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Factores de riesgo del cáncer | Patologías del Cáncer

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Patología y Salud


1. Factores de riesgo del cáncer
2. Alcohol
3. Dieta
4. Edad
5. Gérmenes infecciosos
6. Hormonas
7. Inflamación crónica
8. Inmunosupresión
9. Luz solar
10. Obesidad
11. Radiación
12. Tabaco
13. Perjuicios por fumar cigarrillos y beneficios para la salud al dejar el hábito
14. Cigarrillos light y el riesgo de cáncer
15. Fumar cigarros puros y el cáncer
16. Humo de tabaco en el ambiente y el cáncer
17. Tabaco sin humo y el cáncer
18. En dónde obtener ayuda si usted decide dejar de fumar
19. Consumo de cigarrillo: riesgos para la salud y cómo dejar de fumar (PDQ®)

01.- Factores de riesgo del cáncer

En general, no es posible saber con exactitud por qué una persona padece cáncer y otra no. Pero la investigación ha indicado que ciertos factores de riesgo pueden aumentar la posibilidad de una persona de padecer cáncer. (Hay también ciertos factores que están relacionados con un riesgo menor de cáncer. Estos factores se llaman a veces factores protectores o factores de protección).
La mayoría de los factores de riesgo de cáncer (y los factores protectores) se identifican inicialmente en estudios epidemiológicos. En estos estudios, los científicos ven grupos grandes de gente y comparan a quienes padecen cáncer con quienes no lo padecen. Estos estudios pueden mostrar que las personas que presentan cáncer tienen más o menos probabilidad de comportarse en cierta manera o de haberse expuesto a ciertas sustancias que quienes no presentan cáncer.
Tales estudios, por sí solos, no pueden probar que un comportamiento o una sustancia causan cáncer. Por ejemplo, el descubrimiento podría ser el resultado de la suerte, o el verdadero factor de riesgo podría ser algún otro que el factor de riesgo del cual se sospecha. Pero los descubrimientos de este tipo algunas veces atraen la atención de los medios de comunicación, y esto puede conducir a ideas erróneas sobre cómo empieza el cáncer y cómo se disemina. (Para más información, vea la página de Mitos comunes e ideas falsas acerca del cáncer).
Cuando muchos estudios indican que hay una asociación semejante entre un factor posible de riesgo y un mayor riesgo de cáncer, y cuando existe un posible mecanismo que explique cómo el factor de riesgo podría de hecho causar cáncer, los científicos confiarán más en la relación entre los dos.
La lista de abajo incluye los factores de riesgo más comunes y muy conocidos (y los factores de riesgo posibles) del cáncer. Aunque algunos de estos factores de riesgo pueden evitarse, otros, como envejecer, no. Mantenerse lejos de los factores de riesgo que pueden evitarse puede bajar su riesgo de presentar ciertos cánceres.
• Alcohol
• Dieta
• Edad
• Gérmenes infecciosos
• Hormonas
• Inflamación crónica
• Inmunosupresión
• Luz solar
• Obesidad
• Radiación
• Tabaco
• Sustancias en el ambiente que causan cáncer

02.- Alcohol

Beber alcohol puede aumentar su riesgo de cáncer de boca, de garganta, esófago, laringe, hígado y seno. En cuanto más beba, mayor será su riesgo. El riesgo de cáncer es mucho más alto para quienes beben alcohol y también usan tabaco.
Los doctores aconsejan a quienes beben que lo hagan con moderación. Las Pautas de Dieta del Gobierno Federal para los Estadounidenses definen consumo moderado de alcohol para las mujeres, hasta una bebida diaria; para los hombres hasta dos bebidas diarias.
Se ha sugerido que ciertas sustancias en el vino tinto, como el resveratrol, tienen propiedades contra el cáncer. Sin embargo, no hay evidencia de que beber vino tinto reduzca el riesgo de cáncer.
Para más información, vea la hoja informativa El alcohol y el riesgo de cáncer.

03.- Dieta

Muchos estudios se han fijado en la posibilidad de que componentes o nutrientes específicos de la dieta estén asociados con aumentos o disminuciones del riesgo de cáncer. Estudios de células cancerosas en el laboratorio y de modelos animales algunas veces proveen evidencia de que compuestos químicos aislados pueden ser carcinógenos (o tienen actividad contra el cáncer).
Pero, con pocas excepciones, los estudios de poblaciones humanas no han mostrado aún definitivamente que algún componente de la dieta cause o proteja contra el cáncer. Algunas veces los resultados de estudios epidemiológicos que comparan las dietas con gente que tiene o no cáncer han indicado que la gente que tiene o no cáncer difiere en su consumo de un componente particular en la dieta.
Sin embargo, estos resultados indican solo que el componente de la dieta está asociado con un cambio en el riesgo de cáncer, no que el componente de la dieta es responsable del cambio en el riesgo o que lo cause. Por ejemplo, los participantes con o sin cáncer podrían diferir en otras formas además de sus dietas, y es posible que alguna otra diferencia sea responsable de la diferencia en cáncer.
Cuando surge la evidencia de un estudio epidemiológico que un componente de la dieta está asociado con un riesgo menor de cáncer, un estudio aleatorizado se puede hacer para probar esta posibilidad. La asignación aleatoria asegura que cualquier diferencia entre la gente que tiene un consumo alto o bajo de un nutriente se debe al nutriente mismo más que a las otras diferencias que no se detectaron. (Por razones éticas, los estudios aleatorizados no se hacen generalmente cuando surge la evidencia de que un componente de la dieta puede estar asociado con un mayor riesgo de cáncer.
Los científicos han estudiado muchos aditivos, nutrientes y otros componentes de la dieta para buscar posibles asociaciones con el riesgo de cáncer. Estos son:
• Alcohol
Aunque se ha sospechado que el vino tinto reduce el riesgo de cáncer, no hay evidencia científica de tal asociación. También, se sabe que el alcohol causa cáncer. El consumo excesivo o regular de alcohol aumenta el riesgo de presentar cánceres de la cavidad bucal (sin incluir los labios), faringe (garganta), laringe, esófago, hígado, seno, colon y recto. El riesgo de padecer cáncer aumenta con la cantidad de alcohol que bebe la persona. Para más información, vea la hoja informativa Alcohol y el riesgo de cáncer
• Antioxidantes
Los antioxidantes son compuestos químicos que bloquean la actividad de otros compuestos químicos conocidos como radicales libres que pueden dañar células. La investigación de laboratorio y con animales ha mostrado que los antioxidantes exógenos pueden ayudar a prevenir el daño de los radicales libres asociados con la formación de cáncer, pero la investigación en humanos no ha demostrado en forma que convenza que al tomar complementos de antioxidantes puede ayudar a reducir el riesgo de presentar cáncer o de morir por cáncer. Algunos estudios hasta han mostrado un mayor riesgo de algunos cánceres. Para más información, vea la hoja informativa Antioxidantes y prevención del cáncer.
• Edulcorantes artificiales
Se han llevado a cabo estudios sobre la seguridad de varios edulcorantes artificiales, como sacarina, aspartamo, acesulfamo de potasio, sucralosa, neotame y ciclamato. No existe evidencia clara que indique que los edulcorantes artificiales disponibles en el mercado de Estados Unidos estén asociados con el riesgo de cáncer en seres humanos. Para más información, vea la hoja informativa Edulcorantes artificiales y el cáncer.
• Calcio
El calcio es un mineral dietético esencial que se puede obtener de la comida y de los complementos alimenticios. Los resultados de las investigaciones apoyan, en general, la relación entre un alto consumo de calcio y la reducción del riesgo de padecer cáncer colorrectal, pero los resultados de los estudios no siempre han sido congruentes. No está claro si existe una relación entre el alto consumo de calcio y una reducción del riesgo de padecer otros tipos de cáncer como el cáncer de seno y de ovario. Alguna investigación sugiere que un consumo alto de calcio puede aumentar el riesgo de cáncer de próstata. Para más información, vea la hoja informativa Calcio y la prevención del cáncer: solidez y límites de la evidencia científica.
• Carne chamuscada
Ciertos compuestos químicos, llamados aminas heterocíclicas (AHC) e hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), se forman en la carne de músculo, incluso de res, de puerco, pescado y de aves de corral, cuando se cocinan usando métodos de alta temperatura. La exposición a altas concentraciones de aminas heterocíclicas y de hidrocarburos aromáticos policíclicos puede causar cáncer en animales; sin embargo, no está claro si tal exposición causa cáncer en el ser humano. Para más información, vea la hoja informativa Carne cocinada a altas temperaturas y el riesgo de cáncer.
• Verduras crucíferas
Las verduras crucíferas contienen compuestos químicos conocidos como glucosinolatos, los cuales se descomponen en varios compuestos químicos que están siendo estudiados por sus posibles efectos anticancerosos. Algunos de estos compuestos han mostrado efectos anticancerosos en células y en animales, pero los resultados de estudios en seres humanos no han sido tan claros. Para más información, vea la hoja informativa Plantas crucíferas y la prevención del cáncer.
• Fluoruro
El fluoruro en el agua ayuda a prevenir las caries dentales e incluso revertir el proceso de deterioro de los dientes. Muchos estudios, tanto en seres humanos como en animales, han mostrado que no existe una relación entre el agua fluorada y el riesgo de cáncer. Para más información, vea la hoja informativa Agua fluorada.
• Ajo
Algunos estudios han indicado que el consumo de ajo puede reducir el riesgo de que se presenten varios tipos de cáncer, especialmente cánceres del aparato gastrointestinal. Sin embargo, la evidencia no es definitiva. Para más información, vea la hoja informativa Ajo y la prevención del cáncer.
• Té
El té contiene compuestos químicos de polifenol, en especial catequinas, las cuales son antioxidantes. Los resultados de estudios epidemiológicos que analizaron la relación entre el consumo de té y el riesgo de cáncer no han sido concluyentes. Se han realizado pocos estudios clínicos sobre el consumo de té y la prevención del cáncer y los resultados no han sido concluyentes. Para más información, vea la hoja informativa sobre Té y la prevención del cáncer: Solidez y límites de la evidencia científica.
• Vitamina D
La vitamina D ayuda al cuerpo a usar el calcio y el fósforo para hacer huesos y dientes fuertes. Se obtiene principalmente de la exposición de la piel a la luz del sol, pero puede también obtenerse de algunos alimentos y de complementos dietéticos. Estudios epidemiológicos en seres humanos han indicado que los consumos más elevados de vitamina D o las concentraciones más altas de vitamina D en la sangre pueden estar asociados con menores riesgos de cáncer colorrectal, pero los resultados de estudios aleatorizados no han sido concluyentes. Para más información, vea la hoja informativa Vitamina D y prevención del cáncer.

04.- Edad

Edad avanzada es el factor de riesgo más importante de cáncer en general y para muchos tipos individuales de cáncer. De acuerdo a los datos estadísticos más recientes del programa Surveillance, Epidemiology, and End Results del NCI, la edad media de un diagnóstico de cáncer es de 66 años. Esto quiere decir que la mitad de los casos de cáncer ocurren en la gente abajo de esta edad y la otra mitad arriba de esta edad. Una cuarta parte de los casos nuevos de cáncer es diagnosticada en personas de 65 a 74 años.
Se ve un patrón semejante para muchos tipos comunes de cáncer. Por ejemplo, la edad media al momento del diagnóstico es de 61 años para el cáncer de seno, 68 años para el cáncer colorrectal, 70 años para el cáncer de pulmón y 66 para el cáncer de próstata.
Pero la enfermedad puede ocurrir a cualquier edad. Por ejemplo, el cáncer de hueso se diagnostica más frecuentemente entre personas menores de 20 años, y más de una cuarta parte de los casos ocurren en este grupo de edad. Y diez por ciento de las leucemias se diagnostican en niños y en adolescentes menores de 20 años, mientras que solo uno por ciento del cáncer en general se diagnostica en ese grupo de edad. Algunos tipos de cáncer, como el neuroblastoma, son más comunes en niños y adolescentes que en adultos.

Porcentaje de los cánceres nuevos por grupo de edad: Todos los sitios de cáncer

Fuente: SEER 18 2007-2011, Todas las razas, ambos sexos

05.- Gérmenes infecciosos

Ciertos gérmenes infecciosos, incluso virus, bacterias y parásitos, pueden causar cáncer en personas infectadas o aumentar el riesgo de que se forme cáncer. Algunos virus pueden desorganizar los controles normales de crecimiento y proliferación celular. También pueden aumentar la posibilidad de que una persona sea afectada por otros factores de riesgo, como la radiación UV o sustancias en el humo de tabaco que causan cáncer. Algunos virus, bacterias y parásitos causan también inflamación crónica, la cual puede resultar en cáncer.
La mayoría de los virus que están relacionados con un mayor riesgo de cáncer pueden pasarse de una persona a otra con la sangre o con otros fluidos del cuerpo. Usted puede bajar su riesgo de infecciones al vacunarse, al no tener relaciones sexuales sin protección y no compartir agujas.

Virus del papiloma humano (VPH)

Las infecciones con los tipos de virus del papiloma humano de alto riesgo causan casi todos los cánceres de cuello uterino. Ellos causan también la mayoría de los cánceres de ano y muchos cánceres de orofaringe, de vagina, vulva y de pene. En los Estados Unidos, los expertos recomiendan que los niños de 11 y 12 años reciban una vacuna que previene la infección con los tipos de VPH que causan la mayoría de los cánceres asociados con los VPH. Niños tan jóvenes como de 9 años y adultos hasta de 26 años pueden también ser vacunados. Las infecciones por VPH en el cérvix o cuello uterino pueden encontrarse con pruebas específicas. Aunque las infecciones mismas por VPH no pueden tratarse, los cambios de las células cervicales que pueden causar estas infecciones pueden tratarse con el tiempo. Para más información, vea las hojas informativas Virus del papiloma humano y el cáncer, Vacunas contra los virus del papiloma humano, y Pruebas de Papanicolaou y del virus del papiloma humano (VPH).

Virus de la hepatitis B y virus de la hepatitis C (VHB y VHC)

Las infecciones crónicas por el VHB o el VHC pueden causar cáncer de hígado. Desde la década de los ochenta, los bebés de los Estados Unidos y de la mayoría de los otros países han sido vacunados de forma rutinaria contra la infección por el VHB. Si usted es adulto que no ha sido vacunado contra el VHB y tiene un riesgo mayor de infección por VHB, los expertos recomiendan que se vacune tan pronto como sea posible. La vacunación es especialmente importante para los trabajadores de atención sanitaria o para otros profesionales que tienen contacto con la sangre de otras gentes. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (U.S. Centers for Disease Control and Prevention, CDC) de EE. UU. recomiendan también que todos los que viven en Estados Unidos nacidos de 1945 a 1965 se examinen para VHC, junto con otros grupos de la población que tienen mayor riesgo de infección por VHC. Si usted considera que tiene algún riesgo de infección con el virus de la hepatitis B o con el virus de la hepatitis C, pida a su médico que le examine. Estas infecciones no siempre causan síntomas, pero las pruebas pueden indicar si usted tiene el virus. Si es así, su doctor puede sugerir un tratamiento. También, su doctor puede decirle qué deba hacer para no infectar a otras personas.

Virus de leucemia/linfoma de células T humanas tipo 1 (HTLV-1)

El HTLV-1 puede causar un tipo de leucemia y linfoma.

Virus de la inmunodeficiencia humana (VIH)

El VIH es el virus que causa el sida. La infección por el VIH debilita el sistema inmunitario y hace que el cuerpo tenga menos capacidad para combatir otros gérmenes infecciosos que causan cáncer. La gente infectada por VIH tiene un riesgo mayor de sarcoma de Kaposi, de linfoma y de cánceres de cérvix, de hígado, pulmón y de ano. La infección por VIH no siempre causa síntomas. Si usted piensa que puede tener el riesgo del VIH, pregunte al doctor si necesita hacerse pruebas. Si el resultado de su prueba es positivo, su doctor puede sugerir un tratamiento y puede decirle como cuidarse para no infectar a otros. Para más información, vea la hoja informativa Infección por VIH y el riesgo de cáncer.

Virus de Epstein-Barr (VEB)

La infección por el virus de Epstein-Barr, un tipo de virus de herpes, ha sido relacionada con un riesgo mayor de linfoma y de cánceres de estómago y de nasofaringe.

Herpesvirus humano 8 (HHV8)

El herpesvirus humano 8 (HHV8), también conocido como herpesvirus asociado con el sarcoma de Kaposi (KSHV), puede causar el sarcoma de Kaposi.

Polyomavirus de células de Merkel (MCPyV)

MCPyV puede causar carcinoma de células de Merkel, el cual es un tipo raro de cáncer de piel.

Helicobacter pylori (H. pylori)

H. pylori es un tipo de bacteria que puede causar cáncer de estómago y un tipo de linfoma en el revestimiento del estómago. Puede causar también úlceras de estómago. Si usted tiene problemas de estómago, acuda al doctor. La infección por H. pylori puede encontrarse y ser tratada. Para más información, vea la hoja informativa Helicobacter pylori y el cáncer.

