2 Reyes 16-17-18, Puntos sobresalientes de la Biblia: semana del 14 de septiembre

Puntos sobresalientes de la lectura de la Biblia: 2 Reyes 16 a 18. Información para el estudio personal

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Investigación para los Puntos sobresalientes de: 2 Reyes 16 a 18


(2 REYES 16:2)

“Veinte años de edad tenía Acaz cuando empezó a reinar, y por dieciséis años reinó en Jerusalén; y no hizo lo que era recto a los ojos de Jehová su Dios, como David su antepasado.”

*** it-1 pág. 40 Acaz ***
1. Hijo del rey Jotán de Judá. Acaz comenzó a reinar a la edad de veinte años y su gobernación duró dieciséis años. (2Re 16:2; 2Cr 28:1.)
Puesto que Ezequías, el hijo de Acaz, tenía veinticinco años cuando comenzó a reinar, este debió engendrarlo con menos de doce años. (2Re 18:1, 2.) Aunque en los climas templados los varones por lo general alcanzan la pubertad entre los doce y quince años, en los climas cálidos pueden alcanzarla antes. También varían las costumbres en cuanto al matrimonio. La revista Zeitschrift für Semitistik und verwandte Gebiete (publicada por E. Littmann, Leipzig, 1927, vol. 5, pág. 132) informó que el casamiento de niños es frecuente en la Tierra Prometida aun en tiempos modernos, y se cita un caso de dos hermanos de ocho y doce años que se casaron, el mayor de los cuales iba a la escuela junto con su esposa. No obstante, tanto un manuscrito hebreo como la Versión Peshitta siriaca y algunos manuscritos de la Versión de los Setenta dicen en 2 Crónicas 28:1 que la edad de Acaz cuando comenzó a reinar era de “veinticinco años”, no veinte.

(2 REYES 16:3)

“Y se puso a andar en el camino de los reyes de Israel, e hizo pasar aun a su propio hijo por el fuego, conforme a las cosas detestables de las naciones que Jehová había expulsado a causa de los hijos de Israel.”

*** ip-1 cap. 1 pág. 8 Un profeta de antaño con un mensaje actual ***
Hay quienes dicen que “pasar [...] por el fuego” podría simplemente referirse a una ceremonia de purificación. Sin embargo, parece que en este contexto la frase alude a un sacrificio literal. No hay duda de que los cananeos y los israelitas apóstatas realizaron sacrificios de niños (Deuteronomio 12:31; Salmo 106:37, 38).

*** ip-1 cap. 1 pág. 8 párr. 7 Un profeta de antaño con un mensaje actual ***
Acaz, por ejemplo, no solo toleró la idolatría entre sus súbditos, sino que él mismo la practicó e hizo “pasar [...] por el fuego” a su propia prole, en sacrificio ritual al dios cananeo Mólek (2 Reyes 16:3, 4; 2 Crónicas 28:3, 4).

*** w97 15/7 págs. 14-15 párr. 3 ¿Sigue usted tras la virtud? ***
Parece ser que su padre, el rey Acaz de Judá, fue un adorador de Mólek. “Veinte años de edad tenía Acaz cuando empezó a reinar, y por dieciséis años reinó en Jerusalén; y no hizo lo que era recto a los ojos de Jehová su Dios, como David su antepasado. Y se puso a andar en el camino de los reyes de Israel, e hizo pasar aun a su propio hijo por el fuego, conforme a las cosas detestables de las naciones que Jehová había expulsado a causa de los hijos de Israel. Y siguió sacrificando y haciendo humo de sacrificio en los lugares altos y sobre las colinas y debajo de todo árbol frondoso.” (2 Reyes 16:2-4.) Se ha dicho que la expresión ‘pasar por el fuego’ se refiere a un tipo de purificación ritual y no a un sacrificio humano. Sin embargo, el libro Molech—A God of Human Sacrifice in the Old Testament (Mólek, un dios de sacrificios humanos del Antiguo Testamento), de John Day, observa: “Existen indicaciones en fuentes clásicas y púnicas [cartaginesas], así como también pruebas arqueológicas, de la práctica de sacrificios humanos [...] en el mundo cananeo, de modo que no hay razón para dudar de las alusiones que se hacen en el Antiguo Testamento [a los sacrificios humanos]”. Además, 2 Crónicas 28:3 dice específicamente que Acaz “procedió a quemar a sus hijos en el fuego”. (Compárese con Deuteronomio 12:31; Salmo 106:37, 38.) ¡Qué iniquidad!

(2 REYES 16:6)

“En aquel tiempo Rezín el rey de Siria restituyó Elat a Edom, después de lo cual eliminó de Elat a los judíos; y los edomitas, por su parte, entraron en Elat y siguieron morando allí hasta este día.”

*** it-1 pág. 787 Elat ***
Más tarde, durante la gobernación de Acaz (761-746 a. E.C.), los sirios se la arrebataron a Judá y los edomitas la ocuparon de nuevo. Desde entonces no volvió a pertenecer a Judá. (2Re 16:6.) El texto masorético lee en este lugar “Siria” o “Aram” (heb. ʼArám) en vez de “Edom” (ʼEdhóhm). No obstante, la mayoría de los eruditos modernos aceptan esta última lectura marginal, pues creen que un escriba confundió la letra hebrea dá•leth (ד) con la letra de grafía parecida rehsch (ר).

(2 REYES 16:9)

“Ante eso, el rey de Asiria le escuchó, y el rey de Asiria subió a Damasco y la tomó y llevó a [la gente] de esta al destierro a Quir, y dio muerte a Rezín.”

*** it-1 pág. 444 Cautiverio ***
Al parecer, Asiria fue la primera potencia en aplicar la política de trasladar de su país natal a poblaciones enteras y repoblar el territorio con cautivos procedentes de otras partes del imperio. Esta política de deportación llevada a cabo por los asirios no se impuso únicamente contra los judíos, pues cuando Damasco, la capital de Siria, cayó ante el abrumador ataque militar de esta segunda potencia mundial, su pueblo fue desterrado a Quir, como se había predicho por medio del profeta Amós. (2Re 16:8, 9; Am 1:5.) Esta práctica tenía un doble efecto: por un lado, desanimaba a los pocos que quedaban en su país natal de iniciar un levantamiento, y por otro, las naciones circundantes, que tal vez habían sido amigables con los cautivos, estaban menos inclinadas a prestar ayuda y apoyo a los nuevos extranjeros, que habían sido llevados de lugares distantes.

*** it-1 pág. 624 Damasco ***
Durante el reinado del rey Acaz de Judá (761-746 a. E.C.), Rezín de Damasco, coligado con Péqah de Israel, invadió Judá hasta Elat, en el golfo de ʽAqaba. Esto alarmó tanto al rey Acaz, que sobornó a Tiglat-piléser III de Asiria para que desviara de Judá la presión siria. Los asirios atacaron Damasco sin dilación y la tomaron, dieron muerte a Rezín y exiliaron a muchos de los damascenos. (2Re 16:5-9; 2Cr 28:5, 16.) De esta forma se cumplieron las profecías que Jehová había dado por medio de Isaías y Amós. (Isa 8:4; 10:5, 8, 9; Am 1:3-5.)

*** it-1 pág. 1094 Hazael ***
Salmanasar III debió fracasar en su intento de tomar Damasco misma, y al parecer fue Tiglat-piléser III quien lo consiguió en los días del rey sirio Rezín. Esta conquista cumplió la profecía de Jehová que pronunció Amós: “Ciertamente enviaré fuego sobre la casa de Hazael, y tendrá que devorar las torres de habitación de Ben-hadad. Y ciertamente quebraré la barra de Damasco”. (Am 1:4, 5; 2Re 16:9.)

*** it-1 pág. 1255 Isaías ***
El nombre que por mandato de Dios se le dio al muchacho fue Maher-salal-has-baz, que significa “¡Apresúrate, oh [o: Apresurándose al] Despojo! Él Se Ha Apresurado al Saqueo”. Se dijo que antes de que el hijo supiese clamar “¡Padre mío!” y “¡Madre mía!”, desaparecería la amenaza que existía contra Judá por la conspiración de Siria y del reino de diez tribus de Israel. (Isa 8:1-4.)
La profecía indicaba que pronto le llegaría alivio a Judá; eso ocurrió cuando Asiria desbarató la campaña del rey Rezín de Siria y del rey Péqah de Israel contra Judá. Los asirios capturaron Damasco y posteriormente, en el año 740 a. E.C., despojaron y destruyeron el reino de Israel, cumpliendo plenamente el significado profético del nombre del niño. (2Re 16:5-9; 17:1-6.) Sin embargo, en vez de confiar en Jehová, el rey Acaz había intentado detener la amenaza de Siria e Israel comprando la protección del rey de Asiria. Por este motivo, Jehová permitió que Asiria llegase a ser una gran amenaza para Judá e invadiera la tierra hasta la misma Jerusalén, como Isaías había advertido. (Isa 7:17-20.)

*** it-2 pág. 775 Quir ***
QUIR
Zona de donde partieron los arameos para ir a Siria, aunque no era necesariamente su lugar de origen. (Am 9:7.) Jehová indicó por medio de su profeta Amós (1:5) que los arameos regresarían a Quir, pero como exiliados. Esta profecía se cumplió cuando Tiglat-piléser III capturó Damasco, la capital aramea, después de que el rey Acaz de Judá lo sobornó, y condujo a sus habitantes al exilio en Quir. (2Re 16:7-9.)

(2 REYES 16:10)

“Entonces el rey Acaz fue al encuentro de Tiglat-piléser el rey de Asiria en Damasco, y llegó a ver el altar que había en Damasco. De manera que el rey Acaz envió a Uriya el sacerdote el diseño del altar y su modelo en cuanto a toda su hechura.”

*** it-1 pág. 41 Acaz ***
Al parecer, Acaz fue llamado a Damasco como rey vasallo para rendir homenaje a Tiglat-piléser III, y mientras estuvo allí, debió impresionarle el altar pagano de la ciudad, pues copió su diseño e hizo que el sacerdote Uriya construyera uno igual para colocarlo delante del templo de Jerusalén. Entonces osó ofrecer sacrificios sobre este “gran altar”. El altar original de cobre se retiró a un lado hasta que el rey decidiera el uso que debería dársele. (2Re 16:10-16.)

