Cuál es el Significado de Manierismo - Concepto, Definición, Qué es Manierismo

Definición de Manierismo



1. Significado de Manierismo

Quizás uno de los estilos artísticos más subestimados, el Manierismo tomó lugar en Europa occidental en la segunda mitad del siglo XVI, cuando los elementos principales del Renacimiento empezaban a entrar en crisis. Si bien todavía mantenía muchas de las características más importantes del arte renacentista, el Manierismo significó un progresivo abandono de la proporción de las figuras, de la perspectiva espacial, del uso de líneas claras y definidas y de las expresiones mesuradas y dulces de los personajes renacentistas. Para muchos expertos, el Manierismo es un período de transición entre el arte renacentista y el arte barroco de los siglos siguientes.
El nombre de Manierismo tiene que ver con la idea de que los pintores de este período comenzaron lentamente a pintar “a su manera”, siguiendo las reglas generales de la pintura pero interpretando sus bocetos y lo que observaban de la realidad de modo único y personal. En muchos casos, el término manierismo fue utilizado con cierto tono despectivo al considerarse que los pintores de este estilo no representaban la realidad como esta debía ser representada, si no que realizaban copias inexactas de los autores renacentistas.
El Manierismo es sin dudas un estilo artístico en sí mismo y, como tal, no debe ser comparado con otros ya que gran parte de sus elementos característicos tuvieron una razón de ser. Como sucede con todos los estilos artísticos, el Manierismo representó un período de crisis no sólo artístico sino también a nivel social y político en el cual el desorden, la desesperanza, la puesta en duda de los valores renacentistas y diferentes conflictos contribuían a generar una representación alterada de la realidad.
Para el Manierismo dejó de ser importante retratar lo que se observaba de manera real y adecuada. En este sentido, este estilo artístico recurriría al uso de colores inapropiados o extraños (especialmente verdes y amarillentos para la piel, o colores muy resaltados en el conjunto de la obra), a proporciones desarregladas que volvían a las personas desequilibradamente altas y flacas, a expresiones claramente sufrientes y a cierta violencia en la temática de las obras.
Algunos de los pintores y artistas manieristas más reconocidos fueron El Greco, Tintoretto, Arcimboldo, Vasari, Fiorentino y algunas de las últimas obras de Miguel Ángel en las que los elementos característicos del arte renacentista empezaban a ser abandonados.


2. Definición de Manierismo

El manierismo (de “maniera”, manera o estilo semejante a otro, a la manera de otro artista, pero dándoles su propia impronta) aparece a fines del siglo XVI, en Europa occidental, como expresión del renacimiento tardío, pero en forma crítica a él, a causa de la crisis religiosa, política y económica, estando basados “o a la manera de” renacentistas como Miguel Ángel, que comenzó a usar él mismo técnicas manieristas y transgresoras, con la cúpula de San Pedro en Roma o la capilla de los Médici. Son sus representantes, los arquitectos de la escuela de Venecia, Andrea Palladio (1508-1580) que creó su propio estilo combinando formas clásicas con ornamentaciones y Giacomo Della Porta (1540-1602).
Las formas escultóricas, adquieren dramatismo, hay tensión en los movimientos, posiciones complicadas; y la libertad creativa quita la dependencia a las medidas, al espacio y a los formatos; o sea liberándose de la verdad sensitiva, de la realidad, para expresar sus propias visiones. En pintura se usan colores artificiales, contrastantes y fríos
Son otros ejemplos de manierismo, Benvenuto Cellini con su escultura fabricada en bronce, entre los años 1545 y 1554, “Perseo”, donde el héroe aparece parado sobre Medusa, su víctima monstruosa, cuya cabeza, sostiene tomada de los cabellos en su mano izquierda; y El Greco en pintura con el “Entierro del Conde de Orgaz” (1541-1614) con la representación de la muerte terrenal abajo, y el más allá en la parte superior del cuadro, con colores estridentes, iluminación no natural, para enfocar lo que al artista le interesa destacar. Las figuras se presentan alargadas, móviles, retorcidas y recortadas en los laterales, con desnudos en la parte alta, todas características que corresponden al manierismo. Le sucedió luego, el estilo barroco, en el siglo XVII.