Schistosoma hematobium

Este gusano plano (duela), que se encuentra en África y en el Oriente Medio, puede causar cáncer de vejiga.

Opisthorchis viverrini

Este gusano plano (duela), que se encuentra en el Sudeste Asiático, puede causar colangiocarcinoma (cáncer de las vías biliares en el hígado).

06.- Hormonas

Los estrógenos, un grupo de hormonas sexuales femeninas, se sabe que son carcinógenos humanos. Aunque estas hormonas tienen funciones fisiológicas esenciales tanto en mujeres como en hombres, ellas han sido también asociadas con un mayor riesgo de ciertos cánceres. Por ejemplo, al tomar una terapia hormonal combinada para la menopausia (estrógeno más progestina, la cual es una forma sintética de la hormona femenina progesterona) se puede aumentar el riesgo de una mujer de padecer cáncer de seno o mama. La terapia hormonal para la menopausia con estrógeno solo aumenta el riesgo de cáncer de endometrio y se usa solo en mujeres que han tenido una histerectomía.
La mujer que considere recibir terapia hormonal para la menopausia deberá hablar con su doctor de los posibles riesgos y beneficios de la misma.
Estudios han indicado también que el riesgo de una mujer de presentar cáncer de seno está relacionado con el estrógeno y la progesterona producidos por sus ovarios (lo que se conoce como estrógeno y progesterona endógenos). La exposición por largo tiempo o las concentraciones elevadas de estas hormonas han estado relacionadas con un mayor riesgo de cáncer de seno. Aumentos en la exposición pueden ser causados por empezar la menstruación a una edad más joven, por llegar a la menopausia a una edad más tardía, tener más años cuando sucede el primer embarazo, y nunca haber dado a luz. Por el contrario, haber dado a luz es un factor protector de cáncer de seno.
El dietilestilbestrol (DES) es una forma de estrógeno que se recetaba a mujeres embarazadas en los Estados Unidos entre 1940 y 1971 para prevenir abortos, prevenir el inicio prematuro del parto y problemas relacionados con el embarazo. Las mujeres que recibieron DES durante el embarazo tienen un riesgo mayor de cáncer de seno (mama). Sus hijas tienen un riesgo mayor de un cáncer de vagina o de cérvix o cuello uterino. Se están estudiando los efectos en los hijos y en los nietos de la mujer que haya tomado DES durante el embarazo.

07.- Inflamación crónica

La inflamación es una respuesta fisiológica normal que causa que sane el tejido lastimado. Un proceso inflamatorio empieza cuando los compuestos químicos son liberados por el tejido dañado. Como respuesta, los glóbulos blancos producen sustancias que hacen que las células se dividan y crezcan para reconstruir el tejido para ayudar a reparar la lesión. Una vez que sane la herida, terminará el proceso inflamatorio.
En la inflamación crónica, el proceso inflamatorio puede empezar aun cuando no haya lesión, y no termina cuando debería terminar. No siempre se sabe por qué continúa la inflamación. La inflamación crónica puede ser causada por infecciones que no desaparecen, por reacciones inmunitarias anormales a los tejidos normales o por estados como la obesidad. Con el tiempo, la inflamación crónica puede causar daño al ADN y llevar al cáncer. Por ejemplo, la gente con enfermedades inflamatorias crónicas del intestino, como la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn, tiene un riesgo mayor de cáncer de colon.
Muchos estudios han investigado si los medicamentos antinflamatorios, como la aspirina o los fármacos antinflamatorios no esteroides, reducen el riesgo de cáncer. Sin embargo, todavía no hay una respuesta clara.

08.- Inmunosupresión

Muchas personas que reciben trasplantes de órganos toman medicamentos para suprimir el sistema inmunitario para que el cuerpo no rechace el órgano. Estos fármacos "inmunosupresores" hacen que el sistema inmunitario sea menos capaz de detectar y destruir las células cancerosas o de combatir las infecciones que causan cáncer. La infección por VIH también debilita el sistema inmunitario y aumenta el riesgo de ciertos cánceres.
La investigación ha indicado que los recipientes de trasplantes tienen riesgos mayores de muchos cánceres diferentes. Algunos de estos cánceres son causados por gérmenes infecciosos mientras que otros no lo son. Los cuatro cánceres más comunes entre los recipientes de trasplantes y que ocurren con más frecuencia en estos individuos que en la población en general son el linfoma no Hodgkin (LNH) y cánceres de pulmón, de riñón y de hígado. El LNH puede ser causado por la infección por el virus Epstein-Barr, y el cáncer de hígado por una infección crónica por los virus de la hepatitis B (VHB) y de la hepatitis C (VHC). No se piensa, en general, que los cánceres de pulmón y de riñón estén asociados con una infección.
Las personas con VIH o sida también tienen riesgos mayores de cánceres que son causados por gérmenes infecciosos, incluso el virus de Epstein-Barr, el herpesvirus humano 8 o el virus asociado con el sarcoma de Kaposi; los VHB y VHC, los cuales causan cáncer de hígado, y el virus del papiloma humano (VPH), el cual causa cáncer de cuello uterino, cáncer anal, orofaríngeo y otros cánceres. La infección por VIH está asociada también con riesgos mayores de cánceres que no se piensa son causados por gérmenes infecciosos, como el cáncer de pulmón.
Para mayor información, vea la hoja informativa Infección por VIH y el riesgo de cáncer y el vídeo sobre la Inmunosupresión asociada con trasplantes y el cáncer.

09.- Luz solar

La radiación UV procede del sol, de lámparas solares y de cámaras de bronceado. La exposición a la radiación UV causa envejecimiento prematuro de la piel y daño a la piel que puede resultar en cáncer de piel.
La gente de cualquier edad deberá limitar la cantidad de tiempo que pasa al sol, especialmente entre la media mañana y al final de la tarde, y evitar otras fuentes de radiación UV, como las cámaras de bronceado. Es importante tener en cuenta que la radiación UV es reflejada por la arena, por el agua, nieve y hielo y puede pasar por los parabrisas y ventanas.
La forma mejor de mitigar el daño de los rayos UV cuando se pasa tiempo al sol es usar mangas largas, pantalones largos, un sombrero de ala ancha y lentes para el sol que absorben la radiación UV. Un protector solar con factor de protección del sol (SPF) de 15 al menos puede prevenir el cáncer de piel pero no funciona tan bien como estar bajo protección del sol y usar ropa protectora. Para más información, vea la página en inglés Cómo proteger la piel del sol.

10.- Obesidad

La gente que es obesa puede tener un riesgo mayor de varios tipos de cáncer, incluso cánceres de seno (en mujeres posmenopáusicas), de colon, de recto, endometrio (revestimiento del útero), de esófago, riñón, páncreas y vesícula biliar.
Por el contrario, comer una dieta saludable, tener actividad física y mantener un peso saludable puede reducir el riesgo de algunos cánceres. Estas conductas saludables son también importantes para hacer bajar el riesgo de otras enfermedades, como enfermedades cardíacas, diabetes de tipo 2 y presión arterial alta.
Para más información, vea las hojas informativas Obesidad y riesgo de cáncer y Physical Activity and Cancer.
Para más información sobre el mantenimiento de un peso saludable, vea la publicación del Instituto Nacional del Corazón, Pulmón y Sangre ¿En qué consisten el sobrepeso y la obesidad?.

11.- Radiación

La radiación, de ciertas longitudes de onda, llamada radiación ionizante, tiene suficiente energía para dañar el ADN y causar cáncer. La radiación ionizante incluye radiación ultravioleta (UV), radón, rayos X y otras formas de radiación de alta energía. Las formas de radiación de energía más baja, no ionizante, como la luz visible y la energía de los teléfonos celulares y de campos magnéticos, no dañan el ADN y no se ha encontrado que causen cáncer.

Radón

El radón es un gas radiactivo que expiden las rocas y la tierra. El radón se forma cuando el elemento radio se desintegra. El radio se forma a su vez cuando se desintegran los elementos radiactivos uranio y torio. La gente que se expone a altos grados de radón tiene un riesgo mayor de cáncer de pulmón.
Si usted vive en una zona del país que tiene altas concentraciones de radón en las rocas y en la tierra, puede querer examinar su casa para este gas. Los análisis de radón para el hogar son fáciles de usar y no cuestan mucho. La mayoría de las tiendas de ferretería venden paquetes de análisis. Hay muchas formas de hacer disminuir la cantidad de radón a una concentración que no es peligrosa en el hogar. Para mayor información disponible sobre el radón vea la página sobre el radón y la hoja informativa Radón y cáncer.

Rayos X y otras fuentes de radiación

La radiación de alta energía, como los rayos X, los rayos gamma, las partículas alfa, partículas beta y los neutrones pueden dañar el ADN y causar cáncer. Estas formas de radiación pueden emitirse en accidentes de plantas nucleares de electricidad y cuando se fabrican, prueban o usan armas atómicas.
Ciertos procedimientos médicos, como las radiografías, las exploraciones con tomografía computarizada (TC), o con tomografía por emisión de positrones y la radioterapia pueden también causar daño celular que puede resultar en cáncer. Sin embargo, los riesgos de cáncer por estos procedimientos médicos son muy pequeños, y el beneficio de tenerlos es casi siempre mayor que los riesgos.
Hable con su doctor si piensa que tiene riesgo de cáncer porque tuvo exposición a radiación. Quien piensa hacerse una TC deberá hablar con su doctor acerca de la necesidad del procedimiento y sobre sus riesgos y beneficios. Los pacientes con cáncer deberán hablar con sus doctores sobre la posibilidad de que el tratamiento con radiación pueda aumentar el riesgo de padecer un segundo cáncer más adelante.
Para mayor información, vea las hojas informativas Accidentes en plantas nucleares de electricidad y el riesgo de cáncer y Tomografía computarizada (TC) y exploraciones para cáncer.

12.- Tabaco

El tabaco es la causa principal de cáncer y de muerte por cáncer. La gente que usa productos de tabaco o que está regularmente alrededor de humo de tabaco en el ambiente (también llamado humo de segunda mano) tiene un mayor riesgo de cáncer porque los productos de tabaco y el humo de segunda mano tienen muchos compuestos químicos que dañan el ADN.
El uso de tabaco causa muchos tipos de cáncer, incluso cáncer de pulmón, de laringe, de boca, esófago, garganta, vejiga, riñón, hígado, estómago, páncreas, colon y recto, y cérvix o cuello uterino, así como leucemia mieloide aguda. Las personas que usan tabaco sin humo (rapé o tabaco de mascar) tienen riesgos mayores de cánceres de boca, de esófago y de páncreas.
No hay un grado sin daño en el uso de tabaco. Se pide urgentemente a las personas que usan cualquier tipo de producto de tabaco que dejen de usarlo. Las personas que dejan de fumar, sin importar su edad, tienen una ganancia sustancial en expectación de vida en comparación con quienes continúan fumando. También, dejar de fumar al tiempo de un diagnóstico de cáncer reduce el riesgo de muerte.
Para más información sobre los daños del uso de tabaco, vea:
• Perjuicios por fumar tabaco y beneficios para la salud al dejar el hábito
• Cigarrillos light y el riesgo de cáncer
• Fumar cigarros puros y el cáncer
• Humo de tabaco en el ambiente y el cáncer
• Tabaco sin humo y el cáncer
Para información de ayuda para dejar de fumar, vea:
• Cómo superar los síntomas de abstinencia y los incitantes al decidir dejar de fumar
• En dónde obtener ayuda si usted decide dejar de fumar
• Consumo de cigarrillo: riesgos para la salud y cómo dejar de fumar (PDQ®)
También, el NCI ofrece información gratuita, confidencial, sobre dejar el tabaco.
• La línea telefónica para dejar de fumar, 1-877-448-7848 (1-877-44U-QUIT), está disponible de lunes a viernes de 8:00 a.m. a 8:00 p.m. Hora del Este.
• Asesores en Internet para dejar de fumar están disponibles al hacer clic en el botón de LiveHelp de "Quitting Smoking", de lunes a viernes de 8:00 a.m. a 11:00 p.m. Hora del Este.

13.- Perjuicios por fumar cigarrillos y beneficios para la salud al dejar el hábito

 ¿Contiene el humo de tabaco sustancias químicas dañinas?
 ¿Cuáles son algunos de los problemas de salud causados por fumar cigarrillos?
 ¿Cuáles son los riesgos del humo de tabaco para quienes no fuman?
 ¿Causa adicción el fumar?
 ¿Cuánta nicotina está presente en los cigarrillos y en los cigarros puros?
 ¿Son dañinos y adictivos otros productos de tabaco, como el tabaco sin humo o el tabaco de pipa?
 ¿Cuáles son los beneficios inmediatos de dejar de fumar?
 ¿Cuáles son los beneficios a largo plazo de dejar de fumar?
 ¿Disminuye el riesgo de cáncer si se deja de fumar?
 ¿Deberá preocuparse por dejar de fumar la persona que ya ha sido diagnosticada con cáncer?
 ¿Cómo puedo obtener ayuda para dejar de fumar?

¿Contiene el humo de tabaco sustancias químicas dañinas?

Sí. El humo de tabaco contiene muchas sustancias químicas que son dañinas tanto para los fumadores como para quienes no fuman. Respirar solo un poco de humo de tabaco puede ser perjudicial (1–4).
De las más de 7000 sustancias químicas presentes en el humo de tabaco, al menos 250 se sabe que son dañinas, incluso el cianuro de hidrógeno, el monóxido de carbono y el amoniaco (1, 2, 5).
De las 250 sustancias conocidas como dañinas en el humo de tabaco, al menos 69 pueden causar cáncer. Estas sustancias químicas cancerígenas son las siguientes (1, 2, 5):
• Acetaldehído
• Aminas aromáticas
• Arsénico
• Benceno
• Benzo[α]pireno
• Berilio (un metal tóxico)
• 1,3-butadieno (un gas peligroso)
• Cadmio (un metal tóxico)
• Cloruro de vinilo
• Cromo (un elemento metálico)
• Cumeno
• Formaldehído
• Hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP)
• Níquel (un elemento metálico)
• Nitrosaminas específicas del tabaco
• Óxido de etileno
• Polonio-210 (un elemento químico radiactivo)

¿Cuáles son algunos de los problemas de salud causados por fumar cigarrillos?

Se sabe que fumar daña prácticamente todo órgano y sistema de órganos del cuerpo y disminuye la salud general de la persona.
Fumar es la causa principal de cáncer y de muerte por cáncer. Causa cánceres de pulmón, de esófago, de laringe, boca, garganta, riñón, vejiga, hígado, páncreas, estómago, cérvix o cuello uterino, colon y recto, así como también leucemia mieloide aguda (1–3).
Fumar causa enfermedades del corazón, apoplejía, aneurisma de la aorta (una hinchazón como globo en una arteria del pecho), enfermedad pulmonar obstructiva crónica (bronquitis crónica y enfisema), diabetes, osteoporosis, artritis reumatoide, degeneración macular relacionada con la edad y cataratas, y empeora los síntomas de asma en adultos. Quienes fuman presentan un riesgo mayor de padecer neumonía, tuberculosis y otras infecciones de las vías respiratorias (1–3). Además, fumar causa inflamación y debilita la función inmunitaria (1).
Desde la década de los sesenta, el riesgo de un fumador de presentar cáncer de pulmón o enfermedad pulmonar obstructiva crónica ha aumentado en comparación con quienes no fuman, aun cuando el número de cigarrillos consumidos ha disminuido (1). Ha habido también cambios en el tipo de cáncer de pulmón que se presenta en los fumadores – disminución de carcinomas de células escamosas pero un aumento dramático de adenocarcinomas. Estos dos efectos pueden deberse a los cambios de formulación de cigarrillos (1).
Fumar dificulta más que la mujer quede embarazada. Una mujer que fuma embarazada tiene un riesgo mayor de abortar, de tener un embarazo ectópico, que su bebé nazca prematuramente y con un peso anormalmente bajo al nacer, y que el bebé nazca con labio leporino o paladar hendido (1). La mujer que fuma durante el embarazo o después de este aumenta el riesgo de que su bebé muera por síndrome de muerte súbita del lactante (2, 3). Los hombres que fuman tienen un riesgo mayor de disfunción eréctil (1, 6).
Fumar cigarrillos y la exposición al humo de tabaco causan cerca de 480 000 muertes prematuras en Estados Unidos cada año (1). De estas muertes prematuras, cerca de 36% son por cáncer, 39% por enfermedades cardíacas y apoplejía, y 24% por enfermedades pulmonares (1). Fumar es la causa principal de muertes prematuras y que pueden prevenirse en el país.
Sin tomar en cuenta la edad, los fumadores pueden reducir considerablemente su riesgo de enfermedades, incluso de cáncer, al dejar el hábito.

¿Cuáles son los riesgos del humo de tabaco para quienes no fuman?

