientos años después se criaría Jesús. Jonás desempeñó su comisión de profeta cuando el malvado rey Jeroboán II gobernaba sobre las 10 tribus del reino de Israel. Ya hacía mucho que Elías no estaba, y su sucesor, Eliseo, había muerto durante el reinado del padre de Jeroboán II. Por medio de estos dos profetas, Jehová había erradicado el culto de Baal, pero Israel había vuelto a descarriarse. El país se hallaba ahora bajo un rey que persistía en hacer “lo que era malo a los ojos de Jehová” (2 Rey. 14:24). De modo que ser profeta en esos tiempos no debió ser fácil. Aun así, Jonás cumplió fielmente su misión.

*** w09 1/1 pág. 25 Aprendió de sus errores ***
Sabemos, por lo que dice 2 Reyes 14:25, que procedía de Gat-héfer, que estaba a solo cuatro kilómetros (dos millas y media) de Nazaret, el pueblo donde unos ocho siglos después se criaría Jesucristo. Jonás profetizó cuando Jeroboán II gobernaba sobre las diez tribus del reino de Israel. Ya hacía mucho tiempo que Elías había desaparecido; y su sucesor, Eliseo, había muerto durante el reinado del padre de Jeroboán II. Ambos profetas —enviados por Jehová— habían conseguido erradicar la adoración de Baal, pero Israel había vuelto a descarriarse. El país se hallaba ahora bajo la influencia de un rey que “hac[ía] lo que era malo a los ojos de Jehová” (2 Reyes 14:24). De modo que ser profeta en esos tiempos no debió ser fácil ni agradable. Aun así, Jonás cumplió fielmente su comisión.

*** it-2 pág. 307 Mar Salado ***
MAR SALADO
Una de las designaciones bíblicas del gran lago o mar conocido en la actualidad como el mar Muerto. En el mar Salado (Yam ha-Melah) desemboca el río Jordán.
Nombre. “Mar Salado” es la primera denominación que aparece en la Biblia para designar este mar, y también la más frecuente. El término es muy apropiado, pues esta es la masa de agua más salada que hay en la Tierra. (Gé 14:3; Nú 34:3, 12; Jos 15:2, 5.) Está en la gran falla en la que se encuentra el Arabá, por lo que también recibe el nombre de mar del Arabá. (Dt 4:49; 2Re 14:25.) No obstante, a veces se añade el nombre “mar Salado” después de decir “mar del Arabá”, quizás para dejar claro a qué masa de agua se hace referencia con este último nombre. (Dt 3:17; Jos 3:16; 12:3.)

(2 REYES 14:28)

“En cuanto al resto de los asuntos de Jeroboán y todo lo que hizo, y su poderío, cómo peleó y cómo restituyó Damasco y Hamat a Judá en Israel, ¿no están escritos en el libro de los asuntos de los días de los reyes de Israel?”

*** it-1 pág. 623 Damasco ***
Como rey de Damasco, Hazael continuó una política agresiva hacia Israel. (2Re 10:32.) Al extender el poder damasceno hasta la ciudad filistea de Gat, llegó a invadir Judá e intimidar al rey Jehoás (898-859 a. E.C.), de manera que el rey de Judá tuvo que pagar un enorme tributo para librar a Jerusalén del ataque sirio. (2Re 12:17, 18; 13:3, 22; 2Cr 24:23, 24.) Durante el reinado de Ben-hadad III, sucesor de Hazael, Jehoás de Israel (c. 859-845 a. E.C.) derrotó en tres ocasiones a Siria, lo que hizo que remitiese el yugo de Damasco sobre el territorio de Israel. (2Re 13:24, 25.) Posteriormente, Jeroboán II de Israel (c. 844-804 a. E.C.) penetró en Siria hasta el “punto de entrada de Hamat”, y “restituyó Damasco y Hamat a Judá en Israel”. (2Re 14:23-28.) Se cree que esto significa que hizo tributarios a tales reinos, una situación similar a la de los días de David y Salomón. (1Re 4:21.)

*** it-2 pág. 66 Jeroboán ***
Sin embargo, el logro sobresaliente de su reinado fue la recuperación de territorio que el reino había perdido antes. En cumplimiento de la profecía de Jonás, Jeroboán “restauró el límite de Israel, desde el punto de entrada de Hamat hasta el mismo mar del Arabá [mar Muerto]”. También se le atribuye la restitución de “Damasco y Hamat a Judá en Israel”. (2Re 14:25-28.) Esto posiblemente signifique que Jeroboán convirtió Damasco y Hamat en reinos tributarios, como lo habían sido durante los reinados de David y Salomón. (Compárese con 2Sa 8:5-10; 1Re 4:21; 2Cr 8:4.)

(2 REYES 15:1)

“En el año veintisiete de Jeroboán el rey de Israel, Azarías hijo de Amasías el rey de Judá llegó a ser rey.”

*** it-2 pág. 1178 Uzías ***
Después de la muerte de su padre, el pueblo de Judá hizo rey a Uzías cuando solo contaba con dieciséis años de edad. (2Re 14:21; 2Cr 26:1.) Sin embargo, según 2 Reyes 15:1, Uzías llegó a ser rey en el año vigésimo séptimo del rey israelita Jeroboán (II). Como esto colocaría el comienzo del gobierno de Uzías aproximadamente doce años después de la muerte de su padre, la referencia del pasaje mencionado debe aludir a ‘llegar a ser rey’ en un sentido especial. Es posible que en el año vigésimo séptimo del rey Jeroboán, el reino de dos tribus de Judá se liberase de su sujeción al reino septentrional, sujeción que pudo haber empezado cuando el rey israelita Jehoás derrotó a Amasías, el padre de Uzías. (2Cr 25:22-24.) Por consiguiente, puede que Uzías llegase a ser rey por segunda vez en el sentido de estar libre de la dominación del rey israelita Jeroboán (II).

(2 REYES 15:5)

“Por fin Jehová plagó al rey, y este continuó leproso hasta el día de su muerte, y siguió morando en su casa, exento de deberes, mientras Jotán el hijo del rey estaba sobre la casa y juzgaba a la gente de la tierra.”

*** w05 1/8 pág. 11 Puntos sobresalientes del libro de Segundo de los Reyes ***
15:1-6. ¿Por qué plagó Jehová con lepra a Azarías (Uzías, según la nota del versículo 6)? “Tan pronto como [Uzías] se hizo fuerte, su corazón se hizo altivo [...], de modo que actuó infielmente contra Jehová su Dios y entró en el templo de Jehová para quemar incienso sobre el altar del incienso.” Cuando los sacerdotes “se plantaron contra Uzías” y le mandaron que “[saliera] del santuario”, él se enfureció con los sacerdotes y fue castigado con lepra (2 Crónicas 26:16-20).

(2 REYES 15:16)

“Fue entonces cuando Menahem procedió a derribar a Tifsah y a todo lo que había en ella, y a su territorio desde Tirzá afuera, porque ella no abrió, y él se puso a derribarla. A todas sus mujeres encintas las rajó.”

*** it-2 pág. 361 Menahem ***
MENAHEM
(Consolador).
Hijo de Gadí y rey de Israel durante diez años, aproximadamente desde 790 a. E.C. Cuando se enteró de que Salum había asesinado al rey Zacarías, fue de Tirzá a Samaria para dar muerte allí al asesino, tras lo cual asumió el poder. Debió ser durante la primera parte de su reinado cuando Menahem arrasó Tifsah “y a todo lo que había en ella, y a su territorio desde Tirzá afuera, porque ella no abrió”. Al parecer la ciudad se resistió a abrirle la puerta (LXX, Sy, Vg). El pueblo recibió un trato cruel: “A todas sus mujeres encintas las rajó”. (2Re 15:10, 13-17.)

(2 REYES 15:19)

“Pul el rey de Asiria entró en el país. En consecuencia, Menahem dio a Pul mil talentos de plata, para que sus manos resultaran estar con él para fortalecer el reino en su propia mano.”

*** it-1 pág. 237 Asiria ***
Durante el reinado de Menahem de Israel (c. 790-781 a. E.C.) Tiglat-piléser III invadió el territorio del reino septentrional. Menahem le pagó 1.000 talentos de plata (6.606.000 dólares [E.U.A.]) y así consiguió la retirada de los asirios. (2Re 15:19, 20.)

*** it-1 pág. 237 Asiria ***
Tiglat-piléser III. El primer rey asirio que se menciona por nombre en la Biblia es Tiglat-piléser III (2Re 15:29; 16:7, 10), también llamado “Pul” en 2 Reyes 15:19. Debido a que en 1 Crónicas 5:26 aparecen ambos nombres, en el pasado se pensó que se trataba de dos reyes distintos. Sin embargo, la lista “A” de reyes babilonios da el nombre de “Pulu” e indica que ambos nombres corresponden a la misma persona. De modo que es posible que en un principio se conociera a este rey por el nombre de Pul y que al ascender al trono asirio, adoptara el nombre de Tiglat-piléser.

*** it-2 pág. 361 Menahem ***
Durante su reinado, el rey asirio Pul (Tiglat-piléser III) invadió Israel y obligó a Menahem a pagarle “mil talentos de plata” (6.606.000 dólares [E.U.A.]). Menahem consiguió esta suma poniendo un impuesto de 50 siclos de plata sobre cada uno de los “hombres valientes y poderosos” de Israel. Como un talento de plata equivalía a unos 3.000 siclos, la cantidad total de plata se obtuvo de unas 60.000 personas. Menahem le dio la plata al rey asirio “para que sus manos resultaran estar con él para fortalecer el reino en su propia mano”. Cuando Pul recibió esta cantidad, se retiró del país. (2Re 15:19, 20.)

*** it-2 pág. 1127 Tiglat-piléser III ***
En 2 Crónicas 28:16 se dice que Acaz fue “a pedir ayuda a los reyes de Asiria”. En el texto hebreo masorético aparece “reyes” en plural, y aunque viene en singular (“rey”) en la Septuaginta y en otros manuscritos antiguos, un buen número de versiones apoya el plural hebreo (BAS, BJ, DK, FS, LT, MK, Mod, NM, RH, Str, Val). Algunos doctos opinan que este plural es mayestático y denota la grandeza que se le atribuye al monarca (Tiglat-piléser III) como “rey de reyes”. Sin embargo, también se han de destacar las palabras jactanciosas del monarca asirio registradas en Isaías 10:8: “¿No son mis príncipes al mismo tiempo reyes?”, de lo que se desprende que la referencia a “Pul el rey de Asiria” (2Re 15:19) podría corresponder a un tiempo en el que, antes de convertirse en cabeza de todo el imperio, tal vez fue gobernante de una provincia.

*** it-2 págs. 1126-1127 Tiglat-piléser III ***
Este rey aparece primero en el relato bíblico con el nombre de “Pul”. (2Re 15:19.) En 1 Crónicas 5:26 también se dice que Dios “excitó el espíritu de Pul el rey de Asiria, aun el espíritu de Tilgat-pilnéser el rey de Asiria, de manera que él se llevó al destierro” a las gentes de ciertas tribus de Israel. Los registros seglares antiguos aplican ambos nombres al mismo individuo; el nombre “Pulu” aparece en lo que se conoce como “Lista A de reyes babilonios”, mientras que la “Crónica Sincronística” menciona a “Tukulti-apal-isarra” (Tiglat-piléser). (Ancient Near Eastern Texts, edición de J. B. Pritchard, 1974, págs. 272, 273.) También se ha de mencionar que en hebreo el texto citado anteriormente emplea el verbo llevar en singular en vez de en plural. La opinión común es que “Pul” era el nombre personal del monarca y que adoptó el de “Tiglat-piléser” (el nombre de un famoso rey asirio anterior) cuando ascendió al trono.
Al parecer, durante la primera parte de su reinado, Tiglat-piléser III se ocupó en extender los dominios del imperio hacia el S., el E., y el N. Sin embargo, la sombra amenazadora de Asiria se cernería pronto sobre Siria y Palestina, hacia el O.
Algunas inscripciones asirias que narran una campaña de Tiglat-piléser III en Siria mencionan a cierto Azriau de Ia-ú-da-a-a (Judá). (Ancient Near Eastern Texts, págs. 282, 283.) Al parecer se alude al rey Azarías de Judá, más conocido como Uzías (829-778 a. E.C.), pero este sigue siendo un asunto discutible, pues hay quien asegura que al pequeño reino de Samʼal, en Siria, también se le llamaba Judá en algunas ocasiones. Parece remota la posibilidad de que existiese un rey pagano conocido por un nombre que incluyera el nombre de Jah (la forma abreviada de Jehová) y que además fuera contemporáneo de un rey de Judá llamado igual; sin embargo, la Biblia no vincula a Tiglat-piléser III con Azarías (Uzías), y los registros asirios están considerablemente mutilados.
Durante el reinado del rey Menahem de Israel (c. 790-781 a. E.C.), Tiglat-piléser III (Pul) penetró en Palestina, por lo que Menahem buscó el favor de los asirios pagando como tributo “mil talentos de plata” (6.606.000 dólares [E.U.A.] según valores actuales). Apaciguado temporalmente, Tiglat-piléser retiró sus fuerzas. (2Re 15:19, 20.) Los documentos asirios se refieren a Me-ni-hi-im-me (Menahem), junto con Rezón (Rezín) de Damasco e Hiram de Tiro, como reyes tributarios de Tiglat-piléser.
Posteriormente, en el tiempo del rey Acaz de Judá (761-746 a. E.C.), el rey Péqah de Israel formó una confederación con el rey Rezín de Damasco y atacó Judá. (2Re 16:5, 6; Isa 7:1, 2.) Aunque se aseguró al rey Acaz por medio del profeta Isaías que en un corto período de tiempo los dos reinos conspiradores serían borrados de la escena, él decidió enviar un soborno a Tiglat-piléser para que acudiese en su auxilio. (2Re 16:7, 8; Isa 7:7-16; 8:9-13.) Una inscripción asiria describe el tributo pagado por Ia-ú-ha-zi (Jehoacaz o Acaz) de Judá y otros reyes de esa zona con las siguientes palabras: “[...] oro, plata, estaño, hierro, antimonio, vestidos de lino de franjas multicolores, vestidos de sus (industrias) nativas (hechos de) lana purpúrea oscura... toda especie de objetos costosos tanto productos del mar como obtenidos en el continente, los productos (selectos) de sus regiones, los tesoros de (sus) reyes, caballos, mulas (acostumbradas a)l yugo”. (La Sabiduría del Antiguo Oriente, edición de J. B. Pritchard, 1966, pág. 228.) El agresivo rey asirio respondió a la súplica de Acaz con una incursión en Israel, en la que se apoderó de varias ciudades norteñas e invadió las regiones de Galaad, Galilea y Neftalí, de donde se llevó a muchos al exilio. (2Re 15:29; 1Cr 5:6, 26.) Damasco fue atacada y cayó ante las huestes asirias, y su rey Rezín fue asesinado. En Damasco, Tiglat-piléser III recibió la visita del rey Acaz de Judá, quien fue a expresar gratitud o sumisión a Asiria. (2Re 16:9-12.)
Isaías predijo por inspiración que Jehová se valdría del rey de Asiria como una “navaja alquilada” para ‘afeitar’ al reino de Judá. (Isa 7:17, 20.) Prescindiendo de si la “navaja alquilada” hacía referencia específica a Tiglat-piléser III —a quien Acaz sobornó— o no, el registro muestra que él le causó gran dificultad al rey de Judá y que el soborno de Acaz “no le fue de ningún auxilio”. (2Cr 28:20, 21.) Puede que esto haya marcado la fase inicial de la ‘inundación’ provocada por la invasión asiria de Judá, que con el tiempo tenía que ‘llegar hasta el cuello del reino’, tal como sucedió en el tiempo de Ezequías. (Isa 8:5-8; 2Re 18:13, 14.)
En sus inscripciones, Tiglat-piléser III dice lo siguiente con respecto al reino septentrional de Israel: “Destronaron a su rey Péqah (pa-qa-ha) y nombré a Oseas (a-ú-si-ʼ) por soberano sobre ellos. Recibí de ellos 10 talentos de oro [3.853.500 dólares (E.U.A.)], 1000 (?) talentos de plata [6.606.000 dólares (E.U.A.)] por [tri]buto suyo y los llevé a Asiria”. (La Sabiduría del Antiguo Oriente, pág. 230.) Así pues, el rey asirio se atribuye el mérito por la ascensión de Hosea al trono de Israel después de su asesina conspiración contra su antecesor, Péqah (c. 758 a. E.C.). (2Re 15:30.)

*** si pág. 69 párr. 3 Libro bíblico número 12: 2 Reyes ***
Están, además, las inscripciones del rey asirio Tiglat-piléser III (Pul), que nombran a varios reyes de Israel y Judá, entre ellos a Menahem, Acaz y Péqah (15:19, 20; 16:5-8).

*** w88 15/2 pág. 26 La cruel Asiria... la segunda gran potencia mundial ***
Tiglat-piléser III (también llamado Pul) es el primer rey asirio cuyo nombre se da en la Biblia. Él invadió el reino norteño o septentrional de Israel durante el reinado de Menahem (791-780 a.E.C.). La Biblia dice que Menahem le pagó mil talentos de plata para que se retirara. (2 Reyes 15:19, 20.)
En sus propios anales, hallados en Cálah, Tiglat-piléser confirma este dato bíblico, diciendo: “Recibí tributo de [...] Menahem de Samaria”.

(2 REYES 15:20)

“De manera que Menahem sacó la plata a expensas de Israel, a expensas de todos los hombres valientes y poderosos, para dar al rey de Asiria cincuenta siclos de plata por cada hombre. Con esto el rey de Asiria se volvió, y no se quedó allí en el país.”

*** it-2 pág. 361 Menahem ***
Durante su reinado, el rey asirio Pul (Tiglat-piléser III) invadió Israel y obligó a Menahem a pagarle “mil talentos de plata” (6.606.000 dólares [E.U.A.]). Menahem consiguió esta suma poniendo un impuesto de 50 siclos de plata sobre cada uno de los “hombres valientes y poderosos” de Israel. Como un talento de plata equivalía a unos 3.000 siclos, la cantidad total de plata se obtuvo de unas 60.000 personas. Menahem le dio la plata al rey asirio “para que sus manos resultaran estar con él para fortalecer el reino en su propia mano”. Cuando Pul recibió esta cantidad, se retiró del país. (2Re 15:19, 20.)

(2 REYES 15:29)

“En los días de Péqah el rey de Israel, Tiglat-piléser el rey de Asiria entró y procedió a tomar a Ijón y Abel-bet-maacá y Janóah y Quedes y Hazor y Galaad y Galilea, toda la tierra de Neftalí, y a llevárselos al destierro en Asiria.”

*** it-1 pág. 17 Abel-bet-maacá, Abel de Bet-maacá ***
Tiglat-piléser III de Asiria tomó Abel de Bet-Maacá durante el reinado de Péqah, y a sus habitantes se les envió al exilio. (2Re 15:29.) Esta ciudad, llamada Abilakka en los textos asirios, aparece en las inscripciones de Tiglat-piléser III en la lista de las ciudades que conquistó.

*** it-1 pág. 41 Acaz ***
Con relación a los “sesenta y cinco años” de Isaías 7:8, cuando, según este profeta, Efraín sería “hecho añicos”, el Comentario exegético y explicativo de la Biblia (de Jamieson, Fausset y Brown, C.B.P., 1981, vol. 1, pág. 560) dice: “Unos dos años después de esta fecha tuvo lugar una deportación de israelitas bajo Tiglat-pileser (2 Reyes 15:29). Unos veinte años más tarde, se efectuó otra por Salmanasar (2 Reyes 17:1-6), cuando reinaba Oseas. Pero la última, que ‘cortó’ enteramente a Israel, al punto de ‘no ser ya pueblo’, y fue seguida de la colonización de Samaria por extranjeros, tuvo lugar bajo Esar-hadón, quien se llevó también a Manasés, rey de Judá, el año vigésimo segundo de su reinado, sesenta y cinco años después de haberse proferido esta profecía (Cf. Esdras 4:2, 3, 10, con 2 Reyes 17:24; 2 Crónicas 33:11)”.

*** it-1 pág. 445 Cautiverio ***
Durante el reinado de Péqah, rey israelita de Samaria (c. 778-759 a. E.C.), el rey asirio Pul (Tiglat-piléser III) fue contra Israel, capturó una importante sección del N. del país y deportó a sus habitantes a las partes orientales de su imperio. (2Re 15:29.)

*** it-2 pág. 633 Péqah ***
Parece ser que en esta ocasión también tomó las regiones de Galaad, Galilea y Neftalí y varias ciudades del N. de Israel. (2Re 15:29.) Más tarde, Hosea, hijo de Elah, mató a Péqah, y se convirtió en el siguiente rey de Israel. (2Re 15:30.)
Un texto histórico fragmentario de Tiglat-piléser III informa de su campaña contra Israel: “Todos sus habitantes (y) sus posesiones llevé a Asiria. Destronaron a su rey Péqah (pa-qa-ha) y nombré a Oseas (a-ú-si-ʼ) por soberano sobre ellos”. (La Sabiduría del Antiguo Oriente, edición de J. B. Pritchard, 1966, pág. 230.)

(2 REYES 15:30)

“Por fin Hosea hijo de Elah formó una conspiración contra Péqah hijo de Remalías y lo hirió y le dio muerte; y empezó a reinar en lugar de él en el año veinte de Jotán hijo de Uzías.”

*** it-1 pág. 1178 Hosea ***
Segundo de los Reyes 15:30 indica que Hosea dio muerte a Péqah y “empezó a reinar en lugar de él en el año veinte de Jotán”. Dado que al rey Jotán de Judá solo se le atribuyen dieciséis años de reinado (2Re 15:32, 33; 2Cr 27:1, 8), esta referencia quizás aluda al año vigésimo contando desde el principio del reinado de Jotán, lo que en realidad sería el año cuarto del reinado de Acaz, su sucesor. (Véase JOTÁN núm. 3.)

*** it-2 pág. 135 Jotán ***
Puesto que Jotán solo gobernó dieciséis años, la referencia que se hace en 2 Reyes 15:30 al “año veinte de Jotán” parece que ha de entenderse como una referencia al año vigésimo después de llegar a ser rey, es decir, el año cuarto de Acaz. Puede que el escritor de Reyes prefiriese no introducir a Acaz, sucesor de Jotán, en este punto del relato debido a que aún tenía detalles que suministrar sobre el reinado de Jotán.

*** it-2 pág. 633 Péqah ***
Parece ser que en esta ocasión también tomó las regiones de Galaad, Galilea y Neftalí y varias ciudades del N. de Israel. (2Re 15:29.) Más tarde, Hosea, hijo de Elah, mató a Péqah, y se convirtió en el siguiente rey de Israel. (2Re 15:30.)
Un texto histórico fragmentario de Tiglat-piléser III informa de su campaña contra Israel: “Todos sus habitantes (y) sus posesiones llevé a Asiria. Destronaron a su rey Péqah (pa-qa-ha) y nombré a Oseas (a-ú-si-ʼ) por soberano sobre ellos”. (La Sabiduría del Antiguo Oriente, edición de J. B. Pritchard, 1966, pág. 230.)

*** it-2 pág. 1127 Tiglat-piléser III ***
En sus inscripciones, Tiglat-piléser III dice lo siguiente con respecto al reino septentrional de Israel: “Destronaron a su rey Péqah (pa-qa-ha) y nombré a Oseas (a-ú-si-ʼ) por soberano sobre ellos. Recibí de ellos 10 talentos de oro [3.853.500 dólares (E.U.A.)], 1000 (?) talentos de plata [6.606.000 dólares (E.U.A.)] por [tri]buto suyo y los llevé a Asiria”. (La Sabiduría del Antiguo Oriente, pág. 230.) Así pues, el rey asirio se atribuye el mérito por la ascensión de Hosea al trono de Israel después de su asesina conspiración contra su antecesor, Péqah (c. 758 a. E.C.). (2Re 15:30.)

(2 REYES 15:35)

“Fue solo que los lugares altos no desaparecieron. El pueblo todavía estaba sacrificando y haciendo humo de sacrificio en los lugares altos. Él fue quien edificó la puerta superior de la casa de Jehová.”

*** it-2 pág. 762 Puerta, paso de entrada ***
“Puerta superior de la casa de Jehová.” Parece que conducía al patio interior, y posiblemente era la “puerta nueva de Jehová”, donde se juzgó a Jeremías y donde Baruc, el secretario de Jeremías, leyó el rollo ante el pueblo. (Jer 26:10; 36:10.) Puede que Jeremías la llamase la “puerta nueva” porque no llevaba tanto tiempo construida como las otras. Es posible que se tratara de “la puerta superior de la casa de Jehová” que el rey Jotán hizo construir. (2Re 15:32, 35; 2Cr 27:3.)

14 de sept. Lectura de la Biblia: 2 Reyes 16 a 18


(2 REYES 16:2)

“Veinte años de edad tenía Acaz cuando empezó a reinar, y por dieciséis años reinó en Jerusalén; y no hizo lo que era recto a los ojos de Jehová su Dios, como David su antepasado.”

*** it-1 pág. 40 Acaz ***
1. Hijo del rey Jotán de Judá. Acaz comenzó a reinar a la edad de veinte años y su gobernación duró dieciséis años. (2Re 16:2; 2Cr 28:1.)
Puesto que Ezequías, el hijo de Acaz, tenía veinticinco años cuando comenzó a reinar, este debió engendrarlo con menos de doce años. (2Re 18:1, 2.) Aunque en los climas templados los varones por lo general alcanzan la pubertad entre los doce y quince años, en los climas cálidos pueden alcanzarla antes. También varían las costumbres en cuanto al matrimonio. La revista Zeitschrift für Semitistik und verwandte Gebiete (publicada por E. Littmann, Leipzig, 1927, vol. 5, pág. 132) informó que el casamiento de niños es frecuente en la Tierra Prometida aun en tiempos modernos, y se cita un caso de dos hermanos de ocho y doce años que se casaron, el mayor de los cuales iba a la escuela junto con su esposa. No obstante, tanto un manuscrito hebreo como la Versión Peshitta siriaca y algunos manuscritos de la Versión de los Setenta dicen en 2 Crónicas 28:1 que la edad de Acaz cuando comenzó a reinar era de “veinticinco años”, no veinte.

(2 REYES 16:3)

“Y se puso a andar en el camino de los reyes de Israel, e hizo pasar aun a su propio hijo por el fuego, conforme a las cosas detestables de las naciones que Jehová había expulsado a causa de los hijos de Israel.”

*** ip-1 cap. 1 pág. 8 Un profeta de antaño con un mensaje actual ***
Hay quienes dicen que “pasar [...] por el fuego” podría simplemente referirse a una ceremonia de purificación. Sin embargo, parece que en este contexto la frase alude a un sacrificio literal. No hay duda de que los cananeos y los israelitas apóstatas realizaron sacrificios de niños (Deuteronomio 12:31; Salmo 106:37, 38).

*** ip-1 cap. 1 pág. 8 párr. 7 Un profeta de antaño con un mensaje actual ***
Acaz, por ejemplo, no solo toleró la idolatría entre sus súbditos, sino que él mismo la practicó e hizo “pasar [...] por el fuego” a su propia prole, en sacrificio ritual al dios cananeo Mólek (2 Reyes 16:3, 4; 2 Crónicas 28:3, 4).

*** w97 15/7 págs. 14-15 párr. 3 ¿Sigue usted tras la virtud? ***
Parece ser que su padre, el rey Acaz de Judá, fue un adorador de Mólek. “Veinte años de edad tenía Acaz cuando empezó a reinar, y por dieciséis años reinó en Jerusalén; y no hizo lo que era recto a los ojos de Jehová su Dios, como David su antepasado. Y se puso a andar en el camino de los reyes de Israel, e hizo pasar aun a su propio hijo por el fuego, conforme a las cosas detestables de las naciones que Jehová había expulsado a causa de los hijos de Israel. Y siguió sacrificando y haciendo humo de sacrificio en los lugares altos y sobre las colinas y debajo de todo árbol frondoso.” (2 Reyes 16:2-4.) Se ha dicho que la expresión ‘pasar por el fuego’ se refiere a un tipo de purificación ritual y no a un sacrificio humano. Sin embargo, el libro Molech—A God of Human Sacrifice in the Old Testament (Mólek, un dios de sacrificios humanos del Antiguo Testamento), de John Day, observa: “Existen indicaciones en fuentes clásicas y púnicas [cartaginesas], así como también pruebas arqueológicas, de la práctica de sacrificios humanos [...] en el mundo cananeo, de modo que no hay razón para dudar de las alusiones que se hacen en el Antiguo Testamento [a los sacrificios humanos]”. Además, 2 Crónicas 28:3 dice específicamente que Acaz “procedió a quemar a sus hijos en el fuego”. (Compárese con Deuteronomio 12:31; Salmo 106:37, 38.) ¡Qué iniquidad!

