¿Cuál es el Significado de Puritano? Concepto, Definición, Qué es Puritano

Puritano – Su Definición y Conceptos


Puritano – Definición de Puritano, Concepto de Puritano, Significado de Puritano

1. Concepto de Puritano

El término puritano se emplea con recurrencia para referirse a aquello propio o vinculado con el puritanismo.
En tanto, el puritanismo fue una postura radical que surgió dentro del Protestantismo en Inglaterra, luego de la Reforma y durante el Reinado de la Reina Isabel I, siglo XVI para ser más precisos.
El Puritanismo no comulgaba ni con la Iglesia Católica ni con la propuesta de la Iglesia Anglicana, más bien rechazaba a ambas. Es que un sector importante dentro de la Iglesia de Inglaterra creía que la ruptura definitiva con la Iglesia Católica todavía no se había terminado de concretar, ya que parte de las creencias y de la liturgia seguían siendo las mismas entre una y otra, así lo marcaba. Y por el lado del anglicanismo tampoco había acuerdo ya que este sector lo consideraba demasiado próximo al poder real inglés y en muchas circunstancias entonces arbitrario.
El dogma que sostenía y proponía esta nueva creencia era la autoridad suprema de Dios por sobre todas las cuestiones humanas y que el hombre debía ser reformado a través de la gracia de Dios. Una vez que Dios mostrase misericordia al hombre, éste debería confiar en el perdón divino y como devolución a él debía seguir una vida obediente y humilde,
Entre sus principales características se cuentan: énfasis en el estudio privado de la Biblia, todos deberían lograr educación e ilustración porque solo así podrían leer y comprender la Biblia, sacerdocio para todos los creyentes, llevar una vida simple y que ello se manifieste en la adoración, en el vestir y en las imágenes, no sumarse a la celebración de las festividades tradicionales, guardar un día en la semana como indica la Biblia.
Respecto de la jerarquía eclesiástica, algunos la sostenían y respetaban, en cambio otros buscaban su reformulación al modelo presbiteriano, el cual se basa en las enseñanzas que propone la Biblia y tienen a Juan Calvino, uno de los promotores de la Reforma Protestante, como el comentarista más destacado.
Por lo expuesto es que otro de los usos que presenta el término puritano es para referirse a un partidario o seguidor del mencionado movimiento Puritanista.
Y en el lenguaje corriente solemos emplear la palabra puritano para referirnos a aquella persona que sigue y respeta las normas morales muy estrictamente, casi hasta con exageración en algunas situaciones.

2. Definición de Puritano

La secta presbiteriana de los puritanos tuvo inicio en el siglo XVI, con gran influencia durante el reinado en Inglaterra, de Isabel I.
Se trataba de calvinistas ortodoxos que no admitían en sus ritos ningún vestigio de catolicismo, ciñéndose a la Biblia de modo riguroso, la que cada uno debía interpretar, y por lo tanto debía tratar de lograrse el mayor grado posible de instrucción y educación; apartándose de las comodidades mundanas. Si bien despreciaban el ocio y el lujo, no renegaban de la actividad mercantil ya que veían en el empresario exitoso una compensación de Dios, por lo cual fueron bien acogidos por la clase burguesa. Sin embargo, si bien el dinero no era mal visto como fruto del esfuerzo no debía gastarse en cosas inútiles, sino en actividades productivas y con fines benéficos.
Respetaban el descanso dominical pero renegaban de las festividades tradicionales no religiosas.
Las ideas de Calvino y Zwinglio tuvieron mucho que ver con la aparición de esta doctrina religiosa, que veía que el anglicanismo inglés debía depurarse.
Perseguidos en Inglaterra, por su simpatía hacia el sistema de gobierno parlamentario, contrario a las monarquías absolutas, se produjo el exilio de muchos puritanos hacia los Países Bajos, donde dirigieron su rumbo hacia América del Norte, en 1630, liderados por John Winthrop. Allí originaron las colonias que luego conformarían los Estados Unidos de América.
Vulgarmente, aquel que mantiene una conducta muy estricta en sentido moral, se dice que es un puritano. Ejemplo “María es muy puritana, nunca usa escotes pronunciados, ni faldas cortas”.