El humo de tabaco en el ambiente (conocido también como tabaquismo de segunda mano, tabaquismo involuntario o pasivo) es la combinación del humo de la corriente "lateral o secundaria" (el humo que resulta de la combustión de un producto de tabaco) y el humo de la corriente "principal" (el humo que exhala el fumador) (4, 5, 8, 9). La Agencia de Protección Ambiental de EE. UU., el Programa Nacional de Toxicología de EE. UU., el Director General de Sanidad de EE. UU. y la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer han clasificado al humo de tabaco en el ambiente como cancerígeno humano conocido (sustancia que causa cáncer) (5, 9, 10). La inhalación de humo de tabaco en el ambiente causa cáncer de pulmón en adultos que no fuman (1, 2, 4). En Estados Unidos, aproximadamente 7300 muertes por cáncer de pulmón ocurren cada año entre adultos que no fuman causadas por la exposición al humo de tabaco en el ambiente (1). El Director General de Sanidad estima que vivir con un fumador aumenta la posibilidad de cáncer de pulmón en quienes no fuman en 20 a 30% (4).
El humo de tabaco en el ambiente causa enfermedades y muerte prematura en adultos que no fuman y en niños (2, 4). La exposición al humo de tabaco de segunda mano puede aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas en 25 a 30% (4). Se piensa que dicha exposición causa cerca de 34 000 muertes por enfermedades cardíacas en Estados Unidos cada año (1). La exposición al humo de tabaco de segunda mano puede aumentar también el riesgo de ataque cerebral en 20 a 30% (1). Las mujeres embarazadas expuestas al humo de tabaco en el ambiente tienen riesgo de que su bebé nazca con un peso bajo (2). Los niños expuestos al humo de tabaco en el ambiente tienen un riesgo mayor de presentar síndrome de muerte súbita del lactante, infecciones de oídos, resfríos, neumonía y bronquitis. Puede también aumentar la frecuencia y gravedad de los síntomas de asma en niños que tienen asma. La exposición al humo de tabaco en el ambiente hace más lento el crecimiento de los pulmones de los niños y puede causarles tos, sibilancias y que sientan que les falta aire (2, 4).

¿Causa adicción el fumar?

Sí. La nicotina es una droga presente naturalmente en la planta del tabaco y es la causa principal de adicción a los productos de tabaco, incluidos los cigarrillos. La adicción a los cigarrillos y a otros productos de tabaco causada por la nicotina es semejante a la adicción producida por el uso de drogas como heroína y cocaína (11).

¿Cuánta nicotina está presente en los cigarrillos y en los cigarros puros?

Los cigarrillos, puros y otros productos de tabaco varían ampliamente en su contenido de nicotina, en sustancias cancerígenas y en otros compuestos tóxicos. En un cigarrillo (el cual contiene 0,49 a 0,89 gramos de tabaco), el contenido de nicotina puede variar entre 13,79 y 22,68 miligramos por gramo de tabaco seco (12, 13). En un cigarro puro (el cual contiene hasta 21,5 gramos de tabaco), el contenido de nicotina puede variar entre 6,3 y 15,6 miligramos por gramo de tabaco o 5,9 a 335,2 mg por cigarro puro (14).
La forma en la que una persona fuma un producto de tabaco es tan importante como la cantidad de nicotina presente en el producto para determinar cuánta nicotina entra en el cuerpo. La nicotina es absorbida en el torrente sanguíneo a través del revestimiento de la boca y de los pulmones y viaja al cerebro en cuestión de segundos. La mayor cantidad de nicotina es absorbida por el cuerpo al inhalar el humo de tabaco y tomar fumadas frecuentes y profundas.

¿Son dañinos y adictivos otros productos de tabaco, como el tabaco sin humo o el tabaco de pipa?

Sí. Todas las formas de tabaco son dañinas y adictivas (4, 9). No existe producto de tabaco que no sea perjudicial.
Además de los cigarros puros y cigarrillos, otras formas de tabaco son el tabaco sin humo (llamadas también tabaco para mascar, rapé y snus), pipas, narguiles (pipas de agua), bidis y kreteks.
Todo producto de tabaco contiene nicotina y sustancias que causan cáncer. Se sabe que tanto el tabaco sin humo como el que se fuma causan cáncer en el ser humano (3, 8). Es posible que dichos productos causen también infartos, padecimientos de la boca y otras enfermedades.
• Pipas: Fumar pipa causa cáncer de pulmón y aumenta el riesgo de los cánceres de boca, de garganta, de laringe y de esófago (9, 15, 16).
• Narguiles o pipas de agua (se llaman también arguiles, hookahs, burbujas de humo, shishas, boorys y gozas): El narguile es un dispositivo que se usa para fumar tabaco. El humo pasa por una cacerola parcialmente llena con agua antes de ser inhalado por el fumador. Algunas personas creen que fumar con un narguile es menos dañino y adictivo que fumar cigarrillos convencionales (17), pero la investigación indica que el humo de pipa de agua es al menos tan tóxico como el humo de cigarrillo.
• Bidi: El bidi es un cigarrillo de sabor que se prepara al envolver tabaco en una hoja seca del árbol de tendu, que crece en la India. El uso de bidis ha sido asociado con ataque cardíaco y con cánceres de boca, de garganta, de laringe, esófago y de pulmón (9, 20).
• Kreteks: Un kretek es un cigarrillo que se prepara al mezclar tabaco con clavo de olor. Fumar kreteks está asociado con cáncer de pulmón y con otras enfermedades pulmonares (9, 20).

¿Cuáles son los beneficios inmediatos de dejar de fumar?

Los beneficios inmediatos para la salud al dejar de fumar son importantes:
• El ritmo cardíaco y la presión arterial, los cuales son anormalmente altos cuando se fuma, comienzan a regresar a niveles normales.
• Después de unas cuantas horas, la concentración de monóxido de carbono en la sangre empieza a disminuir. (El monóxido de carbono reduce la capacidad de la sangre para transportar oxígeno).
• Después de algunas semanas, las personas que dejan de fumar presentan una mejor circulación, producen menos flema y no tosen ni tienen episodios de sibilancia con tanta frecuencia.
• Después de varios meses de dejar de fumar, se puede esperar una mejoría considerable en la función pulmonar (21).
• A los pocos años de haber dejado el hábito, se tendrán menos riesgos de cáncer, de enfermedades cardíacas y de otras enfermedades crónicas que si se continuara fumando.
• Además, las personas que dejan de fumar tendrán un mejor sentido del olfato y el sabor de la comida será mejor.

¿Cuáles son los beneficios a largo plazo de dejar de fumar?

Dejar de fumar reduce el riesgo de cáncer y de muchas otras enfermedades, como las enfermedades cardíacas y la enfermedad pulmonar obstructiva crónica, las cuales son causadas por fumar.
Datos de la U.S. National Health Interview Survey indican que las personas que dejan de fumar, sin importar su edad, tienen menos probabilidad de morir por enfermedad relacionada con fumar que quienes siguen fumando. Los fumadores que dejan antes de los 40 años de edad reducen su posibilidad de morir prematuramente por enfermedades relacionadas con fumar en cerca de 90%, y quienes dejan a los 45-54 años de edad reducen su posibilidad de morir prematuramente en casi dos tercios (22).
Las personas que dejan de fumar, sin importar su edad, tienen una ganancia sustancial en expectación de vida en comparación con quienes continúan fumando. Quienes dejaron de fumar entre los 25 y 34 años de edad vivieron cerca de 10 años más; quienes dejaron entre 35 y 44 vivieron cerca de 9 años más; quienes dejaron entre 45 y 54 vivieron cerca de 6 años más; y quienes dejaron entre 55 y 64 vivieron cerca de 4 años más (22).

¿Disminuye el riesgo de cáncer si se deja de fumar?

Sí. Dejar de fumar reduce el riesgo de padecer cáncer y de morir por cáncer. Aunque nunca es demasiado tarde para obtener un beneficio por dejar de fumar, el beneficio es más fuerte para quienes lo hacen a una edad más joven (3).
El riesgo de muerte prematura y de posibilidad de presentar cáncer por fumar depende de muchos factores, incluso del número de años que fuma una persona, del número de cigarrillos fumados al día, de la edad cuando se empezó a fumar y de si la persona ya estaba enferma al momento de dejar de fumar. Para quienes ya presentan cáncer, dejar de fumar reduce el riesgo de la formación de un segundo cáncer (23–25).

¿Deberá preocuparse por dejar de fumar la persona que ya ha sido diagnosticada con cáncer?

Sí. Fumar cigarrillos tiene un impacto profundamente adverso en los resultados para la salud en pacientes con cáncer. Para pacientes con algunos cánceres, dejar de fumar al momento del diagnóstico puede reducir el riesgo de morir de 30 a 40% (1). Para quienes se someten a cirugía, a quimioterapia o a otros tratamientos, dejar de fumar ayuda a mejorar la capacidad del cuerpo para sanar y para responder a la terapia (1, 3, 23). Baja también el riesgo de neumonía y de deficiencia respiratoria (1, 3, 26). Además, dejar de fumar puede disminuir el riesgo de que regrese el cáncer, de morir por el cáncer o de que se presente un segundo cáncer y de morir por otras causas (23–25, 27, 28).

¿Cómo puedo obtener ayuda para dejar de fumar?

NCI y otras dependencias y organizaciones pueden ayudar a quienes fuman para que dejen el hábito.
• Visite Smokefree.gov, un sitio web creado por la Unidad de Investigación para Control del Tabaco del NCI y use la Guía paso a paso para dejar de fumar:
• Llame a la línea para dejar de fumar del NCI al 1–877–448–7848 (1–877–44U–QUIT) para recibir asesoramiento personalizado, información impresa y referencias de otras fuentes.
• Consulte la hoja informativa En dónde obtener ayuda si usted decide dejar de fumar.

Bibliografía selecta

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2. U.S. Department of Health and Human Services. How Tobacco Smoke Causes Disease: The Biology and Behavioral Basis for Smoking-Attributable Disease: A Report of the Surgeon General. Atlanta, GA: U.S. Department of Health and Human Services, Centers for Disease Control and Prevention, National Center for Chronic Disease Prevention and Health Promotion, Office on Smoking and Health, 2010.
3. U.S. Department of Health and Human Services. The Health Consequences of Smoking: A Report of the Surgeon General. Atlanta, GA: U.S. Department of Health and Human Services, Centers for Disease Control and Prevention, National Center for Chronic Disease Prevention and Health Promotion, Office on Smoking and Health, 2004.
4. U.S. Department of Health and Human Services. The Health Consequences of Involuntary Exposure to Tobacco Smoke: A Report of the Surgeon General. Rockville, MD: U.S. Department of Health and Human Services, Centers for Disease Control and Prevention, Coordinating Center for Health Promotion, National Center for Chronic Disease Prevention and Health Promotion, Office on Smoking and Health, 2006.
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6. Austoni E, Mirone V, Parazzini F, et al. Smoking as a risk factor for erectile dysfunction: Data from the Andrology Prevention Weeks 2001–2002. A study of the Italian Society of Andrology (S.I.A.). European Urology 2005; 48(5):810–818.
7. Centers for Disease Control and Prevention. Annual smoking-attributable mortality, years of potential life lost, and productivity losses—United States, 1997–2001. Morbidity and Mortality Weekly Report 2005; 54(25):625–628.
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9. International Agency for Research on Cancer. Tobacco SmokingNotificación de salida, Second-hand Tobacco SmokeNotificación de salida, and Smokeless TobaccoNotificación de salida. Lyon, France: 2012. IARC Monographs on the Evaluation of Carcinogenic Risks to Humans, Vol. 100E.
10. U.S. Environmental Protection Agency (November 30, 2011). Health Effects of Exposure to Secondhand Smoke. Retrieved September 2, 2014, from: http://www.epa.gov/smokefree/healtheffects.html.
11. Hatsukami DK, Stead LF, Gupta PC. Tobacco addiction. Lancet 2008; 371(9629):2027–2038.
12. Djordjevic MV, Doran KA. Nicotine content and delivery across tobacco products. Handbook of Experimental Pharmacology 2009; 192:61–82.
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15. Henley SJ, Thun MJ, Chao A, Calle EE. Association between exclusive pipe smoking and mortality from cancer and other diseases. Journal of the National Cancer Institute 2004; 96(11):853–861.
16. Wyss A1, Hashibe M, Chuang SC, et al. Cigarette, cigar, and pipe smoking and the risk of head and neck cancers: Pooled analysis in the International Head and Neck Cancer Epidemiology Consortium. American Journal of Epidemiology 2013; 178(5):679-690.
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20. Prignot JJ, Sasco AJ, Poulet E, Gupta PC, Aditama TY. Alternative forms of tobacco use. International Journal of Tuberculosis and Lung Disease 2008; 12(7):718–727.
21. U.S. Department of Health and Human Services. The Health Benefits of Smoking Cessation: A Report of the Surgeon General. Rockville, MD: U.S. Department of Health and Human Services, Public Health Service, Centers for Disease Control, Center for Chronic Disease Prevention and Health Promotion, Office on Smoking and Health, 1990.
22. Jha P, Ramasundarahettige C, Landsman V, et al. 21st-century hazards of smoking and benefits of cessation in the United States. New England Journal of Medicine 2013; 368(4):341–350.
23. McBride CM, Ostroff JS. Teachable moments for promoting smoking cessation: The context of cancer care and survivorship. Cancer Control 2003; 10(4):325–333.
24. Travis LB, Rabkin CS, Brown LM, et al. Cancer survivorship―genetic susceptibility and second primary cancers: Research strategies and recommendations. Journal of the National Cancer Institute 2006; 98(1):15–25.
25. Parsons A, Daley A, Begh R, Aveyard P. Influence of smoking cessation after diagnosis of early stage lung cancer on prognosis: Systematic review of observational studies with meta-analysis. British Medical Journal 2010; 340:b5569.
26. Peto R, Darby S, Deo H, et al. Smoking, smoking cessation, and lung cancer in the U.K. since 1950: Combination of national statistics with two case-control studies. British Medical Journal 2000; 321(7257):323–329.
27. Warren GW, Kasza KA, Reid ME, Cummings KM, Marshall JR.. Smoking at diagnosis and survival in cancer patients. International Journal of Cancer 2013; 132(2):401–410.
28. Walter V, Jansen L, Hoffmeister M, Brenner H. Smoking and survival of colorectal cancer patients: systematic review and meta-analysis. Annals of Oncology 2014; 25(8):1517–1525.

14.- Cigarrillos light y el riesgo de cáncer

  •  ¿Cuáles son los llamados cigarrillos light?
  •  ¿Son los cigarrillos light menos dañinos que los cigarrillos regulares?
  •  ¿Causan cáncer los cigarrillos light?
  •  ¿Cuáles fueron los grados de alquitrán obtenidos que usó la industria tabacalera para los cigarrillos light?
  •  ¿Es engañosa la cantidad de alquitrán que mide una máquina?
  •  ¿Por qué quien fuma un cigarrillo light tomará bocanadas más grandes de humo que con cigarrillos regulares?
  •  ¿Cómo puedo recibir ayuda para dejar de fumar?

¿Cuáles son los llamados cigarrillos light?

Las compañías productoras de tabaco han estado rediseñando cigarrillos desde la década de los cincuenta. Ciertos cigarrillos rediseñados con las siguientes características fueron marcados como cigarrillos light:
• Filtros de acetato de celulosa (para atrapar el alquitrán).
• Papel altamente poroso para cigarrillos (para poder liberar sustancias químicas tóxicas).
• Orificios de ventilación en la punta del filtro (para diluir el humo con el aire).
• Mezclas diferentes de tabaco.
Al hacer un análisis con una máquina de fumar, se observa que el humo de los llamados cigarrillos light produce menos alquitrán que el humo de cigarrillos regulares. Sin embargo, una máquina no puede predecir la cantidad de alquitrán que inhala un fumador. Además, estudios han demostrado que modificaciones en el diseño de cigarrillos no han reducido el riesgo de enfermedad por fumar (1).
El 22 de junio de 2009, el presidente Barack Obama promulgó la Ley de Prevención de Fumar en la Familia y de Control del Tabaco (Family Smoking Prevention and Tobacco Control Act), la cual otorgó a la Administración de Alimentos y Drogas de EE. UU. (FDA) la autoridad de reglamentar los productos de tabaco. Una estipulación de la nueva ley prohíbe a los productores de tabaco que usen los términos de “light”, “bajo” y “ligero” en las etiquetas y en la publicidad de sus productos. Dicha estipulación entró en vigencia el 22 de junio de 2010. Sin embargo, algunos productores de tabaco están usando envolturas de distintos colores (como cajetillas doradas o plateadas) en productos que estuvieron a la venta anteriormente y los están vendiendo a los consumidores que pueden seguir creyendo que estos cigarrillos no son tan dañinos como otros (2, 4).

¿Son los cigarrillos light menos dañinos que los cigarrillos regulares?

No. Muchos fumadores elegían los llamados cigarrillos bajos en alquitrán, ligeros, light o ultra-light porque pensaban que dichos cigarrillos les expondrían a menos alquitrán y serían menos perjudiciales para su salud que los cigarrillos regulares o de sabor pleno. Sin embargo, los cigarrillos light no son más seguros que los cigarrillos normales. La exposición al alquitrán por fumar un cigarrillo light puede ser tan alta como la exposición por fumar cigarrillos regulares si el fumador toma bocanadas prolongadas, profundas o frecuentes. El veredicto final es que los cigarrillos light no reducen los riesgos de salud por fumar.
Además, no existe tal cosa como un cigarrillo que no es nocivo. La única forma comprobada de reducir el riesgo para su salud, así como el riesgo para otros, es dejar de fumar por completo.
Ya que todos los productos de tabaco son perjudiciales y causan cáncer, se desaconseja firmemente que se usen. No existe un grado saludable de uso de tabaco. Las personas que usan cualquier tipo de producto de tabaco deberán cesar el uso. Para obtener ayuda para dejar de fumar, consulte la hoja informativa En dónde obtener ayuda si decide dejar de fumar.

