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Abuso de sustancias durante el embarazo | Uso de sustancias, Cocaina y Heroína

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Abuso de sustancias adictivas

Tabla de Contenidos

1. ABUSO DE SUSTANCIAS DURANTE EL EMBARAZO
2. Bebé de una madre toxicómana
3. Síndrome de abstinencia neonatal
4. Alcohol y embarazo
5. HEROÍNA
6. Abstinencia de opiáceos
7. Intoxicación por opiáceos
8. Sobredosis de heroína
9. Sobredosis de Metadona
10. COCAÍNA
11. Uso de sustancias: cocaína
12. Abstinencia de la cocaína
13. Intoxicación por cocaína
14. Qué es la Drogadicción
15. COCAÍNA: ABUSO Y ADICCIÓN
16. ¿Qué es la cocaína?
17. ¿Cuál es el alcance del consumo de cocaína en los Estados Unidos?
18. ¿Cómo se consume la cocaína?
19. ¿Cómo produce sus efectos la cocaína?
20. ¿Cuáles son los efectos a corto plazo del uso de la cocaína?
21. ¿Cuáles son los efectos a largo plazo del uso de la cocaína?
22. ¿Los cocainómanos corren peligro de contraer el VIH/SIDA y la hepatitis?
23. ¿Cuáles son las consecuencias del consumo de cocaína en las mujeres embarazadas?
24. ¿Qué tratamientos se consideran eficaces para los cocainómanos?
25. ¿Dónde puedo obtener más información científica sobre la cocaína?

01.- ABUSO DE SUSTANCIAS DURANTE EL EMBARAZO

Cuando se está embarazada no es simplemente "comer por dos." También respira y bebe por dos, de modo que es importante considerar cuidadosamente lo que se le da al bebé. Si fuma o consume alcohol o drogas, también lo hace el feto.
En primer lugar, no fume. Si fuma durante el embarazo la nicotina y las sustancias generadoras de cáncer se le pasan al bebé. Fumar también impide que el bebé reciba los nutrientes y aumenta el riesgo de nacimiento sin vida y nacimientos prematuros. No beba alcohol. No se conoce una cantidad de alcohol que sea sana para una mujer embarazada. El alcohol puede causar problemas físicos y de conducta para toda la vida en los niños, inclusive el síndrome de alcoholismo fetal. No consuma drogas ilegales. El consumo de drogas ilegales puede dar como resultado bebés con poco peso, defectos congénitos o síntomas de abstinencia después del nacimiento.
Si está embarazada y fuma o consume alcohol o drogas, busque ayuda. El médico puede recomendarle programas para ayudarla a dejar las sustancias. Usted y su bebé estarán mejor sin ellas.
Oficina para la Salud de la Mujer en el Dept. de Salud y Servicios Humanos de los EE.UU

02.- Bebé de una madre toxicómana

La toxicomanía materna puede consistir en cualquier combinación de consumo de drogas, químicos, alcohol y/o tabaco durante el embarazo.
Mientras está en el útero, un feto crece y se desarrolla debido a la nutrición que le llega de la madre a través de la placenta. Sin embargo, junto con los nutrientes, cualquier toxina en el organismo de la madre se le puede pasar al feto. Estas toxinas a menudo causan daño a los órganos fetales en desarrollo.
¿QUÉ CAUSA LA TOXICOMANÍA DURANTE EL EMBARAZO?
Infortunadamente, muchas mujeres consumen drogas y alcohol por diversión antes de saber que están embarazadas. Otras continúan consumiendo drogas mientras están embarazadas como resultado de adicciones o problemas psiquiátricos.
¿CUÁLES SON LOS SIGNOS Y SÍNTOMAS QUE SE OBSERVAN EN UN BEBÉ DE UNA MADRE TOXICÓMANA?
Los bebés que nacen de madres toxicómanas pueden tener efectos a corto o a largo plazo. Los síntomas de abstinencia a corto plazo varían desde irritación leve hasta cuestiones significativas relacionadas con irritabilidad, alimentación, agitación y diarrea. Los síntomas son distintos según las diferentes sustancias. El diagnóstico para los bebés con signos clínicos de abstinencia se pueden confirmar con resultados de pruebas toxicológicas de la orina o las heces del bebé.
Los problemas más significativos de desarrollo a largo plazo se pueden observar en bebés que nacen con retraso del crecimiento o diversos problemas en órganos. Los bebés de madres que beben alcohol, incluso en cantidades moderadas, pueden nacer con el síndrome de alcoholismo fetal, que consiste con frecuencia en retraso del crecimiento, rasgos faciales inusuales y discapacidad intelectual. Otras drogas pueden causar malformaciones del corazón, el cerebro, el intestino o el riñón que pueden tener un impacto significativo en el desenlace clínico y desarrollo a largo plazo. Los bebés que han estado expuestos a drogas, alcohol y/o cigarrillos tienen un mayor riesgo de sufrir el SMSL (síndrome de muerte súbita del lactante).
¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO PARA UN BEBÉ DE UNA MADRE TOXICÓMANA?
Según las drogas que consuma la madre, el tratamiento del bebé puede involucrar la reducción de la estimulación, como el ruido y las luces brillantes, maximizar el cuidado tierno y cariñoso y posiblemente usar un medicamento. En el caso de los bebés cuyas madres utilizaron narcóticos, al bebé por lo general se le suministra la droga en una dosis pequeña que se puede ajustar con cuidado y luego lentamente se va suspendiendo o se disminuye durante días o semanas. A veces también se utilizan sedantes. Los bebés con daño a órganos o problemas de desarrollo neurológico pueden necesitar tratamiento médico o quirúrgico y ayuda en el desarrollo a largo plazo.

Nombres alternativos

IUDE; Exposición intrauterina a las drogas; Madre drogadicta o toxicómana

03.- Síndrome de abstinencia neonatal

Es un grupo de problemas que ocurren en un recién nacido que estuvo expuesto a drogas adictivas opiáceas mientras estaba en el útero de la madre.

Causas

El síndrome de abstinencia neonatal se produce porque una mujer embarazada toma medicamentos opiáceos o narcóticos como la heroína, la codeína, la oxicodona (Oxycontin), la metadona o la buprenorfina.
Éstas y otras drogas atraviesan la placenta que conecta al bebé con su madre en el útero. El bebé se vuelve adicto junto con su madre.
Al nacer, el bebé todavía es dependiente de la droga. Debido a que ya no está recibiendo la droga después del nacimiento, se pueden presentar síntomas de abstinencia.
El consumo de alcohol y de otras drogas durante el embarazo también puede causar problemas en el bebé.
Los bebés de madres que consumen otras drogas adictivas (nicotina, anfetaminas, barbitúricos, cocaína, marihuana) pueden tener problemas a largo plazo. Sin embargo, no hay evidencia clara de un síndrome de abstinencia neonatal relacionado con estos fármacos.

Síntomas

Los síntomas del síndrome de abstinencia neonatal dependen de:
• El tipo de droga que la madre consumió.
• La forma como el cuerpo descompone la droga.
• La cantidad de droga que ella estaba tomando.
• La cantidad de tiempo durante el cual consumió la droga.
• Si el bebé nació a término o antes (prematuro).
Los síntomas generalmente empiezan de 1 a 3 días después del nacimiento o pueden tardar hasta una semana en aparecer. Dichos síntomas pueden abarcar:
• Coloración en manchas de la piel (moteado)
• Diarrea
• Llanto excesivo o chillón
• Succión excesiva
• Fiebre
• Reflejos hiperactivos
• Aumento del tono muscular
• Irritabilidad
• Mala alimentación
• Respiración rápida
• Convulsiones
• Problemas para dormir
• Aumento lento de peso
• Nariz tapada, estornudo
• Sudoración
• Tiritar (temblores)
• Vómitos

Pruebas y exámenes

Muchos otros trastornos pueden ocasionar los mismos síntomas del síndrome de abstinencia neonatal. Para ayudar a hacer el diagnóstico, el médico hará preguntas acerca del consumo de drogas por parte de la madre. A la madre se le puede preguntar qué drogas tomó durante el embarazo y cuándo fue la última vez que las tomó.
Los exámenes que se pueden hacer para diagnosticar la abstinencia en un recién nacido abarcan:
• Sistema de puntuación del síndrome de abstinencia neonatal que asigna puntos con base en cada síntoma y su gravedad. El puntaje del bebé puede ayudar a determinar el tratamiento.
• Examen toxicológico de las primeras deposiciones (meconio).
• Examen de orina (análisis de orina).

Tratamiento

El tratamiento depende de:
• La droga involucrada
• La salud general del bebé
• Si el bebé nació a término o fue prematuro
El equipo médico vigilará al recién nacido cuidadosamente para buscar signos de abstinencia, problemas con la alimentación y aumento de peso. Es posible que los bebés que vomiten o que estén muy deshidratados necesiten recibir líquidos a través de una vena (intravenosos).
Los bebés con el síndrome de abstinencia neonatal a menudo son melindrosos y difíciles de calmar. Los consejos para tranquilizar al bebé abarcan:
• Mecerlo suavemente
• Reducir el ruido y las luces
• Envolver al bebé en una manta
Algunos bebés con síntomas graves necesitan medicamentos como la metadona y la morfina para tratar los síntomas de abstinencia.
El objetivo del tratamiento es recetarle al bebé una droga similar a la que la madre consumió durante el embarazo y disminuir lentamente la dosis con el tiempo. Esto le ayuda al bebé a desacostumbrarse de la droga y aliviar algunos síntomas de la abstinencia. La lactancia también puede servir.
Los bebés que padecen esta afección con frecuencia no se alimentan bien y crecen lentamente. Estos bebés pueden necesitar:
• Leche maternizada rica en calorías que proporcione mayor nutrición.
• Porciones más pequeñas suministradas con mayor frecuencia.

Expectativas (pronóstico)

El tratamiento ayuda a aliviar los síntomas de abstinencia.

Posibles complicaciones

El consumo de alcohol y de drogas durante el embarazo puede llevar a muchos problemas de salud en el bebé además del SAN, los cuales pueden abarcar:
• Defectos congénitos
• Bajo peso al nacer
• Nacimiento prematuro
• Perímetro cefálico pequeño
• Síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL)
• Problemas del desarrollo y la conducta
El síndrome de abstinencia neonatal puede durar de 1 semana a 6 meses.

Cuándo contactar a un profesional médico

Constate que el médico o el personal de enfermería sepan respecto a todas las drogas que usted toma durante el embarazo.
Llame al médico o al personal de enfermería si el bebé tiene síntomas del síndrome de abstinencia neonatal.

Prevención

Aborde el tema de medicamentos, consumo de alcohol y de tabaco con su médico. Si está consumiendo drogas, como el alcohol y el tabaco, solicítele ayuda al médico para suspenderlas lo más pronto posible. Si ya está embarazada, hable con el médico respecto a la mejor manera de dejar de consumirlas y mantenerse a salvo junto con el bebé.

Nombres alternativos

SAN

Referencias

Wong S, Ordean A, Kahan M; Maternal Fetal Medicine Committee; Family Physicians Advisory Committee; Medico-Legal Committee; Society of Obstetricians and Gynaecologists of Canada. Substance use in pregnancy.J Obstet Gynaecol Can.
Jansson LM, Velez M. Neonatal abstinence syndrome.Curr Opin Pediatr.
Bio LL, Siu A, Poon CY. Update on the pharmacologic management of neonatal abstinence syndrome.J Perinatol.
McQueen KA, Murphy-Oikonen J, Gerlach K, Montelpare W. The impact of infant feeding method on neonatal abstinence scores of methadone-exposed infants.Adv Neonatal Care.
Bencke M, Smith VC, Committee on Substance Abuse, Committee on Fetus and Newborn. American Academy of Pediatrics. Prenatal substance abuse: short- and long-term effects on the exposed fetus (technical report).Pediatrics.