*** it-1 pág. 237 Asiria ***
Además, Judá quedó entonces subordinado a Asiria, por lo que el rey Acaz viajó a Damasco, que también había caído ante los asirios, para rendir homenaje a Tiglat-piléser. (2Re 15:29; 16:5-10,

(2 REYES 16:18)

“Y la estructura cubierta para el sábado, que habían edificado en la casa, y el paso de entrada exterior del rey, él los cambió de la casa de Jehová por causa del rey de Asiria.”

*** it-1 pág. 41 Acaz ***
Mientras tanto, hizo pedazos gran parte de los utensilios de cobre del templo y cambió otras cosas del recinto del templo, todo “por causa del rey de Asiria”, quizás para pagar el pesado tributo impuesto sobre Judá o posiblemente para esconder parte de la riqueza del templo de los ambiciosos ojos asirios. Las puertas del templo se cerraron y Acaz “hizo altares para sí en todo rincón de Jerusalén”. (2Re 16:17, 18; 2Cr 28:23-25.)

(2 REYES 17:1)

“En el año doce de Acaz el rey de Judá, Hosea hijo de Elah llegó a ser rey en Samaria, sobre Israel, por nueve años.”

*** it-1 pág. 1178 Hosea ***
4. Último rey del reino septentrional de Israel, que llegó a su fin en 740 a. E.C.; hijo de Elah. Hizo lo que era malo a la vista de Jehová, aunque no al mismo grado que sus predecesores. (2Re 17:1, 2.) Hosea no tenía derecho hereditario al trono ni fue ungido por Dios para ser rey; más bien, usurpó el trono al conspirar contra el rey Péqah y después asesinarle. Segundo de los Reyes 15:30 indica que Hosea dio muerte a Péqah y “empezó a reinar en lugar de él en el año veinte de Jotán”. Dado que al rey Jotán de Judá solo se le atribuyen dieciséis años de reinado (2Re 15:32, 33; 2Cr 27:1, 8), esta referencia quizás aluda al año vigésimo contando desde el principio del reinado de Jotán, lo que en realidad sería el año cuarto del reinado de Acaz, su sucesor. (Véase JOTÁN núm. 3.)
Sin embargo, parece ser que a Hosea no se le reconoció plenamente como rey sobre Israel hasta algún tiempo después. Segundo de Reyes 17:1 dice que en el año duodécimo de Acaz, Hosea “llegó a ser rey en Samaria, sobre Israel, por nueve años”. Puede ser que entonces Hosea ejerciera pleno control desde Samaria. Tal vez el apoyo de Asiria en este momento le sirvió de ayuda, pues los registros del rey asirio Tiglat-piléser III afirman que él colocó a Hosea sobre el trono. (Véase la tabla “Fechas sobresalientes durante el período de los reyes de Judá e Israel” en el artículo CRONOLOGÍA.)

*** si pág. 149 párr. 4 Libro bíblico número 30: Amós ***
La ciudad fortificada de Samaria —la última fortaleza de Israel— cayó en 740 a.E.C., después de ser sitiada por el ejército asirio bajo Salmanasar V. (2 Rey. 17:1-6.)

(2 REYES 17:5)

“Y el rey de Asiria procedió a subir contra todo el país y a subir a Samaria y tenerla sitiada por tres años.”

*** w88 15/2 pág. 27 La cruel Asiria... la segunda gran potencia mundial ***
Salmanasar V, quien sucedió a Tiglat-piléser, invadió el reino norteño de diez tribus de Israel y sitió a su bien fortificada capital, Samaria. Después de un sitio de tres años, Samaria cayó (en 740 a.E.C.), en cumplimiento de lo que habían dicho los profetas de Jehová. (Miqueas 1:1, 6; 2 Reyes 17:5.)

(2 REYES 17:6)

“En el año noveno de Hosea, el rey de Asiria tomó a Samaria y entonces condujo a Israel al destierro, a Asiria, y los tuvo morando en Halah y en Habor, junto al río Gozán, y en las ciudades de los medos.”

*** it-1 pág. 41 Acaz ***
Con relación a los “sesenta y cinco años” de Isaías 7:8, cuando, según este profeta, Efraín sería “hecho añicos”, el Comentario exegético y explicativo de la Biblia (de Jamieson, Fausset y Brown, C.B.P., 1981, vol. 1, pág. 560) dice: “Unos dos años después de esta fecha tuvo lugar una deportación de israelitas bajo Tiglat-pileser (2 Reyes 15:29). Unos veinte años más tarde, se efectuó otra por Salmanasar (2 Reyes 17:1-6), cuando reinaba Oseas. Pero la última, que ‘cortó’ enteramente a Israel, al punto de ‘no ser ya pueblo’, y fue seguida de la colonización de Samaria por extranjeros, tuvo lugar bajo Esar-hadón, quien se llevó también a Manasés, rey de Judá, el año vigésimo segundo de su reinado, sesenta y cinco años después de haberse proferido esta profecía (Cf. Esdras 4:2, 3, 10, con 2 Reyes 17:24; 2 Crónicas 33:11)”.

*** it-1 pág. 130 Amós, Libro de ***
La propia ciudad de Samaria, con sus impresionantes fortificaciones, sufrió asedio para finalmente ser capturada en 740 a. E.C., y el ejército asirio se llevó a sus habitantes “al destierro más allá de Damasco”, como había predicho Amós. (Am 5:27; 2Re 17:5, 6.)

*** it-1 pág. 1032 Gozán ***
En 2 Reyes 17:6 y 18:11 algunas versiones en vez de traducir “Habor, junto al río Gozán” (NM, Val), traducen “Habor, río de Gozán” (CI; Val, 1989), dando a entender que Gozán era un lugar. Pero la traducción “Habor, río de Gozán” no concuerda con 1 Crónicas 5:26. En este pasaje Habor se menciona entre Halah y Hará, y antes de Gozán no se menciona a Habor, sino a Hará. Esto indica que Habor y “río de Gozán” (CI) no son sinónimos. De ahí que los que piensan que Gozán era un lugar se vean obligados a rechazar la referencia que encontramos en Crónicas. No obstante, como el hebreo permite traducir “río Gozán” en los tres textos, hay razones para creer que fue en los alrededores de un río llamado Gozán donde el rey de Asiria asentó a algunos de los israelitas exiliados del reino septentrional. Se ha apuntado la posibilidad de que este río sea el Qezel Ouzan, situado al NO. de Irán. Su curso va desde su nacimiento en las montañas que están al SE. del lago Urmia (lo que solía ser la tierra de los medos) hasta que desemboca con el nombre de Sefid Rud o Río Blanco (nombre que se le da en su curso bajo), en el SO. del mar Caspio. Según otra opinión, el Gozán es un río de Mesopotamia.

*** it-1 pág. 1074 Habor ***
HABOR
Ciudad o distrito al que el rey asirio Tiglat-piléser III desterró una cantidad considerable de israelitas del reino de diez tribus. (1Cr 5:26.) Hay eruditos que han relacionado Habor con Abhar, localidad situada en el NO. de Irán, a orillas del río Qezel Ouzan, a unos 210 Km. al O. de Teherán. No obstante, otros investigadores prefieren en los textos de 2 Reyes 17:6 y 18:11 la lectura “Habor, río de Gozán” (CI; Val, 1989), y sugieren identificar el Habor con un afluente del Éufrates, el río Jabur, que fluye a través del SE. de Turquía y el NE. de Siria. Sin embargo, en consonancia con 1 Crónicas 5:26, esta frase puede traducirse “Habor, junto al río Gozán”. (NM, Val; véase GOZÁN.)

*** it-2 pág. 562 Oseas, Libro de ***
Profecías cumplidas. Las palabras proféticas de Oseas 13:16 concernientes a la caída de Samaria se cumplieron. La profecía de Oseas también mostró que Israel sería abandonada por las naciones que habían sido sus amantes. (Os 8:7-10.) De modo que no prestaron ninguna ayuda cuando en 740 a. E.C. Samaria fue destruida y Asiria se llevó cautivos a los habitantes de Israel. (2Re 17:3-6.)

*** si pág. 145 párr. 14 Libro bíblico número 28: Oseas ***
Israel fue abandonada por las naciones vecinas idólatras que habían sido sus amantes y segó el viento de tempestad de la destrucción a manos de Asiria en 740 a.E.C. (Ose. 8:7-10; 2 Rey. 15:20; 17:3-6, 18.)

*** si pág. 156 párr. 4 Libro bíblico número 33: Miqueas ***
Samaria fue arruinada por los asirios en 740 a.E.C. cuando estos llevaron en cautiverio al reino norteño de Israel. (2 Rey. 17:5, 6.)

*** gm cap. 4 pág. 47 párr. 20 ¿Es creíble el “Antiguo Testamento”? ***
Después, en 740 a.E.C., Dios permitió que el rebelde reino norteño, Israel, fuera destruido por los asirios. (2 Reyes 17:6-18.) Sobre el relato bíblico de este suceso la arqueóloga Kathleen Kenyon dice: “Pudiera sospecharse que parte de esto es hipérbole”. Pero ¿es así? Ella añade: “La evidencia arqueológica de la caída del reino de Israel es casi más gráfica que la del registro bíblico. [...] El arrasamiento completo de los pueblos israelitas de Samaria y Hazor y la acompañante destrucción de Meguidó es la prueba arqueológica real de que el escritor [bíblico] no exageró”11.

*** w88 15/2 pág. 27 La cruel Asiria... la segunda gran potencia mundial ***
Sargón II sucedió a Salmanasar y quizás fue quien completó la conquista de Samaria, pues se dice que el principio de su reinado coincide con el año en que cayó aquella ciudad. La Biblia dice que después de la caída de Samaria el rey de Asiria “condujo a Israel al destierro, a Asiria”. (2 Reyes 17:6.) Una inscripción asiria, hallada en Jorsabad, confirma esto. En ella, Sargón dice: “Sitié y conquisté a Samaria, y tomé como botín a 27.290 habitantes de ella”.