(2 REYES 16:6)

“En aquel tiempo Rezín el rey de Siria restituyó Elat a Edom, después de lo cual eliminó de Elat a los judíos; y los edomitas, por su parte, entraron en Elat y siguieron morando allí hasta este día.”

*** it-1 pág. 787 Elat ***
Más tarde, durante la gobernación de Acaz (761-746 a. E.C.), los sirios se la arrebataron a Judá y los edomitas la ocuparon de nuevo. Desde entonces no volvió a pertenecer a Judá. (2Re 16:6.) El texto masorético lee en este lugar “Siria” o “Aram” (heb. ʼArám) en vez de “Edom” (ʼEdhóhm). No obstante, la mayoría de los eruditos modernos aceptan esta última lectura marginal, pues creen que un escriba confundió la letra hebrea dá•leth (ד) con la letra de grafía parecida rehsch (ר).

(2 REYES 16:9)

“Ante eso, el rey de Asiria le escuchó, y el rey de Asiria subió a Damasco y la tomó y llevó a [la gente] de esta al destierro a Quir, y dio muerte a Rezín.”

*** it-1 pág. 444 Cautiverio ***
Al parecer, Asiria fue la primera potencia en aplicar la política de trasladar de su país natal a poblaciones enteras y repoblar el territorio con cautivos procedentes de otras partes del imperio. Esta política de deportación llevada a cabo por los asirios no se impuso únicamente contra los judíos, pues cuando Damasco, la capital de Siria, cayó ante el abrumador ataque militar de esta segunda potencia mundial, su pueblo fue desterrado a Quir, como se había predicho por medio del profeta Amós. (2Re 16:8, 9; Am 1:5.) Esta práctica tenía un doble efecto: por un lado, desanimaba a los pocos que quedaban en su país natal de iniciar un levantamiento, y por otro, las naciones circundantes, que tal vez habían sido amigables con los cautivos, estaban menos inclinadas a prestar ayuda y apoyo a los nuevos extranjeros, que habían sido llevados de lugares distantes.

*** it-1 pág. 624 Damasco ***
Durante el reinado del rey Acaz de Judá (761-746 a. E.C.), Rezín de Damasco, coligado con Péqah de Israel, invadió Judá hasta Elat, en el golfo de ʽAqaba. Esto alarmó tanto al rey Acaz, que sobornó a Tiglat-piléser III de Asiria para que desviara de Judá la presión siria. Los asirios atacaron Damasco sin dilación y la tomaron, dieron muerte a Rezín y exiliaron a muchos de los damascenos. (2Re 16:5-9; 2Cr 28:5, 16.) De esta forma se cumplieron las profecías que Jehová había dado por medio de Isaías y Amós. (Isa 8:4; 10:5, 8, 9; Am 1:3-5.)

*** it-1 pág. 1094 Hazael ***
Salmanasar III debió fracasar en su intento de tomar Damasco misma, y al parecer fue Tiglat-piléser III quien lo consiguió en los días del rey sirio Rezín. Esta conquista cumplió la profecía de Jehová que pronunció Amós: “Ciertamente enviaré fuego sobre la casa de Hazael, y tendrá que devorar las torres de habitación de Ben-hadad. Y ciertamente quebraré la barra de Damasco”. (Am 1:4, 5; 2Re 16:9.)

*** it-1 pág. 1255 Isaías ***
El nombre que por mandato de Dios se le dio al muchacho fue Maher-salal-has-baz, que significa “¡Apresúrate, oh [o: Apresurándose al] Despojo! Él Se Ha Apresurado al Saqueo”. Se dijo que antes de que el hijo supiese clamar “¡Padre mío!” y “¡Madre mía!”, desaparecería la amenaza que existía contra Judá por la conspiración de Siria y del reino de diez tribus de Israel. (Isa 8:1-4.)
La profecía indicaba que pronto le llegaría alivio a Judá; eso ocurrió cuando Asiria desbarató la campaña del rey Rezín de Siria y del rey Péqah de Israel contra Judá. Los asirios capturaron Damasco y posteriormente, en el año 740 a. E.C., despojaron y destruyeron el reino de Israel, cumpliendo plenamente el significado profético del nombre del niño. (2Re 16:5-9; 17:1-6.) Sin embargo, en vez de confiar en Jehová, el rey Acaz había intentado detener la amenaza de Siria e Israel comprando la protección del rey de Asiria. Por este motivo, Jehová permitió que Asiria llegase a ser una gran amenaza para Judá e invadiera la tierra hasta la misma Jerusalén, como Isaías había advertido. (Isa 7:17-20.)

*** it-2 pág. 775 Quir ***
QUIR
Zona de donde partieron los arameos para ir a Siria, aunque no era necesariamente su lugar de origen. (Am 9:7.) Jehová indicó por medio de su profeta Amós (1:5) que los arameos regresarían a Quir, pero como exiliados. Esta profecía se cumplió cuando Tiglat-piléser III capturó Damasco, la capital aramea, después de que el rey Acaz de Judá lo sobornó, y condujo a sus habitantes al exilio en Quir. (2Re 16:7-9.)

(2 REYES 16:10)

“Entonces el rey Acaz fue al encuentro de Tiglat-piléser el rey de Asiria en Damasco, y llegó a ver el altar que había en Damasco. De manera que el rey Acaz envió a Uriya el sacerdote el diseño del altar y su modelo en cuanto a toda su hechura.”

*** it-1 pág. 41 Acaz ***
Al parecer, Acaz fue llamado a Damasco como rey vasallo para rendir homenaje a Tiglat-piléser III, y mientras estuvo allí, debió impresionarle el altar pagano de la ciudad, pues copió su diseño e hizo que el sacerdote Uriya construyera uno igual para colocarlo delante del templo de Jerusalén. Entonces osó ofrecer sacrificios sobre este “gran altar”. El altar original de cobre se retiró a un lado hasta que el rey decidiera el uso que debería dársele. (2Re 16:10-16.)

*** it-1 pág. 237 Asiria ***
Además, Judá quedó entonces subordinado a Asiria, por lo que el rey Acaz viajó a Damasco, que también había caído ante los asirios, para rendir homenaje a Tiglat-piléser. (2Re 15:29; 16:5-10,

(2 REYES 16:18)

“Y la estructura cubierta para el sábado, que habían edificado en la casa, y el paso de entrada exterior del rey, él los cambió de la casa de Jehová por causa del rey de Asiria.”

*** it-1 pág. 41 Acaz ***
Mientras tanto, hizo pedazos gran parte de los utensilios de cobre del templo y cambió otras cosas del recinto del templo, todo “por causa del rey de Asiria”, quizás para pagar el pesado tributo impuesto sobre Judá o posiblemente para esconder parte de la riqueza del templo de los ambiciosos ojos asirios. Las puertas del templo se cerraron y Acaz “hizo altares para sí en todo rincón de Jerusalén”. (2Re 16:17, 18; 2Cr 28:23-25.)

(2 REYES 17:1)

“En el año doce de Acaz el rey de Judá, Hosea hijo de Elah llegó a ser rey en Samaria, sobre Israel, por nueve años.”

*** it-1 pág. 1178 Hosea ***
4. Último rey del reino septentrional de Israel, que llegó a su fin en 740 a. E.C.; hijo de Elah. Hizo lo que era malo a la vista de Jehová, aunque no al mismo grado que sus predecesores. (2Re 17:1, 2.) Hosea no tenía derecho hereditario al trono ni fue ungido por Dios para ser rey; más bien, usurpó el trono al conspirar contra el rey Péqah y después asesinarle. Segundo de los Reyes 15:30 indica que Hosea dio muerte a Péqah y “empezó a reinar en lugar de él en el año veinte de Jotán”. Dado que al rey Jotán de Judá solo se le atribuyen dieciséis años de reinado (2Re 15:32, 33; 2Cr 27:1, 8), esta referencia quizás aluda al año vigésimo contando desde el principio del reinado de Jotán, lo que en realidad sería el año cuarto del reinado de Acaz, su sucesor. (Véase JOTÁN núm. 3.)
Sin embargo, parece ser que a Hosea no se le reconoció plenamente como rey sobre Israel hasta algún tiempo después. Segundo de Reyes 17:1 dice que en el año duodécimo de Acaz, Hosea “llegó a ser rey en Samaria, sobre Israel, por nueve años”. Puede ser que entonces Hosea ejerciera pleno control desde Samaria. Tal vez el apoyo de Asiria en este momento le sirvió de ayuda, pues los registros del rey asirio Tiglat-piléser III afirman que él colocó a Hosea sobre el trono. (Véase la tabla “Fechas sobresalientes durante el período de los reyes de Judá e Israel” en el artículo CRONOLOGÍA.)

*** si pág. 149 párr. 4 Libro bíblico número 30: Amós ***
La ciudad fortificada de Samaria —la última fortaleza de Israel— cayó en 740 a.E.C., después de ser sitiada por el ejército asirio bajo Salmanasar V. (2 Rey. 17:1-6.)

(2 REYES 17:5)

“Y el rey de Asiria procedió a subir contra todo el país y a subir a Samaria y tenerla sitiada por tres años.”

*** w88 15/2 pág. 27 La cruel Asiria... la segunda gran potencia mundial ***
Salmanasar V, quien sucedió a Tiglat-piléser, invadió el reino norteño de diez tribus de Israel y sitió a su bien fortificada capital, Samaria. Después de un sitio de tres años, Samaria cayó (en 740 a.E.C.), en cumplimiento de lo que habían dicho los profetas de Jehová. (Miqueas 1:1, 6; 2 Reyes 17:5.)

(2 REYES 17:6)

“En el año noveno de Hosea, el rey de Asiria tomó a Samaria y entonces condujo a Israel al destierro, a Asiria, y los tuvo morando en Halah y en Habor, junto al río Gozán, y en las ciudades de los medos.”

*** it-1 pág. 41 Acaz ***
Con relación a los “sesenta y cinco años” de Isaías 7:8, cuando, según este profeta, Efraín sería “hecho añicos”, el Comentario exegético y explicativo de la Biblia (de Jamieson, Fausset y Brown, C.B.P., 1981, vol. 1, pág. 560) dice: “Unos dos años después de esta fecha tuvo lugar una deportación de israelitas bajo Tiglat-pileser (2 Reyes 15:29). Unos veinte años más tarde, se efectuó otra por Salmanasar (2 Reyes 17:1-6), cuando reinaba Oseas. Pero la última, que ‘cortó’ enteramente a Israel, al punto de ‘no ser ya pueblo’, y fue seguida de la colonización de Samaria por extranjeros, tuvo lugar bajo Esar-hadón, quien se llevó también a Manasés, rey de Judá, el año vigésimo segundo de su reinado, sesenta y cinco años después de haberse proferido esta profecía (Cf. Esdras 4:2, 3, 10, con 2 Reyes 17:24; 2 Crónicas 33:11)”.

*** it-1 pág. 130 Amós, Libro de ***
La propia ciudad de Samaria, con sus impresionantes fortificaciones, sufrió asedio para finalmente ser capturada en 740 a. E.C., y el ejército asirio se llevó a sus habitantes “al destierro más allá de Damasco”, como había predicho Amós. (Am 5:27; 2Re 17:5, 6.)

*** it-1 pág. 1032 Gozán ***
En 2 Reyes 17:6 y 18:11 algunas versiones en vez de traducir “Habor, junto al río Gozán” (NM, Val), traducen “Habor, río de Gozán” (CI; Val, 1989), dando a entender que Gozán era un lugar. Pero la traducción “Habor, río de Gozán” no concuerda con 1 Crónicas 5:26. En este pasaje Habor se menciona entre Halah y Hará, y antes de Gozán no se menciona a Habor, sino a Hará. Esto indica que Habor y “río de Gozán” (CI) no son sinónimos. De ahí que los que piensan que Gozán era un lugar se vean obligados a rechazar la referencia que encontramos en Crónicas. No obstante, como el hebreo permite traducir “río Gozán” en los tres textos, hay razones para creer que fue en los alrededores de un río llamado Gozán donde el rey de Asiria asentó a algunos de los israelitas exiliados del reino septentrional. Se ha apuntado la posibilidad de que este río sea el Qezel Ouzan, situado al NO. de Irán. Su curso va desde su nacimiento en las montañas que están al SE. del lago Urmia (lo que solía ser la tierra de los medos) hasta que desemboca con el nombre de Sefid Rud o Río Blanco (nombre que se le da en su curso bajo), en el SO. del mar Caspio. Según otra opinión, el Gozán es un río de Mesopotamia.

*** it-1 pág. 1074 Habor ***
HABOR
Ciudad o distrito al que el rey asirio Tiglat-piléser III desterró una cantidad considerable de israelitas del reino de diez tribus. (1Cr 5:26.) Hay eruditos que han relacionado Habor con Abhar, localidad situada en el NO. de Irán, a orillas del río Qezel Ouzan, a unos 210 Km. al O. de Teherán. No obstante, otros investigadores prefieren en los textos de 2 Reyes 17:6 y 18:11 la lectura “Habor, río de Gozán” (CI; Val, 1989), y sugieren identificar el Habor con un afluente del Éufrates, el río Jabur, que fluye a través del SE. de Turquía y el NE. de Siria. Sin embargo, en consonancia con 1 Crónicas 5:26, esta frase puede traducirse “Habor, junto al río Gozán”. (NM, Val; véase GOZÁN.)

*** it-2 pág. 562 Oseas, Libro de ***
Profecías cumplidas. Las palabras proféticas de Oseas 13:16 concernientes a la caída de Samaria se cumplieron. La profecía de Oseas también mostró que Israel sería abandonada por las naciones que habían sido sus amantes. (Os 8:7-10.) De modo que no prestaron ninguna ayuda cuando en 740 a. E.C. Samaria fue destruida y Asiria se llevó cautivos a los habitantes de Israel. (2Re 17:3-6.)

*** si pág. 145 párr. 14 Libro bíblico número 28: Oseas ***
Israel fue abandonada por las naciones vecinas idólatras que habían sido sus amantes y segó el viento de tempestad de la destrucción a manos de Asiria en 740 a.E.C. (Ose. 8:7-10; 2 Rey. 15:20; 17:3-6, 18.)

*** si pág. 156 párr. 4 Libro bíblico número 33: Miqueas ***
Samaria fue arruinada por los asirios en 740 a.E.C. cuando estos llevaron en cautiverio al reino norteño de Israel. (2 Rey. 17:5, 6.)

*** gm cap. 4 pág. 47 párr. 20 ¿Es creíble el “Antiguo Testamento”? ***
Después, en 740 a.E.C., Dios permitió que el rebelde reino norteño, Israel, fuera destruido por los asirios. (2 Reyes 17:6-18.) Sobre el relato bíblico de este suceso la arqueóloga Kathleen Kenyon dice: “Pudiera sospecharse que parte de esto es hipérbole”. Pero ¿es así? Ella añade: “La evidencia arqueológica de la caída del reino de Israel es casi más gráfica que la del registro bíblico. [...] El arrasamiento completo de los pueblos israelitas de Samaria y Hazor y la acompañante destrucción de Meguidó es la prueba arqueológica real de que el escritor [bíblico] no exageró”11.

*** w88 15/2 pág. 27 La cruel Asiria... la segunda gran potencia mundial ***
Sargón II sucedió a Salmanasar y quizás fue quien completó la conquista de Samaria, pues se dice que el principio de su reinado coincide con el año en que cayó aquella ciudad. La Biblia dice que después de la caída de Samaria el rey de Asiria “condujo a Israel al destierro, a Asiria”. (2 Reyes 17:6.) Una inscripción asiria, hallada en Jorsabad, confirma esto. En ella, Sargón dice: “Sitié y conquisté a Samaria, y tomé como botín a 27.290 habitantes de ella”.

(2 REYES 17:10)

“y siguieron erigiéndose columnas sagradas y postes sagrados sobre toda colina alta y debajo de todo árbol frondoso;”

*** it-2 págs. 686-687 Poste sagrado ***
Israel y Judá pasaron por alto el mandato expreso de Dios de no erigir columnas sagradas y postes sagrados, y los colocaron sobre “toda colina alta y debajo de todo árbol frondoso” junto a los altares que usaban para sacrificios. Se ha afirmado que los postes representaban la feminidad, mientras que las columnas representaban la masculinidad. Estos objetos idolátricos, probablemente símbolos fálicos, guardaban relación con orgías sexuales, como lo indica el que ya desde el tiempo del reinado de Rehoboam hubiera prostitutos en el país. (1Re 14:22-24; 2Re 17:10.) Solo en raras ocasiones hubo reyes, como Ezequías (y Josías), que ‘quitaron los lugares altos e hicieron pedazos las columnas sagradas y cortaron los postes sagrados’. (2Re 18:4; 2Cr 34:7.)

(2 REYES 17:16)

“y siguieron dejando todos los mandamientos de Jehová su Dios, y procedieron a hacerse estatuas fundidas, dos becerros, y a hacer un poste sagrado, y empezaron a inclinarse ante todo el ejército de los cielos y a servir a Baal;”

*** it-1 pág. 265 Baal ***
Hay indicios de que tanto a Baal como a otros dioses y diosas cananeos sus adoradores los relacionaban con ciertos cuerpos celestes. Por ejemplo, uno de los textos de Ras Shamra menciona una ofrenda a la “Reina Shapash (el Sol) y a las estrellas”, y otro alude al “ejército del sol y la hueste del día”.
Por tanto, es preciso mencionar que la Biblia hace varias alusiones a los cuerpos celestes en relación con la adoración a Baal. Al describir el derrotero pecaminoso del reino de Israel, el registro de las Escrituras dice: “Siguieron dejando todos los mandamientos de Jehová [...], y empezaron a inclinarse ante todo el ejército de los cielos y a servir a Baal”. (2Re 17:16.)

(2 REYES 17:18)

“por lo tanto Jehová se enojó mucho contra Israel, de modo que los quitó de su vista. No dejó que ninguno quedara, sino la tribu de Judá sola.”

*** si pág. 145 párr. 14 Libro bíblico número 28: Oseas ***
Israel fue abandonada por las naciones vecinas idólatras que habían sido sus amantes y segó el viento de tempestad de la destrucción a manos de Asiria en 740 a.E.C. (Ose. 8:7-10; 2 Rey. 15:20; 17:3-6, 18.) No obstante, Oseas había predicho que Jehová mostraría misericordia a Judá y la salvaría, pero no por poder militar. Esto se cumplió cuando el ángel de Jehová mató a 185.000 de los asirios que amenazaban a Jerusalén. (Ose. 1:7; 2 Rey. 19:34, 35.)

(2 REYES 17:21)

“Porque él arrancó a Israel de la casa de David, y ellos procedieron a hacer rey a Jeroboán hijo de Nebat; y Jeroboán procedió a separar a Israel de seguir a Jehová, y los hizo pecar con un gran pecado.”

*** it-1 pág. 1266 Israel ***
Durante los trescientos noventa años que siguieron a la muerte de Salomón y la división del reino, y hasta la destrucción de Jerusalén en el año 607 a. E.C., la expresión “Israel” por lo general solo aplicaba a las diez tribus bajo la gobernación del reino norteño. (2Re 17:21-23.)

(2 REYES 17:24)

“Subsiguientemente, el rey de Asiria trajo [gente] de Babilonia y de Cutá y de Avá y de Hamat y de Sefarvaim, y los hizo morar en las ciudades de Samaria en lugar de los hijos de Israel; y ellos empezaron a tomar posesión de Samaria y a morar en sus ciudades.”

*** it-1 pág. 41 Acaz ***
Con relación a los “sesenta y cinco años” de Isaías 7:8, cuando, según este profeta, Efraín sería “hecho añicos”, el Comentario exegético y explicativo de la Biblia (de Jamieson, Fausset y Brown, C.B.P., 1981, vol. 1, pág. 560) dice: “Unos dos años después de esta fecha tuvo lugar una deportación de israelitas bajo Tiglat-pileser (2 Reyes 15:29). Unos veinte años más tarde, se efectuó otra por Salmanasar (2 Reyes 17:1-6), cuando reinaba Oseas. Pero la última, que ‘cortó’ enteramente a Israel, al punto de ‘no ser ya pueblo’, y fue seguida de la colonización de Samaria por extranjeros, tuvo lugar bajo Esar-hadón, quien se llevó también a Manasés, rey de Judá, el año vigésimo segundo de su reinado, sesenta y cinco años después de haberse proferido esta profecía (Cf. Esdras 4:2, 3, 10, con 2 Reyes 17:24; 2 Crónicas 33:11)”.

*** it-1 pág. 237 Asiria ***
Al parecer, durante el reinado de Sargón, por primera vez se llevó gente de Babilonia y Siria para repoblar Samaria, y después ese rey asirio hizo volver del exilio a un sacerdote israelita para que instruyera a estas personas en “la religión del Dios del país”. (2Re 17:24-28; véanse SAMARIA núm. 2; SAMARITANO.)

*** it-1 pág. 253 Aveos ***
AVEOS
Habitantes de Avá, uno de los pueblos que utilizaron los asirios para reemplazar a los israelitas exiliados después de capturar Samaria en 740 a. E.C. (2Re 17:24.) A todos los que repoblaron Samaria se les llegó a conocer como samaritanos.

*** it-1 pág. 1269 Israel ***
La política asiria que emprendió Tiglat-piléser III, el predecesor de Salmanasar, consistía en llevarse a los cautivos del territorio conquistado y colocar en su lugar pueblos de otras partes del imperio. Así se disuadía de futuros levantamientos. En este caso, los otros grupos nacionales llevados al territorio de Israel con el tiempo se entremezclaron tanto racial como religiosamente y llegaron a constituir un pueblo conocido como los samaritanos. (2Re 17:24-33; Esd 4:1, 2, 9, 10; Lu 9:52; Jn 4:7-43.)

*** w88 15/2 pág. 27 La cruel Asiria... la segunda gran potencia mundial ***
La Biblia dice también que después del traslado de los israelitas el rey de Asiria pobló aquella tierra con gente de otras regiones “y los hizo morar en las ciudades de Samaria en lugar de los hijos de Israel; y ellos empezaron a tomar posesión de Samaria y a morar en sus ciudades”. (2 Reyes 17:24.)
¿Confirman esto, también, los registros asirios? Sí; los propios anales de Sargón, inscritos en el Prisma de Nimrud, dicen: “Restauré la ciudad de Samaria [...] introduje en ella a gente de los países que conquisté por mis propias manos” (Illustrations of Old Testament History, R. D. Barnett, página 52).

(2 REYES 17:26)

“De manera que ellos mandaron palabra al rey de Asiria, y dijeron: “Las naciones que has desterrado y entonces establecido en las ciudades de Samaria no han conocido la religión del Dios del país, de modo que él sigue enviando leones entre ellos; y, ¡mira!, les están dando muerte, puesto que no hay nadie que conozca la religión del Dios del país”.”

*** it-2 pág. 920 Samaria ***
Los leones empezaron a multiplicarse en la zona, debido probablemente a que la tierra, o gran parte de ella, había estado desolada durante un tiempo. (Compárese con Éx 23:29.) Los pobladores debieron pensar, supersticiosamente, que se debía a que no adoraban al dios de esta tierra. Por ello el rey de Asiria envió de regreso a un sacerdote exiliado adorador de becerros. Este enseñó a los nuevos pobladores acerca de Jehová, pero, igual que en tiempo de Jeroboán, mezclaron la adoración de Jehová con la de sus dioses falsos. (2Re 17:24-41.)

(2 REYES 17:28)

“Por consiguiente, uno de los sacerdotes que ellos habían conducido de Samaria al destierro vino y se puso a morar en Betel, y llegó a ser maestro de ellos respecto de cómo habían de temer a Jehová.”

*** it-1 pág. 348 Betel ***
Betel continuó siendo un santuario idólatra hasta la caída del reino septentrional ante Asiria en 740 a. E.C. De modo que más de un siglo después Jeremías pudo referirse a esta ciudad como ejemplo amonestador para los que confiaban en dioses falsos, de los que tendrían que avergonzarse. (Jer 48:13.) Incluso después Betel continuó como centro religioso, ya que el rey de Asiria envió de regreso a Israel a uno de los sacerdotes exiliados para que enseñara “la religión del Dios del país” al pueblo, que estaba siendo plagado por los leones. Este sacerdote se estableció en Betel para enseñar al pueblo “cómo habían de temer a Jehová”. Los resultados muestran con claridad que era un sacerdote del becerro de oro, pues “de Jehová se hicieron temedores, pero de sus propios dioses resultaron ser adoradores”, por lo que todo siguió el mismo curso falso e idolátrico que inició Jeroboán. (2Re 17:25, 27-33.)

(2 REYES 17:29)

“Sin embargo, cada nación diferente llegó a ser hacedora de su propio dios, el cual entonces depositaron en la casa de los lugares altos que los samaritanos habían hecho, cada nación diferente, en sus ciudades donde estaban morando.”

*** it-1 pág. 1081 Hamat, hamateo ***
En el siglo VIII a. E.C. Hamat y los reinos vecinos, como el reino de diez tribus de Israel, sufrieron la invasión de los asirios, que barrieron a todos aquellos reinos y así consiguieron la hegemonía mundial. La política de Asiria era trasladar a sus cautivos, de manera que a los habitantes de Hamat se les llevó a Samaria para reemplazar a sus habitantes, quienes, a su vez, fueron trasladados tanto a Hamat como a otros lugares. (2Re 17:24; 19:12, 13; Isa 10:9-11; 37:12, 13.) Los hamateos erigieron imágenes de su dios Asimá en los lugares altos de Samaria, a pesar de que se había demostrado que este dios inútil no podía ser de ninguna ayuda en su lucha contra los asirios. (2Re 17:29, 30; 18:33, 34; Isa 36:18, 19.)

*** it-2 pág. 920 Samaritano ***
SAMARITANO
(probablemente: De [Perteneciente a] Samaria).
El término “samaritanos” aparece por primera vez en las Escrituras después de la conquista del reino de diez tribus de Samaria, en el año 740 a. E.C.; se aplicó a los que vivían en el reino septentrional antes de esa conquista, para distinguirlos de los extranjeros que más tarde llegaron de otras partes del Imperio asirio. (2Re 17:29.)

(2 REYES 17:30)

“Y los hombres de Babilonia, por su parte, hicieron a Sucot-benot, y los hombres de Cut, por su parte, hicieron a Nergal, y los hombres de Hamat, por su parte, hicieron a Asimá.”

*** it-1 pág. 233 Asimá ***
ASIMÁ
Deidad de Hamat, pueblo que el rey de Asiria trasladó a Samaria después de haberse llevado a los israelitas al cautiverio. (2Re 17:24, 30.) Según el Talmud Babilonio (Sanedrín, cap. VII, 63b), se representaba a Asimá como una cabra calva, por lo que hay quienes relacionan esta deidad con Pan, dios bucólico de la fertilidad. Otra opinión es que el nombre Asimá puede ser una modificación intencionada del nombre “Ashera” (la diosa cananea de la fertilidad) con el fin de combinarlo con la palabra hebrea ʼa•schám (“culpa”; Gé 26:10). Sin embargo, aparte de lo que dice la Biblia, no hay base para afirmaciones concluyentes.

*** it-1 pág. 618 Cut, Cutá ***
CUT, CUTÁ
Ambos términos se refieren al lugar de origen de un pueblo que el rey de Asiria trasplantó a las ciudades de Samaria después del exilio de Israel en 740 a. E.C. (2Re 17:23, 24, 30.) Diezmados por una plaga de leones, los deportados de Cutá y de otros lugares pidieron ayuda al rey de Asiria, quien les envió a uno de los antiguos sacerdotes del reino septentrional de Israel. Como Dios había desaprobado desde hacía tiempo la adoración que se practicaba en Israel (1Re 13:33, 34; 16:31-33), los servicios de ese sacerdote no produjeron verdaderos adoradores de Jehová, de modo que “de sus propios dioses [los colonos] resultaron ser adoradores”, y los cuteos siguieron sirviendo a su dios Nergal. La etnia formada como resultado de la mezcla de la ‘gente de Cutá’ y otras naciones con los israelitas que quedaron se dio en llamar “los samaritanos”. Según Josefo, “este pueblo [era] llamado de los cuteos en idioma hebreo, de los samaritanos en lengua griega”. (Antigüedades Judías, libro IX, cap. XIV, sec. 3.) Al parecer, se usó la designación “cuteos” debido a que la gente de Cutá predominaba entre los primeros pobladores. (2Re 17:24-41.)
El descubrimiento de tablillas de contratos en Tell Ibrahim (Imam Ibrahim), lugar situado a unos 50 Km. al NE. de Babilonia, en las que aparece el nombre Kutu (equivalente acadio de Cut), ha llevado a muchos geógrafos a identificar Tell Ibrahim con la Cutá bíblica. Hay indicios de que Cutá fue en un tiempo una de las ciudades más importantes del Imperio babilonio y probablemente también una de las de mayor extensión, pues el montículo que hoy la delimita tiene unos 18 m. de alto y 3 Km. de circunferencia. Entre las ruinas se encuentra lo que, según se cree, debió ser el emplazamiento de un templo dedicado a Nergal, lo que armoniza con la declaración bíblica de que “los hombres de Cut” eran devotos de ese dios. (2Re 17:29, 30.)