04.- Alcohol y embarazo

A las mujeres embarazadas se les insiste encarecidamente en que no beban alcohol durante el embarazo.
Se ha demostrado que tomar alcohol estando embarazada causa daño al bebé a medida que se desarrolla dentro del útero. El alcohol consumido durante el embarazo también puede llevar a problemas de salud prolongados y anomalías congénitas.

Información

Cuando una mujer embarazada bebe alcohol, éste viaja por vía sanguínea y llega a la sangre, los tejidos y los órganos del bebé. El alcohol se descompone mucho más lentamente en el cuerpo del bebé que en un adulto; eso significa que el nivel de alcohol en la sangre del bebé permanece elevado por más tiempo que en la madre. Esto puede perjudicar al bebé y algunas veces puede llevar a que se produzca un daño de por vida.
PELIGROS DEL ALCOHOL DURANTE EL EMBARAZO
Tomar mucho alcohol durante el embarazo puede llevar a un grupo de defectos en el bebé conocido como síndrome de alcoholismo fetal. Los síntomas pueden abarcar:
• Problemas de comportamiento y atención
• Anomalías cardíacas
• Cambios en la forma de la cara
• Crecimiento deficiente antes y después del parto
• Problemas con el movimiento y el equilibrio, y tono muscular deficiente
• Problemas con el pensamiento y el habla
• Problemas de aprendizaje
Estos problemas de salud son permanentes y pueden ser desde leves hasta graves.
Las complicaciones que se observan en el bebé pueden incluir:
• Parálisis cerebral
• Parto prematuro
• Aborto espontáneo o muerte infantil
¿QUÉ TANTO ALCOHOL ES SEGURO?
No hay ninguna cantidad "segura" conocida de consumo de alcohol durante el embarazo. El consumo de alcohol parece ser más dañino durante los primeros tres meses del embarazo; sin embargo, tomar alcohol en cualquier momento del embarazo puede ser perjudicial.
El alcohol incluye la cerveza, el vino, las bebidas a base de vino y el licor.
Un trago se define como:
• 12 onzas (340 ml) de cerveza
• 5 onzas (140 ml) de vino
• 1.5 (40 ml) onzas de licor
La cantidad que se bebe es tan importante como la frecuencia con la cual se bebe.
• Incluso si usted no bebe con frecuencia, tomar una gran cantidad una vez puede ser dañino para el bebé.
• Las borracheras con la bebida (5 o más tragos en una ocasión) incrementan enormemente el riesgo para un bebé de sufrir daño relacionado con el alcohol.
• Tomar cantidades moderadas de alcohol estando embarazada puede llevar a un aborto espontáneo.
• Las bebedoras empedernidas (aquellas que toman más de dos bebidas alcohólicas al día) están en mayor riesgo de dar a luz a un hijo con síndrome de alcoholismo fetal.
• Cuanto más beba usted, más aumentará el riesgo de daño para el bebé.
NO BEBA ALCOHOL DURANTE EL EMBARAZO
Las mujeres que estén embarazadas o que estén tratando de quedar embarazadas deben evitar beber cualquier cantidad de alcohol. La única manera de prevenir el síndrome de alcoholismo fetal es no tomar alcohol durante el embarazo.
Si usted no sabía que estaba embarazada y tomó alcohol, deje de tomarlo tan pronto como se entere de su estado. Cuanto antes deje de beber alcohol, más saludable será su bebé.
Escoja versiones sin alcohol de las bebidas que le gustan.
Si no puede controlar la bebida, evite estar en compañía de otras personas que estén consumiendo alcohol.
Las mujeres embarazadas que padecen alcoholismo deben vincularse a un programa de rehabilitación para el alcoholismo. Igualmente, deben realizarse controles estrictos con un médico.
Las siguientes organizaciones pueden ser de ayuda:
• National Council on Alcoholism and Drug Dependency (Consejo Nacional sobre el Alcoholismo y la Farmacodependencia): www.ncadd.org
• Substance Abuse Treatment Facility Locator (Localizador de Centros de Tratamiento para Adicciones): 1-800-662-4357 (findtreatment.samhsa.gov/TreatmentLocator/)

Nombres alternativos

Tomar alcohol durante el embarazo

Referencias

Bandstra ES, Accornero VH. Infants of substance-abusing mothers. In: Martin RJ, Fanaroff AA, Walsh MC, eds.Fanaroff and Martin's Neonatal-Perinatal Medicine
Wallen LD, Gleason CA. Perinatal substance abuse. In: Gleason CA, Devaskar SU.Avery's Diseases of the Newborn
Bertrand J, Floyd LL, Weber MK. Guidelines for identifying and referring persons with fetal alcohol syndrome.MMWR Recomm Rep
Cunnigham FG, Leveno KL, Bloom SL, et al. Teratology and medications that affect the fetus. In: Cunnigham FG, Leveno KL, Bloom SL, et al, eds.Williams Obstetrics
Committee on Health Care for Underserved Women. Committee Opinion No. 496: At-risk drinking and alcohol dependence: Obstetric andgynecologic implications.Obstet Gynecol

05.- HEROÍNA

Otros nombres: Dama blanca, Goma, Lenguazo, Pasta, Polvo blanco

La heroína es un polvo blanco o marrón o una sustancia pegajosa negra. Proviene de la morfina, una sustancia natural en el capullo de la amapola o adormidera asiática. Se puede mezclar con agua y se inyecta con una aguja. La heroína también puede ser fumada o inhalada por la nariz. Todas estas formas de consumir heroína la envían al cerebro muy rápido, lo que la hace muy adictiva.
Los principales problemas de salud de la heroína incluyen abortos espontáneos, infecciones del corazón y muerte por sobredosis. Las personas que se inyectan la droga también corren el riesgo de contraer enfermedades infecciosas, incluyendo el VIH/SIDA y la hepatitis.
El uso regular de la heroína puede conducir a su tolerancia. Esto significa que los usuarios necesitan más cantidad de la droga para tener el mismo efecto. Las dosis altas generan con el tiempo dependencia a la heroína. Si los usuarios dependientes dejan la droga, tienen síntomas de abstinencia. Estos incluyen agitación, dolor muscular y óseo, diarrea, vómitos y escalofríos con "piel de gallina".
NIH: Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas

06.- Abstinencia de opiáceos

Se refiere a un amplio rango de síntomas que ocurren después de suspender o reducir drásticamente el uso de drogas opiáceas, después de un consumo intenso y prolongado (durante varias semanas o más).
Las drogas opiáceas abarcan heroína, morfina, codeína, Oxycontin, Dilaudid, metadona y otras.

Causas

Se cree que alrededor del 9% de la población hace uso indebido de los opiáceos en el curso de la vida, por ejemplo, drogas ilícitas, como la heroína, y medicamentos para el dolor que necesitan receta, como Oxycontin.
Estas drogas pueden causar dependencia física, lo que significa que la persona confía en la droga para prevenir los síntomas de la abstinencia. Con el tiempo, se necesitan cantidades mayores de la droga para producir el mismo efecto (tolerancia a la droga).
El tiempo que lleva llegar a ser físicamente dependiente varía con cada individuo.
Cuando la persona deja de tomar las drogas, el cuerpo necesita tiempo para recuperarse y entonces se presentan los síntomas de abstinencia. La abstinencia de los opiáceos puede ocurrir en cualquier momento en que se interrumpa o se reduzca cualquier consumo crónico.
Algunas personas incluso experimentan abstinencia de los opiáceos después de darles tales medicamentos para el dolor mientras están en el hospital sin darse cuenta de lo que les está sucediendo. Ellos piensan que tienen gripe y, dado que no saben que los opiáceos resolverían el problema, no sienten deseo vehemente por la droga.

Síntomas

Los síntomas iniciales de la abstinencia comprenden:
• Agitación
• Ansiedad
• Dolores musculares
• Aumento del lagrimeo
• Insomnio
• Rinorrea
• Sudoración
• Bostezos
Los síntomas tardíos de la abstinencia comprenden
• Cólicos abdominales
• Diarrea
• Pupilas dilatadas
• Piel de gallina
• Náuseas
• Vómitos
Las reacciones de abstinencia a los opiáceos son muy molestas pero no son potencialmente mortales. Los síntomas comienzan generalmente dentro de las 12 horas del último consumo de heroína y dentro de las 30 horas después de la última exposición a la metadona.

Pruebas y exámenes

El médico con frecuencia puede diagnosticar la abstinencia de opiáceos después de llevar a cabo un examen físico y hacer preguntas acerca de la historia clínica y el consumo de drogas.
Los exámenes de orina o de sangre para detectar drogas pueden confirmar el consumo de opiáceos.
Otros exámenes dependerán de la preocupación de los médicos por problemas de salud adicionales. Estas pruebas pueden incluir:
• Química sanguínea y pruebas de la función hepática como el CHEM-20.
• CSC (conteo sanguíneo completo, que mide glóbulos rojos y blancos y plaquetas, las cuales ayudan a la coagulación de sangre).

Tratamiento

El tratamiento incluye psicoterapia de apoyo y medicamentos. El medicamento que se usa con más frecuencia, clonidina, reduce principalmente la ansiedad, la agitación, los dolores musculares, la sudoración y la rinorrea y los calambres.
Otros medicamentos pueden tratar el vómito o la diarrea.
Se ha demostrado que la buprenorfina (Subutex) funciona mejor que otros medicamentos para el tratamiento de la abstinencia de opiáceos y puede acortar la duración de la desintoxicación. También se puede emplear para tratamiento prolongado, como se usa la metadona.
Las personas que se abstienen de consumir metadona pueden ser puestas en un tratamiento a largo plazo, lo cual implica reducir lentamente la dosis de esta droga con el tiempo. Esto ayuda a reducir la intensidad de los síntomas de abstinencia.
Algunos programas de tratamiento farmacológico han publicitado ampliamente tratamientos para la abstinencia de opiáceos denominados desintoxicación bajo anestesia o desintoxicación rápida de los opiáceos. Dichos programas consisten en que a usted lo anestesian y le inyectan grandes dosis de bloqueadores opiáceos, con la esperanza de que esto acelere el retorno a una función normal del sistema de opioides.
No existen datos científicos de que estos programas realmente reduzcan el tiempo empleado en la abstinencia. En algunos casos, pueden reducir la intensidad de los síntomas; sin embargo, se han presentado varias muertes asociadas con los procedimientos, particularmente cuando se realizan fuera de un hospital.
Debido a que la abstinencia de opiáceos produce vómitos y a su vez el vómito durante la anestesia aumenta enormemente el riesgo de muerte, muchos especialistas creen que los riesgos de este procedimiento exceden considerablemente los beneficios potenciales (y no comprobados).

Grupos de apoyo

Los grupos de apoyo, como Narcóticos Anónimos (Narcotics Anonymous) y SMART Recovery, pueden ser de gran ayuda para las personas adictas a los opiáceos.

Expectativas (pronóstico)

La abstinencia de opiáceos es dolorosa, pero por lo general no es potencialmente mortal.

Posibles complicaciones

Las complicaciones abarcan vómito e inhalación de los contenidos del estómago hacia los pulmones. Esto se denomina aspiración y puede causar infección pulmonar. El vómito y la diarrea pueden causar deshidratación y perturbaciones en los minerales y químicos del cuerpo (electrolitos).
La complicación mayor es el retorno al consumo de drogas. La mayoría de las muertes causadas por sobredosis de opiáceos se presentan en personas que han experimentado abstinencia o desintoxicación reciente. Debido a que la abstinencia reduce la tolerancia a la droga, aquellas personas que acaban de pasar por una abstinencia pueden experimentar sobredosis con una dosis mucho más pequeña de la que solían consumir.
El tratamiento a largo plazo es recomendado para la mayoría de las personas después de la abstinencia. Esto puede abarcar grupos de autoayuda como Narcóticos Anónimos (Narcotics Anonymous) o SMART Recovery, al igual que asesoramiento ambulatorio, tratamiento ambulatorio intensivo (hospitalización durante el día) o tratamiento como paciente internado.
Las personas que están experimentando abstinencia de opiáceos deben ser evaluadas en relación con la depresión y otras enfermedades mentales. El tratamiento adecuado de dichos trastornos puede reducir el riesgo de reincidencia. Los medicamentos antidepresivos no se deben suspender por el supuesto de que la depresión se relaciona únicamente con la abstinencia y no con una afección preexistente.
Los objetivos del tratamiento se deben discutir con el paciente y las recomendaciones en cuanto a cuidados se deben hacer según corresponda. Si una persona continúa con abstinencia en forma repetitiva, se recomienda enfáticamente el tratamiento con metadona.

