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Cuál es el Significado de Taiga. Concepto, Definición, Qué es Taiga

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Taiga: Compendio de Definiciones y Conceptos

Definición de Taiga

La taiga (del ruso тайга, taigá, y este probablemente del yakuto тайҕа, todo territorio inhabitado, cubierto de vastos bosques; espesura del bosque) o bosque boreal es un bioma caracterizado por sus formaciones boscosas de coníferas, siendo la mayor masa forestal del planeta. En Canadá se emplea bosque boreal para designar la zona sur del ecosistema, mientras que taiga se usa para la zona más próxima a la línea de vegetación ártica. En otros países se emplea taiga para referirse a los bosques boreales rusos y bosque de coníferas para los demás países.
Geográficamente se sitúan al norte de Rusia europea y Siberia, norte de Europa, en la región de la Bahía del Hudson, al norte del Canadá y en el estado de Alaska. Está limitada al sur por la estepa y al norte por la tundra. El Hemisferio Sur no tiene zonas de taiga porque la porción de tierra en las latitudes en que esta se desarrolla es muy reducida.
Su temperatura media es de 19 °C en verano, y -30 °C en invierno. El promedio anual de precipitaciones alcanza los 450 mm. El periodo favorable para la vida de las plantas se reduce a cuatro meses.
La vegetación dominante en la taiga es el bosque de coníferas. En las zonas de clima más duro el bosque es muy uniforme y puede estar formado exclusivamente por una sola clase de árbol. Las hojas en forma de aguja de las coníferas les permiten soportar bien las heladas y perder poca agua. Además, el ser de hoja perenne les facilita el que cuando llega el buen tiempo pueden empezar inmediatamente a hacer fotosíntesis, sin tener que esperar a formar la hoja. En las zonas de clima más suave el bosque es mixto de coníferas y árboles de hoja caduca (chopos, álamos, abedules, sauces, etc.)
El clima es extremadamente frío y húmedo. La temperatura media está por debajo de 0 hasta 5 °C. Los inviernos son más cortos y fríos, pero, a menudo más rigurosos que en la tundra y el suelo está cubierto de nieve. No llueve mucho -entre 400 y 700 mm anuales- en algunas zonas con mínimos de 160 y en otras máximos de 1000 mm; además el agua permanece helada muchos meses, por lo que no está disponible para las plantas.
Las temperaturas bajas o medianas durante la mayor parte del año, así como la humedad generalmente elevada dan lugar a la formación de suelos de tipo podzol, suelos ácidos que favorecen la formación de turberas.
La vida es muy dura para los animales en invierno, por lo que las aves suelen emigrar a latitudes más cálidas, mientras que muchos de los otros animales hibernan. Los animales más característicos de la taiga son los herbívoros como el alce y reno/caribú, roedores como el castor, ardilla, liebre, y carnívoros el oso, lobo y glotón.
La taiga está dominada por coníferas que superan los 40 m, de copa piramidal y hoja perenne, destacando los alerces, abetos, píceas y pinos. El alerce de Gmelin tolera los inviernos más fríos al norte. La taiga del norte es el bosque con menor biodiversidad, con dosel abierto y en sus suelos predominan los líquenes. La taiga del sur es un bosque mixto que alterna las coníferas con árboles caducifolios como el arce, el olmo y el roble, tiene dosel cerrado, el suelo cubierto de musgos y en los claros encontramos arbustos, flores y hierbas.

Concepto de Taiga

La taiga es el tipo de selva característico de Siberia y del norte de Rusia, que limita con la estepa (al sur) y la tundra (al norte). Este bioma está formado por coníferas y presenta un subsuelo helado.
La taiga puede ser confundida con los bosques de coníferas o los bosques boreales rusos. En Canadá se habla de bosque boreal para nombrar a la región sur del ecosistema, dejando la noción de taiga para referirse sólo a la vegetación más próxima al Ártico.
La taiga es un ecosistema que, en general, resulta poco alterado por la acción humana ya que los suelos no resultan aptos para el desarrollo de la agricultura y el clima exhibe condiciones extremas. La explotación maderera y la caza de mamíferos ocasionan los mayores impactos a este bioma.
La temperatura media de la taiga se sitúa entre los 0ºC y los 5ºC. El invierno, obviamente más frío, suele ser corto. Las precipitaciones en la taiga son escasas: entre 160 y 320 milímetros anuales. Es habitual que, por el clima, el agua permanezca helada durante varios meses.
En cuanto a la fauna, los animales predominantes en la taiga son el lobo, el zorro, el oso pardo, el reno y el alce, entre otros. Las aves suelen migrar hacia latitudes más cálidas durante el invierno. Cabe destacar que muchos animales de la taiga hibernan durante varios meses al año. Las abundantes reservas de grasa y el denso pelaje facilitan la vida de los mamíferos en estas regiones de clima muy frío.

