Cuál es el Significado de Bestiario - Concepto, Definición, Qué es Bestiario

Definición, Concepto, Significado, Qué es Bestiario


Bestiario – Definición de Bestiario, Concepto de Bestiario, Significado de Bestiario

1. Concepto de Bestiario

En el ámbito de la Literatura se designa como bestiario a aquella colección de historias fabulosas sobre animales reales o bien de ficción, popularmente conocidos como bestias.
Cabe destacarse que estos compendios de fábulas se hicieron sumamente famosos en la Edad Media, la gente se desesperaba y animaba muchísimo leyendo sus páginas que describían las acciones de estos animales, que en muchos casos hasta presentaban atributos humanos, características monstruosas, y su interacción con el mundo natural que los rodeaba.
En Francia y en Inglaterra, los bestiarios, supieron alcanzar una enorme popularidad en el siglo XII y la mayoría eran el resultado de recopilaciones de historias escritas hace cientos de años atrás.
El primer bestiario, titulado Physiologus, se cree que fue escrito entre los siglos II y IV, en Alejandría, Grecia. En él se relataban las aventuras de diversos animales, plantas, rocas y criaturas fantásticas, y todas ellas se encontraban asociadas a frases de tipo moralizantes.
Una de las características más destacadas era que cada historia se acompañaba de una lección moral, promoviéndose además que el mundo natural era la auténtica creación de Dios y que por caso, a cada criatura, Dios, le había dado una misión en la tierra que debía cumplir conforme.
Por tal cuestión es que al bestiario se lo ha considerado en la literatura una viva expresión simbólica de los animales. Uno de los ejemplos más representativos para mencionar es el de los pelícanos, un ave de la cual se decía en estos libros, en clara alusión a Jesucristo, que abría su pecho para darle vida con su propia sangre a sus hijos.
Los personajes legendarios que desfilaban por los bestiarios fueron pensados en la región de la Mesopotamia y desde allí comenzarían a extenderse fantásticamente a otras culturas de oriente y de occidente. Aún más, hay muchas bestias que se encuentran estrechamente asociadas a determinadas comunidades.
Muchos artistas y autores de renombre han escrito sus propios bestiarios, tal es el caso de: Leonardo Da Vinci, Julio Cortázar y Saul Steinberg, entre otros.
Por otra parte, se llama bestiario a aquel hombre que en el pasado luchaba con fieras salvajes en los circos romanos.

2. Definición de Bestiario

Un bestiario (o bestiarum vocabulum) es un compendio de bestias. Se hicieron muy populares durante la Edad Media en forma de volúmenes ilustrados que describían animales, plantas ó motivos orgánicos de la naturaleza. La historia natural y la ilustración de cada una de estas bestias se solía acompañar con una lección moral, reflejando la creencia de que el mundo era literalmente la creación de Dios, y que por tanto cada ser vivo tenía su función en él. Por ejemplo, el pelícano, del que se creía que se abría su propio pecho para dar vida a sus polluelos con su propia sangre, era, a través de su sacrificio, una viva representación de Jesucristo. El bestiario, por tanto, es también una referencia al lenguaje simbólico de los animales en la literatura y el arte cristianos de occidente.
Un gran número de criaturas legendarias fueron imaginadas por vez primera en los valles mesopotámicos entre los ríos Tigris y Éufrates. Luego, desde aquellas culturas, con frecuencia se difundieron en oriente y occidente. Es el caso del Ave Fénix, por ejemplo, o la serpiente de varias cabezas que puede identificarse en la iconografía de diferentes civilizaciones. Algunas bestias mitológicas se caracterizan por reunir atributos animales y humanos, otras, quizá incluso más "monstruosas" reúnen simbólicamente la combinación de dos especies animales.
Los bestiarios fueron especialmente populares en Inglaterra y Francia cerca del siglo XII, y consistían principalmente en recopilaciones de textos anteriores. El primer bestiario conocido en la forma en que más tarde ganaría popularidad era un antiguo volumen griego anónimo de entre los siglos II y IV conocido como Physiologus, que resumía conocimiento y sabiduría antiguos sobre animales en las obras de autores clásicos como la Historia de los animales, de Aristóteles de Estagira, así como otras obras de Heródoto, Plinio el Viejo, Cayo Julio Solino, Claudio Eliano, y otros naturalistas.
Tras el Physiologus, San [[Isidor expandieron el mensaje religioso con referencias a pasajes de la Biblia y la Septuaginta. Ellos y otros autores expandieron o modificaron libremente modelos preexistentes, refinando de forma constante el contenido moral, sin interés o acceso a más detalles respecto al contenido en hechos. Sin embargo, los coloristas relatos sobre estas bestias fueron ampliamente leídos, y en general tomados como ciertos. Algunas observaciones encontradas en los bestiarios de la época, como la migración animal (principalmente en los pájaros), fueron descartados por los filósofos naturales de épocas posteriores, solo para ser redescubiertas por la ciencia moderna.
El artista italiano Leonardo da Vinci también escribió su propio bestiario.
El bestiario más conocido de su tiempo es el Bestiario de Aberdeen. Hay muchos más, y hoy en día sobreviven más de cien manuscritos.
En tiempos más modernos, artistas como Henri de Toulouse-Lautrec y Saul Steinberg han producido sus propios bestiarios. Julio Cortázar escribió un libro de cuentos titulado Bestiario que no guarda relación con los bestiarios de la la Edad Media (o mejor dicho, guarda simplemente una relación de alusión poética). Los escritores de ficción de fantasía suelen inspirarse en las extraordinarias bestias descritas en la mitología, los cuentos de hadas y bestiarios medievales. Los "mundos" creados en las obras de fantasía pueden tener sus propios bestiarios. De forma análoga, los autores de juegos de rol de fantasía a veces compilan sus propios bestiarios como referencia, como es el caso del Manual de Monstruos para Dungeons & Dragons.
No es tampoco infrecuente que los videojuego de rol con una gran cantidad de enemigos distintos incluyan algún tipo de bestiario, en la forma de listas de criaturas comentadas.
El único bestiario escrito en castellano que se conserva en el mundo data de 1570 titulado Bestiario de Juan de Austria escrito por Martín Villaverde y su original se encuentra en Monasterio de Santa María de La Vid (Burgos).