Cuándo contactar a un profesional médico

Consulte con el médico si está consumiendo o absteniéndose de los opiáceos.

Nombres alternativos

Abstinencia de opioides; Enfermedad de las drogas

Referencias

Doyon S. Opiods. In: Tintinalli JE, Kelen GD, Stapczynski JS, Ma OJ, Cline DM, eds.Emergency Medicine: A Comprehensive Study Guide.
Plasencia AMA, Furbee RB. Opioids. In: Wolfson AB, Hendey GW, Ling LJ, et al, eds.Harwood-Nuss' Clinical Practice of Emergency Medicine.

07.- Intoxicación por opiáceos

La intoxicación por opiáceos es una afección causada por el uso de fármacos a base de opio, que incluyen la morfina, la heroína, la oxicodona y los narcóticos opiáceos sintéticos. Los opiáceos recetados se utilizan para tratar el dolor. La intoxicación o sobredosis puede llevar a una pérdida de la lucidez mental o pérdida del conocimiento.

Causas

En los Estados Unidos, los opiáceos de los que se abusa con más frecuencia son la heroína y la metadona.

Síntomas

Los síntomas dependen de la cantidad de droga que se consuma.
Los síntomas de la intoxicación con opiáceos pueden abarcar:
• Problemas respiratorios (puede haber paro respiratorio)
• Somnolencia extrema o pérdida de la lucidez mental
• Pupilas pequeñas
Con el uso repetitivo de los opiáceos, se puede desarrollar tejido pulmonar fibrótico como resultado del talco, la maicena o la celulosa que se utilizan para diluir o compactar estas drogas. El efecto a largo plazo puede ser la disminución de la función pulmonar y la dificultad para respirar.
Las personas que se inyectan la droga a menudo presentan abscesos en el sitio de la inyección. Estos pueden ser tan grandes que requieren una incisión y drenaje, con frecuencia en el quirófano.

Pruebas y exámenes

Los exámenes dependerán de la preocupación del doctor por problemas de salud adicionales.
• Química sanguínea y pruebas de la función hepática, como el CHEM-20.
• CSC (hemograma completo) que mide los glóbulos rojos y blancos y las plaquetas, las cuales ayudan a coagular la sangre.
• Examen toxicológico.
Se puede ordenar una radiografía de tórax para buscar neumonía, así como un ECG (electrocardiograma, o registro del corazón) buscando evidencia de alteraciones del ritmo cardíaco o ataque al corazón.

Tratamiento

El médico medirá y vigilará los signos vitales del paciente, incluso la temperatura, el pulso, la frecuencia respiratoria y la presión arterial. Los síntomas se tratarán en la forma apropiada. El paciente puede recibir:
• Soporte respiratorio, incluso oxígeno suplementario.
• Sonda puesta a través de la boca hasta los pulmones (intubación endotraqueal).
• Medicamento llamado naloxona que ayuda a bloquear el efecto del fármaco en el sistema nervioso central (tal medicamento se denomina antagonista de narcóticos).
Dado que el efecto del antagonista de narcóticos es de corta duración en la mayoría de los casos, el equipo de atención médica supervisará al paciente durante 4 a 6 horas en el servicio de urgencias, aunque el tiempo de observación óptimo después de la intoxicación con opiáceos no se ha definido para la mayoría de estas sustancias. Aquellas personas con intoxicaciones de moderadas a graves probablemente serán hospitalizadas durante 24 a 48 horas.
Se necesita una evaluación psiquiátrica para todas las exposiciones con intento de suicidio.

Nombres alternativos

Intoxicación con opioides

Referencias

Doyon S. Opiods. In: Tintinalli JE, Kelen GD, Stapczynski JS, Ma OJ, Cline DM, eds.Emergency Medicine: A Comprehensive Study Guide
Plasencia AMA, Furbee RB. Opioids. In: Wolfson AB, Hendey GW, Ling LJ, et al, eds.Harwood-Nuss' Clinical Practice of Emergency Medicine

08.- Sobredosis de heroína

La heroína es una droga ilegal que es muy adictiva y en este artículo se aborda la sobredosis a causa de ella. Una sobredosis se presenta cuando usted toma más de la cantidad normal o recomendada de algo, por lo regular una droga. Una sobredosis puede ocasionar síntomas graves y dañinos o la muerte.
En cualquier año dado, aproximadamente el 0,6% de las personas de 15 a 64 años de edad en los Estados Unidos utilizan opiáceos (heroina/opio). Si un consumidor llega a ser dependiente, entonces tiene entre 6 y 20 veces más probabilidad de morir que alguien en la población general.
Esto es únicamente para información y no para el uso en el tratamiento o manejo de una exposición real a tóxicos. Si usted experimenta una exposición, debe llamar al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos) o al Centro Nacional de Toxicología (National Poison Control Center) a la línea 1-800-222-1222.

Elemento tóxico

• Heroína

Dónde se encuentra

La heroína se elabora a partir de la morfina, una potente droga que se obtiene en forma natural de las vainas de las plantas de amapola (opio) o adormidera asiática. Los nombres en inglés con los que se conoce en las calles abarcan "junk", "smack" y "skag".
Ver también: sobredosis de morfina

Síntomas

Vías respiratorias y pulmones:
• Paro respiratorio
• Respiración superficial
• Respiración lenta y forzada
Ojos, oídos, nariz y garganta:
• Boca seca
• Pupilas extremadamente pequeñas, a veces tan pequeñas como la cabeza de un alfiler ("pupilas puntiformes
• Decoloración de la lengua
Corazón y sangre:
• Presión arterial baja
• Pulso débil
Piel:
• Labios y uñas azuladas
Estómago e intestinos:
• Estreñimiento
• Espasmos estomacales y del tubo digestivo
Sistema nervioso:
• Coma
• Delirio
• Desorientación
• Somnolencia
• Espasticidad muscular

Cuidados en el hogar

Busque asistencia médica inmediata y NO provoque el vómito en la persona, a menos que así lo indique el Centro de Toxicología o un profesional de la salud.

Antes de llamar a emergencias

Determine la siguiente información:
• Edad, peso y estado del paciente
• Nombre del producto, con ingredientes y concentración, si se conocen

Centro de Toxicología

Se puede llamar al Centro Nacional de Toxicología (National Poison Control Center) al 1-800-222-1222 desde cualquier parte de los Estados Unidos. Esta línea gratuita nacional le permitirá hablar con expertos en intoxicaciones, quienes le darán instrucciones adicionales.
Se trata de un servicio gratuito y confidencial. Todos los centros de toxicología locales en los Estados Unidos utilizan este número. Usted debe llamar si tiene cualquier inquietud acerca de las intoxicaciones o la manera de prevenirlas. No tiene que ser necesariamente una emergencia; puede llamar por cualquier razón, las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
Ver: Número de emergencia del Centro de Toxicología

Lo que se puede esperar en la sala de urgencias

El médico medirá y vigilará los signos vitales del paciente, incluso la temperatura, el pulso, la frecuencia respiratoria y la presión arterial. Los síntomas se tratarán en la forma apropiada. El paciente puede recibir:
• Exámenes de sangre y orina
• Soporte respiratorio, de ser necesario
• Radiografía de tórax
• ECG (electrocardiograma o rastreo cardíaco)
• Líquidos por vía intravenosa (IV)
• Medicamentos para tratar los síntomas, entre ellos antagonista de narcóticos, para contrarrestar los efectos de la heroína

Expectativas (pronóstico)

Si se puede administrar un antídoto, la recuperación por una sobredosis aguda se da en cuestión de 24 a 48 horas. La heroína a menudo se mezcla con otras sustancias (adulterantes), lo cual puede ocasionar síntomas adicionales y daño a órganos. La hospitalización puede ser necesaria.
Debido a que la heroína comúnmente se inyecta en una vena, existen inquietudes sanitarias relacionadas con el hecho de compartir agujas contaminadas, dado que esto puede llevar a que se presente hepatitis, infección por VIH y SIDA.

Nombres alternativos

Sobredosis de acetomorfina; Sobredosis de diacetilmorfina

Referencias

Doyon S. Opioids. In: Tintinalli JE, Kelen GD, Stapczynski JS, Ma OJ, Cline DM, eds.Emergency Medicine: A Comprehensive Study Guide
. National Clearinghouse on Alcohol and Drug Information. October 1997. NIH Publications No. 05-4165. Revised May 2005.National Institute on Drug Abuse Research Report Series: Heroin Abuse and Addiction
Bardsley CH. Opioids. In: Marx JA, ed.Rosen's Emergency Medicine - Concepts and Clinical Practice

09.- Sobredosis de Metadona

La metadona es un analgésico muy potente que también se emplea para tratar la adicción a la heroína. La sobredosis de metadona ocurre cuando alguien toma accidental o intencionalmente más de la cantidad normal o recomendada de este medicamento.
La sobredosis de metadona también se puede presentar si una persona toma este medicamento junto con ciertos analgésicos como Oxycontin, hidrocodona (Vicodin) o morfina.
Esto es únicamente para información y no para el uso en el tratamiento o manejo de una exposición real a tóxicos. Si usted experimenta una exposición, debe llamar al número local de emergencias (como el 911 en los Estados Unidos) o al Centro Nacional de Toxicología (National Poison Control Center) a la línea 1-800-222-1222.

Elemento tóxico

• Metadona

Dónde se encuentra

• Dolophine
• Eptadone
• Methadone
• Methadose
• Physeptone
Nota: es posible que esta lista no incluya todas las fuentes de metadona y que abarque preparaciones que se toman por vía oral o inyectadas en venas, músculos o bajo la piel.

Síntomas

Ojos, oido, nariz y garganta:
• Pupilas puntiformes
Gastrointestinales:
• Estreñimiento
• Náuseas
• Espasmos estomacales o intestinales
• Vómitos
Corazón y sangre:
• Presión arterial baja
• Pulso débil
Pulmonares:
• Dificultad respiratoria
• Paro respiratorio
• Respiración superficial
• Respiración lenta
Sistema nervioso:
• Coma (disminución del nivel de conciencia y falta de reacción)
• Desorientación
• Mareos
• Somnolencia
• Fatiga
• Fasciculaciones musculares (espasticidad)
• Debilidad
Piel:
• Uñas y labios azulados
• Piel fría y húmeda

Cuidados en el hogar

Busque ayuda médica inmediata y NO le provoque el vómito a la persona, a menos que así lo indique el Centro de Toxicología o un profesional de la salud.

