Definición de Catástrofe

Catástrofe - Su Significado, Definición, Concepto e Importancia

Definición de: Catástrofe y su Importancia

1. Suceso trágico y desgraciado de grandes proporciones que altera el orden natural de algo: el terremoto fue una enorme catástrofe para la región; la derrota frente al colista sería una verdadera catástrofe para el equipo.
2. [Uso figurado y familiar] Cosa de mala calidad o que causa una mala impresión: todo el mes estuvo estudiando y en el examen fue a hacer una catástrofe de ejercicio; los invitados dejaron la sala de fiestas hecha una catástrofe.
3. En el teatro trágico griego, desenlace de un poema dramático.
4. [Por extensión] Desenlace o final desgraciado de una obra literaria.

Sinónimos
Cataclismo, hecatombe, desastre, calamidad, descalabro, siniestro, perjuicio, daño, desventura, plaga, destrucción, chapuza, lío, confusión, desenlace, final.

Antónimos
Prosperidad, ventura, suerte, indemnidad, alegría, felicidad, éxito, final feliz.


(1)[Humanidades y ciencias de la tierra y del universo] Catástrofe.

Acontecimiento de grandes dimensiones que resulta negativo para la humanidad, el cual se puede deber a causas naturales, como los terremotos, o humanas, como las bombas atómicas. Ambos tipos causan la destrucción de algo que existía previamente: una población, un cuerpo estelar o un ambiente. Las dimensiones de una catástrofe se miden según la magnitud de la destrucción que provoca, pero también por su relevancia. Así, se considera más catastrófico el incendio de una ciudad que una supernova, aunque ésta sea la muerte de una estrella.

La importancia de las catástrofes en el pensamiento occidental contemporáneo está relacionada con la tradición cristiana. En el primer libro del Antiguo Testamento, el Génesis, la historia de Noé relata como, debido a los pecados de los hombres, Dios envió un Diluvio Universal para acabar con ellos. Durante mucho tiempo, la Biblia fue interpretada literalmente, de forma que la creencia en un Diluvio Universal implicaba dos importantes consecuencias en las representaciones que se hacían del mundo. En primer lugar, la creencia en que las catástrofes procedían de los pecados de los hombres. Así, el hambre, la guerra, la peste y las catástrofes naturales se consideraban como un castigo ante el que lo único que se podía hacer era pedir al cielo perdón.

En segundo lugar, se consideraba que el mundo había permanecido sin ninguna alteración desde su creación por Jehová, de forma que las únicas modificaciones que entonces podrían tener lugar eran las provocadas por catástrofes. En consecuencia, cuando en la Ilustración la curiosidad científica se detuvo en los fósiles, las explicaciones que se les dieron eran diversas, pero primaba una: que eran restos del Diluvio Universal, animales monstruosos que no habían sido recogidos por el Arca de Noé y por lo tanto habían perecido.

El desarrollo de teorías como la de Charles Darwin, la de Jean-Baptiste Lamarck sobre la evolución de las especies o la de Alfred Lothar Wegener relativa a la deriva de los continentes tomaron dos formas principales. En la primera de ellas, que hoy prima, apostaban por el predominio de los cambios paulatinos, de suerte que si ha existido una evolución en las especies ha sido gradual, y las catástrofes no han desempeñado nunca un papel estructural. Otras teorías apostaban por el cambio brusco, de forma que una mutación podría dar lugar a una especie absolutamente diferente o un accidente podría cambiar el curso de las cosas. En tiempos recientes se ha vuelto a abrir este debate y aparecen teóricos que apoyan una teoría del cambio en la que el papel de las catástrofes puede ser decisivo. La popular explicación de la destrucción de los dinosaurios a partir del choque de un cometa contra la Tierra es un ejemplo de esta tendencia.

El tipo de transformaciones en que se ha detenido la ciencia desde el predominio de los modelos newtonianos resulta contrario a admitir bruscos cambios en la realidad. Leibniz fue el responsable del desarrollo del cálculo diferencial, y en él se basó Isaac Newton para el desarrollo de su Astronomía, por lo cual su enfoque está destinado a estudiar las variaciones cuantitativas. Por tanto, las variaciones cualitativas han sido durante mucho tiempo consideradas como cuestiones de orden menor en las ciencias como las matemáticas y la física. Sin embargo, René Thom desarrolló durante el presente siglo una teoría para explicar exactamente lo contrario: la teoría matemática de las catástrofes.