*** it-2 pág. 482 Nergal ***
NERGAL
Deidad babilonia adorada principalmente en Cutá, una ciudad que, según la historia, estaba dedicada a este dios. Los habitantes de Cut (Cutá), a los que el rey de Asiria instaló en el territorio de Samaria, continuaron adorando a esta deidad. (2Re 17:24, 30, 33.) Algunas autoridades indican que originalmente se relacionaba a Nergal con el fuego y el calor del Sol, y que más tarde se le consideró dios de la guerra y de la caza, así como aquel que traía la peste. Los apelativos que se aplican a Nergal en los textos religiosos indican que se le veía como el prototipo de la destrucción. Se le llama “el rey furioso”, “el violento” y “el que arde”. También se le llegó a conocer como el dios del mundo subterráneo y el consorte de Ereshkigal. Se cree que el emblema de Nergal era el león alado con cabeza humana.

(2 REYES 17:31)

“En cuanto a los aveos, ellos hicieron a Nibhaz y a Tartaq; y los sefarvitas estaban quemando a sus hijos en el fuego a Adramélec y Anamélec, los dioses de Sefarvaim.”

*** it-2 pág. 1089 Tartaq ***
TARTAQ
Deidad que adoraban los aveos, a quienes el rey de Asiria trasladó al territorio de Samaria después de llevar al destierro a los israelitas del reino de diez tribus. (2Re 17:31.) Según el Talmud de Babilonia, Tartaq (Tartac) tenía forma de asno. (Sanedrín, cap. VII, 63b.) Algunos han relacionado el nombre Tartaq con la palabra pahlaví (persa) tar-thakh (oscuridad intensa; héroe de las tinieblas), y han apuntado que este término pudo haber sido un demonio que habitaba las regiones inferiores. Sin embargo, aparte de esta breve referencia en la Biblia, no existen datos sobre esta deidad.

(2 REYES 17:41)

“Y estas naciones llegaron a ser temedoras de Jehová, pero fue a sus propias imágenes esculpidas a quienes resultaron estar sirviendo. En cuanto a sus hijos y también a sus nietos, tal como habían hecho sus antepasados ellos mismos están haciendo hasta el día de hoy.”

*** w90 1/12 págs. 3-4 ¿A qué Dios adora usted? ***
Mezcla en la adoración
Considere el ejemplo de los antiguos samaritanos. Muchos fueron originalmente extranjeros introducidos por los asirios en Palestina para reemplazar a las diez tribus norteñas de Israel que fueron llevadas al exilio. Antes habían adorado a dioses paganos, pero después se esforzaron por conocer a Jehová, el Dios de Israel. Pero ¿abandonaron su religión anterior? No. La Biblia informa: “Era conforme a su religión anterior que estaban haciendo. Y estas naciones llegaron a ser temedoras de Jehová, pero fue a sus propias imágenes esculpidas a quienes resultaron estar sirviendo”. (2 Reyes 17:40, 41.) De modo que los samaritanos, aunque reconocían nominalmente a Jehová, todavía servían a sus dioses anteriores, y así practicaban una adoración que representaba una mezcla de religiones.

(2 REYES 18:1)

“Y en el tercer año de Hosea hijo de Elah el rey de Israel aconteció que Ezequías hijo de Acaz el rey de Judá llegó a ser rey.”

*** it-1 pág. 904 Ezequías ***
1. Rey de Judá que gobernó de 745 a 717 a. E.C. Llegó a ser rey cuando murió su padre Acaz, en el “tercer año de Hosea”, rey de Israel (tercer año tal vez desde que Hosea llegó a ser rey tributario de Tiglat-piléser III), aunque su reinado empezó a contar oficialmente desde el mes de Nisán del año siguiente, es decir, 745 a. E.C. (2Re 18:1.)

(2 REYES 18:2)

“Veinticinco años de edad tenía cuando empezó a reinar, y por veintinueve años reinó en Jerusalén. Y el nombre de su madre era Abí hija de Zacarías.”

*** it-1 pág. 40 Acaz ***
1. Hijo del rey Jotán de Judá. Acaz comenzó a reinar a la edad de veinte años y su gobernación duró dieciséis años. (2Re 16:2; 2Cr 28:1.)
Puesto que Ezequías, el hijo de Acaz, tenía veinticinco años cuando comenzó a reinar, este debió engendrarlo con menos de doce años. (2Re 18:1, 2.) Aunque en los climas templados los varones por lo general alcanzan la pubertad entre los doce y quince años, en los climas cálidos pueden alcanzarla antes. También varían las costumbres en cuanto al matrimonio. La revista Zeitschrift für Semitistik und verwandte Gebiete (publicada por E. Littmann, Leipzig, 1927, vol. 5, pág. 132) informó que el casamiento de niños es frecuente en la Tierra Prometida aun en tiempos modernos, y se cita un caso de dos hermanos de ocho y doce años que se casaron, el mayor de los cuales iba a la escuela junto con su esposa. No obstante, tanto un manuscrito hebreo como la Versión Peshitta siriaca y algunos manuscritos de la Versión de los Setenta dicen en 2 Crónicas 28:1 que la edad de Acaz cuando comenzó a reinar era de “veinticinco años”, no veinte.

(2 REYES 18:4)

“Él fue quien quitó los lugares altos e hizo pedazos las columnas sagradas y cortó el poste sagrado y trituró la serpiente de cobre que Moisés había hecho; porque hasta aquellos días los hijos de Israel de continuo habían estado haciéndole humo de sacrificio, y solía llamársele el ídolo-serpiente de cobre.”

*** it-2 pág. 1012 Serpiente de cobre ***
Los israelitas conservaron la serpiente de cobre, y con el tiempo la utilizaron de modo impropio, pues la adoraron y le ofrecieron humo de sacrificio. De ahí que el rey judaíta Ezequías (745-717 a. E.C.) hiciera machacar y reducir a pedazos la serpiente de cobre —que tenía más de setecientos años— como parte de sus reformas religiosas, pues el pueblo la había convertido en un ídolo. De acuerdo con el texto hebreo, el relato de 2 Reyes 18:4 dice de forma literal: “Él (uno) empezó a llamarlo Nehustán”, por lo que la gran mayoría de las versiones castellanas han dejado esta palabra sin traducir. No obstante, en el léxico de Koehler y Baumgartner, los significados que se apuntan para el término hebreo nejusch•tán son “serpiente de bronce” e “ídolo-serpiente de bronce”. (Hebräisches und Aramäisches Lexikon zum Alten Testament, Leiden, 1983, pág. 653.) Por eso, la Traducción del Nuevo Mundo dice correctamente que a la serpiente de cobre “solía llamársele el ídolo-serpiente de cobre”.

(2 REYES 18:5)

“En Jehová el Dios de Israel confió él; y después de él resultó que no hubo nadie como él entre todos los reyes de Judá, aun los que habían sido antes de él.”

*** it-1 págs. 904-905 Ezequías ***
Ezequías se destacó por ser un rey que “siguió adhiriéndose a Jehová”, haciendo lo que era recto a Sus ojos y siguiendo Sus mandamientos. Desde el principio de su reinado demostró su celo en promover la adoración verdadera, no solo en Judá, sino en todo el territorio de Israel. Debido a que siguió los caminos de Jehová tal como su antepasado David, se pudo decir que “después de él resultó que no hubo nadie como él entre todos los reyes de Judá, aún los que habían sido antes de él”. Por ello, “Jehová resultó estar con él”. (2Re 18:3-7.)

(2 REYES 18:6)

“Y él siguió adhiriéndose a Jehová. No se desvió de seguirlo, sino que continuó guardando sus mandamientos que Jehová había mandado a Moisés.”

*** it-1 págs. 904-905 Ezequías ***
Ezequías se destacó por ser un rey que “siguió adhiriéndose a Jehová”, haciendo lo que era recto a Sus ojos y siguiendo Sus mandamientos. Desde el principio de su reinado demostró su celo en promover la adoración verdadera, no solo en Judá, sino en todo el territorio de Israel. Debido a que siguió los caminos de Jehová tal como su antepasado David, se pudo decir que “después de él resultó que no hubo nadie como él entre todos los reyes de Judá, aún los que habían sido antes de él”. Por ello, “Jehová resultó estar con él”. (2Re 18:3-7.)

(2 REYES 18:8)

“Fue él quien derribó a los filisteos aun hasta Gaza, y también sus territorios, desde la torre de los atalayas aun hasta la ciudad fortificada.”

*** it-1 pág. 944 Filistea, filisteos ***
Referencias proféticas. La profecía de Joel indicaba que debido a haber vendido a los “hijos de Judá” y los “hijos de Jerusalén” a los “hijos de los griegos”, los filisteos experimentarían un trato similar. (Joe 3:4-8.) Ya que al parecer las palabras del profeta Joel se registraron en el siglo IX a. E.C., las derrotas de los filisteos a manos de Uzías (2Cr 26:6-8) y Ezequías (2Re 18:8) pudieron ser parte del cumplimiento de esta profecía.
Sin embargo, hubo un cumplimiento mayor después que los israelitas regresaron del exilio en Babilonia. El comentarista C. F. Keil observa: “Alejandro Magno y sus sucesores pusieron en libertad a muchos de los prisioneros de guerra judíos que estaban en sus tierras (compárese con la promesa del rey Demetrio a Jonatán [Jonatás]: ‘Pongo en libertad a los judíos prisioneros de guerra que se encuentran en nuestro territorio’, Ant., F. Josefo, XIII, 2, 3), y parte de las tierras filisteas y fenicias estuvieron por un tiempo bajo el dominio judío”. (Commentary on the Old Testament, 1973, vol. 10, “Joel”, pág. 224; compárese con Abd 19, 20.) Cabe mencionar también que Alejandro Magno capturó la ciudad filistea de Gaza. A muchos de los habitantes los mataron y a los sobrevivientes se les vendió como esclavos. Otras profecías también aludieron a la ejecución de la venganza de Jehová sobre los filisteos. (Isa 14:31; Jer 25:9, 20; 47:1-7; Eze 25:15, 16; Am 1:6-8; Sof 2:5; Zac 9:5-7; para tener más detalles, véanse ASDOD; ASQUELÓN; EQRÓN; GAT; GAZA núm. 1.)

*** it-1 pág. 996 Gaza ***
Parece ser que desde ese tiempo en adelante Gaza por lo general fue leal a Asiria. Por lo tanto, es posible que el hecho de que el rey Ezequías derribase a los filisteos hasta Gaza supusiera una fase de su sublevación contra Asiria. (2Re 18:1, 7, 8.)

(2 REYES 18:9)

“Y en el año cuarto del rey Ezequías, es decir, el año séptimo de Hosea hijo de Elah el rey de Israel, aconteció que Salmanasar el rey de Asiria subió contra Samaria y empezó a ponerle sitio.”

*** it-1 pág. 445 Cautiverio ***
En 742 a. E.C. el ejército asirio bajo el mando de Salmanasar V sitió Samaria. (2Re 18:9,

*** it-2 pág. 967 Sargón ***
Sargón alega en sus anales: “Sitié y conquisté Samaría (sa-me-ri-na)”. (La Sabiduría del Antiguo Oriente, edición de J. B. Pritchard, 1966, pág. 231.) Sin embargo, lo más probable es que esa sea una alegación pretenciosa de Sargón o de quienes intentasen ensalzarlo, en la que se atribuye al gobernante de la época un logro del monarca anterior. Cierta crónica babilonia, posiblemente más imparcial, dice concerniente a Salmanasar V: “Él arrasó Samaria”. (Assyrian and Babylonian Chronicles, de A. K. Grayson, 1975, pág. 73.) La Biblia dice simplemente en 2 Reyes 18:9, 10 que Salmanasar ‘puso sitio’ a Samaria y que “lograron tomarla”. Compárese con 2 Reyes 17:1-6, donde se dice que Salmanasar el rey de Asiria impuso un tributo a Hosea, el rey de Samaria, y después que “el rey de Asiria tomó a Samaria”.

(2 REYES 18:10)

“Y lograron tomarla al cabo de tres años; en el año sexto de Ezequías, es decir, el año noveno de Hosea el rey de Israel, fue tomada Samaria.”

*** it-1 pág. 445 Cautiverio ***
En 742 a. E.C. el ejército asirio bajo el mando de Salmanasar V sitió Samaria. (2Re 18:9, 10.) Cuando esta ciudad cayó en 740 a. E.C., lo que supuso el fin del reino de diez tribus, sus habitantes fueron llevados al exilio a “Halah y [a] Habor, junto al río Gozán, y [a] las ciudades de los medos”. Esto se debió a que, como dicen las Escrituras, “no habían escuchado la voz de Jehová su Dios, sino que siguieron traspasando su pacto, aun todo lo que había mandado Moisés el siervo de Jehová. Ni escucharon ni ejecutaron”. (2Re 18:11, 12; 17:6; véase SARGÓN.)

*** it-2 pág. 967 Sargón ***
Sargón alega en sus anales: “Sitié y conquisté Samaría (sa-me-ri-na)”. (La Sabiduría del Antiguo Oriente, edición de J. B. Pritchard, 1966, pág. 231.) Sin embargo, lo más probable es que esa sea una alegación pretenciosa de Sargón o de quienes intentasen ensalzarlo, en la que se atribuye al gobernante de la época un logro del monarca anterior. Cierta crónica babilonia, posiblemente más imparcial, dice concerniente a Salmanasar V: “Él arrasó Samaria”. (Assyrian and Babylonian Chronicles, de A. K. Grayson, 1975, pág. 73.) La Biblia dice simplemente en 2 Reyes 18:9, 10 que Salmanasar ‘puso sitio’ a Samaria y que “lograron tomarla”. Compárese con 2 Reyes 17:1-6, donde se dice que Salmanasar el rey de Asiria impuso un tributo a Hosea, el rey de Samaria, y después que “el rey de Asiria tomó a Samaria”.

*** it-2 pág. 968 Sargón ***
El agresivo reinado de Sargón llevó al Imperio asirio a un nuevo apogeo de su poder y dio origen a la última gran dinastía asiria. Los historiadores dicen que Sargón gobernó durante diecisiete años. Sin embargo, como se supone que comenzó a reinar al tiempo de la caída de Samaria, en el sexto año del rey Ezequías (2Re 18:10), o muy poco después, y puesto que su hijo y sucesor, Senaquerib, invadió Judá en el año decimocuarto de Ezequías (2Re 18:13), solo podría haber reinado durante diecisiete años en el caso de que él y Senaquerib hubiesen sido corregentes cuando este atacó Judá. Parece igualmente probable que la cifra que dan los historiadores sea errónea. Como se muestra en el artículo CRONOLOGÍA, las listas de epónimos no son lo suficientemente confiables como para determinar la duración de estos reinados. El artículo también analiza el poco rigor de los escribas asirios, así como su costumbre de “ajustar” las diferentes ediciones de los anales para satisfacer la vanidad de los gobernantes.

(2 REYES 18:11)

“Después de aquello el rey de Asiria se llevó a Israel al destierro en Asiria y los estableció en Halah y en Habor, junto al río Gozán, y en las ciudades de los medos,”

*** it-1 pág. 1032 Gozán ***
En 2 Reyes 17:6 y 18:11 algunas versiones en vez de traducir “Habor, junto al río Gozán” (NM, Val), traducen “Habor, río de Gozán” (CI; Val, 1989), dando a entender que Gozán era un lugar. Pero la traducción “Habor, río de Gozán” no concuerda con 1 Crónicas 5:26. En este pasaje Habor se menciona entre Halah y Hará, y antes de Gozán no se menciona a Habor, sino a Hará. Esto indica que Habor y “río de Gozán” (CI) no son sinónimos. De ahí que los que piensan que Gozán era un lugar se vean obligados a rechazar la referencia que encontramos en Crónicas. No obstante, como el hebreo permite traducir “río Gozán” en los tres textos, hay razones para creer que fue en los alrededores de un río llamado Gozán donde el rey de Asiria asentó a algunos de los israelitas exiliados del reino septentrional. Se ha apuntado la posibilidad de que este río sea el Qezel Ouzan, situado al NO. de Irán. Su curso va desde su nacimiento en las montañas que están al SE. del lago Urmia (lo que solía ser la tierra de los medos) hasta que desemboca con el nombre de Sefid Rud o Río Blanco (nombre que se le da en su curso bajo), en el SO. del mar Caspio. Según otra opinión, el Gozán es un río de Mesopotamia.

*** it-1 pág. 1074 Habor ***
HABOR
Ciudad o distrito al que el rey asirio Tiglat-piléser III desterró una cantidad considerable de israelitas del reino de diez tribus. (1Cr 5:26.) Hay eruditos que han relacionado Habor con Abhar, localidad situada en el NO. de Irán, a orillas del río Qezel Ouzan, a unos 210 Km. al O. de Teherán. No obstante, otros investigadores prefieren en los textos de 2 Reyes 17:6 y 18:11 la lectura “Habor, río de Gozán” (CI; Val, 1989), y sugieren identificar el Habor con un afluente del Éufrates, el río Jabur, que fluye a través del SE. de Turquía y el NE. de Siria. Sin embargo, en consonancia con 1 Crónicas 5:26, esta frase puede traducirse “Habor, junto al río Gozán”. (NM, Val; véase GOZÁN.)

(2 REYES 18:13)

“Y en el año catorce del rey Ezequías, Senaquerib el rey de Asiria subió contra todas las ciudades fortificadas de Judá y procedió a apoderarse de ellas.”

*** ba págs. 14-15 ¿Es confiable el libro? ***
pero aquellas ruinas aportaron más datos. En las paredes de una sala bien conservada se representaba la captura de una plaza fuerte y la marcha de los cautivos ante el rey invasor. Sobre el monarca aparece esta inscripción: “Senaquerib, rey del mundo, rey de Asiria, sentóse en un trono nīmedu y revisó el botín (tomado) en Lakiš (la-ki-su)”.6
El relieve y la inscripción, que se exhiben en el Museo Británico, concuerdan con el relato bíblico de 2 Reyes 18:13, 14, que narra la captura de la ciudad judea de Lakís a manos de Senaquerib. Layard explicó así la importancia del hallazgo: “¿Quién habría creído probable, o posible, antes de los descubrimientos, que debajo del montículo de tierra y desechos que señalaba el emplazamiento de Nínive se encontraría la historia de las guerras entre Ezequías [el rey de Judá] y Senaquerib, escrita por Senaquerib mismo cuando tuvieron lugar, y que corrobora hasta en detalles menores el relato bíblico?”.7

*** w93 1/6 págs. 5-6 Un imperio perdido que desconcertó a los críticos de la Biblia ***
Hoy se puede ver esta representación en el Museo Británico. Coincide con el acontecimiento histórico que se relata en la Biblia en 2 Reyes 18:13, 14: “En el año catorce del rey Ezequías, Senaquerib el rey de Asiria subió contra todas las ciudades fortificadas de Judá y procedió a apoderarse de ellas. De manera que Ezequías el rey de Judá envió a decir al rey de Asiria en Lakís: ‘He pecado. Vuélvete de contra mí. Lo que me impongas llevaré’. Por lo tanto, el rey de Asiria impuso a Ezequías el rey de Judá trescientos talentos de plata y treinta talentos de oro”.
Entre las ruinas de Nínive se encontraron otras inscripciones que aportan más datos sobre la invasión de Judá por Senaquerib y el tributo que pagó Ezequías. “La cantidad del tesoro en oro tomado de Ezequías, treinta talentos, concuerda en los dos relatos totalmente independientes, y es quizá una de las coincidencias más notables del testimonio histórico registrado”, escribió Layard. Sir Henry Rawlinson, que ayudó a descifrar la escritura asiria, comentó que estas inscripciones “han hecho indisputable la identidad histórica [de Senaquerib]”. Además, Layard pregunta en el libro Nineveh and Babylon: “¿Quién habría creído probable o posible, antes de estos descubrimientos, que debajo del montículo de tierra y desechos que señalaba el emplazamiento de Nínive se encontraría la historia de las guerras entre Ezequías y Senaquerib escrita por Senaquerib mismo cuando se produjo, y confirmando hasta el más mínimo detalle el relato bíblico?”.

*** it-1 pág. 237 Asiria ***
Estos acontecimientos, con la excepción de la aniquilación de las tropas asirias, también están registrados en el Prisma de Senaquerib y en un prisma de Esar-hadón. (GRABADOS, vol. 1, pág. 957.)

*** it-1 pág. 237 Asiria ***
Senaquerib. Senaquerib, el hijo de Sargón II, atacó al reino de Judá durante el decimocuarto año del reinado de Ezequías (732 a. E.C.). (2Re 18:13; Isa 36:1.) Este se rebeló contra el yugo asirio —yugo que había resultado de la maniobra de su padre Acaz (2Re 18:7)—, a lo que Senaquerib reaccionó invadiendo todo Judá y conquistando 46 ciudades. (Compárese con Isa 36:1, 2.)

*** it-1 pág. 445 Cautiverio ***
Durante los poco más de cien años siguientes al derrocamiento del reino septentrional, comenzaron otros exilios importantes. Antes de sufrir una derrota humillante por mano de Dios en 732 a. E.C., Senaquerib atacó algunos lugares de Judá. Este rey dice en sus anales que capturó a 200.150 habitantes de los pueblos y ciudades fortificadas de Judá, si bien, a juzgar por el tono de su relato, el número debe ser exagerado. (2Re 18:13.)

*** si pág. 156 párr. 5 Libro bíblico número 33: Miqueas ***
La invasión de Judá durante el reinado de Ezequías, como la predijo Miqueas, fue bien registrada en una crónica por Senaquerib. (Miq. 1:6, 9; 2 Rey. 18:13.) Él hizo que en el muro de su palacio en Nínive se hiciera un relieve grande de cuatro paneles en el que se representó la captura de Lakís. En su prisma declara: “Puse sitio a 46 de sus ciudades fuertes [...] saqué (de ellas) 200.150 personas [...] A él mismo lo hice prisionero en Jerusalén, su residencia real, como a un pájaro en una jaula”. También menciona el tributo que le pagó Ezequías, aunque exagera la cantidad. No hace mención de la calamidad que le sobrevino a sus tropas. (2 Rey. 18:14-16; 19:35.)

*** w88 15/2 pág. 28 La cruel Asiria... la segunda gran potencia mundial ***
Sus anales, registrados tanto en el Prisma del Instituto Oriental como en el Prisma de Taylor, dicen: “En cuanto a Ezequías, el judío, él no se sometió a mi yugo, puse sitio a 46 de sus ciudades fuertes, fortines murados e innumerables aldehuelas de su vecindad, y [las] conquisté [...]

*** w88 15/2 pág. 27 La cruel Asiria... la segunda gran potencia mundial ***
2 Reyes 18:13,

*** w88 15/2 pág. 27 La cruel Asiria... la segunda gran potencia mundial ***
La Biblia dice que “Senaquerib el rey de Asiria subió contra todas las ciudades fortificadas de Judá y procedió a apoderarse de ellas”.

(2 REYES 18:14)

“De manera que Ezequías el rey de Judá envió a decir al rey de Asiria en Lakís: “He pecado. Vuélvete de contra mí. Lo que me impongas llevaré”. Por lo tanto, el rey de Asiria impuso a Ezequías el rey de Judá trescientos talentos de plata y treinta talentos de oro.”

*** ip-1 cap. 29 pág. 385 párrs. 4-5 Un rey ve recompensada su fe ***
Quizá con la esperanza de librar a Jerusalén del ataque inminente del implacable ejército asirio, Ezequías acuerda pagar a Senaquerib un enorme tributo de 300 talentos de plata y 30 de oro (2 Reyes 18:14).
5 Puesto que en la tesorería real no hay suficiente oro y plata para el pago del impuesto, Ezequías reúne todos los metales preciosos del templo que puede. También arranca sus puertas recubiertas de oro y se las envía a Senaquerib. Esto satisface a los asirios, pero solo por el momento (2 Reyes 18:15, 16).

*** ip-1 cap. 29 pág. 385 Un rey ve recompensada su fe ***
Su valor actual superaría los 9,5 millones de dólares.

*** ba págs. 14-15 ¿Es confiable el libro? ***
pero aquellas ruinas aportaron más datos. En las paredes de una sala bien conservada se representaba la captura de una plaza fuerte y la marcha de los cautivos ante el rey invasor. Sobre el monarca aparece esta inscripción: “Senaquerib, rey del mundo, rey de Asiria, sentóse en un trono nīmedu y revisó el botín (tomado) en Lakiš (la-ki-su)”.6
El relieve y la inscripción, que se exhiben en el Museo Británico, concuerdan con el relato bíblico de 2 Reyes 18:13, 14, que narra la captura de la ciudad judea de Lakís a manos de Senaquerib. Layard explicó así la importancia del hallazgo: “¿Quién habría creído probable, o posible, antes de los descubrimientos, que debajo del montículo de tierra y desechos que señalaba el emplazamiento de Nínive se encontraría la historia de las guerras entre Ezequías [el rey de Judá] y Senaquerib, escrita por Senaquerib mismo cuando tuvieron lugar, y que corrobora hasta en detalles menores el relato bíblico?”.7

*** w93 1/6 págs. 5-6 Un imperio perdido que desconcertó a los críticos de la Biblia ***
Hoy se puede ver esta representación en el Museo Británico. Coincide con el acontecimiento histórico que se relata en la Biblia en 2 Reyes 18:13, 14: “En el año catorce del rey Ezequías, Senaquerib el rey de Asiria subió contra todas las ciudades fortificadas de Judá y procedió a apoderarse de ellas. De manera que Ezequías el rey de Judá envió a decir al rey de Asiria en Lakís: ‘He pecado. Vuélvete de contra mí. Lo que me impongas llevaré’. Por lo tanto, el rey de Asiria impuso a Ezequías el rey de Judá trescientos talentos de plata y treinta talentos de oro”.
Entre las ruinas de Nínive se encontraron otras inscripciones que aportan más datos sobre la invasión de Judá por Senaquerib y el tributo que pagó Ezequías. “La cantidad del tesoro en oro tomado de Ezequías, treinta talentos, concuerda en los dos relatos totalmente independientes, y es quizá una de las coincidencias más notables del testimonio histórico registrado”, escribió Layard. Sir Henry Rawlinson, que ayudó a descifrar la escritura asiria, comentó que estas inscripciones “han hecho indisputable la identidad histórica [de Senaquerib]”. Además, Layard pregunta en el libro Nineveh and Babylon: “¿Quién habría creído probable o posible, antes de estos descubrimientos, que debajo del montículo de tierra y desechos que señalaba el emplazamiento de Nínive se encontraría la historia de las guerras entre Ezequías y Senaquerib escrita por Senaquerib mismo cuando se produjo, y confirmando hasta el más mínimo detalle el relato bíblico?”.

*** it-1 pág. 195 Arqueología ***
Nínive, la capital de Asiria, fue donde se hicieron las excavaciones que desenterraron el inmenso palacio de Senaquerib, que tenía unas 70 habitaciones con 3.000 m. de paredes cubiertas de losas esculpidas. En una de ellas se representa a prisioneros judaítas llevados al cautiverio después de la caída de Lakís, en 732 a. E.C. (2Re 18:13-17; 2Cr 32:9; GRABADO, vol. 1, pág. 952.)

*** it-1 pág. 237 Asiria ***
Estos acontecimientos, con la excepción de la aniquilación de las tropas asirias, también están registrados en el Prisma de Senaquerib y en un prisma de Esar-hadón. (GRABADOS, vol. 1, pág. 957.)

*** it-1 pág. 237 Asiria ***
Después, desde su campamento de Lakís, exigió que Ezequías pagase un tributo de 30 talentos de oro (c. 11.560.000 dólares [E.U.A.]) y 300 talentos de plata (c. 1.982.000 dólares [E.U.A.]). (2Re 18:14-16; 2Cr 32:1; compárese con Isa 8:5-8.)