3. Significado de Puritano

El puritanismo, una parte radical del protestantismo, tuvo su origen en el periodo reformista inglés que se desarrolló durante el reinado de Isabel I.
Durante el siglo XVI, un sector importante de la Iglesia de Inglaterra sentía que la ruptura definitiva con la Iglesia Católica Romana no se había terminado de producir, ya que buena parte de la liturgia y las creencias seguían siendo muy similares. Por otro lado, el anglicanismo estaba demasiado próximo al poder real inglés, obediente a sus decisiones y, por tanto, arbitrario según las coyunturas del momento.
El dogma central del puritanismo era la autoridad suprema de Dios sobre los asuntos humanos. Para algunos, tal autoridad se expresaba hasta el grado de la predestinación enseñada por Juan Calvino, pero no todos compartían esta opinión.
Además, los puritanos subrayaban que el individuo debía ser reformado por la gracia de Dios. Cada persona, a la que Dios mostraba misericordia, debía comprender su propia falta de valor y confiar en que el perdón que está en Cristo le había sido dado, por lo que, por gratitud, debía seguir una vida humilde y obediente.
Otras notables creencias incluyen:
• Un énfasis en el estudio privado de la Biblia.
• Un deseo de que todos alcancen educación e ilustración (especialmente para que todos puedan leer la Biblia por sí mismos).
• El sacerdocio de todos los creyentes.
• Simpleza en la adoración, la exclusión de vestimentas, imágenes, velas, etc.
• La no celebración de festividades tradicionales que ellos consideraban estar en violación de los principios regulares de adoración.
• Creencia en guardar como obligatorio un día de la semana como está ordenado en los Diez Mandamientos, en el caso de ellos el día de la Resurrección de Jesús, Domingo.
• Algunos aprobaban la jerarquía de la Iglesia, pero otros buscaban reformar las iglesias episcopales al modelo presbiteriano. Algunos puritanos separatistas eran presbiterianos, pero la mayoría era congregacionalistas.

Creencias

Había numerosas obras teológicas escritas por puritanos, como la Medulla Theologiae de William Ames, pero no hay una teología distintiva de los puritanos. El término "teología puritana" tan sólo cobra sentido en ciertas partes de la teología reformada, por ejemplo: el legado en términos teológicos del calvinismo, tal y como fue expuesto por los predicadores puritanos (normalmente conocidos como lectores), y la aplicación en la vida de los puritanos.

Creencias principales

En la relación de las iglesias con el poder civil, los puritanos creían que los gobernadores seculares son responsables ante Dios de proteger y premiar la virtud, incluyendo la "verdadera religión" y de castigar a los malhechores. Se oponían a la supremacía del monarca en la iglesia (erastianismo) y argumentaban que la única cabeza de la Iglesia en el cielo o en la tierra es Cristo.
La idea de la interpretación personal de la Biblia, central en las creencias puritanas, era compartida con los protestantes en general. Los puritanos buscaron la conformidad individual y colectiva de la enseñanza de la Biblia, con la pureza moral aplicada hasta el más ínfimo detalle así como la pureza eclesiástica aplicada al más alto nivel. Creían que el hombre existía para la gloria de Dios; y que su primer cometido en la vida era hacer lo que Dios quisiera y así recibir la futura felicidad.
Al igual que algunas iglesias reformadas del continente europeo, las reformas puritanas fueron tipificadas por el mínimo ritualismo y la mínima decoración y por un énfasis sin ambigüedades en la predicación. Los calvinistas en general creían que la adoración en la iglesía debía ser estrictamente regulada por lo que se prescribía en la Biblia (el principio regulador de la adoración), y condenaban como idolatría muchas prácticas, sin importar su antigüedad o su adopción generalizada entre los cristianos, contra los oponentes que defendían la tradición. La simplicidad en la adoración llevó a la exclusión de vestimentas, imágenes, velas, etc. No celebraban las festividades tradicionales las cuales creían que eran un violación del principio regulador.