Definición de Semmiótica

ADSBYGOOGLE

Semmiótica - Su Significado, Definición, Concepto e Importancia

Definición de: Semmiótica y su Importancia

Se denomina semiótica a la rama de la lingüística que estudia la producción y también la interpretación de sentidos. También suele denominarse semiología, y quienes abordan estos estudios se llaman semiólogos. En este sentido, desde la semiótica se plantea que existen fenómenos y procesos donde se le atribuyen sentidos y significados a diferentes objetos que por otra parte connotan sentidos o significaciones. Para descomplejizar esto, diremos entonces que cada vez que nosotros interpretamos algo estamos realizando una práctica donde otorgamos significación a ese algo para poder interpretarlo.

La escuela estructuralista de la comunicación planteó que “todo comunica”. De la semiótica, tomaron la estructura de “tríada” que veremos más adelante. Pero ahora reflexionemos un poco, ¿es entonces verdad esto de que todo lo que vemos nos comunica algo más allá de lo que observamos a través de la vista? Si vemos a una niña en la calle, a las ocho de la mañana, y ella viste uniforme y lleva una mochila, posiblemente pensemos de manera inmediata que la niña se dirige hacia la escuela, e incluso según los elementos y colores de su uniforme podamos también saber a qué escuela asiste. Todo eso nos comunica el simple hecho de ver a dicha niña.
Charles Peirce desarrolló un modelo de tríada para estructurar el proceso de interpretación/significación.
Entonces, el primer elemento es el objeto, lo que vemos. En el caso del ejemplo, la imagen de la niña tal como la percibimos. Luego, el representante será la niña con uniforme escolar y mochila que nos connota (y aquí encontramos al interpretante) que la niña está en edad escolar y asiste a tal escuela determinada. Esta triada es precisamente representada por un triángulo porque es un proceso continuo y encadenado. Desde el interpretante de “niña en edad escolar y que asiste a tal escuela”, podemos obtener un nuevo objeto: escuela, que nos llevará a otro representante y otro interpretante. Este proceso se denomina semiósis y otorga entonces sentido y significaciones a todo aquello que nos rodea.
Todo eso que nos rodea, dentro de la semiótica se denomina biósfera semiótica o semiósfera, y es, en simples palabras, el “mundo” de los signos o el mundo lleno de signos que tenemos a nuestro alrededor, y con el cual interactuamos de manera constante. Ese espacio entre los signos como representaciones del mundo y nosotros, se denomina espacio extrasemiótico (sería algo así como el ámbito en donde es posible la interacción entre signo-sujeto).

Concepto de: Semmiótica y Qué es

Semiótica es una palabra de origen griego, integrada por “semeion” que significa signo y la terminación “tikoç”, “relativo a algo”, pues ya los antiguos griegos habían descrito la existencia de una relación entre el significante, que es lo que el signo posee de materialidad, y el significado, como idea que representa, y por lo tanto, inteligible.
Generalmente, Semiótica aparece usada como sinónimo de Semiología, ciencia que estudia los signos en general, entendiéndose por signo lo que sirve para representar una idea u objeto diferente de sí mismo, cuya teoría fue expuesta por el suizo Ferdinand de Saussure.
Otros autores sostienen que la Semiótica es una parte de la Semiología que se integraría por la Semántica que estudia solamente los signos lingüísticos y la Semiótica, que trataría de los signos lógicos independientes de su significación.
Saussure (1857-1913) fue quien impuso la designación del término Semiología en el ámbito europeo, mientras que su contemporáneo, el estadounidense Charles Sanders Peirce (1839-1914) es el que prefirió denominarla Semiótica. Este último, distinguió el ícono, que establece una relación íntima entre el significante y el significado, como por ejemplo representar a un animal con una foto o con un dibujo del mismo; y el símbolo, donde la conexión resulta arbitrariamente establecida.
Para ciertos autores, el acto sémico debe comunicar; y por lo tanto los signos objeto de la semiótica deben ser aquellos que se usen para el acto comunicacional, como por ejemplo, las señales de tránsito o los gestos; descartándose aquellos que son indicios, pero no comunicacionales como por ejemplo la palidez de una persona, que indicaría la presencia de una enfermedad.