(2 REYES 17:10)

“y siguieron erigiéndose columnas sagradas y postes sagrados sobre toda colina alta y debajo de todo árbol frondoso;”

*** it-2 págs. 686-687 Poste sagrado ***
Israel y Judá pasaron por alto el mandato expreso de Dios de no erigir columnas sagradas y postes sagrados, y los colocaron sobre “toda colina alta y debajo de todo árbol frondoso” junto a los altares que usaban para sacrificios. Se ha afirmado que los postes representaban la feminidad, mientras que las columnas representaban la masculinidad. Estos objetos idolátricos, probablemente símbolos fálicos, guardaban relación con orgías sexuales, como lo indica el que ya desde el tiempo del reinado de Rehoboam hubiera prostitutos en el país. (1Re 14:22-24; 2Re 17:10.) Solo en raras ocasiones hubo reyes, como Ezequías (y Josías), que ‘quitaron los lugares altos e hicieron pedazos las columnas sagradas y cortaron los postes sagrados’. (2Re 18:4; 2Cr 34:7.)

(2 REYES 17:16)

“y siguieron dejando todos los mandamientos de Jehová su Dios, y procedieron a hacerse estatuas fundidas, dos becerros, y a hacer un poste sagrado, y empezaron a inclinarse ante todo el ejército de los cielos y a servir a Baal;”

*** it-1 pág. 265 Baal ***
Hay indicios de que tanto a Baal como a otros dioses y diosas cananeos sus adoradores los relacionaban con ciertos cuerpos celestes. Por ejemplo, uno de los textos de Ras Shamra menciona una ofrenda a la “Reina Shapash (el Sol) y a las estrellas”, y otro alude al “ejército del sol y la hueste del día”.
Por tanto, es preciso mencionar que la Biblia hace varias alusiones a los cuerpos celestes en relación con la adoración a Baal. Al describir el derrotero pecaminoso del reino de Israel, el registro de las Escrituras dice: “Siguieron dejando todos los mandamientos de Jehová [...], y empezaron a inclinarse ante todo el ejército de los cielos y a servir a Baal”. (2Re 17:16.)

(2 REYES 17:18)

“por lo tanto Jehová se enojó mucho contra Israel, de modo que los quitó de su vista. No dejó que ninguno quedara, sino la tribu de Judá sola.”

*** si pág. 145 párr. 14 Libro bíblico número 28: Oseas ***
Israel fue abandonada por las naciones vecinas idólatras que habían sido sus amantes y segó el viento de tempestad de la destrucción a manos de Asiria en 740 a.E.C. (Ose. 8:7-10; 2 Rey. 15:20; 17:3-6, 18.) No obstante, Oseas había predicho que Jehová mostraría misericordia a Judá y la salvaría, pero no por poder militar. Esto se cumplió cuando el ángel de Jehová mató a 185.000 de los asirios que amenazaban a Jerusalén. (Ose. 1:7; 2 Rey. 19:34, 35.)

(2 REYES 17:21)

“Porque él arrancó a Israel de la casa de David, y ellos procedieron a hacer rey a Jeroboán hijo de Nebat; y Jeroboán procedió a separar a Israel de seguir a Jehová, y los hizo pecar con un gran pecado.”

*** it-1 pág. 1266 Israel ***
Durante los trescientos noventa años que siguieron a la muerte de Salomón y la división del reino, y hasta la destrucción de Jerusalén en el año 607 a. E.C., la expresión “Israel” por lo general solo aplicaba a las diez tribus bajo la gobernación del reino norteño. (2Re 17:21-23.)

(2 REYES 17:24)

“Subsiguientemente, el rey de Asiria trajo [gente] de Babilonia y de Cutá y de Avá y de Hamat y de Sefarvaim, y los hizo morar en las ciudades de Samaria en lugar de los hijos de Israel; y ellos empezaron a tomar posesión de Samaria y a morar en sus ciudades.”

*** it-1 pág. 41 Acaz ***
Con relación a los “sesenta y cinco años” de Isaías 7:8, cuando, según este profeta, Efraín sería “hecho añicos”, el Comentario exegético y explicativo de la Biblia (de Jamieson, Fausset y Brown, C.B.P., 1981, vol. 1, pág. 560) dice: “Unos dos años después de esta fecha tuvo lugar una deportación de israelitas bajo Tiglat-pileser (2 Reyes 15:29). Unos veinte años más tarde, se efectuó otra por Salmanasar (2 Reyes 17:1-6), cuando reinaba Oseas. Pero la última, que ‘cortó’ enteramente a Israel, al punto de ‘no ser ya pueblo’, y fue seguida de la colonización de Samaria por extranjeros, tuvo lugar bajo Esar-hadón, quien se llevó también a Manasés, rey de Judá, el año vigésimo segundo de su reinado, sesenta y cinco años después de haberse proferido esta profecía (Cf. Esdras 4:2, 3, 10, con 2 Reyes 17:24; 2 Crónicas 33:11)”.

*** it-1 pág. 237 Asiria ***
Al parecer, durante el reinado de Sargón, por primera vez se llevó gente de Babilonia y Siria para repoblar Samaria, y después ese rey asirio hizo volver del exilio a un sacerdote israelita para que instruyera a estas personas en “la religión del Dios del país”. (2Re 17:24-28; véanse SAMARIA núm. 2; SAMARITANO.)

*** it-1 pág. 253 Aveos ***
AVEOS
Habitantes de Avá, uno de los pueblos que utilizaron los asirios para reemplazar a los israelitas exiliados después de capturar Samaria en 740 a. E.C. (2Re 17:24.) A todos los que repoblaron Samaria se les llegó a conocer como samaritanos.

*** it-1 pág. 1269 Israel ***
La política asiria que emprendió Tiglat-piléser III, el predecesor de Salmanasar, consistía en llevarse a los cautivos del territorio conquistado y colocar en su lugar pueblos de otras partes del imperio. Así se disuadía de futuros levantamientos. En este caso, los otros grupos nacionales llevados al territorio de Israel con el tiempo se entremezclaron tanto racial como religiosamente y llegaron a constituir un pueblo conocido como los samaritanos. (2Re 17:24-33; Esd 4:1, 2, 9, 10; Lu 9:52; Jn 4:7-43.)

*** w88 15/2 pág. 27 La cruel Asiria... la segunda gran potencia mundial ***
La Biblia dice también que después del traslado de los israelitas el rey de Asiria pobló aquella tierra con gente de otras regiones “y los hizo morar en las ciudades de Samaria en lugar de los hijos de Israel; y ellos empezaron a tomar posesión de Samaria y a morar en sus ciudades”. (2 Reyes 17:24.)
¿Confirman esto, también, los registros asirios? Sí; los propios anales de Sargón, inscritos en el Prisma de Nimrud, dicen: “Restauré la ciudad de Samaria [...] introduje en ella a gente de los países que conquisté por mis propias manos” (Illustrations of Old Testament History, R. D. Barnett, página 52).

(2 REYES 17:26)

“De manera que ellos mandaron palabra al rey de Asiria, y dijeron: “Las naciones que has desterrado y entonces establecido en las ciudades de Samaria no han conocido la religión del Dios del país, de modo que él sigue enviando leones entre ellos; y, ¡mira!, les están dando muerte, puesto que no hay nadie que conozca la religión del Dios del país”.”

*** it-2 pág. 920 Samaria ***
Los leones empezaron a multiplicarse en la zona, debido probablemente a que la tierra, o gran parte de ella, había estado desolada durante un tiempo. (Compárese con Éx 23:29.) Los pobladores debieron pensar, supersticiosamente, que se debía a que no adoraban al dios de esta tierra. Por ello el rey de Asiria envió de regreso a un sacerdote exiliado adorador de becerros. Este enseñó a los nuevos pobladores acerca de Jehová, pero, igual que en tiempo de Jeroboán, mezclaron la adoración de Jehová con la de sus dioses falsos. (2Re 17:24-41.)

(2 REYES 17:28)

“Por consiguiente, uno de los sacerdotes que ellos habían conducido de Samaria al destierro vino y se puso a morar en Betel, y llegó a ser maestro de ellos respecto de cómo habían de temer a Jehová.”

*** it-1 pág. 348 Betel ***
Betel continuó siendo un santuario idólatra hasta la caída del reino septentrional ante Asiria en 740 a. E.C. De modo que más de un siglo después Jeremías pudo referirse a esta ciudad como ejemplo amonestador para los que confiaban en dioses falsos, de los que tendrían que avergonzarse. (Jer 48:13.) Incluso después Betel continuó como centro religioso, ya que el rey de Asiria envió de regreso a Israel a uno de los sacerdotes exiliados para que enseñara “la religión del Dios del país” al pueblo, que estaba siendo plagado por los leones. Este sacerdote se estableció en Betel para enseñar al pueblo “cómo habían de temer a Jehová”. Los resultados muestran con claridad que era un sacerdote del becerro de oro, pues “de Jehová se hicieron temedores, pero de sus propios dioses resultaron ser adoradores”, por lo que todo siguió el mismo curso falso e idolátrico que inició Jeroboán. (2Re 17:25, 27-33.)

(2 REYES 17:29)

“Sin embargo, cada nación diferente llegó a ser hacedora de su propio dios, el cual entonces depositaron en la casa de los lugares altos que los samaritanos habían hecho, cada nación diferente, en sus ciudades donde estaban morando.”

*** it-1 pág. 1081 Hamat, hamateo ***
En el siglo VIII a. E.C. Hamat y los reinos vecinos, como el reino de diez tribus de Israel, sufrieron la invasión de los asirios, que barrieron a todos aquellos reinos y así consiguieron la hegemonía mundial. La política de Asiria era trasladar a sus cautivos, de manera que a los habitantes de Hamat se les llevó a Samaria para reemplazar a sus habitantes, quienes, a su vez, fueron trasladados tanto a Hamat como a otros lugares. (2Re 17:24; 19:12, 13; Isa 10:9-11; 37:12, 13.) Los hamateos erigieron imágenes de su dios Asimá en los lugares altos de Samaria, a pesar de que se había demostrado que este dios inútil no podía ser de ninguna ayuda en su lucha contra los asirios. (2Re 17:29, 30; 18:33, 34; Isa 36:18, 19.)

