Cuál es el Significado de Desenlace - Concepto, Definición, Qué es Desenlace

Definición, Concepto, Significado, Qué es Desenlace


Concepto de Desenlace

1. Significado de Desenlace

La palabra desenlace es empleada de manera extendida en nuestro idioma para referir el final, la conclusión, de un hecho, acontecimiento, de una obra de teatro, de un relato, entre otras alternativas.
En las obras dramáticas escritas y en aquellas representadas en el teatro es en donde más nos podremos encontrar con este concepto.
Para identificarlo claramente, cabe destacar que el mismo se ubica detrás de aquel conjunto de hechos que continúan al clímax de una obra y que como tales se erigen como la conclusión de la historia. En este momento de la pieza es en el cual se resuelven las problemáticas y situaciones que vivieron los personajes a lo largo de la misma. Por caso es que el desenlace siempre será la escena final de una obra.
En una obra policial, será en el desenlace que se encontrarán a los responsables de un hecho delictivo o se despejarán las dudas de un caso de asesinato. O sea, en el desenlace siempre se aclara y se resuelve todo. Los espectadores, los lectores, desde que inician la lectura de una obra o se sientan en la butaca a presenciar una pieza teatral esperan con ansias la llegada del desenlace, en tanto, es frecuente que llegado el momento lo vivan con mucha emoción y adrenalina.
Por su parte, los desenlaces de las obras teatrales deben contar con las siguientes condiciones: ser necesarios, o sea, no ser el producto del azar; ser completo, es decir, todos los personajes deben resolver sus historias; ser sencillo y rápido.
Si nos metemos específicamente en el origen etimológico de la palabra, la misma refiere deshacer el nudo y como sabemos, justamente nudo se denomina a la parte central de una historia en la cual se presentan los problemas de los personajes, las situaciones de éstos se vuelven complejas y las intrigas proliferan. Entonces, en el desenlace se desatarán todos los nudos presentados.
Entre los sinónimos más populares de este término, sin dudas, destaca el de final, que justamente implica el cierre de una situación. Mientras tanto, la palabra que se contrapone es la de inicio, que indica el comienzo, el principio de alguna cuestión o hecho.

3. Definición y Qué es Desenlace

Un desenlace es una serie de acontecimientos que siguen al clímax de una obra dramática o narrativa, y que sirve como final o conclusión de la pieza. En el desenlace, se resuelven los conflictos del personaje (o de los personajes).
Planteamiento, nudo, y descenlace, en literatura
El desenlace es la escena final de una pieza de teatro, y donde se conoce la solución del problema. Obviamente también presenta la parte final de la acción, tanto en una obra literaria, como en una epopeya, o una novela. Es el fin de la intriga, la culminación de la investigación, el resultado final de la historia. En el teatro, el desenlace es el momento en el que todas las problemáticas creadas anteriormente « se aclaran » y « se resuelven ».
La palabra desenlace literalmente significa "deshacer el lazo" o "deshacer el nudo", y nudo se llama a la parte central de una historia, donde las situaciones se complejizan, donde los obstáculos se multiplican, donde los intereses en juego son amenazados y comprometidos, donde los resortes de los intereses personales se tensan y los hilos de las intrigas se mezclan. El desenlace desenreda todos los hilos, descubre o termina por descubrir todas las problemáticas, satisface la curiosidad excitada del lector o espectador, y completa la visión general de la obra. El desenlace es la última respuesta a esa serie de asuntos y de interrogantes, que en definitiva constituyen todo el interés de una lectura o de un espectáculo.
El desenlace según los casos muestra la muerte o las desgracias del héroe principal, o bien su definitivo e indiscutido triunfo, muestra la culminación y terminación de una obra o bien la concretización de una catástrofe, muestra una virtud generosamente recompensada o bien una inocencia aún más oprimida e injustamente tratada. El desenlace es la hora de la realidad o verdad definitiva, y el momento en el que todas las simpatías del lector son satisfechas o por el contrario deshechas.
Sea feliz o enormemente desdichado e injusto, el desenlace simplifica los planteamientos iniciales, aportando un final y/o una solución.
En el teatro clásico, el desenlace debe responder a tres exigencias básicas :
• Debe ser necesario, vale decir, no debería ser fruto del azar, ni resultado de un deus ex machina ;
• Debe ser completo, o sea, la suerte final de todos los personajes debería estar planteada ;
• Debe ser rápido y simple, o sea, esta parte de la obra debería ubicarse lo más cerca posible del fin de la pieza, en definitiva, justo antes del epílogo.
Ya sea en la comedia ya sea en la tragi-comedia, el desenlace es feliz, mientras que en la tragedia casi siempre es o debería ser desgraciado y catastrófico. Según Aristóteles, la poética distingue varios tipos de desenlaces : los infelices, los felices, y los mixtos, y unos y otros han sido recomendados por diferentes autores, según los géneros y las temáticas involucrados.
Los griegos pensaban que los desenlaces felices estaban reservados a la comedia, y que los desenlaces desgraciados convenían casi exclusivamente a la tragedia, y en donde los desarrollos y las fábulas allí insertas, no hacían otra cosa que asustar y espantar un poco más, o por momentos tranquilizar y distender. No obstante, varias obras-cumbre trágicas griegas, como Philoctete, Las traquinias, Ajax, Ifigenia en Áulide, etc., tienen desenlaces más bien felices, y según Aristóteles, ello así se hacía por condescendencia de los poetas hacia las debilidades de los espectadores, deseosos de terminar las tensiones de la obra con un final más reposado y con emociones más suaves, aún cuando ello se lograra traicionando el objetivo primordial de la tragedia.
Con frecuencia los desenlaces más o menos felices se lograban, tanto en el teatro como en la epopeya, por la vía de una explícita intervención de los dioses, que así desviaban los acontecimientos de su curso natural, y así sacando al poeta del embrollo en el que estaba como consecuencia del desarrollo de la acción. Es lo que se llama "Deus ex machina", medio cómodo y poco complicado, sobre el cual Horacio sabiamente aconsejaba de no abusar.