*** it-1 pág. 951 Pueblos enemigos que atacaron a Israel ***
Asiria 2Re 15:19, 20, 29; 17:1-6; 18:13-35

*** it-1 pág. 952 Pueblos enemigos que atacaron a Israel ***
[Fotografía en la página 952]
Soldados asirios llevando al destierro a judíos de Lakís

*** w88 15/2 pág. 27 La cruel Asiria... la segunda gran potencia mundial ***
El rey Ezequías de Jerusalén, asustado por esta amenaza, “envió [un mensaje] al rey de Asiria en Lakís” y ofreció pagarle un gran tributo para que se retirara. (2 Reyes 18:13, 14.)
¿Confirma Senaquerib que estuvo en Lakís? ¡Sí! Ilustró en paneles escenas de este sitio en su inmenso palacio, estudiado por los arqueólogos en Nínive. Estas detalladas representaciones en el Museo Británico muestran a Lakís bajo ataque. Se ve a los habitantes afluyendo desde la ciudad para rendirse. Se representa a la gente en camino al cautiverio. Se muestra a algunos colgados en postes. Otros se postran ante el propio Senaquerib, la mismísima persona a quien se menciona en el relato bíblico. Una inscripción en escritura cuneiforme dice: “Senaquerib, rey del mundo, rey de Asiria, sentóse en un trono nimedu y revisó el botín (tomado) en Lakís”.
La Biblia dice que Ezequías dio como tributo “trescientos talentos de plata y treinta talentos de oro”. (2 Reyes 18:14, 15.) Este pago se confirma en los anales de Senaquerib, aunque él alega que recibió “800 talentos de plata”.

(2 REYES 18:15)

“Por eso Ezequías dio toda la plata que se hallaba en la casa de Jehová y en los tesoros de la casa del rey.”

*** w93 1/6 pág. 6 Un imperio perdido que desconcertó a los críticos de la Biblia ***
Por supuesto, algunos detalles de la escritura de Senaquerib no coinciden con la Biblia. Por ejemplo, el arqueólogo Alan Millard observa: “El hecho más sorprendente viene al final [de la crónica de Senaquerib]. Ezequías envió a su mensajero, con todo el tributo, a Senaquerib ‘más tarde, a Nínive’. El ejército asirio triunfante no se lo llevó de regreso a su país de la manera usual”. La Biblia dice que se pagó el tributo antes de que el rey de Asiria regresara a Nínive. (2 Reyes 18:15-17.) ¿A qué se debe la diferencia? ¿Y por qué no pudo jactarse Senaquerib de conquistar la capital de Judea, Jerusalén, tal como se jactó de la conquista de la fortaleza judea de Lakís? Tres escritores bíblicos dan la respuesta. Uno de ellos, un testigo presencial, escribió: “El ángel de Jehová procedió a salir y a derribar a ciento ochenta y cinco mil hombres en el campamento de los asirios. Cuando la gente se levantó muy de mañana, pues, allí estaban todos, cadáveres muertos. Por eso Senaquerib el rey de Asiria partió y se fue y regresó, y se puso a morar en Nínive”. (Isaías 37:36, 37; 2 Reyes 19:35; 2 Crónicas 32:21.)

(2 REYES 18:17)

“Y el rey de Asiria procedió a enviar a Tartán y a Rabsarís y a Rabsaqué desde Lakís al rey Ezequías con una pesada fuerza militar a Jerusalén, para que subieran y llegaran a Jerusalén. De manera que subieron y llegaron y se detuvieron junto al conducto del estanque superior, que está en la calzada del campo del lavandero.”

*** ip-1 cap. 29 pág. 386 párr. 7 Un rey ve recompensada su fe ***
7 A fin de exigir la rendición de Jerusalén, Senaquerib envía a la ciudad a Rabsaqué (término que corresponde a un título militar, no a un nombre personal), y a otros dos dignatarios (2 Reyes 18:17).

*** it-1 pág. 405 Campo del lavandero ***
CAMPO DEL LAVANDERO
Al parecer era una zona de los aledaños de la ciudad de Jerusalén donde trabajaban los lavanderos.
Isaías y su hijo Sear-jasub tenían que encontrarse con el rey Acaz en “la calzada del campo del lavandero”; más tarde, los emisarios de Senaquerib estuvieron en ese mismo lugar. (2Re 18:17; Isa 7:3; 36:2.) Aunque es obvio que esta “calzada del campo del lavandero” se encontraba fuera de la ciudad, estaba lo suficientemente cerca como para que las provocaciones de los mensajeros de Senaquerib pudieran oírse desde los muros de Jerusalén. (2Re 18:18, 26, 27; Isa 36:1, 2.)
Se menciona un “conducto” en relación con la “calzada del campo del lavandero”. No podría referirse al llamado túnel de Ezequías, pues en el tiempo de Acaz todavía no se había construido. Al parecer este conducto atravesaba el valle torrencial de Cedrón hasta el extremo S. de la Ciudad de David. Puede ser que el campo del lavandero estuviera en esta parte del valle o un poco más al S., cerca del lugar donde se piensa que estuvo En-roguel.

*** it-1 pág. 870 Estanque ***
Las referencias bíblicas al “estanque viejo” (Isa 22:11), “estanque superior” (2Re 18:17; Isa 7:3; 36:2) y “estanque inferior” (Isa 22:9) no dan ninguna indicación acerca de su posición exacta con relación a la ciudad de Jerusalén. Por lo general los eruditos creen que el “estanque inferior” (quizás el “Estanque del Canal” mencionado en Ne 3:15) puede identificarse con Birket el-Hamra, en el extremo meridional del valle de Tiropeón. Hay menos consenso en cuanto al emplazamiento del “estanque superior”. (Véase ESTANQUE DEL CANAL.)

*** it-1 pág. 957 El Imperio asirio ***
[Ilustración en la página 957]
El representante de Senaquerib desafía a Jehová y exige la rendición de Jerusalén

*** it-2 págs. 781-782 Rabsarís ***
RABSARÍS
(Oficial Principal de la Corte).
Título del oficial principal de la corte de los imperios asirio y babilonio. El Rabsarís era uno de los tres altos dignatarios asirios que envió el rey de Asiria para exigir la rendición de Jerusalén durante el reinado de Ezequías. (2Re 18:17.)
También recibe este título uno de los oficiales babilonios de Nabucodonosor que tomó el control de Jerusalén cuando la ciudad cayó en 607 a. E.C. Asimismo, Nebusazbán recibe el mismo tratamiento en el relato en que se envía a Jeremías para residir con Guedalías. (Jer 39:3, 13, 14; 40:1-5.) Las excavaciones arqueológicas han recuperado inscripciones que contenían este título. (Bulletin of the Israel Exploration Society, Jerusalén, 1967, vol. 31, pág. 77; Le palais royal d’Ugarit, III, París, 1955, núm. 16:162, pág. 126.)

*** it-2 pág. 781 Rabsaqué ***
RABSAQUÉ
(del acadio, probablemente significa: “Copero Principal”).
Título de un importante oficial asirio. (2Re 18:17.) Una inscripción que hizo el rey asirio Tiglat-piléser III en un edificio dice: “Envié un oficial mío, el rabsaq, a Tiro”. Además, en una tablilla conservada en el Museo Británico aparece una inscripción del rey Asurbanipal que dice: “Ordené que añadiesen a mis anteriores fuerzas (de combate en Egipto) al oficial rabsaq”. (Ancient Near Eastern Texts, edición de J. B. Pritchard, 1974, págs. 282, 296.)
Mientras Senaquerib, el rey de Asiria, ponía sitio a la fortaleza judía de Lakís, envió una poderosa fuerza militar a Jerusalén a las órdenes de Tartán, el comandante en jefe, junto con otros dos altos oficiales: el Rabsarís y el Rabsaqué. (2Re 18:17; el relato completo también aparece en Isa 36, 37.) De estos tres oficiales superiores asirios, Rabsaqué fue el vocero principal cuando se intentó forzar la rendición del rey Ezequías. (2Re 18:19-25.) Los tres estuvieron de pie junto al encañado del estanque superior.

*** it-2 pág. 1089 Tartán ***
TARTÁN
Los escritos asirios indican que se aplicaba el título Tartán a los oficiales de alto rango, probablemente al que estaba inmediatamente por debajo del rey. James B. Pritchard, quien compiló la obra Ancient Near Eastern Texts (1974, pág. 274), comenta con respecto al orden de los títulos en las listas de epónimos asirias: “Con el tiempo, la posición del oficial dentro de la jerarquía fue decisiva para el orden de los nombres; el oficial que ocupaba el puesto más elevado (tartanu) iba inmediatamente después del rey, mientras que otros importantes oficiales de palacio [...] y los gobernadores de las principales provincias tenían su turno en un orden bien establecido”. (Véase CRONOLOGÍA [Listas de epónimos (“limmu”)].) Una inscripción del rey asirio Asurbanipal, actualmente en el Museo Británico, dice en parte: “Me enfadé mucho debido a estos sucesos, mi alma estaba enardecida de cólera. Llamé al oficial turtan, a los gobernadores y también a sus ayudantes, y di la orden inmediatamente”. (Ancient Near Eastern Texts, pág. 296.)
El rey Senaquerib “procedió a enviar a Tartán” junto con otros oficiales, como Rabsaqué, el copero principal del rey, que actuó en calidad de vocero, para llevar un ultimátum de capitulación a Jerusalén. El nombre Tartán está en primer lugar, posiblemente debido a que ocupaba el puesto superior. (2Re 18:17, 28-35.)

(2 REYES 18:18)

“Y se pusieron a llamar vigorosamente al rey, pero salieron a ellos Eliaquim hijo de Hilquías, que estaba sobre la casa, y Sebnah el secretario, y Joah hijo de Asaf el registrador.”

*** it-1 pág. 223 Asaf ***
3. Entre los funcionarios del rey Ezequías (745-717 a. E.C.), se hace mención de “Joah hijo de Asaf el registrador”. (2Re 18:18, 37; Isa 36:3, 22.) Si bien en la Cyclopædia of Biblical Literature (1880, vol. 1, pág. 233) John Kitto atribuye a Asaf el término “registrador”, la mayoría de los escriturarios considera que debe ser a Joah (es decir: Joah ben Asaf, el registrador). Por otra parte, como el término “hijo” se usa a menudo con el sentido de “descendiente”, hay quienes opinan que este Asaf es el mismo que el núm. 1.

(2 REYES 18:21)

“Ahora, ¡mira!, has cifrado tu confianza en el sostén de esta caña quebrantada, Egipto, la cual, si un hombre se apoyara en ella, ciertamente entraría en la palma de su mano y la traspasaría. Así es Faraón el rey de Egipto para todos los que cifran su confianza en él.”

*** w10 15/7 págs. 12-13 “No tengas miedo. Yo [...] te ayudaré” ***
¡mira!, has cifrado tu confianza en el sostén de esta caña quebrantada, Egipto, la cual, si un hombre se apoyara en ella, ciertamente entraría en la palma de su mano y la traspasaría’” (2 Rey. 18:19, 21). Aunque la acusación era falsa, pues el rey Ezequías no había entablado ninguna alianza con Egipto, dejaba claro lo que Rabsaqué quería inculcar en la mente de los judíos: “Están solos y sin nadie que los socorra, completamente aislados”.

*** w05 1/8 pág. 11 Puntos sobresalientes del libro de Segundo de los Reyes ***
18:19-21, 25. ¿Había entrado Ezequías en una alianza con Egipto? No. Las acusaciones que lanzó Rabsaqué eran falsas, al igual que la afirmación de que contaba con la “autorización de parte de Jehová”. El leal rey Ezequías confió únicamente en Jehová.

*** it-1 pág. 91 Alianza ***
En contraste, el fiel Ezequías de Judá, aunque se le acusó falsamente de cifrar su confianza en Egipto, solo se apoyó en Jehová y se le salvó del ataque de Senaquerib de Asiria. (2Re 18:19-22, 32-35; 19:14-19, 28, 32-36; compárese con Isa 31:1-3.)

*** it-1 pág. 423 Caña ***
Uso figurado. El término “caña” se usa en la Biblia de manera figurada para representar inestabilidad y fragilidad. (1Re 14:15; Eze 29:6, 7.) Se comparó a Egipto a una caña aplastada cuyas astillas puntiagudas penetrarían en la palma de la mano de cualquiera que se apoyara en ella. (2Re 18:21; Isa 36:6.)

(2 REYES 18:22)

“Y en caso de que me digan ustedes: ‘Es en Jehová nuestro Dios en quien hemos cifrado nuestra confianza’, ¿no es este aquel cuyos lugares altos y cuyos altares Ezequías ha quitado, mientras dice a Judá y Jerusalén: ‘Ante este altar deben ustedes inclinarse en Jerusalén’?”’.”

*** w10 15/7 pág. 13 “No tengas miedo. Yo [...] te ayudaré” ***
Fracasan los intentos de sembrar dudas
Con mucha astucia, Rabsaqué trató de sembrar dudas afirmando: “¿No es este [Dios] aquel cuyos lugares altos y cuyos altares Ezequías ha quitado[?] [...] Jehová mismo me dijo: ‘Sube contra este país, y tienes que arruinarlo’” (2 Rey. 18:22, 25). Con estas palabras dio a entender que Jehová no iba a defender a sus siervos, pues estaba enojado con ellos. Pero lo cierto era que Dios estaba muy complacido con Ezequías y con los judíos que habían regresado a la adoración verdadera (2 Rey. 18:3-7).

(2 REYES 18:26)

“Ante esto, Eliaquim hijo de Hilquías, y Sebnah y Joah dijeron a Rabsaqué: “Sírvete hablar con tus siervos en el lenguaje siríaco, porque podemos escuchar; y no nos hables en el lenguaje de los judíos a oídos de la gente que está sobre el muro”.”

*** it-1 pág. 171 Arameo ***
Parece que es este “arameo oficial” el que se encuentra en los escritos de Esdras, Jeremías y Daniel. Las Escrituras también dan testimonio de que el arameo fue la lengua franca de aquellos tiempos. Así, en el siglo VIII a. E.C., los voceros asignados por el rey Ezequías de Judá suplicaron a Rabsaqué, representante del rey asirio Senaquerib: “Habla, por favor, a tus siervos en el lenguaje siríaco [arameo], porque estamos escuchando; y no nos hables en el lenguaje de los judíos a oídos de la gente que está sobre el muro”. (Isa 36:11; 2Re 18:26.) Los funcionarios de Judá entendían el arameo o sirio, aunque todo parece indicar que en aquella época la gente común hebrea de Jerusalén no lo comprendía.

*** it-1 págs. 1100-1101 Hebreo, II ***
En el siglo VIII a. E.C., la diferencia entre el hebreo y el arameo había llegado a ser tan grande que se les considera idiomas separados. Un ejemplo de esto se observa cuando los delegados del rey Ezequías dijeron a los portavoces del rey asirio Senaquerib: “Sírvete hablar con tus siervos en el lenguaje siríaco [arameo], porque podemos escuchar; y no nos hables en el lenguaje de los judíos a oídos de la gente que está sobre el muro”. (2Re 18:17, 18, 26.) Si bien en aquella época el arameo era la lengua franca en el Oriente Medio y el idioma de la diplomacia internacional, la mayoría de los judíos no lo entendía. Los documentos extrabíblicos en lengua aramea más antiguos que se conocen datan, poco más o menos, del mismo período y confirman la diferencia que ya existía entre este idioma y el hebreo.

(2 REYES 18:28)

“Y Rabsaqué continuó estando de pie y clamando en alta voz en el lenguaje de los judíos; y pasó a hablar y decir: “Oigan la palabra del gran rey, el rey de Asiria.”

*** it-1 pág. 957 El Imperio asirio ***
[Ilustración en la página 957]
El representante de Senaquerib desafía a Jehová y exige la rendición de Jerusalén

(2 REYES 18:34)

“¿Dónde están los dioses de Hamat y de Arpad? ¿Dónde están los dioses de Sefarvaim, de Hená y de Ivá? ¿Han librado ellos a Samaria de mi mano?”

*** it-1 pág. 193 Arpad ***
ARPAD
Ciudad real del N. de Asiria relacionada siempre en la Biblia con Hamat. Se la ha identificado con Tell Erfad (Tell Rifʽat), a unos 30 Km. al NNO. de Alepo. Situada en el camino que iba a Hamat y Damasco, al S., llegó a ser el blanco frecuente de los ataques asirios, hasta que finalmente la conquistó Tiglat-piléser III y, más tarde, Sargón II. Por eso, el hijo de Sargón, Senaquerib, se refirió, mediante su vocero Rabsaqué, a la suerte de Arpad como prueba de la incapacidad de los dioses de las naciones de enfrentarse al gran poder de Asiria. (2Re 18:34; 19:12, 13; Isa 36:19; 37:12, 13.) El profeta Isaías había predicho con anterioridad esta jactancia. (Isa 10:9.)

(2 REYES 18:37)

“Pero Eliaquim hijo de Hilquías, que estaba sobre la casa, y Sebnah el secretario, y Joah hijo de Asaf el registrador llegaron a donde Ezequías con sus prendas de vestir rasgadas, y le refirieron las palabras de Rabsaqué.”

*** it-1 pág. 223 Asaf ***
3. Entre los funcionarios del rey Ezequías (745-717 a. E.C.), se hace mención de “Joah hijo de Asaf el registrador”. (2Re 18:18, 37; Isa 36:3, 22.) Si bien en la Cyclopædia of Biblical Literature (1880, vol. 1, pág. 233) John Kitto atribuye a Asaf el término “registrador”, la mayoría de los escriturarios considera que debe ser a Joah (es decir: Joah ben Asaf, el registrador). Por otra parte, como el término “hijo” se usa a menudo con el sentido de “descendiente”, hay quienes opinan que este Asaf es el mismo que el núm. 1.

21 de sept. Lectura de la Biblia: 2 Reyes 19 a 22


(2 REYES 19:1)

“Y aconteció que, tan pronto como el rey Ezequías lo oyó, inmediatamente rasgó sus prendas de vestir y se cubrió de saco y entró en la casa de Jehová.”

*** it-1 pág. 360 Blasfemia ***
La tradición talmúdica también prescribió que cuando los jueces religiosos oyeran en testimonio palabras blasfemas pronunciadas supuestamente por el acusado, tenían que rasgarse las vestiduras siguiendo el ejemplo de 2 Reyes 18:37; 19:1-4. (The Jewish Encyclopedia, 1976, vol. 3, pág. 237; compárese con Mt 26:65.)

(2 REYES 19:7)

“Aquí estoy poniendo en él un espíritu, y tendrá que oír un informe y regresar a su propia tierra; y ciertamente haré que caiga a espada en su propia tierra”’”.”

*** si pág. 73 párr. 27 Libro bíblico número 12: 2 Reyes ***
Senaquerib regresa derrotado a Nínive y mora en ella. Allá su dios Nisroc le falla una vez más, porque mientras está inclinado en adoración sus propios hijos lo matan, en cumplimiento de la profecía de Isaías (19:7, 37).

(2 REYES 19:9)

“Oyó decir respecto a Tirhaqá el rey de Etiopía: “Mira que ha salido a pelear contra ti”. Por lo tanto, volvió a enviar mensajeros a Ezequías, diciendo:”

*** it-1 pág. 828 Esar-hadón ***
La conquista de Egipto. El logro militar más sobresaliente de Esar-hadón fue la conquista de Egipto, al derrotar al ejército egipcio comandado por el gobernante etíope Tirhaqá (llamado “rey de Etiopía” en 2 Reyes 19:9) y capturar la ciudad de Menfis. De este modo añadió a sus muchos títulos el de “Rey de los reyes de Egipto”.

*** it-2 pág. 997 Senaquerib ***
El comité asirio regresó a Senaquerib, quien a la sazón estaba luchando contra Libná, y se oyó decir “respecto a Tirhaqá el rey de Etiopía: ‘Mira que ha salido a pelear contra ti’”. (2Re 19:8, 9.) Las inscripciones de Senaquerib hablan de una batalla en “Elteqeh” (c. 15 Km. al NNO. de Eqrón), en la que afirma haber derrotado un ejército egipcio y las fuerzas del “rey de Etiopía”. Luego narra su conquista de Eqrón y cómo volvió a poner en el trono al liberado Padi. (La Sabiduría del Antiguo Oriente, pág. 236.)

*** it-2 pág. 1135 Tirhaqá ***
Durante el reinado de Ezequías, mientras el rey asirio Senaquerib luchaba contra Libná, llegaron noticias de que Tirhaqá, el monarca etíope de Egipto, había salido a pelear contra los asirios. (2Re 19:8, 9; Isa 37:8, 9.) Una inscripción asiria, aunque no menciona a Tirhaqá, dice que Senaquerib derrotó las fuerzas procedentes de Egipto y capturó a los “aurigas del rey de Etiopía”.

*** g90 22/6 pág. 26 Meroe: testimonio de una grandeza olvidada ***
Según el relato bíblico, el rey asirio Senaquerib luchaba contra Libná mientras se preparaba para atacar Jerusalén. De repente llegaron noticias de que el rey Tirhaqá había salido para pelear contra los asirios. (2 Reyes 19:8, 9;

*** w88 1/2 pág. 27 El Egipto antiguo... la primera de las grandes potencias mundiales ***
Años después, durante la gobernación del rey Ezequías de Judá, el rey Tirhaqá de Etiopía (probablemente el gobernante etíope de Egipto, Faraón Taharka) entró en Canaán y temporalmente desvió el ataque del rey asirio, Senaquerib. (2 Reyes 19:8-10.) Los propios anales del rey Senaquerib, hallados en Asiria, parecen referirse a esto cuando dicen: “Yo capturé vivo, personalmente, [...] a los conductores de carros del rey de Etiopía” (Prisma de Senaquerib, en el Instituto Oriental, Universidad de Chicago).

(2 REYES 19:12)

“¿Acaso los dioses de las naciones que mis antepasados arruinaron las han librado a ellas, aun a Gozán y a Harán y a Rézef y a los hijos de Edén que estaban en Tel-asar?”

*** it-1 pág. 1032 Gozán ***
GOZÁN
Nombre que al parecer designaba tanto un lugar como un río. En 2 Reyes 19:12 e Isaías 37:12, Gozán parece referirse a una zona mayor que una ciudad, puesto que a sus habitantes se les cuenta entre las “naciones” conquistadas por los asirios. No obstante, muchos eruditos creen, basándose en la similitud de las palabras, que Gozán corresponde a Gauzanitis, un distrito de Mesopotamia al que hizo referencia Tolomeo y que se identifica con la “Guzana” que aparece en los registros asirios. Guzana suele relacionarse con la moderna Tell Halaf, situada a unos 590 Km. al ENE. del mar de Galilea, en la parte superior del río Jabur.

*** it-1 pág. 1088 Harán ***
Parece ser que el nombre Harán también abarcaba la zona circundante, pues se le menciona entre las “naciones” que conquistaron los reyes de Asiria. (2Re 19:11, 12.)

*** it-2 págs. 1092-1093 Tel-asar ***
TEL-ASAR
Lugar habitado por “los hijos de Edén” mencionado junto con Gozán, Harán y Rézef, que estaban en el N. de Mesopotamia. (2Re 19:12; Isa 37:12.) Por medio de sus mensajeros, Senaquerib alardeó de que los dioses que adoraban aquellos pueblos no habían podido librarlos del poder de sus antepasados asirios. Debido a la referencia a “los hijos de Edén”, por lo general se relaciona Tel-asar con el pequeño reino de Bit-Adini, junto al cauce superior del Éufrates. Los monarcas asirios Tiglat-piléser III y Esar-hadón mencionan un lugar llamado Til-Ashuri, pero este suele ubicarse cerca del límite entre Asiria y Elam, por lo que la identificación de Tel-asar continúa siendo incierta.

(2 REYES 19:13)

“¿Dónde está él... el rey de Hamat y el rey de Arpad y el rey de las ciudades de Sefarvaim, Hená e Ivá?’”.”

*** it-1 pág. 193 Arpad ***
ARPAD
Ciudad real del N. de Asiria relacionada siempre en la Biblia con Hamat. Se la ha identificado con Tell Erfad (Tell Rifʽat), a unos 30 Km. al NNO. de Alepo. Situada en el camino que iba a Hamat y Damasco, al S., llegó a ser el blanco frecuente de los ataques asirios, hasta que finalmente la conquistó Tiglat-piléser III y, más tarde, Sargón II. Por eso, el hijo de Sargón, Senaquerib, se refirió, mediante su vocero Rabsaqué, a la suerte de Arpad como prueba de la incapacidad de los dioses de las naciones de enfrentarse al gran poder de Asiria. (2Re 18:34; 19:12, 13; Isa 36:19; 37:12, 13.) El profeta Isaías había predicho con anterioridad esta jactancia. (Isa 10:9.)

(2 REYES 19:21)

“Esta es la palabra que Jehová ha hablado contra él: “La virgen hija de Sión te ha despreciado, te ha hecho escarnio. Detrás de ti la hija de Jerusalén ha meneado la cabeza.”

*** it-2 pág. 1210 Virgen ***
Ciudades, lugares y pueblos. El término “virgen” se utiliza a menudo con relación a ciudades, lugares o pueblos. Se hace referencia a la “virgen” o “virgen hija” de “mi pueblo” (Jer 14:17), de Israel (Jer 31:4, 21; Am 5:2), de Judá (Lam 1:15), de Sión (2Re 19:21; Lam 2:13), de Egipto (Jer 46:11), de Babilonia (Isa 47:1) y de Sidón (Isa 23:12). Parece ser que el sentido de este uso figurado es que los pueblos o lugares así llamados no habían sido tomados ni violados por conquistadores extranjeros, o bien que en un tiempo eran independientes como una virgen.

(2 REYES 19:24)

“Yo mismo ciertamente cavaré y beberé aguas extrañas, y secaré con las plantas de mis pies todos los canales del Nilo de Egipto’.”

*** it-2 pág. 489 Nilo ***
El Nilo desempeñó un papel importante en la defensa de Egipto contra las invasiones. Al S., sus cataratas hacían difícil el ataque desde la dirección de Nubia-Etiopía, mientras que la tierra pantanosa alrededor de la región del Delta impedía la entrada de grandes ejércitos desde el continente asiático. Algunos doctos opinan que el alarde del rey asirio Senaquerib de secar todos los canales del Nilo con sus pies significaba su confianza en poder superar las fosas defensivas llenas de agua que había alrededor de las ciudades y fortalezas egipcias. (2Re 19:24.)

(2 REYES 19:25)

“¿No has oído? Desde tiempos remotos es lo que ciertamente haré. Desde días pasados aun lo he formado. Ahora ciertamente lo haré entrar. Y tú servirás para hacer que ciudades fortificadas queden desoladas como montones de ruinas.”

*** w99 15/8 pág. 14 párr. 3 Vivamos con fe en las promesas de Dios ***
Mediante una actuación progresiva, Jehová se convierte en el Cumplidor de todas sus promesas. Por ello, se dice que Jehová ‘forma’ o moldea su propósito en lo que respecta a acciones o sucesos futuros (2 Reyes 19:25; Isaías 46:11). Este término procede de la palabra hebrea ya•tsár, relacionada con otra que significa “alfarero” (Jeremías 18:4). Tal como un hábil alfarero puede dar forma a un pedazo de barro y convertirlo en una hermosa vasija, Jehová puede formar, o maniobrar, los asuntos para llevar a cabo su voluntad (Efesios 1:11).

(2 REYES 19:26)

“Y sus habitantes se hallarán débiles de mano; simplemente estarán aterrorizados y avergonzados. Tienen que llegar a ser como la vegetación del campo y tierna hierba verde, hierba de los techos, cuando hay un abrasamiento ante el viento del este.”

*** it-1 pág. 1140 Hierba ***
Los israelitas estaban muy familiarizados con el hecho de que la hierba se marchita bajo el intenso calor del sol durante la estación seca. Por ello, la transitoriedad de la vida del hombre se asemeja a la de la hierba, y se contrasta con la eternidad de Jehová y de su “palabra” o “dicho”. (Sl 90:4-6; 103:15-17; Isa 40:6-8; 51:12; 1Pe 1:24, 25.) A los malhechores también se les compara con la hierba que se marchita rápidamente (Sl 37:1, 2), y a los que odian a Sión, así como a la gente que está a punto de ser sojuzgada por conquistas militares, se les asemeja a la hierba de raíces poco profundas que crece en las azoteas hechas de tierra, hierba que se marchita incluso antes de ser arrancada o que abrasa el viento del E. (Sl 129:5, 6; 2Re 19:25, 26; Isa 37:26, 27.)

*** it-2 pág. 1186 Vegetación ***
Uso figurado. En Palestina, la vegetación se seca rápidamente durante la estación seca, cuando está sometida al ardiente calor del Sol o al abrasador viento del E. Por consiguiente, a las personas que están a punto de ser subyugadas por una conquista militar se las asemeja a la “vegetación del campo y tierna hierba verde, hierba de los techos, cuando hay un abrasamiento ante el viento del este”. (2Re 19:25, 26; Isa 37:26, 27.) De igual manera, cuando el salmista estuvo gravemente afligido, exclamó: “Mi corazón ha sido herido tal como vegetación, y está seco”. “Yo mismo estoy seco como simple vegetación.” (Sl 102:4, 11.)