Significado de: Semmiótica y sus Usos

1. Teoría general de los signos, o de las relaciones que existen entre los objetos y su significado: la semiótica se fundamenta en las ideas de C. S. Pierce y Ferdinand de Saussure.
2. Ciencia que estudia los signos que utiliza una sociedad: la semiótica de las culturas mediterráneas se basa en numerosos estereotipos.
3. [Medicina] Parte de la medicina que tiene por objeto el estudio de los síntomas de las enfermedades.

Sinónimos
(1, 2) Semiología.

(1) [Lingüística]

Ciencia general de los signos que toma sus fundamentos básicos del filósofo estadounidense Charles Sanders Peirce y del lingüista suizo Ferdinand de Saussure. Saussure considera a la lengua como un sistema de signos que expresa ideas y, que por lo tanto, es comparable con la escritura, con las señales militares, etc. La semiótica es una ciencia que estudia la vida de los signos en el marco de la vida social y que describe en qué consisten esos signos y qué leyes los rigen. Un signo es la correspondencia entre un significante y un significado. Para Saussure, esta ciencia recibe el nombre de semiología, por lo que extendió el uso de dicho término. Hoy, semiótica y semiología se usan como sinónimos, aunque el primer término tiene una dimensión más especulativa o, si se prefiere, filosófica, al ocuparse de la lógica de los signos.

La semiótica, o semiología, no puede desvincularse de disciplinas como la psicología, la matemática, la lógica o la lingüística, entre otras. Para Saussure, la semiótica debía designar una ciencia de los signos de la que la lingüística fuera únicamente una parte. De aquí, la complejidad que arranca de la misma postura del lingüista suizo, ya que como postulan otros autores, el objeto de la semiótica, el signo, no es accesible al conocimiento más que a través de la lengua.

Las ciencias con las que se vincula la semiótica van a ser consideradas como “premisas subvertidas”, que poco van a tener que ver con sus estatutos fuera de la semiótica. Términos matemáticos, como "teorema de la existencia" o "axioma de la elección"; lingüísticos, como "competencia", "realización" o "anáfora"; o lógicos, como "disyunción", van a tener un sentido alejado de sus propias concepciones dentro de esta disciplina cuando se aplica a un nuevo objeto ideológico, como por ejemplo el objeto que elabora una semiótica contemporánea. Es una diferencia de sentido de un término en distintos contextos teóricos. El sentido semiótico implica un desplazamiento del sentido de los términos.

En 1938, el filósofo estadounidense Charles Morris fue quien dio el nombre de semiótica a la teoría de los signos en general, aunque dicho término fue empleado ya por los estoicos, John Locke y Charles Peirce. Peirce amplió el sentido de la definición de semiótica al considerarla como doctrina de la naturaleza esencial y de las variedades fundamentales de cualquier clase posible de semiosis. Semiosis es la acción, una influencia que supone una cooperación de tres sujetos: un signo, su sujeto y su interpretante. Para Pierce, un signo es algo que está en lugar de alguna otra cosa para alguien en ciertos aspectos o capacidades. Una de las importantes precisiones que llevó a cabo este autor fue la triple distinción de los signos en índices, iconos y símbolos.

El índice es un signo que representa una relación de contigüidad respecto al objeto al que se refiere. Funciona como un signo con función ostensiva o causal, y que aparece explícitamente condicionado por su nexo con un objeto real. El humo es un ejemplo de índice del fuego.

El icono es un signo que está determinado por su objeto dinámico en virtud de su naturaleza interna. De este modo, en el icono aparecen las mismas propiedades o características que en el objeto al que se refiere; es la imagen del objeto. A diferencia del símbolo, Pierce no considera el icono como convención social, ya que el icono es un signo caracterizado por su similitud con el referente.

El símbolo es un signo que evoca otra realidad sugerida o representada por él. Por ejemplo, en la cultura bíblica el símbolo de la paloma conlleva la idea de paz. Para Peirce, el símbolo es una convención social arbitrariamente escogida para evocar un referente.

Una de las diferencias entre la definición saussureana y la de Pierce es que en la definición de signo de este último autor no es condición necesaria que se emita intencionalmente ni que se produzca artificialmente.