*** it-2 pág. 920 Samaritano ***
SAMARITANO
(probablemente: De [Perteneciente a] Samaria).
El término “samaritanos” aparece por primera vez en las Escrituras después de la conquista del reino de diez tribus de Samaria, en el año 740 a. E.C.; se aplicó a los que vivían en el reino septentrional antes de esa conquista, para distinguirlos de los extranjeros que más tarde llegaron de otras partes del Imperio asirio. (2Re 17:29.)

(2 REYES 17:30)

“Y los hombres de Babilonia, por su parte, hicieron a Sucot-benot, y los hombres de Cut, por su parte, hicieron a Nergal, y los hombres de Hamat, por su parte, hicieron a Asimá.”

*** it-1 pág. 233 Asimá ***
ASIMÁ
Deidad de Hamat, pueblo que el rey de Asiria trasladó a Samaria después de haberse llevado a los israelitas al cautiverio. (2Re 17:24, 30.) Según el Talmud Babilonio (Sanedrín, cap. VII, 63b), se representaba a Asimá como una cabra calva, por lo que hay quienes relacionan esta deidad con Pan, dios bucólico de la fertilidad. Otra opinión es que el nombre Asimá puede ser una modificación intencionada del nombre “Ashera” (la diosa cananea de la fertilidad) con el fin de combinarlo con la palabra hebrea ʼa•schám (“culpa”; Gé 26:10). Sin embargo, aparte de lo que dice la Biblia, no hay base para afirmaciones concluyentes.

*** it-1 pág. 618 Cut, Cutá ***
CUT, CUTÁ
Ambos términos se refieren al lugar de origen de un pueblo que el rey de Asiria trasplantó a las ciudades de Samaria después del exilio de Israel en 740 a. E.C. (2Re 17:23, 24, 30.) Diezmados por una plaga de leones, los deportados de Cutá y de otros lugares pidieron ayuda al rey de Asiria, quien les envió a uno de los antiguos sacerdotes del reino septentrional de Israel. Como Dios había desaprobado desde hacía tiempo la adoración que se practicaba en Israel (1Re 13:33, 34; 16:31-33), los servicios de ese sacerdote no produjeron verdaderos adoradores de Jehová, de modo que “de sus propios dioses [los colonos] resultaron ser adoradores”, y los cuteos siguieron sirviendo a su dios Nergal. La etnia formada como resultado de la mezcla de la ‘gente de Cutá’ y otras naciones con los israelitas que quedaron se dio en llamar “los samaritanos”. Según Josefo, “este pueblo [era] llamado de los cuteos en idioma hebreo, de los samaritanos en lengua griega”. (Antigüedades Judías, libro IX, cap. XIV, sec. 3.) Al parecer, se usó la designación “cuteos” debido a que la gente de Cutá predominaba entre los primeros pobladores. (2Re 17:24-41.)
El descubrimiento de tablillas de contratos en Tell Ibrahim (Imam Ibrahim), lugar situado a unos 50 Km. al NE. de Babilonia, en las que aparece el nombre Kutu (equivalente acadio de Cut), ha llevado a muchos geógrafos a identificar Tell Ibrahim con la Cutá bíblica. Hay indicios de que Cutá fue en un tiempo una de las ciudades más importantes del Imperio babilonio y probablemente también una de las de mayor extensión, pues el montículo que hoy la delimita tiene unos 18 m. de alto y 3 Km. de circunferencia. Entre las ruinas se encuentra lo que, según se cree, debió ser el emplazamiento de un templo dedicado a Nergal, lo que armoniza con la declaración bíblica de que “los hombres de Cut” eran devotos de ese dios. (2Re 17:29, 30.)

*** it-2 pág. 482 Nergal ***
NERGAL
Deidad babilonia adorada principalmente en Cutá, una ciudad que, según la historia, estaba dedicada a este dios. Los habitantes de Cut (Cutá), a los que el rey de Asiria instaló en el territorio de Samaria, continuaron adorando a esta deidad. (2Re 17:24, 30, 33.) Algunas autoridades indican que originalmente se relacionaba a Nergal con el fuego y el calor del Sol, y que más tarde se le consideró dios de la guerra y de la caza, así como aquel que traía la peste. Los apelativos que se aplican a Nergal en los textos religiosos indican que se le veía como el prototipo de la destrucción. Se le llama “el rey furioso”, “el violento” y “el que arde”. También se le llegó a conocer como el dios del mundo subterráneo y el consorte de Ereshkigal. Se cree que el emblema de Nergal era el león alado con cabeza humana.

(2 REYES 17:31)

“En cuanto a los aveos, ellos hicieron a Nibhaz y a Tartaq; y los sefarvitas estaban quemando a sus hijos en el fuego a Adramélec y Anamélec, los dioses de Sefarvaim.”

*** it-2 pág. 1089 Tartaq ***
TARTAQ
Deidad que adoraban los aveos, a quienes el rey de Asiria trasladó al territorio de Samaria después de llevar al destierro a los israelitas del reino de diez tribus. (2Re 17:31.) Según el Talmud de Babilonia, Tartaq (Tartac) tenía forma de asno. (Sanedrín, cap. VII, 63b.) Algunos han relacionado el nombre Tartaq con la palabra pahlaví (persa) tar-thakh (oscuridad intensa; héroe de las tinieblas), y han apuntado que este término pudo haber sido un demonio que habitaba las regiones inferiores. Sin embargo, aparte de esta breve referencia en la Biblia, no existen datos sobre esta deidad.

(2 REYES 17:41)

“Y estas naciones llegaron a ser temedoras de Jehová, pero fue a sus propias imágenes esculpidas a quienes resultaron estar sirviendo. En cuanto a sus hijos y también a sus nietos, tal como habían hecho sus antepasados ellos mismos están haciendo hasta el día de hoy.”

*** w90 1/12 págs. 3-4 ¿A qué Dios adora usted? ***
Mezcla en la adoración
Considere el ejemplo de los antiguos samaritanos. Muchos fueron originalmente extranjeros introducidos por los asirios en Palestina para reemplazar a las diez tribus norteñas de Israel que fueron llevadas al exilio. Antes habían adorado a dioses paganos, pero después se esforzaron por conocer a Jehová, el Dios de Israel. Pero ¿abandonaron su religión anterior? No. La Biblia informa: “Era conforme a su religión anterior que estaban haciendo. Y estas naciones llegaron a ser temedoras de Jehová, pero fue a sus propias imágenes esculpidas a quienes resultaron estar sirviendo”. (2 Reyes 17:40, 41.) De modo que los samaritanos, aunque reconocían nominalmente a Jehová, todavía servían a sus dioses anteriores, y así practicaban una adoración que representaba una mezcla de religiones.

(2 REYES 18:1)

“Y en el tercer año de Hosea hijo de Elah el rey de Israel aconteció que Ezequías hijo de Acaz el rey de Judá llegó a ser rey.”

*** it-1 pág. 904 Ezequías ***
1. Rey de Judá que gobernó de 745 a 717 a. E.C. Llegó a ser rey cuando murió su padre Acaz, en el “tercer año de Hosea”, rey de Israel (tercer año tal vez desde que Hosea llegó a ser rey tributario de Tiglat-piléser III), aunque su reinado empezó a contar oficialmente desde el mes de Nisán del año siguiente, es decir, 745 a. E.C. (2Re 18:1.)

(2 REYES 18:2)

“Veinticinco años de edad tenía cuando empezó a reinar, y por veintinueve años reinó en Jerusalén. Y el nombre de su madre era Abí hija de Zacarías.”

*** it-1 pág. 40 Acaz ***
1. Hijo del rey Jotán de Judá. Acaz comenzó a reinar a la edad de veinte años y su gobernación duró dieciséis años. (2Re 16:2; 2Cr 28:1.)
Puesto que Ezequías, el hijo de Acaz, tenía veinticinco años cuando comenzó a reinar, este debió engendrarlo con menos de doce años. (2Re 18:1, 2.) Aunque en los climas templados los varones por lo general alcanzan la pubertad entre los doce y quince años, en los climas cálidos pueden alcanzarla antes. También varían las costumbres en cuanto al matrimonio. La revista Zeitschrift für Semitistik und verwandte Gebiete (publicada por E. Littmann, Leipzig, 1927, vol. 5, pág. 132) informó que el casamiento de niños es frecuente en la Tierra Prometida aun en tiempos modernos, y se cita un caso de dos hermanos de ocho y doce años que se casaron, el mayor de los cuales iba a la escuela junto con su esposa. No obstante, tanto un manuscrito hebreo como la Versión Peshitta siriaca y algunos manuscritos de la Versión de los Setenta dicen en 2 Crónicas 28:1 que la edad de Acaz cuando comenzó a reinar era de “veinticinco años”, no veinte.

(2 REYES 18:4)

“Él fue quien quitó los lugares altos e hizo pedazos las columnas sagradas y cortó el poste sagrado y trituró la serpiente de cobre que Moisés había hecho; porque hasta aquellos días los hijos de Israel de continuo habían estado haciéndole humo de sacrificio, y solía llamársele el ídolo-serpiente de cobre.”

*** it-2 pág. 1012 Serpiente de cobre ***
Los israelitas conservaron la serpiente de cobre, y con el tiempo la utilizaron de modo impropio, pues la adoraron y le ofrecieron humo de sacrificio. De ahí que el rey judaíta Ezequías (745-717 a. E.C.) hiciera machacar y reducir a pedazos la serpiente de cobre —que tenía más de setecientos años— como parte de sus reformas religiosas, pues el pueblo la había convertido en un ídolo. De acuerdo con el texto hebreo, el relato de 2 Reyes 18:4 dice de forma literal: “Él (uno) empezó a llamarlo Nehustán”, por lo que la gran mayoría de las versiones castellanas han dejado esta palabra sin traducir. No obstante, en el léxico de Koehler y Baumgartner, los significados que se apuntan para el término hebreo nejusch•tán son “serpiente de bronce” e “ídolo-serpiente de bronce”. (Hebräisches und Aramäisches Lexikon zum Alten Testament, Leiden, 1983, pág. 653.) Por eso, la Traducción del Nuevo Mundo dice correctamente que a la serpiente de cobre “solía llamársele el ídolo-serpiente de cobre”.

