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2 Reyes 5 a 8, Puntos sobresalientes de la Biblia: semana del 24 de agosto

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Puntos sobresalientes de la lectura de la Biblia: 2 Reyes 5-6-7-8. Información para el estudio personal

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Investigación para los Puntos sobresalientes de: 2 Reyes 5 a 8


(2 REYES 5:1)

“Ahora bien, cierto Naamán, el jefe del ejército del rey de Siria, había llegado a ser hombre grande delante de su señor y a ser tenido en estima, porque por medio de él Jehová había dado salvación a Siria; y el hombre mismo había resultado ser hombre valiente y poderoso, aunque leproso.”

*** it-1 pág. 308 Ben-hadad ***
También debió ser el rey que durante el reinado de Jehoram envió a su jefe del ejército, el leproso Naamán, para que Eliseo lo curase. El rey sirio adoraba al dios Rimón (componente del nombre Tabrimón, el padre de Ben-hadad I). (2Re 5:1-19.)

*** it-1 págs. 799-800 Eliseo ***
Cura a Naamán. Durante su reinado, el rey Ben-hadad II de Siria envía a Naamán, jefe de su ejército y hombre muy respetado, al rey de Israel para que le cure de su lepra. A pesar de su enfermedad, este hombre valiente había salvado a Siria. Al parecer, su lepra no le impedía ostentar este alto cargo en Siria, como hubiera sido el caso en Israel. (Le 13:46.)

*** it-2 pág. 446 Naamán ***
2. Jefe del ejército sirio del siglo X a. E.C. durante los reinados de Jehoram de Israel y Ben-hadad II de Siria. Por medio de él, ‘hombre grande, valiente, poderoso, tenido en estima’, “Jehová había dado salvación a Siria”. (2Re 5:1.) La Biblia no da ningún detalle sobre cómo o por qué se utilizó a Naamán para salvar a Siria. Una posibilidad es que hubiese encabezado las fuerzas sirias que resistieron con éxito el intento del rey asirio Salmanasar III de conquistar Siria. Como nación libre, Siria supuso una separación natural entre Israel y Asiria, lo que debió retardar la expansión de Asiria hacia el O. hasta el tiempo debido en que Jehová permitió que el reino septentrional fuera al exilio.
Curado de la lepra. Naamán tenía lepra, y aunque los sirios no exigían que los leprosos se mantuvieran aislados, como requería la ley de Jehová en Israel, sin duda sería una noticia muy agradable saber que podía curarse de esa repugnante enfermedad.

(2 REYES 5:3)

“Con el tiempo ella dijo a su ama: “¡Si solo mi señor estuviera delante del profeta que hay en Samaria! En ese caso él le daría recobro de su lepra”.”

*** w08 15/2 págs. 9-10 párr. 14 Andemos en los caminos de Jehová ***
Siglos después, una niña israelita fue tomada cautiva por una banda de asaltantes y llegó a ser sirvienta en la casa del comandante del ejército sirio, Naamán, quien padecía lepra. Como esta niña sabía de los milagros que Dios efectuaba mediante el profeta Eliseo, se armó de valor para hablar a su ama y decirle que si Naamán iba a Israel, el profeta de Jehová lo curaría. El hombre fue a Israel y se curó milagrosamente (2 Rey. 5:1-3). Esta niña es un ejemplo animador para los jóvenes que le piden valor a Jehová para predicar a profesores, compañeros y demás personas.

*** w05 1/8 pág. 10 Puntos sobresalientes del libro de Segundo de los Reyes ***
5:3. Esta niña israelita tenía fe en el poder de Dios para efectuar milagros y la defendió con valor. Joven, ¿te esfuerzas por fortalecer tu fe en las promesas divinas y te armas de valor para hablar de la verdad a tus profesores y compañeros de clase?

(2 REYES 5:12)

“¿No son el Abaná y el Farpar, los ríos de Damasco, mejores que todas las aguas de Israel? ¿No puedo bañarme en ellos y ciertamente ser limpio?”. Con eso se volvió y se fue furioso.”

*** it-1 págs. 12-13 Abaná ***
ABANÁ
Uno de los dos ríos de Damasco a los que aludió Naamán, comandante del ejército sirio, cuando despreció las instrucciones de Eliseo de bañarse en las aguas del Jordán para curarse de la lepra. (2Re 5:12.)
A este río normalmente se le identifica con el Nahr Barada, que nace en la cordillera del Antilíbano, al NO. de Damasco. Después de cruzar las montañas, sale de un desfiladero que se halla justo al O. de esta ciudad, atraviesa la parte septentrional de ella y se ramifica en varias direcciones, regando una amplia zona antes de perderse en las marismas que se hallan al E. de Damasco. Sus aguas, usadas para regar campos y huertos por medio de canales y conductos, crean un extenso oasis de exuberante vegetación. Bien se puede decir que Damasco debe su existencia al Barada. Por mucho tiempo ha provisto el agua para las cisternas, fuentes y baños de la ciudad, por lo que los escritores clásicos lo llamaban el “río Dorado” (Chrysorrhoas). De manera que la elevada opinión de Naamán sobre este río al parecer estaba bien fundada.
En el margen del texto masorético y en la Versión Peshitta siriaca se emplea la palabra “Amaná” en vez de “Abaná” en 2 Reyes 5:12. Muchas traducciones usan la expresión “Amaná” en el Cantar de los Cantares 4:8, la cual, según se cree, hace referencia a las montañas del Antilíbano, donde está el nacimiento del mencionado río. De modo que es posible que el río tomara el nombre de las montañas donde nacía.