(2 REYES 19:28)

“porque tu excitarte contra mí y tu rugido han subido y entrado en mis oídos. Y ciertamente pondré mi garfio en tu nariz y mi freno entre tus labios, y realmente te conduciré de vuelta por el camino por el cual has venido”.”

*** it-1 pág. 968 Freno ***
Jehová dijo a Senaquerib, el rey de Asiria: “Y ciertamente pondré mi garfio en tu nariz y mi freno entre tus labios, y realmente te conduciré de vuelta por el camino por el cual has venido”. (2Re 19:28; Isa 37:29.) Senaquerib tuvo que renunciar al sitio de Jerusalén y volver a Nínive, donde más tarde sus propios hijos lo asesinaron, no por su propia voluntad, sino por la mano de Jehová.

*** it-1 pág. 992 Garfio, anzuelo, corchete ***
En ocasiones se conducía a los prisioneros de un garfio clavado en los labios, la nariz o la lengua. En un dibujo asirio se ve al rey sujetando a tres prisioneros con cuerdas, a cuyos extremos hay garfios clavados en los labios de los cautivos, mientras que con la otra mano empuña una lanza con la que ciega a uno de los hombres. Esta imagen muestra que Senaquerib debió entender perfectamente la sentencia que Jehová le comunicó en lenguaje figurado por medio del profeta Isaías: “Ciertamente pondré mi garfio en tu nariz y mi freno entre tus labios, y realmente te conduciré de vuelta por el camino por el cual has venido”. (2Re 19:20, 21, 28; Isa 37:29.)

(2 REYES 19:32)

“”’Por lo tanto, esto es lo que ha dicho Jehová respecto al rey de Asiria: “No entrará en esta ciudad, ni disparará allí una flecha, ni se presentará contra ella con escudo, ni alzará contra ella cerco de sitiar.”

*** w88 15/2 pág. 28 La cruel Asiria... la segunda gran potencia mundial ***
Mediante Isaías, quien estaba en Jerusalén, Jehová dijo esto acerca de Senaquerib: “No entrará en esta ciudad, ni disparará allí una flecha, ni se presentará contra ella con escudo, ni alzará contra ella cerco de sitiar. Por el camino por el cual procedió a venir, regresará, y en esta ciudad no entrará”. (2 Reyes 18:17–19:8, 32, 33.)
¿Detuvo Jehová a Senaquerib, como prometió? ¡Aquella misma noche el ángel de Dios derribó a 185.000 asirios! Senaquerib se retiró y regresó a Nínive, y con el tiempo dos de sus propios hijos lo mataron mientras se inclinaba ante su dios Nisroc. (2 Reyes 19:35-37.)
Por supuesto, no se esperaría que el orgulloso Senaquerib se jactara de esta pérdida de soldados. Pero lo que dice es interesante. Sus anales, registrados tanto en el Prisma del Instituto Oriental como en el Prisma de Taylor, dicen: “En cuanto a Ezequías, el judío, él no se sometió a mi yugo, puse sitio a 46 de sus ciudades fuertes, fortines murados e innumerables aldehuelas de su vecindad, y [las] conquisté [...] A él mismo lo hice prisionero en Jerusalén, su residencia real, como a un pájaro en una jaula”. Senaquerib dice que “el brillo inspirador de terror de mi señorío” abrumó a Ezequías. Sin embargo, no dice que capturara a Ezequías ni conquistara a Jerusalén, como había dicho de las “ciudades fuertes” y “aldehuelas”.

(2 REYES 19:34)

“Y ciertamente defenderé esta ciudad para salvarla por causa de mí mismo y por causa de David mi siervo”’”.”

*** si pág. 145 párr. 14 Libro bíblico número 28: Oseas ***
No obstante, Oseas había predicho que Jehová mostraría misericordia a Judá y la salvaría, pero no por poder militar. Esto se cumplió cuando el ángel de Jehová mató a 185.000 de los asirios que amenazaban a Jerusalén. (Ose. 1:7; 2 Rey. 19:34, 35.)

(2 REYES 19:35)

“Y aconteció que en aquella noche el ángel de Jehová procedió a salir y a derribar a ciento ochenta y cinco mil [hombres] en el campamento de los asirios. Cuando unas personas se levantaron muy de mañana, pues, allí todos eran cadáveres muertos.”

*** w93 1/6 pág. 6 Un imperio perdido que desconcertó a los críticos de la Biblia ***
¿Y por qué no pudo jactarse Senaquerib de conquistar la capital de Judea, Jerusalén, tal como se jactó de la conquista de la fortaleza judea de Lakís? Tres escritores bíblicos dan la respuesta. Uno de ellos, un testigo presencial, escribió: “El ángel de Jehová procedió a salir y a derribar a ciento ochenta y cinco mil hombres en el campamento de los asirios. Cuando la gente se levantó muy de mañana, pues, allí estaban todos, cadáveres muertos. Por eso Senaquerib el rey de Asiria partió y se fue y regresó, y se puso a morar en Nínive”. (Isaías 37:36, 37; 2 Reyes 19:35; 2 Crónicas 32:21.)
En el libro Treasures From Bible Times, Millard llega a la siguiente conclusión: “No hay razón para dudar de este informe [...] Se entiende que Senaquerib no dejara constancia de tal desastre para que lo leyeran sus sucesores, pues sería un descrédito para él”. En cambio, Senaquerib intentó producir la impresión de que su invasión de Judea había sido un éxito y que Ezequías seguía sometido, enviando tributo a Nínive.

*** w88 15/2 pág. 28 La cruel Asiria... la segunda gran potencia mundial ***
¿Detuvo Jehová a Senaquerib, como prometió? ¡Aquella misma noche el ángel de Dios derribó a 185.000 asirios! Senaquerib se retiró y regresó a Nínive, y con el tiempo dos de sus propios hijos lo mataron mientras se inclinaba ante su dios Nisroc. (2 Reyes 19:35-37.)
Por supuesto, no se esperaría que el orgulloso Senaquerib se jactara de esta pérdida de soldados. Pero lo que dice es interesante. Sus anales, registrados tanto en el Prisma del Instituto Oriental como en el Prisma de Taylor, dicen: “En cuanto a Ezequías, el judío, él no se sometió a mi yugo, puse sitio a 46 de sus ciudades fuertes, fortines murados e innumerables aldehuelas de su vecindad, y [las] conquisté [...] A él mismo lo hice prisionero en Jerusalén, su residencia real, como a un pájaro en una jaula”. Senaquerib dice que “el brillo inspirador de terror de mi señorío” abrumó a Ezequías. Sin embargo, no dice que capturara a Ezequías ni conquistara a Jerusalén, como había dicho de las “ciudades fuertes” y “aldehuelas”. ¿Por qué no? Como la Biblia muestra, ¡lo mejor de las tropas que Senaquerib había enviado con aquel fin fue destruido!

(2 REYES 19:36)

“Por lo tanto Senaquerib el rey de Asiria partió y se fue y regresó, y se puso a morar en Nínive.”

*** it-1 pág. 207 Arquitectura ***
El palacio que Senaquerib hizo edificar en Nínive era una inmensa estructura que tenía unas setenta habitaciones y más de 3.000 m. lineales de muros con losas esculpidas. (2Re 19:36; compárese con Jon 3:2, 3.) Se cree que fue Senaquerib quien hizo construir un acueducto de 48 Km. de recorrido, para llevar el agua desde el río Gomer hasta los jardines de Nínive.

(2 REYES 19:37)

“Y aconteció que, mientras se inclinaba en la casa de Nisroc su dios, Adramélec y Sarézer, sus hijos, lo derribaron ellos mismos a espada, y ellos mismos escaparon a la tierra de Ararat. Y Esar-hadón su hijo empezó a reinar en lugar de él.”

*** it-1 pág. 60 Adramélec ***
1. Hijo del rey Senaquerib de Asiria. Adramélec y su hermano Sarézer mataron a su padre cuando se postraba en la casa de su dios Nisroc, en Nínive. Luego escaparon a la tierra de Ararat, posiblemente la ubicación de la antigua Armenia, en la región montañosa que está al O. de lo que hoy se conoce como mar Caspio. (2Re 19:35-37; Isa 37:36-38.) Una inscripción de Esar-hadón, otro de los hijos de Senaquerib, relata que, como sucesor de su padre, luchó contra los ejércitos de los asesinos del monarca, y los derrotó en Hanigalbat, en la tierra adonde habían escapado.

*** it-1 págs. 173-174 Ararat ***
Durante el reinado de Ezequías, Adramélec y Sarézer, hijos de Senaquerib, huyeron a la “tierra de Ararat” después de haber asesinado a su padre. (2Re 19:37; Isa 37:38.) Jeremías predijo que Ararat se contaría entre “los reinos” que se levantarían contra Babilonia al tiempo de su destrucción, en el siglo VI a. E.C. (Jer 51:27.) Estas últimas citas bíblicas hacen referencia a una tierra situada al N. de Asiria. Eusebio, Jerónimo y la mayor parte de los escritores “cristianos” primitivos pensaron que Ararat correspondía a Armenia, y es así como lo vierte tanto la Versión de los Setenta en Isaías 37:38 como la Vulgata en 2 Reyes (4 Reyes) 19:37. Numerosas inscripciones asirias de los reinados de Salmanasar I, Asurnasirpal II, Salmanasar III, Tiglat-piléser III y Sargón II, pertenecientes a los siglos IX y VIII a. E.C., se refieren a Ararat como “Urartu”. Una inscripción de Esar-hadón, otro de los hijos de Senaquerib y su sucesor al trono de Asiria, registra que derrotó a los ejércitos de sus hermanos parricidas en Hanigalbat, en la zona de Armenia. Sobre la base de estas inscripciones y de la relación que Jeremías establece entre Ararat y los reinos de Miní y Askenaz, parece ser que la tierra de Ararat estaba situada en la región montañosa del lago de Van, en la antigua Armenia, limitando al S. con la cabecera del Tigris, y al N., con las montañas del Cáucaso.

*** it-1 pág. 195 Arqueología ***
Nínive, la capital de Asiria, fue donde se hicieron las excavaciones que desenterraron el inmenso palacio de Senaquerib, que tenía unas 70 habitaciones con 3.000 m. de paredes cubiertas de losas esculpidas. En una de ellas se representa a prisioneros judaítas llevados al cautiverio después de la caída de Lakís, en 732 a. E.C. (2Re 18:13-17; 2Cr 32:9; GRABADO, vol. 1, pág. 952.) Más interesantes aún resultaron ser los anales de Senaquerib hallados en Nínive y que estaban inscritos en prismas de arcilla. En uno de ellos Senaquerib narra la campaña asiria contra Palestina durante el reinado de Ezequías (732 a. E.C.), pero —y esto es muy notable— el jactancioso monarca no alardea de haber tomado la ciudad de Jerusalén, lo que da apoyo al registro bíblico. (Véase SENAQUERIB.) El informe del asesinato de Senaquerib a manos de sus hijos también se registra en una inscripción de Esar-hadón, su sucesor, así como en una inscripción del siguiente rey. (2Re 19:37.)

*** it-1 pág. 203 Arqueología ***
Por ejemplo, el registro bíblico relata que Adramélec y Sarézer, hijos de Senaquerib, mataron a su padre, y que Esar-hadón, otro de sus hijos, le sucedió en el trono. (2Re 19:36, 37.) No obstante, una crónica de Babilonia decía que a Senaquerib lo había asesinado su hijo en una revuelta el día vigésimo de Tebet. Tanto Nabonido, rey babilonio del siglo VI a. E.C., como Beroso, sacerdote babilonio del siglo III a. E.C., presentan la misma versión en sus escritos, a saber, que Senaquerib murió a manos de uno solo de sus hijos. Sin embargo, en un fragmento del Prisma de Esar-hadón descubierto más tarde, este hijo de Senaquerib que le sucedió en el trono —el propio Esar-hadón— afirma con claridad que sus hermanos (plural) se rebelaron y mataron a su padre, después de lo cual huyeron. Al comentar sobre este asunto en Universal Jewish History (1948, vol. 1, pág. 27) Philip Biberfeld dice: “La Crónica de Babilonia, Nabonido y Beroso estaban equivocados; solo el registro bíblico demostró ser fidedigno. La inscripción de Esar-hadón lo confirmó hasta en los mínimos detalles, así que demostró ser más exacto en lo que respecta a este suceso de la historia asirobabilonia que las propias fuentes babilonias mismas. Este es un hecho de máxima importancia, incluso para la evaluación de fuentes contemporáneas que no estén en concordancia con la tradición bíblica”.

*** si pág. 73 párr. 27 Libro bíblico número 12: 2 Reyes ***
Senaquerib regresa derrotado a Nínive y mora en ella. Allá su dios Nisroc le falla una vez más, porque mientras está inclinado en adoración sus propios hijos lo matan, en cumplimiento de la profecía de Isaías (19:7, 37).

(2 REYES 20:7)

“E Isaías pasó a decir: “Tomen una torta de higos secos comprimidos”. De manera que la tomaron y la pusieron sobre el divieso, después de lo cual él revivió gradualmente.”

*** w03 15/5 pág. 25 Cada uno se sentará debajo de su higuera ***
En sus viajes por tierras bíblicas a mediados del siglo XIX, el naturalista H. B. Tristram observó que aún se trataban diviesos con tales cataplasmas.

*** w03 15/5 pág. 25 Cada uno se sentará debajo de su higuera ***
Los higos comprimidos también tenían valor terapéutico. De ahí que se aplicaran como cataplasma a un divieso que puso en peligro la vida del rey Ezequías. Con todo, la recuperación del monarca se debió principalmente a la intervención de Dios (2 Reyes 20:4-7).

(2 REYES 20:11)

“En esto Isaías el profeta se puso a clamar a Jehová; y él hizo que la sombra que había bajado retrocediera gradualmente sobre las gradas, es decir, sobre las gradas [de la escalera] de Acaz, diez gradas hacia atrás.”

*** it-1 pág. 677 Día ***
La expresión “la sombra de las gradas”, empleada en Isaías 38:8 y 2 Reyes 20:8-11, puede que se refiera a algún tipo de reloj solar, en el que la sombra proyectada por el Sol recorría una serie de escalones. (Véase SOL [La sombra que retrocedió diez gradas].)

*** it-2 pág. 1054 Sol ***
La sombra que retrocedió diez gradas. La utilización de los relojes de sol se remonta al siglo VIII a. E.C. en Babilonia y Egipto. No obstante, la palabra hebrea ma•ʽalóhth, que muchas versiones (DK, LT, SA, etc.) traducen “reloj de sol” o “cuadrante” en 2 Reyes 20:11 e Isaías 38:8, significa literalmente “grados”, “gradas” o “escalones”. (Véanse BAS; BJ; Fer; RH, 1989; Val, 1989.) Esta misma palabra también se emplea en los encabezamientos de las quince ‘Canciones de las Subidas’, desde el Salmo 120 hasta el 134.
En 2 Reyes 20:8-11 y en Isaías 38:4-8 se halla el relato del portento que Dios realizó para el enfermo rey Ezequías como respuesta a la oración de Isaías. Este portento consistió en hacer que la sombra que avanzaba gradualmente, retrocediese y volviese a subir diez gradas. Es posible que en este pasaje se haga referencia a las gradas o grados de un cuadrante o reloj de sol, y no sería extraño que el padre de Ezequías poseyera tal dispositivo, o quizás hasta que lo hubiera obtenido de Babilonia. Sin embargo, cuando el historiador judío Josefo comenta este relato, dice que estas gradas de Acaz estaban “en el palacio”, lo que tal vez indique que formaban parte de una escalera. (Antigüedades Judías, libro X, cap. II, sec. 1.) Es posible que al lado de las escaleras se hubiera colocado una columna en la que dieran los rayos del Sol, y que proyectara una sombra que avanzara gradualmente a lo largo de las gradas y sirviese para medir el tiempo.
Cabe la posibilidad de que ese milagro tuviera que ver con la relación entre la Tierra y el Sol; de ser así, es posible que fuese parecido al registrado en Josué 10:12-14. (Véase PODER, OBRAS PODEROSAS [El Sol y la Luna permanecen inmóviles].) De las palabras de 2 Crónicas 32:24, 31, donde se indica que se enviaron mensajeros desde Babilonia a Jerusalén para preguntar en cuanto a este suceso, se desprende que los efectos de este portento llegaron hasta lugares lejanos.

(2 REYES 20:12)

“En aquel tiempo Berodac-baladán hijo de Baladán el rey de Babilonia envió cartas y un regalo a Ezequías; porque había oído que Ezequías había estado enfermo.”

*** it-2 págs. 372-373 Merodac-baladán ***
MERODAC-BALADÁN
(del babilonio, significa: “Marduk Ha Dado un Hijo”).
“Hijo de Baladán” y rey de Babilonia que envió cartas y un regalo al rey Ezequías de Judá cuando este se recuperó de su enfermedad. (Isa 39:1.) En 2 Reyes 20:12 se le llama “Berodac-baladán”, pero por lo general se cree que la diferencia se debe a un error de escritura, o bien que supone una tentativa de transliterar una consonante acadia que tenía un sonido entre el de la “m” y la “b”.
El nombre Merodac-baladán aparece en las inscripciones cuneiformes asirias y babilonias como “Marduk-apal-iddina”. Figura allí como gobernante de un distrito caldeo conocido por el nombre de Bit-Yakin, que se hallaba en los lugares pantanosos situados sobre la cabecera del golfo Pérsico y al S. de Babilonia. Afirma que pertenece a la línea real, pues llama antepasado suyo al rey Eriba-Marduk de Babilonia (de la primera mitad del siglo VIII a. E.C.). (Iraq, Londres, 1953, vol. 15, pág. 124.)
Tiglat-piléser III, cuya gobernación coincidió con los primeros años del reinado del rey Acaz de Judá (761-746 a. E.C.), dice que Merodac-baladán era gobernante de una tribu caldea que le rindió homenaje durante una campaña asiria contra Babilonia.
Envía una delegación a Ezequías. Se afirma que Merodac-baladán entró en Babilonia y se proclamó rey cuando Sargón II ascendió al trono de Asiria. Merodac-baladán contaba con el apoyo de los elamitas, y aunque Sargón en seguida intentó expulsarlo de Babilonia, el caldeo consiguió mantenerse en el poder unos doce años, según indica la lista de reyes babilonios. Puede que haya sido en ese período cuando envió una delegación al rey Ezequías, en el año decimocuarto del rey judaíta (732 a. E.C.) o poco después. Algunos historiadores, como el judío Josefo, indican que el interés de Merodac-baladán en la salud de Ezequías era algo más que simple formalismo y que su verdadero motivo era conseguir el apoyo del reino de Judá para formar junto con Elam una coalición contra Asiria. En cualquier caso, el profeta Isaías condenó rotundamente el que Ezequías mostrara los tesoros reales y su arsenal (2Re 20:13) a los mensajeros caldeos, lo que fue presagio de que los babilonios con el tiempo conquistarían Judá. (Isa 39:2-7.)

(2 REYES 20:13)

“Y Ezequías procedió a escucharles y a mostrarles toda su casa del tesoro, la plata y el oro y el aceite balsámico y el buen aceite y su arsenal y todo cuanto se hallaba en sus tesoros. Resultó que no hubo cosa alguna que Ezequías no les mostrara en su propia casa y en todo su dominio.”

*** it-1 pág. 907 Ezequías ***
Error de Ezequías y su arrepentimiento. El registro de las Escrituras dice que “Ezequías no correspondió según el beneficio que se le había hecho, porque su corazón se hizo altivo, y vino a haber indignación contra él y contra Judá y Jerusalén”. (2Cr 32:25.) La Biblia no especifica si esta altivez tuvo relación con la imprudencia que cometió al mostrar todo el tesoro de su casa y todos sus dominios a los mensajeros que el rey babilonio Berodac-baladán (Merodac-baladán) había enviado a Ezequías cuando se recuperó de su enfermedad. Tal vez Ezequías exhibiera toda aquella riqueza para impresionar al rey de Babilonia como posible aliado contra el rey de Asiria. Por supuesto, esta acción pudo haber despertado la codicia de los babilonios. El profeta Isaías estaba en contra de toda alianza o dependencia de Babilonia, que por tanto tiempo había sido enemiga de Dios, por eso, cuando oyó cómo Ezequías había tratado a los mensajeros babilonios, pronunció la profecía inspirada por Jehová de que con el tiempo los babilonios se llevarían todo, incluso a algunos de los descendientes de Ezequías, a su tierra. Ezequías, sin embargo, se humilló, y Dios fue bondadoso al permitir que dicha calamidad no aconteciese en sus días. (2Re 20:12-19; 2Cr 32:26, 31; Isa 39:1-8.)

(2 REYES 20:20)

“En cuanto al resto de los asuntos de Ezequías y todo su poderío y cómo hizo el estanque y el conducto y luego introdujo el agua en la ciudad, ¿no están escritos en el libro de los asuntos de los días de los reyes de Judá?”

*** w09 1/5 pág. 27 ¿Lo sabía? ***
¿Fue el rey Ezequías quien construyó el túnel de Siloam en Jerusalén?
Ezequías reinaba en Judá a finales del siglo VIII antes de nuestra era cuando se recrudeció el conflicto entre esta nación y la poderosa potencia asiria. La Biblia indica que, a fin de proteger Jerusalén y asegurar el suministro de agua, este rey realizó numerosas obras. Entre otras, construyó un túnel de 533 metros (1.749 pies) de largo que abastecía de agua a la ciudad (2 Reyes 20:20; 2 Crónicas 32:1-7, 30).
Dicho túnel —que hoy se conoce como túnel de Ezequías o túnel de Siloam— fue descubierto en el siglo XIX. En su interior se encontró una inscripción que describía las últimas fases de su construcción. Basándose en la forma y el tipo de letras empleadas, la mayoría de los expertos concordaron en que databa de tiempos de Ezequías. Pero hace una década empezaron a oírse voces que afirmaban que el túnel se construyó quinientos años después. En 2003, un grupo de científicos israelíes publicaron los resultados de su investigación para establecer la fecha exacta. ¿A qué conclusión llegaron?
De acuerdo con el experto Amos Frumkin, doctor en Geografía de la Universidad Hebrea de Jerusalén, “las pruebas del carbono 14 realizadas con la materia orgánica encontrada en los muros del túnel de Siloam, así como el método del uranio-torio empleado para datar las estalactitas, dejan claro que el túnel fue construido en la época de Ezequías”. La revista científica Nature dice más: “Los tres diferentes métodos de verificación —la datación radiométrica, la paleografía y el registro histórico— lo sitúan en torno al año 700 antes de nuestra era. Hasta ahora, ninguna construcción bíblica de la Edad del Hierro está mejor datada que el túnel de Siloam”.

*** w97 15/6 págs. 9-10 ¿Qué revela la arqueología sobre la Jerusalén de tiempos bíblicos? ***
Se han planteado otras preguntas sobre el famoso túnel de Siloam, que probablemente excavaron los ingenieros del rey Ezequías en el siglo VIII a.E.C., y al que se alude en 2 Reyes 20:20 y en 2 Crónicas 32:30. ¿Cómo lograron encontrarse las dos cuadrillas de operarios excavando desde extremos opuestos? ¿Por qué prefirieron un trazado sinuoso, que resultó en un túnel mucho más largo de lo que hubiera sido con un trazado recto? ¿Cómo consiguieron tener aire suficiente para respirar, sobre todo en vista de que probablemente emplearon lámparas de aceite?
La revista Biblical Archaeology Review ha dado posibles respuestas a esas preguntas. Dan Gill, asesor geológico de las excavaciones, dijo según dicha revista: “Bajo la Ciudad de David hay un sistema kárstico muy desarrollado. Karst es un término geológico que designa a una región irregular de sumideros, cavernas y canales formados por el agua subterránea al filtrarse y emanar a través de las formaciones rocosas del subsuelo. [...] Nuestro examen geológico del sistema subterráneo de abastecimiento de aguas que hay bajo la Ciudad de David, indica que el hombre lo realizó en esencia ampliando hábilmente canales de disolución (kársticos) y pozos naturales, que integró en un sistema de suministro de agua práctico”.
Este comentario puede servir para explicar cómo se excavó el túnel de Siloam. Quizá siguió el serpenteante trazado de un canal natural que había bajo la colina. Las cuadrillas que trabajaban desde cada extremo tal vez excavaron un túnel provisional modificando cavernas existentes. Luego excavaron un canal inclinado para que el agua fluyera desde la fuente de Guihón hasta el estanque de Siloam, que probablemente estaba ubicado dentro de las murallas. Fue una verdadera hazaña de la ingeniería, pues la diferencia de alturas entre los dos extremos es de solo 32 centímetros a pesar de su longitud: 533 metros.

*** w96 15/8 págs. 5-6 Lecciones prácticas de la Tierra Prometida ***
El estanque de Siloam abastecía de agua a Jerusalén. En el siglo VIII a.E.C., previendo la invasión de los asirios, el rey Ezequías construyó una muralla exterior para protegerlo, incorporándolo en el perímetro de la ciudad; por otro lado, ordenó cegar los manantiales que había fuera a fin de obligar a los sitiadores asirios a buscar agua por su cuenta. (2 Crónicas 32:2-5; Isaías 22:11.) Pero eso no fue todo. Ezequías halló la forma de derivar una nueva provisión de agua hasta la ciudad.
En lo que se ha llamado una de las grandes hazañas de ingeniería de la antigüedad, Ezequías excavó un túnel desde el manantial de Guihón hasta el estanque de Siloam. El túnel tiene una altura promedio de 1,80 metros y mide 533 metros de largo. ¡Imagínese: un túnel de más de medio kilómetro perforado en la roca! Todavía hoy, unos dos mil setecientos años después, los visitantes de Jerusalén pueden caminar por esta obra maestra de ingeniería, conocida comúnmente por el nombre de túnel de Ezequías. (2 Reyes 20:20; 2 Crónicas 32:30.)
Podemos sacar una lección práctica del empeño de Ezequías por proteger y aumentar el suministro de agua de Jerusalén. Jehová es “la fuente de agua viva”. (Jeremías 2:13.) Sus pensamientos, consignados en la Biblia, sustentan la vida, lo que hace indispensable el estudio personal de ella. Sin embargo, las oportunidades de estudiar, así como el conocimiento resultante, no nos vendrán automáticamente. Puede ser que tengamos que ‘excavar túneles’, quizás a través de nuestra apretada rutina diaria, para hacerles sitio. (Proverbios 2:1-5; Efesios 5:15, 16.) Una vez que hayamos comenzado, debemos ceñirnos a nuestro horario, dando prioridad al estudio personal. No dejemos que nada ni nadie nos prive de este valioso abastecimiento de agua. (Filipenses 1:9, 10.)

*** g96 8/6 pág. 29 Observando el mundo ***
Hipótesis sobre el misterio del túnel
Los arqueólogos se plantean desde hace tiempo por qué sigue un trazado tan irregular y serpenteante el túnel de Ezequías, excavado en el siglo VIII a.E.C. para garantizar que Jerusalén tuviera agua si la cercaban los asirios. Habría sido más práctico ir en línea recta, pues no mediría 533 metros, sino 320. En 1880 se descubrió en las paredes del túnel una inscripción en hebreo antiguo que decía que dos equipos de obreros excavaron la roca por extremos opuestos hasta encontrarse en el centro. Este epigrama suscitó la pregunta de cómo lo lograron con un trazado tan sinuoso. En la actualidad algunos geólogos creen tener la respuesta. Según Dan Gill, del Instituto de Estudios Geológicos de Israel, los obreros ampliaron canales naturales formados por el agua que discurría entre las grietas que se crearon por la tensión sísmica o en planos de unión de distintos estratos. Con el tiempo, los canales se hicieron bastante anchos en algunas secciones, lo que explica las variaciones de altura, entre 1,7 y 5 metros, y el hecho de que los obreros, que llevaban lámparas de aceite, tuvieran suficiente aire. Los trabajadores fueron hábiles, pues para que el túnel fuera útil tuvieron que conseguir que en todo el recorrido hubiera solo unos 32 centímetros de desnivel.

*** it-1 pág. 199 Arqueología ***
Uno de ellos, conocido como el túnel de Siloam, tenía un promedio de unos 2 m. de altura y estaba labrado en la roca sólida a lo largo de unos 533 m., desde Guihón hasta el estanque de Siloam, en el valle de Tiropeón (dentro de la ciudad). Así que parece tratarse del proyecto del rey Ezequías mencionado en 2 Reyes 20:20 y 2 Crónicas 32:30.

*** it-1 págs. 869-870 Estanque ***
Estanques de Jerusalén. Hoy día se cree que la ubicación del antiguo estanque de Siloam (Jn 9:7) corresponde con la actual Birket Silwan, situada en el límite suroccidental de la Ciudad de David. Es probable que este también sea el emplazamiento aproximado del estanque del rey Ezequías que estaba junto al conducto que construyó para llevar dentro de Jerusalén las aguas de la fuente de Guihón. (2Re 20:20; 2Cr 32:30.)

