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2 Crónicas 15-16-17-18-19, Puntos sobresalientes de la Biblia: semana del 14 de diciembre

Puntos sobresalientes de la lectura de la Biblia: 2 Crónicas 15 a 19. Información para el estudio personal

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Investigación para los Puntos sobresalientes de: 2 Crónicas 15 a 19



14 de dic. Lectura de la Biblia: 2 Crónicas 15 a 19


(2 CRÓNICAS 15:1)

“Ahora para Azarías hijo de Oded, el espíritu de Dios llegó a estar sobre él.”

*** it-2 pág. 517 Oded ***
ODED
([Dios] Ha Aliviado).
1. Padre del profeta Azarías. (2Cr 15:1.) En 2 Crónicas 15:8 se da a entender que Oded también era profeta: “Tan pronto como Asá oyó estas palabras y la profecía de Oded el profeta”. Algunos eruditos omiten las palabras “de Oded el profeta”, pues creen que son un error en la transcripción, pero esto no explica por qué el escritor dice que Asá oyó “las palabras y la profecía”. Otros hacen una añadidura al texto, de modo que lea “Asá oyó estas palabras y la profecía de Azarías hijo de Oded”, para de esta manera concordar con la Septuaginta griega (Códice Alejandrino), la Peshitta siriaca y la Vulgata latina (recensión clementina), pero tampoco así se da explicación a la dificultad mencionada. La tercera solución consiste en aceptar el texto masorético tal y como está, y entender que Oded mismo pronunció una profecía de la que no hay registro. Asá prestó atención a las palabras de Azarías (2Cr 15:2-7) y a las de su padre Oded.

(2 CRÓNICAS 15:2)

“Por consiguiente, él salió delante de Asá y le dijo: “¡Óiganme, oh Asá y todo Judá y Benjamín! Jehová está con ustedes mientras ustedes resulten estar con él; y si lo buscan, se dejará hallar de ustedes; pero si lo dejan, él los dejará a ustedes.”

*** w12 15/8 pág. 9 “Existe un galardón para su actividad” ***
2 Crón. 15:1, 2,

*** w12 15/8 pág. 9 “Existe un galardón para su actividad” ***
Estas palabras nos fortalecen la fe. En efecto, mientras le sirvamos fielmente, Jehová estará con nosotros. Cuando clamamos a él por ayuda, podemos estar seguros de que nos escucha.

*** w12 15/8 págs. 9-10 “Existe un galardón para su actividad” ***
No obstante, las palabras del profeta Azarías también contienen una seria advertencia: “Si lo dejan, [Jehová] los dejará a ustedes”. Que nunca nos ocurra eso a nosotros, pues las consecuencias serían trágicas (2 Ped. 2:20-22). Las Escrituras no revelan por qué Jehová le dio esta advertencia a Asá, pero el rey la pasó por alto.

*** w12 15/8 pág. 9 “Existe un galardón para su actividad” ***
“¡Óiganme, oh Asá y todo Judá y Benjamín! Jehová está con ustedes mientras ustedes resulten estar con él; y si lo buscan, se dejará hallar de ustedes; pero si lo dejan, él los dejará a ustedes”.

(2 CRÓNICAS 15:7)

“Y ustedes, sean animosos y no dejen caer las manos, porque existe un galardón para su actividad”.”

*** w12 15/8 pág. 9 “Existe un galardón para su actividad” ***
“Sean animosos y no dejen caer las manos, porque existe un galardón para su actividad” (2 Crón. 15:1, 2, 7).

