Definición de Cueva

Cueva - Su Significado, Definición, Concepto e Importancia

Definición de: Cueva y su Importancia

Al indagar en el origen de la palabra cueva, arribamos al latín, donde el vocablo “cova” con el significado de lugar profundo, hueco, excavado y cóncavo, es el que le precedió. También se las conoce como cavernas.
A veces lo que origina las cuevas son procesos volcánicos, que se forman en simultaneidad con la roca que las rodea, y por eso se llaman primarias. Las secundarias se constituyen luego de la formación rocosa, dentro de ella, por su descomposición erosiva o por procesos químicos.

Las cuevas surgen en los terrenos en general de forma natural y sirven de refugio y morada a animales y seres humanos. La mayoría son estrechas, húmedas, enlodadas, y no reciben la luz solar. Ejemplos de uso del término: “los primeros hombres que no sabían construir viviendas, habitaron en cuevas” o “quienes se dedican a estudiar las cuevas, son los espeleólogos”. Dentro de las cuevas suelen hallarse estalactitas y estalagmitas, colgando de los techos, en láminas finas de piedra calcárea.
Algunos animales fabrican sus propias cuevas, denominadas madrigueras, por excavación, como las ratas, las vizcachas los canguros o conejos: “una rata hizo una cueva en mi casa, y tengo temor de que sea difícil sacarla, ya que es una hendidura angosta y profunda, donde solo cabe ella”. Las cuevas donde habitan los osos se denominan oseras.
Algunas de las cuevas humanas prehistóricas son muy famosas pues en ellas se hallaron las primeras representaciones culturales del arte humano, como las pinturas rupestres, que muestran las cuevas de Altamira.
En Chile la palabra cueva se usa como sinónimo de suerte, y de ano o vagina.

Concepto de: Cueva y Qué es

La palabra cueva es aquella que normalmente empleamos para designar a la cavidad subterránea o que se encuentra establecida entre rocas, es decir, que se halla debajo de la tierra, de la superficie, y que puede ser natural o artificial.
En el caso de las cuevas naturales, generalmente, se trata de cavidades naturales dentro de un terreno que se originó como consecuencia de la erosión sobre corrientes de lava, de agua, de hielo, o bien por una mezcla de ambas cuestiones. También, otro factor de creación de una cueva natural es la disolución de la roca caliza a partir del contacto con agua ácida.
Históricamente las cuevas fueron empleadas tanto por seres humanos como por animales como lugar de resguardo frente a la acción agresiva de los diversos agentes climáticos. Incluso, muchos las han usado como vivienda continúa a través del tiempo. Una característica intrínseca de las cuevas es que son oscuras y húmedas.
Cabe destacar que a las cuevas se las puede clasificar en: cuevas primarias, porque nacieron al mismo tiempo que la roca que las envuelve, mientras que las cuevas secundarias son aquellas que se generan in situ en las rocas luego que éstas mismas se han conformado y tras la sucesión de un proceso en el cual la roca se descompone y pierde materia frente a la erosión.
Y dentro de las secundarias es plausible encontrarse con los siguientes tipos: cuevas marinas (se conforman en las costas de los mares), cuevas de hielo (nacen en la parte inferior de un glaciar luego del derretimiento del mismo o bien por alguna corriente de hielo) y cuevas kársticas (se conforman en rocas calcáreas tras la disolución de la roca).
Y en el uso coloquial de algunos países de habla hispana, tal es el caso de Argentina, se denomina cueva a aquellos reductos clandestinos en los cuales se realizan operaciones de cambio por afuera del mercado cambiario oficial.

Significado de: Cueva y sus Usos

1. Cavidad subterránea, natural o artificial, conectada con la superficie terrestre: durante la guerra tuvo que permanecer escondido en una cueva una semana.
2. Sótano, bodega: ha construido una cueva en su chalé para guardar el vino el queso y los jamones.

Modismos
Cueva de ladrones. [Uso figurado] Casa donde se recogen personas de mal vivir. 2. [Uso figurado] Establecimiento donde estafan en los precios.

Sinónimos
Caverna, subterráneo, gruta, sima, concavidad, bodega, sótano, mina, covacha, guarida, antro, refugio, tugurio.

(1)[Geomorfología]

Cavidad subterránea que presenta un acceso a la superficie terrestre. En el caso que la oquedad sea de grandes dimensiones, suele recibir el nombre de gruta, y cuando son de origen natural, se denominan cavernas. Las cuevas son típicas de terrenos calcáreos y su evolución se encuentra ligada a los procesos de erosión y disolución típicos de la karstificación. Pueden llegar a crear impresionantes relieves subterráneos (simas, galerías, sifones, sumideros, etc.), con desarrollo tanto en la vertical como en horizontal. No obstante, por definición, una cueva puede encontrarse en cualquier tipo de litología, como por ejemplo en zonas de acantilado, donde la dinámica costera erosiona intensamente las zonas de mayor debilidad (véase corrasión); o en terrenos volcánicos, donde se producen importantes oquedades derivadas de la desgasificación magmática y donde los conductos de lava originan cuevas de gran longitud con extensiones que pueden tener en ocasiones cientos de metros bajo el nivel del mar (en Canarias reciben el nombre de Jameos); o, por último, en el seno de un glaciar, consecuencia de la disolución glaciar por parte de las corrientes fluvioglaciares que fluyen en su lecho.

Las cuevas pueden albergar en su interior importantes recursos naturales como sucede en la península del Yucatán (México) con los cenotes; importantísimos depósitos naturales de agua que aparecen alimentados por las corrientes subterráneas y que tienen su origen en el derrumbamiento de una cueva como consecuencia de los procesos de disolución kárstica.