*** it-1 pág. 906 Ezequías ***
Una de las sobresalientes hazañas de ingeniería de tiempos antiguos fue el acueducto de Ezequías. Iba desde el pozo de Guihón, al E. de la parte septentrional de la Ciudad de David, y seguía un curso en zigzag de 533 m. hasta el estanque de Siloam, en el valle de Tiropeón, al O. de la parte meridional de la Ciudad de David, pero dentro de un nuevo muro que se había añadido. (2Re 20:20; 2Cr 32:30.) Los arqueólogos encontraron una inscripción en caracteres hebreos antiguos en la pared del estrecho túnel, cuya altura media era de 1,8 m. La inscripción lee en parte: “Y éste fue el modo como se ejecutó: —Mientras [...] (estaban) aún [...] hacha(s), cada hombre hacia su prójimo, y mientras había todavía tres codos que horadar, [se oyó] la voz de un hombre llamando a su prójimo, porque había un mampuesto en la roca a la derecha [y a la izquierda]. Y cuando el túnel fue perforado, los pedreros tajaron (la roca), cada hombre hacia su prójimo, hacha contra hacha; y el agua manaba de la fuente hacia la alberca durante 1200 codos, y la altura de la roca sobre las cabeza(s) de los pedreros era 100 codos”. (La Sabiduría del Antiguo Oriente, edición de J. B. Pritchard, 1966, pág. 251.) De modo que el túnel se cavó en la roca desde ambos extremos, hasta encontrarse en el medio: una verdadera hazaña de ingeniería.

*** it-2 pág. 71 Jerusalén ***
Había cegado las aguas de los manantiales que estaban fuera de la ciudad, a fin de esconderlos y dificultar la tarea al enemigo, y había fortificado las murallas. (2Cr 32:2-5, 27-30.) Parece ser que “el conducto” para llevar el agua dentro de la ciudad desde el manantial de Guihón ya estaba construido para ese tiempo. Tal vez fuera un proyecto realizado en tiempo de paz. (2Re 20:20; 2Cr 32:30.) Si, tal como se cree, este conducto incluía el túnel que se perforó en un lado del valle de Cedrón y que terminaba en el estanque de Siloam, en el valle de Tiropeón, no sería un proyecto de poca envergadura como para que se acabara en unos cuantos días. (Véanse ARQUEOLOGÍA [Palestina y Siria]; GUIHÓN núm. 2.)

*** it-2 pág. 1026 Siloam ***
Probablemente este sea también el lugar aproximado donde estaba el “estanque” del rey Ezequías, o el depósito junto al conducto que este rey construyó para hacer llegar las aguas de Guihón. (2Re 20:20; 2Cr 32:30.)

(2 REYES 21:13)

“Y ciertamente extenderé sobre Jerusalén el cordel de medir que se aplicó a Samaria y también el instrumento de nivelar que se aplicó a la casa de Acab; y simplemente limpiaré a Jerusalén así como uno limpia el tazón sin asa, limpiándolo y volviéndolo boca abajo.”

*** re cap. 25 pág. 162 párr. 5 Se revivifica a los dos testigos ***
En las profecías de las Escrituras Hebreas ese medir suministraba una garantía de que se impartiría justicia sobre la base de las normas perfectas de Jehová. En los días del inicuo rey Manasés el que se midiera proféticamente a Jerusalén fue testimonio de que un juicio inalterable de destrucción le vendría a aquella ciudad. (2 Reyes 21:13; Lamentaciones 2:8.)

*** it-2 págs. 492-493 Nivelar, Instrumento de ***
El instrumento de nivelar se puede usar para la buena construcción de un edificio o para verificar posteriormente su estructura. Jehová predijo que aplicaría a la Jerusalén descarriada “el cordel de medir que se aplicó a Samaria y también el instrumento de nivelar que se aplicó a la casa de Acab”. Dios había medido, y había comprobado que Samaria y la casa del rey Acab no eran ‘rectas’, sino de moralidad perversa, lo que resultó en su destrucción. De igual manera, Dios juzgaría a Jerusalén y sus gobernantes, poniendo al descubierto su iniquidad y causando la destrucción de aquella ciudad, como aconteció en 607 a. E.C. (2Re 21:10-13; 10:11.)

(2 REYES 21:16)

“Y hubo también sangre inocente que Manasés derramó en grandísima cantidad, hasta que hubo llenado a Jerusalén de extremo a extremo, además de su pecado con que hizo pecar a Judá haciendo lo que era malo a los ojos de Jehová.”

*** si pág. 74 párr. 34 Libro bíblico número 12: 2 Reyes ***
De igual manera, fue la culpa de sangre de Manasés lo que finalmente selló la ruina de Judá. Además de su pecado por la adoración falsa, Manasés ‘llenó de sangre a Jerusalén de extremo a extremo’. Aunque Manasés después se arrepintió de su derrotero incorrecto, la culpa de sangre permaneció. (2 Cró. 33:12, 13.) Ni siquiera el reinado bueno de Josías, con su eliminación de toda idolatría, podría borrar la culpa de sangre que llevaba la comunidad desde el reinado de Manasés. Años más tarde, cuando Jehová empezó a traer sus ejecutores contra Jerusalén, declaró que se debía a que Manasés había “[llenado] a Jerusalén de sangre inocente, y Jehová no consintió en conceder perdón”. (2 Rey. 21:16; 24:4.)

(2 REYES 22:8)

“Más tarde Hilquías el sumo sacerdote dijo a Safán el secretario: “He hallado en la casa de Jehová el mismísimo libro de la ley”. De modo que Hilquías dio el libro a Safán, y él empezó a leerlo.”

*** it-1 pág. 1154 Hilquías ***
Durante el transcurso de la obra de restauración del templo, halló el mismísimo “libro de la ley de Jehová por la mano de Moisés”. Este hallazgo fue sobresaliente, ya que es muy probable que fuese el libro original escrito por Moisés. Hilquías se lo dio a Safán, el secretario, quien llevó el manuscrito al rey. Cuando el rey Josías oyó a Safán leer el libro, despachó una delegación encabezada por el sumo sacerdote Hilquías para que acudiese a la profetisa Huldá a fin de inquirir de Jehová en su favor y en favor del pueblo. (2Re 22:3-14; 2Cr 34:14.)

*** it-2 pág. 129 Josías ***
Una vez que el rey Josías limpió la tierra de Judá y en el transcurso de la reparación del templo de Jehová, el sumo sacerdote Hilquías halló el “libro de la ley de Jehová por la mano de Moisés”, que debió ser el original escrito por Moisés.

*** it-2 pág. 130 Josías ***
(2Re 22:3-20;

*** w90 15/7 pág. 28 ¿Necesitamos realmente los originales? ***
Para los tiempos del rey Josías unos artesanos del templo hallaron por casualidad “el mismísimo libro de la ley”, quizás el documento original escrito por Moisés. (2 Reyes 22:8.) Gran parte de su contenido le había sido desconocido al rey, y su lectura dio comienzo a un gran despertamiento espiritual. (2 Reyes 22:11–23:3.)

(2 REYES 22:11)

“Y aconteció que, en cuanto el rey oyó las palabras del libro de la ley, inmediatamente rasgó sus prendas de vestir.”

*** w00 1/3 pág. 30 Cómo preparar el corazón para buscar a Jehová ***
La humildad ablanda el corazón
La humildad es fundamental para tener preparado el corazón, pues nos hace enseñables y nos ayuda a estar más dispuestos a aceptar el consejo y la corrección amorosos. Veamos el buen ejemplo del rey Josías. Durante su reinado se encontró un documento que contenía la Ley de Dios dada mediante Moisés. Cuando Josías escuchó las palabras de la Ley y se dio cuenta de cuánto se habían apartado sus antepasados de la adoración pura, se rasgó las vestiduras y lloró delante de Jehová. ¿Por qué le llegó a lo profundo del corazón la Palabra de Dios? El relato dice que el corazón del rey era “blando”, de modo que se humilló al escuchar las palabras de Jehová. Dios se fijó en el corazón humilde y receptivo de Josías y lo bendijo en consecuencia (2 Reyes 22:11, 18-20).

(2 REYES 22:14)

“Por lo tanto, Hilquías el sacerdote y Ahiqam y Acbor y Safán y Asaya fueron a Huldá la profetisa la esposa de Salum hijo de Tiqvá hijo de Harhás, el cuidador de las prendas de vestir, pues ella moraba en Jerusalén, en el segundo barrio; y procedieron a hablarle.”

*** it-2 pág. 71 Jerusalén ***
En el tiempo de Josías se menciona por primera vez “el segundo barrio” (“la ciudad nueva”, BJ) de la ciudad. (2Re 22:14; 2Cr 34:22.) Por lo general se cree que este “segundo barrio” era la sección de la ciudad que quedaba al O. o NO. del recinto del templo. (Sof 1:10.)

*** it-2 pág. 758 Puerta, paso de entrada ***
Estas son las del muro que se construyó antes del siglo VIII a. E.C. y las del muro que rodeaba “el segundo barrio”. (2Re 22:14; 2Cr 34:22; Sof 1:10.) “El segundo barrio” era una zona de la ciudad protegida al O. y parte del N. por el muro de Ezequías (2Cr 32:5), al que se unía el de Manasés que seguía al NE. y E. (2Cr 33:14.) El muro de Manasés estaba al N. de la ciudad antigua y su muro, pero al parecer no llegaba tan al O. como este.

*** it-2 pág. 916 Salum ***
8. Esposo de Huldá, la profetisa a quien visitó la delegación del rey Josías; hijo de Tiqvá. Debió ser “el cuidador de las prendas de vestir” de los sacerdotes o del rey. (2Re 22:14; 2Cr 34:22.) Posiblemente sea el mismo que el núm. 10.

(2 REYES 22:20)

“Por eso, mira, voy a recogerte a tus antepasados, y ciertamente serás recogido a tu propio cementerio en paz, y tus ojos no mirarán toda la calamidad que voy a traer sobre este lugar”’”. Y procedieron a llevar la respuesta al rey.”

*** w00 15/9 pág. 30 El humilde Josías tuvo el favor de Jehová ***
Sin embargo, debido a que Josías se ha humillado ante Jehová Dios, no tendrá que contemplar la calamidad. Será recogido a sus antepasados y llevado a su cementerio en paz (2 Reyes 22:14-20; 2 Crónicas 34:22-28).
¿Fue exacta la profecía de Huldá, dado que Josías murió en una batalla? (2 Reyes 23:28-30). Sí, fue exacta, pues la “paz” que hallaría en su cementerio contrasta con “la calamidad” que tenía que venir sobre Judá (2 Reyes 22:20; 2 Crónicas 34:28). Josías murió antes de que llegara esa calamidad, en 609-607 a.E.C., cuando los babilonios sitiaron y destruyeron Jerusalén. Además, ‘ser recogido a sus antepasados’ no excluye necesariamente morir de manera violenta. Se utiliza una expresión equiparable cuando se hace referencia tanto a una muerte violenta como a una no violenta (Deuteronomio 31:16; 1 Reyes 2:10; 22:34, 40).

*** w00 15/12 pág. 30 ¿Recuerda usted? ***
• Dado que Josías fue herido de muerte en una batalla, ¿se cumplió con exactitud la profecía de Huldá de que moriría “en paz”? (2 Reyes 22:20.)
Sí, murió en paz en el sentido de que falleció antes de que llegara la calamidad de 609-607 a.E.C., cuando los babilonios sitiaron y destruyeron Jerusalén.—15/9, página 30.

*** it-1 pág. 1185 Huldá ***
Cuando Josías oyó la lectura del “mismísimo libro de la ley”, hallado por Hilquías, el sumo sacerdote, durante las obras de reparación del templo, envió una delegación para inquirir de Jehová. Se dirigieron a Huldá, quien a su vez les transmitió la palabra de Jehová, indicándoles que todas las calamidades registradas en el “libro” le acaecerían a la nación apóstata por causa de su desobediencia. Huldá añadió que Josías no tendría que contemplar la calamidad, sino que sería recogido a sus antepasados y llevado a su cementerio en paz debido a que se había humillado delante de Jehová. (2Re 22:8-20; 2Cr 34:14-28.)
Algunos consideran equivocada la profecía de Huldá en vista de la muerte de Josías en una batalla innecesaria. (2Re 23:28-30.) Sin embargo, es obvio que la “paz” que Josías hallaría en su cementerio contrasta con la “calamidad” que tenía que venir sobre Judá. (2Re 22:20; 2Cr 34:28.) Josías murió antes de la llegada de esa calamidad, cuando los babilonios en 609-607 a. E.C. sitiaron y destruyeron Jerusalén. Además, la expresión ‘ser recogido a sus antepasados’ no excluye necesariamente el morir de una manera violenta en batalla, como lo indica el uso de la expresión equiparable ‘yacer con los antepasados’, que hace referencia tanto a morir en batalla como a una muerte no violenta. (Compárese con Dt 31:16; 1Re 2:10; 22:34, 40.)

*** it-2 pág. 607 Paz ***
La profecía sobre que Josías ‘sería recogido a su propio cementerio en paz’ indicó que moriría antes de la predicha calamidad sobre Jerusalén. (2Re 22:20; 2Cr 34:28; compárese con 2Re 20:19.)

28 de sept. Lectura de la Biblia: 2 Reyes 23 a 25


(2 REYES 23:4)

“Y el rey pasó a mandar a Hilquías el sumo sacerdote y a los sacerdotes del segundo rango y a los guardas de la puerta que sacaran del templo de Jehová todos los utensilios hechos para Baal y para el poste sagrado y para todo el ejército de los cielos. Entonces los quemó fuera de Jerusalén, en los terraplenes de Cedrón, y trajo el polvo de ellos a Betel.”

*** it-1 pág. 265 Baal ***
Hay indicios de que tanto a Baal como a otros dioses y diosas cananeos sus adoradores los relacionaban con ciertos cuerpos celestes. Por ejemplo, uno de los textos de Ras Shamra menciona una ofrenda a la “Reina Shapash (el Sol) y a las estrellas”, y otro alude al “ejército del sol y la hueste del día”.
Por tanto, es preciso mencionar que la Biblia hace varias alusiones a los cuerpos celestes en relación con la adoración a Baal. Al describir el derrotero pecaminoso del reino de Israel, el registro de las Escrituras dice: “Siguieron dejando todos los mandamientos de Jehová [...], y empezaron a inclinarse ante todo el ejército de los cielos y a servir a Baal”. (2Re 17:16.) En cuanto al reino de Judá, se informa que en el mismo templo de Jehová llegaron a estar “los utensilios hechos para Baal y para el poste sagrado y para todo el ejército de los cielos”. También, la gente por todo Judá hizo “humo de sacrificio a Baal, al sol y a la luna y a las constelaciones del zodíaco y a todo el ejército de los cielos”. (2Re 23:4, 5; 2Cr 33:3; véase también Sof 1:4, 5.)

(2 REYES 23:5)

“Y a la fuerza dejó sin negocio a los sacerdotes de dioses extranjeros, que los reyes de Judá habían colocado para que hicieran humo de sacrificio en los lugares altos de las ciudades de Judá y en los alrededores de Jerusalén, y también a los que hacían humo de sacrificio a Baal, al sol y a la luna y a las constelaciones del zodíaco y a todo el ejército de los cielos.”

*** it-1 pág. 265 Baal ***
Hay indicios de que tanto a Baal como a otros dioses y diosas cananeos sus adoradores los relacionaban con ciertos cuerpos celestes. Por ejemplo, uno de los textos de Ras Shamra menciona una ofrenda a la “Reina Shapash (el Sol) y a las estrellas”, y otro alude al “ejército del sol y la hueste del día”.
Por tanto, es preciso mencionar que la Biblia hace varias alusiones a los cuerpos celestes en relación con la adoración a Baal. Al describir el derrotero pecaminoso del reino de Israel, el registro de las Escrituras dice: “Siguieron dejando todos los mandamientos de Jehová [...], y empezaron a inclinarse ante todo el ejército de los cielos y a servir a Baal”. (2Re 17:16.) En cuanto al reino de Judá, se informa que en el mismo templo de Jehová llegaron a estar “los utensilios hechos para Baal y para el poste sagrado y para todo el ejército de los cielos”. También, la gente por todo Judá hizo “humo de sacrificio a Baal, al sol y a la luna y a las constelaciones del zodíaco y a todo el ejército de los cielos”. (2Re 23:4, 5; 2Cr 33:3; véase también Sof 1:4, 5.)

*** it-1 pág. 546 Constelación Mazarot ***
CONSTELACIÓN MAZAROT
El targum arameo identifica Mazarot con el término maz•za•lóhth, que aparece en 2 Reyes 23:5, “constelaciones del zodíaco” (NM), “las doce constelaciones” (Mod) o los signos del zodíaco (CI, LT, NBE). Hay quien cree que la palabra en cuestión se deriva de una raíz que significa “rodear” y que Mazarot se refiere a la zona celeste del zodiaco. Sin embargo, en la expresión “a su tiempo señalado”, registrada en Job 38:32, se utiliza un pronombre hebreo en singular, mientras que el término de 2 Reyes 23:5 está en plural. Por consiguiente, parece ser que Mazarot hace referencia a una constelación en particular más bien que a todo el zodiaco, si bien en la actualidad no es posible determinar a ciencia cierta de qué constelación se trata.

*** it-2 pág. 1237 Zodiaco ***
ZODIACO
Zona de la esfera celeste que se extiende unos 9° a uno y otro lado del plano de la órbita de la Tierra alrededor del Sol. Segundo de Reyes 23:5 dice con respecto al rey Josías de Judá: “Y a la fuerza dejó sin negocio a los sacerdotes de dioses extranjeros, que los reyes de Judá habían colocado para que hicieran humo de sacrificio en los lugares altos de las ciudades de Judá y en los alrededores de Jerusalén, y también a los que hacían humo de sacrificio a Baal, al sol y a la luna y a las constelaciones del zodíaco y a todo el ejército de los cielos”. La expresión que aquí se traduce “constelaciones del zodíaco” proviene de la palabra hebrea maz•za•lóhth, que solo aparece una vez en la Biblia, aunque puede estar relacionada con la palabra Maz•za•róhth, que se halla en Job 38:32. El contexto ayuda a aclarar su significado.
El descubrimiento de lo que podría llamarse la zona zodiacal suele atribuirse a los antiguos babilonios. Estos observaron el aparente recorrido anual del Sol entre las estrellas, recorrido que se conoce actualmente como la eclíptica. Los astrónomos podían notar que dentro de una zona de unos 18°, 9° a cada lado de la eclíptica, se producía el movimiento aparente del Sol, la Luna y los planetas principales, según se ve desde la Tierra. Sin embargo, hubo que esperar al siglo II a. E.C. para que un astrónomo griego dividiera el zodiaco en doce partes iguales de 30° cada una. Estas partes, conocidas como los signos del zodiaco, recibieron el nombre de las constelaciones correspondientes. La palabra “zodiaco” viene del griego y significa “círculo de animales”, pues la mayoría de las doce constelaciones del zodiaco en un principio tenían nombres de animales terrestres o marinos.
En la actualidad estos signos ya no corresponden a las constelaciones de las que recibieron su nombre originalmente. Esto es debido a lo que se conoce como la precesión de los equinoccios, lo que resulta en un desplazamiento gradual de las constelaciones de 1° hacia el E. cada setenta años, en un ciclo de aproximadamente veintiséis mil años. Por consiguiente, el signo de Aries se ha desplazado en los pasados dos mil años unos 30° y ha entrado en el de la constelación Piscis.
Su conexión con la astrología. Las constelaciones del zodiaco fueron objeto de adoración falsa desde los primeros tiempos de Mesopotamia. Se atribuyeron ciertas cualidades a cada una de las diferentes constelaciones, que entonces se utilizaron en predicciones astrológicas basadas en la posición o relación particular de los cuerpos celestes con los signos del zodiaco en cualquier momento dado. Como se muestra en el texto de 2 Reyes 23:5, la astrología se introdujo en Judá por medio de sacerdotes de dioses extranjeros que ciertos reyes habían hecho venir al país. Jehová Dios había prohibido mucho antes tal culto a las estrellas bajo pena de muerte. (Dt 17:2-7.)
La astrología era una faceta predominante de la adoración babilonia. Sin embargo, las predicciones de los astrólogos basadas en el zodiaco no la salvaron de la destrucción, como el profeta Isaías había advertido de antemano con exactitud. (Isa 47:12-15; véase ASTRÓLOGOS.)
En la actualidad, los signos del zodiaco siguen desempeñando un papel importante en la adoración de mucha gente. Es digno de mención que los signos del zodiaco se introdujeron en algunas catedrales religiosas de la cristiandad, y se pueden ver hoy en, por ejemplo, la catedral de Notre-Dame de París, así como en las catedrales de Amiens y Chartres (Francia).

(2 REYES 23:6)

“Además, sacó el poste sagrado desde la casa de Jehová hasta las afueras de Jerusalén, al valle torrencial de Cedrón, y lo quemó en el valle torrencial de Cedrón y lo molió hasta que quedó hecho polvo, y echó su polvo sobre la sepultura de los hijos del pueblo.”

*** it-2 pág. 687 Poste sagrado ***
La degradada adoración de Aserá llegó a practicarse hasta en el mismísimo templo de Jehová. El rey Manasés hasta colocó allí una imagen tallada del poste sagrado, probablemente una representación de la diosa Aserá. (2Re 21:7.) A Manasés se le disciplinó con el cautiverio en Babilonia, si bien demostró haberse beneficiado de dicha disciplina, pues cuando regresó a Jerusalén, limpió la casa de Jehová de objetos idolátricos. No obstante, su hijo Amón reanudó el degradante culto a Baal y Aserá, que iba acompañado de prostitución ceremonial. (2Cr 33:11-13, 15, 21-23.) Eso obligó al justo rey Josías, sucesor de Amón, a derribar “las casas de los prostitutos de templo que estaban en la casa de Jehová, donde las mujeres tejían tiendas-capillas para el poste sagrado”. (2Re 23:4-7.)

*** it-2 pág. 1007 Sepultura ***
Se cree que el “cementerio de los hijos del pueblo” (“las sepulturas de la gente común”, Mod), situado en el valle de Cedrón, era un cementerio para la clase más pobre. (Jer 26:23; 2Re 23:6.)

(2 REYES 23:7)

“Además, demolió las casas de los prostitutos de templo que estaban en la casa de Jehová, donde las mujeres tejían tiendas-capillas para el poste sagrado.”

*** it-2 pág. 687 Poste sagrado ***
La degradada adoración de Aserá llegó a practicarse hasta en el mismísimo templo de Jehová. El rey Manasés hasta colocó allí una imagen tallada del poste sagrado, probablemente una representación de la diosa Aserá. (2Re 21:7.) A Manasés se le disciplinó con el cautiverio en Babilonia, si bien demostró haberse beneficiado de dicha disciplina, pues cuando regresó a Jerusalén, limpió la casa de Jehová de objetos idolátricos. No obstante, su hijo Amón reanudó el degradante culto a Baal y Aserá, que iba acompañado de prostitución ceremonial. (2Cr 33:11-13, 15, 21-23.) Eso obligó al justo rey Josías, sucesor de Amón, a derribar “las casas de los prostitutos de templo que estaban en la casa de Jehová, donde las mujeres tejían tiendas-capillas para el poste sagrado”. (2Re 23:4-7.)

(2 REYES 23:8)

“Entonces trajo a todos los sacerdotes de las ciudades de Judá, a fin de hacer inservibles para adoración los lugares altos donde los sacerdotes habían hecho humo de sacrificio, desde Gueba hasta Beer-seba; y demolió los lugares altos de las puertas que estaban a la entrada de la puerta de Josué, el jefe de la ciudad, que quedaba a la izquierda de una persona que entrara por la puerta de la ciudad.”

*** it-1 pág. 298 Beer-seba ***
Llegó a representar el extremo S. de la Tierra Prometida, tal como se expresa en la frase proverbial ‘desde Dan hasta Beer-seba’ (Jue 20:1), o a la inversa, “desde Beer-seba hasta Dan”. (1Cr 21:2; 2Cr 30:5.) Después de la división de la nación en dos reinos, Beer-seba siguió significando el límite meridional del reino de Judá, como se puede ver por las expresiones “desde Gueba hasta Beer-seba” (2Re 23:8) y “desde Beer-seba hasta la región montañosa de Efraín” (donde empezaba el reino septentrional de Israel). (2Cr 19:4.) En la época posterior al exilio se usó la expresión “desde Beer-seba hasta el mismo valle de Hinón” para referirse a la zona que ocuparon los repatriados de Judá. (Ne 11:27, 30.)
Había otras ciudades de la Tierra Prometida situadas al S. de Beer-seba, de la misma manera que algunas ciudades israelitas se encontraban al N. de Dan. Sin embargo, tanto Dan como Beer-seba estaban en las fronteras naturales del país. Beer-seba se hallaba al S. de las montañas de Judá, en el confín del desierto. Además, fue una de las ciudades principales de Judá (junto con Jerusalén y Hebrón), no solo por estar bien abastecida de agua para la agricultura y la cría de ganado, sino también porque era una encrucijada de caminos importantes. Una antigua ruta iba desde Egipto hasta Beer-seba por el “Camino de los Pozos” a través de Qadés-barnea, y se unía con otro camino, por el que viajaban las caravanas de camellos de los “reinos de las especias” de la península arábiga que se dirigían a Filistea o Judá. De Ezión-guéber, en el golfo de ʽAqaba, salía otra ruta que cruzaba el Arabá, luego giraba hacia el O., pasaba por la Subida de Aqrabim y conducía a Beer-seba. De Gaza, en la llanura filistea, partía una ramificación del Camino del Mar en dirección SE. que llegaba hasta Beer-seba. Por otra parte, la ciudad estaba comunicada con el resto de Judá por un camino que salía de ella en dirección NE., remontaba la meseta, se adentraba en las montañas de Judá hasta llegar a Jerusalén y continuaba hacia el N. (Gé 22:19.)

*** it-1 pág. 1054 Gueba ***
Parece ser que estaba situada cerca del límite septentrional del reino de Judá, de ahí la expresión “desde Gueba hasta Beer-seba”. (2Re 23:8.)

*** it-2 pág. 132 Josué ***
3. Jefe de Jerusalén del tiempo del rey Josías. Parece que los lugares altos de adoración falsa estaban ubicados cerca de la residencia de Josué, pero Josías los demolió. (2Re 23:8.)

*** it-2 pág. 762 Puerta, paso de entrada ***
En 2 Reyes 23:8 se hace referencia a los “lugares altos de las puertas que estaban a la entrada de la puerta de Josué, el jefe de la ciudad, que quedaba a la izquierda de una persona que entrara por la puerta de la ciudad”. La “puerta de Josué” no era una puerta de la ciudad, sino una puerta intramuros que llevaba a la residencia del gobernador, la cual quedaba a la izquierda según se entraba por la puerta de la ciudad.

(2 REYES 23:10)

“E hizo inservible para adoración a Tófet, que está en el valle de los hijos de Hinón, para que nadie hiciera pasar a su hijo o a su hija por el fuego a Mólek.”

*** it-1 pág. 1155 Hinón, Valle de ***
Se ensancha cerca del punto de convergencia con los valles de Tiropeón y Cedrón, y era en ese punto donde probablemente estaba Tófet. (2Re 23:10.)

*** it-1 pág. 1155 Hinón, Valle de ***
El rey Josías, nieto de Manasés, puso fin a esta práctica detestable de Tófet, profanando ese lugar de modo que quedara inadecuado para el culto. Puede ser que lo hiciese esparciendo huesos o desechos sobre la tierra. (2Re 23:10.)

*** it-2 pág. 71 Jerusalén ***
Su nieto Josías detuvo por un tiempo esta decadencia, y durante su gobernación el valle de Hinón —que los idólatras habían utilizado para practicar ritos abominables— fue hecho “inservible para adoración”, probablemente siendo profanado y convertido en un basurero de la ciudad. (2Re 23:10; 2Cr 33:6.)