*** w12 15/8 pág. 9 “Existe un galardón para su actividad” ***
. “Sean animosos”, dijo Azarías. Con frecuencia hace falta ánimo y valor para hacer lo que está bien, pero sabemos que con la ayuda de Jehová podemos lograrlo.
Puesto que la abuela de Asá, llamada Maacá, “había hecho un ídolo horrible al poste sagrado”, el rey llevó a cabo la difícil tarea de destituirla de su puesto en la corte como “dama”. Además, quemó aquel ídolo (1 Rey. 15:13). Jehová lo bendijo por la valentía y decisión con que actuó. Nosotros también debemos apegarnos incondicionalmente a Jehová y sostener sus normas sin importar que nuestros familiares sean o no leales a Dios. Si así lo hacemos, Jehová premiará nuestra fidelidad.
Parte de la recompensa de Asá consistió en ver que muchos de los israelitas del reino apóstata del norte se mudaron a Judá. ¿Por qué lo hicieron? Porque se dieron cuenta de que Dios estaba con el rey. Valoraban tanto la adoración pura que optaron por dejar atrás sus hogares para vivir junto a otros siervos de Jehová. Entonces, Asá y todo Judá gozosamente “entraron en un pacto de que buscarían a Jehová el Dios de sus antepasados con todo su corazón y con toda su alma”. Como resultado, Dios “se dejó hallar por ellos; y Jehová continuó dándoles descanso todo en derredor” (2 Crón. 15:9-15).

*** it-2 pág. 293 Mano ***
‘dejar caer las manos’, estar desanimado (2Cr 15:7;

(2 CRÓNICAS 15:8)

“Y tan pronto como Asá oyó estas palabras y la profecía de Oded el profeta, cobró ánimo y procedió a hacer que las cosas repugnantes desaparecieran de toda la tierra de Judá y Benjamín y de las ciudades que había tomado de la región montañosa de Efraín, y a renovar el altar de Jehová que estaba delante del pórtico de Jehová.”

*** it-2 pág. 517 Oded ***
ODED
([Dios] Ha Aliviado).
1. Padre del profeta Azarías. (2Cr 15:1.) En 2 Crónicas 15:8 se da a entender que Oded también era profeta: “Tan pronto como Asá oyó estas palabras y la profecía de Oded el profeta”. Algunos eruditos omiten las palabras “de Oded el profeta”, pues creen que son un error en la transcripción, pero esto no explica por qué el escritor dice que Asá oyó “las palabras y la profecía”. Otros hacen una añadidura al texto, de modo que lea “Asá oyó estas palabras y la profecía de Azarías hijo de Oded”, para de esta manera concordar con la Septuaginta griega (Códice Alejandrino), la Peshitta siriaca y la Vulgata latina (recensión clementina), pero tampoco así se da explicación a la dificultad mencionada. La tercera solución consiste en aceptar el texto masorético tal y como está, y entender que Oded mismo pronunció una profecía de la que no hay registro. Asá prestó atención a las palabras de Azarías (2Cr 15:2-7) y a las de su padre Oded.

(2 CRÓNICAS 15:17)

“Y los lugares altos mismos no desaparecieron de Israel. Solo que el corazón mismo de Asá resultó completo todos sus días.”

*** it-1 pág. 221 Asá ***
En 2 Crónicas 14:2-5 se afirma que Asá “quitó los altares extranjeros y los lugares altos y quebró las columnas sagradas y cortó los postes sagrados”. No obstante, 1 Reyes 15:14 y 2 Crónicas 15:17 refieren que “los lugares altos no los quitó”. Por consiguiente, parece que los lugares altos aludidos en el primer registro de Crónicas que se cita estaban dedicados a la adoración pagana adoptada que infectó a Judá, mientras que el libro de Reyes se refiere a lugares altos en los que la gente participaba en la adoración a Jehová. Aun después de haberse erigido el tabernáculo y de la posterior construcción del templo, ocasionalmente se ofrecían sacrificios a Jehová en lugares altos, sacrificios que le eran aceptables en circunstancias especiales, como sucedió en los casos de Samuel, David y Elías. (1Sa 9:11-19; 1Cr 21:26-30; 1Re 18:30-39.) No obstante, el lugar habitual aprobado para los sacrificios era aquel autorizado por Jehová. (Nú 33:52; Dt 12:2-14; Jos 22:29.) En los lugares altos también se llevaban a cabo formas de adoración impropias, que bien pueden haber continuado a pesar de que se quitaran los lugares altos paganos, tal vez debido a que el rey no persiguió su eliminación con el mismo vigor con que suprimió los lugares paganos. O también es posible que Asá quitara por completo todos los lugares altos, pero que brotaran de nuevo con el tiempo y no se hubieran eliminado para cuando concluyó su reinado, lo que hizo posible que los aplastara su sucesor Jehosafat.

