Definición de Laca

Laca - Su Significado, Definición y Concepto

Definición y Concepto de Laca

Definición de: Laca

La laca es una resina utilizada en la producción de artesanías y objetos de madera, con el fin de proporcionar resistencia y dureza al objeto, además de darle un acabado brillante o mate.
La laca más común es la de nitrocelulosa, que es muy popular por tener un secado bastante rápido, a diferencia de lacas hechas a base de otras sustancias. Es usada en muebles, artículos de madera y producción de instrumentos musicales, y durante un buen tiempo también se utilizó en la industria automotriz. La forma preferida de aplicarla es mediante aerosol, ya que proporciona capas más uniformes, y puede ser pu
lida varias veces hasta alcanzar el efecto deseado.

Pese a sus ventajas prácticas, la laca de nitrocelulosa es inflamable y tóxica. Tiene que transcurrir aproximadamente un mes desde su aplicación para que los componentes tóxicos usados en su producción se evaporen por completo.
Otro tipo de laca es la acrílica, que es transparente y que se obtiene gracias a la polimerización de algunos derivados del ácido acrílico. Entre sus ventajas se encuentra un tiempo de secado excepcionalmente rápido, y también fue usada en automóviles hasta que alternativas más duraderas y resistentes a las adversidades del clima fueron desarrolladas.
Dado que las lacas anteriormente mencionadas usan solventes tóxicos que posan un riesgo no solo para la salud sino también para el medio ambiente, mucho trabajo se ha destinado al desarrollo de lacas basadas en agua. Estas son mucho menos tóxicas y no son hostiles con el medio ambiente, y las más recientes producen resultados aceptables. En aplicaciones de interiores de automóviles y muebles, las lacas a base de agua poco a poco han ido reemplazando a otras alternativas más tóxicas.
En algunos países, también se le llama laca al aerosol para el cabello, que sirve para peinarlo con un toque de firmeza, mientras se conserva cierta naturalidad en el estilo.

Concepto de: Laca

(Del árabe lakk); sust. f.

1. Especie de resina translúcida, frágil y de color rojo producida por las secreciones que provocan las picaduras de diversos insectos de las especies Laccifer y Tachardia en las ramas de algunos árboles asiáticos: la laca procede, principalmente, de un árbol de la variedad rhus vernicifura.
2. [Arte] Barniz brillante, duro y sólido fabricado con esta sustancia y empleado, principalmente, en el arte tradicional oriental: la fabricación de laca es una actividad de artesanía tradicional en China.
3. [Arte] Objeto de tipo artístico recubierto con este barniz: visitamos un museo oriental en el que vimos varias lacas japonesas.
4. [Por extensión] Sustancia albuminosa semejante a este barniz que se utiliza en pintura: este pintor se ha especializado en la pintura con laca.
5. Pigmento rojo obtenido de un insecto llamado cochinilla, de la raíz de la rubia o del palo de Pernambuco: la laca obtenida de la cochinilla ha sido utilizado como fuente de colorante natural en México y Perú desde tiempos precolombinos.
6. Cosmético fabricado con una sustancia incolora y empleado para proporcionar fijación al peinado: se ha prohibido el uso de lacas en aerosol porque perjudican la capa de ozono.

Modismos
Laca de uñas. Producto de belleza fabricado con un sustancia transparente o de color que se emplea para dar brillo o pintar las uñas.

Sinónimos
(1) Almáciga, almaste, almástica, gomorresina, resina; (2) maque, zumaque del japón.

(2) [Química]

Capa de barniz que se endurece pronto y que proporciona brillo a la superficie en que se aplica. Es una solución de un soluto que puede ser alguna resina, celulosa, alcohol, etc., en una sustancia volátil. En la actualidad existen lacas que se preparan en el momento de usarlas y se endurecen por simple mezcla entre los componentes, y por tanto tienen una duración limitada. Algunas lacas procedentes de resinas fenólicas requieren la adición de un endurecedor antes de usarlas. Entre los diferentes tipos de lacas se pueden encontrar:

-Las lacas al óleo pueden ser exentas de resinas, a base de aceite estabilizado, que suelen contener un pigmento; o lacas con resinas, que a su vez pueden llevar poco de aceite (magras) o mucho (grasas).
-Las lacas de nitrocelulosa son transparentes o de color, se utilizan principalmente para el barnizado de automóviles; contienen, además de nitrocelulosa, disolventes casi siempre reblandecedores y resinas, aparte de pigmentos (salvo las lacas transparentes). Estas lacas se secan con rapidez.
-Las lacas de resinas artificiales también son transparentes o de color. Constituyen las de máxima aplicación en el campo de la pintura. En parte se confunden con las lacas al óleo y con las lacas de nitrocelulosa, puesto que éstas contienen también resinas artificiales.