*** it-1 pág. 144 Antilíbano ***
Además, en 2 Reyes 5:12, tanto la Versión Peshitta siriaca como los targumes arameos también llaman al río Abaná (conocido en la actualidad como Barada) “Amaná”, y este río, el principal de Damasco, nace en la parte meridional del Antilíbano.

*** it-1 pág. 919 Farpar ***
FARPAR
Uno de los dos “ríos de Damasco” que Naamán consideró superiores a “todas las aguas de Israel”. (2Re 5:12.) El hecho de que Naamán mencionase el Farpar en segundo lugar tal vez indique que era el más pequeño. Por lo general, se asocia este río con el Nahr el-Aʽwaj. Aparte del Nahr Barada (identificado con el Abaná), el Farpar, es la única corriente de agua independiente en la región de Damasco. No obstante, el caudal del Aʽwaj es aproximadamente una cuarta parte del que tiene el Barada. Las corrientes más pequeñas que se unen para formar el Aʽwaj nacen en las laderas orientales del monte Hermón y se unen a unos 30 Km. al SO. de Damasco. Desde este punto, el río serpentea por un cauce profundo y rocoso hasta perderse finalmente en un terreno pantanoso al SE. de Damasco. Incluyendo sus fuentes, este río salva en línea recta una distancia de unos 64 Km.
La objeción más importante que se ha planteado a la identificación antes expuesta es que el Aʽwaj no es en realidad un ‘río de Damasco’, ya que pasa a más de 15 Km. al S. de esta ciudad. Por esta razón algunos se inclinan a identificar el Farpar con el Nahr Taura, un afluente del Nahr Barada. Sin embargo, cuando Naamán mencionó Damasco, pudo haberse referido a la llanura de Damasco, por la que fluye el Nahr el-Aʽwaj.

(2 REYES 5:16)

“Sin embargo, él dijo: “Tan ciertamente como que vive Jehová delante de quien en verdad estoy de pie, yo ciertamente no lo aceptaré”. Y él se puso a instarlo a que lo aceptara, pero él siguió rehusando.”

*** w05 1/8 pág. 9 Puntos sobresalientes del libro de Segundo de los Reyes ***
5:15, 16. ¿Por qué no aceptó Eliseo el regalo de Naamán? Porque reconocía que la curación milagrosa de Naamán se debía al poder de Jehová, y no al suyo. Para él habría sido inadmisible beneficiarse del cargo que Dios le había dado. Hoy día, los auténticos siervos de Jehová tampoco buscan sacar provecho personal de su servicio. Se toman muy en serio la recomendación de Jesús: “Recibieron gratis; den gratis” (Mateo 10:8).

*** it-1 pág. 800 Eliseo ***
Ofrece a Eliseo un regalo que este rechaza, pues el milagro se debe al poder de Jehová, no al suyo, y no va a aprovecharse del cargo que Dios le ha dado. (2Re 5:9-19; compárese con Mt 10:8.)

(2 REYES 5:17)

“Por fin Naamán dijo: “Si no, por favor, que se dé a tu siervo un poco de tierra, la carga de un par de mulos; porque tu siervo ya no ofrecerá ofrenda quemada o sacrificio a otros dioses sino a Jehová.”

*** it-1 pág. 800 Eliseo ***
Luego Naamán vuelve a Eliseo y se compromete a servir fielmente a Jehová, el Dios de Israel, a partir de entonces. Se lleva consigo tierra israelita, “la carga de un par de mulos”, sobre la cual hacer sacrificios a Jehová, seguramente mirando hacia el templo de Jerusalén. Como oficial del rey de Siria, seguirá cumpliendo con su deber, como entrar con el rey en la casa del dios falso Rimón, pero dice que ya no adorará a ese dios. Lo que llevará a cabo no será un deber religioso, sino sus obligaciones para con el rey. Ofrece a Eliseo un regalo que este rechaza, pues el milagro se debe al poder de Jehová, no al suyo, y no va a aprovecharse del cargo que Dios le ha dado. (2Re 5:9-19; compárese con Mt 10:8.)

(2 REYES 5:18)

“En esta cosa que Jehová perdone a tu siervo: Cuando mi señor entre en la casa de Rimón para inclinarse allí, y él esté apoyándose sobre mi mano, y tenga yo que inclinarme en la casa de Rimón, cuando me incline en la casa de Rimón, que Jehová, por favor, perdone a tu siervo en cuanto a esto”.”

*** w05 1/8 pág. 9 Puntos sobresalientes del libro de Segundo de los Reyes ***
5:18, 19. ¿Estaba pidiendo perdón Naamán por tener que participar en un acto religioso? Se ve que el débil estado de salud del anciano rey sirio lo obligaba a apoyarse en Naamán. Cuando el rey se inclinaba para adorar a Rimón, también lo hacía Naamán. Pero se trataba de una acción puramente mecánica, con el único objetivo de servir de apoyo al rey, no de rendir adoración. De modo que Naamán pidió perdón a Jehová por cumplir con este deber civil. Eliseo dio crédito a sus palabras y le dijo: “Vete en paz”.

*** it-1 pág. 800 Eliseo ***
Luego Naamán vuelve a Eliseo y se compromete a servir fielmente a Jehová, el Dios de Israel, a partir de entonces. Se lleva consigo tierra israelita, “la carga de un par de mulos”, sobre la cual hacer sacrificios a Jehová, seguramente mirando hacia el templo de Jerusalén. Como oficial del rey de Siria, seguirá cumpliendo con su deber, como entrar con el rey en la casa del dios falso Rimón, pero dice que ya no adorará a ese dios. Lo que llevará a cabo no será un deber religioso, sino sus obligaciones para con el rey. Ofrece a Eliseo un regalo que este rechaza, pues el milagro se debe al poder de Jehová, no al suyo, y no va a aprovecharse del cargo que Dios le ha dado. (2Re 5:9-19; compárese con Mt 10:8.)