*** it-2 pág. 259 Lugares altos ***
En cambio, Asá, que sucedió a Abiyam en el trono, sirvió a Jehová fielmente y se esforzó por eliminar del reino todo vestigio de adoración falsa. (1Re 15:11-13.) “Quitó de todas las ciudades de Judá los lugares altos y los estantes del incienso”. (2Cr 14:2-5.) Sin embargo, tanto en 1 Reyes 15:14 como en 2 Crónicas 15:17 se indica que no quitó los lugares altos. Estas palabras bien pudieran significar que Asá quitó los lugares altos de adoración falsa, pero que dejó aquellos donde la gente tenía por costumbre adorar a Jehová. O tal vez quieran decir que los lugares altos de adoración falsa volvieron a aparecer hacia el final de su reinado y permanecieron allí hasta que Jehosafat, su sucesor, los destruyó. No obstante, los lugares altos tampoco desaparecieron por completo durante el reinado de Jehosafat. (1Re 22:42, 43; 2Cr 17:5, 6; 20:31-33.) Tan arraigado estaba en Judá el culto en los lugares altos, que ni siquiera las reformas emprendidas por reyes como Asá y Jehosafat pudieron acabar permanentemente con él.

(2 CRÓNICAS 15:19)

“En cuanto a guerra, no ocurrió sino hasta el año treinta y cinco del reinado de Asá.”

*** it-1 pág. 222 Asá ***
Además, así puede explicarse la aparente diferencia entre la afirmación de 2 Crónicas 15:19 en el sentido de que la guerra “no ocurrió sino hasta el año treinta y cinco [de hecho, el año quince] del reinado de Asá”, y la de 1 Reyes 15:16 con referencia a que “hubo guerra misma entre Asá y Baasá el rey de Israel todos los días de ellos”, por cuanto una vez que comenzaron los conflictos entre los dos reyes, continuaron sin cesar de allí en adelante, como había predicho Hananí. (2Cr 16:9.)

(2 CRÓNICAS 16:1)

“En el año treinta y seis del reinado de Asá, Baasá el rey de Israel subió contra Judá y empezó a edificar a Ramá, para no permitir que nadie saliera ni entrara a Asá el rey de Judá.”

*** w12 15/8 pág. 10 “Existe un galardón para su actividad” ***
Cuando Asá llevaba treinta y seis años en el trono, el rey Baasá de Israel llevó a cabo actos hostiles contra Judá. Por ejemplo, fortificó la ciudad fronteriza de Ramá, a ocho kilómetros (cinco millas) al norte de Jerusalén, tal vez para impedir que sus súbditos se pusieran de parte de Asá y de la adoración pura.

*** w12 15/8 pág. 10 “Existe un galardón para su actividad” ***
(2 Crón. 16:1

*** it-1 pág. 222 Asá ***
La afirmación que se encuentra en 2 Crónicas 16:1 en cuanto a que Baasá subió contra Judá en “el año treinta y seis del reinado de Asá” ha dado origen a cierta controversia, pues la gobernación de Baasá —que comenzó en el tercer año de Asá y tan solo duró veinticuatro años— había terminado diez años antes del año trigésimo sexto de la gobernación de Asá. (1Re 15:33.) Si bien algunos opinan que se trata de un error del escriba y que la referencia es al año decimosexto o vigésimo sexto del reinado de Asá, no es necesario concluir que hubo tal error para armonizar el relato. Los comentaristas judíos citan el Seder Olam, en el que se indica que el año trigésimo sexto se calcula a partir de la existencia del reino separado de Judá (997 a. E.C.) y corresponde con el decimosexto año de Asá: Rehoboam había reinado diecisiete años; Abías, tres, y Asá se encontraba para ese entonces en su año decimosexto. (Soncino Books of the Bible, Londres, 1952, nota sobre 2Cr 16:1.) Este también fue el punto de vista del arzobispo Ussher.

