Definición de Fanatismo ‒ Significado de Fanatismo

Fanatismo – Su Definición y Conceptos


Fanatismo – Definición de Fanatismo, Concepto de Fanatismo, Significado de Fanatismo

1. Concepto de Fanatismo

El fanatismo es el apasionamiento del fanático, una persona que defiende con tenacidad desmedida sus creencias u opiniones. Un fanático también es aquel que se entusiasma o preocupa ciegamente por algo.
El fanatismo supone una adhesión incondicional a una causa. La mencionada ceguera que produce el apasionamiento lleva a que el fanático se comporte, en ocasiones, de manera violenta e irracional. El fanático está convencido de que su idea es la mejor y la única válida, por lo que menosprecia las opiniones de los demás.
La falta de racionalidad puede llegar a tal extremo que, por el fanatismo, una persona mate a otra. Cuando el fanatismo llega al poder político, suele desarrollar todo un sistema para la imposición de sus creencias, castigando a los opositores con la cárcel o incluso la muerte.
El fanatismo puede darse en distintos aspectos de la vida. Hay fanáticos de algún club de fútbol (“Yo soy fanático de Boca, lo sigo a todas partes”) o de cantantes y grupos musicales (“El fanatismo que siento por Luis Miguel llevó a que me escape de la escuela para ir a comprar las entradas para el concierto”), por ejemplo.
El fanatismo también aparece en la religión, con personas que no sólo creen que sus creencias son las únicas válidas, sino que también persiguen y castigan a los que no creen lo mismo que ellos.
La psicología afirma que el fanatismo surge a partir de la necesidad de seguridad que experimentan las personas que, justamente, son inseguras. Se trata de una especie de compensación frente a un sentimiento de inferioridad.


2. Definición de Fanatismo

El fanatismo es un término que permite designar a aquella defensa súper emocionada y apasionada que realiza un individuo respecto de sus creencias políticas, religiosas, ideológicas, o de sus gustos e intereses, por ejemplo musicales, deportivos, entre otros.
Cabe destacarse que la mencionada defensa es constante y no suele cesar ante nada, incluso, en algunos casos, hasta puede sobrepasar los límites de lo aceptable y entonces el fanatismo puede llevar al individuo a desplegar comportamientos violentos y condenables desde el punto de vista moral, social y legal.
Especialmente en los ámbitos políticos, religiosos y deportivos se suelen encontrar casos de individuos que presentan un fanatismo exacerbado y pueden llegar a cometer ilícitos por la defensa de sus posiciones.
En algunas religiones, aquellos individuos que profesan una fe muy ortodoxa llegan a ofrecer su propia vida con tal de defender y demostrar su compromiso con la causa. En los últimos años hemos sido testigos de esta cuestión por parte de una de las corrientes más ortodoxas del Islam, como es Al Qaeda , y que provocó miles de muertes en los atentados a las Torres Gemelas en la ciudad de Nueva York.
El deporte, más especialmente el fútbol, tampoco se mantiene ajeno a esta situación y por caso hemos sido también espectadores de numerosos casos de violencia protagonizados justamente por hinchas de un club de fútbol contra sus rivales más inmediatos y acérrimos. Cientos de heridos y miles de muertos ya llevan cosechados el más alto fanatismo del fútbol.
A los individuos que experimentan y manifiestan este desmedido afán de pasión se los conoce popularmente como fans o fanáticos.
Vale indicar, que por otra parte también nos podremos encontrar con individuos que profesan un fanatismo coherente y respetuoso, y si bien promueven con suma pasión todo cuanto se relaciona con el objeto de su fanatismo, lo hacen sin perjudicar ni atacar a un tercero o a quien no piensa ni siente lo mismo.
Entre los sinónimos que más usamos para esta palabra se destaca el de entusiasmo, que refiere precisamente a la exaltación que sufre el ánimo de una persona por aquello que le interesa o bien que le despierta suma admiración y placer.

