Definición de Beneficencia

Beneficencia - Su Significado, Definición y Concepto

Definición de: Beneficencia

Del latín beneficentĭa, la beneficencia es la virtud de hacer bien. Quien realiza beneficencia es un benefactor. Por ejemplo: “El empresario se mostró en público en un acto de beneficencia que tuvo lugar en un pueblo del sur”, “La cantante confesó que la beneficencia ocupa un lugar muy importante en su vida”, “La beneficencia es importante para solucionar problemas urgentes, pero los dirigentes deben trabajar en las soluciones de fondo”, “El presidente anunció que donará su sueldo a grupos de beneficencia”.
La beneficencia suele estar asociada a la filantropía, un término de origen griego que significa “amor a la humanidad”. El filántropo tiene una actitud constructiva y pretende ayudar al prójimo sin que exista interés en su respuesta o se pida algo cambio.

El concepto de beneficencia se utiliza para nombrar al conjunto de las instituciones y servicios con fines benéficos. Estos esfuerzos solidarios pueden ser desarrollados por individuos autónomos o por grupos organizados dentro de organizaciones o entidades.
Esto quiere decir que cualquier persona puede acercarse a un barrio carenciado y donar ropa, alimentos, etc., lo que supone un acto de beneficencia. Esa misma persona podría, si así lo prefiere, acudir con sus donaciones a una iglesia u ONG. De este modo, su solidaridad estaría canalizada a través de una entidad benéfica.
La ventaja de las instituciones de beneficencia es que, gracias a su mayor infraestructura y recursos, pueden llegar a más lugares (y, por lo tanto, a más gente). Quienes practican la beneficencia de forma aislada deben enfrentar distintas dificultades para ampliar el caudal de su ayuda.

Concepto de: Beneficencia

La beneficencia es la palabra que designa la disposición que presenta una persona y que la lleva a hacer y promover el bien entre su entorno y asimismo para el prójimo. Ayudar y asistir a quienes más lo necesitan es la misión de quienes se encuentran alcanzados por la virtud de la beneficencia. También es habitual que se la denomine como caridad o filantropía.
Por otra parte, la palabra beneficencia también se emplea para designar al conjunto de instituciones y de organismos que tienen una finalidad benéfica, y como tales prestan servicios y asistencia gratuita a aquellas personas que más lo necesitan porque no disponen de recursos económicos.
Ahora bien, cabe destacarse que también la beneficencia, la caridad, puede ser desplegada por individuos que pueden no estar organizados o pertenecer a una institución de características benéficas, popularmente conocidas como Organizaciones No Gubernamentales (ONG), pero que de todos modos despliegan acciones de beneficencia.
Si bien la disposición de un patrimonio económico cuantioso en número permite ejecutar cómoda y ampliamente actos benéficos, también es muy común que la gente que no dispone de medios económicos practiquen la beneficencia con diversas acciones y no poniendo a disposición dinero, por ejemplo, sino acercándose de manera voluntaria a una zona carenciada o que necesita asistencia, donando ropa, alimentos, dinero, entre otras cuestiones.
La realidad es que a una ONG, gracias a la estructura que dispone, le resultará mucho más sencillo llevar a la práctica acciones de beneficencia.
Por otra parte, es importante destacar que tanto las personas que individualmente practican la beneficencia como las entidades que así lo hacen están especialmente movidos por un profundo amor a realizar el bien y no les interesa obtener nada a cambio de ello, es decir, no media de ningún modo la espera de una retribución como contrapartida de la ayuda que se brinda.
Por estos tiempos se ha puesto de moda hablar de filantropía cuando de beneficencia se trata la cosa. La palabra filantropía, sinónimo del concepto que nos ocupa, tiene un origen griego y significa amor a la humanidad, mientras tanto, se denomina filántropo al individuo que practica la filantropía.