Definición de Inundación

Inundación - Su Significado, Definición, Concepto e Importancia

Definición de: Inundación y su Importancia

Se le llama inundación al fenómeno producido por un exceso de agua, que sumerge porciones de tierra que normalmente se encuentran secas. Las inundaciones pueden ocurrir por dos razones principales: el desbordamiento de grandes cuerpos de agua (ríos, lagos o presas) o la acumulación de grandes cantidades de agua de lluvia.

En muchas partes del mundo, las inundaciones suelen ocurrir en varias épocas del año, aunque muchas de ellas son relativamente ligeras y por lo tanto no se les toma importancia. Sin embargo, en determinadas zonas geográficas, las inundaciones suelen tener una intensidad mucho mayor, pudiendo causar la pérdida parcial o total de casas y automóviles, el ahogo del ganado y el colapso de diversas infraestructuras como calles, puentes, sistemas de drenaje y servicios de alumbrado público.
Dependiendo de las condiciones, las inundaciones pueden ser clasificadas en varios grupos distintos. El de las relacionadas por lluvias, por ejemplo, ocurre en superficies planas en donde el agua no puede escaparse, o bien no lo puede hacer lo suficientemente rápido como para evitar la inundación.
Otro grupo importante es el de las inundaciones causadas por el desbordamiento de ríos. Estas pueden ocurrir en el curso de varios días o en el de unos cuantos minutos, dependiendo de que tan rápido se alcance un nivel que obligue al agua a escapar hacia los lados del río.
En las ciudades, las inundaciones son conocidas como inundaciones urbanas, y ocurren gracias al colapso de los sistemas de alcantarillado, que no pueden darse abasto con grandes cantidades de agua o que simplemente se encuentran tapados por grandes cantidades de basura. Por su cercanía con casas y negocios, estas suelen desquiciar las actividades de las personas, además de que causan daños económicos a individuos particulares y gobierno.
Pese a que pueden tener efectos devastadores, las inundaciones también pueden tener consecuencias positivas, como la fertilización de los suelos y el abastecimiento de agua en lugares áridos o semiáridos.

Concepto de: Inundación y Qué es

Una inundación consiste en la invasión o cubrimiento de agua en áreas que en condiciones normales se mantienen secas, también es considerada como la abundancia excesiva de algo o cosa; por ejemplo, “hay una inundación de zancudos en la casa”.
Las inundaciones son ocasionadas cuando al no poder absorber el suelo y la vegetación toda el agua cuando llueve, ésta fluye sin que los ríos sean capaces de canalizarla ni los estanques naturales o pantanos artificiales creados por medio de presas puedan retenerla. Las inundaciones fluviales son consecuencia de una lluvia intensa o lluvia torrencial, a las que en ocasiones se suma la nieve del deshielo, con lo que los ríos se desbordan. Las zonas costeras se inundan a causa de mareas inusualmente altas originadas por fuertes vientos en la superficie oceánica, o por un maremoto o tsunami.
Gran parte de la superficie terrestre es afectada por las inundaciones, especialmente las zonas ecuatoriales y tropicales. Entre las lluvias que producen grandes inundaciones están las causadas por los vendavales de verano de Asia y Oceanía, los ciclones en el área el Caribe como el fenómeno del Niño, que afecta gran parte de América Central y del Sur.
Las inundaciones dañan los bienes, amenazan la vida de seres humanos y animales, erosionan el suelo y sedimentan excesivamente, dificultan el drenaje e impiden que los terrenos sean explotados de manera productiva.
Otros efectos de las inundaciones en conjunto con las lluvias son que ocasionan derrumbes y deslizamientos de tierra que destruyen casas y vidas humanas, así como también se ven afectados los soportes de los puentes, los peraltes de las vías, y otras estructuras, además la navegación y el abastecimiento de energía hidroeléctrica.

Significado de: Inundación y sus Usos

1. Acción y efecto de inundar o inundarse: las inundaciones provocadas por las últimas tormentas han causado la muerte de al menos dos personas.
2. [Uso figurado] Abundancia excesiva de una cosa: ¿de dónde ha salido esta inundación de papeles sobre la mesa de mi despacho?