¿Causan cáncer los cigarrillos light?

Sí. Las personas que fuman cualquier tipo de cigarrillos presentan riesgo mucho mayor de cáncer de pulmón que quienes no fuman (5). El tabaquismo perjudica prácticamente todo órgano del cuerpo y reduce la salud general de la persona.
Las personas que cambiaron a cigarrillos light de los cigarrillos regulares probablemente han inhalado la misma cantidad de sustancias químicas tóxicas y siguen con un riesgo alto de presentar cánceres y otros tipos de enfermedades relacionados con el tabaquismo (1). Fumar causa cánceres de pulmón, de esófago, laringe, boca, garganta, riñón, vejiga, páncreas, estómago y de cérvix o cuello del útero, así como de leucemia mieloide aguda (6).
Sin importar la edad, quienes fuman pueden reducir considerablemente su riesgo de enfermedades, incluso de cáncer, al dejar de fumar.

¿Cuáles fueron los grados de alquitrán obtenidos que usó la industria tabacalera para los cigarrillos light?

Aunque ninguna dependencia federal ha definido formalmente el grado de alquitrán obtenido para cigarrillos light o ultra-light, la industria tabacalera usa los valores en la tabla a continuación (5, 7).
Término usado en cajetillas Alquitrán medido por la máquina (en miligramos)
Ultra-light o ultra bajo en alquitrán Generalmente 7 o menos
Light o bajo en alquitrán Generalmente 8–14
Sabor pleno o regular Generalmente 15 o más
Estos grados no fueron indicadores exactos de la cantidad de alquitrán a la cual un fumador pudo haber estado expuesto, ya que la gente fuma cigarrillos de distinta forma que las máquinas y ninguna persona fuma de la misma forma que otra.
Los cigarrillos ultra-light y light son tan perjudiciales como los cigarrillos de sabor pleno. Recuerde, no existen los cigarrillos saludables (1).

¿Es engañosa la cantidad de alquitrán que mide una máquina?

Sí. El grado no puede usarse para predecir cuánto alquitrán va a inhalar en realidad un fumador ya que la forma como una máquina fuma un cigarrillo no es la forma como una persona fuma el cigarrillo. Un valor de 7 miligramos no significa que uno inhalará solo 7 miligramos de alquitrán. Uno puede inhalar la misma cantidad de alquitrán de cigarrillos light que de cigarrillos de sabor pleno. Todo depende de la forma en que uno fuma. Las bocanadas de humo más profundas, más prolongadas y frecuentes resultarán en un grado mayor de exposición al alquitrán. También, los labios o los dedos del fumador pueden tapar los orificios de ventilación de aire en el filtro, lo cual resultará en una mayor exposición de alquitrán (7).

¿Por qué quien fuma un cigarrillo light tomará bocanadas más grandes de humo que con cigarrillos regulares?

Las características de los cigarrillos que reducen la cantidad de alquitrán medido por una máquina reducen también la cantidad de nicotina. Ya que los fumadores tienen ansias de nicotina, quizás inhalen con mayor profundidad; tomen bocanadas de humo más prolongadas, más rápidas o más frecuentes, o fumen más cigarrillos cada día para obtener suficiente nicotina con el fin de satisfacer sus ansias. Como resultado, los fumadores terminan inhalando más alquitrán, más nicotina y otras sustancias químicas perjudiciales que las cifras que sugieren las máquinas (1).
Documentos de la industria tabacalera indican que las compañías estaban conscientes de que los fumadores de cigarrillos light compensaban con tomar bocanadas de humo más intensas. Así también, los documentos de la industria indican que las compañías estaban conscientes de las diferencias entre las cantidades de alquitrán y de nicotina medidas por las máquinas y las que el fumador inhalaba realmente (8).

¿Cómo puedo recibir ayuda para dejar de fumar?

Hay muchos grupos que pueden ayudar a quienes fuman a dejar el hábito:
• Visite, en Internet, Smokefree.gov, un sitio web creado por la Unidad de Control e Investigación del Tabaco del NCI, y consulte la guía completa para dejar de fumar ¡Deje de fumar hoy! ¡Manos a la obra!
• Llame a la línea de ayuda para dejar de fumar del NCI al 1–877–448–7848 (1–877–44U–QUIT) para recibir asesoría personalizada, información impresa y recomendaciones de otros recursos.
• Consulte la hoja informativa En dónde obtener ayuda si usted decide dejar de fumar.

Bibliografía selecta

1. National Cancer Institute. Risks Associated With Smoking Cigarettes With Low Machine-Measured Yields of Tar and Nicotine. Bethesda, MD: National Cancer Institute; 2001. Smoking and Tobacco Control Monograph 13.
2. Wakefield M, Morley C, Horan JK, Cummings KM. The cigarette pack as image: New evidence from tobacco industry documents. Tobacco Control 2002; 11(Suppl 1):i73–i80.
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4. King B, Borland R, Abdul-Salaam S, et al. Divergence between strength indicators in packaging and cigarette engineering: A case study of Marlboro varieties in Australia and the USA. Tobacco Control 2010; 19(5):398–402.
5. Harris JE, Thun MJ, Mondul AM, Calle EE. Cigarette tar yields in relation to mortality from lung cancer in the cancer prevention study II prospective cohort, 1982–8. British Medical Journal 2004; 328(7431):72.
6. U.S. Department of Health and Human Services. The Health Consequences of Smoking: A Report of the Surgeon General. Atlanta, GA: U.S. Department of Health and Human Services, Centers for Disease Control and Prevention, National Center for Chronic Disease Prevention and Health Promotion, Office on Smoking and Health, 2004.
7. Federal Trade Commission. Statement of William Kovacik, FTC Commissioner, Testimony Before the Committee on Science, Commerce, and Transportation, United States Senate (November 13, 2007).
8. Anderson SJ, Ling PM, Glantz SA. Implications of the federal court order banning the terms “light” and “mild”: What difference could it make? Tobacco Control 2007; 16(4):275–279.

15.- Fumar cigarros puros y el cáncer

• ¿En qué se distinguen los cigarros puros de los cigarrillos?
¿Hay sustancias químicas dañinas en el humo del cigarro puro?
¿Causan los cigarros puros cáncer y otras enfermedades?
¿Qué pasa si no se inhala el humo del cigarro puro?
¿Son adictivos los cigarros puros?
¿Son los cigarros puros menos perjudiciales que los cigarrillos?
¿Ayudan los productos de remplazo de nicotina a quienes fuman cigarros puros para que dejen de fumarlos?
¿Cómo puedo recibir ayuda para dejar de fumar?

¿En qué se distinguen los cigarros puros de los cigarrillos?

Los cigarrillos se distinguen de los cigarros puros, en general, por el tamaño y el tipo de tabaco que se usa (1–3). Además, a diferencia del humo de cigarrillo, el humo de cigarro puro ordinariamente no se inhala.
Las características principales de estos productos de tabaco son:
• Cigarrillos: Los cigarrillos son de tamaño uniforme y cada uno contiene menos de 1 gramo de tabaco. Los cigarrillos estadounidenses son hechos con distintas mezclas de tabaco, las cuales nunca son fermentadas, y están envueltos en papel. En general, se necesitan menos de 10 minutos para fumar un cigarrillo estadounidense.
• Cigarros puros: La mayoría de los cigarros puros están compuestos principalmente de un solo tipo de tabaco (curado al aire y fermentado) y tienen una envoltura de tabaco. Pueden variar en tamaño y forma, y contienen de 1 a 20 gramos de tabaco. En Estados Unidos se venden cigarros puros de tres tamaños:
 Los cigarros puros grandes pueden medir más de 7 pulgadas de largo y típicamente contienen de 5 a 20 gramos de tabaco. Algunos cigarros puros de alta calidad contienen una cantidad de tabaco equivalente a la de una cajetilla entera de cigarrillos. Puede llevarse de 1 a 2 horas para fumar un cigarro puro grande.
 Los puritos son un tipo de cigarros puros pequeños. Son un poco más grandes que los cigarrillos puros y los cigarrillos, y contienen alrededor de 3 gramos de tabaco.
 Los cigarrillos puros son del mismo tamaño y forma que los cigarrillos, y comúnmente son empaquetados como cigarrillos (20 cigarrillos puros por cajetilla), y contienen cerca de 1 gramo de tabaco. Además, a diferencia de los cigarros puros grandes, algunos cigarrillos puros tienen un filtro, lo cual les da la apariencia de estar diseñados para fumarse como cigarrillos (en otras palabras, para que se inhale el humo).

¿Hay sustancias químicas dañinas en el humo del cigarro puro?

Sí. El humo del cigarro puro, como el humo del cigarrillo, contiene sustancias químicas tóxicas y carcinógenas que son perjudiciales tanto para los fumadores como para quienes no fuman. El humo del cigarro puro, posiblemente, es más tóxico que el humo del cigarrillo (3). El humo del cigarro puro contiene:
Concentraciones altas de sustancias que causan cáncer (carcinógenas): Durante el proceso de fermentación del tabaco para cigarros puros, se producen altas concentraciones de nitrosaminas que causan cáncer. Al fumar el cigarro puro, esos compuestos químicos se liberan. El humo de cigarro puro presenta concentraciones más altas de nitrosaminas que el humo de cigarrillo.
Mayor contenido de alquitrán: Por cada gramo de tabaco que se fuma, hay una mayor cantidad de alquitrán, un carcinógeno, presente en los cigarros puros que en los cigarrillos.
Concentraciones altas de toxinas: Las envolturas de los cigarros puros son menos porosas que las envolturas de los cigarrillos. La envoltura no porosa del cigarro puro hace que la combustión del tabaco del cigarro puro sea menos completa que la combustión del tabaco del cigarrillo. Como resultado, el humo del cigarro puro tiene concentraciones más altas de toxinas que el humo del cigarrillo.
Además, el mayor tamaño de la mayoría de los cigarros puros (más tabaco) y el mayor tiempo necesario para fumarlos resulta en una exposición mayor a muchas sustancias tóxicas (tales como monóxido de carbono, hidrocarburos, amoníaco, cadmio y otras sustancias).
El humo del cigarro puro puede ser una fuente principal de contaminación del aire del interior de una casa (1). No hay un grado de exposición al humo de tabaco que no sea perjudicial. Si usted desea reducir el riesgo a su salud y a la salud de los demás, deje de fumar.

¿Causan los cigarros puros cáncer y otras enfermedades?

Sí. Fumar cigarros puros causa cáncer de la cavidad oral, de laringe, de esófago y de pulmón. Puede causar también cáncer de páncreas. Además, quienes fuman cigarros puros todos los días, particularmente fumadores que inhalan el humo, tienen un mayor riesgo de padecer enfermedades cardíacas y otros tipos de enfermedades pulmonares. Quienes fuman cigarros puros y quienes fuman cigarrillos con regularidad tienen un grado semejante de riesgo de cánceres de la cavidad oral y de esófago. Cuanto más se fuma, mayor será el riesgo de enfermedad (3).

¿Qué pasa si no se inhala el humo del cigarro puro?

A diferencia de casi todos los fumadores de cigarrillos, quienes fuman cigarros puros no inhalan. Aunque los fumadores de cigarros puros presentan índices más bajos de cáncer de pulmón, de cardiopatía coronaria y de enfermedad pulmonar que los fumadores de cigarrillos, sus índices de dichas enfermedades son más altos que quienes no fuman cigarros puros.
Todos los fumadores de cigarros puros y de cigarrillos, ya sea que inhalen o no, exponen directamente su labio, su boca, lengua, garganta y laringe al humo de tabaco y a las sustancias químicas tóxicas y que causan cáncer. Además, el esófago está expuesto a carcinógenos cuando se pasa saliva que contiene sustancias químicas presentes en el humo del tabaco. Esta exposición probablemente es responsable por riesgos similares de los cánceres orales y de esófago que se presentan en los fumadores de cigarros y en los fumadores de cigarrillos (3).

¿Son adictivos los cigarros puros?

Sí. Aun cuando no se inhala el humo del cigarro puro, el cuerpo puede absorber concentraciones altas de nicotina (la sustancia química que causa adicción). Un fumador de cigarros puros puede absorber nicotina por dos vías: por inhalación hacia los pulmones y por absorción por el revestimiento de la boca. De cualquier forma, el fumador se vuelve adicto a la nicotina que entra en su cuerpo.
Un solo cigarro puede suministrar la misma cantidad de nicotina que un paquete de cigarrillos (1).

¿Son los cigarros puros menos perjudiciales que los cigarrillos?

Ya que todos los productos de tabaco son perjudiciales y causan cáncer, se desaconseja firmemente su consumo. No hay un grado de consumo de tabaco que no sea perjudicial. Se deberá animar a las personas que usan cualquier tipo de producto de tabaco para que dejen de usarlo. Para obtener ayuda para dejar de fumar, consulte la hoja informativa del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) En dónde obtener ayuda si usted decide dejar de fumar.

¿Ayudan los productos de remplazo de nicotina a quienes fuman cigarros puros para que dejen de fumarlos?

Los productos de remplazo de nicotina o la terapia de remplazo de nicotina (NRT, en inglés) administran dosis calculadas de nicotina al cuerpo, lo cual ayuda a aliviar las ansias y los síntomas de abstinencia que sienten con frecuencia las personas cuando quieren dejar de fumar. Evidencia sólida y consistente indica que dicha terapia puede ayudar a las personas a dejar de fumar cigarrillos (4). Se ha completado investigación limitada para determinar el beneficio de la terapia de remplazo de nicotina para las personas que fuman cigarros puros. Para recibir ayuda para dejar de fumar cigarros puros, pregunte a su médico o a un boticario sobre la terapia de remplazo de nicotina, así como sobre asesoramiento individual o en grupo, sobre números de teléfono de apoyo u otros recursos para dejar de fumar.

¿Cómo puedo recibir ayuda para dejar de fumar?

El Instituto Nacional del Cáncer y otras dependencias y organizaciones pueden ayudar a fumadores a dejar el hábito:
• Visite en Internet Smokefree.gov, un sitio web creado por la Unidad de Investigación de Control del Tabaco del NCI, y consulte la guía completa para dejar de fumar ¡Deje de fumar hoy! ¡Manos a la obra!
• Llame a la línea de ayuda para dejar de fumar del NCI al 1–877–448–7848 (1–877–44U–QUIT) para recibir asesoría personalizada, información impresa y recomendaciones de otras fuentes de apoyo.
• Consulte la hoja informativa del NCI, En dónde obtener ayuda si usted decide dejar de fumar.

Bibliografía selecta

1. Baker F, Ainsworth SR, Dye JT, et al. Health risks associated with cigar smoking. Journal of the American Medical Association 2000; 284(6):735–740.
2. Kozlowski LT, Dollar KM, Giovino GA. Cigar/cigarillo surveillance: Limitations of the U.S. Department of Agriculture System. American Journal of Preventive Medicine 2008; 34(5):424–426.
3. National Cancer Institute (1998). Smoking and Tobacco Control Monograph 9: Cigars: Health Effects and Trends. Bethesda, MD. Retrieved October 21, 2010, from: http://www.cancercontrol.cancer.gov/tcrb/monographs/9/index.html.
4. U.S. Department of Health and Human Services. Reducing Tobacco Use: A Report of the Surgeon General. Atlanta, GA: U.S. Department of Health and Human Services, Public Health Service, Centers for Disease Control and Prevention, Office on Smoking and Health, 2000.

16.- Humo de tabaco en el ambiente y el cáncer

 ¿Qué es el humo de tabaco en el ambiente?
 ¿Cómo se mide el grado de exposición al humo de tabaco en el ambiente?
 ¿Contiene el humo de tabaco en el ambiente compuestos químicos nocivos?
 ¿Causa cáncer la exposición al humo de tabaco en el ambiente?
 ¿Cuáles son los otros efectos para la salud de la exposición al humo de tabaco en el ambiente?
 ¿Existe algún grado de exposición al humo de tabaco en el ambiente que no sea perjudicial?
 ¿Qué se está haciendo para reducir la exposición al humo de tabaco en el ambiente de quienes no fuman?

¿Qué es el humo de tabaco en el ambiente?

El humo de tabaco en el ambiente (conocido también como tabaquismo de segunda mano y tabaquismo involuntario o pasivo) es la combinación del humo de la corriente “lateral o secundaria” (el humo que resulta de la combustión de un producto de tabaco) y el humo de la corriente “principal” (el humo que exhala el fumador) (1–4).
Las personas pueden exponerse al humo de tabaco en las casas, en automóviles, en el lugar de trabajo y en sitios públicos, tales como bares, restaurantes y establecimientos de recreación. En los Estados Unidos, el humo de tabaco proviene principalmente de los cigarrillos, seguidos por las pipas, los cigarros y otros productos de tabaco (4).
La cantidad de humo que se origina de un producto de tabaco depende de la cantidad de tabaco disponible para quemar. La cantidad de humo de tabaco que se emite al fumar un cigarro puro grande es semejante a la cantidad que se produce al fumar un paquete entero de cigarrillos.