(2 CRÓNICAS 16:3)

““Hay un pacto entre yo y tú y entre mi padre y tu padre. Aquí te envío en efecto plata y oro. Anda, rompe tu pacto con Baasá el rey de Israel, para que se retire de mí”.”

*** it-1 pág. 222 Asá ***
Intriga y guerra contra Baasá. El rey Baasá de Israel se dispuso a bloquear el paso de cualquiera que se sintiera inclinado a regresar a Judá fortificando la ciudad fronteriza de Ramá, situada en el camino principal a Jerusalén y a poca distancia al N. de dicha ciudad. Debido a un razonamiento humano o a prestar atención a algún mal consejo, Asá no se apoyó solo en Jehová, sino que recurrió a la diplomacia y a la conspiración para librarse de esta amenaza. Tomó los tesoros del templo y los de la casa real, y los envió como soborno al rey Ben-hadad de Siria con el fin de inducirlo a atacar la frontera norteña de Israel y de este modo distraer la atención de Baasá. Ben-hadad I aceptó, y su incursión en las ciudades del N. de Israel interrumpió la obra de construcción de Baasá y forzó la retirada de sus fuerzas de Ramá. Asá entonces reclutó toda la mano de obra disponible en el reino de Judá y se llevó la totalidad del abastecimiento de materiales de construcción de Baasá, que usó para edificar las ciudades de Gueba y Mizpá. (1Re 15:16-22; 2Cr 16:1-6.)

(2 CRÓNICAS 16:4)

“De modo que Ben-hadad escuchó al rey Asá y envió a los jefes de las fuerzas militares que eran suyas contra las ciudades de Israel, de manera que hirieron a Ijón y Dan y Abel-maim y todos los lugares de almacenamiento de las ciudades de Neftalí.”

*** it-1 pág. 17 Abel-bet-maacá, Abel de Bet-maacá ***
Los campos fértiles y bien regados que la rodean fueron la causa de que se le diera otro nombre merecido: Abel-maim (que significa: “Cauce de Aguas”). Su ubicación la convirtió en un buen lugar de almacenamiento. (2Cr 16:4.)

(2 CRÓNICAS 16:9)

“Pues, en cuanto a Jehová, sus ojos están discurriendo por toda la tierra para mostrar su fuerza a favor de aquellos cuyo corazón es completo para con él. Has actuado tontamente respecto a esto, pues desde ahora en adelante existirán guerras contra ti”.”

*** cl cap. 4 pág. 43 párrs. 15-16 ‘Jehová es grande en poder’ ***
15 Dios también utiliza su poder para beneficio de cada uno de nosotros. Notemos lo que dice 2 Crónicas 16:9: “En cuanto a Jehová, sus ojos están discurriendo por toda la tierra para mostrar su fuerza a favor de aquellos cuyo corazón es completo para con él”. Hallamos un claro ejemplo en la experiencia de Elías, mencionada al principio. ¿Por qué recibió aquella imponente demostración de potencia divina? Pues bien, la malvada reina Jezabel había jurado ejecutarlo, así que el profeta tuvo que huir para salvar la vida. Parecía que todos sus afanes habían sido en vano, y se sentía solo, acobardado y desalentado. El Altísimo lo confortó con un vívido recordatorio de Su fuerza. El viento, el terremoto y el fuego le demostraron que contaba con el respaldo del Ser más poderoso del universo. ¿Por qué temer a Jezabel teniendo de su parte al Dios omnipotente? (1 Reyes 19:1-12.)
16 Aunque ya no es tiempo de que efectúe milagros, Jehová no ha cambiado desde la época de Elías (1 Corintios 13:8). Tiene el mismo deseo de usar su fuerza a favor de quienes lo aman. Aunque reside en las alturas, en el mundo espiritual, no está muy lejos de nosotros. Ante su poderío sin límites, la distancia no es obstáculo. Más bien, “Jehová está cerca de todos los que lo invocan” (Salmo 145:18). En cierta ocasión, el profeta Daniel imploró su ayuda, y no había acabado la oración, cuando se le apareció un ángel (Daniel 9:20-23). Nada le impide ayudar y fortalecer a quienes ama (Salmo 118:6).