Antes de llamar a emergencias

Determine la siguiente información:
• Edad, peso y estado del paciente
• Nombre del producto (con sus ingredientes y concentración, si se conocen)
• Hora en que fue ingerido
• Cantidad ingerida

Centro de Toxicología

Se puede llamar al Centro Nacional de Toxicología (National Poison Control Center) al 1-800-222-1222 desde cualquier parte de los Estados Unidos. Esta línea gratuita nacional le permitirá hablar con expertos en intoxicaciones, quienes le darán instrucciones adicionales.
Se trata de un servicio gratuito y confidencial. Todos los centros de toxicología locales en los Estados Unidos utilizan este número. Usted debe llamar si tiene cualquier inquietud acerca de las intoxicaciones o la manera de prevenirlas. No tiene que ser necesariamente una emergencia; puede llamar por cualquier razón, las 24 horas del día, los 7 días de la semana.
Si es posible, lleve consigo el recipiente de la sustancia al hospital.
Ver: Número de emergencia del Centro de Toxicología

Lo que se puede esperar en la sala de urgencias

El médico medirá y vigilará sus signos vitales, incluso la temperatura, el pulso, la frecuencia respiratoria y la presión arterial. Los síntomas se tratarán en la forma apropiada. Usted puede recibir:
• Carbón activado
• Soporte respiratorio, que incluye una sonda a través de la boca y un respirador (ventilador)
• Radiografía de tórax
• ECG (rastreo cardíaco)
• Líquidos por vía intravenosa (IV)
• Laxante
• Medicamentos (antagonista narcótico) para neutralizar los efectos del medicamento
• Sonda desde la boca hasta el estómago para vaciarlo (lavado gástrico)

Expectativas (pronóstico)

Su pronóstico depende de la cantidad de tóxico ingerido y de la prontitud con que se haya recibido el tratamiento. Cuanto más rápido reciba ayuda médica, mayor será la probabilidad de recuperación.
Si se puede administrar un antídoto, la recuperación de una sobredosis aguda comienza inmediatamente. Sin embargo, dado que los efectos de la metadona pueden durar alrededor de un día, generalmente el paciente permanece hospitalizado de un día para otro y puede recibir varias dosis del antídoto.
Las personas que tomaron una sobredosis grande puede que no respiren (paro respiratorio) y pueden tener convulsiones si no reciben este medicamento rápidamente. Las complicaciones, como neumonía, daño muscular por permanecer sobre una superficie dura durante un período prolongado o daño cerebral por la falta de oxígeno, pueden ocasionar discapacidad permanente.

Referencias

Yip L, Megarbane B, Borron SW. Opioids. In: Shannon MW, Borron SW, Burns MJ, eds.Haddad and Winchester's Clinical Management of Poisoning and Drug Overdose
Bardsley CH. Opioids. In: Marx JA, Hockberger RS, Walls RM, et al., eds.Rosen's Emergency Medicine: Concepts and Clinical Practice

10.- COCAÍNA

Otros nombres: Coca, Dama blanca, Nieve, Talco

La cocaína es un polvo blanco. Se puede inhalar por la nariz o mezclarse con agua e inyectarse con una aguja. La cocaína también se puede convertir en pequeñas rocas blancas, llamada crack. El crack se fuma en una pipa de vidrio pequeña.
La cocaína acelera todo su cuerpo. Usted puede sentirse lleno de energía, feliz y emocionado. Pero luego su estado de ánimo puede cambiar. Usted puede sentirse enojado, nervioso y temeroso de que alguien está tratando de hacerle daño. Usted puede hacer cosas que no tienen sentido. Después de acabarse la sensación de excitación tras consumir cocaína, se puede "estrellar" y sentirse cansado y triste por días. También causa un fuerte deseo de tomar la droga de nuevo para tratar de sentirse mejor.
No importa cómo se consuma la cocaína, es peligrosa. Algunos de los problemas graves más comunes incluyen ataque cardiaco y accidente cerebrovascular. Usted también está en riesgo de contraer VIH/SIDA y hepatitis al compartir agujas o tener relaciones sexuales sin protección. La cocaína es más peligrosa cuando se combina con otras drogas o alcohol.
Es fácil perder el control sobre el consumo de cocaína y convertirse en adicto. Entonces, incluso si usted recibe tratamiento, puede ser difícil mantenerse sin consumir la droga. Las personas que dejaron de usar cocaína todavía pueden sentir fuertes antojos de la droga, a veces incluso años más tarde.
NIH: Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas

11.- Uso de sustancias: cocaína

La cocaína se fabrica con las hojas de la planta de coca. La cocaína se presenta como un polvo blanco que se puede disolver en agua. Está disponible como un polvo o como un líquido.
Como una droga ilícita, la cocaína se puede consumir de distintas maneras:
• Inhalándola a través de la nariz (aspirada)
• Disolviéndola en agua e inyectándola en una vena (dispararse)
• Mezclándola con heroína e inyectándola a la vena (speedball, chute)
• Fumándola (este tipo de cocaína es conocido como base libre o crack)
Los nombres callejeros de la cocaína incluyen coca, nieve, copo, golpe C, rayas, perico, farley.

Los efectos de la cocaína en el cerebro

La cocaína es un poderoso estimulante. Estas sustancias hacen que los mensajes entre su cerebro y su cuerpo se muevan más rápidamente. En consecuencia, usted está más alerta y más activo físicamente.
La cocaína también provoca que su cerebro libere dopamina. La dopamina es un químico que está involucrado en el estado de ánimo y el pensamiento. También se le llama el químico del cerebro encargado de sentirse bien. Utilizar cocaína puede provocar efectos placenteros como:
• Alegría (euforia o un rush) y menos inhibición, de manera parecida a estar ebrio
• Sentir que los pensamientos son extremadamente claros
• Sentirse en control y confiado
• Querer convivir y hablar con gente (ser más sociable)
• Aumento de energía
La rapidez con la que se sienten los efectos de la cocaína depende de cómo se haya utilizado:
• Fumada: los efectos comienzan de inmediato y son intensos, con una duración de entre 5 y 10 minutos.
• Inyectada en la vena: los efectos comienzan luego de 15 a 30 segundos y duran de 20 a 60 minutos.
• Inhalada: los efectos comienzan luego de 3 a 5 minutos, son menos intensos que al fumarla o inyectarla, y duran de 15 a 30 minutos.

Efectos dañinos de la cocaína

La cocaína puede dañar su cuerpo de muchas maneras que pueden llevar a problemas de salud como:
• Disminución del apetito y pérdida de peso
• Problemas cardíacos como una frecuencia cardíaca acelerada, latidos irregulares y aumento de la presión arterial
• Temperatura corporal alta y enrojecimiento de la piel
• Pérdida de la memoria y problemas para pensar claramente
• Problemas emocionales y del estado de ánimo, como comportamiento agresivo o violento
• Inquietud y temblores
• Problemas para dormir
Las personas que utilizan cocaína tienen una alta probabilidad de contraer VIH y hepatitis B y C debido a actividades como compartir jeringas usadas con alguien que ya está infectado con una de estas enfermedades. Otros comportamientos riesgosos que se asocian con el uso de drogas, como practicar sexo sin protección, también pueden incrementar la probabilidad de infectarse con una de estas enfermedades.
Utilizar demasiada cocaína puede provocar una sobredosis. Esto se conoce como intoxicación con cocaína. Los síntomas pueden incluir pupilas dilatadas, sudoración, temblores, confusión y muerte repentina.

La cocaína puede ser adictiva

Las personas que utilizan cocaína pueden volverse adictas a ella. Esto significa que su mente depende de la cocaína. No son capaces de controlar su consumo de ella y la necesitan (ansían) para poder funcionar en la vida diaria.
La adicción puede llevar a tolerancia. La tolerancia significa que se necesita más y más cocaína para alcanzar la misma sensación de bienestar. Si intenta dejar de usar la droga puede tener reacciones. Estos se llaman síntomas de abstinencia y pueden incluir:
• Fuertes ansias por consumir la droga
• Cambios de humor que pueden hacer que la persona se sienta deprimida, y luego agitada o ansiosa
• Incapacidad para concentrarse
• Reacciones físicas como dolores de cabeza, dolores corporales, aumento del apetito y no dormir bien

Opciones de tratamiento

El tratamiento comienza con reconocer que existe un problema. Una vez que decida que quiere hacer algo sobre su consumo de cocaína, el siguiente paso será buscar ayuda y apoyo.
Los programas de tratamiento utilizan técnicas de modificación de comportamiento a través de consejería (terapia conversacional o talk therapy). Estas técnicas le ayudan a entender sus comportamientos y el porqué de su uso de cocaína. Buscar la participación de familiares y amigos durante la terapia puede ayudar a apoyarlo y evitar que vuelva a utilizar la droga (recaer).
Si presenta síntomas serios de abstinencia, puede ser necesario que permanezca en un programa de tratamiento residencial. Ahí se vigilarán su salud y seguridad conforme se recupera.
En estos momentos no existe un medicamento que pueda ayudar a reducir el uso de cocaína bloqueando sus efectos. Sin embargo, se están realizando investigaciones en busca de un medicamento de este tipo.

Su recuperación continua

Conforme se recupera, concéntrese en lo siguiente para ayudar a evitar una recaída:
• Siga asistiendo a sus sesiones de tratamiento.
• Busque nuevas actividades y metas para reemplazar las actividades que involucraban el uso de drogas.
• Pase más tiempo con familiares y amigos con los que perdió el contacto cuando estaba utilizando cocaína. Considere no ver a amigos que sigan utilizando drogas.
• Haga ejercicio y coma alimentos saludables. Cuidar su cuerpo le ayuda a sanar de los efectos dañinos del uso de cocaína. Además, le harán sentirse mejor.
• Evite desencadenantes. Estos pueden ser las personas con las que utilizaba cocaína. Sin embargo, los desencadenantes también pueden ser lugares, cosas o sentimientos que lo pueden hacer desear usar cocaína nuevamente.

Recursos

• The Partnership at Drugfree.org -- www.drugfree.org
• LifeRing -- www.lifering.org
• SMART Recovery -- www.smartrecovery.org
El programa de asistencia al empleado de su lugar de trabajo (EAP, por sus siglas en inglés) también es un buen recurso.

Cuándo llamar a su médico

Solicite una cita con su proveedor de atención médica si usted o alguien que conoce es adicto a la cocaína y necesita ayuda para dejar de utilizarla. Llame también si está experimentando síntomas de abstinencia que lo inquietan.

Nombres alternativos

Abuso de sustancias: cocaína; Abuso de drogas: cocaína; Uso de drogas: cocaína

Referencias

Kowalchuk A, Reed BC. Drug abuse. Rakel RE, Rakel DP, eds.Textbook of Family Medicine
National Institute on Drug Abuse. Drugs, brains, and behavior: the science of addiction. Revised August 2010. http://www.drugabuse.gov/publications/science-addiction.Accessed on April 29, 2014.
National Institute on Drug Abuse. Research report series: Cocaine. Revised September 2010. http://www.drugabuse.gov/sites/default/files/cocainerrs.pdf.Accessed on April 29, 2014.

12.- Abstinencia de la cocaína

La abstinencia de cocaína ocurre cuando una persona que consume mucha cocaína reduce o abandona el uso de esta droga. No se requiere la abstinencia completa y un nivel de la droga de cero en el suero.

Causas

La cocaína produce una sensación de gozo extremo al hacer que el cerebro libere mayores cantidades de lo normal de algunos bioquímicos. Sin embargo, los efectos de la cocaína en otras partes del cuerpo pueden ser muy graves e incluso mortales.
Cuando se suspende el consumo de la cocaína o se termina su efecto, se presenta el derrumbamiento casi inmediatamente después, acompañado de un deseo vehemente de más cocaína. Los síntomas adicionales comprenden fatiga, ausencia de placer, ansiedad, irritabilidad, somnolencia y en ocasiones agitación o paranoia extrema.
La abstinencia de la cocaína usualmente no tiene síntomas físicos visibles como vómitos y temblor que suelen acompañar la abstinencia de la heroína o del alcohol.
En el pasado, la gente subestimaba qué tan adictiva puede ser la cocaína. Sin embargo, esta droga es adictiva cuando la adicción se define como un deseo por más droga, a pesar de las consecuencias negativas.
El nivel de deseo vehemente, irritabilidad, depresión demorada y otros síntomas producidos por la abstinencia de la cocaína igualan o superan lo que se siente con otros síndromes de abstinencia.
Ver también:
• Drogadicción
• Drogadicción y farmacodependencia
• Accidente cerebrovascular secundario a la cocaína

Síntomas

Entre los síntomas primarios se encuentran:
• Agitación y conducta inquieta
• Desánimo
• Fatiga
• Malestar generalizado
• Aumento del apetito
• Sueños demasiado intensos y desagradables
• Disminución de la actividad
El deseo vehemente y la depresión pueden durar meses luego de abandonar el consumo intenso (en especial a diario) por un período prolongado. En algunas personas, los síntomas de la abstinencia también pueden asociarse con ideas suicidas.
Durante la abstinencia, pueden presentarse deseos poderosos e intensos de consumir cocaína. Sin embargo, la "borrachera" asociada con el consumo progresivo se torna menos y menos placentera y puede ocasionar una experiencia de temor y paranoia más que de gozo. De la misma manera, los deseos pueden seguir siendo intensos.