Concepto de: Catástrofe y Qué es

Entendemos por catástrofe a cualquier hecho desastroso o trágico que supone una situación de mucha violencia y muertes causadas por ella. Una catástrofe puede ser natural o artificial, es decir, causada por el hombre. A lo largo de la historia, el ser humano ha vivido numerosas catástrofes de ambos tipos que han significado golpes muy duros para diferentes sociedades y civilizaciones.
Hay varios elementos que se toman en cuenta para determinar si un evento trágico puede ser considerado una catástrofe o no. En primer lugar, una de las primeras cosas a observar son las pérdidas en términos de vidas humanas. Normalmente, desatres como catástrofes naturales o atentados suelen generar muchas muertes. Por otro lado, también se debe considerar la existencia o no de una situación de emergencia, es decir, de excepcionalidad que hace que se corte el desarrollo normal de los eventos sociales. Así, la situación de emergencia puede conllevar decisiones únicas como el establecimiento del estado de sitio, la interrupción de algunos servicios como la electricidad, la interrupción del tránsito, etc.
Las catástrofes pueden tener muchas causas. Uno de los elementos más comunes a todas las catástrofes es, sin duda alguna, la sensación de desazón, miedo y desesperanza que se genera tanto en aquellos que lo sufren directamente como en los que no lo hacen tan de cerca. Esto tiene que ver con la puesta del ser humano frente a la muerte de manera violenta y repentina.
Normalmente, cuando se trata de catástrofes causadas por el ser humano la sensación ante tales eventos es diferente a la que se tiene cuando se trata de catástrofes naturales ya que estas últimas tienden a hacer sentir al hombre como un individuo completamente indefenso y pequeño frente al poder de las fuerzas naturales. Sin embargo, las catástrofes naturales son paradójicamente las que el ser humano puede llegar a evitar o prevenir con más certeza debido a que son más o menos conocidas y no siempre completamente inesperadas como las humanas.

Significado de: Catástrofe y sus Usos

Se le llama catástrofe a cualquier evento con consecuencias graves o muy serias. Pueden ser naturales o causados por el hombre y entre sus posibles consecuencias se encuentran las muertes, la destrucción masiva de propiedad y los cambios drásticos a la economía, sociedad y cultura de un grupo humano.
Para muchos académicos, las catástrofes ocurren como una consecuencia directa de una gestión de riesgos inapropiada. Estos riesgos se pueden entender como una combinación del peligro con la vulnerabilidad de una zona o grupo hacia las catástrofes. Así, por ejemplo, los peligros que impactan en regiones de baja vulnerabilidad rara vez se convertirán en un desastre, como sucede con, por ejemplo, los fenómenos naturales que impactan lugares sin habitantes.
Desde hace aproximadamente un siglo, los investigadores se han dedicado a estudiar las catástrofes, con muchos concluyendo que absolutamente todos pueden ser catalogados como causados por el hombre, partiendo del hecho de que las acciones humanas previo a un peligro latente pueden evitar que este se convierta en una catástrofe. Por ejemplo, si se sabe que se vive en una zona sísmica, el construir edificios y casas a prueba de terremotos puede evitar que estos se conviertan en una catástrofe cuando sea que ocurran.
Sin embargo, como consecuencia lógica de la falta de introducción de medidas de prevención, los países en desarrollo son quienes más sufren por efecto de las catástrofes. La razón es que muchas de estas naciones no cuentan o cuentan con muy pocos recursos para la prevención de catástrofes, además de poseer comunicaciones e infraestructura pobres o inexistentes, altos niveles de corrupción y mucha desorganización en los varios niveles de gobierno.
Para darnos una idea de la dimensión del problema, el 95% de las muertes por catástrofes ocurren en países en desarrollo, y las pérdidas monetarias suelen ser hasta veinte veces mayores que en países desarrollados, de acuerdo al Banco Mundial.