*** w02 15/10 pág. 14 Jehová se interesa por nosotros ***
Jehová busca formas de ayudarnos
4 El Diablo deambula por la Tierra procurando acusar y devorar a alguien (Job 1:7, 9; 1 Pedro 5:8). Jehová, en cambio, busca formas de ayudar a quienes necesitan Su fortaleza. El profeta Hananí le dijo al rey Asá: “En cuanto a Jehová, sus ojos están discurriendo por toda la tierra para mostrar su fuerza a favor de aquellos cuyo corazón es completo para con él” (2 Crónicas 16:9). ¡Qué diferencia entre el odioso escrutinio de Satanás y el interés amoroso de Jehová!

*** it-1 pág. 222 Asá ***
Además, así puede explicarse la aparente diferencia entre la afirmación de 2 Crónicas 15:19 en el sentido de que la guerra “no ocurrió sino hasta el año treinta y cinco [de hecho, el año quince] del reinado de Asá”, y la de 1 Reyes 15:16 con referencia a que “hubo guerra misma entre Asá y Baasá el rey de Israel todos los días de ellos”, por cuanto una vez que comenzaron los conflictos entre los dos reyes, continuaron sin cesar de allí en adelante, como había predicho Hananí. (2Cr 16:9.)

(2 CRÓNICAS 16:11)

“Y, ¡mire!, los asuntos de Asá, los primeros y los últimos, allí están escritos en el Libro de los Reyes de Judá y de Israel.”

*** w09 15/3 pág. 32 Preguntas de los lectores ***
Por otro lado, a veces se hace referencia a escritos que tienen nombres parecidos a ciertos libros de la Biblia, pero que no son parte de ella. Este sería el caso de cuatro libros antiguos llamados “el libro de los asuntos de los tiempos de los reyes de Judá”, “el Libro de los Reyes de Judá y de Israel”, “el Libro de los Reyes de Israel” y “el Libro de los Reyes de Israel y de Judá”. Aunque los nombres pueden sonar parecidos a los de los libros bíblicos que conocemos como Primero y Segundo de los Reyes, esos cuatro escritos no fueron divinamente inspirados ni tienen cabida en el canon bíblico (1 Rey. 14:29; 2 Cró. 16:11; 20:34; 27:7). Probablemente fueron simples registros históricos que existían cuando el profeta Jeremías y Esdras escribieron los relatos que encontramos en la Biblia.

(2 CRÓNICAS 16:12)

“Y Asá, en el año treinta y nueve de su reinado, llegó a tener una dolencia en los pies hasta que estuvo muy enfermo; y aun en su enfermedad no buscó a Jehová, sino a los sanadores.”

*** w12 15/8 pág. 10 “Existe un galardón para su actividad” ***
(2 Crón. 16:12

*** w12 15/8 pág. 10 “Existe un galardón para su actividad” ***
Después de treinta y nueve años de reinado, Asá se enfermó gravemente de los pies. El relato dice que “aun en su enfermedad no buscó a Jehová, sino a los sanadores”. Todo indica que, para entonces, había descuidado su salud espiritual.

*** it-1 pág. 222 Asá ***
Enfermedad y muerte. Los tres años finales de Asá fueron dolorosos debido a una enfermedad de los pies (quizás gota), pero él, imprudentemente, procuró obtener curación física más bien que curación espiritual.

(2 CRÓNICAS 16:14)

“De modo que lo enterraron en su grandiosa sepultura que él había excavado para sí en la Ciudad de David; y lo acostaron en la cama que había sido llenada de aceite balsámico y diferentes clases de ungüentos mezclados en un ungüento de confección especial. Además, le hicieron una quema funeral extraordinariamente grande.”

