Cómo aprovechar al máximo la escuela -4

Busca ayuda

Busca ayuda


Contar con un sistema de apoyo es indispensable no solo para salir adelante ahora, en tu vida escolar, sino también para conseguir cualquier objetivo en tu vida adulta.


¿QUIÉNES pueden contribuir a tu éxito en los estudios?

Tu familia.


Una joven brasileña de 18 años llamada Bruna cuenta: “Cuando necesitaba ayuda con una tarea, mi padre me explicaba el tema y me hacía preguntas orientadoras, pero dejaba que yo misma encontrara las respuestas”. *

Sugerencia: Para empezar, pregúntale a uno de tus padres cómo le fue en la asignatura en la que estás fallando. Si le fue bien, será la persona indicada para ayudarte.

Los profesores.


Cuando hay un alumno que realmente quiere aprender, la mayoría de los profesores se alegran y con gusto le ofrecen su ayuda.

Sugerencia: Simplemente, dile a tu profesor: “Ando flojo en esta materia, pero quiero entenderla bien. ¿Qué me recomienda?”.

Un tutor.


Tal vez un buen amigo de la familia pueda tenderte una mano. Esto presenta una ventaja doble: por un lado, obtienes la asistencia que necesitas, y, por el otro, aprendes a pedir ayuda cuando hace falta, una costumbre que te será de gran provecho cuando seas adulto. Lo cierto es que el éxito en la mayoría de las empresas de la vida es fruto del trabajo en equipo, como el de una orquesta, y no del esfuerzo individual, como el de un instrumento solista (Proverbios 15:22).

Sugerencia: Pregunta a tus padres quién pudiera ser un buen guía o tutor para ti.

Conclusión: No hay nada de malo en pedir ayuda.

¿Por qué no comienzas desde ahora? Escribe el nombre de dos o tres personas a quienes admires. ¿Podría alguna de ellas ayudarte con tus deberes?

“Mi profesor favorito”

“Mi profesor favorito era muy estricto, pero todos lo respetábamos. Era dinámico. Hacía gestos y se paseaba de un lado al otro del salón mientras hablaba. Cuando se discutían temas en clase, lograba que todos interviniéramos. Si no entendías algo, él te lo explicaba pacientemente hasta que entendieras. No le molestaba que le hiciéramos preguntas; al contrario: decía que las preguntas le dejaban ver lo que no habíamos entendido y lo ayudaban a ser mejor maestro. Se interesaba en cada uno de nosotros. Muchos se inclinaban por seguir una carrera en Contabilidad —la materia que él enseñaba — después de asistir a su clase un año nada más.” (Alana, Australia.)



Origen de la Información e Imagenes: ¡Despertad! de octubre de 2012

Contenidos Recomendados