Sinónimos
Anegación, diluvio, anegamiento, avenida, aluvión, crecida, arroyada, riada, torrentera, corriente, desbordamiento, venida, rebosadura, abundancia, muchedumbre, multitud, copia.

Antónimos
Sequía, aridez, escasez, falta.

(1) [Geología] Inundación.

Fenómeno temporal de sumersión por el cual se acumulan grandes cantidades de agua en una zona normalmente se encuentran emergidas. Suelen originarse como consecuencia de precipitaciones torrenciales que producen crecidas de los cursos fluviales o lagos y anegan zonas aledañas. Una inundación se produce cuando la subida del nivel de un río supera su cauce (natural o artificial) y se extiende por las zonas llanas que constituyen la llanura de inundación; en las riberas lacustres las inundaciones son resultado de repentinos y abundantes aportes de agua, o de fenómenos catastróficos (huracanes, terremotos, erupciones volcánicas) que generan perturbaciones lo suficientemente importantes como para desplazar grandes masas de agua. Esta última situación se hace extensible a las zonas costeras donde el ascenso de nivel puede llegar a multiplicarse por el efecto de la marea, especialmente en rías y estuarios, zonas de entrante en la línea de costa donde la orografía y la existencia de desembocaduras fluviales aumentan los efectos de la inundación. En algunos casos, las obras de ingeniería hidráulica (embalses, canales, presas, etc.), las descargas excesivas o los errores en su construcción han llegado a producir graves inundaciones; no obstante, esta situación se plantea muy raras veces ya que casi siempre son debidas a causas naturales.

En algunos ríos las inundaciones tienen un carácter estacional; tal es el caso del Nilo, cuyo ritmo de inundaciones ha marcado el desarrollo de la agricultura durante miles de años; o el Orinoco, que tras la época de lluvias inunda la zona de los Llanos venezolanos. La dinámica fluvial, genera un tipo de depósito fluvial denominado levé (o bancal), que encauza la corriente del río y dificulta su desbordamiento hacia la llanura de inundación; no obstante, la rotura de estas estructuras genera inundaciones de considerable extensión, como por ejemplo: las producidas en el curso bajo del Mississippi. En los cursos altos de los ríos (los torrentes) los aguaceros pueden concentrarse y provocar inundaciones excepcionales con un gran poder destructivo.

Causas y factores de las inundaciones

Parte de las precipitaciones que llegan a la superficie se infiltran en el terreno, otra es absorbida y retenida por la cubierta vegetal, o se evapora y el resto discurre por la superficie como escorrentía superficial. Las inundaciones se originan cuando el volumen de la escorrentía supera la capacidad de evacuación de la red fluvial y supera el nivel del cauce.

La causas principales de las crecidas en ríos y lagos son por consiguiente, el volumen de agua procedente de las precipitaciones y el deshielo, pero la incidencia y el caudal máximo que afecta a una zona depende de otros muchos factores (pendientes, red de drenaje, tipo terreno, etc.). De todos ellos, la infiltración en el terreno y por ende el tipo de suelo son los factores que condicionan en mayor grado el flujo de una crecida. La permeabilidad del suelo depende de su composición, textura y estructura; mientras que las condiciones de saturación del terreno al producirse la lluvia, varían el grado de absorción. El tiempo de respuesta entre el comienzo de las precipitaciones y el aumento del caudal en el río depende en mayor o menor grado de la permeabilidad del terreno, el desarrollo de los suelos y la vegetación; de forma generalizada, los suelos arenosos, insaturados y con cubierta vegetal atenúan los efectos de una inundación, mientras que suelos arcillosos, saturados y desprovistos de cubierta vegetal las acentúan. (Véase Suelo.)

La orografía también ejerce una influencia muy marcada sobre el tiempo de respuesta de los cursos fluviales. Las vertientes pronunciadas dificultan la infiltración del agua en el terreno y aceleran la acumulación de caudal en los cursos fluviales, e incluso la distribución de la propia red fluvial condiciona la subida del nivel en el río principal. Otros factores determinantes son: la duración e intensidad de las precipitaciones y la naturaleza de los cauces, cuyas características, trazado y distribución depende de la propia dinámica fluvial. (Véase Río.)