*** it-2 pág. 447 Naamán ***
Seguidamente Naamán pidió que Jehová lo perdonara cuando se inclinara con el rey ante el dios Rimón en actos oficiales, pues parece ser que el rey era viejo y se encontraba débil, de modo que necesitaba apoyarse en Naamán. De ser así, el que Naamán se inclinara sería un acto mecánico, realizado con el único propósito de servir de apoyo al rey, cumpliendo con su deber, y no como adoración personal. Eliseo creyó la petición sincera de Naamán y le contestó: “Vete en paz”. (2Re 5:18, 19.)

(2 REYES 5:23)

“Ante eso, Naamán dijo: “Anda, toma dos talentos”. Y siguió instándolo, y por fin ató dos talentos de plata en dos talegas, con dos mudas de prendas de vestir, y dio esto a dos de sus servidores, para que lo llevaran delante de él.”

*** it-1 pág. 363 Bolsa ***
Naamán, el oficial del ejército sirio, le dio al codicioso Guehazí “dos talentos de plata en dos talegas [heb. jari•tím], con dos mudas de prendas de vestir, y dio esto a dos de sus servidores, para que lo llevaran delante de él”. Del texto se desprende que cada talega (ja•rít) podría contener y soportar un talento (c. 34 Kg.) y una muda de prendas de vestir, el máximo que por lo general podría transportar un hombre solo. (2Re 5:23.)

(2 REYES 5:24)

“Cuando él llegó a Ofel, en seguida lo tomó de la mano de ellos, y lo depositó en la casa, y despidió a los hombres. De manera que ellos se fueron.”

*** it-2 pág. 519 Ofel ***
Los eruditos creen que el término ʽÓ•fel de 2 Reyes 5:24 se refiere a una colina elevada o lugar fortificado cercano a Samaria adonde Guehazí, el servidor de Eliseo, llevó las riquezas que obtuvo de Naamán. Esto indica que la palabra se aplicaba a otros montículos aparte del de Jerusalén.

(2 REYES 6:1)

“Y los hijos de los profetas empezaron a decir a Eliseo: “¡Mira esto! El lugar donde estamos morando delante de ti es demasiado estrecho para nosotros.”

*** it-2 pág. 728 Profeta ***
“Hijos de los profetas.” Como explica la obra Gesenius’ Hebrew Grammar (Oxford, 1952, pág. 418), el término hebreo ben (hijo de), o benéh (hijos de), puede indicar “pertenencia a un gremio o sociedad (o a una tribu o clase definida)”. (Compárese con Ne 3:8, donde “miembro de los mezcladores de ungüentos” es literalmente “hijo de los mezcladores de ungüentos”.) Por consiguiente, la expresión “hijos de los profetas” puede que designe una escuela de instrucción para los que habían sido llamados a esta vocación o simplemente un grupo de profetas que se ayudaban entre sí. Se menciona que había dichos grupos en Betel, Jericó y Guilgal. (2Re 2:3, 5; 4:38; compárese con 1Sa 10:5, 10.) Samuel presidía un grupo en Ramá (1Sa 19:19, 20), y parece que Eliseo ocupaba una posición similar en su día. (2Re 4:38; 6:1-3; compárese con 1Re 18:13.)

(2 REYES 6:2)

“Permítenos ir, por favor, hasta el Jordán y tomar de allí cada uno una viga y hacernos allí un lugar donde morar”. De modo que él dijo: “Vayan”.”

*** it-2 pág. 728 Profeta ***
El registro menciona que edificaban su propio lugar donde morar y que utilizaban herramientas prestadas, lo que parece indicar que vivían modestamente. Aunque a menudo compartían el alojamiento y la comida, es posible que también recibiesen asignaciones individuales para salir en misiones proféticas. (1Re 20:35-42; 2Re 4:1, 2, 39; 6:1-17;

(2 REYES 6:5)

“Y aconteció que uno estaba talando su viga, y la cabeza misma del hacha cayó en el agua. Y él se puso a clamar y decir: “¡Ay, amo mío, porque era prestada!”.”

*** it-2 pág. 728 Profeta ***
El registro menciona que edificaban su propio lugar donde morar y que utilizaban herramientas prestadas, lo que parece indicar que vivían modestamente. Aunque a menudo compartían el alojamiento y la comida, es posible que también recibiesen asignaciones individuales para salir en misiones proféticas. (1Re 20:35-42; 2Re 4:1, 2, 39; 6:1-17;

(2 REYES 6:13)

“Por lo tanto él dijo: “Vayan y vean dónde está, para que yo envíe y lo tome”. Más tarde se le hizo el informe, diciendo: “Allí está en Dotán”.”

*** it-1 pág. 950 La obra profética de Elías y Eliseo ***
[Fotografía en la página 950]
Ruinas de Dotán. Fue aquí donde Eliseo y su servidor vieron milagrosamente que aunque una fuerza militar siria los había rodeado, la región montañosa estaba llena de carros de fuego angelicales enviados por Jehová (2Re 6:13-17)

(2 REYES 6:16)

“Pero él dijo: “No tengas miedo, porque hay más que están con nosotros que los que están con ellos”.”