3. Significado de Fanatismo

El fanatismo es una pasión exacerbada, desmedida y tenaz1 , particularmente hacia una causa religiosa o política, o hacia un pasatiempo o hobby.
Consta de una apasionada e incondicional adhesión a una causa, un entusiasmo desmedido y monomanía persistente hacia determinados temas, de modo obstinado, algunas veces indiscriminado y violento.
El fanatismo puede referirse a cualquier creencia afín a una persona o grupo. En casos extremos en los cuales el fanatismo supera la racionalidad, puede llegar a extremos peligrosos, como matar a seres humanos o encarcelarlos, y puede incluir como síntoma el deseo incondicional de imponer una creencia, considerada buena para el fanático o para un grupo de los mismos.
Existen varios tipos de fanatismo, y se producen debido a la afinidad o contrariedad con una persona, religión, ideología, deporte o pasatiempo, entre otros tópicos.
Ejemplos de fanatismo se han dado en el terreno religioso con la defensa de dogmas, o la defensa de libros sagrados o de dioses, o defendiendo un punto de vista racional o irracional específico. Los religiosos afirman que, la diferencia entre religioso y fanático reside en el hecho de que el religioso ve a la religión como un medio para creer o conocer alguna deidad, mientras que el fanático ve a la religión como dios, y la trata como incuestionable.
• Otro ejemplo de fanatismo es hacia una persona, se ha oído hablar de los club de fans, el cual es un conjunto de personas fanáticas de alguien, por ejemplo de un cantante, bailarín, actor o presentador de tv.
• También de equipos de fútbol, baloncesto, etc.
• También el fanatismo a lo desconocido (tales como predecir el futuro o crear el modelo de fanatismo, etc.)
• También existen los fanáticos antireligiosos; anticristianos, antimusulmanes, etc.
• Algunos fanáticos se centran en el mantenimiento de unas prácticas o cultura sin pensar en la posibilidad de que el conocimiento y el desarrollo humano pueda haber modificado, para bien, las prácticas o los valores culturales. Este tipo de fanatismo está muy emparentado con la ignorancia y el anquilosamiento mental.
El fanatismo religioso es uno de los tipos de fanatismo que más ha generado controversia a través de la historia en cuanto bajo esta se han llevado a cabo, conflictos bélicos, holocaustos, asesinatos y actos terroristas. Durante siglos miles de hombres fanáticos se han visto influenciados bajo las grandes religiones para así llevar actos que van en contra de la propia religión lo cual deja a ver que el individuo está actuando no bajo fe, sino por pura obsesión. Esta se encuentra en diversas doctrinas religiosas tales como: la cristiana, islámica, la judía, entre otras. El fanático religioso es el que se identifica como el individuo con una conducta enceguecedora hacia una religión en particular, lo cual puede causar que cometa actos en contra de las personas que no creen en esta.
La conciencia de la individualidad se suprime mediante la atenuación de la conciencia del yo, por una parte, y mediante la acentuación del sentimiento de pertenencia a lo otro. Para lo primero sirve el alcohol y otras drogas, el éxtasis sexual, etc. Para lo segundo se procede a la adhesión incondicional a sectas y facciones totalitarias políticas o religiosas, la entrega a un grupo, a personas posesivas... La conciencia corporal se disminuye mediante la reducción de las vivencias corporales y la desvalorización del mundo en donde la vida corporal se desarrolla. Desde el punto de vista epistemológico, el fanático, curiosamente, se parece a su contrario el relativista, en la medida en que para ambos no cabe el debate o la búsqueda común de la verdad. El fanático cree poseer la verdad de manera tajante. Afirma tener todas las respuestas y, en consecuencia, no necesita seguir buscando a través del cuestionamiento de las propias ideas que representa la crítica del otro.
El fanático, pues, se caracteriza por su espíritu maniqueo y por ser un gran enemigo de la libertad. Los lugares donde impera el fanatismo son terrenos donde es difícil que prospere el conocimiento y donde se parece detenerse el curso fluyente de la vida. Un mundo, en definitiva, contrario a la mudable naturaleza humana que en ocasiones se diría anhela la muerte. De hecho, para Albert Camus en El hombre rebelde, es una suerte de nihilismo destructivo más.
El precio a pagar por la cristalización del pensamiento engendrada por el fanatismo resulta caro. El alejamiento de la verdad es una de ellas, porque para profundizar en el conocimiento debemos estar abiertos al descubrimiento de la parte de verdad presente en los demás, desde una humildad intelectual de corte socrático, con una actitud dogmática resulta difícil llegar muy lejos intelectualmente.
Pero existe otra desventaja que tal vez resulte más contundente que la epistemológica: que el fanatismo siempre ha conducido a guerras y a graves desastres. Tras numerosas conflictos sociales, guerras, masacres, limpiezas étnicas e injusticias se halla la intolerancia de muchos fanáticos. Esto han coincidido en señalarlo todos los defensores de la tolerancia. El fanatismo es el culpable de esos males, que podrían evitarse con la universalización de un talante fraternal que aceptara las diferencias.