(2 REYES 18:5)

“En Jehová el Dios de Israel confió él; y después de él resultó que no hubo nadie como él entre todos los reyes de Judá, aun los que habían sido antes de él.”

*** it-1 págs. 904-905 Ezequías ***
Ezequías se destacó por ser un rey que “siguió adhiriéndose a Jehová”, haciendo lo que era recto a Sus ojos y siguiendo Sus mandamientos. Desde el principio de su reinado demostró su celo en promover la adoración verdadera, no solo en Judá, sino en todo el territorio de Israel. Debido a que siguió los caminos de Jehová tal como su antepasado David, se pudo decir que “después de él resultó que no hubo nadie como él entre todos los reyes de Judá, aún los que habían sido antes de él”. Por ello, “Jehová resultó estar con él”. (2Re 18:3-7.)

(2 REYES 18:6)

“Y él siguió adhiriéndose a Jehová. No se desvió de seguirlo, sino que continuó guardando sus mandamientos que Jehová había mandado a Moisés.”

*** it-1 págs. 904-905 Ezequías ***
Ezequías se destacó por ser un rey que “siguió adhiriéndose a Jehová”, haciendo lo que era recto a Sus ojos y siguiendo Sus mandamientos. Desde el principio de su reinado demostró su celo en promover la adoración verdadera, no solo en Judá, sino en todo el territorio de Israel. Debido a que siguió los caminos de Jehová tal como su antepasado David, se pudo decir que “después de él resultó que no hubo nadie como él entre todos los reyes de Judá, aún los que habían sido antes de él”. Por ello, “Jehová resultó estar con él”. (2Re 18:3-7.)

(2 REYES 18:8)

“Fue él quien derribó a los filisteos aun hasta Gaza, y también sus territorios, desde la torre de los atalayas aun hasta la ciudad fortificada.”

*** it-1 pág. 944 Filistea, filisteos ***
Referencias proféticas. La profecía de Joel indicaba que debido a haber vendido a los “hijos de Judá” y los “hijos de Jerusalén” a los “hijos de los griegos”, los filisteos experimentarían un trato similar. (Joe 3:4-8.) Ya que al parecer las palabras del profeta Joel se registraron en el siglo IX a. E.C., las derrotas de los filisteos a manos de Uzías (2Cr 26:6-8) y Ezequías (2Re 18:8) pudieron ser parte del cumplimiento de esta profecía.
Sin embargo, hubo un cumplimiento mayor después que los israelitas regresaron del exilio en Babilonia. El comentarista C. F. Keil observa: “Alejandro Magno y sus sucesores pusieron en libertad a muchos de los prisioneros de guerra judíos que estaban en sus tierras (compárese con la promesa del rey Demetrio a Jonatán [Jonatás]: ‘Pongo en libertad a los judíos prisioneros de guerra que se encuentran en nuestro territorio’, Ant., F. Josefo, XIII, 2, 3), y parte de las tierras filisteas y fenicias estuvieron por un tiempo bajo el dominio judío”. (Commentary on the Old Testament, 1973, vol. 10, “Joel”, pág. 224; compárese con Abd 19, 20.) Cabe mencionar también que Alejandro Magno capturó la ciudad filistea de Gaza. A muchos de los habitantes los mataron y a los sobrevivientes se les vendió como esclavos. Otras profecías también aludieron a la ejecución de la venganza de Jehová sobre los filisteos. (Isa 14:31; Jer 25:9, 20; 47:1-7; Eze 25:15, 16; Am 1:6-8; Sof 2:5; Zac 9:5-7; para tener más detalles, véanse ASDOD; ASQUELÓN; EQRÓN; GAT; GAZA núm. 1.)

*** it-1 pág. 996 Gaza ***
Parece ser que desde ese tiempo en adelante Gaza por lo general fue leal a Asiria. Por lo tanto, es posible que el hecho de que el rey Ezequías derribase a los filisteos hasta Gaza supusiera una fase de su sublevación contra Asiria. (2Re 18:1, 7, 8.)

(2 REYES 18:9)

“Y en el año cuarto del rey Ezequías, es decir, el año séptimo de Hosea hijo de Elah el rey de Israel, aconteció que Salmanasar el rey de Asiria subió contra Samaria y empezó a ponerle sitio.”

*** it-1 pág. 445 Cautiverio ***
En 742 a. E.C. el ejército asirio bajo el mando de Salmanasar V sitió Samaria. (2Re 18:9,

*** it-2 pág. 967 Sargón ***
Sargón alega en sus anales: “Sitié y conquisté Samaría (sa-me-ri-na)”. (La Sabiduría del Antiguo Oriente, edición de J. B. Pritchard, 1966, pág. 231.) Sin embargo, lo más probable es que esa sea una alegación pretenciosa de Sargón o de quienes intentasen ensalzarlo, en la que se atribuye al gobernante de la época un logro del monarca anterior. Cierta crónica babilonia, posiblemente más imparcial, dice concerniente a Salmanasar V: “Él arrasó Samaria”. (Assyrian and Babylonian Chronicles, de A. K. Grayson, 1975, pág. 73.) La Biblia dice simplemente en 2 Reyes 18:9, 10 que Salmanasar ‘puso sitio’ a Samaria y que “lograron tomarla”. Compárese con 2 Reyes 17:1-6, donde se dice que Salmanasar el rey de Asiria impuso un tributo a Hosea, el rey de Samaria, y después que “el rey de Asiria tomó a Samaria”.

(2 REYES 18:10)

“Y lograron tomarla al cabo de tres años; en el año sexto de Ezequías, es decir, el año noveno de Hosea el rey de Israel, fue tomada Samaria.”

*** it-1 pág. 445 Cautiverio ***
En 742 a. E.C. el ejército asirio bajo el mando de Salmanasar V sitió Samaria. (2Re 18:9, 10.) Cuando esta ciudad cayó en 740 a. E.C., lo que supuso el fin del reino de diez tribus, sus habitantes fueron llevados al exilio a “Halah y [a] Habor, junto al río Gozán, y [a] las ciudades de los medos”. Esto se debió a que, como dicen las Escrituras, “no habían escuchado la voz de Jehová su Dios, sino que siguieron traspasando su pacto, aun todo lo que había mandado Moisés el siervo de Jehová. Ni escucharon ni ejecutaron”. (2Re 18:11, 12; 17:6; véase SARGÓN.)

*** it-2 pág. 967 Sargón ***
Sargón alega en sus anales: “Sitié y conquisté Samaría (sa-me-ri-na)”. (La Sabiduría del Antiguo Oriente, edición de J. B. Pritchard, 1966, pág. 231.) Sin embargo, lo más probable es que esa sea una alegación pretenciosa de Sargón o de quienes intentasen ensalzarlo, en la que se atribuye al gobernante de la época un logro del monarca anterior. Cierta crónica babilonia, posiblemente más imparcial, dice concerniente a Salmanasar V: “Él arrasó Samaria”. (Assyrian and Babylonian Chronicles, de A. K. Grayson, 1975, pág. 73.) La Biblia dice simplemente en 2 Reyes 18:9, 10 que Salmanasar ‘puso sitio’ a Samaria y que “lograron tomarla”. Compárese con 2 Reyes 17:1-6, donde se dice que Salmanasar el rey de Asiria impuso un tributo a Hosea, el rey de Samaria, y después que “el rey de Asiria tomó a Samaria”.

*** it-2 pág. 968 Sargón ***
El agresivo reinado de Sargón llevó al Imperio asirio a un nuevo apogeo de su poder y dio origen a la última gran dinastía asiria. Los historiadores dicen que Sargón gobernó durante diecisiete años. Sin embargo, como se supone que comenzó a reinar al tiempo de la caída de Samaria, en el sexto año del rey Ezequías (2Re 18:10), o muy poco después, y puesto que su hijo y sucesor, Senaquerib, invadió Judá en el año decimocuarto de Ezequías (2Re 18:13), solo podría haber reinado durante diecisiete años en el caso de que él y Senaquerib hubiesen sido corregentes cuando este atacó Judá. Parece igualmente probable que la cifra que dan los historiadores sea errónea. Como se muestra en el artículo CRONOLOGÍA, las listas de epónimos no son lo suficientemente confiables como para determinar la duración de estos reinados. El artículo también analiza el poco rigor de los escribas asirios, así como su costumbre de “ajustar” las diferentes ediciones de los anales para satisfacer la vanidad de los gobernantes.

(2 REYES 18:11)

“Después de aquello el rey de Asiria se llevó a Israel al destierro en Asiria y los estableció en Halah y en Habor, junto al río Gozán, y en las ciudades de los medos,”

*** it-1 pág. 1032 Gozán ***
En 2 Reyes 17:6 y 18:11 algunas versiones en vez de traducir “Habor, junto al río Gozán” (NM, Val), traducen “Habor, río de Gozán” (CI; Val, 1989), dando a entender que Gozán era un lugar. Pero la traducción “Habor, río de Gozán” no concuerda con 1 Crónicas 5:26. En este pasaje Habor se menciona entre Halah y Hará, y antes de Gozán no se menciona a Habor, sino a Hará. Esto indica que Habor y “río de Gozán” (CI) no son sinónimos. De ahí que los que piensan que Gozán era un lugar se vean obligados a rechazar la referencia que encontramos en Crónicas. No obstante, como el hebreo permite traducir “río Gozán” en los tres textos, hay razones para creer que fue en los alrededores de un río llamado Gozán donde el rey de Asiria asentó a algunos de los israelitas exiliados del reino septentrional. Se ha apuntado la posibilidad de que este río sea el Qezel Ouzan, situado al NO. de Irán. Su curso va desde su nacimiento en las montañas que están al SE. del lago Urmia (lo que solía ser la tierra de los medos) hasta que desemboca con el nombre de Sefid Rud o Río Blanco (nombre que se le da en su curso bajo), en el SO. del mar Caspio. Según otra opinión, el Gozán es un río de Mesopotamia.