Pruebas y exámenes

El examen físico y los antecedentes de consumo de cocaína son suficientes para diagnosticar esta afección.
Se puede llevar a cabo un examen toxicológico para ver si se puede haber consumido otras drogas.
Otros exámenes de rutina pueden abarcar:
• Química sanguínea y pruebas de la función hepática, como el CHEM-20.
• Enzimas cardíacas (busca evidencia de daño cardíaco o ataque al corazón).
• CSC (hemograma completo) que mide los glóbulos rojos y blancos y las plaquetas, las cuales ayudan a coagular la sangre.
• ECG (registro del corazón).
• Radiografía de tórax.
• Análisis de orina.

Tratamiento

La abstinencia de la cocaína puede no ser tan inestable como la abstinencia del alcohol. Sin embargo, la abstinencia del consumo crónico de cualquier sustancia es muy seria. Existe el riesgo de suicidio o de sobredosis.
Los síntomas por lo regular desaparecen con el tiempo. Las personas que experimentan esta abstinencia con frecuencia consumirán alcohol, sedantes, hipnóticos o medicamentos o ansiolíticos como el diazepan (Valium) o lorazepam (Ativan) para tratar sus síntomas. No se recomienda el consumo de estas drogas, ya que simplemente cambia la adicción de una sustancia a otra.
Al menos la mitad de las personas adictas a la cocaína tienen también un trastorno mental (particularmente depresión y trastorno por déficit de atención). Estas afecciones se deben sospechar y tratar. Cuando se hace un diagnóstico y tratamiento, las tasas de recaída se reducen notoriamente. Todos los medicamentos recetados se deben vigilar cuidadosamente en pacientes drogadictos.

Grupos de apoyo

Los programas de los doce pasos de los grupos de apoyo como Cocaine Anonymous o Narcóticos Anónimos (Narcotics Anonymous) han ayudado a muchas de las personas adictas a la cocaína. Se recomiendan los grupos alternativos como SMART recovery para aquellas personas a quienes no les gusta el programa de los doce pasos.

Expectativas (pronóstico)

Es difícil el tratamiento de la adicción a la cocaína y se puede presentar reincidencia. Sin embargo, las tasas que indican un logro en la estabilización son tan buenas como las de otras enfermedades crónicas como la diabetes y el asma.
El tratamiento debe iniciarse con la opción menos restrictiva y progresar si es necesario. Según estudios, la atención ambulatoria es tan efectiva como la atención a pacientes internos adictos a la cocaína en la mayoría de los casos.
En la actualidad, no existen medicamentos efectivos para reducir el deseo, aunque se están probando algunos. En algunos estudios, se ha informado que medicamentos, como la amantadina y la bromocriptina, pueden ayudarle al paciente a reducir el deseo vehemente por la droga, a aumentar la energía y a normalizar el sueño, en especial entre aquellos que presentan la adicción más seria.

Posibles complicaciones

• Depresión
• Deseo vehemente y sobredosis
• Suicidio
Debido a que muchos consumidores abusarán de más de una droga, es necesario descartar otros síndromes de abstinencia, como el del alcohol.

Cuándo contactar a un profesional médico

Consulte con el médico si consume cocaína y necesita ayuda para dejarla.

Prevención

Evite el consumo de cocaína. Si usted ya ha consumido cocaína antes y desea interrumpir su consumo, trate de evitar a las personas, los lugares y las cosas que asocie con la droga. Si está pensando en la euforia ocasionada por la cocaína, haga un esfuerzo para pensar en las consecuencias negativas que vienen después de su consumo. La participación en grupos es útil para muchas personas.

Referencias

Doyon S. Opiods. In: Tintinalli JE, Kelen GD, Stapczynski JS, Ma OJ, Cline DM, eds.Emergency Medicine: A Comprehensive Study Guide
Wax PM, Barrera, R. . Drug Withdrawal. In: Wolfson AB, Hendey GW, Ling LJ, et al, eds.Harwood-Nuss' Clinical Practice of Emergency Medicine

13.- Intoxicación por cocaína

La cocaína es una droga estimulante ilegal que afecta al sistema nervioso central. Se obtiene de la planta Erythroxylum coca, la cual se encuentra en abundancia en Centroamérica, Sudamérica, las Indias occidentales e Indonesia. Produce una sensación de gozo extremo al hacer que el cerebro libere cantidades más altas de lo normal de algunos bioquímicos. Sin embargo, los efectos de la cocaína en otras partes del cuerpo pueden ser muy serios o incluso mortales.
Ver también:
• Drogadicción
• Abuso de drogas y farmacodependencia
• Primeros auxilios en casos de drogadicción
• Abstinencia de cocaína

Causas

La intoxicación con cocaína puede ser causada por:
• Tomar demasiada cocaína o una forma muy concentrada de ésta.
• Usar cocaína en días calurosos, lo cual lleva a más daño y efectos secundarios debido a la deshidratación.
• Consumir cocaína con algunas otras drogas.
• La intoxicación grave y la muerte pueden ocurrir en "mulas que transportan drogas" o "transportadores de paquetes en el cuerpo", quienes intencionalmente se tragan paquetes de cocaína.

Síntomas

Los síntomas de intoxicación con cocaína abarcan:
• Ansiedad y agitación
• Presión o dolor en el pecho
• Dilatación de las pupilas
• Sensación de estar "embriagado" (euforia)
• Aumento de la frecuencia cardíaca y de la presión arterial
Con dosis más altas, se puede presentar sudoración, temblores, confusión, hiperactividad y daño muscular, hipertermia (temperatura corporal seriamente elevada), daño renal, convulsiones, accidente cerebrovascular, latidos cardíacos irregulares y muerte repentina.

Pruebas y exámenes

• Química sanguínea y pruebas de la función hepática, como el CHEM-20.
• Enzimas cardíacas (para buscar evidencia de daño al corazón o ataque cardíaco)
• CSC (hemograma completo que mide los glóbulos rojos y blancos y las plaquetas, las cuales ayudan a coagular la sangre)
• Examen toxicológico
• ECG (registro o trazado del corazón)
• Radiografía de tórax
• Análisis de orina

Tratamiento

El médico medirá y vigilará los signos vitales del paciente, por ejemplo, la temperatura, el pulso, la frecuencia respiratoria y la presión arterial.
Los síntomas se tratarán en la forma apropiada. Un tipo de medicamentos llamados benzodiazepinas, que abarcan diazepam y lorazepam, se administran para aliviar los latidos cardíacos rápidos y la hipotensión arterial, al igual que para tratar la ansiedad y/o la agitación. Se administrarán líquidos por vía intravenosa. Las complicaciones cardíacas, cerebrales, musculares y renales se tratarán con medicamentos adicionales.
El tratamiento a largo plazo requiere asesoría en asuntos de drogas en combinación con la tratamiento médico.

Nombres alternativos

Intoxicación con cocaína

Referencias

Perrone J, Hoffman RS. Cocaine, amphetamines, caffeine, and nicotine. In: Tintinalli JE, Kelen GD, Stapczynski JS, Ma OJ, Cline DM, eds.Emergency Medicine: A Comprehensive Study Guide
Shih RD, Hollander JE. Cocaine. In: Wolfson AB, Hendey GW, Ling LJ, et al, eds.Harwood-Nuss' Clinical Practice of Emergency Medicine

14.- Qué es la Drogadicción

La drogadicción es una enfermedad compleja que se caracteriza por el deseo, la búsqueda y el consumo compulsivos, y en ocasiones incontrolables, de la droga que persisten a pesar de las consecuencias adversas y graves que resultan. Si bien el camino a la drogadicción comienza con el acto voluntario de tomar las drogas, con el tiempo queda comprometida la habilidad de la persona para poder decidir no consumir drogas, y la búsqueda y el consumo de la droga se vuelven compulsivos. Esta conducta es en gran parte el resultado de los efectos de la exposición prolongada de la función cerebral a la droga. La adicción es una enfermedad del cerebro que afecta múltiples circuitos cerebrales, entre ellos los relacionados con la gratificación y la motivación, el aprendizaje y la memoria, y el control de las inhibiciones sobre el comportamiento.
Dado que el abuso de drogas tiene tantas dimensiones y altera tantos aspectos de la vida de una persona, el tratamiento no es sencillo. Los programas eficaces de tratamiento suelen incorporar muchos componentes, cada uno dirigido a un aspecto particular de la enfermedad y sus consecuencias. El tratamiento para la adicción debe ayudar al paciente a dejar de usar drogas, a mantener un estilo de vida libre de ellas y a lograr un funcionamiento productivo en la familia, el trabajo y la sociedad. Puesto que típicamente la adicción es una enfermedad crónica, las personas simplemente no pueden dejar de consumir drogas por unos días y curarse. La mayoría de los pacientes requieren cuidados a largo plazo o varios episodios de tratamiento para lograr la verdadera meta de la abstinencia continuada y la recuperación de la vida productiva.
Con demasiada frecuencia, la adicción no recibe tratamiento. Según la Encuesta Nacional sobre el Uso de Drogas y la Salud (NSDUH, por sus siglas en inglés) llevada a cabo por la SAMHSA, 23.2 millones de personas de 12 años de edad en adelante (9.4 por ciento de la población estadounidense) necesitaron tratamiento para el abuso de drogas ilícitas o problemas con el alcohol en el año 2007. De estas personas, 2.4 millones (10.4 por ciento de las que necesitaban tratamiento) fueron atendidas en un centro especializado (es decir, un hospital, una clínica de rehabilitación de drogas o alcohol o un centro de salud mental). De manera que 20.8 millones de personas (8.4 por ciento de la población de 12 años o mayores) que necesitaban tratamiento para el abuso de drogas ilícitas y del alcohol no lo recibieron. Estos cálculos son similares a los de años anteriores.1