(2 y 3) [Historia del Arte]

La laca es una resina que procede de una variedad de árbol denominada rhus vernicifura, autóctona del sur de China. Si es tratada en estado crudo, la laca envenena en contacto con la piel, pero si es aplicada en finas capas sobre madera, bambú, seda o mimbre, crea una superficie compacta muy duradera y práctica, tanto para usos domésticos, para la conservación de alimentos, como para fines artísticos y decorativos.

Para estos últimos, se emplea un proceso por el que, una vez aplicadas las diferentes capas necesarias para formar cuerpo con el objeto que se quiera recubrir, se realiza la decoración, para la cual se pueden utilizar diferentes técnicas, dependiendo del resultado que se desee. La laca pintada es la técnica más difundida, seguida de la laca esculpida o las incrustaciones de madreperlas y metales preciosos, como el oro y la plata, para conseguir mayor efectividad decorativa. En la última fase del proceso de fabricación, y una vez decorada, se cubren los objetos con nuevas capas de laca más o menos traslúcidas, sometidas a un pulido uniforme que hace que la decoración se quede en la superficie.

Se puede laquear cobre, madera, cartón o metal, después de someter el barniz empleado a varias operaciones que varían en su procedimiento según las zonas geográficas. Al barniz se le agrega aceite, sulfato de hierro y vinagre de almidón, calculando la dosis según el grado de consistencia y de transparencia que se quiera obtener. Para las lacas de color negro se emplea una mezcla de carbón animal y aceite de té; para el amarillo se agrega al aceite hiel de cerdo; las que imitan la venturina se obtienen salpicando el barniz amarillo con polvo de oro; y las rojas se consiguen con una sustancia segregada por la cochinilla.

Cuando el mueble u objeto que se quiere laquear es de madera, se encolan las distintas piezas de que se compone, se tapan las desigualdades con piedra pulverizada finamente y cola muy clara, y después se agrega una capa de estuco de arcilla calcinada y de barniz oscuro disuelto en agua, o bien se cubre la madera con una tela fina de Baehmeria encolada, de modo que no forme arrugas. Una vez seca se pulimenta con piedra pómez y en seguida se extiende con una brocha una mezcla de polvo de esmeril, bermellón, goma guta y hiel de buey. Cuando se haya producido el secado y endurecimiento de la mezcla, se vuelve a dar otra capa, sobre la que ya se puede aplicar el laqueado, dándole varias manos de barniz que no deben bajar de tres ni exceder de dieciocho, con un papel fino y plano.

Después de cada mano de barniz, el objeto barnizado se traslada a un secadero especial, sometiéndolo a sendos pulimentos. Cuando el objeto se decora se calca el dibujo correspondiente y se pinta con ligereza sin repetir los trazos, pues no se puede pasar el pincel dos veces ni retocar.

Las lacas esculpidas se cubren con una pasta espesa, que es una especie de barniz rojo compuesto de estopa fina de sertica nivea de papel reducido a papilla por la cocción y de cáscaras de huevo, mezclado y batido con aceite de camelia. Se reviste el objeto con esta pasta, se cincela y se cubre con varias capas de barniz rojo.

Todas estas operaciones requieren una gran seguridad de pulso, una labor muy esmerada y un espacio largo de tiempo de operación a operación; el resultado de todo ello es que algunas obras suponen varios años de trabajo.

La composición de los dibujos y las esculturas de los objetos laqueados suele ser confusa y recargada, predominando en los primeros los paisajes, y en los relieves y esculturas los dragones retorciéndose entre lenguas de fuego, las divinidades con sus atributos, los genios simbólicos pasando entre nubes, etc. Tanto en China como en Japón se aplica la laca sobre todo a objetos de adorno, aunque también se laquean bandejas, platos, cajas, estuches y muebles de pequeñas dimensiones.

En la actualidad, la Industria del laqueado ha perdido gran parte de la calidad que la caracterizaba tanto en Japón como China, como consecuencia del deseo de abaratar la mano de obra y de producir en gran cantidad para la exportación.

La laca en China

La laca es un material que en China se utiliza desde el Neolítico, época en la que era utilizada mayoritariamente para recubrir los instrumentos que se usaban para comer, algunos adornos e incluso objetos para los sacrificios rituales. No obstante, fue entre los siglos VIII y III a.C. cuando se crearon los primeros objetos de laca en las formas más exquisitas que rápidamente fueron demandados por la alta sociedad. En un breve período de tiempo el uso de la laca se había generalizado, y era utilizada para toda clase de objetos.