*** w05 1/12 pág. 20 Puntos sobresalientes del libro de Segundo de las Crónicas ***
16:13, 14. ¿Fue incinerado Asá? No. La “quema funeral extraordinariamente grande” alude, no a la cremación de Asá, sino a la quema de especias (nota).

*** it-1 pág. 806 Embalsamamiento ***
Las Escrituras dicen sobre el entierro del rey Asá: “Lo acostaron en la cama que había sido llenada de aceite balsámico y diferentes clases de ungüentos mezclados en un ungüento de confección especial. Además, le hicieron una quema funeral extraordinariamente grande”. Este texto no se refiere a la incineración del rey, sino a una quema de especias. (2Cr 16:13, 14.) Y en el caso de considerar este uso de ungüentos como alguna forma de embalsamamiento, es seguro que no era semejante al egipcio.

*** it-2 pág. 1007 Sepultura ***
Se acostumbraba a poner en estas vendas especias, como mirra y áloes. (Jn 19:39, 40.) En otras ocasiones el cuerpo se tendía sobre aceite y diferentes ungüentos, como se hizo en el caso del rey Asá. (2Cr 16:14.) La gran “quema funeral” que se menciona en este caso debe referirse a la quema de dichas especias, que producirían un incienso aromático.

*** it-2 pág. 1171 Ungüentos y perfumes ***
Los ungüentos perfumados preparados especialmente para emplearse en la preparación del cadáver para el entierro debían servir sobre todo de desinfectantes y desodorantes. (2Cr 16:14; Lu 23:56.) Pensando en ese uso, Jesús explicó que el que le hubieran untado en casa de Simón el leproso con aceite perfumado muy costoso, aceite cuya fragancia llenó toda la casa, era figurativamente “en preparación de [él] para ser enterrado”. (Mt 26:6-12; Jn 12:3.)

(2 CRÓNICAS 17:6)

“Y su corazón se hizo denodado en los caminos de Jehová, y hasta quitó de Judá los lugares altos y los postes sagrados.”

*** w09 15/6 pág. 12 párr. 4 Un pueblo “celoso de obras excelentes” ***
Asá “quitó los altares extranjeros y los lugares altos y quebró las columnas sagradas y cortó los postes sagrados” (2 Cró. 14:3). Y Jehosafat, movido también por su profunda devoción a Jehová, “quitó de Judá los lugares altos y los postes sagrados” (2 Cró. 17:6; 19:3).

*** w09 15/6 pág. 12 Un pueblo “celoso de obras excelentes” ***
Tal vez Asá eliminó los lugares altos donde se adoraba a los dioses falsos, pero dejó aquellos donde la gente acostumbraba adorar a Jehová. O quizá los lugares altos que destruyó fueron reconstruidos en la parte final de su reinado, por lo que su hijo Jehosafat tuvo que volver a destruirlos (1 Rey. 15:14; 2 Cró. 15:17).

(2 CRÓNICAS 17:17)

“Y de Benjamín estaba el hombre valiente y poderoso Eliadá, y con él había doscientos mil hombres armados con el arco y escudo.”

*** it-1 págs. 189-190 Armas, armadura ***
El “escudo pequeño” o “broquel” (heb. ma•ghén) es el que solían llevar los arqueros, y por lo general se consideraba un arma ligera, como el arco. Lo llevaban los arqueros benjamitas de la fuerza militar del rey Asá de Judá. (2Cr 14:8.) El broquel casi siempre era redondo, más frecuente que el grande y se usaba sobre todo en los combates cuerpo a cuerpo. Los escudos de oro que hizo Salomón muestran que el tsin•náh y el ma•ghén hebreos diferían considerablemente en tamaño, pues necesitó cuatro veces más oro para revestir el escudo grande que para el pequeño o broquel. (1Re 10:16, 17; 2Cr 9:15, 16.) Parece que al igual que tsin•náh, el término ma•ghén se usaba como nombre genérico de armas de guerra. (2Cr 14:8; 17:17; 32:5.)

