Cuál es el Significado de Rococó - Concepto, Definición, Qué es Rococó

Definición de Rococó



1. Significado de Rococó

Se conoce bajo el nombre de Rococó al estilo artístico que reinó en algunos países de Europa en el siglo XVIII, justo antes de que el Antiguo Régimen cayera bajo la presión revolucionaria. El Rococó fue un claro representante de la vida lujosa y opulenta de la realeza europea no sólo porque estaba presente en todas sus expresiones artísticas, sino porque él mismo, con su recarga de detalles y curvas encarnaba el deseo de las clases más pudientes de demostrar su poder y su importancia por sobre los demás grupos sociales.
El Rococó fue especialmente fecundo en Francia, país en el cual tuvo excelente difusión al reconocerse como un estilo extremadamente refinado, delicado y lujoso. Para muchos especialistas, el Rococó fue una evolución un tanto más superficial del Barroco, estilo artístico en el cual la recarga de detalles y elementos ya estaba presente. Fue el estilo rococó el que llevaría al máximo punto la idea de detallismo y recarga, haciéndose esto visible en pinturas, esculturas, diseños arquitectónicos y hasta en la música. Al mismo tiempo, durante el período de mayor difusión del Rococó (aproximadamente entre 1730 y 1780), se acrecentaría el mobiliario y la decoración de interiores, ambos fenómenos que sabían aprovechar muy bien los supuestos del estilo en cuestión.
Para el Rococó era esencial la vuelta a la naturaleza, pero no una naturaleza desenfrenada y extremadamente sufriente (como la que podía representar en algunos casos el Barroco), sino a una naturaleza ahora delicada, suave y lujosa, en perfecta sincronización con la presencia humana. Tal es así que gran parte de las representaciones arquitectónicas y mobiliarias incluían numerosos detalles que eran copias de las formas de hojas o de plantas, con todas sus curvas y contracurvas. En muchos sentidos, la recarga decorativa sobre las estructuras arquitectónicas avanzó de tal modo que lo que importaba no era ya la construcción si no el modo en que esta fuera decorada posteriormente.
Tanto la pintura como la arquitectura, la decoración y el mobiliario serían entonces claros representantes de un estilo de vida relajado, deseoso de acceder al lujo y de estar en contacto con la naturaleza, el gozo y la diversión. Entre los artistas más importantes y representativos del Rococó encontramos a Watteau, Fragonard, Boucher, Chardin o Gainsborough. Una de las construcciones más significativas para el Rococó es sin duda alguna el impresionante Palacio de Versailles en Francia.


2. Definición de Rococó

La palabra rococó fue tomada por el francés, del latín vulgar “rocca” como “roc “ con el significado de roca y de allí surgió “rocaille” para designar despectivamente por sus críticos, las decoraciones hechas con ese material de conchas y piedras, que le daba a las expresiones artísticas forma irregular.
El rococó fue un estilo artístico individualista y refinado, variante del barroco, que surgió en el siglo XVIII, especialmente durante el reinado del francés Luis XV, que gobernó entre los años 1715 y 1774, con la influencia de madame de Pompadour, una de sus más célebres amantes.
Al igual que el barroco, el rococó presenta libertad de formas, en su mayoría intrincadas, lujo, movimiento, y ornamentación, pero los adornos del rococó son más delicados, más pequeños y menos recargados. Los colores son claros y luminosos. Mientras el barroco se circunscribía a ser el arte del monarca absolutista Luis XIV, el rococó es más social, alcanzando a la burguesía y trascendiendo la vida cortesana.
Los temas son muy poco religiosos, pues la mayoría se refiere a la vida en la corte, desnudos, y escenas pastoriles y galantes, o sea, los temas son propios del humanismo, de la vida cotidiana y de la naturaleza.
Si bien el exterior de los edificios tenía formas simples, predominando lo circular y con grandes ventanales; el interior era decorado en forma sutil, pero suntuosa. Esta tendencia se vio también reflejada en la ropa, en los peinados, en el mobiliario, en los carruajes y las embarcaciones, y se expandió a otros países, como a Alemania, donde también abarcó lo religioso. Fue reemplazado por el estilo neoclásico alrededor del año 1770.


3. Concepto de Rococó

El Rococó es un movimiento artístico nacido en Francia, que se desarrolla de forma progresiva entre aproximadamente los años 1730 y 1760.
El rococó es definido como un arte individualista, antiformalista y cortesano. Se caracteriza por el gusto por los colores luminosos, suaves y claros. Predominan las formas inspiradas en la naturaleza, la mitología, la belleza de los cuerpos desnudos, el arte oriental y especialmente en los temas galantes y amorosos. Es un arte básicamente mundano, sin influencias religiosas, que trata temas de la vida diaria y las relaciones humanas, un estilo que busca reflejar lo que es agradable, refinado, exótico y sensual.
Según Étienne-Jean Delécluze, el término «rococó» fue inventado en torno al año 1797 como una broma por Pierre-Maurice Quays, alumno de Jacques-Louis David. Supuestamente se trataría de una asociación de las palabras francesas "rocaille" y "baroque" (barroco), la primera de las cuales designa una ornamentación que imita piedras naturales y ciertas formas curvadas de conchas y mariscos. El término rococó tuvo durante mucho tiempo un sentido peyorativo, antes de ser aceptado a mediados del siglo XIX como un término propio de la historia del arte.
Su precedente se sitúa en los inicios del siglo XVIII coincidiendo con la regencia de Felipe de Orleans, cuando empezaron los tímidos cambios que anunciaban el final del estilo tardobarroco y su evolución hacia la expresión de un gusto más contemporáneo, independiente y hedonista, contrapuesto al arte oficial, inflexible y ostentoso del reinado de Luis XIV. La transición del rococó, también conocido como el «estilo Luis XV», a nuevas formas y expresiones artísticas empezó hacia 1720.
Este estilo, llamado en su tiempo «del gusto moderno», fue despreciado por sus críticos y detractores neoclasicistas con la palabra rococó, que es una composición de «rocaille» (piedra) y «coquille» (concha marina), puesto que en los primeros diseños del nuevo estilo aparecían formas irregulares inspiradas en rocas marinas, algas y conchas. Otras versiones buscan el origen en rocaille, un tipo de ornamentación de los decoradores de grutas de los jardines barrocos y que se distinguía por su profuso ensortijamiento. Aunque el Rococó haya sido un arte convencionalista y cortesano, es un ejemplo de cómo el arte es expresión de la vida social y de cómo un estilo puede estar dirigido a individuos dentro de dicha sociedad y no a sus monarcas o dioses.
El estilo se expresa sobre todo en la pintura, la decoración, el mobiliario, la moda y en el diseño y producción de objetos. Su presencia en la arquitectura y la escultura es menor, puesto que su ámbito fundamental son los interiores y, en menor grado, las composiciones monumentales.
Las excavaciones entre 1738 y 1748 de Pompeya y Herculano y su divulgación despertaron una verdadera fascinación por el «gusto a la griega», embrión del que, una vez consolidado, conoceríamos como Neoclasicismo y que coincide con el reinado de Luis XVI. Durante este periodo el rococó mantuvo una gran hegemonía sobre los demás.