Definición de Banco Central

Banco Central - Su Significado, Definición y Concepto

Definición de: Banco Central

Banco es un término con varios significados. En esta oportunidad nos interesa la definición de banco como una entidad financiera cuya función es administrar el dinero. Estas instituciones, que surgieron en el Renacimiento, se encargan de brindar servicios como el préstamo de capital o el depósito de valores.
Central, por otra parte, es lo perteneciente o relativo al centro. Este concepto puede referirse a lo básico o esencial de algo, al espacio donde convergen acciones coordenadas o a aquello que está en el medio o en el centro de algo.

El banco central, por lo tanto, es un tipo de banco que actúa como la entidad responsable de la política monetaria de una nación o de un grupo de ellas. Por sus características, este banco tiene un funcionamiento muy diferente al resto: interactúa con el Estado y con los otros bancos y no con clientes particulares, por ejemplo.
En algunos países, el banco central es una entidad independiente del gobierno del país al que pertenece. Se trata de una institución pública regulada por estatutos y leyes y cuyos beneficios son derivados al Estado.
Una de las funciones más importantes de un banco central es la emisión de dinero legal (de hecho, es la única entidad habilitada para esto). El banco central también se encarga de gestionar las tasas de interés (para mantener la estabilidad de los precios y resguardar el valor de la moneda), otorgar préstamos a los bancos comerciales o a los Estados, custodiar las reservas de oro y divisas y asesorar al gobierno en cuestiones económicas y financieras.

Concepto de: Banco Central

Institución encargada de realizar las principales operaciones financieras del Estado, garantizar el correcto funcionamiento del sistema crediticio y ejecutar las medidas de política monetaria.

La historia de los bancos centrales es reciente. Si bien, el Banco de Inglaterra y el Banco de Suecia fueron creados a finales del siglo XVII, la fundación de la mayor parte de los bancos centrales tuvo lugar en el XIX. En un principio, estos bancos satisfacían las necesidades de un banco comercial capacitado para el descuento de letras de cambio y al que se concedía el privilegio de emisión del dinero.

En el siglo XIX se suscitaron algunos debates sobre el régimen en que el banco debía practicar esta emisión; al respecto, fue interesante el debate sobre el Banco de Inglaterra generado hacia la década de los 40. Surgieron dos escuelas antagónicas: por un lado la Currency School o Escuela Monetaria, cuyos representantes (Torrens, Overstone) defendían un sistema de emisión reglamentado que garantizase la convertibilidad de la moneda en metal precioso y alertaban del necesario control sobre la emisión de billetes. Criticaron asimismo el papel del Banco como prestamista en última instancia. Por ello propusieron dividir el Banco en dos departamentos: uno de emisión, donde los depósitos se pagaban en oro, y otro bancario, donde los depósitos se pagaban sólo en billetes. Las ideas de esta corriente se incorporaron a la legislación británica en 1844. Como teoría adversaria se encontraba la de la Banking School o Escuela Bancaria, partidaria de una mayor libertad de emisión apoyada en la doctrina de las letras reales, por la cual siempre que los billetes se emitiesen en operaciones de descuento de letras de comercio se eludía el peligro de una sobreemisión. Al contrario que los de la Monetaria, los autores vinculados a esta escuela (Tooke, Fullarton) sí estimaron el papel de prestamista en última instancia.

A lo largo del siglo XIX cobraron importancia los mecanismos automáticos de emisión que ligaban a ésta bien al respaldo metálico (permitiendo un máximo no cubierto), bien a las reservas poseídas por el banco emisor, o bien al mantenimiento de una proporción fija entre la cantidad emitida y las reservas. Tales mecanismos prevalecieron hasta 1930, año en que se abandonaron por el sistema actual de emisión vinculada a los aumentos de activo del Banco Central.

En España, el antiguo Banco de San Carlos, antecedente del Banco de España y creado por orden de Carlos III en 1782, adoptó más tarde el nombre de Banco Español de San Fernando (1829) y después Nuevo Banco Español de San Fernando (1847), tomando su denominación actual en 1856. Su nacionalización tuvo lugar en 1962.