*** it-2 pág. 1141 Tófet ***
TÓFET
Lugar situado a las afueras de Jerusalén donde los israelitas apóstatas, entre ellos sus reyes Acaz y Manasés, participaron en el sacrificio de niños durante un período de tiempo considerable. Finalmente, el rey Josías lo inutilizó para el culto. (2Re 23:10; 2Cr 28:3; 33:6; Jer 7:31-33; 19:3-14; 32:35.) Tófet probablemente ocupaba una sección del valle de Hinón cercana a la Puerta de los Tiestos. (Jer 19:2, 6, 14; véase HINÓN, VALLE DE.)
En un comentario acerca de 2 Reyes 23:10, el erudito judío David Kimhi (1160[?]-1235[?]) ofrece esta posible explicación acerca de Tófet: “Nombre del lugar donde hacían pasar a sus hijos por [el fuego] a Mólek. El nombre del lugar era Tófet, y decían que se llamaba así porque los adoradores bailaban y tocaban panderetas [heb. tup•pím] para que el padre no oyese los gritos de su hijo cuando lo hacían pasar por el fuego, y para que no se le conmoviera el corazón y arrebatara [a su hijo] de las manos [de los adoradores]. Este lugar era un valle que pertenecía a un hombre llamado Hinón, y se le llamó ‘Valle de Hinón’ y ‘Valle del Hijo de Hinón’ [...]. Josías contaminó aquel lugar y lo convirtió en un sitio inmundo, para que se echaran en él cadáveres y toda inmundicia, de modo que nunca subiera al corazón de un hombre hacer pasar a su hijo o a su hija por el fuego a Mólek”. (Biblia Rabbinica, Jerusalén, 1972.)

*** w88 15/1 pág. 31 El sacrificio de jóvenes... una idea que no vino de Dios ***
EN LA antigüedad, fuera de los muros de Jerusalén había un lugar llamado Tófet. Allí, israelitas apóstatas —entre ellos los reyes Acaz y Manasés— practicaron la terrible costumbre de sacrificar niños. Finalmente, el fiel rey Josías puso fin a aquella práctica al convertir a Tófet en un lugar inservible para ceremonias religiosas. (2 Reyes 23:10; 2 Crónicas 28:1-4; 33:1, 6.)
¿Por qué se llamó Tófet a aquel lugar? El origen de la palabra está en disputa, pero es interesante notar lo que dijo sobre ese lugar el erudito judío David Kimhi (c. 1160-c. 1235). Al considerar 2 Reyes 23:10, donde se menciona a Tófet, escribió: “El nombre del lugar donde hacían pasar [por fuego] a sus hijos a Mólek. El nombre del lugar era Tófet, y se decía que se llamaba así porque los adoradores bailaban y tocaban panderetas [hebreo: tup•pím] para que el padre no oyera los gritos de su hijo cuando lo hacían pasar por el fuego, y para que no se le agitara el corazón y lo llevara a quitar al joven de las manos de ellos. Y este lugar era un valle que pertenecía a un hombre llamado Hinón y fue llamado ‘valle de Hinón’ y ‘valle del Hijo de Hinón’ [...] Josías contaminó aquel lugar e hizo que llegara a ser un lugar inmundo, donde se echaran cadáveres y toda inmundicia, de modo que nunca jamás subiera al corazón de un hombre hacer pasar a su hijo y su hija en el fuego a Mólek”.

(2 REYES 23:11)

“Además, hizo que los caballos que los reyes de Judá habían dado al sol cesaran de entrar en la casa de Jehová por el comedor de Natán-mélec el oficial de la corte, que estaba en las galerías; y los carros del sol los quemó en el fuego.”

*** it-1 pág. 435 Carro ***
Por otra parte, los gobernantes apóstatas de Judá dedicaron a la adoración del Sol los carros sagrados y los caballos que tiraban de ellos. (2Re 23:11.)

(2 REYES 23:13)

“Y los lugares altos que estaban enfrente de Jerusalén, que estaban a la derecha del monte de Arruinamiento, que Salomón el rey de Israel había edificado a Astoret, la cosa repugnante de los sidonios, y a Kemós, la cosa repugnante de Moab, y a Milcom, la cosa detestable de los hijos de Ammón, el rey los hizo inservibles para adoración.”

*** it-2 pág. 548 Olivos, Monte de los ***
Fue allí, “a la derecha [o sur] del monte de Arruinamiento”, donde el rey Salomón edificó lugares altos para adoración idolátrica, que tiempo después el rey Josías hizo inservibles para ese propósito. (1Re 11:7; 2Re 23:13, nota.)

(2 REYES 23:15)

“Y también el altar que estaba en Betel, el lugar alto que había hecho Jeroboán hijo de Nebat, que hizo pecar a Israel, aun aquel altar y el lugar alto los demolió. Entonces quemó el lugar alto; [lo] molió hasta que quedó hecho polvo, y quemó el poste sagrado.”

*** it-1 pág. 348 Betel ***
En cumplimiento de la profecía de Oseas, se había llevado el becerro de oro de Betel al rey de Asiria (Os 10:5, 6), pero el altar original de Jeroboán todavía permanecía allí en los días del rey Josías de Judá. Durante o después de su decimoctavo año de reinado (642 a. E.C.), Josías llegó hasta Betel y las ciudades de Samaria en su lucha contra la religión falsa. Destruyó el lugar de adoración idolátrica en esta ciudad, primero quemando en el altar los huesos de las tumbas cercanas y profanándolo así en cumplimiento de la profecía dada por el “hombre del Dios verdadero” más de tres siglos antes. La única sepultura que se respetó fue la del “hombre del Dios verdadero”, lo que supuso respetar también los huesos del profeta anciano que ocupaba la misma sepultura. (2Re 22:3; 23:15-18; 1Re 13:2, 29-32.)

*** it-2 pág. 258 Lugares altos ***
Unos cien años después, el fiel rey Josías de Judá derribó el altar y el lugar alto de Betel y profanó los restos del altar quemando huesos humanos sobre él. También quitó todas las casas de los lugares altos que había en las ciudades de Samaria, sacrificó (mató) a todos los sacerdotes de esos lugares y quemó huesos humanos sobre los altares. (2Re 23:15-20.) Con ello se cumplió una profecía que había pronunciado unos trescientos años antes un “hombre de Dios” cuyo nombre no se menciona. (1Re 13:1, 2.)

*** it-2 pág. 706 Presciencia, predeterminación ***
La profecía de Jehová concerniente a Josías requería que algún descendiente de David se llamara así, y además predijo que ese rey tomaría acción contra la adoración falsa que se practicaba en la ciudad de Betel. (1Re 13:1, 2.) Más de tres siglos después, un rey con ese nombre cumplió esta profecía. (2Re 22:1; 23:15, 16.) Sin embargo, no prestó atención a “las palabras de Nekó procedentes de la boca de Dios”, lo que resultó en su muerte. (2Cr 35:20-24.) Por lo tanto, aunque Dios lo preconoció y predeterminó para hacer un trabajo específico, Josías era una persona con libre albedrío que podía escoger entre obedecer o no hacerlo.

*** si pág. 68 párr. 25 Libro bíblico número 11: 1 Reyes ***
El poder de profecía de Jehová se ve claramente por el cumplimiento de muchas profecías que se dan en Primero de los Reyes. Un ejemplo es el de la predicción notable, hecha con más de 300 años de anterioridad, de que Josías sería quien destrozaría el altar de Jeroboán en Betel. ¡Josías lo hizo! (1 Rey. 13:1-3; 2 Rey. 23:15.)

(2 REYES 23:16)

“Cuando Josías se volvió, llegó a ver las sepulturas que había allí en la montaña. De manera que envió y tomó los huesos de las sepulturas y los quemó sobre el altar, para hacerlo inservible para adoración, conforme a la palabra de Jehová que el hombre del Dios [verdadero] había proclamado, [aquel] que proclamó estas cosas.”

*** it-1 pág. 348 Betel ***
En cumplimiento de la profecía de Oseas, se había llevado el becerro de oro de Betel al rey de Asiria (Os 10:5, 6), pero el altar original de Jeroboán todavía permanecía allí en los días del rey Josías de Judá. Durante o después de su decimoctavo año de reinado (642 a. E.C.), Josías llegó hasta Betel y las ciudades de Samaria en su lucha contra la religión falsa. Destruyó el lugar de adoración idolátrica en esta ciudad, primero quemando en el altar los huesos de las tumbas cercanas y profanándolo así en cumplimiento de la profecía dada por el “hombre del Dios verdadero” más de tres siglos antes. La única sepultura que se respetó fue la del “hombre del Dios verdadero”, lo que supuso respetar también los huesos del profeta anciano que ocupaba la misma sepultura. (2Re 22:3; 23:15-18; 1Re 13:2, 29-32.)

*** it-2 pág. 258 Lugares altos ***
Unos cien años después, el fiel rey Josías de Judá derribó el altar y el lugar alto de Betel y profanó los restos del altar quemando huesos humanos sobre él. También quitó todas las casas de los lugares altos que había en las ciudades de Samaria, sacrificó (mató) a todos los sacerdotes de esos lugares y quemó huesos humanos sobre los altares. (2Re 23:15-20.) Con ello se cumplió una profecía que había pronunciado unos trescientos años antes un “hombre de Dios” cuyo nombre no se menciona. (1Re 13:1, 2.)

*** it-2 pág. 706 Presciencia, predeterminación ***
La profecía de Jehová concerniente a Josías requería que algún descendiente de David se llamara así, y además predijo que ese rey tomaría acción contra la adoración falsa que se practicaba en la ciudad de Betel. (1Re 13:1, 2.) Más de tres siglos después, un rey con ese nombre cumplió esta profecía. (2Re 22:1; 23:15, 16.) Sin embargo, no prestó atención a “las palabras de Nekó procedentes de la boca de Dios”, lo que resultó en su muerte. (2Cr 35:20-24.) Por lo tanto, aunque Dios lo preconoció y predeterminó para hacer un trabajo específico, Josías era una persona con libre albedrío que podía escoger entre obedecer o no hacerlo.

(2 REYES 23:19)

“Y también todas las casas de los lugares altos que había en las ciudades de Samaria, que los reyes de Israel habían construido para causar ofensa, las quitó Josías, y pasó a hacer con ellas conforme a todas las obras que había hecho en Betel.”

*** it-2 págs. 919-920 Samaria ***
2. Territorio del reino septentrional de diez tribus de Israel. El nombre de su capital, Samaria, a veces se aplicó a toda esa zona. Por ejemplo, a Acab no se le llamó “el rey de Samaria” con el sentido de rey de la ciudad únicamente, sino con el sentido más amplio de rey de las diez tribus. (1Re 21:1.) De igual manera, la expresión “las ciudades de Samaria” hacía referencia a las que estaban esparcidas por todas las diez tribus, no a las ciudades agrupadas en torno a la capital. (2Re 23:19; esta misma expresión se registra en 1Re 13:32; en caso de que se usara antes de la edificación de la ciudad de Samaria, puede haber tenido un valor profético; de no ser así, pudo haberla introducido el escritor de los Reyes.) El hambre que hubo “en Samaria” en los días de Acab se extendió por todo el reino de Samaria y, de hecho, hasta incluyó a Fenicia, abarcando por lo menos desde el valle torrencial de Kerit, al E. del Jordán, hasta Sarepta, en la costa mediterránea. (1Re 17:1-12; 18:2, 5, 6.) De manera similar, la promesa de restauración concerniente a “las montañas de Samaria” debe haber abarcado la totalidad del reino de Samaria. (Jer 31:5.)

(2 REYES 23:20)

“Por consiguiente, sacrificó sobre los altares a todos los sacerdotes de los lugares altos que había allí y quemó sobre ellos huesos humanos. Después de eso regresó a Jerusalén.”

*** it-2 pág. 258 Lugares altos ***
Unos cien años después, el fiel rey Josías de Judá derribó el altar y el lugar alto de Betel y profanó los restos del altar quemando huesos humanos sobre él. También quitó todas las casas de los lugares altos que había en las ciudades de Samaria, sacrificó (mató) a todos los sacerdotes de esos lugares y quemó huesos humanos sobre los altares. (2Re 23:15-20.) Con ello se cumplió una profecía que había pronunciado unos trescientos años antes un “hombre de Dios” cuyo nombre no se menciona. (1Re 13:1, 2.)

(2 REYES 23:26)

“Sin embargo, Jehová no se volvió del gran ardor de su cólera, con que ardía su cólera contra Judá por todas las cosas ofensivas con las cuales Manasés había hecho que ofendieran.”

*** it-1 pág. 1155 Hinón, Valle de ***
El profeta también dijo que se castigaría a la nación por lo que Manasés había hecho. (Jer 15:4; compárese con 2Re 23:26; Jer 32:30-35.) Además, la declaración de Jeremías en el capítulo 19, versículo 3, es paralela a la registrada en 2 Reyes 21:12. Sin embargo, en los días de Jeremías el pueblo todavía seguía con sus prácticas idolátricas, lo que mostraba que no se había arrepentido en absoluto de los graves pecados en los que había participado durante el reinado de Manasés.

*** w86 1/10 pág. 25 El sacrificio de hijos... ¿por qué tan detestable? ***
EN LOS días de los reyes de Judea Acaz y Manasés, la nación de Israel cayó en el lazo de la adoración depravada de las naciones vecinas. Esto incluía el sacrificar a sus hijos a Mólek. (2 Crónicas 28:3; 33:6, 9.) Aunque el rey Josías abolió después muchas de las prácticas “detestables”, “Jehová no se volvió del gran ardor de su cólera, con que ardía su cólera contra Judá por todas las cosas ofensivas con las cuales Manasés los había hecho ofender”. (2 Reyes 23:10, 26.) ¿Por qué? ¿Qué hizo que la transgresión fuera tan “ofensiva” que no podía perdonarse?
“El sacrificio de hijos era un rasgo prominente de la adoración del fenicio Malik-Baal-Kronos”, dice la Jewish Encyclopedia de Funk y Wagnalls. Originalmente los fenicios ocupaban las regiones costaneras al norte de Canaán. Puesto que eran navegantes, establecieron colonias por todo el Mediterráneo, y dondequiera que iban llevaban consigo su rito detestable del sacrificio de hijos. Un reciente hallazgo arqueológico en la antigua ciudad fenicia de Cartago (ahora un suburbio de Túnez en Tunicia, África del Norte) ha arrojado más luz sobre la profunda depravación de esta práctica.
El sitio fue descubierto primero en 1921. Pero a partir de los años setenta se hizo una excavación intensiva debido a la expansión de la ciudad moderna hacia esa área. La excavación resultó en un inmenso cementerio de restos de niños sacrificados. La publicación Biblical Archaeology Review informa:
“Aquí, desde el siglo octavo a.E.C. hasta el siglo segundo a.E.C., padres y madres de Cartago enterraban los huesos de sus hijos sacrificados al dios Baal Hamón y a la diosa Tanit. Para el siglo cuarto a.E.C. el Tófet (del Tófet bíblico) quizás haya sido tan grande como de unos 6.000 metros cuadrados (64.800 pies cuadrados), con nueve niveles para enterrar”.
Se descubrieron sitios iguales a este en Sicilia, en Cerdeña y otros lugares de Tunicia. En un tiempo estas habían sido colonias fenicias. En el cementerio cartaginés, los investigadores encontraron numerosas marcas de piedra inscritas con figuras de la diosa Tanit, quien ha sido identificada con la diosa cananea Astoret, o Astarté, la esposa de Baal. Debajo de esas marcas se encontraron urnas de barro, algunas brillantemente decoradas, que contenían los huesos chamuscados de las víctimas sacrificadas.
Como indicación de lo difundida que estaba tal práctica, el informe dice: “Usando la densidad de las urnas en nuestra área excavada como modelo, calculamos que pueden haberse depositado allí tantas como 20.000 urnas entre los años 400 y 200 a.E.C.”. Esta enorme cifra es más horrible aún cuando se toma en cuenta que Cartago, en su apogeo, tenía solamente unos 250.000 habitantes, señala el artículo.
Las inscripciones en los marcadores de piedra muestran que los hijos eran sacrificados para cumplir con los votos que sus padres hacían a Baal o Tanit a cambio de favores. Los rangos y títulos en los marcadores indican que la práctica era particularmente popular en la clase social más elevada, evidentemente para invocar la bendición de los dioses en sus esfuerzos por conseguir y mantener su riqueza e influencia. Se descubrió que algunas de las urnas contenían los restos de dos o tres niños, posiblemente de la misma familia, juzgando por las diferencias en la edad.
Si la práctica de los fenicios era horrenda, entonces recuerde que “Manasés siguió seduciendo a Judá y los habitantes de Jerusalén para que hiciesen peor que las naciones que Jehová había aniquilado de delante de los hijos de Israel”. (2 Crónicas 33:9.) No fue exageración cuando Jehová dijo: “Han llenado este lugar de la sangre de los inocentes”. (Jeremías 19:4.) Apropiadamente, el artículo Review observa: “La colección creciente de pruebas arqueológicas y epigráficas, provista por los mismos cartagineses, da a entender enfáticamente que los escritores clásicos y bíblicos sabían de lo que estaban hablando”.
De modo que tal como “aniquiló” a las “naciones” idólatras cananeas, Jehová tampoco pasó por alto a los infieles israelitas. Ellos recibieron su pago justo a manos de los babilonios en 607 a.E.C.

(2 REYES 23:29)

“En sus días Faraón Nekoh el rey de Egipto subió al rey de Asiria junto al río Éufrates, y el rey Josías procedió a ir a su encuentro; pero aquel le dio muerte en Meguidó tan pronto como lo vio.”

*** w00 15/9 pág. 30 El humilde Josías tuvo el favor de Jehová ***
Sin embargo, debido a que Josías se ha humillado ante Jehová Dios, no tendrá que contemplar la calamidad. Será recogido a sus antepasados y llevado a su cementerio en paz (2 Reyes 22:14-20; 2 Crónicas 34:22-28).
¿Fue exacta la profecía de Huldá, dado que Josías murió en una batalla? (2 Reyes 23:28-30). Sí, fue exacta, pues la “paz” que hallaría en su cementerio contrasta con “la calamidad” que tenía que venir sobre Judá (2 Reyes 22:20; 2 Crónicas 34:28). Josías murió antes de que llegara esa calamidad, en 609-607 a.E.C., cuando los babilonios sitiaron y destruyeron Jerusalén. Además, ‘ser recogido a sus antepasados’ no excluye necesariamente morir de manera violenta. Se utiliza una expresión equiparable cuando se hace referencia tanto a una muerte violenta como a una no violenta (Deuteronomio 31:16; 1 Reyes 2:10; 22:34, 40).

*** it-1 pág. 238 Asiria ***
Según esta misma crónica, en el año decimocuarto de Nabopolasar (632 a. E.C.), Asur-uballit II intentó perpetuar el dominio asirio, con la ciudad de Harán como capital de su reino. Respecto al decimoséptimo año (629 a. E.C.) de Nabopolasar, dice: “En el mes Duʼuzu, Asur-uballit, rey de Asiria, (y) un gran [ejército de] E[gip]to [que había venido en su ayuda] cruzó el río (Éufrates) y [marchó a] la conquista de Harán”. (Ancient Near Eastern Texts, edición de J. B. Pritchard, 1974, pág. 305.) De hecho, lo que este pasaje narra es el intento de Asur-uballit de reconquistar Harán, pues con anterioridad se le había hecho huir de la ciudad. Esta referencia concuerda con las palabras sobre el faraón Nekoh —cuya intervención le costó la vida al rey Josías de Judá (c. 629 a. E.C.)— que se hallan en 2 Reyes 23:29, donde dice que “Faraón Nekoh el rey de Egipto subió al rey de Asiria junto al río Éufrates”, seguramente con el fin de ayudarle. Este “rey de Asiria” bien pudo haber sido Asur-uballit II. Sin embargo, la campaña militar contra Harán fracasó: el Imperio asirio había llegado a su fin.

*** it-2 pág. 481 Nekó, Nekoh ***
Hacia el final del año trigésimo primero del reinado de Josías (659-629 a. E.C.), el faraón Nekó estaba en camino para ayudar a los asirios en el río Éufrates. En esa ocasión Josías no hizo caso de “las palabras de Nekó procedentes de la boca de Dios” y fue herido mortalmente mientras trataba de hacer retroceder a las fuerzas egipcias en Meguidó. Unos tres meses más tarde, el faraón Nekó capturó a Jehoacaz, el sucesor de Josías, y convirtió en vasallo suyo al rey Eliaquim, de veinticinco años de edad, a quien cambió el nombre a Jehoiaquim. También impuso una fuerte multa al reino de Judá. (2Cr 35:20–36:4; 2Re 23:29-35.) Entre tres y cuatro años después (625 a. E.C.), los babilonios al mando de Nabucodonosor derrotaron a las fuerzas de Nekó en Carquemis. (Jer 46:2.)

(2 REYES 23:34)

“Además, Faraón Nekoh hizo rey a Eliaquim hijo de Josías en lugar de Josías su padre, y le cambió el nombre al de Jehoiaquim; y a Jehoacaz lo tomó y luego lo llevó a Egipto, donde por fin murió.”

*** jr cap. 13 pág. 158 párr. 10 “Jehová ha hecho lo que tenía pensado” ***
Acerca de Jehoacaz (o Salum), un hijo del rey Josías, vaticinó que sería llevado en cautividad y que nunca más volvería a Judá (Jer. 22:11, 12). Y así fue (2 Rey. 23:31-34).

(2 REYES 24:1)

“En sus días Nabucodonosor el rey de Babilonia subió, de modo que Jehoiaquim llegó a ser su siervo por tres años. Sin embargo, se volvió y se rebeló contra él.”

*** dp cap. 3 pág. 31 párr. 3 Sometidos a prueba, pero fieles a Jehová ***
3 Al año siguiente, ya coronado rey de Babilonia, Nabucodonosor reanudó las campañas militares de Siria y Palestina. La primera vez que llegó a Jerusalén fue durante ese período. La Biblia informa: “En sus días Nabucodonosor el rey de Babilonia subió, de modo que Jehoiaquim llegó a ser su siervo por tres años. Sin embargo, se volvió y se rebeló contra él” (2 Reyes 24:1).

*** it-1 pág. 951 Pueblos enemigos que atacaron a Israel ***
Babilonia 2Re 24:1, 12-17; 25:1-21

*** it-1 pág. 952 Pueblos enemigos que atacaron a Israel ***
[Fotografía en la página 952]
Registro babilonio de la invasión de Judá por Nabucodonosor

*** it-2 pág. 31 Jehoiaquim ***
Segundo de los Reyes 24:1 muestra que Nabucodonosor ejerció presión sobre el rey de Judea, “de modo que Jehoiaquim llegó a ser su siervo [o vasallo] por tres años. Sin embargo, [Jehoiaquim] se volvió y se rebeló contra él [Nabucodonosor]”. Al parecer, es a este tercer año de Jehoiaquim como rey vasallo de Babilonia al que se hace referencia en Daniel 1:1. No podía ser el tercer año de su reinado sobre Judá (que duró once años), pues en aquel tiempo Jehoiaquim no era un vasallo de Babilonia, sino del faraón Nekó de Egipto. Hasta el cuarto año del gobierno de Jehoiaquim sobre Judá no acabó Nabucodonosor con la dominación egipcia sobre Siria y Palestina mediante su victoria en Carquemis (625 a. E.C., al parecer después de Nisán). (Jer 46:2.) Ya que la rebelión de Jehoiaquim contra Babilonia provocó su caída después de unos once años en el trono, el principio de su vasallaje de tres años a Babilonia debe haber empezado hacia el fin de su octavo año de gobernación, es decir, a principios de 620 a. E.C.

*** it-2 pág. 106 Joaquín ***
Joaquín llegó a ser rey a la edad de dieciocho años, y continuó con las malas prácticas de su padre. (2Re 24:8, 9; 2Cr 36:9, nota.) Jehoiaquim, padre de Joaquín, había estado bajo la dominación de Nabucodonosor, el rey de Babilonia, pero se había rebelado en el tercer año de ese vasallaje, es decir, en 618 a. E.C. (2Re 24:1), lo que resultó en el sitio de Jerusalén.

*** it-2 pág. 451 Nabucodonosor, Nabucodorosor ***
Durante los años segundo, tercero y cuarto de su reinado, dirigió más campañas en Hattu, y puede que haya sido en el cuarto año cuando convirtió en su vasallo a Jehoiaquim, el rey de Judá. (2Re 24:1.) También en el cuarto año, condujo sus fuerzas a Egipto, donde ambos bandos sufrieron grandes pérdidas en el conflicto consiguiente.
Conquista de Jerusalén. Más tarde, la rebelión de Jehoiaquim, el rey de Judá, contra Nabucodonosor resultó en que los babilonios sitiasen Jerusalén.

(2 REYES 24:2)

“Y Jehová empezó a enviar contra él partidas merodeadoras de caldeos y partidas merodeadoras de sirios y partidas merodeadoras de moabitas y partidas merodeadoras de los hijos de Ammón, y siguió enviándolas contra Judá para destruirlo, conforme a la palabra de Jehová que él había hablado mediante sus siervos los profetas.”

*** it-1 pág. 951 Pueblos enemigos que atacaron a Israel ***
Ammón 2Cr 20:1-3, 10, 11; 2Re 24:2

(2 REYES 24:8)

“Dieciocho años de edad tenía Joaquín cuando empezó a reinar, y por tres meses reinó en Jerusalén. Y el nombre de su madre era Nehustá hija de Elnatán de Jerusalén.”

*** it-1 pág. 41 Acbor ***
Elnatán, un príncipe de la corte del rey Jehoiaquim y, con mucha probabilidad, el bisabuelo del rey Joaquín. (Jer 26:22; 36:12; 2Re 24:8.)

(2 REYES 24:10)

“Durante aquel tiempo los siervos de Nabucodonosor el rey de Babilonia subieron a Jerusalén, de modo que la ciudad llegó a estar sitiada.”

*** it-2 pág. 106 Joaquín ***
La expresión “durante aquel tiempo” (2Re 24:10) tal vez no aluda al breve reinado de Joaquín, sino al período general en el que se encuadra su gobierno, lo que permitiría que el sitio comenzara durante el reinado de su padre, Jehoiaquim, como parece indicar Daniel 1:1, 2. Al parecer, Jehoiaquim murió durante este sitio y Joaquín ascendió al trono de Judá; no obstante, según cierta crónica babilonia, su gobernación terminó solo tres meses y diez días después, cuando se rindió ante Nabucodonosor, en el mes de Adar de 617 a. E.C. (2Re 24:11, 12; 2Cr 36:9; Assyrian and Babylonian Chronicles, de A. Grayson, 1975, pág. 102.)

(2 REYES 24:11)

“Y Nabucodonosor el rey de Babilonia procedió a llegar contra la ciudad, mientras sus siervos la tenían sitiada.”

*** g 11/07 pág. 16 ¿Apoya la arqueología a la Biblia? ***
La exploración de las ruinas de la antigua ciudad de Babilonia en la moderna Irak, cerca de la Puerta de Istar, puso al descubierto alrededor de trescientas tablillas escritas en caracteres cuneiformes que se remontan al reinado de Nabucodonosor. Entre la lista de nombres que contienen aparece el de “Yaukin, rey de la tierra de Yahud”. Estas palabras aluden a Joaquín, rey de la tierra de Judá, que fue llevado cautivo a Babilonia cuando Nabucodonosor conquistó Jerusalén por primera vez, en 617 a.e.c. (2 Reyes 24:11-15). Las tablillas también mencionan a cinco hijos de Joaquín (1 Crónicas 3:17, 18).

*** it-2 pág. 451 Nabucodonosor, Nabucodorosor ***
Más tarde, la rebelión de Jehoiaquim, el rey de Judá, contra Nabucodonosor resultó en que los babilonios sitiasen Jerusalén. Parece ser que Jehoiaquim murió durante el asedio, y ascendió al trono de Judá su hijo Joaquín, cuyo reinado concluiría tan solo tres meses y diez días más tarde, cuando se rindió a Nabucodonosor (en el mes de Adar [febrero-marzo], durante el séptimo año reinante de Nabucodonosor [que terminó en Nisán de 617 a. E.C.], según las Crónicas de Babilonia). Una inscripción cuneiforme (Museo Británico 21946) dice: “Séptimo año: En el mes de Kislimu, el rey de Akkad congregó su ejército, marchó contra Siria (lit. tierra de Hattu), acampó contra la ciudad de Judá (URU ia-a-hu-du) y se apoderó de la ciudad en el segundo día del mes de Adar. Capturó al rey [Joaquín]. Designó allí un rey de su elección [Sedequías]. Tomó mucho botín de ella y (lo) envió a Babilonia”. (La Sabiduría del Antiguo Oriente, edición de J. B. Pritchard, pág. 240; véase GRABADO, vol. 2, pág. 326.) Nabucodonosor se llevó con Joaquín al destierro en Babilonia a otros miembros de la casa real, a oficiales de la corte, así como a artesanos y guerreros. Hizo rey de Judá a Matanías, tío de Joaquín, y le cambió el nombre a Sedequías. (2Re 24:11-17; 2Cr 36:5-10; véanse CRONOLOGÍA; JEHOIAQUIM; JOAQUÍN.)

