Definición de Bombero

Bombero - Su Significado, Definición, Concepto e Importancia

Definición de: Bombero y su Importancia

Un bombero es aquella persona que está capacitada conforme para la extinción de incendios y también para asistir a víctimas en cualquier otro tipo de desastre como los terremotos, las inundaciones, entre otros.

La existencia de los bomberos es una cuestión realmente importante en todas las comunidades del mundo dado que es muy habitual que por accidentes o por negligencia humana se produzcan incendios. Por caso, los estados deben promover esta actividad y asimismo brindarles las condiciones más idóneas posibles para que puedan desplegar esta labor tan importante y heroica de manera satisfactoria.
En la actualidad, los bomberos, se movilizan en camiones especialmente acondicionados para ejercer su trabajo y se trasladan en ellos desde el cuartel de bomberos hasta el lugar del siniestro. Además, estos camiones disponen y cargan herramientas, como mangueras, que usan los bomberos para apagar el incendio y otros elementos que les sirven para resolver los problemas. Las particularidades que distinguen a estos vehículos son su color colorado vibrante y la disposición de una sirena que suena constantemente en momentos que se están dirigiendo a atender una emergencia.
También hacen uso de las bombas hidráulicas para controlar y erradicar los incendios, ya que las mismas se conectan a pozos, ríos, o cualquier otro depósito de agua para proveerse en importantes cantidades de la misma.
Cabe destacarse que los bomberos están organizados en cuerpos que pertenecen a la administración pública y pueden ser voluntarios, es decir, no cobran un centavo por su trabajo y lo hacen exclusivamente por una motivación de servir a la comunidad en que residen, o en su defecto pueden percibir un salario por su trabajo.
Por otra parte, también existen bomberos privados que despliegan su labor en alguna empresa o fábrica privada.
En todo el mundo, la ciudadanía dispone de un número telefónico sencillo, de pocas cifras, para comunicarse con el cuartel de bomberos y así poder darles cuenta de un incendio que necesita de su ayuda.
El primer emperador romano, Augusto, fue quien organizó el primer cuerpo de bomberos de la historia.

Concepto de: Cuerpo de Bomberos y Qué es

En la Antigüedad, todas las grandes ciudades hebreas, egipcias, griegas y romanas contaban con equipos de hombres que actuaban comunitariamente cuando se producía una alarma; Roma se servía de los llamados vigiles, un grupo de hombres, generalmente esclavos, que actuaban como vigilantes nocturnos y que estaban a cargo de la extinción de los fuegos que se producían en la ciudad, ayudados por los vecinos. La caída del Imperio hizo que este servicio desapareciera; no volvió a resurgir en Europa hasta el siglo XIII, cuando eran los vecinos quienes se encargaban de extinguir el fuego, auxiliados con cubos, hachas y escaleras de mano que, a tal efecto, se tenían almacenados en diferentes sitios de la ciudad.

Hasta el siglo XVI no se perfeccionó esta elemental organización para la extinción de incendios; en cada municipio de Europa se alistaron voluntarios que acudían a la extinción de los incendios provistos del material que de antemano sacaban de cuartelillos existentes en cada distrito municipal. También en este siglo se perfeccionaron las primeras bombas, que habían aparecido cien años antes bajo una forma muy elemental. Un inventor holandés, Van der Haydens, construyó un tipo de bomba ligera que fue exportada a Francia, país donde, en el año 1722, se organizó un cuerpo militar y uniformado, que constituyó la primera compañía de guardabombas. En 1811, Napoleón creó el cuerpo de zapadores-bomberos, también con armamento y disciplina militares, a imitación de su propia Guardia Nacional.

El ejemplo francés se imitó en otros países europeos, dada su eficacia, y así surgieron los Cuerpos de Bomberos profesionales; en 1824 se fundaba en Edimburgo, por iniciativa de las compañías de seguros, el primer cuerpo de bomberos inglés; y, en 1829 John Ericsson y John Braithwaite perfeccionaron la bomba de vapor urbana, que pasó a ser utilizada en la mayoría de las grandes ciudades a partir de la década de los cincuenta. Aproximadamente diez años más tarde, los alemanes crearon en la ciudad de Durlach una organización militar que sería su primer Cuerpo de Bomberos. En España, el primer grupo de hombres escogidos especialmente para esta misión, ya con carácter oficial, fue fundado por el rey Felipe IV quien les dio el nombre de Compañía de Aguadores, que evolucionó más tarde hasta el actual Cuerpo de Bomberos del Ayuntamiento de Madrid.

Actuaciones

En su sentido más amplio, la finalidad de los Servicios contra Incendios y Salvamentos es prever de los riesgos derivados de un siniestro, disponer lo necesario para que este hecho no ocurra y, caso de que así fuera, reducir al mínimo sus efectos y, en último extremo, la asistencia y lucha en la protección de vidas humanas y bienes materiales afectados.

