Cuál es el Significado de Dictadura - Concepto, Definición, Qué es Dictadura

Definición, Concepto, Significado, Qué es Dictadura


Concepto de Dictadura

1. Concepto de Dictadura

Se entiende por dictadura a aquel sistema de gobierno que descansa sobre una sola persona y que es de alto autoritarismo. La figura que encarna tal dictadura es, obviamente, el dictador y éste representa siempre la máxima jerarquía y autoridad para todas las cosas relacionadas con el desarrollo de una sociedad.
Por lo general, el gobierno dictatorial se caracteriza por ser autocrático. El término autocrático proviene del griego y significa que el gobierno es organizado y manejado por una sola persona y de modo autoritario. En la mayoría de los casos, las dictaduras suelen ser sistemas de gobiernos ilegítimos ya que se hacen con el poder a través de violentas irrupciones en el espacio público y político de un país o región. Sin embargo, también es posible que un gobierno de tipo democrático o participativo termine evolucionando hacia formas dictatoriales de acuerdo a los intereses de la persona al mando.
Una dictadura se caracteriza en términos generales por establecerse sobre la base de la fuerza y de la violencia, ambos elementos que le sirven para dominar a las posturas opuestas. Mientras que se reprimen y eliminan todas aquellas voces que puedan ser contraras a los intereses del dictador, también se abandonan los mecanismos de participación popular y social que puedan representar otros intereses (las elecciones, el sufragio, el trabajo de los otros poderes políticos, etc.).
En muchos casos, los gobiernos dictatoriales pueden hacerse con el poder ya que encuentran justificativos en diferentes situaciones de crisis económica, desorden político, caos social. La concentración del poder político en una sola persona tiene especial importancia ya que es, para los dictadores, el único medio a través del cual se llegaría a cierta pacificación y orden.
Las dictaduras y los gbiernos dictatoriales han sido numerosos a lo largo de la historia humana. Aquí es importante señalar que no todos los gobiernos en los que no participa la ciudadanía activamente son dictatoriales ya que (como sucedía con las monarquías europeas), estos encuentran legitimidad en otros ámbitos que no son el acto electoral. Entre los gobiernos dictatoriales más importantes de la historia, la Alemania Nazi, el fascismo Italiano, las dictaduras previas al Imperio Romano, y las dictaduras latinoamericanas o africanas de la segunda mitad del siglo XX son sin dudas los más representativos de tal condición.

2. Significado de Dictadura

Una dictadura (del latín dictatūra) es una forma de gobierno en la que el poder se concentra en las manos de un solo individuo, el cual es conocido como dictador. En la actualidad, las dictaduras se instauran mediante un golpe armado o militar, de manera que, una vez en el poder, las decisiones del dictador sean mantenidas gracias a la existencia de una fuerza armada.
Las dictaduras se caracterizan por no contar con una división de poderes, además de gobernar sin el consentimiento u opinión de los ciudadanos. La gran mayoría de ellas tampoco permiten la existencia de partidos políticos de oposición, de manera que sólamente exista un sólo partido sin competencia y con el control de toda la vida política de una nación.
Se pueden distinguir dos tipos de dictaduras principales: las autoritarias y las totalitarias. Aunque parecidas, ambas poseen características que las distinguen y que permite que se presten a la confusión. Las autoritarias, por ejemplo, se distinguen por poseer una alta concentración de poder en un grupo reducido de personas, que se mantienen mediante la represión política abierta. Estos gobiernos suelen dictar leyes de manera arbitraria, y aunque estrictas, suelen permitir una ligera movilización social y algún tipo de pluralidad de ideas, siempre y cuando no ponga en riesgo la permanencia del régimen.
Por su parte, las dictaduras totalitarias suelen ser más extremas en todo sentido. No sólo no admiten ningún tipo de oposición, sino que se empeñan en controlar de manera abierta todos y cada uno de los aspectos de la vida de los ciudadanos. En las dictaduras totalitarias, las libertades civiles son reducidas a su mínima expresión y el gobierno no sólo interviene, sino que maneja directamente la economía, la educación, la propaganda, los medios de comunicación, la familia e incluso los valores morales.