*** w98 15/6 págs. 12-13 ¿Reconocemos la organización de Jehová? ***
Alguien que vio las huestes celestiales
4 El rey de Siria mandó una gran fuerza militar de noche a Dotán para capturar a Eliseo. Cuando el servidor de este se levantó temprano por la mañana y salió afuera, posiblemente para tomar el fresco sobre el tejado llano de su casa oriental, se horrorizó. Un ejército completo de sirios con caballos y carros de guerra rodeaba la ciudad, esperando capturar al profeta de Dios. El siervo gritó a Eliseo: “¡Ay, amo mío! ¿Qué haremos?”. Eliseo respondió, al parecer con calma y convicción: “No tengas miedo, porque hay más que están con nosotros que los que están con ellos”. El servidor debió preguntarse: “¿Dónde están? No veo a nadie”. A veces, posiblemente este también sea nuestro problema: no ver con los ojos del entendimiento y no percibir las huestes celestiales (2 Reyes 6:8-16; Efesios 1:18).
5 Eliseo pidió a Dios que le abriera los ojos a su siervo. ¿Qué sucedió a continuación? “Inmediatamente Jehová abrió los ojos al servidor, de manera que él vio; y, ¡mire!, la región montañosa estaba llena de caballos y carros de guerra de fuego todo en derredor de Eliseo.” (2 Reyes 6:17.) Sí, vio las huestes celestiales, los ejércitos angelicales preparados para proteger al siervo de Dios, y así pudo entender la confianza de Eliseo.
6 ¿Tenemos a veces un problema de percepción similar al del servidor de Eliseo? ¿Tendemos a ver solo el lado físico de las situaciones que nos amenazan a nosotros o a la obra cristiana en algunos países? Si así es, ¿podemos esperar que nos ilumine una visión especial? No, porque poseemos algo que no poseía el servidor de Eliseo: un libro completo, la Biblia, que contiene muchas visiones y que puede ayudarnos a conocer la organización celestial.

*** w98 15/6 pág. 18 párr. 5 La organización de Jehová apoya nuestro ministerio ***
5 Satanás ha empleado todo medio a su alcance para detener la obra de dar testimonio que realizan los hermanos de Cristo y sus leales compañeros. Sin embargo, como tantas experiencias muestran, ni amenazas ni intimidación ni violencia física ni prisiones ni campos de concentración, ni siquiera la muerte, han silenciado a los testigos de Jehová. Y así ha sido durante toda la historia. Una y otra vez los Testigos han obtenido ánimo de las palabras de Eliseo: “No tengas miedo, porque hay más que están con nosotros que los que están con ellos”. Una razón es que los ángeles fieles son mucho más numerosos que las hordas del Diablo (2 Reyes 6:16; Hechos 5:27-32, 41, 42).

(2 REYES 6:17)

“Y Eliseo se puso a orar y decir: “Oh Jehová, ábrele los ojos, por favor, para que vea”. Inmediatamente Jehová abrió los ojos al servidor, de manera que él vio; y, ¡mire!, la región montañosa estaba llena de caballos y carros de guerra de fuego todo en derredor de Eliseo.”

*** w98 15/6 págs. 12-13 ¿Reconocemos la organización de Jehová? ***
Alguien que vio las huestes celestiales
4 El rey de Siria mandó una gran fuerza militar de noche a Dotán para capturar a Eliseo. Cuando el servidor de este se levantó temprano por la mañana y salió afuera, posiblemente para tomar el fresco sobre el tejado llano de su casa oriental, se horrorizó. Un ejército completo de sirios con caballos y carros de guerra rodeaba la ciudad, esperando capturar al profeta de Dios. El siervo gritó a Eliseo: “¡Ay, amo mío! ¿Qué haremos?”. Eliseo respondió, al parecer con calma y convicción: “No tengas miedo, porque hay más que están con nosotros que los que están con ellos”. El servidor debió preguntarse: “¿Dónde están? No veo a nadie”. A veces, posiblemente este también sea nuestro problema: no ver con los ojos del entendimiento y no percibir las huestes celestiales (2 Reyes 6:8-16; Efesios 1:18).
5 Eliseo pidió a Dios que le abriera los ojos a su siervo. ¿Qué sucedió a continuación? “Inmediatamente Jehová abrió los ojos al servidor, de manera que él vio; y, ¡mire!, la región montañosa estaba llena de caballos y carros de guerra de fuego todo en derredor de Eliseo.” (2 Reyes 6:17.) Sí, vio las huestes celestiales, los ejércitos angelicales preparados para proteger al siervo de Dios, y así pudo entender la confianza de Eliseo.
6 ¿Tenemos a veces un problema de percepción similar al del servidor de Eliseo? ¿Tendemos a ver solo el lado físico de las situaciones que nos amenazan a nosotros o a la obra cristiana en algunos países? Si así es, ¿podemos esperar que nos ilumine una visión especial? No, porque poseemos algo que no poseía el servidor de Eliseo: un libro completo, la Biblia, que contiene muchas visiones y que puede ayudarnos a conocer la organización celestial.

*** it-1 págs. 379-380 Caballo ***
Caballos y carros de fuego representan el invisible equipo de guerra celestial de Jehová. (2Re 2:11, 12.) En una ocasión Eliseo oró para que se le abriesen los ojos a su aterrorizado servidor con el fin de que viese que “la región montañosa estaba llena de caballos y carros de guerra de fuego todo en derredor de Eliseo”, para protegerle de las fuerzas de los sirios que los rodeaban y que habían sido enviadas para capturarle. (2Re 6:17.)

*** it-1 pág. 435 Carro ***
Uso figurado. En sentido figurado y profético, los carros son símbolos de guerra, tal como el arco y la espada. (Isa 21:7, 9; Zac 9:10.) Se dice que “los carros de guerra de Dios se cuentan por decenas de millares, millares repetidas veces”, lo que denota el poder invencible de Dios para destruir a sus enemigos. (Sl 68:17; 2Re 6:17.)