Los motivos decorativos más característicos de esta primera etapa eran dragones simbólicos, serpientes, aves fénix y pájaros, así como escenas de cantos y danzas en la corte, o de jardinería y caza.

Durante el gobierno de la dinastía Han, en torno al siglo III a.C., la industria de la laca tuvo un gran desarrollo en contraposición con los objetos de bronce que iniciaron su etapa de decadencia. Posteriormente, bajo la dinastía Tang, la técnica de lacar objetos con incrustaciones de madreperla y oro tuvo una gran difusión que ha quedado patente en espejos, cajas de cosméticos y tocador e instrumentos musicales.

La dinastía Song aportó a la historia de la laca diseños más elaborados, realizados con hilos de oro. Esta técnica tuvo gran repercusión en Japón, donde se desarrollaron diferentes técnicas de incrustaciones de metales que alcanzaron una gran maestría.

En los talleres de la corte de la dinastía Ming, la laca ocupó un lugar importante en la producción de objetos suntuosos, donde se utilizaron casi todas las técnicas decorativas, teniendo quizá una mayor importancia la técnica del vaciado o esculpido de la laca, creando objetos con efectos tridimensionales. Durante el reinado de la última dinastía, la Qing, se perpetúo el trabajo de los talleres de la corte con la creación de un suntuoso mobiliario cortesano. Por otra parte, estos talleres y los situados en el sur del país ampliaron su producción destinada a las obras de exportación, destacando entre éstas las llamadas "lacas de Coromandel", aplicadas casi siempre sobre biombos, muy apreciados en Europa.

La laca en Japón

Los primeros ejemplos de objetos laqueados en Japón datan del período Nara, en torno al siglo VIII, y en ellos se puede ver la gran influencia recibida del arte y la cultura chinas.

La innovación más interesante que se produjo en el periodo Heian fue el maki-e (pintura jaspeada), que es una técnica específicamente japonesa que consiste en dibujar el diseño con laca sobre una hoja de papel muy fibroso para después presionarlo sobre una superficie laqueada; más tarde se retiraba el papel y se espolvoreaban oro y plata en polvo sobre la laca aún húmeda.

Durante el periodo siguiente, el Kamakura (1185-1333), la laca tallada alcanzó una gran popularidad, y tras éste hay que destacar el período Momoyama, en el que los objetos laqueados alcanzaron un importante desarrollo, como resultado de la pasión por el dorado que existía en esta época. Bañados generalmente en un intenso color negro, las cajas para pinceles, cosméticos o incienso, espejos, mobiliario, vainas de espadas, etc., captan el brillo de la luz sobre el polvo de oro soplado sobre su superficie cuando todavía está húmeda, mediante virutas dejadas caer o determinadas partes de los motivos coloreados con este metal. Los trabajos en laca realizados durante este período pueden dividirse en cuatro grupos: los que siguen las líneas del estilo tradicional, los de estilo kodai-ji, las lacas nanban, y los objetos de uso diario, con nuevas formas funcionales lacadas simplemente en rojo o en negro, y sin decoración.

El grupo que mejor refleja, no obstante, el gusto de los patrones del Momoyama son las lacas llamadas kodai-ji; su nombre tiene su origen en el nombre del templo Kodai de Kyoto, construido en el año 1605 o 1606 por la viuda de Toyotomi Hideyoshi como mausoleo para ambos. Entre los numerosos objetos donados para la decoración de éste, existen unas treinta piezas de laca cuyas características han dado nombre al estilo. Los elementos decorativos de esta variedad de lacas suelen ser las hierbas y plantas de otoño combinadas con estilizados crisantemos o flores de paulonia, temas propios del emblema de Toyotomi Hideyoshi (véase Orden del Crisantemo). Quizás la característica más destaca sea el hecho de que su superficie frecuentemente aparece dividida por una línea diagonal, en ocasiones incluso en zigzag. El impacto visual de este recurso reside en el acentuado contraste entre los diseños de los principales campos decorativos, que implica una marcada diferencia entre los colores: una zona negra y otra predominantemente dorada, con lo que en el uso de diferentes motivos pueden contrastarse las curvas de las plantas de otoño con la rectitud de las líneas marcadas por las cañas de bambú.

Las técnicas empleadas en la ejecución de las lacas del tipo kodai-ji suelen ser hiramaki-e, e-nashiji y harigaki. La primera consiste en aplicar el oro, la plata y los polvos de diferentes colores cuando la laca está a medio secar, y una vez seca se pule. Esta técnica se diferencia de otras en que su diseño no sobresale de la superficie, no presenta realce. E-nashiji es un tipo de técnica en la que el oro aparece salpicado sobre la superficie imitando la textura granulada y arenosa de la pera; frente al uso normal de emplearlo como fondo, se incorpora a los elementos del diseño principal. La tercera de las técnicas, el harigaki o grabado de aguja, se basa en marcar el dibujo mediante líneas sobre la última capa de laca todavía húmeda; para conseguirlo se emplea una aguja de bambú o de sauce. Esta técnica, inventada en el período Muromachi, se hizo popular durante el período Momoyama, y continuó siendo utilizada durante el período Edo.