Las funciones básicas desempeñadas por el Banco Central incluyen la emisión de billetes y la puesta en circulación de moneda, así como la custodia de reservas de oro y divisas del país, la retirada y el canjeó de billetes (regulación de la circulación fiduciaria) y la prestación de servicios de tesorería al Estado y el sector público mediante la realización de sus ingresos y pagos. Igualmente, entre sus obligaciones se encuentra la concesión de anticipos, la prestación de servicios financieros en relación con la emisión de Deuda Publica, pagarés y otros, así como el otorgamiento de créditos (banquero del Estado).

Con respecto al sistema bancario, el Banco Central actúa como servicio telefónico interbancario, custodiando las reservas liquidas, en la liquidación de cámaras de compensación y como prestamista en última instancia (Banco de Bancos). Tambien adopta las decisiones relacionadas con la dirección o ejecución de la política monetaria, fija tipos de interés o en su caso tipos de cambio y controla las operaciones con el exterior. Asimismo, tiene asignadas funciones de control e inspección del sistema bancario por lo que puede intervenir y sancionar a entidades de crédito. Por último, y para cumplir su labor de asesoramiento, lleva las estadísticas sobre el sector crediticio o la elaboración de informes generales sobre la marcha de la economía.

La importancia de ser prestamista en última instancia es decisiva para la estabilidad del sistema bancario. La liquidez de los bancos es posible por la confianza que en ellos deposita el público. Si éste considera que el dinero que mantiene en sus cuentas bancarias corre algún peligro acudirá inmediatamente a retirarlo, y si esta situación se generaliza, las reservas serán indudablemente insuficientes, puesto que ni los bancos dispondrán de ellas ni tampoco podrán negociar entre sí para conseguirlas. En resumen, el sistema financiero se paralizaría y, a falta de financiación (salvo el recurso al exterior), se colapsaría la economía productiva. De aquí la necesidad de una institución solvente que, además de garantizar en todo caso la disponibilidad de financiación, supervise el funcionamiento del sistema financiero y sancione aquellos comportamientos que supongan un riesgo para la buena gestión de los negocios bancarios. Estas sanciones pueden llegar incluso a la intervención de las entidades.

Significado de: Banco Central

El Banco Central es una institución financiera pública, máxima autoridad en materia monetaria, que existe en buena parte de los países de nuestro planeta y que entre sus diversas e importantes funciones tiene la misión de emitir dinero legal, diseñar y ejecutar la política monetaria.
Generalmente, en todos los países se trata de una entidad que goza de autonomía e independencia con respecto al gobierno de turno, aunque es imposible soslayar que también sus directores y funcionarios son nombrados por los poderes ejecutivos con lo cual suelen responder a las políticas del gobierno.
El valor de la moneda, la estabilidad de precios y la estabilidad del sistema financiero son tres cuestiones esenciales de las que el Banco central debe ocuparse y por esta situación es que el Banco Central se erige como una pieza clave en la economía de cualquier país.
A diferencia de lo que sucede con cualquier otra entidad financiera pública o privada, el Banco central, no tiene como clientes a personas individuales o empresas, sino que sus clientes son el estado, y por otra parte los bancos que operan en el territorio del Banco Central, ya sean privados o públicos. En cuanto a la metodología que ostenta no se diferencia demasiado con respecto a la que presenta cualquier banco, ya que el Banco Central admite los depósitos que provienen de sus clientes y los guarda en cuentas que les abrirá a éstos y es mediante estas cuentas que los clientes del Banco Central realizan sus transacciones.
Por otra parte, el Banco Central también está habilitado para otorgar préstamos a bancos clientes que presentan problemas de liquidez y asimismo a otras naciones que lo necesiten.
Además, el Banco Central, es el encargado de velar por las reservas del país que guarda celosamente en sus arcas.
Cabe destacarse que para operar de la manera indicada, el Banco Central emite dinero de curso legal y es el único organismo financiero capacitado para hacerlo. En tanto, le encargará a la Casa de la Moneda la fabricación de billetes y de monedas que luego serán distribuidas entre los bancos del circuito comercial.