*** it-1 pág. 722 Dotán ***
Siglos más tarde, el rey de Siria envió una gran fuerza militar a Dotán para detener a Eliseo. En este lugar los ojos del temeroso servidor del profeta le fueron abiertos milagrosamente para que viera el llameante equipo de guerra de Dios en “la región montañosa [...] todo en derredor de Eliseo”, es decir, bien en la misma colina donde estaba situada Dotán o en las colinas cercanas al E., S. y O. de la ciudad. (2Re 6:11-17.) Para que los sirios también se hayan apostado en estas colinas circundantes al rodear la ciudad, y desde ellas ‘empezaron a bajar’ cuando Eliseo salió de la ciudad para encontrarse con ellos. Sin embargo, las fuerzas enemigas se rindieron sin sufrir daño al ser heridas milagrosamente con una especie de ceguera. Jehová tal vez usase a las fuerzas angélicas para llevar a cabo esta misión. (2Re 6:18, 19; compárese con Gé 19:1, 10, 11.)

(2 REYES 6:18)

“Cuando empezaron a bajar a él, Eliseo se puso a orar a Jehová y decir: “Por favor, hiere a esta nación con ceguera”. De modo que él los hirió con ceguera, conforme a la palabra de Eliseo.”

*** it-1 pág. 453 Ceguera ***
La ceguera de las fuerzas militares sirias por la palabra de Eliseo debió ser de naturaleza mental. Si todos los soldados se hubiesen quedado ciegos, se les habría tenido que llevar de la mano, pero el relato tan solo informa que Eliseo les dijo: “Este no es el camino, y esta no es la ciudad. Síganme”. En su obra Principles of Psychology (1981, vol. 1, pág. 59), William James dice sobre este fenómeno: “Un efecto sumamente interesante del desorden cortical es la ceguera mental. Esta no supone tanto la insensibilidad a las impresiones ópticas como la incapacidad de entenderlas. Psicológicamente se interpreta como la pérdida de asociación entre las sensaciones ópticas y su significado. Puede producirla cualquier interrupción entre los centros ópticos y los centros del intelecto”. Es posible que esta fuese la clase de ceguera que padeció el ejército sirio y que Jehová la eliminara cuando los soldados llegaron a Samaria. (2Re 6:18-20.) Cabe la posibilidad de que también haya sido esta la clase de ceguera que sufrieron los hombres de Sodoma, pues el relato dice que siguieron tratando de hallar la entrada de la casa de Lot y no comenta que se lamentaran por la pérdida de la facultad de la vista. (Gé 19:11.)

*** it-1 pág. 722 Dotán ***
Siglos más tarde, el rey de Siria envió una gran fuerza militar a Dotán para detener a Eliseo. En este lugar los ojos del temeroso servidor del profeta le fueron abiertos milagrosamente para que viera el llameante equipo de guerra de Dios en “la región montañosa [...] todo en derredor de Eliseo”, es decir, bien en la misma colina donde estaba situada Dotán o en las colinas cercanas al E., S. y O. de la ciudad. (2Re 6:11-17.) Para que los sirios también se hayan apostado en estas colinas circundantes al rodear la ciudad, y desde ellas ‘empezaron a bajar’ cuando Eliseo salió de la ciudad para encontrarse con ellos. Sin embargo, las fuerzas enemigas se rindieron sin sufrir daño al ser heridas milagrosamente con una especie de ceguera. Jehová tal vez usase a las fuerzas angélicas para llevar a cabo esta misión. (2Re 6:18, 19; compárese con Gé 19:1, 10, 11.)

*** it-1 pág. 800 Eliseo ***
Al acercarse las huestes sirias, Eliseo oró para que se efectuase un milagro opuesto al anterior: “Por favor, hiere a esta nación con ceguera”. Luego Eliseo dijo a los sirios: “Síganme”; pero no los llevó de la mano, lo que indica que se trataba de una ceguera mental y no física. Ellos no reconocieron a Eliseo, a quien habían ido a prender, ni tampoco sabían adónde los llevaba. (2Re 6:8-19.)
¿Con qué clase de ceguera hirió Jehová a los sirios que intentaban capturar a Eliseo?
William James dice en su obra Principles of Psychology (1981, vol. 1, pág. 59) con respecto a esta clase de ceguera: “Un efecto sumamente interesante del desorden cortical es la ceguera mental. Esta no supone tanto la insensibilidad a las impresiones ópticas como la incapacidad de entenderlas. Psicológicamente, se interpreta como la pérdida de asociación entre las sensaciones ópticas y su significado. Puede producirla cualquier interrupción entre los centros ópticos y los centros del intelecto”.

*** si pág. 71 párr. 10 Libro bíblico número 12: 2 Reyes ***
Cuando los sirios atacan, el profeta ora de nuevo a Jehová, y los sirios, heridos de ceguedad mental, entonces son llevados ante el rey de Israel. Pero Eliseo no permite que se les dé muerte; en vez de eso, le dice al rey que prepare un banquete para ellos y los envíe de regreso a su país.

(2 REYES 6:19)

“Eliseo ahora les dijo: “Este no es el camino, y esta no es la ciudad. Síganme, y permítanme conducirlos al hombre que ustedes buscan”. Sin embargo, los condujo a Samaria.”