El estudio de las cavidades presentes en el sustrato rocoso agrupa varias disciplinas científicas cuyo interés se centra en aspectos específicos de estos ambientes. Su origen, evolución y relación con la litología en la que se desarrollan es objeto de estudio de la Geología; los abundantes restos esqueléticos pertenecientes a organismos que las habitaron en el pasado tienen un gran interés en Paleontología; los restos de homínidos, así como sus utensilios y asentamientos han permitido la obtención de numerosos descubrimientos en Antropología y Prehistoria; y en la actualidad, las especies endémicas son de gran valor tanto en Zoología como Botánica, al tratarse de ecosistemas extremos en los que apenas interviene la luz solar. Pero la especialización en su estudio ha terminado por diferenciarse como una rama de la ciencia denominada Espeleología.

Las más famosas del mundo son las de Carsbad (Nuevo México, Estados Unidos), por la majestuosidad de sus galerías; las de Mammuth (Kentucky, Estados Unidos), por sus grandes proporciones; las de Cacahuamilpa (México) y Artá (España) se distinguen por su belleza; las de Ojo Guareña (Burgos), por su enorme extensión y complejidad; y las de Altamira (Santander) y Atapuerca (Burgos), por sus importantes asentamientos prehistóricos.

Origen

La cavernas desarrolladas en macizos calcáreos (calizos, dolomíticos) se originan como consecuencia de la disolución de los carbonatos que constituyen la roca.

característica de la meteorización química ejercida por parte del agua atmosférica o subterránea, sobre este tipo de sustrato rocoso.

Una vez que las aguas meteóricas llegan a la superficie terrestre, parte de ellas pasan a formar la escorrentía superficial, mientras que otra parte se infiltra para integrar las aguas subterráneas. Las aguas meteóricas descienden verticalmente hasta el nivel freático, de forma que la disolución de la roca desarrolla conductos de gran verticalidad que reciben el nombre de simas; pero una vez alcanzado este nivel (nivel superior de un acuífero), existe un desplazamiento lateral de las aguas (de acuerdo con la ley de Darcy), que al disolver la roca calcárea favorece el desarrollo de conductos horizontales o galerías.

Evolución

La evolución morfológica de una cueva natural se debe básicamente a la erosión y disolución que sufre el sustrato rocoso bajo la actividad de las aguas meteóricas. Las galerías dominadas por la acción erosiva de las corrientes de agua suelen presentar túneles sinuosos con características similares a las de los cursos superficiales, mientras que las galerías donde dominan los procesos de disolución y precipitación se caracterizan por la acreción de numerosas concreciones de calcáreas. El proceso de disolución afecta de forma homogénea a todas las paredes y fisuras presentes en estos conductos, razón por la cual suelen dar lugar a estructuras laberínticas con conductos de formas y tamaños similares. No obstante, la circulación del agua desde la superficie hasta el nivel freático suele presentar una jerarquización similar a la de los cursos de agua superficiales, lo que permite la creación de galerías principales y otras secundarias.

Un descenso en el nivel freático permite el abandono de las galerías por parte del acuífero, de forma que no vuelven a ser inundadas; condición necesaria para que se consigan acumular los travertinos, o concreciones calcáreas, que adoptan morfologías caprichosas (estalactitas, estalagmitas, helictitas, coladas, banderas, etc.) y tonalidades variadas debidas a la presencia de óxidos de hierro y manganeso. La existencia de conductos por los que discurren corrientes de agua (corrientes subterráneas) puede llegar a generar depósitos detríticos (arenas, gravas) similares a los producidos por las corrientes superficiales. En el caso de que la corriente de agua llegue al exterior, recibe el nombre de surgencia.

De forma general, las cuevas o cavernas presentan a escala geológica una vida muy corta. Su evolución termina con el colapso de su techo, momento en el cual se crea una depresión superficial que recibe el nombre de torca o dolina; las rocas brechiformes originadas en el subsuelo por un derrumbe de estas características se denominan autoclastitas.

Fauna cavernícola

La mayoría de los organismos que habitan en cuevas pertenecen al reino animal, ya que, a excepción de bacterias y algunos hongos y algas, los vegetales no pueden desarrollarse en ausencia de luz solar. Los organismos cavernícolas son muy heterogéneos y han desarrollado cambios fisiológicos y etológicos notables, necesarios para la supervivencia en un biotopo tan particular, caracterizado por la ausencia de luz y la homogeneidad de su temperatura, humedad del aire y ventilación a lo largo del año.

Pueden distinguirse tres grandes grupos: troglobios, troglófilos, troglóxenos. Los organismos troglóbios se encuentran completamente adaptados a la vida subterránea, de tal forma que no pueden vivir ni reproducirse fuera; a este grupo pertenecen principalmente artrópodos, gusanos y moluscos, y algunos organismos vertebrados (peces y urodelos). Los organismos troglófilos son aquellos que buscan el medio cavernícola para vivir y reproducirse, aunque pueden situarse también en el medio exterior cuando encuentran condiciones análogas (despensas, bodegas, etc.); los organismos que por antonomasia se clasifican dentro de este grupo son los quirópteros, y por ende, los insectos y organismos simples que se desarrollan sobre su detritus. Los organismos troglóxenos son aquellos que permanecen en las cuevas atraídos por ciertos estímulos, como por ejemplo la fototaxia o la higrotáxia (véase táxia); a este grupo pertenecen un reducido número de especies de dípteros, mariposas y arácnidos.