3. Definición de Dictadura

Se llama dictadura a la forma de gobierno ejercida por una sola persona que utiliza su poder arbitrariamente y sin estar especialmente limitado por la ley. Así, un dictador toma decisiones dejando de lado las posibilidades de consenso con la gente gobernada, aspecto que está en las antípodas de una autoridad democrática, que es elegida por sus gobernados.
Vale destacar que, de acuerdo con los preceptos filosóficos de la antigua Grecia, la dictadura no parece homologable a la contraposición original propuesta entre formas puras e impuras de gobierno. En ese modelo, sostenido por los filósofos atenienses, las formas de gobierno unipersonales eran la monarquía (monos: uno, archos: gobierno), como forma ideal o pura, y la tiranía, como variante corrompida de esta modalidad gubernamental. En cambio, la dictadura como concepto y estructura de acción política nació en etapas posteriores de la civilización.
En efecto, los orígenes del término dictadura deben rastrearse en la época en que prosperaba la civilización romana. Básicamente, la dictadura tenía allí un estatus legal como modo de gobierno ejercido de modo extraordinario ante momentos difíciles que requirieran decisiones rápidas. En este contexto, se dice que la propuesta fue efectuada por primera vez por Tito Laercio, quien habría sido el primero en hacer uso de este cargo.
El senado era el autorizado para determinar si este cambio se necesitaba; si las circunstancias lo ameritaban, se le daba una orden a uno de los cónsules, que procedía a nombrar al dictador; después de ese momento, nadie podía hacer críticas a la gestión del nuevo gobierno. Empero, en su comienzo, había limites razonables a estas atribuciones especiales. Así, el “dictador” solo tenía poder por un tiempo de seis meses, transcurrido el cual sus potestades quedaban revocadas. En ese momento, debía dar cuenta de sus actos.
Como era de esperarse, esta práctica podía derivar en el intento de sucederse indefinidamente en el poder a través de estratagemas que dieran lugar al nacimiento de monarquías; es por ello que posteriormente sería abolida.
El modelo dictatorial de poder fue entonces motivo de diversos abusos que, lejos de detenerse, se intensificaron con motivo del ejercicio personalizado de los actos de gobierno. Si bien en la Europa Medieval esta forma de gobernar se atenuó como consecuencia de la distribución feudal de las estructuras de poder, el nacimiento de los estados modernos en los siglos XV y XVI dio lugar a un nuevo enfoque de las monarquías. Algunas de estas naciones evolucionaron con estructuras gubernamentales asimilables a las dictaduras, hasta que los modelos surgidos de la Revolución Francesa y la independencia de las naciones americanas permitió una difusión de las modalidades republicanas en todo el mundo.
No obstante, las dictaduras rigieron la vida de numerosos pueblos en el siglo XX, como ocurrió con la concentración unipersonal del poder en Alemania durante el gobierno de Adolf Hitler, en Italia con Il Duce Benito Mussolini o con Josep Stalin en la Unión Soviética.
En la actualidad, las dictaduras más recientes deben encontrarse en los países subdesarrollados. Muchas de ellas se extendieron y consolidaron durante la época de la guerra fría. En ese momento histórico, Estados Unidos y la Unión Soviética mantenían una disputa velada que llevó a cada uno de ellos a apoyar gobiernos dictatoriales que sostenían su autoridad sobre la base del miedo y soslayando toda posibilidad de consenso. Los ejemplos más contundentes incluyen las diversas dinastías regentes en el norte de África y Medio Oriente (Libia, Túnez, Siria, Iraq, entre otros), el régimen imperante en Cuba desde 1959, las dictaduras militares de América Latina durante las décadas de 1970 y 1980, los gobiernos de la llamada “Cortina de Hierro” en Europa del Este y Asia Central y los distintos esquemas gubernamentales del África semicolonial. Una proporción mayoritaria de estas dictaduras han dejado de existir, dando paso ya sea a gobiernos de transición o a estructuras republicanas de gobierno, con las diferentes variaciones regionales que caracterizan a cada pueblo y a cada cultura.
En la actualidad, la mayor parte de las sociedades del mundo ha advertido los efectos deletéreos de las dictaduras sobre sus derechos individuales, por lo cual las democracias constituyen la modalidad de gobierno preferida por estas naciones. Las modalidades dictatoriales son reconocidas como un riesgo para la libertad y el crecimiento de los estados y son repudiadas en forma explícita por la comunidad internacional.