*** it-1 pág. 453 Ceguera ***
La ceguera de las fuerzas militares sirias por la palabra de Eliseo debió ser de naturaleza mental. Si todos los soldados se hubiesen quedado ciegos, se les habría tenido que llevar de la mano, pero el relato tan solo informa que Eliseo les dijo: “Este no es el camino, y esta no es la ciudad. Síganme”. En su obra Principles of Psychology (1981, vol. 1, pág. 59), William James dice sobre este fenómeno: “Un efecto sumamente interesante del desorden cortical es la ceguera mental. Esta no supone tanto la insensibilidad a las impresiones ópticas como la incapacidad de entenderlas. Psicológicamente se interpreta como la pérdida de asociación entre las sensaciones ópticas y su significado. Puede producirla cualquier interrupción entre los centros ópticos y los centros del intelecto”. Es posible que esta fuese la clase de ceguera que padeció el ejército sirio y que Jehová la eliminara cuando los soldados llegaron a Samaria. (2Re 6:18-20.) Cabe la posibilidad de que también haya sido esta la clase de ceguera que sufrieron los hombres de Sodoma, pues el relato dice que siguieron tratando de hallar la entrada de la casa de Lot y no comenta que se lamentaran por la pérdida de la facultad de la vista. (Gé 19:11.)

*** it-2 pág. 368 Mentira ***
El que en la Biblia se condene claramente la mentira maliciosa no significa que una persona esté obligada a divulgar información verídica a quien no tenga derecho a conocerla. Jesucristo aconsejó: “No den lo santo a los perros, ni tiren sus perlas delante de los cerdos, para que nunca las huellen bajo los pies, y, volviéndose, los despedacen a ustedes”. (Mt 7:6.) Por esta razón en ciertas ocasiones Jesús se abstuvo de dar información completa o respuestas directas a ciertas preguntas, pues ese proceder podría haber causado dificultades innecesarias. (Mt 15:1-6; 21:23-27; Jn 7:3-10.) El comportamiento de Abrahán, Isaac, Rahab y Eliseo al informar erróneamente u ocultar parte de los hechos a quienes no eran adoradores de Jehová tuvo esa misma motivación. (Gé 12:10-19; cap. 20; 26:1-10; Jos 2:1-6; Snt 2:25; 2Re 6:11-23.)

(2 REYES 6:20)

“Y aconteció que, tan pronto como llegaron a Samaria, Eliseo entonces dijo: “Oh Jehová, abre los ojos de estos para que vean”. Inmediatamente Jehová les abrió los ojos, y llegaron a ver; y aquí estaban en medio de Samaria.”

*** it-1 pág. 453 Ceguera ***
La ceguera de las fuerzas militares sirias por la palabra de Eliseo debió ser de naturaleza mental. Si todos los soldados se hubiesen quedado ciegos, se les habría tenido que llevar de la mano, pero el relato tan solo informa que Eliseo les dijo: “Este no es el camino, y esta no es la ciudad. Síganme”. En su obra Principles of Psychology (1981, vol. 1, pág. 59), William James dice sobre este fenómeno: “Un efecto sumamente interesante del desorden cortical es la ceguera mental. Esta no supone tanto la insensibilidad a las impresiones ópticas como la incapacidad de entenderlas. Psicológicamente se interpreta como la pérdida de asociación entre las sensaciones ópticas y su significado. Puede producirla cualquier interrupción entre los centros ópticos y los centros del intelecto”. Es posible que esta fuese la clase de ceguera que padeció el ejército sirio y que Jehová la eliminara cuando los soldados llegaron a Samaria. (2Re 6:18-20.) Cabe la posibilidad de que también haya sido esta la clase de ceguera que sufrieron los hombres de Sodoma, pues el relato dice que siguieron tratando de hallar la entrada de la casa de Lot y no comenta que se lamentaran por la pérdida de la facultad de la vista. (Gé 19:11.)

(2 REYES 6:25)

“Con el tiempo surgió una gran hambre en Samaria, y, ¡mire!, estuvieron sitiándola hasta que la cabeza de un asno llegó a valer ochenta piezas de plata, y el cuarto de una medida de cab de estiércol de paloma valía cinco piezas de plata.”

*** it-1 pág. 240 Asno ***
Como consecuencia del hambre tan severa que pasó Samaria durante el sitio del rey Ben-hadad, las personas no solo comieron carne de asno, a pesar de ser inmunda, sino que hasta la parte menos comestible, la cabeza huesuda y con apenas carne, llegó a ser un alimento de lujo que costaba 80 piezas de plata (si eran siclos, 176 dólares [E.U.A.]). (2Re 6:24, 25.)

*** it-1 pág. 378 Cab ***
CAB
Medida de capacidad que según fuentes rabínicas correspondía con la decimoctava parte de un efá (2Re 6:25) y, por lo tanto, también con la decimoctava parte de una medida de bato. (Eze 45:11.) Si la medida de bato tenía una capacidad de 22 litros, tal como parece desprenderse de la prueba arqueológica, el cab equivaldría a 1,22 litros.

*** it-1 pág. 696 Dinero ***
En tiempos de escasez los precios subían de repente. En tiempo de sitio, con 80 monedas de plata (el salario de unos doscientos cuarenta días), con las que en otra época se podían haber comprado ocho homeres (1.760 l.) de cebada, solo se podría conseguir la cabeza, casi sin carne, de un asno, un animal no apto para alimento según la ley mosaica. (2Re 6:25; compárese con Os 3:2.)

