¿Qué piensan los candidatos de EE.UU. sobre la tecnología?




El próximo presidente de los Estados Unidos podría tomar decisiones en asuntos como cifrado y ciberseguridad que involucrarían a compañías cuyos servicios son usados por millones de personas en todo el mundo. Hillary Clinton ha tenido una posición más conciliadora en el debate por el cifrado de las comunicaciones móviles.

Las elecciones presidenciales del 8 de noviembre son, técnicamente hablando, un asunto doméstico que, sin embargo, tienen un enorme potencial de impacto global.
Esto se ve en la política monetaria internacional o el devenir de la seguridad en regiones como Oriente Medio.
Está presente en la tecnología: las decisiones del próximo presidente involucrarán a compañías como Apple, Google o Facebook y, trasladando el impacto a millones de usuarios en el planeta.
Los temas más sensibles en este escenario son: ciberseguridad, el cifrado de las comunicaciones y la neutralidad de la red.
Las acciones que se tomen en aquellos ramos ciertamente pueden terminar tocando a las empresas y las personas.
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CIBERSEGURIDAD

Una de las mayores preocupaciones de los candidatos es la ciberguerra, un escenario en el que hay grandes jugadores, con mucho que perder, y que incluyen a China y Rusia, además de Estados Unidos.
A Donald Trump, el candidato republicano, le preocupan eventuales ataques chinos contra empresas y la infraestructura estadounidenses.
Inquietud legítima y paradójica, porque según datos publicados de la agencia Reuters, Estados Unidos es el país con las mayores operaciones de ciberespionaje y ciberguerra en el mundo, con enorme diferencia con sus rivales.
La candidata demócrata, Hillary Clinton, está preocupada por el escenario de la ciberguerra y ha apoyado los programas de vigilancia de instituciones como la NASA.
Sin embargo, tiene un lado débil, usaba un servidor personal de correo para tratar asuntos oficiales cuando era Secretaria de Estado.

CIFRADO

la discusión se ha centrado en el enfrentamiento entre el FBI y Apple por el desbloqueo del teléfono de uno de los atacantes de la masacre de San Bernardino.
la agencia federal buscaba que la compañía diseñara una forma de vulnerar la seguridad del teléfono, y la empresa, a su vez, aseguraba que hacerlo no sólo les daba demasiado poder a los investigadores, sino abría la posibilidad para que otros actores explotaran esa vulnerabilidad.
Apelando a la importancia de la seguridad nacional, Trump llamó a un boicot de los productos de Apple, pues, en su visión, una compañía no puede imponerse a la ley.
Clinton, por su parte, ha establecido una postura más conciliadora, en la que ambos sectores, agencias de seguridad y empresas deben trabajar para lograr un entorno más seguro. Admitió que el argumento de Apple en el debate tenía sentido.

[Fuente: El Espectador].