¿Cómo se mide el grado de exposición al humo de tabaco en el ambiente?

El grado de exposición al humo de tabaco en el ambiente puede medirse al analizar el aire del interior de una casa en busca de nicotina o de otras sustancias químicas presentes en el humo de tabaco. La exposición al humo de tabaco se puede evaluar también al medir la concentración de cotinina (un producto derivado de la descomposición de la nicotina) en la sangre, en la saliva o en la orina de una persona que no fuma (1). La nicotina, la cotinina, el monóxido de carbono y otras sustancias químicas relacionadas con el tabaquismo se han detectado en los fluidos corporales de personas que no fuman expuestas al humo de tabaco en el ambiente.

¿Contiene el humo de tabaco en el ambiente compuestos químicos nocivos?

Sí. Entre los más de 7000 compuestos químicos que se han identificado en el humo de tabaco en el ambiente, se sabe que, por lo menos, 250 son nocivos, como el cianuro de hidrógeno, el monóxido de carbono y el amoníaco.
Al menos 69 de los compuestos químicos tóxicos presentes en el humo de tabaco en el ambiente causan cáncer (1, 5, 6). Estos son:
• arsénico
• benceno
• berilio (un metal tóxico)
• 1,3-butadieno (un gas peligroso)
• cadmio
• cromo (un elemento metálico)
• cloruro de vinilo
• níquel (un elemento metálico)
• óxido de etileno
• polonio-210 (un elemento químico radiactivo)
Se sospecha que otras sustancias químicas tóxicas en el humo de tabaco en el ambiente causan cáncer, incluso las siguientes (1):
• a-benzopireno
• formaldehído
• tolueno
Varios factores afectan cuáles compuestos químicos están presentes en el humo de tabaco, como el tipo de tabaco, los compuestos químicos que se agregan al tabaco, la forma como se fuma el producto de tabaco y, para cigarrillos y cigarros puros, el material que se usa para envolver el tabaco (1, 3, 4).

¿Causa cáncer la exposición al humo de tabaco en el ambiente?

Sí. La Agencia de Protección Ambiental de EE. UU., el Programa Nacional de Toxicología de EE. UU., el Director General de Sanidad de EE. UU. y la Agencia Internacional de Investigación del Cáncer han clasificado al humo de tabaco en el ambiente como conocido cancerígeno (sustancia que causa cáncer) humano (1, 3, 5, 7).
Inhalar humo de tabaco en el ambiente causa cáncer en adultos que no fuman (4, 5). En Estados Unidos, la exposición al humo de tabaco en el ambiente resulta en aproximadamente 3000 muertes al año por cáncer de pulmón entre adultos que no fuman (2). El Director General de Sanidad calcula que vivir con un fumador aumenta la posibilidad de cáncer de pulmón en quienes no fuman en 20 a 30% (4).
Algunos estudios sugieren también que el humo de tabaco en el ambiente puede aumentar el riesgo de cáncer de seno, de cáncer de la cavidad de los senos nasales y de cáncer de nasofaringe en adultos, y el riesgo de leucemia, de linfoma y de tumores de cerebro en los niños (4). Es necesario realizar más investigaciones para determinar si existe una relación entre la exposición al humo de tabaco en el ambiente y dichos cánceres.

¿Cuáles son los otros efectos para la salud de la exposición al humo de tabaco en el ambiente?

El humo de tabaco en el ambiente está asociado con enfermedades y con muerte prematura en adultos y en niños que no fuman (4, 5). La exposición al humo de tabaco en el ambiente irrita las vías respiratorias y presenta efectos nocivos inmediatos en el corazón y en los vasos sanguíneos de la persona. Se calcula que dicha exposición puede aumentar el riesgo de enfermedad cardiaca en 25 a 30% (4). En los Estados Unidos, se piensa que el humo de tabaco en el ambiente causa cerca de 46 000 muertes por enfermedad cardíaca cada año (8). Igualmente, es posible que exista una relación entre exposición al humo de tabaco en el ambiente y el riesgo de ataque cerebral y de arterioesclerosis. Sin embargo, más estudios son necesarios para confirmar este riesgo.
Los niños expuestos al humo de tabaco en el ambiente presentan mayor riesgo de síndrome de muerte súbita del lactante, infecciones de oído, resfríos, neumonía, bronquitis y episodios más graves de asma. Además, la exposición al humo de tabaco en el ambiente retrasa el crecimiento de los pulmones en los niños y puede causar que tosan, que tengan sibilancias y sientan falta de aire (4, 5).

¿Existe algún grado de exposición al humo de tabaco en el ambiente que no sea perjudicial?

No. Todo grado de exposición al humo de tabaco en el ambiente es perjudicial. Hasta los grados bajos de exposición son dañinos. La única forma de proteger totalmente del humo de tabaco en el ambiente a quienes no fuman es la eliminación completa del tabaquismo en los espacios interiores. La separación de fumadores de quienes no fuman, la purificación del aire y la ventilación de edificios no pueden eliminar por completo la exposición al humo de tabaco en el ambiente (4).

¿Qué se está haciendo para reducir la exposición al humo de tabaco en el ambiente de quienes no fuman?

En el ámbito nacional, se han aprobado varias leyes que restringen fumar en sitios públicos. La ley federal prohíbe fumar en vuelos domésticos, en casi todos los vuelos entre los Estados Unidos y el extranjero, en autobuses interestatales y en la mayoría de los trenes. Igualmente, fumar está prohibido en la mayor parte de los edificios del gobierno federal. La ley Pro-Children de 1994 prohíbe fumar en establecimientos que ordinariamente proveen servicios subvencionados por el gobierno federal a niños.
Muchos gobiernos estatales y locales han aprobado leyes que prohíben fumar en establecimientos públicos, tales como escuelas, hospitales, aeropuertos, estaciones de autobuses, parques y playas, así como sitios privados de trabajo, como restaurantes y bares. En algunos estados se han aprobado leyes que regulan fumar en residencias de unidades múltiples y en automóviles. Más de la mitad de los estados han proclamado la prohibición en todo el estado de fumar en los lugares de trabajo.
Para enfatizar los riesgos para la salud que presenta el humo de tabaco en el ambiente, el Instituto Nacional del Cáncer, que forma parte de los Institutos Nacionales de la Salud, organiza reuniones y conferencias en estados, condados, ciudades o en localidades libres de tabaco, a menos de que existan circunstancias específicas que justifiquen una excepción a esta política. Más información en inglés está disponible en http://meetings.smokefree.gov/.
Healthy People 2020, un programa nacional integral de promoción de salud y prevención de enfermedades del Departamento de Salud y Servicios Humanos de EE. UU., tiene como objetivo reducir las enfermedades, la discapacidad y las muertes relacionadas con el consumo de tabaco y la exposición al humo de tabaco en el ambiente. Actualmente, la mayoría de los estadounidenses están expuestos al humo de tabaco en el ambiente, y los niños presentan mayor riesgo. Para el año 2020, la meta es reducir la proporción de personas expuestas al humo de tabaco en el ambiente a 10%. Para poder alcanzar dicha meta, Healthy People 2020 integra ideas para realizar intervenciones comunitarias como, por ejemplo, fomentar la introducción de políticas para mantener los sitios de trabajo y otras zonas públicas libres de tabaco.
Información adicional, en inglés, sobre el programa, se encuentra disponible en la página de Healthy People 2020.
En el ámbito internacional, hay un mayor número de naciones, tales como Francia, Irlanda, Nueva Zelandia, Noruega y Uruguay que requieren que todos los sitios de trabajo, como los restaurantes y bares, se mantengan libres de tabaco.

Bibliografía selecta

1. National Toxicology Program. Report on Carcinogens. Eleventh Edition. U.S. Department of Health and Human Services, Public Health Service, National Toxicology Program, 2005.
2. National Cancer Institute. Cancer Progress Report 2003. U.S. Department of Health and Human Services, Public Health Service, National Institutes of Health, 2004.
3. International Agency for Research on Cancer. Tobacco Smoke and Involuntary Smoking. Lyon, France: 2002. IARC Monographs on the Evaluation of Carcinogenic Risks to Humans, Vol. 83.
4. U.S. Department of Health and Human Services. The Health Consequences of Involuntary Exposure to Tobacco Smoke: A Report of the Surgeon General. Rockville, MD: U.S. Department of Health and Human Services, Centers for Disease Control and Prevention, Coordinating Center for Health Promotion, National Center for Chronic Disease Prevention and Health Promotion, Office on Smoking and Health, 2006.
5. U.S. Department of Health and Human Services. How Tobacco Smoke Causes Disease: The Biology and Behavioral Basis for Smoking-Attributable Disease: A Report of the Surgeon General. Atlanta, GA: U.S. Department of Health and Human Services, Centers for Disease Control and Prevention, National Center for Chronic Disease Prevention and Health Promotion, Office on Smoking and Health, 2010.
6. National Cancer Institute. Health Effects of Exposure to Environmental Tobacco Smoke. Bethesda, MD: National Cancer Institute; 1999. Smoking and Tobacco Control Monograph 10.
7. U.S. Environmental Protection Agency. Respiratory Health Effects of Passive Smoking (Also Known as Exposure to Secondhand Smoke or Environmental Tobacco Smoke—ETS). U.S. Environmental Protection Agency, 1992.
8. California Environmental Protection Agency, Office of Environmental Health Hazard Assessment. Proposed Identification of Environmental Tobacco Smoke as a Toxic Air Contaminant: Part B Health Effects, 2005.

17.- Tabaco sin humo y el cáncer

 ¿Qué es el tabaco sin humo?
 ¿Hay sustancias químicas perjudiciales en el tabaco sin humo?
 ¿Causa cáncer el tabaco sin humo?
 ¿Causa el tabaco sin humo otras enfermedades?
 ¿Puede volverse adicto un consumidor de tabaco sin humo?
 ¿Es menos peligroso usar tabaco sin humo que fumar cigarrillos?
 ¿Se deberá usar el tabaco sin humo para ayudar a una persona a dejar de fumar?
 ¿Cómo puedo recibir ayuda para dejar el tabaco sin humo?

¿Qué es el tabaco sin humo?

El tabaco sin humo es tabaco que no se necesita quemar. Se conoce también como tabaco para mascar, tabaco oral, tabaco para escupir y rapé. La mayoría de las personas mascan o chupan el tabaco en la boca y escupen los jugos del tabaco cuando se acumulan, aunque ya se produce tabaco sin humo que no se escupe. La nicotina del tabaco es absorbida por el revestimiento de la boca.
Las personas en muchas regiones y países, tales como Norteamérica, el norte de Europa, India y otros países asiáticos, y partes de África, tienen un largo historial de usar productos de tabaco sin humo.
Hay dos tipos principales de tabaco sin humo:
• Tabaco para mascar, el cual está disponible como hojas sueltas, prensado (en bloques) o en trenzas. Un pedazo de tabaco se coloca entre la mejilla y el labio inferior, típicamente en la parte posterior de la boca. Se puede masticar o mantener fijo. La saliva se escupe o se pasa.
• Rapé, el cual es tabaco picado o en polvo. Puede ser vendido en diferentes aromas y sabores. Se empaqueta húmedo o seco; la mayoría del rapé estadounidense es húmedo. Está disponible suelto, en pastillas solubles o en tiras, o en saquitos semejantes a las bolsitas de té. El que lo usa coloca una pizca o una bolsilla de rapé húmedo entre las mejillas y las encías o detrás del labio superior o del inferior. El rapé se llama también snus. Algunas personas inhalan el rapé seco por la nariz.

¿Hay sustancias químicas perjudiciales en el tabaco sin humo?

Sí. No hay un grado de consumo de tabaco que no es perjudicial. Se han encontrado al menos 28 sustancias químicas tóxicas presentes en el tabaco sin humo que causan cáncer (1). Las sustancias químicas más perjudiciales en el tabaco sin humo son las nitrosaminas específicas al tabaco, las cuales se forman durante el cultivo, la curación, la fermentación y el añejamiento del tabaco. Las concentraciones de nitrosaminas específicas al tabaco varían por producto. Científicos han descubierto que la concentración de nitrosaminas está relacionada directamente con el riesgo de cáncer.
Además de una variedad de nitrosaminas, otras sustancias que causan cáncer en el tabaco sin humo son el polonio-210 (un elemento radiactivo presente en el fertilizante de tabaco) e hidrocarburos aromáticos polinucleares (conocidos también como hidrocarburos aromáticos policíclicos) (1).

¿Causa cáncer el tabaco sin humo?

Sí. El tabaco sin humo causa cáncer oral, cáncer de esófago y cáncer de páncreas (1).

¿Causa el tabaco sin humo otras enfermedades?

Sí. El consumo de tabaco sin humo puede causar también enfermedades cardiacas, enfermedades de las encías y lesiones orales aparte del cáncer, como la leucoplasia (parches blancos precancerosos en la boca) (1).

¿Puede volverse adicto un consumidor de tabaco sin humo?

Sí. Todos los productos de tabaco, como el tabaco sin humo, contienen nicotina, la cual es adictiva (1). Los consumidores de tabaco sin humo y de cigarrillos presentan concentraciones comparables de nicotina en la sangre. En los consumidores de tabaco sin humo, la nicotina es absorbida por los tejidos de la boca directamente en la sangre, en donde se traslada al cerebro. Aun cuando se retira el tabaco de la boca, la nicotina sigue siendo absorbida hacia el torrente sanguíneo. Además, la nicotina permanece en la sangre por un período más largo en quienes usan tabaco sin humo que en los fumadores (2).
La concentración de nicotina en la sangre depende de la cantidad de nicotina en el producto de tabaco sin humo, del tamaño del corte del tabaco, del pH del producto (una medida de su acidez o basicidad) y de otros factores (3).
Un estudio patrocinado por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de las 40 marcas más populares que se usan de rapé húmedo indicó que la cantidad de nicotina por gramo de tabaco variaba de 4,4 miligramos a 25,0 miligramos (3). Otros estudios han indicado que el rapé húmedo tenía de 4,7 a 24,3 miligramos por gramo de tabaco; el rapé seco tenía entre 10,5 y 24,8 miligramos por gramo de tabaco; y el tabaco para mascar tenía de 3,4 a 39,7 miligramos por gramo de tabaco (4).

¿Es menos peligroso usar tabaco sin humo que fumar cigarrillos?

Ya que todos los productos de tabaco son perjudiciales y causan cáncer, se desaconseja firmemente el uso de esos productos. No hay un grado de consumo de tabaco que no sea perjudicial. Se deberá urgir a las personas que usan cualquier tipo de producto de tabaco que dejen de hacerlo. Para obtener ayuda para dejar el tabaco, consulte la hoja informativa del NCI titulada En dónde obtener ayuda si usted decide dejar de fumar.
Desde 1986, el comité asesor del Director General de Sanidad de Estados Unidos concluyó que el uso del tabaco sin humo “no es un sustituto seguro de fumar cigarrillos. Puede causar cáncer y varias enfermedades orales no cancerosas, y puede resultar en adicción y dependencia de la nicotina” (5). Además, un panel de expertos convocado por los Institutos Nacionales de la Salud (NIH) en el año 2006 declaró que el “grado de los riesgos, como la adicción a la nicotina, de los productos de tabaco sin humo pueden variar ampliamente debido a las diferentes concentraciones de nicotina, de carcinógenos y de otras toxinas en diferentes productos” (6).

¿Se deberá usar el tabaco sin humo para ayudar a una persona a dejar de fumar?

No. No existe evidencia científica de que el uso de tabaco sin humo puede ayudar a una persona a dejar de fumar (7). Debido a que todos los productos de tabaco son perjudiciales y causan cáncer, se desaconseja firmemente el uso de dichos productos. No hay un grado que no sea perjudicial en el consumo de tabaco. Se deberá urgir a las personas que usan cualquier tipo de producto de tabaco que dejen de usarlo. Para obtener ayuda para dejar de fumar hable con su médico sobre asesoramiento individual o en grupo, sobre líneas de teléfono de apoyo para dejar de fumar y sobre otros métodos.

¿Cómo puedo recibir ayuda para dejar el tabaco sin humo?

El Instituto Nacional del Cáncer (NCI) ofrece información sobre cómo dejar el tabaco sin humo:
• Llame a la línea para dejar de fumar del NCI en el 1–877–448–7848 (1–877–44U–QUIT). Hable con un asesor especializado sobre cómo puede dejar el tabaco sin humo. Usted puede llamar a este teléfono de ayuda, dentro de los Estados Unidos, de lunes a viernes, de 8.00 a. m. a 8.00 p. m. hora del Este.
• Use el servicio LiveHelp, sólo en inglés, para chatear en Internet. Usted puede tener una conversación instantánea y confidencial en Internet con un asesor del NCI especializado en dejar de fumar, de lunes a viernes, de 8.00 a. m. a 11.00 p. m. hora del Este.
El Instituto Nacional de Investigación Dental y Craneofacial, la dependencia de los NIH que apoya la investigación dental, oral y craneofacial, ofrece una guía, en inglés, para dejar el hábito titulada Smokeless Tobacco: A Guide for Quitting, y más información, en inglés, sobre el tabaco sin humo.
Para obtener más recursos, quizás le interese leer la hoja informativa del NCI titulada En dónde obtener ayuda si usted decide dejar de fumar.