*** it-1 pág. 1074 Habor ***
HABOR
Ciudad o distrito al que el rey asirio Tiglat-piléser III desterró una cantidad considerable de israelitas del reino de diez tribus. (1Cr 5:26.) Hay eruditos que han relacionado Habor con Abhar, localidad situada en el NO. de Irán, a orillas del río Qezel Ouzan, a unos 210 Km. al O. de Teherán. No obstante, otros investigadores prefieren en los textos de 2 Reyes 17:6 y 18:11 la lectura “Habor, río de Gozán” (CI; Val, 1989), y sugieren identificar el Habor con un afluente del Éufrates, el río Jabur, que fluye a través del SE. de Turquía y el NE. de Siria. Sin embargo, en consonancia con 1 Crónicas 5:26, esta frase puede traducirse “Habor, junto al río Gozán”. (NM, Val; véase GOZÁN.)

(2 REYES 18:13)

“Y en el año catorce del rey Ezequías, Senaquerib el rey de Asiria subió contra todas las ciudades fortificadas de Judá y procedió a apoderarse de ellas.”

*** ba págs. 14-15 ¿Es confiable el libro? ***
pero aquellas ruinas aportaron más datos. En las paredes de una sala bien conservada se representaba la captura de una plaza fuerte y la marcha de los cautivos ante el rey invasor. Sobre el monarca aparece esta inscripción: “Senaquerib, rey del mundo, rey de Asiria, sentóse en un trono nīmedu y revisó el botín (tomado) en Lakiš (la-ki-su)”.6
El relieve y la inscripción, que se exhiben en el Museo Británico, concuerdan con el relato bíblico de 2 Reyes 18:13, 14, que narra la captura de la ciudad judea de Lakís a manos de Senaquerib. Layard explicó así la importancia del hallazgo: “¿Quién habría creído probable, o posible, antes de los descubrimientos, que debajo del montículo de tierra y desechos que señalaba el emplazamiento de Nínive se encontraría la historia de las guerras entre Ezequías [el rey de Judá] y Senaquerib, escrita por Senaquerib mismo cuando tuvieron lugar, y que corrobora hasta en detalles menores el relato bíblico?”.7

*** w93 1/6 págs. 5-6 Un imperio perdido que desconcertó a los críticos de la Biblia ***
Hoy se puede ver esta representación en el Museo Británico. Coincide con el acontecimiento histórico que se relata en la Biblia en 2 Reyes 18:13, 14: “En el año catorce del rey Ezequías, Senaquerib el rey de Asiria subió contra todas las ciudades fortificadas de Judá y procedió a apoderarse de ellas. De manera que Ezequías el rey de Judá envió a decir al rey de Asiria en Lakís: ‘He pecado. Vuélvete de contra mí. Lo que me impongas llevaré’. Por lo tanto, el rey de Asiria impuso a Ezequías el rey de Judá trescientos talentos de plata y treinta talentos de oro”.
Entre las ruinas de Nínive se encontraron otras inscripciones que aportan más datos sobre la invasión de Judá por Senaquerib y el tributo que pagó Ezequías. “La cantidad del tesoro en oro tomado de Ezequías, treinta talentos, concuerda en los dos relatos totalmente independientes, y es quizá una de las coincidencias más notables del testimonio histórico registrado”, escribió Layard. Sir Henry Rawlinson, que ayudó a descifrar la escritura asiria, comentó que estas inscripciones “han hecho indisputable la identidad histórica [de Senaquerib]”. Además, Layard pregunta en el libro Nineveh and Babylon: “¿Quién habría creído probable o posible, antes de estos descubrimientos, que debajo del montículo de tierra y desechos que señalaba el emplazamiento de Nínive se encontraría la historia de las guerras entre Ezequías y Senaquerib escrita por Senaquerib mismo cuando se produjo, y confirmando hasta el más mínimo detalle el relato bíblico?”.

*** it-1 pág. 237 Asiria ***
Estos acontecimientos, con la excepción de la aniquilación de las tropas asirias, también están registrados en el Prisma de Senaquerib y en un prisma de Esar-hadón. (GRABADOS, vol. 1, pág. 957.)

*** it-1 pág. 237 Asiria ***
Senaquerib. Senaquerib, el hijo de Sargón II, atacó al reino de Judá durante el decimocuarto año del reinado de Ezequías (732 a. E.C.). (2Re 18:13; Isa 36:1.) Este se rebeló contra el yugo asirio —yugo que había resultado de la maniobra de su padre Acaz (2Re 18:7)—, a lo que Senaquerib reaccionó invadiendo todo Judá y conquistando 46 ciudades. (Compárese con Isa 36:1, 2.)

*** it-1 pág. 445 Cautiverio ***
Durante los poco más de cien años siguientes al derrocamiento del reino septentrional, comenzaron otros exilios importantes. Antes de sufrir una derrota humillante por mano de Dios en 732 a. E.C., Senaquerib atacó algunos lugares de Judá. Este rey dice en sus anales que capturó a 200.150 habitantes de los pueblos y ciudades fortificadas de Judá, si bien, a juzgar por el tono de su relato, el número debe ser exagerado. (2Re 18:13.)

*** si pág. 156 párr. 5 Libro bíblico número 33: Miqueas ***
La invasión de Judá durante el reinado de Ezequías, como la predijo Miqueas, fue bien registrada en una crónica por Senaquerib. (Miq. 1:6, 9; 2 Rey. 18:13.) Él hizo que en el muro de su palacio en Nínive se hiciera un relieve grande de cuatro paneles en el que se representó la captura de Lakís. En su prisma declara: “Puse sitio a 46 de sus ciudades fuertes [...] saqué (de ellas) 200.150 personas [...] A él mismo lo hice prisionero en Jerusalén, su residencia real, como a un pájaro en una jaula”. También menciona el tributo que le pagó Ezequías, aunque exagera la cantidad. No hace mención de la calamidad que le sobrevino a sus tropas. (2 Rey. 18:14-16; 19:35.)

*** w88 15/2 pág. 27 La cruel Asiria... la segunda gran potencia mundial ***
La Biblia dice que “Senaquerib el rey de Asiria subió contra todas las ciudades fortificadas de Judá y procedió a apoderarse de ellas”.

*** w88 15/2 pág. 27 La cruel Asiria... la segunda gran potencia mundial ***
2 Reyes 18:13,

*** w88 15/2 pág. 28 La cruel Asiria... la segunda gran potencia mundial ***
Sus anales, registrados tanto en el Prisma del Instituto Oriental como en el Prisma de Taylor, dicen: “En cuanto a Ezequías, el judío, él no se sometió a mi yugo, puse sitio a 46 de sus ciudades fuertes, fortines murados e innumerables aldehuelas de su vecindad, y [las] conquisté [...]

(2 REYES 18:14)

“De manera que Ezequías el rey de Judá envió a decir al rey de Asiria en Lakís: “He pecado. Vuélvete de contra mí. Lo que me impongas llevaré”. Por lo tanto, el rey de Asiria impuso a Ezequías el rey de Judá trescientos talentos de plata y treinta talentos de oro.”

*** ip-1 cap. 29 pág. 385 párrs. 4-5 Un rey ve recompensada su fe ***
Quizá con la esperanza de librar a Jerusalén del ataque inminente del implacable ejército asirio, Ezequías acuerda pagar a Senaquerib un enorme tributo de 300 talentos de plata y 30 de oro (2 Reyes 18:14).
5 Puesto que en la tesorería real no hay suficiente oro y plata para el pago del impuesto, Ezequías reúne todos los metales preciosos del templo que puede. También arranca sus puertas recubiertas de oro y se las envía a Senaquerib. Esto satisface a los asirios, pero solo por el momento (2 Reyes 18:15, 16).

*** ip-1 cap. 29 pág. 385 Un rey ve recompensada su fe ***
Su valor actual superaría los 9,5 millones de dólares.

*** ba págs. 14-15 ¿Es confiable el libro? ***
pero aquellas ruinas aportaron más datos. En las paredes de una sala bien conservada se representaba la captura de una plaza fuerte y la marcha de los cautivos ante el rey invasor. Sobre el monarca aparece esta inscripción: “Senaquerib, rey del mundo, rey de Asiria, sentóse en un trono nīmedu y revisó el botín (tomado) en Lakiš (la-ki-su)”.6
El relieve y la inscripción, que se exhiben en el Museo Británico, concuerdan con el relato bíblico de 2 Reyes 18:13, 14, que narra la captura de la ciudad judea de Lakís a manos de Senaquerib. Layard explicó así la importancia del hallazgo: “¿Quién habría creído probable, o posible, antes de los descubrimientos, que debajo del montículo de tierra y desechos que señalaba el emplazamiento de Nínive se encontraría la historia de las guerras entre Ezequías [el rey de Judá] y Senaquerib, escrita por Senaquerib mismo cuando tuvieron lugar, y que corrobora hasta en detalles menores el relato bíblico?”.7

*** w93 1/6 págs. 5-6 Un imperio perdido que desconcertó a los críticos de la Biblia ***
Hoy se puede ver esta representación en el Museo Británico. Coincide con el acontecimiento histórico que se relata en la Biblia en 2 Reyes 18:13, 14: “En el año catorce del rey Ezequías, Senaquerib el rey de Asiria subió contra todas las ciudades fortificadas de Judá y procedió a apoderarse de ellas. De manera que Ezequías el rey de Judá envió a decir al rey de Asiria en Lakís: ‘He pecado. Vuélvete de contra mí. Lo que me impongas llevaré’. Por lo tanto, el rey de Asiria impuso a Ezequías el rey de Judá trescientos talentos de plata y treinta talentos de oro”.
Entre las ruinas de Nínive se encontraron otras inscripciones que aportan más datos sobre la invasión de Judá por Senaquerib y el tributo que pagó Ezequías. “La cantidad del tesoro en oro tomado de Ezequías, treinta talentos, concuerda en los dos relatos totalmente independientes, y es quizá una de las coincidencias más notables del testimonio histórico registrado”, escribió Layard. Sir Henry Rawlinson, que ayudó a descifrar la escritura asiria, comentó que estas inscripciones “han hecho indisputable la identidad histórica [de Senaquerib]”. Además, Layard pregunta en el libro Nineveh and Babylon: “¿Quién habría creído probable o posible, antes de estos descubrimientos, que debajo del montículo de tierra y desechos que señalaba el emplazamiento de Nínive se encontraría la historia de las guerras entre Ezequías y Senaquerib escrita por Senaquerib mismo cuando se produjo, y confirmando hasta el más mínimo detalle el relato bíblico?”.