Principios para un tratamiento eficaz

Las investigaciones científicas realizadas desde mediados de los años setenta muestran que el tratamiento puede ayudar a los toxicómanos a dejar de consumir las drogas, evitar las recaídas y recuperar con éxito sus vidas. Basándose en estas investigaciones, se han identificado los siguientes principios clave que deben formar la base de cualquier programa de tratamiento eficaz:
• La adicción es una enfermedad compleja que se puede tratar y que afecta el funcionamiento del cerebro y el comportamiento.
• No hay un solo tratamiento que sea apropiado para todas las personas.
• El tratamiento debe tener acceso fácil.
• El tratamiento eficaz atiende las distintas necesidades de la persona, no solamente su drogadicción.
• La permanencia en el tratamiento durante un periodo adecuado de tiempo es esencial para su eficacia.
• La consejería –individual o de grupo– y otras terapias conductuales son las modalidades de tratamiento para la drogadicción usadas con más frecuencia.
• Los medicamentos constituyen un componente importante del tratamiento para muchos pacientes, especialmente cuando se ofrecen en conjunto con consejería y otras terapias conductuales.
• Se debe evaluar frecuentemente el tratamiento y los servicios que recibe cada persona, modificándolos cuando sea necesario para garantizar que se ajusten a cualquier cambio en sus necesidades.
• Muchos drogadictos también presentan otros trastornos mentales.
• El manejo médico de la desintoxicación es apenas la primera etapa del tratamiento para la drogadicción y por sí solo hace poco para modificar el abuso de drogas a largo plazo.
• El tratamiento no necesita ser voluntario para ser eficaz.
• Se debe mantener una vigilancia continua para detectar posibles recaídas durante el tratamiento.
• Los programas de tratamiento deben proporcionar una evaluación para el VIH/SIDA, la hepatitis B y C, la tuberculosis y otras enfermedades infecciosas. Asimismo deben proporcionar consejería para ayudar a las personas a modificar o cambiar aquellos comportamientos que hacen que corran riesgo de contraer o propagar enfermedades infecciosas.
Enfoques para un tratamiento eficazLas terapias de medicamentos y conductuales, especialmente cuando se usan en conjunto, son elementos importantes de un proceso terapéutico general que a menudo comienza con la desintoxicación, seguida por el tratamiento y la prevención de las recaídas. La disminución de los síntomas del síndrome de abstinencia puede ser importante al iniciar el tratamiento, mientras que la prevención de las recaídas es necesaria para mantener los efectos del mismo. En ocasiones, y al igual que con otras enfermedades crónicas, los episodios de recaídas pueden requerir que el toxicómano repita etapas anteriores del tratamiento. Un cuidado continuo que comprenda un régimen de tratamiento individualizado que tome en cuenta todos los aspectos de la vida de la persona puede ser esencial para lograr y mantener exitosamente un estilo de vida sin drogas. Este cuidado abarca servicios médicos y de salud mental, así como opciones de seguimiento (por ejemplo, sistemas de apoyo familiar y comunitario).
MedicamentosLos medicamentos se pueden utilizar para ayudar en el manejo de los diferentes aspectos del proceso del tratamiento.
El síndrome de abstinencia. Los medicamentos ayudan a suprimir los síntomas del síndrome de abstinencia durante la desintoxicación. Sin embargo, la desintoxicación con ayuda médica no es en sí un “tratamiento”, sino que es apenas el primer paso en el proceso de tratamiento. Los pacientes que se someten a un proceso de desintoxicación con ayuda médica pero no reciben tratamiento adicional, muestran patrones de abuso de drogas similares a aquellos que jamás fueron tratados.
Tratamiento. Pueden usarse los medicamentos para ayudar a restablecer la función normal del cerebro, prevenir las recaídas y disminuir los deseos de consumir la droga. Actualmente hay medicamentos para tratar la adicción a las sustancias opioides (la heroína y la morfina), al tabaco (la nicotina) y al alcohol, y se están desarrollando otros medicamentos para tratar la adicción a los estimulantes (la cocaína y la metanfetamina) y al cannabis (la marihuana). Sin embargo, la mayoría de las personas con problemas graves de adicción son toxicómanos múltiples (consumen más de una droga) y necesitan tratamiento para todas las sustancias de las que abusan.
Sustancias opioides: La metadona, la buprenorfina y, para ciertas personas, la naltrexona, son medicamentos eficaces para el tratamiento de la adicción a los opiáceos. La metadona y la buprenorfina actúan sobre los mismos lugares del cerebro que la heroína y la morfina, por lo que reducen los síntomas del síndrome de abstinencia y alivian el deseo vehemente por la droga. La naltrexona bloquea los efectos de la heroína u otras sustancias opioides en sus receptores y solamente debe usarse en pacientes que ya se han desintoxicado. Debido a problemas de adherencia a las indicaciones de uso de esta droga, la naltrexona no se usa tan ampliamente como los demás medicamentos. Todos los medicamentos ayudan a los pacientes a apartarse de la búsqueda de drogas y otros comportamientos criminales y los hacen más receptivos a los tratamientos conductuales.
Tabaco: Ahora existen numerosas formulaciones de terapia de reemplazo de la nicotina que se pueden obtener sin receta médica, entre las que se encuentran los parches, el spray, el chicle o goma de mascar y las pastillas para chupar. Además, la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) ha aprobado dos medicamentos de prescripción para tratar la adicción al tabaco: el bupropión y la vareniclina. Tienen distintos mecanismos de acción en el cerebro, pero ambos ayudan a prevenir las recaídas en las personas que buscan dejar el tabaquismo. Se recomienda combinar cada uno de estos medicamentos con tratamientos conductuales, entre ellos las terapias individuales y de grupo, así como líneas directas de ayuda telefónica para dejar el tabaquismo.
Alcohol: Existen tres medicamentos aprobados por la FDA para el tratamiento de la dependencia del alcohol: naltrexona, acamprosato y disulfiram. Existe un cuarto medicamento, el topiramato, que está arrojando resultados alentadores en estudios clínicos. La naltrexona bloquea los receptores de opioides que participan en los efectos gratificantes del consumo de alcohol y en el deseo vehemente de beber. Reduce la recaída al abuso del alcohol y es muy eficaz en muchos pacientes, pero no en todos, lo cual posiblemente se deba a las diferencias genéticas. Se cree que el acamprosato reduce los síntomas del síndrome de abstinencia prolongada, tales como el insomnio, la ansiedad, la intranquilidad y la disforia (estado emocional desagradable o incómodo, como la depresión, ansiedad o irritabilidad). Puede ser más eficaz en pacientes con dependencia aguda. El disulfiram interfiere con la degradación del alcohol, lo que resulta en una acumulación de acetaldehído que, a su vez, produce una reacción muy desagradable de rubor, náuseas y palpitaciones si el paciente consume alcohol. Si bien puede haber dificultades con el cumplimiento del tratamiento, el disulfiram puede ser muy eficaz entre los pacientes con mucha motivación.

Tratamientos conductuales

Los tratamientos conductuales ayudan a que los pacientes se comprometan con el proceso de tratamiento, modifiquen sus actitudes y comportamientos relacionados con el abuso de las drogas y aumenten sus destrezas para llevar una vida más saludable. Estos tratamientos también pueden mejorar la eficacia de los medicamentos y ayudar a que las personas continúen en tratamiento por más tiempo. El tratamiento del abuso y la adicción a las drogas se puede llevar a cabo en entornos muy distintos usando una variedad de enfoques conductuales.
Los programas de tratamientos conductuales ambulatorios abarcan una gran variedad de programas para los pacientes que visitan las clínicas a intervalos regulares. La mayoría de los programas incluyen consejería individual o en grupo para el abuso de las drogas. Algunos programas también ofrecen otras formas de tratamientos conductuales como:
1. Terapia cognitiva-conductual, que ayuda a los pacientes a reconocer, evitar y enfrentar aquellas situaciones en las que hay más probabilidad de que abusen de las drogas.
2. Terapia familiar multidimensional, que fue desarrollada para adolescentes con problemas de abuso de las drogas y para mejorar el funcionamiento de la familia en general, trata los diversos factores que influyen sobre los patrones de abuso de las drogas.
3. Entrevistas de motivación, que aprovechan de la disposición favorable de las personas para cambiar su comportamiento e ingresar a tratamiento.
4. Incentivos para realzar la motivación (manejo de contingencias), que usan el refuerzo positivo para fomentar la abstinencia de las drogas.
Los programas de tratamientos residenciales también pueden ser muy eficaces, especialmente para las personas que tienen problemas más graves. Por ejemplo, las comunidades terapéuticas son programas sumamente estructurados en los que los pacientes permanecen en una residencia, generalmente por un periodo de 6 a 12 meses. Las comunidades terapéuticas se diferencian de otros enfoques de tratamiento principalmente porque usan a la comunidad (el personal tratante y las personas en recuperación) como factores clave de cambio para influir en las actitudes, percepciones y comportamientos asociados con el consumo de drogas de los pacientes. Entre los pacientes en las comunidades terapéuticas se pueden encontrar aquellos con historias relativamente largas de drogadicción o que han estado involucrados en actividades criminales serias y aquellos con un funcionamiento social sumamente deteriorado. Ahora también se están diseñando las comunidades terapéuticas para acomodar las necesidades de mujeres embarazadas o con niños. El enfoque de la comunidad terapéutica es la reinserción social del paciente a un estilo de vida libre de drogas y de crímenes.
Los tratamientos dentro del sistema de justicia penalEl tratamiento dentro de una institución del sistema de justicia penal puede lograr evitar que el delincuente regrese a un comportamiento criminal, sobre todo si el tratamiento continúa durante su transición de vuelta a la comunidad. Los estudios demuestran que no es necesario que el tratamiento sea voluntario para que sea eficaz.

Para más información

Para información detallada sobre los enfoques de tratamiento para la drogadicción y para ejemplos de programas específicos cuya eficacia ha sido comprobada por la ciencia, lea la publicación del NIDA titulada Principios de Tratamientos para la Drogadicción: Una Guía Basada en Investigaciones que se encuentra en línea en Principios de Tratamientos para La Drogadicción: Una Guía Basada en Investigaciones (español) o en inglés.
Para información sobre el tratamiento de los toxicómanos dentro del sistema de justicia penal, lea la publicación del NIDA en inglés titulada Principles of Drug Abuse Treatment for Criminal Justice Populations: A Research-Based Guide (Principios de Tratamientos para la Drogadicción en las Poblaciones de Delincuentes: Una Guía con Base Científica).

Referencias

• Los datos vienen de la Encuesta Nacional sobre el Uso de las Drogas y la Salud (anteriormente conocida como Encuesta Nacional de Hogares sobre el Abuso de Drogas), una encuesta nacional de americanos de 12 años de edad o mayores, realizada por la Administración de Servicios de Abuso de Sustancias y Salud Mental (SAMHSA, por sus siglas en inglés). Para leer la información de la última encuesta puede ir a www.samhsa.gov.

15.- COCAÍNA: ABUSO Y ADICCIÓN

¿Qué es la cocaína? La cocaína es un estimulante extremadamente adictivo que afecta directamente al cerebro
El abuso y la adicción a la cocaína continúan afligiendo a nuestro país. Hoy en día, aproximadamente uno de cada seis norteamericanos (el 15 por ciento de la población en el 2007) ha probado la cocaína al llegar a los 30 años de edad y el 7 por ciento la ha probado antes de haberse graduado de la secundaria. Sin embargo, los últimos descubrimientos sobre el funcionamiento del cerebro y los efectos nocivos de la cocaína nos ofrecen oportunidades sin precedentes para hacer frente a este problema persistente de salud pública.
Los estudios genéticos están aportando información crítica sobre cómo la herencia influye en el riesgo de la adicción a sustancias psicoactivas, incluyendo la cocaína. Además, con tecnologías más avanzadas de imágenes neurológicas, los científicos han podido observar los cambios cerebrales que resultan de la exposición crónica a las drogas o que ocurren cuando una persona adicta se ve expuesta a “señales” asociadas a las drogas, que pueden desencadenar un deseo vehemente por la misma y dar lugar a una recaída. Al realizar un mapeo genético y de las regiones del cerebro encargadas de los efectos diversos de la cocaína, estas nuevas tecnologías están ayudando a identificar nuevas estrategias en el tratamiento de la adicción a la cocaína.
El NIDA se mantiene alerta en la búsqueda de estrategias más eficaces para hacer frente a los graves problemas de salud pública vinculados al abuso de la cocaína. No sólo apoyamos una amplia gama de investigaciones básicas y clínicas, sino también facilitamos la aplicación de estos resultados al mundo real. Con este fin, nos esforzamos por mantener informado al público de los últimos avances científicos en el campo de la adicción. Esperamos que esta compilación de información científica sobre el abuso de la cocaína sirva para informar a los lectores sobre los efectos dañinos del abuso de la cocaína y que también ayude en nuestros esfuerzos para hacer frente al enorme costo personal y social causado por el uso de drogas y la adicción.

16.- ¿Qué es la cocaína?