Significado de Taiga

Entendemos por taiga a todo aquel bioma o conjunto de seres vivos más espacio geográfico en el cual predominan los bosques de coníferas. La taiga es un bioma que carece de una importante presencia humana ya que, debido a las condiciones climáticas, es un ambiente duro en el cual el ser humano no puede llevar un estilo de vida cómodo sin modificarlo.
La taiga es muy común en regiones con clima frío, incluso frío polar. De este modo, encontramos este bioma en zonas del norte de América (Canadá, norte de Estados Unidos y Alaska), en Escandinavia (Noruega y Finlandia), en el norte de Rusia y de China, así como también en algunas regiones de Japón. Sin embargo, debemos señalar que las especies de árboles o los tipos de arbustos pueden variar de región en región.
Se considera que la taiga es uno de los biomas que más espacio ocupan en el planeta a nivel continental ya que, en total, suma casi un 30% del territorio total de los cinco continentes. Es un bioma de clima frío en el cual las temperaturas son extremadamente bajas y en el cual además se pueden encontrar espacios cubiertos de hielo. Las temperaturas de la taiga no superan, en promedio anual, los 5º, durando los inviernos entre cinco y siete meses. Debido también a estas temperaturas, las precipitaciones de la taiga son escasas ya que las mismas suelen convertirse en nieve o permanecer en estado de neblina sobre el terreno. En la mayoría de los casos, estas características climáticas han contribuido con el hecho de que la taiga como bioma no sea modificada o transformada por la presencia humana, a diferencia de lo que ha sucedido con biomas más amigables para la permanencia del hombre.
En lo que respecta a la flora y la fauna de la taiga, es muy específica. Los árboles suelen ser muy abundantes y generan en todo el territorio una espesa capa boscosa, predominando especies como el alerce, el abeto, el pino, el olmo y el roble entre otros. La vegetación y arbustos son también muy abundantes. La fauna de la taiga suele caracterizarse por la presencia de animales con muchas capas de pelo y grasa para protegerse del frío como sucede con los osos, los alces, renos, los lobos, las liebres, las ardillas y los castores.