*** si pág. 132 párr. 1 Libro bíblico número 26: Ezequiel ***
EN EL año 617 a.E.C., Joaquín, rey de Judá, entregó Jerusalén a Nabucodonosor, quien llevó a Babilonia a las personas principales del país y los tesoros de la casa de Jehová y de la casa del rey. Entre los cautivos estaban la familia del rey y los príncipes; los hombres valientes y poderosos; los artífices y constructores; y Ezequiel el hijo de Buzí el sacerdote. (2 Rey. 24:11-17; Eze. 1:1-3.)

*** gm cap. 4 pág. 48 párr. 21 ¿Es creíble el “Antiguo Testamento”? ***
La Biblia nos dice que, más tarde todavía, los babilonios sitiaron Jerusalén, donde reinaba Joaquín, y la derrotaron. Hay un relato de este suceso en la Crónica de Babilonia, una tablilla con escritura cuneiforme descubierta por los arqueólogos. En esa crónica leemos: “El rey de Akkad [Babilonia] [...] puso sitio a la ciudad de Judá (iahudu) y el rey tomó la ciudad el segundo día del mes de Addaru”12. Joaquín fue llevado a Babilonia y puesto en prisión. Pero la Biblia indica que algún tiempo después lo pusieron en libertad y recibió una porción designada de alimento. (2 Reyes 24:8-15; 25:27-30.) Hasta esto tiene el apoyo de documentos administrativos hallados en Babilonia, que indican las raciones que se dieron a “Yaukín, rey de Judá”13.

*** w88 1/3 pág. 29 La poderosa Babilonia... la tercera gran potencia mundial ***
Entonces, en 617 a.E.C., Nabucodonosor el rey de Babilonia capturó al rey Joaquín de Jerusalén y lo envió con otros “hombres de nota del país” al cautiverio en Babilonia. Nabucodonosor hizo rey en Jerusalén a Matanías y “cambió el nombre de este al de Sedequías”. (2 Reyes 24:11-17.)

(2 REYES 24:12)

“Por fin Joaquín el rey de Judá salió al rey de Babilonia, él con su madre y sus siervos y sus príncipes y sus oficiales de la corte; y el rey de Babilonia finalmente lo tomó en el año octavo de ser él rey.”

*** it-2 pág. 106 Joaquín ***
no obstante, según cierta crónica babilonia, su gobernación terminó solo tres meses y diez días después, cuando se rindió ante Nabucodonosor, en el mes de Adar de 617 a. E.C. (2Re 24:11, 12; 2Cr 36:9; Assyrian and Babylonian Chronicles, de A. Grayson, 1975, pág. 102.)

*** it-2 pág. 451 Nabucodonosor, Nabucodorosor ***
Más tarde, la rebelión de Jehoiaquim, el rey de Judá, contra Nabucodonosor resultó en que los babilonios sitiasen Jerusalén. Parece ser que Jehoiaquim murió durante el asedio, y ascendió al trono de Judá su hijo Joaquín, cuyo reinado concluiría tan solo tres meses y diez días más tarde, cuando se rindió a Nabucodonosor (en el mes de Adar [febrero-marzo], durante el séptimo año reinante de Nabucodonosor [que terminó en Nisán de 617 a. E.C.], según las Crónicas de Babilonia). Una inscripción cuneiforme (Museo Británico 21946) dice: “Séptimo año: En el mes de Kislimu, el rey de Akkad congregó su ejército, marchó contra Siria (lit. tierra de Hattu), acampó contra la ciudad de Judá (URU ia-a-hu-du) y se apoderó de la ciudad en el segundo día del mes de Adar. Capturó al rey [Joaquín]. Designó allí un rey de su elección [Sedequías]. Tomó mucho botín de ella y (lo) envió a Babilonia”. (La Sabiduría del Antiguo Oriente, edición de J. B. Pritchard, pág. 240; véase GRABADO, vol. 2, pág. 326.) Nabucodonosor se llevó con Joaquín al destierro en Babilonia a otros miembros de la casa real, a oficiales de la corte, así como a artesanos y guerreros. Hizo rey de Judá a Matanías, tío de Joaquín, y le cambió el nombre a Sedequías. (2Re 24:11-17; 2Cr 36:5-10; véanse CRONOLOGÍA; JEHOIAQUIM; JOAQUÍN.)

*** gm cap. 4 pág. 48 párr. 21 ¿Es creíble el “Antiguo Testamento”? ***
La Biblia nos dice que, más tarde todavía, los babilonios sitiaron Jerusalén, donde reinaba Joaquín, y la derrotaron. Hay un relato de este suceso en la Crónica de Babilonia, una tablilla con escritura cuneiforme descubierta por los arqueólogos. En esa crónica leemos: “El rey de Akkad [Babilonia] [...] puso sitio a la ciudad de Judá (iahudu) y el rey tomó la ciudad el segundo día del mes de Addaru”12. Joaquín fue llevado a Babilonia y puesto en prisión. Pero la Biblia indica que algún tiempo después lo pusieron en libertad y recibió una porción designada de alimento. (2 Reyes 24:8-15; 25:27-30.) Hasta esto tiene el apoyo de documentos administrativos hallados en Babilonia, que indican las raciones que se dieron a “Yaukín, rey de Judá”13.

*** w88 1/3 pág. 29 La poderosa Babilonia... la tercera gran potencia mundial ***
Entonces, en 617 a.E.C., Nabucodonosor el rey de Babilonia capturó al rey Joaquín de Jerusalén y lo envió con otros “hombres de nota del país” al cautiverio en Babilonia. Nabucodonosor hizo rey en Jerusalén a Matanías y “cambió el nombre de este al de Sedequías”. (2 Reyes 24:11-17.)
Los propios registros babilónicos hallados por arqueólogos también confirman ese acontecimiento. La Crónica Babilónica —antiguas tablillas de barro con el registro de acontecimientos importantes— dice que el rey de Babilonia “sitió a la ciudad de Judá [Jerusalén], y [...] tomó la ciudad y capturó al rey.

(2 REYES 24:13)

“Entonces sacó de allí todos los tesoros de la casa de Jehová y los tesoros de la casa del rey, y pasó a cortar en pedazos todos los utensilios de oro que Salomón el rey de Israel había hecho en el templo de Jehová, tal como había hablado Jehová.”

*** it-2 pág. 106 Joaquín ***
El registro de 2 Reyes 24:12-16 dice que Nabucodonosor llevó a estos cautivos al exilio junto con “todos los tesoros de la casa de Jehová y los tesoros de la casa del rey”; no obstante, el relato de Daniel 1:1, 2 menciona que solo se llevó a Babilonia “una parte de los utensilios”. La explicación puede ser que los tesoros a los que se alude en Segundo de los Reyes eran en particular los utensilios de oro, que reciben el énfasis en ese relato, y que se permitió que el resto de los utensilios permaneciesen allí. Otra posibilidad que se sugiere es la siguiente: cuando Jerusalén cedió ante el sitio babilonio (que llegó como resultado de la rebelión de Jehoiaquim contra el rey de Babilonia), se trasladaron “algunos de los utensilios de la casa de Jehová” a Babilonia, y poco después, cuando se condujo a Joaquín a Babilonia, se llevaron otros “objetos deseables de la casa de Jehová”. Se contempla esta posibilidad en vista de lo que dice el registro en 2 Crónicas 36:6-10. Del relato de las Crónicas se desprende que una vez que Nabucodonosor conquistó con éxito Jerusalén, volvió a Babilonia y desde allí “envió y procedió a llevarlo [a Joaquín] a Babilonia con objetos deseables de la casa de Jehová”. De manera similar, diez años después, en la conquista y destrucción final de Jerusalén (607 a. E.C.), Nabucodonosor se retiró a Riblá, “en la tierra de Hamat”, y dejó los detalles posteriores a la conquista a Nebuzaradán, su jefe de la guardia de corps. (2Re 25:8-21.)

(2 REYES 24:14)

“Y se llevó al destierro a toda Jerusalén y a todos los príncipes y a todos los hombres valientes y poderosos —a diez mil estuvo llevando al destierro— y también a todo artífice y edificador de baluartes. A nadie se había dejado atrás excepto a la clase de condición humilde de la gente de la tierra.”

*** it-2 pág. 381 Metalario ***
Tiempo después, a los israelitas sometidos al dominio filisteo no se les permitió tener sus propios metalarios. Esta medida impedía que se hicieran armas. (1Sa 13:19-22.) Sin duda por razones similares, Nabucodonosor tomó cautivos a los metalarios y otros artífices en su primera campaña contra Jerusalén. (2Re 24:14, 16; Jer 24:1; 29:1, 2.)

(2 REYES 24:15)

“Así se llevó a Joaquín al destierro a Babilonia; y a la madre del rey y a las esposas del rey y a sus oficiales de la corte y a los hombres de nota del país se los llevó como gente desterrada de Jerusalén a Babilonia.”

*** w88 1/3 pág. 29 La poderosa Babilonia... la tercera gran potencia mundial ***
Entonces, en 617 a.E.C., Nabucodonosor el rey de Babilonia capturó al rey Joaquín de Jerusalén y lo envió con otros “hombres de nota del país” al cautiverio en Babilonia. Nabucodonosor hizo rey en Jerusalén a Matanías y “cambió el nombre de este al de Sedequías”. (2 Reyes 24:11-17.)
Los propios registros babilónicos hallados por arqueólogos también confirman ese acontecimiento. La Crónica Babilónica —antiguas tablillas de barro con el registro de acontecimientos importantes— dice que el rey de Babilonia “sitió a la ciudad de Judá [Jerusalén], y [...] tomó la ciudad y capturó al rey.

(2 REYES 24:17)

“Además, el rey de Babilonia hizo rey a su tío Matanías en lugar de él. Entonces cambió el nombre de este al de Sedequías.”

*** it-2 pág. 451 Nabucodonosor, Nabucodorosor ***
Más tarde, la rebelión de Jehoiaquim, el rey de Judá, contra Nabucodonosor resultó en que los babilonios sitiasen Jerusalén. Parece ser que Jehoiaquim murió durante el asedio, y ascendió al trono de Judá su hijo Joaquín, cuyo reinado concluiría tan solo tres meses y diez días más tarde, cuando se rindió a Nabucodonosor (en el mes de Adar [febrero-marzo], durante el séptimo año reinante de Nabucodonosor [que terminó en Nisán de 617 a. E.C.], según las Crónicas de Babilonia). Una inscripción cuneiforme (Museo Británico 21946) dice: “Séptimo año: En el mes de Kislimu, el rey de Akkad congregó su ejército, marchó contra Siria (lit. tierra de Hattu), acampó contra la ciudad de Judá (URU ia-a-hu-du) y se apoderó de la ciudad en el segundo día del mes de Adar. Capturó al rey [Joaquín]. Designó allí un rey de su elección [Sedequías]. Tomó mucho botín de ella y (lo) envió a Babilonia”. (La Sabiduría del Antiguo Oriente, edición de J. B. Pritchard, pág. 240; véase GRABADO, vol. 2, pág. 326.) Nabucodonosor se llevó con Joaquín al destierro en Babilonia a otros miembros de la casa real, a oficiales de la corte, así como a artesanos y guerreros. Hizo rey de Judá a Matanías, tío de Joaquín, y le cambió el nombre a Sedequías. (2Re 24:11-17; 2Cr 36:5-10; véanse CRONOLOGÍA; JEHOIAQUIM; JOAQUÍN.)

*** w88 1/3 pág. 29 La poderosa Babilonia... la tercera gran potencia mundial ***
Nabucodonosor hizo rey en Jerusalén a Matanías y “cambió el nombre de este al de Sedequías”. (2 Reyes 24:11-17.)

(2 REYES 25:1)

“Y aconteció que en el año noveno de ser él rey, en el mes décimo, al décimo día del mes, Nabucodonosor el rey de Babilonia llegó, sí, él y toda su fuerza militar, contra Jerusalén, y se pusieron a acampar contra ella y a edificar contra ella un muro de asedio todo en derredor.”

*** it-1 pág. 951 Pueblos enemigos que atacaron a Israel ***
Babilonia 2Re 24:1, 12-17; 25:1-21

*** it-1 pág. 952 Pueblos enemigos que atacaron a Israel ***
[Fotografía en la página 952]
Registro babilonio de la invasión de Judá por Nabucodonosor

(2 REYES 25:4)

“Y se logró abrir brecha en la ciudad, y todos los hombres de guerra [huyeron] de noche por el camino de la puerta entre el muro doble que está junto al jardín del rey, mientras los caldeos estaban todo en derredor contra la ciudad; y [el rey] empezó a irse en dirección al Arabá.”

*** it-1 pág. 452 Cedrón, Valle torrencial de ***
No lejos de ese manantial, el valle de Cedrón se ensancha y forma un espacio abierto, que según algunos eruditos puede corresponder con el antiguo “jardín del rey”. (2Re 25:4.)

*** it-2 pág. 17 Jardín ***
El jardín del Rey, situado cerca del lugar por donde Sedequías y sus hombres intentaron escapar de Jerusalén durante el sitio caldeo, probablemente estaba situado junto a la parte exterior del muro sudoriental de aquella ciudad. (2Re 25:4; Ne 3:15.)

(2 REYES 25:7)

“Y a los hijos de Sedequías los degollaron delante de sus ojos, y él le cegó los ojos a Sedequías, después de lo cual lo sujetó con grilletes de cobre y se lo llevó a Babilonia.”

*** it-2 pág. 528 Ojo ***
A fin de humillar y debilitar a sus enemigos, algunos pueblos de la antigüedad tenían la cruel costumbre de cegar a los presos enemigos más prominentes. (Jue 16:21; 1Sa 11:2; 2Re 25:7.)

*** it-2 págs. 984-985 Sedequías ***
Puesto que entonces Sedequías no tenía más que treinta y dos años, los muchachos no podían haber tenido muchos años. Después de haber sido testigo de la muerte de sus hijos, Sedequías fue cegado, atado con grilletes de cobre y llevado a Babilonia, donde murió en la casa de custodia. (2Re 25:2-7; Jer 39:2-7; 44:30; 52:6-11; compárese con Jer 24:8-10; Eze 12:11-16; 21:25-27.)

(2 REYES 25:8)

“Y en el mes quinto, al séptimo [día] del mes, es decir, el año diecinueve del rey Nabucodonosor el rey de Babilonia, Nebuzaradán el jefe de la guardia de corps, el siervo del rey de Babilonia, llegó a Jerusalén.”

*** w07 15/3 pág. 11 Puntos sobresalientes del libro de Jeremías ***
El séptimo día del quinto mes del año decimonoveno del reinado de Nabucodonosor, Nebuzaradán —el jefe de la guardia de corps— llega a Jerusalén (2 Reyes 25:8). Quizás, desde su campamento, situado fuera de las murallas de la ciudad, reconoce las posiciones enemigas y concibe una estrategia.

*** it-1 pág. 11 Ab ***
Mientras que 2 Reyes 25:8 dice que fue en el día séptimo de este mes cuando Nebuzaradán, el siervo del rey de Babilonia, “llegó a Jerusalén”, Jeremías 52:12 afirma que Nebuzaradán “entró en Jerusalén” el día diez de este mes. Sobre este asunto la obra Soncino Books of the Bible comenta que “el intervalo de tres días tal vez se deba a la diferencia entre la llegada de Nebuzaradán al lugar y el comienzo de las operaciones” (edición de A. Cohen, Londres, 1949). De modo que es probable que Nebuzaradán llegara a Jerusalén el día séptimo, inspeccionara la ciudad extramuros, diera instrucciones para la demolición de las fortificaciones y el saqueo de los tesoros, y luego, el día diez del mes, entrara en la ciudad y su santo templo.

*** it-2 pág. 472 Nebuzaradán ***
NEBUZARADÁN
(del babilonio, significa: “Nebo Ha Dado Descendencia”).
Jefe de la guardia de corps y figura principal de las fuerzas de Nabucodonosor durante la destrucción de Jerusalén en el año 607 a. E.C. No parece que Nebuzaradán estuviese presente durante el sitio inicial y la toma de Jerusalén, puesto que fue aproximadamente un mes más tarde cuando “llegó a Jerusalén”, después que se hizo comparecer a Sedequías ante Nabucodonosor y se le cegó. (2Re 25:2-8; Jer 39:2, 3; 52:6-11.)
Nebuzaradán dirigió las operaciones babilonias para destruir Jerusalén desde el exterior de la ciudad, unas operaciones que comenzaron el “séptimo día del mes” quinto (Ab) y que incluyeron saquear los tesoros del templo, destruir el muro, encargarse de los cautivos y permitir que se quedaran algunos de los de condición humilde. (2Re 25:8-20; Jer 39:8-10; 43:5, 6; 52:12-26.) Tres días más tarde, en el día décimo del mes, parece que Nebuzaradán “entró en Jerusalén”, y después de una inspección, prendió fuego a la casa de Jehová y redujo la ciudad a cenizas. (Jer 52:12, 13.) Josefo comenta que en el mismo día en que se quemó el templo de Salomón —el décimo del quinto mes—, siglos más tarde (en 70 E.C.) se prendió fuego al templo reedificado por Herodes. (La Guerra de los Judíos, libro VI, cap. IV, secs. 5, 8; véase AB.)

(2 REYES 25:11)

“Y a los demás del pueblo que dejaron atrás en la ciudad, y a los desertores que se habían pasado al rey de Babilonia, y a los demás de la muchedumbre, se los llevó al destierro Nebuzaradán el jefe de la guardia de corps.”

*** it-1 pág. 445 Cautiverio ***
Los babilonios se llevaron cautivos, entre otros, a “algunos de los de condición humilde del pueblo y a los demás del pueblo que quedaban en la ciudad y a los desertores [...] y a los demás de los obreros maestros”. La expresión “que quedaban en la ciudad” parece dar a entender que muchos habían perecido debido al hambre, la enfermedad o el fuego, o que habían muerto en la guerra. (Jer 52:15; 2Re 25:11.)

(2 REYES 25:14)

“Y tomaron los recipientes y las palas y los apagadores y las copas y todos los utensilios de cobre con que se solía ministrar.”

*** it-1 pág. 151 Apagadores ***
APAGADORES
La palabra hebrea mezam•mé•reth, traducida “despabiladeras” (Mod, VP), “cuchillos” (BJ) y “apagadores” (NM), se deriva de una raíz (za•már) que significa “recortar; podar”, de ahí que algunos crean que con ella se hace referencia a unos utensilios semejantes a tijeras destinados a despabilar las mechas de las lámparas. No obstante, todo lo que se sabe a ciencia cierta de estos utensilios es que estaban hechos de oro o de cobre y que se usaban en los servicios del templo. (1Re 7:50; 2Re 12:13; 25:14; 2Cr 4:22; Jer 52:18.)

(2 REYES 25:17)

“De dieciocho codos era la altura de cada columna, y el capitel sobre ella era de cobre; y la altura del capitel era de tres codos; y la obra de malla y las granadas todo en derredor sobre el capitel, todo ello, era de cobre; y la segunda columna tenía lo mismo que estos sobre la obra de malla.”

*** it-1 pág. 426 Capitel ***
CAPITEL
Pieza decorada con molduras o esculpida que remata una columna por la parte superior. Las columnas Jakín y Boaz del templo de Salomón estaban rematadas por imponentes capiteles. (2Cr 3:15-17.) Tanto estos capiteles como las columnas sobre las que descansaban, se hicieron bajo la dirección del artesano Hiram cuando se construyó el templo (1034-1027 a. E.C.), y duraron más de cuatrocientos años, hasta que los babilonios saquearon Jerusalén en 607 a. E.C. (2Cr 4:11-13; Jer 52:17, 22.) Siempre que se hace referencia a esos capiteles, menos en una ocasión, se usa la palabra hebrea ko•thé•reth, que viene de la raíz ka•thár (‘cercar’, Jue 20:43) y está relacionada con ké•ther (‘adorno para la cabeza’, Est 1:11). La palabra hebrea para “capitel” de 2 Crónicas 3:15 (tsé•feth) proviene del verbo raíz tsa•fáh, que significa “revestir”. (Éx 25:11.)
Las columnas eran de cobre fundido, tenían un diámetro de aproximadamente 1,7 m. y una altura de 18 codos (8 m.). Los capiteles medían 5 codos (2,2 m.) de altura. (1Re 7:15, 16.) En vista de que hay pasajes que indican que la altura de los capiteles era de cinco codos, varios eruditos han llegado a la conclusión de que la referencia a “tres codos” que aparece en 2 Reyes 25:17 es un error del escriba. Debido a esto, algunas traducciones de la Biblia (por ejemplo, BJ, CI) han sustituido “tres codos” por “cinco codos”. Como las columnas eran huecas y sus paredes medían unos 7,5 cm. de grueso, es razonable suponer que los capiteles eran de características similares y que también fueron fundidos en moldes de barro “en el Distrito del Jordán”. (2Cr 4:17; Jer 52:21.)

(2 REYES 25:18)

“Además, el jefe de la guardia de corps tomó a Seraya el sacerdote principal y a Sofonías el segundo sacerdote y a tres guardas de la puerta;”

*** it-2 pág. 1068 Sumo sacerdote ***
El santuario, sus trabajos y la tesorería estaban bajo la supervisión del sumo sacerdote. (2Re 12:7-16; 22:4.) Parece ser que para atender esta tarea había un “segundo sacerdote”, que era su principal ayudante. (2Re 25:18.) En tiempos posteriores, el ayudante, llamado el “Sagán”, ejercía las funciones de sumo sacerdote cuando por alguna razón este no podía atender sus deberes. (El Templo: Su ministerio y servicios en tiempos de Cristo, de A. Edersheim, 1990, pág. 112.)

(2 REYES 25:19)

“y de la ciudad tomó a un oficial de la corte que tenía los hombres de guerra a su mando, y a cinco hombres de los que tenían acceso al rey que se hallaban en la ciudad; y al secretario del jefe del ejército, el que reunía con fines militares a la gente de la tierra, y a sesenta hombres de la gente de la tierra a quienes se halló en la ciudad;”

*** it-2 pág. 692 Potifar ***
El “oficial de la corte [sa•rís] que tenía los hombres de guerra a su mando” durante la caída de Jerusalén en 607 a. E.C. era sin duda un alto funcionario del gobierno, y no una persona castrada privada de su masculinidad. (2Re 25:19.)

(2 REYES 25:22)

“En cuanto a la gente que quedó en la tierra de Judá, a quienes Nabucodonosor el rey de Babilonia había dejado atrás, él ahora nombró sobre ellos a Guedalías hijo de Ahiqam hijo de Safán.”

*** it-1 pág. 199 Arqueología ***
También es de interés la impresión en arcilla de un sello con la inscripción: “Guedalías, que está sobre la casa”. Guedalías era el nombre del gobernador de Judá que nombró Nabucodonosor después de la caída de Jerusalén, y para muchos es probable que la inscripción del sello se refiera a él. (2Re 25:22; compárese con Isa 22:15; 36:3.)

(2 REYES 25:23)

“Cuando todos los jefes de las fuerzas militares, ellos y sus hombres, oyeron que el rey de Babilonia había nombrado a Guedalías, vinieron inmediatamente a Guedalías en Mizpá, es decir, Ismael hijo de Netanías y Johanán hijo de Qaréah y Seraya hijo de Tanhúmet el netofatita y Jaazanías hijo del maacatita, ellos y sus hombres.”

*** it-1 pág. 990 Gallo ***
Cerca de Mizpá se encontró un sello de ónice con la figura de un gallo y la siguiente inscripción: “Perteneciente a Jaazanías, siervo del rey”. Si, como algunos dicen, este Jaazanías (Jezanías) es el que se menciona en 2 Reyes 25:23 y Jeremías 40:8, sería un indicio de que en el siglo VII a. E.C. se criaban gallos en Palestina.

(2 REYES 25:27)

“Y en el año treinta y siete del destierro de Joaquín el rey de Judá, en el mes duodécimo, el día veintisiete del mes, aconteció que Evil-merodac el rey de Babilonia, en el año que llegó a ser rey, elevó la cabeza de Joaquín el rey de Judá [sacándolo] de la casa de detención;”

*** w12 1/6 pág. 5 Datos históricos precisos ***
Tiempo después, su sucesor, “Evil-merodac el rey de Babilonia, en el año que llegó a ser rey, elevó la cabeza de Joaquín [...] sacándolo de la casa de detención”

*** w12 1/6 pág. 5 Datos históricos precisos ***
2 Reyes

*** w12 1/6 pág. 5 Datos históricos precisos ***
25:27

*** w12 1/6 pág. 5 Datos históricos precisos ***
¿Qué se puede decir del sucesor de Nabucodonosor? En la ciudad de Susa se ha encontrado un jarrón con la inscripción: “Palacio de Amil-Marduk [Evil-merodac], rey de Babilonia, hijo de Nabucodonosor, rey de Babilonia”.

*** it-1 págs. 194-195 Arqueología ***
Cerca de la Puerta de Istar de Babilonia, se desenterraron alrededor de trescientas tablillas cuneiformes que se remontan al período del reinado de Nabucodonosor. Entre las listas de nombres de trabajadores y cautivos que entonces vivían en Babilonia y a los que se daban provisiones, aparece el de “Yaukin, rey de la tierra de Yahud”, es decir, “Joaquín, el rey de la tierra de Judá”, llevado a Babilonia cuando Nabucodonosor tomó Jerusalén en 617 a. E.C., pero a quien liberó de la casa de detención Awel-Marduk (Evil-merodac), sucesor de Nabucodonosor, y a quien se prescribió una porción designada de alimento. (2Re 25:27-30.)

*** it-1 pág. 195 Arqueología ***
El nombre de Awel-Marduk, su sucesor (llamado Evil-merodac en 2Re 25:27), aparece en una vasija descubierta en Susa (Elam).

*** it-1 pág. 887 Evil-merodac ***
EVIL-MERODAC
(del babilonio; significa: “Adorador de Marduk”).
Rey babilonio que sucedió a Nabucodonosor en el trono el año 581 a. E.C. Ese mismo año, cuando Joaquín, rey de Judá, se encontraba en el trigésimo séptimo año de su exilio en Babilonia, Evil-merodac le mostró bondad sacándolo de la casa de detención, y le otorgó una posición de favor por encima de los demás reyes que estaban en cautiverio. (2Re 25:27-30; Jer 52:31-34.) Según la opinión de Josefo, para Evil-merodac Joaquín era uno de sus amigos más íntimos.

*** si pág. 69 párr. 2 Libro bíblico número 12: 2 Reyes ***
Se completó alrededor de 580 a.E.C. y abarca el período que empieza con el reinado de Ocozías de Israel (cerca de 920 a.E.C.) y concluye en el trigésimo séptimo año del destierro de Joaquín, en 580 a.E.C. (1:1; 25:27).

(2 REYES 25:30)

“En cuanto a su porción designada, una porción designada se le dio constantemente de parte del rey, diariamente como debido, todos los días de su vida.”

*** it-1 págs. 194-195 Arqueología ***
Cerca de la Puerta de Istar de Babilonia, se desenterraron alrededor de trescientas tablillas cuneiformes que se remontan al período del reinado de Nabucodonosor. Entre las listas de nombres de trabajadores y cautivos que entonces vivían en Babilonia y a los que se daban provisiones, aparece el de “Yaukin, rey de la tierra de Yahud”, es decir, “Joaquín, el rey de la tierra de Judá”, llevado a Babilonia cuando Nabucodonosor tomó Jerusalén en 617 a. E.C., pero a quien liberó de la casa de detención Awel-Marduk (Evil-merodac), sucesor de Nabucodonosor, y a quien se prescribió una porción designada de alimento. (2Re 25:27-30.)

*** it-2 pág. 852 Reyes, Libros de los ***
En unas tablillas cuneiformes desenterradas en Babilonia se ha hallado confirmación arqueológica notable de la última declaración que aparece en los libros de los Reyes. Estas indican que Jaʼukinu (Joaquín) fue puesto en prisión en Babilonia y mencionan que recibía raciones del tesoro real. (2Re 25:30; Ancient Near Eastern Texts, edición de J. B. Pritchard, 1974, pág. 308.)

*** gm cap. 4 pág. 48 párr. 21 ¿Es creíble el “Antiguo Testamento”? ***
Pero la Biblia indica que algún tiempo después lo pusieron en libertad y recibió una porción designada de alimento. (2 Reyes 24:8-15; 25:27-30.) Hasta esto tiene el apoyo de documentos administrativos hallados en Babilonia, que indican las raciones que se dieron a “Yaukín, rey de Judá”13.

*** w88 1/3 págs. 29-30 La poderosa Babilonia... la tercera gran potencia mundial ***
La Biblia menciona además la porción designada de alimento que se dio a Joaquín mientras estuvo en el exilio en Babilonia. (2 Reyes 25:27-30.) Los arqueólogos han hallado en Babilonia documentos administrativos que mencionan la porción de alimento que se dio tanto a “Joaquín, rey” como a los “hijos del rey de Judá”.

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Puntos sobresalientes del libro de Primero de los Reyes