La cocaína es un estimulante extremadamente adictivo que afecta directamente al cerebro. La cocaína ha sido llamada la droga de los años ochenta y noventa por su gran popularidad y uso extendido en esas décadas. Sin embargo, no es una droga nueva. En realidad, la cocaína es una de las drogas que se conoce desde hace más tiempo. Las hojas de la coca, de donde se obtiene la cocaína, se han ingerido por miles de años, mientras que la sustancia química pura, el clorhidrato de cocaína, se ha consumido por más de 100 años. A principios del siglo XX, por ejemplo, la cocaína purificada se convirtió en el principio activo básico que se empleaba en la mayoría de los tónicos y elíxires creados para tratar una gran variedad de enfermedades.
La cocaína pura era extraída originalmente de la hoja del arbusto de la coca del género Erythroxylum, que crecía principalmente en Perú y Bolivia. En la década de los noventa, y después de varios esfuerzos para reducir el cultivo en esos países, Colombia se convirtió en el país con mayor cultivo de coca. Hoy en día, la cocaína es una droga clasificada bajo la Lista II (“Schedule II”) de la Ley sobre Sustancias Controladas, lo que significa que se considera que tiene un gran potencial para ser abusada, pero que puede ser administrada por un doctor para usos médicos legítimos, por ejemplo, como anestesia local en ciertos tipos de cirugías de los ojos, oídos y garganta.
La cocaína usualmente se vende en la calle en forma de un polvo blanco, fino y cristalino que se conoce en español como “coca”, “nieve”, “dama blanca” o “talco”. Algunos de sus nombres en inglés son “coke”, “C”, “snow”, “flake” y “blow”. Los traficantes generalmente mezclan la cocaína con otras sustancias inertes, tales como la maicena, el talco o el azúcar; o con ciertas drogas activas como la procaína (una anestesia local de composición química parecida) u otros estimulantes, como las anfetaminas. Algunos consumidores combinan la cocaína con la heroína en lo que suelen llamar un “speedball” (en español también se conoce como “revuelto”, “rebujo”, “francés” o “café con leche”).
Hay dos formas químicas de la cocaína que suelen consumirse: la sal de clorhidrato (que es soluble en agua) y los cristales de cocaína o base, conocida en inglés como “freebase” (que no son solubles en agua). La sal de clorhidrato, o la forma en polvo de la cocaína, se consume de forma inyectada o inhalada (“snorting”). Los cristales de cocaína o freebase han sido procesados con amoniaco o bicarbonato sódico y agua y luego calentados para eliminar el clorhidrato y producir una sustancia que se puede fumar. El término “crack”, el nombre de la calle para los cristales o base de cocaína, se refiere al sonido crujiente que se oye al fumar esta mezcla.

17.- ¿Cuál es el alcance del consumo de cocaína en los Estados Unidos?

La Encuesta Nacional sobre el Uso de Drogas y la Salud (NSDUH, por sus siglas en inglés) calcula que en el 2008 había unos 1.9 millones de usuarios actuales de cocaína (es decir, que la habían consumido por lo menos una vez en el mes anterior a ser encuestados). De éstos, unos 359,000 eran usuarios actuales de crack. Los adultos de 18 a 25 años de edad tienen la mayor prevalencia de uso actual de cocaína que cualquier otro grupo de edad, con el 1.5 por ciento de los adultos jóvenes habiendo reportado uso de cocaína en el mes anterior a la encuesta. En general, los hombres reportan tasas más altas de uso actual de cocaína que las mujeres. También hay diferencias étnicas y raciales, con la mayor prevalencia reportada por aquellos de dos o más razas (1.1 por ciento), seguidos por los hispanos (0.9 por ciento), blancos (0.7 por ciento) y afroamericanos (0.9 por ciento).
El Estudio de Observación del Futuro (MTF, por sus siglas en inglés) del 2009, una encuesta anual que sigue los patrones de uso de drogas y actitudes relacionadas de los adolescentes, reporta que ha habido una disminución significativa en la prevalencia del consumo de cocaína en polvo en el periodo de 30 días previos a la encuesta entre los estudiantes de 10º y 12º grado, continuando la tendencia positiva desde su punto máximo a finales de los años noventa. El uso anual de cocaína disminuyó en los tres grados en el 2009, pero alcanzó un nivel estadísticamente significativo sólo para el 12º grado, en el que venía disminuyendo desde hace dos años. El uso anual de crack no presentó cambio significativo alguno en ninguno de los tres grados con respecto al año anterior.
El consumo repetido de cocaína puede producir adicción y otras consecuencias adversas a la salud. De acuerdo con la NSDUH del 2008, hubo casi 1.4 millones de americanos que cumplían con los criterios del Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM, por sus siglas en inglés) para la dependencia o abuso de cocaína (en cualquier forma) en los últimos 12 meses. Es más, los datos del informe de la Red de Alerta sobre el Abuso de Drogas (DAWN, por sus siglas en inglés) del 2008 mostraron que de un total de 1,335,206 visitas a las salas de emergencia por abuso o uso indebido de drogas, la cocaína estaba involucrada en 482,188 de estas visitas. Esto quiere decir que una de cada tres visitas a las salas de emergencia por el abuso o uso indebido de drogas (el 36 por ciento) estaba relacionada con la cocaína.

18.- ¿Cómo se consume la cocaína?

Cocaína en polvo

Las principales vías de administración de la cocaína son oral, nasal, intravenosa y pulmonar. La forma de administración nasal, conocida como “esnifar” o “snorting”, es el proceso de inhalar la cocaína en polvo por la nariz, de donde pasa directamente a la sangre a través de las membranas nasales. También se puede aplicar la droga directamente sobre las mucosas. La inyección o la administración intravenosa transporta la droga directamente a la sangre aumentando así la intensidad de su efecto. Al fumar, se inhala el vapor o el humo de la cocaína a los pulmones, donde la sangre lo absorbe a la misma velocidad que cuando se inyecta. El efecto eufórico resultante es casi inmediato, y es la razón por la cual la popularidad del crack aumentó enormemente a mediados de los años ochenta.

Cristales de cocaína

El consumo de cocaína puede ir desde su uso ocasional a un consumo repetido o compulsivo, con una variedad de patrones entre estos dos extremos. Fuera de su uso para fines médicos, no existe una manera segura de consumir cocaína. Cualquier método de consumo puede causar la absorción de cantidades tóxicas de la droga, con la posibilidad de que ocurra una emergencia aguda de tipo cardiovascular o cerebrovascular y convulsiones, cualquiera de las cuales puede ocasionar la muerte súbita.

19.- ¿Cómo produce sus efectos la cocaína?

Las investigaciones han permitido lograr un entendimiento claro sobre cómo la cocaína produce sus efectos placenteros y la razón por la cual es tan adictiva. Los científicos han descubierto regiones del cerebro que se excitan por todo tipo de estímulos gratificantes, tales como la comida, el sexo y muchas de las drogas de abuso. Uno de los sistemas neuronales que parece ser más afectado por la cocaína se origina en una región del cerebro medio llamada el área ventral del tegmento (AVT). Las fibras nerviosas originadas en el AVT se extienden a la región del cerebro conocida como núcleo accumbens, una de las áreas clave del cerebro involucrada en la gratificación. Los estudios en animales han demostrado que la gratificación aumenta los niveles de una sustancia química en el cerebro (o neurotransmisor) llamada dopamina, acrecentando así la actividad neuronal en el núcleo accumbens. En el proceso normal de comunicación, una neurona libera dopamina en la sinapsis (el pequeño espacio entre dos neuronas). Allí la dopamina se une a proteínas especializadas (llamadas receptores de dopamina) en la neurona adyacente, enviando así una señal a la misma. Una vez enviada la señal, la dopamina es eliminada de la sinapsis y es reciclada para volver a usarse en el futuro. Las drogas de abuso pueden interferir con este proceso de comunicación normal. Por ejemplo, los científicos han descubierto que la cocaína actúa bloqueando la eliminación de la dopamina de la sinapsis, lo que resulta en una acumulación de dopamina y una amplificación de la señal a las neuronas receptoras. (Véase la imagen, “Efecto de la cocaína en el cerebro”). Esto es lo que causa la euforia inicial que suelen reportar los cocainómanos.
Efecto de la cocaína en el cerebro: Dentro del proceso normal de la comunicación, las neuronas liberan la dopamina dentro de la sinapsis, donde se une a los receptores de dopamina en las neuronas adyacentes. Normalmente, una proteína especializada llamada transportadora de dopamina recicla la dopamina devolviéndola a la neurona transmisora. Cuando se ha consumido cocaína, ésta se adhiere a la proteína transportadora de dopamina y bloquea el proceso normal de reciclaje, resultando en una acumulación de dopamina en la sinapsis, lo que magnifica o exagera los efectos placenteros de la cocaína.

20.- ¿Cuáles son los efectos a corto plazo del uso de la cocaína?

Los efectos de la cocaína se presentan casi inmediatamente después de una sola dosis y desaparecen en cuestión de minutos o dentro de una hora. Los que consumen cocaína en cantidades pequeñas generalmente se sienten eufóricos, energéticos, conversadores y mentalmente alertas, particularmente con relación a las sensaciones visuales, auditivas y del tacto. La cocaína también puede disminuir temporalmente el apetito y la necesidad de dormir. Algunos consumidores sienten que la droga les ayuda a realizar más rápido algunas tareas simples, tanto físicas como intelectuales, mientras que a otros les produce el efecto contrario.
La forma en que se administra la cocaína determina el tiempo que dura el efecto inmediato de euforia. Mientras más rápida es la absorción, más intenso es el “high” o euforia que resulta; pero al mismo tiempo, cuanto más rápida es la absorción, menor es la duración del efecto de la droga. El “high” que se produce al inhalar la droga se demora en llegar pero puede durar de 15 a 30 minutos. En contraste, los efectos que se obtienen fumando la cocaína pueden durar de 5 a 10 minutos.
Los efectos fisiológicos a corto plazo que resultan del consumo de cocaína incluyen contracción de los vasos sanguíneos, dilatación de las pupilas y aumentos en la temperatura corporal, la frecuencia cardiaca y la presión arterial. Si se usan cantidades mayores se puede intensificar el “high” del usuario, pero también puede llevar a un comportamiento más extravagante, errático y violento. Algunas personas que consumen cocaína han reportado desasosiego, irritabilidad y ansiedad. También pueden tener temblores, vértigos, espasmos musculares o paranoia. Además, puede haber graves complicaciones médicas asociadas con el abuso de la cocaína. Entre las complicaciones más frecuentes se encuentran algunos efectos cardiovasculares como alteraciones en el ritmo cardiaco y ataques al corazón; algunos efectos neurológicos incluyendo ataques cerebrovasculares, convulsiones, dolores de cabeza y hasta coma; y complicaciones gastrointestinales, como dolor abdominal y náusea. En raras ocasiones, puede ocurrir la muerte súbita la primera vez que se prueba la cocaína o de forma inesperada al consumirla subsiguientemente. Las muertes ocasionadas por la cocaína suelen ser el resultado de un paro cardiaco o de convulsiones seguidas por un paro respiratorio.
Las investigaciones también han demostrado que existe una interacción potencialmente peligrosa entre la cocaína y el alcohol.

21.- ¿Cuáles son los efectos a largo plazo del uso de la cocaína?

Ya que la cocaína es una droga extremadamente adictiva, es muy difícil que una persona que la pruebe pueda predecir o controlar hasta dónde continuará deseándola o consumiéndola. Asimismo, si la persona se vuelve adicta, el riesgo de recaídas es alto aún después de periodos largos de abstinencia. De acuerdo con algunos estudios recientes, durante periodos de abstinencia del uso de cocaína, el recuerdo de la euforia asociado con su uso, o solamente una referencia a la droga, puede disparar un deseo incontrolable de consumirla y terminar en una recaída.
Las imágenes del cerebro muestran una disminución en los receptores de dopamina (D2) en el cerebro de una persona adicta a la cocaína en comparación con una persona que no consume drogas. El sistema de dopamina es importante para el condicionamiento y la motivación, y es probable que las alteraciones como ésta sean responsables, en parte, de la disminución en la sensibilidad a las gratificaciones naturales que ocurre con la adicción.
Al ser expuesto repetidamente a la cocaína, el cerebro comienza a adaptarse a la misma y la vía de gratificación se vuelve menos sensible a los refuerzos naturales y a la droga en sí. El consumidor puede desarrollar tolerancia, lo que significa que necesitará una dosis cada vez mayor de la droga o que deberá consumirla con más frecuencia para obtener el mismo placer que cuando recién comenzó a usarla. Al mismo tiempo, los consumidores también se pueden volver más sensibles (sensibilización) a la ansiedad, las convulsiones u otros efectos tóxicos de la cocaína.
La cocaína se suele consumir repetidamente y en dosis cada vez mayores (en “binges”), lo que puede conducir a un estado de irritabilidad, inquietud y paranoia e incluso puede causar un episodio total de psicosis paranoica en el que se pierde el sentido de la realidad y se sufre de alucinaciones auditivas. Al aumentar la dosis o la frecuencia del consumo, también aumenta el riesgo de sufrir efectos psicológicos o fisiológicos adversos.
Las reacciones adversas que resultan del consumo de cocaína varían dependiendo de cómo se administra. Por ejemplo, la inhalación regular puede causar una pérdida del sentido del olfato, hemorragias nasales, problemas al tragar, ronquera y una irritación general del tabique nasal, lo que puede producir una condición crónica de irritación y salida de secreción por la nariz. Cuando se ingiere, la cocaína puede causar gangrena grave en los intestinos porque reduce el flujo sanguíneo. Además, las personas que la inyectan tienen marcas de pinchazos y trayectos venenosos conocidos como “tracks”, usualmente en los antebrazos. Los usuarios intravenosos también pueden experimentar reacciones alérgicas, ya sea a la droga o a algunos de los aditivos que se agregan a la cocaína en la calle y, en los casos más severos, estas reacciones pueden provocar la muerte. El uso crónico causa pérdida del apetito haciendo que muchos consumidores tengan una pérdida significativa de peso y sufran de malnutrición.