Bibliografía selecta

1. International Agency for Research on Cancer. Smokeless Tobacco and Some Tobacco-Specific N-Nitrosamines. Lyon, France: World Health Organization International Agency for Research on Cancer; 2007. IARC Monographs on the Evaluation of Carcinogenic Risks to Humans Volume 89.
2. National Cancer Institute. Smokeless Tobacco or Health: An International Perspective. Bethesda, MD: National Cancer Institute; 1992. Smoking and Tobacco Control Monograph 2.
3. Richter P, Hodge K, Stanfill S, Zhang L, Watson C. Surveillance of moist snuff: total nicotine, moisture, pH, un-ionized nicotine, and tobacco-specific nitrosamines. Nicotine and Tobacco Research 2008; 10(11):1645–1652.
4. Djordjevic MV, Doran KA. Nicotine content and delivery across tobacco products. Handbook of Experimental Pharmacology 2009; 192:61–82.
5. U.S. Department of Health and Human Services. The Health Consequences of Using Smokeless Tobacco: A Report of the Advisory Committee to the Surgeon General. Bethesda, MD: U.S. Department of Health and Human Services, 1986.
6. NIH State-of-the-Science Panel. National Institutes of Health State-of-the-Science conference statement: tobacco use: prevention, cessation, and control. Annals of Internal Medicine 2006; 145(11):839–844.
7. The Clinical Practice Guideline Treating Tobacco Use and Dependence 2008 Update Panel, Liaisons, and Staff. A clinical practice guideline for treating tobacco use and dependence: 2008 update. A U.S. Public Health Service report. American Journal of Preventive Medicine 2008; 35(2):158–176.
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Cómo superar los síntom1as de abstinencia y los incitantes al decidir dejar de fumar

• ¿Cuáles son algunos de los síntomas de abstinencia asociados con dejar de fumar?
¿Cuáles son los incitantes de fumar tabaco?
¿Qué puedo hacer en cuanto a las ansias de nicotina?
¿Cómo puedo superar la ira, la frustración y la irritabilidad?
¿Cómo puedo superar la ansiedad?
¿Cómo puedo superar la depresión?
¿Cómo puedo superar el aumento de peso?
¿Cómo puedo resistir las ansias de fumar al estar en compañía de fumadores?
¿Cómo empiezo el día sin fumar?
¿Cómo puedo resistir las ansias de fumar cuando estoy en tensión?
¿Cómo puedo resistir las ansias de fumar cuando manejo o voy en un carro?
¿Cómo puedo resistir las ansias de fumar cuando tomo café o té?
¿Cómo puedo disfrutar de una comida sin fumar?
¿Cómo resisto las ansias de fumar cuando tomo una bebida alcohólica?
¿Cómo puedo resistir las ansias de fumar cuando me siento aburrido?
¿Alivian los productos de remplazo de nicotina las ansias de nicotina y los síntomas de abstinencia?
¿Presentan peligro los productos de remplazo de nicotina?
¿Hay productos sin nicotina que ayuden a las personas a dejar de fumar?
¿Hay métodos alternativos para ayudar a las personas a dejar de fumar?
¿Cómo puedo obtener ayuda para dejar de fumar?

¿Cuáles son algunos de los síntomas de abstinencia asociados con dejar de fumar?

Es posible que dejar de fumar produzca problemas a corto plazo, especialmente en quienes han fumado mucho por varios años. Estos cambios temporales pueden resultar en síntomas de abstinencia.
Los síntomas de abstinencia más comunes asociados con dejar el hábito son:
• Ansias de nicotina (la nicotina es la sustancia en el tabaco que causa la adicción)
• Ira, frustración e irritabilidad
• Ansiedad
• Depresión
• Aumento de peso
De acuerdo a los estudios, cerca de la mitad de los fumadores han reportado sentir por lo menos cuatro síntomas de abstinencia (como ira, ansiedad o depresión) al dejar el hábito (1). Hay personas que reportaron sentir otros síntomas, como mareos, aumento en el número de sueños que tienen y dolor de cabeza (2).
La buena noticia es que son muchas las cosas que usted puede hacer para reducir las ansias y superar los síntomas comunes de abstinencia. Hasta sin medicamentos, dichos síntomas y otros problemas disminuyen con el tiempo. Quizás le ayude saber que estos síntomas son más intensos durante la primera semana de abstinencia. Desde ese punto, la intensidad normalmente disminuye a medida que transcurre el primer mes. Sin embargo, toda persona es diferente y hay quienes presentan síntomas de abstinencia por varios meses después de dejar de fumar (3, 4).

¿Cuáles son los incitantes de fumar tabaco?

Aparte de las ansias de nicotina, quizás los recuerdos de situaciones en su vida diaria cuando usaba el tabaco le inciten a que vuelva a fumar. Los incitantes son los estados de ánimo, sentimientos, lugares o quehaceres de su vida diaria que producen en usted un deseo de fumar.
Dichos incitantes son:
• Estar en compañía de fumadores
• Comenzar el día
• Sentir tensión
• Estar dentro de un carro
• Tomar café o té
• Disfrutar de una comida
• Tomar bebidas alcohólicas
• Sentir aburrimiento
Saber qué es lo que le incita le ayudará a mantener control, ya que puede optar por evitarlo o mantener su mente distraída y ocupada en caso que no lo pueda evitar.

¿Qué puedo hacer en cuanto a las ansias de nicotina?

Al fumar constantemente, usted se acostumbra a tener cierto grado de nicotina en su cuerpo. Usted controla ese grado por la cantidad que fuma, por la profundidad con la que inhala el humo del tabaco y por el tipo de tabaco que consume. El dejar de fumar resulta en deseos intensos cuando su cuerpo quiere más nicotina. Toma tiempo vencer la adicción a la nicotina. Asimismo, cuando ve a otras personas que fuman o cuando está en la presencia de incitantes, es posible que sienta ansias de tener nicotina en su cuerpo. Dichas ansias son reales y no producto de su imaginación. Al mismo tiempo, quizás su estado de ánimo cambie, y quizás su ritmo cardíaco y presión arterial suban.
El impulso por fumar tabaco va y viene. Por lo general, las ansias solo duran un rato. Frecuentemente comienzan una hora o dos después de fumar el último cigarrillo, se vuelven intensas por varios días y tal vez duren varias semanas. Conforme pasan los días, las ansias ocurrirán más distanciadas. Es posible que sienta ansias leves ocasionales durante seis meses.
A continuación se ofrecen sugerencias para superar las ansias de nicotina:
• Recuérdese que las ansias pasarán.
• Evite situaciones y actividades que solía asociar con fumar tabaco.
• Como substituto de fumar, intente mascar zanahorias, encurtidos, manzanas, apio, goma de mascar sin azúcar o caramelos duros. Es posible que al mantener su boca ocupada neutralice la necesidad psicológica de fumar.
• Intente este ejercicio: Inhale hondo por la nariz y exhale lentamente por la boca. Repítalo 10 veces.
• Consulte con su médico sobre productos de remplazo de nicotina u otros medicamentos.
Visite Smokefree.gov en Internet, un sitio web creado por la Unidad de Control e Investigación del Tabaco del NCI, y consulte la guía completa para dejar de fumar: ¡Deje de fumar hoy! ¡Manos a la obra!

¿Cómo puedo superar la ira, la frustración y la irritabilidad?

Después de dejar el hábito, quizás se sienta tenso y temperamental, y tal vez se rinda más rápido que de costumbre al hacer quehaceres. También, es posible que sea menos tolerante con otros y que discuta más.
De acuerdo a los estudios, las emociones negativas más comunes asociadas con dejar de fumar son la ira, la frustración y la irritabilidad. Dichas emociones negativas son más intensas durante la primera semana de abstinencia y quizás duren de dos a cuatro semanas (2).
A continuación se ofrecen sugerencias para superar las emociones negativas:
• Recuérdese que estas emociones son transitorias.
• Participe en una actividad física, como caminar.
• Reduzca el consumo de cafeína al limitar o evitar el café, las gaseosas y el té.
• Intente la meditación u otras técnicas de relajación, tales como los masajes, remojarse en una tina caliente o inhalar profundamente por la nariz y exhalar por la boca diez veces.
• Consulte con su médico sobre productos de remplazo de nicotina u otros medicamentos.

¿Cómo puedo superar la ansiedad?

En 24 horas de haber dejado de fumar, es posible que se sienta tenso y agitado. Quizás sienta tensión en sus músculos, especialmente alrededor del cuello y de los hombros. Los estudios han indicado que la ansiedad es uno de los estados negativos más comunes asociados con dejar el hábito. Si siente ansiedad, esta aumenta en los primeros tres días después de dejar el tabaco y puede durar dos semanas (2).
A continuación se ofrecen sugerencias para superar la ansiedad:
• Recuérdese que la ansiedad pasará con el tiempo.
• Reserve tiempo tranquilo cada mañana y noche, un tiempo del día en donde puede estar nada más usted y en un ambiente tranquilo.
• Realice actividades físicas, como caminar un poco.
• Reduzca el consumo de cafeína al limitar o evitar el café, las gaseosas y el té.
• Intente la meditación u otras técnicas de relajación, tales como los masajes, remojarse en una tina caliente o inhalar profundamente por la nariz y exhalar por la boca 10 veces.
• Consulte con su médico sobre productos de remplazo de nicotina y otros medicamentos.

¿Cómo puedo superar la depresión?

Es normal sentir tristeza por un tiempo después de dejar el hábito por primera vez. Si presenta depresión leve, esta comenzará el primer día, continuará las primeras semanas y desaparecerá en menos de un mes.
Tener antecedentes de depresión está asociado con síntomas de abstinencia más graves, como depresión más grave. Algunos estudios indican que muchas personas con antecedentes de depresión mayor tendrán un nuevo episodio depresivo después de dejar de fumar. Sin embargo, la depresión mayor es poco común después de dejar el hábito en quienes no presentan antecedentes de depresión.
Muchas personas tienen un deseo fuerte de fumar cuando se sienten deprimidos. Estas son algunas sugerencias para superar la depresión:
• Llame a un amigo y haga planes para almorzar o ir al cine, a un concierto o a otro evento placentero.
• Identifique las emociones específicas al momento de sentir depresión. En realidad, ¿siente cansancio, soledad, aburrimiento o hambre? Enfóquese en estas necesidades específicas y responda a ellas.
• Aumente su actividad física. Esto ayudará a mejorar su estado de ánimo y depresión.
• Respire hondo.
• Haga una lista de cosas que le enfadan y escriba cómo solucionarlas.
• Si la depresión continúa por más de un mes, visite a su médico y pregúntele sobre medicamentos prescritos que quizás le puedan ayudar con su depresión. Estudios han demostrado que el bupropión y la nortriptilina pueden ayudar a las personas que tienen antecedentes de depresión y que intentan dejar de fumar. Los productos de remplazo de nicotina ayudan también (5).
• Visite el sitio web (en inglés) del Instituto Nacional de la Salud Mental, para aprender más sobre las señales de la depresión y a dónde puede acudir para recibir ayuda.

¿Cómo puedo superar el aumento de peso?

Aumentar de peso es común al dejar de fumar. Estudios han indicado que, en promedio, las personas que nunca fumaron pesan unas libras más que los fumadores, y que, al dejar el hábito, los fumadores alcanzan el peso que habrían tenido si nunca hubiesen fumado (6).
Aunque la mayoría de los fumadores suben menos de 10 libras después de dejar de fumar, dicho aumento puede ser problemático para algunas personas (7, 8). Sin embargo, los beneficios exceden los riesgos para la salud que presenta un ligero aumento de peso.
A continuación se ofrecen sugerencias para controlar el aumento de peso:
• Consulte con su médico sobre el medicamento bupropión. Estudios indican que ayuda a contrarrestar el aumento de peso (5).
• Estudios muestran también que los productos de remplazo de nicotina, especialmente la goma de mascar y la pastilla de nicotina, pueden ayudar con el aumento de peso (5). Debido a que algunas personas aumentan su consumo de alimentos (6), la actividad física con regularidad y escoger alimentos saludables pueden ayudarle a mantener un peso saludable.
• Si el aumento de peso es problemático, quizás deba consultar con un nutricionista o con un asesor dietético.

¿Cómo puedo resistir las ansias de fumar al estar en compañía de fumadores?

Quizás quiera analizar las situaciones en las que al ver fumar a otras personas se desencadenan sus ansias de hacerlo. Piense en lo que hay en esas situaciones que le incita a querer fumar. ¿Se debe a que usted asocia la sensación de felicidad con estar alrededor de fumadores? O, ¿hay algo especial en dichas situaciones, como estar cerca de las personas con las que usted normalmente fuma? ¿Es tentador unirse a otros con el fin de tomar descansos rutinarios para fumar?
A continuación se ofrecen algunas sugerencias:
• Limite su contacto con fumadores, especialmente durante las primeras semanas de haber dejado el hábito.
• No compre, cargue, encienda ni sujete cigarrillos para otros.
• Si está en un grupo y comienzan a fumar, pida permiso y no regrese hasta que hayan terminado.
• No permita que otros fumen en su casa. Ponga un letrero pequeño que diga “No se fuma” cerca de la puerta principal.
• Pida a otros que le ayuden a mantenerse sin fumar. Deles ejemplos específicos de cosas favorables (como, no fumar cerca de usted) y de cosas desfavorables (como, pedirle a usted que les compre cigarrillos).
• Concéntrese en lo que ha logrado al dejar de fumar. Por ejemplo, piense en la buena salud que tendrá una vez que los efectos de fumar desaparezcan de su cuerpo y pueda decir que está libre de tabaco. Asimismo, sume la cantidad de dinero que ya ha ahorrado al no comprar cigarrillos e imagínese (en detalle) como gastará lo que habrá ahorrado en seis meses.

¿Cómo empiezo el día sin fumar?

Muchos fumadores encienden un cigarrillo justo apenas se despiertan. Después de 6 o 8 horas de sueño, la concentración de nicotina del fumador disminuye, motivo por el que necesita una recarga de nicotina para empezar el día. Al dejar el hábito, debe prepararse para superar la necesidad física y la rutina de despertarse y fumar un cigarrillo. En vez de extender la mano para coger sus cigarrillos en la mañana, aquí se ofrecen unas sugerencias:
• La mañana puede marcar el tono para el resto del día. Planifique una rutina diferente al despertarse, y desvíe su atención de fumar.
• Asegúrese de que no haya cigarrillos al alcance.
• Antes de dormir, escriba una lista de cosas que debe evitar en la mañana que harán querer fumar. Coloque esa lista en donde solía poner sus cigarrillos.
• Empiece cada día con una actividad planeada en la que se ocupe por una hora o más. Esto mantendrá su mente y cuerpo ocupados para que no piense en fumar.
• Empiece el día respirando profundamente y tomando uno o más vasos de agua.

¿Cómo puedo resistir las ansias de fumar cuando estoy en tensión?

De acuerdo a la mayoría de los fumadores, uno de los motivos por el que fuman es para superar la tensión. Esto sucede porque, efectivamente, fumar cigarrillos alivia parte de la tensión al liberar compuestos químicos potentes en el cerebro. Los cambios temporales en la química del cerebro hacen que usted sienta menos ansiedad, mayor placer y una relajación alerta. Al dejar de fumar, usted puede estar más consciente de la tensión.
Las preocupaciones, responsabilidades y fastidios de la vida diaria pueden todos contribuir a la tensión. A media que el tiempo pasa sin fumar, su habilidad para superar la tensión mejorará, especialmente si aprende técnicas de relajación y para reducir la tensión.
A continuación se ofrecen algunas sugerencias:
• Sepa qué es lo que causa tensión en su vida (su trabajo, el tráfico, sus hijos, el dinero) e identifique las señales de tensión (dolores de cabeza, nerviosismo o dificultad para dormir). Una vez que determina con precisión las situaciones incitadoras de alto riesgo, puede comenzar a pensar en nuevas formas de superarlas.
• Busque períodos tranquilos en su quehacer diario. Por ejemplo, reserve una hora en la que usted puede apartarse de otras personas y de su ambiente ordinario.
• Intente técnicas de relajación, como la relajación progresiva o yoga, y practique la que sea mejor para usted.
• Ensaye y visualice su plan de relajación. Ponga su plan en marcha. Modifique su plan cuando sea necesario.
• Puede ayudarle leer un libro sobre cómo superar la tensión.

¿Cómo puedo resistir las ansias de fumar cuando manejo o voy en un carro?

