Definición y Significado de Muerte | Concepto e Importancia

Definición, Concepto y Significado de: Muerte


Definiciones, Conceptos y Significados

En esta oportunidad nos convoca una palabra que seguramente no causa demasiada gracia en la mayoría de los lectores, la muerte. Se la considera como un proceso terminal que consiste en la extinción del proceso homeostático de un ser vivo y concluye con el fin de la vida. Desde la óptica médica y legal, se la denomina como cesación de toda actividad en el encéfalo, en la que esa finalización es totalmente irreversible.

Abordado desde el punto de vista religioso, la muerte implica la separación del alma del cuerpo. No son precisamente pocos los fervientes creyentes que se muestran convencidos en la migración del alma de un ser humano, tras su muerte, hacia un plano físicamente inalcanzable. En este sentido, para la religión cristiana la muerte es pensada como el fin de la permanencia física del ser humano en su estado carnal. O sea, el espíritu deja, abandona ese cuerpo e inmediatamente vuelve a Dios.

Pero más allá de esta perspectiva, la definición de muerte ha cambiado a lo largo de la historia. Por ejemplo, en la antigüedad se consideraba muerta a aquella persona que no mostraba ausencia de respiración y que no producía latidos de corazón. Ahora bien, eso cambió con el avance y la evolución de la tecnología. De hecho, gracias a ella se ha permitido la conservación tanto de la actividad cardíaca como de la respiratoria. En tanto, hoy en día es habitual observar que una persona, a pesar de haber dejado de respirar por sus propios medios, sigue con vida por encontrarse conectado a un respirador artificial.

Por su parte, desde la comunidad médica se suelen seguir ciertos procedimientos para comprobar la muerte cerebral, los cuales serían: total ausencia de reflejos ante ciertos estímulos que se realizan en el pecho, los pies y las manos; test de apnea (falta total de respiración); electroencefalograma plano, el cual debe ser precedido por las acciones antes enumeradas. A su vez, otras pruebas más confiables y específicas a las que los médicos pueden acudir son: tomografía por Emisión de Fotón Único, la Panangiografía Cerebral y el Ultrasonido transcraneal.