(2 CRÓNICAS 18:25)

“Entonces el rey de Israel dijo: “Tomen a Micaya y devuélvanlo a Amón el jefe de la ciudad y a Joás el hijo del rey.”

*** it-2 pág. 107 Joás ***
6. Uno de los hombres a quienes Acab entregó al fiel profeta Micaya para que lo metiesen en prisión. Se le llama “el hijo del rey”. (1Re 22:26, 27; 2Cr 18:25, 26.) Aunque con esto puede darse a entender que era hijo de Acab, también puede indicar que era un oficial de ascendencia real, o que estaba relacionado estrechamente con la familia real.

(2 CRÓNICAS 19:3)

“No obstante, hay cosas buenas que se han hallado contigo, porque has eliminado del país los postes sagrados y has preparado tu corazón para buscar al Dios [verdadero]”.”

*** cl cap. 24 págs. 244-245 párr. 12 Nada puede “separarnos del amor de Dios” ***
12 El ejemplo de Jehosafat es aún más destacado. Cuando este buen rey cometió una locura, el profeta de Dios le recriminó: “Por esto hay indignación contra ti procedente de la persona de Jehová”. Aunque aquel mensaje inspirado sin duda lo sobresaltó, contenía la siguiente puntualización: “No obstante, hay cosas buenas que se han hallado contigo” (2 Crónicas 19:1-3). Por lo tanto, la justa cólera que sentía el Todopoderoso no le impidió ver los aspectos positivos del monarca. ¡Qué diferente de los seres humanos imperfectos! Cuando alguien nos irrita, tal vez nos volvamos ciegos ante sus puntos buenos. Y cuando somos nosotros los que pecamos, puede que la decepción, la vergüenza y la culpa no nos dejen ver nuestras propias virtudes. Recordemos, sin embargo, que obtendremos el perdón divino si nos arrepentimos y luchamos por no repetir los errores.

*** w05 1/12 pág. 21 Puntos sobresalientes del libro de Segundo de las Crónicas ***
19:1-3. Jehová busca lo bueno en nosotros aun cuando le demos motivos para enojarse.

*** w03 1/7 pág. 17 párr. 13 “Dios es amor” ***
13 La Biblia revela otra garantía de que Jehová nos ama: él busca lo bueno en nosotros y lo valora. Veamos el ejemplo de Jehosafat. Cuando este buen rey cometió una locura, el profeta de Dios le recriminó: “Por esto hay indignación contra ti procedente de la persona de Jehová”. El mensaje era sin duda impactante, pero contenía la siguiente puntualización: “No obstante, hay cosas buenas que se han hallado contigo” (2 Crónicas 19:1-3). Vemos, pues, que la justa cólera que sentía el Todopoderoso no le impidió ver las “cosas buenas”, o aspectos positivos, del monarca. ¿No es tranquilizador saber que tenemos un Dios que busca nuestros puntos buenos pese a que somos imperfectos?

(2 CRÓNICAS 19:4)

“Y Jehosafat continuó morando en Jerusalén; y empezó a salir de nuevo entre la gente desde Beer-seba hasta la región montañosa de Efraín, a fin de traerlos de vuelta a Jehová el Dios de sus antepasados.”