*** it-1 págs. 876-877 Estiércol de paloma ***
ESTIÉRCOL DE PALOMA
Cuando se narra el sitio al que el rey sirio Ben-hadad sometió a Samaria, se dice que el hambre fue tan severa que “la cabeza de un asno llegó a valer ochenta piezas de plata, y el cuarto de una medida de cab de estiércol de paloma valía cinco piezas de plata”. (2Re 6:24, 25.) Una cabeza de asno costaba alrededor de 176 dólares (E.U.A.), si las “piezas de plata” eran siclos, y el “cuarto de una medida de cab [0,3 l.] de estiércol de paloma” valía unos 11 dólares (E.U.A.). Este hecho indica que debido a la escasez de alimento, la cabeza huesuda de un asno, en la que apenas había carne, llegó a ser un artículo alimenticio caro (a pesar de que el asno era un animal inmundo según la ley mosaica), y hasta el estiércol de paloma era muy costoso. Se ha discutido mucho sobre si la expresión estiércol de paloma es literal y sobre el uso que podía darle el comprador.
Se ha afirmado que la expresión “estiércol de paloma” podía aplicar a una planta. Sin embargo, no hay prueba de que las plantas que mencionan los que favorecen este punto de vista jamás hayan sido llamadas por este nombre o que los sitiados de Samaria dispusieran de ellas.
Los que creen que la expresión debe entenderse literalmente están divididos en cuanto a qué uso se daba al estiércol. Algunos dicen que el estiércol de paloma se ha empleado en el Oriente Medio desde tiempos antiguos como fertilizante en el cultivo de melones, pero parece razonable pensar que quienes estaban al borde de la inanición se preocuparan más por alimento para consumo inmediato que por el fertilizante de futuras cosechas.
Muchos prefieren pensar que el estiércol de paloma se usaba como alimento, debido a que el contexto habla de hambre y de los extremos desesperados a los que el hombre puede llegar cuando se encuentra en esas circunstancias. Aunque la amenaza que profirió Rabsaqué, el oficial de Senaquerib, de que el sitio asirio haría que la gente de Jerusalén tuviera que ‘comer su propio excremento y beber sus propios orines’, era extrema y cruel con el propósito de acobardar a los israelitas, es posible que tuviera algún fundamento. (2Re 18:27.) El que la idea de utilizar estiércol literal para el consumo humano sea tan repulsiva no es base suficiente para rechazar este punto de vista. El hambre era tan severa en Samaria que las mujeres incluso cocían a sus propios hijos para comérselos, lo que indica que se había llegado al extremo de comer cualquier cosa que hubiera disponible. (2Re 6:26-29.) Aunque algunos señalan que el estiércol tendría poco valor nutritivo, este factor por sí mismo no descarta la posibilidad de que se comprara como alimento, pues las personas afligidas por el hambre suelen comportarse de manera poco racional y están dispuestas a comer cualquier cosa para mitigar los dolores del hambre.
Quizás sea más plausible la explicación de algunos rabíes que decían que el estiércol se empleaba como combustible. Al profeta Ezequiel se le mandó representar el sitio igualmente horrible que le esperaba a Jerusalén utilizando estiércol como combustible para cocinar su alimento. (Eze 4:12-17.) Todavía en la actualidad se emplea en muchas partes de la Tierra estiércol seco como combustible. Si esta es la explicación correcta, el relato tan solo expone el coste del alimento (en este caso la cabeza del asno) y del combustible para cocinarlo. Los versículos siguientes indican que la gente aún no comía la carne cruda.

(2 REYES 7:2)

“Ante eso, el adjutor sobre cuya mano estaba apoyándose el rey contestó al hombre del Dios [verdadero] y dijo: “Si Jehová estuviera haciendo compuertas en los cielos, ¿pudiera suceder esta cosa?”. A lo que dijo él: “Mira que lo vas a ver con tus propios ojos, pero de ello no comerás”.”

*** it-2 pág. 692 Posturas y ademanes ***
Era costumbre que los reyes u hombres que ocupaban una posición de autoridad se sostuvieran sobre el brazo de un siervo o de alguien de rango inferior, como hizo el rey Jehoram de Israel. (2Re 7:2, 17.)

(2 REYES 7:6)

“Y Jehová mismo había hecho que el campamento de los sirios oyera el sonido de carros de guerra, el sonido de caballos, el sonido de una gran fuerza militar, de manera que se dijeron unos a otros: “¡Miren! ¡El rey de Israel ha alquilado contra nosotros a los reyes de los hititas y a los reyes de Egipto para que vengan contra nosotros!”.”

*** it-1 pág. 771 Egipto, egipcio ***
El gobierno y la ley se centraban en el rey o Faraón, considerado un dios con forma humana. Gobernaba el país mediante subordinados, o ministros, y mediante jefes feudales, cuyo poder rivalizaba con el del mismo rey en tiempos de debilidad del gobierno central. Es posible que los súbditos de estos gobernadores los vieran prácticamente como reyes, lo que explica la expresión bíblica “los reyes de Egipto” referida a tiempos específicos. (2Re 7:6; Jer 46:25.)

(2 REYES 7:17)

“Y el rey mismo había nombrado al adjutor sobre cuya mano estaba apoyándose a que tuviera a su cargo el paso de entrada; y el pueblo siguió atropellándolo en el paso de entrada, de modo que murió, tal como había hablado el hombre del Dios [verdadero], cuando habló al tiempo en que el rey bajó a él.”

*** it-2 pág. 692 Posturas y ademanes ***
Era costumbre que los reyes u hombres que ocupaban una posición de autoridad se sostuvieran sobre el brazo de un siervo o de alguien de rango inferior, como hizo el rey Jehoram de Israel. (2Re 7:2, 17.)

(2 REYES 8:10)

“Entonces Eliseo le dijo: “Ve, dile: ‘Positivamente revivirás’, y Jehová me ha mostrado que positivamente morirá”.”