La finalidad que persiguen los trabajos semióticos es la de fijar las leyes que siguen los sistemas de signos en sus modos de significar para aplicarlos al sistema concreto y poder conseguir un sistema estable de signos, unívoco y apto para la expresión científica. La semiótica intenta depurar el lenguaje hasta convertirlo en un sistema en el que sea posible contrastar criterios de verdad: una lengua exacta, tanto en las relaciones de las palabras con sus denotata (verdad semántica), como en las relaciones que se establecen entre las distintas unidades de una secuencia (verdad sintáctica). La semiótica toma al lenguaje como un instrumento de estudio de la ciencia, a diferencia de la lingüística y la estilística que toman al lenguaje como objeto de estudio.

El papel del semiótico es más que un papel de descriptor. El discurso científico no es una simbolización, es una práctica que no refleja sino que hace. El semiótico no es sólo un lingüista o un matemático, es también escritor ya que al igual que los escritores, éste descubre los esquemas y las combinaciones de los discursos que se hacen. Su tarea se centra principalmente en explicar el lenguaje, lo cual supone previamente una capacidad de identificación con la actividad de quien produce el discurso. La escritura semiótica se caracteriza por ser sistematizada y repetida. El semiótico, a partir de los sistemas anteriores, engendra formalismos semióticos al mismo tiempo o antes de su producción en las lenguas naturales. La escritura semiótica es una escritura repetitiva de las escrituras transformativas. Pero la producción semiótica tiene de particular que sirve de transmisión entre dos modos de producción significativas, la escritura y la ciencia.

Como apunta Julia Kristeva (1981), filósofa y semióloga búlgara, la semiótica se prepara así a convertirse en el discurso que expulsará el habla metafísica del filósofo gracias a un lenguaje científico y riguroso, capaz de ofrecer modelos del funcionamiento social. El problema está en construir el lenguaje de esa semiótica general. En este lugar reside el espacio de los números. Una de las propuestas parte del investigador ruso Linzbach, quien obogaba por la construcción de un esquema deductivo abstracto recurriendo a las matemáticas. Los fonemas los correspondía con números que situaba en las cuatro coordenadas del espacio y del tiempo.

De los trabajos de semiótica moderna, destaca el realizado por Umberto Eco, semiótico y ensayista italiano, para quien la semiótica es la ciencia que estudia todos los fenómenos culturales como sistemas de signos y fenómenos de comunicación. Interpreta la semiótica en la línea de la teoría de la información, considerándola como un proceso que parte de una fuente desde donde se envía una señal, a través de un canal, a un destinatario, que ha de interpretar el mensaje, de acuerdo con un código compartido por ambos. Este destinatario realizará una descodificación de ese mensaje trasmitido en signos.

Texto literario

Las obras literarias (véase literatura) también constituyen objeto de análisis de la semiótica. El texto literario es considerado como producto semiótico, cuyos elementos constituyentes actúan como señales, índices y síntomas de diversas situaciones. De este modo, expresiones escritas por un autor pueden ser síntomas de complejos o índices del estrato social al que pertenece.

El texto, además de ser producto semiótico, es un signo complejo, ya que el aspecto significante está vinculado a un significado, el cual es el resultado de la selección de cada uno de los significantes en el conjunto del texto. En el nivel del discurso se producen agrupaciones de signos y es donde se da el enriquecimiento de los significados gracias a las interrelaciones de los signos en su conjunto. Dentro de un texto, los diferentes signos lingüísticos pueden funcionar como índices de la pertenencia de ese texto a un determinado autor, época, etc., o también como síntomas de las preocupaciones del autor, de sus valoraciones, obsesiones, entre otros.

Finalmente, el texto literario es el mensaje que un emisor, o autor, dirige a uno o varios destinatarios, o lector/es. El emisor es el responsable de la organización semiótica del texto, y en su mensaje codifica ciertas vivencias de la realidad de acuerdo con unos esquemas de representación que proporcionan la propia lengua y el ámbito cultural en que se mueve.

En la interpretación de un texto es importante el contexto cultural. Forman parte de este contexto el sistema conceptual vigente, el conjunto de temas y estereotipos, al igual que los códigos estéticos, las corrientes estilísticas de una época o escuela y los textos con los que se establece una relación de dependencia o intertextualidad. Entre los estudios de semiótica de la cultura, destacan los trabajos realizados por estudiosos rusos de la Universidad de Tartu (véase el apartado Lourij M. Lotman en Semiótica soviética). Desde esta perspectiva, el producto cultural se considera como una forma de memoria colectiva generadora de textos en los que se formulan modelos totalizadores del mundo.