*** it-1 pág. 298 Beer-seba ***
Llegó a representar el extremo S. de la Tierra Prometida, tal como se expresa en la frase proverbial ‘desde Dan hasta Beer-seba’ (Jue 20:1), o a la inversa, “desde Beer-seba hasta Dan”. (1Cr 21:2; 2Cr 30:5.) Después de la división de la nación en dos reinos, Beer-seba siguió significando el límite meridional del reino de Judá, como se puede ver por las expresiones “desde Gueba hasta Beer-seba” (2Re 23:8) y “desde Beer-seba hasta la región montañosa de Efraín” (donde empezaba el reino septentrional de Israel). (2Cr 19:4.) En la época posterior al exilio se usó la expresión “desde Beer-seba hasta el mismo valle de Hinón” para referirse a la zona que ocuparon los repatriados de Judá. (Ne 11:27, 30.)
Había otras ciudades de la Tierra Prometida situadas al S. de Beer-seba, de la misma manera que algunas ciudades israelitas se encontraban al N. de Dan. Sin embargo, tanto Dan como Beer-seba estaban en las fronteras naturales del país. Beer-seba se hallaba al S. de las montañas de Judá, en el confín del desierto. Además, fue una de las ciudades principales de Judá (junto con Jerusalén y Hebrón), no solo por estar bien abastecida de agua para la agricultura y la cría de ganado, sino también porque era una encrucijada de caminos importantes. Una antigua ruta iba desde Egipto hasta Beer-seba por el “Camino de los Pozos” a través de Qadés-barnea, y se unía con otro camino, por el que viajaban las caravanas de camellos de los “reinos de las especias” de la península arábiga que se dirigían a Filistea o Judá. De Ezión-guéber, en el golfo de ʽAqaba, salía otra ruta que cruzaba el Arabá, luego giraba hacia el O., pasaba por la Subida de Aqrabim y conducía a Beer-seba. De Gaza, en la llanura filistea, partía una ramificación del Camino del Mar en dirección SE. que llegaba hasta Beer-seba. Por otra parte, la ciudad estaba comunicada con el resto de Judá por un camino que salía de ella en dirección NE., remontaba la meseta, se adentraba en las montañas de Judá hasta llegar a Jerusalén y continuaba hacia el N. (Gé 22:19.)

(2 CRÓNICAS 19:7)

“Y ahora, que el pavor de Jehová llegue a estar sobre ustedes. Tengan cuidado y actúen, porque con Jehová nuestro Dios no hay injusticia ni parcialidad ni aceptación de soborno”.”

*** w11 1/8 pág. 28 Un día de grandes ilusiones y expectativas ***
“Que el pavor de Jehová esté sobre ustedes”
Otro miembro del Cuerpo Gobernante, Anthony Morris, explicó el significado de la expresión bíblica “el pavor de Jehová” (2 Crónicas 19:7). Contrario a lo que pudiera parecer, estas palabras no aluden a ningún tipo de terror morboso, sino a un intenso deseo de hacer lo correcto, un respeto tan sincero que puede hacernos temblar.

*** w86 1/10 pág. 30 Preguntas de los lectores ***
¿Qué es soborno, y qué dice la Biblia al respecto? El diccionario de María Moliner define la palabra sobornar así: “Conseguir alguien con dádivas o regalos que un funcionario haga o deje de hacer cierta cosa en su favor, constituya o no injusticia o delito”. Por lo tanto, sobornar es dar dinero (o un regalo) a un juez para ejercer influencia en su decisión y pervertir la justicia. Sobornar también es ofrecer dinero para circunvenir la ley, tal como si se pidiera a un inspector de edificios o de automóviles que pasara por alto una violación.
Dios condena el sobornar al decir a los jueces israelitas: “No debes pervertir el juicio. No debes ser parcial ni aceptar soborno, porque el soborno ciega los ojos de los sabios y tuerce las palabras de los justos”. (Deuteronomio 16:19; compárese con Proverbios 17:23; Isaías 1:23; 5:23; 1 Samuel 8:3-5.) Jehová mismo pone el modelo, porque con él “no hay injusticia ni parcialidad ni aceptación de soborno”. (2 Crónicas 19:7; Deuteronomio 10:17.) Los cristianos que desean tener la aprobación de Dios rehúsan recurrir al soborno. (Compárese con Hechos 24:26.)

(2 CRÓNICAS 19:11)

“Y aquí está Amarías el sacerdote principal sobre ustedes para todo asunto de Jehová; y Zebadías hijo de Ismael el caudillo de la casa de Judá para todo asunto del rey; y como oficiales los levitas les están disponibles. Sean fuertes y actúen, y Jehová resulte estar con lo que es bueno”.”

*** it-1 pág. 109 Amarías ***
3. El principal sacerdote “para todo asunto de Jehová”, en particular los asuntos de carácter legal que se produjeron durante el reinado de Jehosafat. (2Cr 19:11.)

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