*** it-1 pág. 195 Arqueología ***
Nínive, la capital de Asiria, fue donde se hicieron las excavaciones que desenterraron el inmenso palacio de Senaquerib, que tenía unas 70 habitaciones con 3.000 m. de paredes cubiertas de losas esculpidas. En una de ellas se representa a prisioneros judaítas llevados al cautiverio después de la caída de Lakís, en 732 a. E.C. (2Re 18:13-17; 2Cr 32:9; GRABADO, vol. 1, pág. 952.)

*** it-1 pág. 237 Asiria ***
Estos acontecimientos, con la excepción de la aniquilación de las tropas asirias, también están registrados en el Prisma de Senaquerib y en un prisma de Esar-hadón. (GRABADOS, vol. 1, pág. 957.)

*** it-1 pág. 237 Asiria ***
Después, desde su campamento de Lakís, exigió que Ezequías pagase un tributo de 30 talentos de oro (c. 11.560.000 dólares [E.U.A.]) y 300 talentos de plata (c. 1.982.000 dólares [E.U.A.]). (2Re 18:14-16; 2Cr 32:1; compárese con Isa 8:5-8.)

*** it-1 pág. 951 Pueblos enemigos que atacaron a Israel ***
Asiria 2Re 15:19, 20, 29; 17:1-6; 18:13-35

*** it-1 pág. 952 Pueblos enemigos que atacaron a Israel ***
[Fotografía en la página 952]
Soldados asirios llevando al destierro a judíos de Lakís

*** w88 15/2 pág. 27 La cruel Asiria... la segunda gran potencia mundial ***
El rey Ezequías de Jerusalén, asustado por esta amenaza, “envió [un mensaje] al rey de Asiria en Lakís” y ofreció pagarle un gran tributo para que se retirara. (2 Reyes 18:13, 14.)
¿Confirma Senaquerib que estuvo en Lakís? ¡Sí! Ilustró en paneles escenas de este sitio en su inmenso palacio, estudiado por los arqueólogos en Nínive. Estas detalladas representaciones en el Museo Británico muestran a Lakís bajo ataque. Se ve a los habitantes afluyendo desde la ciudad para rendirse. Se representa a la gente en camino al cautiverio. Se muestra a algunos colgados en postes. Otros se postran ante el propio Senaquerib, la mismísima persona a quien se menciona en el relato bíblico. Una inscripción en escritura cuneiforme dice: “Senaquerib, rey del mundo, rey de Asiria, sentóse en un trono nimedu y revisó el botín (tomado) en Lakís”.
La Biblia dice que Ezequías dio como tributo “trescientos talentos de plata y treinta talentos de oro”. (2 Reyes 18:14, 15.) Este pago se confirma en los anales de Senaquerib, aunque él alega que recibió “800 talentos de plata”.

(2 REYES 18:15)

“Por eso Ezequías dio toda la plata que se hallaba en la casa de Jehová y en los tesoros de la casa del rey.”

*** w93 1/6 pág. 6 Un imperio perdido que desconcertó a los críticos de la Biblia ***
Por supuesto, algunos detalles de la escritura de Senaquerib no coinciden con la Biblia. Por ejemplo, el arqueólogo Alan Millard observa: “El hecho más sorprendente viene al final [de la crónica de Senaquerib]. Ezequías envió a su mensajero, con todo el tributo, a Senaquerib ‘más tarde, a Nínive’. El ejército asirio triunfante no se lo llevó de regreso a su país de la manera usual”. La Biblia dice que se pagó el tributo antes de que el rey de Asiria regresara a Nínive. (2 Reyes 18:15-17.) ¿A qué se debe la diferencia? ¿Y por qué no pudo jactarse Senaquerib de conquistar la capital de Judea, Jerusalén, tal como se jactó de la conquista de la fortaleza judea de Lakís? Tres escritores bíblicos dan la respuesta. Uno de ellos, un testigo presencial, escribió: “El ángel de Jehová procedió a salir y a derribar a ciento ochenta y cinco mil hombres en el campamento de los asirios. Cuando la gente se levantó muy de mañana, pues, allí estaban todos, cadáveres muertos. Por eso Senaquerib el rey de Asiria partió y se fue y regresó, y se puso a morar en Nínive”. (Isaías 37:36, 37; 2 Reyes 19:35; 2 Crónicas 32:21.)

(2 REYES 18:17)

“Y el rey de Asiria procedió a enviar a Tartán y a Rabsarís y a Rabsaqué desde Lakís al rey Ezequías con una pesada fuerza militar a Jerusalén, para que subieran y llegaran a Jerusalén. De manera que subieron y llegaron y se detuvieron junto al conducto del estanque superior, que está en la calzada del campo del lavandero.”

*** ip-1 cap. 29 pág. 386 párr. 7 Un rey ve recompensada su fe ***
7 A fin de exigir la rendición de Jerusalén, Senaquerib envía a la ciudad a Rabsaqué (término que corresponde a un título militar, no a un nombre personal), y a otros dos dignatarios (2 Reyes 18:17).

*** it-1 pág. 405 Campo del lavandero ***
CAMPO DEL LAVANDERO
Al parecer era una zona de los aledaños de la ciudad de Jerusalén donde trabajaban los lavanderos.
Isaías y su hijo Sear-jasub tenían que encontrarse con el rey Acaz en “la calzada del campo del lavandero”; más tarde, los emisarios de Senaquerib estuvieron en ese mismo lugar. (2Re 18:17; Isa 7:3; 36:2.) Aunque es obvio que esta “calzada del campo del lavandero” se encontraba fuera de la ciudad, estaba lo suficientemente cerca como para que las provocaciones de los mensajeros de Senaquerib pudieran oírse desde los muros de Jerusalén. (2Re 18:18, 26, 27; Isa 36:1, 2.)
Se menciona un “conducto” en relación con la “calzada del campo del lavandero”. No podría referirse al llamado túnel de Ezequías, pues en el tiempo de Acaz todavía no se había construido. Al parecer este conducto atravesaba el valle torrencial de Cedrón hasta el extremo S. de la Ciudad de David. Puede ser que el campo del lavandero estuviera en esta parte del valle o un poco más al S., cerca del lugar donde se piensa que estuvo En-roguel.

*** it-1 pág. 870 Estanque ***
Las referencias bíblicas al “estanque viejo” (Isa 22:11), “estanque superior” (2Re 18:17; Isa 7:3; 36:2) y “estanque inferior” (Isa 22:9) no dan ninguna indicación acerca de su posición exacta con relación a la ciudad de Jerusalén. Por lo general los eruditos creen que el “estanque inferior” (quizás el “Estanque del Canal” mencionado en Ne 3:15) puede identificarse con Birket el-Hamra, en el extremo meridional del valle de Tiropeón. Hay menos consenso en cuanto al emplazamiento del “estanque superior”. (Véase ESTANQUE DEL CANAL.)

*** it-1 pág. 957 El Imperio asirio ***
[Ilustración en la página 957]
El representante de Senaquerib desafía a Jehová y exige la rendición de Jerusalén

*** it-2 págs. 781-782 Rabsarís ***
RABSARÍS
(Oficial Principal de la Corte).
Título del oficial principal de la corte de los imperios asirio y babilonio. El Rabsarís era uno de los tres altos dignatarios asirios que envió el rey de Asiria para exigir la rendición de Jerusalén durante el reinado de Ezequías. (2Re 18:17.)
También recibe este título uno de los oficiales babilonios de Nabucodonosor que tomó el control de Jerusalén cuando la ciudad cayó en 607 a. E.C. Asimismo, Nebusazbán recibe el mismo tratamiento en el relato en que se envía a Jeremías para residir con Guedalías. (Jer 39:3, 13, 14; 40:1-5.) Las excavaciones arqueológicas han recuperado inscripciones que contenían este título. (Bulletin of the Israel Exploration Society, Jerusalén, 1967, vol. 31, pág. 77; Le palais royal d’Ugarit, III, París, 1955, núm. 16:162, pág. 126.)

*** it-2 pág. 781 Rabsaqué ***
RABSAQUÉ
(del acadio, probablemente significa: “Copero Principal”).
Título de un importante oficial asirio. (2Re 18:17.) Una inscripción que hizo el rey asirio Tiglat-piléser III en un edificio dice: “Envié un oficial mío, el rabsaq, a Tiro”. Además, en una tablilla conservada en el Museo Británico aparece una inscripción del rey Asurbanipal que dice: “Ordené que añadiesen a mis anteriores fuerzas (de combate en Egipto) al oficial rabsaq”. (Ancient Near Eastern Texts, edición de J. B. Pritchard, 1974, págs. 282, 296.)
Mientras Senaquerib, el rey de Asiria, ponía sitio a la fortaleza judía de Lakís, envió una poderosa fuerza militar a Jerusalén a las órdenes de Tartán, el comandante en jefe, junto con otros dos altos oficiales: el Rabsarís y el Rabsaqué. (2Re 18:17; el relato completo también aparece en Isa 36, 37.) De estos tres oficiales superiores asirios, Rabsaqué fue el vocero principal cuando se intentó forzar la rendición del rey Ezequías. (2Re 18:19-25.) Los tres estuvieron de pie junto al encañado del estanque superior.

