Cuál es el Significado de Paleografía - Concepto, Definición, Qué es Paleografía

Paleografía – Su Definición y Conceptos  


Paleografía – Definición de Paleografía, Concepto de Paleografía, Significado de Paleografía

1. Concepto de Paleografía

La Paleografia (del griego, con significado de escritura antigua) es la ciencia cuyo objeto de estudio es el origen, época, evolución, condicionamientos y características de los viejos escritos, en especial los que preceden a la invención de la imprenta. Requiere conocimiento de las lenguas antiguas y sus signos gráficos, lo que no es para nada una tarea sencilla, sino que requiere de profundos estudios teóricos y prácticos.
El primer trabajo de este tipo hecho sistemáticamente y bajo el nombre de Paleografía, data del año 1708 y pertenece a Bernard Montfaucon: “Paleographia”, aunque desde la antigüedad ya se efectuaban tanto en Grecia como en Roma, este tipo de investigaciones.
Los signos romanos sufrieron deformaciones y abreviaturas durante el medioevo lo que dificulta su lectura y obliga a un estudio profundo. En la modernidad el poeta humanista Francesco Petrarca (1304-1374) recorrió Europa buscando códices, y es por ello, un gran precedente en este tema.
El monje francés, Jean Mabillon (1632-1707) también es un precursor de la Paleografía, al estudiar críticamente los documentos antiguos para descubrir falsedades. En1703 se publicó fruto de su esfuerzo una recopilación de documentos, conocido como las Actas de la Orden de San Benito.
Entre las ramas de la Paleografía podemos diferenciar, la Paleografía Diplomática, que examina los signos lingüísticos contenidos en los documentos; la Paleografía Numismática, que los analiza en las monedas y medallas; la Paleografía Bibliográfica, que lo hace en los libros, y la Paleografía Epigráfica que se dedica a estudiar la escritura plasmada en lápidas y otras manifestaciones arquitectónicas.
Sirve como ciencia auxiliar de los estudios históricos, literarios, lingüísticos, archivísticos y filológicos.
En otro sentido, se llama edición paleográfica cuando un texto antiguo se reproduce con exactitud, con las características de sus signos originales.

2. Definición de Paleografía

La paleografía (del idioma griego παλαιός : palaiós, antiguo, viejo y γράφειν: graphein, el escrito o γράφεια: graphía, escritura) es el estudio de las escrituras antiguas; es la ciencia que tiene que descifrar los escritos de épocas anteriores a la nuestra. Por tanto, otra de sus finalidades será poder datar los manuscritos objeto de su estudio.
En un sentido más general, la paleografía es, fundamentalmente, el estudio de manuscritos antiguos y medievales, de cualquier lengua. Siendo a su vez la práctica de leer un texto de un manuscrito, analizando los estilos de las grafías o letras antiguas y su evolución ya sea sobre papiro, pergamino, ostraca, madera, o papel encerado.
La paleografía acompaña a la diplomática en el auxilio de la crítica histórica, formando un gran elenco de disciplinas, cumpliendo cada una su misión pero, con el solo objetivo de hacer de la historia un objetivo análisis de los hechos pasados.
Es con la codicología donde aporta sus más valiosas luces en orden de la crítica histórica, en especial cuando se refiere a la datación y origen de manuscritos como producto de un ambiente cultural, con respecto a los textos manejados por el autor. No podemos olvidar que para este estudio crítico que hace la Paleografía con la Codicología, se incluyen abreviaturas, los errores de copias, notas marginales y miniaturas. Este conjunto de elementos son de suma importancia para que nuestras disciplinas puedan determinar con exactitud, el origen y el sentido de un escrito antiguo.
Los datos más antiguos del estudio sistemático los tenemos del siglo primero antes de Cristo. Sin embargo para los siglos XII y XVI fueron entrando el uso de las lenguas vulgares en las escrituras antiguas apagando un poco la latina, y la apaga más aún la invención de la imprenta, quedando siempre un pequeño resto donde la caligrafía manuscrita es utilizada sobre todo por escribas y notarios. Podemos hablar entonces del desarrollo de la paleografía latina del siglo I al siglo XVIII.
El paleógrafo debe dominar bien la lengua de los textos y sus particularidades gráficas, o sea, los estilos, las abreviaturas y los anagramas, ligogramas y nexogramas, entre otras. Dichos conocimientos son esenciales para que el paleógrafo pueda descifrar el texto antiguo, así como asignarle una fecha y un lugar de origen.
El paleógrafo es como un detective de lo antiguo, un arqueólogo de las letras y los textos, que con su trabajo ayuda a descifrar muchas incógnitas del pasado histórico de la humanidad, aunque siempre bajo la limitación de lo estrictamente escrito, es decir, que puede descifrar lo que un texto antiguo dice, pero nunca -sólo por el simple acto del desciframiento- acreditar como verídico o real lo que se dice en el mismo, tarea esta que finalmente quedará relegada a la disciplina arqueológica, quien finalmente se encargará de confirmar, o refutar, los datos revelados por el trabajo del paleógrafo.