Si consideramos la actual división administrativa de España, las funciones del Cuerpo de Bomberos se desarrollarán en distintos ámbitos territoriales que deben abarcar desde el municipio hasta la comunidad autónoma. Competencia del Cuerpo de Bomberos son las siguientes actuaciones:

-Prevención: Todas aquellas actividades no derivadas de las consecuencias ni de la inminencia de un siniestro, como puedan ser campañas de concienciación ciudadana o de información y educación en colegios; en este sentido una de las más importantes es la Campaña de Protección Estival, dado el riesgo agrario que existe en España durante esa época del año.

-Salvamentos: Las actuaciones dedicadas al salvamento de personas o animales que se encuentren en peligro. Se incluyen en este apartado las labores de rescate de cadáveres de ahogados, electrocutados, etc.

-Extinción de Incendios: Todas aquellas actuaciones derivadas de la lucha contra el fuego en toda su amplitud. Cabría hacer una distinción dentro de este apartado entre fuego urbano y fuego industrial que, en cuanto a asentamiento geográfico se refiere, coincide con el primero, pero que en los últimos años ha adquirido una considerable importancia por el notable desarrollo industrial producido en zonas próximas a las grandes capitales. En cuanto al fuego agrario, podemos establecer diferencias entre fuego forestal y fuego agrícola; éste se produce en cultivos, prados, y rastrojeras, y supone un altísimo riesgo para montes y núcleos de población que pudiera haber en las proximidades. En los incendios forestales, los bomberos pueden ser ayudados por otros organismos provinciales como el ICONA y la Agencia del Medio Ambiente.

-Varios: Las intervenciones más comunes se producen en derrumbamientos, hundimientos, explosiones, inundaciones, vendavales, terremotos, escapes de gas o productos similares; pero pueden ser las más insólitas como la persecución de un mono escapado del zoológico. Mención especial merecen las actuaciones en carretera: por un lado, los accidentes de circulación, auténtica plaga moderna, que actualmente pasa una terrible factura en vidas humanas; por otra parte, el transporte de mercancías peligrosas como ácidos, gasolinas, querosenos, etc. es un riesgo no desdeñable.

-Aparte de las labores mencionadas, los bomberos realizan colaboraciones de tipo interprovincial (inundaciones de Valencia en octubre del 82, y las de Murcia y Cuenca en el 95), o a escala internacional (terremotos de México y San Salvador en 1985 y 1986, respectivamente).

Elementos

Los elementos imprescindibles para el desarrollo de las actividades propias del Servicio y que constituyen su estructura visible, son el personal, los vehículos, los materiales y las instalaciones.

-personal: bomberos, bomeros-conductores, cabos, sargentos, suboficiales y oficiales.

-materiales: El agente de extinción más comúnmente utilizado es el agua: enfría el material que está ardiendo y,en general, extingue el fuego. Hasta aquí todo es correcto, pero en situaciones especiales se hace necesario el empleo de otro tipo de extintores más efectivos: el espumógeno se utiliza con líquidos inflamables; el dióxido de carbono sirve para congelar materiales eléctricos; el bicarbonato sódico se utiliza para apagar líquidos y sólidos, especialmente papel y madera; el gas halón se empleaba para apagar fuegos en equipamiento eléctronico y sofisticado, y durante mucho tiempo se prefirió a otros agentes extintores porque su vapor dejaba pocos residuos, pero su uso tiende a desaparecer debido al destructivo efecto que causa en la capa de ozono atmosférica.

Aparte de los agentes extintores hay que incluir en este apartado todo el material de variada aplicación que va en los camiones: equipos de respiración (EPR), equipos de oxicorte, equipos hidraúlicos de excarcelación y elementos auxiliares: radial, motosierra, cizallas, etc., de iluminación y balizamiento para señalar el lugar del siniestro, de demolición como palas, picos, etc., bombas de achique, e incluso las raciones de campaña por si los bomberos tuvieran que hacer retenes en algún lugar alejado.

-vehículos: El más conocido por todos es la autobomba, que según sus diferentes prestaciones puede ser urbana o rural, pesada o ligera, y que cuenta con una capacidad de 3.500 a 6.000 litros de agua en su cisterna. En cuanto a las unidades de salvamento, de muy frecuente utilización, han ido incrementándose paulatinamente, y en la actualidad la Comunidad de Madrid dispone de siete autoescalas automáticas, capaces de desplegarse hasta una altura de 30 metros. Además, están el furgón de apeos y el vehículo de iluminación, y existe un vehículo NBQ (de protección nuclear, bacteriológica y química), equipado con trajes especiales.

-instalaciones: Los parques de bomberos responden a una estructura orgánica prediseñada; es la experiencia la que ha marcado su funcionamiento, por eso todos los parques del mundo tienen una imagen común que conforma, junto a los colores, la figura institucionalizada del bombero. Básicamente, un parque de bomberos está constituido por: residencia de bomberos, centro de comunicaciones, nave hangar para vehículos, gimnasio, almacén, taller, patio de maniobras, torre de entrenamiento y pozo de prácticas.

La lucha contra el fuego

En un incendio, el trabajo de un bombero es complejo y no poco peligroso. El fuego se extiende con mayor facilidad cuanto más tiempo pueda incrementar su amplitud respecto a la relativa debilidad con que cuenten los medios de los bomberos. La suerte de la intervención depende sobre todo del tiempo empleado en la alerta y el desplazamiento desde el centro, y también de la habilidad en realizar la maniobra.