22.- ¿Los cocainómanos corren peligro de contraer el VIH/SIDA y la hepatitis?

Sí, las personas que abusan de la cocaína tienen mayor riesgo de contraer enfermedades infecciosas, como la del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA) causado por el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), además de la hepatitis viral. Este riesgo resulta no sólo por compartir jeringuillas y otros objetos (“parafernalia”) contaminados, usados por los usuarios que se inyectan, sino también por el hecho de participar en comportamientos de riesgo como resultado de estar drogados. Las investigaciones han demostrado que el consumo de drogas también puede interferir con el buen juicio y la toma de decisiones, potencialmente llevando a los consumidores a tener relaciones sexuales de riesgo, a compartir jeringuillas y otros instrumentos para inyectarse, y a intercambiar el sexo por drogas (tanto los hombres como las mujeres). De hecho, algunos estudios han demostrado que entre los toxicómanos, aquellos que no se inyectan drogas están contrayendo el VIH al mismo ritmo que los que sí se las inyectan, destacando aún más el papel de la transmisión sexual del VIH en este segmento de la población.
La infección por el virus de la hepatitis C (VHC) también se ha extendido rápidamente entre los consumidores de drogas inyectables. A los dos años de haber iniciado el uso de drogas inyectables, casi el 50 por ciento ha sido expuesto al virus, y entre los que se vienen inyectando por más de dos años, las tasas de infección son de entre el 40 y el 98 por ciento. A pesar de que el tratamiento para la infección por el VHC no sea eficaz en todos los casos y pueda tener efectos secundarios significativos, es fundamental que las personas infectadas obtengan seguimiento médico. No existe aún una vacuna para el VHC y éste es altamente transmisible a través de la inyección, por lo que se recomienda la prueba para el VHC a las personas que alguna vez se hayan inyectado alguna droga ilícita.

23.- ¿Cuáles son las consecuencias del consumo de cocaína en las mujeres embarazadas?

Se desconoce la totalidad de los efectos de la exposición prenatal de la cocaína en los niños, pero hay muchos estudios científicos que demuestran que los bebés cuyas madres abusaron de la cocaína durante el embarazo a menudo nacen prematuramente y con menor peso, talla y circunferencia de la cabeza en comparación con los bebés que nacen de madres que no consumen cocaína.
No obstante, es difícil calcular el impacto total de las consecuencias del consumo materno de la droga y determinar el peligro específico sobre el feto. Hay muchos factores que contribuyen a la dificultad para determinar el impacto directo materno e infantil (tanto antes como después de nacer) del consumo de cocaína durante el periodo de gestación, los cuales son característicamente difíciles de medir. Algunos de estos factores son la cantidad y el número total de drogas que abusó la madre (incluyendo la nicotina), los cuidados prenatales recibidos, la posible negligencia o abuso al niño, la exposición a la violencia, las condiciones socioeconómicas, el estado de nutrición materna, otros problemas de salud y la posibilidad de que la madre haya sido expuesta a enfermedades de transmisión sexual.
Muchos recordarán que los “bebés crack”, es decir, los bebés que nacen de madres que usaron “crack” durante el embarazo, habían sido declarados por muchos como una generación perdida. Se presagiaba que esa generación iba a sufrir daños graves e irreversibles, incluyendo una disminución en la inteligencia y en las habilidades sociales. Más tarde se determinó que esto había sido una gran exageración. Sin embargo, el hecho de que la mayoría de estos niños parecen normales no se debe interpretar como una señal de que no hay razón para alarmarse. Con el uso de tecnologías avanzadas, los científicos están descubriendo que cuando el feto es expuesto a la cocaína durante el periodo de desarrollo, se pueden producir cambios pequeños, pero muy importantes para el futuro en algunos de estos niños, incluyendo carencias en algunos aspectos del rendimiento cognitivo, del procesamiento de información y en la atención a sus tareas, las que constituyen habilidades importantes para que el niño logre realizar todo su potencial.

24.- ¿Qué tratamientos se consideran eficaces para los cocainómanos?

En el 2006, la cocaína representaba alrededor del 14 por ciento de todas las admisiones a los programas de tratamiento para el abuso de drogas. La mayoría de las personas (el 71 por ciento en el 2006) que buscan tratamiento para el abuso de cocaína fuman crack y lo más probable es que sean polito-xicómanos, es decir, que consumen más de una droga o sustancia. El abuso de la cocaína se ha expandido de tal manera que ha suscitado grandes esfuerzos para desarrollar programas de tratamiento para los cocainómanos. Como ocurre con cualquier drogadicción, la adicción a la cocaína es una enfermedad compleja que involucra cambios biológicos en el cerebro así como innumerables problemas sociales, familiares y del entorno del adicto. Por lo tanto, el tratamiento de la adicción a la cocaína debe ser integral y las estrategias deben evaluar los aspectos neurobiológicos, sociales y médicos del uso indebido de la droga por parte del paciente. Además, los pacientes que tienen numerosas adicciones a menudo tienen otros trastornos mentales concurrentes que requieren intervenciones conductuales o farmacológicas adicionales.

Enfoques farmacológicos

En la actualidad no hay un medicamento aprobado por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) de los Estados Unidos que sirva para tratar la adicción a la cocaína. Por lo tanto, el NIDA está trabajando intensamente para identificar y probar nuevos medicamentos que sean seguros y eficaces para tratar este tipo de drogodependencia. Varios medicamentos comercializados para el tratamiento de otras enfermedades (por ejemplo, baclofeno, modafinilo, tiagabina, disulfiram y topiramato) muestran potencial terapéutico y, en estudios clínicos controlados, se ha reportado que disminuyen el consumo de cocaína. Entre estos medicamentos, el disulfiram (utilizado para tratar el alcoholismo) ha sido el que más consistentemente ha disminuido el abuso de cocaína. Por otra parte, los nuevos conocimientos sobre cómo cambia el cerebro cuando se consume cocaína están dirigiendo la atención hacia nuevos objetivos para el desarrollo de medicamentos. Los compuestos que actualmente se están probando para el tratamiento de la drogadicción se aprovechan de los cambios que la cocaína provoca en el cerebro, los cuales trastornan el balance entre la neurotransmisión excitatoria (el glutamato) y la inhibitoria (el ácido gamma-aminobutírico, conocido como GABA por sus siglas en inglés). Además, los receptores D3 de dopamina (un subtipo de receptor de dopamina) constituyen un novedoso objetivo farmacológico de gran interés. Actualmente se están investigando medicamentos que actúan sobre estos receptores para ver si son seguros para el uso en seres humanos. Por último, una vacuna contra la cocaína que impide la entrada de la cocaína al cerebro tiene un gran potencial para reducir el riesgo de las recaídas. Además de los tratamientos para la adicción, también se están desarrollando tratamientos médicos para hacer frente a las situaciones de emergencia agudas que resultan de las sobredosis de cocaína.

Intervenciones conductuales

Se ha encontrado que muchos tratamientos de modificación de la conducta son eficaces para tratar la adicción a la cocaína, tanto en ambientes residenciales como ambulatorios. De hecho, las terapias conductuales a menudo son el único tratamiento eficaz disponible para muchos de los problemas relacionados con las drogas, incluyendo las adicciones a estimulantes. Sin embargo, el enfoque más eficaz para tratar la adicción parece ser la integración del tratamiento conductual con el farmacológico.
Por ahora, no existen medicamentos probados para tratar la adicción a la cocaína. Consecuentemente, el NIDA está trabajando intensamente en identificar e investigar nuevos medicamentos.
Una forma de terapia conductual que está dando resultados positivos en la población de cocainómanos es el manejo de contingencias o incentivos para realzar la motivación. Los incentivos para realzar la motivación pueden ser particularmente útiles para ayudar a los pacientes a lograr la abstinencia inicial del consumo de cocaína y para posteriormente permanecer en tratamiento. Los programas usan un sistema basado en bonos o premios que recompensan a los pacientes que se abstienen del consumo de la cocaína y otras drogas. Basándose en las pruebas de orina que salgan libres de drogas, los pacientes se ganan puntos o fichas que pueden canjear por artículos que fomentan una vida saludable, tales como la inscripción a un gimnasio o salir a ver una película o a cenar. Este enfoque recientemente ha demostrado ser práctico y eficaz en los programas de tratamiento comunitarios.
La terapia cognitiva-conductual es un enfoque eficaz para prevenir las recaídas. Esta terapia se centra en ayudar a las personas adictas a la cocaína a abstenerse y a mantenerse abstinente del consumo de cocaína y otras sustancias. La hipótesis subyacente es que los procesos de aprendizaje desempeñan un papel importante en el desarrollo y la continuación del abuso y la adicción a la cocaína. Se pueden aprovechar estos mismos procesos de aprendizaje para ayudar a reducir el consumo de drogas y prevenir las recaídas. Este enfoque trata de ayudar a los pacientes a reconocer, evitar y enfrentar el consumo de drogas. Es decir, se les enseña a reconocer la situaciones en las que tienen más probabilidad de consumir cocaína, a evitarlas cuando sea posible y a enfrentar de manera más eficaz una serie de problemas y comportamientos asociados con el abuso de drogas. Esta terapia también es notable debido a que es compatible con una gran variedad de otros tratamientos que los pacientes pueden recibir, incluyendo la farmacoterapia.
Las comunidades terapéuticas o programas residenciales ofrecen otra alternativa a los que necesitan de tratamiento para la adicción a la cocaína. Estas comunidades terapéuticas requieren por lo general una estadía de 6 a 12 meses y usan a la “comunidad” entera del programa como un componente activo del tratamiento. Pueden incluir rehabilitación vocacional dentro de la misma comunidad así como otros servicios de apoyo, y se concentran en la reinserción exitosa del paciente en la sociedad.
Los grupos de recuperación con base comunitaria, como los de Cocaína Anónimos, que utilizan un programa de 12 pasos, también pueden ser útiles para las personas que tratan de mantenerse en abstinencia. Los participantes pueden beneficiarse de un grupo de personas que los apoyen y con quienes puedan compartir problemas y asuntos comunes.
Es importante que los pacientes reciban servicios que traten todas sus necesidades. Por ejemplo, si un paciente está desempleado, puede ser útil ofrecerle rehabilitación vocacional o consejería laboral a la par del tratamiento para la adicción. De igual manera, si un paciente tiene problemas matrimoniales, puede ser importante ofrecerle consejería de parejas.

25.- ¿Dónde puedo obtener más información científica sobre la cocaína?

Para aprender más sobre la cocaína y otras drogas de abuso o para pedir materiales gratuitos en inglés o en español sobre estos temas, visite el sitio Web del NIDA en o comuníquese con el Centro de Diseminación de Investigaciones DrugPubs al 1-877-643-2644 (1-877-NIDA-NIH; o si tiene el sistema TTY/TDD al 1-240-645-0228).

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Publicado con autorización del website: MedlinePlus
Descargo de responsabilidad: La información aquí contenida no debe utilizarse durante ninguna emergencia médica, ni para el diagnóstico o tratamiento de alguna condición médica.

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