Es posible que se haya acostumbrado a fumar cuando maneja para relajarse durante una congestión de tráfico o para mantenerse alerta en un viaje largo. Al igual que muchos fumadores, quizás fume un cigarrillo al manejar a su trabajo o de regreso a casa para reducir la tensión, mantenerse alerta, relajarse o simplemente para pasar el tiempo. Hay cierta evidencia que indica que, efectivamente, fumar le hace sentirse mejor y más alerta.
A continuación se ofrecen sugerencias para los viajes cortos:
• Retire el cenicero, el encendedor y los cigarrillos de su carro.
• Conserve golosinas bajas en grasa en su carro (por ejemplo: orozuz o regaliz, goma de mascar sin azúcar y caramelos duros).
• Ponga su música favorita y siga la letra.
• Tome una ruta alternativa al trabajo o intente el transporte colectivo.
• Limpie su carro y asegúrese de usar desodorantes para reducir el olor del tabaco.
• Dígase a sí mismo:
o “Esta ansia desaparecerá en pocos minutos”.
o “Así que no me agrada el viaje. ¡Gran cosa! ¡No durará por siempre!”
o “¡Mi carro huele limpio y fresco!”
o “Ahora soy un mejor conductor que cuando manejaba y fumaba”.
Cuando conduzca o vaya con otras personas:
• Pida a los pasajeros que no fumen dentro del carro.
• Si no maneja, encuentre algo que hacer con sus manos.
Es posible que su deseo de fumar sea más intenso y frecuente en viajes más largos. A continuación se ofrecen sugerencias para los viajes largos:
• Tome un descanso prolongado.
• Lleve consigo fruta fresca.
• Planee paradas de descanso.
• Planee paradas para tomar agua o jugo de frutas.

¿Cómo puedo resistir las ansias de fumar cuando tomo café o té?

Quizás tenga la costumbre de fumar cuando toma café o té (por ejemplo, durante o después de las comidas, o durante descansos en el trabajo), y es posible que asocie sensaciones agradables con tomar una bebida caliente. Cuando deje de fumar, espere sentir un ansia intensa de coger un cigarrillo mientras toma café o té. A pesar de que usted no necesita dejar el café o té para abandonar el hábito, no se sorprenda si no saben tan bien sin un cigarrillo
A continuación se ofrecen sugerencias:
• Si solía fumar al tomar café o té, avise a los demás que ya no fuma para que no le ofrezcan cigarrillos.
• Entre cada sorbo de café o té, respire profundamente para inhalar el aroma. Inhale hondo y despacio mientras cuenta hasta cinco y después exhale lentamente, contando hasta cinco de nuevo.
• Intente tomar café o té descafeinado por un tiempo, especialmente si el dejar de fumar le vuelve irritable o le altera los nervios.
• Mantenga sus manos ocupadas al mordisquear alimentos saludables, al hacer garabatos o al hacer una lista de tareas para el día.
• Si las ansias de fumar son muy intensas, tome su té o café más rápido de lo normal y después cambie de actividad o de cuarto.
• Cuando deja el hábito, quizás sienta tristeza al tomar café o té sin fumar. Concéntrese en sus logros al dejar el tabaco.

¿Cómo puedo disfrutar de una comida sin fumar?

Por lo general, la comida sabe mejor después de dejar el tabaco, y es posible que tenga más apetito. No se sorprenda si quiere fumar después de las comidas. Posiblemente su ansia de fumar después de las comidas dependa de si se encuentra solo, con otros fumadores o con personas que no fuman.
Sus ansias de fumar pueden ser más intensas con ciertas comidas, como con comidas picantes o dulces. Asimismo, las ansias de fumar pueden ser más intensas a diferentes horas de comer.
A continuación se ofrecen sugerencias:
• Sepa qué tipos de comidas aumentan sus ansias de fumar y evítelos
• Si no tiene compañía, llame a un amigo o salga a caminar en cuanto termine de comer.
• Cepíllese los dientes o use un enjuague bucal tan pronto como termine las comidas.
• Si toma café o un jugo, concéntrese en el sabor.
• Lave los platos a mano después de comer, ¡no puede fumar con las manos mojadas!
• Coma en restaurantes que no permiten fumar.

¿Cómo resisto las ansias de fumar cuando tomo una bebida alcohólica?

Quizás tenga la costumbre de fumar cuando toma cerveza, vino, licor o bebidas mezcladas, y tal vez asocie sensaciones agradables con tomar bebidas alcohólicas. Cuando deja de fumar, es posible que sienta ansias intensas de fumar cuando tome alcohol. Sepa esto de antemano si va a beber alcohol. Si decide hacerlo, tenga en mente que su control sobre su conducta estará bajo la influencia del alcohol. Es posible que cuando trata de dejar de fumar, tomar alcohol dificulte aún más superar el hábito de fumar.
A continuación se ofrecen sugerencias para las primeras semanas después de dejar de fumar:
• Para muchas personas es provechoso reducir o evitar el alcohol.
• Cambie a bebidas sin alcohol.
• Si toma, no escoja la bebida alcohólica que solía tomar cuando fumaba.
• No tome en casa o solo.
• Evite sitios en donde normalmente toma alcohol o tome solamente con amigos que no fuman.

¿Cómo puedo resistir las ansias de fumar cuando me siento aburrido?

Cuando usted deja de fumar, quizás extrañe la vehemencia intensa y la sensación agradable que le brinda la nicotina. Esto podría ser particularmente cierto cuando siente aburrimiento.
A continuación se ofrecen sugerencias:
• Planee más actividades que las que puede realizar en el tiempo disponible.
• Haga una lista de quehaceres al encarar el tiempo libre.
• ¡Muévase! No esté en el mismo lugar por mucho tiempo.
• Si siente aburrimiento al esperar algo o a alguien (un autobús, un amigo, sus hijos), distráigase con un libro, con una revista o con un crucigrama.
• Observe y escuche lo que sucede a su derredor.
• Lleve algo para mantener las manos ocupadas.
• Escuche una de sus canciones favoritas.
• Salga, si puede, pero no a sitios que relaciona con fumar.

¿Alivian los productos de remplazo de nicotina las ansias de nicotina y los síntomas de abstinencia?

Sí. Los productos de reemplazo de nicotina administran una dosis precisa de nicotina al cuerpo, lo cual ayuda a aliviar las ansias y los síntomas de abstinencia que frecuentemente sienten las personas que intentan dejar de fumar. Dichos productos son tratamientos efectivos que pueden aumentar la probabilidad de que una persona deje el hábito de fumar con éxito (5, 9).
Hay cinco tipos de productos de remplazo de nicotina que han sido aprobados por la Administración de Alimentos y Drogas de EE. UU. (FDA):
• El parche de nicotina está disponible sin receta médica. Cada día se pone un nuevo parche en la piel, el cual administra una pequeña, pero continua, dosis de nicotina al cuerpo. Dicho parche se vende en varias concentraciones, generalmente como tratamiento de ocho a diez semanas para dejar de fumar. Normalmente, a medida que el tratamiento progresa, se baja la dosis de nicotina. Es posible que el parche de nicotina no sea una buena opción para personas con problemas cutáneos o con alergias a la cinta adhesiva. Asimismo, un efecto secundario que presentan algunas personas al usar el parche por la noche es tener sueños intensos. Estas personas pueden decidir ponerse el parche solo de día.
• La goma de mascar con nicotina está disponible sin receta médica en dos concentraciones (2 y 4 miligramos). Cuando una persona masca dicha goma y coloca el producto mascado entre la mejilla y el tejido de la encía, la nicotina es liberada en el torrente sanguíneo por el revestimiento de la boca. Para mantener un grado constante de nicotina en el cuerpo, se puede mascar un pedazo nuevo de goma cada una o dos horas. Aparentemente, la dosis de 4 miligramos es más efectiva entre los fumadores de mayor dependencia (quienes fumaban veinte o más cigarrillos al día) (10, 11). Quizás la goma de mascar con nicotina no sea apropiada para personas con trastornos de la articulación temporomandibular o para quienes tienen dentadura postiza u otra ortodoncia, como puentes dentales. La goma libera la nicotina con mayor eficacia cuando no se toma café, jugo u otra bebida ácida al mismo tiempo.
• La pastilla de nicotina está disponible sin receta médica en concentraciones de 2 a 4 miligramos. La pastilla se usa de forma similar a la goma de mascar de nicotina: se coloca entre la mejilla y la encía y se deja disolver. La nicotina es liberada en el torrente sanguíneo por el revestimiento de la boca. La pastilla funciona mejor al usarla cada una o dos horas y cuando no se toma café, jugo u otra bebida ácida al mismo tiempo.
• El atomizador nasal de nicotina está disponible sólo con receta médica. El atomizador viene en una botella de bomba que contiene nicotina para que las personas que usan tabaco puedan inhalar cuando tengan el ansia de fumar. La nicotina se absorbe más rápido con el atomizador que con otros productos de remplazo de nicotina. Este producto no se recomienda para personas con enfermedades de la nariz o de los senos nasales, alergias o asma, ni se recomienda para jóvenes que usan tabaco. Los efectos secundarios del atomizador son estornudos, tos, lagrimeo, pero estos problemas normalmente desaparecen con el uso continuo.
• El inhalador de nicotina, también disponible solo con receta médica, entrega una forma vaporizada de nicotina a la boca por medio de una boquilla pegada a un cartucho de plástico. Aun cuando se le llama inhalador, el dispositivo no suministra nicotina a los pulmones en la forma como lo hace el cigarrillo. La mayor parte de la nicotina viaja sólo a la boca y a la garganta, en donde es absorbida a través de las membranas mucosas. Los efectos secundarios comunes son la irritación de la boca y la garganta, y tos. Cualquier persona que tiene problemas respiratorios, como asma, debe usar el inhalador con cuidado.
Los expertos recomiendan la combinación de la terapia de remplazo de nicotina con el consejo o asesoramiento de un médico, dentista, boticario u otro profesional de salud. Asimismo, los expertos sugieren que los fumadores dejen los productos de tabaco antes de comenzar a usar los productos de remplazo de nicotina (12). Mucha nicotina puede causar nauseas, vómitos, mareos, diarrea, debilidad o un ritmo cardíaco acelerado.

¿Presentan peligro los productos de remplazo de nicotina?

Debido a que el humo del tabaco contiene muchas sustancias tóxicas y carcinogénicas, es menos dañino si una persona recibe nicotina de un producto de remplazo de nicotina que de un cigarrillo. El uso prolongado de dichos productos no ha sido asociado con ningún efecto nocivo grave (11).

¿Hay productos sin nicotina que ayuden a las personas a dejar de fumar?

Sí. Un medico puede recetarle uno o más medicamentos que no contienen nicotina:
• Bupropión, un antidepresivo disponible con receta médica con el nombre comercial de Zyban®, fue aprobado por la FDA en 1997 para tratar la adicción a la nicotina. Este fármaco puede ayudar a reducir los síntomas de la abstinencia a la nicotina y las ansias de fumar, y puede ser usado sin peligro en combinación con productos de remplazo de nicotina (9, 12). Hay varios efectos secundarios asociados con este producto. Hable con su médico para ver si este fármaco es adecuado para usted.
• Vareniclina, una medicina que se vende sólo con receta médica bajo la marca de Chantix®, fue aprobada por la FDA en 2006 para ayudar a los fumadores de tabaco a que dejen el hábito. Este fármaco puede ayudar a quienes quieren dejar de fumar ya que puede calmar sus ansias de nicotina y bloquear los efectos placenteros de la nicotina si vuelven a fumar. Hay varios efectos secundarios asociados con este producto. Consulte con su médico para saber si esta medicina es apropiada en su caso.

¿Hay métodos alternativos para ayudar a las personas a dejar de fumar?

Algunas personas afirman que los métodos alternativos, como la hipnosis, la acupuntura, la acupresión, la terapia laser (la estimulación de puntos de acupuntura en el cuerpo con un laser) o la estimulación eléctrica pueden ayudar a reducir los síntomas asociados con la abstinencia de nicotina. Sin embargo, en los estudios clínicos no se ha encontrado que dichas terapias alternativas ayudan a las personas a dejar de fumar (13). No existe evidencia que los métodos alternativos ayudan a los fumadores que intentan dejar el hábito.

¿Cómo puedo obtener ayuda para dejar de fumar?

El Instituto Nacional del Cáncer (NCI) y otras dependencias y organizaciones pueden ayudar a quienes fuman a que dejen el hábito.
• Visite Smokefree.gov en Internet, un sitio web creado por la Unidad de Control e Investigación del Tabaco del NCI, y consulte la guía completa, ¡Deje de fumar hoy! ¡Manos a la obra!
• Llame a la línea para dejar de fumar del NCI al 1–877–448–7848 (1–877–44U–QUIT) para recibir asesoramiento personalizado, información impresa y referencias de otras fuentes.
• Consulte la hoja informativa del NCI, En dónde obtener ayuda si usted decide dejar de fumar.

Bibliografía selecta

1. Hughes JR. Effects of abstinence from tobacco: Etiology, animal models, epidemiology, and significance: A subjective review. Nicotine and Tobacco Research 2007; 9(3):329–339.
2. Hughes JR. Effects of abstinence from tobacco: Valid symptoms and time course. Nicotine and Tobacco Research 2007; 9(3):315–327.
3. Hatsukami DK, Stead LF, Gupta PC. Tobacco addiction. Lancet 2008; 371(9629):2027–2038.
4. De Biasi M, Salas R. Influence of neuronal nicotinic receptors over nicotine addiction and withdrawal. Experimental Biology and Medicine 2008; 233(8):917–929.
5. The Clinical Practice Guideline Treating Tobacco Use and Dependence 2008 Update Panel, Liaisons, and Staff. A clinical practice guideline for treating tobacco use and dependence: 2008 update. A U.S. Public Health Service report. American Journal of Preventive Medicine 2008; 35(2):158–176.
6. Shiffman S, West RJ, Gilbert D. Recommendation for the assessment of tobacco craving and withdrawal in smoking cessation trials. Nicotine and Tobacco Research 2004; 6(4):599–614.
7. Munafò MR, Tilling K, Ben-Shlomo Y. Smoking status and body mass index: A longitudinal study. Nicotine and Tobacco Research 2009; 11(6):765–771.
8. Parsons AC, Shraim M, Inglis J, Aveyard P, Hajek P. Interventions for preventing weight gain after smoking cessation. Cochrane Database of Systematic Reviews 2009; Issue 1. Art. No.:CD006219.
9. U.S. Department of Health and Human Services. Reducing Tobacco Use: A Report of the Surgeon General. Atlanta, GA: U.S. Department of Health and Human Services, Centers for Disease Control and Prevention, National Center for Chronic Disease Prevention and Health Promotion, Office on Smoking and Health, 2000.
10. Kotlyar M, Hatsukami DK. Managing nicotine addiction. Journal of Dental Education 2002; 66(9):1061–1073.
11. Molyneux A. Nicotine replacement therapy. British Medical Journal 2004; 328(7437):454–456.
12. George TP, O’Malley SS. Current pharmacological treatments for nicotine dependence. Trends in Pharmacological Science 2004; 25(1):42–48.
13. White AR, Rampes H, Campbell J. Acupuncture and related interventions for smoking cessation. Cochrane Database of Systematic Reviews 2006, Issue 1. Art. No.: CD000009.

19.- En dónde obtener ayuda si usted decide dejar de fumar

 ¿Cuáles profesionales de la salud pueden ayudarme a dejar de fumar?
 ¿Cómo puedo encontrar información sobre recursos nacionales y locales de asistencia para dejar de fumar?
 ¿Cómo puedo ayudar a alguien que conozco a que deje de fumar?

¿Cuáles profesionales de la salud pueden ayudarme a dejar de fumar?

Muchos profesionales de la salud pueden ser buenos recursos de información sobre los riesgos del tabaquismo para la salud y los beneficios de dejar de fumar. Consulte con su médico, su dentista, farmacéutico, o con otro profesional de la salud sobre el uso apropiado y los posibles efectos secundarios de los productos de remplazo de nicotina y otros medicamentos (vea la hoja informativa del Instituto Nacional del Cáncer titulada Cómo superar los síntomas de abstinencia y los incitantes al decidir dejar de fumar. Ellos pueden también ayudarle a encontrar recursos locales de asistencia para dejar de fumar.

¿Cómo puedo encontrar información sobre recursos nacionales y locales de asistencia para dejar de fumar?