Realmente ninguna de estas técnicas era una innovación, pero por primera vez su uso se generalizó, a lo que contribuyo el hecho de que los objetos lacados hubieran dejado de ser de disfrute único de la clase dirigente.

Las lacas japonesas comenzaron a ser introducidas en Europa a principios del siglo XVII y en tiempos de Luis XV, llegando a excitar de tal modo la curiosidad que muchos industriales se dedicaron a construir muebles, juguetes y objetos de adorno, entrepaños, carrocerías, etc. laqueados que no podían competir con los hechos en China y Japón, a los que sólo se parecían en su aspecto, abriendo, en suma, un amplio mercado de imitaciones e incrementando de manera notable el valor de los objetos originales traídos desde el territorio nipón.

La laca en Occidente

La técnica del laqueado se conocía en Europa desde el Renacimiento, pero hasta el siglo XVII no existió un comercio floreciente de muebles y otros objetos procedentes de Oriente. Sin embargo, importar este tipo de piezas originales era demasiado caro, y como consecuencia los europeos intentaron imitar esa técnica, que es lo que se conoce como "laca japonesa", que consiste en cubrir la madera con una capa muy fina de yeso mate (o escayola mezclada con pegamento) para lograr una superficie dura sobre la que se extiende con un pincel un barniz negro o coloreado compuesto por una resina disuelta en alcohol. Después se aplica una decoración en relieve, bajorrelieve o pintada, por lo general de tipo pseudoriental. Esta técnica se utilizó sobre todo en los escritorios y en los arcones.

En países como Inglaterra, Francia, Alemania y Holanda se realizaron un elevado número de piezas con laca japonesa gracias a un libro que difundía está técnica y que fue escrito por John Stalker y George Parker en 1688. El artesano más destacado dentro de este oficio fue Gerhard Dagly, de Lieja, que trabajó en la corte de Federico III de Prusia. Su estilo se caracteriza por la decoración con colores primarios sobre un fondo blanco, algo bastante diferente del estilo oriental, cuyos tonos favoritos eran el negro, el rojo y el dorado.

En esta época se realizaba en Inglaterra la llamada "laca de Bantam", una imitación bastante tosca de la "laca de Coromandel". En Francia, los hermanos Martin crearon la laca "vernis Martin", una imitación muy conseguida de la laca oriental. Aun cuando en Europa se realizaron algunos objetos laqueados de gran calidad, no llegaban a tener el lustre y la delicadeza artística de los objetos orientales auténticos.

A mediados del siglo XVIII la laca japonesa entró en un período de decadencia, aunque experimentó un renacimiento en el siglo XIX, en que se utilizó como decoración y protección del papel mâché, por entonces muy popular en Inglaterra, Francia y algunos países de América.



Significado de: Laca

La laca es una sustancia que se forma en las ramas de ciertos árboles a partir de la exudación que generan las picaduras de insectos que mueren envueltos en el líquido que hacen fluir. Dicha sustancia, que es traslúcida y resinosa, se utiliza para desarrollar un barniz duro y brillante.
El insecto que produce la laca (el Laccifer lacca) habita en árboles del este asiático. La laca, por lo tanto, procede de esa región, especialmente de la India. Cuando la sustancia es recogida, molida y cocida con otras resinas y minerales, se crea la goma laca que se emplea en tintas, barnices, adhesivos y otros productos.
El concepto, por extensión, se utiliza para denominar a diversas cosas vinculadas a la laca. Puede tratarse de la sustancia aluminosa coloreada que se añade a la pintura; la sustancia incolora que se usa para fijar el peinado; el color rojizo que se obtiene de la cochinilla, del palo de Pernambuco o de la raíz de la rubia; o del objeto que está barnizado con laca.
A los objetos pintados o recubiertos con laca se los denomina laqueados. Un mueble laqueado se destaca por su brillo y por su resistencia. Es posible pulir y encerar sobre la laca que, además, ofrece un secado muy rápido.
La laca para el cabello, por su parte, permite conservar el peinado durante un tiempo prolongado y aporta brillo. Debido al elevado contenido de alcohol de muchos de estos productos, no se recomienda su uso cotidiano y se sugiere esparcir la laca a no menos de 20 centímetros de distancia de la cabeza.