*** it-1 pág. 1093 Hazael ***
Eliseo le dijo a Hazael: “Ve, dile [a Ben-hadad]: ‘Positivamente revivirás’”, pero el profeta continuó y dijo: “Y Jehová me ha mostrado que positivamente morirá”. Después le dijo a Hazael: “Jehová me ha mostrado a ti como rey sobre Siria”. Hazael regresó, y cuando el rey le preguntó sobre la respuesta de Eliseo, contestó: “Me dijo: ‘Positivamente revivirás’”; pero al día siguiente Hazael ahogó al rey con una sobrecama mojada y empezó a gobernar en su lugar. (2Re 8:7-15.)
Se ha conjeturado mucho sobre las palabras de Eliseo a Hazael. Según el margen del texto masorético, así como la Versión de los Setenta griega, la Vulgata latina, la Versión Peshitta siriaca y dieciocho manuscritos hebreos, el texto dice: “Dile: ‘Positivamente revivirás’”, mientras que la parte principal del texto masorético dice: “Di: ‘No [revivirás]’”.
Si se acepta la lectura “Positivamente revivirás”, cabe pensar que Eliseo se valió de un enigma para indicar que aunque la enfermedad misma no matase a Ben-hadad, moriría (como de hecho sucedió a manos de Hazael). Lo cierto es que Hazael informó al rey la primera parte de la respuesta de Eliseo: “Positivamente revivirás”, y la segunda la ejecutó en persona violentamente. (2Re 8:10.)

(2 REYES 8:12)

“Por esto Hazael dijo: “¿Por qué llora mi señor?”. A lo que él dijo: “Porque bien sé qué daño harás a los hijos de Israel. Sus lugares fortificados entregarás al fuego, y a sus hombres selectos matarás a espada, y a sus hijos estrellarás, y a sus mujeres encintas rajarás”.”

*** it-1 pág. 1094 Hazael ***
Hazael llegó a ser un gran opresor de Israel, en particular durante el reinado de Jehoacaz, hijo de Jehú, y de ese modo cumplió lo que el profeta Eliseo había previsto: Hazael entregaría los lugares fortificados de Israel al fuego, mataría a espada a sus hombres selectos, estrellaría a sus hijos y rajaría a sus mujeres que estaban encintas. (2Re 13:3, 22; 8:12.)

(2 REYES 8:15)

“Y aconteció que al día siguiente procedió a tomar una sobrecama y a meterla en agua y a tenderla sobre el rostro de él, de manera que murió. Y Hazael empezó a reinar en lugar de él.”

*** it-2 pág. 903 Salmanasar ***
Inscripciones concernientes a Hazael y Jehú. En cumplimiento de la profecía de Jehová dada por medio de Eliseo, Hazael, el chambelán del rey Ben-hadad de Damasco, mató a su amo y llegó a ser rey probablemente hacia finales del reinado del rey Jehoram (c. de 917-905 a. E.C.). (2Re 8:7-15.) Una inscripción de Salmanasar III lo confirma al decir: “Hadadezer [Adad-ʼidri, al parecer Ben-hadad II de Damasco] mismo pereció. Hazael, un plebeyo (lit[eralmente]: hijo de nadie), se apoderó del trono”. Se mencionan conflictos con Hazael en los años decimoctavo y vigésimo primero de Salmanasar, cuando los asirios consiguieron victorias, pero nunca pudieron tomar Damasco. (Ancient Near Eastern Texts, pág. 280.)

(2 REYES 8:16)

“Y en el año quinto de Jehoram hijo de Acab el rey de Israel, mientras Jehosafat era rey de Judá, Jehoram hijo de Jehosafat el rey de Judá llegó a ser rey.”

*** it-1 pág. 599 Cronología ***
Aunque algunos cronólogos bíblicos intentan sincronizar los reinados mediante numerosas corregencias e “interregnos” en Judá, al parecer solo se requiere una corregencia. Es el caso de Jehoram, de quien se dice (al menos en el texto masorético y en algunos de los manuscritos más antiguos de la Biblia) que llegó a ser rey “mientras Jehosafat era rey de Judá”, lo que permite suponer una corregencia. (2Re 8:16.) De este modo el período completo queda dentro del límite de los trescientos noventa años.

*** it-2 pág. 33 Jehoram ***
3. Primogénito de Jehosafat que llegó a ser rey de Judá a la edad de treinta y dos años. (2Cr 21:1-3, 5, 20.) Parece ser que estuvo asociado de alguna manera con su padre en el reinado durante varios años. (2Re 1:17; 8:16.) Los ocho años que se dice que reinó Jehoram se cuentan a partir de 913 a. E.C. (2Re 8:17.) Por consiguiente, durante estos años tanto el reino septentrional como el meridional tuvieron gobernantes con el mismo nombre. Además eran cuñados, puesto que Jehoram de Judá estaba casado con Atalía, que era hija de Acab y de Jezabel y hermana de Jehoram de Israel. (2Re 8:18, 25, 26; véase núm. 2.)

(2 REYES 8:17)

“Treinta y dos años de edad tenía cuando llegó a ser rey, y por ocho años reinó en Jerusalén.”

*** it-2 pág. 33 Jehoram ***
Los ocho años que se dice que reinó Jehoram se cuentan a partir de 913 a. E.C. (2Re 8:17.) Por consiguiente, durante estos años tanto el reino septentrional como el meridional tuvieron gobernantes con el mismo nombre. Además eran cuñados, puesto que Jehoram de Judá estaba casado con Atalía, que era hija de Acab y de Jezabel y hermana de Jehoram de Israel. (2Re 8:18, 25, 26; véase núm. 2.)

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