Visite el sitio web Smokefree.gov del Instituto Nacional del Cáncer. Este sitio web ofrece herramientas basadas en la ciencia; además, información y apoyo que han ayudado a fumadores a dejar el hábito. Usted encontrará recursos estatales y nacionales, materiales gratuitos y asesoramiento del NCI para dejar de fumar.
El sitio web Smokefree.gov fue establecido por la Unidad de Investigación para el Control del Tabaco (Tobacco Control Research Branch) del NCI, el cual forma parte de los Institutos Nacionales de la Salud (NIH), en colaboración con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y otras organizaciones.
Algunos de los materiales disponibles en el sitio web, Smokefree.gov, son:
• ¡Deje de fumar hoy! ¡Manos a la obra!, guía para dejar de fumar.
• Clearing the Air: Quit Smoking Today, en inglés, para fumadores interesados en dejar el tabaquismo.
• Clear Horizons, en inglés, para fumadores menores de 50 años de edad.
• Forever Free™, en inglés, para fumadores que han dejado de fumar recientemente.
• Libres Para Siempre por mi Bebé y por Mí™, en español, y en inglés, para fumadoras embarazadas que han dejado el hábito recientemente.
• Pathways to Freedom: Winning the Fight Against Tobacco, en inglés, para fumadores afroamericanos.
La línea para dejar de fumar del Instituto Nacional del Cáncer, 1–877–448–7848 (1–877–44U–QUIT), ofrece una amplia variedad de servicios, tales como asesoría personalizada, información impresa, referencias a otros recursos y mensajes grabados. Asesores que brindan ayuda para dejar de fumar están disponibles para responder sus preguntas relacionadas con el tabaquismo en español o en inglés, de lunes a viernes, de 8.00 a. m. a 8.00 p. m., hora del Este. Los asesores para dejar de fumar están disponibles también en LiveHelp (un servicio en inglés de mensajería instantánea en Internet). LiveHelp está disponible de lunes a viernes, de 8.00 a. m. a 11.00 p. m., hora del Este.
El estado en donde reside cuenta con una línea gratuita para dejar de fumar. Llame al 1–800–784–8669 (1–800–QUIT–NOW) para recibir asesoría personalizada, apoyo y estrategias para superar el tabaquismo y referencias a recursos y programas locales para dejar de fumar. El número gratuito dirige a quienes llaman a líneas telefónicas de apoyo para dejar de fumar administradas por cada estado. Estas líneas brindan servicios gratuitos, como asistencia para dejar de fumar e información sobre recursos para todo consumidor de tabaco en los Estados Unidos. Dicha iniciativa fue creada por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos (Department of Health and Human Services). Para más información sobre las líneas de apoyo para dejar de fumar, visite el sitio web de Smokefree.gov en español.

¿Cómo puedo ayudar a alguien que conozco a que deje de fumar?

Se comprende que sienta inquietud por algún conocido que actualmente fuma. Es importante averiguar si esta persona quiere dejar de fumar. La mayoría de los fumadores dicen que quieren dejar el hábito. Si no quieren hacerlo, intente averiguar el motivo.
Estas son algunas cosas que usted puede hacer para ayudar:
• Exprese las cosas en términos de su propia preocupación por la salud del fumador ("me preocupa tu…")
• Reconozca que quizás el fumador esté consiguiendo algo del hábito y tal vez le sea difícil dejar de fumar.
• Anime y exprese su confianza en que el fumador puede dejar el tabaco definitivamente.
• Sugiera una acción específica, como llamar a una línea de apoyo para dejar de fumar, con el fin de obtener ayuda.
• Pregunte al fumador cómo puede usted brindar apoyo.
Estas son algunas cosas que usted no deberá hacer:
• No envíe materiales para dejar de fumar a fumadores a menos que ellos los pidan.
• No culpe o critique al fumador por su adicción al tabaco.
• No critique, regañe o recuerde al fumador sus fracasos pasados.

20.- Consumo de cigarrillo: riesgos para la salud y cómo dejar de fumar (PDQ®)

• ¿Qué es la prevención?
• Información general sobre el consumo de tabaco
• Riesgos para la salud y maneras de dejar de fumar
• Modificaciones a este sumario (11/26/2014)
• Información sobre este sumario del PDQ
• Preguntas u opiniones sobre este sumario
• Obtenga más información del NCI
• Ver todas las secciones

¿Qué es la prevención?

La prevención del cáncer consiste en las medidas que se toman para reducir la probabilidad de enfermar de cáncer. Con la prevención del cáncer, se reduce el número de casos nuevos en un grupo o población. Se espera que esto reduzca el número de muertes por cáncer.
Para prevenir que se formen cánceres nuevos, los científicos analizan los factores de riesgo y los factores de protección. Cualquier cosa que aumente su riesgo de cáncer se llama factor de riesgo de cáncer; cualquier cosa que disminuya su riesgo de cáncer se llama factor de protección de cáncer.
Algunos factores de riesgo de cáncer se pueden evitar, pero muchos otros no. Por ejemplo, tanto fumar como heredar ciertos genes son factores de riesgo de algunos tipos de cáncer, pero solo se puede evitar fumar. El ejercicio regular y una alimentación sana pueden ser factores de protección contra algunos tipos de cáncer. Evitar los factores de riesgo y aumentar los factores de protección puede reducir el riesgo, pero esto no significa que no se enfermará de cáncer.
Las siguientes son las diferentes formas de prevenir el cáncer que están en estudio:
• Cambiar el estilo de vida o los hábitos de alimentación.
• Evitar las cosas que se sabe que causan cáncer.
• Tomar medicinas para tratar una afección precancerosa o para evitar que comience el cáncer.
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Información general sobre el consumo de tabaco

Puntos importantes

• El consumo de tabaco es la principal causa de cáncer en Estados Unidos.
• El consumo de tabaco causa muchos otros problemas de salud
• La exposición al humo de tabaco en el ambiente aumenta el riesgo de cáncer y de otras enfermedades.

El consumo de tabaco es la principal causa de cáncer en Estados Unidos.

El consumo de tabaco aumenta el riesgo de muchos tipos de cáncer; entre ellos:
• Cáncer de pulmón.
• Cáncer de garganta.
• Cáncer de boca.
• Cáncer de cavidad nasal.
• Cáncer de esófago.
• Cáncer de estómago.
• Cáncer de páncreas.
• Cáncer de riñón.
• Cáncer de vejiga.
• Cáncer de cuello uterino.
• Leucemia mieloide aguda.
El riesgo de cáncer de un fumador puede ser de 2 a 10 veces mayor que el de una persona que nunca ha fumado. Esto depende de cuánto o por cuánto tiempo ha fumado la persona.
En 2011, cerca de 22% de los hombres adultos y cerca de 16% de las mujeres adultas eran fumadores. El cáncer de pulmón es la principal causa de muerte por cáncer tanto en hombres como mujeres. En los últimos 30 años, el número total de fumadores ha disminuido, en particular, en los hombres. A partir de los años 80, han disminuido las muertes por cáncer de pulmón en los hombres.

El consumo de tabaco causa muchos otros problemas de salud

El consumo de tabaco está relacionado con muchas enfermedades además del cáncer; entre ellas:
• Enfermedad del corazón.
• Derrames cerebrales.
• Enfisema.
• Bronquitis.
Otros problemas de salud que pueden estar relacionados con el consumo de tabaco son:
• Cataratas.
• Enfermedad de los huesos.
• Problemas para quedar embarazada.
El consumo de tabaco en el embarazo puede producir problemas, como crecimiento lento del feto y bajo peso al nacer.

La exposición al humo de tabaco en el ambiente aumenta el riesgo de cáncer y de otras enfermedades.

Fumar también puede afectar la salud de las personas que no lo hacen. El humo puede provenir de un producto de tabaco encendido o de la exhalación de un fumador, lo que se llama humo de tabaco en el ambiente. La inhalación de humo de tabaco en el ambiente se llama fumar involuntaria o pasivamente.
Las mismas sustancias químicas que producen cáncer y que inhalan los fumadores de tabaco, las inhalan, en menor cantidad, las personas que se exponen al humo de tabaco en el ambiente. Las personas que no fuman y que se exponen al humo de tabaco en el ambiente tienen un riesgo más alto de cáncer de pulmón y de enfermedad coronaria del corazón. Los niños que se exponen al humo de tabaco tienen un riesgo más alto de las siguientes afecciones:
• Síndrome de muerte súbita del lactante (SMSL).
• Asma.
• Infecciones del oído.
• Infecciones respiratorias.
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Riesgos para la salud y maneras de dejar de fumar

Puntos importantes

• Dejar de fumar mejora la salud de los fumadores de todas las edades.
• Se han estudiado diferentes formas de dejar de fumar. Los siguientes son los métodos más frecuentes que se usan para ayudar a que las personas dejen de fumar:
o Orientación
o Tratamiento con medicamentos
o Fumar menos
• Hay productos de tabaco nuevos y de diferentes tipos.
• Los cigarrillos-e también se pueden usar como ayuda para dejar de fumar.
• Los estudios o ensayos clínicos de prevención tienen como objetivo estudiar maneras de prevenir el cáncer.
• Hay nuevas maneras de ayudar a que las personas dejen de fumar que se estudian en ensayos clínicos.

Dejar de fumar mejora la salud de los fumadores de todas las edades.

El riesgo de la mayoría de problemas de salud causados por fumar, como cáncer y enfermedad del corazón o de los pulmones, se puede disminuir al dejar de hacerlo. Las personas de todas las edades pueden mejorar su salud si dejan de fumar. Dejar de fumar a una edad temprana mejorará aún más la salud de una persona. Las personas que dejan de fumar disminuyen el riesgo de cáncer de pulmón en 30 a 50% después de 10 años comparadas con las personas que continúan fumando y disminuyen su riesgo de cáncer de boca o de esófago a la mitad en 5 años después de haber dejado de fumar.
El daño que causa fumar es mucho mayor en las personas que han tenido cáncer. Estas tienen un riesgo más alto de recidiva de cáncer, nuevos cánceres y efectos secundarios a largo plazo por el tratamiento de esta enfermedad. Dejar de fumar y suspender otros comportamientos que no son saludables puede mejorar la salud y la calidad de vida a largo plazo. Para mayor información, consulte el sumario del PDQ sobre Fumar durante el tratamiento de cáncer.
El Servicio de Salud Pública estableció una serie de directrices llamadas Tratamiento del consumo de tabaco y de la dependencia a este. Les solicita a los profesionales de atención de la salud hablar con sus pacientes sobre los problemas de salud que causa fumar y sobre la importancia de dejar de hacerlo.

Se han estudiado diferentes formas de dejar de fumar. Los siguientes son los métodos más frecuentes que se usan para ayudar a que las personas dejen de fumar:

Orientación

Las personas que asisten aunque sea a una sesión corta de orientación con un profesional de atención de la salud tienen más probabilidades de dejar de fumar. Su médico u otro profesional de atención de la salud puede tomar las siguientes medidas para ayudarlo a dejar de fumar:
• Preguntarle sobre su hábito de fumar en cada visita.
• Aconsejarle que deje de fumar.
• Preguntarle qué tan motivado está para dejar de fumar.
• Ayudarle a planificar dejar de fumar al hacer lo siguiente:
o Fijar una fecha para dejar de fumar;
o suministrarle materiales de autoayuda;
o recomendarle un tratamiento con medicamentos.
• Planificar visitas de seguimiento con usted.
Los sobrevivientes de cáncer infantil que fuman pueden tener más probabilidades de dejar de hacerlo si participan en programas que usan orientación con otros sobrevivientes. En estos programas, los sobrevivientes de cáncer infantil reciben capacitación para apoyar a otros sobrevivientes que fuman y que quieren dejar de hacerlo. Más personas dejan de fumar mediante orientación con otros sobrevivientes que con programas de autoayuda. Si usted es un sobreviviente de cáncer infantil y fuma, hable con su médico sobre los programas de orientación con otros sobrevivientes.

Tratamiento con medicamentos

También se usa el tratamiento con medicamentos para ayudar a las personas a dejar de fumar. Estos son productos sustitutivos de nicotina y medicamentos sin nicotina. Las personas que usan cualquier tipo de tratamiento con medicamentos tienen más probabilidades de dejar de fumar después de seis meses que quienes usan un placebo o que quienes no usan este tipo de tratamiento.
Los productos sustitutivos de nicotina contienen nicotina. El uso del producto con nicotina se reduce lentamente para disminuir la cantidad de esta sustancia que se asimila. Los productos sustitutivos de nicotina pueden ayudar a superar la adicción a esta sustancia. Estos disminuyen los efectos secundarios de la abstinencia a la nicotina, como sentirse deprimido o nervioso, tener problemas para pensar claramente o para dormir. Los siguientes son los productos de sustitución de nicotina que han mostrado ayudar a las personas a dejar de fumar:
• Goma de mascar de nicotina.
• Parches de nicotina.
• Atomizadores nasales de nicotina.
• Inhaladores de nicotina.
• Tabletas de nicotina.
Los productos sustitutivos de nicotina pueden causar problemas en algunas personas, en particular, en las siguientes:
• Mujeres embarazadas o que dan pecho.
• Adolescentes.
• Personas con uno de los siguientes problemas médicos:
o Problemas de ritmo del corazón.
o Presión arterial alta que no está controlada.
o Esofagitis.
o Úlceras.
o Diabetes insulino -dependiente.
o Asma.
Se usan otros medicamentos sin nicotina para ayudar a las personas a dejar de fumar; entre ellos:
• Bupropión (también llamado Zyban).
• Vareniclina (también llamada Chantix).
Estos medicamentos disminuyen los síntomas de ansia y abstinencia por la nicotina.
Es importante saber que el bupropión y la vareniclina pueden causar problemas psiquiátricos graves. Otros síntomas son:
• Cambios de comportamiento.
• Comportamiento agresivo.
• Ansiedad.
• Nerviosismo.
• Depresión.
• Pensamientos suicidas o intentos de suicidio.
Antes de empezar a tomar bupropión o vareniclina, hable con su médico sobre los importantes beneficios de salud de dejar de fumar y el riesgo bajo, pero importante, de problemas por el uso de estos medicamentos.
La vareniclina también puede causar problemas graves de corazón.

Fumar menos

Las personas aún se pueden beneficiar cuando no dejan de fumar por completo, pero fuman menos cigarrillos (reducción del consumo de tabaco). Entre más se fume, mayor es el riesgo de cáncer de pulmón y de otros cánceres relacionados con el consumo de tabaco. Se ha mostrado en estudios que los fumadores que disminuyen el consumo tienen más probabilidades de dejar de fumar en el futuro.
Fumar menos no es tan útil como dejar de fumar del todo y es dañino inhalar más profundamente o fumar más cada cigarrillo para tratar de controlar las ansias de nicotina. En las personas que no planean dejar de fumar del todo, los productos sustitutivos de nicotina han mostrado ayudarlos a disminuir el número de cigarrillos, pero este efecto no parece durar con el tiempo.
Los siguientes recursos lo pueden ayudar a dejar de fumar:
• La información al consumidor sobre dejar de fumar está disponible en el portal de Internet www.espanol.smokefree.gov.
• La Guía para dejar de fumar (en inglés) puede ayudarle a entender las razones para fumar y las mejores formas para dejar de hacerlo.
• Se puede pedir el folleto Clearing the Air: Quit Smoking Today (solo disponible en inglés) al número 1-800-4-CANCER (1-800-422-6237) o se puede imprimir aquí.

Hay productos de tabaco nuevos y de diferentes tipos.

El consumo de productos de tabaco, y de dispositivos que suministran nicotina nuevos y de diferentes tipos está en aumento rápido, en particular, el uso de cigarrillos electrónicos (cigarillos-e).
Los siguientes son ejemplos de productos de tabaco, y de dispositivos nuevos y diferentes:
• Cigarrillos-e.
• Cigarros pequeños.
• Consumo de tabaco mediante una pipa de agua (hookah).
• Productos de tabaco sin humo saborizados.
Son necesarios más estudios para entender los riesgos y los beneficios de consumir estos productos.
Los cigarrillos-e también se pueden usar como ayuda para dejar de fumar.
El uso de los cigarrillos-e está en aumento rápido en Estados Unidos. Los estudios muestran que son tan eficaces como los parches de nicotina para dejar de fumar. Son necesarios más estudios para comprender los riesgos y los beneficios de usar los cigarrillos-e para dejar de fumar.

Los estudios o ensayos clínicos de prevención tienen como objetivo estudiar maneras de prevenir el cáncer.

Los ensayos clínicos de prevención del cáncer se utilizan para estudiar maneras de reducir el riesgo de ciertos tipos de cáncer. Algunos ensayos de prevención del cáncer se realizan con personas sanas que no han tenido cáncer, pero que tienen un riesgo mayor de tenerlo. Otros ensayos de prevención se realizan con personas que han tenido cáncer y que intentan prevenir otro cáncer del mismo tipo, o de reducir las probabilidades de presentar un tipo nuevo de cáncer. Otros ensayos se realizan con voluntarios sanos de quienes no se conoce ningún factor de riesgo de cáncer.
El objetivo de algunos ensayos clínicos de prevención del cáncer es determinar si las acciones que toman las personas pueden prevenirlo. Estas pueden incluir comer frutas y vegetales, hacer ejercicio, dejar de fumar o tomar ciertas medicinas, vitaminas, minerales o complementos alimentarios.

Hay nuevas maneras de ayudar a que las personas dejen de fumar que se estudian en ensayos clínicos.

Hay ensayos clínicos que se realizan en muchas partes del país. Para mayor información en inglés, consulte la sección sobre ensayos clínicos en el portal de Internet del NCI. Consulte los ensayos para dejar de fumar del PDQ en el Registro de ensayos clínicos del cáncer del NCI que aceptan pacientes en la actualidad.

Recuperado con fines educativos del website: Instituto Nacional del Cáncer
Descargo de responsabilidad: La información aquí contenida no debe utilizarse durante ninguna emergencia médica, ni para el diagnóstico o tratamiento de alguna condición médica.

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