La operación comienza en el momento que la central de bomberos recibe la alarma, que automáticamente es transmitida a la emisora del parque, desde el que se desplazan hacia el lugar del siniestro las dotaciones que sean necesarias. Ya en el lugar del siniestro, la táctica a seguir comprende, por este orden, las siguientes operaciones: rescate y salvamento de las personas en peligro, protección de los edificios expuestos al fuego, confinamiento del mismo, extinción del fuego, y operaciones de limpieza. El jefe al mando vigila el área y evalúa la importancia relativa de estas categorías, dando siempre prioridad a las operaciones de salvamento y rescate; además, hace una estimación de los aparatos y materiales que van a utilizarse y de si se va a necesitar o no asistencia auxiliar. Cuando el oficial ha apreciado la situación, los bomberos despliegan su equipamiento; conectan las máquinas a las bocas de agua o hidrantes (lo que en un incendio forestal no es posible y hace que sea necesario prever el abastecimiento de agua), desenrollan las mangueras, y bombas, escalas y camiones son dispuestos en líneas de ataque para controlar la expansión del fuego. El fuego está rodeado cuando las líneas de agua le impiden salir de los límites asignados; la intervención se considera finalizada cuando se restablece la normalidad, y, durante toda la operación, se procura limitar en lo posible los estragos causados por el agua.

Ventilar la estructura del edificio aumenta la visibilidad, reduce el riesgo de intoxicación y hace avanzar las líneas de ataque con más facilidad; además, sirve para salvaguardar a las personas que pudieran haber quedado atrapadas en el edificio. La temperatura dentro de un edificio ardiendo puede exceder los 1.200º en el techo de una habitación, pero aparte del aire supercaliente, quizás los principales problemas a que están expuestos tanto los bomberos como los ocupantes de un edificio, sean el riesgo de deflagración y la destilación de gases tóxicos (de hecho, la mayoría de los fallecidos un incendio no llegan a ver las llamas, pues mueren antes por intoxicación de CO2.

La lucha contra el incendio moderno, caracterizada por elevaciones de temperatura anormalmente rápidas, anárquicas proporciones del fuego y oleadas de gases tóxicos reclama medios de lucha cada vez más perfeccionados y exige del bombero cada vez más oficio, técnica, valor y abnegación.

Cuerpos de Bomberos del mundo

En Norteamérica, el servicio de extinción de incendios es, desde hace tiempo, una cuestión local, pero no ocurre lo mismo en la mayor parte de los países, cuyos departamentos están centralizados. Italia cuenta con un cuerpo de bomberos nacional (Corpo Nazionale-Vigili del Fuoco) que se organiza en noventa y dos provincias, y que es administrado desde doce centros regionales; sin embargo, en Gran Bretaña, los cuerpos de bomberos se organizan en condados (borough) y existen departamentos especiales para cada uno de éstos, todo bajo el mando de un inspector-jefe de bomberos. El Servicio de Extinción de Incendios francés se administra en sectores, excepto en París, donde actúa una brigada del ejército de tierra, con mando y organización militar, los Sapeurs-Pompiers (bomberos-zapadores); y en Marsella, donde es administrado por la Armada: los marinos-bomberos, al mando de un capitán de navío. Los gobiernos locales daneses realizan contratas con diversas compañías para realizar las labores de extinción de incendios, siempre bajo la supervisión del Ministerio de Justicia. Bomberos profesionales alemanes prestan servicio en las grandes ciudades, mientras que las pequeñas comunidades están atendidas por voluntarios, servicio cívico sometido a retenes y entrenamientos periódicos, que es convocado en caso de alarma.

Formación

Por otra parte, en la mayoría de los países existen Unidades de Formación, lo cual es lógico si tenemos en cuenta que, si para cualquier actividad laboral es preciso adquirir unos conocimientos y una práctica, para una profesión tan peculiar como la de bombero, son necesarios un entrenamiento previo y la adquisición de conocimientos cualificados, sin los cuales le sería imposible llevar a cabo su tarea. En el Reino Unido, en Rusia, y en países escandinavos, como Suecia o Dinamarca, hay varias escuelas de aprendizaje. Además existen los llamados laboratorios del fuego, que experimentan materiales y sistemas, cuya función es estudiar y prevenir los siniestros. En Europa existe un Comité Técnico Internacional de Prevención y Extinción del Fuego (CTIF), que cuenta entre sus miembros con más de treinta naciones. La Organización Iberoamericana de Protección contra Incendios (OPCI) agrupa a los cuerpos de bomberos de los países hispanoamericanos. Asimismo, en Asia se creó el Asian Pacific Fire Safety Association (APAC) encaminado a los mismos fines.

En concreto, el Departamento de Bomberos de la Comunidad de Madrid cuenta con un de las más avanzadas Unidades de Formación que existen en España en la actualidad. A través de dicha Unidad, se imparten cursos de forma continuada, dirigidos tanto a bomberos como a oficiales, y cuya función es desarrollar planes de reciclaje, incorporar nuevas técnicas y formar a los futuros bomberos.