Concepto de Taiga

La taiga . Es el bosque que se desarrolla al Sur de la tundra. En ella abundan las coníferas (Picea, abetos, alerces y pinos) que son árboles que soportan las condiciones de vida -relativamente frías y extremas- de esas latitudes y altitudes, mejor que los árboles caducifolios. El suelo típico de la taiga es el podsol.
Ocupa una franja de más de 1500 km de anchura a lo largo de todo el hemisferio Norte, a través de América del Norte, Europa y Asia. También hay parcelas más pequeñas de este tipo de bosque en las zonas montañosas.
El ecosistema de la taiga está condicionado por dos factores:
1. Las bajas temperaturas durante la mayor parte del año. Se alcanzan temperaturas inferiores a - 40ºC en el invierno, y el periodo vegetativo, en el que las plantas pueden crecer, sólo dura unos tres o cuatro meses;
2. La escasez de agua. No llueve mucho -entre 250 y 500 mm anuales-, y además el agua permanece helada muchos meses, por lo que no está disponible para las plantas.
Carácterísticas geográficas
El Clima de la taiga es de tipo subártico y continental y se caracteriza por largos inviernos con muy bajas temperaturas (hasta seis meses con temperaturas medias inferiores a los 0º C) y por cortos y moderadamente cálidos veranos, que ya permiten el desarrollo de la vegetación boscosa. El límite entre la desarbolada tundra y la boscosa taiga coincide aproximadamente con la isoterma de los 10 ºC en verano. Las precipitaciones no son muy abundantes (entre los 250 y 700 mm anuales), aunque las bajas temperaturas hacen que la evaporación sea escasa.
En gran parte de su área el clima es muy continental, con grandes diferencias de temperatura entre el verano y el invierno (en Siberia se alcanzan normalmente temperaturas inferiores a los 40ºC en invierno y superiores a los 15 ºC en verano). Esta continentalidad se suaviza en la zona occidental de los continentes (Escandinavia y Alaska), donde el clima no es tan riguroso. En la mayor parte de la taiga la duración de la estación de crecimiento de la vegetación alcanza los 3 o 4 meses anuales.
Los animales que viven en la taiga tienen que estar adaptados a las duras condiciones invernales. Las adaptaciones de la fauna a este clima tan riguroso comprenden: migraciones (muchas aves), hibernación (algunos mamíferos como el oso), pelaje blanco invernal (zorro, lobo, liebre, buho,..), almacenamiento de semillas para el invierno (ciertas aves, ardillas,..) y desarrollo de pelajes invernales con un gran aislamiento térmico (marta, armiño,..). (Estas pieles han sido muy cotizadas por la peletería y ya en el siglo XVIII comenzó la exploración de estas regiones por los tramperos para la explotación de las pieles con fines comerciales, lo que diezmó la fauna).
La vegetación dominante en la taiga es el bosque de coníferas (Picea, abetos, alerces y pinos) que durante la mayor parte del año se encuentran cubiertos de nieve. Las hojas en forma de aguja de las coníferas les permiten soportar bien las heladas y perder poca agua. Además, el ser de hoja perenne les facilita el que cuando llega el buen tiempo pueden empezar inmediatamente a hacer fotosíntesis, sin tener que esperar a formar la hoja. En las zonas de clima mas suave el bosque es mixto de coníferas y árboles de hoja caduca (chopos, álamos, abedules, sauces, etc.) Las coníferas que forman estos bosques boreales pertenecen a unos pocos géneros como son las piceas (Picea), los abetos (Abies) y los pinos (Pinus) que predominan en las regiones septentrionales de Norteamérica, Europa y oeste de Asia, mientras que los alerces (Larix) predominan en el este de Asia (Siberia central y oriental). Los alerces no son perennifolios, sino que pierden las hojas en invierno (algo muy poco común en las coníferas), siendo característicos de las zonas de clima más continental de la taiga, donde el permafrost es más continuo, y el clima es demasiado frío y seco para que sobrevivan las especies perennifolias.
Además de las coníferas en estos bosques también viven árboles de hoja ancha caducifolios como álamos (Populus) y abedules (Betula), que suelen ocupar las zonas incendiadas, los claros de los bosques y las márgenes de los ríos. Otros árboles y arbustos presentes en estos bosques, siempre con poca diversidad de especies, son los sauces, los alisos, los rosales, las zarzamoras y los arándonos. Entre las plantas herbáceas son frecuentes las perennes, mientras que son muy escasas las anuales. Los que si llegan a ser muy abundantes en este bioma son los musgos y los líquenes. Aunque en los bosques boreales podemos encontrar distintas comunidades vegetales, su aspecto es muy homogéneo debido a la dominancia de pocas especies de coníferas en grandes áreas geográficas. A pesar de la gran extensión que ocupa, su biodiversidad es baja en comparación con los biomas de climas más templados y tropicales.
Las zonas actualmente ocupadas por la taiga se encontraban ocupadas por los hielos de la última glaciación hace unos pocos miles de años (hace 18000 años del último máximo glacial), por lo que la geomorfología de los terrenos ocupados por este bioma es típicamente glacial. Extensas áreas de la taiga más septentrional se encuentran ocupadas por el Permafrost o capa de suelo permanentemente helada en profundidad (en gran medida herencia de la última glaciación). Este permafrost no es continuo ni tan profundo como el existente en la tundra. En la taiga normalmente se encuentran libres de hielo las laderas orientadas al sur y las llanuras de inundación de los ríos. Conforme nos dirigimos hacia el sur este permafrost se va haciendo más discontinuo y esporádico.
La superficie del suelo sí se encuentra helada gran parte del año, pero en verano se deshiela hasta una profundidad mayor que lo que ocurría en la tundra, lo que permite que los sistemas radiculares de las plantas alcancen mayor profundidad. En las zonas donde existe capa de permafrost que impide el drenaje en profundidad son frecuentes las zonas encharcadas y suelos muy húmedos. Debido también a la baja evaporación y a la geomorfología glaciar son frecuentes los lagos, las turberas y las zonas pantanosas.
Estos bosques de coníferas se encuentran frecuentemente asociados con suelos de tipo podsol ( o spodosoles), de carácter ácido y pobres en nutrientes. Los procesos de podsolización (lavado del hierro y del aluminio junto a compuestos orgánicos solubles desde los horizontes superficiales hasta los horizontes más profundos) llevan a la aparición de horizontes subsuperficiales (horizonte A2) muy lavados, de color claro (podsol o podzol significa suelo ceniciento en ruso) y horizontes de acumulación en profundidad (horizontes Bh y Bs). En el horizonte más superficial (horizonte A0) se acumula la hojarasca de las coníferas y la materia orgánica poco transformada (humus tipo mor). Esta acumulación es debida a las bajas temperaturas que dificultan su descomposición por los microorganismos. Todos estos procesos llevan a la acidificación del suelo y a los bajos niveles de calcio, nitrógeno y otros nutrientes que caracterizan estos suelos.


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