Definición de Perfección

Perfección - Su Significado, Definición y Concepto

Definición y Concepto de Perfección

Definición de: Perfección

Palabra que proviene del latín perfectío y que refiere a la calidad de perfecto. En términos jurídicos se utiliza para definir la fase y el momento en que nacen los derechos y obligaciones al concurrir todos los requisitos.
Para la teología, la perfección es un atributo divino que responde al Ser Supremo de Dios, tan completo y perfecto que no puede pensarse en otro ser que tenga las mismas cualidades. A su vez, la perfección religiosa cristiana está determinada por el estado canónico que obliga a mejorar la vida cristiana mediante la profesión de los votos de castidad, obediencia, pobreza y de desapego al mundo.

Los escolásticos por otra parte, efectuaron una distinción entre perfección absoluta, únicamente característica de Dios y la perfección relativa, atribuible a cualquier cosa que es perfecto en sí.
En filosofía, Aristóteles plantea la distinción entre dos significaciones de “ser perfecto”: por un lado, el ser acabado y perfecto y por el otro, el mejor de su género, el que nada lo supera. Los griegos identificaron lo perfecto como limitado ya que si no, no se podría considerar completo y lo infinito, como lo imperfecto.
En psicología se dice que una persona es perfeccionista cuando existe la tendencia a realizar cualquier cosa bajo un ideal de perfección. Esta actitud puede llevar al éxito pero también en su forma patológica, a una exigencia desmedida que produce finalmente daño y desaliento.
Mucha gente perfeccionista se encuentra limitada por el propio miedo al fracaso, pudiendo sufrir de episodios paralizantes, que desencadenan en resultados opuestos a lo esperado, ya sea por bajo rendimiento en la tarea, inacción o abandono de los objetivos iniciales.

Concepto de: Perfección

Originada etimológicamente en el latín “perfectĭonis” la palabra perfección alude a aquello que ha llegado a la máxima aspiración que se pretende de ello conforme a su naturaleza, a algo que ya está listo para cumplir su función del mejor modo posible, y su mejora ya es estéril e innecesaria. Lo que tiene perfección no posee defectos, faltas ni errores. Ejemplos: “Juan realiza su tarea con admirable perfección” o “La perfección de las pirámides egipcias asombran a los arquitectos actuales más destacados”.
La perfección en sí misma es una utopía y una aspiración, ya que hasta la naturaleza, que es lo más parecido a ella, también posee errores y es susceptible de mejorarse, como ocurre con las curas de las enfermedades o los trabajos que previenen los desastres naturales. La perfección es un concepto subjetivo, especialmente en lo estético. Por ejemplo, para alguien un cuadro puede ser símbolo de perfección y para otro, desagradable.
Tender a la perfección es una aspiración que lleva a crecer y mejorar, aunque no se alcance en plenitud. Quien tiene esta tendencia a superarse, corregir sus errores y hacer las cosas con el mayor esfuerzo y dedicación, se dice que es perfeccionista.
En sentido religioso se considera que la perfección es un atributo exclusivamente divino, y las personas podrán acercarse en más o en menos a esa perfección, siguiendo el camino de la fe y la santidad. Moralmente, el hombre se perfecciona a partir de la práctica de la virtud.
En el ámbito jurídico se habla de perfeccionamiento en los contratos, cuando ellos reúnen todos los requisitos de fondo y de forma para poder cumplir en forma plena sus efectos jurídicos.