Efectos de la inundación

Como acabamos de ver, una inundación es un fenómeno natural que se produce como resultado de la propia dinámica terrestre. Las crecidas de los ríos suelen desplazarse de forma impetuosa y las inundaciones arrastran materiales detríticos, que destruyen o inutilizan las vías de comunicación y obras públicas en general, erosionan el suelo, arruinan cosechas y viviendas, paralizan la actividad de núcleos urbanos, afectan al suministro de agua potable y red de alcantarillado, e incluso extender contaminantes y enfermedades. Las inundaciones y sus daños suelen crear un gran impacto en la sociedad, en especial las que por su fatalidad se han cobrado vidas humanas. No obstante, la anegación de las vegas de los ríos en las que no se produce pérdida alguna de cosechas resultan beneficiosas para la agricultura, al aumentar la humedad del suelo y aportar nuevos sedimentos (limos y arcillas) que aumentan la fertilidad del terreno.

Prevención y control

El desarrollo de la mayor parte de las civilizaciones antiguas se encuentra ligado a cursos fluviales y sus respectivas llanuras de inundación; zonas accesibles por medio del transporte fluvial, con abundante agua, de suelos fértiles y topografía llana que facilitan el levantamiento de construcciones y vías terrestres de comunicación. Las grandes ventajas que ofrecen estas zonas provocan su ocupación y explotación por parte del hombre durante las épocas exentas de crecidas. Al tratarse de un fenómeno recurrente las inundaciones tarde o temprano terminan por cubrir dichos terrenos con sus efectos negativos consecuentes, que únicamente se han conseguido reducir e incluso controlar o prevenir en parte.

Las medidas de control de inundaciones suelen ser muy caras y a menudo las tomadas sólo reducen el riesgos de inundación hasta ciertos límites, que permiten el mejor aprovechamiento de las zonas expuestas a las inundaciones. Los métodos más empleados son: la reforestación de la superficie de la cuenca de drenaje con el fin de reducir la concentración de la escorrentía; la construcción de embalses, presas y diques para retener el caudal del río; el dragado, ensanchamiento y enderezado del cauce para la facilitar su desagüe; y la construcción de estructuras de derivación con el fin de dirigir las aguas lejos de las zonas sujetas a una mayor protección frente a las avenidas. En el caso de las inundaciones costeras, es notable el proyecto desarrollado por los Países Bajos con la construcción de enormes presas de contención que detienen el avance de las aguas marinas.

El aumento de la superficie urbana y de sus infreaestructuras, plantean nuevos y continuos problemas a un ritmo tan elevado que dificultan enormemente su solución. La problemática de las inundaciones no siempre es salvable mediante la realización de obras estructurales, hay casos que requieren soluciones preventivas a tener en cuenta en la planificación y el desarrollo futuro. Existen estudios para determinar la frecuencia con la que aparecen y el grado de inundación, que abarca en una determinada zona. En un punto determinado de un río, las crecidas alcanzan cierta altura durante un promedio de tiempo relativamente largo, de manera que a las crecidas de mayor magnitud les corresponden los períodos de recurrencia en años más altos. No obstante al tratarse de una estimación probabilística, el que una inundación tenga un periodo de recurrencia de 10 años no quiere decir que no pueda producirse 3 veces en un solo año y luego pasen decenas sin que se produzca alguna.

La determinación de la recurrencia de inundación para una determinada zona, es una información muy útil a tener en cuenta para el desarrollo de estrategias de control de avenidas. Los métodos de planificación se obtienen mediante la modelización de las inundaciones y la realización de mapas en los que se presenten las zonas afectadas por crecidas máximas y sus periodos de recurrencia. Una planificación del desarrollo urbanístico a corto o largo plazo en base al riesgo de inundación característico de cada zona, se plantea como el método más económico, que en combinación con los anteriores puede llegar a ser enormemente eficaz.