*** it-2 pág. 1089 Tartán ***
TARTÁN
Los escritos asirios indican que se aplicaba el título Tartán a los oficiales de alto rango, probablemente al que estaba inmediatamente por debajo del rey. James B. Pritchard, quien compiló la obra Ancient Near Eastern Texts (1974, pág. 274), comenta con respecto al orden de los títulos en las listas de epónimos asirias: “Con el tiempo, la posición del oficial dentro de la jerarquía fue decisiva para el orden de los nombres; el oficial que ocupaba el puesto más elevado (tartanu) iba inmediatamente después del rey, mientras que otros importantes oficiales de palacio [...] y los gobernadores de las principales provincias tenían su turno en un orden bien establecido”. (Véase CRONOLOGÍA [Listas de epónimos (“limmu”)].) Una inscripción del rey asirio Asurbanipal, actualmente en el Museo Británico, dice en parte: “Me enfadé mucho debido a estos sucesos, mi alma estaba enardecida de cólera. Llamé al oficial turtan, a los gobernadores y también a sus ayudantes, y di la orden inmediatamente”. (Ancient Near Eastern Texts, pág. 296.)
El rey Senaquerib “procedió a enviar a Tartán” junto con otros oficiales, como Rabsaqué, el copero principal del rey, que actuó en calidad de vocero, para llevar un ultimátum de capitulación a Jerusalén. El nombre Tartán está en primer lugar, posiblemente debido a que ocupaba el puesto superior. (2Re 18:17, 28-35.)

(2 REYES 18:18)

“Y se pusieron a llamar vigorosamente al rey, pero salieron a ellos Eliaquim hijo de Hilquías, que estaba sobre la casa, y Sebnah el secretario, y Joah hijo de Asaf el registrador.”

*** it-1 pág. 223 Asaf ***
3. Entre los funcionarios del rey Ezequías (745-717 a. E.C.), se hace mención de “Joah hijo de Asaf el registrador”. (2Re 18:18, 37; Isa 36:3, 22.) Si bien en la Cyclopædia of Biblical Literature (1880, vol. 1, pág. 233) John Kitto atribuye a Asaf el término “registrador”, la mayoría de los escriturarios considera que debe ser a Joah (es decir: Joah ben Asaf, el registrador). Por otra parte, como el término “hijo” se usa a menudo con el sentido de “descendiente”, hay quienes opinan que este Asaf es el mismo que el núm. 1.

(2 REYES 18:21)

“Ahora, ¡mira!, has cifrado tu confianza en el sostén de esta caña quebrantada, Egipto, la cual, si un hombre se apoyara en ella, ciertamente entraría en la palma de su mano y la traspasaría. Así es Faraón el rey de Egipto para todos los que cifran su confianza en él.”

*** w10 15/7 págs. 12-13 “No tengas miedo. Yo [...] te ayudaré” ***
¡mira!, has cifrado tu confianza en el sostén de esta caña quebrantada, Egipto, la cual, si un hombre se apoyara en ella, ciertamente entraría en la palma de su mano y la traspasaría’” (2 Rey. 18:19, 21). Aunque la acusación era falsa, pues el rey Ezequías no había entablado ninguna alianza con Egipto, dejaba claro lo que Rabsaqué quería inculcar en la mente de los judíos: “Están solos y sin nadie que los socorra, completamente aislados”.

*** w05 1/8 pág. 11 Puntos sobresalientes del libro de Segundo de los Reyes ***
18:19-21, 25. ¿Había entrado Ezequías en una alianza con Egipto? No. Las acusaciones que lanzó Rabsaqué eran falsas, al igual que la afirmación de que contaba con la “autorización de parte de Jehová”. El leal rey Ezequías confió únicamente en Jehová.

*** it-1 pág. 91 Alianza ***
En contraste, el fiel Ezequías de Judá, aunque se le acusó falsamente de cifrar su confianza en Egipto, solo se apoyó en Jehová y se le salvó del ataque de Senaquerib de Asiria. (2Re 18:19-22, 32-35; 19:14-19, 28, 32-36; compárese con Isa 31:1-3.)

*** it-1 pág. 423 Caña ***
Uso figurado. El término “caña” se usa en la Biblia de manera figurada para representar inestabilidad y fragilidad. (1Re 14:15; Eze 29:6, 7.) Se comparó a Egipto a una caña aplastada cuyas astillas puntiagudas penetrarían en la palma de la mano de cualquiera que se apoyara en ella. (2Re 18:21; Isa 36:6.)

(2 REYES 18:22)

“Y en caso de que me digan ustedes: ‘Es en Jehová nuestro Dios en quien hemos cifrado nuestra confianza’, ¿no es este aquel cuyos lugares altos y cuyos altares Ezequías ha quitado, mientras dice a Judá y Jerusalén: ‘Ante este altar deben ustedes inclinarse en Jerusalén’?”’.”

*** w10 15/7 pág. 13 “No tengas miedo. Yo [...] te ayudaré” ***
Fracasan los intentos de sembrar dudas
Con mucha astucia, Rabsaqué trató de sembrar dudas afirmando: “¿No es este [Dios] aquel cuyos lugares altos y cuyos altares Ezequías ha quitado[?] [...] Jehová mismo me dijo: ‘Sube contra este país, y tienes que arruinarlo’” (2 Rey. 18:22, 25). Con estas palabras dio a entender que Jehová no iba a defender a sus siervos, pues estaba enojado con ellos. Pero lo cierto era que Dios estaba muy complacido con Ezequías y con los judíos que habían regresado a la adoración verdadera (2 Rey. 18:3-7).

(2 REYES 18:26)

“Ante esto, Eliaquim hijo de Hilquías, y Sebnah y Joah dijeron a Rabsaqué: “Sírvete hablar con tus siervos en el lenguaje siríaco, porque podemos escuchar; y no nos hables en el lenguaje de los judíos a oídos de la gente que está sobre el muro”.”

*** it-1 pág. 171 Arameo ***
Parece que es este “arameo oficial” el que se encuentra en los escritos de Esdras, Jeremías y Daniel. Las Escrituras también dan testimonio de que el arameo fue la lengua franca de aquellos tiempos. Así, en el siglo VIII a. E.C., los voceros asignados por el rey Ezequías de Judá suplicaron a Rabsaqué, representante del rey asirio Senaquerib: “Habla, por favor, a tus siervos en el lenguaje siríaco [arameo], porque estamos escuchando; y no nos hables en el lenguaje de los judíos a oídos de la gente que está sobre el muro”. (Isa 36:11; 2Re 18:26.) Los funcionarios de Judá entendían el arameo o sirio, aunque todo parece indicar que en aquella época la gente común hebrea de Jerusalén no lo comprendía.

*** it-1 págs. 1100-1101 Hebreo, II ***
En el siglo VIII a. E.C., la diferencia entre el hebreo y el arameo había llegado a ser tan grande que se les considera idiomas separados. Un ejemplo de esto se observa cuando los delegados del rey Ezequías dijeron a los portavoces del rey asirio Senaquerib: “Sírvete hablar con tus siervos en el lenguaje siríaco [arameo], porque podemos escuchar; y no nos hables en el lenguaje de los judíos a oídos de la gente que está sobre el muro”. (2Re 18:17, 18, 26.) Si bien en aquella época el arameo era la lengua franca en el Oriente Medio y el idioma de la diplomacia internacional, la mayoría de los judíos no lo entendía. Los documentos extrabíblicos en lengua aramea más antiguos que se conocen datan, poco más o menos, del mismo período y confirman la diferencia que ya existía entre este idioma y el hebreo.

(2 REYES 18:28)

“Y Rabsaqué continuó estando de pie y clamando en alta voz en el lenguaje de los judíos; y pasó a hablar y decir: “Oigan la palabra del gran rey, el rey de Asiria.”

*** it-1 pág. 957 El Imperio asirio ***
[Ilustración en la página 957]
El representante de Senaquerib desafía a Jehová y exige la rendición de Jerusalén

(2 REYES 18:34)

“¿Dónde están los dioses de Hamat y de Arpad? ¿Dónde están los dioses de Sefarvaim, de Hená y de Ivá? ¿Han librado ellos a Samaria de mi mano?”

*** it-1 pág. 193 Arpad ***
ARPAD
Ciudad real del N. de Asiria relacionada siempre en la Biblia con Hamat. Se la ha identificado con Tell Erfad (Tell Rifʽat), a unos 30 Km. al NNO. de Alepo. Situada en el camino que iba a Hamat y Damasco, al S., llegó a ser el blanco frecuente de los ataques asirios, hasta que finalmente la conquistó Tiglat-piléser III y, más tarde, Sargón II. Por eso, el hijo de Sargón, Senaquerib, se refirió, mediante su vocero Rabsaqué, a la suerte de Arpad como prueba de la incapacidad de los dioses de las naciones de enfrentarse al gran poder de Asiria. (2Re 18:34; 19:12, 13; Isa 36:19; 37:12, 13.) El profeta Isaías había predicho con anterioridad esta jactancia. (Isa 10:9.)

(2 REYES 18:37)

“Pero Eliaquim hijo de Hilquías, que estaba sobre la casa, y Sebnah el secretario, y Joah hijo de Asaf el registrador llegaron a donde Ezequías con sus prendas de vestir rasgadas, y le refirieron las palabras de Rabsaqué.”

*** it-1 pág. 223 Asaf ***
3. Entre los funcionarios del rey Ezequías (745-717 a. E.C.), se hace mención de “Joah hijo de Asaf el registrador”. (2Re 18:18, 37; Isa 36:3, 22.) Si bien en la Cyclopædia of Biblical Literature (1880, vol. 1, pág. 233) John Kitto atribuye a Asaf el término “registrador”, la mayoría de los escriturarios considera que debe ser a Joah (es decir: Joah ben Asaf, el registrador). Por otra parte, como el término “hijo” se usa a menudo con el sentido de “descendiente”, hay quienes opinan que este Asaf es el mismo que el núm. 1.

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